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Caso Oreo

El caso de la fábrica de galletas Oreo en Nuevo León revela preocupaciones sobre la ética empresarial en la industria alimentaria, donde se prioriza la rentabilidad sobre la salud de los consumidores. Los trabajadores enfrentan riesgos por la manipulación de químicos peligrosos y la producción de galletas con ingredientes cuestionables, lo que ha llevado a un aumento en enfermedades graves. Es necesario que las empresas asuman un compromiso real con la salud pública y que los consumidores exijan mayor transparencia y calidad en los productos que consumen.
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Caso Oreo

El caso de la fábrica de galletas Oreo en Nuevo León revela preocupaciones sobre la ética empresarial en la industria alimentaria, donde se prioriza la rentabilidad sobre la salud de los consumidores. Los trabajadores enfrentan riesgos por la manipulación de químicos peligrosos y la producción de galletas con ingredientes cuestionables, lo que ha llevado a un aumento en enfermedades graves. Es necesario que las empresas asuman un compromiso real con la salud pública y que los consumidores exijan mayor transparencia y calidad en los productos que consumen.
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Preparatoria del Valle

Caso OREO: Ética empresarial

Karla Estefanía Ortiz Ibarra


Contabilidad
Introducción

En los últimos años, la industria alimentaria ha estado en el centro del debate debido
a los efectos que sus productos pueden tener en la salud de los consumidores. En
México, donde los índices de obesidad y enfermedades relacionadas con la
alimentación han ido en aumento, la producción y comercialización de productos
ultraprocesados es un tema de gran relevancia hoy en día.

Recientemente, una fábrica de galletas en Nuevo León, de la empresa Mondelez


que es vinculada a la producción de galletas Oreo, ha sido señalada por presuntas
prácticas que podrían afectar la salud de los mexicanos, tanto a los trabajadores
como a los consumidores del producto. Este caso ha generado mucha preocupación
entre expertos en nutrición, organizaciones de salud y consumidores, quienes
cuestionan la calidad de los ingredientes y los procesos que utilizan al momento de
la producción.
Desarrollo

Las galletas Oreo, producidas por Mondelez International, hoy en día son
ampliamente consumidas en México y en el mundo, por millones de niños y
adolescentes sobre todo. Sin embargo, en diversos estudios se ha señalado que su
composición, rica en azúcares, grasas saturadas y harinas refinadas, las convierte
en un producto con un alto impacto en la salud de la población.

La polémica en torno a la fábrica de galletas comienza luego que un periódico


estadounidense informa que trabajadores demandan a la empresa por contraer
cancer pulmonar, después de que esta empresa “Mondelez” la matriz de “Nabisco”
sale de Chicago en USA para moverse a México, específicamente al estado de
Nuevo León.

Así pues, se tiene que en la producción de estos productos se utiliza mucho el


diacetileno, un producto químico que se emplea como saborizante en las galletas y
este a su vez causa problemas respiratorios, que ocasionan enfisema pulmonar y
cáncer pulmonar.

Los trabajadores de la planta aseguran que a diario manipulan entre 18 y 20


químicos, entre ellos se encuentran el LiF (Fluoruro de litio) que quema al tener
contacto directo con la piel, por lo que ocasiona problemas ya que lo manipulan sin
ningún tipo de equipo de seguridad como guantes, lentes y tapabocas, y afirman
que comienzan a sentir molestias físicas como lo son dolor de cabeza y mareos, en
consecuencia a esto, la población a su alrededor siente mucho temor de la planta
ya que existe un peligro latente.

Aquí es donde entra el tema de la ética empresarial, el si realmente es válido que


una compañía priorice la rentabilidad sin importar los efectos de sus productos en
la salud pública o si realmente están comprometidos con ofrecer un producto
seguro.

Muchas veces la respuesta es la misma, hacen lo mínimo para cumplir con las
regulaciones, pero sin un verdadero interés en mejorar la calidad de sus productos.
Mondelez se blindó para no ser demandada, pero sin medir un solo riesgo de que
los productos pueden dañar a sus consumidores, y tampoco brinda garantías de
que utiliza insumos genéticamente modificados, tan solo reformulan productos con
cambios mínimos para aparentar que son más saludables, pero la realidad es otra,
siguen siendo prácticamente lo mismo.

Además, usan campañas de “responsabilidad social” para limpiar su imagen,


cuando en el fondo continúan vendiendo productos que contribuyen a los problemas
de salud pública. Por último, se ha registrado un aumento en niveles de plomo en
galletas, lo cual es una amenaza para el desarrollo cerebral de los niños.
Lo que debería ocurrir es que estas compañías asumieran un compromiso real con
sus consumidores. Si saben que sus productos pueden afectar la salud, deberían
trabajar en fórmulas más seguras y transparentes, en lugar de buscar cómo evadir
regulaciones o disfrazar la realidad con campañas de marketing.
Conclusión

El caso de la fábrica de galletas en Nuevo León es solo un reflejo de una


problemática mucho más grande dentro de la industria alimentaria, la falta de ética
en la producción de alimentos ultraprocesados. La presencia de ingredientes
cuestionables, y químicos, algunos de ellos relacionados con enfermedades graves
como el cáncer pulmonar, demuestra que muchas empresas priorizan sus
ganancias sobre la salud de los consumidores. En lugar de tomar medidas para
mejorar la calidad de sus productos, siguen utilizando compuestos dañinos bajo el
argumento de que aún no están completamente prohibidos.

Es evidente que las regulaciones gubernamentales deben ser más estrictas para
evitar que productos potencialmente peligrosos sigan en el mercado sin
advertencias claras. Sin embargo, también es responsabilidad de nosotros los
consumidores exigir más transparencia y tomar decisiones informadas sobre lo que
compramos y comemos. Si seguimos apoyando marcas que operan sin ética, muy
difícil cambiarán sus prácticas. Solo cuando exista una verdadera presión social y
regulatoria, las empresas comenzarán a priorizar la salud sobre la rentabilidad, y
tendrán esa ética que les hace falta.

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