Apuntes de Edps
Apuntes de Edps
Rafael Granero-Belinchón
Departamento de Matemáticas, Estadística y Computación
Universidad de Cantabria
email: [email protected]
ÍNDICE GENERAL
1 apertura 7
2 espacios de lebesgue 11
2.1 Medida e integración 12
2.2 El espacio de las funciones absolutamente integrables 15
2.3 El espacio de las funciones de cuadrado integrable 18
2.4 El espacio de las funciones de p´ésima potencia integrable 20
2.5 Diferentes nociones de convergencia 24
2.6 Convoluciones 27
2.7 Mollifiers 29
2.8 Cut-offs y particiones de la unidad 31
2.9 Conclusiones 32
2.10 Otras fuentes 32
2.11 Ejercicios sugeridos 34
3 series y transformadas de fourier 37
3.1 Las series de Fourier 37
3.2 Introducción a la transformada de Fourier 48
3.3 La transformada de Fourier de funciones absolutamente integra-
bles 49
3.4 La transformada de Fourier de funciones de cuadrado integrable 55
3.5 Distribuciones 58
3.6 Conclusiones 62
3.7 Otras fuentes 63
3.8 Ejercicios sugeridos 64
4 espacios de sobolev 67
4.1 Motivación y definición 67
4.2 Propiedades básicas 68
4.3 Espacios de índice no entero e integrales singulares 72
4.4 La desigualdad de Sobolev 75
4.5 Espacios de Sobolev en dominios acotados 79
4.6 Conclusiones 82
4.7 Otras fuentes 82
4.8 Ejercicios sugeridos 83
5 ecuaciones en derivadas parciales 85
5.1 Ecuaciones elípticas 86
5.1.1 El lema de Lax-Milgram y las soluciones débiles de la ecua-
ción de Helmholtz 86
5.1.2 El problema de Dirichlet 93
5.1.3 Ecuaciones no-lineales 93
5.2 Ecuaciones parabólicas 95
5.2.1 El lema de Lax-Milgram y las soluciones débiles de la ecua-
ción del calor 95
5.2.2 Disipación 99
5.2.3 Ecuaciones no-lineales 104
5.3 Conclusiones 108
5.4 Otras fuentes 108
5.5 Ejercicios sugeridos 109
3
ÍNDICE DE FIGURAS
5
1 APERTURA
Dada una ecuacion diferencial, parte de las preguntas que se plantean son la
siguientes
1. ¿existe al menos una solución? De ser así, ¿es dicha solución única?
¿depende de manera continua de los datos (es decir, ¿si cambiamos
los datos iniciales o de borde un poco, la solución cambia un poco?)
Los problemas para los que la solución es única y depende de manera
continua de los datos iniciales se conocen como problemas bien puestos
en sentido de Hadamard.
7
8 apertura
f : R ÞÑ R
Figura 1: Las ecuaciones de Euler tal cual las escribió en Principes généraux du
mouvement des fluides (1757).
Series de
Fourier
Transformada
Espacios L p
de Fourier
Distribuciones
Espacios
y derivadas Operadores
de Sobolev
débiles integrales
singulares
Desigualdad Desigualdad
de Poincaré de Nash
10 apertura
Ecuación de Lema de
Helmholtz Lax-Milgram
Tma. punto
Ecuación
fijo de
del calor
Schauder
Tma. punto
fijo de Difusión
Banach
Iteración
de Moser
Este mapa intenta indicar cómo se relacionan los conceptos entre si en este
curso. Por supuesto, no hay una única manera de navegar entre ellos y otros
libros o apuntes de otros profesores pueden motivar los distintos conceptos
de distinta manera.
2 E S PA C I O S D E L E B E S G U E
f ( x ) : Ω Ñ R,
11
12 espacios de lebesgue
| f ( x )| ď g ( x )
y además ż ż
lı́m f n ( x )dx = f ( x )dx.
nÑ8 Ω Ω
2.1 medida e integración 13
y concluímos la desigualdad
e n ( x ) = f n ( x ) ´ f ( x ).
x = en , y = f,
obtenemos
||en + f | p ´ |en | p | ď e|en | p + C (e, p)| f | p ,
14 espacios de lebesgue
de donde
´e|en | p ´ (C (e, p) + 1)| f | p ď |en + f | p ´ |en | p ´ | f | p ď e|en | p + (C (e, p) ´ 1)| f | p ,
y
||en + f | p ´ |en | p ´ | f | p | ď e|en | p + (1 + C (e, p))| f | p .
Por lo tanto
||en + f | p ´ |en | p ´ | f | p | ´ e|en | p ď (1 + C (e, p))| f | p .
Definimos ahora
Fn ( x ) = ||en ( x ) + f ( x )| p ´ |en ( x )| p ´ | f ( x )| p | ´ e|en ( x )| p .
Observamos que
Fn ( x ) Ñ 0, en casi todo punto x.
Por lo argumento anterior, (1 + C (e, p))| f | p es la función dominante. Por lo
que podemos aplicar el teorema de convergencia dominada y concluir que
ż
lı́m ||en ( x ) + f ( x )| p ´ |en ( x )| p ´ | f ( x )| p | ´ e|en ( x )| p dx = 0.
nÑ8 Ω
un Ñ u en L1 ,
y
| f n k ( x )| ď g ( x )
para cierta g integrable.
Definimos entonces
N´1
ÿ
YN = Xn1 + Xn2 ´ Xn1 + Xn3 ´ Xn2 + ... + Xn N = Xn1 + X n j +1 ´ X n j = X n N .
j =1
Por lo tanto, como la serie converge (ya que está mayorada por una serie
convergente), se tiene que Xn N tiene que converger. Una vez que tenemos
una subsucesión convergente, volvemos a usar la propiedad de Cauchy
2.2 el espacio de las funciones absolutamente integrables 17
} f n ´ f m } L1 ă ε
} f n ´ f nk } L1 ă 2´k .
} f nk+1 ´ f nk } L1 ă 2´k .
}S N } L1 ď } f n1 } L1 + 1.
es decir, S8 P L1 y por lo tanto es finita en casi todo punto. Entonces, S8 ( x ) Ahora podríamos usar el
es una serie (numérica) absolutamente convergente en casi todo punto. Si teorema de Beppo-Levi, pero en
su lugar vamos a intentar
ahora definimos
demostrar que L1 es completo
N
ÿ de manera autocontenida.
S̃ N ( x ) = f n1 ( x ) + f n k +1 ( x ) ´ f n k ( x )
k =1
| f ( x ) | ď S8 ( x )
y entonces
lı́m S̃ N ( x ) = lı́m f n N +1 ( x ) = f ( x )
NÑ8 NÑ8
| f n N + 1 ( x ) | ď S8 ( x ) ,
| f ( x ) ´ f n N +1 ( x )| ď 2S8 ( x ),
por lo que el teorema de la convergencia dominada aplicado a | f ( x ) ´
f n N +1 ( x )| nos asegura que
ż ż
lı́m | f ( x ) ´ f n N +1 ( x )|dx = 0dx,
NÑ8 Ω Ω
o, lo que es lo mismo,
lı́m } f ´ f n N +1 } L1 = 0.
NÑ8
} f n ´ f n N } L1 ď δ,
} f n ´ f } L1 = } f n ˘ f n N ´ f } L1 ď } f n ´ f n N } L1 + } f ´ f n N } L1 ď δ + } f ´ S̃ N´1 } L1 ,
y de la norma
b ż 1/2
def 2
} f } L2 = x f , gy L2 = | f ( x )| dx .
Ω
1
u( x ) = a
4
.
|x|
ε 2 1
AB ď A + B2 , @ ε ą 0
2 2ε
y por lo tanto
ż ż ż
ε 2 1 ε 1
f ( x ) g( x )dx ď ( f ( x )) dx + ( g( x ))2 dx = } f }2L2 (Ω) + }g}2L2 (Ω) .
Ω 2 Ω 2ε Ω 2 2ε
Si ahora tomamos
}g} L2
ε=
} f } L2
obtenemos
ż
f ( x ) g( x )dx ď } f } L2 (Ω) }g} L2 (Ω) .
Ω
20 espacios de lebesgue
" ż *
def p def
(5) L (Ω) = clases de equivalencia u t.q. }u} L p (Ω) =
p p
|u( x )| dx ă 8 .
Ω
En el link https:
//youtu.be/aa7yntuvYJM se Los espacios L p son espacios de Banach y verifican la siguiente desigualdad,
puede ver un video de apoyo. conocida como desigualdad de Hölder,
ˇż ˇ
n n n
ˇ ź ˇ ź ÿ 1
(6) f i ( x )dxˇ ď } f i } L pi (Ω) , 1 ď pi ď 8, = 1.
ˇ ˇ
ˇ
ˇ Ω ˇ pi
i =1 i =1 i =1
} f } L p = }g} Lq = 1.
Aα B β ď αA + βB, α, β ă 1, α + β = 1
se tiene ż ż
| f ( x ) g( x )|dx = (| f ( x )| p )1/p (|g( x )|q )1/q dx ď 1,
Ω Ω
y concluímos el resultado deseado. Esta desigualdad tiene una consecuencia
Es decir, Lr esta inmerso de útil
1 1
manera continua en L p X Lq 1 1
y se denota
Teorema 9 (Interpolación). Sea f una función tal que f P L p (Ω) y f P Lq (Ω).
1 1
Entonces f P Lr (Ω) para todo r P [ p1 , q1 ]. Además
L p (Ω) X Lq (Ω) ãÑ Lr (Ω).
(7) } f } Lr (Ω) ď } f }θL p1 (Ω) } f }1´θ
q1
,
L (Ω)
1 θ 1´θ
= 1+ 1 .
r p q
p1 q1
p= yq= ,
rθ r (1 ´ θ )
concluímos el resultado.
2.4 el espacio de las funciones de p´ésima potencia integrable 21
lı́m } f } L p (Ω) .
pÑ8
Entonces se tiene
Lema 1. Dada f P Lr (Rd ) X L8 (Rd ), 1 ď r ă 8, entonces
} f } L p ě (} f } L8 ´ e)|U (e)|1/p .
lı́m inf } f } L p ě } f } L8 ´ e.
pÑ8
lı́m sup } f } L p ď } f } L8 .
pÑ8
Demostración. No vamos a dar los detalles (el lector puede verlos en [3, 21])
sino que vamos a dar solo la idea en la que se basa. La prueba consta de los
siguientes ingredientes:
En el link https:
//youtu.be/vEtJO2IFDy0 se Aunque lo dijimos con anterioridad, es importante remarcar que las funciones
puede ver un video de apoyo.
L p no necesitan ser continuas. De la misma manera, estas funciones no tienen
por qué tener límite cuando |x| Ñ 8. Sin embargo, si dicho límite existe
debe ser forzosamente cero y además las funciones deben decaer de manera
suficientemente rápida como para que la integral de la potencia p´ésima
sea finita. Con estos razonamientos llegamos a que estos espacios L p se
pueden usar para medir el decaimiento en el infinito y el orden de las
posibles singularidades. En efecto, en estos términos, L8 (R) es el espacio sin
decaimiento en el infinito pero sin singularidades mientras que L1 (R) es el
espacio que permite singularidades de tipo |x|´1+e y que decae al infinito
con orden |x|´1´e . De manera similar L2 (R) permite singularidades como
|x|´0,5+e y decaen en el infinito como |x|´0,5´e .
Una pregunta importante una vez que tenemos un espacio vectorial es ¿cuál
es su espacio dual?
Así tenemos el siguiente resultado
Teorema 10 (Representación de Riesz). Sea 1 ă p ă 8 y definamos q tal que
1 1
+ = 1.
p q
def
( L p )˚ = tϕ : L p ÞÑ R funcional lineal y continuou
T : Lp Ñ R
como ż
Tf = f ( x ) g( x )dx.
Ω
Por la desigualdad de Hölder, este operador es continuo
|T f | ď }g} Lq } f } L p .
}T} ď }g} Lq
f = g|g|q´2
se tiene que f P L p y
ż
q
Tf = |g( x )|q dx = }g} Lq = } f } L p }g} Lq .
Ω
con g( x ) P L8 .
Si bien se conoce el espacio dual de L8 (un espacio formado por ciertas
medidas finitas) no vamos a usar ese resultado en este curso.
Estos resultados nos dan un nuevo punto de vista sobre la propia definición
de función. Por un lado tenemos la idea elemental de que una función es una
manera de asignar un valor a un determinado punto. Así por ejemplo, una
función
f : Ω ÞÑ R
sería simplemente un emparejamiento entre las x P Ω y las y P R. Esta idea
nos ha servido durante casi toda nuestra adolescencia y hasta en parte de
la carrera. Sin embargo resulta de alguna manera paradójica teniendo en
24 espacios de lebesgue
cuenta que las funciones de los espacios L p están definidas en casi todo punto
(ya que si asignamos valores diferentes en un conjunto de medida nula la
clase de equivalencia no cambia y por lo tanto, como función L p , la función
tampoco). De hecho, los teoremas de dualidad anteriores van aún más lejos
al establecer que, por ejemplo, toda función f P L p se puede pensar como
En el link https: un funcional en el espacio dual Lq . Es decir, podemos conocer una función
//youtu.be/vEtJO2IFDy0 se f P L p , en vez de como emparejamiento entre x1 s e y1 s, como una integral
puede ver un video de apoyo.
ż
f ( x ) g( x )dx
Ω
f : Lq ÞÑ R.
En el link https: Esta idea de conocer las funciones y otros objetos matemáticos gracias a
//youtu.be/1FvbA2ZvVoY se realizar diversos tests integrales
puede ver un video de apoyo.
ż
f ( x ) g( x )dx
Ω
vn (0) = 1 @ n ‰ 0,
mientras que
vn ( x ) Ñ 0 @ x ą 0.
Por lo tanto, toda subsucesión converge a
"
1 si x = 0
v8 ( x ) = .
0 si 0 ă x
‚ un P L p converge fuerte a u P L p , 1 ď p ď 8, si
un Ñ u en L p .
En el link https:
//youtu.be/IQeM3U6DY3s se
‚ un P L p converge débil a u P L p , 1 ă p ă 8, si puede ver un video de apoyo.
lı́m ( ϕ, un ) = ( ϕ, u) @ϕ P ( L p )˚ .
nÑ8
Es decir, si
ż ż
lı́m un ( x ) g( x )dx = u( x ) g( x )dx @g P Lq ,
nÑ8 Ω Ω
con
1 1
+ = 1.
p q
Esta convergencia se denota por
un á u en L p .
y
1 1
+ = 1.
p q
Usando la desigualdad de Hölder se tiene que
ż
( f n ( x ) ´ f ( x )) g( x )dx ď } f ´ f k }L p }g}Lq Ñ 0 @ g P Lq .
Ω
g( x ) = f ( x )| f ( x )| p´2 ,
Sucesión Subsucesión
acotada convergente
en L p débil en L p
2.6 convoluciones
Dadas dos funciones f y g definimos la convolución como
ż
def
(9) f ˚ g( x ) = f ( x ´ y) g(y)dy.
Rd
Obviamente
f ˚g = g˚ f
sin más que cambiar variables.
La convolución es una operación muy importante en análisis ya que apare-
ce naturalmente al resolver diferentes ecuaciones diferenciales linales o al
diseñar esquemas de aproximación de funciones.
Lema 4 (Desigualdad de Young). Dadas f P L p y g P Lq con
1 1 1
+ = 1+
p q r
se tiene que
} f ˚ g} Lr (Rd ) ď } f } L p (Rd ) }g} Lq (Rd ) .
ď | f ( x ´ y)|1˘p/r |g(y)|1˘q/r dy
Rd
ż
ď | f ( x ´ y)| p/r |g(y)|q/r | f ( x ´ y)|(r´p)/r |g(y)|(r´q)/r dy.
Rd
(r´p)/r
}| f ( x ´ y)|(r´p)/r } L pr/r´p = } f } L p ,
(r´q)/r
}|g(y)|(r´q)/r } Lqr/(r´q) = }g} Lq .
Por lo tanto
ż ż
r´p r´q
}f ˚ g}rLr ď } f } L p }g} Lq | f ( x ´ y)| p |g(y)|q dydx,
Rd Rd
Vamos a ver una de las razones que hacen de las convoluciones un objeto
muy útil. Sea f una función L1 . Entonces, tal cual hemos señalado antes,
dicha función no tiene por qué ser continua. Sin embargo, si le aplicamos la
convolución con una función continua j, el nuevo objeto hereda las mejores
propiedades de la función j.
Lema 5. Sea f una función L p y sea j una función Cck . Entonces
g = f ˚ j P Ck .
y por lo tanto
Usando que
lı́m }( j(¨ + h) ´ j(¨))} Lq = 0
hÑ0
se concluye la continuidad de g. Ahora observamos que, en caso de poder
intercambiar la derivada con la integral, tenemos que
ż
n
B xi g = f (y)Bxni j( x ´ y)dy
Rd
y por lo tanto g P C k . Por lo tanto solo nos queda por justificar el paso de
la derivada dentro de la integral. Veamos cómo podemos intercambiar la
derivada con la integral usando el Teorema de Fubini [15]. Para ello basta
con observar que
ż ż
B B
f (y) j( x ´ y)dy = f (y)( j( x ´ y) ´ j(( x1 , ...xi´1 , 0, xi+1 , ...xd ) ´ y))dy
Bxi Rd Bxi Rd
ż ż xi
B
= f (y) Bs j(( x1 , ..., xi´1 , s, xi+1 , ...xd ) ´ y)dsdy
Bxi Rd 0
y
ż ż xi ż
B
f (y)Bxi j( x ´ y)dy = ds f (y)Bs j(( x1 , ..., xi´1 , s, xi+1 , ...xd ) ´ y)dy,
Rd Bxi 0 Rd
por lo que basta con aplicar el Teorema de Fubini para concluir que
ż ż
B
f (y)Bxi j( x ´ y)dy = f (y) j( x ´ y)dy.
Rd Bxi Rd
2.7 mollifiers 29
2.7 mollifiers
Definimos ahora la siguiente función
#
´ 1 2
J ( x ) = Cd e si |x| ă 1
1´|x|
0 si no
observamos que
J P Cc8 .
De la misma manera, para ε ą 0, definimos la siguiente familia de funciones
llamadas mollifiers
1
Jε ( x ) = d J ( x/ε) P Cc8 .
ε
Sin más que cambiar variables observamos que
}Jε } L1 = 1.
Si ahora definimos
g = f ˚J
tenemos que ż
g( x ) = f (y)J ( x ´ y)dy.
Rd
f e = f ˚ Je ,
30 espacios de lebesgue
para cierto e que fijaremos luego. Por lo visto anteriormente se tiene que f e P
C8 . Cambiando variables y usando la definición de los mollifiers podemos
calcular que
ż
f (x) ´ f e (x) = f (x) ´ f ( x ´ y)Je (y)dy
Rd
ż
= f (x) ´ f ( x ´ ez)J (z)dz
Rd
ż ż
= f (x) J (z)dz ´ f ( x ´ ez)J (z)dz
Rd Rd
ż
= ( f ( x ) ´ f ( x ´ ez))J (z)dz
żR
d
= ( f ( x ) ´ f ( x ´ ez))J (z)dz.
B(0,1)
ż ˇż ˇp 1/p ż ż 1/p
p
ˇ ˇ
ˇ F (z, x )dµ(z)ˇ dν( x ) ď |F (z, x )| dν( x ) dµ(z), 1 ď p ă 8
Ω Ω Ω Ω
ˇ ˇ
con
F ( x, z) = f ( x ) ´ f ( x ´ ez)
dµ(z) = J (z)dz,
y
dν( x ) = dx
para obtener
ż ˇż ˇ p !1/p
ˇ ˇ
} f ´ f e }L p = ( f ( x ) ´ f ( x ´ ez))J (z)dzˇ dx
ˇ ˇ
ˇ
R d ˇ B(0,1) ˇ
ż
ď J (z)} f (¨) ´ f (¨ ´ ez)}L p dz.
B(0,1)
} f (¨) ´ f (¨ ´ ez)} L p ď δ
y entonces
} f ´ f e } L p ď δ.
2.8 cut-offs y particiones de la unidad 31
M (y) = 0 si y ď 0.
Además
M (y) = 1 si 1 ´ y ď 0.
Ahora definimos la función cut-off
ζ ( x ) = M2 (2 ´ |x|/R).
ζ ( x ) = 1,
ζ ( x ) = 0.
‚ 0 ď ζ i ď 1,
‚
k
ÿ
ζ i ( x ) = 1,
j =0
2.9 conclusiones
En este capítulo hemos recordado algunos teoremas de teoría de la integración
de Lebesgue así como la definición de los espacios de Lebesgue. Además
hemos profundizado en estos espacios y hemos probado diversas propiedades
(como es que son un espacio de Banach o una caracterización de los espacios
duales) así como varias desigualdades que los relacionan (Hölder, Young
e interpolación). De la misma manera hemos probado varios teoremas de
densidad para espacios L p . Estos teoremas nos serán útiles al permitir reducir
la demostración de determinada propiedad en L p a la demostración de
esa misma propiedad en un subconjunto denso. A primera vista este tipo
de argumentos nos pueden parecer útiles pero oscuros, sin embargo esto no
debería ser así. Por ejemplo podemos considerar los números reales como
analogía de los espacios L p . De esta manera, los números racionales serían
la analogía del subconjunto denso, por ejemplo Cc8 . El hecho de que los
números racionales sean densos en los reales es algo clave por ejemplo en
cómo maneja un ordenador las operaciones. Con esto en mente parece más
razonable esta tarea de localizar subconjuntos de funciones lo mejor posibles
que sean densos, ya que nos permitirá operar con las funciones L p generales.
También hemos visto varias nociones de convergencia que es muy importante
conocer.
Una idea que es muy importante retener de cara a tener intuición es que,
si bien una función L p , 1 ď p ă 8 no tiene por qué tener límite cuando
|x| Ñ 8, en caso de que dicho límite exista debe ser idénticamente 0. Esta
observación nos permite pensar los espacios L p como una familia de espacios
que valora decaimiento y singularidades. Así una función L8 no tiene singula-
ridades ni (necesariamente) decaimiento mientras que una función L p tiene
singularidades y decaimiento de determinado orden.
Los teoremas de Fubini y Tonelli se pueden ver en los teoremas IV.4 y IV.5 de
[3], en los teoremas 4.4 y 4.5 de [4] y en la sección 1.12 de [21].
Para conocer más teoría sobre los espacios L p se puede consultar el capítulo
4 de [3], el capítulo 4 de [3] y el capítulo 6 de [16]. En particular, que los
espacios L p son un espacio de Banach se puede consultar en los teoremas IV.7
y IV.8 de [3], 4.7 y 4.8 [4], en la sección 2.7 de [21], en el teorema 5.1 de [5] o en
el 6.6 de [16]. De la misma manera los teoremas de densidad se corresponden
con los teoremas 4.3 y 4.22, el corolario 4.23 de [4] o a la proposición 6.7 de
[16]. Si se prefiere, para los resultados de densidad se puede consultar los
teoremas IV.3, IV.22 y el corolario IV.23 de [3] o las secciones 2.16 y 2.19 de
[21] y el teorema 8.17 de [16]. La dualidad de los espacios L p se corresponde
con la sección 4.3 de [4] y la IV.3 de [3] además de con la sección 2.18 de [21]
o 6.15 de [16].
La convergencia débil es el tema que trata la sección 2.9 de [21]. Los teoremas
del principio de acotación uniforme (uniform boundedness principle) y la
semicontinuidad inferior débil de la norma se pueden ver en las secciones 2.11
y 2.12 de [21]. El teorema de Banach-Alaoglu corresponde a la sección 2.18 de
[21] mientras que una versión más general se puede ver en el teorema 3.16 de
[4]. El lector que quiera profundizar en más maneras de definir convergencias
puede leer la sección 2.4 de [16].
se tiene que
ż
lı́m (| f n ( x )| ´ | f n ( x ) ´ f ( x )| ´ | f ( x )|) dx = 0.
nÑ8 Ω
y
} f n } L2 Ñ } f } L2
entonces
} f ´ f n } L2 Ñ 0.
2.11 ejercicios sugeridos 35
} f n } L2 = C
37
38 series y transformadas de fourier
donde ϕ~ ` forman una base ortonormal del espacio. Usando que ϕ ~ ` forman
una base ortonormal y escribiendo ~v ¨ ϕ~n para el producto escalar, obtenemos
~v ¨ ϕ~n = cn .
Por lo tanto,
N
ÿ
~v = ~` ) ϕ
(~v ¨ ϕ ~`,
`=1
1 1 π π ˇˇ L
= cos x (n ´ k ) + i sin x (n ´ k ) ˇˇ
2L i πL (n ´ k ) L L ´L
= 0,
3.1 las series de fourier 39
mientras que
żL
ϕn ¨ ϕn = ϕn ( x ) ϕn ( x )dx
´L
żL
= ϕn ( x ) ϕ´n ( x )dx
´L
żL
1
= 1dx
2L ´L
= 1.
û` = xu, ϕ` y L2
żL
= u( x ) ϕ` ( x )dx
´L
żL
= u( x ) ϕ´` ( x )dx,
´L
y entonces
8
ÿ
u( x ) = û` ϕ` ( x )
`=´8
ÿ8
= xu, ϕ` y L2 ϕ` ( x )
`=´8
!
8 żL
1 ÿ π
=? u(z)e´i L z` dz ϕ` ( x )
2L `=´8 ´L
!
8 żL
1 ÿ π π
(11) =? u(z)e L dz ei L x` .
´i z `
2L `=´8 ´L
En un cierto sentido que especificaremos más adelante, podemos pensar que para
calcular la serie de Fourier de una función lo que hacemos es realizar muchos tests
o mediciones de qué hace esa función cuando la multiplicamos contra distintas
exponenciales complejas e integramos. Siguiendo esta analogía se tiene que integrar
contra las distintas exponenciales complejas, es decir, calcular los coeficientes
de Fourier, sería, de alguna manera, realizar mediciones, de manera que si
sabemos todas estas mediciones conocemos la función.
Hemos obtenido así una expresión de la función u como serie de exponencia-
les complejas. Sin embargo hay varias dudas razonables:
1. ¿cuándo converge la serie (11)? Cada vez que uno escribe una suma in-
finita tiene que preguntarse si dicha suma tiene, para empezar, sentido.
para obtener
π
!
1 ´i π (x´z) N 1 ´ e(2N +1)i L (x´z)
D N ( x ´ z) = e L π .
2L 1 ´ ei L (x´z)
Observamos que
Por lo tanto, para estudiar la convergencia de las series de Fourier basta con
estudiar las propiedades del núcleo de Dirichlet. El siguiente lema recoge
algunas propiedades básicas y, a la vez, útiles:
Lema 7. Se tiene que
żL
(14) D N (z)dz = 1.
´L
N
ÿ N
ÿ π
π
ein L z = 1 + 2 cos n z .
n=´N n =1
L
N
1 ÿ 1 π
DN (x) = + cos n z ,
2L n=1 L L
y se concluye el resultado.
42 series y transformadas de fourier
Ahora consideramos
żL
IN = |u( x ) ´ S N u( x )|2 dx.
´L
żL żL N
ÿ
S N u( x )u( x ) = û` ϕ` ( x )u( x )dx
´L ´L `=´N
N
ÿ żL
= û` ϕ` ( x )u( x )dx
`=´N ´L
N
ÿ
= û` û`
`=´N
N
ÿ
= |û` |2 ,
`=´N
żL N
ÿ
S N u( x )u( x ) = |û` |2 .
´L `=´N
N
ÿ
(16) |û` |2 ď }u}2L2 ,
`=´N
y entonces
żL
(18) u( x ) ´ S N u( x ) = (u( x ) ´ u( x ´ z))D N (z)dz.
´L
cos N + 12 πL z
żL
= Bz f ( z ) dz
N + 21 πL
´L
! ˇz = L
´ f (z) cos N + 21 πL z ˇ
+ 1 π
ˇ .
N+2 L ˇ
z=´L
‚ un converge puntualmente a u si
lı́m un ( x ) = u( x ) @ x P Ω
nÑ8
‚ un converge uniformemente a u si
lı́m }S N u ´ u}C((´L,L)) = 0.
NÑ8
u( x ) ´ S N u( x )
Por lo tanto
żL żL
IN = (u( x ) ´ u( x ´ z))D N (z)dz ´ Bx u( x )zD N (z)dz,
´L ´L
de donde
1 L u( x ) ´ u( x ´ z)
ż
1 π
IN = sin N+ z dz
sin πL 2z
2L ´L 2 L
żL
Bx u( x )z 1 π
´ π z sin
N+ z dz
´L sin L 2 2 L
1 L u( x ) ´ u( x ´ z) ´ Bx u( x )z
ż
1 π
= sin N+ z dz.
sin πL 2z
2L ´L 2 L
Definiendo
u( x ) ´ u( x ´ z) ´ Bx u( x )z
f (x) (z) =
2L sin πL 2z
u( x +) + u( x´)
lı́m S N u( x ) = ,
NÑ8 2
donde x + y x´ denotan los límites laterales. Es decir, la serie de Fourier
converge puntualmente a la media de los límites laterales.
Riemann-Lebesgue (Lema 8). Fijamos x P [´L, L]. Usando las ideas anteriores
y los lemas 6 y 7 tenemos que
ż0 żL
u( x +) + u( x´)
= u( x +) D N (z)dz + u( x´) D N (z)dz.
2 ´L 0
Por lo tanto,
u( x +) + u( x´)
IN = ´ S N u( x )
2
ż0
= (u( x +) ´ u( x ´ z))D N (z)dz
´L
żL
+ (u( x´) ´ u( x ´ z))D N (z)dz
0
u( x´) ´ u( x ´ z) sin N + 21 πL z
żL
= dz
sin πL 2z
0 2L
u( x +) ´ u( x ´ z) sin N + 12 πL z
ż0
+ dz.
sin πL 2z
´L 2L
u( x +) ´ u( x ´ z) sin N + 12 πL z
ż0
dz Ñ 0,
sin πL 2z
´L 2L
y
żL 1
π
u( x´) ´ u( x ´ z) sin N+ 2 Lz
dz Ñ 0,
sin πL 2z
0 2L
usando la desigualdad de Bessel basta con comprobar que las funciones
u( x´) ´ u( x ´ z)
sin πL 2z
y
u( x +) ´ u( x ´ z)
sin πL 2z
Teorema 18. Sea u( x ) P L2 ([´L, L]) una función periódica. Entonces la serie
de Fourier converge en sentido L2 a u. Es decir,
lı́m }S N u ´ u} L2 ([´L,L]) = 0.
NÑ8
|uε ( x )| ď |u( x )|
y
}u ´ uε } L2 ď ε.
Entonces, usando la desigualdad de Bessel,
}S N u ´ u} L2 = }S N u ´ S N uε + S N uε ´ uε + uε ´ u} L2
ď }S N u ´ S N uε } L2 + }S N uε ´ uε } L2 + }uε ´ u} L2
ď }S N (u ´ uε )} L2 + }S N uε ´ uε } L2 + }uε ´ u} L2
ď 2}u ´ uε } L2 + }S N uε ´ uε } L2
ď 2ε + }S N uε ´ uε } L2 .
S N uε ( x ) Ñ uε ( x ) uniformemente
|S N uε ( x ) ´ uε ( x )|2 Ñ 0 uniformemente .
si N " 1. Es decir,
g( x ) = 4u( x )2 + ε,
es una función dominante. Aplicando el teorema de la convergencia domina-
da con
f N ( x ) = |S N uε ( x ) ´ uε ( x )|2
concluímos que
ż ż
lı́m f N ( x )dx = lı́m |S N uε ( x ) ´ uε ( x )|2 dx = 0.
NÑ8 Ω NÑ8 Ω
Ahora nos gustaría considerar períodos cada vez mayores. De hecho, nos
gustaría considerar L = 8 porque entonces no estamos imponiendo ningún
requisito de periodicidad la función u( x ).
Definamos
π
ξ = `.
L
Consecuentemente,
π
dξ = .
L
Así la fórmula anterior queda
!
8 żL
1 ÿ π π π
u( x ) = u(z)e´i L z` dz ei L x`
2π L ´L
`=´8
!
8 żL
1 ÿ
= u(z)e ´iξz
dz eiξx dξ.
2π ´L
`=´8
ż8
def 1
(20) û(ξ ) = ? u( x )e´iξx dx,
2π ´8
u = û.
q
3.3 la transformada de fourier de funciones absolutamente integrables 49
ˆ¨ : X Ñ Y,
} fˆ} L8 ď } f } L1 ,
y
lı́m fˆ(ξ ) = 0.
|ξ|Ñ8
50 series y transformadas de fourier
Demostración. Para ver que fˆ es continua tenemos que ver que la diferencia
ˇ ż8 ˇˇ
ˇ 1
ˆ ˆ
| f ( ξ + h ) ´ f ( ξ )| = ˇ ?
ˇ u( x ) e ´i ( ξ + h ) x
´e ´iξx
dxˇˇ
2π ´8
ˇ ż8 ˇˇ
ˇ 1 ´iξx
´ihx
=ˇˇ ? u( x )e e ´ 1 dxˇˇ ,
2π ´8
Si definimos
f h ( x ) = |u( x )||e´ihx ´ 1|,
observamos que
f h ( x ) Ñ 0 para casi todo x.
Además
| f h ( x )| ď 2|u( x )|
por lo que
g( x ) = 2|u( x )|
}u ´ v} L1 ď ε
Por lo tanto
ż a+π/ξ żb !
1 1
v̂(ξ ) = ? + v( x )e´iξx dx
2 2π a a+π/ξ
ż b´π/ξ żb !
1 1
+ ? + v( x )e´iξx dx
2 2π a b´π/ξ
ż a+π/ξ żb !
1 1
= ? + v( x )e´iξx dx
2 2π a b´π/ξ
ż b´π/ξ
1 1
+ ? v( x )e´iξx dx
2 2π a
ż b´π/ξ
1 1
´ ? v( x + π/ξ )e´iξx dx.
2 2π a
Si ahora tomamos el límite en ξ observamos que las dos primeras integrales
se anulan por anularse el integrando que es una función continua y por lo
tanto acotada mientras que las dos últimas, en el límite en ξ, se cancelan una
a la otra por la continuidad de la v. Entonces vemos que el resultado que
queremos probar es cierto para las funciones v P Cc . Sin embargo, se tiene
que
|û(ξ )| ď |û(ξ ) ´ v̂(ξ )| + |v̂(ξ )| ď }u ´ v} L1 + |v̂(ξ )|
de donde se concluye que el Lema de Riemann-Lebesgue es cierto para toda
función L1 .
‚ Si w( x ) = Bx u( x ) entonces
ŵ(ξ ) = iξ û(ξ ).
ŵ(ξ ) = i ûξ (ξ ).
En general, si w( x ) = x k u( x ), entonces
dk û(ξ )
ŵ(ξ ) = ik .
dξ k
‚ Si w( x ) = u( x )v( x ) entonces
1
ŵ(ξ ) = ? û ˚ v̂.
2π
‚ Si w( x ) = u ˚ v entonces
?
ŵ(ξ ) = 2π û(ξ )v̂(ξ ).
Ahora llamamos
e´ihx ´ 1
f h ( x ) = u( x )e´iξx .
h
Observamos que
tenemos que realizar un cálculo que nos será útil. Concretamente tenemos
que calcular la transformada de Fourier de la función
2
f ( x ) = e´ax .
Bx f ( x ) = ´2ax f ( x ).
Y entonces
x f + 2a x f ( x ) = 0.
By {
1 ξ2
(22) fˆ(ξ ) = ? e´ 4a .
2a
Queremos estudiar si la transformada de Fourier es un operador invertible.
Para dar sentido a la transformada inversa de Fourier de una función que ya
es transformada de Fourier de otra tenemos el siguiente resultado:
Teorema 20 (Inversión de la transformada de Fourier). Sea f P L1 tal que
fˆ P L1 . Entonces
f¯ = fqˆ( x )
donde f¯ P C y
f = f¯ en casi todo punto x.
no es L1 ,
no podemos aplicar sin más el teorema de Fubini. Para solucionar
este problema vamos a utilizar un argumento cercano a los mollifiers del
capítulo anterior.
3.4 la transformada de fourier de funciones de cuadrado integrable 55
Consideramos la función
1 ε2 2
ϕ(ξ ) = ? eiξx´ 4π |ξ| .
2π
Usando la transformada de Fourier calculada anteriormente con
?
1 4π 1 2π
= 2 y? =
a e 2a ε
se tiene que
2
1 ´π |x´y|
ϕ̂(y) = e ε2 .
ε
Entonces se tiene que
ż ż ż
1 ε2 2
? fˆ(ξ )eiξx´ 4π |ξ| dξ = fˆ(ξ ) ϕ(ξ )dξ = f (ξ ) ϕ̂(ξ )dξ = f ˚ ψε
2π R R R
y
1 ´π |x|22
ψε ( x ) =
e ε .
ε
Dado que ψ es positiva, integra uno y es regular puede servirnos como
mollifier y entonces
lı́m f ˚ ψε = f en L1 .
εÑ0
Es decir, ż
1 2 2
? fˆ(ξ )eiξx´ε π|ξ| dξ Ñ f en L1 .
2π R
Al mismo tiempo, si definimos
2 2
uε (ξ ) = fˆ(ξ )eiξx´ε π|ξ|
tenemos que
lı́m uε (ξ ) = fˆ(ξ )eiξx en casi todo punto x.
εÑ0
Al mismo tiempo
g(ξ ) = | fˆ(ξ )|
es una función dominante, por lo que el teorema de la convergencia dominada
nos asegura que
ż ż
1 ε2 2
lı́m ? fˆ(ξ )eiξx´ 4π |ξ| dξ = fˆ(ξ )eiξx dξ = fqˆ( x ).
εÑ0 2π R R
Cc8 Ă S .
y
2
f ( x ) = e´|x| P S .
Lema 10. El conjunto S es denso en L p 1 ď p ă 8.
Demostración. Basta con recordar que Cc8 era denso en L p y notar el contenido
anteriormente mencionado.
ξ j Bxn ĝ P L8 .
L = t f P L1 t.q. fˆ P L1 u.
S Ă L Ă L2 .
Usando ahora el Teorema de Fubini (ya que todas las funciones son L2 por la
definición de L), se tiene que
ż ż
f ( x ) g( x )dx = fˆ(y) ĝ(y)dy,
R R
} f } L2 = } fˆ} L2 .
ˆ¨ : L Ñ L,
Para cada f j podemos definir fˆj . Entonces, dado que f j es una sucesión de
Cauchy en L2 y L2 es un espacio de Banach, se tiene
} fˆj ´ fˆ` } L2 = } f j ´ f ` } L2 Ñ 0.
Por la misma razón, fˆj también es una sucesión convergente a alguna función
g P L2 . Definimos fˆ = g. Para concluir que la definición es correcta observa-
mos que la definición no depende de la sucesión f j elegida. En efecto, dada
otra sucesión h j que tienda a f se tiene que
}ĥ j ´ fˆj } L2 = }h j ´ f j } L2 ď }h j ´ f } L2 + } f ´ f j } L2 Ñ 0,
fˇ( x ) = fˆ(´x )
es invertible.
Aunque nosotros no lo vamos a hacer, utilizando ideas un poco más complejas
se puede extender la transformada de Fourier para funciones L p con 1 ď p ă
8.
58 series y transformadas de fourier
3.5 distribuciones
El término función ideal se
usa para recalcar que si bien el Para motivar el concepto de las funciones ideales o distribuciones vamos a
comportamiento de estos objetos repasar el caso paradigmático de la δ de Dirac. La δ de Dirac es, casi seguro,
se asemeja al de las funciones la distribución más conocida y muy posiblemente cualquier estudiante de
de toda la vida (por ejemplo,
física o matemáticas haya oído hablar de ella con anterioridad.
se puede definir algún cierto
sentido de integral), lo cierto es Vaya por delante el aviso de que las distribuciones son objetos matemáticos
que no son funciones. El delicados, por lo que su estudio en profundidad es complicado. Así que vamos
término distribución viene de a centrarnos en las principales ideas detrás de los conceptos estudiados.
que se pueden entender algunas
de estas funciones ideales
Anteriormente hemos mencionado la idea de que una función L p se puede
(por ejemplo la δ de Dirac) pensar como el funcional
ż
como distribuciones de masa.
f ( x ) g( x )dx
Ω
donde g P Lq .
Es decir, una función L p , al no poderse asignar un valor
numérico a todo punto es útil pensarla como un funcional
f : Lq ÞÑ R.
Es decir, la δ de Dirac hace que integrar sea evaluar. Recordando que la integral
de Riemann viene de una suma de Riemann y que la integral de Lebesgue la
generaliza, se tiene que integrar es, en un cierto sentido, equivalente a pro-
mediar y sabemos que calcular medias (salvo casos triviales) nunca devuelve
los valores originales exactos. Esto sugiere que como función standard la δ de
Dirac no puede existir. Esto mismo lo podíamos haber intuído sin más que
notar que la fórmula anterior se reduce a
z1
δ ( y ) = ? ( y ),
2π
Podemos pensar que nos interesa saber cómo actúa la δ de Dirac sobre las
funciones, más que definir una fórmula para ella. En este sentido integrar es,
de alguna manera, el análogo de realizar diferentes mediciones. Así, vamos
a usar la idea de ver qué hace una determinada distribución al actuar por
medio de una integral sobre distintas funciones regulares como medio para
conocer dicha distribución.
Vamos a ver que la δ de Dirac (y más generalmente otras distribuciones) se
pueden definir como límites de funciones clásicas. Para dar la definición vía
un límite mencionada anteriormente definimos la sucesión de funciones salto
0 si z P [´1/n, 1/n]c
"
gn ( z ) = n
2 si z P [´1/n, 1/n]
Estas funciones intentan reflejar el efecto de un impulso cada vez mayor en
una zona cada vez más localizada. Observamos que, para u(z) ” 1 se tiene
que ż 8
1 = u (0) = u(z) gn (z)dz.
´8
Es decir, al menos para ciertas funciones gn cumple que integrar sea evaluar.
Sin embargo, es fácil ver que eso no es ni mucho menos general. Veamos que,
efectivamente, la acción de estas gn (por medio de una integral) nos permite definir
la δ de Dirac de manera rigurosa. Es decir, vamos a considerar los funcionales
ϕ gn : C (R ) Ñ R
ż8
ϕ gn , u = u(z) gn (z)dz
´8
y a estudiar su límite:
Lema 12. Sea gn la familia definida anteriormente y sea u P C (R) una función
dada. Entonces se tiene que
ż8
u(0) = lı́m ϕ gn , u = lı́m u(z) gn (z)dz.
nÑ8 nÑ8 ´8
s = nz.
Observamos que ya nos habían salido más veces antes expresiones muy
cercanas o directamente equivalentes sin que lo notásemos. Por ejemplo,
usando (13) para calcular la N´ésima suma parcial de la serie de Fourier de
u obteníamos ż L
S N u (0) = u(z)D N (´z)dz,
´L
ϕ : Cc8 (R) Ñ R.
si y solo si
lı́m ( ϕn , u) = ( ϕ, u) @u P X.
nÑ8
Es decir, podemos ver cuál es la acción de Bx u en φ sin más que ver cuál es
la acción de u en ´Bx φ. Esto permite definir un concepto generalizado de
derivada
Definición 10. La función v es la derivada débil de u si cumple que
ż ż
v( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx, @ φ P Cc8 .
R R
( Bx ϕ, f ) = ´ ( ϕ, Bx f )
τh f (y) = f (y ´ h),
y el operador ˜¨
f˜( x ) = f (´x )
Por lo tanto podemos definir
Definición 12. Sea ϕ P D ˚ . Entonces
ϕ˚ f = ϕ, τ
Ąxf
62 series y transformadas de fourier
ϕ : S (R) Ñ R.
3.6 conclusiones
En este capítulo hemos visto que toda función 2L´periódica en L2 ([´L, L])
se puede desarrollar como serie de Fourier en términos de exponenciales
complejas. Además, cuando la función (además de ser L2 ([´L, L])) es C1 a
trozos se tiene que la serie de Fourier en términos de exponenciales complejas
converge puntualmente al valor medio de los límites laterales de la función
mientras que si la función es C2 ([´L, L]) la serie de Fourier en términos de
exponenciales complejas converge uniformemente (es decir, en C0 ([´L, L])) a
la función. También hemos visto la convergencia en norma L2 de las series
de Fourier.
En este capítulo también hemos definido la transformada de Fourier para
funciones L1 y L2 . Esta transformada es básica en multitud de aplicaciones
pero también en matemáticas más abstractas. Igualmente definimos la trans-
formada inversa de Fourier y vimos propiedades de ambas, entre ellas las
más importantes para nosotros en este curso:
1. Derivadas en multiplicadores:
k k
x u ( ξ ) = (iξ ) û ( ξ ).
By
Esto se probaba sin más que integrar por partes. Y viceversa, i.e.
k u(ξ ) = ik
dk û(ξ )
xy ,
dξ k
y la prueba de este hecho se obtenía sin más que derivar la expresión
integral.
3.7 otras fuentes 63
2. Productos en convoluciones:
ż
1 1
xv(ξ ) = ? û ˚ v̂ = ?
u û(η )v̂(ξ ´ η )dη,
2π 2π R
Y viceversa, i.e.
?
u
z ˚ v(ξ ) = 2π û(ξ )v̂(ξ ).
3. Teorema de Parseval/Plancherel
ż ż
u( x )v( x )dx =
Ę û(ξ )v̂s(ξ )dξ.
R R
2. hay funciones que no son derivables que tienen otra función como
derivada débil (p.e. |x|);
}S N u} L p ď C ( p)}u} L p
entonces
}S N u ´ u} L p Ñ 0.
Ejercicio 20. Demuestra que si f , ϕ P L1 se tiene que
ż ż
ˆf (ξ ) ϕ(ξ )dξ = f (ξ ) ϕ̂(ξ )dξ
R R
Demuestra que
1
f ε (x) = f ( x/ε)
ε
converge en D˚ a aδ.
Ejercicio 24 (La derivada débil coincide con la clásica si ésta existe). Calcula
la derivada débil de u( x ) = x.
Ejercicio 25 (La derivada débil de funciones no derivables). Calcula la deri-
vada débil de u( x ) = |x|.
3.8 ejercicios sugeridos 65
Habíamos visto que, dada una función, la derivada débil puede ser o bien
una función o bien una distribución. Vamos a asumir por el momento que
u P L2 es tal que su derivada débil v P L2 también. Esto por supuesto no tiene
por qué pasar en general.
También habíamos visto que, dadas dos funciones en L2 se tiene que
ż ż
f ( x ) g( x )dx = fˆ(y) ĝ(y)dy.
R R
67
68 espacios de sobolev
Por lo tanto,
ż ż ż
v( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx = ´ û(ξ )By
x φ ( ξ ) dy.
R R R
Usando las propiedades vistas en el capítulo anterior para las derivadas se
tiene que
ż ż ż
v( x )φ( x )dx = ´ u( x )Bx φ( x )dx = p(ξ )dy,
iξ û(ξ )φ
R R R
de donde inferimos que la derivada débil admite la misma representación en
términos de la transformada de Fourier
vp = iξ û.
Por lo tanto, si bien estaba claro desde el capítulo anterior que podíamos
medir el número de derivadas clásicas en términos del decaimiento de la
transformada de Fourier, lo cierto es que podemos medir el número de deri-
vadas débiles de una función en términos del decaimiento de su transformada
de Fourier.
La discusión anterior motiva la siguiente definición
! )
def
(24) H 1 (R) = clases de equivalencia u t.q. }u} L2 (R) , }Bx u} L2 (R) ă 8 ,
o, lo que es lo mismo,
" ż *
def
(25) H (R) = clases de equivalencia u t.q.
1 2 2
(1 + |ξ| )|û(ξ )| dξ ă 8 .
R
De esta manera podemos medir cuántas derivadas débiles tiene una función
sin más que chequear si está en determinado espacio de Sobolev. Por supuesto,
podríamos intentar la misma idea en términos de los espacios L p . Es decir,
podríamos definir los espacios de Sobolev más generales
! )
def
(27) W 1,p (R) = clases de equivalencia u t.q. }u} L p (R) , }Bx u} L p (R) ă 8 .
Observamos que W 1,2 = H 1 sin más que usar las propiedades de la transfo-
ramda de Fourier. En este curso hemos elegido presentar solo el caso p = 2
porque tiene una vinculación directa y simple con la transformada de Fourier
ya estudiada pero también porque es posiblemente el espacio más utilizado
dentro de los espacios de Sobolev W 1,p .
y de la norma
b ż 1/2 ż 1/2
(1 + |ξ| )| fˆ(ξ )|2 dξ
def 2 2 2
} f }H1 = x f , f yH1 = | f ( x )| + |Bx f ( x )| dx = .
R R
g = Bx f .
g = Bx f .
Por lo tanto, por los resultados de densidad vistos en el Capítulo 1 para los
espacios de Lebesgue, tenemos que existe ĝ P Cc8 (R) tal que
ε
} fˆ ´ ĝ}2L2 (R) ď .
1 + R2
Además, usando que ż
| fˆ(ξ )|2 dξ ă ε
|ξ|ąR
Por lo tanto
ż
} f ´ g}2H1 (R) = (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ ) ´ ĝ(ξ )|2 dξ
Rż ż
= + (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ ) ´ ĝ(ξ )|2 dξ
|ξ|ăR |ξ|ąR
ż ż
= (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ ) ´ ĝ(ξ )|2 dξ + (1 + |ξ|2 )| fˆ(ξ )|2 dξ
|ξ|ăR |ξ|ąR
ď ε + ε.
} f ´ g}2H1 (R) ă δ.
Los mismos resultados se obtienen para los espacios más generales H k (Rd )
donde el producto escalar viene entonces dado por
ż
fˆ(ξ ) ĝ(ξ ) + |ξ|2k fˆ(ξ ) ĝ(ξ )dξ.
def
x f , gy H k =
Rd
} f }2H1 ď } f } L2 } f } H2 .
r = θ p + (1 ´ θ ) q
podemos estimar
ż ż
Ir = |ξ|2r |û(ξ )|2 dξ + |ξ|2r |û(ξ )|2 dξ
|ξ|ăR |ξ|ąR
ż
|ξ|2m
ď R2r } f }2L2 + |û(ξ )|2 dξ
|ξ|ąR R2(m´r)
Im
ď R2r } f }2L2 + .
R m´r)
2 (
Usando que
} f }2H r = } f }2L2 + Ir ,
Im ď } f }2H m ,
72 espacios de sobolev
y
} f } L2 ď } f } H m ,
obtenemos que
2(1´r/m)
} f }2H r = C} f } L2 } f }r/m
Hm ,
|u( x ) ´ u(y)|2
ż ż
I = dydx.
R R |x ´ y|1+2s
|u( x ) ´ u(y)|2
ż ż
I = dydx
R R |x ´ y|1+2s
|u( x + y) ´ u(y)|2
ż ż
= dydx
R R |x|1+2s
|eiξ¨x ´ 1|2 |û(ξ )|2
ż ż
= dξdx
R R |x|1+2s
ż ż 4 sin2 ξ¨x
= 1 2
dx |ξ|2s |û(ξ )|2 dξ.
2s
|ξ| R |x| 1 + 2s
R
donde
Λ
z 2s u ( ξ ) = |ξ|2s û ( ξ ).
Λ
z 2s u ( ξ )
= xΛ
z 2s u, ûy 2
L
= xΛ2s u, uyL2 .
Entonces
ż ż ż
u( x ) ´ u(y)
Λ u( x )u( x )dx = 2C
α
dy u( x )dx,
R R R |x ´ y|1+α
74 espacios de sobolev
y ż
u( x ) ´ u(y)
Λ u( x ) = 2C
α
1+ α
dy.
R |x ´ y|
Nos han aparecido unos nuevos operadores integrales singulares Λα que son
en realidad operadores diferenciales.
Si bien estos operadores han surgido en el estudio de los espacios de Sobolev
de índice fraccionario H s aparecen en muchas más situaciones. Por ejemplo,
Ecuación de Poisson podemos considerar la siguiente ecuación diferencial
´∆u = 0 en ( x, y) P R ˆ R´
u=g en ty = 0u
Esta ecuación en derivadas parciales se puede resolver explícitamente. Para
ello basta con tomar la transformada de Fourier en la variable x para obtener
que la EDP anterior es equivalente a la siguiente familia de EDOs
B 2 û(ξ, y)
|ξ|2 û(ξ, y) ´ =0 en (ξ, y) P R ˆ R´
By2
û(ξ, 0) = ξ̂
Estas EDOs se pueden resolver y, si imponemos que
lı́m u( x, y) = 0,
yÑ´8
llegamos a
û(ξ, y) = ey|ξ| ĝ(ξ ).
Definimos el operador, llamado operador de Dirichlet-Neumann,
ˇ
ˇ
DtN : g Ñ ∇u ¨ e2 ˇˇ .
ty=0u
con norma
p def p p
}u}W s,p = }u} L p + }u}Ẇ s,p ,
donde
tsu tsu
|Bx u( x ) ´ Bx u(y)| p
ż ż
p tsu p
}u}Ẇ s,p = }Bx u} L p + dxdy.
R R |x ´ y|1+(s´tsu) p
4.4 la desigualdad de sobolev 75
Este resultado, además de ser útil para calcular de manera exacta integrales y
para establecer una relación entre funciones primitivas y áreas bajo la curva,
se puede entender como un enunciado que establece una cierta equivalencia
entre la integrabilidad de ciertas funciones y su control puntual. En efecto,
desde este punto de vista, el teorema fundamental del cálculo dice que si una
cierta función es integrable, su antiderivada es continua.
La primera pregunta que nos hacemos es si el teorema fundamental del
cálculo tiene sentido para derivadas débiles que sean funciones L2 . Es decir,
si dada f P H 1 (R), existe f˜ P C (R) tal que
y żx
f˜( x ) ´ f˜( a) = Bx f (s)ds.
a
Para comprobarlo definimos
żx
F(x) = Bx f (s)ds.
a
de donde inferimos que la diferencia debe ser una constante en casi todo
punto
F ( x ) ´ f ( x ) = ´C en casi todo punto.
76 espacios de sobolev
Definimos entonces
f˜( x ) = F ( x ) + C
y se tiene que
f˜( x ) = f ( x ) en casi todo punto.
Falta ver ahora que f˜ es en efecto continua. Usando la desigualdad de Hölder
se tiene que
ˇż ˇ
ˇ ˇˇ x+h ˇ
ˇ f˜( x + h) ´ f˜( x )ˇ = ˇ
ˇ
Bx f (s)dsˇ
ˇ
ˇ x ˇ
ż x+h
ď |Bx f (s)| ds
x
ż x+h !1/2
2
?
ď |Bx f (s)| ds h
x
ż 1/2 ?
2
ď |Bx f (s)| ds h
R
Demostración. La desigualdad
} f } L p (Rd ) ď C} f } H s (Rd )
donde
1 1 s
2ăpă8y = ´ .
p 2 d
Así obtenemos la inclusión
H s (Rd ) Ă L p
en ciertos rangos de p, s, d.
Es conveniente notar explícitamente que el caso s = d/2 es especial. Se
le conoce como exponente crítico de Sobolev y la inmersión falla. Para
convencerse de que el resultado enunciado anteriormente es falso si s = d/2
podemos considerar el siguiente ejemplo
se tiene que
ż
}ψ}2L2 ď 2 |xψ( x )||Bx ψ( x )|dx ď 2}xψ} L2 }Bx ψ} L2 .
R
78 espacios de sobolev
donde
! )
def
Ḣ 1 (Rd ) = clases de equivalencia u t.q. }∇u} L2 (Rd ) ă 8 .
π d/2 1
(31) ď }u}2L1 (Rd ) Rd + 2 }∇u}2L2 (Rd ) ,
Γ d2 + 1 R
Ahora elegimos
1
d +2
2}∇u}2L2 (Rd )
R= .
d/2
}u}2L1 (Rd ) πd
d
Γ ( 2 +1 )
# +
def
ÿ
(33) H s (Td ) = clases de equivalencia u t.q. (1 + |k|2s )|ûk |2 ă 8 ,
kPZd
con norma
p p p
}u}W s,p = }u} L p + }u}Ẇ s,p ,
donde
tsu tsu
|Bx u( x ) ´ Bx u(y)| p
ż ż
p tsu p
}u}Ẇ s,p = }Bx u} L p + dxdy.
Td Td |x ´ y|d+(s´tsu) p
Habíamos visto en el primer capítulo que la convergencia fuerte en espacios
L p era más escasa que en el caso de Rd . Por ejemplo, al contrario que el caso
80 espacios de sobolev
} f ´ f nk } H s (T) Ñ 0.
definimos la regularización
ÿ
fˆn (k )eikx e´e|k| .
def
f ne =
kPZ
Sin más que recordar las propiedades de las series de Fourier es fácil conven-
cerse de que este operador no es más que un mollifier similar a los vistos en
el capítulo 1. En particular, observamos que
ÿ h i
f n ´ f ne = fˆn (k )eikx 1 ´ e´e|k|
kPZ
} f n ´ f ne } L2 ď δ @ n.
} f ne } L8 (R) ď Ce } f n } L2 (T) ,
Como veremos luego este teorema es muy útil para estudiar ecuaciones en
derivadas parciales porque permite obtener convergencia fuerte de conocer
sólo la acotación de la sucesión en un cierto espacio de Sobolev.
Dado un dominio con frontera suave Ω Ă Rd más general definimos los
espacios de Sobolev con índice entero
! )
def
W k,p (Ω) = u P L p (Ω), B k u P L p (Ω) ,
con la norma
p p p
}u}W k,p = }u} L p + }B k u} L p .
Observamos ahora que las funciones en este espacio de Sobolev no tienen por
qué satisfacer ninguna condición de borde en particular, de hecho, a priori su
restricción a BΩ no tiene por qué tener sentido siquiera como función. Surge Esto es así ya que las funciones
así el concepto de traza de una función. Este concepto en toda su generalidad en L p se puede redefinir en
conjuntos de medida cero.
excede el nivel de este texto y por lo tanto no vamos a entrar en detalles. El
lector interesado podrá encontrar referencias en la sección de Otras fuentes
más abajo. Sin embargo, sí que vamos a tratar un caso especial de valor de
frontera, el de las funciones que se anulan en BΩ.
Definimos así
1,p def
W0 (Ω) = t la clausura de Cc8 (Ω) en la norma } ¨ }W 1,p u .
De esta manera conseguimos dos cosas: la primera es asegurar un conjunto
donde Cc8 (Ω) sea denso y al tiempo que las funciones se anulan en BΩ.
Obviamente
1,p
W0 (Rd ) = W 1,p (Rd ).
82 espacios de sobolev
4.6 conclusiones
En este capítulo, además de presentar unos espacios de funciones, los espacios
de Sobolev, que nos permiten medir la regularidad de las funciones, hemos
presentado unas desigualdades (concretamente las desigualdades de Sobolev
y de Poincaré) que serán muy importantes en el estudio de las ecuaciones
en derivadas parciales no-lineales. Conviene citar unas palabras del gran
matemático Louis Nirenberg [23] sobre la importancia de las desigualdades
Por otro lado, el lector puede optar por estudiar las notas de clase de multitud
de cursos en diversas universidades. Algunas opciones son los textos de
Juha Kinnunen https://math.aalto.fi/~jkkinnun/files/sobolev_spaces.
pdf, o el capítulo 3 de estas notas de Volker John https://www.wias-berlin.
de/people/john/LEHRE/NUM_KONV_PROB_16/num_pde_fem.pdf.
Finalmente también se puede consultar el blog de Terence Tao https://
terrytao.wordpress.com/2009/04/30/245c-notes-4-sobolev-spaces/
} f } L8 ( I ) ď C} f } Ḣ1 ( I ) .
Concluye entonces que
} f } L2 ( I ) ď C} f } Ḣ1 ( I ) .
Ejercicio 38. Sea Td el toro d´dimensional entendido como el cubo [´π, π ]d
con condiciones de borde periódicas y definamos
ÿ
} f }2Ḣ s (Td ) = |ξ|2s | fˆ(ξ )|2 .
kPZd
Demuestra que
› ż ›
›f ´ 1
› ›
f ( x ) dx › 2 d ď C} f } Ḣ s (Td ) .
›
› |Td | L (T )
84 espacios de sobolev
} f } L2 (Td ) ď C} f } Ḣ s (Td ) ?
está en H 1 ( B(0, 1)). Es decir, demuestra que está en L2 , que tiene derivada
débil dada por la derivada en sentido clásico (salvo en el origen) y que dicha
derivada está en L2 .
5 E C U A C I O N E S E N D E R I V A D A S PA R C I A -
LES
By u = Bx2 u + f ,
By2 u = Bx2 u + f ,
Bx2 u + By2 u = f .
85
86 ecuaciones en derivadas parciales
( ϕ, u) = x f , uy H @u P H.
Vamos a presentar las principales ideas con dos ejemplos concretos. Primero
un sistema de ecuaciones algebraicas lineales y luego una EDO.
Comencemos por un momento considerando el sistema de ecuaciones lineales
siguiente
Au = f ,
donde A P M2ˆ2 es una matriz simétrica, f P R2 es un vector y u P R2 es el
vector que contiene las incógnitas. Así el problema es, dado el vector f y la
matriz A, conseguir determinar el vector de incógnitas u. Para ello bastaría
con demostrar que la matriz A es invertible. Esto, como bien sabemos, no
siempre puede hacerse y por ejemplo en ocasiones puede haber más de una
solución.
Comenzamos observando que se tiene que
Au ¨ v = f ¨ v @ v P R2 .
a(u, v) = Au ¨ v : R2 ˆ R2 ÞÑ R
|Au ¨ v| ď C1 |u||v|.
Au ¨ u ě C2 |u|2 .
(34) u( x ) ´ Bx2 u( x ) = ϕ x P R,
Es decir, vamos a decir que u es una solución débil de la EDO (34) si cumple
(35).
Si ahora intentamos seguir la idea que desarrollamos para el caso matricial
podemos definir la forma bilineal
ż
a(u, v) = u( x )v( x )dx + Bx u( x )Bx v( x )dx
R
de manera que
a(u, v) : H 1 ˆ H 1 ÞÑ R.
Esta forma bilineal, que no es más que el producto interno del espacio de
Hilbert H 1 (R) es continua y se tiene
a(u, v) : L2 ˆ L2 ÞÑ R.
Queremos ver que, dado que a es una forma bilineal continua y coerciva existe una
única solución para el problema
a(u, v) = ( ϕ, v) @ v P H 1 .
( ϕu , v) = a(u, v) : H 1 (R) Ñ R,
a(u, v) = ( ϕu , v) = x f u , vy H1 .
Tu : H 1 Ñ H 1
tal que
Tu = f u .
Por otro lado, y de nuevo por el teorema de Riesz, se tiene que
( ϕ, v) = x f , vy H1 ,
Tu = f u
es invertible. Si bien así dicho parece sencillo, lo cierto es que la definición del
operador T parece algo oscura. Conviene por tanto estudiarla un poco mejor.
Comenzamos observando que T es un operador lineal. En efecto, usando la
definición y el teorema de representación de Riesz tenemos que
}Tu}2H1 = } f u }2H1
= x f u , f u yH1
= ( ϕu , f u ) (por la definición de f u con v = f u )
= a(u, f u ) (por la definición de ϕu )
ď }u} H1 } f u } H1 (por la continuidad de a)
de donde
}Tu} H1 ď }u} H1 @u P H 1 ,
y obtenemos que T es un operador continuo. Gracias a que a es coerciva se
tiene que
}u}2H1 ď a(u, u)
= ( ϕu , u) (por la definición de ϕu con v = u)
= xu, f u y H1 (por la definición de f u con v = u)
ď }u} H1 } f u } H1
ď }u} H1 }Tu} H1 ,
}u} H1 ď }Tu} H1 @u P H 1 .
T ´1 : R Ă H 1 Ñ H 1 ,
}T ´1 f u } H1 = }u} H1 ď }Tu} H1 ď } f u } H1 .
Hasta aquí lo que hemos probado es que, dada f P R entonces existe una
solución de
a(u, v) = ( ϕ, v) @ v P H 1 ,
donde ϕ P ( H 1 )˚ es la distribución vinculada a f P H 1 .
Si demostramos que R = H 1 entonces concluímos el resultado deseado. Estas
propiedades de T nos permiten asegurar que R es cerrado. Para ello vamos a
ver que contiene a todos sus puntos de acumulación. Es decir, que si
fn P R Ñ f P H1
5.1 ecuaciones elípticas 91
por lo que
}u} H1 ď }ϕ}( H1 )˚ .
Y además tiene que ser única ya que si hubiese dos la diferencia verificaría
(de nuevo tomando v = u1 ´ u2 )
}u1 ´ u2 }2H1 = 0.
(36) u( x, y) ´ ∆u( x, y) = f ( x ) ( x, y) P R2 ,
donde f P L2 (R2 ), podemos encontrar una solución débil, es decir, una u que
cumple
ż ż
u( x, y)v( x, y)dxdy + ∇u( x, y) ¨ ∇v( x, y)dxdy = f ( x, y)v( x, y)dxdy, @ v P H 1 (R2 ).
R2 R2
y ϕ tal que
ż
( ϕ, v) = f ( x, y)v( x, y)dxdy,
R2
Tras estos pasos podría seguirse el análisis del problema para garantizar que
la solución tiene en realidad más regularidad y el problema no sólo tiene
solución débil sino que dicha solución débil es, en realidad, una solución
fuerte con sentido en todo punto. Esa parte es más delicada y la vamos a
posponer.
5.1 ecuaciones elípticas 93
(37) u ´ ∆u = f en Ω
(38) u=0 en BΩ
a : H01 ˆ H01 Ñ R
(39) u ´ ∆u = sin(u) en Ω
(40) u=0 en BΩ
(41) u ´ ∆u = sin(U ) en Ω
(42) u=0 en BΩ
F (U ) = sin(U ) : L2 Ñ L2 ,
T : U ÞÑ u,
| sin(U )| ď |U|,
llegamos así a
ż
}u}2H1 = sin(U )udx ď }U} L2 }u} L2 ď }U} L2 }u} H1 ,
Ω
5.2 ecuaciones parabólicas 95
de donde
}u} L2 = }TU} L2 ď }TU} H1 ď }U} L2 ,
y concluímos que T es un operador continuo.
Además, si usamos la cota
| sin(U )| ď 1,
obtenemos
ż a a
}u}2H1 = sin(U )udx ď |Ω|}u} L2 ď |Ω|}u} H1 ,
Ω
de donde a
}u} L2 = }TU} L2 ď }TU} H1 ď |Ω|.
Por lo tanto podemos definir
a
M = tU P L2 , t.q. }U} L2 ď |Ω|u.
T : M Ñ M.
y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L2 .
De nuevo el concepto de solución que manejamos es el de solución débil. Es
decir, u es solución débil de (43) si
żtż
∇u( x, s) ¨ ∇v( x, t)dxds
0 Rd
żtż ż
´ u( x, s)Bt v( x, t)dxds = f ( x )v( x, 0)dx,
0 Rd Rd
96 ecuaciones en derivadas parciales
para toda
v P Cc1 ([0, T ), L2 ) X L2 (0, T; H 1 ).
Es decir, para toda v tal que
uh .
u( x, t) ´ u( x, t ´ h)
Bt u( x, t) = lı́m .
hÑ0 h
Así, fijamos h suficientemente pequeño y definimos la siguiente familia de
problemas elípticos lineales
uk ( x ) ´ uk´1 ( x )
(44) ´ ∆uk ( x ) = 0 con x P R,
h
con
u0 ( x ) = f ( x ).
Esta familia de problemas lineales se pueden resolver recursivamente sin más
que aplicar el lema de Lax-Milgram de la forma vista en la sección anterior a
las diferentes ecuaciones
u1 ( x ) ´ f ( x )
´ ∆u1 ( x ) = 0 con x P R,
h
u2 ( x ) ´ u1 ( x )
´ ∆u2 ( x ) = 0 con x P R,
h
y así sucesivamente.
Así conseguimos una familia de funciones uk P H 1 (Rd ) que son soluciones
débiles, es decir, que cumplen que
ż
u ( x ) ´ uk´1 ( x )
v( x ) k ds + ∇uk ( x ) ¨ ∇v( x )dx = 0 @v P H 1 (R), k ą 0.
R d h
5.2 ecuaciones parabólicas 97
Usando
a2 b2
ab ď + ,
2 2
obtenemos que
}uk }2L2 }uk´1 }2L2
+ h}∇uk }2L2 ď .
2 2
Como consecuencia, sin más que iterar, se obtiene que
}uk } L2 ď } f } L2 .
T
= h, tk = kh, uh ( x, t) = uk ( x ) si t P [tk , tk+1 ).
K
Entonces las estimaciones anteriores se pueden reescribir como
żT K
ÿ
}∇uh (s)}2L2 ds = h}∇uk }2L2
0 k =1
}u0 }2L2
ď .
2
Por lo tanto, tenemos las siguientes cotas uniformes en h
uh P L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 ).
98 ecuaciones en derivadas parciales
vk ( x ) = v( x, tk ),
Usando que
K ż
ÿ
vk´1 (uk ´ uk´1 )dx
k =1 R
d
ż
= v0 ( u1 ´ u0 ) + v1 ( u2 ´ u1 ) + v2 ( u3 ´ u2 )
Rd
+ ...vK´1 (uK ´ uK´1 )dx,
podemos reordenar la suma anterior para obtener
K ż
ÿ
vk´1 (uk ´ uk´1 )dx
k =1 R
d
ż
= ´v0 u0 + u1 (v0 ´ v1 ) + u2 (v1 ´ v2 ) + ...uK vK´1 dx,
Rd
Si ahora definimos
y
t k +1 ´ t t ´ tk
vh ( x, t) = vk ( x ) + vk+1 ( x ) si t P [tk , tk+1 ),
h h
conseguimos
v k +1 ( x ) ´ v k ( x )
Bt vh ( x, t) = .
h
Observamos que como
ya que
L8 (0, T; L2 )
es el espacio dual de
L1 (0, T; L2 ).
Además
uh j á u en L2 (0, T; H 1 ).
Bt vh Ñ Bt v.
Además
vh Ñ v.
para toda
v P Cc1 ([0, T ), L2 ) X L2 (0, T; H 1 )
5.2.2 Disipación
u P L8 (0, T; H k (Rd ).
û P L8 (0, T; L2 (Rd ).
100 ecuaciones en derivadas parciales
Cabe entonces preguntarse por la ecuación que resuelve û. Usando las pro-
piedades estudiadas en el Capítulo 3 en (43) llegamos a que
B
û(ξ, t) = ´|ξ|2 û(ξ, t).
Bt
Si resolvemos esta EDO y usamos el dato inicial llegamos a que
2
û(ξ, t) = fˆ(ξ )e´|ξ| t ,
Esta fórmula establece que la solución de la ecuación del calor u viene dada
por la convolución entre el dato inicial f P H k y una cierta función gaussiana
2
Φ(z) = e´|z|
de donde
}u(t)} L1 = } f } L1 .
Si multiplicamos la ecuación por u e integramos en espacio obtenemos
ż ż
1 d 2 2
}u} L2 = Bx uudx = |Bx u( x, t)|2 dx
2 dt R R
} f } L1 (R)
(47) }u(t)} L2 (R) ď C1 ?4
.
t
Hemos obtenido así una estimación del decaimiento de la norma L2 de la
solución. Cabe entonces preguntarse por el comportamiento de otras normas.
Si nos fijamos ahora en el caso de la norma L4 podemos calcular
ż ż
1 d
}u(t)} L4 (R) = (u( x, t)) Bt u( x, t)dx = (u( x, t))3 Bx2 u( x, t)dx.
4 3
4 dt R R
d }u}12
L4 (R)
}u(t)}4L4 (R) ď ´c .
dt }u}8L2 (Rd )
d }u}12 L4 (R) 2
4
}u(t)} L4 (R) ď ´c 8
t ,
dt } f } L1 (R)
y finalmente
} f } L1 (R)
(48) }u(t)} L4 (R) ď C2 .
t3/8
Reparamos entonces en que nuestro conocimiento de la evolución de L1
nos permitió estimar el decaimiento de la norma L2 y fue este decaimiento
de la norma L2 el que nos permitió calcular una cota para la norma L4 .
Cabe entonces preguntarse si esto que sabemos sobre la norma L4 puede
usarse para la norma L16 , y así sucesivamente con el fin último de conseguir
información sobre la evolución de la norma L8 . A esta iteración se le conoce
como iteración de Moser.
En general, para p ě 2, tenemos que
ż ż
1 d p p´2
}u(t)} L p (R) = |u( x, t)| u( x, t)Bt u( x, t)dx = |u( x, t)| p´2 u( x, t)Bx2 u( x, t)dx.
p dt R R
Tras observar detenidamente (46) y (48), nos damos cuenta de que parece
que la norma L p con p = 2k satisface
} f } L1 (R)
(50) }u(t)} L p (R) ď Ck 1
,
1´ 1p
t2
donde Ck es una constante que depende de p. Observamos que, aún siendo
esta desigualdad cierta, no podemos pasar al límite en k (y por lo tanto al
límite en p) para concluir el decaimiento de la norma L8 ya que no tenemos
control del comportamiento de Ck conforme k crece. Es decir, es en principio
posible que Ck diverja conforme k crece.
Para probar (50) para p = 2k vamos a razonar por inducción en k. Usando
(50) con p = 2k´1 como hipótesis de inducción, tenemos que (49) para p = 2k
se reduce a
3p
d p 4C p ´ 1 p´2 }u} L p (R)
}u(t)} L p (R) ď ´ 2p t 2p
.
dt C p }f} 1
k´1 L (R)
Ck ď L ă 8, @ k P Z+ .
Ck = bk Ck´1 , k ą 2,
y además se tiene
C Ck´1 C C
ak ´ ak´1 = śk k ´ śk´1 = śk k ´ bk śkk´1 = 0.
j =2 b j j =2 b j j =2 b j j =2 b j
104 ecuaciones en derivadas parciales
Entonces,
C2
a k = a2 = ,
b2
y
k
ź
C k = C2 bj ,
j =3
de donde se consigue
8 8 log 2j 8
Ck
ÿ ÿ 8C ÿ j log (2) ´ log (8C )
lı́m log = log(b j ) = = ď log( L) ă 8,
kÑ8 C2 j =3 j =3
2 j +1 j =3
2 j +1
} f } L1 (R)
}u(t)} L8 ď M ? .
t
y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L2 .
Esta ecuación recibe el nombre de ecuación de Burgers. Así, nuestro objetivo
es demostrar la existencia de solución para este problema.
Si fijamos U P L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 ), podemos entonces definir el si-
guiente problema lineal
y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L2 .
Este problema lineal tiene solución explícita usando el principio de Duhamel.
En efecto, si tomamos la transformada de Fourier de la ecuación obtenemos
una familia de EDOs que podemos resolver mediante un factor integrante
para conseguir
żt
´|ξ|2 t 2 ( t´s )
(54) û(ξ, t) = e fˆ(ξ ) + e´|ξ| iξ F̂ (ξ, s)ds,
0
5.2 ecuaciones parabólicas 105
donde
U2
F=´ .
2
Decimos que u es una solución mild del problema (53) si cumple (54).
Además observamos que se tiene la siguiente estimación
ż
1 d 2 2
}u} L2 + }Bx u} L2 = ´UBx Uudx
2 dt R
1 d 1 1 1
}u}2L2 + }Bx u}2L2 = }Bx u} L2 }U 2 } L2 ď }Bx u}2L2 + }U}2L4 .
2 dt 2 4 4
Si ahora usamos la desigualdad de interpolación entre espacios de Lebesgue
llegamos a
}U}4L4 ď 2}Bx U} L2 }U}3L2 .
Por lo tanto se obtiene que
d 3 1
}u}2L2 + }Bx u}2L2 ď }Bx U} L2 + }U}3L2 .
dt 2 2
Integrando en tiempo se concluye que
żt żt
3 1
}u(t)}2L2 + }Bx u(s)}2L2 ds ď } f }2L2 + }Bx U (s)} L2 + }U (s)}3L2 ds
2 0 2 0
ż t 1/2
1?
ď } f }2L2 + t }Bx U (s)}2L2 ds + t sup }U (s)}3L2 .
2 0 0ďsďt
tal que
T U = u.
Nuestro objetivo es entonces demostrar la existencia un punto fijo para este
operador T . Si conseguimos demostrar la existencia de un punto fijo para T
habremos concluído la existencia de solución mild para la ecuación anterior.
Antes de seguir debemos recordar un resultado de punto fijo conocido como
Teorema de punto de fijo de Banach
106 ecuaciones en derivadas parciales
2C0 R ă 1
y el espacio
X = L8 (0, T; L2 ) X L2 (0, T; H 1 ).
Ahora basta con demostrar que B es acotada en este espacio. Es decir, quere-
mos conseguir la estimación
donde
} f }X = sup } f (t)} L2 (R) + }Bx f } L2 ((0,T )ˆR) .
0ďtďT
donde
p(ξ, t) = e´|ξ|2 t iξ v̂(ξ )
G
y por lo tanto
›ż t ›
´|ξ|2 (t´s)
› ›
sup › e
› iξ F̂ (ξ, s)ds›› ď C}F} L2 (0,T;L2 ) .
0ďtďT 0 L2
De manera similar
›ż t ›
› e´|ξ|2 (t´s) |ξ|2 F̂ (ξ, s)ds›
› ›
› › ď C}F} L2 (0,T;L2 ) .
0 L2 ((0,T )ˆR)
108 ecuaciones en derivadas parciales
sup }B(u, v)} L2 (R) + }Bx B(u, v)} L2 ((0,T )ˆR) ď C}û ˚ v̂} L2 (0,T;L2 ) .
0ďtďT
5.3 conclusiones
En esta sección hemos estudiado algunas ecuaciones en derivadas parciales
lineales. Concretamente hemos considerado la ecuación de Helmholtz, del
calor y de Airy. En este estudio hemos hecho uso de todas las ideas y los
resultados de los capítulos anteriores.
Los principales conceptos introducidos han sido las soluciones débiles y las
soluciones mild. Estas nuevas nociones de solución son más generales que
la solución clásica y, por lo tanto, en principio es más fácil demostrar la
existencia de dicha solución débil o mild.
Hemos estudiado además el lema de Lax-Milgram para demostrar la exis-
tencia de solución débil tanto de problemas elípticos como de problemas
parabólicos lineales. Para el caso de problemas no-lineales hemos visto varios
resultados de punto fijo con los que la existencia de solución para el problema
no-lineal se reducía a una aplicación de los resultados de existencia de un
problema lineal y un esquema de punto fijo.
De la misma manera hemos visto ciertas propiedades cualitativas de las
ecuaciones parabólicas como es el decaimiento de la solución conforme
avanza el tiempo.
desde los espacios de Sobolev a la ecuación del calor pasando por el Lema
de Lax Milgram sin más que leer el capítulo adecuado.
Un libro un poco más moderno y con un enfoque diferente es el de Alazard
y Zuily [2]. Este libro tiene un primer capítulo resumen del material que va
a utilizar como por ejemplo los espacios L p , etc, para luego centrarse en el
estudio práctico de las ecuaciones. Así en 7.2 se puede estudiar la teoría
correspondiente a los problemas elípticos mientras que en 7.3 está la teoría de
los problemas parabólicos. Es conveniente notar que la ecuación de Burgers
tiene su propia sección en 7.6.
Uno de los libros clásicos para problemas elípticos es el Gilbarg y Trudinger
[17]. Este libro contiene gran parte de la teoría clásica para este tipo de
ecuaciones en derivadas parciales. De la misma forma el lector interesado
puede encontrar el Lema de Lax-Milgram y una aplicación a las ecuaciones
en derivadas parciales en los libros de Brezis [3, 4]
Un libro que trata un problema tan concreto como es el problema de las
ecuaciones de Navier-Stokes con técnicas muy útiles es el de Lemarié-Rieusset
[20]. En él se puede conocer más sobre resultados e ideas muy adaptados a
problemas parabólicos no-lineales. El lector interesado en métodos avanzados
para problemas de evolución tanto parabólicos como elípticos puede consultar
el libro de Majda y Bertozzi [22]. En particular en su capítulo 3 se estudia
el método de Leray para probar la existencia de soluciones fuertes a un
problema de evolución.
Hay multitud de notas de clase de diferentes cursos de ecuaciones en de-
rivadas parciales disponibles en la web. Por ejemplo, el lector interesado
puede acudir a las notas de John Hunter [18] https://www.math.ucdavis.
edu/~hunter/pdes/pdes.html
Además, el lector que quiera saber más de ecuaciones dispersivas puede
consultar las notas de Willie Wong [26] https://qnlw.info/course-notes/
dispersive_notes/dispersive_notes.pdf o las notas de Terence Tao https:
//www.math.ucla.edu/~tao/preprints/chapter.pdf.
´∆u = f en R2
Bt u ´ ∆u = ´u con x en R2
y dato inicial
u( x, 0) = f ( x ) P L1 X L8 .
Da una estimación del decaimiento de la solución.
Índice alfabético
111
112 ecuaciones en derivadas parciales
Partición de la unidad, 31
Principio de Duhamel, 105
Principio de incertidumbre, 77
Problema bien propuesto, 85, 86
Serie de Fourier, 37
Solución débil, 87, 88, 92, 95, 96, 99
Solución mild, 104, 105
Sucesión de Cauchy, 15
Suma de Riemann, 48
Teorema de Ascolí-Arzelá, 80
Teorema de Banach-Alaoglu, 26
Teorema de Beppo-Levi, 14
Teorema de Fubini, 14
Teorema de la convergencia domina-
da, 12
Teorema de la convergencia monóto-
na, 12
Teorema de Picard, 109
Teorema de punto fijo de Banach, 106,
110
Teorema de punto fijo de Schauder,
93
Teorema de Rellich, 80, 95
Teorema de representación de Riesz,
87
Teorema de Tonelli, 14
Teorema del punto dijo de Banach,
107
Test integrales, 24
Transformada de Fourier, 37, 48, 62
Transformada de Fourier inversa, 48,
54, 57
Transformada de Fourier, L1 , 49
Transformada de Fourier, L2 , 55
Transformada de Fourier, propieda-
des, 51
Traza, 81
BIBLIOGRAFÍA
[1] Robert A Adams and John JF Fournier. Sobolev spaces. Elsevier, 2003.
[2] Thomas Alazard and Claude Zuily. Tools and problems in partial
differential equations.
[4] Haim Brezis. Functional analysis, Sobolev spaces and partial differential
equations. Springer Science & Business Media, 2010.
[5] Marek Capinski and Peter E Kopp. Measure, integral and probability.
Springer Science & Business Media, 2013.
[8] Alex DD Craik. The origins of water wave theory. Annual review of fluid
mechanics, 36, 2004.
[9] Olivier Darrigol. The acoustic origins of harmonic analysis. Archive for
history of exact sciences, 61(4):343–424, 2007.
[10] Olivier Darrigol and Uriel Frisch. From newton’s mechanics to euler’s
equations. Physica D: Nonlinear Phenomena, 237(14-17):1855–1869, 2008.
[15] Harley Flanders. Differentiation under the integral sign. The American
Mathematical Monthly, 80(6):615–627, 1973.
[16] Gerald B Folland. Real analysis: modern techniques and their applications,
volume 40. John Wiley & Sons, 1999.
[17] David Gilbarg and Neil S Trudinger. Elliptic partial differential equations of
second order. springer, 2015.
113
114 ecuaciones en derivadas parciales
[22] Andrew J Majda and Andrea L Bertozzi. Vorticity and Incompressible Flow,
volume 27. Cambridge University Press, 2002.
[23] Martin Raussen and Christian Skau. Interview with louis nirenberg.
Notices oF the aMs, 63(2), 2016.
[25] Luc Tartar. An introduction to Sobolev spaces and interpolation spaces, volu-
me 3. Springer Science & Business Media, 2007.