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JAIMES ILEANA VIRGINIA C/ LA SEGUNDA ART SA S/ RESOL.
S/INCIDENTES
21-04174834-3
Cámara de Apelación Laboral (Sala I)
VISTOS: Los presentes caratulados “JAIMES ILEANA
VIRGINIA C/ LA SEGUNDA ART SA S/ RESOL. S/INCIDENTES”, CUIJ
21-04174834-3 (N° 227/23);
De los que resulta: Que mediante escrito cargo n° 25232/23 la actora
practicó planilla de capital e intereses por la suma de $1.489.627,54.-; monto que
fue abonado por la demandada.
Que por Auto N° 2.647 del 10.10.23 (y su aclaratoria N° 2.934 del
2.11.23) se regularon los honorarios profesionales de la Dra. Glenda Okon,
abogada de la actora, en la suma de $413.309,86.- por el principal, y los del perito
en higiene y seguridad José Luis Pokrzywka en la suma de $123.992,96.- .
Que mediante escrito n° 31.740 del 11.10.23 la demandada solicitó la
aplicación a los presentes de lo dispuesto por el art. 730 del CCyCN.
Que, posteriormente, por Auto N° 3.337 del 12.12.23 se regularon los
estipendios de la perito médica Jorgelina Prestera en la suma de $129.566,77.-
Que tanto la actora como el experto en higiene y seguridad
solicitaron se declare la inconstitucionalidad del art. 730 del CCCN, lo que fue
rechazado por la accionada a fs. 311.
Que, por su parte, la perito médica contestó el traslado del pedido de
prorrateo de la demandada, rechazándolo.
Que mediante Resolución N° 306 del 27.3.24 el a quo declaró la
inconstitucionalidad del art. 730 CCC en el presente caso y consecuentemente, no
hizo lugar al prorrateo solicitado por la ART, con costas por su orden.
Que la demandada interpuso contra la misma recursos de apelación
total y nulidad, siendo concedidos a fs. 337.
Que elevado los autos a esta Sala, la recurrente expresó agravios a
fs. 342 y ss., los que fueron contestados por la actora a fs. 348 y ss., y por el perito
Pokrzywka a fs. 356 y ss., no así por la perito médica pese a estar debidamente
notificada, quedando los presentes en estado de ser resueltos.
Y CONSIDERANDO: 1. El recurso de nulidad interpuesto por la
demandada no fue mantenido en esta instancia, por lo que, no advirtiendo vicios
graves en el procedimiento ni intrínsecos del auto de anterior grado jurisdiccional que
ameriten un pronunciamiento oficioso de nulidad (arg. art. 114 CPL), corresponde
declararlo desierto.
2. En cuanto a la apelación, se queja la demandada de que el a quo haya
declarado la invalidez del art. 730 del CCyC “efectuando una serie de
consideraciones in abstracto de la normativa en juego, lo que por cierto, no resulta
suficiente para fulminar de inconstitucional una norma” (fs. 342). Sin embargo, el
juez de grado para llegar a tal solución efectuó un análisis pormenorizado de la norma
con correlato específico en el caso de autos, efectuando una serie de cálculos
numéricos que lo llevó a la conclusión de que con su aplicación se le generaría al
trabajador ganancioso un perjuicio que por su magnitud resulta intolerable y violatorio
de los artículos 14, 14 bis y 17 de la C.N.
Es decir, a diferencia de lo que postula la recurrente, la sentencia se
encuentra debida y holgadamente fundada.
Ahora bien, no obstante compartir los argumentos expresados por el
juez de grado, conforme lo expusiéramos al resolver la causa “Solis c. Marelli”
(Acuerdo N° 321/22), no podemos soslayar que con posterioridad nuestro Máximo
Tribunal Provincial dictó el fallo “Sanchez, Maximiliano c. La Segunda ART SA” (T.
329, PS. 268/279, 30.8.23), en donde en un caso en el cual el actor interpuso recurso
de inconstitucionalidad contra el fallo de la Sala Segunda de la Cámara de Apelación
en lo Laboral de Rosario que había decidido -por mayoría- receptar el recurso de
apelación deducido por La Segunda ART S.A. y revocar el auto de baja instancia
haciendo lugar al pedido de aplicación del artículo 730 del Código Civil y Comercial
de la Nación, resolvió “Declarar procedente el recurso interpuesto, debiendo
reenviarse la causa al tribunal que corresponde a fin de que la misma sea
nuevamente juzgada con arreglo a las pautas que surgen del presente”.
Y las pautas a las que hace referencia dicho precedente pueden
sintetizarse en las siguientes:
* que no cabe atribuirle al artículo 730 del Código Civil y Comercial una inteligencia
que importe atender sólo parcialmente la finalidad buscada al introducirse dicha
norma (en línea con sus antecedentes en el derogado Código Civil), que no es otra que
la de reducir los costos de los litigios judiciales de manera de no frustrar el derecho
al acceso a la justicia (así se desprende del debate parlamentario publicado en "La
Ley", 1995, "Antecedentes Parlamentarios", págs. 12 y ss.), debiendo ponderar que
su interpretación no conduzca a una consecuencia irrazonable -que no cabe
presumir querida por el aludido legislador-, al consagrar una discriminación injusta
y, con ello, apartada del principio de razonabilidad (artículo 28 de la Constitución
Nacional).
* que si bien el Alto Tribunal de la Nación -a través de numerosos precedentes- ha
afirmado la constitucionalidad de la regla en cuestión (vide por todos "Latino",
Fallos:342:1193), cerrando todo debate posible en torno al punto, tal validez se
encuentra condicionada a que el límite impuesto por la norma (veinticinco por
ciento) no se limite a las costas debidas por el demandado, sino que se extienda, en
la misma medida, a la obligación del aquí actor vencedor a asumir las que no
puedan reclamarse a aquél -aun aquéllas que podrían serle pretendidas con sustento
en otro título, que es el contrato de locación de servicios que lo vinculó a su
apoderado-. Ello a fin de evitar una solución que -lisa y llanamente- sea
equiparable a una confiscación de las prohibidas por el artículo 17 de la Carta
Magna y resulte contraria a la garantía de irrrenunciabilidad de los derechos del
trabajador contemplada en el artículo 14 bis.
* que deben considerarse todos los extremos conducentes a la solución del caso, en
particular: la necesidad de aplicar igual limitación a la responsabilidad de ambas
partes, a fines de evitar un grave perjuicio económico en cabeza del trabajador
ganancioso.
De lo expuesto se concluye que el Tribunal Supremo santafesino
entiende que si bien la Corte nacional ha zanjado la cuestión en torno a la
constitucionalidad del artículo 730 del Código Civil y Comercial, la misma ha de
convalidarse siempre que se interprete que el límite a la responsabilidad sobre las
costas (25% sobre el monto de la sentencia) rige para ambas partes.
Y dado que las circunstancias que condujeron a la CSJSF al dictado
del mencionado fallo “Sanchez” resultan muy similares a las de los fallos de esta
Sala en donde se declaró la inconstitucionalidad del art. 730 del CCCN, en el
entendimiento de que atentaba contra esenciales principios de raigambre
constitucional como lo son el derecho a una reparación integral y justa, el derecho
de propiedad y el derecho a la salud, consideramos que, aún en detrimento de
nuestro propio criterio, razones de seguridad jurídica y de respeto institucional nos
obligan a acatar la decisión del Máximo Tribunal provincial y a resolver conforme a
su doctrina.
En conjunción con lo explicitado, debe tenerse en consideración que la
CSJSF en la causa “Cassiet, Héctor c. Provincia ART” (A. y S. T. 323, págs. 497/501)
convalidó la solución dada por la Sala II -integrada- de la Cámara de Apelación en lo
Laboral de Santa Fe (del 24/02/2022), al rechazar una queja interpuesta por la
aseguradora frente a una Resolución en la que, en lo sustancial, se dispuso que “la
limitación que establece la citada norma solo afecta la responsabilidad del
condenado en costas, en relación a los estipendios profesionales del trámite principal
generados en primera o única instancia de la parte vencedora, eximida de la carga en
costas, y peritos, no así los correspondientes a instancia de Alzada, ni incidencias, ni
respecto de medidas preparatorias, y/o cautelares de aseguramiento de prueba o
bienes, ni sellados, ni aportes”.
Así, siguiendo tales lineamientos, advertimos que la “base prorrateable”
en autos ascendería a $666.869,59.-, que se compone de los honorarios regulados -por
el principal- a la representante de la actora, a la perito médica y al perito en higiene y
seguridad; lo que importa que, con la aplicación del tope, la demandada deba
contribuir con $372.406,89.- (25% de la suma de condena -$1.489.627,54.-),
quedando a cargo de la trabajadora $294.462,70.-, que representa un 19,77% del
monto de la sentencia y que, en definitiva, lleva a que deba imponerse lo establecido
en la norma controvertida.
3. Conforme todo lo expuesto, corresponde hacer lugar al recurso de
apelación deducido por La Segunda ART SA, y en consecuencia revocar la
Resolución N° 306/24 y disponer la aplicación del art. 730 del CCCN, conforme los
lineamientos brindados.
4. En relación a las costas de esta instancia, en atención al cambio de
criterio jurisprudencial referido, entendemos razonable imponerlas en el orden
causado, conforme la facultad conferida por el art. 102, último párrafo del CPL.
En consecuencia, la Sala Primera de la Cámara de Apelación en lo
Laboral de Rosario RESUELVE: I) Hacer lugar parcialmente al recurso de apelación
deducido por La Segunda ART SA, y en consecuencia revocar la Resolución N°
306/24 y disponer la aplicación del art. 730 del CCCN, conforme los lineamientos
brindados en los considerandos. II) Imponer las costas de esta instancia por su orden.
III) Fijar los honorarios profesionales en el 50% de los que en definitiva sean
regulados en Primera Instancia por la cuestión incidental. Insértese y hágase saber.
(Autos: “JAIMES ILEANA VIRGINIA C/ LA SEGUNDA ART SA S/
RESOL. S/INCIDENTES”, CUIJ 21-04174834-3 , EXPTE N° 227/23).
NETRI DECO RESTOVICH
(Art. 26, Ley 10.160)
ORTA NADAL
El Dr. Restovich dice: Que habiendo tomado conocimiento de los autos y
advirtiendo la existencia de dos votos totalmente coincidentes que hacen resolución
válida, se abstiene de emitir opinión, conforme las previsiones del Art. 26, Ley
10160.
RESTOVICH
ORTA NADAL