CASO PRÁCTICO
Enunciado: A los SSSS municipales de la Zona Sur llega un caso, a través de la madre, quien nos
manifiesta que desde hace 2 meses su hijo de 13 años llega todos los días a casa de madrugada y en
estado de embriaguez. Cuando le recrimina su actitud le chilla y se pone agresivo, y teme que llegue a
pegarle. Ha pasado de ser un chico “normal” a estar siempre triste y serio, salvo cuando llega a casa de
madrugada, que es cuando reproduce una y otra vez la conducta agresiva. Además, este cambio de
actitud también ha supuesto que el menor falte regularmente al Instituto. La madre afirma que todo
esto ocurre desde que falleció el padre-marido después de una larga enfermedad. Nos solicita ayuda
antes de que la situación llegue a más y llegue a agredirla, ya que no cuenta con el apoyo de nadie.
LA POSIBLE RESOLUCIÓN LITERAL DE CASO APARECE EN CURSIVA
En negrita y azul queda señalado el epígrafe del esquema al que estamos respondiendo.
En verde se reflejan frases o inicios de freses (coletillas) que nos pueden servir para la mayoría de
casos.
En morado tenéis algunos comentarios aclaratorios que no forman parte de la resolución.
ENCUADRE PROFESIONAL:
La demanda nos llega a través de la madre, quien manifiesta que teme que su hijo llegue a pegarle en
alguna de las situaciones agresivas que está viviendo cada noche cuando llega bebido a casa, por lo
que estamos ante una demanda explícita. El hecho de que la propia madre demande ayuda antes de
que la situación vaya a más implica determinadas fortalezas y capacidades a la hora de afrontar una
situación problema.
El contexto institucional que abarca el ámbito de intervención es fundamentalmente el sanitario y el
educativo, siendo el sector de intervención el trabajo con menores y la posibilidad de violencia
filioparental, por lo que desde los SSSS de la Zona Sur, dependientes del Ayuntamiento X,
intervendremos en coordinación con diferentes profesionales y entidades.
El contexto profesional desde que el intervendremos lo forman, además de las trabajadoras sociales,
profesionales de diferentes ámbitos como la psicología, sector sanitario, de educación o jurídico. Se
trabajará en constante coordinación y toda la intervención se llevará a cabo aplicando los Principios
Éticos del Trabajo Social (FITS 2018).
Nuestra referencia teórica de intervención será el Método Básico de Trabajo Social, porque posibilita
estudiar la realidad de la familia en su entorno, realizando un diagnóstico y una posterior
planificación con una serie de objetivos para mejorar la situación. (El siguiente párrafo es opcional):
También consideraremos los aportes teóricos sobre Trabajo Social de Caso (Mary Richmond, EEUU,
1917) y al Trabajo Social de Grupo (Conf. N. TS de EEUU, 1946).
En cuanto al modelo teórico en el que apoyamos nuestra intervención, podemos referenciar el
sistémico/ecológico y el de gestión de casos, aunque en relación a la conducta del menor será
necesario apoyarse también en el modelo de modificación de conducta. La intervención que
plantearemos validará la elección de estos modelos.
MARCO NORMATIVO:
En el caso que nos ocupa, se hace preciso considerar diferentes instrumentos normativos y
estratégicos, para tener una visión de conjunto que facilite un abordaje integral del caso:
A nivel general, destacamos:
- Declaración Universal de los derechos humanos (1948).
- Carta Social Europea de derechos humanos y sociales (1961) ratificada por España en 1980.
- Convención sobre los derechos del niño (1989).
- Código Deontológico de Trabajo Social (Consejo General de TS de 2012).
- Declaración Mundial de los principios éticos del TS (FITS 2018).
En el marco normativo español, referenciamos:
- CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978 (especial referencia a los artículos 14 al 29, referidos a
los servicios que constituyen el Estado del Bienestar).
- Ley 26/2015 de modificación del sistema de protección a la infancia y adolescencia.
En relación a la normativa andaluza:
- Ley 9/2016 de SSSS de Andalucía.
- Ley Orgánica de reforma del estatuto de autonomía de Andalucía (2/2007).
- Ley 1/2009 reguladora de la Mediación Familiar en Andalucía.
- Ley 4/2021 de infancia y adolescencia en Andalucía.
- Ley 1/1998 de los derechos y atención al menor.
- Ley 17/2007 de educación en Andalucía.
- Ley 16/2011 de Salud Pública en Andalucía.
Recordad que estoy elaborando una batería legislativa que os haré llegar en próxima fechas. En dicha
betería os indicaré la normativa que debemos poner siempre y la que podemos considerar como
variable u opcional.
CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD:
Dada la información de la que disponemos y teniendo en cuenta que es necesario indagar para
obtener más información en determinados ámbitos, las áreas de necesidad y estudio de este caso son
las siguientes:
- Área familiar y social: relaciones familiares, capacidad para la resolución de conflictos,
existencia de familia extensa, posible apoyo vecinal.
- Área salud: estado de salud física y psíquica de cada uno de los miembros, autoestima, hábito de
consumo de alcohol, centro de salud y hospital de referencia.
- Área educativa: absentismo escolar.
Para conocer la realidad y profundizar en estas áreas podremos recurrir a fuentes de información
directas, como la propia familia, y a fuentes de información indirectas, que son todas aquellas
personas, instituciones o soportes que nos pueden ofrecer información: profesionales del centro de
salud y hospital de referencia, personal educativo y de orientación del Instituto, Ayuntamiento,
Archivos y Programas informáticos de los SSSS, entorno vecinal o familia extensa.
Para recabar toda la información necesaria utilizaremos diversas técnicas de recogida de
información: entrevistas individuales y grupales, observación, visitas domiciliarias, análisis de
documentos y llamadas telefónicas o reuniones con las personas partícipes en el caso. En cuanto a las
técnicas de registro de la información (instrumentos), usaremos hojas de registro por cada contacto
o acción establecida, ficha social e historia social. (Posibilidad de genograma, ecomapa,
culturograma, análisis DAFO, etc., a la espera de instrucciones por parte del ED).
DIAGNÓSTICO SOCIAL:
El diagnóstico de este caso es el siguiente: han ocurrido alteraciones estructurales en la familia a raíz
del fallecimiento del padre-marido hace 2 meses. Desde entonces, las relaciones familiares se han
deteriorado llegando a existir repetidos episodios agresivos del hijo hacia la madre, episodios
acompañados de un consumo abusivo de alcohol. El menor está pasando por una situación de
inestabilidad que a su vez puede estar deteriorando psicológicamente a la madre. Todo esto también
ha provocado que el menor pierda el interés por los estudios. Recordad que el diagnóstico podemos
iniciarlo directamente por áreas, sin necesidad del desarrollo como el que acabamos de leer. No
obstante, de este modo es quizás más completo y cercano a la realidad.
A continuación, presentamos el diagnóstico por áreas, reseñando también las posibles fortalezas u
oportunidades:
Área familiar y social: relaciones familiares distantes y conflictivas, inexistencia de apoyo de la
familia extensa, agresividad del hijo hacia la madre. Fortalezas: capacidad para solicitar ayuda
cuando se ha detectado la situación y antes de que sea más grave. Convivencia normalizada y
prolongada en el tiempo hasta que falleció el padre (modelos de rol positivos).
Área Salud: posibles estados o episodios depresivos, posible iniciación al alcoholismo, duelo por el
fallecimiento del padre no superado por el menor. Fortalezas: situación de salud normalizada hasta el
desencadenante.
Área Educativa: absentismo escolar. Fortalezas: currículo educativo adecuado hasta hace dos meses.
En relación a las hipótesis del caso, realizamos un pronóstico por áreas:
Área social y familiar: deberemos intervenir con la familia en su conjunto para que mejoren las
relaciones familiares, ya que de no hacerlo se deteriorarían aún más, pudiendo producirse agresiones
del menor hacia su madre. Así mismo, ante la percepción de la madre en cuanto a no contar con el
apoyo de nadie, es necesario intentar conseguir el apoyo de algún familiar o integrarla en las
oportunidades que ofrezca su comunidad, con el objeto de que no vuelva a sentirse sola.
Área sanitaria: será necesario que se realice una valoración del estado de salud de ambos para
comenzar a tratarlos, en el caso de que sea necesario, antes de que su salud mental se deteriore, con
el objeto de que superen la pérdida del padre/marido. En cuanto al menor, habrá que valorar el nivel
de consumo de alcohol para que lograr que deje de ser abusivo y que no termine en una situación de
adicción.
Área educativa: será necesario coordinarnos con el equipo educativo y de orientación del instituto,
con el objeto de lograr que el menor continúe sus estudios y cese el absentismo que está presentando
últimamente, que le llevaría con el tiempo a la pérdida de interés y al abandono definitivo.
ESTRATEGIA DE ACCIÓN PROFESIONAL Y PLAN DE INTERVENCIÓN:
A continuación, desarrollamos los objetivos generales del caso, para posteriormente definir por áreas
los objetivos específicos y las actividades asociadas a la consecución de los mismos. Se atenderán
primero a los objetivos que consideremos más urgentes durante el proceso de intervención:
Objetivos generales:
- Evitar la desestructuración familiar.
- Elevar el bienestar de la familia.
- Estabilizar y normalizar la situación de la familia en el ámbito de la salud.
- Normalizar la situación del menor en el ámbito escolar.
Objetivos específicos y actividades:
Área social y familiar:
Objetivos: conseguir que la familia acuda a mediación familiar; mejorar las relaciones familiares;
favorecer un diálogo familiar constructivo; sensibilizar a la familia sobre su situación; ampliar la red
social de la familia y favorecer su integración en la comunidad; posibilitar el apoyo de la familia
extensa; dotar a la familia de las habilidades necesarias para la resolución de conflictos.
Actividades: derivar a la familia a mediación familiar; realizar reuniones de coordinación con el
supervisor del grupo de mediación; localizar a la familia extensa para conocer su posible
implicación; investigar la oferta cultural y de ocio de la zona de residencia; inscribir a la familia en
aquellas actividades de ocio y tiempo libre que le motiven.
Área de salud:
Objetivos: lograr una valoración inicial del estado de salud de la familia; conseguir que el menor
acuda a una entidad o Institución de tratamiento de adicciones para valorar su situación; posibilitar
que la familia acuda a un grupo de autoayuda de personas en duelo; favorecer que el menor no
vuelva a abusar del alcohol.
Actividades: derivar a la familia al psicólogo; derivar al menor a Tratamiento de Adicciones; realizar
reuniones de coordinación con el Equipo de Tratamiento y con los profesionales de la salud
intervinientes; ofrecer a la familia una oferta de grupos de autoayuda que puedan motivarles.
Área educativa:
Objetivos: lograr que el menor reanude la asistencia regular al instituto; favorecer que el menor
tenga motivación para el estudio; propiciar que el menor finalice sus estudios.
Actividades: realizar reuniones de coordinación con el Instituto.
Es importante reseñar que, durante toda la intervención, se realizarán otro tipo de actividades de
carácter más general: acompañamiento; cumplimentación de documentos; asesoramiento constante;
reuniones de coordinación multidisciplinares; realización de informes de seguimiento, etc.
También debemos tener en cuenta que durante la intervención puede ocurrir que no se cumplan todos
los objetivos propuestos, por lo que debemos estar siempre vigilantes y dispuestos a reformular
cualquier tipo de acción previamente planificada, adaptándonos al devenir de los acontecimientos y a
las nuevas realidades que se puedan presentar, siempre sin perder la perspectiva profesional desde la
que llevamos a cabo todo el proceso.
Los recursos necesarios para este caso serán los siguientes:
- Materiales-económicos: infraestructuras de las diferentes entidades intervinientes.
- Técnicos-humanos: la propia familia, entorno vecinal, profesionales de la salud, profesionales del
instituto, profesionales de mediación familiar, profesionales del grupo de autoayuda, profesionales
de tratamiento de adiciones, profesionales de los SSSS y cualquier persona interviniente en el
caso.
- Institucionales-comunitarios: todas las entidades e instituciones intervinientes en el caso: Centro
de Salud, Instituto, asociaciones de la zona, SSSS, entidades de tratamiento de adicciones, etc.
DISEÑO DE LA EVALUACIÓN:
Si bien la evaluación se realizará a lo largo de todo el proceso metodológico que acabamos de
describir, para poder valorar si hemos conseguido los objetivos planteados efectuaremos en la fase
final del mismo una evaluación a través de una serie de indicadores que deberán ser cuantitativos
(medibles) y cualitativos (observables). Los indicadores los reflejaremos por áreas:
Área familiar y social: nº de sesiones de mediación familiar a los que acuden; grado de implicación en
las sesiones de mediación familiar; nº de reuniones con algún miembro de la familia extensa;
implicación de la familia extensa en el caso; nº de entidades de la zona a las que la familia acude;
nivel de integración en las actividades vecinales de la zona; grado de implicación de la familia en el
caso; nº de entrevistas familiares; nº de visitas domiciliarias; nº de reuniones de coordinación con
mediación familiar, con la familia, con la familia extensa, etc.
Área salud: nº de sesiones al grupo de autoayuda a las que acuden; interés durante las sesiones del
grupo de autoayuda; nº de sesiones de tratamiento de adicciones a las que acude el menor; nivel de
participación del menor en las sesiones de tratamiento de adicciones; nº de veces que el menor ha
llegado a casa en estado de embriaguez; nº de reuniones de coordinación con los diferentes
profesionales en esta área; etc.
Área educativa: nº de faltas injustificadas el instituto; grado de interés del menor en los estudios; nº
reuniones de coordinación con los profesionales del instituto.
Se realizará un seguimiento del caso en conjunto con el equipo profesional de forma periódica hasta
que se consiga normalizar la situación.