Lecturas. Memoria colectiva, de MAURICE HALBWACHS (socilogo francs asesinado por la Gestapo) Acuador del tmino memoria colectiva.
La Mmoire collective es su obra ms conocida.
El nuevo cuadro, proyectado sobre los hechos que ya conocamos, nos revela ms de uno de sus rasgos que, ah situado, recibe de l una significacin ms clara. La memoria se enriquece as con esas aportaciones extraas que, cuando se enraizan y encuentran su lugar, no se distinguen ya de los otros recuerdos. Para que la memoria de los otros venga as a reforzar y completar la nuestra tambin hace falta, decamos, que los recuerdos de esos grupos estn en relacin con los hechos que constituyen mi pasado. Admitamos que la historia nacional sea un resumen fiel de los acontecimientos ms importantes que han modificado la vida de una nacin. No se intensifica la vida interior en la medida en que se asla de las circunstancias exteriores, que son las que ocupan un primer plano en la memoria histrica? Si por memoria histrica se entiende la lista de los acontecimientos cuyo recuerdo conserva la historia nacional, no es ella, no son sus marcos los que representan lo esencial de lo que llamamos memoria colectiva. De todo lo que precede resulta que la memoria colectiva no se confunde con la historia y que la expresin memoria histrica no ha sido una eleccin muy acertada, puesto que asocia dos trminos que se oponen en ms de un punto. La historia es, sin duda, la coleccin de los hechos que ms espacio han ocupado en la memoria de los hombres. Pero ledos en los libros, enseados y aprendidos en las escuelas, los acontecimientos pasados son elegidos, cotejados y clasificados siguiendo necesidades y reglas que no eran las de los grupos de hombres que han conservado largo tiempo su depsito vivo. En general, la historia
En realidad, en el desarrollo continuo de la memoria colectiva no hay, como en la historia, lneas de separacin claramente trazadas, sino solamente lmites irregulares e inciertos. El presente (entendido como extendindose sobre una cierta duracin, la que interesa a la sociedad de hoy) no se opone al pasado del mismo modo en que se distinguen dos perodos histricos vecinos. Pues el pasado ya no existe, mientras que para el historiador los dos perodos tienen tanta realidad el uno como el otro. La memoria de una sociedad se extiende hasta donde ella puede, es decir, hasta donde alcanza la memoria de los grupos de que est compuesta. No es por mala voluntad, antipata, repulsin o indiferencia por lo que olvida tal cantidad de acontecimientos y personajes antiguos. Es porque los grupos que conservaban su recuerdo han desaparecido.
En efecto, hay varias memorias colectivas; es la segunda caracterstica por la que se distinguen de la historia. La historia es una y se puede decir que slo hay una historia.