Si alguien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
1 Juan 4:15
La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús.
Filipenses 2:5
Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos
por medio de él.
1 Juan 4:9
Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Mateo 18:20
Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios —aclaró Jesús.
Lucas 18:27
Y este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
Juan 15:12
Y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí.
Mateo 10:38
Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que
tiene en Cristo Jesús.
Filipenses 4:19
Que la gracia del Señor Jesucristo sea con su espíritu.
Filemón 1:25
Y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio
fragante para Dios.
Efesios 5:2
Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no
andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Juan 8:12
Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.
Hebreos 13:8
Que la gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén.
Apocalipsis 22:21
Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:10
A él le toca crecer, y a mí menguar.
Juan 3:30
Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo
nuevo!
2 Corintios 5:17
Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.
Juan 3:17
Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? —Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente —afirmó Simón Pedro.
Mateo 16:15-16
Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.
Juan 14:15
Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes, me aborreció a mí.
Juan 15:18
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun
cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!
Efesios 2:4-5
Porque me has visto, has creído —le dijo Jesús—; dichosos los que no han visto y sin embargo
creen.
Juan 20:29
Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que
corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan 1:14
En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también
nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.
1 Juan 3:16
Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.
Filipenses 1:21
Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo.
1 Juan 5:11
Les dijo: «Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura.»
Marcos 16:15
Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto;
separados de mí no pueden ustedes hacer nada.
Juan 15:5
Por tanto, acéptense mutuamente, así como Cristo los aceptó a ustedes para gloria de Dios.
Romanos 15:7
¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
1 Juan 5:5
No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes.
Juan 14:18
Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los
mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Juan 15:10
Así que tú, hijo mío, fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús.
2 Timoteo 2:1
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les
concederá.
Juan 15:7
No he venido a llamar a justos, sino a pecadores para que se arrepientan.
Lucas 5:32
Yo les he dado a conocer quién eres, y seguiré haciéndolo, para que el amor con que me has amado esté
en ellos, y yo mismo esté en ellos.
Juan 17:26
¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que
haya hecho.
Apocalipsis 22:12
En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: —¡Si alguno tiene sed, que
venga a mí y beba!
Juan 7:37
Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual
les dará el Hijo del hombre. Sobre este ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación.
Juan 6:27
Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando
hasta el día de Cristo Jesús.
Filipenses 1:6
Que la gracia del Señor Jesucristo sea con su espíritu. Amén.
Filipenses 4:23
Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres.
Juan 8:36
No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz, sino espada.
Mateo 10:34
Encima de su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: «Este es Jesús, el Rey de los
judíos».
Mateo 27:37
Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo.
Juan 14:13
Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan
nuevamente al yugo de esclavitud.
Gálatas 5:1
Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy. Que vean mi gloria, la gloria que
me has dado porque me amaste desde antes de la creación del mundo.
Juan 17:24
Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con
todos ustedes.
2 Corintios 13:14
Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este pan es
mi carne, que daré para que el mundo viva.
Juan 6:51
Porque ante todo les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros
pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras.
1 Corintios 15:3-4
A cualquiera que pronuncie alguna palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará, pero el que hable
contra el Espíritu Santo no tendrá perdón ni en este mundo ni en el venidero.
Mateo 12:32
Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: —Si alguno quiere ser el primero, que sea el
último de todos y el servidor de todos.
Marcos 9:35
Así como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, también el que come de mí vivirá por
mí.
Juan 6:57
El que recibe en mi nombre a este niño —les dijo—, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al
que me envió. El que es más insignificante entre todos ustedes, ese es el más importante.
Lucas 9:48
Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos. —Si alguien quiere ser mi discípulo —les dijo—,
que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga.
Marcos 8:34
Así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por
muchos.
Mateo 20:28
Quien quiera servirme debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo. A quien me
sirva, mi Padre lo honrará.
Juan 12:26
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
Juan 6:56
¡La paz sea con ustedes! —repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.
Juan 20:21
Vengan, síganme —les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres.
Mateo 4:19
Desde entonces comenzó Jesús a predicar: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está
cerca».
Mateo 4:17
Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz.
Romanos 1:7b
El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño
que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios.
Lucas 1:35
Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que
yo quiero, sino lo que quieres tú.
Marcos 14:36
Pues, si yo, el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos
a los otros.
Juan 13:14
Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el
cielo. Luego ven y sígueme.
Mateo 19:21
No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel—. Quedarás encinta y
darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
Lucas 1:30-31
Al probar Jesús el vinagre, dijo: —Todo se ha cumplido. Luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu.
Juan 19:30
Entonces Jesús exclamó con fuerza: —¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! Y al decir esto,
expiró.
Lucas 23:46
Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciéndoles: —
Tomen y coman; esto es mi cuerpo.
Mateo 26:26
Después tomó la copa, dio gracias, y se la ofreció diciéndoles: —Beban de ella todos ustedes.
Esto es mi sangre del pacto, que es derramada por muchos para el perdón de pecados.
Mateo 26:27-28
Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.
Juan 10:11
Examínense para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos. ¿No se dan cuenta de que Cristo
Jesús está en ustedes? ¡A menos que fracasen en la prueba!
2 Corintios 13:5
Puedes irte —le dijo Jesús—; tu fe te ha sanado. Al momento recobró la vista y empezó a seguir a Jesús
por el camino.
Marcos 10:52
Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.
Romanos 12:12
El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta
con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.
1 Corintios 13:4-5
Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su
voluntad para ustedes en Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5:16-18
No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a
Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus
pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4:6-7
El Señor te bendiga y te guarde; el Señor te mire con agrado
y te extienda su amor; el Señor te muestre su favor y te conceda la paz.
Números 6:24-26
Hagan todo con amor.
1 Corintios 16:14
Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán.
Marcos 11:24
Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán.
Proverbios 16:3
Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza.
Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.
Salmo 143:8
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen
de esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Romanos 15:13
Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este
mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el
Señor.
Colosenses 3:23-24
El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No
temas ni te desanimes.
Deuteronomio 31:8
Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron.
Hechos 16:31
El Señor te protegerá; de todo mal protegerá tu vida.
El Señor te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre.
Salmo 121:7-8
Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia.
Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.
Proverbios 3:5-6
Siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor.
Efesios 4:2
Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad.
Éxodo 23:25
Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello
y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre
la gente.
Proverbios 3:3-4
Entonces Jesús le dijo: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo
el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?
Juan 11:25-26
Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente
de ellas es el amor.
1 Corintios 13:13
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios
te acompañará dondequiera que vayas.
Josué 1:9
Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto.
Colosenses 3:14
Que te conceda lo que tu corazón desea;
que haga que se cumplan todos tus planes.
Salmo 20:4
Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos
oye.
1 Juan 5:14
Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.
Romanos 12:12
Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza.
Salmo 56:3
Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en
amor, permanece en Dios, y Dios en él.
1 Juan 4:16
Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque
Dios ama al que da con alegría.
2 Corintios 9:7
Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y, donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
2 Corintios 3:17
Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como
Dios los perdonó a ustedes en Cristo.
Efesios 4:32
Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero
¡anímense! Yo he vencido al mundo.
Juan 16:33
Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo.
1 Tesalonicenses 5:11
El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos.
Proverbios 17:9
Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento.
Colosenses 4:2
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad
y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.
Gálatas 5:22-23
Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo
escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.
2 Crónicas 7:14
Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús, porque todos los que han sido
bautizados en Cristo se han revestido de Cristo.
Gálatas 3:26-27
Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.
Proverbios 4:23
Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.
Mateo 11:28
¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía!
Salmo 133:1
Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.
Jeremías 33:3
Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.
Juan 15:13
Nosotros amamos porque él nos amó primero.
1 Juan 4:19
Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero.
Salmo 119:105
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:13
Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil.
Isaías 40:29
Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es
de quienes son como ellos».
Mateo 19:14
Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda
maldad.
1 Juan 1:9
Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes.
1 Corintios 16:13
La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni
se acobarden.
Juan 14:27
Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.
Efesios 6:11
Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios
siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.
Deuteronomio 31:6
¡Alaben al Señor porque él es bueno, y su gran amor perdura para siempre!
1 Crónicas 16:34
No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la
práctica.
Santiago 1:22
Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios.
Proverbios 2:6