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Desnutricion PC

El documento aborda la desnutrición proteico-calórica (DPC) como un problema de salud pública que afecta principalmente a niños y adultos mayores, destacando sus causas, clasificación y consecuencias. Se enfatiza la importancia de la prevención, detección temprana y tratamiento adecuado para combatir esta condición, que puede llevar a complicaciones graves y secuelas a largo plazo. Se presentan estadísticas y medidas de intervención necesarias para abordar la DPC en la población venezolana.

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El documento aborda la desnutrición proteico-calórica (DPC) como un problema de salud pública que afecta principalmente a niños y adultos mayores, destacando sus causas, clasificación y consecuencias. Se enfatiza la importancia de la prevención, detección temprana y tratamiento adecuado para combatir esta condición, que puede llevar a complicaciones graves y secuelas a largo plazo. Se presentan estadísticas y medidas de intervención necesarias para abordar la DPC en la población venezolana.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD DEL ZULIA

FACULTAD DE MEDICINA

ESCUELA DE NUTRICIÓN Y DIETÉTICA

AREA: NUTRICIÓN COMUNITARIA I

DESNUTRICIÓN PROTEICO CALÓRICA


ÍNDICE:

INTRODUCCIÓN

JUSTIFICACIÓN

OBJETIVO GENERAL

DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN SEGÚN LA OMS Y OPS

HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD

TRIADA EPIDEMIOLÓGICA

MAGNITUD DE LOS PROBLEMAS

ESTADÍSTICAS: MUNDIALES, CONTINENTE (LATINOAMERICA)


NACIONALES, REGIONALES, MUNICIOPALES Y PARROQUIALES

MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL

POLITICAS PUBLICAS

PROGRAMAS DE EDUCACIÓN NUTRICIONAL

PROGRAMAS DE COMPLEMENTACIÓN ALIMENTARIA

PROYECTOS DE INTERVENCIÓN LOCAL

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN:

El estado de desnutrición, está delimitado por diversos factores, entre ellos


encontramos; genéticos, ambientales neuroendocrinos y también por el
estado biológico en el que se encuentra un individuo, es además un estado
patológico, sistémico y potencialmente irreversible, que se origina como la
deficiencia del consumo de nutrientes y por ende, la incorporación de
nutrientes a las células del organismo, se presenta con diversos grados de
intensidad y variadas manifestaciones clínicas. La incorporación deficiente
de nutrimentos como proteínas y calorías desencadenan un tipo de
desnutrición llamado; Desnutrición proteico calórica.

La desnutrición proteico calórica es una enfermedad de grandes


proporciones en el mundo provocando cada año, la muerte de casi 12
millones de niños menores de 5 años. La desnutrición proteico calórica
causa daños en el intelecto de los niños que la padecen, logrando en la
adultez incapacidad mental y física.

Este tipo de desnutrición se relaciona con los fenómenos sociales y


culturales que caracterizan una nación, a una colectividad y a una familia.
La forma leve y moderada son las que más prevalecen en el mundo y
deben ser prevenidas, evaluadas, detectadas y tratadas de forma oportuna,
aunque es de menor prevalencia su forma grave que son; el Marasmo y
Kwashiorkor su mortalidad y morbilidad son muy altas y traen como
consecuencia secuelas importantes a largo plazo.
JUSTIFICACIÓN

Desde años, la alimentación ha sido la primera necesidad básica del ser


humano. A lo largo de los años, la manera que se han obtenido, preparado y
consumido los alimentos ha evolucionado significativamente. La buena
alimentación se ha convertido en un paradigma para las sociedades; entre los
problemas sociales y económicos actuales, la modificación de la alimentación
ha sido relevante. La falta de educación nutricional, ha generado muchas
complicaciones para el ser humano, que ha implicado desde el
aprovechamiento biológico de los alimentos hasta los cambios de rubros para
la alimentación. La malnutrición se ha considerado uno de los principales
inconvenientes para alcanzar un estado de salud optimo; de esa misma forma,
la malnutrición forma parte del estado que resulta de una ingesta inadecuada o
desequilibrada de nutrientes, que puede manifestarse en desnutrición o
malnutrición por déficit y sobrepeso que corresponde a la malnutrición por
exceso. Dentro de la malnutrición por déficit se encuentran muchas patologías
que son asociadas a ella, una de las más relevantes es la malnutrición proteica
calórico.

La desnutrición proteico calórica, se caracteriza por un consumo inadecuado en


la dieta de proteínas y calorías con la resultante pérdida de músculo, grasa y
peso, letargo y debilidad generalizada. El Marasmo y Kwashiorkor son dos
extremos del espectro de la MPC. La gravedad de la misma, varía desde
deficiencia subclínicas, hasta una emaciación evidente (edema, alopecia y
atrofia cutánea) y la inanición. La desnutrición proteico calórico afecta sobre
todo a niños y adultos mayores que no tiene acceso a los nutrientes que
requiere el organismo para funcionar de manera óptima.
OBEJETIVO GENERAL

Identificar las causas, incidencia y efectos de la desnutrición proteico calórica


en la población venezolana, e identificar formas de intervención efectivas para
su tratamiento.
DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN SEGÚN OMS Y OPS

La desnutrición proteico calórica es un estado de malnutrición que se produce


por una ingesta insuficiente de proteínas y calorías, lo que lleva a una serie de
problemas de salud. A continuación, se presentan las definiciones según la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la
Salud (OPS).
Organización Mundial de la Salud (OMS): la OMS define la desnutrición
proteico-calórica como un estado clínico resultante de una ingesta adecuada de
energía (calorías) y proteínas, que puede CLASIFICARSE en diversas formas
como Kwashiorkor y el Marasmo.
El marasmo; es una forma grave de desnutrición que se caracteriza por una
deficiencia de calorías en la dieta, provocando una perdida extrema de peso y
desgaste de los tejidos corporales, mientras que el Kwashiorkor es una
desnutrición grave causada por la falta de proteínas en la dieta, llevando a la
disminución de la albúmina en el cuerpo y desequilibrios de los fluidos
corporales.
La desnutrición puede afectar el crecimiento, desarrollo y salud general de los
individuos, especialmente de los niños y puede tener consecuencia a largo
plazo en su bienestar físico y mental.
Organización Panamericana de la Salud (OPS): la OPS reconoce la
desnutrición proteico-calórica como un problema de salud pública que se
presenta cuando hay una ingesta insuficiente de calorías y proteínas. Esta
condición puede llevar a un deterioro del estado nutricional y a complicaciones
graves de la salud, incluyendo un mayor riesgo de infecciones y mortalidad. La
OPS enfatiza la necesidad de abordar la DPC mediante la promoción de una
alimentación adecuada, el acceso a servicios de salud y programas específicos
para poblaciones vulnerables.
Ambas organizaciones destacan la importancia de la prevención detección
temprana y tratamiento adecuado, para combatir la desnutrición proteico-
calórica y sus efectos adversos en la salud
HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD / TRIADA EPIDEMIOLÓGICA
PRE PATOGENICO PATOGENICO POST PATOGENICO
SIGNOS Y SÍNTOMAS SIGNOS Y COMPLICACIONES SECUELA MUERTE
INESPECÍFICOS SÍNTOMAS -Disminución de la capacidad -Caquexia cardiaca e -Infecciones
INESPECÍFICOS respiratoria hepática -Deficiencias
Humano (Más vulnerable niño y
-Cansancio -Edema -inmunodeficiencia -Reducción de la tasa nutricionales
adulto mayor) -Mareos -Cabello quebradizo -Amenorrea y retraso de filtración glomerular -Insuficiencia cardiaca
HUÉSPED: -Desmayos y despigmentado puberal -Disminución de la
- Encías sangrantes -Pérdida de peso -Retraso en la curación de capacidad respiratoria y
-Alteraciones en el ritmo involuntaria y heridas disminución de la
AGENTE: AMBIENTE: fecal progresiva -Aumento de la defensa bacteriana
Deficiencia de -Anemia - Emaciación permeabilidad intestinal -Reducción del gasto
 Pobreza extrema
nutrientes - constante fatiga -Fallo del medro -Perdida de la respuesta cardiaco, hipotensión
 Escasez de alimento -Palidez - Hepatomegalia o febril bradicardia, gasto
 Falta de saneamiento -Piel reseca, áspera y rosario intercostal -insuficiencia cardiaca cardiaco, etc.
ambiental descamada -Deficiencias -Síndrome de -- Mala absorción
 Factor psicológico vitamínicas retroalimención de nutrientes como
 Países subdesarrollados concomitantes - Aumento de riesgo de lípidos y glucosa
(Queratomalasia, ulceras -Aumento de las
 Guerras
estomatitis angular) -hipoglicemia alteraciones cognitivas
 Familias disfuncionales -hipotermia - Predisposición en el
-Deshidratación desarrollo de ulceras.
-fracturas
Periodo de latencia: Se desarrolla gradualmente con el tiempo.
PREVENCIÓN PRIMARIA PREVENCIÓN SECUNDARIA PREVENCIÓN TERCIARIA
PROMOCIÓN DE LA PROMOCIÓN ESPECIFICA Diagnóstico Temprano y Limitación de daño Rehabilitación
SALUD -Programas de Tratamiento Oportuno -Dietoterapia -Terapia psicológica y psicomotriz
-Educación alimentaría complementación -Evaluación antropométrica -Administración de macro y micronutrientes en dosis - Monitoreo y vigilancia
- Informar sobre la alimentaria (IMC, talla, peso, etc.) terapéutica a través de suplementos o alimentos -Tratamiento y control de las secuelas
adecuada higiene de los -programas de -Evaluación clínica terapéuticos
alimentos abastecimiento alimentario cefalocaudal (Alteraciones
- Alentar a la comunidad - Enriquecimiento de los en el cabello, distención
para proteger el alimentos abdominal, retraso en el
suministro de agua - Manejo Nutricional de desarrollo, etc.)
potable mantener limpio Enfermedades Crónicas y -Evaluación bioquímica
el ambiente Agudas (Proteínas totales, índice de
- Promoción y educación - Campañas de Vacunación creatinina, electrolitos, perfil
sobre la lactancia inmunológico, etc.)
materna y alimentación -Evolución psicosocial
complementaria.
La desnutrición proteico-calórica (DPC) es una condición multifactorial y
progresiva que se desarrolla a lo largo de un espectro continuo, desde el
estado de salud hasta la muerte, recuperación o estado crónico pasando por
diversas fases de la enfermedad. El diagrama presentado ilustra claramente
este proceso, dividiéndolo en tres grandes periodos: Prepatogénico,
Patogénico y Pospatogénico, con sus correspondientes niveles de prevención.
El periodo prepatogénico se caracteriza por la interacción de los elementos de
la tríada ecológica (Huésped, Agente y Ambiente) que crean las condiciones
propicias para el desarrollo de la DPC, sin que aún se manifieste la
enfermedad. En este caso, el agente causal directo es la "Deficiencia de
nutrientes". Esto abarca no solo la ingesta insuficiente de proteínas y calorías,
sino también está asociada a trastornos de metabólicos y de absorción de
nutrientes por esto último los adultos mayores son junto a los niños los que
padecen mayor riesgo de tener esta enfermedad sin embargo las de personas
de cualquier grupo etario podrían ser huéspedes de sombre todo si se
encuentran en ambientes vulnerables como: pobreza extrema, escasez de
alimentos, guerras, problemas psicológicos, ambientales y culturales. Hace
mucho tiempo que se tiene conciencia de que la desnutrición tiene su origen en
la pobreza, y resulta cada vez más evidente que una también es causa de la
otra. La pobreza conduce a una baja disponibilidad de alimentos y a un
desequilibrio en su distribución dentro de la familia, al hacinamiento, a la falta
de saneamiento ambiental.
Durante el periodo prepatogénico es donde se debe aplicar la prevención
primaria, cuyo objetivo es evitar la aparición de la desnutrición proteico-
calórica. Esto se logra mediante la promoción de la salud, que incluye la
educación alimentaria, la difusión de información sobre la adecuada higiene de
los alimentos, alentar a la comunidad para proteger el suministro de agua
potable mantener limpio el ambiente y la promoción y educación de la lactancia
materna junto con la alimentación complementaria. Adicionalmente, se
implementa la promoción específica a través del enriquecimiento para
aumentar el aporte de nutrientes en los alimentos, manejo nutricional de
enfermedades crónicas, programas de complementación alimentaria, y
programas de abastecimiento alimentario, para asegurar la disponibilidad de
alimentos nutritivos a nivel comunitario y nacional.

Por otra parte, el periodo patogénico de la desnutrición proteico-calórica (DPC)


se inicia con un periodo de latencia, característico de una enfermedad
degenerativa. Durante esta fase, la deficiencia nutricional se desarrolla de
forma gradual e insidiosa antes de manifestar cualquier signo evidente.
Posteriormente, en el periodo clínico, la enfermedad se hace manifiesta,
comenzando con signos y síntomas inespecíficos como cansancio, mareos,
encías sangrantes, alteraciones en el ritmo fecal o anemia; estas son las
primeras manifestaciones sutiles que, aunque no diagnósticas por sí solas,
indican un deterioro incipiente de la salud. A medida que la DPC progresa,
surgen signos y síntomas específicos más claros y característicos, como
edema, cabello quebradizo y despigmentado, pérdida de peso involuntaria y
progresiva, desmayos, emaciación, fallo del medro, hepatomegalia o rosario
intercostal y deficiencias vitamínicas concomitantes (queratomalasia,
estomatitis angular), todos ellos indicativos de deficiencias nutricionales
severas y prolongadas. Durante este mismo periodo patogénico, la enfermedad
puede agravarse con diversas complicaciones sistémicas: el sistema
cardiovascular puede sufrir insuficiencia cardíaca o arritmias; la función renal
puede verse reducida; la debilidad de la musculatura respiratoria aumenta la
susceptibilidad a infecciones; el aparato digestivo puede presentar
malabsorción y diarrea; se eleva el riesgo de hipotermia, hipoglucemia,
deshidratación y de infecciones debido a una inmunosupresión significativa; y
la debilidad muscular generalizada predispone a caídas, úlceras por presión. La
aparición de estas complicaciones, que se desarrollan activamente durante el
curso de la enfermedad, puede acelerar el deterioro del paciente y, en casos
severos, ser la causa directa del fallecimiento si no se abordan oportunamente.
En relación a la prevención secundaria se lleva a cabo en el periodo
patogénico, y su objetivo principal es la detección temprana y el tratamiento
oportuno de la desnutrición proteico-calórica con el fin de limitar el daño y
prevenir complicaciones. Esto se logra mediante un diagnóstico temprano y
tratamiento oportuno que incluye la evaluación antropométrica (IMC, talla,
peso), un examen clínico cefalocaudal detallado (observando alteraciones en el
cabello, distensión abdominal, o retraso en el desarrollo), y evaluaciones
bioquímicas (proteínas totales, creatinina, electrolitos, perfil inmunológico) para
confirmar deficiencias y monitorear la función orgánica; además, se considera
la evolución psicosocial para comprender el impacto en el bienestar mental y
los factores socioeconómicos contribuyentes. La limitación del daño se centra
principalmente en la dietoterapia, que implica la administración terapéutica de
nutrientes ajustada a la gravedad del caso para revertir el estado
Finalmente, en el periodo post-patogénico, las consecuencias de la
desnutrición proteico-calórica se manifiestan, y su severidad dependerá
directamente del grado de desnutrición que el individuo haya experimentado.
En este periodo, pueden presentarse tres escenarios principales: la
recuperación total, donde el organismo logra revertir completamente los daños
y restablecer sus funciones; que queden secuelas, que representan las
consecuencias residuales y a menudo permanentes del daño orgánico y
funcional; o, en el peor de los casos, la muerte, demostrando que este periodo
es el desenlace final de la historia natural de la enfermedad.
Cuando persisten secuelas, estas abarcan un amplio espectro de afectaciones
sistémicas. A nivel cardiovascular, la desnutrición severa puede dejar una
pérdida significativa en la masa muscular cardiaca, especialmente del
ventrículo izquierdo, lo que se traduce en una reducción sostenida del gasto
cardíaco, bradicardia e hipotensión, limitando la capacidad de respuesta al
ejercicio y exponiendo a hipotensión crónica. La función renal puede quedar
comprometida con una reducción persistente del flujo plasmático y del filtrado
glomerular, lo que se manifiesta en una capacidad disminuida para excretar sal
y agua, y en una mayor proporción de agua corporal que contribuye a edemas
persistentes si el daño es crónico. En el sistema respiratorio, las secuelas
incluyen una reducción de la masa muscular diafragmática y de la fuerza de la
musculatura inspiratoria y espiratoria, lo que se traduce en una menor
capacidad vital, mayor resistencia respiratoria y un volumen residual elevado.
Esto conlleva un retardo en la recuperación de infecciones respiratorias, menor
tolerancia al ejercicio y, en casos graves, el alargamiento del tiempo de
ventilación mecánica si la debilidad respiratoria persiste. La función muscular
en general puede mostrar atrofia parcial de las fibras musculares y cambios
funcionales a nivel celular (alteraciones de electrolitos, ATP, canales de calcio),
resultando en un aumento persistente de la fatiga, reducción de la relajación
muscular máxima y debilidad crónica, lo cual incrementa el riesgo de úlceras
por presión y caídas. A nivel mental y neurológico, si los déficits nutricionales
específicos (como los de tiamina o vitamina B12) fueron prolongados, pueden
dejar secuelas como alteraciones cognitivas permanentes (ej., síndrome de
Wernicke-Korsakoff), ataxia, espasticidad o alteraciones sensitivas secundarias
a mielopatía, además de un aumento persistente de síntomas de depresión y
ansiedad si no logran una recuperación total. El aparato digestivo puede sufrir
atrofia de las vellosidades intestinales, lo que resulta en una alteración crónica
de la absorción de lípidos y glucosa, y cambios persistentes en la flora
bacteriana que contribuyen a una malabsorción duradera. A nivel hepático, las
secuelas incluyen atrofia, hemosiderosis y vacuolización de los hepatocitos, lo
que puede alterar de forma crónica el metabolismo de los fármacos.
Finalmente, la piel puede presentar falta de elasticidad, atrofia o
hiperqueratosis, junto con cabello ralo, quebradizo y uñas frágiles. Todas estas
secuelas, físicas y psicológicas, ejercen un impacto relevante y duradero en la
calidad de vida del individuo, limitando su movilidad, su capacidad para
desempeñar roles sociales y familiares, y su bienestar general. En el escenario
más desfavorable, la muerte puede sobrevenir, siendo sus mayores causas en
estos pacientes las infecciones (debido a la severa inmunosupresión), las
deficiencias nutricionales extremas que llevan al colapso metabólico, y la
insuficiencia cardíaca aguda o crónica como resultado del daño y el estrés
sobre un corazón ya debilitado.
En el periodo post-patogénico, la prevención terciaria se vuelve crucial, ya que
su objetivo es reducir el impacto de la desnutrición proteico-calórica ya
establecida, minimizar la discapacidad, mejorar la calidad de vida de los
pacientes y prevenir recaídas. Esto se logra principalmente a través de la
rehabilitación, que es un proceso integral y continuo. Incluye la terapia
psicológica y psicomotriz para abordar las secuelas cognitivas, del desarrollo y
el bienestar mental, esenciales para la recuperación funcional y emocional.
Además, son fundamentales los chequeos médicos periódicos y el seguimiento
nutricional constante para monitorear el estado de salud, asegurar la
estabilidad nutricional y detectar cualquier signo temprano de deterioro o
recurrencia de la desnutrición. Complementando esto, la implementación de
programas de apoyo psicosocial y estimulación temprana, especialmente
dirigidos a niños que han sufrido DPC severa, es vital para mitigar o revertir las
secuelas cognitivas y del desarrollo, ofreciendo un ambiente de apoyo y
aprendizaje que fomente su máximo potencial de recuperación. Todas estas
medidas buscan reintegrar al individuo a su vida cotidiana con la mejor calidad
de vida posible, minimizando las limitaciones impuestas por la enfermedad.
MAGNITUD DEL PROBLEMA

La desnutrición energético proteínica, es un problema de salud pública


importante a nivel mundial, afectando a millones de personas, especialmente
niños, se concentra de manera principal en los países en desarrollo y provoca
cada año la muerte de más de la mitad de los casi 12 millones de niños
menores de cinco años que la padecen, la desnutrición proteico-energética
también se ha considerado un factor principal de mal pronóstico en personas
mayores.

En un estudio diseñado para evaluar la calidad de la atención en residentes de


residencias de ancianos, se observó una asociación directa entre la mortalidad
y la anorexia en residentes mayores de ambos sexos, con un riesgo casi dos
veces mayor de muerte por todas las causas en pacientes con anorexia, los
pacientes de edad avanzada suelen estar en riesgo de sufrir desnutrición
proteico-energética debido a una nutrición inadecuada, la DPC se relaciona con
los fenómenos sociales y culturales que caracterizan a una nación, a una
colectividad y a una familia, el estado de nutrición está determinado por
factores ambientales, genéticos, neuroendocrinos y por el momento biológico
en el que se encuentra un individuo, además de los aspectos fisiológicos, la
desnutrición se asocia con otros muchos factores interrelacionados entre sí,
como son los de índole social, política, económica, ambiental, psicológica y
cultural, la incorporación deficiente de nutrimentos se debe a la falta de
ingestión, a un aumento de los requerimientos, a un gasto excesivo o a la
combinación de los tres factores.

Esta situación provoca una pérdida de las reservas del organismo, incrementa
la susceptibilidad a las infecciones, la desnutrición energético-proteínica es
causa de morbilidad y mortalidad en los menores de cinco años de edad. Los
niños con DPC se enferman con más frecuencia, suelen sufrir la pérdida de sus
capacidades intelectuales y, si sobreviven, pueden llegar a la edad adulta con
discapacidades mentales o físicas permanentes, entre los tipos de desnutrición
encontramos el Kwashiorkor, se presenta más frecuentemente en niños por
encima de los 18 meses, (entre 1 y 3 años) durante o después del destete, es
una deficiencia proteico calórica hipoalbuminemia, se caracteriza por pérdida
de proteína visceral y se asocia a menudo con edemas, esta se presenta por
falta de consumo de proteínas y micronutrientes, se caracteriza por presentar el
individuo un abdomen prominente, anemia severa y edema en extremidades
superiores e inferiores. Otro tipo de desnutrición es el marasmo, se presenta
con mayor frecuencia en niños menores de 5 años, es caracterizada por una
pérdida de las reservas corporales grasas con pérdida del panículo adiposo,
debido a una deficiencia de macronutrientes, el destete (la privación de la leche
materna y el inicio de la alimentación con otros alimentos) ocurre durante este
período de alto riesgo, el individuo no puede ingerir cantidades suficientes de
alimentos en general, se reconoce porque la persona presenta una delgadez
extrema.
ESTADÍSTICAS: MUNDIALES, CONTINENTE (LATINOAMERICA) NACIONALES,
REGIONALES, MUNICIOPALES Y PARROQUIALES

La desnutrición energético proteínica (DEP) es un problema de salud pública


importante a nivel mundial, afectando a millones de personas, especialmente
niños, se concentra de manera principal en los países en desarrollo y provoca
cada año la muerte de más de la mitad de los casi 12 millones de niños
menores de cinco años que la padecen, La desnutrición proteico-energética
también se ha considerado un factor principal de mal pronóstico en personas
mayores. En un estudio diseñado para evaluar la calidad de la atención en
residentes de ancianatos, se observó una asociación directa entre la mortalidad
y la anorexia en ambos sexos.

En 1998, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia estimó que en todo
el orbe había 226 millones de niños con DEP crónica (evaluada por la
disminución de la estatura esperada para su edad), 67 millones con DEP aguda
(peso inferior a la estatura esperada) y 183 millones con un peso menor para
su edad. Lo anterior quería decir que al menos cuatro de cada IC menores de
cinco años en todo el planeta presentaban alguna alteración relacionada con la
desnutrición.

En el año 2000, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que la


población infantil desnutrida ascendía a 181,9 millones (32%) en los países en
desarrollo.

Datos más recientes (2016) indican que la desnutrición aguda grave, que
incluye Kwashiorkor y marasmo, afecta a más de 18 millones de niños cada
año, la mayoría de los cuales viven en entornos de bajos ingresos.

Según datos de la OMS de 2018, 52 millones de niños menores de 5 años


padecen emaciación (bajo peso para la talla), 17 millones padecen emaciación
grave y 155 millones presentan retraso del crecimiento (baja talla para la edad)

En el centro-sur de Asia y África oriental, aproximadamente la mitad de los


niños presentaban retraso del crecimiento debido a la desnutrición proteico-
energética. Esta cifra quintuplicaba la prevalencia en el mundo occidental.

En México, la prevalencia de la DEP es alta, como lo demostró la Encuesta


Nacional de Nutrición de 1988, en donde 41.9 por ciento de los menores de
cinco años presentó desnutrición de acuerdo con el indicador peso para la
edad; 37.5 por ciento, en el caso de la estatura para la edad, y 17.5 por ciento
en relación con el indicador peso para la estatura.

En Venezuela la muerte por Desnutrición Proteico Calórica (DPC) es un


problema en aumento debido a la problemática actual del país, en la niñez
(rango desde neonato hasta los 4 años de edad), es más frecuente en el
periodo postneonatal y ocupa el tercer lugar de muerte infantil en la región. En
Maracaibo, Estado Zulia. Venezuela según las estadísticas documentadas en
la Dirección Regional de Epidemiologia señalaron que la DPC tuvo una tasa de
mortalidad de 211 niños fallecidos en el año 2016 distribuidos de la siguiente
manera: 3 por DPC grado moderado y leve (periodo postneonatal), 174 por
DPC severa no especificada(1 periodo neonatal tardío, 104 periodo neonatal,
69 de 1-4 años), DPC no especificada: 14 (12 periodo postneonatal, 2 de 1-4
años), Kwashiorkor: 8 (6 Periodo postneonatal, 2 de 1-4 años), Kwashiorkor
marasmatico: 2 (1 en periodo postneonatal, 1 de 1-4 años), Marasmo
nutricional: 9 (4 periodo postneonatal, 5 de 1-4 años), Retardo Nutricional por
DPC 1 (de 1-4 años) y aproximadamente 31% de los niños hospitalizados
padece algún tipo de este trastorno.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL

MEDIDAS DE CONTROL:

• Aumento gradual de calorías y proteínas: alimentación debe ser reconstituida


de forma progresiva, de manera que se aumente poco a poco la cantidad de
estas

• Tratamiento de enfermedades asociadas: identificar y tratar cualquier


enfermedad que pueda estar contribuyendo a la de nutrición, como problemas
gastrointestinales o infecciones

• Rehidratación y tratamiento de infecciones: es fundamental que el paciente


siempre esté hidratado, cuando el caso de nutrición severa está presente, esto
puede agravar el cuadro

• Suplementación con vitaminas y minerales: en caso de deficiencias


específicas, se puede administrar para corregir las carencias

• Seguimiento nutricional: un seguimiento periódico del paciente cada cierto


tiempo para evaluar la evolución e ir ajustando el tratamiento como vaya siendo
necesario

MEDIDAS DE PREVENCIÓN:

• Apoyo y educación nutricional: informar a la población sobre la importancia


de una dieta equilibrada y variada, con el consumo de alimentos ricos en
proteínas, vitaminas y minerales

• Fortificación de alimentos: reforzar alimentos básicos con micronutrientes


esenciales como hierro, vitamina A y zinc, para contrarrestar deficiencias
nutricionales

• Abordar la inseguridad alimentaria: implementar políticas y programas que


garanticen el acceso a alimentos adecuados y nutritivos para toda la población
y más para los grupos vulnerables

• Acceso de agua potable y saneamiento: que estén en óptimas condiciones de


higiene y acceso seguro para que el riesgo sea reducido a enfermedades
infecciosas que podrían desencadenar desnutrición
POLITICAS PÚBLICAS

La desnutrición en Venezuela se ha convertido en un problema crítico,


intensificado por la crisis económica, política y social que atraviesa el país. Las
políticas públicas diseñadas para abordar esta situación han evolucionado,
aunque su efectividad es objeto de debate. A continuación, se presentan
algunas de las iniciativas implementadas o propuestas:

Programas de Alimentación Escolar

El gobierno ha intentado mantener programas de alimentación en las escuelas


para ofrecer comidas a los niños. Sin embargo, la disponibilidad y calidad de
los alimentos han sido inconsistentes debido a la crisis económica.

Misiones Alimentarias

Se han establecido varias "misiones" sociales, como la Misión Alimentación,


que busca garantizar el acceso a alimentos básicos mediante subsidios y
distribución a poblaciones vulnerables.

Distribución de Alimentos

Los programas de distribución de cajas de alimentos, como los CLAP (Comité


Local de Abastecimiento y Producción), han sido creados para ayudar a
familias en situación de vulnerabilidad. No obstante, estos programas han
enfrentado críticas por problemas de corrupción y falta de transparencia.

Fortalecimiento de la Producción Agrícola

Se han realizado esfuerzos para fomentar la producción local de alimentos,


apoyando a agricultores y promoviendo la agricultura urbana. Sin embargo,
estos esfuerzos se han visto limitados por la falta de insumos y recursos.

Asistencia Internacional

Organizaciones internacionales y ONG han intentado intervenir con programas


de asistencia alimentaria y nutricional, aunque su implementación ha
enfrentado desafíos debido a restricciones gubernamentales.

Educación Nutricional

Algunas iniciativas han buscado educar a la población sobre nutrición y


alimentación saludable, aunque su alcance ha sido limitado.

Monitoreo y Evaluación

La falta de datos confiables sobre el estado nutricional de la población ha


dificultado la formulación de políticas efectivas. Se requiere un sistema robusto
de monitoreo y evaluación para abordar adecuadamente la desnutrición.
Desafíos

Crisis Económica: La hiperinflación y la escasez de productos alimenticios han


complicado la implementación de políticas efectivas.

Acceso a Recursos: La dificultad para acceder a alimentos nutritivos ha llevado


a un aumento en la desnutrición, especialmente entre niños y mujeres
embarazadas.

Corrupción y Gestión: La corrupción y la mala gestión en la distribución de


alimentos han socavado los esfuerzos para combatir la desnutrición.

En resumen, las políticas públicas en Venezuela relacionadas con la


desnutrición han sido diversas, pero su efectividad ha estado limitada por
múltiples factores estructurales y contextuales. La situación sigue siendo
crítica, y se requieren esfuerzos coordinados y sostenibles para abordar
adecuadamente este problema.
PROGRAMAS DE EDUCACIÓN NUTRICIONAL PARA DESNUTRICIÓN
PROTEICO-CALÓRICA (DPC)

Los programas de educación nutricional para la DPC buscan empoderar a


individuos y comunidades con el conocimiento y las habilidades necesarias
para prevenir, identificar y manejar la desnutrición. Se enfocan en la promoción
de prácticas alimentarias saludables, la higiene y el acceso a alimentos
nutritivos.

1. Educación Nutricional en el Hogar y la Comunidad

Estos son dirigidos a padres, cuidadores, líderes comunitarios y miembros de


la familia.

Su contenido educativo es:

- Importancia de la lactancia materna exclusiva: Promoción de la lactancia


materna exclusiva durante los primeros seis meses y continuada hasta los dos
años o más, junto con la introducción de alimentos complementarios
adecuados.

* Alimentación complementaria adecuada: Guías sobre la cantidad,


frecuencia, consistencia y variedad de alimentos a ofrecer a partir de los 6
meses, enfatizando alimentos ricos en proteínas y calorías (cereales,
leguminosas, huevos, carnes, lácteos, grasas saludables).

* Higiene y seguridad alimentaria: Lavado de manos, manipulación segura de


los alimentos, conservación adecuada para prevenir enfermedades diarreicas
que empeoran la desnutrición.

* Uso de alimentos locales y económicos: Estrategias para utilizar los


recursos disponibles en la comunidad para una alimentación nutritiva.

* Importancia de la diversidad dietética: Fomentar el consumo de una


variedad de grupos de alimentos.

* Estimulación y juego: La relación entre una buena nutrición y el desarrollo


cognitivo y psicosocial del niño.

Métodos: Talleres participativos, demostraciones culinarias, visitas


domiciliarias, uso de materiales educativos visuales (afiches, folletos), grupos
de apoyo.

2. Programas de Educación Nutricional en Centros de Salud

Estos son dirigidos a madres con niños en riesgo o con DPC diagnosticada, y
a la población general que acude a la consulta.
Presentan un similar al enfoque comunitario, pero con un componente más
clínico y de seguimiento.

* Asesoramiento individualizado: Basado en la evaluación nutricional de cada


paciente.

* Monitoreo del crecimiento y desarrollo: Explicación a los padres sobre la


importancia de las curvas de crecimiento.

* Prevención de recaídas: Educación sobre la continuidad de una


alimentación adecuada en el hogar.

Métodos: Consultas individuales, charlas grupales en salas de espera, uso de


material educativo.

3. Educación Nutricional en Entornos Escolares (si aplica a la edad)

Dirigido a niños y adolescentes, maestros y personal escolar.

Contenido:

* Hábitos alimentarios saludables: Importancia del desayuno, meriendas


nutritivas, consumo de frutas y verduras.

* Higiene personal: Lavado de manos, higiene bucal.

* Conocimiento sobre grupos de alimentos: Educación básica sobre los


nutrientes y su función.

Métodos: Clases interactivas, huertos escolares, campañas de promoción de la


salud.
PROGRAMAS DE COMPLEMENTACIÓN ALIMENTARIA PARA LA DESNUTRICIÓN
PROTEICO-CALÓRICA (DPC)

Los programas de complementación alimentaria, también conocidos como


programas de suplementación alimentaria o de apoyo nutricional, tienen como
objetivo principal proveer nutrientes adicionales a poblaciones o individuos con
déficit nutricional, con el fin de prevenir o revertir la desnutrición

Estos programas pueden ser de distintos tipos y estar dirigidos a diferentes


grupos vulnerables:

1. Programas de Alimentación Escolar (PAE)

Este tiene como objetivo mejorar el estado nutricional de los niños en edad
escolar, aumentar la asistencia y el rendimiento académico.

* Enfoque: Suministro de una o más comidas (desayuno, almuerzo, merienda)


en las escuelas. Estas comidas deben ser nutricionalmente balanceadas y
diseñadas para cubrir una parte significativa de los requerimientos diarios de
los niños.

* Alimentos suministrados: Cereales, leguminosas, proteínas de origen animal


(huevos, pollo, carne si es posible), leche, frutas, verduras. A menudo incluyen
fortificación con micronutrientes.

En casos de déficit proteico calórico moderada o severa, el PAE puede no ser


suficiente y debe complementarse con otras intervenciones. En Venezuela, el
PAE ha enfrentado desafíos significativos en su continuidad y calidad.

2. Cestas de Alimentos

* Objetivo: Mejorar la seguridad alimentaria a nivel del hogar y, por ende, el


acceso a alimentos nutritivos.

* Cestas de Alimentos: Entrega periódica de una canasta de alimentos


básicos y fortificados a las familias vulnerables. La selección de alimentos
busca asegurar un aporte adecuado de macronutrientes y micronutrientes.

3. Centros de Recuperación Nutricional (CRN)

* Objetivo: Proveer atención intensiva y rehabilitación nutricional a niños con


desnutrición aguda grave con complicaciones médicas o que no responden al
tratamiento ambulatorio.

Son instalaciones donde los niños reciben alimentación terapéutica


supervisada (a menudo a base de leche terapéutica F-75 y F-100 en las fases
iniciales, seguida de ATLU), tratamiento de infecciones y estimulación
temprana. Aunque no son un programa de "complementación" en el sentido de
añadir a la dieta regular, son cruciales para la recuperación de la DPC severa.

En Maracaibo: Algunos hospitales pueden tener unidades o protocolos para el


manejo de la desnutrición severa.

4. Programas de Apoyo a Grupos Vulnerables Específicos

* Madres Embarazadas y Lactantes: Suplementación con hierro, ácido fólico y


otros micronutrientes, y a veces complementos alimentarios para asegurar un
buen estado nutricional materno-infantil.

* Niños Menores de 5 Años: Programas enfocados en los "primeros 1.000


días" (desde la concepción hasta los 2 años), que incluyen complementación y
monitoreo del crecimiento.
PROYECTOS DE INTERVENCIÓN LOCAL

¿Qué es un proyecto de intervención?

Un proyecto de intervención local es una iniciativa planificada que se desarrolla


en una comunidad o área específica para solucionar un problema o mejorar
alguna situación particular. Su objetivo principal es promover cambios positivos
en la salud, bienestar, educación, infraestructura u otros aspectos de la
comunidad, mediante acciones concretas y coordinadas.

Este tipo de proyecto se caracteriza por estar enfocado en las necesidades de


la comunidad, contar con la participación de los actores locales y buscar
soluciones sostenibles y adaptadas a su contexto. Además, suele involucrar
recursos humanos, materiales y económicos, y requiere planificación, ejecución
y evaluación para asegurar su efectividad.

¿Qué proyectos de intervención se podrían realizar para mejorar la desnutrición


calórica proteica?

Para abordar la desnutrición calórico-proteica a nivel local, se pueden


implementar diversos proyectos de intervención, entre ellos:

1. Programas de alimentación escolar: Ofrecer comida nutritiva y balanceada


en las escuelas para asegurar que los niños tengan acceso a una dieta
adecuada, mejorando su crecimiento y desarrollo.

2. Capacitación y educación nutricional: Brindar información a las familias y


comunidades sobre alimentación saludable, higiene y prácticas de cuidado
para promover una dieta equilibrada y prevenir la desnutrición.

3. Huertas comunitarias: Fomentar la creación de huertos en la comunidad para


aumentar el acceso a frutas y verduras frescas, promoviendo una alimentación
variada y nutritiva.

4. Fortalecimiento de centros de atención básica de salud: Capacitar a los


profesionales de la salud para detectar tempranamente casos de desnutrición y
brindar asesoría adecuada a las familias.

5. Programas de suplementación alimentaria: Distribuir alimentos enriquecidos


o suplementos nutricionales específicos a niños, mujeres embarazadas y
lactantes en riesgo de desnutrición.

6. Iniciativas de seguridad alimentaria y economía local: Promover actividades


productivas que generen recursos para las familias, facilitando el acceso a
alimentos adecuados y suficientes.

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