PRINCIPIOS DEL DERECHO DEL TRABAJO.
Los principios del Derecho del Trabajo son aquellas ideas fundamentales o líneas
directrices, propias o exclusivas de esta rama del derecho, que informan e inspiran directa
o indirectamente las normas laborales.
1) PRINCIPIO PROTECTOR:
Es el principio que traduce la inspiración primordial del Derecho del Trabajo: la protección
al trabajador. Mientras otras ramas del Derecho se preocupan por establecer una paridad
entre las partes involucradas, ésta, desde sus inicios históricos ha tendido a proteger a la
parte más débil de la relación bilateral: el trabajador. Así nació precisamente el Derecho
del Trabajo; de ahí que históricamente las legislaciones hayan establecido este principio
en sus leyes positivas.
La explotación del trabajador que carecía de los medios necesarios para equipararse al
poder económico y social que poseía el empleador hizo tomar conciencia de esa
desigualdad. Por ello el legislador impotente de encontrar soluciones que eliminaran esta
disparidad en la relación contractual creo principios que la compensaran. La necesidad
de protección histórica de los empleados fabriles y, luego de todos los demás, muestra
que el Derecho del Trabajo se origina por una ESPECIAL NECESIDAD DE
PROTECCIÓN.
Posee este principio las siguientes reglas:
a) REGLA "IN DUBIO PRO OPERARIO":
Es el criterio que debe utilizar el juez o el intérprete para elegir entre los varios sentidos
posibles de una norma, el que sea más favorable al trabajador.
Sólo se puede recurrir a este principio en caso de DUDA, para determinar el sentido
correcto cuando una norma o situación engendra en sí misma varios sentidos. No es
posible utilizar el principio para corregir ni para integrar una norma.
Ejemplo:
Se presenta una reclamación judicial por despido, el empleador puede alegar abandono
voluntario del trabajador. También puede ocurrir que el trabajador quiera irse de la
empresa, comunicarle al empleador su renuncia, pero no... [continua]
sentidos posibles de una norma, el que sea más favorable al trabajador.
Sólo se puede recurrir a este principio en caso de DUDA, para determinar el sentido
correcto cuando una norma o situación engendra en sí misma varios sentidos. No es
posible utilizar el principio para corregir ni para integrar una norma.
Ejemplo:
Se presenta una reclamación judicial por despido, el empleador puede alegar abandono
voluntario del trabajador. También puede ocurrir que el trabajador quiera irse de la
empresa, comunicarle al empleador su renuncia, pero no dejar constancia por escrito de
ello, y luego reclamar el despido
b) REGLA DE LA NORMA MÁS FAVORABLE:
Determina que en caso de que haya más de una norma aplicable, debe optarse por
aquella que sea más favorable, aunque no sea la que corresponda de acuerdo a la
jerarquía tradicional de las normas.
Este principio encuentra, sin embargo, un límite que es importante señalar y son las
EXIGENCIAS DE ORDEN PÚBLICO.
Así, se aplicará la norma más favorable siempre que no exista ley prohibitiva del Estado.
Esto existe cuando el bien común exige sacrificios de ventajas aparentes de los
trabajadores en general.
Ejemplo:
Un trabajador realiza una jornada de ocho horas diarias de acuerdo con lo establecido en
su contrato. El convenio colectivo de aplicación en su sector fija una jornada de siete
horas/día. Se aplicaría la jornada de 7 horas que establece el convenio colectivo al ser
más favorable para el trabajador.
c) REGLA DE LA CONDICIÓN MÁS BENEFICIOSA:
Constituye el criterio por el cual la aplicación de una nueva norma laboral nunca debe
servir para disminuir las condiciones más favorables en que pudiera hallarse un
trabajador.
Esta regla supone la existencia de una situación más beneficiosa anterior, concreta y
determinada, que debe ser respetada en la medida que sea más favorable. Así, si una
condición más beneficiosa ha sido otorgada provisionalmente, con vida limitada en el
tiempo, no puede ser invocada.
Ejemplo:
Un trabajador firmó su contrato hace tres años, se estableció en éste que la empresa le
pagaría un plus de transporte. Actualmente se está negociando un nuevo convenio
aplicable a su sector, y por las noticias que le han llegado a través del delegado de
personal, se suprime el derecho a este plus. El trabajador continuaría percibiendo el plus
de transporte. Se aplicaría el principio de condición más beneficiosa, que establece que si
una norma laboral establece condiciones peores que las contenidas en los contratos
prevalecerán las condiciones más beneficiosas que se fijaron anteriormente.
2) PRINCIPIO DE LA IRRENUNCIABILIDAD DE DERECHOS.
Este principio establece la imposibilidad de privarse, aún por voluntad de parte, de los
derechos concedidos por la legislación laboral.
Este principio constituye otro elemento que diferencia nuestra rama del Derecho de otras;
en éstas la renunciabilidad de derechos es más bien un principio: las personas pueden
obligarse a todo aquello que no les esté prohibido expresamente por la ley; o que no
siéndolo constituye un acto ilícito, o que no siéndolo afecte derechos de terceros de
buena fe; en nuestra materia es todo lo contrario, pues aún a voluntad de parte expresada
libremente, si conlleva una renuncia a un derecho que la ley otorga, en razón de ser de
orden público, se entiende que es NULA ABSOLUTAMENTE: no es permitido privarse,
aún por voluntad, de las posibilidades o ventajas establecidas en su provecho por la ley
laboral.
La irrenunciabilidad de derechos se ha convertido en un principio ÚNICO, PROPIO Y
ESPECÍFICO del Derecho del Trabajo.
Ejemplo:
Una empresa propone a un trabajador un aumento de sueldo a cambio de su renuncia a
uno de los dos días de descanso semanal que le corresponden, y el trabajador accede a
esta proposición. No es correcta esta actuación del trabajador porque el principio de
irrenunciabilidad de derechos señala que los trabajadores no pueden renunciar a
derechos que tengan reconocidos en las normas legales y en los convenios colectivos
3) PRINCIPIO DE PRIMACIA DE LA RELAIDAD
Este principio significa que en caso de discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo
que surge de los documentos o acuerdos, debe darse preferencia a lo primero, es decir, a
lo que sucede en el terreno de los hechos. Como consecuencia de lo nterior, "la mayoría
de las normas que constituyen el Derecho del Trabajo se refieren más que al contrato,
considerado como negocio jurídico y a su estipulación, a la ejecución que se da al mismo
por medio de la prestación del trabajo."
Por ejemplo:
* Un empleador y un trabajador pueden suscribir un contrato de servicios profesionales,
donde el primero disminuye sus obligaciones bajo el amparo de ese contrato. Sin
embargo, comprobada que la realidad de la relación es la de un contrato individual de
trabajo convencional, se aplicarán las reglas de este.
* Cuando se omite la actualización de datos del trabajador: la documentación no refleja la
verdadera modalidad contractual o la verdadera remuneración.
4)Principio de Razonabilidad: Es un principio bastante general (para algunos no
es propio del Derecho del Trabajo, Ej. Gamonal) que establece la idea de lo razonable
como criterio interpretativo de aquellas situaciones en que producto de errores,
confusiones, de simulación o de fraude es necesario establecer el verdadero alcance de
las cláusulas o de las situaciones jurídicas, para no generar arbitrariedades o injusticias
que no resulten razonables. Es decir, a través de este principio es posible medir la
verosimilitud de una determinada explicación o solución.
En cuanto al ilustre uruguayo Américo Plá, especialista laboral, nos alecciona en su gran
libro "Principios del Derecho del Trabajo": "El Principio de Razonabilidad consiste en la
afirmación esencial de que el ser humano, en sus relaciones laborales, procede y debe
proceder conforme a la razón. Se trata, como se ve, de una especie de límite o de freno
formal y elástico al mismo tiempo, aplicable en aquellas áreas del comportamiento donde
la norma no puede prescribir límites muy rígidos ni en un sentido ni en otro y, sobre todo,
donde la norma no puede prever la infinidad de circunstancias posibles."
Por ejemplo:
* Bajo la figura de este principio, un empleador no podrá cesar el contrato laboral de un
trabajor unilateralmente porque el segundo haya cometido una falta muy leve. El principio
es análogo con el principio de proporcionalidad. El principio está orientado a tratar de
disminuir los casos en que los empleadores actúen con extrema severidad y arbitrariedad,
dándole así al trabajor una protección en su relación laboral.
5) PRINCIPIO DE CONTINUIDAD DELA RELACION LABORAL:
Para entender este principio debemos decir que el contrato de trabajo no es un contrato
inmutable, sino todo lo contrario, una de sus características es su mutabilidad en el tiempo
Toda relación de trabajo es susceptible de ir variando en cuanto a las condiciones
originales que le dieron origen precisamente porque estamos hablando de un contrato que
involucra el quehacer humano. Esto, como lo veremos más adelante, tiene íntima
conexión con otro importante principio cual es el de la "primacía e la realidad".
Ejemplo:
Duración del contrato => regla general.-> tiempo indeterminado, los contratos por tiempo
determinado son excepciones. Quién celebre este tipo de contratos debe probarlo, de lo
contrario es considerado por tiempo indeterminado.
6) PRINCIPIO DE IGUALDAD DE TRATO:
El principio de igualdad de trato prohíbe al empleador el trato desfavorable arbitrario o sin
causa justificada, de un trabajador o de un grupo de trabajadores frente a otros
trabajadores que se encuentran en situación comparable. Este principio cobra vigencia
práctica especialmente en aquellas ocasiones en que el empleador, a través de una
actuación colectiva, es decir, una actuación referida no a un trabajador en particular, sino
que a un grupo de trabajadores en situación comparable, garantiza una determinada
prestación o beneficio, imparte una orden de servicio o bien decide otorgar de manera
general un aumento de remuneración (a través de una gratificación voluntaria, de una
asignación de navidad, etc.) sin estar jurídicamente obligado a ello (por ejemplo, en virtud
de un contrato colectivo), esto es, cuando otorga un beneficio voluntariamente o producto
de una práctica empresarial
El empleador está obligado en virtud de la relación laboral a dar un trato igualitario a los
trabajadores y, en consecuencia, no puede arbitrariamente o sin la existencia de una
causa justificada, dar un trato desigual a trabajadores que se ncuentren en una situación
similar, en razón, por ejemplo, la naturaleza de los servicios prestados.
7) PRINCIPIO DE NO DISCRIMINACION:
El principio de no discriminación está estrechamente vinculado al principio de igualdad,
toda vez que él asegura la plena vigencia del principio de la igualdad al excluir o prohibir
toda diferenciación, preferencia o exclusión que se fundamente en criterios objetivos y
razonables.
Ejemplo:
Resulta discriminatorio el despido de una trabajadora que fue víctima de acoso sexual por
parte de un superior jerárquico, toda vez que se encuentra probado que fue perseguida
dentro y fuera de su ámbito de trabajo y que sufrió de una segregación laboral,
circunstancia que violenta el principio general de no discriminación amparado en la
Constitución Nacional
8) PRINCIPIO DE LA BUENA FE.
Esta norma exige un determinado comportamiento a ambas partes de la relación de
trabajo: empleador y trabajador. La buena fe por lo tanto no es una norma sino un
principio jurídico fundamental, es algo que debemos admitir como SUPUESTO DE TODO
ORDENAMIENTO JURIDICO. Fluye de múltiples normas aunque no se le mencione
expresamente.
Recuérdese que la relación de trabajo no se limita a unir a dos sujetos para lograr fines
meramente económicos, no crea derechos y obligaciones meramente patrimoniales, sino
también personales. Se exige la CONFIANZA RECIPROCA, para el debido cumplimiento
de esas obligaciones se exige que las partes actúen de buena fe.