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Civil 1

El documento aborda el concepto y la sistemática del Derecho Civil, destacando su evolución histórica, la codificación civil en España y la relación entre el Derecho Civil general y los derechos forales. Se discuten las características del Derecho Civil como derecho privado y común, así como la importancia de la codificación y sus desafíos, especialmente en relación con los derechos forales. Además, se analizan las normas jurídicas y sus características, diferenciando entre normas de derecho común, especial, general y particular.

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Civil 1

El documento aborda el concepto y la sistemática del Derecho Civil, destacando su evolución histórica, la codificación civil en España y la relación entre el Derecho Civil general y los derechos forales. Se discuten las características del Derecho Civil como derecho privado y común, así como la importancia de la codificación y sus desafíos, especialmente en relación con los derechos forales. Además, se analizan las normas jurídicas y sus características, diferenciando entre normas de derecho común, especial, general y particular.

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CIVIL I

TEMA 1: CONCEPTO Y POSICIÓN SISTEMÁTICA DEL DERECHO CIVIL. LA CODIFICACIÓN CIVIL Y LOS DERECHOS FORALES
1. Concepto de Derecho Civil.
2. La materia propia del derecho civil.
3. La codificación en general.
4. La codificación civil española.
5. Los derechos forales.
6. Las soluciones de la cuestión foral.
7. Relaciones entre el Derecho Civil general y los derechos civiles forales tras la CE´78.

1. EL CONCEPTO DE DERECHO CIVIL:

No existe una definición concreta que satisfaga a todos los pensamientos. Para los franceses del siglo XIX, venía representado
por el CC de Napoleón de 1804; los autores alemanes del siglo XX lo identificaron con el contenido del código alemán de 1896;
pero ninguno llegó a formular una definición en concreto. Sin embargo, actualmente el Derecho civil es bastante más que el CC.

El planteamiento historicista y la concepción racionalista; la doctrina contemporánea se divide en:

- El planteamiento historicista: enfatiza la evolución histórica del Derecho civil.


- El planteamiento (minoritario) racionalista: enfatiza la permanencia de los principios del Derecho natural en el Derecho
civil: el principio de la libertad de la persona se relaciona con el principio de autonomía de la voluntad. Los deberes
éticos con el principio de la buena fe, etc.

En la realidad, el planteamiento habitual es una mezcla de los dos anteriores. El Derecho civil es un derecho privado, común y
general.

COMO DERECHO PRIVADO: Regula relaciones entre particulares; COMO DERECHO GENERAL: Relaciones de la persona como tal:
Derecho mercantil: derecho privado especial (sujeto comerciante); Derecho laboral: derecho mixto especial (trabajadores);
COMO DERECHO COMÚN: Derecho civil como tronco común; como conjunto de normas civiles (Código Civil, Leyes Especiales,
Derecho Foral).

2. LA MATERIA PROPIA DEL DERECHO CIVIL:

El Derecho Civil como Derecho de la persona. El núcleo viene representado por la PERSONA, en su dimensión FAMILIAR y en sus
relaciones PATRIMONIALES. Las materias sobre las que recae su regulación serían las siguientes:

Vigencia y efectos de las normas jurídicas; Delimitación del ámbito de poder jurídico de las personas y su relación; Las
categorías de bienes que pueden ser objeto de tráfico.

La persona, en cuanto sujeto de derecho, sin tener en cuenta cualesquiera otros atributos sociales; La familia en cuanto grupo
humano básico, necesitado de una regulación que encuadre los derechos y deberes recíprocos; El patrimonio en cuanto
concepto genérico referido al conjunto de bienes, derechos y obligaciones de cualquier persona, con capacidad para adquirir y
transmitir bienes.

Se puede conceptuar, como el "derecho de la personalidad privada, que se desenvuelve a través de la familia, sirviéndose
para sus propios fines de un patrimonio y asegurando su continuidad a través de la herencia”.

3. LA CODIFICACIÓN EN GENERAL: LAS BASES HISTÓRICAS E IDEOLÓGICAS DEL MOVIMIENTO CODIFICADOR:

A mediados del siglo XVIII, se produce un intento en Europa de realizar una sistematización del Derecho sobre patrones
diversos. Hasta entonces se había calificado como códex un conjunto de folios en forma de libro, cosido por el lomo, y que tenía
por objeto recopilar un conjunto de cuestiones jurídicas. La reunión de materiales se realizaba completamente anárquica.

La idea de la codificación se caracteriza por las exigencias de claridad y sistematización derivadas de los movimientos filosóficos,
reforzadas por los ideales sociopolíticos de la concepción liberal-burguesa. El ideal codificador es el de estructurar un sistema
normativo único que atienda a la superación de los estamentos sociales. A finales del S.XVIII, el Derecho pasa a ser feudo
exclusivo del poder legislativo de los diferentes Estados para lograr la uniformidad jurídica.

A partir de ahora, la palabra código pasa a tener un significado preciso y representa un ideal a alcanzar para todas las naciones
europeas.

4. LA CODIFICACIÓN CIVIL ESPAÑOLA:

a) El fracasado proyecto de 1851 y la publicación de las leyes especiales.

El bosque de legislaciones históricas era de tal naturaleza que el fenómeno codificador se consideraba como un necesario punto
de partida de la construcción de la España del siglo XIX. Todas las Constituciones incluyen dentro de su articulado la aspiración a
la codificación del Derecho patrio.

Dicha aspiración resultó pacífica con algunas materias. La codificación civil resultó más problemática, entre otras razones por la
tensión existente entre el Derecho común y los Derechos forales.

El punto de partida de la codificación civil española viene representado por el Proyecto de Código Civil de 1851, denominado
Proyecto isabelino. Nace dicho trabajo como uno de los primeros frutos de la Comisión General de Códigos en 1843.

Características: era notoriamente afrancesado; mientras que, hacia tabla rasa de los Derechos forales, pronunciándose por la
unificación de la legislación civil española. Ambas características provocaron su fracaso.

La necesidad de la actualización de la legislación civil era evidente y en las décadas siguientes se fue aprobando paulatinamente
leyes importantísimas (ley hipotecaria, ley de aguas, ley de matrimonio civil, ley de registro civil, ley de propiedad intelectual). El
fracaso del Proyecto trajo consigo la necesidad de afrontar la modernización de la legislación civil de modo fragmentario: fueron
aprobadas sucesivamente leyes especiales; tales leyes reciben la DENOMINACIÓN de especiales en cuanto se considera que los
aspectos “comunes o fundamentales de ellas deberían ser recogidos en el CC”.

b) La elaboración del Código Civil.

En 1880, el ministro de Justicia ÁLVAREZ BUGALLAL insiste a la Comisión de Códigos a que, en el plazo de un año, sobre la base
del Proyecto de 1851, redacte el Código, si bien propugnando una transacción con los países de Derecho foral, e incorporando al
efecto juristas de los territorios forales.

Al mes siguiente, el nuevo ministro liberal ALONSO MARTINEZ trata de impulsar la tarea codificadora, recurriendo a la idea de la
Ley de bases: se presentaría a las Cámaras legislativas una Ley en la que se contuvieran los principios y fundamentos a
desarrollar en el CC, mientras que la redacción del texto articulado quedaría encomendada a los organismos técnicos.
Rechazado en el Congreso se vio obligado a presentarlo ante las Cámaras mediante cinco libros.

Al año siguiente, el ministro SILVELA, volvió a insistir en la idea de la Ley de bases en 1885, la cual tras la consiguiente
tramitación parlamentaria fue aprobada como Ley en 1888 (siendo de nuevo el ministro ALONSO MARTÍNEZ). Siguiendo las bases
(es decir, los principios, fundamentos o presupuestos fundamentales) establecidas por dicha Ley, la Comisión de Códigos, de
forma algo atropellada y con retoques de última hora, llevó a cabo su misión de redactar el texto articulado, publicado
finalmente en la Gaceta (hoy, BOE) de 25, 26 y 27 de julio de 1889.

c) La evolución posterior de la legislación civil.

Desde su publicación hasta la fecha, el texto articulado del CC ha sido objeto de numerosas reformas, aunque la mayor parte de
este ha resistido bien el paso del tiempo y sigue fiel a los textos originarios.

Entre las reformas, las debidas a la necesidad de adecuar el contenido del Código a la CE´78 (igualdad hombre-mujer, hijos
matrimoniales extramatrimoniales,).

5. LOS DERECHOS FORALES Y LA LLAMADA CUESTIÓN FORAL: PLANTEAMIENTO E INCIDENCIA EN EL PROCESO CODIFICADOR:
Durante los siglos XVIII y XIX existía en España una diversidad de regulaciones civiles, pues Aragón, Navarra, Mallorca y las
Provincias Vascongadas mantenían reglas propias en materia civil (sobre todo en lo referido a la familia y a la herencia).

Los prohombres del mundo del Derecho de los territorios forales representaban un conservadurismo regionalista, en cuya
virtud la “forma histórica” concreta de cualquier institución foral era contemplada como intocable. El renacimiento de los
derechos forales fue una “apuesta política” contraria a los propósitos modernizadores de la Revolución burguesa francesa. El
llamado proyecto isabelino pretendió hacer tabla rasa de los derechos forales y, en consecuencia, extremaron de forma
justificada los ánimos de los juristas foralistas; quienes se enfrentaron al Proyecto de forma numantina, haciéndolo fracasar.

A finales del siglo XIX, cuando el CC español recibe su impulso final, las posturas continuaron demasiado encontradas entre los
foralistas y los centralistas. Dicha transacción no fue posible y, por consiguiente, la tensión existente entre las diferentes
regulaciones civiles quedó sin resolverse.

Nace así la cuestión foral, expresión de valor entendido con la que se pretende indicar que, una vez aprobado el CC, este se
aplica a la mayor parte del territorio nacional, mientras que en los territorios forales (Aragón, Navarra, Mallorca, las Provincias
Vascongadas y Galicia) rigen disposiciones de naturaleza civil propia, pero de muy diferente alcance, extensión y significado.

6. LAS DISTINTAS SOLUCIONES DE LA CUESTIÓN FORAL: DESDE LA LEY DE BASES HASTA LAS COMPILACIONES FORALES:

a) Ley de Bases y redacción originaria del Código Civil.

1. El Código se declara respetuoso de los Derechos Forales garantizando que se conforman en toda su integridad y se
convierte en valedor de la continuidad del régimen normativo foral, correspondiente como Derecho inmediatamente
aplicable en el territorio respectivo.

2. No obstante, la pervivencia de los derechos forales se considera provisional hasta tanto se adopta una decisión sobre
las instituciones forales que conviene conservar.

3. Los derechos forales no son sistemas paralelos al CC, sino complementos de este: el objetivo final era conseguir un CC
único o general para toda España (aunque con apéndices regionales).

7. RELACIONES ENTRE EL DERECHO CIVIL GENERAL Y LOS DERECHOS CIVILES FORALES TRAS LA CONSTITUCIÓN:

a) El artículo 149.1.8 de CE:

La CE ‘78 consolida el status existente en el momento de su publicación y faculta a las CCAA en que existan derechos forales o
especiales para la conservación, modificación y desarrollo de ellos.

Queda claro que los Derechos civiles que se separan de la legislación civil general siguen siendo calificados como forales o
especiales. Queda igualmente claro que solo aquellas CCAA en que existían derechos forales o especiales en el momento de la
publicación tienen competencia para conservarlos, modificarlos o desarrollarlos.

b) La actualización de las compilaciones forales y de los derechos forales.

Uno de los elementos políticos de “diferenciación regional” radica en el desarrollo de los Derechos forales a los que se refiere el
art. 149 de la CE. Una vez aprobados los Estatutos de Autonomía, los órganos legislativos de las CCAA que tenían Derecho foral o
especial, han comenzado a desarrollar el Derecho privado propio de los antiguos territoriales forales. Esto se ha plasmado sobre
todo a mediados de los 80 en leyes autonómicas cuyo objetivo básico ha sido doble:

- Constitucionalizar el contenido de las compilaciones adecuándolo a los nuevos principios de igualdad entre hombres y
mujeres y entre hijos matrimoniales y no matrimoniales.

- Evidenciar que las compilaciones dejan de ser “leyes nacionales” ya que con la CE las materias reguladas por ellas
corresponden a las CCAA. Pasada esta primera etapa, la mayoría de las CCAA se ha preocupado por la actualización de
las correlativas entre todas las CCAA con competencia foral sobresale sin duda la actividad legislativa catalana.
TEMA 2: ORDENAMIENTO JURÍDICO, NORMA JURÍDICA Y FUENTES DEL DERECHO EN RELACIÓN CON EL DERECHO PRIVADO

1. La norma jurídica.
2. Fuentes del Derecho en relación con el Derecho Privado.
3. La jurisprudencia.

1. LA NORMA JURÍDICA:

El derecho es un instrumento ordenador de la convivencia social, a partir de un conjunto de reglas que tratan de dar solución a
los conflictos sociales; son las denominadas normas jurídicas. El carácter son obligaciones coercitivas: la falta de observancia
puede originar su imposición por la fuerza.

CARACTERÍSTICAS: COERCIBILIDAD (OBLIGATORIEDAD), ABSTRACCIÓN (EN EL HECHO CONTEMPLADO), GENERALIDAD (EN LOS
DESTINATARIOS)

a) NORMA JURÍDICA Y DISPOSICIÓN NORMATIVA. contienen un mandato de carácter general que vincula a
todos los miembros de una determinada comunidad.

Debemos diferenciar la norma jurídica, de carácter obligatorio y coercible; y la disposición normativa que es el vehículo de la
norma jurídica. La diferencia es importante porque:

No es necesario que exista un texto normativo para que pueda hablarse de norma jurídica. Y las disposiciones normativas no son
todas portadoras de una norma jurídica, sino que en ocasiones requieren la combinación de varias.

B) DISPOSICIONES COMPLETAS E INCOMPLETAS. Las disposiciones completas son portadoras de una norma
jurídica, mientras que las incompletas requieren ser combinadas con otras del mismo carácter.

Son incompletas: Las que tienen como finalidad aclarar conceptos.

C) LA ESTRUCTURA DE LA NORMA: SUPUESTO DE HECHO Y CONSECUENCIA JURÍDICA. un supuesto de hecho:


una realidad social a regular: pueden ser actos humanos, hechos naturales; y una consecuencia jurídica: es un
mandato o precepto (prohibitivo o permisivo).

D) ABSTRACCIÓN Y GENERALIDAD DE LA NORMA. Tiene que ser formulada de forma general y abstracta, de
modo que el precepto o mandato valga para solucionar la generalidad de los conflictos que puedan plantearse
atendiendo a los destinatarios y, de otra parte, a la multiplicidad de los supuestos de hecho que puedan darse
en la materia regulada por la norma:

- Generalidad: la norma está dirigida a la colectividad o a una serie de personas que se encuentran o pueden
encontrarse relacionadas con la materia regulada por la norma.

- Abstracción: la norma jurídica debe quedar limitada a un supuesto tipo (no a un supuesto concreto), es decir, la norma
es un precepto que contempla un supuesto de hecho genérico o abstracto: la adecuación de éste precepto a un litigio o
controversia concreta ha de llevarse a cabo mediante matizaciones reservadas a los técnicos en Derecho.

E) NORMAS DE DERECHO COMÚN Y DE DERECHO ESPECIAL:

a) Normas de Derecho especial: ciertas normas tienen por objeto la regulación de materias determinadas y concretas.

b) Normas de Derecho común: regulan las relaciones entre personas sin calificativos, y, por consiguiente, cumple una función
supletoria respecto del Derecho especial.

F) NORMAS DE DERECHO GENERAL Y DE DERECHO PARTICULAR.

a) Normas de Derecho general: aplicables a todo el territorio nacional.


b) Normas de Derecho particular: aplicables a límites territoriales más reducidos: comarcas (fundamentalmente en la
costumbre), regiones (Derechos forales) o comunidades autónomas (legislación autonómica).

G) LA IMPERATIVIDAD DEL DERECHO: NORMAS IMPERATIVAS Y DISPOSITIVAS. se caracterizan, casi siempre,


por su imperatividad: el mandato contenido en la norma tiene por finalidad ser cumplido.

Aunque, no siempre el mandato es una imposición o prohibición, sino que a veces los protagonistas pueden establecer reglas
particulares de resolución de un determinado problema. Por lo tanto, se puede distinguir entre:

Normas imperativas: el mandato normativo no permite modificación alguna por los particulares, por lo que el supuesto de
hecho queda obligatoriamente circunscrito a la previsión legal (son normas de Derecho inderogable); el Derecho público (fiscal,
penal, administrativo) es imperativo.

Normas dispositivas: mandatos normativos que pueden ser sustituidos por las personas interesadas debido a la autonomía
privada; en este caso la norma desempeña una función supletoria de la propia capacidad de los particulares para regular el
asunto (son normas de Derecho supletorio); en el Derecho civil casi todas las normas son dispositivas.

2. LAS FUENTES DEL DERECHO EN EL OJE:

Art. 1.1 del CC: “Las fuentes del ordenamiento jurídico español son la ley, la costumbre y los principios generales del Derecho”

Al hablar de fuentes del Derecho se está haciendo referencia a cómo se generan las normas jurídicas (la forma de producción de
las normas jurídicas) en un doble sentido:

Fuente en sentido formal, en cuanto a modos de manifestación del Derecho, bien a través de ley o a través de costumbre;
Fuente en sentido material, al considerar las instituciones o grupos sociales que tienen reconocida capacidad normativa (Cortes
Generales, Gobierno...).

- La consideración del tema desde el prisma CONSTITUCIONAL: La CE como fuente del derecho (norma suprema de
eficiencia directa al atribuir derechos y deberes)

El art. 1.2 de la Constitución establece que “la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del
Estado”.

La CE es la que delimita el sistema normativo y donde se asientan las capacidades normativas de las instituciones y del pueblo.
Conforme a ella, tanto el Estado central, como las CCAA pueden dictar leyes en sus respectivos territorios.

En cualquier caso, conforme al art. 149.1 CE, la “determinación de las fuentes del Derecho” es una competencia exclusiva del
Estado, si bien queda obligado a respetar las normas de Derecho foral o especial existentes, para la legislación civil, en algunas
CCAA.

- LAS LEYES:

Leyes orgánicas: se utilizan para materias de mayor relevancia y con especiales requisitos para su aprobación; Leyes ordinarias:
las no reservadas por las leyes orgánicas; Leyes autonómicas: son leyes que no se rigen por el principio de jerarquía sino por el
de competencia.

- LA FUNCIÓN LEGISLATIVA DEL PODER EJECUTIVO ESTATAL:

Decretos legislativos: norma jurídica con rango de ley dictada por el Gobierno, por delegación expresa y concreta de las Cortes
Generales. Tiene por objeto: la formación de un texto articulado (ley de bases), y la refundición de varios textos legales en uno
solo (mediante ley ordinaria); Decretos leyes: poder para dictar disposiciones normativas con rango de ley, en caso de
extraordinaria y urgente necesidad.

- LOS REGLAMENTOS: son normas jurídicas emanadas de los órganos del gobierno y la AAPP. Subordinada a la CE y a las
leyes.
- LA COSTUMBRE Y LOS USOS: Es una conducta observada reiteradamente en una comunidad que se desea que sea
observado, y se acaba imponiendo. Se dice que en la costumbre hay un elemento material (la reiteración de un
comportamiento) y un elemento formal (la elevación de ese comportamiento a modelo de conducta).
Es fácil comprender que las normas tradicionales han sido abundantes en épocas en las que no existía la movilidad social de
nuestros días y en las que la costumbre tenía una gran consideración política; la costumbre está perdiendo trascendencia como
fuente del Derecho.

La nota distintiva fundamental entre ambas fuentes de Derecho (la ley y la costumbre) se encuentra en el origen: mientras la Ley
es la fuente del Derecho que procede de la organización política que la sociedad se da a sí misma, la costumbre, por el contrario,
procede la propia sociedad.

Caracteres: La costumbre es una fuente del Derecho de carácter subsidiario, implica:

- Las normas consuetudinarias solamente tienen vigencia cuando no haya ley aplicable al caso.

- La subsidiariedad significa que la costumbre es fuente del Derecho porque la Ley así lo determina.

- LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO:

La enumeración de fuentes del Derecho que hace el art. 1.1 del CC cierra con los llamados principios generales del Derecho,
fuente subsidiaria de segundo grado; las normas que se contienen en esos principios generales se aplican solo en defecto de ley
o costumbre aplicables al caso.

Constituye un medio para negar que los Jueces tengan las manos libres a la hora de fallar un pleito: cuando no hay ley o
costumbre aplicable, el Juez debe acudir a una norma que le viene previamente dada y que se encuentra en el “limbo de las
normas jurídicas”: los principios generales del Derecho que inspiran a todo nuestro OJ y que se corresponden con nuestro
sistema de vida.

Los principios generales del Derecho se integran:

- por los principios del Derecho tradicional, por los principios del Derecho natural y por las convicciones ético-sociales
imperantes en la comunidad.

- por los llamados principios lógicos positivos: son los criterios generales que se derivan de las disposiciones concretas.

3. LA JURISPRUDENCIA COMO FUENTE DEL DERECHO:

a) La jurisprudencia como fuente del OJ.

El término, se identifica con los criterios sentados por los Jueces y Tribunales en su cotidiana tarea de interpretación y aplicación
del Derecho a los litigios.

Se asume que complementa a la ley, porque está de acuerdo con la ley. Las resoluciones judiciales han de encontrar su
fundamento en el sistema de fuentes legalmente establecido; en efecto, el art. 1.7 del CC tras imponer que “los Jueces y
Tribunales tienen el deber inexcusable de resolver en todo caso los asuntos de que conozcan”, precisa a continuación que habrán
de hacerlo “ateniéndose al sistema de fuentes establecido”. Por lo tanto, los Jueces se encuentran sometidos al imperio de la ley.

La jurisprudencia desempeña un papel secundario respecto de las fuentes del Derecho propiamente dichas: “La jurisprudencia
complementará el ordenamiento jurídico con la doctrina que, de modo reiterado, establezca el Tribunal Supremo al interpretar
y aplicar la Ley, la costumbre y los principios generales del derecho”.

Los criterios interpretativos de Jueces y Tribunales, aunque no puedan considerarse propiamente normas jurídicas tienen
trascendencia normativa y, forman parte integrante del ordenamiento jurídico).

- La doctrina jurisprudencial: ratio decidenti y obiter dicta.


La estructura de cualquier sentencia se encuentra dividida en tres partes diferenciadas:

1. Antecedentes de hecho: consideración de los hechos reales que han originado el conflicto.
2. Fundamentos de Derecho: razonamientos del Juez o Tribunal al aplicar la legislación.
3. Fallo: parte dispositiva de la sentencia en la que el órgano jurisprudencial establece cuál es la resolución del caso. El
fallo suele ser breve y conciso, condenando o absolviendo al demandado.
TRIB.
SUPREMO

como Derecho Privado:

TRIB. SUPERIOR DE JUS.

AUDIENCIAS PROVINCIALES

JUZGADOS DE PRIMERA INSTANCIA


TEMA 3: LA VIGENCIA Y LA APLICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS

1. Vigencia y aplicación de las normas jurídicas: Calificación, interpretación e integración.


2. La analogía y la equidad.
3. La publicación y la derogación.
4. El principio de irretroactividad de las leyes.
5. El deber general de cumplimiento de las normas: la ignorancia de la ley y la exclusión voluntaria de la ley aplicable.
6. La violación de las normas: actos contrarios a las normas imperativas y actos en fraude a la ley.

Ø LOS PROBLEMAS DE APLICACIÓN DEL DERECHO: CALIFICACIÓN, INTERPRETACIÓN E INTEGRACIÓN

OJ es el conjunto de normas que regulan la vida social, indicando qué regla aplicar a cada situación.

Para que cumpla bien su función, debe ser suficiente y claro, tal como exige el principio de seguridad jurídica (art. 9.3 CE). El
primer reto al aplicar el OJ es detectar qué norma es la pertinente en cada caso.

Una vez identificada la norma:

1. Interpretación: averiguar el sentido y alcance de sus preceptos.


2. Integración: ajustar el mandato normativo a las circunstancias concretas del caso.

1. LA BÚSQUEDA DE LA NORMA APLICABLE:

Ø LA CALIFICACIÓN:

a) Las instituciones jurídicas.

Las normas se encuentran agrupadas por materias. Estas materias vienen dadas por la reiteración y constancia con que ciertas
situaciones se producen en la vida ordinaria.

El conjunto de normas pertenecientes a una situación social típica y que la regulan con afán de coherencia y totalidad componen
una institución.

b) Calificación, analogía e interpretación.

Calificación: consiste en encajar una situación real en la categoría institucional adecuada del ordenamiento (p. ej., ¿es esto un
contrato, un delito, una finca, etc.?).

Analogía: si no existe una institución legal concreta para regular un caso nuevo, se aplica la norma de la institución más parecida
y compatible.

Interpretación y adaptación: cuando la institución legal sí existe, pero su regulación es antigua o el caso tiene rasgos atípicos, se
interpreta y ajusta el sentido de la norma a las circunstancias específicas.

o EL PRINCIPIO IURA NOVIT CURIA:

Se impone a los jueces y Tribunales dictar sentencia aplicando el OJ de conformidad con el sistema de fuentes establecido.

Los tribunales (la Curia) tienen el deber de conocer el OJ, significa que los Jueces deben conocer el ordenamiento con el fin de
fallar cuantos asuntos les sean planteados en el ejercicio de su función jurisdiccional, y sin requerir que los litigantes
(abogados de los litigantes) deban facilitar al Juez la información acerca de las normas aplicables al caso.

o LA POSIBLE INEXISTENCIA DE NORMAS JURÍDICAS CONCRETAS:

El Derecho es una técnica de resolución de conflictos mediante la elaboración de reglas adecuadas y justas según el sentir social
de cada momento histórico; por este motivo, las reglas jurídicas son generalmente posteriores a los conflictos (primero se
identifica el conflicto, y posteriormente se establece la norma jurídica).
Se presupone que todo conflicto social se encuentra previsto; en efecto, en la realidad, son infrecuentes los casos que no se
encuentran regulados por normas jurídicas.

Sin embargo, en algún momento se dan supuestos. La eventualidad de los vacíos normativos es una realidad continua y
recurrente: la doctrina ha calificado (erróneamente) tales vacíos como lagunas del Derecho. No obstante, hablando con
propiedad, hay que distinguir entre lagunas de la ley y lagunas del Derecho:

a) Las lagunas de la ley:

Son los hechos que no han sido objeto de contemplación por las normas legales. En efecto, las leyes presentan “vacíos
normativos” y por ello, en defecto de ley aplicable, el “sistema de fuentes” prevé la aplicación de la costumbre y los principios
generales del Derecho como “mecanismos normativos de suplencia” para salvar “la laguna normativa” existente.

b) Las lagunas del Derecho:

No existen “lagunas del Derecho”, ya que la propia formulación de un sistema de fuentes impide su existencia: el Derecho es un
sistema cerrado y completo (la denominada “plenitud del ordenamiento jurídico”). Por otra parte, esta plenitud es un
presupuesto necesario del deber general de fallar en todo caso que se impone a los Jueces y Tribunales.

Ø LA INTEGRACIÓN DEL ORDENAMIENTO: LA ANALOGÍA

a) Concepto y clases de analogía.

Es natural que el OJ suministre instrumentos para superar el vacío normativo apreciado. Ese instrumento se conoce como
analogía, que consiste en aplicar al supuesto carente de regulación la solución que el ordenamiento sí da para otro supuesto
similar o análogo.

- Analogía legis: un vacío normativo concreto es rellenado acudiéndose a otra norma concreta y determinada. Es una técnica de
aplicación de la ley, por lo que produce la extensión de la aplicación de las leyes, antes de acudirse a las fuentes subsidiarias del
Derecho.

- Analogía iuris: cuando no exista disposición legal concreta que regule un supuesto tan similar, se puede acudir también por
analogía a los principios generales del Derecho.

OTROS MEDIOS DE INTEGRACIÓN DEL ORDENAMIENTO

a) La omnicomprensividad del ordenamiento.

En el OJ el aplicador siempre halla una norma aplicable siguiendo el sistema de fuentes: primero la ley, directamente o por
analogía; luego la costumbre; después los principios generales del Derecho; y, en último término, la jurisprudencia y,
excepcionalmente, la equidad. Por ello se dice que el OJ es omnicomprensivo o que goza de plenitud.

b) Función complementadora de la jurisprudencia.

El propio CC asigna también a la Jurisprudencia la función de complementar el Ordenamiento, ya que en la aplicación de las
normas preexistentes se requiere una labor de adaptación del mandato general contenido en la norma a las circunstancias del
caso concreto.

c) La equidad.

Los jueces aplican normalmente las fuentes del Derecho (leyes, costumbre, jurisprudencia).

Excepcionalmente, pueden resolver un conflicto basándose en equidad, usando “criterios de justicia” propios (“según su saber y
entender”), como hacen los árbitros.

Art. 3.2 CC: la equidad solo puede ser el único criterio de decisión cuando la ley lo autoriza expresamente; en otros casos, sirve
para atenuar resultados excesivamente duros.

En la práctica, el aplicador:
- Encuentra la norma según el sistema de fuentes.
- Al aplicarla, pondera su rigor con equidad para evitar decisiones desproporcionadas o injustas.

Ø LA INTERPRETACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS:

a) Concepto.

Tarea de averiguar el sentido de las palabras que integran la norma, con la finalidad de aplicarla al caso planteado. Persigue un
objetivo: hallar el criterio de ordenación de conductas que se contenga en la norma, para hacerlo efectivo en el caso concreto
planteado.

b) Los criterios interpretativos el art 3 del CC.

Se hace referencia a los materiales sobre los que debe el intérprete dirigir su atención, con el fin de obtener como resultado la
clarificación del sentido de la norma para ser aplicada al caso planteado.

Tales criterios se encuentran acogidos por el art. 3.1 del Código Civil (“Las normas se interpretarán según el sentido propio de
sus palabras (criterio literal), en relación con el contexto (criterio sistemático), los antecedentes históricos y legislativos (criterio
histórico), y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas (criterio sociológico), atendiendo fundamentalmente al
espíritu y finalidad de aquéllas (criterio lógico o teleológico)”).

c) Otras clases de interpretación.

Atendiendo al resultado de la interpretación se distingue entre:

- Interpretación declarativa: cuando la interpretación coincide con las palabras de la norma - Interpretación correctora: cuando
se deduce que deban considerarse incluidos en la norma supuestos diferentes de los que su tenor literal parece indicar; esta
corrección puede ser o restrictiva.

Atendiendo al sujeto que interpreta:

- Interpretación auténtica: reglas interpretativas incorporadas por el propio legislador a la norma

- Interpretación judicial: cuando la interpretación es efectuada por los Tribunales de Justicia; muy importante como se analizó́ al
estudiar la función de la jurisprudencia

- Interpretación doctrinal: efectuada por los estudiosos que analizan teóricamente el sentido de las normas.

3. LA VIGENCIA DE LAS DISPOSICIONES NORMATIVAS:

a) La publicación.

Toda norma jurídica escrita debe ser publicada para que su mandato normativo resulte, al menos teóricamente, cognoscible a
los ciudadanos.

CCAA, las disposiciones estatales se publican en el BOE y las autonómicas en el correspondiente Boletín Oficial de la Comunidad
de que se trate. Los actos normativos de las distintas instituciones comunitarias se publican en el Diario Oficial de la Unión
europea.

b) La entrada en vigor.

Una vez publicada, puede entrar en vigor de forma inmediata, el 1 de enero del año siguiente, o a los 3 meses de su publicación.
En caso de que la fecha de publicación no coincida con la entrada en vigor, la tradición impone hablar de vacatio legis, para
identificar el periodo temporal durante el cual la vigencia o vigor de la ley publicada se encuentra en suspenso.

Si en las leyes, o cualquier otra disposición normativa, no se dispone otra cosa, la vacatio legis contemplada por el CC es de
veinte días.

c) La derogación.
Por lo general, las leyes son permanentes, se dictan para el futuro sin establecer un periodo de vigencia. Sin embargo, existen
supuestos en los que la propia ley se autoestablece un periodo de vigencia determinado. En tales casos se habla de leyes de
ámbito temporal.

Lo más frecuente es que la ley no tenga límite temporal y su vigencia se proyecte mientras que no se dicte una nueva ley que la
contradiga o derogue:

Artículo 2.2: “Las Leyes sólo se derogan por otras posteriores”. Tendrá el alcance que se disponga y se extenderá siempre a todo
aquello que en la Ley nueva, sobre la misma materia, sea incompatible con la anterior.

Derogar, significa dejar sin efecto, sin vigor una ley preexistente por publicarse una nueva disposición normativa que contempla
o regula los mismos supuestos o materias que la antigua. La derogación depende de lo que disponga la nueva ley, que puede:

a) Dejar absolutamente privada de efecto y vigencia la ley anterior (derogación total).

b) Establecer la derogación parcial de la ley preexistente.

La derogación puede tener lugar de dos formas:

o Expresa:

- derogación expresa concreta: cuando la ley nueva indica explícitamente las leyes anteriores que quedan derogadas.
-derogación expresa genérica: bien cuando el legislador opta por la cómoda fórmula de establecer que cualquier disposición
que se oponga a la nueva regulación queda derogada.

o Tácita: aunque la nueva ley no disponga nada respecto de la derogación de las preexistentes, es obvio que una misma
materia no puede ser regulada por dos disposiciones normativas contrastantes; aunque el legislador no haya
manifestado la eficacia derogativa de la nueva disposición, ésta se produce por imperativo.

4. EL PRINCIPIO DE IRRETROACTIVIDAD DE LAS LEYES:

a) Planteamiento: problemas y disposiciones de Derecho transitorio.

Las relaciones sociales nacidas bajo la ley antigua no pueden derogarse, ya que muchas de ellas se encontrarán todavía
pendientes de consumación.

Irretroactiva = la ley solo “mira” hacia el futuro; protege todo lo ya hecho antes de su entrada en vigor.

Retroactiva = la ley “mira” también al pasado y puede cambiar las consecuencias de hechos ya terminados.

5. EL DEBER GENERAL DEL CUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS:

a) Los destinatarios de las normas.

Por eso se dice que los destinarios de las normas jurídicas son los sujetos integrados en la Comunidad para la que se dictan
dichas normas, o el colectivo para el que se dictan dichas normas; en cualquier caso, con carácter general, las normas
vinculantes deben ser respetadas por todos.

b) La ignorancia de la ley.

Este deber general de respeto exige, en teoría, conocer las normas: no puede respetarse lo ignorado. Pero es imposible saber
todas las leyes. Por eso, en Derecho prima la efectividad del ordenamiento: las normas se aplican con independencia de que
cada persona las conozca, pues admitir la ignorancia como eximente invalidaría cualquier obligación legal.

Nuestro sistema lo soluciona así:

1. Publicidad de las normas (art. 9.3 CE). Deben publicarse para que cualquiera pueda acceder a ellas.
2. Accesibilidad práctica. Aunque el BOE ofrece la fuente oficial, el ciudadano común puede tener dificultades para
interpretar el contenido exacto de una ley.
6. LA VIOLACIÓN DE LAS NORMAS Y SU SANCIÓN:

A pesar de ciertas excepciones, toda norma debe ser cumplida, y su incumplimiento, supone una sanción:

Punitivas: imponen una pena; Reparadoras: conllevan la ejecución forzosa de lo que la norma establece o una indemnización;
Neutralizantes: persiguen la nulidad de determinados actos jurídicos que contraviene la norma.

a) Infracción de las normas

Las reglas jurídicas están hechas para cumplirse, pero respetan la libertad individual: cada persona puede elegir obedecer o
desobedecer.

Sin embargo, desobedecer acarrea consecuencias distintas (sanciones) de las que se derivan de obedecer.

b) Actos contrarios a normas imperativas

La forma más directa de infracción es realizar actos o conductas —incluso omisiones— que violan lo que la norma exige.
Cualquier acción u omisión que contradiga una disposición obligatoria constituye infracción y activa las sanciones
correspondientes.

c) Actos en fraude a la Ley

Se sancionan conductas que, aunque respetan formalmente el texto legal, buscan lograr un resultado que la norma prohíbe.

Ejemplo: casarse solo para obtener la nacionalidad.

El ordenamiento no solo examina la forma, sino también la finalidad real del acto. Si detecta un fin prohibido, declara ineficaz el
acto y aplica la norma evadida.
TEMA 4: LA RELACIÓN JURÍDICA. LOS DERECHOS SUBJETIVOS. EJERCICIO Y TUTELA DE LOS DERECHOS

1. La relación jurídica.
2. Los derechos subjetivos.
3. Ejercicio y tutela de los derechos subjetivos.
4. La representación.
5. El tiempo y las relaciones jurídicas: la prescripción y la caducidad.

1. LA RELACIÓN JURÍDICA:

a) La idea de relación jurídica.

Consiste en cualquier tipo de relación entre seres humanos que se encuentra regulada por el Derecho o que, sin estarlo, produce
consecuencias jurídicas.

La relación social susceptible de ser contemplada jurídicamente, cabe hablar de relación con trascendencia jurídica.

b) Clasificación de las relaciones jurídicas.

1. Relaciones obligatorias: Comprenden aquellos supuestos en los que, por responsabilidad contractual o extracontractual, una
persona se encuentra en el deber de prestar una conducta determinada en beneficio de otra.

2. Relaciones jurídico-reales: Basadas en la tenencia de los bienes, se encontrarían presididas por la propiedad y demás
derechos reales, en cuya virtud una persona goza de una capacidad decisoria sobre el uso frente a los demás miembros de la
colectividad.

3. Relaciones familiares: Situaciones de especial conexión entre las personas que el OJ regula atendiendo a criterios de
ordenación social general, para garantizar un marco normativo a la familia.

4. Relaciones hereditarias: Todas aquellas conectadas al fenómeno de la herencia y a las personas en ella implicadas, como
sucesores de la persona fallecida con anterioridad: derechos y deberes de los herederos entre sí y en sus relaciones con los
demás.

c) Estructura básica.

Los componentes de la relación jurídica son los siguientes:

• Los sujetos: Dado que los derechos y deberes sólo pueden atribuirse a las personas, es evidente que en toda
relación jurídica el componente personal es estructuralmente necesario; entre estas personas se establece un
vínculo determinado por una regla jurídica.
La persona que tiene derecho a algo se denomina sujeto activo (puede poner en marcha la situación de poder en
que se encuentra); quien se encuentra obligado a reconocer, satisfacer o hacer efectivo el derecho de cualquier
otra persona, se denomina sujeto pasivo.

• El objeto: El objeto es la realidad material o social subyacente en la relación intersubjetiva.

• El contenido: Conjunto de derechos y deberes que vinculan a los sujetos o partes de la relación jurídica.

- La situación de poder de los sujetos activos implica que una persona tiene autoridad suficiente para reclamar a
cualesquiera otras una posición de sumisión y respeto del propio derecho.
- La situación de deber de los sujetos pasivos implica que un determinado sujeto se encuentra vinculado a la realización
de un determinado comportamiento respetuoso del derecho ostentado por cualquier otra persona, en general, toda
situación de poder se relaciona con una situación de deber.
2. EL DERECHO SUBJETIVO:

a) La noción de Derecho subjetivo.

El “tener derecho a.…” significa ostentar el poder de exigir algo a alguien: el poder de exigir la observancia de una determinada
conducta (activa u omisiva) a alguna otra persona en concreto o, en general, a todos los demás:

El poder que el OJ otorga a los particulares para que satisfagan sus propios intereses se conoce técnicamente con el nombre de
derecho subjetivo. Dicho de otra manera, el derecho subjetivo es la situación de poder concreto otorgada por el OJ a un sujeto
para que defienda y satisfaga sus propios intereses.

ES EL PODER O FACULTAD QUE EL OJ LE OTORGA A UN INDIVIDUO QUE LE PERMITE EXIGIR A LOS DEMÁS LA REALIZACIÓN DE
UN DETERMINADO COMPORTAMIENTO PARA LA SATISFACCIÓN DE SUS PROPIOS INTERESES.

b) Las facultades.

El titular de un derecho subjetivo tiene un conjunto de posibilidades de actuación, a las que se denomina facultades; por
ejemplo, el propietario de una cosa tiene varias facultades: usarla, regalarla, venderla, etc.

c) Las potestades.

Sabemos que un derecho subjetivo identifica el poder de una persona (sobre un sujeto pasivo) para satisfacer sus propios
intereses.

Hay otras situaciones en las que el OJ atribuye un determinado poder concreto a sujetos individuales, si bien no para atender a
sus intereses propios, sino para que en el ejercicio de ese poder se sirvan o atiendan los intereses de otras personas.

En tales casos, la situación de poder no puede concebirse como un Derecho subjetivo, sino como una potestad: poder concedido
por el ordenamiento jurídico a una persona individual para que lo ejercite en beneficio de los intereses de otra y otras personas;

3. EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS Y SUS LÍMITES:

a) El ejercicio de los derechos.

Ejercitar el derecho, bien por el titular bien por un representante, persigue procurar satisfacción al interés del titular. Por ello el
titular de un Derecho subjetivo, para satisfacer su interés, puede ejercitar el conjunto de facultades o poderes concretos que
forman parte de su derecho.

Ahora bien, la satisfacción del propio interés no autoriza a cualquier acto de ejercicio del derecho, sino que, por el contrario,
existen límites que restringen la posibilidad o las modalidades del ejercicio de los derechos.

b) Los límites de los derechos.

Debemos desterrar la idea de que los derechos subjetivos otorguen a su titular una capacidad de actuación ilimitada o un poder
infinito. Por eso, las facultades de actuación del titular de un derecho están limitadas por los variados derechos de otros titulares
y por el interés general.

El ejercicio debe llevarse a cabo de forma razonable a la propia función desempeñada por cada uno de los derechos en la
cotidiana convivencia social, sin extralimitaciones privadas de sentido.

Tales mecanismos suelen identificarse con los límites de los derechos, dentro de los cuales han de distinguirse los límites
extrínsecos, intrínsecos y temporales.

4. LOS LÍMITES EXTRÍNSECOS EN EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS:

Esta expresión representa los límites al ejercicio de los derechos debidos a:

- La existencia de varios derechos recayentes sobre un mismo objeto; por ejemplo, mi derecho a tomar el ascensor del inmueble
en que resido tendrá que compartirse con el derecho de los restantes vecinos, y viceversa.
- Otro tipo de límite aparece cuando un derecho se ejerce en un ámbito donde pueden existir otros derechos. En estos casos, no
se trata tanto de compartir un objeto, sino de que el ejercicio de un derecho afecta a una esfera donde otros derechos también
tienen relevancia; por ejemplo, el ámbito es la actividad, y los derechos son: el del periodista a informar, el de la persona a la
intimidad, esto es, los límites vienen dados por un factor externo al ejercicio del derecho propiamente dicho.

Los supuestos típicos son la colisión de derechos y, en su caso, las situaciones de cotitularidad.

a) La colisión de derechos.

Cuando determinados derechos, ostentados por diferente titular, tienen un mismo objeto y, su ejercicio simultáneo resulta
imposible.

Una de las funciones básicas del OJ consiste en eliminar en la medida de lo posible las situaciones de colisión de derechos, para
lo que jerarquiza unos derechos sobre otros.

5. LOS LÍMITES INTRÍNSECOS AL EJERCICIO DE LOS DERECHOS

El ejercicio del derecho requiere de su titular que se comporte siguiendo determinados parámetros exigibles con carácter
general; esto es, el OJ exige que los derechos subjetivos sean ejercitados conforme a su propia función y significado, vetando su
ejercicio de manera desorbitada o contraria a los parámetros de conducta socialmente asumidos.

Tal delimitación de la extensión de los derechos se lleva a cabo por el Ordenamiento y por la jurisprudencia, acudiendo a ciertos
conceptos jurídicos: la buena fe y el abuso del derecho. Constituyen límites intrínsecos, en cuanto el ejercicio de cualquier
derecho ha de realizarse de acuerdo con tales principios generales del Derecho.

6. LA BUENA FE EN EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS:

Art. 7.1: “Los derechos deberán ejercitarse conforme a las exigencias de la buena fe”, esto es, los derechos que se ostentan
deben materializarse de conformidad con el modelo de conducta que socialmente es considerado adecuado.

En consecuencia, no está permitido realizar actos de ejercicio que, aunque quepan dentro de las facultades teóricas que tenga el
titular, se aparten de ese canon de lealtad en las relaciones sociales.

La buena fe sigue siendo un principio general del Derecho, pero es ahora un principio normativizado: buena fe en sentido
objetivo y como pauta general de conducta en el ejercicio de los derechos.

7. EL ABUSO DEL DERECHO:


Art. 7.2: “La Ley no ampara el abuso del derecho o el ejercicio antisocial del mismo. Todo acto u omisión que por la intención
de su autor… dará lugar a la correspondiente indemnización y a la adopción de las medidas judiciales o administrativas que
impidan la persistencia en el abuso”.

a) La construcción jurisprudencial del principio.

En efecto, la doctrina ha elaborado la teoría llamada del abuso del derecho, sancionada ya en los más recientes ordenamientos,
que consideran ilícito el ejercicio de los derechos cuando sea abusivo.

Así, los derechos subjetivos, aparte de sus límites legales, tienen otros de orden moral, teleológico y social, de modo que incurre
en responsabilidad el que traspasa los límites impuestos al derecho por la equidad y la buena fe, con daño para terceros o para
la sociedad.

EL TIEMPO Y LAS RELACIONES JURÍDICAS: LA PRESCRIPCIÓN Y LA CADUCIDAD

9. EL TRANSCURSO DEL TIEMPO Y LAS RELACIONES JURÍDICAS

a) Los límites temporales en el ejercicio de los derechos.

El titular de un derecho tiene la posibilidad de ejercitar los poderes que su derecho le confiere, bien en un momento concreto
(término), bien a lo largo de un periodo de tiempo (plazo).
Es justo que la situación de poder que otorga cualquier derecho subjetivo pese sobre los sujetos pasivos del mismo de forma
temporalmente limitada, especialmente por razones de seguridad.

b) El cómputo del tiempo conforme al artículo 5 del CC.

Computar equivale a contar una cosa cualquiera; los periodos de tiempo.

La regla fundamental al respecto se encuentra recogida en el art. 5 del CC: “1. Siempre que no se establezca otra cosa, en los
plazos señalados por días, a contar de uno determinado, quedará éste excluido del cómputo, el cual deberá empezar el día
siguiente; y si los plazos estuvieren fijados por meses o años, se computarán de fecha a fecha. Cuando en el mes de vencimiento
no hubiera día equivalente a la inicial del cómputo, se entenderá que el plazo expira el último del mes. 2. En el cómputo civil de
los plazos no se excluyen los días inhábiles”.

1. La regla tiene carácter supletorio, por lo tanto, no vincula al legislador ni a los particulares - por ejemplo, una excepción es
que para calcular la mayoría de edad no se excluye el día de nacimiento: quien nace a las 9:30 del día 6, cumple años a las 0
horas del día 6 (o sea, a las 24:00 horas del día 5); 2. No se excluyen los días inhábiles; 3. Para los plazos mensuales y anuales sí
se excluye el día inicial: si un contrato se pacta a las 9:30 del día 6 por un periodo de 3 meses, el plazo termina a las 0 horas del
día 7 (o sea, a las 24:00 horas del día 6); 4. Si se pacta a las 9:30 del día 31 por un periodo de un mes, el plazo termina las 0 horas
del día 30 del mes siguiente.

10. LA PRESCRIPCIÓN:

a) Prescripción extintiva y prescripción adquisitiva.

Cuando el transcurso del tiempo acarrea la pérdida del ejercicio de los derechos para su titular se habla sencillamente de
prescripción o bien de prescripción extintiva. Al contrario, cuando el transcurso del tiempo provoca el nacimiento o la
consolidación de un derecho a favor de una persona, se habla de prescripción adquisitiva o usucapión.

b) Presupuestos de la prescripción.

Para que exista prescripción de un derecho se requiere:

1. En primer lugar, es necesario que estemos frente a un derecho que sea susceptible de prescripción, un derecho
prescriptible. En general, los derechos subjetivos patrimoniales son prescriptibles y los derechos subjetivos
extrapatrimoniales son imprescriptibles.
2. Que el titular del derecho en cuestión permanezca inactivo, esto es, sin ejercitar el derecho que le corresponde.
3. Que transcurra el plazo señalado por la ley para el ejercicio del derecho sin que se haya llevado a cabo la actuación del
mismo.
4. Que, en su caso, producido un acto extemporáneo de pretendido ejercicio del derecho, el sujeto pasivo alegue la
prescripción producida y no haya renunciado a ella.

11. INTERRUPCIÓN DEL PLAZO PRESCRIPTIVO:

Mientras no venza el plazo de prescripción, el titular del derecho puede ejercitar eficazmente su derecho. Así pues, cuando
cualquier acto de ejercicio del derecho se produce dentro del plazo, éste deja de correr, requiriéndose comenzar a computar el
plazo prescriptivo desde el comienzo otra vez, caso de que tras ese acto de ejercicio comience una nueva etapa de inactividad.

Cuando esto sucede, se dice que la prescripción ha sido interrumpida. El acto de ejercicio del derecho que provoca la
interrupción del plazo prescriptivo puede ser de naturaleza judicial o extrajudicial.

a) Ejercicio judicial.

Aquí deben agruparse los actos de ejercicio del derecho que, promovidos por su titular, acaban siendo conocidos por los Jueces
y Tribunales. Entre dichos actos asume primordial importancia la interposición de la demanda, en cuya virtud el titular del
derecho subjetivo reclama la observancia del mismo al sujeto pasivo.

b) Ejercicio extrajudicial.

Es indiscutible que el ejercicio extrajudicial del derecho comporta la interrupción de la prescripción. También cualquier
requerimiento notarial promovido por el titular del derecho genera la interrupción de la prescripción.
Ello no significa que, problemas de prueba aparte, no valgan como actos interruptivos de la prescripción cualesquiera otros:
cartas, telegramas, envíos por fax, etc.

c) Reconocimiento del derecho por el sujeto pasivo.

Otra forma de interrupción del plazo prescriptivo es “cualquier acto de reconocimiento de la deuda por el deudor”; (por ejemplo,
mediante carta, pago de intereses, entrega de cantidad a cuenta, confesión a terceros, petición de una moratoria, etc.).

12. ALEGABILIDAD Y RENUNCIA DE LA PRESCRIPCIÓN:

La prescripción impide exigir el cumplimiento de una obligación cuando ha pasado un determinado plazo sin que el titular del
derecho la haya ejercido. Su efecto principal es beneficiar al sujeto obligado, ya que lo libera de cumplir con una conducta que,
en su momento, podía serle exigida. Este beneficio nace precisamente por la inactividad del titular del derecho durante ese
tiempo.

Sin embargo, la ley no aplica este beneficio automáticamente: exige que la persona beneficiada por la prescripción lo alegue
expresamente. Es decir, si alguien intenta ejercer un derecho que ya ha prescrito, el obligado debe manifestar que ha pasado el
tiempo legal para que ese derecho pueda ejercerse válidamente. Si no lo hace, se entiende que renuncia a ese beneficio y podría
ser obligado a cumplir, aunque el derecho ya estuviera prescrito.

13. PRINCIPALES PLAZOS DE PRESCRIPCIÓN:

1. Derechos reales sobre inmuebles (propiedad, usufructo, servidumbre): Prescriben a los 30 años, salvo la acción hipotecaria,
que prescribe a los 20 años.

2. Derechos reales sobre bienes muebles (posesión o propiedad de objetos): Prescriben a los 6 años.

3. Derechos de crédito o personales (relaciones entre personas como préstamos o contratos): Tienen un plazo general de 15
años para prescribir.

4. Derecho a cobrar prestaciones periódicas (rentas, pensiones o cuotas) pagaderas en plazos inferiores a un año: Prescriben a
los 5 años.

5. Servicios profesionales y deudas por la compra de bienes a un comerciante (honorarios de abogados o compras a crédito):
Prescriben a los 3 años.

6. Interdictos posesorios (acciones para proteger la posesión) y el derecho a reclamar una indemnización por responsabilidad
civil extracontractual (un daño causado sin contrato): Prescriben al 1 año.

14. LA CADUCIDAD:

La caducidad es una forma de extinción de los derechos que se produce cuando no se ejercen dentro de un plazo legal
establecido, el cual no puede interrumpirse ni suspenderse. A diferencia de la prescripción, donde el derecho puede "revivir" si
el titular lo ejercita, la caducidad implica que, una vez pasado el plazo, el derecho se pierde definitivamente y ya no puede
reclamarse. La ley impone esta limitación estricta en ciertos casos para garantizar seguridad jurídica y evitar que los derechos se
mantengan indefinidamente sin uso.

La caducidad se diferencia de la prescripción en tres aspectos: (1) sus plazos no admiten interrupción ni suspensión; (2) suelen
ser plazos más breves; y (3) puede ser declarada de oficio, sin necesidad de que la parte interesada la alegue. Es decir, el
tribunal puede aplicarla directamente si detecta que el plazo ha vencido, aunque nadie lo haya pedido.
TEMA 5: EL DERECHO DE LA PERSONA: LA CONDICION DE PERSONA. LOS DERECHOS DE LA PERSONALIDAD

1. EL DERECHO DE LA PERSONA

El concepto de personas hace referencia a todo ser capaz de derechos y obligaciones, es decir, aquel sujeto del derecho objetivo
y titular del derecho subjetivo, existen dos clases de personas:

- personas físicas
- personas jurídicas.

La situación de la persona regulada por un conjunto de normas que componen el derecho de la persona. Por otro lado, la
personalidad jurídica es la aptitud para ser sujeto activo y pasivo de las relaciones jurídicas con derechos y obligaciones.

2. LA PERSONALIDAD (LA CAPACIDAD DE LA PERSONA):

Capacidad jurídica es la aptitud para ser titular de derecho y obligaciones y tienen esta capacidad todos los sujetos. Capacidad
de obrar es la aptitud para ejercitar esos derechos y obligaciones por uno mismo. En este caso no existe en todas las personas
entran en juego la mayoría de edad y la incapacitación es susceptible de variación

Capacidad es sinónimo de personalidad, ya que implica aptitud para ser titular de derechos y obligaciones y sujeto, pasivo o
activo de relaciones jurídicas.

3. NACIMIENTO Y EXTINCIÓN DE LA PERSONALIDAD:

El nacimiento de la persona se da en el momento que marca el comienzo de la personalidad, y se considera que es el certificado
de nacimiento del registro civil, el que da fe del hecho la hora, el lugar, el sexo y la filiación del nacido.

Extensión de la personalidad, es decir, la muerte de la persona: solo la muerte natural es la causa de extinción de la capacidad
jurídica. En este momento desaparece la capacidad y el patrimonio se convierte en herencia, no destruye las relaciones ya
constituidas ni las penas pendientes de cumplimiento.

Como prueba de la muerte, nos encontramos con las actas del registro civil que incluyen el asiento del fallecimiento, el hecho
identidad y momento.

Cosa distinta, sucede con el problema de la conmoriencia, qué se da en el momento que varias personas llamadas a suceder
parecen con ocasión de un mismo siniestro, lo que conviene saber cuál de ella ha muerto primero ya que el orden puede modificar
los derechos sucesorios de los vivos y como esa prueba es difícil de constatar la legislación civil, adoptan una de estas dos
soluciones, la presunción de conmoriencia o la muerte simultánea.

4. DERECHOS FUNDAMENTALES Y DERECHOS DE LA PERSONALIDAD

“Derechos de la personalidad”: conjunto de derechos inherentes a la propia persona que todo OJ debe respetar por constituir
manifestaciones varias de la dignidad de la persona y de su propia esfera individual. El elenco de tales derechos y la delimitación
de los mismos ha ido incrementándose y fortaleciéndose a lo largo de los siglos en las normas políticas básicas de los Estados
europeos.

La propia CE subraya que tales derechos son inherentes al propio concepto de persona (art. 10 CE). En consecuencia, la categoría
de derechos a que nos estamos refiriendo han de ser considerados como un prius respecto de la propia Constitución, en el sentido
de que los derechos de la personalidad o derechos fundamentales constituyen un presupuesto de la propia organización política
constitucionalmente establecida.

Clasificación instrumental de los derechos de la personalidad: considerando directamente el elenco de derechos que deben ser
estudiados, los derechos de la personalidad serán encuadrados en los grupos que a continuación se consideran: vida e integridad
física; libertades; integridad moral y esfera reservada de la persona; y derecho al nombre.

Características:
- Inherentes al ser humano.
- Irrenunciables imprescindible inalienables e indisponibles.
- Derechos absolutos y generales.
- Extrapatrimoniales.

5. EL DERECHO A LA VIDA:

a) La vida y la integridad física.

La protección jurídica de la persona parte del reconocimiento del derecho a la vida y a la integridad física, contemplado en el art.
15 de la CE.

El desarrollo legislativo de tal mandato exige atender a la regulación del Código Penal (prohibición de homicidio, asesinato,
lesiones, inducción al suicidio, etc.). Posteriormente, la LO 11/1995 ha declarado abolida finalmente la pena de muerte, incluso
en tiempo de guerra.

No obstante, la materia considerada tiene repercusiones también civiles en cuanto cualquier agresión o lesión de la vida o
integridad física, aunque no constituya un delito, da lugar a responsabilidad extracontractual; esto es, tanto la vida propiamente
dicha cuanto la integridad física son objeto de una específica protección civil cuando tales derechos han sido conculcados o
desconocidos por terceras personas.

Las intervenciones higiénicas (corte de pelo o de uñas) o quirúrgicas deben ser analizadas como lo que son: actuaciones
subordinadas a la subsistencia o mejora de la calidad de vida de las personas.

b) Integridad física y trasplantes de órganos.

Prestar el consentimiento para la extracción o privación de cualquier órgano desemboca a la postre en una mutilación de los
atributos físicos de una persona.

Sin embargo, lo cierto es que dicha consecuencia es contemplada por el Derecho desde diferentes perspectivas, atendiendo a la
causa que la motiva. Sobre extracción y trasplante de órganos; principios legales en la materia:

1. Finalidad terapéutica.
2. Carácter gratuito de la cesión.
3. Intervención judicial en el caso de donante vivo, en garantía de que el consentimiento a la extracción se realiza de
forma absolutamente libre y consciente, aparte de constar expresamente por escrito.

Por consiguiente, el requisito establecido legalmente radica en que la persona haya manifestado expresamente en vida su
voluntad contraria a la cesión o extracción. De no existir oposición expresa, la extracción de órganos es lícita y posible, aunque la
persona en cuestión no hubiera expresado nunca en vida su voluntad favorable a la cesión.

6. LAS LIBERTADES:

La verdadera existencia de un Estado de Derecho se evidencia en el reconocimiento de la libertad de los ciudadanos, en cuanto
el libre albedrío, es un atributo inherente a la persona humana que todo sistema jurídico debe aceptar como presupuesto. Art. 9
CE: “corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos
en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación
de todos los ciudadanos en la política económica, cultural y social”.

En nuestra Constitución, la libertad constituye uno de los principios inspiradores del ordenamiento jurídico. Manifestaciones de
la libertad a lo largo del articulado de la CE:

1. Libertad religiosa y de culto


2. Libertad personal
3. Libertad de fijación de residencia y de circulación
4. Libertad ideológica y de expresión
5. Libertad de producción y creación literaria, artística, científica y técnica
6. Libertad de cátedra
7. Libertad informativa
8. Libertades públicas (derecho de reunión y manifestación y de asociación)
9. Libertad de enseñanza y de creación de centros docentes
10. Libertad de sindicación y de huelga.
7. HONOR, INTIMIDAD E IMAGEN:

La LO 1/82 del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y a la Propia Imagen se encarga de subrayar que las ideas sobre el
honor, la intimidad y la imagen son contingentes y variables, dependiendo del momento y de las circunstancias sociales de cada
época. A tal idea responde el art. 2: “la protección civil del honor, de la intimidad y de la propia imagen quedará delimitada por
las leyes y por los usos sociales, atendiendo al ámbito que, por sus propios actos, mantenga cada persona reservada para sí
misma o su familia”.

Destacar del precepto:

- La esfera reservada de la persona debe analizarse en términos objetivos, quedando excluidas las consideraciones subjetivas
que cada cual tenga respecto de su honor, intimidad o imagen.

- Debe considerarse un dato que permitirá a la jurisprudencia adecuar los criterios objetivos generales a las circunstancias
concretas de cada caso. Dicho elemento consiste en considerar que cada persona queda vinculada por sus propios actos en
relación con el ámbito que considera reservado e íntimo (si la persona ha decidido pertenecer a las tertulias audiovisuales y está
presente todo el día en la vida cotidiana del resto de los ciudadanos, lógicamente está restringiendo su ámbito íntimo (aunque
éste, deberá ser también objeto de respeto general) si se le compara con cualquier ciudadano).

Aunque efectivamente es difícil definir el honor, se trata de la estimación y el respeto que la persona se profese a sí misma y
que le reconozca la comunidad en que se desenvuelve.

La intimidad personal (y familiar) debe identificarse con el ámbito de actuación de cualquier persona (y familia) intrascendente
para los demás y que debe ser respetado por todos (la intromisión en el círculo privado de cualquiera o la revelación pública de
datos íntimos de carácter personal o familiar deben considerarse conductas atentatorias contra la intimidad personal).

El derecho a la propia imagen significa que para hacer pública la representación gráfica de cualquier persona, mediante
cualquier procedimiento técnico de reproducción, es necesario contar con su consentimiento.
TEMA 6: LA CAPACIDAD DE OBRAR. LA INCAPACITACIÓN. LA PRODIGALIDAD

1. La capacidad jurídica de la persona.


2. La minoría de edad, la emancipación y la mayoría de edad.
3. Los mecanismos de provisión de apoyos en el ejercicio de la capacidad jurídica.

Ø LA CAPACIDAD JURÍDICA DE LA PERSONA.

Ø LA MAYORÍA DE EDAD Y LA PLENA CAPACIDAD DE OBRAR

Llegar a los 18 años significa, de forma automática adquirir la plena capacidad de obrar, o posibilidad de ejercitar por sí misma
los derechos y obligaciones pertenecientes a la persona.

Despliega su virtualidad propia de autogobierno y autorresponsabilidad de la persona en todas las ramas del Derecho y no sólo
en la “vida civil”.

- CAPACIDAD JURÍDICA: aptitud que tienen todas las personas para ser titular de derechos y obligaciones.
- EJERCICIO DE LA CAPACIDAD JURÍDICA: actuaciones que el titular puede llevar a cabo válidamente sobre su persona y
bienes.

Ø LA EMANCIPACIÓN:

Acto solemne que extingue las protecciones de potestad del menor confiriéndole una capacidad intermedia entre la mayoría y la
minoría de edad, pasando a un nuevo estado civil.

Emanciparse equivale a independizarse de la patria potestad o tutela a la que en principio está sujeto el menor de edad. Según
ello, la mayoría de edad no sería una causa de emancipación, sino sencillamente el acceso a la plena y general capacidad de
obrar, aunque con anterioridad se hubiera conseguido la emancipación. En efecto:

A) la mayoría de edad atribuye de forma automática la plena capacidad de obrar a quien la alcanza
B) el menor emancipado tiene una posición intermedia entre el menor propiamente dicho y el mayor de edad, como veremos.

Ø LA INCAPACITACIÓN:

Es el estado civil de la persona, declarado judicialmente, cuando concurre alguna de las causas legalmente tipificadas y cuyo
efecto es la limitación de su capacidad de obrar.

Las causas de incapacitación se identifican con “las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico, que
impidan a la persona gobernarse por sí misma”.

MEDIDAS DE APOYO:

- Medidas de naturaleza voluntaria: poderes y mandatos preventivos.


- Medidas formales: autocuratela, guarda de hecho, curatela y defensor judicial.

1. Poderes y mandatos preventivos: son herramientas jurídicas mediante las cuales una persona, en previsión de una futura
situación de discapacidad, designa anticipadamente a otra para que actúe en su nombre. Se formalizan habitualmente en
escritura pública ante notario, y pueden tener eficacia inmediata o diferida, es decir, comenzar a surtir efecto desde el momento
de su otorgamiento o solo cuando se constate la necesidad (por ejemplo, mediante certificado médico).

Esta figura garantiza el respeto a la voluntad de la persona que anticipa su eventual vulnerabilidad y evita tener que acudir a
medidas judiciales. El apoderado preventivo tiene el deber de actuar conforme a las instrucciones del poderdante y debe rendir
cuentas de su actuación, pudiendo ser controlado judicialmente si así se establece en el documento.
2. Autocuratela: es la posibilidad que tiene una persona mayor de edad y con plena capacidad jurídica de designar
anticipadamente, mediante escritura pública, a la persona o personas que desea que ejerzan el cargo de curador en caso de que
en el futuro se determine que necesita apoyos para el ejercicio de su capacidad jurídica. También puede establecer las funciones
concretas del curador, excluir a determinadas personas o fijar reglas sobre cómo desea que se lleve a cabo su asistencia.

3. Guarda de hecho: es una situación informal, no constituida por resolución judicial ni notarial, en la que una persona,
normalmente un familiar o allegado, presta apoyo a otra con discapacidad en la práctica cotidiana. Esta figura ha sido
reconocida formalmente por el CC como un mecanismo legítimo de apoyo siempre que funcione de manera eficaz y respete la
voluntad y derechos de la persona a la que se asiste.

4. Curatela: es la principal medida judicial de apoyo para personas adultas con discapacidad. Se establece por resolución judicial
cuando se considera que la persona necesita apoyo continuado para el ejercicio de su capacidad jurídica. El curador no sustituye
a la persona en sus decisiones, sino que la asiste o complementa según lo determine la sentencia, promoviendo su autonomía.

5. Defensor judicial: es una figura de apoyo excepcional y temporal, designada por el juez cuando exista conflicto de intereses
entre la persona con discapacidad y su curador, guardador de hecho o representante legal, o cuando se prevea una situación
que requiere apoyo inmediato y no se haya designado a nadie para ejercerlo. También puede nombrarse si el curador no puede
ejercer temporalmente su función o en procedimientos en los que la persona necesite una defensa específica.

El defensor judicial tiene un mandato concreto para un acto o procedimiento determinado, y su actuación debe ceñirse
estrictamente al encargo recibido. Finalizada la situación de urgencia o el conflicto de intereses, cesa en su función. Se trata, por
tanto, de una figura puntual y de garantía, destinada a proteger los intereses de la persona con discapacidad de forma imparcial.
Tema 7: LA DESAPARICIÓN DE LA PERSONA: AUSENCIA Y DECLARACIÓN DE FALLECIMIENTO. LA NACIONALIDAD. LA VECINDAD
CIVIL Y EL DOMICILIO. EL REGISTRO CIVIL

1. La desaparición de la persona: ausencia y declaración de fallecimiento.


2. La nacionalidad.
3. La vecindad civil y el domicilio.
4. El Registro Civil.

1. LA DESAPARICIÓN DE LA PERSONA: AUSENCIA Y DECLARACIÓN DE FALLECIMIENTO:

Aquella persona que, además de encontrarse fuera de su lugar habitual de residencia, ha desaparecido sin dejar rastro, sin
comunicarse con sus allegados ni ofrecer noticia alguna sobre su paradero.

Con el fin de evitar que dicha incertidumbre se prolongue, el sistema establece una serie de medidas progresivas que culminan,
en su caso, con la declaración oficial de fallecimiento. Esta normativa tiene una importancia especial en contextos de gran
inestabilidad social.

Ø MEDIDAS PROVISIONALES EN CASO DE DESAPARICIÓN DE LA PERSONA:

Cuando una persona desaparece, existe la posibilidad de designar un defensor que se encargue de sus asuntos. Es una medida
temporal, porque transcurrido un 1 año, se sustituye por las medidas correspondientes a la declaración de ausencia legal.

El nombramiento del defensor no exige que haya transcurrido ningún plazo desde la desaparición ni que se haya acreditado
formalmente la falta de noticias. No obstante, para que se proceda al nombramiento de un defensor es requisito que el
desaparecido no cuente ya con un apoderado.

El defensor del desaparecido debe ser designado mediante auto judicial, a instancia de parte interesada o del Ministerio Fiscal,
previa tramitación del procedimiento de jurisdicción voluntaria. Una vez dictado el auto, este debe inscribirse en el Registro Civil.
El defensor será el cónyuge del desaparecido, siempre que sea mayor de edad y no haya habido separación legal. En caso de
ausencia de cónyuge o de que este no cumpla los requisitos, se nombrará al pariente más próximo. Si no existiera ningún familiar
que cumpla estas condiciones, el juez designará a una persona solvente y de buenos antecedentes, previa audiencia del Ministerio
Fiscal.

Las funciones del defensor están inicialmente limitadas al amparo y representación del desaparecido en juicio, y a la gestión de
negocios que no admitan demora sin causar perjuicio grave. Se trata de una intervención de carácter cautelar, cuyas facultades
deben estar claramente delimitadas por el auto judicial.

Ø LA DECLARACIÓN LEGAL DE AUSENCIA

Constituye la segunda fase del proceso jurídico ante la desaparición de una persona. Debe formalizarse mediante auto judicial y
requiere una publicidad especial del expediente, a través del (BOE), periódicos y emisoras de radio, con el fin de garantizar el
conocimiento público de la situación.

Es importante señalar que la declaración de ausencia legal no exige que previamente se hayan puesto en marcha las medidas
provisionales, como el nombramiento de un defensor. Por tanto, puede promoverse directamente.

Deben cumplirse requisitos: que haya transcurrido un 1 año desde las últimas noticias del desaparecido, o bien 3 años si existe un
apoderado.

En cuanto a las personas legitimadas para solicitar la declaración de ausencia, podrá hacerlo cualquier persona que racionalmente
estime tener algún derecho sobre los bienes del desaparecido, ya sea ejercitable en vida del mismo o dependiente de su muerte.
Además, el Ministerio Fiscal y los familiares tienen la obligación de promoverla. Específicamente, pueden solicitarla el cónyuge no
separado legalmente, los parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, y el propio Ministerio Fiscal, ya sea de oficio o a partir
de una denuncia.

Los efectos jurídicos: En primer lugar, conlleva el nombramiento de un representante legal del ausente. Además, si existen hijos
menores, la patria potestad será ejercida exclusivamente por el cónyuge presente. En los matrimonios sujetos a régimen de
gananciales, el cónyuge podrá solicitar la separación de bienes.
Las funciones del representante incluyen la representación legal del ausente, la búsqueda de su paradero, la protección y
administración de su patrimonio y el cumplimiento de sus obligaciones.

Ø LA DECLARACIÓN DE FALLECIMIENTO

Se da oficialmente por muerto al ausente, aunque no exista una certeza absoluta de su fallecimiento. Se trata de una figura jurídica
basada en la presunción, lo que implica que no se excluye la posibilidad de que la persona declarada fallecida reaparezca.

a) Requisitos

Para que proceda la declaración judicial de fallecimiento, debe publicarse en el BOE, en medios de prensa escrita y en la radio.
En cuanto a los plazos, existen varias situaciones:

• Si la desaparición ha ocurrido en circunstancias de riesgo especial (como terremotos, naufragios, guerras, accidentes
aéreos o situaciones de violencia grave), bastará con que transcurra 2 años. Se establece un 1 año en los casos de
violencia contra la vida, y 3 meses si se trata de un siniestro.

• En los supuestos generales, es decir, cuando la desaparición no ha tenido lugar en condiciones de especial riesgo, el
plazo exigido será de 10 años desde las últimas noticias del desaparecido. Este se reduce a 5 años si al cumplirse ese
tiempo la persona ausente ya había alcanzado los 75 años de edad.

b) Efectos de carácter patrimonial

La declaración de fallecimiento da lugar a la apertura de la herencia del ausente. Sin embargo, debido a que existe la posibilidad
de que el declarado fallecido reaparezca, la ley establece algunas restricciones de carácter cautelar:

- Los herederos están obligados a formalizar notarialmente un inventario detallado de los bienes muebles y una
descripción de los inmuebles del declarado fallecido.

- Durante los 5 años posteriores, los herederos no podrán disponer de dichos bienes a título gratuito, aunque sí podrán
hacerlo a título oneroso.

Estas limitaciones dejarán de aplicarse si se acredita de manera efectiva la muerte del ausente.

c) Efectos de índole personal: el matrimonio del declarado fallecido

El matrimonio se disuelve por la declaración de fallecimiento de uno de los cónyuges, así como por el divorcio. Por tanto, el
cónyuge presente queda legalmente habilitado para contraer nuevo matrimonio.

d) La reaparición del declarado fallecido

En caso de reaparición, el ausente declarado fallecido tiene derecho a recuperar sus bienes en el estado en que se encuentren,
así como a recibir el precio de los que hayan sido vendidos o los bienes adquiridos con ese precio. No podrá reclamar las
rentas, frutos o beneficios obtenidos durante su ausencia.

En el ámbito personal, el reaparecido también recuperará los derechos derivados de sus relaciones jurídicas previas, como,
la patria potestad sobre sus hijos. Sin embargo, no podrá ser considerado nuevamente cónyuge de su pareja anterior, aunque
esta le haya guardado fidelidad y no haya vuelto a casarse. Si ambos desean reanudar la convivencia conyugal, deberán celebrar
un nuevo matrimonio.

2. LA NACIONALIDAD:

Constituye el vínculo jurídico que integra a una persona dentro de una organización política estatal, implicando la sujeción al
ordenamiento jurídico del Estado correspondiente y el reconocimiento, por parte de este, de los derechos fundamentales y
libertades individuales del nacional.

b) Adquisición originaria y derivativa.


La nacionalidad puede ser originaria o derivativa. La nacionalidad de origen se atribuye desde el nacimiento conforme a criterios
legislativos que suelen responder al ius sanguinis (derecho de sangre) o al ius soli (derecho del suelo). Por el contrario, la
nacionalidad derivativa es aquella que se adquiere con posterioridad al nacimiento, y técnicamente se identifica con la
naturalización.

Ø LA NACIONALIDAD DE ORIGEN

a) Ius sanguinis o filiación.

La nacionalidad española de origen se atribuye al nacido de padre o madre españoles, sin que importe el lugar de nacimiento ni
la condición matrimonial de la filiación. En caso de progenitores con distinta nacionalidad, es posible que el nacido tenga doble
nacionalidad si así lo prevé la legislación del otro progenitor.

b) Ius soli o nacimiento en España.

La legislación española contempla varios supuestos de atribución de la nacionalidad por ius soli:

1. Nacidos en España de padres extranjeros, si al menos uno de ellos también nació en territorio español.
2. Nacidos en España cuyos padres carezcan de nacionalidad o cuya legislación no atribuya nacionalidad al hijo.
3. Nacidos en España cuya filiación no esté determinada (por ejemplo, un recién nacido abandonado).

c) Adopción de menores extranjeros por españoles. El menor extranjero adoptado por un ciudadano español adquiere la
nacionalidad española de origen si la adopción ocurre antes de los 18 años.

d) Posesión de estado. La posesión continuada de la nacionalidad durante 10 años, con buena fe y en virtud de título inscrito en
el Registro Civil, consolida la nacionalidad, incluso si el título que la originó fuera nulo.

Ø LA NACIONALIDAD DERIVATIVA

Se refiere a la adquisición de la nacionalidad española por personas que no eran españolas de origen. Puede realizarse por
opción, carta de naturaleza o residencia.

a) Opción.
Es una vía dirigida a personas vinculadas a España pero que no cumplen los requisitos para ser consideradas españolas de
origen. Se aplica en casos como:

• Filiación o nacimiento en España reconocidos después de los 18 años.


• Adopción de mayores de edad.
• Sujeción a patria potestad de un español.
• Descendientes de españoles de origen nacidos en España.

Los plazos varían según el supuesto: en general, deben ejercerse dentro de los 2 años desde el hecho que permite optar; en
algunos casos no hay límite de edad.

b) Carta de naturaleza.
Regulada en el artículo 21 del Código Civil, se concede por Real Decreto, de manera discrecional, a quienes acrediten
circunstancias excepcionales.

c) Naturalización por residencia.


Es la vía más común. Requiere residencia legal, continuada e inmediatamente anterior a la solicitud. Los plazos varían:

• 10 años.
• 5 años: refugiados.
• 2 años: nacionales de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal y sefardíes.
• 1 año: para nacidos en España, quienes hayan estado bajo tutela de españoles, casados con españoles, viudos de
españoles y descendientes de españoles exiliados.

La residencia por sí sola no garantiza la concesión, que depende de la valoración del Ministerio de Justicia. El solicitante debe
demostrar buena conducta cívica e integración en la sociedad.
d) Requisitos comunes para la adquisición derivativa.

1. Jura o promesa de fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y leyes (mayores de 14 años).


2. Renuncia a la anterior nacionalidad, salvo para nacionales de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea
Ecuatorial y Portugal.
3. Inscripción en el Registro Civil español.

Estos requisitos deben cumplirse en un plazo de 180 días desde la notificación de la concesión, bajo pena de pérdida de efecto.

La atribución de la vecindad civil

Determina la aplicación del Derecho común o del Derecho foral propio de determinadas CCAA. En el caso de los hijos, para
atribuir la vecindad civil se debe partir de si ambos padres comparten la misma vecindad o no. Si la vecindad de ambos coincide,
se aplica el criterio del ius sanguinis como norma fundamental de atribución. Por el contrario, si los progenitores tienen
vecindad distinta, el criterio prioritario será el lugar de nacimiento (ius soli) y, subsidiariamente, la vecindad común más reciente
de los progenitores. En todo caso, si los padres atribuyen expresamente al hijo la vecindad civil de cualquiera de ellos, dicha
atribución prevalece.

Además, el menor que haya cumplido 14 años podrá optar por la vecindad del lugar de nacimiento o por la última vecindad civil
de cualquiera de sus padres. Por otro lado, la residencia habitual también es tenida en cuenta como criterio para la adquisición
de vecindad civil, conforme a lo previsto en la legislación vigente.

La coincidencia de vecindad en los padres: el ius sanguinis: Cuando ambos padres tienen la misma vecindad civil, el artículo
14.2 del Código Civil establece que los hijos nacidos de dichos padres tendrán también esa vecindad, ya sea de Derecho común o
de alguno de los derechos forales. En este supuesto, el ius sanguinis actúa como criterio determinante, lo que no sucede en los
casos en que la vecindad de los progenitores es diferente.

La distinta vecindad de los padres o progenitores:

a) Atribución de vecindad por los padres


El artículo 14.3 del Código Civil establece que los padres, o el que tenga atribuida la patria potestad, podrán asignar al hijo la
vecindad civil de cualquiera de ellos dentro del plazo de 6 meses desde el nacimiento o la adopción. Este plazo tiene como
finalidad evitar decisiones unilaterales o abusivas en momentos delicados como el postparto. Así, se busca que la atribución de
la vecindad sea fruto de un acuerdo conjunto entre ambos progenitores.

Para garantizar esta finalidad, el encargado del Registro Civil debe exigir la actuación concorde de ambos padres, aunque la
vecindad elegida coincida o no con la del lugar de nacimiento. En caso de desacuerdo, será el juez quien resuelva conforme a los
criterios del mismo artículo 14.3.

El domicilio:

Se refiere al lugar donde una persona tiene su residencia habitual. El CC, establece que el domicilio de una persona natural, a
efectos civiles, es el lugar de su residencia habitual. Este dato es fundamental para ejercer derechos y cumplir obligaciones
legales.

Clases de domicilio:

a) Domicilio real: corresponde al lugar de residencia habitual de la persona.


b) Domicilio legal: fijado por ley en determinados casos, como el de los menores de edad, personas con discapacidad o
diplomáticos.
c) Domicilio procesal: es el domicilio designado por las partes en un procedimiento judicial para recibir notificaciones y
citaciones; puede ser, por ejemplo, la oficina del procurador.
d) Domicilio electivo: es aquel que se designa contractualmente para efectos concretos, como recibir notificaciones en el marco
de una relación jurídica (por ejemplo, un contrato bancario).

4. EL REGISTRO CIVIL.

a) Introducción
Las relaciones sociales requieren con frecuencia la posibilidad de acreditar de forma segura y objetiva determinadas
circunstancias personales, como la edad, el estado civil, la capacidad jurídica o la existencia de vínculos familiares. Este fichero
es el Registro Civil, que tiene como función principal la inscripción de los actos que afectan al estado civil de las personas.

No se limita exclusivamente a los estados civiles, sino que también incluye hechos jurídicos de naturaleza diversa que afectan a
la persona “En el Registro Civil se inscribirán los hechos concernientes al estado civil de las personas y aquellos otros que
determine la ley”.

Datos inscribibles:

- El nacimiento
- La filiación
- El nombre y los apellidos
- La emancipación
- Las modificaciones judiciales de la capacidad, así como situaciones concursales (concurso, quiebra, suspensión de
pagos)
- Las declaraciones de ausencia o fallecimiento
- La nacionalidad y la vecindad civil
- La patria potestad, tutela y otras formas legales de representación
- El matrimonio
- La defunción
TEMA 8: EL OBJETO DE LA RELACIÓN JURÍDICA: LOS BIENES. LOS FRUTOS. EL PATRIMONIO

1. El objeto de la relación jurídica.


2. Los bienes y los frutos.
3. El patrimonio.

1. EL OBJETO DE LA RELACIÓN JURÍDICA:

Un bien o una cosa es cualquier realidad corporal o ideal (no corporal), susceptible de:

- Ser objeto de transacción.


- Apropiación (atribución de una persona).
- Valoración (tener un valor económico).

Debemos diferenciar los derechos reales de los derechos de créditos. Los derechos reales son aquellos que poseen las personas
sobre las cosas, mientras que los derechos de créditos son los derechos que una persona puede exigir al deudor.

2. LOS BIENES Y LOS FRUTOS.

Los bienes son cualquier componente del patrimonio de una persona evaluables económicamente. CLASES:

1. BIENES INMUEBLES: son los bienes de situación fija en el espacio:

- Por naturaleza: la tierra y todo aquello unido a ella de forma natural.


- Por incorporación: todo lo que esté unido a un bien inmueble, de forma que no pueda separarse sin quebrantamiento.
- Por destino: bienes muebles convertidos en inmuebles por su fin.
- Por analogía: concesiones administrativas y derechos reales sobre inmuebles.

CARACTERÍSTICAS: mayor identificabilidad, mayor perdurabilidad y mayor valor económico.

2. BIENES MUEBLES: son los bienes susceptibles de desplazamiento. También se consideran bienes
muebles las pensiones o rentas.

3. DISTINCIÓN POR RAZÓN DE LAS CUALIDADES DEL BIEN:

- Bienes consumibles: desaparición al utilizarlo.


- Bienes fungibles: pueden ser sustituidos por otros de la misma naturaleza y especie.
- Bienes infungibles: bienes identificados con características propias.
- Bienes divisibles: partes resultantes de igual especie e idéntica función y valor.

4. BIENES DE DOMINIO PÚBLICO: son bienes cuya titularidad es pública, es decir de la AAPP.

- Bienes demaniales: son bienes de dominio público: a) destinados al uso público; b) pertenecen al Estado únicamente, y
son destinados a algún servicio público. SON INALINEABLES, INEMBARGABLES E IMPRESCINDIBLES.
- Bienes patrimoniales: son bienes del estado de propiedad privada.

® LOS FRUTOS: es todo rendimiento o producto que genera cualquier cosa, conforme a su destino económico y sin
alteración de su sustancia. CLASES:

- Naturales son las producciones espontáneas de la tierra, y las crías y demás productos de los animales.
- Industriales son los que producen de cualquiera especie a beneficio del cultivo o del trabajo.
- Civiles, son los que provienen de las relaciones jurídicas (rentas)

CARACTERÍSTICAS: PERIOCIDAD, ACCESORIO DEL BIEN PRINCIPAL E INDEPENDENCIA DEL BIEN MATRIZ.
3. EL PATRIMONIO:

Es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones de contenido económico, que son evaluables económicamente. Se divide en
dos:

- DERECHOS SUBJETIVOS (ACTIVO PATRIMONIAL): derechos de crédito como acreedor, es la valoración económica
derivada del propio derecho; derechos reales como la propiedad, usufructo, hipotecas… es la valoración económica
derivada del valor del bien.
- DEUDAS (PASIVO PATRIMONIAL): son las obligaciones que disminuyen el valor económico del patrimonio.

CLASES:

a) Personal: constituye en torno a una persona y le acompaña hasta su muerte.


b) Separados: se refiere a la herencia aceptada a beneficio de inventario, o el patrimonio protegido de personas con
discapacidad.
c) Interinos: situación de incertidumbre sobre el patrimonio de los concebidos no nacidos, ausentes…
d) De destino: es el destinado a una finalidad, como a una fundación o colecta.
e) Colectivos: pertenece a un grupo de personas, como lo son los bienes gananciales entre cónyuges.
TEMA 9: LAS PERSONAS JURÍDICAS. LAS ASOCIACIONES Y LAS FUNDACIONES

1. Las personas jurídicas: concepto y clases.


2. Las asociaciones y las fundaciones.

1. LAS PERSONAS JURÍDICAS:

Son aquellas organizaciones (ficción jurídica) formadas para la realización de fines colectivos y permanentes, con autonomía y
capacidad de autoorganización, con una finalidad concreta.

SUJETOS CON PERSONALIDAD JURÍDICA PROPIA:

- Con capacidad jurídica propia (titular de derechos y obligaciones).


- Con responsabilidad propia (contractual y extracontractual).
- Ejercicio de la capacidad a través de sus órganos de gestión y representación: Órganos unipersonales (presidente y
secretario); Órganos colegiados (asamblea general, junta directiva, consejo de administración).

Se necesita un reconocimiento legislativo de otorgamiento de personalidad jurídica:

- Por Ley o por libre iniciativa a través de un acta constitucional.


- Otorgamiento en documento público (sociedades mercantiles).
- Inscripción en el registro correspondiente.

CLASES:

A) DE DERECHO PÚBLICO: son organizaciones que participan en la soberanía o potestad pública del Estado. Se incluye el
Estado y la Iglesia, las entidades públicas territoriales como la provincia y el municipio y las entidades públicas
institucionales.

B) DE DERECHO PRIVADO: pueden ser de utilidad pública si persiguen un fin de interés general; o de utilidad privada si
persiguen fines privados. Como las sociedades que tienen una finalidad lucrativa, las asociaciones que no tienen una
finalidad lucrativa o las fundaciones que tienen un interés general.

DERECHO PÚBLICO:

CORPORACIONES: son personas jurídicas de derecho público, creadas y reconocidad por la Ley. Estan estructuradas en el
sistema político social (Estado, CCAA, municipios, provincias, universidades públicas…). Es decir, son instituciones de la AAPP.

DERECHO PRIVADO:

SOCIEDADES: son personas jurídicas de derecho privado formada por la libre iniciativa de los particulares. Se constituye de una
agrupación de personas, denominados socios que pueden ser personas físicas o jurídicas. Además, tienen un patrimonio común
proveniente de las aportaciones de los socios, denominado capital social. Persiguen un interés particular, y tienen una finalidad
lucrativa, mediante obtención de gananciales o beneficios.

ASOCIACIONES: son personas jurídicas de derecho privado formada por una agrupación de personas denominadas socios o
asociados. Que tienen un fin de interés público o privado. Sin ninguna finalidad lucrativa.

FUNDACIONES: son personas jurídicas de derecho privado, con un conjunto de bienes denominado patrimonio fundacional. Que
persiguen un fin de interés general, con ayuda de contraprestaciones públicas.

2. ASOCIACIONES Y FUNDACIONES:

ASOCIACIONES: Es un acuerdo de tres o más personas físicas o jurídicas. El derecho de asociación es un derecho fundamental
reconocido en la CE.
Para la constitución de una asociación se necesita un acta constitutiva, que es un documento que deja constancia de la voluntad
común de los asociados. Debe componer, como un documento público o privado, con un contenido mínimo y la aprobación de
los estatutos mínimos.

ADQUISICIÓN DE PERSONALIDAD JURÍDICA:

- Otorgamiento de acta constitutiva.


- Inscripción en el registro de asociaciones.
- Responsabilidad personal y solidaria.

ASOCIADOS O SOCIOS:

- Libre derecho a asociarse.


- Carácter personal e intransmisible.
- Derechos y deberes.

FUNDACIONES: derecho de fundación para fines de interés general.

Para la constitución se necesita una declaración de voluntad del fundador, una dotación de un patrimonio adscrito a un fin y una
finalidad de interés general.

ADQUISICIÓN DE PERSONALIDAD JURÍDICA:

Se adquiere desde la inscripción de la estructura pública.

ÓRGANOS DIRECTIVOS:

- Patronato: órgano colegiado de gestión y administración.


- Protectorado: órgano público.

Los fundadores tienen una mera función honorífica y pueden ser patronos.

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