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Validez Espacial

La validez espacial del derecho penal se refiere a la aplicación de la ley penal dentro del territorio de un Estado, donde se establece la soberanía penal y se reconocen principios como la territorialidad, nacionalidad, protección y universalidad. En Venezuela, la ley penal se aplica tanto a delitos cometidos dentro del país como a aquellos en el extranjero bajo ciertas condiciones, buscando evitar la impunidad y proteger los intereses del Estado. La legislación penal venezolana también contempla la extraterritorialidad y establece requisitos específicos para el enjuiciamiento de delitos cometidos fuera del territorio nacional.

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La validez espacial del derecho penal se refiere a la aplicación de la ley penal dentro del territorio de un Estado, donde se establece la soberanía penal y se reconocen principios como la territorialidad, nacionalidad, protección y universalidad. En Venezuela, la ley penal se aplica tanto a delitos cometidos dentro del país como a aquellos en el extranjero bajo ciertas condiciones, buscando evitar la impunidad y proteger los intereses del Estado. La legislación penal venezolana también contempla la extraterritorialidad y establece requisitos específicos para el enjuiciamiento de delitos cometidos fuera del territorio nacional.

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VALIDEZ ESPACIAL

El derecho positivo de cada Estado define su soberanía penal. La validez espacial va


referida a la definición de territorio del Estado como ámbito esencial del ius puniendi. En
relación al reconocimiento internacional que permite aceptar la soberanía territorial de cada
Estado, se establece el principio de independencia territorial, permitiendo que se instituyan
los poderes públicos dentro de los elementos que lo define: Territorio, población y poder.
Surge entonces el derecho de la población a organizar al Estado, en donde serán
determinados los poderes públicos, la forma de gobierno y las libertades ciudadanas. En ese
ámbito es donde el poder legislativo tendrá la plena capacidad, para que en el nombre del
Estado, dicte la ley penal que regirá el ius punendi en particular.
En circunstancias especiales, el Estado decidirá mediante la suscripción de tratados y
acuerdos, los supuestos en los que la ley penal universal podrá ser aplicada a hechos
cometidos dentro o fuera del territorio nacional. Debemos distinguir, que el ámbito de
validez espacial sirve para determinar cómo se aplica la ley penal de un determinado
territorio o Estado, es decir, en que espacio físico territorial se aplica y hasta donde la
misma extiende su señorío. Cada vez más cobra importancia el análisis de la aplicación del
derecho penal dentro del territorio de los Estados y su interrelación con otros Estados ya
que ello permitirá combatir la denominada criminalidad internacional, con el fin de que el
delito no quede sin sanción. Entre otro, los factores que otorgan cada vez más interés al
estudio de la aplicación de la ley penal en los parámetros de especio y tiempo, se debate la
existencia de un derecho penal internacional.
En Venezuela, la ley penal, así como establece su eficacia en el tiempo, también define su
aplicación en el espacio, existiendo una serie de normas que fijan principios en este sentido
y que determinan el ámbito espacial de aplicación de la ley penal venezolana, que como se
verá, puede ser aplicada no sólo a hechos cometidos dentro del territorio venezolano, sino a
hechos cometidos en el extranjero.
En cuanto al derecho internacional, no existen las consideraciones universales que permitan
de forma armónica determinar los parámetros de vigencia del Derecho Penal, importantes
esfuerzo permitieron el establecimiento del Estatuto de Roma, que permite implementar la
existencia de la jurisdicción penal universal. De igual forma, dentro de los países que
conforman la comunidad internacional existen un conjunto de tratados bilaterales y
multilaterales, que permite la aplicación de la ley penal, apoyados dentro de principios que
rigen su aplicación espacial, dentro de los cuales se encuentran: el principio de la
territorialidad de la ley penal, que es de carácter fundamental, y además los
complementarios de éste, que son el principio de la nacionalidad o personalidad, el
principio real, de defensa o de protección y el principio de la justicia mundial, de la
universalidad o principio cosmopolita.
1.- Principio De La Territorialidad: De acuerdo con este principio, la ley penal se aplica
dentro del territorio del Estado que la ha dictado, a los hechos punibles cometidos en él,
bien sea por nacionales o extranjeros. La eficacia de la ley penal estaría delimitada por el
territorio
2.- Principio De La Nacionalidad O Personalidad: Según este principio, por un hecho
punible cometido en un determinado lugar se deberá aplicar a su autor la ley de su propio
Estado. La ley de su Estado perseguirá al individuo dondequiera que se encuentre, en forma
de un estatuto personal.
3.-Principio Real, de Defensa o Protección: De conformidad con este principio, la ley
penal aplicable a un hecho punible cometido en cualquier lugar lo sería la ley del Estado
cuyos intereses han sido lesionados por el hecho, ya se trate de una ofensa que afecte
directa o inmediatamente al Estado o a sus nacionales. Se aplica la ley del Estado del sujeto
pasivo del delito.
4.- Principio de la Justicia Mundial, de la Universalidad o Principio Cosmopolita: De
acuerdo con este principio, que encontraría su razón de ser en la comunidad de intereses de
orden internacional que son afectados por los hechos punibles, cualquier Estado podría
aplicar su ley penal y sancionar los delitos cometidos por cualquier sujeto en cualquier
lugar.
PRINCIPIOS QUE REGULAN LA APLICACIÓN DE LA LEY PENAL
VENEZOLANA
Principios aplicables: En Venezuela se adopta como regla básica, para determinar la
eficacia espacial de la Ley Penal, el principio fundamental de la territorialidad, así lo pauta
el artículo 3 del Código Penal, según el cual la ley penal venezolana se aplica a todo hecho
punible cometido dentro del territorio nacional, independientemente de la nacionalidad de
la víctima y el lugar de la perpetración del delito. Sin embargo para evitar la impunidad de
determinados hechos cometidos fuera del territorio, para salvaguardar los intereses del
Estado y responder a los intereses de la comunidad internacional, este principio se
complementa con los otros principios enunciados, consagrando en nuestra legislación que
extienden la jurisdicción a casos de extraterritorialidad.
Principio que rigen la territorialidad en la legislación penal venezolana:
Este principio se encuentra consagrado en el artículo 3 del Código Penal Venezolano, el
cual expresa: “Todo el que cometa un delito o una falta en el territorio de la República,
será penado con arreglo a la ley venezolana”.
Se impone determinar que se entiende por territorio venezolano o territorio de la República.
El concepto de territorio, a los efectos de la ley penal, ha de entenderse en sentido jurídico
y no sólo en sentido geográfico, con lo cual quiere decir que no comprende sólo el territorio
natural. De esta manera el territorio venezolano comprende de acuerdo a lo establecido en
los artículos 10 y 11 de la Constitución de la República, de acuerdo a lo siguiente:
1. La superficie terrestre.
2. El mar territorial.
3. La zona contigua.
4. La plataforma submarina continental.
5. La zona económica exclusiva.
6. El espacio insular de la República.
7. El espacio aéreo; y
8. Las naves y aeronaves venezolanas: de guerra, mercantes y civiles.
La legislación penal venezolana contempla además algunos casos en los cuales establece la
extraterritorialidad en la aplicación de diversos principios. De forma particular el artículo 4
del Código Penal prevé varios casos de aplicación de la ley penal a hechos cometidos fuera
del territorio de la República, en los términos siguientes:
1. La legislación penal venezolana, contempla, determinados supuestos de aplicación del
principio de la nacionalidad o de la personalidad, ante hechos cometidos fuera de
Venezuela. En virtud de este principio se toma en cuenta la nacionalidad del sujeto activo
del delito para aplicarle la ley de su propio Estado cuando el hecho se ha cometido en el
extranjero, lo cual cobra más importancia en razón de la prohibición de la extradición de un
venezolano el cual debe ser juzgado en Venezuela, previo el cumplimiento de determinados
requisitos, si el hecho se considera como delito, así lo establece el artículo 6 del Código
Penal, articulo 2 de la Ley contra el Secuestro y la Extorsión.
En razón del principio de la nacionalidad o de la personalidad, se aplicará la ley penal
venezolana a los delitos cometidos por venezolanos (numeral 1 del artículo 4 del Código
Penal) y a los venezolanos que en el extranjero infrinjan las leyes relativas al estado civil y
capacidad de los venezolanos, como es el caso del delito de bigamia (numeral 4 ejusdem).
2. En lo que respecta al principio real, de defensa o de protección, por el cual se aplicará
nuestra ley penal venezolana a hechos cometidos en el extranjero que lesionen intereses del
Estado venezolano, se pueden citar los supuestos de venezolanos que en el extranjero se
hagan reos de traición contra la República (numeral 1 del artículo 4 del Código Penal); de
los venezolanos que en el extranjero cometan delitos contra la seguridad de la República o
contra sus nacionales (ordinal 2 ejusdem); de los venezolanos o extranjeros que sin
autorización del Gobierno de la República, fabriquen, adquieran o despachen armas en el
extranjero con destino a Venezuela o favorezcan su introducción en nuestro territorio
(numeral 3 ejusdem); de los empleados de la República que desempeñen mal sus funciones
o que cometan cualquier otro hecho punible no enjuiciable en el lugar de su residencia
(numeral 6 ejusdem); de los venezolanos o extranjeros que en otro país falsifique monedas
de curso legal en Venezuela o sellos de uso público o estampillas o títulos de crédito de la
nación (numeral 11 ejusdem); o favorezcan la introducción en Venezuela de tales valores
(numeral 12 ejusdem); de los venezolanos o extranjeros que, en tiempos de paz, desde
territorio, buques de guerra o aeronaves extranjeras lancen proyectiles o hagan cualquier
otro mal a las poblaciones, habitantes o al territorio de Venezuela (numeral 16 ejusdem).
3. En cuanto al principio de la justicia mundial, de la universalidad o principio
cosmopolita, en razón de que determinados hechos punibles ofenden el orden internacional,
puede aplicarse la ley penal venezolana, aunque el hecho se cometa fuera del territorio
venezolano. Este es el caso de los venezolanos o extranjeros que en alta mar, cometan actos
de piratería u otros delitos de los que el Derecho Internacional califica de atroces y contra la
humanidad, como el genocidio, la trata de blancas, el tráfico de estupefacientes, la trata de
esclavos, entre otros. (numeral 9 del artículo 4 del Código Penal) y articulo 2 de la Ley
contra el Secuestro y la Extorsión.
La legislación penal venezolana establece una serie de requisitos para el enjuiciamiento en
los casos de extraterritorialidad de la ley penal venezolana. En el artículo 4 del Código
Penal venezolano, establece diversos supuestos de extraterritorialidad de la ley penal
venezolana, dentro de los cuales se señalan los requisitos que deben cumplirse para el
enjuiciamiento en Venezuela, dentro de los que se encuentran:
1. Que el sujeto activo haya venido al territorio de la República.
2. Que se intente la acción por la parte agraviada, o por el Ministerio Público en los caso de
traición a la patria o de delitos contra la seguridad de Venezuela.
3. Que el indiciado no haya sido juzgado por los tribunales extranjeros, a menos que
habiéndolo sido, hubiere evadido la condena.
Para el ejercicio del juzgamiento, es importante establecer el lugar donde se cometió el
delito, a fin de determinar la aplicabilidad de las normas y principios estudiados, para fijar
así la jurisdicción.
Normalmente no se presenta problema cuando el hecho en su totalidad ocurre en un
determinado lugar, pero puede presentarse el caso de los delitos a distancia o delitos
materiales en que puede tener lugar la conducta en un lugar o territorio y producirse el
resultado en otro, o el caso de hechos cuya ejecución se extiende por diversos territorios
como puede ocurrir en los delitos permanentes o en los delitos continuados.
Para la determinación de la competencia a razón del territorio, debe tomarse en cuenta las
reglas relacionadas a las teorías relativas a la aplicación de la ley más favorable.
Como indica Creus Carlos, hay delitos cuyas particulares circunstancias de ejecución
requieren la aplicación de la ley penal del Estado a hechos cometidos fuera de su territorio,
ya sea por el resultado dañoso que se produce en él, o bien porque siendo parcialmente
ejecutado en dicho Estado, su accionar termina en otro.
Cada Estado determina en su ley el alcance espacial que quiere darle, sin perjuicio de la
regulación que pueda provenir de los convenios internacionales. Los principios sostenidos
por la doctrina y que han sido adoptados en forma parcial o combinada por la mayoría de
las legislaciones, pueden reducirse a cuatro:
1. Territorialidad.
2. Personal o de la nacionalidad.
3. Real, de protección o de defensa.
4. Universal, justicia mundial o cosmopolita.
1. Principio de territorialidad o territorial: Como expresa Fontán Balestra, de acuerdo
con este principio, la ley penal es aplicable a los delitos cometidos en el territorio del
Estado, basándose en el concepto de soberanía, expresión que sintetiza la idea de
independencia. Para este principio lo que decide la aplicación de la ley penal del Estado es
el lugar de comisión del delito, es decir, la mencionada ley penal se aplica a los delitos
cometidos dentro del Estado o sometidos a su jurisdicción, sin que importe la condición del
autor o del ofendido, ni la nacionalidad del bien jurídico afectado.
Lo que limita la aplicación territorial de la ley es el concepto jurídico de territorio, que no
necesariamente coincide con su extensión física, ya que aquel se extiende a todos los
lugares sobre los que el Estado ejerce su jurisdicción legislativa y judicial de conformidad a
los parámetros que la Constitución de la República determina.
2. Principio de la personalidad (personal) o de la nacionalidad: Expresa Creus Carlos,
que en este principio es decisiva la nacionalidad de los sujetos que intervienen en la
relación jurídica originada por el delito. Considera que la ley del Estado sigue al nacional
dondequiera que él se encuentre, es decir, los individuos son portadores de su propio
estatuto personal. Agrega Fontán Balestra que, según este principio, la ley del país a que el
individuo pertenece es la que debe aplicarse, fundándose esta tesis en el sentido de
dependencia persona de cada individuo respecto del estado en el cual es nacional. Distingue
este doctrinario que el principio de personalidad será, activa cuando se trata del autor del
delito, o personalidad, pasiva al referirse a la víctima.
3. Principio real, de protección o de defensa: Se basa en la necesidad de proteger los
intereses nacionales y castigar los delitos que ataquen esos intereses, con arreglo a la
legislación del país atacado, sin tomar en consideración el lugar donde se cometió el delito.
El ejemplo que indica Fontán Balestra es el de la falsificación de moneda perpetrada en el
extranjero, que afecta al Estado cuyo signo monetario es objeto de imitación. De acuerdo
con Creus Carlos, el principio de defensa es una derivación objetiva del principio de
nacionalidad, ya que el aspecto decisivo en él es la nacionalidad del bien protegido, la ley
penal ampara los intereses nacionales y, por tanto, rige ella en todos los casos en que el
delito vulnera o amenaza uno de esos intereses, cualquiera que sea su lugar de comisión y
sin que interese la nacionalidad del autor.
La cuestión básica que tiene que ser resuelta es la de que bienes jurídicos nacionales se
tienen que considerar para discernir la ley aplicable, ya que sólo algunos de esos bienes dar
lugar a la aplicación de la ley penal del estado. Indica Creus Carlos que generalmente se
reducen a los consustanciados con la organización, preservación y actividades
fundamentales del Estado, en cuanto a la integridad territorial, defensa, de la moneda, entre
otros, siendo habitual que para determinarlos las leyes enuncien taxativamente esos bienes
o los delitos que se rigen por este principio para evitar dificultades interpretativas.
4. Principio Universal, justicia mundial o cosmopolita: Explica Fontán Balestra que en
los delitos que afecten por igual a todos los miembros de la comunidad internacional, cada
Estado, como integrante de ella y con miras a su protección, debe proceder a juzgar a todo
delincuente que detenga en su territorio, sin que importe cual sea su nacionalidad y el lugar
de ejecución del delito, como ocurre, por ejemplo, con la trata de blancas, la piratería, el
narco tráfico, el terrorismo o la legitimación de capitales, entre otros. El derecho
internacional igualmente ha establecido una serie de pactos internacionales a este tenor con
el fin de perseguir la criminalidad trasnacional, extendiendo en muchos casos la
jurisdicción de los países tratantes de los referidos instrumentos internacionales.
De forma especial el derecho penal internacional ha desarrollado en el Estatuto de Roma la
persecución de los delitos de Genocidio, Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad.
LA EXTRADICIÓN
Se entiende por extradición el acto por el cual un Estado, en el cual se encuentra un sujeto
reclamado por la comisión de un delito, lo entrega a otro Estado que lo requiere por tener
competencia para juzgarlo o para la ejecución de una pena impuesta.
La extradición es el procedimiento judicial penal-administrativo por el cual una persona
acusada o condenada por un delito conforme a la ley de un Estado es detenida en otro
Estado y devuelta al primero para ser enjuiciada o para que cumpla la pena ya impuesta.
Si bien existe una cooperación internacional muy activa para la represión de los delitos,
continúa existiendo la regla de que un Estado está obligado a conceder la extradición de un
delincuente extranjero, solamente si existe tratado internacional con el Estado requirente o
Convención Internacional sobre extradición, de la que ambos Estados sean firmantes.
Cuando no hay tratado o convención internacional, el Estado requerido está facultado para
acordar la extradición, pero no está obligado a concederla. Sin embargo la obligación
señalada no es absoluta pues siempre el estado requerido conserva la facultad soberana de
no conceder la ex-tradición si de acuerdo a su legislación interna no se cumplen los
requisitos establecidos para tal efecto.
Hoy en día, se señala que la extradición es un acto de colaboración internacional en materia
penal con el cual se refuerza la lucha contra el delito, con el fin de evitar la impunidad.
· El Estado que solicita la entrega se llama requirente y
· El Estado a quien se le solicita se llama requerido
· La Extradición Activa, es la que realiza el Estado requirente y
· Extradición Pasiva es la denominación al Estado requerido.
Clasificación de la extradición.
1.- Necesaria u obligatoria: cuando entre uno y otro de dichos Estados está vigente un
tratado de extradición, en el que, además, se ha incluido el delito que motiva la extradición,
el Estado requerido está jurídicamente obligado a atender dicha solicitud; y
2.- Facultativa o potestativa: cuando entre el Estado requirente y el requerido no existe
tratado de extradición o si aquél existe, pero en él no está comprendido el hecho delictivo
que ha dado origen a la solicitud, el Estado requerido no está jurídicamente obligado a
conceder la extradición, aun cuando puede acordarla en ejercicio de un acto de soberanía.
En Venezuela existe un procedimiento para la extradición activa, por ser el Estado que la
solicita y otro procedimiento diferente cuando se trata de la extradición pasiva, por ser el
Estado a quien se le solicita, así lo establece el Código Orgánico Procesal Penal en los
artículos 391 al 399.
Fuentes de la extradición
En Venezuela esta materia está regulada por normas contenidas en los artículos 6, y 391 al
399 del Código Orgánico Procesal Penal. De igual forma, está contemplada en otras leyes
especiales que conforman la ratificación de Tratados de Extradición suscritos por
Venezuela con otros Estados y por los principios de Derecho Internacional,
específicamente, por la costumbre internacional y la reciprocidad, respecto a otros Estados
de los cuales no existe ningún acuerdo internacional.
No se puede considera como fuente exclusiva de la extradición los Tratados, ello no lo
admite nuestro ordenamiento, al señalarse en el artículo 6 del Código Penal, que la
extradición de un extranjero por delitos comunes se acordará por la autoridad competente,
de acuerdo con los Tratados Internacionales en vigor suscritos por Venezuela, y a falta de
estos, por las leyes venezolanas.
Por su parte, el artículo 391 del Código Orgánico Procesal Penal dispone que la extradición
se rige por las normas contenidas en este instrumento legal y por los Tratados, Convenios y
Acuerdos internacionales suscritos por la República a lo que se añade la mención de las
normas internacionales aplicables, según el artículo 399 ejusdem.
Lamentablemente, el artículo citado del Código Orgánico Procesal Penal se quedó corto en
el enunciado de las fuentes de la extradición, pues impone la misma referencia a los
principios de Derecho Internacional y a la costumbre entre los Estados. Sin embargo la
mención de los Acuerdos y Convenios, haría procedente la entrega cuando, en ausencia de
Tratado, se da un compromiso o convenio de reciprocidad que obliga a la entrega al
Estado requirente en situación analógica, en razón de la cooperación internacional en la
lucha contra el delito.
Principios que rigen la extradición según los tratados suscritos por Venezuela y la ley
penal venezolana.
1.- principios relativos al hecho punible.
a) Principio de la doble incriminación: De acuerdo con este principio, el hecho que da
lugar a la extradición debe ser constitutivo de delito tanto en la legislación del Estado
requirente como en la legislación del Estado requerido. Tal principio se establece en el
artículo 6 del Código Penal venezolano. Que señala que Venezuela no concederá la
extradición de un extranjero por ningún hecho que no esté calificado como delito por la ley
venezolana.
Además, el mencionado principio exige que los tipos por los que solicita la extradición sean
similares en ambas legislaciones, lo que supone una identidad sustancial, sin que se tomen
en cuenta las circunstancias modificativas del hecho o su denominación en cada una de las
legislaciones.
b) Principio de la mínima gravedad del hecho: De acuerdo con este principio sólo se
concede la extradición por delitos y no por faltas, así lo señala el artículo 6 del Código
Penal y en relación a aquellos se suele establecer en los tratados la pena mínima que debe
tener asignada el delito para que proceda la extradición.
Además, la extradición no sólo se concede por delitos consumados sino también en grado
de tentativa o en grado de frustración, y a ello aluden la mayoría de los tratados. Asimismo,
no sólo hace referencia a los autores del hecho punible, sino también a los partícipes y a los
encubridores.
c) Principio de la especialidad: Según este principio el sujeto extraditado no puede ser
juzgado por un delito distinto al que motivó la extradición, cometido con anterioridad a la
solicitud.
Sin embargo, excepcionalmente, como lo prevén los mismos tratados, puede el sujeto ser
juzgado por un hecho cometido con anterioridad a la extradición, siempre que consienta en
ello el Estado requerido, o si el extraditado permanece libre en el Estado requirente durante
un determinado lapso después de juzgado y absuelto por el delito que originó la
extradición, o de cumplida la pena de privación de libertad impuesta.
Otro problema se plantea cuando el sujeto comete un nuevo delito en el Estado requerido.
En este caso, si el hecho se comete con anterioridad a la solicitud, la entrega podrá diferirse
hasta que el sujeto sea juzgado y cumpla la pena. Además, también podrá postergarse la
entrega cuando el traslado ponga en peligro la vida de la persona, por razones de salud.
d) Principio de no entrega por delitos políticos: Este principio según lo establecido en el
artículo 6 del Código Penal y en la mayoría de los tratados, se prohíbe la entrega de sujetos
perseguidos por delitos políticos, lo cual se ve reforzado por el derecho de asilo consagrado
también en nuestra legislación.
Cabe señalar en este punto que se han dado diversa razones por las cuales se justifica la
protección al delincuente político y su no extradición. Fundamentalmente se han formulado
consideraciones sobre el carácter altruista del delincuente político; sobre su relatividad en el
tiempo y en el espacio y básicamente, sobre su importancia limitada al Estado en el cual
busca refugiar al individuo.
En algunos tratados quedan abarcados por el principio de la no entrega, los delitos
militares, los de carácter religioso, los delitos culposos y los contrarios a las leyes de
prensa.
2.- principios relativos a la persona.
Nuestra legislación establece el principio de la no entrega de los nacionales, al señalar el
artículo 6 del Código Penal, que “la extradición de un venezolano no podrá concederse
por ningún motivo; pero deberá ser enjuiciado en Venezuela a solicitud de la parte
agraviada o del Ministerio Público, si el delito que se le imputa mereciere pena por la ley
venezolana”.
La entrega del nacional sería atentar contra la dignidad nacional, exponer al ciudadano a
una justicia no confiable, sacrificar el deber de protección del Estado con sus súbditos y un
derecho de estos, y sustraerlo de sus jueces naturales. La Constitución de la República,
defendiendo la soberanía, sin tomar en cuenta el valor de la solidaridad internacional y la
eficacia de la lucha contra el delito, sobre todo en sus manifestaciones de crímenes que no
conocen fronteras, como en el caso del tráfico de drogas, ha consagrado, en el artículo 69,
que “se prohíbe la extradición de venezolanos y venezolanas”.
En cambio, en franca desigualad y dejando en el vacío la salvaguarda de otros derechos y
garantías que no pueden ser desconocidos, la misma Constitución prescribe en su artículo
271, que “en ningún caso podrá ser negada la extradición de los extranjeros o
extranjeras responsables de los delitos de deslegitimación de capitales, drogas,
delincuencia organizada internacional, hechos contra el patrimonio público de otros
Estados y contra los derechos humanos”.
3.- principios relativos a la acción penal, a la pena y al cumplimiento de otros
requisitos procesales.
1. No se concederá la extradición si la acción penal o la pena han prescrito conforme a la
ley del Estado requirente.
2. No se concederá la extradición por delitos que tengan asignada en la legislación del
Estado requirente la pena de muerte o una pena perpetua, según el artículo 6 del Código
Penal. Así, también se establece en la mayoría de los tratados, aunque se señala que podrá
hacerlo, si el Estado requirente se compromete expresamente a no aplicar la cadena
perpetua o la pena de muerte.
3. No se concederá la extradición si la persona reclamada ya ha sido juzgada y puesta en
libertad, o ha cumplido la pena, o si está pendiente de juicio en el Estado requerido, por el
mismo delito que motiva la extradición.
Consideramos que no puede considerarse como absoluta la prohibición que hace el
transcrito artículo 271 de la Constitución, sino que debe interpretarse en congruencia con
los principios que hemos mencionado.
El procedimiento en materia de extradición: El Código Orgánico Procesal Penal, en los
artículo 391 y siguiente, regula el Procedimiento de Extradición, y fija las normas que
deben observarse, tanto para el caso de la “extradición activa”, cuando Venezuela es el país
requirente, que ejerce el derecho de solicitar la entrega de una persona procesada o
condenada que ha buscado refugio en otro país; como para el caso de la “extradición
pasiva”, cuando Venezuela es el país requerido y se cumple con la obligación de entregar a
un país extranjero a una persona procesada o condenada que se encuentra en nuestro
territorio.

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