Un plano cartesiano es un sistema de referencia en un plano que utiliza dos rectas numéricas
perpendiculares, llamadas ejes, para ubicar puntos. Estas rectas se cortan en un punto llamado origen, y
cada punto en el plano se representa mediante un par ordenado (x, y), donde 'x' es la coordenada
horizontal (abscisa) y 'y' es la coordenada vertical (ordenada). Este sistema permite describir la posición
de cualquier punto en el plano y es fundamental en la geometría analítica.
Elementos del Plano Cartesiano:
Eje X (Abscisas):
Es la recta horizontal. Los valores a la derecha del origen son positivos, y a la izquierda son negativos.
Eje Y (Ordenadas):
Es la recta vertical. Los valores arriba del origen son positivos, y abajo son negativos.
Origen:
Es el punto donde se intersectan el eje X y el eje Y, con coordenadas (0, 0).
Cuadrantes:
El plano cartesiano se divide en cuatro cuadrantes por los ejes, numerados en sentido antihorario.
Cuadrante I: x > 0, y > 0 (arriba a la derecha)
Cuadrante II: x < 0, y > 0 (arriba a la izquierda)
Cuadrante III: x < 0, y < 0 (abajo a la izquierda)
Cuadrante IV: x > 0, y < 0 (abajo a la derecha)
Uso del Plano Cartesiano:
El plano cartesiano se utiliza para:
Localizar puntos:
Un punto se define por su coordenada x y su coordenada y, formando un par ordenado (x, y).
Graficar funciones:
Se pueden representar gráficamente ecuaciones y funciones en el plano cartesiano, mostrando la
relación entre dos variables.
Realizar transformaciones geométricas:
Rotaciones, traslaciones y escalas de figuras se pueden realizar utilizando coordenadas cartesianas.
Resolver problemas de geometría analítica:
Se pueden calcular distancias, pendientes, áreas y otros elementos geométricos utilizando las
coordenadas de los puntos.
En resumen, el plano cartesiano es una herramienta esencial para la representación visual y el análisis de
relaciones matemáticas en el plano