Lorena Vázquez Bravo
Mater en Neurociencias y Psicóloga Clínica
CAPÍTULO IX
La mente
La mente contiene nuestros pensamientos, es en donde se generan pláticas internas llenas de
creencias, dudas, miedos, curiosidad o ideas, pero también se crean sueños y metas que generan
objetivos para crear cosas grandiosas y cambios trascendentales.
La mente es tan importante y compleja que teóricos físicos, neurólogos, científicos, neurobiólogos,
etcétera, han escrito libros enteros acerca de sus funciones y cada una de sus áreas sin encontrar una
explicación eficaz a la pregunta “¿en dónde se producen los pensamientos?”
En el MCE nos enfocaremos en aprender a detener o liberar los pensamientos o ideas para darles el
uso adecuado y también a fortalecer aquellos pensamientos que te llenan de amor, creatividad,
fortaleza y determinación.
Al final del capítulo podrás encontrar ejercicios que te ayudarán a detener aquellos que no te sirven
y a detectar los que sí quieres y prefieres que sean más frecuentes.
LA IMPORTANCIA DE LOS PENSAMIENTOS
La National Science Foundation de Estados Unidos publicó un estudio en el cual se menciona que
tenemos entre sesenta mil y setenta mil pensamientos al día. ¿Te imaginas lo que pasaría si diéramos
voz a cada uno de esos miles de pensamientos? Sería imposible, pero es indispensable saber cuáles
son los pensamientos que merecen que les pongas más atención y cuáles no.
Otros ensayos realizados por psicólogos y expertos en el estudio de la conducta humana mencionan
que es más fácil engancharnos con los pensamientos negativos y las críticas que con los positivos.
Los pensamientos crean emociones y sentimientos que se reflejan en la conducta y te llevan a la
acción, por lo tanto lo primero que debes hacer es darles orden e identificar los que son nocivos para
ti y los demás y aquellos que son constructivos.
Existen pensamientos base que generan un torrente enorme de otros pensamientos y éstos te llevan a
generar emociones y reacciones. Cuando no te das cuenta de qué pensamiento está generando
emociones negativas, puedes realizar acciones perjudiciales tanto para ti mismo como para los demás.
Como ya habíamos visto en el capítulo I, muchos pensamientos que se generan en la mente son
inconscientes, no nos percatamos cuándo se generan y muchas veces tampoco recordamos cómo es
que se crearon. Sin embargo, la adicción a los malos pensamientos es muy fácil de crear, las personas
que son adictas a este tipo de pensamientos se expresan negativamente de todos y de todo a cada
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momento, no pueden dejar de hablar mal. Si se les cambia el tema, regresan a su tema preferido en el
cual se han vuelto expertos. Este tipo de personas requieren de ayuda para detenerlo, porque no se
han dado cuenta de lo que se genera dentro de ellas y encuentran todos los defectos en alguien que
no les agrada en vez de buscar sus atributos. El problema es que no solamente los encuentran en los
demás, sino también en sí mismas y se juzgan duramente. También están las que prefieren criticar al
de enfrente sin reconocer lo que es de ellas. (Lo que te choca, te checa).
Para dejar de juzgar a los demás, tienes que empezar dejándote de juzgar a ti mismo, los cambios
empiezan con uno, dentro de tu mente con tu diálogo interno, pero se deben producir pensamientos
positivos para crear conexiones neuronales nuevas y que cada vez sea más fácil generar ideas,
pensamientos, reacciones y emociones positivas.
Los pensamientos positivos generan ideas nuevas que a su vez desbloquean sensaciones o
sentimientos de confianza, fortaleza, seguridad y por supuesto amor.
Los placebos y los pensamientos
Como ya habíamos visto, el poder de una creencia es sumamente fuerte y el efecto de los placebos
está comprobado que puede ser decisivo en la creación de enfermedades o curas. La doctora Lissa
Rankin, en su libro Mind over Medicine (La mente sobre la medicina), habla extensamente del efecto
placebo y explica cómo la creencia de estar tomando un verdadero medicamento muy efectivo es
capaz de sanar a cualquier persona pero en el momento en que sabe que es un placebo vuelve a
padecer la enfermedad. Rankin (y muchos expertos en el estudio de la autosanación) adjudica este
efecto a la capacidad que tiene el cuerpo de autocurarse de cualquier tipo de enfermedad y el poder
que tiene la mente sobre las enfermedades.
En lo personal, no solamente creo sino que también lo he vivido y lo grito a voces: ¡Somos capaces
de autosanarnos por medio de la mente!
Saber que tu cuerpo es capaz de estar sano sin necesidad de intervención de un médico o medicina
convencional no es una idea futurista, es una realidad que más bien se nos ha olvidado por depender
al cien por ciento de ellos. No es negar que la medicina convencional ha sido de gran ayuda para
mantener la salud, pero mi posición es la de recordar que somos capaces de crear salud en nuestro
cuerpo, ambiente, familia, amigos y sociedad.
Por otra parte, Sócrates decía: “No hay enfermedad del cuerpo que esté separada del alma” y Platón
afirmó: “El mayor error en el tratamiento de las enfermedades es que existan médicos para el
cuerpo y médicos para el alma cuando ambas cosas no pueden estar separadas”.
Te recuerdo que Sócrates vivió hace 2400 años más o menos y su pupilo Platón, también.
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¿Qué nos llevó a perder esta visión a través de los años? Desde mi punto de vista, es la incapacidad
de comunicación con el alma. Perdimos esa capacidad y al hacerlo nos desconectamos de la esencia
más pura de sanación.
En la actualidad universidades de prestigio internacional como Harvard están prestando mucha
atención al efecto placebo como parte de una cura efectiva. El hospital Beth Israel Deaconess Medical
Center, en Harvard Medical School, tiene un programa de estudio sobre este tema (PiPS, Program in
Placebo Studies). Los investigadores mencionan que el conjunto de un ritual médico, el contexto del
tratamiento, la relación médico-paciente, el poder de la imaginación, la confianza y la esperanza
aportan entendimiento al proceso de curación, y el efecto placebo es un factor de suma importancia
en dicho proceso.
Las investigaciones destacan la importancia de un trato humanista hacia el paciente y las mejoras que
éste ha aportado en el tratamiento. El efecto placebo también está acompañado de modo significativo
por las atenciones que reciben los pacientes.
En reportes realizados por el personal de hospitales de niños con cáncer se informa que cuando los
niños son visitados y atendidos por sus parientes (o amigos) más cercanos, han tenido mejoras
evidentes comparados con los niños que no reciben visitas de sus padres, abuelos, hermanos o
parientes.
Los científicos han evaluado las mejoras de un médico que sólo habla con su paciente de su
enfermedad contra el médico que platica, bromea y se interesa por el enfermo y su entorno familiar.
Este detalle de mantener su atención en la persona ha logrado elevar la autoestima del enfermo y al
hacerlo también se ha notado una mejora en su salud.
Todos estos estudios han evidenciado la necesidad de formar doctores más humanos capacitados con
estudios en Psicología Positiva o coaching emocional para ayudar a sus pacientes no sólo con
medicamentos sino con atención personalizada y así crear pensamientos positivos.
La mente y la predicción del futuro
Una de las funciones que el cerebro hace sin darnos cuenta es la de llenar los huecos que se presentan
en los recuerdos que se producen gracias a las vivencias diarias; esto quiere decir que no recordamos
las cosas exactamente como suceden sino que nuestra memoria selectiva escoge lo que “le conviene”
y lo demás lo recubre con recuerdos que añade de alguna otra experiencia o memoria que se le parece.
En su libro El futuro de la mente el físico Michiu Kaku menciona la importancia que tiene el cerebro
en descifrar el futuro. Kaku explica que una de sus funciones es la de predecir el futuro por medio de
las experiencias del pasado.
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Por otra parte, nuestra mente también trata de predecir el futuro de la misma forma que hace con la
memoria, es decir, trata de llenar huecos con predicciones con base en experiencias del pasado.
Cuando la memoria se almacena en la mente, los procesos por los que pasa dependen de la percepción
que tiene cada individuo de alguna experiencia pasada, ya sea imagen, sonido o sensación. El
problema es cómo se deforma esta información a la hora de crear la memoria de corto plazo (la cual
se terminará convirtiendo en memoria de largo plazo si es necesario), el cerebro añade imágenes,
sonidos y experiencias que tal vez no existieron en el momento del suceso pero son añadidas con el
objetivo de protegernos o sencillamente porque es más fácil añadir un recuerdo que la mente
encuentra familiar y le es más fácil relacionarse con éste.
En situaciones de estrés este fenómeno es todavía más recurrente, los hechos son transformados o
bloqueados y así se evitan traumas y/o dolor que pueden generar ansiedad, miedo o frustración.
Cuando el “Titanic” se hundió y entrevistaron a los pasajeros que sobrevivieron, cada uno de ellos
dijo su versión: hubo algunos que mencionaron haber visto que el barco se rompía en dos, sin embargo
la mayoría no tenía presente este suceso tan traumático y durante años se ignoró este hecho. Fue hasta
que gracias a la tecnología se pudo llegar al trasatlántico hundido cuando se vio que se encontraba
partido en dos. Después de muchos estudios se confirmó que su ruptura ocurrió cuando todavía se
encontraba en la superficie; sin embargo, mucha gente no relató este hecho cuando se le entrevistó.
En un experimento controlado, se les instruyó a dos hombres parecidos en estatura y complexión
vestir con el mismo tipo de ropa e ir a una calle concurrida a preguntar por una dirección específica.
Cuando uno de los hombres hacía contacto con la persona y formulaba su pregunta, otros dos hombres
caminaban hacia ellos con un cartón cubriendo su cara. Al interrumpir a la persona interrogada y al
primer hombre, éste cambiaba de lugar, es decir, cambiaban al sujeto que inicialmente había
formulado la pregunta. El objetivo del experimento era ver si la persona entrevistada se daba cuenta
de que había cambiado el sujeto, y se observó que de diez personas entrevistadas sólo una se dio
cuenta del cambio.
La conclusión de este experimento es que la mente pone atención a un mínimo de la información que
observa, lo demás le pasa inadvertido completamente y puede llenar los vacíos que observa conforme
lo decida.
Una persona precavida vale por dos, o eso es lo que dicen, y desde esta perspectiva es importante
aprender a prever lo que puede ocurrir para actuar dependiendo de la circunstancia. Desde pequeños
los bebés saben que si lloran cuando sienten hambre, automáticamente se les presenta la comida o “la
madre mágica” se aparece para satisfacer sus necesidades (Melanie Klein y las relaciones objetuales).
Esta conducta del pequeño nos demuestra la importancia que tiene el niño en predecir lo que va a
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suceder y se asocia con el instinto de conservación. Una alarma ante una necesidad primaria crea una
reacción de la madre para satisfacer las necesidades del niño.
La única forma de comunicación de un bebé recién nacido es mediante el llanto, este llanto alarma a
la madre y ella cubre las necesidades del bebé. Muchas veces es por hambre y se crea una condición
de respuesta: el niño aprende a predecir que después de su llanto recibirá el alimento. “Si lloro, me
darán alimento” pero también “si lloro, me cargan o me hacen caso”. Por otra parte, también aprenden
a ver el enojo: “si muerdo, me hablan feo”, “si sonrío, me sonríen de vuelta”, es una retroalimentación
constante de los pequeños hacia sus padres y de los padres hacia ellos.
Durante el desarrollo del infante los padres refuerzan esta capacidad de predecir el futuro, es por esto
que un niño que recibe constante respuesta positiva por los padres tiene mayor seguridad en sí mismo,
a diferencia de una criatura que no recibe atención ante sus necesidades, no sabe cómo reaccionarán
sus cuidadores (padre, madre o tutor) en cualquier momento. (En ocasiones los niños que no reciben
atención se dan cuenta de que la obtienen cuando hacen algo desagradable y los padres los reprenden.
Ésta es la única forma eficaz que ellos tienen para obtener atención, y de ese modo se crea un círculo
vicioso por el cual el niño prefiere el regaño a ser ignorado).
NOTA: Apoyar la respuesta positiva generada por la atención de los padres está relacionado con
aplicar límites con amor, y no crear o criar hijos tiranos que obliguen a los padres a hacer lo que ellos
imponen a través de berrinches o pataletas.
Con la experiencia de vida, una persona se vuelve más hábil para predecir y por lo tanto las decisiones
que toma pueden ser más acertadas cuando ella logra aprender de estas experiencias).
La lógica en el razonamiento de la causa-efecto es fundamental para la predicción del futuro, por
ejemplo: si el cielo no tiene ninguna nube, es muy probable que no llueva, pero si hay nubes negras
es muy probable que llueva. Si no le hago caso a mi pareja, lo más seguro es que se enoje. Si tomo
alcohol antes de un examen, lo más seguro es que mis resultados sean deficientes. Estos ejemplos son
muy sencillos pero muchas veces son de lo más comunes y acerca de las cosas que más hacemos sin
darnos cuenta.
Sin embargo, puede haber situaciones en los que la causa-efecto te ayude a predecir sucesos mucho
más importantes y determinantes en tu vida: un trabajo, tus relaciones interpersonales y amorosas, tu
economía y tu salud.
Cuando hacemos predicciones constantes, ejercitamos la intuición y por supuesto todos los beneficios
que conlleva ser una persona intuitiva.
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Si quieres conocer el futuro, estudia el pasado
El enfoque de esta frase está relacionado con la característica del cerebro de predecir el futuro y esto
se relaciona con los ciclos vitales del hombre y el universo. Las antiguas culturas se dieron cuenta de
este aspecto tan fundamental en la vida del hombre, diseñaron calendarios y construyeron edificios
para medir los cambios que se producían en su medio ambiente y de ese modo poder predecir cambios
de las estaciones (primavera, verano, otoño e invierno), situación muy importante por la dependencia
a la lluvia, sequía, heladas y los cambios que conllevan las estaciones en los cultivos y sus alimentos.
Con los calendarios se realizaron estudios basados en las repeticiones de fenómenos que suceden en
el cielo. Observaron las posiciones del sol, la luna y los planetas así como de los cometas. Culturas
antiguas estudiosas de la astronomía fueron capaces de predecir eventos como equinoccios, solsticios,
eclipses, entre muchos otros fenómenos que afectan a la Tierra.
Por otra parte, también están aquellas personas que se dicen psíquicos y que con sólo verte pueden
predecir muchas cosas relacionadas contigo; en realidad lo que están usando es una gran capacidad
de análisis de la relación causa-efecto.
Muchas de estas personas tienen una facilidad muy grande para llenar los espacios vacíos que se
generan en la conversación, además de ser excelentes en la lectura del rostro, con lo cual detectan
cambios sutiles en las expresiones faciales, pueden leer los sentimientos de su interlocutor cuando
hace cualquier tipo de preguntas. Lo que es especial en ellas es la capacidad que poseen para
interpretar la información que registran de las personas y llenar los espacios vacíos, usando la lógica
para predecir y/o percibir lo que le pasa a alguien en ciertos hechos o situaciones.
También el estudio de la historia, la conducta humana, las diferentes teorías científicas y filosóficas,
la humanidad y sus culturas puede ayudar a predecir los acontecimientos que están por suceder,
porque así como las estaciones son cíclicas, la vida del humano lo es también. Por lo tanto, no te dejes
impresionar cuando un “psíquico” te dice algo que “nadie” sabía. Lo más seguro es que lo estés
gritando con tu lenguaje corporal y en tus microexpresiones. Dominando estas técnicas tú puedes ser
un excelente profeta no solamente de tu vida, sino igualmente de la de aquellas personas que amas.
Recuerda que éste es un gran poder pero tiene que servir al bien común.
Neuroplasticidad
La neuroplasticidad se refiere a la capacidad que tienen las neuronas del cerebro para adaptarse y
cambiar como resultado de experiencias generadas por el aprendizaje, nuevas experiencias o el
almacenamiento de nueva memoria.
En el pasado se creía que la estructura cerebral no se alteraba en los adultos y que sólo se podían crear
nuevas sinapsis hasta alrededor de los veinticinco años. (Sinapsis es la comunicación que existe entre
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las neuronas). Según las investigaciones científicas realizadas por el Dr. Elkhonon Goldberg en el
Instituto de Neuropsicología y Funcionamiento Cognitivo, las neuronas siguen renovándose aún en
la edad adulta.
En la entrevista publicada en la revista Brain World en octubre del 2017, el Dr. Goldberg menciona
que el cerebro ejercitado tiene un mejor desempeño durante toda su vida funcional, y agrega que
debemos entender que es también maleable como nuestro cuerpo y que lo podemos moldear
dependiendo de la actividad mental que realicemos para mantenerlo ejercitado y en constante mejora.
En otras palabras, la actividad mental modifica el cerebro y todo este conocimiento se almacena para
poder tener acceso a él cuando sea necesario o lo convoquemos. Lo importante es ejercitar nuestra
mente.
El cerebro cambia constantemente dependiendo del área que más sea utilizada por cada persona.
Estudios realizados con taxistas de la ciudad de Londres mostraron que estas personas tienen una
sobresaliente inteligencia espacial (almacenada en el hipotálamo) por el hecho de tener que
memorizar calles y rutas nuevas.
En otro estudio realizado con músicos, se observaron cambios en el área de la corteza cerebral para
procesar la música. Estos artistas crean conexiones neuronales que los ayudan a producir cambios en
su estructura mental así como en su memoria. Los músicos mostraron alteraciones en la corteza
cerebral, a diferencia de las personas que no se dedican a esta actividad.
Lo mismo sucede con las personas bilingües o que están aprendiendo un nuevo idioma. El cerebro se
estimula para aprender y así se mantiene en un estado sano, en constante cambio y sin deterioro.
Cuando tu cerebro está en constante cambio, es muy probable que se encuentre en un estado de salud
óptimo; por lo tanto, aprender idiomas nuevos, tomar rutas diferentes en tu camino al trabajo o a tu
casa, realizar actividades que usualmente ejecutas con la mano derecha con la mano izquierda, o
aprender a tocar un instrumento musical pueden fortalecer tu capacidad de crear una visión nueva de
tu vida, y lo más importante es que tu cerebro no envejecerá como el de aquellas personas que no lo
ejercitan, además de otras muchas ganancias alternas.
EL CEREBRO Y SUS TRES PARTES
La teoría de los tres cerebros fue formulada por el neurocientífico Paul MacLean en la década de los
cincuenta. En ella propone tres divisiones fundamentales en el cerebro: cerebro reptiliano o instintivo,
sistema límbico y neocorteza.
CEREBRO REPTILIANO (se le llama así porque es el único cerebro que poseen los reptiles y aporta la
conservación de la vida y de la especie únicamente). Es la parte del cerebro más antigua que posee el
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ser humano y al igual que en los reptiles, es el que ayuda a preservar la vida por medio del instinto
de conservación, y la especie por medio de los impulsos sexuales, es decir la reproducción.
Es el área que recibe la primera información que obtiene de las experiencias y las procesa para
reaccionar dependiendo de la situación: permanecer tranquilo, salir huyendo, paralizarse o atacar
cuando se ve en peligro. Está también relacionada con los procesos de adaptación a los cambios que
se generan en la vida cotidiana, evalúa un cambio como un proceso potencialmente peligroso en
contra de lo conocido como algo seguro. También se relaciona con los apegos y la necesidad
imperativa de no generar ningún tipo de incertidumbre por el miedo que provocan los cambios.
Cuando se percibe una situación con el cerebro primitivo, la evaluación es inmediata y la decisión de
ataque o defensa entra en acción. Esta parte del cerebro es la más antigua, no entiende el concepto de
tiempo y cuando está dañada puede no controlar los impulsos sexuales o evaluar situaciones en las
que no hay peligro de perder la vida como extremadamente peligrosas. Su lema es “Más vale malo
por conocido que bueno por conocer”.
SISTEMA LÍMBICO. Después de que se detectó la situación y el cerebro primitivo evaluó entre
parálisis, ataque o defensa, entra en acción por medio del sistema límbico un segundo filtro el cual
nos ayuda a equilibrar las emociones que se generan y decide si la situación causa placer o dolor (en
vez de ataque o defensa). Este proceso requiere de un análisis mucho más delicado que el impulso, y
a pesar de eso la reacción ante el estímulo es muy rápida: 125 milisegundos desde que los sentidos
percibieron la situación.
Los mamíferos también poseen el cerebro primitivo o reptiliano y el sistema límbico. Los perros, por
ejemplo, son capaces de manifestar cierto tipo de emociones cuando ven a la persona que los alimenta
y cuida: mueven la cola en señal de placer. También los elefantes tienen conductas emocionales muy
evidentes, por ejemplo, cuando un miembro de la manada muere, les cuesta trabajo abandonar sus
restos y los reconocen años después de haber sucedido el hecho, los analizan con sus trompas
cuidadosamente y realizan una especie de ritual cuando todos se reúnen para tocarlo. También son
capaces de resolver problemas de tipo lógico-matemático, a diferencia de los reptiles.
La amígdala y el control de los impulsos
La amígdala está ubicada en el sistema límbico, es una estructura en forma de almendra y es la
encargada de procesar las emociones y emitir respuestas. Tiene una función especial en generar
sentimientos de empatía y una conducta “moral”, es decir de aceptar las consecuencias de los propios
actos así como de entendimiento con los demás.
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En un estudio realizado por el doctor en neurociencias Daniel Reisel a una población de prisioneros
sociópatas en Londres, detectó que la amígdala de estos prisioneros era de un tamaño menor al de
cualquier otra persona no sociópata. El estudio menciona que el tamaño de la amígdala puede estar
relacionado con la falta de reacciones de empatía y por lo tanto con falta de responsabilidad por sus
actos. Los prisioneros a quienes se estudió no podían generar a nivel biológico un sentimiento básico
para entender el sufrimiento ajeno y por lo tanto eran capaces de realizar actos de gran violencia hacia
sus víctimas.
Por medio de estos estudios el Dr. Riesel afirma que cualquier persona puede aprender a generar
sentimientos de empatía mediante un estímulo adecuado y así se podría hacer entender a estos
sociópatas el grado de dolor al que sometieron tanto a sus víctimas como a los familiares.
NEOCORTEZA. Es la parte más grande del cerebro: ocupa el 85 por ciento, y es lo que nos separa del
resto de los mamíferos. Es en donde se llevan a cabo los procesos de reflexión, razonamiento, toma
de decisiones y procesos de integración de información, entre otras muchas funciones importantes,
es el tercer filtro desde que se percibe una situación.
Las reacciones son mucho más lentas porque los procesos por lo que pasa la información se efectúan
con más detalle que en los dos primeros filtros o partes del cerebro. En esta parte del cerebro es donde
se desarrollan todas las inteligencias múltiples, las emociones y el lenguaje.
La neocorteza está dividida en cinco lóbulos:
Lóbulo occipital, en donde se recibe e interpreta la información visual primaria y secundaria. Lóbulo
temporal, es en donde se interpreta y recibe la información auditiva.
Lóbulo parietal, es en donde se integra la información sensorial por medio de los receptores de la piel,
pero también involucra a los músculos, huesos, articulaciones, órganos internos y sistema
cardiovascular.
Lóbulo frontal, es el más grande en los Seres Humanos, aquí se llevan a cabo los procesos cognitivos
como la planeación de eventos a futuro, visualización, control de los impulsos, entre muchos procesos
relacionados con acciones meditativas. Esta parte de la neocorteza se vuelve muy activa cuando se
realizan meditaciones.
La ínsula o Lóbulo insular es una parte de la neocorteza en la que se llevan a cabo procesos
relacionados con pensamientos abstractos así como toma de decisiones.
El objetivo del MCE es hacer una revisión rápida de las áreas del cerebro, pero si deseas más
información, podrás encontrar bibliografía al final del Manual.
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EJERCICIO
Evalúa cuándo has predicho sucesos que te han evitado a ti o a alguien más situaciones desagradables.
Una vez que hayas recordado, trata de identificar qué fue lo que te llevó a predecir el hecho, recuerda
la imagen o sonido que tenías en la mente.
Este tipo de ejercicios te ayuda a mantener la mente ágil, además de que aporta experiencias que
ayudan en tu desarrollo personal para prever situaciones desagradables o a perfilarte hacia sucesos
agradables y mejorar tus oportunidades en la vida.
Por esto es muy importante que todos los ejercicios que encuentras en el MCE los practiques, porque
así lograrás que no sólo tu mente los aprenda sino que tu cuerpo, alma y emociones también sean
parte de esta práctica y puedas enseñarlos a las personas que se acerquen a ti y así domines las técnicas
de mejora de vida.
EJERCICIO PARA LOS PENSAMIENTOS POSITIVOS
• Reconoce los pensamientos negativos y déjalos ir. Cuando identifiques un pensamiento
negativo constante, no pelees contigo mismo, déjalo ir y cámbialo por alguno que SÍ quieras.
• Refuerza los pensamientos positivos.
• Reconoce aquellos que te alejan del objetivo para desecharlos (o más bien deja que fluyan,
no te enganches con ellos).
• Identifica los que te acercan a tus metas para reforzarlos.
• Registra los que te lastiman pero sabes que debes atender.
• Determina cuáles te hacen sentir excelente pero sabes que debes cambiar.
Para saber cuáles son los pensamientos que te llevan a la acción y que debes escuchar, puedes hacerte
unas sencillas preguntas:
• ¿Es bueno para mí?
• ¿Es bueno para mí pero malo para los demás?
• ¿Es malo para mí pero bueno para los demás?
• ¿Es bueno para mí y bueno para los demás?
Lo óptimo es: “Es bueno para mí y también bueno para los demás”.
En vez de preguntarte ¿Por qué es bueno para mí?, pregunta: ¿Para qué me sirve esto que estoy
haciendo?
RECUERDA: Piensa positivo y generarás pensamientos de amor, comprensión, paciencia, respeto,
equilibrio, trascendencia y por supuesto: abundancia.