Una función exponencial es aquella en la que la variable independiente aparece en el exponente y la
base es una constante. Su forma general es f(x) = a^x, donde 'a' es una constante positiva diferente de 1.
Las funciones exponenciales son cruciales en diversos campos como el crecimiento poblacional, el
interés compuesto y la desintegración radiactiva.
Características principales:
Forma: f(x) = a^x, donde 'a' es la base y 'x' es el exponente.
Dominio: Todos los números reales (R).
Rango: Todos los números reales positivos (0, ∞), o todos los números reales negativos ( -∞, 0) si la base
es negativa.
Crecimiento/Decrecimiento: Si a > 1, la función es creciente. Si 0 < a < 1, la función es decreciente.
Intersección con el eje y: Siempre corta el eje y en el punto (0, 1) ya que cualquier número elevado a la
potencia 0 es igual a 1 (excepto 0^0, que es indefinido).
No hay intersección con el eje x: La función exponencial nunca toca o cruza el eje x (excepto si a es
negativo).
Ejemplos:
Crecimiento poblacional:
Si una población se duplica cada cierto tiempo, su crecimiento puede modelarse mediante una función
exponencial.
Interés compuesto:
Los intereses generados por una inversión pueden crecer exponencialmente con el tiempo.
Desintegración radiactiva:
La cantidad de material radiactivo que se desintegra disminuye exponencialmente con el tiempo.
Aplicaciones:
Las funciones exponenciales se utilizan para modelar:
Crecimiento de poblaciones.
Interés compuesto.
Desintegración radiactiva.
Fenómenos físicos y químicos.
Fenómenos biológicos.
Modelado de fenómenos económicos.
Ejemplo de función exponencial:
Si tenemos la función f(x) = 2^x, esta función es exponencial. Su gráfica mostrará un crecimiento rápido a
medida que x aumenta. Si x = 0, f(0) = 2^0 = 1, por lo tanto, la gráfica pasa por el punto (0, 1). Si x = 1,
f(1) = 2^1 = 2, y si x = 2, f(2) = 2^2 = 4, y así sucesivamente, mostrando un crecimiento exponencial.