Agua Neuquen
Agua Neuquen
Legislatura Provincial
Ley 899
Código de Aguas
Publicada: 24/10/1975
CÓDIGO DE AGUAS
TÍTULO I:
DISPOSICIONES GENERALES
a) Los ríos que nacen y mueren dentro de los límites provinciales, sus cauces y las
demás aguas -sean o no navegables- que corren por cauces naturales, y toda otra
agua que tengan o adquiera la aptitud de satisfacer usos de interés general.
c) Las demás aguas que surgen en los terrenos de los particulares, cuando
constituyan curso de agua por cauces naturales.
Art. 4. – Nadie podrá utilizar el agua pública -salvo en la hipótesis del art. 8, párr.
1- para usos especiales, sin ser titular de un permiso o concesión.
a) El abastecimiento de poblaciones.
b) La irrigación.
e) La energía hidráulica.
f) Fijar los cánones de riego y toda otra contribución derivada del uso y
aprovechamiento de las aguas.
g) Imponer las multas prescriptas por este código -dentro de los márgenes
previstos- considerando como causal de agravación la reincidencia.
j) Intervenir y proveer -en igual forma- sobre todos los usos, actos y hechos que
puedan tener relación con el régimen del agua pública, la defensa y conservación
de los cauces y riberas.
Art. 9. – A los fines del artículo anterior no se tendrá en cuenta, como factor
determinante de la índole del uso, el empleo de maquinarias, salvo que la potencia,
caudal de absorción y régimen de las mismas, signifique -por sí sola- una
demostración de uso no doméstico. En tal supuesto no podrá considerarse uso
doméstico, aunque el agua no sea destinada a fines de lucro, elaboración,
producción, desarrollo o terminación de productos.
Art. 11. – Salvo los casos previstos en la primera parte del art. 8, todo uso del agua
pública para abastecimiento de poblaciones, irrigación, industrias, energía
hidráulica, usos medicinales o estanques y piletas, deberá ser objeto de concesión.
Art. 13. – Las concesiones que este código establece se reputan siempre
temporarias, su duración será la que se establezca reglamentariamente para cada
tipo de aprovechamiento.
Art. 14. – El uso del agua pública podrá ser suspendido temporariamente, también
en los siguientes casos:
Art. 16.– No puede efectuarse ninguna cesión parcial o total de una concesión, sin
autorización previa de los Dirección de Aguas, y en ningún contrato de concesión
podrá incluirse cláusula alguna que obstaculice o impida las suspensiones o
revocatorias que la administración pueda disponer por razones de interés público, o
según las previsiones expresas de este código.
a) Por renuncia.
d) Por razón de expropiación, por causa de utilidad pública calificada en cada caso
por ley, en favor de otro aprovechamiento.
Sólo en el caso del inc. d), habrá lugar a una indemnización adecuada. La misma
será fijada por la Dirección General de Agua y Energía Eléctrica, de cuyo monto
podrá recurrirse jerárquicamente ante el Poder Ejecutivo, y en caso de
disconformidad con lo que éste resuelva, peticionarse su fijación judicial.
TÍTULO III:
OBRAS HIDRÁULICAS
Art. 18. – Las obras hidráulicas de todo tipo, construidas para aprovechamiento de
aguas públicas, serán de propiedad de quien las construyó, en tanto las use
exclusivamente en su beneficio. En ningún caso el particular que construyó dichas
obras estará obligado a soportar un uso común con terceros sin previa
indemnización proporcional en la medida en que se propone el uso por personas
físicas o jurídicas.
Art. 19.– Cuando las obras hidráulicas se usen por varias personas, deberán ser
transferidas al dominio público, afectadas por ley especial y previa indemnización,
cesando desde ese momento el dominio privado que se originó al construirse la
obra por un particular para su exclusivo uso.
Art. 20. – Si los derechos sobre las obras no son de dominio sino los que
corresponden al titular de una servidumbre, se aplicarán las mismas reglas
precedentes. Si las obras sirven a una sola persona, la servidumbre será civil si la
aprovechan más de una (1), será administrativa y de interés público.
TÍTULO IV:
REGISTRO Y CATASTRO DE LOS DERECHOS DE AGUAS
Art. 21.– Quienes hagan uso o aprovechen las aguas públicas -por concesión o
permisos- deben inscribirse en el Registro de Derechos de Aguas, que llevará la
Dirección de Aguas, en la forma que prescriben sus reglamentos.
Art. 26. – Las demás relaciones jurídicas vinculadas con la propiedad, el uso o la
constitución de derechos sobre las aguas, se regulan por las normas y
procedimientos comunes y los medios ordinarios. En los trámites administrativos se
seguirá un procedimiento preferencial. La vía jerárquica para recurrir de las
resoluciones de la Dirección de Aguas -cuando no exista otra previsión- será por
ante la Dirección General de Agua y Energía Eléctrica y de las decisiones de ésta
ante el Poder Ejecutivo de la provincia. Agotada ésta, de la resolución del Poder
Ejecutivo podrá apelarse al Tribunal Superior de Justicia como lo dispone el art.
134, inc. 17, de la Constitución.
TÍTULO V:
SECCIÓN I:
ABASTECIMIENTO DE POBLACIONES
Art. 29. – Sin perjuicio de los poderes de policía de los organismos municipales,
corresponde a la Dirección de Aguas el control del líquido destinado a bebida para
las poblaciones, controlando su potabilidad. Cuando se trate de instalaciones
provisorias de la índole de las mencionadas en el artículo anterior, queda entendido
que las mismas no se harán efectivas sin que previamente los solicitantes
demuestren las condiciones de potabilidad del agua captada, ya sea en su estado
natural o después de haber sido tratada.
SECCIÓN II:
IRRIGACIÓN
Art. 32. – Para otorgar concesiones para uso de agua para irrigación, es menester
que se reúnan las siguientes condiciones:
b) Que el curso de agua del cual se solicita la concesión tenga caudal disponible.
Art. 34. – La dotación de riego debe establecerse en función del volumen de agua
necesario para asegurar el desarrollo y completar el ciclo vegetativo normal de los
cultivos en la respectiva zona de implementación de los mismos. La Dirección de
Aguas podrá variar la dotación de riego cuando las condiciones climáticas o las
necesidades de los cultivos lo aconsejen. Reglamentariamente se determinará la
dotación mínima por regiones o sistemas de riego.
Art. 35. – La dotación mínima que determinen las normas reglamentarias deberá
ser acreditada cuando las condiciones agronómicas de la respectiva zona así lo
exijan.
Art. 36. – Los titulares de concesiones para irrigación -en zonas rurales- tendrán
derecho a almacenar el agua para bebida humana y para atender abrevaderos de
animales, sujetándose a los reglamentos que dicte la Dirección de Aguas. De igual
manera podrán construir y utilizar estanques para reservar excedentes de riego o
para acrecer el caudal de éste, en beneficio de una mayor racionalidad en el
servicio.
SECCIÓN III:
Art. 37.– A los fines de este código, se entienden por aguas terapéuticas, termales
o minerales, aquellas que han sido clasificadas como tales por la autoridad sanitaria
provincial y, en general, todas aquellas que por su composición química, o
propiedades físicas o físico-químicas distintas de las aguas comunes, tienen
características que les confieren una acción medicamentosa.
Art. 38. – La Dirección de Aguas podrá disponer análisis de las aguas cuando lo
juzgue necesario y tomará los recaudos pertinentes para evitar que se distribuyan o
expendan aguas con la calificación de terapéuticas, termales o minerales, si no
proceden de un origen debidamente certificado y controlado.
Art. 39. – Toda persona puede solicitar permiso para explotar heredades de
dominio provincial o municipal a los fines del alumbramiento de aguas termales,
terapéuticas o minerales. Cuando se trate de terrenos de propiedad privada,
regirán las normas relativas a la exploración de aguas subterráneas.
Art. 41.– Las normas de esta sección se aplicarán también a los fangos y aguas
radioactivas o terapéuticas. En el caso de determinarse la existencia de aguas o
fangos radioactivos, deberá formularse la denuncia respectiva a la Dirección
Nacional de Energía Atómica, a los fines pertinentes.
SECCIÓN IV:
Art. 42.– Queda prohibido contaminar -en forma directa o indirecta- aguas públicas
o privadas, sean éstas corrientes o dormidas, exteriores o subterráneas, mediante
el empleo o utilización de sustancias de cualquier índole o especie que fueren, si
tales sustancias, sea por infiltración o por acarreo, contaminasen las aguas y
pudieran afectar la vida o salud de personas o animales o fueren nocivas para la
vegetación o para la calidad del suelo. La violación de esta prohibición implicará
una infracción grave que será sancionada con multa de cien (100) a cinco mil
(5000) pesos ley, o arresto de diez (10) a treinta (30) días, la primera vez,
sanciones que serán duplicadas en caso de reincidencia, todo ello sin perjuicio de la
inmediata cesación de la actividad prohibida, pudiéndose requerir para esto el
auxilio de la fuerza pública, si fuera menester.
SECCIÓN V:
USOS INDUSTRIALES
Art. 46.– Se entiende por uso industrial de las aguas -a los fines de este código- el
empleo del agua como materia a ser incorporada a los productos elaborados, o
como refrigerante, o como medio de lavado o separación de materiales.
Art. 47.– Las concesiones para industria caducan sin derecho a indemnización
alguna:
Art. 48.– La utilización para usos industriales queda limitada a las necesidades
justificadas de la industria. Las concesiones se otorgan con afectación a la persona
física o jurídica propietaria de la industria, para la cual se acuerda la misma, y no
con referencia a los inmuebles donde ésta es ejercida, de modo que si la industria
se traslada a otro inmueble, el concesionario podrá continuar gozando de la
concesión; en este último caso, siempre que pueda seguir surtiéndose de la misma
fuente de provisión de aguas.
Art. 49.– La concesión de aguas para uso industrial podrá ser transferida en
conjunto, con la universalidad de bienes que constituyen la industria a que está
afectada. Pero ello no podrá hacerse sin previo conocimiento y conformidad de la
Dirección de Aguas.
SECCIÓN VI:
ENERGÍA HIDRÁULICA
Estas concesiones serán para fines privados o para prestar un servicio público.
Art. 52.– Las concesiones serán otorgadas por el Poder Ejecutivo, previo al informe
de la Dirección de Aguas, la cual en su reglamentación establecerá las condiciones y
requisitos que deben reunir los pedidos, el monto o caudal de aguas que se podrá
usar a este fin, los cánones a pagar y demás elementos de juicio que permitan
establecer la utilidad del uso y la inexistencia de perjuicios para terceros.
Art. 55.– Será necesaria una ley especial, cuando se requiera para la producción de
la energía eléctrica o el aprovechamiento de la energía hidráulica, verter las aguas
de una cuenca en otra u otras, o desviarlas en una longitud de no menos de veinte
(20) kilómetros medida de acuerdo a la dirección resultante de álveo natural.
Art. 56.– Se consideran concesiones del uso de agua pública, para estanques y
piletas, las destinadas a la piscicultura y natatorios.
Art. 57.– Estas concesiones serán otorgadas por el Poder Ejecutivo, previo informe
de la Dirección de Aguas, la cual en sus reglamentos establecerá las condiciones
que deben reunir las solicitudes, el caudal a suministrar, el canon correspondiente y
las condiciones de purificación de aguas arrojadas o desagotadas, en concordancia
con el art. 43 y concordantes.
Art. 58.– El plazo de la concesión se fijará en el decreto que lo conceda, y ella
caducará:
TÍTULO VI:
SECCIÓN I:
GENERALIDADES
Art. 59.– A los efectos de este código, se entiende por aguas subterráneas todas
aquellas que están debajo de la superficie de la tierra y cuyo alumbramiento se
produzca mediante perforación. La Dirección de Aguas podrá establecer la zona o
zonas en las cuales quedan sujetas a tutela de esa repartición la exploración,
extracción y utilización de las aguas subterráneas.
Art. 60.– El código respeta -aun en las mencionadas zonas- los derechos adquiridos
sobre las aguas subterráneas, hasta la fecha de la promulgación del mismo.
Art. 62.– No pueden efectuarse pozos con propósito de drenaje, si las aguas no se
vierten a un colector común que posea el mismo fin, habilitado a tal efecto por la
autoridad correspondiente, ni con fines de desagüe cloacal que pueda producir la
contaminación de las aguas subterráneas. La Dirección de Aguas está facultada
para disponer el inmediato cegamiento de tales obras, sin perjuicio de las multas
que correspondan, y que se graduarán entre cien (100) y dos mil (2000) pesos ley,
según la gravedad del caso. En los supuestos de reincidencia podrá aplicarse
arresto de diez (10) a treinta (30) días.
Art. 64.– En cualquier momento en que se estableciera que las aguas subterráneas
son terapéuticas, termales o minerales, deberán adoptarse las medidas previstas
en la sección respectiva de este código. Cuando se tratara de aguas radioactivas, se
aplicará lo dispuesto por el art. 41.
SECCIÓN II:
Art. 66.– Desde la fecha de promulgación de la presente ley nadie podrá iniciar la
construcción de un pozo para alumbrar aguas subterráneas, sin previo permiso de
la Dirección de Aguas. Este organismo reglamentará las condiciones y requisitos de
la solicitud y de la autorización respectiva.
Art. 67.– Las obras de perforación realizadas sin ese permiso serán cegadas, sin
perjuicio de la imposición de las mismas penalidades previstas en el art. 62.
Art. 69.– Los pedidos de perforación deberán notificarse a los titulares de las dos
(2) perforaciones más próximas y -en su caso- a los usuarios de la vertiente natural
o artificial que pueda ser afectada por esas obras.
Art. 70.– Los permisos de perforación no podrán otorgarse con referencia a lugares
en donde existan permisos de exploración o pertenencias mineras, o permisos de
exploración o concesiones temporales de explotación de la ley nacional 17319 o
actividades regidas por el decreto ley 22447/1956, o lugares declarados exentos de
soportar servidumbres mineras por expresa disposición del Código de Minería o
reservados por ley para fines específicos.
SECCIÓN III:
DE LA EXPLORACIÓN
Art. 72.– Llámase exploración -a los fines de este código- a los estudios,
investigaciones y trabajos que se realicen con el fin de alumbrar aguas
subterráneas, tanto de carácter hidrogeológico, geofísico, geoeléctrico u otros
similares, que se llevan a cabo sin alterar sustancialmente la superficie del terreno,
y dentro de los límites y según las normas de esas técnicas.
SECCIÓN IV:
DE LA CONCESIÓN
Art. 76.– El aflorador de aguas subterráneas que actuó con los permisos
pertinentes y de conformidad a las disposiciones de este código y normas
reglamentarias, tendrá derecho a que se le otorgue una concesión para cualquiera
de los aprovechamientos previstos en este código y conforme con las prescripciones
del mismo, acordes a cada caso y forma de utilización. La concesión deberá ser
solicitada por el aflorador dentro del plazo de dos (2) años de ocurrido el
alumbramiento, caducando automáticamente el derecho si no se lo ejercitase en el
mencionado período.
Art. 79.– Durante los trabajos de exploración para el afloramiento de las aguas y -
en su caso- hasta un máximo de cuatro (4) años a contar desde el otorgamiento
del permiso de exploración, el propietario de la superficie soportará la realización
de tareas como una servidumbre administrativa que la Dirección de Aguas puede
imponer. En caso de indemnización, ésta correrá a cargo del permisionario.
TÍTULO VII:
Art. 80.– A los efectos de la utilización integral y racional del agua pública para
energía y riego y de la regulación de la misma, evitando su acción, dañosa o
perjudicial, y preservando los terrenos, podrán concederse las autorizaciones
conducentes a la construcción de depósitos y lagos artificiales. Esta norma incluye
las represas a las que alude el art. 2645 del Código Civil.
Art. 81.– La Dirección de Aguas reglamentará las condiciones que deben reunir las
propuestas para la construcción de tales reservorios, como asimismo las normas a
que se ajustará su construcción, pudiendo incorporar, además, cláusulas especiales
en los respectivos títulos de concesión, teniendo en cuenta los objetivos previstos
en el artículo anterior.
Art. 84.– Al término de la concesión, o si ésta caducara por alguna de las causas
previstas en este código, las obras ingresarán al patrimonio de la provincia. Si ésta
hubiera contribuido a su realización, el valor actual de las mismas -a los fines de la
compensación al concesionario- se disminuirá en un cincuenta por ciento (50%). Si
no hubiere contribuido, se establecerá como compensación por todo concepto el
valor actual de las obras.
TÍTULO VIII:
Art. 87.– Sobre toda propiedad beneficiada por las leyes de desagüe y
mejoramiento integral, pesa la carga de contribuir proporcionalmente a los gastos
de conservación y funcionamiento, como asimismo al costo de la construcción
inicial. La Dirección de Aguas establecerá la forma de pago de tales contribuciones,
como asimismo convendrá los plazos y determinará proporciones en relación con
los beneficios.
Art. 88.– La Dirección de Aguas fijará anualmente el canon que deben pagar los
propietarios de inmuebles ya beneficiados por obras de desagüe o de mejoramiento
integral construidas a la fecha de la promulgación de este código.
Art. 89.– Cuando fuere necesario realizar obras de reparación de carácter urgente,
los usuarios podrán efectuarlas sin el permiso o autorización previas, sobre todo si
por desmoronamientos u otras causas, se produjeran obstrucciones peligrosas,
pero deberán dar cuenta a la Dirección de Aguas, en lo posible durante la
realización de tales trabajos.
TÍTULO IX:
OBRAS DE DISTRIBUCIÓN
Art. 90.– A los efectos de este código, se tienen por obras de distribución:
a) Los canales.
c) Las acequias.
d) Los desagües.
e) Los drenajes.
TÍTULO X:
OBRAS DE DEFENSA
Art. 93.– A los fines de lo previsto en el art. 2643 del Código Civil, los propietarios
ribereños deberán solicitar permiso previo a la Dirección de Aguas para realizar
obras de defensa o preservación en cualquier curso de agua.
Art. 96.– Si un curso natural del dominio público cambiara por acción natural -o por
culpa de terceros- su dirección y ubicación, en especial en cuanto a su cauce, la
reconducción de las aguas a su antiguo cauce requiere el permiso previo de la
Dirección de Aguas.
Art. 97.– La Dirección de Aguas podrá ordenar -o realizar a costa del propietario
ribereño- las obras de destrucción de defensa no autorizadas, o justificadas por
casos de emergencia. Todos los daños resultantes de tales obras, durante la
existencia de las mismas o como consecuencia de su demolición, serán a cargo del
ribereño que las realizó sin permiso.
Art. 98.– Los principios generales que rigen las situaciones creadas con referencia a
obras de defensa surgen del Código Civil en especial de los arts. 2642, 2643, 2644,
2646 y 2653. Tales normas y las de este título regularán la acción de los
propietarios ribereños. Toda indemnización por daños debe reclamarse ante la
justicia de primera instancia en lo civil.
Art. 99.– Cuando las obras de defensa a realizar sean de importancia, la Dirección
de Aguas podrá obligar, a los propietarios ribereños que se beneficiarán con ellas, a
costearlas, proporcionalmente. Esta proporción se calculará con relación a la
utilidad que cada uno obtendrá de tales trabajos.
TÍTULO XI:
Art. 100.– La Dirección de Aguas establecerá -en el plazo de dos (2) años desde la
fecha de promulgación de este código- el aforo del agua pública, y con mayor
precisión en los cuatrimestres críticos de estiaje.
Una vez establecido este aforo, la Dirección de Aguas efectuará aforos sucesivos
cada cinco (5) años, cuyos resultados serán tomados como definitivos al cumplirse
cada período, y que reactualizarán los anteriores.
Art. 101.– Si al establecerse un nuevo aforo quinquenal del caudal ordinario del río
resulta un sobrante de agua, el mismo podrá distribuirse proporcionalmente entre
las concesiones.
Art. 102.– Si resultara que el caudal ordinario de agua no es suficiente para cubrir
todos los derechos reconocidos, se distribuirá proporcionalmente entre las
concesiones acordadas, hasta restablecer el equilibrio entre tales derechos y el
caudal ordinario del río.
Art. 103.– Lo dispuesto en los artículos anteriores regirá aun cuando se logre un
aumento de caudal a consecuencia de la ejecución de obras de embalse o de
perfeccionamiento de los sistemas de derivación y distribución. La Dirección de
Aguas, en este caso, podrá acordar nuevamente la provisión de agua a los usuarios
que hubieran sido privados de ella, partiendo de un orden cronológico descendente.
Art. 106.– El pago de la regalía será exigible desde la fecha del otorgamiento de la
concesión o de la autorización para efectuar trabajos, si fuera anterior. Para los
aprovechamientos actualmente en ejercicio, la obligación de pagar la regalía rige
desde la promulgación de la presente ley.
TÍTULO XII:
Art. 108.– En igual forma se resolverán los abusos o fraudes en el uso del agua por
parte de usuarios o concesionarios.
Art. 111.– En todos los casos, siempre que se sospechara la posible comisión de un
hecho que encuadre en las normas del Código Penal, se dará inmediato
conocimiento a la justicia penal, sin perjuicio de las sanciones administrativas.
Art. 112.– Toda resolución quedará firme, si no se recurre de ella dentro de los
cinco (5) días de notificada. Las notificaciones o las citaciones se harán mediante
telegrama, radiogramas o cédulas, según aparezca más seguro, fehaciente y
expeditivo. Cuando no se pudiera emplear este medio, se efectuará por la policía
del lugar más próximo al del domicilio o sitio en donde se efectúa el
aprovechamiento de las obras. Si se desconociera el nombre del infractor, bastará
formular la citación o emplazamiento con referencia al uso o a la obra de que se
trate.
Art. 113.– Cuando la cuestión se refiera al dominio de las playas, cauces o álveos, o
a la posesión o propiedad de las aguas, serán competentes, únicamente, los
tribunales de la justicia ordinaria de primera instancia. Será también competente la
justicia ordinaria, cuando la cuestión se refiera a los daños y perjuicios producidos
por la acción de un particular con respecto a terceros, o a preferencias para el
aprovechamiento de agua, fuera de sus cauces naturales, cuando la preferencia se
funde en títulos de derecho civil.
TÍTULO XIII:
Art. 114. – El Poder Ejecutivo dictará las normas correspondientes para adecuar la
organización de la Dirección General de Agua y Energía Eléctrica a los
requerimientos de este código.
Maulú - Amstein