ENIGMAS ENTRE EL CORAZON Y EL CEREBRO?
En 1991, el Dr. Andrew Armour, argumentó que el corazón se encuentra conectado a
nuestro cerebro y que tiene su propio sistema nervioso, donde se alojan 40000 neuronas.
Según el neurocardiólogo Armour, el denominando Heart’s Brain (cerebro del corazón) es
capaz de modular independientemente ciertas funciones cardíacas y operar con sus
interneuronas, neurotransmisores, proteínas y células de apoyo, siendo capaz de
comunicarse con el cerebro y modular respuestas fisiológicas y emocionales en el cuerpo.
El Dr. Armour elaboró hipótesis sobre varias funciones del corazón, basadas en las
distintas formas de percibir la realidad. Nuestros corazones, aprenden, recuerdan y
sienten de manera autónoma. Dicho de otra manera, el corazón actúa de manera
independiente y de acuerdo a las realidades que les toca afrontar.
Hoy en día, la neurociencia moderna y de avanzada, aborda las interacciones corazón-
cerebro, desde los mecanismos como la comunicación bioquímica, neurológica y
electromagnética. Se demuestra también, como las neuronas cardíacas; regulan el ritmo
cardiaco y la homeóstasis mediante hormonas como la ANF (factor natriurético auricular
que sirve para reducir el stress) y la oxitocina (hormona del amor). Así mismo, estos
mecanismos involucrados, apuntan hacia el campo electromagnético del corazón.
El Instituto de las Matemáticas del Corazón (Heart Math Institute), institución pionera en el
mundo, creada en 1991—dedicada a investigar la coherencia entre el corazón y el
cerebro— al realizar estudios haciendo uso de electrocardiogramas vs
electroencefalogramas se ha logrado calcular que el campo bio-electromagnético del
corazón es 5000 veces más potente en amplitud que el del cerebro.
Sus alcances y formas de campo se extienden hasta tres metros y producén un campo
toroidal (rosquilla o arepa con agujero). Este campo bio-electromagnético es el
responsable de atraer y/o repeler todas las cosas y/o circunstancias a nuestro alrededor y
a considerables distancias.
Estos significativos avances en las neurociencias, han hecho que podamos acceder a una
amplia literatura de alto nivel científico, donde se concentran, todo un caudal de valiosas
informaciones y resultados de investigaciones en instituciones: publicaciones científicas,
redes y colaboradores que involucran a neurocientíficos, cardiólogos, físicos teóricos,
matemáticos, biólogos, ingenieros en computación, especialistas en inteligencia artificial,
psiquiatras, psicólogos humanistas, sociólogos entre otros. Dicho de otra manera, la
relación corazón-cerebro se ha convertido en un área de estudio transdisciplinaria en
crecimiento.
De los centenares de investigadores más activos en el tema y de fácil acceso en las redes
sociales y medios de comunicaciónse encuentran: David Bohm (Fisco Cuántico); Gred
Braden (Geólogo); Nazaret Castellanos (Físico-Médico Neuróloga); Joe Dispensa (Médico-
Fisiatra); Ivan Donalson (Cosmiobiólogo); Jhon Hagelin ( Físico Teórico); Stuart Hamerotf
(Médico Fisiatra y Anestesiólogo); Amit Goswani (Físico Teórico); Michio Kaku ( Físico
Cuántico); Michael Ledwith (Teólogo); Bruce Lipton (Neurólogo); Annie Marquier
(Matemática); Daniel Monti (Médico Neurólogo) ; M. A. Puig (Médico Cirujano); Manuel
Sans (Médico Cirujano) Brian West (Médico Rehabilitación); Fred Allan Wolf (Químico-
Físico Teórico); Vernon Wolff (Médico-Psicólogo).
Estos profesionales, desde varias perspectivas y enfoques, coinciden en que la
neurociencia aborda las relaciones corazón-cerebro desde la interacción entre las
reacciones bioquímicas, neurológicas-electromagnéticas.
Así mismo, están de acuerdo que las funciones del corazón van mucho más allá que las
contracciones, relajaciones y los ciclos del flujo sanguíneo a todo el cuerpo. La
comunicación corazón-cerebro se establece especialmente con la estructura de nuestro
cerebro emocional, (la amígdala, la corteza pre-frontal-hipocampo e hipotálamo) que
recibe información intuitiva y perceptiva por parte del corazón, incluso antes de que
aparezcan los estímulos en su campo perceptivo. Es decir, el corazón es capaz de
anticipar su respuesta ante un estímulo que aún no ha podido ser percibido, ni procesado
por el cerebro.
¿Vibraciones multidimensionales?
El corazón es un órgano eléctricamente activo y sus impulsos rítmicos, se manifiestan en
ondas bio-electromagnéticas (ondas eléctricas y campos electromagnéticos) detectables
a metros de distancia y que tienen significativa influencia entre nuestro entorno.
Estas ondas, se expresan en vibraciones que se amplían y encuentran su sincronización
en nuestras relaciones personales y en los contagios emocionales. Ellas transmiten y
reciben estos estados emocionales de similar resonancia. Por ejemplo: esto hace que
podamos transmitir o percibir emociones de amor, alegría, gratitud, sorpresa, paz o por el
contrario, que podamos transmitir o percibir ondas vibracionales tóxicas de aversión, ira,
odio, miedo, resentimiento, tristeza, rabia, reproche, desanimo, desolación y otras tantas.
Estas distintas influencias vibracionales, convierten al corazón en un resonador de ondas
cuánticas (Braden, Goswani, Dispensa, Donalson, Wolf FA) las cuáles conscientemente
conectan lo visible con lo invisible, lo que podría significar una dimensión infinita, por
cuanto, esas resonancias se expanden fuera del corazón. Su lenguaje, son las vibraciones
e intercambios entre ellas.
Implica, que estamos entrado en otras formas de interactuar con nuestros espacio-tiempo
-información que nuestro corazón nos facilita. No es un campo estático. Actúa como un
resonador vivo, consciente, invisible y modulado por nuestras percepciones, emociones e
interactuando con otros campos de energía que vibran, resuenan y pulsan información
hacia el espacio incluyendo el universo.
Varios autores y en las tradiciones cosmobiológicas espirituales, hablan del corazón del
universo, como una metáfora de energía primordial, conexión y vida. Teorías científicas,
reflexionan sobre la energía del punto cero (el vacío cuántico) o agujeros negros o las
fuerzas que expanden el universo comparada con su pulso rítmico.
El corazón no sólo late e inspira nuestros poemas, también permanentemente resuena,
ampliando esas señales, que son captadas por los campos energéticos del universo,
entrelazados y también expandidos.
Estas redes de conexiones trascienden la relación espacio-tiempo, por cuanto, el corazón
actúa como un centro o “vórtice de atracción” estableciendo patrones de vibraciones
emocionales caóticas y/o armónicas.
En cada pulso vibracional estará emitiendo información, que se va moldeando, por
nuestras percepciones, emociones, pensamientos, intuiciones e intenciones que se
abrazan entre ellas. Si, estos “vórtices de atracción” resuenan carencia, fatalismo atraerás
carencia y fatalismo; si reflejan miedo, amor, respeto y gratitud, atraerás miedo, amor,
respeto y gratitud.
Entendemos, que para superar las contradicciones, las dualidades y ambivalencias de
nuestras emociones, el corazón siempre nos exigirá, estar muy conscientes en generar
emociones coherentes. Percibe, siente, piensa y actúa.
Enigmas de la ciencia cuántica
Algo nos queda claro: todo el universo vibra, tú vibras, nuestras percepciones, emociones,
sentimientos e intuiciones, palabras y acciones, son todos pulsos energéticos que emiten
frecuencias. Estas frecuencias son como un idioma invisible que el universo entiende y
responde, y como anteriormente se dijo, aquello que emites lo atraes.
Todas estas vibraciones y frecuencias están en movimiento. Somos vibraciones en
movimiento y nos manifestamos en ondas electromagnéticas y cuánticas. Eventos
aleatorios, donde estos pueden o no ocurrir de manera rápida, súbita y simultánea. Implica,
que no son relaciones energéticas lineales.
Recordemos, la cuántica es la ciencia que estudia las probabilidades y posibilidades en el
mundo subatómico (partículas-ondas-cuantum). Esta ciencia, parece sugerir que estas
vibraciones en movimiento se superimponen o entrelazan, encontrando el colapso de las
ondas, para manifestar la realidad. De allí, que las resonancias se relacionan con el
sincronismo entre los emisores y receptores de ambos campos bio-electromagnéticos del
corazón.
Esta podría ser la razón, de que entre los campos bio-electromagneticos, de manera
rápida, automática y permanentemente, las vibraciones y frecuencias cambien muy rápido
las escalas. Estas suben y bajan como un péndulo emocional. Incluimos, las mezclas de
emociones gratas y no gratas de nuestro pasado, presente y futuro.
Además, este principio cuántico, conlleva que al evocar o resonar emociones elevadas con
un ser querido, madre, hijas e hijos, enamorados, parejas, amigos incondicionales hace
que éstas tengan tarde o temprano su reciprocidad, manifestándose a través de un
mensaje, llamada o que la persona añorada se haga presente.
Podemos reafirmar, que en la historia de vida de cada quién, se han manifestado en
múltiples momentos, experiencias gratas y no gratas vividas, que te hacen resignificar las
múltiples emociones y vibraciones, las cuáles nos invitan a encontrar nuestras mejores y
altas vibraciones, que son esperadas por nuestros corazones, para hacer el bien...
percibiendo, sintiendo, pensando y actuando coherentemente.
Miguel Angel Núñez.
Caracas, 21 de Mayo de 2025.