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Apuntes de Edps

El documento presenta un curso de Análisis Matemático enfocado en ecuaciones en derivadas parciales (EDP), proporcionando una base sólida en conceptos como espacios de Lebesgue, series y transformadas de Fourier, y espacios de Sobolev. Se abordan temas clave como la existencia y unicidad de soluciones, así como propiedades cualitativas de las mismas, utilizando herramientas como el Lema de Lax-Milgram. El objetivo es preparar a los estudiantes para estudios avanzados en EDP mediante la introducción de técnicas y teoremas relevantes.

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Apuntes de Edps

El documento presenta un curso de Análisis Matemático enfocado en ecuaciones en derivadas parciales (EDP), proporcionando una base sólida en conceptos como espacios de Lebesgue, series y transformadas de Fourier, y espacios de Sobolev. Se abordan temas clave como la existencia y unicidad de soluciones, así como propiedades cualitativas de las mismas, utilizando herramientas como el Lema de Lax-Milgram. El objetivo es preparar a los estudiantes para estudios avanzados en EDP mediante la introducción de técnicas y teoremas relevantes.

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Ampliación de Análisis:

Fundamentos de Análisis Armónico


y
Ecuaciones en Derivadas Parciales

Rafael Granero-Belinchón
Departamento de Matemáticas, Estadística y Computación
Universidad de Cantabria
email: [email protected]
ÍNDICE GENERAL

1 apertura 7
2 espacios de lebesgue 11
2.1 Medida e integración 12
2.2 El espacio de las funciones absolutamente integrables 15
2.3 El espacio de las funciones de cuadrado integrable 18
2.4 El espacio de las funciones de p´ésima potencia integrable 20
2.5 Diferentes nociones de convergencia 24
2.6 Convoluciones 27
2.7 Mollifiers 29
2.8 Cut-offs y particiones de la unidad 31
2.9 Conclusiones 32
2.10 Otras fuentes 32
2.11 Ejercicios sugeridos 34
3 series y transformadas de fourier 37
3.1 Las series de Fourier 37
3.2 Introducción a la transformada de Fourier 48
3.3 La transformada de Fourier de funciones absolutamente integra-
bles 49
3.4 La transformada de Fourier de funciones de cuadrado integrable 55
3.5 Distribuciones 58
3.6 Conclusiones 62
3.7 Otras fuentes 63
3.8 Ejercicios sugeridos 64
4 espacios de sobolev 67
4.1 Motivación y definición 67
4.2 Propiedades básicas 68
4.3 Espacios de índice no entero e integrales singulares 72
4.4 La desigualdad de Sobolev 75
4.5 Espacios de Sobolev en dominios acotados 79
4.6 Conclusiones 82
4.7 Otras fuentes 82
4.8 Ejercicios sugeridos 83
5 ecuaciones en derivadas parciales 85
5.1 Ecuaciones elípticas 86
5.1.1 El lema de Lax-Milgram y las soluciones débiles de la ecua-
ción de Helmholtz 86
5.1.2 El problema de Dirichlet 93
5.1.3 Ecuaciones no-lineales 93
5.2 Ecuaciones parabólicas 95
5.2.1 El lema de Lax-Milgram y las soluciones débiles de la ecua-
ción del calor 95
5.2.2 Disipación 99
5.2.3 Ecuaciones no-lineales 104
5.3 Conclusiones 108
5.4 Otras fuentes 108
5.5 Ejercicios sugeridos 109

3
ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1 Las ecuaciones de Euler tal cual las escribió en Principes


généraux du mouvement des fluides (1757). 9

5
1 APERTURA

En este curso vamos a dotarnos de una base sólida en Análisis Matemático


orientado al estudio de las ecuaciones en derivadas parciales (de ahora en
adelante EDP). Así, pese a que las EDP sólo aparecen al final, el principal
objetivo de este texto es dotar al estudiante de herramientas que le permitan
continuar su estudio de materias donde las ecuaciones en derivadas parciales
jueguen un papel crucial.
Una EDP es una ecuación donde se relacionan una función (que depende de
varias variables independientes entre si) con sus derivadas parciales
 
Bu(~x, t)
G ~x, t, u(~x, t), , ∇u(~x, t), ... = 0.
Bt

Aquí, x denota típicamente el punto del espacio mientras que t denota el


tiempo. Por su parte, la función u que depende en general de las variables
independientes x y t es la incógnita a determinar.
Si bien ya habéis seguido algún curso de ecuaciones diferenciales (por ejemplo
en la asignatura Introducción a las Ecuaciones en Derivadas Parciales), es en este
curso cuando se comenzará a profundizar en estos conceptos.
Además de por sus múltiples aplicaciones, parte de la dificultad (¡y el interés!)
de las EDPs no lineales reside en que no hay una teoría capaz de abarcar
todos los casos. En palabras de Sergiu Klainerman [19]

Is there really a unified subject of Mathematics which one can


call PDE? At first glance this seems easy: we may define PDE
as the subject which is concerned with all partial differential
equations. According to this view the goal of the subject is to find
a general theory of all, or very general classes of PDE’s. (...) it
is now recognized by many practitioners of the subject that the
general point of view as a goal in itself, is seriously flawed.

Dada una ecuacion diferencial, parte de las preguntas que se plantean son la
siguientes

1. ¿existe al menos una solución? De ser así, ¿es dicha solución única?
¿depende de manera continua de los datos (es decir, ¿si cambiamos
los datos iniciales o de borde un poco, la solución cambia un poco?)
Los problemas para los que la solución es única y depende de manera
continua de los datos iniciales se conocen como problemas bien puestos
en sentido de Hadamard.

2. una vez que tenemos respuestas a las preguntas anteriores, la pregunta


relevante que queda es ¿podemos decir algo de cómo se comporta la
solución?

7
8 apertura

La primera pregunta, si bien parece abstracta, viene realmente de las aplica-


ciones de las ecuaciones diferenciales al mundo real. Si para una ecuación
diferencial dada (que asumimos por el momento viene de un sistema físico),
la solución no fuese única no podríamos decidir qué hará nuestro sistema. Es
decir, la unicidad de soluciones es necesaria para que haya determinismo.
Por otro lado, si tuviésemos una solución única pero esta no depende de ma-
nera continua de los datos, dicha solución sería, de nuevo, inútil para nuestro
propósito de describir la realidad. Para convencerse basta con observar que
el dato inicial real de nuestro problema y el dato inicial que nosotros hemos
medido no coinciden en general sino que sólo están cerca. ¡Si la solución
cambia drásticamente si uno modifica un poco los datos iniciales, nuestra
predicción estará drásticamente mal!
La segunda pregunta es mucho más compleja ya que describir las propiedades
de una función es algo complicado. Por ejemplo, una función de variable real
y que devuelve valores reales

f : R ÞÑ R

tiene muchas propiedades diferentes. Por ejemplo, está la amplitud máxima,


el área encerrada bajo la curva, la pendiente, la curvatura, etc... Para describir
algunos de estos parámetros se utilizan diferentes espacios vectoriales de
funciones. Por lo tanto dichos espacios son clave a la hora de entender una
EDP y a ellos dedicaremos parte del curso. En particular vamos a estudiar
los espacios de Sobolev H s y W k,p , los espacios de Lebesgue L p (que os
fueron brevemente introducidos en Ampliación de Cálculo Integral) o las series
y transformada de Fourier (cuyos rudimentos se os explicaron en Introducción
a las Ecuaciones en Derivadas Parciales).
De la misma manera vamos a explicar los rudimentos de las distribuciones así
como la definición y propiedades básicas de las derivadas débiles. Ambos son
ingredientes básicos en el estudio moderno de las ecuaciones en derivadas
parciales por dar lugar a la formulación débil de dichos problemas.
Además de estos conceptos, introduciremos algunos teoremas para garantizar
la existencia de diferentes ecuaciones en derivadas parciales así como métodos
para estudiar las propiedades cualitativas de la solución. Estos métodos
usarán el Lema de Lax-Milgram como herramienta principal (también en
los problemas de evolución). En nuestra opinión de esta forma conseguimos
que el presente texto deje al lector en una muy buena posición para encarar
cursos avanzados de ecuaciones en derivadas parciales de nivel similar al
que se observa en los cursos de máster.

mapa del curso


Para evitar que el estudiante pierda la perspectiva y no tenga del todo claro
cómo se relaciona un concepto con los demás, hemos preparado un índice
alfabético con los principales conceptos y además vamos a dejar aquí un mapa
del curso:
apertura 9

Figura 1: Las ecuaciones de Euler tal cual las escribió en Principes généraux du
mouvement des fluides (1757).

Series de
Fourier

Transformada
Espacios L p
de Fourier

Distribuciones
Espacios
y derivadas Operadores
de Sobolev
débiles integrales
singulares

Desigualdad Ecuación Operador


de Sobolev de Poisson de traza

Desigualdad Desigualdad
de Poincaré de Nash
10 apertura

Ecuación de Lema de
Helmholtz Lax-Milgram

Tma. punto
Ecuación
fijo de
del calor
Schauder

Tma. punto
fijo de Difusión
Banach

Iteración
de Moser

Este mapa intenta indicar cómo se relacionan los conceptos entre si en este
curso. Por supuesto, no hay una única manera de navegar entre ellos y otros
libros o apuntes de otros profesores pueden motivar los distintos conceptos
de distinta manera.
2 E S PA C I O S D E L E B E S G U E

Al tratar con fórmulas numéricas uno rápidamente acaba teniendo que


estudiar las distintas magnitudes que aparecen involucradas. Sin embargo,
el estudio de las funciones es mucho más complejo ya que hay distintos
conceptos y cantidades que juegan algún papel. Por ejemplo está la amplitud,
la masa o la energía. Para tratar con estas cantidades se utilizan distintos
espacios funcionales y sus normas. Concretamente, las cantidades anteriores
se corresponden a las normas de los espacios de Lebesgue L8 , L1 y L2 .
En este capítulo vamos a introducir la definición y las principales propiedades
y desigualdades de los espacios de Lebesgue que utilizaremos después. En
particular aprovechando que ya tenemos una cierta soltura manejando los
espacios L p vamos a introducir dos ideas novedosas que aparecen frecuente-
mente en Análisis como son los mollifiers y las funciones cut-off. Ambas ideas
forman parte de la caja de herramientas básica de cualquier analista y noso-
tros nos vamos a estrenar con ellas probando varios teoremas de densidad
en L p . Como el principal objetivo de este curso es presentar algunas técnicas
e ideas útiles para el estudio de ecuaciones en derivadas parciales vamos a
adoptar un punto de vista utilitarista en el sentido de que nos enfocaremos
más en los resultados y las ideas que en obtener pruebas óptimas.
En lo que sigue nos vamos a centrar en funciones

f ( x ) : Ω Ñ R,

donde, por simplicidad podemos pensar que Ω = Rd .


A dónde vamos: En este capítulo vamos a recordar los espacios de Lebesgue
de funciones integrables L p , así como algunos de los principales teoremas de
la teoría de integración como por ejemplo el teorema de Fubini o los teoremas
de convergencia monótona y dominada. Aunque dichos espacios ya fueron
introducidos en la asignatura Ampliación de Cálculo Integral en este capítulo
vamos a ampliar lo visto en asignaturas anteriores con diversas propiedades
de estos espacios funcionales. Estas clases de funciones formarán la base sobre
la que construiremos otros espacios, los llamados espacios de Sobolev, mejor
adaptados al estudio de las ecuaciones en derivadas parciales. Concretamente
vamos a dar las definiciones de los espacios L p , a demostrar que L1 es un
espacio de Banach y las principales desigualdades que los relacionan (Hölder,
interpolación, Young). También enunciaremos unos resultados caracterizando
sus espacios duales. Además recordaremos la noción de convolución de dos
funciones y veremos cómo usarla para construir sucesiones aproximantes.
Finalmente introduciremos la idea de función cut-off y la usaremos para
demostrar que Cc8 es un subconjunto denso de L p .
Los objetivos de este capítulo son

11
12 espacios de lebesgue

Objetivos mínimos Objetivos avanzados


Conocer algunos teoremas básicos Familiarizarse con
de la integración de Lebesgue los mollifiers y su uso
Conocer los espacios L p Familiarizarse con
así como sus propiedades las funciones cut-off
Conocer las principales desigualdades Familiarizarse con
para funciones L p las particiones de la unidad
Conocer las diferentes nociones Conocer el Teorema de
de convergencia para funciones L p Banach-Alaoglu

2.1 medida e integración


En esta sección vamos a enunciar varios resultados fundamentales de teoría
de la medida e integración. Estos teoremas se usarán durante el resto del
curso por lo que conviene tenerlos a mano. Estos resultados (salvo quizá
el resultado del término que falta en el Lema de Fatou) forman parte de
cualquier curso básico de medida e integración como puede ser Ampliación de
Cálculo Integral, así que nos remitiremos a ellos para las demostraciones.
Teorema 1 (Teorema de la convergencia monótona). Sea f n ( x ) una sucesión
no-decreciente de funciones absolutamente integrables. Sea f ( x ) su límite
puntual
lı́m f n ( x ) = f ( x ) para casi todo x.
nÑ8
Entonces f es medible y además
ż ż
lı́m f n ( x )dx = lı́m f n ( x )dx.
nÑ8 Ω Ω nÑ8

Teorema 2 (Lema de Fatou). Sea f n una sucesión de funciones no-negativas


absolutamente integrables. Sea

lı́m f n ( x ) = f ( x ) para casi todo x.


nÑ8

Entonces f es medible y además


ż ż
lı́m inf f n ( x )dx ě f ( x )dx.
nÑ8 Ω Ω
En el link https:
//youtu.be/BQL02FApBHM se Teorema 3 (Teorema de la convergencia dominada). Sea f n una sucesión de
puede ver un video de apoyo. funciones que converge puntualmente a f
Que alguna propiedad se
verifique en casi todo punto lı́m f n ( x ) = f ( x ) para casi todo x.
nÑ8
quiere decir que se verifica
salvo en un conjunto de Asumamos que
medida nula. | f n ( x )| ď g ( x )
con g una función no-negativa e integrable. Entonces f es integrable,

| f ( x )| ď g ( x )

y además ż ż
lı́m f n ( x )dx = f ( x )dx.
nÑ8 Ω Ω
2.1 medida e integración 13

Teorema 4 (Término que falta en el Lema de Fatou). Sea f n una sucesión


de funciones tales que su potencia p-ésima es absolutamente integrable y se
cumple que ż
| f n ( x )| p dx ď C.

Sea f su límite puntual

lı́m f n ( x ) = f ( x ) para casi todo x.


nÑ8

Entonces f es medible y además


ż
lı́m (| f n ( x )| p ´ | f n ( x ) ´ f ( x )| p ´ | f ( x )| p ) dx = 0.
nÑ8 Ω

Demostración. Vamos a considerar el caso p ą 1. Empezamos observando que


si p ą 1
ż1
d
||x + y| p ´ |x| p | = |x + sy| p ds.
0 ds
Entonces podemos calcular
ż1
||x + y| p ´ |x| p | = p |x + sy| p´2 ( x + sy)yds.
0

Ahora, usando la desigualdad de Young para números,


1 p 1 q
AB ď A + B
p q
con
1 1
+ = 1,
p q
podemos estimar, para e ą 0,
ż1
||x + y| p ´ |x| p | ď p |x + y| p´1 |y|ds
0
ż1
ď 2 máxt|x|, |y|u p´1 |y|ds
0
ď p2 p´1 (|x| p´1 + |y| p´1 )|y|
ď p2 p´1 |x| p´1 |y| + p2 p´1 |y| p ,

y concluímos la desigualdad

||x + y| p ´ |x| p | ď e|x| p + C (e, p)|y| p .

Definimos ahora el error

e n ( x ) = f n ( x ) ´ f ( x ).

Si aplicamos la desigualdad anterior con

x = en , y = f,

obtenemos
||en + f | p ´ |en | p | ď e|en | p + C (e, p)| f | p ,
14 espacios de lebesgue

de donde
´e|en | p ´ (C (e, p) + 1)| f | p ď |en + f | p ´ |en | p ´ | f | p ď e|en | p + (C (e, p) ´ 1)| f | p ,
y
||en + f | p ´ |en | p ´ | f | p | ď e|en | p + (1 + C (e, p))| f | p .
Por lo tanto
||en + f | p ´ |en | p ´ | f | p | ´ e|en | p ď (1 + C (e, p))| f | p .
Definimos ahora
Fn ( x ) = ||en ( x ) + f ( x )| p ´ |en ( x )| p ´ | f ( x )| p | ´ e|en ( x )| p .
Observamos que
Fn ( x ) Ñ 0, en casi todo punto x.
Por lo argumento anterior, (1 + C (e, p))| f | p es la función dominante. Por lo
que podemos aplicar el teorema de convergencia dominada y concluir que
ż
lı́m ||en ( x ) + f ( x )| p ´ |en ( x )| p ´ | f ( x )| p | ´ e|en ( x )| p dx = 0.
nÑ8 Ω

Notamos entonces que


ż ż
p p p p
lı́m sup ||en ( x ) + f ( x )| ´ |en ( x )| ´ | f ( x )| || dx = e lı́m inf |en ( x )| p dx
nÑ8 Ω nÑ8 Ω
p p
ď eC ( p)(} f n } L p + } f } L p )
ď eC ( p).
Como e es arbitrario se tiene que
ż
lı́m || f n ( x )| p ´ | f ( x ) ´ f n ( x )| p ´ | f ( x )| p || p dx = 0.
nÑ8 Ω

En el caso p = 1 la prueba es más sencilla y se deja como ejercicio.

Teorema 5 (Teorema de Tonelli). Sean (Ω1 , A1 , dx ) y (Ω2 , A2 , dy) dos espacios


de medida σ´finitos. Si f ě 0 entonces se tienen las siguientes igualdades
ż ż  ż ż  ż
f ( x, y)dy dx = f ( x, y)dx dy = f ( x, y)dxdy.
Ω1 Ω2 Ω2 Ω1 Ω1 ˆΩ2

Teorema 6 (Teorema de Fubini). Sean (Ω1 , A1 , dx ) y (Ω2 , A2 , dy) dos espacios


de medida σ´finitos. Si f P L1 (Ω1 ˆ Ω2 ) entonces se tienen las siguientes
igualdades
ż ż  ż ż  ż
f ( x, y)dy dx = f ( x, y)dx dy = f ( x, y)dxdy.
Ω1 Ω2 Ω2 Ω1 Ω1 ˆΩ2

Teorema 7 (Teorema de Beppo-Levi). Supongamos que tenemos una serie de


funciones f n tales que
ż ÿ 8
| f n |dx ă 8.
Ω n =0
ř8
Entonces n =0 f n ( x ) converge en casi todo punto y se tiene que
ż ÿ8 8 ż
ÿ
f n ( x )dx = f n ( x )dx.
Ω n =0 n =0 Ω
2.2 el espacio de las funciones absolutamente integrables 15

2.2 el espacio de las funciones absolutamente in-


tegrables
Consideramos el conjunto
" ż *
def
(1) L (Ω) = u( x ) medible tal que }u}L1 (Ω) =
1
|u( x )|dx ă 8 .

Observamos que este conjunto se puede dotar de la estructura de espacio


vectorial. En efecto, tanto la suma como la multiplicación por escalares son
operaciones cerradas en L1 (Ωd ).
Sin embargo, aunque L1 (Ω) sea un espacio vectorial } ¨ } L1 no es una norma.
Para convencerse basta con observar lo siguiente: dada u P L1 (Ω) X C (Ω),
definimos
u( x ) if x P Ω ´ E
"
v( x ) = ,
0 if x P E
donde E Ă Ω es un conjunto con medida 0, |E| = 0. Observamos entonces
que u = v en casi todo punto pero u ‰ v para todo x P Ω. Entonces, u y v
son dos funciones diferentes tales que
ż
}u ´ v} L1 (Ω) = |u( x ) ´ v( x )|dx = 0.

Por lo tanto, para dotar a este tipo de funciones de la estructura de espacio


vectorial normado debemos definir la relación de equivalencia

u „ v si u = v en casi todo punto.

Entonces tenemos que


! )
def
(2) L1 (Ω) = conjunto de clases de equivalencia u t.q. }u} L1 (Ω) ă 8 .

Definición 1. Dadas una sucesión un ( x ) P L1 y una función u( x ) P L1


definidas en un conjunto Ω, se dice que un converge en sentido L1 a u si

lı́m }un ´ u} L1 (Ω) = 0.


nÑ8

Esta convergencia se conoce como convergencia fuerte o convergencia en


norma y se denota como
un Ñ u en L1 .

Es muy importante no confundir la convergencia en norma

un Ñ u en L1 ,

con la convergencia en casi todo punto

lı́m un ( x ) = u( x ) para casi todo x.


nÑ8

De esta manera conseguimos el siguiente resultado


16 espacios de lebesgue

Teorema 8. L1 (Ω) con la norma


ż
def
} f } L1 ( Ω ) = | f ( x )|dx

es un espacio de Banach, es decir, un espacio vectorial normado comple-


to. Además, dada una sucesión f n convergente a f existe al menos una
subsucesión tal que

f nk ( x ) Ñ f ( x ) para casi todo x,

y
| f n k ( x )| ď g ( x )
para cierta g integrable.

Demostración. Que es espacio vectorial normado se deja como ejercicio. Va-


mos a probar que es completo, es decir, que toda sucesión de Cauchy es
convergente.
La prueba se descompone en los siguientes pasos:

1. Conseguir un candidato a límite f . Este paso se hace usando una


subsucesión definida gracias a que la sucesión original es Cauchy.

2. Demostrar que la subsucesión construída en el paso anterior realmente


converge en el sentido deseado a nuestro candidato a límite f .

3. Usar que la sucesión original es Cauchy para conseguir que toda la


sucesión (y no solo la subsucesión) converja a f .

Paso 0: Vamos a explicar la idea para demostrar que, en el cuerpo de los


números reales, que una sucesión sea Cauchy implica que es convergente.
Sea Xn una sucesión de Cauchy de números reales. Entonces podemos elegir
una subsucesión Xnk tal que

|Xn ´ Xnk | ď 2´k

para todo n ě nk . Por lo tanto

|Xnk+1 ´ Xnk | ď 2´k .

Definimos entonces
N´1
ÿ
YN = Xn1 + Xn2 ´ Xn1 + Xn3 ´ Xn2 + ... + Xn N = Xn1 + X n j +1 ´ X n j = X n N .
j =1

Por la definición de la subsucesión se tiene que


N´1
ÿ N´1
ÿ
|YN | ď |Xn1 | + |Xn j+1 ´ Xn j | ď |Xn1 | + 2´j
j =1 j =1

Por lo tanto, como la serie converge (ya que está mayorada por una serie
convergente), se tiene que Xn N tiene que converger. Una vez que tenemos
una subsucesión convergente, volvemos a usar la propiedad de Cauchy
2.2 el espacio de las funciones absolutamente integrables 17

de la sucesión original para demostrar que toda la sucesión (y no solo la


subsucesión) converge a dicho límite.
Paso 1: Sea
f n ( x ) P L1
una sucesión de Cauchy. Entonces para todo ε ą 0 existe n0 (ε) tal que

} f n ´ f m } L1 ă ε

si n, m ě n0 . En particular, tomando ε = 2´k para cada k ą 0 podemos


obtener una subsucesión f nk tal que

} f n ´ f nk } L1 ă 2´k .

para todo n ě nk , y en particular

} f nk+1 ´ f nk } L1 ă 2´k .

Esta subsucesión nos va a permitir definir un candidato a límite. Para ello


definimos la siguiente función
N
ÿ
S N ( x ) = | f n1 ( x )| + | f nk+1 ( x ) ´ f nk ( x )|.
k =1

Esta función está claramente en L1 (por ser suma finita de funciones de L1 ),


pero además, por la propia definición de la subsucesión tenemos que

}S N } L1 ď } f n1 } L1 + 1.

Si ahora definimos el S8 como el límite puntual


N
ÿ
S8 ( x ) = lı́m S N ( x ) = lı́m | f n1 ( x )| + | f nk+1 ( x ) ´ f nk ( x )|,
NÑ8 NÑ8
k =1

dado que la cota superior es independiente de N y la serie S N es no decre-


ciente tenemos, usando el teorema de la convergencia monótona,
ż ż
S8 ( x )dx = lı́m S N ( x )dx ď } f n1 } L1 + 1,
Ω NÑ8 Ω

es decir, S8 P L1 y por lo tanto es finita en casi todo punto. Entonces, S8 ( x ) Ahora podríamos usar el
es una serie (numérica) absolutamente convergente en casi todo punto. Si teorema de Beppo-Levi, pero en
su lugar vamos a intentar
ahora definimos
demostrar que L1 es completo
N
ÿ de manera autocontenida.
S̃ N ( x ) = f n1 ( x ) + f n k +1 ( x ) ´ f n k ( x )
k =1

observamos que, por la desigualdad triangular aplicada en cada punto x se


tiene
|S̃ N ( x )| ď S N ( x ) ď S8 ( x ),
y por lo tanto la serie S̃ N ( x ) converge absolutamente en casi todo punto.
Denotamos por f ( x ) a dicho límite
N
ÿ
f ( x ) = lı́m S̃ N ( x ) = lı́m f n1 ( x ) + f n k +1 ( x ) ´ f n k ( x ) .
NÑ8 NÑ8
k =1
18 espacios de lebesgue

Además, usando S8 P L1 , por el teorema de la convergencia dominada, se


tiene que dicha función f verifica

| f ( x ) | ď S8 ( x )

y es absolutamente integrable f P L1 . Esta función va a ser nuestro candidato


a límite para la sucesión de Cauchy f n original.
Paso 2: Para verlo basta con observar que
N
ÿ
S̃ N = f n1 ( x ) + f n k +1 ( x ) ´ f n k ( x ) = f n N +1 ( x )
k =1

y entonces
lı́m S̃ N ( x ) = lı́m f n N +1 ( x ) = f ( x )
NÑ8 NÑ8

en casi todo punto. Además tenemos que

| f n N + 1 ( x ) | ď S8 ( x ) ,

| f ( x ) ´ f n N +1 ( x )| ď 2S8 ( x ),
por lo que el teorema de la convergencia dominada aplicado a | f ( x ) ´
f n N +1 ( x )| nos asegura que
ż ż
lı́m | f ( x ) ´ f n N +1 ( x )|dx = 0dx,
NÑ8 Ω Ω

o, lo que es lo mismo,
lı́m } f ´ f n N +1 } L1 = 0.
NÑ8

Por lo tanto, la subsucesión que hemos construído converge a f en sentido


L1 .
Paso 3: Para ver que la sucesión completa converge a f basta con observar
que, dado δ arbitrario se tiene que existe n0 (δ) tal que

} f n ´ f n N } L1 ď δ,

donde n ě n0 y N es suficientemente grande como para que nk ě n0 . Entonces


se tiene que

} f n ´ f } L1 = } f n ˘ f n N ´ f } L1 ď } f n ´ f n N } L1 + } f ´ f n N } L1 ď δ + } f ´ S̃ N´1 } L1 ,

de donde concluímos usando el paso anterior.

2.3 el espacio de las funciones de cuadrado in-


tegrable
Una vez que hemos definido el espacio L1 de clases de equivalencia de fun-
ciones absolutamente integrables podemos plantearnos estudiar los espacios
que involucran potencias. El primero de ellos es el espacio
" ż *
def def
(3) L (Ω) = clases de equivalencia u t.q. }u} L2 (Ω) =
2 2 2
|u( x )| dx ă 8 .

2.4 el espacio de las funciones de p´ésima potencia integrable 19

A este espacio vectorial lo podemos dotar del producto interno


ż
def
x f , gy L2 = f ( x ) g( x )dx,

y de la norma

b ż 1/2
def 2
} f } L2 = x f , gy L2 = | f ( x )| dx .

Es decir, si bien L1 era un espacio de Banach, L2 es un espacio de Hilbert. Para


demostrarlo bastaría con adaptar la prueba vista en la sección anterior. Vamos
a ver unos ejemplos en el caso Ω = [´L, L]. Nos damos cuenta entonces de
que las funciones continuas están contenidas en este espacio

C ([´L, L]) Ă L2 ([´L, L]),

pero además tenemos funciones discontinuas, como por ejemplo


"
1 si x ą 0
u( x ) = ,
´1 si x ď 0

o incluso funciones con algún tipo de singularidad como

1
u( x ) = a
4
.
|x|

Las funciones en este espacio verifican una desigualdad conocida como de


Cauchy-Schwarz
ˇż ˇ
ˇ ˇ
(4) ˇ f ( x ) g( x )dxˇ ď } f } L2 (Ω) }g} L2 (Ω) .

ˇ ˇ

Para probarlo basta con observar que

ε 2 1
AB ď A + B2 , @ ε ą 0
2 2ε

y por lo tanto
ż ż ż
ε 2 1 ε 1
f ( x ) g( x )dx ď ( f ( x )) dx + ( g( x ))2 dx = } f }2L2 (Ω) + }g}2L2 (Ω) .
Ω 2 Ω 2ε Ω 2 2ε

Si ahora tomamos
}g} L2
ε=
} f } L2

obtenemos
ż
f ( x ) g( x )dx ď } f } L2 (Ω) }g} L2 (Ω) .

20 espacios de lebesgue

2.4 el espacio de las funciones de p´ésima poten-


cia integrable
Tras considerar el caso de funciones de cuadrado integrable, podemos definir

" ż *
def p def
(5) L (Ω) = clases de equivalencia u t.q. }u} L p (Ω) =
p p
|u( x )| dx ă 8 .

En el link https:
//youtu.be/aa7yntuvYJM se Los espacios L p son espacios de Banach y verifican la siguiente desigualdad,
puede ver un video de apoyo. conocida como desigualdad de Hölder,
ˇż ˇ
n n n
ˇ ź ˇ ź ÿ 1
(6) f i ( x )dxˇ ď } f i } L pi (Ω) , 1 ď pi ď 8, = 1.
ˇ ˇ
ˇ
ˇ Ω ˇ pi
i =1 i =1 i =1

Veamos rápidamente una prueba de esta desigualdad. Consideremos primero


el caso de dos funciones f y g que además cumplen

} f } L p = }g} Lq = 1.

Entonces, usando la desigualdad [5, Lema 5.7]

Aα B β ď αA + βB, α, β ă 1, α + β = 1

se tiene ż ż
| f ( x ) g( x )|dx = (| f ( x )| p )1/p (|g( x )|q )1/q dx ď 1,
Ω Ω
y concluímos el resultado deseado. Esta desigualdad tiene una consecuencia
Es decir, Lr esta inmerso de útil
1 1
manera continua en L p X Lq 1 1
y se denota
Teorema 9 (Interpolación). Sea f una función tal que f P L p (Ω) y f P Lq (Ω).
1 1
Entonces f P Lr (Ω) para todo r P [ p1 , q1 ]. Además
L p (Ω) X Lq (Ω) ãÑ Lr (Ω).
(7) } f } Lr (Ω) ď } f }θL p1 (Ω) } f }1´θ
q1
,
L (Ω)

donde 0 ď θ ď 1 se define como


1 θ 1´θ
= 1+ 1 .
r p q

Demostración. Definimos θ tal que

1 θ 1´θ
= 1+ 1 .
r p q

Entonces tenemos que


ż ż
| f |r dx = | f |θr | f |(1´θ )r dx
Ω Ω

Usando la desigualdad (6) con

p1 q1
p= yq= ,
rθ r (1 ´ θ )

concluímos el resultado.
2.4 el espacio de las funciones de p´ésima potencia integrable 21

Al ser p arbitrario uno puede preguntarse por

lı́m } f } L p (Ω) .
pÑ8

Esto motiva la siguiente definición:


! )
def def
(8) L8 (Ω) = clases de equiv. u t.q. }u} L8 (Ω) = ess supxPΩ |u( x )| ă 8 .

donde el supremo esencial se define como


def
ess supxPΩ |u( x )| = la cota más pequeña a t.q. |tx||u( x )| ą au| = 0.

Entonces se tiene
Lema 1. Dada f P Lr (Rd ) X L8 (Rd ), 1 ď r ă 8, entonces

lı́m } f } L p (Rd ) = } f } L8 (Rd ) .


pÑ8

Demostración. Definimos el conjunto

U (e) = tx P Rd t.q. | f ( x )| ě } f }L8 ´ eu.

Observamos que para e fijo suficientemente pequeño el conjunto U (e) es


no-vacío ya que eso sería una contradicción con la definición de norma L8 .
Además, |U (e)| ă 8 por la integrabilidad de la potencia p´ésima. Entonces
tenemos ż ż
p p
} f }L p ě | f ( x )| dx ě (} f }L8 ´ e) p dx.
U (e) U (e)

Por lo tanto se tiene que

} f } L p ě (} f } L8 ´ e)|U (e)|1/p .

Si ahora tomamos el lim inf obtenemos que

lı́m inf } f } L p ě } f } L8 ´ e.
pÑ8

De la misma manera, usando interpolación, tenemos que


1´p1 /p p1 /p
} f } L p ď } f } L8 }f} 1 .
Lp

Si ahora tomamos el lim sup obtenemos que

lı́m sup } f } L p ď } f } L8 .
pÑ8

Para concluir basta notar que e era arbitrario.

El teorema 1 explica el origen de la notación L8 .


Ya se ha visto en cursos anteriores que las funciones L p se podían aproximar
por funciones escalón (también conocidas como funciones simples) o, dicho
de otra manera, que las funciones escalón eran un conjunto denso de L p . Nos
gustaría conocer más conjuntos densos del espacio L p . Otro ejemplo más es
el conjunto de las funciones continuas con soporte compacto Cc :
22 espacios de lebesgue

Lema 2. El conjunto Cc (Rd ) es denso en L p (Rd ) para 1 ď p ă 8. Es decir,


dada una función f P L p se tiene que para todo e ą 0 existe una f e P Cc tal
que
} f ´ f e } L p ď e.

Demostración. No vamos a dar los detalles (el lector puede verlos en [3, 21])
sino que vamos a dar solo la idea en la que se basa. La prueba consta de los
siguientes ingredientes:

‚ las funciones escalón (o funciones simples) son densas en L p [21];

‚ podemos aproximar la función indicatriz de un conjunto A por funcio-


nes Cc ;

‚ por lo tanto, basta con aproximar en la norma L p las funciones escalón


por funciones Cc .

En el link https:
//youtu.be/vEtJO2IFDy0 se Aunque lo dijimos con anterioridad, es importante remarcar que las funciones
puede ver un video de apoyo.
L p no necesitan ser continuas. De la misma manera, estas funciones no tienen
por qué tener límite cuando |x| Ñ 8. Sin embargo, si dicho límite existe
debe ser forzosamente cero y además las funciones deben decaer de manera
suficientemente rápida como para que la integral de la potencia p´ésima
sea finita. Con estos razonamientos llegamos a que estos espacios L p se
pueden usar para medir el decaimiento en el infinito y el orden de las
posibles singularidades. En efecto, en estos términos, L8 (R) es el espacio sin
decaimiento en el infinito pero sin singularidades mientras que L1 (R) es el
espacio que permite singularidades de tipo |x|´1+e y que decae al infinito
con orden |x|´1´e . De manera similar L2 (R) permite singularidades como
|x|´0,5+e y decaen en el infinito como |x|´0,5´e .
Una pregunta importante una vez que tenemos un espacio vectorial es ¿cuál
es su espacio dual?
Así tenemos el siguiente resultado
Teorema 10 (Representación de Riesz). Sea 1 ă p ă 8 y definamos q tal que

1 1
+ = 1.
p q

Entonces se tiene que el espacio dual topológico de L p

def
( L p )˚ = tϕ : L p ÞÑ R funcional lineal y continuou

se puede identificar con Lq y se tiene que todo funcional ϕ P ( L p )˚ cumple


ż
def
( ϕ, f ) = f ( x ) g( x )dx @ f P Lp

con g( x ) P Lq , donde ( ϕ, f ) denota la acción del funcional ϕ sobre la función


f.
2.4 el espacio de las funciones de p´ésima potencia integrable 23

Demostración. No vamos a dar los detalles completos de la prueba, pero el


lector interesado los puede consultar en las referencias que damos al final de
este capítulo. Fijamos una g P Lq y definimos el operador

T : Lp Ñ R

como ż
Tf = f ( x ) g( x )dx.

Por la desigualdad de Hölder, este operador es continuo

|T f | ď }g} Lq } f } L p .

Es decir, la norma (como operador) de T cumple

}T} ď }g} Lq

Para ver la igualdad basta observar que si

f = g|g|q´2

se tiene que f P L p y
ż
q
Tf = |g( x )|q dx = }g} Lq = } f } L p }g} Lq .

Además, de la linealidad de la integral se concluye que es un operador lineal.


Por lo tanto, T P ( L p )˚ . Nos falta ver que todo operador lineal y continuo
es de esa forma. Esta parte de la prueba es la más delicada ya que hace uso
del teorema de Radon-Nikodym. El lector interesado puede consultar las
referencias al final del capítulo.

Los casos p = 1 y p = 8 son muy diferentes. Así se tiene


Teorema 11 (Dual de L1 ). El espacio dual topológico de L1
def
( L1 )˚ = tϕ : L1 ÞÑ R funcional lineal y continuou

se puede identificar con L8 y se tiene que todo funcional ϕ P ( L1 )˚ cumple


ż
def
( ϕ, f ) = f ( x ) g( x )dx @ f P L1

con g( x ) P L8 .
Si bien se conoce el espacio dual de L8 (un espacio formado por ciertas
medidas finitas) no vamos a usar ese resultado en este curso.
Estos resultados nos dan un nuevo punto de vista sobre la propia definición
de función. Por un lado tenemos la idea elemental de que una función es una
manera de asignar un valor a un determinado punto. Así por ejemplo, una
función
f : Ω ÞÑ R
sería simplemente un emparejamiento entre las x P Ω y las y P R. Esta idea
nos ha servido durante casi toda nuestra adolescencia y hasta en parte de
la carrera. Sin embargo resulta de alguna manera paradójica teniendo en
24 espacios de lebesgue

cuenta que las funciones de los espacios L p están definidas en casi todo punto
(ya que si asignamos valores diferentes en un conjunto de medida nula la
clase de equivalencia no cambia y por lo tanto, como función L p , la función
tampoco). De hecho, los teoremas de dualidad anteriores van aún más lejos
al establecer que, por ejemplo, toda función f P L p se puede pensar como
En el link https: un funcional en el espacio dual Lq . Es decir, podemos conocer una función
//youtu.be/vEtJO2IFDy0 se f P L p , en vez de como emparejamiento entre x1 s e y1 s, como una integral
puede ver un video de apoyo.
ż
f ( x ) g( x )dx

donde g( x ) se va moviendo en Lq . Dicho de otra manera, podemos pensar f


como emparejamiento
f : Ω ÞÑ R
o podemos pensar f como funcional

f : Lq ÞÑ R.

En el link https: Esta idea de conocer las funciones y otros objetos matemáticos gracias a
//youtu.be/1FvbA2ZvVoY se realizar diversos tests integrales
puede ver un video de apoyo.
ż
f ( x ) g( x )dx

nos será muy útil a lo largo del curso.

2.5 diferentes nociones de convergencia


En general, los espacios de funciones tienen dimensión infinita. Eso hace
que que sus propiedades sean muy distintas a las de los espacios vectoriales
de tipo R N . Veamos un ejemplo. Sabemos que si tenemos una sucesión
acotada ~vn Ă R N siempre podemos extraer al menos una subsucesión que
sea convergente. Esto no ocurre en espacios de funciones en general. Por
ejemplo podemos considerar la siguiente sucesión de funciones
"
1 ´ n|x| si 0 ď |x| ď 1/n
vn ( x ) = .
0 si 1/n ă |x|

Observamos que vn son todas funciones continuas. Se tiene que

vn (0) = 1 @ n ‰ 0,

mientras que
vn ( x ) Ñ 0 @ x ą 0.
Por lo tanto, toda subsucesión converge a
"
1 si x = 0
v8 ( x ) = .
0 si 0 ă x

De manera que no podemos elegir una subsucesión que tenga un límite


continuo. Es decir, nuestra sucesión de funciones continuas cuya norma esta
2.5 diferentes nociones de convergencia 25

uniformemente acotada no tiene subsucesiones convergentes. Queda claro


entonces que debemos ser muy precisos con varias nociones de convergencia
si es que queremos recuperar algunas de las propiedades conocidas como
por ejemplo la anteriormente mencionada de que sucesión acotada implica
subsucesión convergente.
Definición 2. Dadas una sucesión un ( x ) y una función u( x ) definidas en un
conjunto Ω,

‚ un P L p converge fuerte a u P L p , 1 ď p ď 8, si

lı́m }un ´ u} L p (Ω) = 0.


nÑ8

Esta convergencia se conoce como convergencia en sentido L p o conver-


gencia en norma y se denota como

un Ñ u en L p .

En el link https:
//youtu.be/IQeM3U6DY3s se
‚ un P L p converge débil a u P L p , 1 ă p ă 8, si puede ver un video de apoyo.

lı́m ( ϕ, un ) = ( ϕ, u) @ϕ P ( L p )˚ .
nÑ8

Es decir, si
ż ż
lı́m un ( x ) g( x )dx = u( x ) g( x )dx @g P Lq ,
nÑ8 Ω Ω

con
1 1
+ = 1.
p q
Esta convergencia se denota por

un á u en L p .

‚ un converge puntualmente en casi todo punto a u si

lı́m un ( x ) = u( x ) para casi todo punto en Ω


nÑ8

Así, volviendo al ejemplo anterior vemos que vn converge en sentido L2 a


la función idénticamente cero mientras que converge puntualmente en casi
todo punto a la función v8 .
La noción de convergencia en L p y convergencia débil en L p están relaciona-
das:
Lema 3. Sea f k una sucesión de funciones que converge fuerte en L p a f .
Entonces f k también converge débil a f .

Demostración. La convergencia débil se reduce a comprobar que


ż
( f n ( x ) ´ f ( x )) g( x )dx Ñ 0 @ g P Lq

26 espacios de lebesgue

y
1 1
+ = 1.
p q
Usando la desigualdad de Hölder se tiene que
ż
( f n ( x ) ´ f ( x )) g( x )dx ď } f ´ f k }L p }g}Lq Ñ 0 @ g P Lq .

Como se podía esperar, la implicación en el otro sentido es falsa en general.


La relación entre acotación de una determinada sucesión y su convergencia
débil se resume en los siguientes resultados (algunos de los cuales dejamos
sin demostración)
Teorema 12 (Principio de acotación uniforme y semicontinuidad inferior
débil de la norma). Sea f k una sucesión de funciones que converge débil a f
en L p . Entonces se tiene que
} f k }L p ď C
y
} f } L p ď lı́m inf } f k } L p .
kÑ8

Demostración. La primera afirmación es una consecuencia del principio de


acotación uniforme. La segunda se reduce a observar que, definiendo

g( x ) = f ( x )| f ( x )| p´2 ,

por la desigualdad de Hölder se tiene que


ż
p
} f } L p = f ( x ) g( x )dx
ż
= lı́m inf f k ( x ) g( x )dx
kÑ8
ď lı́m inf } f k } L p }g} Lq
kÑ8
p´1
ď lı́m inf } f k } L p } f } L p .
kÑ8

Teorema 13 (Banach-Alaoglu). Sea 1 ă p ă 8 y f n P L p una sucesión acotada.


Entonces existe una subsucesión débilmente convergente a f P L p .
Veamos el siguiente esquema para las convergencias en los espacios L p con
1 ă p ă 8:

Sucesión Subsucesión
acotada convergente
en L p débil en L p

Sucesión que Sucesión que


converge converge
fuerte en L p débil en L p
2.6 convoluciones 27

2.6 convoluciones
Dadas dos funciones f y g definimos la convolución como
ż
def
(9) f ˚ g( x ) = f ( x ´ y) g(y)dy.
Rd

Obviamente
f ˚g = g˚ f
sin más que cambiar variables.
La convolución es una operación muy importante en análisis ya que apare-
ce naturalmente al resolver diferentes ecuaciones diferenciales linales o al
diseñar esquemas de aproximación de funciones.
Lema 4 (Desigualdad de Young). Dadas f P L p y g P Lq con

1 1 1
+ = 1+
p q r

se tiene que
} f ˚ g} Lr (Rd ) ď } f } L p (Rd ) }g} Lq (Rd ) .

Demostración. El caso r = 8 es una aplicación de la desigualdad de Hölder


mientras que el caso r = 1 es una aplicación del teorema de Fubini. Veamos
el caso general. Se tiene que
ż
| f ˚ g| ď | f ( x ´ y)||g(y)|dy
żR
d

ď | f ( x ´ y)|1˘p/r |g(y)|1˘q/r dy
Rd
ż
ď | f ( x ´ y)| p/r |g(y)|q/r | f ( x ´ y)|(r´p)/r |g(y)|(r´q)/r dy.
Rd

Ahora vamos a aplicar la desigualdad de Hölder con tres términos y expo-


nentes
p1 = r, p2 = pr/(r ´ p) y p3 = qr/(r ´ q).
Entonces se tiene
ż 1/r
p/r q/r p q
}| f ( x ´ y)| |g(y)| } Lr = | f ( x ´ y)| |g(y)| dy ,
Rd

(r´p)/r
}| f ( x ´ y)|(r´p)/r } L pr/r´p = } f } L p ,
(r´q)/r
}|g(y)|(r´q)/r } Lqr/(r´q) = }g} Lq .
Por lo tanto
ż ż
r´p r´q
}f ˚ g}rLr ď } f } L p }g} Lq | f ( x ´ y)| p |g(y)|q dydx,
Rd Rd

y, aplicando el teorema de Fubini, concluímos que

} f ˚ g} Lr (Rd ) ď } f } L p (Rd ) }g} Lq (Rd ) .


28 espacios de lebesgue

Vamos a ver una de las razones que hacen de las convoluciones un objeto
muy útil. Sea f una función L1 . Entonces, tal cual hemos señalado antes,
dicha función no tiene por qué ser continua. Sin embargo, si le aplicamos la
convolución con una función continua j, el nuevo objeto hereda las mejores
propiedades de la función j.
Lema 5. Sea f una función L p y sea j una función Cck . Entonces

g = f ˚ j P Ck .

Demostración. Comenzamos observando que j P Lq para todo 1 ď q ď 8. Si


definimos
g= f ˚j
tenemos que ż
g( x ) = f (y) j( x ´ y)dy.
Rd
Podemos calcular que
ż
g( x + h) ´ g( x ) = f (y)( j( x + h ´ y) ´ j( x ´ y))dy
Rd
ż
= f ( x ´ z)( j(z + h) ´ j(z))dz,
Rd

y por lo tanto

|g( x + h) ´ g( x )| ď } f } L p }( j(¨ + h) ´ j(¨))} Lq .

Usando que
lı́m }( j(¨ + h) ´ j(¨))} Lq = 0
hÑ0
se concluye la continuidad de g. Ahora observamos que, en caso de poder
intercambiar la derivada con la integral, tenemos que
ż
n
B xi g = f (y)Bxni j( x ´ y)dy
Rd

y por lo tanto g P C k . Por lo tanto solo nos queda por justificar el paso de
la derivada dentro de la integral. Veamos cómo podemos intercambiar la
derivada con la integral usando el Teorema de Fubini [15]. Para ello basta
con observar que
ż ż
B B
f (y) j( x ´ y)dy = f (y)( j( x ´ y) ´ j(( x1 , ...xi´1 , 0, xi+1 , ...xd ) ´ y))dy
Bxi Rd Bxi Rd
ż ż xi
B
= f (y) Bs j(( x1 , ..., xi´1 , s, xi+1 , ...xd ) ´ y)dsdy
Bxi Rd 0
y
ż ż xi ż
B
f (y)Bxi j( x ´ y)dy = ds f (y)Bs j(( x1 , ..., xi´1 , s, xi+1 , ...xd ) ´ y)dy,
Rd Bxi 0 Rd

por lo que basta con aplicar el Teorema de Fubini para concluir que
ż ż
B
f (y)Bxi j( x ´ y)dy = f (y) j( x ´ y)dy.
Rd Bxi Rd
2.7 mollifiers 29

2.7 mollifiers
Definimos ahora la siguiente función
#
´ 1 2
J ( x ) = Cd e si |x| ă 1
1´|x|

0 si no

donde !´1 A veces se utiliza la notacion


ż
´ 1 2 D(R) = Cc8 (Rd ).
Cd = e 1´|x| dx .
B(0,1)
Se define el soporte de una
De esta manera se tiene que función como el conjunto de
puntos donde la función no
vale cero.
J ( x ) ě 0, }J }L1 = 1.

Si ahora definimos el espacio


def
(10) Cc8 (Rd ) = C8 (Rd ) X Cc (Rd ),

observamos que
J P Cc8 .
De la misma manera, para ε ą 0, definimos la siguiente familia de funciones
llamadas mollifiers
1
Jε ( x ) = d J ( x/ε) P Cc8 .
ε
Sin más que cambiar variables observamos que

}Jε } L1 = 1.

Si ahora definimos
g = f ˚J
tenemos que ż
g( x ) = f (y)J ( x ´ y)dy.
Rd

Ahora observamos que


ż
Bxni g = f (y)Bxni J ( x ´ y)dy
Rd

y por lo tanto g P C8 . Observamos entonces que la convolución con un


mollifier es una buena manera de obtener funciones regulares de una función
arbitraria dada. Esa observación es la clave del siguiente resultado
Teorema 14. El conjunto C8 (Rd ) es denso en L p (Rd ) para 1 ď p ă 8. Es
decir, dada una función f P L p se tiene que para todo δ ą 0 existe e(δ) y una
f e P C8 tal que
} f ´ f e } L p ď δ.

Demostración. Dada una función f definimos

f e = f ˚ Je ,
30 espacios de lebesgue

para cierto e que fijaremos luego. Por lo visto anteriormente se tiene que f e P
C8 . Cambiando variables y usando la definición de los mollifiers podemos
calcular que
ż
f (x) ´ f e (x) = f (x) ´ f ( x ´ y)Je (y)dy
Rd
ż
= f (x) ´ f ( x ´ ez)J (z)dz
Rd
ż ż
= f (x) J (z)dz ´ f ( x ´ ez)J (z)dz
Rd Rd
ż
= ( f ( x ) ´ f ( x ´ ez))J (z)dz
żR
d

= ( f ( x ) ´ f ( x ´ ez))J (z)dz.
B(0,1)

Ahora usamos la desigualdad integral de Minkowski [16, Teorema 6.19]

ż ˇż ˇp 1/p ż ż 1/p
p
ˇ ˇ
ˇ F (z, x )dµ(z)ˇ dν( x ) ď |F (z, x )| dν( x ) dµ(z), 1 ď p ă 8
Ω Ω Ω Ω
ˇ ˇ

con
F ( x, z) = f ( x ) ´ f ( x ´ ez)

dµ(z) = J (z)dz,

y
dν( x ) = dx

para obtener

ż ˇż ˇ p !1/p
ˇ ˇ
} f ´ f e }L p = ( f ( x ) ´ f ( x ´ ez))J (z)dzˇ dx
ˇ ˇ
ˇ
R d ˇ B(0,1) ˇ
ż
ď J (z)} f (¨) ´ f (¨ ´ ez)}L p dz.
B(0,1)

Esta desigualdad se puede Como se tiene que [3, 4]


escribir como
ż ż
} F (z, ¨)dz} L p ď }F (z, ¨)} L p dz lı́m } f (¨) ´ f (¨ ´ h)} L p = 0,
hÑ0

podemos elegir 0 ă e ! 1 tal que

} f (¨) ´ f (¨ ´ ez)} L p ď δ

y entonces

} f ´ f e } L p ď δ.
2.8 cut-offs y particiones de la unidad 31

2.8 cut-offs y particiones de la unidad


En ocasiones para resolver un determinado problema hay que estudiar las
propiedades de una determinada función en una región concreta de su
dominio. Para ello conviene localizar la función para olvidarnos del resto del
dominio. Es entonces cuando las funciones cut-off, funciones que valen 1 en
un conjunto concreto A y valen 0 fuera de un conjunto mayor B, son muy
útiles.
Vamos a construir explicitamente una función con esas características. Defini-
mos ahora la función
#
´1
e y si y ą 0,
m(y) = .
0 si no

Esta función m P C8 (R). De la misma manera podemos definir


m(y)
M(y) = .
m ( y ) + m (1 ´ y )
De nuevo, esta función cumple 0 ď M (y) ď 1, M P C8 . Concretamente, si

M (y) = 0 si y ď 0.

Además
M (y) = 1 si 1 ´ y ď 0.
Ahora definimos la función cut-off

ζ ( x ) = M2 (2 ´ |x|/R).

Observamos que si |x| ă R se tiene que

ζ ( x ) = 1,

mientras que si |x| ą 2R entonces

ζ ( x ) = 0.

Así ζ es una función cut-off. Ejemplos similares se pueden construir para


conjuntos más generales. Estas funciones son muy usadas tanto en Análisis
como en Geometría Diferencial porque permiten localizar el problema en un
subconjunto del mismo.
Las funciones cut-off se pueden usar para demostrar el siguiente resultado:
Teorema 15. El conjunto Cc8 (Rd ) es denso en L p (Rd ) para 1 ď p ă 8. Es
decir, dada una función f P L p se tiene que para todo δ ą 0 existe una f δ P Cc8
tal que
} f ´ f δ } L p ď δ.
La demostración se deja como ejercicio.
Las funciones cut-off sirven de base para construir las llamadas particiones de
la unidad. Consideremos un conjunto compacto K que esta cubierto por la
colección de abiertos Ui
K Ă Yik=1 Ui .
Entonces existen funciones ζ i P C8 (Rd ), i = 0, 1, ..., k tales que
32 espacios de lebesgue

‚ 0 ď ζ i ď 1,


k
ÿ
ζ i ( x ) = 1,
j =0

‚ el soporte de ζ 0 está contenido en Rd ´ K ,

‚ ζ i , i = 1, ...k, tienen soporte compacto y está contenido en Ui .

2.9 conclusiones
En este capítulo hemos recordado algunos teoremas de teoría de la integración
de Lebesgue así como la definición de los espacios de Lebesgue. Además
hemos profundizado en estos espacios y hemos probado diversas propiedades
(como es que son un espacio de Banach o una caracterización de los espacios
duales) así como varias desigualdades que los relacionan (Hölder, Young
e interpolación). De la misma manera hemos probado varios teoremas de
densidad para espacios L p . Estos teoremas nos serán útiles al permitir reducir
la demostración de determinada propiedad en L p a la demostración de
esa misma propiedad en un subconjunto denso. A primera vista este tipo
de argumentos nos pueden parecer útiles pero oscuros, sin embargo esto no
debería ser así. Por ejemplo podemos considerar los números reales como
analogía de los espacios L p . De esta manera, los números racionales serían
la analogía del subconjunto denso, por ejemplo Cc8 . El hecho de que los
números racionales sean densos en los reales es algo clave por ejemplo en
cómo maneja un ordenador las operaciones. Con esto en mente parece más
razonable esta tarea de localizar subconjuntos de funciones lo mejor posibles
que sean densos, ya que nos permitirá operar con las funciones L p generales.
También hemos visto varias nociones de convergencia que es muy importante
conocer.
Una idea que es muy importante retener de cara a tener intuición es que,
si bien una función L p , 1 ď p ă 8 no tiene por qué tener límite cuando
|x| Ñ 8, en caso de que dicho límite exista debe ser idénticamente 0. Esta
observación nos permite pensar los espacios L p como una familia de espacios
que valora decaimiento y singularidades. Así una función L8 no tiene singula-
ridades ni (necesariamente) decaimiento mientras que una función L p tiene
singularidades y decaimiento de determinado orden.

2.10 otras fuentes


El lector interesado en profundizar más puede consultar [3, 4, 5, 13, 16, 21,
22, 24, 25].
Concretamente, los teoremas de teoría de la integración de Lebesgue se
pueden consultar en [21]. Por ejemplo, los teoremas de la convergencia
monótona, de la convergencia dominada y los lemas de Fatou y el lema del
término que falta en el lam de Fatou corresponden a las secciones 1.6-1.9 de
2.10 otras fuentes 33

[21]. De la misma manera, los teoremas de la convergencia monótona y de la


convergencia dominada y el lema de Fatou se pueden ver en los teoremas
IV.1 y IV.2 y el Lema IV.1 de [3] o en los teoremas 4.1, 4.2 y el Lema 4.1 de
[4]. El teorema del término que falta en el Lema de Fatou (también conocido
como Lema de Brezis-Lieb) es el ejercicio 4.17 de [4].

Los teoremas de Fubini y Tonelli se pueden ver en los teoremas IV.4 y IV.5 de
[3], en los teoremas 4.4 y 4.5 de [4] y en la sección 1.12 de [21].

Para conocer más teoría sobre los espacios L p se puede consultar el capítulo
4 de [3], el capítulo 4 de [3] y el capítulo 6 de [16]. En particular, que los
espacios L p son un espacio de Banach se puede consultar en los teoremas IV.7
y IV.8 de [3], 4.7 y 4.8 [4], en la sección 2.7 de [21], en el teorema 5.1 de [5] o en
el 6.6 de [16]. De la misma manera los teoremas de densidad se corresponden
con los teoremas 4.3 y 4.22, el corolario 4.23 de [4] o a la proposición 6.7 de
[16]. Si se prefiere, para los resultados de densidad se puede consultar los
teoremas IV.3, IV.22 y el corolario IV.23 de [3] o las secciones 2.16 y 2.19 de
[21] y el teorema 8.17 de [16]. La dualidad de los espacios L p se corresponde
con la sección 4.3 de [4] y la IV.3 de [3] además de con la sección 2.18 de [21]
o 6.15 de [16].

Las desigualdades de Hölder y interpolación se encuentran en el teorema


IV.6 de [3], 4.6 de [4], 2.3 de [21] o 6.2 y 6.10 de [16]. La desigualdad de Young
para convoluciones se halla en la sección 4.2 de [21], en el teorema IV.30 de
[3] y el 4.33 de [4] o en el corolario 1.21 de [13]. También puede comprobarse
en el Apéndice A de [24] o la sección 8.2 de [16].

La convergencia débil es el tema que trata la sección 2.9 de [21]. Los teoremas
del principio de acotación uniforme (uniform boundedness principle) y la
semicontinuidad inferior débil de la norma se pueden ver en las secciones 2.11
y 2.12 de [21]. El teorema de Banach-Alaoglu corresponde a la sección 2.18 de
[21] mientras que una versión más general se puede ver en el teorema 3.16 de
[4]. El lector que quiera profundizar en más maneras de definir convergencias
puede leer la sección 2.4 de [16].

Otra posible fuente para profundizar en los mollifiers es la sección 2.16 de


[21], y los capítulos 4 de [3] y [4], el capítulo 3 de [22] o la sección 8.2 de [16].

La existencia de particiones de la unidad se puede consultar en el Lema IX.3


[3] o el Lema 9.3 de [4].

De la misma manera el lector más avanzado puede consultar [25] y en


concreto las lecciones 2 y 3 o la sección 1.2.10-1.2.12 de [2]

Finalmente, el lector interesado también puede consultar el blog de Teren-


ce Tao donde aparecen sus apuntes de la asignatura 245A, 245B y 245C.
Concretamente, se puede consultar https://terrytao.wordpress.com/2009/01/09/
p
245b-notes-3-lp-spaces/ para la definición y propiedades de los espacios L ,
https://terrytao.wordpress.com/2009/03/30/245c-notes-1-interpolation-of-lp-spaces/
para la interpolación en espacios L p (hasta el punto 2) y https://terrytao.
wordpress.com/2010/10/02/245a-notes-4-modes-of-convergence/ para diversas mane-
ras de converger.
34 espacios de lebesgue

2.11 ejercicios sugeridos


Ejercicio 1. Calcula
x 2 ´ y2
ż8ż8
dxdy
1 1 ( x 2 + y2 )2
y
x 2 ´ y2
ż8ż8
dydx
1 1 ( x 2 + y2 )2
PISTA: Calcula
B y
By x + y2
2

Ejercicio 2. Demuestra que L1 es un espacio vectorial.


Ejercicio 3. Demuestra que L1 es un espacio vectorial normado.
Ejercicio 4. Demuestra que L2 es un espacio de Banach.
Ejercicio 5. Demuestra que
ż
x f , gy L2 = f ( x ) g( x )dx

es un producto interno para L2 .


Ejercicio 6. Demuestra la desigualdad de Minkowski
ż ˇż ˇ p 1/p ż ż 1/p
p
ˇ ˇ
ˇ F ( x, y)dxˇ dy ď |F ( x, y ) | dy dx, 1 ď p ă 8
Ω Ω Ω Ω
ˇ ˇ

PISTA: Usando un argumento de densidad considera


N
ÿ
F ( x, y) = X ( x )1 A j ( y ).
j =1

Ejercicio 7. Demuestra el teorema del término que falta en el lema de Fatou


para el caso p = 1. Es decir, demuestra que si
ż
| f n ( x )|dx ď C

se tiene que
ż
lı́m (| f n ( x )| ´ | f n ( x ) ´ f ( x )| ´ | f ( x )|) dx = 0.
nÑ8 Ω

donde f es el límite puntual de f n .


En el link https:
//youtu.be/Cnh-D1D4kyQ se Ejercicio 8. Demuestra que si tenemos una sucesión f n tal que
puede ver un video de apoyo.
f n ( x ) á f ( x ) en L2

y
} f n } L2 Ñ } f } L2
entonces
} f ´ f n } L2 Ñ 0.
2.11 ejercicios sugeridos 35

Ejercicio 9. Sea 1 ď p ă 8. Demuestra que si tenemos una sucesión f n tal


que
f n ( x ) Ñ f ( x ) en casi todo x
y
} f n }L p Ñ } f }L p
entonces
} f ´ f n } L p Ñ 0.
Ejercicio 10. Construye una sucesión de funciones f n tales que

} f n } L2 = C

pero que f n no converjan en sentido L2 a nada.


Ejercicio 11. Construye una función cut-off que sea 1 si |x| ă R y 0 si |x| ą S
con S ą R.
Ejercicio 12. Construye una función cut-off unidimensional que valga 1 en
un intervalo arbitrario I y 0 fuera de un intervalo J. PISTA: Usa un mollifier.
Ejercicio 13. Demuestra que Cc8 es un subconjunto denso de L p 1 ď p ă 8.
Ejercicio 14. Demuestra o da un contraejemplo de que Cc8 es un subconjunto
denso de L8 .
Ejercicio 15. Estudia la convergencia débil de f k ( x ) = cos(kx ) en L2 ([´π, π ]).
¿Cuál es la norma } f k } L2 ? ¿Converge fuerte la sucesión f k ?
3 SERIES Y TRANSFORMADAS DE FOU-
RIER

Una de las principales herramientas del Análisis Matemático es el llamado


análisis de Fourier, ya sea en forma de series de Fourier o de transformada
de Fourier. Estas herramientas fueron descubiertas a finales del siglo XVIII y
principios del siglo XIX y, si bien llevan el nombre de Fourier, Cauchy hizo
los mismos desarrollos y, aún antes, los Bernoulli o el mismísimo Euler ya
trabajaron con fórmulas similares cuando trataban de resolver ciertas EDPs
lineales [8, 9, 10].
Veamos desde donde encaramos este nuevo capítulo del curso:
De dónde venimos: En el capítulo anterior hemos recordado los espacios
de Lebesgue de funciones integrables L p así como mejorado nuestro conoci-
miento de ellos y sus propiedades. Dichos espacios ya fueron introducidos
en cursos anteriores de Teoría de la Medida, sin embargo, hemos avanzado
en sus propiedades.
A dónde vamos: En este capítulo vamos a repasar las nociones de transfor-
mada y de serie de Fourier. Comenzaremos con un repaso de las series de
Fourier a modo de calentamiento antes de pasar a la transformada de Fourier.
Aunque dichos conceptos ya aparecieron en cursos anteriores, ahora vamos a
profundizar más en ellos. De la misma manera vamos a repasar la noción de
distribución o función generalizada y de derivada débil. Una vez visto esto
estaremos en condiciones de estudiar espacios funcionales más sofisticados
como es el caso de los espacios de Sobolev así como los operadores integrales
singulares.
Los objetivos de este capítulo son
Objetivos mínimos Objetivos avanzados
Conocer algunos teoremas básicos Conocer las distribuciones
de la convergencia y la clase de Schwartz
de las series de Fourier
Conocer algunos teoremas básicos Conocer las distribuciones temperadas
de la convergencia
de la transformada de Fourier
Conocer las principales propiedades Estar familiarizado con
de series y transformadas de Fourier la idea de derivada débil

3.1 las series de fourier


Como calentamiento vamos a comenzar estudiando las series de Fourier y su
convergencia. Esta teoría sirve también para
funciones que tomen valores
complejos.

37
38 series y transformadas de fourier

Sea L ą 0 un parámetro arbitrario. Consideramos el intervalo [´L, L] y las


funciones
1 π
ϕk ( x ) = ? ei L xk .
2L
En esta sección vamos a considerar funciones 2L´periódicas, es decir, funcio-
nes tales que
u( x ) = u( x + 2L) @ x.

Queremos ver cómo construir y bajo qué condiciones vamos a tener un


desarrollo de la forma
8
ÿ
u( x ) = û` ϕ` ( x ).
`=´8

Vamos a olvidarnos por el momento del caso de desarrollos en serie de


funciones y a centrarnos en el caso, ya conocido, del álgebra lineal en R N . En
dicho espacio (de dimensión finita N) tenemos combinaciones lineales de la
forma
N
ÿ
~v = ~`,
c` ϕ
`=1

donde ϕ~ ` forman una base ortonormal del espacio. Usando que ϕ ~ ` forman
una base ortonormal y escribiendo ~v ¨ ϕ~n para el producto escalar, obtenemos

~v ¨ ϕ~n = cn .

Por lo tanto,
N
ÿ
~v = ~` ) ϕ
(~v ¨ ϕ ~`,
`=1

Esta es la idea que queremos desarrollar en el caso de funciones. Lo primero


Muchas veces a lo largo de esta es observar que, si n ‰ k,
sección haremos uso de la
fórmula de Euler żL
ϕn ¨ ϕk = ϕn ( x ) ϕk ( x )dx
eiθ = cos(θ ) + i sin(θ ). ´L
żL
= ϕn ( x ) ϕ´k ( x )dx
´L
żL
1 π π
= ei L xn e´i L xk dx
2L ´L
żL
1 π
= ei L x(n´k) dx
2L ´L
ˇL
1 1 i πL x (n´k ) ˇ
ˇ
= π e
2L i L (n ´ k ) ˇ
´L

1 1   π  π  ˇˇ L
= cos x (n ´ k ) + i sin x (n ´ k ) ˇˇ
2L i πL (n ´ k ) L L ´L
= 0,
3.1 las series de fourier 39

mientras que
żL
ϕn ¨ ϕn = ϕn ( x ) ϕn ( x )dx
´L
żL
= ϕn ( x ) ϕ´n ( x )dx
´L
żL
1
= 1dx
2L ´L
= 1.

Así, las funciones ϕk ( x ) son ortonormales (con respecto al producto interno


que hemos definido)[7].
Por lo tanto, dada una función u( x ) podemos tratar de definir

û` = xu, ϕ` y L2
żL
= u( x ) ϕ` ( x )dx
´L
żL
= u( x ) ϕ´` ( x )dx,
´L

y entonces
8
ÿ
u( x ) = û` ϕ` ( x )
`=´8
ÿ8
= xu, ϕ` y L2 ϕ` ( x )
`=´8
!
8 żL
1 ÿ π
=? u(z)e´i L z` dz ϕ` ( x )
2L `=´8 ´L
!
8 żL
1 ÿ π π
(11) =? u(z)e L dz ei L x` .
´i z `
2L `=´8 ´L

En un cierto sentido que especificaremos más adelante, podemos pensar que para
calcular la serie de Fourier de una función lo que hacemos es realizar muchos tests
o mediciones de qué hace esa función cuando la multiplicamos contra distintas
exponenciales complejas e integramos. Siguiendo esta analogía se tiene que integrar
contra las distintas exponenciales complejas, es decir, calcular los coeficientes
de Fourier, sería, de alguna manera, realizar mediciones, de manera que si
sabemos todas estas mediciones conocemos la función.
Hemos obtenido así una expresión de la función u como serie de exponencia-
les complejas. Sin embargo hay varias dudas razonables:

1. ¿cuándo converge la serie (11)? Cada vez que uno escribe una suma in-
finita tiene que preguntarse si dicha suma tiene, para empezar, sentido.

2. ¿qué funciones u se pueden desarrollar como serie de exponenciales


complejas? Una manera de llegar a hacerse esta pregunta parte del
hecho de que las funciones ϕn son regulares. Por lo tanto, una suma
finita de ellas será igualmente regular. Así, uno podría pensar que (11)
40 series y transformadas de fourier

sólo tendría sentido para funciones infinitamente regulares o, por el


contrario, que el hecho de que la suma en (11) sea infinita estropea la
regularidad de u.

3. ¿qué significado preciso tiene el signo = en (11)? De otra manera, ¿es


verdad que, para cualquier x0 P [´L, L] se tiene
!
8 żL
1 ÿ π π
u ( x0 ) = ? u(z)e´i L z` dz ei L x0 ` ?
2L `=´8 ´L

Por supuesto, esta pregunta esta relacionada con la anterior.


Definimos la suma parcial
!
N N żL
ÿ ÿ 1 ´i πL z` π
(12) S N u( x ) = û` ϕ` ( x ) = u(z)e dz ei L x ` .
2L ´L
`=´N `=´N

Estamos interesados en ver cuándo y en qué sentido la suma parcial (12)


converge.
Nuestra intención ahora es sumar la suma parcial (12) de manera que al
final quede un operador integral de tipo convolución. Para eso tenemos el
La función D N recibe el siguiente lema:
nombre de Núcleo de Dirichlet.
Lema 6. Tenemos que
żL
(13) S N u( x ) = u(z)D N ( x ´ z)dz,
´L
con
1 sin N + 21 πL z
 
D N (z) = .
sin πL 2z

2L
Demostración. La prueba se basa en la fórmula de la suma parcial de la serie
geométrica. Gracias a (12) tenemos que
!
N żL
ÿ 1 π π
S N u( x ) = u(z)e´i L z` dz ei L x`
2L ´L
`=´N
N
1 L
ż ÿ π π
= u(z) e´i L z` ei L x` dz
2L ´L
`=´N
żL N
1 ÿ π
= u(z) ei L (x´z)` dz
2L ´L
`=´N
żL N  `
1 ÿ π
= u(z) ei L (x´z) dz
2L ´L
`=´N
żL N `
1 ´i πL ( x´z) N
ÿ π
 π
= u(z)e ei L (x´z) N ei L (x´z) dz
2L ´L
`=´N
żL N   N +`
1 π ÿ π
= u(z)e´i L (x´z) N ei L (x´z) dz
2L ´L
`=´N
żL 2N  n
1 π ÿ π
= u(z)e´i L (x´z) N ei L (x´z) dz.
2L ´L n =0
3.1 las series de fourier 41

Ahora usamos que


k
ÿ 1 ´ r k +1
rj = ,
1´r
j =0

para obtener
π
!
1 ´i π (x´z) N 1 ´ e(2N +1)i L (x´z)
D N ( x ´ z) = e L π .
2L 1 ´ ei L (x´z)

Observamos que

1 ´ r k +1 r´1/2 1 ´ r k+1 r´1/2 ´ r k+1/2


= ´1/2 = ´1/2 .
1´r r 1´r r ´ r1/2

Por lo tanto, llegamos a que


π
!
1 ´i π (x´z) N 1 ´ e(2N +1)i L (x´z)
D N ( x ´ z) = e L π
2L 1 ´ ei L (x´z)
π π
1 e´( N +1/2)i L (x´z) ´ e( N +1/2)i L (x´z)
= π π
2L e´i L (x´z)/2 ´ ei L (x´z)/2
1 sin N + 21 πL ( x ´ z)
 
= .
sin πL x´z

2L 2

Por lo tanto, para estudiar la convergencia de las series de Fourier basta con
estudiar las propiedades del núcleo de Dirichlet. El siguiente lema recoge
algunas propiedades básicas y, a la vez, útiles:
Lema 7. Se tiene que
żL
(14) D N (z)dz = 1.
´L

Como además D N (z) es par, se tiene que


żL ż0
1
(15) D N (z)dz = D N (z)dz = .
0 ´L 2

Demostración. Observamos que

N
ÿ N
ÿ  π 
π
ein L z = 1 + 2 cos n z .
n=´N n =1
L

Entonces llegamos a que

N
1 ÿ 1  π 
DN (x) = + cos n z ,
2L n=1 L L

y se concluye el resultado.
42 series y transformadas de fourier

Ahora consideramos
żL
IN = |u( x ) ´ S N u( x )|2 dx.
´L

La integral IN aparece cuando Trivialmente se tiene


uno considera la aproximación 0 ď IN .
de una función u como suma
finita de ϕ` de tal manera que Observamos que
se tenga menor error cuadrático N
medio. Es decir, es una especie
ÿ
}S N u}2L2 = |û` |2 ,
de mínimos cuadrados.
`=´N

żL żL N
ÿ
S N u( x )u( x ) = û` ϕ` ( x )u( x )dx
´L ´L `=´N
N
ÿ żL
= û` ϕ` ( x )u( x )dx
`=´N ´L
N
ÿ
= û` û`
`=´N
N
ÿ
= |û` |2 ,
`=´N

żL N
ÿ
S N u( x )u( x ) = |û` |2 .
´L `=´N

Además, desarrollando obtenemos


żL  
IN = (u( x ) ´ S N u( x )) u( x ) ´ S N u( x ) dx
´L
żL
= |u( x )|2 ´ S N u( x )u( x ) ´ S N u( x )u( x ) + |S N u( x )|2 dx
´L
żL N
ÿ N
ÿ
2 2
= |u( x )| dx ´ 2 |û` | + |û` |2
´L `=´N `=´N
N
ÿ
= }u}2L2 ´ |û` |2 .
`=´N

Por lo tanto, usando que IN ě 0 obtenemos

N
ÿ
(16) |û` |2 ď }u}2L2 ,
`=´N

y, tomando el límite N Ñ 8, concluímos la desigualdad de Bessel


8
ÿ
(17) |û` |2 ď }u}2L2 .
`=´8
3.1 las series de fourier 43

Esto responde a la primera pregunta: la serie no diverge y de converger no


está del todo claro a qué (al menos en sentido de ser una función en el espacio
L2 ). El lema 6 nos permite escribir
żL
u( x ) ´ S N u( x ) = u( x ) ´ u(z)D N ( x ´ z)dz
´L
ż x´L
= u( x ) + u( x ´ y)D N (y)dy
x+ L
żL
= u( x ) ´ u( x ´ z)D N (z)dz,
´L

ya que para una función periódica


ż a+ L żL
f ( x )dx = f ( x )dx @ a ě 0.
a´L ´L

Usando ahora el lema 7, obtenemos que


żL
u( x ) = u( x ) D N (z)dz,
´L

y entonces
żL
(18) u( x ) ´ S N u( x ) = (u( x ) ´ u( x ´ z))D N (z)dz.
´L

Por lo tanto, para probar la convergencia de las series de Fourier tenemos


que estudiar las propiedades de la integral
żL
(u( x ) ´ u( x ´ z))D N (z)dz.
´L

El problema de la convergencia de las series de Fourier es un problema


clásico que ha sido estudiado por multitud de matemáticos en la historia.
Como cualquier tema de investigación candente no ha estado ausente de
cierta polémica. Así durante el siglo XVIII y principios de XIX se creía que,
dada una función continua cualquiera, la serie de Fourier de dicha función
convergía puntualmente a dicha función. Es a finales del siglo XIX cuando du
Bois-Reymond construye una función continua cuya serie de Fourier diverge
en un punto. Finalmente, en 1966, Carleson [6] probó la convergencia puntual
para casi todo punto.
Antes de comenzar con los teoremas de convergencia de series de Fourier,
necesitamos un lema previo: El lema de Riemann-Lebesgue
se puede probar con muchas
Lema 8 (Lema de Riemann-Lebesgue). Sea f P C1 ([´L, L]) una función menos hipótesis en la función f .
periódica. Entonces se tiene que Este lema debe compararse con
el ejercicio 14 de la hoja 1.
żL   
1 π
lı́m f (z) sin N+ z dz = 0.
NÑ8 ´L 2 L
44 series y transformadas de fourier

Demostración. Vamos a integrar por partes. Tenemos que


żL  


I= f (z) sin N+ z dz
´L 2L
 !
´ cos N + 12 πL z
żL
= f ( z )Bz dz
N + 12 πL

´L

cos N + 12 πL z
żL  
= Bz f ( z ) dz
N + 21 πL

´L
  ! ˇz = L
´ f (z) cos N + 21 πL z ˇ
+ 1 π
 ˇ .
N+2 L ˇ
z=´L

Usando la periodicidad llegamos a que


ˇż   ˇˇ
ˇ L cos N + 21 πL z 2L2
Bz f ( z ) dz  } f }C 1 .
ˇ ˇ
|I| ď ˇ ď
N + 12 πL ˇ π N + 12
 ˇ
ˇ ´L

Por lo tanto, tomando el límite,


żL   
1 π
lı́m f (z) sin N+ z dz = 0.
NÑ8 ´L 2 L

Antes de seguir debemos recordar la definición de convergencia uniforme:


Definición 3. Dadas una sucesión un ( x ) y una función u( x ),

‚ un converge puntualmente a u si

lı́m un ( x ) = u( x ) @ x P Ω
nÑ8

‚ un converge uniformemente a u si

lı́m }un ´ u}C(Ω) = lı́m máx |un ( x ) ´ u( x )| = 0.


nÑ8 nÑ8 xPΩ

Equipados con las nociones de convergencia de la definición 2 y la definición


3, la expresión de la diferencia entre u y la suma parcial de la serie de
Fourier S N u (18) y el Lema de Riemann-Lebesgue 8 ya podemos enunciar los
siguientes teoremas que estudian la convergencia de las series de Fourier.
Comencemos por los teoremas que aseguran convergencia puntual:
Teorema 16. Sea u( x ) P C2 ((´L, L)) una función periódica. Entonces la serie
de Fourier converge uniformemente a u. Es decir,

lı́m }S N u ´ u}C((´L,L)) = 0.
NÑ8

En particular, tenemos que

lı́m S N u( x ) = u( x ), @x P [´L, L].


NÑ8
3.1 las series de fourier 45

Demostración. Tenemos que ver si

u( x ) ´ S N u( x )

converge a cero. Para eso tenemos que ver que


żL
IN = (u( x ) ´ u( x ´ z))D N (z)dz
´L

converge a cero. Lo primero es observar que el núcleo de Dirichlet es una


función par, por lo que
żL
Bx u( x )zD N (z)dz = 0.
´L

Por lo tanto
żL żL
IN = (u( x ) ´ u( x ´ z))D N (z)dz ´ Bx u( x )zD N (z)dz,
´L ´L

de donde
1 L u( x ) ´ u( x ´ z)
ż   
1 π
IN = sin N+ z dz
sin πL 2z

2L ´L 2 L
żL   
Bx u( x )z 1 π
´ π z sin
 N+ z dz
´L sin L 2 2 L
1 L u( x ) ´ u( x ´ z) ´ Bx u( x )z
ż   
1 π
= sin N+ z dz.
sin πL 2z

2L ´L 2 L

Definiendo
u( x ) ´ u( x ´ z) ´ Bx u( x )z
f (x) (z) =
2L sin πL 2z


observamos que basta con aplicar el Lema de Riemann-Lebesgue a la integral


anterior. Para ello es suficiente con comprobar que la función f (x) (z) P
C1 ([´L, L]) (como función de z y para cualquier x). Dadas las hipótesis sobre
la función u eso es fácil (basta con aplicar el teorema de Taylor a u y notar
que el seno del denominador solo se anula en z = 0).

El teorema anterior es fácil de probar, pero no es muy útil porque impone


muchas hipótesis a la función u. Una versión más general es
Teorema 17 (Dirichlet). Sea u( x ) una función continua a trozos cuya derivada
u x ( x ) también es continua a trozos. Entonces se verifica que

u( x +) + u( x´)
lı́m S N u( x ) = ,
NÑ8 2
donde x + y x´ denotan los límites laterales. Es decir, la serie de Fourier
converge puntualmente a la media de los límites laterales.

Demostración. Vamos a hacer un argumento distinto al anterior (aunque el


argumento anterior se puede afinar hasta cubrir también este caso. Ahora nos
vamos a apoyar en la desigualdad de Bessel para funciones ortonormales
φn generales para obtener el mismo resultado que nos daba el Lema de
46 series y transformadas de fourier

Riemann-Lebesgue (Lema 8). Fijamos x P [´L, L]. Usando las ideas anteriores
y los lemas 6 y 7 tenemos que
ż0 żL
u( x +) + u( x´)
= u( x +) D N (z)dz + u( x´) D N (z)dz.
2 ´L 0

Por lo tanto,
u( x +) + u( x´)
IN = ´ S N u( x )
2
ż0
= (u( x +) ´ u( x ´ z))D N (z)dz
´L
żL
+ (u( x´) ´ u( x ´ z))D N (z)dz
0
u( x´) ´ u( x ´ z) sin N + 21 πL z
żL  
= dz
sin πL 2z

0 2L
u( x +) ´ u( x ´ z) sin N + 12 πL z
ż0  
+ dz.
sin πL 2z

´L 2L

Ahora observamos que


1
π 
sin N+ 2 Lz
φN (z) = ,
2L
satisfacen żL
1 n
φn (z)φ` (z)dz = δ ,
0 8L `
donde δ`n
es la Delta de Kronecker que vale 1 si n = ` y 0 si no. Por lo tanto,
para concluir que

u( x +) ´ u( x ´ z) sin N + 12 πL z
ż0  
dz Ñ 0,
sin πL 2z

´L 2L
y
żL 1
π 
u( x´) ´ u( x ´ z) sin N+ 2 Lz
dz Ñ 0,
sin πL 2z

0 2L
usando la desigualdad de Bessel basta con comprobar que las funciones
u( x´) ´ u( x ´ z)
sin πL 2z


y
u( x +) ´ u( x ´ z)
sin πL 2z


están en L2 ([0, L]) y L2 ([0, ´L]), respectivamente. Como u es derivable a


trozos con derivada continua a trozos se tiene que las funciones anteriores
son continuas a trozos, por lo que pertenecen a los espacios L2 mencionados
anteriormente y podemos concluir el resultado.

Hay veces que la convergencia de las series de Fourier es puntual y no


uniforme. Esto está relacionado con el conocido fenómeno de Gibbs.
Vamos a concluir con un teorema que, si bien no asegura convergencia
puntual, se puede aplicar a muchas funciones:
3.1 las series de fourier 47

Teorema 18. Sea u( x ) P L2 ([´L, L]) una función periódica. Entonces la serie
de Fourier converge en sentido L2 a u. Es decir,

lı́m }S N u ´ u} L2 ([´L,L]) = 0.
NÑ8

Además, en este caso la Desigualdad de Bessel es una igualdad:


8
ÿ
|ûn |2 = }u}2L2 .
n=´8

Demostración. Fijamos ε ą 0. Por densidad podemos considerar uε una fun-


ción C2 (una versión regularizada usando mollifiers de una función simple
con soporte compacto en (´π, π ) si se quiere) tal que

|uε ( x )| ď |u( x )|

y
}u ´ uε } L2 ď ε.
Entonces, usando la desigualdad de Bessel,

}S N u ´ u} L2 = }S N u ´ S N uε + S N uε ´ uε + uε ´ u} L2
ď }S N u ´ S N uε } L2 + }S N uε ´ uε } L2 + }uε ´ u} L2
ď }S N (u ´ uε )} L2 + }S N uε ´ uε } L2 + }uε ´ u} L2
ď 2}u ´ uε } L2 + }S N uε ´ uε } L2
ď 2ε + }S N uε ´ uε } L2 .

Además se tiene que

S N uε ( x ) Ñ uε ( x ) uniformemente

por el teorema 16 y entonces

|S N uε ( x ) ´ uε ( x )|2 Ñ 0 uniformemente .

Observamos que entonces, por construcción de la función uε y el teorema 16,

|S N uε ( x ) ´ uε ( x )|2 ď 2|S N uε ( x )|2 + 2|u( x )|2 ď 4|u( x )|2 + ε,

si N " 1. Es decir,
g( x ) = 4u( x )2 + ε,
es una función dominante. Aplicando el teorema de la convergencia domina-
da con
f N ( x ) = |S N uε ( x ) ´ uε ( x )|2
concluímos que
ż ż
lı́m f N ( x )dx = lı́m |S N uε ( x ) ´ uε ( x )|2 dx = 0.
NÑ8 Ω NÑ8 Ω

Dado que ε era arbitrario concluímos el resultado.


48 series y transformadas de fourier

3.2 introducción a la transformada de fourier


En las secciones anteriores habíamos visto que las funciones 2L´periódicas
en el espacio L2 ([´L, L]) se podían escribir usando (11):
!
8 żL
1 ÿ ´i πL z` π
u( x ) = u(z)e dz ei L x` .
2L ´L
`=´8

Ahora nos gustaría considerar períodos cada vez mayores. De hecho, nos
gustaría considerar L = 8 porque entonces no estamos imponiendo ningún
requisito de periodicidad la función u( x ).
Definamos
π
ξ = `.
L
Consecuentemente,
π
dξ = .
L
Así la fórmula anterior queda
!
8 żL
1 ÿ π π π
u( x ) = u(z)e´i L z` dz ei L x`
2π L ´L
`=´8
!
8 żL
1 ÿ
= u(z)e ´iξz
dz eiξx dξ.
2π ´L
`=´8

No hay una única definición de Si ahora hacemos L Ñ 8 de manera que


la transformada de Fourier. Por
ejemplo, otras definiciones son dξ Ñ 0,
1 8
ż
û(ξ ) = u( x )e´iξx dx, la suma anterior es una suma de Riemann y el límite viene dado por la
2π ´8
ż8 integral
û(ξ ) = u( x )e´i2πξx dx,
1 8 8
ż ż
´8
1 8
ż (19) u( x ) = u(z)e´iξz dzeiξx dξ.
û(ξ ) = u( x )eiξx dx, 2π ´8 ´8
2π ´8
ż8 Esta igualdad motiva las siguientes definiciones:
û(ξ ) = u( x )ei2πξx dx.
´8 Definición 4. Definimos la transformada de Fourier de la función u( x ) como

ż8
def 1
(20) û(ξ ) = ? u( x )e´iξx dx,
2π ´8

para los valores de ξ P R tales que la integral anterior exista.

Definición 5. Definimos la transformada de Fourier inversa de la función


v(ξ ) como
ż8
def 1
(21) v̌( x ) = ? v(ξ )eiξx dξ.
2π ´8
Es decir, la transformada de Fourier de una función u, si existe, es otra
función û. Observamos entonces que la igualdad anterior (19) se reduce a

u = û.
q
3.3 la transformada de fourier de funciones absolutamente integrables 49

Por otro lado,


v̌(´x ) = v̂( x ).
y entonces se tiene
ûp( x ) = u(´x ).
Esta igualdad la hemos obtenido formalmente, es decir, sin ser del todo
precisos en los argumentos. Es importante notar que no siempre se puede
definir la transformada de Fourier (o la transformada de Fourier inversa) de
una función (al menos en el sentido de ser una función clásica). Sin embargo, es
suficiente que una función f ( x ) sea L1 para que exista fˆ(ξ ). Además se tiene
que ż
| fˆ(ξ )| ď | f ( x )|dx @ ξ.
R
Esto motiva estudiar las diferentes propiedades de la transformada de Fourier
en términos de los espacios de Lebesgue.

3.3 la transformada de fourier de funciones ab-


solutamente integrables
En la sección anterior hemos definido la transformada de Fourier en (20)
ż8
def 1
û(ξ ) = ? u( x )e´iξx dx.
2π ´8

Observamos que la transformada de Fourier es un operador integral

ˆ¨ : X Ñ Y,

donde X e Y son espacios de funciones. Por definición es obvio que este


operador es lineal. Es decir que si u y v son dos funciones con transformadas
de Fourier dadas por
ż8
1
û(ξ ) = ? u( x )e´iξx dx
2π ´8
ż8
1
v̂(ξ ) = ? v( x )e´iξx dx.
2π ´8

Entonces si w( x ) = c1 u( x ) + c2 v( x ) se tiene que

ŵ(ξ ) = c1 û(ξ ) + c2 v̂(ξ ).

Así que podemos considerar X = L1 . Una de las preguntas es ver entonces


quién es Y. Para ello tenemos que
Lema 9. Sea f P L1 (R), entonces fˆ P C (R). Además

} fˆ} L8 ď } f } L1 ,

y
lı́m fˆ(ξ ) = 0.
|ξ|Ñ8
50 series y transformadas de fourier

Demostración. Para ver que fˆ es continua tenemos que ver que la diferencia
ˇ ż8  ˇˇ
ˇ 1 
ˆ ˆ
| f ( ξ + h ) ´ f ( ξ )| = ˇ ?
ˇ u( x ) e ´i ( ξ + h ) x
´e ´iξx
dxˇˇ
2π ´8
ˇ ż8  ˇˇ
ˇ 1 ´iξx

´ihx
=ˇˇ ? u( x )e e ´ 1 dxˇˇ ,
2π ´8

tiende a cero. Entonces bastaría con ver que


ż8
1
lı́m | fˆ(ξ + h) ´ fˆ(ξ )| ď lı́m ? |u( x )||e´ihx ´ 1|dx = 0.
hÑ0 hÑ0 2π ´8

Si definimos
f h ( x ) = |u( x )||e´ihx ´ 1|,

observamos que
f h ( x ) Ñ 0 para casi todo x.

Además
| f h ( x )| ď 2|u( x )|

por lo que
g( x ) = 2|u( x )|

es una función dominante. Aplicando el teorema de la convergencia domi-


nada concluímos el resultado deseado. La última parte del lema se conoce
como Lema de Riemann-Lebesgue y ya la vimos para series de Fourier. Sin
embargo vamos a hacer una prueba diferente. Para ello observamos que,
dada u P L1 podemos conseguir v P Cc tal que

}u ´ v} L1 ď ε

donde ε es tan pequeño como se quiera. Entonces, usando que el soporte es


compacto (y por lo tanto está contenido en el intervalo ( a, b) para ciertos a y
b)
ż8
1
v̂(ξ ) = ? v( x )e´iξx dx
2π ´8
żb
1
=? v( x )e´iξx dx
2π a
ż a+π/ξ ż b !
1
=? + v( x )e´iξx dx
2π a a+π/ξ
ż b´π/ξ ż b !
1
=? + v( x )e´iξx dx
2π a b´π/ξ

Además, si cambiamos variables z = x ´ π/ξ


żb ż b´π/ξ
1 1
? v( x )e´iξx dx = ? v(z + π/ξ )e´iξ (z+π/ξ ) dz.
2π a+π/ξ 2π a
3.3 la transformada de fourier de funciones absolutamente integrables 51

Por lo tanto
ż a+π/ξ żb !
1 1
v̂(ξ ) = ? + v( x )e´iξx dx
2 2π a a+π/ξ
ż b´π/ξ żb !
1 1
+ ? + v( x )e´iξx dx
2 2π a b´π/ξ
ż a+π/ξ żb !
1 1
= ? + v( x )e´iξx dx
2 2π a b´π/ξ
ż b´π/ξ
1 1
+ ? v( x )e´iξx dx
2 2π a
ż b´π/ξ
1 1
´ ? v( x + π/ξ )e´iξx dx.
2 2π a
Si ahora tomamos el límite en ξ observamos que las dos primeras integrales
se anulan por anularse el integrando que es una función continua y por lo
tanto acotada mientras que las dos últimas, en el límite en ξ, se cancelan una
a la otra por la continuidad de la v. Entonces vemos que el resultado que
queremos probar es cierto para las funciones v P Cc . Sin embargo, se tiene
que
|û(ξ )| ď |û(ξ ) ´ v̂(ξ )| + |v̂(ξ )| ď }u ´ v} L1 + |v̂(ξ )|
de donde se concluye que el Lema de Riemann-Lebesgue es cierto para toda
función L1 .

Así, hemos visto que si f P L1 entonces podemos definir su transformada de


Fourier y dicha transformada de Fourier es una función continua. De hecho
hasta decae en infinito gracias al Lema de Riemann-Lebesgue. Sin embargo,
no podemos en principio iterar esta prueba para definir la transformada de
Fourier inversa ya que, aunque f P L1 , no podemos concluir que fˆ P L1 . Es
decir, de momento se puede definir la transformada de Fourier de funciones en
L1 pero aún no somos capaces de definir la transformada de Fourier inversa
de estas funciones imagen de L1 por este operador. Lo que si podemos hacer
es probar una serie de propiedades útiles siempre que asumamos suficiente
decaimiento en infinito.
Teorema 19. Sean u y v dos funciones con suficiente decaimiento en el infinito
y regularidad tales que sus transformadas de Fourier vienen dadas por
ż8
1
û(ξ ) = ? u( x )e´iξx dx
2π ´8
ż8
1
v̂(ξ ) = ? v( x )e´iξx dx.
2π ´8
Entonces

‚ Si w( x ) = Bx u( x ) entonces

ŵ(ξ ) = iξ û(ξ ).

Más generalmente, si w( x ) = Bxk u( x ), entonces

ŵ(ξ ) = (iξ )k û(ξ ).


52 series y transformadas de fourier

‚ De la misma manera, si w( x ) = xu( x ) entonces

ŵ(ξ ) = i ûξ (ξ ).

En general, si w( x ) = x k u( x ), entonces

dk û(ξ )
ŵ(ξ ) = ik .
dξ k

‚ Si w( x ) = u( x )v( x ) entonces

1
ŵ(ξ ) = ? û ˚ v̂.

‚ Si w( x ) = u ˚ v entonces
?
ŵ(ξ ) = 2π û(ξ )v̂(ξ ).

Demostración. Vamos a empezar por el primer punto. Por densidad vamos a


asumir que u, v son funciones Cc8 . Se tiene entonces que
ż8
1
ŵ(ξ ) = ? Bx u( x )e´iξx dx
2π ´8
ż8
1
= ´? u( x )Bx e´iξx dx
2π ´8
ż8

=? u( x )e´iξx dx
2π ´8
= iξ û(ξ ).

Para el segundo punto observamos que


ż8
1
Bξ û(ξ ) = Bξ ? u( x )e´iξx dx.
2π ´8

Tenemos que intercambiar la derivada y la integral. Este tipo de cálculo ya lo


hemos realizado en este curso usando el teorema de Fubini, por lo que ahora
vamos a usar otra idea. Observamos que
ż8
1
Bξ û(ξ ) = Bξ ? u( x )e´iξx dx
2π ´8
e´i(ξ +h)x ´ e´iξx
ż8
1
= lı́m ? u( x ) dx
hÑ0 2π ´8 h
ż8
1 e´ihx ´ 1
= lı́m ? u( x )e´iξx dx.
hÑ0 2π ´8 h

Ahora llamamos
e´ihx ´ 1
f h ( x ) = u( x )e´iξx .
h
Observamos que

f h ( x ) Ñ ´ixu( x )e´iξx en casi todo punto x.


3.3 la transformada de fourier de funciones absolutamente integrables 53

Además se tiene que


| f h ( x )| ď |x||u( x )|,
por lo que
g( x ) = |x||u( x )|
es una función dominante. Podemos entonces aplicar el teorema de la con-
vergencia dominada y concluir que
ż8
1 e´ihx ´ 1
Bξ û(ξ ) = lı́m ? u( x )e´iξx dx
hÑ0 2π ´8 h
ż8
1 e´ihx ´ 1
=? lı́m u( x )e´iξx dx
2π ´8 hÑ0 h
ż8
1
=? ´ixu( x )e´iξx dx,
2π ´8
de donde se sigue el resultado. El tercer punto se obtiene de la siguiente
manera:
ż8
1
ŵ(ξ ) = ? u( x )v( x )e´iξx dx
2π ´8
ż8  ż8 
1 1 iµx
=? ? v̂(µ)e dµ u( x )e´iξx dx
2π ´8 2π ´8
ż8 ż8
1 1
= ? ? v̂(µ)u( x )e´i(ξ´µ)x dµdx
2π ´8 2π ´8
ż8 ż8
1 1
=? ? v̂(µ)u( x )e´i(ξ´µ)x dxdµ
2π 2π ´8 ´8
ż8
1
=? v̂(µ)û(ξ ´ µ)dµ,
2π ´8
donde hemos usado el teorema de Fubini para intercambiar las integrales.
Nos queda el último apartado. Ahora observamos que
ż8 ż8
1
ŵ(ξ ) = ? u( x ´ y)v(y)dye´iξx dx
2π ´8 ´8
ż8 ż8
1
=? u( x ´ y)v(y)e´iξ (x´y) e´iξy dydx
2π ´8 ´8
ż8 ż8
1
=? u( x ´ y)v(y)e´iξ (x´y) e´iξy dxdy
2π ´8 ´8
ż8
= û(ξ )v(y)e´iξy dy
?´8
= 2π û(ξ )v̂(ξ ),

donde de nuevo hemos usado el teorema de Fubini.

Así vemos una característica importantísima de la transformada de Fou-


rier: permite intercambiar derivadas por multiplicadores iξ y productos por
convoluciones. Estas propiedades son múy útiles.
Queremos ver si podemos, dada una función L1 arbitraria, primero calcular
la transformada de Fourier y luego la transformada de Fourier inversa de
dicha transformada de Fourier. Antes de afrontar la respuesta a esta pregunta
54 series y transformadas de fourier

tenemos que realizar un cálculo que nos será útil. Concretamente tenemos
que calcular la transformada de Fourier de la función
2
f ( x ) = e´ax .

Se tiene que f ( x ) satisface

Bx f ( x ) = ´2ax f ( x ).

Y entonces
x f + 2a x f ( x ) = 0.
By {

Aplicando las propiedades anteriores,

iξ fp(ξ ) + 2aiBξ fˆ(ξ ) = 0

Así obtenemos la EDO


ξ
Bξ fˆ(ξ ) = ´ fp(ξ ).
2a
Si la resolvemos llegamos a
ξ2
fˆ(ξ ) = fˆ(0)e´ 4a .

Además, se tiene que


ż
1 2 1
fˆ(0) = ? e´ax dx = ? ,
2π R 2a
por lo que

1 ξ2
(22) fˆ(ξ ) = ? e´ 4a .
2a
Queremos estudiar si la transformada de Fourier es un operador invertible.
Para dar sentido a la transformada inversa de Fourier de una función que ya
es transformada de Fourier de otra tenemos el siguiente resultado:
Teorema 20 (Inversión de la transformada de Fourier). Sea f P L1 tal que
fˆ P L1 . Entonces
f¯ = fqˆ( x )
donde f¯ P C y
f = f¯ en casi todo punto x.

Demostración. Observamos que, por lo expuesto anteriormente en esta sec-


ción, el conjunto de funciones L1 tales que su transformada de Fourier es L1
no es vacío. Además fˆ P C y fqˆ P C también. Observamos también que como
el integrando en ż8 ż8
1
f (z)e´iξz dzeiξx dξ
2π ´8 ´8

no es L1 ,
no podemos aplicar sin más el teorema de Fubini. Para solucionar
este problema vamos a utilizar un argumento cercano a los mollifiers del
capítulo anterior.
3.4 la transformada de fourier de funciones de cuadrado integrable 55

Consideramos la función
1 ε2 2
ϕ(ξ ) = ? eiξx´ 4π |ξ| .

Usando la transformada de Fourier calculada anteriormente con
?
1 4π 1 2π
= 2 y? =
a e 2a ε
se tiene que
2
1 ´π |x´y|
ϕ̂(y) = e ε2 .
ε
Entonces se tiene que
ż ż ż
1 ε2 2
? fˆ(ξ )eiξx´ 4π |ξ| dξ = fˆ(ξ ) ϕ(ξ )dξ = f (ξ ) ϕ̂(ξ )dξ = f ˚ ψε
2π R R R

y
1 ´π |x|22
ψε ( x ) =
e ε .
ε
Dado que ψ es positiva, integra uno y es regular puede servirnos como
mollifier y entonces
lı́m f ˚ ψε = f en L1 .
εÑ0

Es decir, ż
1 2 2
? fˆ(ξ )eiξx´ε π|ξ| dξ Ñ f en L1 .
2π R
Al mismo tiempo, si definimos
2 2
uε (ξ ) = fˆ(ξ )eiξx´ε π|ξ|

tenemos que
lı́m uε (ξ ) = fˆ(ξ )eiξx en casi todo punto x.
εÑ0

Al mismo tiempo
g(ξ ) = | fˆ(ξ )|
es una función dominante, por lo que el teorema de la convergencia dominada
nos asegura que
ż ż
1 ε2 2
lı́m ? fˆ(ξ )eiξx´ 4π |ξ| dξ = fˆ(ξ )eiξx dξ = fqˆ( x ).
εÑ0 2π R R

3.4 la transformada de fourier de funciones de


cuadrado integrable
Comenzamos definiendo la clase de Schwartz
Definición 6. Se define
j
S = t f P C8 (R) t.q. Bx f decae más rápido que |x|n @ j, n P Nu
56 series y transformadas de fourier

Esta clase no es vacía porque se tiene

Cc8 Ă S .

Además el contenido es estricto, es decir, no son clases idénticas ya que


2
f ( x ) = e´|x| R Cc8

y
2
f ( x ) = e´|x| P S .
Lema 10. El conjunto S es denso en L p 1 ď p ă 8.

Demostración. Basta con recordar que Cc8 era denso en L p y notar el contenido
anteriormente mencionado.

Lema 11. Sea f P S , entonces fˆ P S .

Demostración. Por la definición de la clase de Schwartz se tiene que


j
g ( x ) = x n B x f ( x ) P L1 ,

por lo que existe


ĝ(ξ ).
Además, como n era arbitrario, ĝ P C8 . De la misma manera

ξ j Bxn ĝ P L8 .

Se tiene entonces que ĝ P S .

Equipados con estas herramientas podemos afrontar la demostración del


teorema de Plancherel:
Teorema 21 (Plancherel). Sea f P L2 entonces se puede definir fˆ P L2 y
además
} f } L2 = } fˆ} L2
y ż ż
f ( x ) g( x )dx = fˆ(ξ ) ĝ(ξ )dξ.
R R

Demostración. Consideramos el conjunto

L = t f P L1 t.q. fˆ P L1 u.

Obviamente se tiene que


S Ă L,
por lo que el conjunto no es vacío. Si fˆ P L1 se tiene que f P L8 y entonces
podemos aplicar la interpolación entre espacios de Lebesgue que vimos en el
capítulo anterior para concluir

S Ă L Ă L2 .

Además, de la densidad de S se infiere la densidad de L.


3.5 distribuciones 57

Consideremos ahora f , g P L. Se tiene que


ż ż  ż  ż ż
1 1
f ( x ) g( x )dx = f (x) ? ĝ(y)eiyx dy dx = f (x) ? ĝ(y)e´iyx dydx.
R R 2π R R 2π R

Usando ahora el Teorema de Fubini (ya que todas las funciones son L2 por la
definición de L), se tiene que
ż ż
f ( x ) g( x )dx = fˆ(y) ĝ(y)dy,
R R

de donde se infiere, sin más que tomar g = f , que

} f } L2 = } fˆ} L2 .

Por el teorema de inversión se tiene que

ˆ¨ : L Ñ L,

podemos definir la transformada de Fourier para funciones de L2 sin más que


usar la densidad de L. Para ello, dada una f P L2 tal que f R L consideramos
f j P L tales que
f j Ñ f en L2

Para cada f j podemos definir fˆj . Entonces, dado que f j es una sucesión de
Cauchy en L2 y L2 es un espacio de Banach, se tiene

} fˆj ´ fˆ` } L2 = } f j ´ f ` } L2 Ñ 0.

Por la misma razón, fˆj también es una sucesión convergente a alguna función
g P L2 . Definimos fˆ = g. Para concluir que la definición es correcta observa-
mos que la definición no depende de la sucesión f j elegida. En efecto, dada
otra sucesión h j que tienda a f se tiene que

}ĥ j ´ g} L2 = }ĥ j ´ fˆj + fˆj ´ g} L2 ď }ĥ j ´ fˆj } L2 + } fˆj ´ g} L2 .

Entonces calculamos que

}ĥ j ´ fˆj } L2 = }h j ´ f j } L2 ď }h j ´ f } L2 + } f ´ f j } L2 Ñ 0,

y podemos concluir que


}ĥ j ´ g} L2 Ñ 0,
de donde g es única y nuestra definición de la transformada de Fourier en L2
es consistente.

En el caso de funciones L2 se tiene que la transformada de Fourier

fˇ( x ) = fˆ(´x )

es invertible.
Aunque nosotros no lo vamos a hacer, utilizando ideas un poco más complejas
se puede extender la transformada de Fourier para funciones L p con 1 ď p ă
8.
58 series y transformadas de fourier

3.5 distribuciones
El término función ideal se
usa para recalcar que si bien el Para motivar el concepto de las funciones ideales o distribuciones vamos a
comportamiento de estos objetos repasar el caso paradigmático de la δ de Dirac. La δ de Dirac es, casi seguro,
se asemeja al de las funciones la distribución más conocida y muy posiblemente cualquier estudiante de
de toda la vida (por ejemplo,
física o matemáticas haya oído hablar de ella con anterioridad.
se puede definir algún cierto
sentido de integral), lo cierto es Vaya por delante el aviso de que las distribuciones son objetos matemáticos
que no son funciones. El delicados, por lo que su estudio en profundidad es complicado. Así que vamos
término distribución viene de a centrarnos en las principales ideas detrás de los conceptos estudiados.
que se pueden entender algunas
de estas funciones ideales
Anteriormente hemos mencionado la idea de que una función L p se puede
(por ejemplo la δ de Dirac) pensar como el funcional
ż
como distribuciones de masa.
f ( x ) g( x )dx

donde g P Lq .
Es decir, una función L p , al no poderse asignar un valor
numérico a todo punto es útil pensarla como un funcional

f : Lq ÞÑ R.

Esta idea es el punto de partida para el concepto de distribución.


Volvamos por un momento a la fórmula (19). Al menos formalmente se puede
escribir que
ż8 ż 8 
1 ´iξ (x´z)
u( x ) = u(z) e dξ dz.
´8 ´8 2π

Es decir, si definimos (de momento esta definición es formal) la δ de Dirac


como ż8
1 ´iξy
δ(y) = e dξ,
´8 2π

observamos que la igualdad anterior en el caso x = 0, se reduce a


ż8 ż 8  ż8
1 iξz
(23) u (0) = u(z) e dξ dz = u(z)δ(z)dz.
´8 ´8 2π ´8

Es decir, la δ de Dirac hace que integrar sea evaluar. Recordando que la integral
de Riemann viene de una suma de Riemann y que la integral de Lebesgue la
generaliza, se tiene que integrar es, en un cierto sentido, equivalente a pro-
mediar y sabemos que calcular medias (salvo casos triviales) nunca devuelve
los valores originales exactos. Esto sugiere que como función standard la δ de
Dirac no puede existir. Esto mismo lo podíamos haber intuído sin más que
notar que la fórmula anterior se reduce a

z1
δ ( y ) = ? ( y ),

y ya habíamos intuído que definir (de manera standard) la transformada de


Fourier para funciones L8 (R) no es posible en general. Sin embargo, siempre
que podamos evaluar una función en un determinado punto podemos definir
la δ de Dirac. Es decir, dada una función continua u, la acción de la δ de
Dirac sobre esta función consiste en retornar su valor en z = 0. De manera
aún más precisa tenemos la siguiente definición:
3.5 distribuciones 59

Definición 7. La δ de Dirac es un funcional


δ : C (R) Ñ R
tal que para cada función continua u P C (R) se tiene que
def
( δ, u) = u(0).
La acción de este funcional sobre la función u se denota como
ż8
def
( δ, u) = u(z)δ(z)dz.
´8

Podemos pensar que nos interesa saber cómo actúa la δ de Dirac sobre las
funciones, más que definir una fórmula para ella. En este sentido integrar es,
de alguna manera, el análogo de realizar diferentes mediciones. Así, vamos
a usar la idea de ver qué hace una determinada distribución al actuar por
medio de una integral sobre distintas funciones regulares como medio para
conocer dicha distribución.
Vamos a ver que la δ de Dirac (y más generalmente otras distribuciones) se
pueden definir como límites de funciones clásicas. Para dar la definición vía
un límite mencionada anteriormente definimos la sucesión de funciones salto
0 si z P [´1/n, 1/n]c
"
gn ( z ) = n
2 si z P [´1/n, 1/n]
Estas funciones intentan reflejar el efecto de un impulso cada vez mayor en
una zona cada vez más localizada. Observamos que, para u(z) ” 1 se tiene
que ż 8
1 = u (0) = u(z) gn (z)dz.
´8
Es decir, al menos para ciertas funciones gn cumple que integrar sea evaluar.
Sin embargo, es fácil ver que eso no es ni mucho menos general. Veamos que,
efectivamente, la acción de estas gn (por medio de una integral) nos permite definir
la δ de Dirac de manera rigurosa. Es decir, vamos a considerar los funcionales
ϕ gn : C (R ) Ñ R
ż8

ϕ gn , u = u(z) gn (z)dz
´8
y a estudiar su límite:
Lema 12. Sea gn la familia definida anteriormente y sea u P C (R) una función
dada. Entonces se tiene que
ż8

u(0) = lı́m ϕ gn , u = lı́m u(z) gn (z)dz.
nÑ8 nÑ8 ´8

Demostración. Tenemos que


ż8

ϕ gn , u = u(z) gn (z)dz
´8
ż 1
n n
= u(z)dz
2 ´ n1
ż1 s
1
= u ds,
2 ´1 n
60 series y transformadas de fourier

donde hemos usado el cambio de variables

s = nz.

Ahora podemos convencernos fácilmente de que


ż1 ż1
 1 s u (0)
lı́m ϕ gn , u = lı́m u ds = 1ds = u(0).
nÑ8 nÑ8 2 ´1 n 2 ´1

Observamos que ya nos habían salido más veces antes expresiones muy
cercanas o directamente equivalentes sin que lo notásemos. Por ejemplo,
usando (13) para calcular la N´ésima suma parcial de la serie de Fourier de
u obteníamos ż L
S N u (0) = u(z)D N (´z)dz,
´L

y nos preguntábamos cuándo la serie de Fourier convergía puntualmente, es


decir, cuándo se tenía que
żL
u(0) = lı́m u(z)D N (´z)dz.
NÑ8 ´L

De momento hemos visto cómo definir (como límite de funciones clásicas) la


δ de Dirac. Por supuesto, otras distribuciones se pueden definir de manera
similar:
Definición 8. Una distribución ϕ es un elemento del espacio dual de Cc8 . Es
decir, es un funcional lineal y continuo

ϕ : Cc8 (R) Ñ R.

El espacio de las distribuciones se denota por D ˚ (ya que a veces se escribe


D = Cc8 ).
Al espacio de las distribuciones se le puede dar una topología, conocida
como topología débil-˚. Es decir, se puede dar una idea de convergencia.
Concretamente en un espacio dual podemos definir la convergencia débil-˚:
Definición 9. Sean X un espacio de Banach y X ˚ su dual. Se dice que ϕn P X
converge débil-˚ a ϕ P X
˚
ϕn á ϕ

si y solo si
lı́m ( ϕn , u) = ( ϕ, u) @u P X.
nÑ8

Es decir, es la convergencia puntual de los funcionales.


Dado que las distribuciones son un espacio dual podemos usar la noción
anterior para dar una noción de convergencia en D˚ .
Aunque las distribuciones son objetos muy singulares en general, se pueden
aproximar por funciones regulares. Así se tiene el siguiente resultado
Teorema 22. Las funciones Cc8 son densas en D ˚ en la topología débil-˚.
3.5 distribuciones 61

Ahora podemos intentar extender los conceptos de convolución, transformada


de Fourier y derivadas a las distribuciones.
Comencemos extendiendo la noción de derivada para poder dar sentido
a derivada de una función irregular. Para ello vamos a usar el espacio de
funciones test Cc8 . Queremos ahora usar la idea de que integrar contra distintas
φ es realizar mediciones, de manera que si sabemos todas estas mediciones
sabemos qué hace la función. Sea ahora φ( x ) P Cc8 y consideremos u P C1 (R). De hecho, esta idea de medición
Entonces, integrando por partes, se tiene que de una función aparece también
en el hecho de que a las
ż ż funciones en el conjunto Cc8 se
Bx u( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx. las conoce como funciones test.
R R

Es decir, podemos ver cuál es la acción de Bx u en φ sin más que ver cuál es
la acción de u en ´Bx φ. Esto permite definir un concepto generalizado de
derivada
Definición 10. La función v es la derivada débil de u si cumple que
ż ż
v( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx, @ φ P Cc8 .
R R

El hecho de que la igualdad anterior se satisfaga para toda φ P Cc8 es crucial


porque representa el hecho de que v se comporta como la derivada de u (si
es que dicha derivada existiese) para toda función φ que nos sirva de test. La
igualdad anterior permite definir la derivada débil para funciones que sean
solo integrables, si bien la derivada débil en principio puede ser una función
generalizada.
De la misma manera que podemos calcular derivadas débiles de funcio-
nes (eso si, estas derivadas débiles pueden ser funciones idealizadas y no
funciones en el sentido clásico), podemos calcular derivadas débiles de distri-
buciones.
Definición 11. Sea ϕ P D ˚ . Entonces

( Bx ϕ, f ) = ´ ( ϕ, Bx f )

Queremos ahora extender la idea de convolución a las distribuciones. Recor-


damos que, para funciones L1 , se tiene que
ż
φ˚ f = φ(y) f ( x ´ y)dy.
R

Definimos el operador traslación

τh f (y) = f (y ´ h),

y el operador ˜¨
f˜( x ) = f (´x )
Por lo tanto podemos definir
Definición 12. Sea ϕ P D ˚ . Entonces
 
ϕ˚ f = ϕ, τ
Ąxf
62 series y transformadas de fourier

De la misma manera que definimos D ˚ como el dual de Cc8 , podemos definir


las distribuciones temperadas como el dual de S :
Definición 13. Una distribución temperada ϕ es un elemento del espacio
dual de S . Es decir, es un funcional lineal y continuo

ϕ : S (R) Ñ R.

El espacio de las distribuciones temperadas se denota por S ˚ .


Las distribuciones temperadas son muy importantes ya que permiten definir
la transformada de Fourier. Para ello basta con usar el teorema de Fubini
para obtener que si f , g P L2 se tiene que
ż ż
ˆf (ξ ) g(ξ )dξ = f ( x ) ĝ( x )dx.
R R

Por lo tanto, usando que la transformada de Fourier de una función de la


clase de Schwartz es otra función de la clase de Schwartz (Lema 11) podemos
definir
Definición 14. Sea ϕ P S ˚ . Entonces
 
ϕ̂ ˚ f = ˆ
ϕ, f .

3.6 conclusiones
En este capítulo hemos visto que toda función 2L´periódica en L2 ([´L, L])
se puede desarrollar como serie de Fourier en términos de exponenciales
complejas. Además, cuando la función (además de ser L2 ([´L, L])) es C1 a
trozos se tiene que la serie de Fourier en términos de exponenciales complejas
converge puntualmente al valor medio de los límites laterales de la función
mientras que si la función es C2 ([´L, L]) la serie de Fourier en términos de
exponenciales complejas converge uniformemente (es decir, en C0 ([´L, L])) a
la función. También hemos visto la convergencia en norma L2 de las series
de Fourier.
En este capítulo también hemos definido la transformada de Fourier para
funciones L1 y L2 . Esta transformada es básica en multitud de aplicaciones
pero también en matemáticas más abstractas. Igualmente definimos la trans-
formada inversa de Fourier y vimos propiedades de ambas, entre ellas las
más importantes para nosotros en este curso:

1. Derivadas en multiplicadores:

k k
x u ( ξ ) = (iξ ) û ( ξ ).
By

Esto se probaba sin más que integrar por partes. Y viceversa, i.e.

k u(ξ ) = ik
dk û(ξ )
xy ,
dξ k
y la prueba de este hecho se obtenía sin más que derivar la expresión
integral.
3.7 otras fuentes 63

2. Productos en convoluciones:
ż
1 1
xv(ξ ) = ? û ˚ v̂ = ?
u û(η )v̂(ξ ´ η )dη,
2π 2π R

Y viceversa, i.e.
?
u
z ˚ v(ξ ) = 2π û(ξ )v̂(ξ ).

3. Teorema de Parseval/Plancherel
ż ż
u( x )v( x )dx =
Ę û(ξ )v̂s(ξ )dξ.
R R

Finalmente, introdujimos las distribuciones (también conocidas como fun-


ciones ideales) y la noción de derivada débil. Algunas propiedades de la
derivada débil son

1. si una función es derivable en sentido clásico, entonces la derivada débil


coincide con la derivada clásica. Es decir, la derivada débil generaliza
la derivada clásica;

2. hay funciones que no son derivables que tienen otra función como
derivada débil (p.e. |x|);

3. podemos definir la derivada débil de una función ideal. La consecuencia


es que podemos definir derivadas de objetos muy singulares.

También hemos definido las distribuciones temperadas y extendido las ideas


de convolución y transformada de Fourier a las distribuciones y las distribu-
ciones temperadas.

3.7 otras fuentes


El lector interesado en profundizar más puede consultar [2, 5, 7, 13, 16, 21, 25].
Concretamente, los resultados de la convergencia de las series de Fourier
se pueden hallar (en versiones mucho más generales que las dadas en estas
notas) en los teoremas 1.1 y 1.2 de [13] o en la sección 8.5 de [16]. De la misma
manera, el lema de Riemann-Lebesgue (de nuevo en su versión más general)
se puede encontrar en el lema 1.4 de [13], en 4.27 de [5] o en el teorema 8.22
de [16].
Se puede leer sobre la transformada de Fourier de funciones absolutamente
integrables con mayor detalle en las secciones 8.3 de [16], en la 5.1 de [21] o
en sección 6 del capítulo 1 de [13]. En particular, el teorema de inversión se
puede ver en 8.26 de [16] y en el teorema 1.13 de [13].
Resultados importantes sobre la clase de Schwartz aparecen en 8.2, 8.3, 8.11,
8.17, 8.23, 8.28 de [16] o en la sección 7 del capítulo 1 de [13]. La construcción
de la transformada de Fourier para funciones L2 aparece en el teorema 8.29
de [16], en 5.3, 5.4 y 5.5 de [21] o en la sección 8 del capítulo 1 de [13]. El
lector interesado en cómo extender estas ideas para otros espacios L p puede
consultar 5.6 de [21] o 8.30 de [16].
64 series y transformadas de fourier

El lector interesado en profundizar en las distribuciones puede consultar el


clásico libro [7] o el capítulo 9 de [16]. También puede ver la definición 1.16
de [13] En concreto, el teorema 22 se corresponde con el teorema 9.5 de [16].
De la misma manera el lector más avanzado puede consultar la lecciones 4 y
15 de [25] y la sección 1.3 de [2].
Finalmente, el lector interesado también puede consultar el blog de Terence
Tao donde aparecen sus apuntes de la asignatura 245C. Concretamente, se
puede consultar https://terrytao.wordpress.com/2009/04/06/the-fourier-transform/
para la definición y propiedades la transformada de Fourier y las funciones de
la clase de Schwartz, https://terrytao.wordpress.com/2009/04/19/245c-notes-3-distributions/
para unas breves notas sobre distribuciones.

3.8 ejercicios sugeridos


Ejercicio 16. Utiliza un argumento de densidad para probar el Lema de
Riemann-Lebesgue para f P L1 .
Ejercicio 17. Utiliza el ejercicio anterior para obtener una versión más general
del Teorema 16 de los apuntes.
Ejercicio 18. Da una prueba diferente del teorema 18 de los apuntes usando
el Lema de Brezis-Lieb (el lema del término que falta en el lema de Fatou).
Ejercicio 19. Sea 1 ă p ă 8. Demuestra que si

}S N u} L p ď C ( p)}u} L p

entonces
}S N u ´ u} L p Ñ 0.
Ejercicio 20. Demuestra que si f , ϕ P L1 se tiene que
ż ż
ˆf (ξ ) ϕ(ξ )dξ = f (ξ ) ϕ̂(ξ )dξ
R R

Ejercicio 21. Demuestra que si f , g P S se tiene que f ˚ g P S .


Ejercicio 22. Demuestra que si f , g P L2 se tiene que
?
f ˚ g = 2π ĝ fˆ
z

Ejercicio 23. Sea f P L1 tal que


ż
f ( x )dx = a.
R

Demuestra que
1
f ε (x) = f ( x/ε)
ε
converge en D˚ a aδ.
Ejercicio 24 (La derivada débil coincide con la clásica si ésta existe). Calcula
la derivada débil de u( x ) = x.
Ejercicio 25 (La derivada débil de funciones no derivables). Calcula la deri-
vada débil de u( x ) = |x|.
3.8 ejercicios sugeridos 65

Ejercicio 26 (Derivada débil de funciones discontinuas). Calcula la segunda


derivada débil de u( x ) = |x|.
Ejercicio 27 (Derivada débil de funciones no acotadas). Calcula la derivada
débil de u( x ) = log(|x|).
Ejercicio 28 (Derivada débil de la δ). Calcula la derivada débil de δ( x ).
Ejercicio 29 (Derivada débil de de funciones no integrables). Calcula la
derivada débil de u( x ) = 1/|x|.
4 E S PA C I O S D E S O B O L E V

En el primer capítulo comenzamos viendo los espacios de Lebesgue L p . De


manera intuitiva estos espacios medían orden de decaimiento en el infinito y
orden de las posibles singularidades. Sin embargo, son incapaces de medir la Decimos intuitivamente
regularidad de la función más allá de eso. Para medir la regularidad se han porque una función L p no tiene
por qué tener límite en el
desarrollado multitud de diferentes espacios funcionales. Nosotros vamos a
infinito.
presentar aquí los espacios de Sobolev, que son posiblemente los más usados
en Análisis.
Veamos desde donde encaramos este nuevo capítulo del curso:
De dónde venimos: En capítulos anteriores hemos recordado los espacios
de Lebesgue de funciones integrables L p además de sus propiedades. Estos
espacios resultan insuficientes para medir la regularidad de una función
entendida ésta como el número de derivadas.
A dónde vamos: En este capítulo vamos a presentar una escala de espacios
de funciones diseñados para medir el número de derivadas así como la
integrabilidad de las mismas.
Los objetivos de este capítulo son

Objetivos mínimos Objetivos avanzados


Conocer los espacios de Sobolev H s Conocer el teorema
así como sus propiedades de compacidad de Rellich
Conocer las principales desigualdades Familiarizarse con el
para funciones L p y H s operador de Dirichlet-Neumann
y otras integrales singulares

4.1 motivación y definición


En el capítulo anterior habíamos definido la derivada débil como
Definición 15. La función v es la derivada débil de u si cumple que
ż ż
v( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx, @ φ P Cc8 .
R R

Habíamos visto que, dada una función, la derivada débil puede ser o bien
una función o bien una distribución. Vamos a asumir por el momento que
u P L2 es tal que su derivada débil v P L2 también. Esto por supuesto no tiene
por qué pasar en general.
También habíamos visto que, dadas dos funciones en L2 se tiene que
ż ż
f ( x ) g( x )dx = fˆ(y) ĝ(y)dy.
R R

67
68 espacios de sobolev

Por lo tanto,
ż ż ż
v( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx = ´ û(ξ )By
x φ ( ξ ) dy.
R R R
Usando las propiedades vistas en el capítulo anterior para las derivadas se
tiene que
ż ż ż
v( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx = p(ξ )dy,
iξ û(ξ )φ
R R R
de donde inferimos que la derivada débil admite la misma representación en
términos de la transformada de Fourier
vp = iξ û.
Por lo tanto, si bien estaba claro desde el capítulo anterior que podíamos
medir el número de derivadas clásicas en términos del decaimiento de la
transformada de Fourier, lo cierto es que podemos medir el número de deri-
vadas débiles de una función en términos del decaimiento de su transformada
de Fourier.
La discusión anterior motiva la siguiente definición
! )
def
(24) H 1 (R) = clases de equivalencia u t.q. }u} L2 (R) , }Bx u} L2 (R) ă 8 ,

o, lo que es lo mismo,
" ż *
def
(25) H (R) = clases de equivalencia u t.q.
1 2 2
(1 + |ξ| )|û(ξ )| dξ ă 8 .
R

La definición anterior puede generalizarse a mayor número de derivadas y a


un número arbitrario de dimensiones sin más que cambiar los parámetros
(26) " ż *
def
H k (Rd ) = clases de equivalencia u t.q. (1 + |ξ|2k )|û(ξ )|2 dξ ă 8 .
Rd

De esta manera podemos medir cuántas derivadas débiles tiene una función
sin más que chequear si está en determinado espacio de Sobolev. Por supuesto,
podríamos intentar la misma idea en términos de los espacios L p . Es decir,
podríamos definir los espacios de Sobolev más generales
! )
def
(27) W 1,p (R) = clases de equivalencia u t.q. }u} L p (R) , }Bx u} L p (R) ă 8 .

Observamos que W 1,2 = H 1 sin más que usar las propiedades de la transfo-
ramda de Fourier. En este curso hemos elegido presentar solo el caso p = 2
porque tiene una vinculación directa y simple con la transformada de Fourier
ya estudiada pero también porque es posiblemente el espacio más utilizado
dentro de los espacios de Sobolev W 1,p .

4.2 propiedades básicas


Vamos a considerar de momento el espacio H 1 (R). Este espacio podemos
dotarlo del producto interno
ż ż
fˆ(ξ ) ĝ(ξ ) + |ξ|2 fˆ(ξ ) ĝ(ξ )dξ,
def
x f , gy H1 = f ( x ) g( x ) + Bx f ( x )Bx g( x )dx =
R R
4.2 propiedades básicas 69

y de la norma
b ż 1/2 ż 1/2
(1 + |ξ| )| fˆ(ξ )|2 dξ
def 2 2 2
} f }H1 = x f , f yH1 = | f ( x )| + |Bx f ( x )| dx = .
R R

Con esta norma se tiene el siguiente resultado


Teorema 23. H 1 (R) con la norma anterior es un espacio de Hilbert, es decir,
un espacio vectorial normado completo cuya norma viene dada por un
producto escalar.

Demostración. La prueba de que x f , gy H1 es un producto escalar se deja como


ejercicio para el lector. El resultado podemos probarlo usando que estamos
en un subconjunto de L2 . Si f n es una sucesión de Cauchy en H 1 entonces
se tiene que f n y Bx f n son sucesiones de Cauchy en L2 . Por lo tanto son
convergentes. Digamos que tienen límite f y g. Bastaría ahora con probar que

g = Bx f .

Para ver esto observamos que la convergencia fuerte en L2 implica la conver-


gencia débil en L2 y como consecuencia se tiene que
ż ż
Bx f n ( x )h( x )dx Ñ g( x )h( x )dx @ h P L2 .
R R

De la misma manera se tiene que


ż ż
f n ( x )h( x )dx Ñ f ( x )h( x )dx @ h P L2 .
R R

Como Cc8 Ă L2 tenemos que


ż ż
Bx f n ( x )φ( x )dx Ñ g( x )φ( x )dx @ φ P Cc8
R R
y ż ż
f n ( x ) ϕ( x )dx Ñ f ( x ) ϕ( x )dx @ ϕ P Cc8 .
R R
Integrando por partes se tiene que
ż ż ż
Bx f n ( x )φ( x )dx = ´ f n ( x )Bx φ( x )dx Ñ g( x )φ( x )dx @ φ P Cc8 .
R R R

Observamos ahora que


Bx φ P Cc8
y por lo tanto podemos elegirla como función test ϕ. Llegamos entonces a
que ż ż
f n ( x )Bx φ( x )dx Ñ f ( x )Bx φ( x )dx @ ϕ P Cc8 ,
R R
y a que ż ż
f n ( x )Bx φ( x )dx Ñ ´ g( x )φ( x )dx @ ϕ P Cc8 .
R R
De la unicidad del límite se obtiene entonces que
ż ż
´ g( x )φ( x )dx = f ( x )Bx φ( x )dx @ ϕ P Cc8 ,
R R
70 espacios de sobolev

y se concluye que g es la derivada débil de f :

g = Bx f .

Como consecuencia se obtiene que toda sucesión de Cauchy en H 1 es conver-


gente en H 1 .

En cuanto que H 1 es un subconjunto de L2 no resulta sorprendente que


tengamos resultados de densidad similares
Teorema 24. La clase de Schwartz S es densa en H 1 (R).

Demostración. Dada f P H 1 (R) tenemos que

(1 + |ξ|2 )1/2 | fˆ(ξ )| P L2 (R)

por la definición de H 1 . Por lo tanto, dado ε ą 0, podemos encontrar 0 ă R ă


8 tal que ż
(1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ )|2 dξ ă ε.
|ξ|ąR

Por lo tanto, por los resultados de densidad vistos en el Capítulo 1 para los
espacios de Lebesgue, tenemos que existe ĝ P Cc8 (R) tal que
ε
} fˆ ´ ĝ}2L2 (R) ď .
1 + R2
Además, usando que ż
| fˆ(ξ )|2 dξ ă ε
|ξ|ąR

podemos asumir que g es tal que

ĝ(ξ ) = 0 para |ξ| ą R.

Por lo tanto
ż
} f ´ g}2H1 (R) = (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ ) ´ ĝ(ξ )|2 dξ
Rż ż 
= + (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ ) ´ ĝ(ξ )|2 dξ
|ξ|ăR |ξ|ąR
ż ż
= (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ ) ´ ĝ(ξ )|2 dξ + (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ )|2 dξ
|ξ|ăR |ξ|ąR

ď ε + ε.

Basta ahora tomar ε suficientemente pequeño para conseguir

} f ´ g}2H1 (R) ă δ.

Por otro lado, como ĝ tiene soporte compacto y es C8 se tiene que g P


S (R).

Usando este resultado es fácil conseguir probar otros resultados de densidad


como el siguiente.
Teorema 25. Las funciones test Cc8 (R) son un conjunto denso en H 1 (R).
4.2 propiedades básicas 71

Los mismos resultados se obtienen para los espacios más generales H k (Rd )
donde el producto escalar viene entonces dado por
ż
fˆ(ξ ) ĝ(ξ ) + |ξ|2k fˆ(ξ ) ĝ(ξ )dξ.
def
x f , gy H k =
Rd

Observamos que para f P Cc8 (R) se tiene el siguiente cálculo


ż ż
2
|Bx f ( x )| dx = ´ f ( x )Bx2 f ( x )dx ď } f } L2 }Bx2 f } L2 ,
R R

es decir, si una función está en H 2 automáticamente está en H 1 y se verifica


la siguiente desigualdad de interpolación

} f }2H1 ď } f } L2 } f } H2 .

Esto motiva el siguiente resultado, parecido a los resultados de interpolación


en espacios de Lebesgue:
Teorema 26 (Interpolación). Sea f una función tal que f P H p (R) y f P H q (R).
Entonces f P H r (R) para todo r P [ p, q]. Además

(28) } f } H r (R) ď } f }θH p (R) } f }1´θ


H q (R)
,

donde 0 ď θ ď 1 se define como

r = θ p + (1 ´ θ ) q

Demostración. Vamos a considerar el caso n = 0 por simplicidad. Usando las


propiedades de la transformada de Fourier se tiene que si definimos
ż
Is = |ξ|2s |û(ξ )|2 dξ,
R

podemos estimar
ż ż
Ir = |ξ|2r |û(ξ )|2 dξ + |ξ|2r |û(ξ )|2 dξ
|ξ|ăR |ξ|ąR
ż
|ξ|2m
ď R2r } f }2L2 + |û(ξ )|2 dξ
|ξ|ąR R2(m´r)
Im
ď R2r } f }2L2 + .
R m´r)
2 (

Observamos entonces que, dado que R era arbitrario en el cálculo anterior,


podemos tomarlo
!1/2m
Im
R=
} f }2L2
y por lo tanto llegamos a
2(1´r/m) r/m
Ir ď C} f } L2 Im .

Usando que
} f }2H r = } f }2L2 + Ir ,
Im ď } f }2H m ,
72 espacios de sobolev

y
} f } L2 ď } f } H m ,
obtenemos que
2(1´r/m)
} f }2H r = C} f } L2 } f }r/m
Hm ,

que era lo que queríamos demostrar.

El resultado anterior demuestra que los espacios H s están unos contenidos


en otros en función del tamaño del índice s.

4.3 espacios de índice no entero e integrales sin-


gulares
De hecho, el lector atento observara que no hay nada que nos impida definir
hasta espacios de índice no entero
(29) " ż *
def
H s (Rd ) = clases de equivalencia u t.q. (1 + |ξ|2s )|û(ξ )|2 dξ ă 8 ,
Rd

donde ahora s P R+ . Vamos a tratar en más detalle el caso 0 ă s ă 1. Vamos


a asumir que u es una función en la clase de Schwartz S . La idea ahora
es intentar pasar de la definición usando la transformada de Fourier a una
definición nueva que sólo involucre la función u en el espacio físico (en vez
de û). Como sabemos, la derivada clásica es el límite del cociente incremental
por lo que esperamos expresiones similares en este caso. Por ello definimos

|u( x ) ´ u(y)|2
ż ż
I = dydx.
R R |x ´ y|1+2s

Ahora, usando las propiedades de la transformada de Fourier, calculamos

|u( x ) ´ u(y)|2
ż ż
I = dydx
R R |x ´ y|1+2s
|u( x + y) ´ u(y)|2
ż ż
= dydx
R R |x|1+2s
|eiξ¨x ´ 1|2 |û(ξ )|2
ż ż
= dξdx
R R |x|1+2s
   
ż ż 4 sin2 ξ¨x
=  1 2
dx  |ξ|2s |û(ξ )|2 dξ.
2s
|ξ| R |x| 1 + 2s
R

Ahora observamos que


 
ż 4 sin2 ξ¨x
1 2
I (ξ ) = 2s 1 + 2s
dx
|ξ| R |x|
en realidad es una constante. Si cambiamos variables
 
ż 4 sin2 ξ¨λx
1 2
I (λξ ) = 2s 1 + 2s
dx = I (ξ ).
|ξ| R |λx|
4.3 espacios de índice no entero e integrales singulares 73

Por lo tanto basta con considerar ξ tal que |ξ| = 1 y


 
ż 4 sin2 ξ¨x
2
I (ξ ) = 1 + 2s
dx.
R |x|
Usando la simetría de la expresión anterior vemos que I (ξ ) = I (1). Concluí-
mos entonces que
 !ż
4 sin2 x21
ż
I = dx |ξ|2s |û(ξ )|2 dξ.
R |x|1+2s R

De manera equivalente se tiene que


ż
CI = |ξ|2s |û(ξ )|2 dξ.
R
con
 !´1
4 sin2 x21
ż
C= dx .
R |x|1+2s
Por las propiedades de la transformada de Fourier se tiene que
ż ż
2s 2
|ξ| |û(ξ )| dξ = |ξ|2s û(ξ )û(ξ )dξ = xΛ
z 2s u, ûy 2 ,
L
R R

donde
Λ
z 2s u ( ξ ) = |ξ|2s û ( ξ ).

Observamos ahora que entonces podemos expresar

Λ
z 2s u ( ξ )

en términos de u en el espacio físico. En particular


ż ż
2s 2
|ξ| |û(ξ )| dξ = Λ2s uudx = xΛ2s u, uy L2 .
R R

Usando el cambio y = x, x = y, podemos calcular lo siguiente


ż ż ż ż
u( x ) ´ u(y) u( x ) ´ u(y)
2C 1+2s
u ( x ) dydx = ´2C 1+2s
u(y)dydx
R R |x ´ y| R R |x ´ y|
ż ż ż ż 
u( x ) ´ u(y) u( x ) ´ u(y)
=C 1+2s
u( x )dydx ´ 1+2s
u(y)dydx
R R |x ´ y| R R |x ´ y|
|u( x ) ´ u(y)|2
ż ż
=C dydx
R R |x ´ y|1+2s
= CI
ż
= |ξ|2s |û(ξ )|2 dξ
R

= xΛ
z 2s u, ûy 2
L
= xΛ2s u, uyL2 .

Entonces
ż ż ż
u( x ) ´ u(y)
Λ u( x )u( x )dx = 2C
α
dy u( x )dx,
R R R |x ´ y|1+α
74 espacios de sobolev

y ż
u( x ) ´ u(y)
Λ u( x ) = 2C
α
1+ α
dy.
R |x ´ y|
Nos han aparecido unos nuevos operadores integrales singulares Λα que son
en realidad operadores diferenciales.
Si bien estos operadores han surgido en el estudio de los espacios de Sobolev
de índice fraccionario H s aparecen en muchas más situaciones. Por ejemplo,
Ecuación de Poisson podemos considerar la siguiente ecuación diferencial
´∆u = 0 en ( x, y) P R ˆ R´
u=g en ty = 0u
Esta ecuación en derivadas parciales se puede resolver explícitamente. Para
ello basta con tomar la transformada de Fourier en la variable x para obtener
que la EDP anterior es equivalente a la siguiente familia de EDOs
B 2 û(ξ, y)
|ξ|2 û(ξ, y) ´ =0 en (ξ, y) P R ˆ R´
By2
û(ξ, 0) = ξ̂
Estas EDOs se pueden resolver y, si imponemos que
lı́m u( x, y) = 0,
yÑ´8

llegamos a
û(ξ, y) = ey|ξ| ĝ(ξ ).
Definimos el operador, llamado operador de Dirichlet-Neumann,
ˇ
ˇ
DtN : g Ñ ∇u ¨ e2 ˇˇ .
ty=0u

Es decir, el operador que, dado el dato de borde de tipo Dirichlet g devuelve


el dato de borde de tipo Neumann
ˇ
ˇ
∇u ¨ e2 ˇˇ .
ty=0u

Entonces es un cálculo sencillo observar que


{ = |ξ| ĝ.
DtNg
Es decir,
DtNg = Λg.
Recordemos que tsu denota la parte entera de s. Aunque su estudio excede el
contenido del presente texto, es conveniente notar que usando ideas similares
se pueden definir los espacios fraccionarios de Sobolev-Slobodeckij basados
en L p
# +
tsu tsu
def tsu |B x u ( x ) ´ B x u ( y ) |
W s,p = u P L p (R), Bx u P L p (R), 1 P L p (R ˆ R) ,
+(s´tsu)
|x ´ y| p

con norma
p def p p
}u}W s,p = }u} L p + }u}Ẇ s,p ,
donde
tsu tsu
|Bx u( x ) ´ Bx u(y)| p
ż ż
p tsu p
}u}Ẇ s,p = }Bx u} L p + dxdy.
R R |x ´ y|1+(s´tsu) p
4.4 la desigualdad de sobolev 75

4.4 la desigualdad de sobolev


El teorema fundamental del cálculo establece que, si la derivada en sentido
clásico Bx f es continua,
żx
f ( x ) ´ f ( a) = Bx f (s)ds.
a

Este resultado, además de ser útil para calcular de manera exacta integrales y
para establecer una relación entre funciones primitivas y áreas bajo la curva,
se puede entender como un enunciado que establece una cierta equivalencia
entre la integrabilidad de ciertas funciones y su control puntual. En efecto,
desde este punto de vista, el teorema fundamental del cálculo dice que si una
cierta función es integrable, su antiderivada es continua.
La primera pregunta que nos hacemos es si el teorema fundamental del
cálculo tiene sentido para derivadas débiles que sean funciones L2 . Es decir,
si dada f P H 1 (R), existe f˜ P C (R) tal que

f˜ = f en casi todo punto,

y żx
f˜( x ) ´ f˜( a) = Bx f (s)ds.
a
Para comprobarlo definimos
żx
F(x) = Bx f (s)ds.
a

Además podemos calcular la derivada débil de F de la siguiente manera


ż ż żx
F ( x ) ϕ1 ( x )dx = Bx f (s)dsϕ1 ( x )dx
R
żRa aż x ż8żx
1
= Bx f (s)dsϕ ( x )dx + Bx f (s)dsϕ1 ( x )dx
´8 a a a
ża ża ż8żx
=´ Bx f (s)dsϕ1 ( x )dx + Bx f (s)dsϕ1 ( x )dx.
´8 x a a

Ahora podemos calcular estas integrales en el plano usando el teorema de


Fubini y obtenemos
ż ż
1
F ( x ) ϕ ( x )dx = ´ Bx f ( x ) ϕ( x )dx.
R R

Por otro lado, de que Bx f sea la derivada débil de f se tiene que


ż ż
1
f ( x ) ϕ ( x )dx = ´ Bx f ( x ) ϕ( x )dx,
R R

y entonces se concluye, sin más que igualar ambas expresiones, que


ż
( F ( x ) ´ f ( x )) ϕ1 ( x )dx = 0,
R

de donde inferimos que la diferencia debe ser una constante en casi todo
punto
F ( x ) ´ f ( x ) = ´C en casi todo punto.
76 espacios de sobolev

Definimos entonces
f˜( x ) = F ( x ) + C
y se tiene que
f˜( x ) = f ( x ) en casi todo punto.
Falta ver ahora que f˜ es en efecto continua. Usando la desigualdad de Hölder
se tiene que
ˇż ˇ
ˇ ˇˇ x+h ˇ
ˇ f˜( x + h) ´ f˜( x )ˇ = ˇ
ˇ
Bx f (s)dsˇ
ˇ
ˇ x ˇ
ż x+h
ď |Bx f (s)| ds
x
ż x+h !1/2
2
?
ď |Bx f (s)| ds h
x
ż 1/2 ?
2
ď |Bx f (s)| ds h
R

y por lo tanto f˜ es una función continua.


Podemos entonces preguntarnos también si este tipo de resultados de inter-
cambio entre integrabilidad de derivadas y control de la función se puede
generalizar al marco de las funciones L p y H k . En particular tenemos el
siguiente resultado
Teorema 27 (Desigualdad de Sobolev). Sea ε ą 0. Entonces se tiene la siguien-
te desigualdad
} f }C(R) ď } fˆ} L1 (R) ď Cε } f } H1/2+ε (R) .
para toda f P H 1/2+ε (R). En particular se tiene que

H 1/2+ε (R) Ă C0 (R).

Demostración. La desigualdad

} f }C(R) ď } fˆ} L1 (R)

es una consecuencia de las propiedades de la transformada de Fourier que ya


hemos visto en el capítulo anterior. Vamos a centrarnos en la segunda parte
de la cadena de desigualdades. Se tiene que
ż
} fˆ} L1 (R) = | fˆ(ξ )|dξ
R
ż ż
= | fˆ(ξ )|dξ + | fˆ(ξ )|dξ
|ξ|ă1 |ξ|ą1
ż ż
= ˆ
| f (ξ )|dξ + | fˆ(ξ )||ξ|1/2+ε/2 |ξ|´1/2´ε/2 dξ
|ξ|ă1 |ξ|ą1
1/2 ż 1/2 ż
? ż
 
ď 2 ˆ 2
| f (ξ )| dξ + ˆ 2 1+ ε
| f (ξ )| |ξ| dξ ´1´ε
|ξ| dξ ,
R R |ξ|ą1

donde hemos usado la desigualdad de Hölder. Ahora basta con usar la


definición de los espacios de Sobolev y las propiedades de la transformada
de Fourier para concluir el resultado.
4.4 la desigualdad de sobolev 77

En general se tiene que determinada integrabilidad de la derivada débil de


cierto orden de una función se puede utilizar para conseguir demostrar que
la función original estaba en un espacio L p superior. Así se tiene la siguiente
desigualdad de Sobolev para el caso H s

} f } L p (Rd ) ď C} f } H s (Rd )

donde
1 1 s
2ăpă8y = ´ .
p 2 d
Así obtenemos la inclusión
H s (Rd ) Ă L p
en ciertos rangos de p, s, d.
Es conveniente notar explícitamente que el caso s = d/2 es especial. Se
le conoce como exponente crítico de Sobolev y la inmersión falla. Para
convencerse de que el resultado enunciado anteriormente es falso si s = d/2
podemos considerar el siguiente ejemplo

f ( x ) = log (log(1 + 1/|x|)) ϕ( x ),

donde ϕ( x ) P Cc8 es una función cut-off tal que ϕ ” 1 en si |x| ă 1 y 0 si


|x| ą 2.
Este tipo de ideas pueden usarse para probar desigualdades funcionales muy
interesantes como por ejemplo el principio de incertidumbre de Heisenberg.
Si ψ( x ) es la probabilidad de que una determinada partícula esté en la
posición x y ψ̂(ξ ) es la probabilidad de que el momento de la partícula esté
en ξ, la desigualdad de Heisenberg

}ψ}2L2 ď 2}xψ} L2 }ξ ψ̂} L2

establece que no pueden estar ambas probabilidades concentradas en un


punto.
Teorema 28 (Principio de incertidumbre). Se tiene la siguiente desigualdad

}ψ}2L2 ď 2}xψ} L2 }ξ ψ̂} L2 .

Demostración. Como ψ es una función que toma valores complejos se tiene


que ż ż
2
}ψ} L2 = ψ( x )ψ̄( x )dx = ´ xBx (ψ( x )ψ̄( x ))dx.
R R
Entonces podemos calcular que
ż
}ψ}2L2 = ´2Re xψ( x )Bx ψ̄( x )dx,
R

y entonces, usando la desigualdad de Cauchy-Schwarz


ż
| f ( x ) g( x )|dx ď } f } L2 }g} L2 ,
R

se tiene que
ż
}ψ}2L2 ď 2 |xψ( x )||Bx ψ( x )|dx ď 2}xψ} L2 }Bx ψ} L2 .
R
78 espacios de sobolev

Usando las propiedades de la transformada de Fourier vistas anteriormente


se tiene que
}Bx ψ}2L2 = }By 2 2
x ψ} L2 = }ξ ψ̂} L2 .

Si ahora sustituímos esta igualdad en la estimación anterior llegamos a

}ψ}2L2 ď 2}xψ} L2 }ξ ψ̂} L2 .

Observamos que la desigualdad de Sobolev nos permite intercambiar integra-


bilidad de la derivada para concluir una mayor integrabilidad de la función
misma pero no establece ningún tipo de relación entre ellas para la misma
integrabilidad. Este tipo de desigualdades se conocen como desigualdades
de Poincaré › ż ›
›f ´ 1
› ›
f ( x ) dx › ď C}Bx f } L2 (Ω) .
› |Ω| Ω
› 2
L (Ω)

Estas desigualdades las exploraremos brevemente en los ejercicios de este


capítulo y el siguiente.
Finalmente queremos comentar que es posible combinar varias de estas ideas
para conseguir desigualdades que interpolan tanto en número de derivadas
como en integrabilidad. Estas desigualdades, conocidas como desigualdades
de Gagliardo-Nirenberg, en toda su generalidad exceden el nivel del presente
texto. Sin embargo sí que queremos concluir con una desigualdad concreta
Curiosamente, el mismo Nash de esta familia: la conocida como desigualdad de Nash:
afirma en el mismo artículo
donde apareció por primera vez Teorema 29 (Desigualdad de Nash). Se cumple la siguiente desigualdad
esta desigualdad que el primero
en probarla había sido Stein. (30) }u}1L+ 2/d 2/d
2 (Rd ) ď C}u} L1 (Rd ) }∇ u} L2 (Rd ) @ u P L (R ) X Ḣ (R ),
1 d 1 d

donde
! )
def
Ḣ 1 (Rd ) = clases de equivalencia u t.q. }∇u} L2 (Rd ) ă 8 .

Demostración. Comenzamos usando las propiedades de la transformada de


Fourier para obtener que
ż
}u}2L2 (Rd ) = |û|2 dξ
Rd
|ξ|2 2
ż ż
2
= |û| dξ + |û| dξ
|ξ|ăR |ξ|ąR R2
π d/21
ď }û}2L8 (Rd ) Rd   + 2 }∇u}2L2 (Rd )
Γ 2d + 1 R

π d/2 1
(31) ď }u}2L1 (Rd ) Rd   + 2 }∇u}2L2 (Rd ) ,
Γ d2 + 1 R

donde R es arbitrario y hemos usado la desigualdad

}û} L8 (Rd ) ď }u} L1 (Rd ) .


4.5 espacios de sobolev en dominios acotados 79

Ahora elegimos
  1
d +2
2}∇u}2L2 (Rd )
R= .
 
d/2
}u}2L1 (Rd ) πd

d
Γ ( 2 +1 )

Por lo tanto tenemos que (30) con


  2
d +2 "  d   2 #
π d/2 2 d +2 d d +2
(32) C=   + .
Γ d2 + 1 d 2

Desde el punto de vista del análisis funcional, la desigualdad de Nash


establece la siguiente inclusión entre espacios funcionales

L1 (Rd ) X Ḣ 1 (Rd ) Ă L2 (Rd ),

donde Ḣ 1 quiere decir el espacio de funciones tales que su primera derivada


débil es L2 (pero la función no tiene por qué serlo).

4.5 espacios de sobolev en dominios acotados


Una vez que hemos visto los espacios de Sobolev para funciones cuyo do-
minio es R o Rd cabe preguntarse si podemos generalizar estos espacios
no solo a índices no enteros o dimensiones mayores (como ya hemos hecho
anteriormente), sino en dominios suaves acotados.
El primero de estos dominios por su simplicidad es la circunferencia unidad T.
Este dominio podemos identificarlo con el intervalo [´π, π ] con condiciones
de borde periódicas y por lo tanto podemos usar las series de Fourier vistas
en el capítulo 2 para definir los espacios de Sobolev. Así obtenemos

# +
def
ÿ
(33) H s (Td ) = clases de equivalencia u t.q. (1 + |k|2s )|ûk |2 ă 8 ,
kPZd

donde ûk es el coeficiente de Fourier correspondiente a la frecuencia k. De


manera similar se obtienen los espacios más generales
# +
tsu tsu
tsu |B x u ( x ) ´ B x u ( y ) |
W s,p (Td ) = u P L p (Td ), Bx u P L p (Td ), d
P L p (Td ˆ Td ) ,
+(s´tsu)
|x ´ y| p

con norma
p p p
}u}W s,p = }u} L p + }u}Ẇ s,p ,
donde
tsu tsu
|Bx u( x ) ´ Bx u(y)| p
ż ż
p tsu p
}u}Ẇ s,p = }Bx u} L p + dxdy.
Td Td |x ´ y|d+(s´tsu) p
Habíamos visto en el primer capítulo que la convergencia fuerte en espacios
L p era más escasa que en el caso de Rd . Por ejemplo, al contrario que el caso
80 espacios de sobolev

de los vectores en Rd , habíamos visto que la mera acotación de una sucesión


no era suficiente para concluir la existencia de una subsucesión convergente
Tal cual vimos en el capítulo 1, en sentido fuerte en L p para 1 ă p ă 8. Cabe entonces preguntarse si
la acotación de la sucesión en podemos usar estos nuevos espacios de Sobolev para conseguir convergencia
L p en el rango 1 ă p ă 8 es
fuerte en L p . Es aquí donde entra el teorema de Rellich que asegura que
suficiente para concluir la
convergencia débil en dicho podemos usar la acotación en H s (T) para obtener convergencia fuerte en
espacio. También habíamos L p (T) (siempre en ciertos rangos de p, s, d):
visto que para que dicha
convergencia débil fuese fuerte
Teorema 30 (Rellich). Sea s, σ ą 0 y f n una sucesión acotada en H s (R)
debían darse hipótesis
adicionales. } f n } H s+σ (T) ď C.

Entonces existe f P H s y una subsucesión f nk tal que

} f ´ f nk } H s (T) Ñ 0.

Demostración. Para la prueba necesitaremos de las herramientas vistas en el


capítulo 1. Fijamos e ą 0 y para
ÿ
fn = fˆn (k )eikx
kPZ

definimos la regularización
ÿ
fˆn (k )eikx e´e|k| .
def
f ne =
kPZ

Sin más que recordar las propiedades de las series de Fourier es fácil conven-
cerse de que este operador no es más que un mollifier similar a los vistos en
el capítulo 1. En particular, observamos que
ÿ h i
f n ´ f ne = fˆn (k )eikx 1 ´ e´e|k|
kPZ

y entonces el teorema de la convergencia dominada (para series) junto con


las propiedades de las series de Fourier nos dicen que
" #2
ÿ 1 ´ e´e|k|
lı́m } f n ´ f ne }2L2 ď C lı́m e |k| | fˆn (k)|
α α 2
= 0.
eÑ0 eÑ0 eα |k|α
kPZ

En particular, tomando α ď 2s + 2σ, podemos elegir e ! 1 tal que

} f n ´ f ne } L2 ď δ @ n.

En lo que sigue consideraremos solo este valor de e. Se tiene entonces que

} f ne } L8 (R) ď Ce } f n } L2 (T) ,

}Bx f ne } L8 (R) ď Ce } f n } L2 (T) .


Entonces, podemos usar el teorema de Ascolí-Arzela para concluir que existe
una subsucesión f nek y un límite f e tal que

lı́m } f ne` ´ f e } L8 (T) = 0.


`Ñ8
4.5 espacios de sobolev en dominios acotados 81

En particular, dado que toda sucesión convergente es de Cauchy, se tiene que


dicha subsucesión cumple
lı́m } f ne` ´ f nem } L2 (T) = 0.
`,mÑ8

De esta manera, usando la interpolación entre espacios de Sobolev vista


anteriormente, podemos concluir que
σ
lı́m } f ne` ´ f nem } H s (T) ď C lı́m } f ne` ´ f nem } Ls+2 (σT) = 0.
`,mÑ8 `,mÑ8

En particular, existe N tal que


} f ne` ´ f nem } H s (T) ď δ @`, m ą N.
Ahora podemos calcular lo siguiente
} f n` ´ f nm } H s (T) = } f n` ´ f ne` + f ne` ´ f nm + f nem ´ f nem } H s (T)
ď } f n` ´ f ne` } H s (T) + } f ne` ´ f nem } H s (T) + } f nm ´ f nem } H s (T)
ď 3δ.
De donde obtenemos que f n` es una sucesión de Cauchy en H s (T) y por lo
tanto, sin más que usar la desigualdad de Sobolev se concluye que también
es una sucesión de Cauchy en L p para 2 ă p ă 8
1 1
= ´ s.
p 2

Como veremos luego este teorema es muy útil para estudiar ecuaciones en
derivadas parciales porque permite obtener convergencia fuerte de conocer
sólo la acotación de la sucesión en un cierto espacio de Sobolev.
Dado un dominio con frontera suave Ω Ă Rd más general definimos los
espacios de Sobolev con índice entero
! )
def
W k,p (Ω) = u P L p (Ω), B k u P L p (Ω) ,

con la norma
p p p
}u}W k,p = }u} L p + }B k u} L p .
Observamos ahora que las funciones en este espacio de Sobolev no tienen por
qué satisfacer ninguna condición de borde en particular, de hecho, a priori su
restricción a BΩ no tiene por qué tener sentido siquiera como función. Surge Esto es así ya que las funciones
así el concepto de traza de una función. Este concepto en toda su generalidad en L p se puede redefinir en
conjuntos de medida cero.
excede el nivel de este texto y por lo tanto no vamos a entrar en detalles. El
lector interesado podrá encontrar referencias en la sección de Otras fuentes
más abajo. Sin embargo, sí que vamos a tratar un caso especial de valor de
frontera, el de las funciones que se anulan en BΩ.
Definimos así
1,p def
W0 (Ω) = t la clausura de Cc8 (Ω) en la norma } ¨ }W 1,p u .
De esta manera conseguimos dos cosas: la primera es asegurar un conjunto
donde Cc8 (Ω) sea denso y al tiempo que las funciones se anulan en BΩ.
Obviamente
1,p
W0 (Rd ) = W 1,p (Rd ).
82 espacios de sobolev

4.6 conclusiones
En este capítulo, además de presentar unos espacios de funciones, los espacios
de Sobolev, que nos permiten medir la regularidad de las funciones, hemos
presentado unas desigualdades (concretamente las desigualdades de Sobolev
y de Poincaré) que serán muy importantes en el estudio de las ecuaciones
en derivadas parciales no-lineales. Conviene citar unas palabras del gran
matemático Louis Nirenberg [23] sobre la importancia de las desigualdades

Also, Friedrichs was a great lover of inequalities, and that affected


me very much. The point of view was that the inequalities are
more interesting than the equalities, the identities.

En concreto hemos probado que podemos intercambiar la integrabilidad en


el sentido de Lebesgue de determinado número de derivadas débiles de una
función por el control puntual de dicha función.
También hemos demostrado que podemos usar la integrabilidad de las
derivadas débiles de una sucesión de funciones a la hora de obtener la
convergencia fuerte en sentido L p de una subsucesión de sucesión.
Ambas propiedades serán muy útiles a la hora de estudiar ecuaciones en
derivadas parciales no-lineales.

4.7 otras fuentes


El lector interesado en profundizar más puede consultar [1, 2, 3, 4, 11, 14, 21,
25].
Siendo los espacios de Sobolev los espacios funcionales más utilizados en
el estudio de las ecuacioens en derivadas parciales no resulta sorprendente
que las referencias tratando estos espacios sean abundantes (ver [1] y sus
referencias).
En particular conviene leer los libros de Brezis [3] y [4]. En ellos se tratan las
1,p
definiciones de los espacios de Sobolev W k,p (Ω) y W0 (Ω) en los capítulos
VIII y IX de [3] y 8 y 9 de [4].
El lector que quiera leer más concretamente sobre los espacios de Sobolev
fraccionarios puede consultar el artículo de Di Nezza, Palatucci & Valdinoci
[12]. De la misma manera el lector más avanzado puede consultar [25] y en
concreto las lecciones 5,8,9,13 y 16, los capítulos 2,3 y 4 de [11] o el capítulo 5
de [14]. También puede estudiar el capítulo 3 de [2] o los capítulos 7 y 8 de
[21].
En concreto, la desigualdad de Sobolev se puede ver en 3.1.1.4 de [2], el
teorema 8.8 y la sección 9.3 de [4], el teorema VIII.7 y la sección IX.3 de [3] y
la sección 5.6 de [14].
El teorema de Rellich se encuentra en los teoremas 8.8 y 9.16 de [4], VIII.7 y
IX.16 de [3], en la sección 3.1.1.6 de [2] y en la 5.7 de [14].
1,p
El espacio W0 (Ω) se estudia en la sección IX.4 de [3] y la sección 9.4 de [4].
La desigualdad de Poincaré se trata en 3.1.3.4 de [2], el corolario 9.19 de [4] y
el IX.19 de [4] y la sección 5.8.1 de [14].
4.8 ejercicios sugeridos 83

Por otro lado, el lector puede optar por estudiar las notas de clase de multitud
de cursos en diversas universidades. Algunas opciones son los textos de
Juha Kinnunen https://math.aalto.fi/~jkkinnun/files/sobolev_spaces.
pdf, o el capítulo 3 de estas notas de Volker John https://www.wias-berlin.
de/people/john/LEHRE/NUM_KONV_PROB_16/num_pde_fem.pdf.
Finalmente también se puede consultar el blog de Terence Tao https://
terrytao.wordpress.com/2009/04/30/245c-notes-4-sobolev-spaces/

4.8 ejercicios sugeridos


Ejercicio 30. Se considera la función u( x ) = |x|e´|x| . ¿Está la función u P H 1 ?
Ejercicio 31. Se considera la función u( x ) = |x|e´|x| . ¿Está la función u P H 2 ?
Ejercicio 32. Se considera la función u( x ) = |x|e´|x| . ¿Para qué p está la
función u P W 1,p ?
Ejercicio 33. Se consideran las funciones u P H 1 y g(y) P C1 . ¿Está la función
g(u( x )) P H 1 ?
Ejercicio 34. Demuestra la desigualdad de interpolación siguiente
}Bx f }2L4 (R) ď C} f } L8 (R) }Bx2 f } L2 (R)
Ejercicio 35. ¿Es cierta la desigualdad de interpolación siguiente
}Bx f }2L4 ([0,1]) ď C} f } L8 ([0,1]) }Bx2 f } L2 ([0,1])
para funciones tales que
f (0) = f (1) = 0?
Ejercicio 36. Demuestra que H s (R) es un álgebra de Banach si s ą 1/2, i.e.
} f g} H s (R) ď C} f } H s (R) }g} H s (R)
Ejercicio 37. Sea I Ă R un intervalo acotado de R y definamos
ż
} f } Ḣ1 ( I ) = |∇ f ( x )|2 dx.
2
I

Demuestra que, para toda función tal que


ż
f (s)ds = 0,
I

} f } L8 ( I ) ď C} f } Ḣ1 ( I ) .
Concluye entonces que
} f } L2 ( I ) ď C} f } Ḣ1 ( I ) .
Ejercicio 38. Sea Td el toro d´dimensional entendido como el cubo [´π, π ]d
con condiciones de borde periódicas y definamos
ÿ
} f }2Ḣ s (Td ) = |ξ|2s | fˆ(ξ )|2 .
kPZd

Demuestra que
› ż ›
›f ´ 1
› ›
f ( x ) dx › 2 d ď C} f } Ḣ s (Td ) .

› |Td | L (T )
84 espacios de sobolev

Ejercicio 39. ¿Para qué funciones f es cierta la desigualdad siguiente

} f } L2 (Td ) ď C} f } Ḣ s (Td ) ?

Ejercicio 40. Demuestra que la función

f ( x ) = log (log(1 + 1/|x|)) .

está en H 1 ( B(0, 1)). Es decir, demuestra que está en L2 , que tiene derivada
débil dada por la derivada en sentido clásico (salvo en el origen) y que dicha
derivada está en L2 .
5 E C U A C I O N E S E N D E R I V A D A S PA R C I A -
LES

Ya en el primer curso de ecuaciones en derivadas parciales se estudia la


clasificación de un operador diferencial de segundo orden general

L[u] = Au xx ( x, y) + Bu xy ( x, y) + Cuyy ( x, y) + Du x ( x, y) + Euy ( x, y) = f ,

con A, B, C, D, E P R y mı́nt|A|, |B|, |C|u ą 0, en los tres tipos principales:


ecuaciones elípticas, ecuaciones parabólicas y ecuaciones hiperbólicas. Estos nombres vienen de la
Así tenáimos que la ecuación anterior es analogía entre los coeficientes
de las derivadas y los
‚ parabólica si B2 ´ 4AC = 0. El ejemplo principal es la ecuación del calor coeficientes de las curvas
cónicas.
A = ´1, E = 1, B = C = D = 0,

By u = Bx2 u + f ,

‚ hiperbólica si B2 ´ 4AC ą 0. El ejemplo principal es la ecuación de


ondas A = ´1, C = 1, B = D = E = 0,

By2 u = Bx2 u + f ,

‚ elíptica si B2 ´ 4AC ă 0. El ejemplo principal es la ecuación de Laplace


A = 1, C = 1, B = D = E = 0,

Bx2 u + By2 u = f .

Nosotros vamos a presentar aquí algunos resultados para unos problemas de


ecuaciones en derivadas parciales paradigmáticos.
Veamos desde donde encaramos este nuevo capítulo del curso:
De dónde venimos: En capítulos anteriores hemos estudiado unas herra-
mientas básicas como son diferentes espacios funcionales para medir diversas
propiedades de las funciones, las distribuciones así como la transformada de
Fourier y las derivadas débiles. Estas técnicas nos serán de gran ayuda para
estudiar las ecuaciones en derivadas parciales.
A dónde vamos: En este capítulo vamos a presentar unos resultados básicos
para el estudio de la existencia de solución de ecuaciones en derivadas
parciales. El resultado principal de este capítulo es el Lema de Lax-Milgram.
Aunque vamos a ver el Lema de Lax-Milgram en bastante generalidad,
presentaremos las ideas principales usando ejemplos concretos de ecuaciones
en derivadas parciales. En particular, veremos Una ecuación diferencial está
bien propuesta cuando existe
1. Cómo probar la existencia y unicidad de solución débil para una ecua- una única solución y además
ción elíptica tanto en un dominio acotado Ω como en todo el espacio dicha solución depende de
manera continua de los datos
Rd . Para ello usaremos el Lema de Lax-Milgram. Este problema será
iniciales y de borde.

85
86 ecuaciones en derivadas parciales

nuestra base para construir la teoría de existencia y unicidad para otros


problemas de ecuaciones diferenciales de evolución. De igual mane-
ra veremos cómo tratar el caso de problemas no-lineales mediante el
teorema de punto fijo de Schauder.

2. Cómo probar la existencia y unicidad de solución débil para una ecua-


ción parabólica. Para ello vamos a aproximar el problema parabólico
por una familia de problemas elípticos cuya solución vamos a demostrar
usando el Lema de Lax-Milgram. De esta manera, estudiaremos cómo
usar la teoría elíptica del punto anterior para demostrar que un proble-
ma de evolución está bien propuesto. Veremos también una propiedad
muy importante de los problemas parabólicos como es la difusión. De
manera similar al punto anterior, también veremos cómo tratar el caso
de problemas no-lineales mediante el teorema de punto fijo de Banach.

Por lo tanto el propósito de este capítulo es intentar construir una teoría


de existencia y unicidad de solución para varias ecuaciones en derivadas
parciales clásicas usando el Lema de Lax-Milgram y los teoremas de punto
fijo de Banach y Schauder como elemento básico así como diversos esquemas
de aproximación y regularización. Creemos que esta forma de hacerlo es
elemental en el sentido de que requiere pocas herramientas teóricas y al mismo
tiempo permite presentar varias formas de aproximación de un problema y
posterior paso al límite.
Los objetivos de este capítulo son

Objetivos mínimos Objetivos avanzados


Conocer la formulación débil de una Conocer el teorema
ecuación diferencial de punto fijo de Schauder
Dominar el Lema de Lax-Milgram Conocer el teorema
para aplicarlo a problemas elípticos de punto fijo de Banach
Dominar el Lema de Lax-Milgram Conocer el decaimiento
para aplicarlo a problemas parabólicos de la ecuaciones parabólicas
Conocer diversos procedimientos de
aproximación para construir soluciones
Saber realizar estimaciones Conocer el método iterativo
de energía en espacios L p y H k de Moser

5.1 ecuaciones elípticas


5.1.1 El lema de Lax-Milgram y las soluciones débiles de la ecuación de
Helmholtz

EL objetivo de esta sección es conseguir demostrar la existencia y unicidad


de solución para problemas elípticos. En concreto nos vamos a centrar en
Esta ecuación recibe el nombre demostrar que la ecuación
de ecuación de Helmholtz. u ´ ∆u = f
está bien puesta.
En esta sección usaremos el teorema de representación de Riesz
5.1 ecuaciones elípticas 87

Teorema 31. Sea H un espacio de Hilbert cuyo producto interno lo denotamos


por x¨, ¨y H y H ˚ su dual. Entonces, dada ϕ P H ˚ , se tiene que existe un único
elemento f P H tal que

( ϕ, u) = x f , uy H @u P H.

Vamos a presentar las principales ideas con dos ejemplos concretos. Primero
un sistema de ecuaciones algebraicas lineales y luego una EDO.
Comencemos por un momento considerando el sistema de ecuaciones lineales
siguiente
Au = f ,
donde A P M2ˆ2 es una matriz simétrica, f P R2 es un vector y u P R2 es el
vector que contiene las incógnitas. Así el problema es, dado el vector f y la
matriz A, conseguir determinar el vector de incógnitas u. Para ello bastaría
con demostrar que la matriz A es invertible. Esto, como bien sabemos, no
siempre puede hacerse y por ejemplo en ocasiones puede haber más de una
solución.
Comenzamos observando que se tiene que

Au ¨ v = f ¨ v @ v P R2 .

Esto se conoce como formulación débil del problema.


Notamos ahora que se tiene que

a(u, v) = Au ¨ v : R2 ˆ R2 ÞÑ R

es una forma bilineal que satisface

|Au ¨ v| ď C1 |u||v|.

Esta desigualdad expresa la continuidad de la forma bilineal. La continuidad


de la forma bilineal, si bien es totalmente evidente en el caso de vectores, será
muy importante cuando generalicemos estas ideas a ecuaciones diferenciales.
Por otro lado, para resolver el sistema de ecuaciones algebraicas lineales
anterior, sabemos que necesitamos una matriz invertible. Es decir, una matriz
tal que tenga todos sus autovalores diferentes de cero. Si ese es el caso,
entonces se ha de tener forzosamente que

Au ¨ u ě C2 |u|2 .

Esta propiedad, que se conoce como coercividad, garantiza la invertibilidad


de la matriz.
Nuestro objetivo ahora es intentar aplicar estas ideas a demostrar la existencia
de soluciones de ecuaciones en derivadas parciales.
Consideramos la siguiente ecuacion diferencial ordinaria:

(34) u( x ) ´ Bx2 u( x ) = ϕ x P R,

donde ϕ P ( H 1 )˚ (R). Un ejemplo de tales ϕ es Recordamos que


ż ż
( ϕ, v) = F ( x )v( x )dx
( ϕ, v) = F ( x )v( x )dx R
R
denota la acción del funcional
ϕ sobre la función v.
88 ecuaciones en derivadas parciales

para F P L2 aunque se podrían admitir distribuciones ϕ más generales.


Además, podemos usar el teorema de representación de Riesz para asegurar
que se tiene
( ϕ, v) = x f , vy H1
para cierta f P H 1 .
De hecho, si ϕ es suficiéntemente regular, entonces la EDO anterior puede
resolverse explícitamente de manera sencilla usando la transformada de
Fourier y notando que la solución ha de cumplir

(1 + |ξ|2 )û(ξ ) = ϕ̂,

por lo que bastaría con dividir por (1 + |ξ|2 ) e aplicar la transformada de


Fourier inversa.
Si bien se trata de una EDO y por lo tanto es un problema en principio
sencillo, dejando de lado las técnicas de Fourier, no podemos aplicar la teoría
estudiada en cursos previos porque no es un problema de valores iniciales ni
tampoco un problema de datos de borde. De hecho, esta EDO ya nos va a
permitir poner a prueba las ideas anteriores.
Comenzamos observando que, al tratarse de una ecuación diferencial, debe-
mos entender la ecuación como una igualdad entre funciones en un cierto
espacio L p y, por lo tanto, en principio solo tiene sentido en casi todo punto.
Recordando la idea de los test integrales e integrando por partes, tenemos que
la formulación débil de la EDO anterior es
ż
(35) u( x )v( x )dx + Bx u( x )Bx v( x )dx = ( ϕ, v) , @ v P H 1 (R).
R

Es decir, vamos a decir que u es una solución débil de la EDO (34) si cumple
(35).
Si ahora intentamos seguir la idea que desarrollamos para el caso matricial
podemos definir la forma bilineal
ż
a(u, v) = u( x )v( x )dx + Bx u( x )Bx v( x )dx
R

de manera que
a(u, v) : H 1 ˆ H 1 ÞÑ R.
Esta forma bilineal, que no es más que el producto interno del espacio de
Hilbert H 1 (R) es continua y se tiene

|a(u, v)| ď }u} H1 }v} H1 .

Observamos ahora que la continuidad tan obvia en el caso matricial anterior,


en el caso de ecuaciones diferenciales pasa a estar relacionada con la defini-
ción de los operadores diferenciales involucrados. Así, la forma bilineal a es
continua con los espacios usados en la definición anterior pero no lo es por
ejemplo si la intentamos definir

a(u, v) : L2 ˆ L2 ÞÑ R.

La coercividad también la tenemos en este caso ya que

|a(u, u)| = }u}2H1 .


5.1 ecuaciones elípticas 89

Queremos ver que, dado que a es una forma bilineal continua y coerciva existe una
única solución para el problema

a(u, v) = ( ϕ, v) @ v P H 1 .

Si ahora fijamos u y definimos el operador

( ϕu , v) = a(u, v) : H 1 (R) Ñ R,

podemos observar que ϕu es un funcional lineal y continuo y por lo tanto


está en el espacio dual ϕu P ( H 1 )˚ . Esto nos permite entonces invocar el
teorema de representación de Riesz y obtenemos entonces que existe un
único elemento f u P H 1 tal que

a(u, v) = ( ϕu , v) = x f u , vy H1 .

De esta manera podemos definir la aplicación

Tu : H 1 Ñ H 1

tal que
Tu = f u .
Por otro lado, y de nuevo por el teorema de Riesz, se tiene que

( ϕ, v) = x f , vy H1 ,

para cierta f P H 1 única.


El problema de encontrar una solución de la EDO anterior ha pasado entonces
a poderse reformular de la manera siguiente:

Dada f , queremos encontrar u tal que Tu = f

Debemos entonces asegurar que la aplicación

Tu = f u

es invertible. Si bien así dicho parece sencillo, lo cierto es que la definición del
operador T parece algo oscura. Conviene por tanto estudiarla un poco mejor.
Comenzamos observando que T es un operador lineal. En efecto, usando la
definición y el teorema de representación de Riesz tenemos que

xT (αu + βw), vy H1 = x f αu+ βw , vy H1



= ϕαu+ βw , v (por la definición de f u )
= a(αu + βw, v) (por la definición de ϕu )
= xαu + βw, vy H1 (por la definición de a)
= αxu, vy H1 + βxw, vy H1
= αa(u, v) + βa(w, v)
= ( αϕu , v) + β ( ϕw , v)
= xαTu, vy H1 + βxTw, vy H1
= xαTu + βTw, vy H1 .
90 ecuaciones en derivadas parciales

Como v P H 1 (R) es arbitraria entonces se ha de tener forzosamente que

T (αu + βw) = αTu + βTw.

De la misma manera tenemos que

}Tu}2H1 = } f u }2H1
= x f u , f u yH1
= ( ϕu , f u ) (por la definición de f u con v = f u )
= a(u, f u ) (por la definición de ϕu )
ď }u} H1 } f u } H1 (por la continuidad de a)

de donde
}Tu} H1 ď }u} H1 @u P H 1 ,
y obtenemos que T es un operador continuo. Gracias a que a es coerciva se
tiene que

}u}2H1 ď a(u, u)
= ( ϕu , u) (por la definición de ϕu con v = u)
= xu, f u y H1 (por la definición de f u con v = u)
ď }u} H1 } f u } H1
ď }u} H1 }Tu} H1 ,

de donde el operador T está acotado inferiormente

}u} H1 ď }Tu} H1 @u P H 1 .

De la desigualdad anterior obtenemos que el operador T es inyectivo con el


argumento clásico de contradicción y el uso de la linealidad de T. Para ello
basta con notar que se tiene

}u1 ´ u2 } H1 ď }T (u1 ´ u2 )} H1 ď }Tu1 ´ Tu2 } H1 ,

de donde Tu1 = Tu2 implicaría que u1 = u2 . La inyectividad de T nos permite


hablar del operador inverso T ´1

T ´1 : R Ă H 1 Ñ H 1 ,

donde R es el rango de T. Además observamos que el operador T ´1 es


continuo ya que si Tu = f u entonces

}T ´1 f u } H1 = }u} H1 ď }Tu} H1 ď } f u } H1 .

Hasta aquí lo que hemos probado es que, dada f P R entonces existe una
solución de
a(u, v) = ( ϕ, v) @ v P H 1 ,
donde ϕ P ( H 1 )˚ es la distribución vinculada a f P H 1 .
Si demostramos que R = H 1 entonces concluímos el resultado deseado. Estas
propiedades de T nos permiten asegurar que R es cerrado. Para ello vamos a
ver que contiene a todos sus puntos de acumulación. Es decir, que si

fn P R Ñ f P H1
5.1 ecuaciones elípticas 91

entonces f P R. Basta con notar que, por estar T acotado inferiormente, se


tiene

} f n ´ f m } H1 = }Tun ´ Tum } H1 = }T (un ´ um )} H1 ě }un ´ um } H1 .

Por lo tanto, dado que f n es una sucesión convergente, un es una sucesión de


Cauchy y, como H 1 es un espacio de Hilbert, entonces un es convergente. Si
escribimos u para el límite de esta sucesión un entonces, por la continuidad
de T se tiene que
Tu = lı́m Tun = lı́m f n = f ,
nÑ8 nÑ8

por lo que f P R y se tiene que R es cerrado. Ahora argumentamos por


contradicción. Si R ‰ H 1 , al ser R un cerrado, entonces podemos definir
el conjunto RK y dicho conjunto no es vacío. Es decir, se tiene que existe
0 ‰ g P H 1 tal que
x f , gy H1 = 0 @ f P R.

Entonces, gracias a la coercividad de a, podemos calcular que

}g}2H1 ď a( g, g) = xg, Tgy H1 = 0

por la hipótesis en g ya que Tg P R. Esto es una contradicción con que g ‰ 0


por lo que R = H 1 y podemos invertir T para toda f P H 1 lo que garantiza la
existencia de u solución débil de (34). Además, dicha solución cumple (sin
más que tomar v = u en la definición de solución débil (35))

}u}2H1 = ( ϕ, u) ď }ϕ}( H1 )˚ }u} L2 ď }ϕ}( H1 )˚ }u} H1 ,

por lo que
}u} H1 ď }ϕ}( H1 )˚ .

Y además tiene que ser única ya que si hubiese dos la diferencia verificaría
(de nuevo tomando v = u1 ´ u2 )

}u1 ´ u2 }2H1 = 0.

Podemos resumir el proceso anterior de la siguiente manera: Dado un espacio


de Hilbert H y una forma bilineal a que sea continua y coerciva entonces

1. Podemos usar el teorema de representación de Riesz para definir el


operator
T:HÑH

tal que a cada u le asocia el elemento de H vinculado (gracias al teorema


de Riesz) al funcional ϕu = a(u, ¨) P H ˚ .

2. La continuidad y la coercividad de a entonces permiten demostrar que


T es lineal, continuo y acotado inferiormente. Por lo tanto existe T ´1 y
es continuo.

3. Las propiedades anteriores de T y T ´1 garantizan que R es cerrado y


por lo tanto R = H.
92 ecuaciones en derivadas parciales

En realidad los pasos anteriores son idénticos no importa que espacio de


Hilbert H o que forma bilineal se tenga (siempre que la forma bilineal sea
continua y coerciva en H). Por lo tanto puede repetirse el argumento y
obtener el conocido como Lema de Lax-Milgram

Teorema 32 (Lax-Milgram). Sea H un espacio de Hilbert, a una forma bilineal


continua y coerciva en H y sea ϕ P H ˚ . Entonces existe una única u P H tal
que
a(u, v) = ( ϕ, v) @ v P H.

De esta manera si consideramos la EDP (conocida como ecuación de Helm-


holtz)

(36) u( x, y) ´ ∆u( x, y) = f ( x ) ( x, y) P R2 ,

donde f P L2 (R2 ), podemos encontrar una solución débil, es decir, una u que
cumple
ż ż
u( x, y)v( x, y)dxdy + ∇u( x, y) ¨ ∇v( x, y)dxdy = f ( x, y)v( x, y)dxdy, @ v P H 1 (R2 ).
R2 R2

Para ello basta con definir


ż
a(u, v) = u( x, y)v( x, y)dxdy + ∇u( x, y) ¨ ∇v( x, y)dxdy,
R2

y ϕ tal que
ż
( ϕ, v) = f ( x, y)v( x, y)dxdy,
R2

y comprobar que a es una forma bilineal continua y coerciva y ϕ un funcional


lineal y continuo.
Comprobamos así que el Lema de Lax-Milgram es una herramienta sencilla
pero potente para establecer la existencia de solución débil de ecuaciones en
derivadas parciales de tipo elíptico.
Para ello los pasos a seguir son los siguientes

‚ Dado una EDP elíptica, se define la forma bilineal a y el funcional lineal


ϕ.

‚ Se definen asímismo los espacios de funciones de manera que a sea


continua y coerciva y ϕ sea un funcional continuo.

‚ Se aplica el Lema de Lax-Milgram.

Tras estos pasos podría seguirse el análisis del problema para garantizar que
la solución tiene en realidad más regularidad y el problema no sólo tiene
solución débil sino que dicha solución débil es, en realidad, una solución
fuerte con sentido en todo punto. Esa parte es más delicada y la vamos a
posponer.
5.1 ecuaciones elípticas 93

5.1.2 El problema de Dirichlet

Si bien en la sección anterior hemos visto como usar el Lema de Lax-Milgram


para demostrar la existencia y unicidad de solución débil para ecuaciones en
derivadas parciales de tipo elíptico donde el dominio era Rd , en la mayor
parte de los problemas del mundo real el dominio es un conjunto del espacio
R3 o del plano R2 . En estos casos el problema necesita condiciones de borde
para poder estar bien determinado. Es decir, además de la ecuación diferen-
cial, el problema para estar bien puesto necesita imponer unas condiciones de
borde a la incógnita a determinar. Normalmente estas condiciones de borde
para la incógnita imponen el valor de la propia incógnita (en este caso se
llaman condición de borde de tipo Dirichlet) o de la derivada normal (en este
caso se llaman condición de borde de tipo Neumann). En esta sección vamos
a explicar brevemente como tratar el primer caso.
Así, un ejemplo de estos problemas es

(37) u ´ ∆u = f en Ω
(38) u=0 en BΩ

donde Ω Ă Rd es un conjunto abierto con frontera BΩ suave. Es en estos


problemas donde se ve la utilidad de los espacios de Sobolev en dominios
acotados H s (Ω) y más concretamente del espacio H01 (Ω).
Si multiplicamos la ecuación por una función test v P H01 (Ω) e integramos
por partes obtenemos la formulación débil
ż ż ż
uvdx + ∇u ¨ ∇vdx = f vdx @ v P H01 (Ω).
Ω Ω Ω

Observamos entonces que


ż ż
a(u, v) = uvdx + ∇u ¨ ∇vdx
Ω Ω

es una forma bilineal. Además, si la definimos

a : H01 ˆ H01 Ñ R

se tiene que es continua y coerciva. Por lo tanto, podríamos aplicar el Lema


de Lax-Milgram de manera análoga a la usada en la sección anterior sin más
que reemplazar apropiadamente los espacios funcionales H 1 (Rd ) por H01 (Ω).

5.1.3 Ecuaciones no-lineales

En esta sección vamos a necesitar un resultado de punto fijo conocido como


Teorema de punto de fijo de Schauder
Teorema 33 (Punto fijo de Schauder). Sea X un espacio de Banach y sea
M Ă X un conjunto cerrado, acotado, convexo y no vacío. Si T : M Ñ M es
un operador compacto, esto es que sea continuo y que T
Ğ ( B) sea compacto
para todo B acotado, entonces T tiene un punto fijo.
En la sección anterior hemos visto cómo se podía usar el lema de Lax-
Milgram para demostrar la existencia y unicidad de soluciones débiles para
94 ecuaciones en derivadas parciales

problemas de tipo elíptico. Sin embargo, anteriormente hemos considerado


siempre ecuaciones lineales. Esto es una seria limitación ya que las ecuaciones
diferenciales relevantes en la práctica totalidad de las aplicaciones al mundo
real son no-lineales.
El propósito de esta sección es estudiar cómo se puede utilizar nuestra teoría
para problemas lineales unida a un teorema de punto fijo para probar la
existencia de solución para un problema elíptico no-lineal. Esta técnica la
vamos a ejemplificar con el siguiente problema

(39) u ´ ∆u = sin(u) en Ω
(40) u=0 en BΩ

donde Ω Ă R2 es un conjunto abierto con frontera BΩ suave.


Este problema queremos resolverlo usando un punto fijo. Para ello, fijamos
U P L2 y definimos el siguiente problema lineal

(41) u ´ ∆u = sin(U ) en Ω
(42) u=0 en BΩ

Observamos que la no-linealidad cumple

F (U ) = sin(U ) : L2 Ñ L2 ,

sin más que notar que ż


|F (U )|2 dx ď |Ω|.

Por lo tanto, F (U ) nos permite definir un funcional y, por lo tanto, obtenemos
que este problema tiene una solución débil única u P H01 sin más que aplicar
el lema de Lax-Milgram tal cual hemos visto en la sección anterior. Podemos
entonces definir el operador T tal que

T : U ÞÑ u,

donde u P H01 (Ω) satisface


ż ż
uv + ∇u ¨ ∇vdx = sin(U )vdx @ v P H01 (Ω).
Ω Ω

Si ahora conseguimos probar que T tiene un punto fijo entonces demostramos


la existencia de soluciones débiles al problema anterior.
Tenemos entonces que
T : L2 Ñ H01 Ă L2 .
Como la identidad anterior se cumple para toda v P H01 se tiene que se
cumple para la propia u. Usando

| sin(U )| ď |U|,

llegamos así a
ż
}u}2H1 = sin(U )udx ď }U} L2 }u} L2 ď }U} L2 }u} H1 ,

5.2 ecuaciones parabólicas 95

de donde
}u} L2 = }TU} L2 ď }TU} H1 ď }U} L2 ,
y concluímos que T es un operador continuo.
Además, si usamos la cota
| sin(U )| ď 1,
obtenemos
ż a a
}u}2H1 = sin(U )udx ď |Ω|}u} L2 ď |Ω|}u} H1 ,

de donde a
}u} L2 = }TU} L2 ď }TU} H1 ď |Ω|.
Por lo tanto podemos definir
a
M = tU P L2 , t.q. }U} L2 ď |Ω|u.

Este conjunto es cerrado, convexo, acotado y no vacío y además, por la


estimación anterior se tiene que

T : M Ñ M.

Es más, hemos visto que se tiene


a
T ( M) Ă tU P H01 , t.q. }U} H1 ď |Ω|u.

Debido al teorema de Rellich (teorema 30) se tiene que la inmersión de H 1 en


L2 es compacta y por lo tanto T ( M ) es compacto en L2 .
Hemos deducido entonces que el operador T cumple las hipótesis del teo-
rema de Schauder y por lo tanto tiene un punto fijo (no necesariamente
único).

5.2 ecuaciones parabólicas


5.2.1 El lema de Lax-Milgram y las soluciones débiles de la ecuación del
calor

En esta sección vamos a estudiar ecuaciones parabólicas. El caso paradigmá-


tico de ecuación parabólica es la ecuación del calor

(43) Bt u( x, t) ´ ∆u( x, t) = 0 con ( x, t) P Rd ˆ (0, T ),

y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L2 .
De nuevo el concepto de solución que manejamos es el de solución débil. Es
decir, u es solución débil de (43) si
żtż
∇u( x, s) ¨ ∇v( x, t)dxds
0 Rd
żtż ż
´ u( x, s)Bt v( x, t)dxds = f ( x )v( x, 0)dx,
0 Rd Rd
96 ecuaciones en derivadas parciales

para toda
v P Cc1 ([0, T ), L2 ) X L2 (0, T; H 1 ).
Es decir, para toda v tal que

v, Bt v, ∇v P L2 (Rd ˆ [0, T ]).

Si bien el término ∆u nos remite al tipo de ecuaciones que estábamos resol-


viendo en la sección anterior, el hecho de que aparezca la deriva temporal
cambia totalmente el carácter del problema. Eso hace imposible aplicar el
lema de Lax-Milgram tal cual veníamos haciendo.
El proósito de esta sección es estudiar cómo aproximar el problema (43) por
problemas más sencillos de manera que podamos resolver los problemas
aproximados con las técnicas ya estudiadas en la sección previa. Así se
consigue una sucesión de funciones solución de los problemas aproximantes

uh .

El argumento concluye mediante un paso al límite en las soluciones de los


problemas aproximados de manera que u, la solución de (43), se recupera
como
lı́m uh = u,
hÑ0

en algún sentido todavía por precisar.


Observamos que si en vez de Bt u hubiese una u, la ecuación sería la estudiada
en la sección anterior. Por lo tanto, vamos a intentar usar esta idea de cara a
construir los problemas aproximados. Para ello observamos que

u( x, t) ´ u( x, t ´ h)
Bt u( x, t) = lı́m .
hÑ0 h
Así, fijamos h suficientemente pequeño y definimos la siguiente familia de
problemas elípticos lineales

uk ( x ) ´ uk´1 ( x )
(44) ´ ∆uk ( x ) = 0 con x P R,
h
con
u0 ( x ) = f ( x ).
Esta familia de problemas lineales se pueden resolver recursivamente sin más
que aplicar el lema de Lax-Milgram de la forma vista en la sección anterior a
las diferentes ecuaciones
u1 ( x ) ´ f ( x )
´ ∆u1 ( x ) = 0 con x P R,
h
u2 ( x ) ´ u1 ( x )
´ ∆u2 ( x ) = 0 con x P R,
h
y así sucesivamente.
Así conseguimos una familia de funciones uk P H 1 (Rd ) que son soluciones
débiles, es decir, que cumplen que
ż
u ( x ) ´ uk´1 ( x )
v( x ) k ds + ∇uk ( x ) ¨ ∇v( x )dx = 0 @v P H 1 (R), k ą 0.
R d h
5.2 ecuaciones parabólicas 97

Si ahora cogemos v = uk entonces llegamos a


ż
2 2
}uk } L2 + h}∇uk } L2 ď uk ( x )uk´1 ( x )dx ď }uk } L2 }uk´1 } L2 .
Rd

Usando
a2 b2
ab ď + ,
2 2
obtenemos que
}uk }2L2 }uk´1 }2L2
+ h}∇uk }2L2 ď .
2 2
Como consecuencia, sin más que iterar, se obtiene que

}uk } L2 ď } f } L2 .

Por otro lado,


}uk´1 }2L2 }uk }2L2
h}∇uk }2L2 ď ´ .
2 2
Si sumamos
K K
ÿ ÿ }uk´1 }2L2 }uk }2L2
h}∇uk }2L2 ď ´
2 2
k =1 k =1
}u0 }2L2 }u1 }2L2 }u1 }2L2 }u2 }2L2
= ´ + ´ + ...
2 2 2 2
}u0 }2L2 }uK }2L2
= ´
2 2
}u0 }2L2
ď .
2
Hasta aquí todo ha sido similar a lo ya estudiado en la sección anterior. Sin
embargo, sigue habiendo un problema crucial: estas funciones uk dependen
de x pero no dependen de t, por lo que no parece claro cómo van a poder
servir para aproximar un problema con ambas variables. Para resolverlo
fijamos T ą 0 y definimos

T
= h, tk = kh, uh ( x, t) = uk ( x ) si t P [tk , tk+1 ).
K
Entonces las estimaciones anteriores se pueden reescribir como

sup }uh (t)} L2 = máx }uk } L2 ď } f } L2 .


0ďtďT 0ďkďK

żT K
ÿ
}∇uh (s)}2L2 ds = h}∇uk }2L2
0 k =1
}u0 }2L2
ď .
2
Por lo tanto, tenemos las siguientes cotas uniformes en h

uh P L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 ).
98 ecuaciones en derivadas parciales

Ahora, dada v P Cc1 ([0, T ), L2 ) X L2 (0, T; H 1 ), podemos definir

vk ( x ) = v( x, tk ),

y entonces tenemos que


K ż
ÿ uk ( x ) ´ uk´1 ( x )
vk´1 ( x ) dx + ∇uk ( x ) ¨ ∇vk´1 ( x )dx = 0.
h
k =1 R
d

Usando que

K ż
ÿ
vk´1 (uk ´ uk´1 )dx
k =1 R
d
ż
= v0 ( u1 ´ u0 ) + v1 ( u2 ´ u1 ) + v2 ( u3 ´ u2 )
Rd
+ ...vK´1 (uK ´ uK´1 )dx,
podemos reordenar la suma anterior para obtener

K ż
ÿ
vk´1 (uk ´ uk´1 )dx
k =1 R
d
ż
= ´v0 u0 + u1 (v0 ´ v1 ) + u2 (v1 ´ v2 ) + ...uK vK´1 dx,
Rd

Por lo tanto, la identidad anterior se puede reescribir como


ż K´1
ÿż K
ÿ ż
vK´1 uK ´ v0 u0 dx + (vk´1 ´ vk )uk dx + h ∇uk ( x ) ¨ ∇vk´1 ( x )dx = 0.
Rd k =1 Rd k =1 Rd

Si ahora definimos

vh ( x, t) = vk´1 ( x ) si t P [tk , tk+1 ),

y
t k +1 ´ t t ´ tk
vh ( x, t) = vk ( x ) + vk+1 ( x ) si t P [tk , tk+1 ),
h h
conseguimos
v k +1 ( x ) ´ v k ( x )
Bt vh ( x, t) = .
h
Observamos que como

v P Cc1 ([0, T ), L2 ) X L2 (0, T; H 1 )

esta nueva vh cumple que

vh P Cc1 ([0, T ), L2 ) X L2 (0, T; H 1 ).

Por otro lado, la identidad anterior se puede reescribir en términos de uh y


vh como
ż żTż
h h h
v ( x, T )u ( x, T ) ´ v ( x, 0) f ( x )dx ´ Bt vh uh dxds
R d 0 R d
żTż
+ ∇uh ¨ ∇vh dxds = 0.
0 Rd
5.2 ecuaciones parabólicas 99

Como se tiene que uh tenía cotas uniformes en L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 )


podemos, por los resultados estudiados en los Capítulos 2 y 3, extraer una
subsucesión que converge
˚
uh j á u en L8 (0, T; L2 )

ya que
L8 (0, T; L2 )

es el espacio dual de
L1 (0, T; L2 ).

Además
uh j á u en L2 (0, T; H 1 ).

Por construcción y por la regularidad de v se tiene que

Bt vh Ñ Bt v.

Además
vh Ñ v.

Por lo tanto, podemos pasar al límite y obtener, usando el soporte compacto


en tiempo de v, que el límite u satisface la siguiente identidad
ż żTż żTż
(45) ´ v( x, 0) f ( x )dx ´ Bt vudxds + ∇u ¨ ∇vdxds = 0,
Rd 0 Rd 0 Rd

para toda
v P Cc1 ([0, T ), L2 ) X L2 (0, T; H 1 )

y por lo tanto u es solución débil de la ecuación del calor.

5.2.2 Disipación

En la sección anterior habíamos probado la existencia de soluciones débiles


de la ecuación del calor (43) al ver dicha ecuación como un cierto límite
de problemas elípticos de tipo Helmholtz. Esta aproximación nos ha sido
útil ya que hemos obtenido resultados para una nueva ecuación desde lo ya
estudiado para problemas elípticos.
En lo que sigue vamos a asumir que tal solución es

u P L8 (0, T; H k (Rd ).

Aunque de momento esta regularidad la vamos a asumir, lo cierto es que


las técnicas de la próxima sección pueden utilizarse para demostrarla. Por lo
tanto, el lector impaciente y riguroso puede avanzar a la sección siguiente
para ver cómo es la prueba y luego retornar a este punto.
Usando entonces Plancherel podemos hablar de la transformada de Fourier
(en x) de dicha solución y obtener

û P L8 (0, T; L2 (Rd ).
100 ecuaciones en derivadas parciales

Cabe entonces preguntarse por la ecuación que resuelve û. Usando las pro-
piedades estudiadas en el Capítulo 3 en (43) llegamos a que

B
û(ξ, t) = ´|ξ|2 û(ξ, t).
Bt
Si resolvemos esta EDO y usamos el dato inicial llegamos a que
2
û(ξ, t) = fˆ(ξ )e´|ξ| t ,

de donde se infiere el decaimiento de la solución.


Tomando la transformada de Fourier inversa podemos obtener la solución
explícita de la ecuación del calor
ż
1 |x´y|2
u( x, t) = f ( y ) e 4t dy.
(4πt)d/2 Rd

Esta fórmula establece que la solución de la ecuación del calor u viene dada
por la convolución entre el dato inicial f P H k y una cierta función gaussiana
2
Φ(z) = e´|z|

reescalada en función del tiempo que ha pasado. Se ve entonces que existe


un cierto parecido entre los mollifiers del Capítulo 2 y la solución de la
ecuación del calor, siendo la única diferencia que la gaussiana no tiene
soporte compacto. Sin embargo, esta falta de soporte compacto no impide
que, si t ą 0, podamos tomar tantas derivadas como queramos de u sin
más que pasárselas a la gaussiana de la manera vista al principio del curso.
Esto nos hace pensar en que las soluciones de las ecuaciones parabólicas
experimentan un efecto regularizante e incluso ganan derivadas con respecto al
dato inicial. Es decir, que si el dato inicial es L2 (Rd ), la solución u es L8 (Rd )
Esto podía deducirse también o incluso C2 (Rd ) si t ą 0.
de la expresión para û ya que la En el resto de esta sección vamos a explicar un argumento clásico para probar
gaussiana permitiría absorber
ese efecto regularizante. Este argumento se llama iteración de Moser y se
multiplicadores de tipo
polinómico |ξ|n . basa en realizar una serie de estimaciones para }u} L p de manera que al final
se pueda pasar al límite en p para concluir que, si 0 ď f P L1 (Rd ) X L2 (Rd )
entonces u P L8 (Rd ) y además decae. El argumento puede describirse de la
siguiente manera

1. Se estima la evolución de la norma L1 .

2. Se usa la información sobre la norma L1 junto con la desigualdad de


Nash para conseguir una estimación de la norma L2 .

3. Se utiliza la cota de la norma L2 para inferir el comportamiento de la


norma L4 .

4. Ahora se itera de manera que se utiliza el conocimiento sobre el com-


k´1 k
portamiento de la norma L2 para acotar la norma L2 .

5. El último paso es pasar al límite en k para concluir el comportamiento


de la norma L8 .
5.2 ecuaciones parabólicas 101

Lo importante de esta técnica es que puede implementarse para problemas


no-lineales bastante generales lo que, únido a su sencillez, la hace una de las
herramientas básicas en el estudio de este tipo de ecuaciones en derivadas
parciales.
Vamos a considerar (43) en el caso d = 1 aunque podría modificarse para
considerar cualquier dimension d. Recordamos que estamos asumiendo que
la solución de (43) existe, es regular y además decae suficientemente rápido
para |x| " 1.
De esta manera, si f ą 0 durante un cierto tiempo al menos u ą 0 por
continuidad y se tiene que
ż ż
d
}u(t)} L1 = Bt u( x, t)dx = Bx2 u( x, t)dx = 0,
dt R R

de donde
}u(t)} L1 = } f } L1 .
Si multiplicamos la ecuación por u e integramos en espacio obtenemos
ż ż
1 d 2 2
}u} L2 = Bx uudx = |Bx u( x, t)|2 dx
2 dt R R

Si ahora usamos la desigualdad de Nash (30) obtenemos

d }u}6L2 (R) }u}6L2 (R)


2
}u(t)} L2 (R) ď ´c = ´c 4 .
dt }u}4L1 (R) } f } L1 (R)

Por lo tanto podemos integrar y así obtenemos

} f }2L2 (R) } f }2L1 (R)


(46) }u(t)}2L2 (R) ď d ď ? ? ,
} f }4 2
(R)
c t
1 + c } f }4L t
L1 (R)

y entonces podemos escribir

} f } L1 (R)
(47) }u(t)} L2 (R) ď C1 ?4
.
t
Hemos obtenido así una estimación del decaimiento de la norma L2 de la
solución. Cabe entonces preguntarse por el comportamiento de otras normas.
Si nos fijamos ahora en el caso de la norma L4 podemos calcular
ż ż
1 d
}u(t)} L4 (R) = (u( x, t)) Bt u( x, t)dx = (u( x, t))3 Bx2 u( x, t)dx.
4 3
4 dt R R

Si integramos por partes y usamos la desigualdad de Nash (30) conseguimos


ż ż
3 2
(u( x, t)) Bx u( x, t)dx = ´3 (u( x, t))2 (Bx u( x, t))2 dx
R
żR
3
=´ |Bx (u2 )|2 dx
4 R
2 6
3 }u } L2 (R)
ď ´C .
4 }u2 }4L1 (R)
102 ecuaciones en derivadas parciales

Si ahora expresamos el lado derecho en términos de normas de u en vez de


en normas de potencias de u llegamos a

d }u}12
L4 (R)
}u(t)}4L4 (R) ď ´c .
dt }u}8L2 (Rd )

Entonces se tiene que


}u}12
L4 (R)
}u}12
L4 (R)
2
c t ď ,
} f }8L1 (R) }u}8L2 (R)

d }u}12 L4 (R) 2
4
}u(t)} L4 (R) ď ´c 8
t ,
dt } f } L1 (R)
y finalmente
} f } L1 (R)
(48) }u(t)} L4 (R) ď C2 .
t3/8
Reparamos entonces en que nuestro conocimiento de la evolución de L1
nos permitió estimar el decaimiento de la norma L2 y fue este decaimiento
de la norma L2 el que nos permitió calcular una cota para la norma L4 .
Cabe entonces preguntarse si esto que sabemos sobre la norma L4 puede
usarse para la norma L16 , y así sucesivamente con el fin último de conseguir
información sobre la evolución de la norma L8 . A esta iteración se le conoce
como iteración de Moser.
En general, para p ě 2, tenemos que
ż ż
1 d p p´2
}u(t)} L p (R) = |u( x, t)| u( x, t)Bt u( x, t)dx = |u( x, t)| p´2 u( x, t)Bx2 u( x, t)dx.
p dt R R

Integrando por partes podemos calcular


ż ż
|u( x, t)| u( x, t)Bx u( x, t)dx = ´ |u( x, t)| p´2 |Bx u( x, t)|2 dx
p´2 2
R R
ż
´ ( p ´ 2) |u( x, t)| p´2 |Bx u( x, t)|2 dx
R
ż
4( p ´ 1)
=´ |Bx (u p/2 )|2 dx
p2 R
p/2 6
p ´ 1 }u } L2 (R)
ď ´4C 2 ,
p }u p/2 }4L1 (R)

donde hemos usado (30). Se tiene que


ż 3
p/2 6 p 3p
}u } L2 (R) = u ( x )dx = }u} L p (R) ,
R
ż 4
2p
}u p/2 }4L1 (R) = u p/2
( x )dx = }u}L p/2 (R) .
R
Entonces la evolución de la norma podemos estimarla como
3p
d p p ´ 1 }u} L p (R)
(49) }u(t)} L p (R) ď ´4C .
dt p }u}2pp/2
L (R)
5.2 ecuaciones parabólicas 103

Tras observar detenidamente (46) y (48), nos damos cuenta de que parece
que la norma L p con p = 2k satisface
} f } L1 (R)
(50) }u(t)} L p (R) ď Ck 1
  ,
1´ 1p
t2
donde Ck es una constante que depende de p. Observamos que, aún siendo
esta desigualdad cierta, no podemos pasar al límite en k (y por lo tanto al
límite en p) para concluir el decaimiento de la norma L8 ya que no tenemos
control del comportamiento de Ck conforme k crece. Es decir, es en principio
posible que Ck diverja conforme k crece.
Para probar (50) para p = 2k vamos a razonar por inducción en k. Usando
(50) con p = 2k´1 como hipótesis de inducción, tenemos que (49) para p = 2k
se reduce a
3p
d p 4C p ´ 1 p´2 }u} L p (R)
}u(t)} L p (R) ď ´ 2p t 2p
.
dt C p }f} 1
k´1 L (R)

De donde se concluye la cota


? p p
p
pCk´1 } f } L1 (R)
}u(t)} L p (R) ď ? ,
8Ct p/2´1/2
y, equivalentemente,
 p  2p1 } f } L1 (R)
}u(t)} L p (R) ď Ck´1 1  1  .
8C 1´ p
t2
Podemos entonces definir las constantes de forma recursiva como
 k  k1+1
2 2
(51) Ck = Ck´1 , k ą 2,
8C
con las anteriores C1 y C2 .
Para pasar al límite k Ñ 8 y concluir el decaimiento de la norma L8 debemos
asegurar que las constantes Ck estan uniformemente acotadas, i.e.

Ck ď L ă 8, @ k P Z+ .

Para resolver la recurrencia (51) observamos que si definimos


1
2k
 
2k +1
bk = ,
8C
y
C
a k = śk k ,
j =2 b j

(51) se puede escribir como

Ck = bk Ck´1 , k ą 2,

y además se tiene
C Ck´1 C C
ak ´ ak´1 = śk k ´ śk´1 = śk k ´ bk śkk´1 = 0.
j =2 b j j =2 b j j =2 b j j =2 b j
104 ecuaciones en derivadas parciales

Entonces,
C2
a k = a2 = ,
b2
y
k
ź
C k = C2 bj ,
j =3

de donde se consigue
 
8 8 log 2j 8
Ck
  ÿ ÿ 8C ÿ j log (2) ´ log (8C )
lı́m log = log(b j ) = = ď log( L) ă 8,
kÑ8 C2 j =3 j =3
2 j +1 j =3
2 j +1

para cierto L suficientemente grande. Como consecuencia obtenemos que


existe M suficientemente grande tal que

} f } L1 (R)
}u(t)} L8 ď M ? .
t

5.2.3 Ecuaciones no-lineales

En esta sección vamos a considerar un tipo concreto de problema no-lineal


que nos sirva para introducir tanto un nuevo concepto de solución (la llamada
Este concepto de solución fue solución mild).
introducido por Browder en El propósito de esta sección es estudiar cómo se puede el teorema de pun-
1964.
to fijo de Banach para probar la existencia de solución para un problema
parabólico no-lineal. Esta técnica la vamos a ejemplificar con el siguiente
problema

(52) Bt u( x, t) ´ Bx2 u( x, t) = ´uBx u con ( x, t) P Rd ˆ (0, T ),

y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L2 .
Esta ecuación recibe el nombre de ecuación de Burgers. Así, nuestro objetivo
es demostrar la existencia de solución para este problema.
Si fijamos U P L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 ), podemos entonces definir el si-
guiente problema lineal

(53) Bt u( x, t) ´ Bx2 u( x, t) = ´UBx U con ( x, t) P Rd ˆ (0, T ),

y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L2 .
Este problema lineal tiene solución explícita usando el principio de Duhamel.
En efecto, si tomamos la transformada de Fourier de la ecuación obtenemos
una familia de EDOs que podemos resolver mediante un factor integrante
para conseguir
żt
´|ξ|2 t 2 ( t´s )
(54) û(ξ, t) = e fˆ(ξ ) + e´|ξ| iξ F̂ (ξ, s)ds,
0
5.2 ecuaciones parabólicas 105

donde
U2
F=´ .
2
Decimos que u es una solución mild del problema (53) si cumple (54).
Además observamos que se tiene la siguiente estimación
ż
1 d 2 2
}u} L2 + }Bx u} L2 = ´UBx Uudx
2 dt R

e, integrando por partes y usando la desigualdad de Hölder, se llega a

1 d 1 1 1
}u}2L2 + }Bx u}2L2 = }Bx u} L2 }U 2 } L2 ď }Bx u}2L2 + }U}2L4 .
2 dt 2 4 4
Si ahora usamos la desigualdad de interpolación entre espacios de Lebesgue

}U}4L4 ď }U}2L8 }U}2L2 ,

junto con la desigualdad


żx żx
2 2
U (x) = By (U )dy = 2UBy Udy ď 2}U} L2 }Bx U} L2
´8 ´8

llegamos a
}U}4L4 ď 2}Bx U} L2 }U}3L2 .
Por lo tanto se obtiene que

}U}2L4 ď 2}Bx U}1/2


L2
}U}3/2
L2
ď }Bx U} L2 + }U}3L2 .

Insertando esta cota en la estimación anterior se consigue que

d 3 1
}u}2L2 + }Bx u}2L2 ď }Bx U} L2 + }U}3L2 .

dt 2 2
Integrando en tiempo se concluye que
żt żt
3 1
}u(t)}2L2 + }Bx u(s)}2L2 ds ď } f }2L2 + }Bx U (s)} L2 + }U (s)}3L2 ds
2 0 2 0
ż t 1/2
1?
ď } f }2L2 + t }Bx U (s)}2L2 ds + t sup }U (s)}3L2 .
2 0 0ďsďt

La fórmula (54) y las estimaciones anteriores nos permiten definir el operador

T : L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 ) Ñ L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 )

tal que
T U = u.
Nuestro objetivo es entonces demostrar la existencia un punto fijo para este
operador T . Si conseguimos demostrar la existencia de un punto fijo para T
habremos concluído la existencia de solución mild para la ecuación anterior.
Antes de seguir debemos recordar un resultado de punto fijo conocido como
Teorema de punto de fijo de Banach
106 ecuaciones en derivadas parciales

Teorema 34 (Punto fijo de Banach). Sea X un espacio de Banach y sea T :


X Ñ X una aplicación tal que
}T (u) ´ T (v)}X ď K}u ´ v}X
con K ă 1. Entonces T tiene un único punto fijo.
Este teorema puede utilizarse para demostrar el siguiente resultado
Teorema 35 (Punto fijo). Sea X un espacio de Banach y sea B : X ˆ X Ñ X
un operador bilineal tal que
}B(u, v)}X ď C0 }u}X }v}X .
Entonces, si
1
}u0 }X ď
4C0
el problema
u = u0 + B(u, u)
tiene una solución única en X tal que
}u}X ď 2}u0 }X .
Demostración. Definimos el operador
F (u) = u0 + B(u, u),
y consideramos la bola
B(0, R) Ă X
donde R viene dado por
a
1´ 1 ´ 4C0 }u0 }X
R= .
2C0
Es conveniente notar que R es solución de la ecuación de segundo grado
0 = }u0 }X ´ x + C0 x2 .
Se tiene que
}F (u)}X ď }u0 }X + }B(u, u)}X ď }u0 }X + C0 }u}2X .
Y si u P B(0, R) entonces
}F (u)}X ď }u0 }X + C0 R2 = R,
y por lo tanto
F : B(0, R) Ă X Ñ B(0, R) Ă X.
Ahora queremos aplicar el teorema del punto fijo de Banach. Para ello
debemos ver que F es un operador contractivo en la bola B(0, R). Usando
que B es bilineal podemos estimar
}F (u) ´ F (v)}X = }B(u, u) ´ B(v, v)}X
= }B(u, u) ´ B(u, v) + B(u, v) ´ B(v, v)}X
= }B(u, u ´ v) + B(u ´ v, v)}X
ď }B(u, u ´ v)}X + }B(u ´ v, v)}X
ď 2C0 R}u ´ v}X .
5.2 ecuaciones parabólicas 107

Ahora observamos que por la definición de R se tiene que

2C0 R ă 1

y el operador F es una contracción de donde se infiere la existencia del punto


fijo.

Para aplicar este resultado y concluir la existencia de soluciones a nuestra


ecuación (54), debemos definir
1 t ´|ξ|2 (t´s)
ż ż 
B(u, v)(ξ, t) =
{ e (iξ ) û(χ, s)v̂(ξ ´ χ, s)dχ ds,
2 0 R

y el espacio
X = L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 ).
Ahora basta con demostrar que B es acotada en este espacio. Es decir, quere-
mos conseguir la estimación

}B(u, v)}X ď C0 }u}X }v}X ,

donde
} f }X = sup } f (t)} L2 (R) + }Bx f } L2 ((0,T )ˆR) .
0ďtďT

Para ello comenzamos observando que como L2 es un espacio de Hilbert se


tiene que
}u}2L2 = xu, uy L2 ,
de donde
}u} L2 = sup xu, vy L2 .
}v} L2 =1

Entonces, usando la desigualdad de Young para convoluciones para la inte-


gral en tiempo con p = q = 2 y r = 8, se tiene que
›ż t › ˇż ż t ˇ
› e´|ξ|2 (t´s) iξ F̂ (ξ, s)ds› = sup ˇ ´|ξ|2 (t´s)
› › ˇ ˇ
e iξ F̂ (ξ, s)dsv̂(ξ )dξ ˇˇ
R 0
› › ˇ
0 L2 }v̂} L2 =1
ˇż ż t ˇ
´|ξ|2 (t´s)
ˇ ˇ
= sup ˇ
ˇ e iξ v̂(ξ ) F̂ (ξ, s)dsdξ ˇˇ
}v̂} L2 =1 R 0
żt
2 ( t´s )
ď sup }e´|¨| |ξ|v̂(ξ )} L2 } F̂ (s)} L2 ds
}v̂} L2 =1 0

ď }F} L2 (0,T;L2 ) }G} L2 (0,T;L2 ) ,

donde
p(ξ, t) = e´|ξ|2 t iξ v̂(ξ )
G
y por lo tanto
›ż t ›
´|ξ|2 (t´s)
› ›
sup › e
› iξ F̂ (ξ, s)ds›› ď C}F} L2 (0,T;L2 ) .
0ďtďT 0 L2

De manera similar
›ż t ›
› e´|ξ|2 (t´s) |ξ|2 F̂ (ξ, s)ds›
› ›
› › ď C}F} L2 (0,T;L2 ) .
0 L2 ((0,T )ˆR)
108 ecuaciones en derivadas parciales

Usando ahora la forma de B y de F junto con las desigualdades anteriores


obtenemos

sup }B(u, v)} L2 (R) + }Bx B(u, v)} L2 ((0,T )ˆR) ď C}û ˚ v̂} L2 (0,T;L2 ) .
0ďtďT

Usando la desigualdad de Young llegamos a

}û ˚ v̂} L2 (0,T;L2 ) ď }û} L2 (0,T;L1 ) }v̂} L2 (0,T;L2 )


ď }û} L2 (0,T;L1 ) }v} L2 (0,T;L2 )
?
ď C T}u} L2 (0,T;H1 ) }v} L8 (0,T;L2 ) ,

donde hemos usado la desigualdad de Sobolev.


Por lo tanto se tiene

}B(u, v)}X ď C}u} L2 (0,T;H1 ) }v} L8 (0,T;L2 )


?
ď C T}u}X }v}X ,

y se concluye el la existencia de un punto fijo sin más que considerar 0 ă


T ! 1 y aplicar el teorema 35.

5.3 conclusiones
En esta sección hemos estudiado algunas ecuaciones en derivadas parciales
lineales. Concretamente hemos considerado la ecuación de Helmholtz, del
calor y de Airy. En este estudio hemos hecho uso de todas las ideas y los
resultados de los capítulos anteriores.
Los principales conceptos introducidos han sido las soluciones débiles y las
soluciones mild. Estas nuevas nociones de solución son más generales que
la solución clásica y, por lo tanto, en principio es más fácil demostrar la
existencia de dicha solución débil o mild.
Hemos estudiado además el lema de Lax-Milgram para demostrar la exis-
tencia de solución débil tanto de problemas elípticos como de problemas
parabólicos lineales. Para el caso de problemas no-lineales hemos visto varios
resultados de punto fijo con los que la existencia de solución para el problema
no-lineal se reducía a una aplicación de los resultados de existencia de un
problema lineal y un esquema de punto fijo.
De la misma manera hemos visto ciertas propiedades cualitativas de las
ecuaciones parabólicas como es el decaimiento de la solución conforme
avanza el tiempo.

5.4 otras fuentes


El lector interesado en profundizar más puede consultar [2, 3, 4, 14, 17, 22, 20]
Uno de los libros básicos (pero al mismo tiempo muy completo) sobre
ecuaciones en derivadas parciales es el libro de Evans [14]. En este libro se
encuentra básicamente todo lo visto en este curso (quizá algunas partes con
menor nivel de detalle) y además contiene más material. Así puede estudiarse
5.5 ejercicios sugeridos 109

desde los espacios de Sobolev a la ecuación del calor pasando por el Lema
de Lax Milgram sin más que leer el capítulo adecuado.
Un libro un poco más moderno y con un enfoque diferente es el de Alazard
y Zuily [2]. Este libro tiene un primer capítulo resumen del material que va
a utilizar como por ejemplo los espacios L p , etc, para luego centrarse en el
estudio práctico de las ecuaciones. Así en 7.2 se puede estudiar la teoría
correspondiente a los problemas elípticos mientras que en 7.3 está la teoría de
los problemas parabólicos. Es conveniente notar que la ecuación de Burgers
tiene su propia sección en 7.6.
Uno de los libros clásicos para problemas elípticos es el Gilbarg y Trudinger
[17]. Este libro contiene gran parte de la teoría clásica para este tipo de
ecuaciones en derivadas parciales. De la misma forma el lector interesado
puede encontrar el Lema de Lax-Milgram y una aplicación a las ecuaciones
en derivadas parciales en los libros de Brezis [3, 4]
Un libro que trata un problema tan concreto como es el problema de las
ecuaciones de Navier-Stokes con técnicas muy útiles es el de Lemarié-Rieusset
[20]. En él se puede conocer más sobre resultados e ideas muy adaptados a
problemas parabólicos no-lineales. El lector interesado en métodos avanzados
para problemas de evolución tanto parabólicos como elípticos puede consultar
el libro de Majda y Bertozzi [22]. En particular en su capítulo 3 se estudia
el método de Leray para probar la existencia de soluciones fuertes a un
problema de evolución.
Hay multitud de notas de clase de diferentes cursos de ecuaciones en de-
rivadas parciales disponibles en la web. Por ejemplo, el lector interesado
puede acudir a las notas de John Hunter [18] https://www.math.ucdavis.
edu/~hunter/pdes/pdes.html
Además, el lector que quiera saber más de ecuaciones dispersivas puede
consultar las notas de Willie Wong [26] https://qnlw.info/course-notes/
dispersive_notes/dispersive_notes.pdf o las notas de Terence Tao https:
//www.math.ucla.edu/~tao/preprints/chapter.pdf.

5.5 ejercicios sugeridos


Ejercicio 41. Se considera Ω Ă R2 un conjunto abierto con frontera BΩ suave
y se define el problema
´∆u = f en Ω
u=0 en BΩ
¿Puede aplicarse el lema de Lax-Milgram para demostrar la existencia de
soluciones?
Ejercicio 42. Se considera Ω Ă R2 un conjunto abierto con frontera BΩ suave
y se define el problema
u + Bx u + By u ´ ∆u = f en Ω
u=0 en BΩ
¿Puede aplicarse el lema de Lax-Milgram para demostrar la existencia de
soluciones?
110 ecuaciones en derivadas parciales

Ejercicio 43. Se define el problema

´∆u = f en R2

¿Puede aplicarse el lema de Lax-Milgram para demostrar la existencia de


soluciones?
Ejercicio 44. Se define la forma bilineal
ż d
ż ÿ
γ u( x )v( x )dx + b2j Bx j u( x )Bx j v( x )dx
Ω Ω j =1

Si Ω = Rd ¿Bajo qué condiciones en γ y b j es una forma bilineal coerciva en


H 1 ( Ω )?
Ejercicio 45. Se define la forma bilineal
ż d
ż ÿ
γ u( x )v( x )dx + b2j Bx j u( x )Bx j v( x )dx
Ω Ω j =1

Si Ω es un conjunto acotado en Rd con frontera regular ¿Bajo qué condiciones


en γ y b j es una forma bilineal coerciva en H01 (Ω)?
Ejercicio 46. Se define el problema

Bt u ´ ∆u = ´u con x en R2

y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L1 X L8 .
Da una estimación del decaimiento de la solución.
Índice alfabético

Aproximación de mínimos cuadrados, Ecuación de Airy, 109


42 Ecuación de Burgers, 104, 115
Ecuación de ondas, 108
Clase de Schwartz, 55, 70 Ecuación del calor, 95
Condición Dirichlet, 93 Ecuaciones no-lineales, 93, 104
Condición Neumann, 93 Espacio L1 , 15
p
Convergencia L , 24 Espacio L2 , 18
Convergencia débil, 24 Espacio L8 , 21
Convergencia débil-˚, 60 Espacio L p , 20
Convergencia en espacios de funcio- Espacio de Banach, 15
nes, 24 Espacio de Hilbert, 19, 69
Convergencia fuerte, 24 Espacio dual de L p , 22
Convergencia puntual, 24 Espacios L p , 11
2
Convergencia series de Fourier, L , 43, Espacios de Sobolev, 67
46 Espacios de Sobolev en dominios aco-
Convergencia series de Fourier, pun- tados, 79, 93
tual, 45 Espacios de Sobolev fraccionarios, 72
Convergencia series de Fourier, uni- Espacios de Sobolev-Slobodeckij, 74
forme, 44
Convergencia uniforme, 24 Fenómeno de Gibbs, 46
Convolución, 26, 28, 61 Forma bilineal, 87
Formulación débil, 87, 88, 92, 93
Delta de Dirac, 58, 59 Función cut-off, 31
Delta de Kronecker, 46 Funcional, 59
Densidad, 70 Funciones test, 61
Derivada bajo la integral, 28, 29
Integrales singulares, 74
Derivada débil, 61, 67
Interpolación entre espacios H s , 71
Desigualdad de Bessel, 43, 47
Interpolación entre espacios L p , 20
Desigualdad de Hölder, 20
Iteración de Moser, 100, 102
Desigualdad de Nash, 78, 101
Desigualdad de Poincaré, 78 Laplaciano fraccionario, 74
Desigualdad de Sobolev, 75, 77 Lema de Fatou, 12
Desigualdad de Young, 27 Lema de Lax-Milgram, 87, 95
Desigualdad integral de Minkowski, Lema de Riemann-Lebesgue, 43, 49
30 Leyes de conservación, 109
desigualdades de Gagliardo-Nirenberg,
78 Mollifier, 54, 80, 100
Disipación, 99 mollifier, 54
Dispersión, 112, 114 Núcleo de Dirichlet, 40
Distribuciones, 58, 60
Distribuciones temperadas, 62 Operador de Dirichlet-Neumann, 74

111
112 ecuaciones en derivadas parciales

Partición de la unidad, 31
Principio de Duhamel, 105
Principio de incertidumbre, 77
Problema bien propuesto, 85, 86

Relación de dispersión, 114

Serie de Fourier, 37
Solución débil, 87, 88, 92, 95, 96, 99
Solución mild, 104, 105
Sucesión de Cauchy, 15
Suma de Riemann, 48

Teorema de Ascolí-Arzelá, 80
Teorema de Banach-Alaoglu, 26
Teorema de Beppo-Levi, 14
Teorema de Fubini, 14
Teorema de la convergencia domina-
da, 12
Teorema de la convergencia monóto-
na, 12
Teorema de Picard, 109
Teorema de punto fijo de Banach, 106,
110
Teorema de punto fijo de Schauder,
93
Teorema de Rellich, 80, 95
Teorema de representación de Riesz,
87
Teorema de Tonelli, 14
Teorema del punto dijo de Banach,
107
Test integrales, 24
Transformada de Fourier, 37, 48, 62
Transformada de Fourier inversa, 48,
54, 57
Transformada de Fourier, L1 , 49
Transformada de Fourier, L2 , 55
Transformada de Fourier, propieda-
des, 51
Traza, 81
BIBLIOGRAFÍA

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113
114 ecuaciones en derivadas parciales

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