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Aoc 243 F

El documento presenta una guía para el diagnóstico y tratamiento de la faringitis crónica por reflujo gastroesofágico, destacando su impacto en la salud y calidad de vida de los pacientes. Se enfatiza la importancia de un diagnóstico adecuado y un tratamiento oportuno, así como la necesidad de un enfoque estandarizado basado en la evidencia. La guía está dirigida a profesionales de la salud y busca optimizar recursos y mejorar resultados clínicos en pacientes desde los 2 años con sospecha de esta afección.

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El documento presenta una guía para el diagnóstico y tratamiento de la faringitis crónica por reflujo gastroesofágico, destacando su impacto en la salud y calidad de vida de los pacientes. Se enfatiza la importancia de un diagnóstico adecuado y un tratamiento oportuno, así como la necesidad de un enfoque estandarizado basado en la evidencia. La guía está dirigida a profesionales de la salud y busca optimizar recursos y mejorar resultados clínicos en pacientes desde los 2 años con sospecha de esta afección.

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Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99Redactar
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Melissa Castillo Bustamante, MD


Médica y Cirujana Universidad Pontificia Bolivariana
Otorrinolaringóloga Pontificia Universidad Católica Argentina
Research Fellow Massachusetts Eye and Ear Infirmary - Harvard University
Editora Revista Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello

Guías oficiales ACORL para el diagnóstico y tratamiento de las patologías más


frecuentes en otorrinolaringología

Guía para el diagnóstico y el tratamiento de faringitis


crónica por reflujo gastroesofágico

Guide to the diagnosis and treatment of chronic


pharyngitis due to gastroesophageal reflux
Lady Morales-Valdés*, Cindy Milena Caro-Vásquez**, Steven Osorio-Anaya***, Catalina Pachón-Rojas****,
María Camila Salazar-Agudelo*****.

* Otorrinolaringóloga, cirujana plástica facial. Docente del posgrado de Otorrinolaringología de la Universidad de Cartagena.
ORCID: https://orcid.org/0009-0009-1928-2152
** Otorrinolaringóloga, cirujana maxilofacial. Docente del posgrado de Otorrinolaringología de la Universidad de Cartagena.
ORCID: https://orcid.org/0009-0007-5821-0106
*** Otorrinolaringólogo, laringólogo. Docente del posgrado de Otorrinolaringología de la Universidad de Cartagena.
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6761-8794
**** Residente de tercer año del posgrado de Otorrinolaringología, Universidad de Cartagena.
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2565-6132
***** Residente de segundo año del posgrado de Otorrinolaringología, Universidad de Cartagena.
ORCID: https://orcid.org/0009-0002-1868-9478

Forma de citar: Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC. Guía para el diagnóstico y el tratamiento
de faringitis crónica por reflujo gastroesofágico. Acta otorrinolaringol. cir. cabeza cuello. 2024;52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803

INFORMACIÓN DEL ARTÍCULO


R E S UME N

Historia del artículo: Introducción: La faringitis se define como la inflamación de la mucosa y la submucosa
Recibido: 22 de marzo de 2024 de la faringe; se clasifica según su evolución en aguda y crónica; el diagnóstico se
Evaluado: 29 de abril de 2024 realiza mediante los síntomas típicos o atípicos referidos por el paciente y por medio
Aceptado: 28 de octubre de 2024 de ayudas diagnósticas; el manejo inicial es sintomático.
El reflujo gastroesofágico se refiere al paso del contenido gástrico al esófago, por la
alteración del esfínter esofágico inferior, lo que produce la liberación de citocinas
Palabras clave (DeCS): proinflamatorias que genera síntomas en el paciente.
Faringitis, reflujo gastroesofágico, La faringitis crónica por enfermedad por ERGE es una afección que genera compromi-
reflujo laringofaringeo so en la salud y calidad de vida de muchos pacientes, pasando por alto su diagnóstico
y de manera consecuente un tratamiento inoportuno.

Correspondencia:
Lady Morales Valdés
Email: [email protected]
Dirección: Cll 13 #1-25, Ap 704, Edf Cartagena
Teléfono: 3008162138
250 Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC.

ABS T R ACT

Key words (MeSH): Introduction: Pharyngitis is defined as inflammation of the mucosa and submucosa
Pharyngitis, gastroesophageal reflux, of the pharynx; it is classified according to its evolution as acute and chronic; the
laryngopharyngeal reflux diagnosis is made through the typical or atypical symptoms reported by the patient
and through diagnostic aids; the initial management is symptomatic.
Gastroesophageal reflux refers to the passage of gastric contents into the esophagus,
due to the alteration of the lower esophageal sphincter, which produces the release
of proinflammatory cytokines that generate symptoms in the patient.
Chronic pharyngitis due to GERD disease is a condition that compromises the health
and quality of life of many patients, overlooking its diagnosis and consequently an
untimely treatment.

Introducción
La faringitis es la inflamación de la mucosa y la submucosa de la faringe, la cual puede tener múltiples causas, que van des-
de procesos infecciosos hasta reflujo gastroesofágico. Este último es el motivo de la elaboración de la presente guía. Así, la
faringitis puede definirse según el tiempo de evolución en aguda, cuya duración es menor de 14 días (en caso de que la causa
sea una infección aguda), y crónica, en la que los síntomas muestran una persistencia mayor de 3 meses. El diagnóstico inicial
de faringitis por reflujo se realiza a través de síntomas referidos por el paciente, como dolor faríngeo, sensación de globus
faríngeo, ardor, disfonía, aclaramiento faríngeo, disfagia, secreciones espesas en la garganta, goteo posnasal o tos después de
comer. Tales signos pueden acompañarse de síntomas gastrointestinales.
Posterior a ello, mediante ayudas diagnósticas, como estudios endoscópicos entre los que se incluyen la nasolaringoscopia,
es posible encontrar edema e hiperemia en las regiones poscricoidea e interaritenoidea y en los pliegues vocales, además de
secreciones endolaríngeas o granulomas en la glotis posterior. Otros estudios, como la endoscopia digestiva superior, la me-
dición del pH (con o sin impedanciometría) y la biopsia (en caso de ser necesaria), complementan el diagnóstico (1).
Sin embargo, la faringitis crónica puede presentarse con síntomas típicos o atípicos que conducen a la sospecha de que su
causa es por reflujo gastroesofágico, tal y como se expuso con anterioridad. Por lo tanto, una adecuada anamnesis del paciente
es crucial, ya que, a pesar de la amplia variedad de estudios, no existe un método de referencia (gold standard) para el diag-
nóstico de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Por el contrario, son la combinación de síntomas, la evaluación
endoscópica de la mucosa esofágica, la monitorización del reflujo y la respuesta a la intervención terapéutica, son elementos
que orientan hacia el diagnóstico de ERGE (2).
En Estados Unidos, entre 7 y 11 millones de personas llegan a consulta médica con síntomas de faringitis. Por su parte, en China
hay mayor prevalencia de esta enfermedad en un tercio de la población, y es originada por los hábitos alimentarios, las condiciones
ambientales o el uso de antibióticos. En Colombia, no hay datos claros sobre faringitis por reflujo gastroesofágico (3).
Ahora bien, el reflujo gastroesofágico se refiere al paso del contenido gástrico al esófago, por la alteración del esfínter
esofágico inferior, lo que produce la liberación de citocinas proinflamatorias y genera síntomas en el paciente, además de
cambios en la mucosa que pueden evidenciarse en estudios endoscópicos o en el análisis del cambio del pH esofágico. Este
reflujo puede ser ácido o alcalino, que es menos común, muchas veces asintomático y más difícil de diagnosticar y tratar (2).
Lo anterior, debido a que la monitorización del pH puede no detectar todos los eventos de reflujo gastroesofágico, en especial
cuando se trata de reflujos alcalinos, situación que podría presentarse posterior a la ingesta de alimentos y antes de que el
contenido gástrico sea acidificado, o en el caso de pacientes que se encuentran bajo terapia antisecretora (4).
El manejo inicial de la faringitis es sintomático: se basa en el uso de medicamentos inhibidores de la bomba de protones,
cambios en los hábitos alimentarios, además de que se debe evitar el consumo de tabaco y evaluar la respuesta a este trata-
miento. En caso de que los síntomas persistan, se deben descartar otras causas de reflujo gastroesofágico, por lo cual estos
pacientes, por lo general, necesitan ser valorados por especialistas en gastroenterología (2).

Justificación
La faringitis crónica por enfermedad por ERGE es una afección que genera compromiso en la salud de un gran número de per-
sonas y puede tener un impacto significativo en su calidad de vida. A pesar de su prevalencia, la faringitis crónica por ERGE
a menudo se pasa por alto o se confunde con otras enfermedades, lo cual puede llevar a un diagnóstico tardío y, de manera
consecuente, a un tratamiento inoportuno.
La importancia de realizar una guía de práctica clínica sobre la faringitis crónica por ERGE radica en la necesidad de es-
tablecer un enfoque estandarizado y basado en la evidencia para el diagnóstico y el tratamiento de esta afección. La presente
Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 251

guía pretende proporcionar a los profesionales de la salud una herramienta de referencia confiable y actualizada, que les per-
mitiría identificar y tratar de forma adecuada a los pacientes con dicha enfermedad.
Asimismo, esta guía puede contribuir a reducir la variabilidad en la atención y a mejorar los resultados clínicos, pero
también puede ayudar a disminuir los costos de atención médica, ya que promueve la utilización apropiada de los recursos
y la prevención de complicaciones. En efecto, la falta de una guía de práctica clínica estandarizada y basada en la evidencia
puede llevar a un retraso en el diagnóstico y el tratamiento de la faringitis crónica por ERGE, lo que puede tener consecuencias
negativas para la salud y el bienestar de los pacientes.
La faringitis crónica por ERGE puede ser una afección persistente. Ello genera la necesidad de un enfoque de atención
multidisciplinario y completo, mediante el uso de esta guía como una herramienta valiosa para los profesionales de la salud,
y podría ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren de esta afección.

Objetivos
Establecer una herramienta de referencia confiable y actualizada que permita realizar un diagnóstico de faringitis por ERGE;
definir el uso de ayudas diagnósticas como la nasofibrolaringoscopia y la endoscopia de vías digestivas y garantizar un trata-
miento adecuado y oportuno de la faringitis crónica secundaria a ERGE.

Alcance de la guía
La guía pretende ser un elemento orientador para identificar fácilmente los pacientes con faringitis crónica por reflujo gas-
troesofágico conocer y aplicar las herramientas diagnósticas para una adecuada aplicación en la práctica clínica con el objetivo
de optimizar los recursos en salud y proponer un tratamiento personalizado.

Usuarios
La guía está dirigida a otorrinolaringólogos, médicos generales, médicos familiares, médicos internistas y médicos en aten-
ción prioritaria o de urgencias.

Población blanco
Pacientes desde los 2 años con sospecha diagnóstica de faringitis por reflujo.

Metodología
Se definió por el grupo elaborador las preguntas de novo y para actualizar. Se realizó una búsqueda de la literatura, posterior-
mente se evaluó la calidad de la evidencia y se definió realizar según el caso de adopción, adaptación o guía de novo para la
redacción del documento teniendo en cuenta la calidad de la evidencia y el grado de recomendación. La guía fue evaluada por
un revisor externo y posteriormente las recomendaciones dadas fueron evaluadas por el grupo elaborador.
252 Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC.

1
•Asignación por la ACORL del grupo elaborador

2
•Declaración de conflictos de interés

3
•Asesoría y definición de la metodología a utilizar

•Preguntas de Novo o para actualizar en diagnóstico y


4 tratamiento

5
•Búsqueda sistemática de la literatura

6
•Evaluación si responde la literatura encontrada a las preguntas

7
•Evaluación de la calidad de la evidencia

•Definir si se adapta, adopta o se realizarán de Novo las


8 recomendaciones
•Elaboración de las recomendaciones basados en niveles de
9 evidencia y grados de recomendación

10
•Elaboración del documento

11
•Revisión por evaluador externo

•Reevaluación por el grupo elaborador de las recomendaciones


12 del evaluador externo

13
•Revisión del grupo asesor, revisor metodológico y editor

14
•Aprobación grupo elaborador

Fecha de elaboración de la guía


La guía fue elaborada de septiembre de 2023 a agosto de 2024. (Figura 1)

SEPTIEMBRE - OCTUBRE NOVIEMBRE - DICIEMBRE


ENERO - FEBRERO JUNIO - AGOSTO
Alcance y objetivos Búsqueda de la literatura MARZO - MAYO
Formulación de Revisión final y
Formulación de las y evaluación de la calidad Redacción del documento
recomendaciones publicación
preguntas PICO de la evidencia

Figura 1. Metodología de elaboración de la guía. Elaboración propia.


Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 253

Grupo desarrollador de la guía y su filiación


En la elaboración, la redacción, la revisión y la actualización de esta guía participaron los doctores:

• Lady Morales Valdés. Especialista en otorrinolaringología y cirugía plástica facial, Hospital Universitario del Caribe y
Hospital Serena del Mar. Docente del posgrado de Otorrinolaringología de la Universidad de Cartagena.
• Cindy Milena Caro Vásquez, Especialista en otorrinolaringología y cirugía maxilofacial, Hospital Serena del Mar y Hos-
pital Infantil Casa del Niño. Docente del posgrado de Otorrinolaringología de la Universidad de Cartagena.
• Steven Osorio Anaya, Especialista en otorrinolaringología y laringología, Hospital Universitario del Caribe y Hospital
Serena del Mar. Docente del posgrado de Otorrinolaringología de la Universidad de Cartagena.
• Catalina Pachón Rojas. Residente de tercer año del posgrado de Otorrinolaringología, Universidad de Cartagena.
• María Camila Salazar Agudelo. Residente de segundo año del posgrado de Otorrinolaringología, Universidad de Cartagena.

Declaración de conflictos de interés


Los doctores Lady Morales Valdés, Cindy Milena Caro Vásquez, Steven Osorio Anaya, María Camila Salazar Agudelo y
Catalina Pachón Rojas declaran que no tienen ningún conflicto de interés.

Preguntas de novo o para actualizar


1. ¿Cuál es el valor de los hallazgos clínicos para el diagnóstico de la faringitis crónica por reflujo gastroesofágico?
2. ¿Está indicada la realización de nasofibrolaringoscopia en los pacientes con faringitis crónica por reflujo gastroesofágico?
3. ¿Se debe realizar endoscopia digestiva superior a los pacientes en los que se sospeche de faringitis crónica por reflujo
gastroesofágico?
4. ¿Qué relación tiene el índice de severidad de reflujo gastroesofágico con los hallazgos endoscópicos de las vías digestivas altas?
5. ¿Cuándo está indicada la realización de la medición del pH en pacientes con faringitis crónica por reflujo gastroesofágico?
6. ¿Cuál es la efectividad y seguridad de los antiácidos, alginatos, antagonistas H2 e inhibidores de la bomba de protones en
pacientes con ERGE?
7. ¿Cuál es la efectividad y seguridad de la erradicación de Helicobacter pylori en los pacientes con ERGE?
8. ¿Cuál es la efectividad y seguridad de las intervenciones no farmacológicas para la prevención de las recidivas en los
pacientes con diferentes síntomas de la ERGE?
9. ¿Se recomienda realizar endoscopia digestiva posterior al tratamiento farmacológico en pacientes con faringitis crónica
por reflujo gastroesofágico?
10. ¿Cuándo se debe remitir al gastroenterólogo?

Búsqueda de la evidencia
Se realizó una búsqueda de la literatura disponible en el periodo de 2013 a 2023, en las bases de datos PubMed y Epistemonikos
(estudios publicados en los últimos 10 años). Se restringió la búsqueda a los idiomas español e inglés, humanos, adultos. Se utili-
zaron los términos MeSH: “gastroesophageal reflux”, “pharyngitis”, “laryngopharyngeal reflux”. Además, se filtró como tipo de
publicación “guideline” y “systematic review”. Luego de ello, se desarrolló un análisis de calidad de los estudios y se basó en las
recomendaciones de revisiones sistemáticas de la literatura y guías publicadas por otras sociedades médicas, para lo cual se hizo uso
del método AGREE II.

Evaluación de la calidad de la evidencia

De acuerdo con el tipo de estudio, se evaluó así:

• Se realiza una evaluación de guías de manejo, en las cuales se estableció su calidad metodológica mediante el método
AGREE II, y se eligieron las que tuvieron 60% o más en cada dominio.
• Revisiones sistemáticas de la literatura, las cuales fueron evaluadas mediante AMSTAR-2, con calificación de confianza
alta o media.
• Experimentos clínicos que fueron evaluados mediante la escala de Jadad (>4).
• En el anexo se presentan los procesos de evaluación de la calidad de la evidencia

Definición de adopción, adaptación o guía de novo

Se realizó una guía de novo mediante una metodología mixta de adaptación, elaboración y actualización. Los pasos efectuados
para esta fueron:
1. Conformación del equipo redactor de la guía.
2. Formulación de preguntas claves de la guía.
3. Búsqueda de guías de práctica clínica y revisiones sistemáticas.
254 Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC.

Clasificación de los niveles de evidencia, fuerza de recomendación y metodología para realizar las
recomendaciones
Nivel A
• Intervención: experimentos clínicos bien diseñados y conducidos.
• Metaanálisis.
• Diagnóstico: estudios de diagnóstico con patrón de referencia independiente, aplicable a la población.

Nivel B
• Estudios experimentales o de diagnóstico con limitaciones menores.
• Hallazgos consistentes de estudios observacionales.

Nivel C
• Uno o pocos estudios observacionales o múltiples estudios con hallazgos inconsistentes o limitaciones mayores.

Nivel D
• Opinión de expertos, reporte de casos o racionamiento a partir de los principios. Los niveles de la evidencia se clasificaron
siguiendo las recomendaciones de clasificación de las Guías de Práctica Clínica de la Academia Americana de Pediatría.

Clasificación tomada de: American Academy of Pediatrics Steering Committee on Quality Improvement and Management.
Classifying recommendations for clinical practice guidelines. Pediatrics. 2004;114(3):874-77. doi: 10.1542/ peds.2004-1260.

Grado de las recomendaciones

Tabla 3. Grado de recomendaciones según la metodología GRADE basado en la evidencia y balance riesgo-beneficio.
Débil /condicional en
Grade Fuerte a favor Débil /condicional a favor Fuerte en contra
contra
Recomendación Definitivamente se debe usar Probablemente se debe usar Probablemente no se debe Definitivamente no se debe
la intervención. la intervención. usar la intervención. usar la intervención.
Balance Los beneficios claramente Los beneficios probablemente Los riesgos probablemente Los riesgos definitivamente
riesgo-beneficio superan los riesgos. superan los riesgos. superan los beneficios. superan los beneficios.

Tomada de: Organización Panamericana de la Salud. Directriz para el fortalecimiento de los programas nacionales de guías informadas por
la evidencia. Una herramienta para la adaptación e implementación de guías en las Américas. Washington, D.C.: OPS; 2018.

Se tuvieron en cuenta los siguientes aspectos:


1. Balance entre beneficios y riesgos: se realiza una apreciación entre los desenlaces de efectividad y seguridad de las inter-
venciones.
2. Calidad de la evidencia científica: antes de formular una recomendación, se analiza la confianza sobre la estimación del
efecto observado con base en la calidad de la evidencia de los desenlaces.
3. Valores y preferencias: las preferencias de los pacientes se tienen en cuenta dada su importancia en el momento de evaluar
la adherencia a las recomendaciones.
4. Costos: este aspecto es específico de cada contexto donde la guía se implementará, dado que los costos pueden diferir. Este
aspecto representa un ítem relevante durante el proceso de toma de decisiones y formulación de las recomendaciones.

Tabla 4. Resumen de las recomendaciones, nivel de evidencia científica y fuerza de la recomendación.


Pregunta a Nivel de Grado de
Recomendación
desarrollar evidencia recomendación
Se recomienda la realización del diagnóstico de
1. ¿Cuál es el valor de los hallazgos clínicos reflujo gastroesofágico, con base en los hallazgos
para el diagnóstico de la faringitis crónica clínicos y los síntomas relatados, en pacientes B Fuerte a favor
por reflujo gastroesofágico? con síntomas clásicos de ERGE, sin la presencia de
síntomas de alarma.
En pacientes con manifestaciones clínicas
extraesofágicas como faringitis crónica, laringitis,
disfonía, tos crónica, aclaramiento laríngeo y
2. ¿Está indicada la realización de problemas pulmonares (entre otras), se recomienda
nasofibrolaringoscopia en los pacientes con C Fuerte a favor
faringitis crónica por reflujo gastroesofágico? la evaluación de causas no relacionadas con ERGE,
antes de atribuir los síntomas a este diagnóstico.
Una de las herramientas para esta evaluación es la
nasolaringoscopia.
Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 255

3. ¿Se debe realizar una endoscopia Se considera que un paciente que tiene un índice
digestiva superior a los pacientes en los con una puntuación igual o mayor de 13 en el ISR
C Fuerte a favor
que se sospeche de faringitis crónica por puede considerarse un diagnóstico sugestivo de
reflujo gastroesofágico? reflujo.
4. ¿Qué relación tiene el índice de Al reconocerse las limitaciones que tiene como
severidad de reflujo gastroesofágico herramienta diagnóstica, se ha considerado
C Fuerte a favor
(ISR) con los hallazgos endoscópicos de que un paciente con una puntuación >13 puede
vías digestivas altas? considerarse un diagnóstico sugestivo de reflujo.
Se recomienda realizar monitorización del pH de
24 horas sin tratamiento, en pacientes con alta
probabilidad pretest de ERGE; en aquellos que
5. ¿Cuándo está indicada la realización de la no responden al tratamiento con inhibidores de
medición del pH en pacientes con faringitis la bomba de protones, con endoscopia de vías C Fuerte a favor
crónica por reflujo gastroesofágico? digestivas altas normal y síntomas de reflujo; en
pacientes prequirúrgicos de cirugía antirreflujo, y
en los que tienen manifestaciones extradigestivas
de reflujo.
No se recomienda el uso de antiácidos en pacientes
A Fuerte en contra
con ERGE como primera opción de tratamiento.
No se recomienda el uso de la combinación de
6. ¿Cuál es la efectividad y seguridad de antiácidos y alginatos para el manejo de pacientes A Fuerte en contra
los antiácidos, alginatos, antagonistas H2 con ERGE
e inhibidores de la bomba de protones en
pacientes con ERGE? Se recomienda el uso de inhibidores de la bomba
de protones como primera línea, en la mínima
dosis requerida (2 dosis al día), para el manejo de A Fuerte a favor
pacientes con ERGE, puesto que mejoran la pirosis,
la esofagitis y la calidad de vida.
No se recomienda la erradicación de Helicobacter
7. ¿Cuál es la efectividad y seguridad de la pylori como parte del manejo de los pacientes
erradicación de Helicobacter pylori en los C Fuerte en contra
pacientes con ERGE? con ERGE que no han sido diagnosticados con la
infección.
Se les recomienda bajar de peso a los pacientes con
A Fuerte a favor
8. ¿Cuál es la efectividad y seguridad de las ERGE que se encuentren obesos.
intervenciones no farmacológicas para la
prevención de las recidivas en los pacientes Se sugiere evitar el consumo de alcohol y tabaco
con diferentes síntomas de la ERGE? en pacientes con ERGE, puesto que estos aumentan B Débil a favor
los síntomas de la enfermedad.
9. ¿Se recomienda realizar una endoscopia
En los pacientes con ERGE no se sugiere hacer, de
digestiva posterior al tratamiento farmacológico,
manera rutinaria, un seguimiento con endoscopia C Débil en contra
en pacientes con faringitis crónica por reflujo
de tamizaje.
gastroesofágico?
Se debe remitir al gastroenterólogo a los pacientes que
no presenten mejoría de los síntomas con el tratamiento
ordenado, o no tengan una causa clara del reflujo
10. ¿Cuándo se debe remitir al gastroenterólogo? gastroesofágico, además de aquellos que requieran C Débil a favor
manejo quirúrgico para ERGE, y los que presentan
infección por Helicobacter pylori que no responden al
tratamiento farmacológico de segunda línea.

ERGE: enfermedad por reflujo gastroesofágico; ISR: índice de síntomas de reflujo. Fuente propia.

Recomendaciones
Recomendación 1

Pregunta: ¿cuál es el valor de los hallazgos clínicos para el diagnóstico de la faringitis crónica por reflujo gastroeso-
fágico?
Se recomienda la realización del diagnóstico de reflujo gastroesofágico sobre la base de los hallazgos clínicos y los
síntomas relatados, en pacientes con síntomas clásicos de ERGE, sin la presencia de síntomas de alarma (2).
256 Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC.

Grado de recomendación: fuerte a favor


Nivel de evidencia: B

Se recomienda que los pacientes con manifestaciones extraesofágicas del reflujo gastroesofágico, y que no tienen
síntomas típicos (regurgitación y pirosis), sean llevados a evaluación del reflujo, previo a terapia con inhibidores de la
bomba de protones (2).

Grado de recomendación: fuerte a favor


Nivel de evidencia: B

Se recomienda que los pacientes que presentan síntomas extraesofágicos o síntomas típicos de ERGE sean llevados
a una prueba terapéutica con inhibidores de la bomba de protones, dos veces al día, por 8 a 12 semanas, antes de ser
remitidos a estudios adicionales (2).

Grado de recomendación: fuerte a favor


Nivel de evidencia: B
Texto soporte

El reflujo laringofaríngeo se define como el flujo retrógrado del contenido gástrico en la faringe y la laringe, asociado a una
variedad de síntomas. Lo anterior se genera por un mecanismo que relaciona la presencia de reflujo gastroesofágico con el
reflujo laringofaríngeo, mediante la estimulación de secreción ácida por vías nerviosas aferentes vagales y el contacto directo
del contenido ácido gastroesofágico con la faringe. A diferencia de la mucosa esofágica, la mucosa de la faringe y la laringe
es menos resistente a los efectos del contenido gástrico ácido, por lo cual pequeñas cantidades de ácido son suficientes para
producir síntomas a nivel de laringe y faringe (5).
Los síntomas que pueden encontrarse en pacientes con reflujo laringofaríngeo son disfonía, tos, globus faríngeo, aclara-
miento faríngeo, odinofagia y disfagia, entre otros. Estos síntomas se han utilizado como indicadores en la realización del
índice de síntomas de reflujo (ISR), el cual se utiliza de forma amplia para la evaluación de los síntomas en pacientes con
reflujo laringofaríngeo (5).
De la misma manera, los síntomas típicos de la ERGE comprenden la pirosis y la regurgitación, pero es más común la
pirosis, la cual se describe como la sensación quemante y progresiva a nivel subesternal, que se irradia desde el epigastrio a
la región anterior del cuello. La regurgitación, por su parte, se define como el retorno no intencionado del contenido gástrico
a la vía aerodigestiva superior.
No hay un método de referencia (gold standard) para el diagnóstico de la ERGE. Por lo tanto, el diagnóstico debe basarse
en la combinación de síntomas, su presentación, la evaluación endoscópica, la monitorización del reflujo y la respuesta a las
intervenciones terapéuticas. La mayoría de los consensos y las guías indican la terapia con inhibidor de bomba de protones
como una prueba diagnóstica en pacientes con síntomas típicos de la enfermedad (2).
Los síntomas atípicos y las manifestaciones extraesofágicas como la tos crónica, disfonía, asma, sinusitis, laringitis, farin-
gitis y la erosión dental se han asociado al reflujo gastroesofágico. Sin embargo, estos signos tienen una baja sensibilidad y
especificidad para el diagnóstico de esta patología, por lo que el diagnóstico de ERGE solo a partir de los síntomas extraeso-
fágicos no es recomendado, debido a su baja sensibilidad y especificidad (2).
Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las
asociaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II.

Recomendación 2

Pregunta: ¿está indicada la realización de nasofibrolaringoscopia en los pacientes con faringitis crónica por reflujo
gastroesofágico?
En pacientes con manifestaciones clínicas extraesofágicas como faringitis crónica, laringitis, disfonía, tos crónica,
aclaramiento laríngeo y problemas pulmonares (entre otras), se recomienda la evaluación de causas no relacionadas
con ERGE, antes de atribuir los síntomas a este diagnóstico, y una de las herramientas para esta evaluación es la na-
solaringoscopia.
Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 257

Grado de recomendación: fuerte a favor


Nivel de evidencia: B.
Texto soporte

Punto de buena práctica: realizar la nasolaringoscopia solo en aquellos pacientes con manifestaciones extraesofágicas, para
descartar otras causas no asociadas a reflujo gastroesofágico. Además, realizar diagnóstico diferencial y no para correlación
diagnóstica de ERGE.
Las manifestaciones extraesofágicas son un desafío para el paciente y el profesional, ya que estas podrían estar asociadas a
reflujo o a otras causas. Incluso en pacientes con reflujo diagnosticado es difícil establecer que esos síntomas extraesofágicos
sean por ERGE, así que su diagnóstico, la evaluación y el tratamiento están limitados por la falta de una prueba de referencia
(gold standard), por la variabilidad de los síntomas y porque hay otras patologías que pueden causar signos similares.
En un estudio que incluyó a pacientes en los que, en principio, se creía que había reflujo laringofaríngeo, los investigadores
desarrollaron una revisión cuidadosa de los hallazgos laringoscópicos y se identificaron otras causas de los síntomas, que
incluyeron cáncer, disfonía por tensión muscular, paresia vocal y lesiones mucosas benignas.
La nasolaringoscopia realizada por un otorrinolaringólogo se utiliza para evaluar signos de ERGE extraesofágicos, en par-
ticular, reflujo laringofaríngeo. Los hallazgos que más se asocian a reflujo incluyen hipertrofia de la comisura posterior, edema
de aritenoides, edema de pliegues vocales y moco endolaríngeo. Si bien existen varios índices de puntuación y el más usado
es el ISR, hay baja correlación de estos hallazgos con los síntomas, que pueden estar presentes en pacientes asintomáticos. En
otro estudio de 105 voluntarios normales y asintomáticos, la laringoscopia mostró hallazgos asociados con reflujo en el 86%,
mientras que en el 70% de los participantes se observaron signos de reflujo laringofaríngeo (2).
Una revisión sistemática encontró que la confiabilidad era baja entre evaluadores para los hallazgos laríngeos atribuidos
a reflujo laringofaríngeo, en múltiples laringoscopias. Además de lo anterior, y por la baja correlación con pruebas objetivas
tales como la medición del pH (con o sin impedanciometría en 24 horas), el Colegio Americano de Gastroenterología no su-
giere realizar el diagnóstico basado únicamente en los hallazgos de la nasolaringoscopia y recomienda pruebas adicionales en
casos de reflujo laringofaríngeo (recomendación condicional con calidad de evidencia baja) (2).
Esta recomendación fue adaptada de la guía ACG Clinical Guideline for the Diagnosis and Management of Gastroe-
sophageal Reflux Disease, según la calificación AGREE II, dada por los síntomas extraesofágicos de reflujo gastroesofágico
referidos por el paciente.

Recomendación 3

Pregunta: ¿se debe realizar endoscopia digestiva superior a los pacientes en los que se sospecha de faringitis crónica
por reflujo gastroesofágico
La endoscopia de vías digestivas no se recomienda de manera rutinaria para la evaluación de síntomas extraesofágicos
de ERGE, ya que la mayoría de estos pacientes no tienen evidencia endoscópica de esofagitis. Además, este estudio no
es suficiente para confirmar o descartar faringitis por reflujo gastroesofágico (6)

Grado de recomendación: fuerte a favor.


Nivel de evidencia: C.
Texto de soporte

El diagnóstico de ERGE se basa en los síntomas y en la respuesta favorable al tratamiento antisecretor. Por tanto, la endoscopia
digestiva debe ser considerada en aquellos pacientes con síntomas de enfermedad complicada (disfagia u odinofagia, pérdida no
voluntaria de peso, hematemesis, síntomas persistentes a pesar del tratamiento antirreflujo o vomito persistente), o en pacientes con
factores de riesgo para esófago de Barrett. Entre estos factores se incluyen personas mayores de 50 años, tabaquismo, obesidad, sexo
masculino, exposición prolongada a síntomas de reflujo, antecedente familiar de esófago de Barett o adenocarcinoma de esófago (7).
A menudo, la endoscopia de vías digestivas altas se usa en pacientes con sospecha de manifestaciones extraesofágicas
del reflujo, que desencadenan en síntomas como tos, asma, laringitis y disfonía. Es importante evaluar otras posibles causas
de estos síntomas. Sin embargo, la mayoría de dichos pacientes no muestran esofagitis, sobre todo si están medicados con
inhibidores de la bomba de protones, por lo cual no se recomienda su utilización de forma rutinaria (7).
Así también, la endoscopia digestiva tiene utilidad en los pacientes con síntomas extraesofágicos de reflujo gastroesofágico.
En los casos en los cuales el paciente no responda a la prueba terapéutica con el inhibidor de la bomba de protones, esta debe
realizarse de 2 a 4 semanas después de suspender la medicación (7).
258 Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC.

Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las
asociaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II

Recomendación 4

Pregunta 4. ¿Qué relación tiene el índice de severidad de reflujo gastroesofágico (ISR) con los hallazgos endoscópicos
de vías digestivas altas?
Se considera que un paciente que tiene un índice con una puntuación igual o mayor de 13 en el ISR puede considerarse
un diagnóstico sugestivo de reflujo.

Grado de recomendación: débil a favor.


Nivel de evidencia: C.
Texto de soporte

El ISR es una variable subjetiva con 9 ítems calificados de 0 a 5 y dirigida a pacientes en los que se sospeche de laringitis
crónica por reflujo. Aún si se reconocen las limitaciones que tiene como herramienta diagnóstica, se ha considerado que un
paciente con una puntuación >13 puede considerarse con un diagnóstico sugestivo de reflujo. Existen muy pocos estudios en
la literatura que comparan los resultados de un ISR con los hallazgos de la endoscopia de vías digestivas superiores; pero, en
2009, Lin y colaboradores compararon los hallazgos del ISR con los de la endoscopia de vías digestivas superiores de 239
adultos, sin obtener diferencias en el resultado del índice, en pacientes con o sin hallazgo de esofagitis (8).
Por su parte, en 2012, de Bortoli y colaboradores realizaron un estudio en 41 pacientes con síntomas laringofaríngeos, los
cuales fueron llevados a endoscopia de vías digestivas superiores y monitorización del pH con impedanciometría. Se identifi-
có que existe una correlación estadísticamente significativa del puntaje del ISR y la endoscopia digestiva (P <0,001), aunque
el ensayo no hizo claridad sobre cuáles variables tuvieron en cuenta al evaluar el estudio endoscópico (9).
En 2014, Kaplan y colaboradores publicaron el resultado de un estudio prospectivo que se realizó en 156 pacientes lle-
vados a endoscopia de vías digestivas altas. Se realizó una comparación entre el estado de las válvulas esofágicas, según la
clasificación de Hill, y el IRS, y se concluyó que los pacientes con índices >13 puntos tienen una correlación positiva estadís-
ticamente significativa con la severidad de hallazgos en la clasificación de válvulas esofágicas (p <0,05) y, por el contrario, no
se observó correlación entre el índice y los resultados obtenidos con la clasificación de Los Ángeles (10).
En 2023, Sugihartono y colaboradores publicaron un estudio en el que evaluaron a 85 pacientes con manifestaciones ex-
traesofágicas de reflujo. Estos fueron llevados a endoscopia de vías digestivas altas, y se encontró que los ítems con mayor
significancia estadística, correlacionados con los hallazgos de esofagitis erosivas, fueron la tos después de comer o acostarse,
tos crónica y la sensación de quemazón o indigestión (p = 0,001; p = 0,003; p = 0,031) (11).
La evidencia existente es muy controvertida en definir si los hallazgos de endoscopias de vías digestivas superiores tienen
una correlación con el índice de síntomas, y esta evidencia es aún más escasa en población pediátrica (12). En las últimas dos
décadas, se ha introducido el uso de la esofagoscopia transnasal como un estudio de consultorio más cómodo y más rápido
que la endoscopia de vías digestivas, y que permite evaluar de forma temprana a pacientes con síntomas laringofaríngeos y
esofágicos, lo cual ha modificado de manera reciente la indicación de la evaluación de la vía digestiva superior en este tipo de
pacientes, dada la facilidad para realizarlo (13).
Esta recomendación fue realizada de novo, según la búsqueda realizada en las bases bibliográficas mencionadas en la
metodología.

Recomendación 5

Pregunta: ¿cuándo está indicada la realización de la medición del pH en pacientes con faringitis crónica por reflujo
gastroesofágico?
Se recomienda realizar la monitorización del pH de 24 horas (medición del pH) sin tratamiento, en pacientes con alta
probabilidad pretest de ERGE; en aquellos que no responden al tratamiento con inhibidor de la bomba de protones con
endoscopia de vías digestivas altas normal y con síntomas de reflujo; en pacientes prequirúrgicos de cirugía antirreflu-
jo, y en los que tengan manifestaciones extradigestivas de reflujo (14).
Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 259

Grado de recomendación: fuerte a favor


Nivel de evidencia: C.
Texto de soporte

Punto de buena práctica: se recomienda la realización de la medición del pH con impedancia y con tratamiento, en pacientes
con alta probabilidad pretest de ERGE.
El reflujo gastroesofágico proviene de la exposición anormal y prolongada de la mucosa esofágica al contenido gástrico.
La monitorización del pH esofágico facilita la medición del pH en el esófago distal, lo cual permite el diagnóstico de episo-
dios de reflujo gastroesofágico, pues detecta periodos de acidificación esofágica. Este se constituye en el método de referencia
(gold standard) para el diagnóstico de ERGE (4).
La monitorización de la impedancia es el único método de registro que puede lograr una alta sensibilidad en la detección de
todo tipo de episodios de reflujo. Incluso con la optimización de los métodos, la sensibilidad y la especificidad de la monito-
rización del pH no se acercarán a las de la monitorización de impedancia para reconocer la aparición de episodios de reflujo
individuales (4).
Así pues, el reflujo se detecta mejor mediante la impedancia y su acidez se caracteriza a través de la medición del pH.
Un pequeño porcentaje de eventos de reflujo ácido pueden ocurrir como caídas lentas del pH, que no se detectan mediante
la impedancia, lo que sugiere que la combinación de ambas técnicas es mejor que la medición del pH o la monitorización de
la impedancia solas. Por lo tanto, la monitorización combinada del pH y la impedancia intraluminal permite la detección de
todos los eventos de reflujo y proporciona la mejor evaluación posible de la función de la barrera antirreflujo.
Con todo ello, se determinó que la monitorización ambulatoria de reflujo (pH o la impedancia + pH) es la única prueba que
permite determinar la presencia de la exposición anormal del ácido esofágico, la frecuencia de reflujo y la asociación de los
síntomas con los episodios de reflujo. Realizada ya sea con una cápsula de telemetría (por lo general de 48 horas), o con un
catéter transnasal (24 horas), la monitorización del pH tiene una excelente sensibilidad (77%-100%) y especificidad (85%-
100%) en pacientes con esofagitis erosiva (4).
Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las
asociaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II.

Recomendación 6

Pregunta: ¿cuál es la efectividad y seguridad de los antiácidos, alginatos, antagonistas H2 e inhibidores de la bomba
de protones en pacientes con ERGE?
No se recomienda el uso de antiácidos en pacientes con ERGE como primera opción de tratamiento

Grado de recomendación: fuerte en contra.


Nivel de evidencia: A.

No se recomienda el uso de la combinación de antiácidos y alginatos para el manejo de pacientes con ERGE

Grado de recomendación: fuerte en contra.


Nivel de evidencia: A.

Se recomienda el uso de inhibidores de la bomba de protones como primera línea, en la mínima dosis requerida (2 do-
sis al día), para el manejo de pacientes con ERGE, puesto que mejoran la pirosis, la esofagitis y la calidad de vida (14).

Grado de recomendación: fuerte a favor.


Nivel de evidencia: A.
Texto de soporte

A partir de una revisión sistemática se evaluó la efectividad de los antiácidos, en comparación con placebo, en 1155 pacien-
tes, y se determinó la mejoría subjetiva (definida con la calificación del tratamiento de bueno/excelente o global de mejor/
mucho mejor), después de 2-4 semanas de tratamiento. El aumento absoluto del beneficio (AAB) combinado del tratamiento
260 Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC.

antiácido sobre el placebo fue del 8% (IC 95%, con rango de 0%-16%; p = 0,06). De igual manera, el aumento relativo del
beneficio (ARB) combinado fue del 0,11% (IC 95%, con rango de 0,03-0,20), y el número necesario para tratar (NNT) fue de
13 (IC 95%, con rango de 6-250). En esta misma revisión sistemática se reportaron 2 ensayos en los cuales se evidenció que
los sujetos del grupo de los antiácidos eran menos propensos a tener episodios de acidez que requirieran antiácidos de rescate,
con una razón de posibilidades (odds ratio [OR]) de 0,70 (IC 95%, con rango de 0,59-0,84; p <0,0001).
Asimismo, se comparó el uso de la combinación de alginato y antiácido en 4 ensayos clínicos aleatorizados, con 146 pa-
cientes en el grupo de tratamiento y 138 en el grupo del placebo: 3 de estos ensayos evaluaron la mejoría subjetiva después
de 2 semanas de tratamiento (definido como autoevaluación de los pacientes con respuesta positiva: mejor/mucho mejor o
mejorado). El AAB fue del 26% (IC: 95%, con rango de 12%-41%; p <0,001), y el ARB fue del 0,6% (IC: 95%, con rango de
0,25-0,91), mientras que el NNT fue de 4 (IC: 95%, con rango de 2-9). No se reportaron eventos adversos, y la calidad de la
evidencia fue muy baja (15).
Una revisión sistemática de 2013 evaluó el tratamiento empírico de los pacientes con ERGE, mediante diferentes estrate-
gias terapéuticas (inhibidores de la bomba de protones, procinéticos, antagonistas H2). El riesgo relativo (RR) para la remisión
de la pirosis de los inhibidores de la bomba de protones frente a placebo fue de 0,37 (IC: 95%, con rango de 0,32-0,44). Para
los receptores de la histamina-2 (ARH-2) fue de 0,77 (IC: 95%, con rango de 0,60-0,99), y para los procinéticos fue de 0,86
(IC: 95%, con rango de 0,73-1,01). En una comparación directa, los inhibidores de la bomba de protones fueron más efectivos
que los ARH-2, con un RR de 0,66 (IC: 95%, con rango de 0,60-0,73), y que los procinéticos, con un RR de 0,53 (IC: 95%,
con rango de 0,32-0,87). La calidad de la evidencia fue muy baja (16).
En 2010, a partir de una revisión sistemática, se evaluaron 9 ensayos clínicos aleatorizados que se analizaron de forma
diferenciada, teniendo en cuenta comparaciones farmacológicas distintas. Primer grupo: esomeprazol de 40 mg frente a ome-
prazol de 20 mg. Se evidenció el beneficio del esomeprazol con un RR de 1,14 (IC: 95%, con rango de 1,10-1,18). Segundo
grupo: esomeprazol de 40 mg frente a pantoprazol. Se evaluaron 2 ensayos clínicos aleatorizados, en el contexto de la reso-
lución de la esofagitis en manejo durante 4 semanas. Se incluyó un total de 3378 pacientes, y se evidenció el beneficio del
esomeprazol con un RR de 1,04 (IC: 95%, con rango de 1,02-1,06). Tercer grupo: esomeprazol de 40 mg frente a lansoprazol.
Se evaluaron 2 ensayos clínicos aleatorizados, en el contexto de la resolución de la esofagitis en manejo durante 4 semanas.
Se incluyó un total de 2225 pacientes, y se evidenció el beneficio del esomeprazol con un RR de 1,12 (IC: 95%, con rango de
1,07-1,17). La calidad de la evidencia fue baja (17).
Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las
asociaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II.

Recomendación 7

Pregunta: ¿cuál es la efectividad y seguridad de la erradicación de Helicobacter pylori en los pacientes con ERGE?
No se recomienda la erradicación de Helicobacter pylori como parte del manejo de los pacientes con ERGE que no han
sido diagnosticados con la infección.

Grado de recomendación: fuerte en contra.


Nivel de evidencia: C.
Texto de soporte

Punto de buena práctica: se debe considerar el tratamiento de erradicación de Helicobacter pylori en los pacientes con ERGE,
en quienes se documente su aislamiento microbiológico.
Una revisión sistemática realizada por Saad y colaboradores eligió un total de 10 estudios (según los criterios de inclusión)
para valorar el impacto de la erradicación de Helicobacter pylori, en pacientes con síntomas de ERGE y hallazgos endoscópi-
cos de esofagitis por reflujo. No se encontraron diferencias en los síntomas de reflujo después del tratamiento en pacientes con
ERGE, con respecto al placebo, con un OR de 0,81 (IC: 95%, con rango de 0,56-1,17), y en el grupo de esofagitis por reflujo
no se reportaron diferencias estadísticas (p = 0,59). La calidad de la evidencia fue baja (18).
Se debe realizar el tratamiento para erradicar Helicobacter pylori en pacientes en los cuales se documente su aislamiento
microbiológico (19).
Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las
asociaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II.
Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 261

Recomendación 8

Pregunta: ¿cuál es la efectividad y seguridad de las intervenciones no farmacológicas para la prevención de las recidi-
vas en los pacientes con diferentes síntomas de la ERGE?
Se les recomienda bajar de peso a los pacientes con ERGE que se encuentren obesos.

Grado de recomendación: fuerte a favor


Nivel de evidencia: A.

Pregunta: ¿cuál es la efectividad y seguridad de las intervenciones no farmacológicas para la prevención de las recidi-
vas en los pacientes con diferentes síntomas de la ERGE?
Se sugiere evitar el consumo de alcohol y tabaco a los pacientes con ERGE, ya que esto aumenta los síntomas de la
enfermedad.

Grado de recomendación: débil a favor


Nivel de evidencia: B.
Texto de soporte

En una revisión sistemática, en la cual se evaluaron 9 estudios sobre la asociación entre la obesidad y el riesgo de ERGE, las
personas con un índice de masa corporal de 25 a 30 kg/m2 presentaron un OR de 1,43 (IC: 95%, con rango de 1,158-1,774;
p = 0,001). Entretanto, los pacientes con un índice de masa corporal de más de 30 (obesidad) presentaron un OR de 1,94 (IC:
95%, con rango de 1,468-2,566; p <0,001), lo que incrementó el riesgo de síntomas de ERGE. La calidad de la evidencia fue
moderada (20).
De igual forma, en un estudio de casos y controles entre dos encuestas de salud pública, se evidenció que el consumo de
cigarrillo tiene asociación con síntomas de reflujo gastroesofágico (p <0,0001). Además, se encontró que las personas que han
fumado por más de 20 años incrementan el riesgo de síntomas en un 70%, en comparación con aquellas que fumaron a diario
durante menos de 1 año, con un OR de 1,7 (IC: 95%, con rango de 1,5-1,9) (21).
También se realizó un estudio en el cual se compararon las bebidas alcohólicas con el agua y su relación con el aumento
del reflujo gastroesofágico. Se evidenció que las bebidas alcohólicas inducen a reflujo gastroesofágico, en comparación con
el agua (vino 23%, agua 12%; p <0,01; cerveza 25%, agua 11%; p <0,05). Además, se encontró que las bebidas alcohólicas
aumentan tanto el tiempo de pH <4 en los pacientes con esofagitis por reflujo como la duración del reflujo. La calidad de la
evidencia fue moderada (22).
El estudio HUNT incluyó a 29.610 personas que reportaron síntomas de reflujo gastroesofágico. De estas, el 5% presenta-
ban síntomas severos de reflujo, y de este porcentaje de personas, el 31% consumía tabaco a diario. Los sujetos que utilizaron
medicamentos antirreflujo de forma semanal, adicional al cese del consumo de tabaco, mostraron una mejoría en los síntomas
de graves a menores, o ningún síntoma, con un OR de 1,78 (IC: 95%, con rango de 1,07-2,97), en comparación con el consu-
mo diario y persistente de tabaco (23).
En algunas revisiones se considera que los pacientes deben cenar de 2-3 horas antes de dormir, ya que el decúbito puede
favorecer el reflujo, pues durante la noche se disminuye la presión del esfínter esofágico inferior. La calidad de la evidencia
fue moderada (24).
Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las
asociaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II.

Recomendación 9

Pregunta: ¿se recomienda realizar endoscopia digestiva posterior al tratamiento farmacológico, en pacientes con farin-
gitis crónica por reflujo gastroesofágico?
En los pacientes con ERGE no se sugiere hacer, de manera rutinaria, un seguimiento con endoscopia de tamizaje.
262 Morales-Valdés L., Caro-Vásquez CM., Osorio-Anaya S., Pachón-Rojas C., Salazar-Agudelo MC.

Grado de recomendación: débil en contra


Nivel de evidencia: C.
Texto de soporte

Punto de buena práctica: el seguimiento endoscópico se realiza como tamizaje para esófago de Barret, según los síntomas
crónicos de la ERGE y múltiples factores de riesgo (por lo menos 3), como edad de 50 años o más, raza blanca, género mascu-
lino y obesidad. Sin embargo, en el caso de pacientes con antecedentes familiares de adenocarcinoma de esófago o de esófago
Barret, se deben disminuir estos criterios.
Otros factores considerados de riesgo son, por ejemplo, larga duración de los síntomas, aumento de la frecuencia de dichos
síntomas, antecedente de esofagitis, hernia hiatal previa, estenosis esofágica o úlceras esofágicas (19).
Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las aso-
ciaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II.

Recomendación 10

Pregunta: ¿cuándo se debe remitir al gastroenterólogo?


Los pacientes que no presenten mejoría de los síntomas no tengan una causa clara del reflujo gastroesofágico o requie-
ran manejo quirúrgico, se deben remitir al gastroenterólogo.

Grado de recomendación: débil a favor


Nivel de evidencia: C.
Texto de soporte

Punto de buena práctica: se debe remitir al gastroenterólogo a los pacientes que no presenten mejoría de los síntomas con el
tratamiento ordenado, o que no tengan una causa clara del reflujo gastroesofágico, además de aquellos que requieran manejo
quirúrgico para ERGE, y los que presentan infección por Helicobacter pylori que no responden al tratamiento farmacológico
de segunda línea (14).
Esta recomendación fue adaptada de la Guía de práctica clínica para la enfermedad por reflujo gastroesofágico de las
asociaciones colombianas de Gastroenterología, Endoscopia Digestiva, Coloproctología y Hepatología, según la calificación
AGREE II.

Revisión de la guía por pares


Revisión externa nacional:

Luis Humberto Jiménez-Fandiño*

* Otorrinolaringólogo. Laringólogo. Jefe, Unidad de Otorrinolaringología y Cirugía Maxilofacial, Hospital Universita-


rio San Ignacio, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. ORCID https://orcid.org/0000-0001-7276-1720

Forma de citar: Jiménez-Fandiño LH. Guía para el diagnóstico y el tratamiento de faringitis crónica por reflujo gastroesofágico.
Acta otorrinolaringol. cir. cabeza cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803

Asesora general metodológica


Diana Quijano-García*

* Otorrinolaringóloga Fundación Santa Fe de Bogotá. Fellow en Rinología. Magistra en Epidemiologia Pontificia Uni-
versidad Javeriana. Bogotá. Colombia ORCID https://orcid.org/0000-0001-6177-7225

Forma de citar: Quijano-García D. Guía para el diagnóstico y el tratamiento de faringitis crónica por reflujo gastroesofágico.
Acta otorrinolaringol. cir. cabeza cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803
Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 263

Revisora metodológica
Mary Eugenia Posada-Álvarez*

* Otorrinolaringóloga Universidad del Rosario. Epidemióloga Clínica Universidad Autónoma de Bucaramanga. Fellow
Cirugía Sinonasal Avanzada Universidad Autónoma de México. Otorrinolaringóloga Pediatra, Universidad Autónoma de
México- Titulación en proceso de convalidación en Bogotá, Colombia. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-0935-6188

Forma de citar: Posada-Álvarez ME. Guía para el diagnóstico y el tratamiento de faringitis crónica por reflujo gastroesofágico.
Acta otorrinolaringol. cir. cabeza cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803

Director Científico Guías ACORL


Coordinador Comité Académico Permanente ACORL
Ricardo Silva-Rueda FACS*

* Otorrinolaringólogo, Fellow del American College of Surgeons, Coordinador Servicio Otorrinolaringologia Hospital
Militar Central. Expresidente Asociación Colombiana De Otorrino Profesor Asociado Universidad Militar Nueva Gra-
nada, Bogotá – Colombia – ORCID https://orcid.org/0000-0002-7539-5938

Forma de citar: Silva- Rueda R. Guía para el diagnóstico y el tratamiento de faringitis crónica por reflujo gastroesofágico.
Acta otorrinolaringol. cir. cabeza cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803

Actualización de la guía
Se debe actualizar la guía en cuatro años, o antes si se encuentra que hay nueva evidencia que cambie el manejo aquí descrito.

Aplicabilidad
Esta guía será publicada con acceso abierto en la revista y la web de ACORL y será socializada en diferentes eventos de la
ACORL.

Fortalezas y limitaciones
Esta guía contiene artículos actualizados y de gran impacto acerca del diagnóstico y el tratamiento de la faringitis crónica por
reflujo gastroesofágico; sin embargo, se considera que una limitación está elaborada en el idioma español, lo cual limita su
extrapolación.

Financiación
El costo de elaboración de la guía fue asumido en parte por la Asociación Colombiana de Otorrinolaringología (ACORL), el
tiempo y la dedicación por la Universidad de Cartagena.

Diseminación
Estará abierta al público general de manera virtual a través de la Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello,
https://revista.acorl.org.co/index.php/acorl

R EF E R E N C I A S

1. Yazici ZM, Sayin I, Kayhan FT, Biskin S. Laryngopharyngeal reflux might play a role on chronic nonspecific pharyngitis. Eur Arch
Otorhinolaryngol. 2010;267(4):571-574.
2. Katz PO, Dunbar KB, Schnoll-Sussman FH, Greer KB, Yadlapati R, Spechler SJ. ACG Clinical Guideline for the Diagnosis and
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Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. 2024; 52(3): 249-265 DOI.10.37076/acorl.v52i3.803 4(2): 92-99 265

Anexo

1. EVALUACIÓN CON INSTRUMENTO AGREE II: GUÍA DE PRÁCTICA CLÍNICA PARA LA ENFERMEDAD POR
REFLUJO GASTROESOFÁGICO (Asociaciones Colombianas de Gastroenterología, Endoscopia digestiva, Coloprocto-
logía y Hepatología)

Dominio 1 – ALCANCE Y OBJETIVO


Puntuación del dominio 94%
Dominio 2 – PARTICIPACIÓN DE LOS IMPLICADOS O GRUPOS DE INTERES
Puntuación del dominio 64%
Dominio 3 – RIGOR EN LA ELABORACIÓN
Puntuación del dominio 74%
Dominio 4 – CLARIDAD DE PRESENTACIÓN
Puntuación del dominio 90%
Dominio 5 – APLICABILIDAD
Puntuación del dominio 60%
Dominio 6 – INDEPENDENCIA EDITORIAL
Puntuación del dominio 98%

2. EVALUACIÓN CON INSTRUMENTO AGREE II: ACG Clinical Guideline for the Diagnosis and Management of Gas-
troesophageal Reflux Disease

Dominio 1 – ALCANCE Y OBJETIVO


Puntuación del dominio 80%
Dominio 2 – PARTICIPACIÓN DE LOS IMPLICADOS O GRUPOS DE INTERES
Puntuación del dominio 65%
Dominio 3 – RIGOR EN LA ELABORACIÓN
Puntuación del dominio 64.5%
Dominio 4 – CLARIDAD DE PRESENTACIÓN
Puntuación del dominio 90%
Dominio 5 – APLICABILIDAD
Puntuación del dominio 68.3%
Dominio 6 – INDEPENDENCIA EDITORIAL
Puntuación del dominio 96.6%

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