CEEY - Informe de Movilidad Social en México 2025
CEEY - Informe de Movilidad Social en México 2025
DESIGUALDAD DE OPORTUNIDADES
LA PERSISTENCIA DE LA
DESIGUALDAD DE OPORTUNIDADES
Consejo Directivo ceey D. R. © Centro de Estudios Espinosa Yglesias, 2025
Julio Serrano Espinosa Abasolo 152, Del Carmen, Coyoacán,
Presidente C. P. 04100, Ciudad de México
Amparo Espinosa Rugarcía
Roberto Vélez Grajales www.ceey.org.mx
@ceeymx
@ceey_mx
@ceey
[email protected]
Redacción y análisis
Rocío Espinosa Montiel
Ana Raquel Aponte Trujillo
José Rafael Pineda Albarrán
Mariana Ramos Flores
esru-emovi 2023
Rocío Espinosa Montiel y Roberto Vélez Grajales,
coordinación general
María de Jesús Vargas,
auditoría del levantamiento de información
Presentación 7
Agradecimientos 9
1. Introducción 11
Los antecedentes 13
El concepto de movilidad social 15
Las dimensiones de la movilidad social 15
El análisis de la movilidad social y sus mecanismos 16
Las características de la esru-emovi 2023 17
Los resultados 20
Estructura del informe 25
5. Consideraciones finales 77
Referencias 83
Anexos 87
¿Qué es el ceey?
E
n 2025, el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (ceey) cumple 20 años.
Fue fundado por la doctora Amparo Espinosa Rugarcía para honrar el
legado de Manuel Espinosa Yglesias. En sus inicios, el ceey centró su
atención en analizar la expropiación bancaria de 1982 y sus consecuencias.
Poco después, se abrió una nueva línea de investigación que marcaría el rum-
bo del Centro: la movilidad social.
Cuando comenzamos a explorar el tema, nos sorprendió la escasa infor-
mación rigurosa disponible. No existían, por ejemplo, datos duros a nivel
nacional sobre las posibilidades de un mexicano de superar su situación so-
cioeconómica de origen. Fue entonces cuando decidimos levantar la Encuesta
esru de Movilidad Social en México (esru-emovi 2006), un esfuerzo pionero
en la medición de la movilidad social intergeneracional en el país. Los hallaz-
gos, aunque predecibles, no dejaron de incomodar: los mexicanos que nacen
pobres enfrentan enormes problemas para mejorar su condición. En otras pa-
labras, la pobreza en México tiene un alto componente hereditario.
Desde entonces, hemos realizado encuestas cada seis años, afinando su
diseño y ampliando su alcance. En la esru-emovi 2011 diferenciamos los re-
sultados por sexo, con lo cual descubrimos que las mujeres enfrentan ma-
yores barreras que los hombres para experimentar movilidad social. En la
esru-emovi 2017 desagregamos el análisis en cinco grandes regiones del país,
lo que evidenció que la geografía también es un factor clave en el acceso a las
oportunidades. De esta manera, y gracias a su trabajo sostenido, el ceey ha
logrado consolidarse como la referencia en el estudio de la movilidad social
en México.
La esru-emovi 2023 es la encuesta más ambiciosa que hemos llevado a
cabo. Por primera vez, incluye tres módulos temáticos que abren nuevas lí-
neas de análisis: cuidados, covid-19 e inclusión financiera. Este último mó-
dulo resulta especialmente significativo ya que conecta los dos ejes que han
marcado el rumbo del ceey en las últimas dos décadas: el sistema financiero
y la movilidad social.
Este informe presenta los resultados generales de la esru-emovi 2023.
Más adelante, daremos a conocer tres informes independientes, uno por cada
5
módulo temático. Esperamos que la información aquí contenida contribuya a
entender mejor la realidad de la movilidad social en México y les ayude a los
tomadores de decisiones a diseñar políticas que les permitan a las personas al-
canzar su potencial y superar su condición de origen. Porque un país con mo-
vilidad social es un país más justo, más eficiente y con mayor cohesión social.
6
Presentación
A
l tiempo que se fundaba el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (ceey)
en el 2005 —hace ya 20 años—, nuestro actual presidente de Consejo
Directivo, Julio Serrano Espinosa, encargaba el levantamiento de la
Encuesta esru de Movilidad Social en México (esru-emovi). Diseñada por
la doctora Florencia Torche, sirvió de base para lo que se convirtió en un
ejercicio sistemático cada seis años; así, en 2023, se llevó a cabo el cuarto
levantamiento de la esru-emovi.
El estudio se trata de un corte transversal con preguntas retrospectivas en
torno a las condiciones que tenía a los 14 años de edad la persona adulta
entrevistada, la cual tiene entre 25 y 64 años al momento de la encuesta. De
esta manera, es posible indagar sobre la movilidad social, es decir, el grado
de asociación entre las circunstancias de origen y el destino de vida de las
personas en México, y contar con información representativa que nos permita
contestar si el primero determina al segundo. Ante la respuesta afirmativa a lo
anterior, los hallazgos del análisis resultaron tan relevantes que el ceey, desde
hace prácticamente una década, estableció el tema de la movilidad social
como eje central de toda su actividad.
Con el paso del tiempo, la encuesta ha evolucionado, pero sin perder su
identidad original. El primer ajuste significativo ocurrió con el levantamiento
del año 2011, cuando la muestra se diseñó de tal manera que se pudiera contar
con información representativa tanto para mujeres como para hombres (en
los estudios convencionales sobre movilidad social, la atención se centraba
en la jefatura del hogar, declarada con una frecuencia significativa a favor
de un hombre). Lo anterior implicó que, en términos del diseño, la muestra
objetivo creciera y, por lo tanto, el número de entrevistas efectivas aumentara
de aproximadamente 7 000 a 11 000. Para el levantamiento del año 2017,
se hicieron dos innovaciones más. En primer lugar, ante la ola de estudios
internacionales con desagregación regional, se rediseñó la esru-emovi con el
propósito de obtener resultados comparables para cinco grandes regiones del
país (norte, norte-occidente, centro-norte, centro y sur). En segundo lugar,
ante los hallazgos de un par de encuestas sobre movilidad social realizadas
en México, en el año 2015 desde El Colegio de México y en el 2016 desde el
Instituto Nacional de Estadística y Geografía, se decidió incluir una paleta de
7
tonos de color de piel para obtener dicha información respecto a la muestra
completa. Como resultado de estas modificaciones, se incrementó a 17 665 el
número de entrevistas efectivas.
Para el levantamiento del año 2023 se mantuvo todo lo anterior en un
cuestionario básico con representatividad nacional y para cinco grandes
regiones. Además, se agregaron tres módulos temáticos representativos a
nivel nacional: uno sobre cuidados, uno sobre covid-19 y uno sobre inclusión
financiera. Con ello, la muestra de la esru-emovi 2023 tiene 17 843 entrevistas
efectivas. Como resultado del nuevo diseño, durante este año el ceey publicará
cuatro informes nacionales. El primero —que aquí se presenta— se concentra
en los resultados del cuestionario básico de la esru-emovi. Asimismo, se darán
a conocer otros tres informes nacionales en torno a las temáticas específicas
antes descritas. Cabe mencionar que además se contará con un informe para
Nuevo León, gracias a que su gobierno estatal, por conducto de la Secretaría
de Igualdad e Inclusión, financió una sobremuestra del cuestionario básico y
también del módulo específico sobre cuidados.
El presente informe se concentra en el ámbito de la movilidad social de
una generación a otra, a partir de los datos recabados a nivel nacional y
desagregados para cinco grandes regiones. Gracias a que el diseño muestral de
la encuesta es equivalente al de la esru-emovi 2017, se reportan comparativos
con el año 2023. Además, al igual que en el caso del informe anterior, se
presentan estimaciones en torno a la desigualdad de oportunidades en el país
y en las cinco regiones. Lo anterior se realizó con base en una metodología
que permite hacer comparaciones internacionales, desarrollada en el marco
de una colaboración con el International Inequalities Institute (iii) de la
London School of Economics and Political Science (lse), mediante el proyecto
denominado Global Estimates of Opportunity and Mobility (geom).
Con el diseño de esta nueva versión de la esru-emovi y la publicación del
presente informe, reiteramos el compromiso del ceey con su misión: generar
investigación especializada para conformar directrices de políticas públicas y
acciones que impulsen la movilidad social en México. Aunado a lo anterior,
el esfuerzo para realizar comparativos con otros países es resultado de la
decisión de impulsar un proceso de internacionalización en lo referente al
estudio de la movilidad social y la desigualdad de oportunidades.
Por medio de este informe, el ceey busca dar a conocer el alcance de
un instrumento como la esru-emovi 2023 y que esto, a su vez, motive la
investigación en torno a la movilidad social y la igualdad de oportunidades.
Asimismo, los hallazgos aquí presentados sirven para establecer, sobre la base
de un conocimiento contrastado empíricamente, una ruta general de acción
que ayudará a transformar a México en un país con igualdad de oportunidades,
la cual se constituye en el insumo principal que se requiere para detonar la
movilidad social de la población mexicana.
8
Agradecimientos
E
l presente informe se pudo elaborar gracias al apoyo y esfuerzo de
un grupo muy amplio de personas y organizaciones. En primer lugar,
agradecemos la dirección institucional de los miembros del Consejo
Directivo del ceey, Julio Serrano Espinosa (presidente) y Amparo Espinosa
Rugarcía. En particular, en Julio Serrano Espinosa reconocemos a quien desde
la fundación del ceey en el año 2005 ha impulsado la agenda de movilidad
social, gracias a lo cual desde hace casi 10 años se ha incorporado como el eje de
la visión y la misión del Centro. Además, expresamos nuestro agradecimiento
con la Fundación esru, encabezada por la propia doctora Amparo Espinosa
Rugarcía, por la aportación de los fondos para garantizar la operación del ceey
y, en particular, para hacer el levantamiento de la Encuesta esru de Movilidad
Social en México 2023 (esru-emovi 2023) y el correspondiente análisis de sus
resultados.
Para un levantamiento como el de la esru-emovi 2023, es fundamental la
participación de distintas áreas y personas en el ceey. En primer lugar,
le agradecemos a Rocío Espinosa, quien ha coordinado las distintas etapas
del levantamiento de la encuesta, desde su conceptualización, pasando por
la adaptación del diseño del cuestionario, así como todo lo que conlleva el
trabajo de campo, además de la validación, limpieza y análisis de las bases
de datos. Lo anterior no lo habría podido lograr sin el esfuerzo del equipo del
área de Movilidad Social, conformado por Raquel Aponte, Rafael Pineda y
Mariana Ramos. Cabe mencionar que el trabajo de Rocío, Raquel, Rafael
y Mariana fue posible gracias al apoyo del director de Movilidad Social del ceey,
Rodolfo de la Torre. En lo referente a la gestión administrativa del proyecto,
le agradecemos por todo su trabajo a Gladys Pérez, directora administrativa
del ceey, así como a Carmen Brito. De igual manera, estamos agradecidos con
el equipo de Comunicación, coordinado por Claudia E. Fonseca, por todo el
acompañamiento que implica un proyecto de esta magnitud. En particular,
reconocemos a Lucero Hernández y a Ninfa González por su trabajo en lo
que atañe a la comunicación digital y el diseño, respectivamente. También
del mismo equipo le agradecemos a Paula Buzo, responsable del cuidado
editorial para la publicación de este informe. Finalmente, del equipo del ceey,
9
va nuestro agradecimiento a todo su personal de apoyo, ya que sin su trabajo
el día a día del ceey no sería posible.
En lo referente a las distintas etapas que conlleva la operacionalización del
levantamiento de una encuesta y la conformación de su base de datos final,
tenemos agradecimientos para un sinfín de colaboradores. En cuanto a la
revisión de la redacción y secuencia del cuestionario básico, reconocemos por
su trabajo a María de Jesús Vargas, quien, además, al cierre del levantamien-
to, también se dedicó al trabajo de gabinete para revisar el vaciado de datos
de la encuesta. En cuanto al diseño de la muestra, estamos agradecidos por la
colaboración de Gloria Labastida e Ignacio Méndez. En cuanto a la ejecución
del levantamiento, vaya nuestro agradecimiento a la empresa Suasor Consul-
tores y a su equipo, conformado por Juan Manuel Herrero, Patricia Suárez,
Juan Polanco y Ángel Mejía. Cabe mencionar que, en el caso de Suasor Con-
sultores, se trata de la segunda vez que se encarga del levantamiento de la
encuesta nacional (la anterior en 2017).
Con respecto a las aportaciones académicas para elaborar los documentos
de apoyo de este informe, agradecemos la colaboración de Alice Krozer, Luis
Estrada, Matías Ciaschi, Joaquín Serrano, Guido Neidhöfer y Pedro Torres. Sin
su análisis, el detalle con el que una buena parte de lo que aquí se presenta
no hubiera sido posible. Cabe mencionar, sin embargo, que la responsabilidad
última sobre el contenido de este informe es nuestra.
10
1 Introducción
12
El objetivo del presente informe es analizar la movilidad social de una
generación a otra y la desigualdad de oportunidades en el país a partir
de los datos obtenidos con la Encuesta esru de Movilidad Social en
México 2023 (esru-emovi 2023). Para hacerlo, primero, se analiza el estado
de la movilidad social en las dimensiones económica y educativa, tanto a nivel
nacional como en su desagregación para cinco grandes regiones del país. En
segundo lugar, se aprovecha la comparabilidad de la esru-emovi 2023 con el
levantamiento previo, del año 2017, para analizar la dinámica de la persisten-
cia intergeneracional de la condición de pobreza en México. Por último, con el
objetivo de profundizar en torno a los mecanismos de la baja movilidad social
en el país, se realiza un ejercicio para conocer la magnitud y composición de
la desigualdad de oportunidades, tanto a nivel nacional como para las cinco
regiones. Cabe mencionar que tanto para el análisis sobre la movilidad edu-
cativa como en el de la desigualdad de oportunidades se hacen comparativos
internacionales: respecto a la dimensión educativa, se contrasta con la región
latinoamericana; mientras que, en el caso de la medición de la desigualdad
de oportunidades, se compara con 50 países incluidos en la base de datos del
proyecto Global Estimates of Opportunity and Mobility.1
Los antecedentes
Desde su fundación, el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (ceey) lleva a
cabo el levantamiento de la encuesta esru-emovi cada seis años (2006, 2011,
2017 y 2023) con el objetivo de conocer si para la población en el país el
origen es destino. El sentido de la respuesta a dicha pregunta depende de la
forma en que se distribuyen las oportunidades: si las personas cuentan con
oportunidades para desarrollarse y alcanzar su potencial, más que el origen,
lo que determinará su destino será su propio esfuerzo. Eso implica que habrá
más movilidad social en la medida en que nos encontremos en una situación
de mayor igualdad de oportunidades.
1
Véase ‹https://geom.ecineq.org/about/›.
13
El resultado obtenido en los distintos levantamientos de la esru-emovi
ha sido consistente: la movilidad social en México es baja. El rasgo prin-
cipal de lo anterior se manifiesta en una alta permanencia de la población
en los extremos de los grupos de origen en términos de recursos económi-
cos, lo que da como resultado que, en el peor de los casos, las personas que
en México nacen y crecen en la parte baja de la escalera de recursos eco-
nómicos muy difícilmente la superan. Además de la dimensión económica,
otra condición de origen que arrastra hacia un destino similar es la educati-
va: la escolaridad de los padres influye en el nivel de estudios que alcanzan
sus hijos.2 En otras palabras, la lotería que implica el hogar en el que la
cigüeña deposita a las personas en su nacimiento acaba determinando sus
opciones de logro en la vida, lo que les deja poco margen para que puedan
trazar su propio destino.
A la condición del hogar de origen hay que sumarle otras dos circunstancias
que, sin tener por qué, acaban pesando en el destino de las personas. Por un
lado, la dimensión geográfica tiene un papel preponderante en las opciones
de movilidad social de las personas en México: nacer y crecer en una zona
rural limita el espacio de oportunidades en comparación con el disponible
en las zonas urbanas. Además, en términos regionales, las personas con una
condición de origen similar en cuanto a recursos económicos no tienen las
mismas posibilidades de destino; por ejemplo, nacer y crecer en la parte baja
de la escalera de recursos económicos y en la región sur del país resulta en
una mayor probabilidad de no poder superar dicha condición, en comparación
con el resto de las regiones, aun cuando también se haya nacido y crecido
exactamente en el mismo grupo con menos recursos económicos.
En México, las características personales también influyen de manera
diferenciada en las opciones de logro de la población. En este ámbito, la des-
igualdad de trato es muy importante. En particular, los hallazgos de las en-
cuestas del ceey apuntan hacia una mayor desventaja en cuanto a oportunida-
des para las mujeres, para la población indígena y para las personas que tienen
un tono de piel más oscuro. En otras palabras, si una persona nace en el grupo
con menos recursos económicos y educativos, las limitaciones para construir
un mejor destino se intensifican conforme se agregan los demás factores ya
mencionados, que en ningún caso afectan o determinan su potencial.
En resumen, el logro de dos personas que cuentan con el mismo potencial
y llevan a cabo el mismo esfuerzo, en México, resultará distinto y más distante
en contra de aquella que, además de provenir de un hogar en la parte baja de
la escalera de recursos económicos y cuyos padres tuvieron un menor nivel
de escolaridad, nació y creció en una zona rural de la región sur del país, es
mujer, pertenece a un grupo indígena y tiene un tono de piel más oscuro.
La baja movilidad social observada se explica por una alta desigualdad de
oportunidades, la cual a su vez determina la alta desigualdad de resultados
2
Para efectos de este documento, cuando se menciona a los padres, se incluye a madres y padres de las per-
sonas entrevistadas (a quienes se hace referencia como hijos, excepto cuando se analizan las diferencias de
resultados determinadas por el sexo).
14
(por ejemplo, la desigualdad de ingresos). Es decir, los factores sobre los
cuales las personas no tienen control (sus circuntancias de origen) hacen
que una proporción muy importante de la desigualdad de resultados esté
integrada por un componente injusto, que no es otro que la desigualdad de
oportunidades. En cuanto a su magnitud, la evidencia previa reportada por el
ceey indica que la desigualdad de oportunidades representa al menos la mitad
de la desigualdad de resultados observada entre la población mexicana.
15
en el que vivían a los 14 años. La segunda se define como la progresión
de las personas respecto al nivel de escolaridad que tuvieron sus padres.
Ambas dimensiones permiten caracterizar, para la sociedad mexicana, en
qué medida las condiciones de origen tienen influencia en el acceso a los
recursos económicos y educativos (en donde, por lo general, los primeros
son fruto de los segundos).
En el caso de la dimensión económica, la asociación entre la posición
relativa en la escalera de recursos económicos ocupada por el hogar habitado
a los 14 años y la posición relativa en la que se encuentra el hogar actual
es un indicador del grado en el que el estatus económico se hereda de una
generación a otra. Mientras mayor es el grado de asociación, mayor es la
importancia que supone el haber nacido en una posición determinada y es
menor la influencia de aquellos factores sobre los cuales tienen control las
personas. En ese sentido, en una sociedad en la que se recompensa el esfuerzo
y no la cuna en que se nace, dicha asociación tendría que ser baja.
En cuanto a la dimensión educativa, es relevante en tanto que, en las
sociedades contemporáneas, el acceso a una fuente de trabajo y de ingresos
está mediado por el nivel de escolaridad de las personas. Analizar el grado
de asociación entre el nivel educativo que tuvieron los padres y el que
alcanzaron sus hijos permite identificar en qué medida la progresión de
una persona en el sistema educativo está influida por factores fuera de su
control. Un alto grado de asociación entre la escolaridad de los padres y
la de los hijos implica que las condiciones de origen de una persona son
determinantes en su trayectoria educativa y, por lo tanto, en la transmisión
intergeneracional de ventajas y desventajas en dicha dimensión. En ese
sentido, supone también un juicio sobre la capacidad del sistema educativo
de establecerse como un espacio que genere igualdad de oportunidades,
es decir, donde se neutralice el efecto de las ventajas y desventajas de
arranque para que las personas puedan desarrollarse de acuerdo con sus
aspiraciones y potenciales.
16
menor o igual.3 En este informe, con base en los datos de la esru-emovi 2023,
el análisis de la dimensión económica hace referencia a patrones de movilidad
intergeneracional posicional, mientras que en el caso de la educación se
reportan patrones de movilidad absoluta.
En cuanto a los mecanismos que hay detrás de los patrones de la movili-
dad social, el presente análisis se enfoca en la desigualdad de oportunidades.
La idea central es que la desigualdad de resultados observada (en particular la
de ingresos) puede estar determinada principalmente por dos fuentes: la re-
sultante por las diferencias de esfuerzo y la que se debe a las circunstancias
de las personas, que no es otra cosa que aquellos factores sobre los cuales no
tienen control. En ese sentido, si la posición en términos de los recursos eco-
nómicos del hogar de origen, la región en la que nacen y crecen las personas,
o características como el sexo, la adscripción étnica o el tono de piel son las
que establecen las diferencias del nivel de ingreso entre las personas, entonces
resulta que dicha desigualdad de resultados está principalmente determinada
por la desigualdad de oportunidades, que, a diferencia de la desigualdad
de esfuerzo, se cataloga como una desigualdad injusta. En ese sentido, la des-
igualdad de oportunidades impacta de manera diferenciada en la dinámica de
los ingresos, lo cual a su vez se ve reflejado en la condición de pobreza. Sobre la
magnitud de la desigualdad de oportunidades en México y sus regiones, así
como su efecto en la dinámica del ingreso y de la pobreza, en este informe
se realizan estimaciones desde lo que se conoce en la literatura especializada
como el enfoque ex ante.
3
En el presente informe se emplean las probabilidades, matrices de transición y regresiones posición
a posición (conocidas en la literatura especializada como regresiones rango-rango) como principales
herramientas analíticas para el estudio de la movilidad social intergeneracional. La probabilidad de
transición es la frecuencia con la que una persona pasa de la situación A a la situación B, expresada como
una proporción de todas las personas que iniciaron en la situación A. En tanto, las matrices de transición
son una forma ordenada de presentar dichas probabilidades. En dicho ordenamiento, los renglones de la
matriz representan la situación inicial, mientras que las columnas corresponden a la situación final. Por su
parte, una regresión posición a posición es una forma de estimar la correlación entre la posición del hogar de
origen en la distribución de recursos económicos y la posición ocupada por el hogar actual en la distribución
correspondiente, usando la mejor aproximación lineal a dicha relación.
17
Figura 1 n Regionalización de la esru-emovi 2023
Norte
Norte-occidente
Centro-norte
Centro
Sur
Fuente: ceey.
Nota: la esru-emovi 2023 es representativa de hombres y mujeres de entre 25 y 64 años de edad, a nivel nacional y para
cinco regiones del país. La región norte incluye a Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas;
el norte-occidente comprende a Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Durango y Zacatecas; la región centro-norte considera a
Jalisco, Aguascalientes, Colima, Michoacán y San Luis Potosí; el centro lo conforman Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Estado
de México, Ciudad de México, Morelos, Tlaxcala y Puebla; y el sur incluye a Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Tabasco,
Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
18
habitantes o más), así como jefes y no jefes de hogar. La muestra resultante
del cuestionario básico de la esru-emovi 2023 es de 17 843 observaciones
(véase la Figura 2).
Respecto a los módulos temáticos, el de inclusión financiera, con una muestra
de 5 976 observaciones, cuenta con información de origen y destino sobre la
inclusión financiera de la población, así como patrones intergeneracionales
de hábitos y conductas financieras. El módulo de cuidados, con una muestra de
5 936 observaciones, indaga sobre los mecanismos por los cuales la carga
de trabajo relativa a los cuidados puede interferir en la movilidad social de las
personas. Finalmente, el módulo de covid-19, con una muestra resultante de
5 931 observaciones, recaba información sobre los efectos de la pandemia en
tres grandes dimensiones: empleo, educación y salud.
Población objetivo
Mujeres y hombres mexicanos
de entre 25 y 64 años de
Método de recolección
edad, residentes en viviendas
Entrevista directa
particulares habitadas en el país
Unidad de observación
Persona seleccionada
de entre 25 y 64 años
Diseño
Tres etapas:
ESRU-EMOVI 1. ageb o localidades rurales
2. Manzanas
Cobertura 2023 3. Vivienda de la persona
• Nacional
informante
• Urbano/rural
• Cinco grandes regiones
• Hombres y mujeres
• Jefes y no jefes de hogar
Tamaño de muestra
17 843 observaciones
Módulos temáticos
• Inclusión financiera (5 976)
• Cuidados (5 936)
• Covid-19 (5 931)
Fuente: ceey.
19
Los resultados4
Resultados de movilidad social
a) En México, en buena medida, el contexto de origen de las personas influye
significativamente en su acceso a las oportunidades: 50 de cada 100
personas que nacen en la parte baja de la escalera de recursos económicos
(el 20 % inferior de la distribución) no logran superarla durante su
edad adulta. De entre las personas con dicho origen que sí consiguieron
ascender en cuanto a la posición de recursos económicos, 28 de cada
100 avanzaron únicamente un escalón (al siguiente 20 %); es decir, se
mantienen por debajo del 40 % inferior, lo cual comparativamente implica
que se encuentran entre la proporción de la población mexicana actual
en condición de pobreza por ingresos. También hay que mencionar que
únicamente 2 de cada 100 personas con origen en el 20 % inferior de la
escalera de recursos económicos logran avanzar hasta el 20 % más alto de
la distribución (véase la Figura 3). Por último, es necesario señalar que hay
una diferencia entre mujeres y hombres: una menor proporción de ellas
logra superar el origen en la posición más baja de recursos económicos,
mientras que una mayor proporción de mujeres que de hombres con origen
en la parte alta cae de posición en la escalera de recursos económicos.
Figura 3 n Movilidad social entre dos generaciones: población con origen en los hogares
con menos recursos económicos (grupo 1)
DESTINO
Grupo de recursos económicos del hogar actual
2% Grupo 5
7% Grupo 4
14 % Grupo 3
ORIGEN
Personas que nacieron en el 20% con 28 % Grupo 2
menos recursos económicos (grupo 1)
78 %
50 % Grupo 1
(no tuvieron
movilidad
social)
4
Respecto a los datos presentados en este documento, para los casos en los que corresponda, los resultados
pueden no sumar el 100 % por el redondeo de cifras.
20
b) Respecto a la educación, si consideramos los extremos en cuanto a la esco-
laridad de los padres de las personas entrevistadas, a pesar del avance edu-
cativo promedio que se ha observado en el país, solamente accedieron a la
educación profesional el 9 % de las personas cuyos padres estudiaron hasta
la primaria o menos (véase la Figura 4). En cambio, entre las personas
cuyos padres alcanzaron estudios profesionales, este porcentaje correspon-
de al 63 %. Lo anterior implica que quienes tienen padres con un nivel edu-
cativo más alto cuentan con una probabilidad 7 veces mayor de alcanzar
estudios profesionales que aquellas personas con padres que terminaron
la primaria o menos. A lo anterior hay que agregar que en el ámbito edu-
cativo también hay diferencias entre mujeres y hombres: en el caso de las
personas cuyos padres terminaron la primaria o menos, una menor propor-
ción de mujeres supera esa escolaridad; asimismo, una menor proporción
de ellas alcanza los estudios profesionales cuando sus padres tuvieron ese
mismo nivel de estudios.
c) Los resultados a nivel regional muestran una heterogeneidad importante
en la movilidad social. En el centro-norte, 31 de cada 100 personas que
nacen en la posición más baja de recursos económicos (el 20 % inferior) no
lograron superarla durante su edad adulta, mientras que en la región sur
dicha proporción es de prácticamente el doble: 64 de cada 100 personas
(véase la Figura 5).
Figura 4 n Movilidad educativa entre dos generaciones: población cuyos padres estudiaron
primaria o menos
LOGRO EDUCATIVO
Nivel de estudios alcanzado por las personas
Estudios
9% profesionales
Medio
16 % superior
Primaria o
39 % menos
21
Figura 5 n Movilidad social entre dos generaciones: personas con origen en los hogares con menos
recursos económicos (grupo 1) y que actualmente se encuentran en la misma posición, por regiones
Norte
Norte-occidente
37 %
Centro-norte
Centro
Sur
38 %
41 %
31 %
64 %
22
Evolución intergeneracional de la pobreza
a) Persistencia de la pobreza nacional. En un contexto de reducción nacional
de la incidencia de la pobreza por ingresos (línea de bienestar oficial) de 7
puntos porcentuales —del 48 % al 41 %— entre 2017 y 2023, la persistencia
intergeneracional (que es la proporción de personas en pobreza absoluta
contemporánea cuyo hogar de origen se encontraba en el 40 % con menos
recursos económicos) disminuyó del 72 % al 65 %. Es decir, la reducción
fue la misma en puntos porcentuales que la observada para la incidencia
de la pobreza.5
b) Persistencia de la pobreza regional. En las cinco regiones se observa un
patrón heterogéneo. Mientras que la región sur mantiene una persistencia
intergeneracional de la condición de pobreza más alta que la nacional para
los dos periodos de análisis (el 82 % y el 73 %, respectivamente), la región
centro (que a diferencia del resto tiene un incremento en la incidencia de
la pobreza) en 2023 supera la situación nacional de la persistencia inter-
generacional de la condición de pobreza (pasa del 69 % al 67 % entre
2017 y 2023). En cuanto a la región centro-norte, se observa la mejora más
significativa, al tener una mayor reducción de la incidencia de la pobreza
y también porque presenta la evolución más favorable en la disminución
de la persistencia intergeneracional, al pasar del 68 % al 52 % entre
2017 y 2023 (para este último año, prácticamente iguala a la región norte,
con el 51 %, en donde se observa la menor persistencia intergeneracional
de la pobreza).
c) Persistencia de la pobreza extrema nacional. En un contexto de reducción
nacional de la incidencia de la pobreza extrema por ingresos (línea de
bienestar mínima oficial) de 3 puntos porcentuales —del 16 % al 13 %—
entre 2017 y 2023, la persistencia intergeneracional (que es la proporción
de personas en pobreza extrema absoluta contemporánea cuyo hogar de
origen estaba en el 20 % con menos recursos económicos) disminuyó del
39 % al 33 %. Es decir, la reducción fue del doble de puntos porcentuales
que la observada para la incidencia de la pobreza extrema.
d) Persistencia de la pobreza extrema regional. A nivel regional se observa un
patrón heterogéneo. Mientras que la región sur, aunque tuvo una reducción,
mantiene una persistencia intergeneracional de la pobreza extrema más
alta que la que se registra a nivel nacional para los dos periodos de análisis
(el 53 % y el 40 %, respectivamente), la región centro, que a diferencia
del resto presenta un incremento en la incidencia de la pobreza extrema,
también tiene un aumento en la persistencia intergeneracional, con lo cual
5
Con base en la definición utilizada de pobreza absoluta, esta se refiere a la proporción de la población que
tiene un ingreso corriente per cápita del hogar inferior al valor de la línea de bienestar. El valor de dicha línea se
toma para el mes de octubre de 2017 y de 2023, que son los dos años que se utilizan para construir la evolución
de la persistencia intergeneracional de la pobreza, dada la disponibilidad de datos sobre recursos económicos
comparables para el hogar de origen con los que cuentan las esru-emovi 2017 y 2023.
23
en 2023 iguala a la situación nacional (pasa del 39 % al 33 % entre 2017
y 2023). En cuanto a las mejoras más significativas, resalta la de la región
centro-norte, que al reducir a la mitad su incidencia de la pobreza extrema
también presenta una disminución de la persistencia intergeneracional, del
26 % al 17 % en el periodo analizado. Por el contrario, resalta lo sucedido
en la región norte-occidente, que presenta una evolución desfavorable en
la persistencia intergeneracional de la pobreza, al pasar del 20 % al 35 %
entre 2017 y 2023, a pesar de no haber incrementado su incidencia de la
pobreza extrema.
24
en el ingreso promedio de quienes se encuentran en la parte baja de esta
distribución se tradujo en una reducción en la incidencia de la pobreza,
esto es, en una ampliación en la libertad de pobreza. Todos estos resultados
suponen un patrón de crecimiento en el periodo 2017-2023 que favorece
la igualdad de oportunidades y más que proporcionalmente a las personas
en condición de pobreza (pro pobre).
d) Igualdad de oportunidades en México y sus regiones en una comparativa
internacional. De entre una muestra de 50 países, a partir del proyecto
internacional Global Estimates of Opportunity and Mobility, México está
entre las 10 naciones con mayor desigualdad de oportunidades (presenta
al menos el 50 % de la desigualdad de ingresos medida con el índice
de Gini, en comparación con un máximo observado del 66 % para el caso de
Brasil). Sin embargo, cuando se consideran las cinco regiones mexicanas,
resulta notoria la heterogeneidad. Por ejemplo, la región norte se encuentra
al nivel de los países con una menor desigualdad de oportunidades (con el
31 %); en cambio, el sur (con el 55 %) tiene resultados similares a los de
los cinco países con mayor desigualdad de oportunidades.
25
Gómez-Franco y Roberto Vélez Grajales titulado «Intergenerational Poverty
and Opportunity Sets. Evidence from Mexico».
El capítulo 4 muestra los resultados de las estimaciones de la desigualdad
de oportunidades en México, a nivel nacional y en las cinco regiones. Además,
se muestran resultados sobre la dinámica de la desigualdad de oportunidades
entre 2017 y 2023, con sus implicaciones en el ingreso y lo que se denomina
libertad de pobreza. Para la elaboración de este análisis, se aprovechan los
mismos documentos de apoyo utilizados para el capítulo anterior.
Por último, el capítulo 5 presenta las consideraciones finales a partir del
análisis realizado para este informe.
26
2 Movilidad social
intergeneracional
en México, 2023
28
En el presente capítulo se muestran los resultados del cuestionario básico de
la esru-emovi 2023 para analizar la movilidad social en dos dimensiones y
tres ámbitos. En cuanto a las primeras, el análisis se concentra en términos
de los recursos económicos y la escolaridad. Respecto a los segundos, se pre-
sentan las estimaciones a nivel nacional, para las cinco grandes regiones del
país y sobre las diferencias entre mujeres y hombres; además, se muestran
comparativos con Latinoamérica en la dimensión de educación.
En particular, las estimaciones en términos de recursos económicos se rea-
lizan en torno a una aproximación posicional de la movilidad social. Así, lo
que se analiza es si las personas, con base en sus recursos económicos actua-
les, se mantuvieron, avanzaron o retrocedieron en una escala de cinco posi-
ciones con respecto al grupo de recursos económicos en el que se ubicaba su
hogar de origen (a los 14 años de edad). Si se mantienen, se dice que no ex-
perimentaron movilidad social; es decir, tienen persistencia intergeneracional
en ese grupo de recursos económicos. En cambio, si no se mantienen, enton-
ces sí tuvieron movilidad social, ya sea en modo ascendente o descendente.
6
Para el caso de los grupos, se considera una escala de cinco posiciones de origen (quintiles) respecto a los
recursos económicos.
29
Figura 6 n Movilidad social entre dos generaciones: destino de la población con origen en los
hogares con menos recursos económicos (grupo 1) frente a la población con origen en los hogares
con más recursos económicos (grupo 5) (porcentaje de personas)
50 % 51 %
Personas que
nacieron en los
hogares con
menos recursos
28 % 27 % económicos
(grupo 1)
14 % 14 %
Personas que
7% 7% nacieron en los
hogares con
1% 2%
más recursos
económicos
Grupo 1 Grupo 2 Grupo 3 Grupo 4 Grupo 5 (grupo 5)
Grupo de recursos económicos del hogar actual
30
Figura 7 n Movilidad social de las mujeres y los hombres: persistencia en los grupos 1 y 5
de recursos económicos, y movilidad de largo alcance (porcentaje de personas)
53 %
51 %
49 %
47 %
Mujeres
Hombres
3%
1%
31
Recuadro 1 n Movilidad social y tono de piel
Entre las posibilidades que ofrece la esru-emovi 2023, permite comparar las opciones de movilidad
social según el tono de piel de las personas. En su estudio al respecto, Krozer y Estrada (2025)
utilizan una clasificación de tres grupos de tonos de piel, donde el grupo 1 representa a los tonos
oscuros, el grupo 2 a los tonos intermedios y el grupo 3 a los tonos claros.7
La Figura R1.1 muestra que, en el caso de las personas con origen en el grupo de recursos eco-
nómicos más bajo de cinco, las que permanecen ahí durante su edad adulta con mayor frecuencia
son las de tono de piel oscuro. En cambio, dicha persistencia decrece 23 puntos porcentuales para
quienes tienen un tono de piel claro (el 57 % y el 34 %, respectivamente). Por el contrario, para las
personas con origen en el grupo más alto, las de piel clara presentan una mayor permanencia en
dicha posición (el 54 %), en contraste con las personas con tono de piel oscuro que se mantienen
en dicho grupo (el 42 %).
Tonos de piel
57 % claros
54 %
Tonos de piel
oscuros
42 %
34 %
7
Los autores hacen uso de la determinación del pigmento con una lente fotográfica llamada colorímetro, la
cual registra los tonos de la piel a partir de tres variables de luminosidad: variación del color negro a blanco,
variación del color verde a rojo y variación del color azul a amarillo. A partir de estas, se estima una medida
resumen denominada ita (Individual Typological Angle). Así, ita es una escala en la que, a mayor valor y más
luminosidad, se registra un tono de piel claro. Para su análisis, los autores estandarizan esta variable y la
dividen en tres grupos.
32
Los autores extienden su análisis para hacer una comparación entre mujeres y hombres. La Figu-
ra R1.2 muestra que las personas con origen en el grupo 1 de recursos económicos que permanecen
ahí con mayor frecuencia son las mujeres con tono de piel oscuro (el 62 %). De igual manera, para
ese mismo grupo de origen, las personas que permanecen con menor frecuencia en la parte baja de
la distribución son las mujeres con tono de piel claro (el 34 %). En el otro extremo, las personas con
el origen más alto de recursos económicos que presentan una menor permanencia en dicha posición
son las mujeres con tono de piel oscuro (el 39 %). En cambio, las personas con el mismo origen, en
el grupo 5, que presentan una mayor permanencia en dicha posición son los hombres con tono de
piel claro (el 59 %), con una frecuencia mayor (de alrededor de 20 puntos porcentuales) que la de
las mujeres de tono de piel más oscuro.
Este conjunto de resultados sugiere que en México hay un problema de desigualdad de oportu-
nidades y de trato por las diferencias en el tono de piel de las personas, el cual se refuerza para las
mujeres.
Figura R1.2 n Persistencia entre dos generaciones en los grupos 1 y 5 de recursos económicos,
según sexo y tono de piel (porcentaje de personas)
62 % Tonos de piel
59 %
claros
53 %
50 %
Tonos de piel
43 % oscuros
39 %
37 %
34 %
33
alta. En el otro caso se encuentra la región sur, donde la tasa de persistencia
intergeneracional en el grupo con menos recursos económicos es del 64 %. Es
decir, la probabilidad de superar dicha condición de desventaja de origen se
observa en alrededor de 1 de cada 3 personas que nacieron en la región sur
del país, lo cual representa la mitad de la frecuencia observada para la región
centro-norte.
En una situación intermedia se encuentran las regiones norte, norte-occi-
dente y centro: la primera presenta una frecuencia de permanencia del 37 %;
sin embargo, aunque es la segunda con menor movilidad social ascendente,
tiene una diferencia de 27 puntos porcentuales con relación a la región sur.
En ese sentido, el sur es, de manera significativa, la región del país en don-
de las personas con un origen de mayor desventaja en términos de recursos
económicos tienen menos posibilidades de experimentar movilidad social as-
cendente. Eso significa que, en dicha región, la condición de pobreza se repro-
duce con mayor frecuencia de una generación a otra.
Figura 8 n Persistencia en el grupo con menos recursos económicos (grupo 1), por regiones
(porcentaje de personas)
64 %
41 %
37 % 38 %
31 %
34
Recuadro 2 n Alcance de la movilidad social por regiones
En la Figura R2.1 se muestran las estimaciones de la movilidad social ascendente esperada para una
persona cuyo hogar de origen se encontraba en la posición 25, de 100, de la distribución nacional
de recursos económicos.8 A nivel nacional, la movilidad social ascendente promedio para una per-
sona con dicho origen alcanza la posición 35 (es decir, logra avanzar 10 posiciones con relación a su
punto de partida). A nivel regional, el norte, norte-occidente, centro-norte y centro presentan una
movilidad social ascendente muy similar, desde un alcance a la posición 37 en la región centro hasta
uno a la posición 41 en la región centro-norte. En cambio, la región sur difiere completamente, con
un alcance a la posición 29. Es decir, en el caso de la región sur, el promedio de movilidad social
ascendente resulta de únicamente 4 posiciones, mientras que en el caso del resto de las regiones,
dicho avance se encuentra en un rango que va de 12 a 16 posiciones con relación a la posición 25
de origen.
Figura R2.1 n Movilidad social ascendente absoluta para México y sus regiones
(a partir de la posición 25 de 100)
40 41
37 38
35
29
8
La estimación se realiza con base en lo que se conoce como regresión posición a posición, la cual consiste en
una regresión lineal de la distribución del índice de recursos económicos actual, en función de la distribución
del índice de recursos económicos de origen (Chetty et al., 2014). Para ello, se divide la distribución de ambos
índices en 100 percentiles y, posteriormente, se hace la estimación correspondiente para obtener la pendiente,
que es el grado de asociación entre los dos índices; es decir, se mide el grado de persistencia intergeneracional.
En cuanto a la constante de la regresión, esta da cuenta del punto de partida esperado promedio de las per-
sonas con origen en la posición más baja de la distribución (posición cero). Chetty et al. (2014) utilizan como
punto de partida el percentil 25, y al alcance promedio a partir de esa base lo denominan movilidad ascendente
absoluta. Finalmente, cabe señalar que este método se ha utilizado para diversas estimaciones sobre México
(Campos-Vázquez y Gutiérrez-Dorantes, 2024; Delajara et al., 2022; Monroy-Gómez-Franco y Vélez-Grajales,
2021; Monroy-Gómez-Franco et al., 2025).
35
Para poder evaluar la diferencia tan marcada que se reportó entre las regio-
nes del norte y el sur del país, hay que tomar en cuenta dos cosas. Por un lado,
esta diferencia se debe entender en el contexto de una medida de movilidad
social —a la cual se le puede denominar interregional— construida en torno
a los umbrales nacionales de recursos económicos. Esto implica que las fre-
cuencias de permanencia en un grupo de recursos económicos en una región
se determinan con relación a los umbrales del nivel de recursos económicos
para el conjunto del país (es decir, los que marcan la frontera entre los grupos
económicos a nivel nacional). En otras palabras, cada uno de los grupos de
recursos económicos no necesariamente está conformado por proporciones
equivalentes de la población de cada región (por ejemplo, en términos de po-
breza, el número de personas en dicha condición en México se concentra más
en regiones como el sur). Sin embargo, y por el otro lado, se puede construir
una medida de movilidad social alternativa que determine las frecuencias
de permanencia en un grupo de recursos económicos definido a partir de la
distribución de cada región en particular. En otras palabras, dicha medición
—que se puede denominar movilidad social intrarregional— se construye a
partir de los umbrales de recursos económicos para cada una de las regiones.
Es decir, en una escala de cinco grupos de recursos económicos, dada la alta
concentración de la población en condición de pobreza en regiones como el
sur, se podría dar el caso de que, en términos de su escala intrarregional, la
población que respecto al umbral nacional se ubique en el primer grupo a su
vez se encontrará en una posición más alta en el caso del umbral regional.
En ese sentido, dadas las diferencias de recursos económicos entre regio-
nes, los umbrales (o niveles) que marcan el paso de un grupo a otro no son
equivalentes entre regiones.9 La primera explicación posible es que se trate de
una región en donde ascender desde el grupo en la parte más baja de la distri-
bución sea menos probable que en el resto del país. Es decir, quienes nacen en
la parte más baja de la distribución de recursos económicos en dicha región
tendrán una persistencia más alta en comparación con las personas de otras
regiones. Dicho de otra forma, la movilidad posicional en esa región será me-
nor que en otras partes del país. La otra posible razón es que, en términos de
la distribución de recursos económicos, haya más habitantes de la región en
el escalón más bajo de la distribución nacional, tanto en el origen como en la
actualidad. En otras palabras, puede ser que la región en su conjunto sea más
pobre que el resto del país.
Con el fin de esclarecer qué factor explica en mayor medida el actual com-
portamiento de la región sur, en las Figuras 9 y 10 se sigue el ejercicio de
Monroy-Gómez-Franco (2023a) y se estiman las probabilidades de transición
correspondientes a los extremos de las matrices de transición regionales. La
Figura 9 presenta las probabilidades correspondientes a persistir en la parte
más baja de la distribución (el grupo 1), mientras que la Figura 10 muestra
las probabilidades de persistencia en la parte más alta de la distribución (el
9
Para un mayor detalle sobre este tipo de contraste para el caso mexicano, véase el trabajo de Monroy-Gómez-
Franco (2023a).
36
grupo 5). En el caso de las barras verdes en las gráficas, se definen tomando
como referencia a toda la población del país, tanto en la distribución de recur-
sos económicos en los hogares de origen como en la de los hogares actuales.
A estas probabilidades les llamamos interregionales. Las barras naranjas, en
cambio, utilizan como referencia a la población de cada una de las regiones
indicadas por separado. A estas probabilidades les llamamos intrarregiona-
les. Esto implica que las probabilidades interregionales (las barras verdes) se
deben leer de la siguiente forma: corresponden a la probabilidad de que una
persona con origen en el grupo 1 o 5 de la distribución de recursos económi-
cos a nivel nacional y que nació en determinada región del país permanezca
en esa posición al alcanzar la edad adulta. En el caso de las probabilidades
intrarregionales (las barras naranjas), tienen que interpretarse como la pro-
babilidad de que una persona con origen en el grupo 1 o 5 de una región
determinada permanezca en la misma posición de la distribución de recursos
económicos al llegar a la edad adulta.
Un factor notorio en las Figuras 9 y 10 es que las probabilidades de persis-
tencia interregionales y las intrarregionales difieren en mayor proporción en
el caso de las regiones norte y sur. En particular, en la primera, la probabilidad
de persistencia interregional en el grupo 1 es menor que la probabilidad intra-
rregional equivalente, y la diferencia es de cerca de 19 puntos porcentuales.
64 %
Umbrales
comparables:
53 %
distribución
45 % 45 % interregional
44 %
42 % 41 %
37 % 38 % Umbrales
propios:
31 % distribución
intrarregional
37
Figura 10 n Persistencia intergeneracional en el grupo con más recursos económicos (grupo 5)
en México y sus regiones, con base en umbrales comparables y con umbrales propios
(porcentaje de personas)
57 % 56 %
53 % Umbrales
51 %
48 % 49 % 47 % 47 % comparables:
44 % 44 % distribución
interregional
Umbrales
propios:
distribución
intrarregional
38
Recuadro 3 n Una descomposición útil para analizar los patrones de movilidad regional
10
Descomposición tomada de Monroy-Gómez-Franco (2023a), elaborada con base en la propuesta de Hertz
(2008). El componente intrarregional consiste en el producto de la tasa de persistencia intergeneracional de
cada región ponderada por el producto de la proporción de la población nacional que habita en esa región y
la razón de la varianza de la variable correspondiente a la posición de origen a nivel regional sobre la varianza
de la misma variable a nivel nacional. El componente interregional está conformado por la covarianza de
las medias regionales sobre la varianza de la variable de origen. Dicho componente captura el efecto que tiene la
persistencia de las brechas regionales sobre la persistencia nacional.
11
Por brecha positiva debe entenderse que las observaciones correspondientes a la región norte suelen
concentrarse en la parte alta de la distribución (tanto aquellas que corresponden al hogar de origen como las co-
rrespondientes al hogar actual). A su vez, por brecha negativa se entiende que las observaciones del sur del
país suelen concentrarse y persistir en la parte inferior de la distribución nacional.
39
Movilidad educativa intergeneracional a nivel nacional
La educación es un motor central de la movilidad social, por lo que las con-
diciones de origen no deberían ser determinantes para acceder a ella. Sin
embargo, los resultados en materia de movilidad educativa muestran que, si
tomamos en cuenta los extremos en cuanto a la escolaridad alcanzada por
los padres de las personas entrevistadas en la esru-emovi 2023, a pesar del
avance educativo promedio que se ha observado en el país, accedieron a la
educación profesional solamente el 9 % de las personas cuyos padres estudia-
ron hasta la primaria o menos. En cambio, entre las personas cuyos padres
alcanzaron estudios profesionales, la proporción corresponde al 63 %. Esto
implica que quienes tienen padres con un nivel educativo más alto cuentan
con una probabilidad de acceder a una formación profesional 7 veces mayor
que aquellas personas con padres que terminaron la primaria o menos (véase
la Figura 11).
Figura 11 n Movilidad educativa entre dos generaciones: población cuyos padres estudiaron
primaria o menos, frente a la población con padres que alcanzaron estudios profesionales
(porcentaje de personas)
63 %
Personas con padres
que estudiaron
primaria o menos
22 %
16 %
12 %
9%
3%
40
Asimismo, se observa que quienes tienen una mayor probabilidad de al-
canzar la educación media superior son las personas cuyos padres tuvieron
ese mismo logro educativo (el 34 %) o la educación secundaria (el 31 %). En
el caso de las personas cuyos padres alcanzaron como máximo los estudios
profesionales, a nivel nacional el 22 % de dicha población alcanzó la educa-
ción media superior; dicho de otra forma, experimentaron movilidad educa-
tiva descendente.
En cuanto a la comparación entre mujeres y hombres, al igual que en el
caso de la dimensión de recursos económicos, las mujeres enfrentan una des-
ventaja (véase la Figura 12). Si se toma en cuenta a las personas cuyos padres
estudiaron primaria o menos, una mayor proporción de mujeres replican el
mismo alcance educativo (el 42 % de las mujeres contra el 36 % de los hom-
bres). Lo anterior implica que, para dicha escolaridad de origen, una mayor
proporción de hombres que de mujeres logra superar a sus padres. En el otro
extremo, es decir, las personas que alcanzaron una formación profesional y
cuyos padres tuvieron ese mismo logro educativo, la proporción de hombres
resulta mayor que la de mujeres: el 65 % y el 60 %, respectivamente. En otras
palabras, una mayor proporción de mujeres que de hombres se queda por de-
bajo del nivel educativo profesional alcanzado por sus padres. Finalmente, en
donde sí se identifica una mayor paridad es en la proporción de mujeres y de
hombres que logran los estudios profesionales y cuyos padres terminaron la
primaria o menos. En lo referente a esta movilidad educativa de largo alcan-
ce, las proporciones resultan del 9 % para ellas y del 10 % para ellos.
65 %
60 % Mujeres
Hombres
42 %
36 %
9% 10 %
41
Movilidad educativa intergeneracional a nivel regional
Figura 13 n Probabilidad de estudiar el nivel medio superior según el máximo nivel educativo
alcanzado por los padres, por regiones (porcentaje de personas)
41 %
Máximo nivel
36 % educativo alcanzado
35 % 34 %
34 % 34 %
33 % por los padres
32 % 31 %
Primaria o menos
27 %
26 % 25 % Secundaria
24 %
21 % 22 % Medio superior
19 %
Profesional
14 % 15 % 15 %
13 %
42
Para el caso de las regiones norte, centro-norte y centro, solamente 10 de
cada 100 personas cuyos padres estudiaron la primaria o menos alcanzaron
la formación profesional (véase la Figura 14). Sin embargo, en la región nor-
te-occidente dicha proporción baja a 7 de cada 100, mientras que en la región
sur resulta de 8 de cada 100 personas. Por el otro lado, para el caso de las
personas cuyos padres alcanzaron estudios profesionales, el valor para las que
alcanzaron el mismo nivel educativo oscila entre 51 y 68 de cada 100, con el
valor más bajo observado en la región norte-occidente. Estos resultados impli-
can una mayor desigualdad que en el caso de la educación media superior en
lo relativo a la posibilidad de alcanzar los estudios profesionales.
68 %
65 % Máximo nivel
63 % educativo alcanzado
59 %
por los padres
51 % 51 %
Primaria o menos
43 % 43 %
Secundaria
38 % 39 %
Medio superior
27 % Profesional
24 % 25 %
21 %
15 %
10 % 10 % 10 %
7% 8%
43
lograron el mismo nivel de escolaridad, la heterogeneidad regional vuelve a
ser significativa. En ese caso, la tasa de persistencia oscila entre el 51 % (nor-
te-occidente) y el 68 % (norte), donde se presenta la proporción más alta. En
este caso, aunque se observa una tendencia de mayor a menor proporción de
norte a sur, la región norte-occidente presenta la más baja de todas. Sin duda,
se requiere de un análisis más a detalle para entender este último resultado.
68 %
65 %
63 % Padres que estudiaron
59 % primaria o menos e
hijos que estudiaron
51 % primaria o menos
46 %
Padres que alcanzaron
39 % estudios profesionales
35 % 36 % e hijos que alcanzaron
34 %
estudios profesionales
12
Se obtiene a partir de la regresión posición a posición.
44
16 se muestra dicha persistencia para México y sus regiones en comparación
con las tasas de Estados Unidos, Canadá y Brasil.
La tasa de persistencia intergeneracional a nivel nacional es de 0.62. Como
referencia para saber si esta tasa de persistencia intergeneracional es alta o
baja, considérese el caso de Estados Unidos y Canadá, los socios comercia-
les de México en la zona t-mec. De acuerdo con los datos de Connolly et al.
(2019), dicha tasa es de 0.34 y 0.22, respectivamente. Se puede hacer otra
comparación con el caso brasileño, la cual resulta adecuada al tratarse de una
de las economías más grandes de la región latinoamericana y que comparte
con México una historia de desigualdad persistente. La tasa de Brasil es de
0.54, de acuerdo con los datos de Britto et al. (2022).
sobre la actual
0.90
0.80
0.70
0.62 0.63
0.60
0.60
0.56
0.54
0.52 0.52
0.50
0.40
0.34
0.30
la posición de origen
Menor influencia de
0.22
sobre la actual
0.20
0.10
0.00
Canadá Estados Brasil México Norte- Centro- Centro Norte Sur
Unidos occidente norte
Fuente: ceey con datos de la esru-emovi 2023, Connolly et al. (2019) y Britto et al. (2022).
Nota: para el caso de México y sus regiones, se utiliza como variable explicada el índice de recursos económicos del hogar
actual, mientras que para el caso de Estados Unidos, Canadá y Brasil se utiliza el ingreso del hogar.
45
Otra manera más simple de interpretar dicho indicador es considerando el
caso de dos personas con un origen distinto: la primera proviene de un hogar
que se encontraba en el escalón 50 de 100 en la distribución de recursos eco-
nómicos y el hogar de origen de la otra persona se encontraba en el escalón
60; es decir, había una distancia de 10 escalones (percentiles) entre ambos
casos. Esa diferencia, dada la persistencia intergeneracional obtenida para
México, se traduce en una distancia de 6.2 escalones entre los hogares en la
actualidad. En el caso de Estados Unidos, la distancia se reduce a 3.4 escalo-
nes de una generación a otra; en Canadá, es de 2.2 escalones; mientras que
en Brasil resulta de 5.4 escalones. Dicho de otra forma, de entre los cuatro
países, en México las desigualdades son más persistentes de una generación
a otra.
En cuanto a las regiones mexicanas, la tasa de persistencia intergeneracio-
nal es alta y supera el valor de 0.50 en todos los casos. La menor es de 0.52 y
se observa en las regiones norte-occidente y centro-norte, mientras que la ma-
yor corresponde a la región sur, en donde el indicador toma un valor de 0.63.
También es importante señalar que las mayores persistencias se observan en
las tres regiones con una mayor proporción de la población nacional (centro,
norte y sur).13 Esto implica que las distintas regiones de México presentan un
panorama de baja movilidad social y de alta persistencia en el ámbito interna-
cional, más cercano o que incluso supera lo observado para el caso brasileño.
13
También cabe mencionar que la diferencia entre ellas no es estadísticamente significativa.
14
Ciaschi et al. (2025) realizan el análisis presentado en esta sección con base en la esru-emovi 2023 y otras
encuestas en hogares para ocho países latinoamericanos.
46
intergeneracional en América Latina respecto a la movilidad educativa, mien-
tras que el norte y el norte-occidente de México eran de las regiones con me-
nor persistencia. Para las personas nacidas en 1970-1979, todas las regiones
del país tenían una persistencia por debajo de la mediana de las naciones la-
tinoamericanas, lo que tuvo como resultado que la movilidad educativa inter-
generacional en México estuviera por encima del promedio de Latinoamérica.
Sin embargo, los avances para las personas nacidas en 1980-1989 fueron
menores respecto a la década anterior y en comparación con el resto de los
países. Si bien la movilidad educativa promedio en México sigue estando por
encima del promedio de América Latina y la disparidad regional es menor
para las personas nacidas en 1980-1989 que para las de 1960-1969, el que
la movilidad educativa intergeneracional no haya seguido incrementándose
apunta a retos importantes para el sistema educativo nacional.
Persistencia
intergeneracional
Fuente: ceey con base en Ciaschi et al. (2025), a partir de datos de la esru-emovi 2023 para México y encuestas nacionales en
hogares realizadas entre 1994-2015 para otros ocho países.
Nota: se presentan estimaciones del coeficiente de persistencia intergeneracional.
47
48
3 Evolución de
la persistencia
intergeneracional
de la pobreza
(2017-2023)
50
Comparación entre 2017 y 2023
51
En este capítulo, para la situación contemporánea se utiliza una definición de
pobreza absoluta, mientras que para la situación de origen, una de pobreza
relativa.
Para imputar los datos de ingreso provenientes de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de
los Hogares (enigh) a la información existente en los levantamientos de la esru-emovi 2017 y
2023, se utilizó una metodología desarrollada inicialmente por Torres et al. (2025) como parte
de un proyecto conjunto entre el Centro de Estudios Espinosa Yglesias y la London School of
Economics and Political Science, la Universidad de Bari y la plataforma filantrópica VélezReyes+,
que tuvo como fin enfocarse en la generación de una base de datos con estimaciones comparables
internacionalmente sobre la magnitud de la desigualdad de oportunidades en el mundo.
En términos generales, el método consta de las siguientes etapas:
1. Se identifica el conjunto de variables que está presente tanto en la encuesta de origen de
los datos (enigh) como en la encuesta de destino (esru-emovi) y que sean predictoras de la
variable de interés (ingreso per cápita del hogar).
2. Se ajustan los ponderadores de la encuesta de origen para obtener un nivel de representativi-
dad similar al de la encuesta de destino. Dicho ajuste toma como base la probabilidad de que
una observación presente en la encuesta de destino también esté en la encuesta de origen con
base en las características de dicha observación. Mientras mayor sea la probabilidad de que
la observación se encuentre en ambas muestras, menor es el ajuste necesario.
3. Se utilizan las variables predictoras del ingreso presentes en ambas encuestas para estimar
la relación entre dichas variables y el ingreso per cápita de los hogares en la muestra de la
encuesta de origen. Con los estimados de los parámetros de dicha relación, se predice el va-
lor del ingreso corriente per cápita de los hogares para cada una de las observaciones en la
muestra de destino.
4. Se divide a la población representada en las encuestas en subgrupos de interés; en el caso
de esta aplicación se emplean tres: región, tamaño de localidad (urbana o rural) y sexo de
la persona. Estos subgrupos servirán para estimar la magnitud de sobreestimación o sub-
estimación de la predicción del paso anterior respecto a los valores observados. Para ello,
se emplean las razones entre el ingreso medio predicho y el ingreso medio observado para
cada subgrupo. Además de buscar que las medias de ingreso para cada grupo sean iguales,
el segundo objetivo del algoritmo es que las distribuciones del ingreso para cada subgrupo
sean tan similares como sea posible. Para lograrlo, se divide a la población en percentiles en
ambas muestras y se busca que el ingreso promedio de cada percentil sea igual en la muestra
de origen y en la de destino.
5. Se utilizan estos factores para ajustar el modelo estimado en el paso 3, con el fin de mejorar
el ajuste de la predicción respecto a los valores observados. Ese modelo ajustado se utiliza
para generar la predicción usando las observaciones en la muestra de destino de las variables
predictoras presentes en ambas muestras.
6. Se ajustan estas estimaciones usando tanto la razón de medias de los subgrupos como la ra-
zón de medias de cada percentil de cada subgrupo como variables objetivo para identificar el
modelo óptimo mediante validación cruzada.
52
Para la situación actual se utilizan dos umbrales de pobreza absoluta: los
valores de la línea de bienestar y la línea de bienestar mínimo calculados
por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social
(coneval). Dado que se requiere de esta información para 2017 y 2023, se
toman los valores de dichas líneas para los meses de octubre de ambos años.15
De esta forma, se considera que una persona que viva en un hogar con un
ingreso corriente total per cápita menor que la línea de bienestar está en
situación de pobreza, mientras que, si dicho ingreso es menor que la línea de
bienestar mínimo, la persona está en situación de pobreza extrema.
Por otro lado, para identificar la situación de pobreza en el hogar de
origen de las personas, se adopta un criterio relativo. Esto se debe a que no se
cuenta con la información de ingreso para los hogares de origen. Dada dicha
limitación, se requiere seguir un criterio indirecto de identificación de los
hogares de origen que estaban en situación de pobreza y de pobreza extrema,
el cual, en este caso, no es otro que considerar en situación de pobreza a
los ubicados en el 40 % de hogares con menos recursos económicos en la
distribución respecto a la situación de origen. Asimismo, se considera que
los hogares de origen ubicados en el 20 % con menos recursos económicos se
encontraban en una situación de pobreza extrema.
Esta manera de catalogar a los hogares encuentra su justificación en las
estimaciones de Székely (2005) sobre la incidencia de la pobreza en México
entre 1950 y 2004. En particular, de la década de 1960 (punto de referencia
para los individuos de mayor edad en las muestras de la esru-emovi) hasta
la primera década del siglo xxi (punto de referencia para las personas más
jóvenes de la muestra de las encuestas) la incidencia de la pobreza16 nunca
fue menor del 40 % de la población, mientras que la incidencia de la pobreza
extrema17 osciló alrededor del 20 % en el mismo periodo.
A partir de estos criterios de identificación de los hogares en situación de
pobreza y de pobreza extrema en el origen y en la actualidad, se tienen dos
definiciones:
1. Persistencia intergeneracional en pobreza: se considera que una per-
sona la experimenta si su hogar de origen estaba en el 40 % con me-
nos recursos económicos en la distribución y si el ingreso corriente
per cápita del hogar actual es igual o menor que el valor de la línea
de bienestar.
2. Persistencia intergeneracional en pobreza extrema: se considera que
una persona la experimenta si su hogar de origen estaba en el 20 % con
menos recursos económicos en la distribución y si el ingreso corriente
per cápita del hogar actual es igual o menor que el valor de la línea de
bienestar.
15
Para 2023, el valor de la línea de pobreza en las localidades rurales es de $3 165.34 pesos y en las zonas
urbanas es de $4 386.21 pesos. Para 2017, el valor de la línea de pobreza extrema en las localidades rurales es
de $1 701.52 pesos, y en las urbanas es de $2 224.83 pesos.
16
Corresponde a la incidencia de la pobreza de patrimonio en Székely (2005).
17
Corresponde a la incidencia de la pobreza alimentaria en Székely (2005).
53
Es importante distinguir que estas mediciones no son equivalentes a las
de pobreza crónica. Atkinson (2019) define a aquellas como las que pueden
identificar si una persona estuvo en situación de pobreza de forma continua
en un periodo de tiempo prolongado. Ello requiere tener información sobre
las condiciones de vida de las personas a lo largo de todo ese periodo, lo que
implica necesariamente una base de datos de tipo panel.18 Dado que en los
levantamientos de la esru-emovi solamente se recaba información para dos
momentos en el tiempo (cuando la persona tenía 14 años de edad y en la
actualidad), no es posible aseverar si la persona estuvo todo el periodo entre
ambos puntos en el tiempo en condición de pobreza o no. De ahí que se prefiera
llamar a los resultados presentados a continuación «persistencia en pobreza»
y establecer un símil con la literatura sobre persistencia intergeneracional
discutida en el resto del informe. Para un análisis sobre las dinámicas de la
pobreza crónica en México, se recomienda consultar el libro de Teruel (2022).
A partir de los datos de la Encuesta Nacional sobre Niveles de Vida de los Hogares, Teruel (2022)
analizó la estabilidad de los indicadores de pobreza en México entre 2002 y 2012. Los resultados
de la autora muestran que, durante todo el periodo observado, el 24 % de la población estuvo en
pobreza (pobreza crónica); el 24 % ha salido de la pobreza, aunque la mayor parte del tiempo estu-
vo en ella (pobreza persistente); el 25 % ha estado en situación de pobreza, pero no por una parte
importante del tiempo (pobreza transitoria); el 20 % no ha experimentado pobreza, pero ha pasado
una parte importante del tiempo en vulnerabilidad (vulnerabilidad persistente), y solo el 7 % no ha
vivido experiencias de pobreza (no pobreza persistente).
El estudio de la autora sugiere que poco menos del 50 % no permanece en la misma condición de
pobreza a lo largo del tiempo, mientras que el otro 50 % se mantiene inmóvil, ya sea fuera o en po-
breza. Teruel señala que si bien hay movilidad económica, esta tiene que ver con movimientos tem-
porales hacia dentro o fuera de la pobreza, más que con cambios en las condiciones estructurales.
Respecto a los factores asociados a las distintas dinámicas de la pobreza, se encuentran el nivel
de escolaridad, el tipo de ocupación, los servicios e infraestructura en las localidades, el ser hablan-
te de una lengua indígena, entre otros. El estudio también destaca la alta presencia de niños, niñas
y adolescentes en los grupos de pobreza crónica y persistente.
18
Una base de datos tipo panel es la que sigue al mismo conjunto de personas a lo largo de múltiples periodos.
54
ya se mencionó anteriormente, el valor de dicha línea se toma para el mes de
octubre de 2017 y de 2023, que son los dos años empleados para construir
la evolución de la persistencia intergeneracional en este análisis, dada la
disponibilidad de los datos comparables sobre los recursos económicos en
el hogar de origen a partir de lo recabado en los levantamientos de la esru-
emovi. Con base en lo anterior, se estima que la incidencia de la pobreza para
2017 fue del 48 %, mientras que para 2023 fue del 41 % de la población. Es
decir, de manera consistente con los resultados oficiales en México para los
años 2016 y 2022, la incidencia de la pobreza en la dimensión de ingreso se
redujo en 7 puntos porcentuales a nivel nacional (véase la Figura 18).
Figura 18 n Incidencia de la pobreza en México y sus regiones, 2017 y 2023 (porcentaje de personas)
68 %
Tasa de pobreza
58 %
2017
48 % 47 %
45 %
41 % 43 % 44 % Tasa de pobreza
2023
33 % 32 %
29 %
26 %
55
Figura 19 n Persistencia intergeneracional en pobreza absoluta (porcentaje de personas)
82 %
72 % 73 %
68 % 69 % Persistencia
65 % 67 % en pobreza
62 % absoluta
72 %
(grupos 1 y 2)
53 % 53 % 52 %
51 % 2017
Persistencia
en pobreza
absoluta
(grupos 1 y 2)
2023
56
A partir de la incidencia contemporánea de la pobreza en las regiones, se
puede calcular la persistencia intergeneracional a ese nivel de desagregación
(véase la Figura 19). Un punto que cabe destacar respecto a la persistencia in-
tergeneracional del año 2017 es que solamente en el caso de la región sur fue
más alta que a nivel nacional (el 82 % y el 73 %, respectivamente). Sin embar-
go, para el año 2023, la región centro también presenta una persistencia ma-
yor que la nacional (el 69 % y el 67 %, respectivamente). En cambio, aunque
el norte solamente experimentó una pequeña reducción con relación a 2017,
para 2023 tanto dicha región como el centro-norte y el norte-occidente presen-
taron una persistencia intergeneracional en alrededor del 50 %, ubicada entre
12 y 14 puntos porcentuales por debajo de la observada a nivel nacional. Hay
que resaltar que en todos los casos regionales, a excepción del centro, la evo-
lución de la persistencia intergeneracional en pobreza resulta consistente con
la tendencia observada en la incidencia de la pobreza. En el caso de la región
centro, la reducción de la persistencia intergeneracional, aunque pequeña, se
dio en un contexto de crecimiento en la incidencia de la pobreza.
Estos resultados sugieren que, si bien la persistencia en pobreza sigue
siendo alta en todo el país, la reducción reciente en la incidencia de la pobreza
se tradujo también en una disminución de la persistencia intergeneracional.
Los cambios observados implican que los incrementos en el ingreso de los
hogares con menos recursos económicos beneficiaron a quienes nacieron en
dicha posición, lo que redujo la persistencia en pobreza absoluta. Sin embargo,
la evidencia también muestra que hay una «trampa» de pobreza en México:
todavía la mayoría de quienes provienen de los hogares que se ubicaban en
el 40 % inferior de la distribución de recursos económicos actualmente se
encuentran en una situación de privación de ingreso.
57
La incidencia de la pobreza extrema para 2017 fue del 16 %, mientras que
para 2023 fue del 13 % (véase la Figura 20). A partir de ahí, y si se toma en
cuenta a las personas cuyos hogares de origen se encontraban en el 20 % con
menos recursos económicos, se estima que la persistencia intergeneracional
de la pobreza extrema para 2017 fue del 39 %, mientras que para 2023 se
redujo al 33 % (véase la Figura 21). En otras palabras, la reducción de la
incidencia en pobreza extrema de 3 puntos porcentuales se tradujo en una
disminución del doble en la persistencia intergeneracional de este indicador.
En cuanto a la caracterización de la reducción de la pobreza extrema por
regiones, en primer lugar, hay que observar que entre 2017 y 2023 tampoco
fue generalizada: en la región centro la incidencia de la pobreza extrema
se incrementó del 11 % al 14 %. Además, entre el resto de las regiones, la
magnitud en la reducción de la pobreza resultó heterogénea. La región sur
presenta el mayor avance en cuanto a la reducción en puntos porcentuales de
la incidencia de la pobreza extrema, al pasar del 33 % al 23 %. Sin embargo,
los resultados para la región centro-norte también llaman la atención, ya
que logró reducir el porcentaje de la incidencia de la pobreza extrema a la
mitad, del 10 % al 5 %. En cuanto a la región norte-occidente, aunque partió
de un nivel equivalente al de la región centro-norte, su avance se limitó a
una reducción de un punto porcentual, al llegar al 9 % en 2023. En última
instancia, en lo que se refiere a la región norte, que tanto en 2017 como en
2023 (junto con la región centro-norte para el último año) presentó la menor
incidencia de la pobreza extrema, el resultado del 5 % no cambió durante los
últimos seis años (véase la Figura 20).
33 % Tasa de pobreza
extrema 2017
Tasa de pobreza
extrema 2023
23 %
16 %
14 %
13 %
11 %
10 % 10 %
9%
5% 5% 5%
58
Figura 21 n Persistencia intergeneracional en pobreza extrema absoluta
53 %
Persistencia en
pobreza extrema
absoluta (grupo 1)
39 % 40 % 2017
35 %
33 % 33 % Persistencia en
29 % pobreza extrema
26 % absoluta (grupo 1)
2023
20 %
17 %
10 %
8%
59
Lo anterior implica que la brecha con relación a la persistencia intergeneracio-
nal nacional se tuvo que haber reducido de 14 puntos porcentuales en 2017
a 7 puntos porcentuales en 2023. Además del avance observado en la propia
región sur, dicha reducción se debe a un incremento en la persisten-
cia intergeneracional de la condición de pobreza en las regiones centro y
norte-occidente. En el primer caso, la región centro pasó del 29 % al 33 %, en
línea con su incremento en la incidencia de la pobreza extrema. En el segundo
caso —y de manera más que llamativa—, la persistencia intergeneracional
para la región norte-occidente se incrementó del 20 % al 35 %, situación que
ocurrió a pesar de que dicha región no experimentó un incremento en la inci-
dencia de la pobreza extrema (véase la Figura 21).
En conclusión, estos resultados muestran que, si bien la persistencia in-
tergeneracional en pobreza extrema es alta a nivel nacional, no lo es tanto
como en el caso de la persistencia intergeneracional en pobreza. Sin embargo,
resulta importante hacer notar la diferencia en el orden de magnitud de la
persistencia intergeneracional en pobreza extrema a nivel regional para el
año 2023, ya que a pesar de la reducción de la diferencia entre los extremos
con relación a 2017, el sur presenta actualmente un porcentaje 5 veces mayor
que el norte: el 40 % y el 8 %, respectivamente (véase la Figura 21). Además,
la reducción reciente en la incidencia de la pobreza extrema no se tradujo en
una disminución homogénea en términos regionales de la persistencia inter-
generacional. En regiones como el norte, donde la incidencia de la pobreza
extrema no se redujo, la persistencia intergeneracional de la pobreza extrema
sí lo hizo, mientras que en la región norte-occidente, donde la incidencia de
la pobreza extrema se redujo ligeramente, la persistencia intergeneracional
de la pobreza extrema se incrementó de manera considerable. Este último
caso resulta tan llamativo que requerirá en el futuro de un análisis particular
a mayor detalle.
60
4 El papel de
la desigualdad
de oportunidades
62
El concepto de la desigualdad de oportunidades
¿Qué importancia tienen las condiciones de origen de una persona sobre
su trayectoria de vida? La pregunta reconoce que aquello que una persona
alcanza en la dimensión económica (ingreso, riqueza) y educativa, o incluso
en términos de salud, depende no solo de las decisiones individuales y de su
esfuerzo, sino también de factores que están fuera de su control. Estos factores,
que en la literatura especializada se denominan circunstancias, determinan el
espacio de acción en el que las personas pueden tomar decisiones sobre su
destino. En ese sentido, las diferencias entre los espacios de decisión terminan
por generar desigualdades en cuanto a las oportunidades que se les presentan
a las personas, sin que estas hayan tenido capacidad alguna de incidir sobre
ese proceso. Así, la desigualdad de resultados de vida que puede atribuirse
a las diferencias en esas circunstancias se conoce como desigualdad de
oportunidades, en tanto que la diferencia entre los espacios para el desarrollo
de las personas no se puede atribuir a sus acciones o decisiones (Roemer,
1998; Vélez-Grajales y Monroy-Gómez-Franco, 2023).
A partir de esta definición, el reto está en encontrar la manera de estimar la
proporción que la desigualdad de oportunidades representa en la desigualdad
de logros o resultados de vida que se observa en una sociedad. Para ello, en
la literatura se han establecido dos aproximaciones: la estimación ex post y la
estimación ex ante de la desigualdad de oportunidades (Ooghe et al., 2007;
Fleurbaey y Peragine, 2013).
En el primer caso, se parte de la idea de que, en una sociedad en la que hay
igualdad de oportunidades, dos personas que llevan a cabo el mismo grado
de esfuerzo deben obtener un resultado igual en forma de recursos econó-
micos, educación o salud. Si esa condición no se cumple, entonces podemos
considerar que viven en una sociedad con desigualdad de oportunidades.
La proporción que esta última representa en la desigualdad de resultados
corresponde al grado de desigualdad que se observa en las recompensas reci-
bidas por las personas que realizaron el mismo grado de esfuerzo (Checchi y
Peragine, 2010).
63
En el segundo caso se plantea que, si agrupamos a las personas de acuer-
do con las circunstancias que comparten entre sí (es decir, los factores que
están fuera de su control), en un escenario de igualdad de oportunidades no
debería observarse sistemáticamente un resultado promedio distinto entre los
grupos. Por el contrario, observar diferencias sistemáticas implica que hay
circunstancias que son recompensadas más que otras y, por ende, se vive en
desigualdad de oportunidades (Ferreira y Gignoux, 2011).
En años recientes, el número de investigaciones empíricas en la materia ha
crecido de forma importante. En el caso mexicano, la sistematización de su
estudio se dio a partir de 2018, cuando se publicó el trabajo de Vélez-Grajales
et al. con las primeras estimaciones del peso relativo de la desigualdad de
oportunidades en la desigualdad de ingresos y de recursos económicos en
el país. Las investigaciones subsecuentes se han enfocado en cuatro aspectos.
En primer lugar, se ha buscado ampliar el conjunto de circunstancias
consideradas en el análisis al integrar algunas como el tono de piel de las
personas (Monroy-Gómez-Franco et al., 2022b), las características del
territorio de origen de la persona (Soloaga et al., 2025) y el acceso a seguridad
social por parte de sus padres (Orozco et al., 2022). En segundo lugar, los
estudios se han enfocado en hacer estimaciones con desagregación territorial,
al emplear datos con representatividad desagregada a nivel regional (Monroy-
Gómez-Franco, 2023b; Plassot et al., 2022) o con representatividad para
una entidad federativa (Monroy-Gómez-Franco y Vélez-Grajales, 2023). En
tercer lugar, un aspecto presente en la literatura más reciente sobre el caso
mexicano es que no solo se considera la influencia de las circunstancias en la
distribución de recursos económicos, sino que se ha comenzado a analizar su
papel en factores como la desnutrición (Salas-Ortiz y Jones, 2024), así como
el índice de masa corporal y la obesidad (Salas-Ortiz, 2024). En cuarto lugar,
la literatura más reciente sobre el caso mexicano se ha dirigido a mejorar las
estrategias de estimación de la magnitud de la desigualdad de oportunidades,
con base en los métodos de punta desarrollados en la literatura internacional.
Ejemplo de lo anterior son los árboles y bosques de regresión aplicados en
estudios como los de Torrealba-Rodríguez (2024) y Plassot et al. (2022).
En cuanto al avance en la literatura internacional, se puede concentrar
en tres aspectos. Primero, se ha incrementado el número de estudios que
buscan estimar la magnitud de la desigualdad de oportunidades en distintos
países al considerar las características específicas de cada uno y cómo estas
definen la relevancia de distintos conjuntos de circunstancias.19 En segundo
lugar, los esfuerzos por mejorar las estrategias de estimación también han ido
evolucionando con el objetivo de reducir la discrecionalidad de los equipos
de investigación en la selección de las circunstancias que se integran en
las estimaciones (Brunori y Neidhöfer, 2021; Brunori et al., 2023; Brunori
et al., 2025). Por último, se han hecho esfuerzos significativos para realizar
.
19
Para revisiones de esta literatura, véanse Roemer y Trannoy (2016) y Brunori et al. (2013), si bien ambas se
han quedado rezagadas.
64
estimaciones comparables entre múltiples países. En particular, lo anterior se
ha logrado con la homogeneización de los métodos de estimación, así como
con una selección común en el número y tipo de circunstancias consideradas.
De hecho, el proyecto que representa mejor estos tres caudales de esfuerzos
está encabezado por investigadores de la London School of Economics and
Political Science y de la Universidad de Bari, denominado Global Estimates
of Opportunity and Mobility. En ese caso, es posible encontrar estimaciones
comparables sobre la desigualdad de oportunidades para 72 países, entre los
cuales se encuentra México.
20
En particular, se sigue la metodología establecida por Ferreira y Gignoux (2011) y Ferreira et al. (2011), la cual
a su vez fue la base de las estimaciones presentadas en el Informe de movilidad social en México 2019 (Orozco et
al., 2019; Monroy-Gómez-Franco, 2023b).
21
El conjunto de circunstancias seleccionado es similar al presentado anteriormente por Orozco et al. (2019) y
por Monroy-Gómez-Franco (2023b).
65
Al igual que para el caso nacional, también se realizó la estimación de la
desigualdad de oportunidades para las cinco regiones en la esru-emovi 2023.
En cuanto a su ordenamiento, se observa que, en la región sur, la desigualdad
de oportunidades representa una mayor proporción de la desigualdad de
ingreso, con al menos el 57 %. En ese sentido, cabe resaltar que dicha cota
inferior resulta más alta que la observada a nivel nacional. En segundo lugar
está la región centro-norte, con un valor del 47 %, lo cual la ubica en una
situación muy similar a la observada en México. A partir de ahí, el resto de
las regiones presentan proporciones más bajas que el país en su conjunto:
el norte con el 39 %, el centro con el 38 % y el norte-occidente con el 28 %
(véase la Figura 22).
57 %
47 % 48 %
38 % 39 %
28 %
66
Recuadro 6 n El contexto de la desigualdad del ingreso
Figura R6.1 n Coeficiente de Gini nacional y para las cinco regiones del país
desigualdad
1.00
Mayor
0.90
0.80
0.70
0.60
0.30
0.20
desigualdad
Menor
0.10
0.00
Norte-occidente Centro Centro-norte Sur Nacional Norte
67
En cuanto a la contribución de cada circunstancia a la magnitud de la
desigualdad de oportunidades sobre el ingreso corriente de los hogares per
cápita, los resultados se presentan en la Figura 23. Como se puede observar,
la posición de los hogares de origen en la distribución de recursos económicos
es la que más contribuye a la desigualdad de oportunidades: con el 54 %
a nivel nacional y al menos el 46 % en las regiones. Este resultado implica
que, en México y en todas sus regiones, la desigualdad de ingresos y de
recursos económicos es en su mayoría una desigualdad heredada. La segunda
circunstancia con mayor aportación a la desigualdad de oportunidades nacional
es el grado máximo de educación alcanzado por los padres, lo que sugiere que
1% 0% 1% 3% 0% Región de origen
8% 7% 3% 2% 7% 5% 0%
1% 1% 3% 1% Servicios públicos
4% 1% 15 %
6% 2% 15 % 3% en la colonia
6% 12 %
2% 0% 5% 1% 2%
1% Tono de piel
7% 8% 2%
2% 6%
8% 17 % 15 % Padre trabajador
6% 7%
12 % agrícola
4%
11 % 4% Madre trabajadora
22 %
agrícola
9%
Sexo de la persona
entrevistada
67 % Condición indígena
62 %
60 %
54 % Localidad rural
46 % 48 %
(hogar de origen)
Recursos económicos
del hogar de origen
68
no solo hay una transmisión intergeneracional directa de la desigualdad de
recursos económicos, sino también de uno de los factores generadores del
ingreso: la educación. Esto es consistente con las estimaciones presentadas
en el capítulo 2 sobre la persistencia intergeneracional en educación, que
sugiere que, si bien en cuanto a la escolaridad primaria y secundaria hay
mucha movilidad educativa, no es así en el caso del nivel medio superior y los
estudios profesionales, en donde el grado de persistencia intergeneracional
resulta mucho más alto. En cuanto a la importancia de la circunstancia de la
escolaridad de los padres, a nivel regional la estimación es similar al nacional,
a excepción del norte-occidente, donde la segunda posición en importancia la
ocupa el origen en una localidad rural.
22
Los resultados presentados en esta sección se basan en el trabajo de Monroy-Gómez-Franco y Vélez-Grajales
(2025), los cuales a su vez realizan su ejercicio siguiendo la propuesta de Peragine et al. (2014).
23
Se hace una selección de únicamente tres circunstancias dado que todas sus posibles combinaciones son
tales que el tamaño de la muestra de la esru-emovi se constituye en una limitación.
69
Dadas todas las posibilidades de respuesta para las tres circunstancias
seleccionadas (2, 2 y 5), se obtienen 20 tipos de personas (2 × 2 × 5 = 20).24
A partir de ahí, se ordenan estos grupos de menor a mayor en términos del
ingreso promedio, el cual se asume como el ingreso esperado de una persona
que nace en las circunstancias que definen a cada uno de los tipos, antes de
realizar cualquier esfuerzo. En otras palabras, el ordenamiento de menor a
mayor ingreso coloca a las personas desde las que cuentan con el conjunto
de oportunidades más limitado hasta las que tienen el mejor conjunto, el
menos limitado. En este punto cabe señalar que cada grupo o tipo no está
conformado por la misma proporción de la población.
Una vez hecho el ordenamiento, se puede observar que el grupo con el
conjunto de oportunidades más limitado (tipo 1) está compuesto por las
personas cuyos hogares de origen estaban en el 40 % inferior de la distribución
de recursos económicos, con padres que terminaron la primaria o menos, y que
provienen de la región sur del país. A este grupo le siguen otros que comparten
el mismo origen económico y educativo, pero son personas que nacieron y
crecieron en el centro (tipo 2), centro-norte (tipo 3) y norte-occidente (tipo
4). En su conjunto, estos cuatro grupos representan el 33 % de la población
total de entre 25 y 64 años de edad en México. En cambio, los cuatro tipos que
se encuentran en el otro extremo de los ingresos corrientes promedio están
conformados por personas con hogares de origen que estaban por encima del
40 % con menos recursos económicos y cuyos padres alcanzaron un grado
de estudios más alto que la primaria. Las personas del grupo en el extremo
superior (tipo 20) son de la región norte; les siguen las del centro (tipo 19),
norte-occidente (tipo 18) y centro-norte (tipo 17). En su caso, este conjunto
de cuatro grupos representa el 21 % de la población total de entre 25 y 64
años de edad, es decir, una menor proporción que el conjunto de los cuatro
grupos con oportunidades más limitadas.
Con base en el ordenamiento antes descrito, en la Figura 24 se presenta la
tasa de crecimiento del ingreso corriente de los hogares per cápita entre 2017
y 2023. A la curva resultante se le conoce como incidencia del crecimiento
por tipo (Peragine et al., 2014). Al comparar los extremos, se observa que los
cuatro tipos de personas de la parte más baja experimentaron un crecimiento
positivo; dicho de otra manera, ampliaron su espacio de oportunidad. En
cambio, los tipos de personas ubicados en la parte superior de la distribución
experimentaron una contracción en su espacio de oportunidades. Esto supone
un patrón de crecimiento con mayor igualdad de oportunidades en el periodo
2017-2023 para la población de entre 25 y 64 años en México. También
cabe mencionar que, en conjunto, la totalidad de tipos de personas que
experimentaron un crecimiento positivo representa el 75 % de la población.
24
Cada uno de los tipos se describe en el Anexo 2 de este documento.
70
Figura 24 n Tasa de crecimiento promedio anual del ingreso corriente promedio de cada uno de los
tipos de personas, 2017-2023: curva de incidencia del crecimiento
4% 4%
3% 3% 3%
2%
2% 2%
1%
0% 0%
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
-1 %
-1 %
-2 % -2 % -2 %
-3 %
-3 %
-4 %
-5 %
25
La libertad de pobreza se refiere a la ampliación en el espacio de decisión de las personas derivado de un
incremento en los recursos económicos con los que cuentan. Siguiendo a Sen (1985), se considera que el
espacio de decisión efectivo de las personas depende de la restricción material que estas enfrentan, es decir,
los seres o haceres sobre los que las personas deciden en términos efectivos están restringidos por su nivel
de ingresos y de riqueza. Cuando dichos niveles se incrementan, las personas pueden decidir sobre un mayor
conjunto de seres o haceres, lo que Sen considera una ampliación de las capacidades de las personas.
71
Figura 25 n Tasa de incidencia de la pobreza para cada uno de los tipos de personas
83 %
76 % Incidencia de
72 % 72 % pobreza 2017
68 % 69 %
66 % 66 %
63 % Incidencia de
57 % pobreza 2023
55 % 56 % 56 %
54 %
50 % 51 %
47 % 48 % 47 %
42 % 44 % 43 %
42 %
38 % 37 % 37 %
33 %
26 % 26 % 26 % 28 %
21 % 21 % 18 % 21 %
17 % 18 % 18 %
14 % 13 %
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Tipos de personas
26
En ese sentido, las estimaciones reportadas por Monroy-Gómez-Franco (2022) y Monroy-Gómez-Franco
et al. (2022a) apuntan a que los efectos de la disrupción educativa fueron de corte regresivo, pues afectaron
en mayor medida a la población más desaventajada. La ampliación de la brecha que lo anterior conlleva no
desaparecerá, dado el efecto acumulativo y la ausencia de medidas compensatorias, por lo que la diferencia en
términos de aprendizajes adquiridos entre los tipos más aventajados y los más desaventajados se amplíe antes
de que ambos se inserten en el mercado laboral, momento para el cual veremos el efecto en términos de los
resultados económicos.
72
La desigualdad de oportunidades en el mundo
27
En términos de la metodología empleada, se utilizan árboles de inferencia condicional (conditional inference
trees) para establecer los subgrupos poblacionales definidos por las circunstancias (tipos) relevantes en cada
uno de los países. Como medida de robustez, se emplean árboles aleatorios (random forests) constituidos por
múltiples árboles de inferencia condicional. Véase Brunori et al. (2023) para una descripción más detallada del
método.
28
La generación de la variable de ingreso se basa en el ejercicio propuesto por Torres et al. (2025), en el cual,
como se describió en un capítulo anterior de este informe, se imputó el ingreso corriente de los hogares per
cápita a la esru-emovi 2017. Ese ejercicio de imputación sentó las bases de la colaboración del ceey con el
proyecto Global Estimates of Opportunity and Mobility para lograr la inclusión de México en las estimaciones
mundiales.
73
oportunidades. Por ejemplo, la región norte se encuentra en el mismo nivel
de los países con una menor cota inferior (el 31 %). En cambio, el valor de
la región sur (el 55 %) es similar al de los cinco países con una mayor cota
mínima de desigualdad de oportunidades.
70.0
60.0
50.0
40.0
30.0
20.0
10.0
0.0
Corea del Sur
Australia
Tayikistán
Kazajistán
Dinamarca
Reino Unido
Estonia
Lituania
Islandia
Norte (México)
Polonia
Alemania
Letonia
Eslovaquia
Hungría
Kirguistán
Suiza
República Checa
Países Bajos
Suecia
Malta
Italia
Eslovenia
Croacia
Austria
Mongolia
Finlandia
Grecia
Uzbekistán
Noruega
Estados Unidos
Rumania
Bélgica
Francia
Luxemburgo
Portugal
China
España
Irlanda
Argentina
Colombia
Bulgaria
Centro (México)
México
Ecuador
Chile
India
Chipre
Panamá
Sur (México)
Guatemala
Bolivia
Perú
Brasil
Centro-norte (México)
Norte-occidente (México)
74
Por último, hay que señalar que las magnitudes aquí reportadas no son
comparables con las de la sección anterior; en primer lugar, debido a que
las circunstancias consideradas no son las mismas. Además, cabe hacer
notar que, si bien las estimaciones que aquí se presentan son comparables
internacionalmente, el conjunto de circunstancias considerado deja fuera a
la de recursos económicos del hogar de origen, que —como se reportó en la
sección anterior— es la que más contribuye a la desigualdad de oportunidades
en el caso mexicano.
75
76
5 Consideraciones
finales
78
A partir de los datos de la esru-emovi 2023, es posible tener un panorama
detallado sobre el estado de la movilidad social en el país. El análisis de
las dimensiones económica y educativa, así como de la persistencia intergene-
racional de la pobreza y la desigualdad de oportunidades, revela lo complejo
y desafiante del problema de la movilidad social, así como la urgencia de
adoptar medidas de política pública que hagan que en México el origen deje
de ser destino.
En cuanto a la movilidad social en México, se observan patrones persisten-
tes de estratificación que limitan la capacidad de las personas para ascender
con respecto a su posición de origen en términos de recursos económicos. En
esta dimensión, se observó una marcada tendencia a la permanencia en los
extremos de la distribución de recursos, con una proporción significativa de
las personas con origen en los hogares con menos recursos económicos que
no logran superar esa condición en su vida adulta. Esta persistencia se mani-
fiesta de manera más pronunciada para las mujeres, quienes enfrentan mayo-
res obstáculos para mejorar su situación económica en comparación con los
hombres. En el ámbito regional, hay una heterogeneidad considerable, y en
particular los mayores desafíos en términos de movilidad social ascendente se
encuentran en el sur del país.
El análisis de la movilidad educativa también reveló que, a pesar de los
avances educativos promedio en el país, la escolaridad de los padres aún
es un factor determinante para los hijos en cuanto al acceso a los estudios
profesionales. Las personas cuyos padres alcanzaron dicho nivel educativo
tienen mayor probabilidad de alcanzar también los estudios profesionales,
lo que significa que las desigualdades se vuelven persistentes a lo largo
del tiempo. Esta situación plantea un reto importante para que el sistema
educativo en el país funcione como un motor para la movilidad social.
Asimismo, al analizar la evolución de la persistencia intergeneracional de
la pobreza entre 2017 y 2023, si bien se observó una reducción tanto en la
incidencia de la pobreza a nivel nacional como en la persistencia intergene-
racional, los niveles de ambas siguen siendo sumamente altos. Aunado a ello,
es claro que las desigualdades regionales son sustanciales: en la región sur (la
de mayor persistencia de la pobreza) la tasa es 20 puntos porcentuales mayor
79
que la observada en la región norte (la de menor persistencia intergeneracio-
nal). Para el caso de la persistencia de la pobreza extrema, también hubo una
disminución a nivel nacional, aunque con variaciones regionales.
En lo que se refiere al análisis de la desigualdad de oportunidades, los
resultados muestran que al menos el 48 % de la desigualdad de ingresos se
debe a las diferencias en las circunstancias de origen, sobre las cuales las
personas no tienen control. La magnitud de la desigualdad de oportunidades
varía entre regiones, con la mayor proporción en el sur. No obstante, entre
2017 y 2023, el ingreso de los grupos más desaventajados se incrementó en
mayor proporción que el del resto de la población. Esto resulta en un avance
significativo que deberá sostenerse en el tiempo para lograr consolidarse.
Ambos resultados —una disminución en la persistencia intergeneracional
de la pobreza y una alta desigualdad de oportunidades— tienen una
implicación importante: en 2023, para una persona que inició en la parte
inferior de la distribución de recursos económicos siguió siendo, al igual que
en 2017, más probable persistir en la misma posición de origen que ascender.
Sin embargo, en el mismo periodo, los ingresos promedio de las personas en
dicha situación de arranque se incrementaron.
Con respecto a los comparativos internacionales, la persistencia en las
posiciones de origen de la distribución de recursos económicos es más alta
en México que en Estados Unidos y Canadá (socios del t-mec), y tiene un
resultado cercano al de Brasil. Esta persistencia económica más alta indica que
hay barreras estructurales que limitan la movilidad ascendente y perpetúan
las desigualdades socioeconómicas a lo largo del tiempo. Comprender la
magnitud y los orígenes de estas diferencias es fundamental para diseñar
políticas que fomenten una mayor igualdad de oportunidades.
En lo que respecta a la dimensión de la educación, a diferencia de otros
países de Latinoamérica, México ha experimentado avances notables en la
movilidad educativa para la población nacida entre 1970-1979. Sin embargo,
los grupos más jóvenes (nacidos en 1980-1989) muestran un estancamiento,
en comparación con un escenario de crecimiento en la mayoría de los otros
países de la región latinoamericana.
Al comparar la información del proyecto Global Estimates of Opportunity
and Mobility con los datos de la esru-emovi 2023, México se encuentra entre
las 10 naciones con mayor desigualdad de oportunidades, donde al menos el
50 % de la desigualdad de ingresos se atribuye a circunstancias de origen fue-
ra del control de las personas. No obstante, al considerar las regiones mexi-
canas de manera individual, se observa una heterogeneidad: el norte presenta
niveles de desigualdad de oportunidades similares a los de países con menos
desigualdades, mientras que la región sur tiene resultados comparables a las
naciones con mayor desigualdad en el mundo. Esto enfatiza la importancia de
considerar la diversidad regional dentro de México al analizar la desigualdad
de oportunidades y la movilidad social.
El presente análisis revela que México enfrenta desafíos considerables en
comparación con otras economías desarrolladas, particularmente en términos
de persistencia económica y desigualdad de oportunidades. Si bien se han
80
logrado ciertos avances, el estancamiento reciente establece retos importan-
tes. Al mismo tiempo, las comparaciones regionales permiten ver que hay
realidades mucho más exitosas dentro del mismo territorio nacional.
Los resultados obtenidos a partir de la esru-emovi 2023 confirman la
persistencia de la desigualdad de oportunidades en México y de la baja
movilidad social. La región sur es la más rezagada en términos de movilidad
social, lo que requiere de una atención prioritaria. Asimismo, vale la pena
resaltar que los resultados muestran que dicho rezago surge de la divergencia
de la región en su conjunto respecto a la trayectoria económica seguida por la
mayor parte del país, y no de una divergencia en términos de la persistencia
observada al interior de la región.
A nivel nacional, la alta permanencia en los extremos de la distribución de
recursos económicos, la influencia del origen socioeconómico en el acceso a
la educación y la persistencia intergeneracional de la pobreza son elementos
que subrayan la necesidad de comprender cómo se conforman y operan
los mecanismos de la baja movilidad social en México. La desigualdad de
oportunidades limita el potencial de las personas y restringe el desarrollo del
país en su conjunto.
La persistencia de la desigualdad de oportunidades y la transmisión inter-
generacional de la pobreza son grandes problemas que requieren atención.
Comprender sus causas estructurales y efectos en la vida de las personas es
fundamental para construir una sociedad con un espacio más amplio de opor-
tunidades que permitan impulsar la movilidad social. Los datos presentados
en este informe abonan en ese sentido, al igual que todo el trabajo previo del
ceey en la materia desde hace dos décadas. En consonancia con su objetivo, es
importante seguir analizando las dinámicas de la movilidad social en México,
así como sus implicaciones para el desarrollo del país.
81
82
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86
Anexo 1.
Bienes y servicios incluidos en el índice de
recursos económicos comparable (hogar
de origen y actual)
Variables Hogar de origen Hogar actual
Hacinamiento X X
Tiene automóvil X X
Agua entubada dentro de la casa X X
Electricidad X
Calentador de agua (bóiler) X X
Persona trabajadora del hogar remunerada X X
Estufa de gas o eléctrica X X
Lavadora X X
Refrigerador X
Teléfono fijo X
Televisor X
Aspiradora X
Televisor por cable X X
Microondas X X
Computadora/portátil/tableta X X
Reproductor de dvd o grabadora de casetes X
Otra casa o departamento X X
Local comercial X X
Tarjeta (de crédito bancaria o departamental) X X
Cuenta bancaria o de cheques X X
Maqunaria/equipo agrícola X
Conexión a internet X
Terreno o predio X
Fuente: ceey.
87
Anexo 2.
Tipos distintos de personas que constituyen
a la sociedad mexicana, según la selección de
circunstancias (recursos, nivel educativo
de los padres y región)
Ranking según Proporción de la
Tipo Descripción
ingreso de 2017 población total
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
A 1 15 % económicos, padres con primaria o menos como
nivel educativo máximo, región sur
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
B 2 10 % económicos, padres con primaria o menos como
nivel educativo máximo, región centro
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
C 3 5% económicos, padres con primaria o menos como
nivel educativo máximo, región centro-norte
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
D 4 3% económicos, padres con primaria o menos como
nivel educativo máximo, región norte-occidente
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
E 5 0% económicos, padres con grado educativo máximo
por encima de la primaria, región norte-occidente
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
F 6 1% económicos, padres con grado educativo máximo
por encima de la primaria, región sur
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
G 7 5% recursos económicos, padres con primaria o
menos como nivel educativo máximo, región sur
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
H 8 2% económicos, padres con grado educativo máximo
por encima de la primaria, región centro
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
I 9 3% económicos, padres con primaria o menos como
nivel educativo máximo, región norte
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
J 10 0% económicos, padres con grado educativo máximo
por encima de la primaria, región centro-norte
88
Ranking según Proporción de la
Tipo Descripción
ingreso de 2017 población total
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
recursos económicos, padres con primaria o
K 11 14 %
menos como nivel educativo máximo, región
centro
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
recursos económicos, padres con primaria o
L 12 6%
menos como nivel educativo máximo, región
centro-norte
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
recursos económicos, padres con primaria o
M 13 3%
menos como nivel educativo máximo, región
norte-occidente
Hogar de origen en el 40 % con menos recursos
N 14 1% económicos, padres con grado educativo máximo
por encima de la primaria, región norte
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
O 15 7% recursos económicos, padres con primaria o
menos como nivel educativo máximo, región norte
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
P 16 3% recursos económicos, padres con grado educativo
máximo por encima de la primaria, región sur
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
recursos económicos, padres con grado educativo
Q 17 3%
máximo por encima de la primaria, región centro-
norte
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
recursos económicos, padres con grado educativo
R 18 2%
máximo por encima de la primaria, región norte-
occidente
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
S 19 12 % recursos económicos, padres con grado educativo
máximo por encima de la primaria, región centro
Hogar de origen por encima del 40 % con menos
T 20 5% recursos económicos, padres con grado educativo
máximo por encima de la primaria, región norte
Fuente: ceey.
89
El Informe de movilidad social en México 2025: la persistencia de la
desigualdad de oportunidades, publicado por el Centro de Estudios
Espinosa Yglesias, se editó en junio de 2025 en la Ciudad de México.