Según el cual, el Estado requirente se compromete a juzgar al sujeto requerido sólo por el
hecho por el cual ha solicitado su extradición y no por otro distinto.
1.- Principio de no entrega de los nacionales. Está consagrado
en el artículo 69 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, el cual prohíbe la extradición de venezolanos y
venezolanas. Antes de tener rango constitucional, este principio ya
estaba previsto en el artículo 6 del Código Penal, según el cual la
extradición de un venezolano no podía concederse por ningún motivo.
En igual sentido se orienta el artículo 345 de la Convención de
Derecho Internacional Privado o Código Bustamante, según el cual:
“Los Estados contratantes no están obligados a entregar a sus nacionales.
La nación que se niegue a entregar a uno de sus nacionales estará obligada
a juzgarlo”.
Ahora bien, dado que la aplicación del referido principio no
pretende la impunidad del nacional del Estado requerido, sino hacer
efectivo el derecho que tiene todo Estado de imponer por sí mismo un
castigo a sus nacionales, Venezuela al adoptarlo, lo hizo de forma tal
que no diere lugar a la impunidad de los venezolanos por crímenes
cometidos en el territorio de otro Estado. En tal sentido, el artículo 6
del Código Penal dispone que el nacional requerido en extradición
“deberá ser enjuiciado en Venezuela, a solicitud de parte agraviada o del
Ministerio Público, si el delito que se le imputa mereciere pena por la ley
venezolana”.
El principio de no entrega de los nacionales se extiende a los
extranjeros naturalizados, pues la naturalización en Venezuela tiene
por inmediata consecuencia equiparar al extranjero con el nacional,
en lo que a sus derechos y deberes frente al Estado se refiere.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
confiere a los venezolanos por naturalización los mismos derechos
que tienen los venezolanos por nacimiento, salvo las restricciones
establecidas en ella y en las leyes de la República. Siendo así, es justo
que los ampare de igual modo el principio de no entrega de los
nacionales.
Ahora bien, es preciso acotar que tanto la doctrina como la
jurisprudencia coinciden en afirmar que esa excepción no tiene efecto
retroactivo, es decir, que el mismo no debe ni puede extenderse a
aquellos casos en que en la fecha de comisión del hecho punible
antecede al momento de naturalización del autor.
Principio de Especialidad: Este principio significa que la persona para la que se
solicita la extradición solamente puede ser encausada, juzgada y encarcelada
por los hechos que motivaron la extradición o posteriores a la misma. Si la
persona ha sido extraditada en virtud de una condena, sólo podrá cumplir la
pena impuesta en la sentencia condenatoria por la que concedió la extradición.
El principio de especialidad exige que la persona entregada sea juzgada sólo
por los hechos que motivaron la solicitud de extradición y tal como fueron
calificados.