UNIVERSIDAD AUTONOMA
METROPOLITANA
COSTOS Y PRESUPUESTOS DE OBRA
PROFESOR:
PEREZ REYES JOSE ANSELMO
ALUMNOS:
ALAVEZ VELAZQUEZ RAFAEL URIEL 2223037136
ANGELES TORIBIO KEVIN 2232002007
PONCE VASQUEZ JOSE ANTONIO 2222001089
PÉREZ GONZÁLEZ JOSÉ ADRIÁN 2223037234
REYES VAZQUEZ BRANDON 2223033183
TAREA 1:
ENSAYO DE PRECIOS
GRUPO: CMA81
TRIMESTRE: 25I
FECHA: 12/02/2025
En el ámbito de la construcción, el precio unitario es un concepto fundamental,
especialmente en proyectos de obra pública y privada. Su correcta determinación
garantiza la viabilidad económica de los proyectos y asegura que las partes
involucradas contratistas, clientes y entidades gubernamentales tengan claridad en
la estructura de costos.
¿Qué es un precio unitario?
El precio unitario es un concepto clave en el ámbito de la construcción y la
ingeniería, especialmente en proyectos de obra pública y privada. Se define como
el costo asociado a la realización de una unidad específica de trabajo dentro de un
proyecto. Por ejemplo, en la construcción de un edificio, el precio unitario podría
referirse al costo de construir un metro cuadrado de muro, instalar una ventana, o
colocar un metro cúbico de concreto. Este concepto es fundamental porque permite
desglosar un proyecto en partes más pequeñas y manejables, facilitando la
estimación de costos, la planificación y el control financiero.
El precio unitario no solo es útil para los contratistas y constructores, sino también
para los clientes, ya que les permite entender cómo se distribuyen los costos en un
proyecto. Por ejemplo, si un cliente quiere saber por qué una obra tiene un costo
elevado, el desglose en precios unitarios le mostrará cuáles son las actividades o
materiales que están generando ese costo. Además, el precio unitario es una
herramienta esencial para la elaboración de presupuestos, ya que permite calcular
el costo total de una obra multiplicando el precio unitario por la cantidad de unidades
necesarias.
Un aspecto importante del precio unitario es que no es un valor fijo, sino que puede
variar dependiendo de factores como la ubicación del proyecto, la disponibilidad de
materiales, la complejidad de la obra y las condiciones del mercado. Por ejemplo, el
precio unitario de construir un metro cuadrado de pavimento en una zona urbana
puede ser diferente al de una zona rural debido a diferencias en los costos de
transporte, mano de obra y logística.
¿Qué elementos integran un precio unitario?
El precio unitario no es un número que se determina al azar, sino que es el
resultado de la suma de varios componentes. Cada uno de estos elementos
representa un aspecto específico del costo de realizar una actividad o utilizar un
material. A continuación, se describen con mayor detalle los elementos que
integran un precio unitario:
1. Costo directo de los materiales: Este es el costo de los materiales
necesarios para realizar la actividad. Por ejemplo, si estamos construyendo
una pared, aquí se incluiría el costo de los ladrillos, el cemento, la arena, el
agua y cualquier otro material necesario. Este costo se calcula en función
de la cantidad de materiales requeridos y sus precios en el mercado. Es
importante tener en cuenta que los precios de los materiales pueden variar
dependiendo de la ubicación, la temporada y la disponibilidad. Por ejemplo,
en épocas de alta demanda, los precios del cemento pueden aumentar.
2. Costo de la mano de obra: Este elemento incluye el costo de los
trabajadores que realizarán la actividad. Por ejemplo, si estamos hablando
de colocar los ladrillos de una pared, aquí se incluiría el salario de los
albañiles y sus ayudantes. El costo de la mano de obra depende de
factores como el número de horas trabajadas, los salarios establecidos por
ley o por convenio, y la calificación de los trabajadores. Por ejemplo, un
albañil con más experiencia puede tener un salario más alto que uno con
menos experiencia.
3. Costo de los equipos y maquinaria: En muchas actividades de
construcción se requiere el uso de maquinaria pesada o herramientas
especializadas. Este elemento incluye el costo de alquilar o mantener esa
maquinaria, así como el combustible o la energía que consuma. Por
ejemplo, si se necesita una excavadora para cavar una zanja, aquí se
incluiría el costo de alquilar la excavadora, el combustible que consuma y el
salario del operador. En algunos casos, también se incluyen los costos de
mantenimiento y reparación de la maquinaria.
4. Costos indirectos: Estos son costos que no están directamente
relacionados con la actividad específica, pero que son necesarios para que
el proyecto se lleve a cabo. Por ejemplo, el costo de supervisión, el transporte
de materiales, el seguro de los trabajadores, o los gastos administrativos.
5. Utilidad: Todo contratista espera obtener una ganancia por su trabajo. La
utilidad es un porcentaje que se agrega al costo total para asegurar que el
proyecto sea rentable.
6. Impuestos: Dependiendo del país y la legislación, pueden aplicarse
impuestos al precio unitario, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) o
otros gravámenes.
Al sumar todos estos elementos, se obtiene el precio unitario de una actividad. Este
precio se multiplica por la cantidad de unidades que se necesitan en el proyecto (por
ejemplo, metros cuadrados, metros lineales, etc.), lo que permite calcular el costo
total de la obra.
¿Qué ley regula la elaboración del precio unitario en obra pública y cómo lo
hace?
En muchos países, la elaboración del precio unitario en obras públicas está regulada
por leyes y normativas específicas que garantizan la transparencia, la eficiencia y el
uso correcto de los recursos públicos. En el caso de México, por ejemplo, la Ley de
Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas es la principal normativa
que regula este proceso. Esta ley establece los lineamientos que deben seguir los
contratistas y las dependencias gubernamentales para elaborar los precios
unitarios. A continuación, se explican con mayor detalle los aspectos más
importantes que regula esta ley:
1. Transparencia en los costos: La ley exige que los precios unitarios se
elaboren con base en costos reales y justificados. Esto significa que no se
pueden inflar los precios de manera arbitraria, sino que deben estar
respaldados por cotizaciones, estudios de mercado y análisis técnicos. Por
ejemplo, si un contratista incluye en su presupuesto un precio unitario de
$500 por metro cuadrado de pavimento, debe poder demostrar que este
precio se basa en los costos reales de los materiales, la mano de obra y los
equipos necesarios.
2. Métodos de cálculo: La ley establece métodos específicos para calcular los
costos directos, indirectos, la utilidad y los impuestos. Esto asegura que todos
los contratistas sigan las mismas reglas y que no haya discrepancias
injustificadas entre los presupuestos. Por ejemplo, la ley puede establecer
que la utilidad no puede exceder un cierto porcentaje del costo total, o que
los costos indirectos deben distribuirse de manera proporcional entre todas
las actividades del proyecto.
3. Control de calidad: La ley también regula que los materiales y la mano de
obra utilizados cumplan con los estándares de calidad establecidos. Esto es
importante porque un precio unitario bajo no debe significar un sacrificio en
la calidad de la obra. Por ejemplo, si un contratista utiliza materiales de baja
calidad para reducir costos, esto podría resultar en una obra defectuosa que
no cumpla con las especificaciones técnicas.
4. Supervisión y auditoría: Las obras públicas están sujetas a supervisión y
auditorías para garantizar que los precios unitarios se hayan aplicado
correctamente y que no haya desvíos de recursos. Esto ayuda a prevenir la
corrupción y el mal uso de los fondos públicos. Por ejemplo, una auditoría
podría revelar que un contratista infló los precios unitarios para obtener
ganancias adicionales, lo que podría resultar en sanciones o la cancelación
del contrato.
5. Actualización de precios: Dado que los costos de materiales, mano de obra
y maquinaria pueden variar con el tiempo, la ley establece mecanismos para
actualizar los precios unitarios durante la ejecución de la obra, especialmente
en proyectos de larga duración. Por ejemplo, si el precio del acero aumenta
significativamente durante la construcción de un puente, la ley puede permitir
que el contratista ajuste los precios unitarios para reflejar este aumento.
La ley busca garantizar que los precios unitarios sean justos, transparentes y que
reflejen el costo real de la obra. Esto no solo protege los intereses del gobierno y
los contribuyentes, sino que también asegura que los contratistas reciban un pago
adecuado por su trabajo.
En el marco de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas,
existen cuatro tipos principales de contratos que se utilizan para la ejecución de
obras públicas. Estos contratos están diseñados para adaptarse a las diferentes
necesidades, características y complejidades de los proyectos, garantizando que se
cumplan los objetivos de transparencia, eficiencia y calidad.
1. Contrato por precio alzado
El contrato por precio alzado es uno de los más comunes en obras públicas. En este
tipo de contrato, el contratista se compromete a ejecutar la obra por un precio total
fijo y definitivo, que se establece desde el principio. Este precio incluye todos los
costos asociados a la obra, como materiales, mano de obra, equipos, costos
indirectos, utilidad e impuestos.
Características principales:
• Precio fijo: El monto total no cambia, a menos que haya modificaciones al
proyecto que justifiquen un ajuste.
• Riesgo para el contratista: El contratista asume el riesgo de cualquier
incremento en los costos durante la ejecución de la obra. Si los costos reales
superan el precio alzado, el contratista debe absorber la diferencia.
• Claridad en el presupuesto: Este tipo de contrato es beneficioso para el
cliente (en este caso, el gobierno) porque sabe desde el principio cuál será
el costo total de la obra.
• Ejemplo: Si se contrata la construcción de un puente por un precio alzado
de $10 millones, el contratista debe completar la obra por ese monto,
independientemente de los costos que surjan durante la construcción.
2. Contrato por administración delegada
En el contrato por administración delegada, el contratista actúa como un
administrador o gestor del proyecto, y el cliente (el gobierno) paga directamente los
costos de la obra. El contratista no asume el riesgo financiero de la obra, sino que
recibe una remuneración por sus servicios de administración y supervisión.
Características principales:
• Pago de costos directos: El gobierno cubre los costos de materiales, mano
de obra, equipos y otros gastos directamente relacionados con la obra.
• Honorarios del contratista: El contratista recibe un pago por sus servicios,
que puede ser un porcentaje del costo total de la obra o un monto fijo.
• Menor riesgo para el contratista: Al no asumir el riesgo financiero, el
contratista se enfoca en la gestión y supervisión de la obra.
• Ejemplo: Si se contrata a una empresa para administrar la construcción de
un hospital, el gobierno paga los materiales y la mano de obra, mientras que
la empresa recibe un pago por su labor de gestión.
3. Contrato por unidad de obra
El contrato por unidad de obra se basa en la ejecución de la obra por partes o
unidades específicas. En este tipo de contrato, el precio se establece por cada
unidad de trabajo realizada, como metros cúbicos de concreto, metros lineales de
tubería o metros cuadrados de pavimento.
Características principales:
• Pago por unidades completadas: El contratista recibe un pago por cada
unidad de trabajo que completa, según el precio unitario acordado.
• Flexibilidad: Este tipo de contrato es útil cuando no se conoce con exactitud
la cantidad total de trabajo que se requerirá.
• Control de avances: El cliente puede verificar el avance de la obra midiendo
las unidades completadas.
• Ejemplo: Si se contrata la construcción de una carretera, el pago se realiza
por cada kilómetro de carretera completado, según el precio unitario
establecido.
4. Contrato mixto
El contrato mixto combina elementos de los otros tipos de contratos. Por ejemplo,
puede incluir un precio alzado para ciertas partes de la obra y un pago por unidad
de obra para otras. Este tipo de contrato se utiliza cuando el proyecto tiene
componentes complejos o cuando no es posible definir todos los detalles desde el
principio.
Características principales:
• Flexibilidad: Permite adaptarse a las necesidades específicas del proyecto.
• Combinación de métodos: Puede incluir un precio fijo para algunas
actividades y un pago por unidades para otras.
• Ejemplo: En la construcción de un aeropuerto, se podría establecer un precio
alzado para la terminal de pasajeros y un pago por unidad de obra para las
pistas de aterrizaje.