Los recursos lingüísticos nos permiten jugar con las palabras y crear imágenes vívidas de las ideas y
emociones que queremos transmitir.
¿Qué son los recursos lingüísticos?
Los recursos lingüísticos son herramientas que utilizamos en el lenguaje para expresarnos de manera
efectiva, añadir énfasis, dar color a nuestras palabras o transmitir mensajes más allá de su significado literal.
Tipos de recursos lingüísticos y ejemplos
Existen muchos tipos de recursos lingüísticos diferentes. A continuación te dejamos algunos y sus ejemplos:
1- Metáforas
Las metáforas son figuras retóricas que establecen una relación de semejanza o analogía entre dos
elementos, asociando características de uno con el otro. Por ejemplo, “Ella es un sol radiante” utiliza la
metáfora del sol para destacar la belleza y el brillo de una persona.
2- Comparaciones
Las comparaciones son recursos que establecen una relación de similitud o diferencia entre dos elementos.
Por ejemplo, “Su voz es suave como la seda” compara la suavidad de una voz con la textura de la seda.
3- Metonimia
La metonimia consiste en utilizar un término en lugar de otro con el que guarda una relación de proximidad
o contigüidad. Por ejemplo, “El plato estaba delicioso” utiliza la metonimia al referirse al contenido del plato
(comida) para expresar su calidad.
4- Onomatopeya
La onomatopeya es la creación de palabras que imitan o sugieren el sonido de aquello a lo que se refieren.
Por ejemplo, “El quiquiriquí del gallo me despertó” utiliza la onomatopeya “quiquiriquí” para representar el sonido
del animal.
5- Rimas
Las rimas son recursos lingüísticos que consisten en la repetición de sonidos al final de los versos o las
frases. Por ejemplo, “La luna brilla en la noche, su luz me ilumina y me derrocha derroche”.
¿Qué es un mapa mental?
Un mapa mental es un tipo de diagrama que permite representar distintos conceptos, palabras,
ideas, lecturas o tareas, dispuestos gráficamente de distintas maneras alrededor de una
palabra clave o concepto central.
Características de los mapas mentales
En los mapas mentales, la información se organiza de lo más importante a lo menos relevante.
Por eso, en estos esquemas hay:
Un tema central o un concepto fundamental. Es el nombre de aquello que se va a
describir o caracterizar y suele colocarse en el centro del esquema.
Conceptos principales o ideas organizadoras básicas. Son las distintas categorías que
permiten clasificar el resto de la información. Se desprenden del tema central o el concepto
fundamental y suelen mencionarse con sustantivos o construcciones sustantivas. Se
colocan sobre las líneas o en círculos o rectángulos y es recomendable que sean entre tres
y siete.
Conceptos secundarios. Son subcategorías, detalles o ejemplos que se desprenden de
los conceptos principales o las ideas organizadoras básicas. Se colocan sobre las líneas o
en círculos o rectángulos.
Líneas. Son marcas gráficas que conectan los distintos conceptos. En algunos casos,
emulan ramas de árboles o dendritas neuronales.
¿Para qué sirve un mapa mental?
Un mapa mental se puede emplear con diversos fines:
Explicar temas complejos.
Clasificar información simple o compleja.
Tomar notas de manera organizada en clase.
Sintetizar o resumir textos para hacer guías de estudio que permitan recordar mejor la
información.
Organizar proyectos y diseñar planificaciones empresariales o institucionales.
Clasificar los elementos de una lluvia de ideas.
Hacer exposiciones y capacitaciones dinámicas y didácticas.
Analizar las características de un asunto para poder tomar decisiones.
Organizar metas y objetivos.
Realizar un boceto que sirva para organizar la estructura de textos narrativos, expositivos o
argumentativos.
Tipos de mapas mentales y sus ejemplos
Los mapas mentales se clasifican según su apariencia en mapas circulares, mapas arbóreos,
mapas de arcoíris y mapas de panal:
Mapas circulares
Los mapas circulares son aquellos en los que se coloca el tema central en un círculo en el
medio del esquema. Luego se agregan los conceptos principales o las ideas organizadoras
básicas en círculos más pequeños, que están conectados al tema central mediante líneas.
En el caso de agregar conceptos secundarios, ideas, ejemplos o detalles, se colocan en
círculos que se conectan mediante líneas con el concepto anterior y son cada vez más
pequeños a medida que se alejan del tema central.
Este esquema se diferencia del diagrama de mandala, en el que los conceptos, las ideas, los
ejemplos y los detalles se colocan en círculos concéntricos.
Mapas arbóreos
Los mapas arbóreos son aquellos en los que el tema central suele colocarse en el centro del
esquema, pero también puede estar en la parte superior. Los conceptos, las ideas
organizadoras básicas, los detalles y los ejemplos se conectan mediante líneas que tienen una
forma similar a las ramas de los árboles o las dendritas cerebrales y que se van haciendo más
finas a medida que se alejan del tema central.
Este tipo de esquema fue el primer mapa mental: los otros son variaciones estilísticas de este
primer diseño.
Mapas de arcoíris
Los mapas de arcoíris son aquellos en los que se coloca el tema central en una nube a la
izquierda. De la nube se desprenden arcos de colores hacia la derecha y en ellos se colocan
los conceptos principales.
Este tipo de esquema presenta limitaciones, puesto que no se pueden añadir ideas y conceptos
secundarios, detalles, ejemplos ni información accesoria. Además, como el arcoíris tiene siete
colores, como máximo se pueden agregar siete conceptos principales y no es recomendable
que sean menos de cinco.
Mapas de panal
Los mapas de panal son aquellos esquemas en los que se coloca el tema central en un
hexágono en el medio del esquema. De este hexágono se desprenden otros en los que se
agregan los conceptos principales o las ideas organizadoras básicas. En el caso de que sea
necesario agregar más información, estos conceptos o ideas se escriben en hexágonos que se
desprenden del anterior.
Este esquema lleva ese nombre porque, cuando queda terminado, tiene un aspecto similar al
de un panal de abejas.
¿Qué es un mapa conceptual?
El mapa conceptual es un diagrama que ayuda a entender un tema
en especifico al visualizar las relaciones entre las ideas y conceptos.
Por lo general, las ideas son representadas en nodos estructurados
jerárquicamente y se conectan con palabras de enlace sobre las
líneas para explicar las relaciones.
¿Cuáles son las características de un
mapa conceptual?
Los mapas conceptuales también se llaman "diagramas
conceptuales". Si bien otros tipos de diagramas lucen similares, los
mapas conceptuales tienen características específicas que los
diferencian de otras herramientas visuales.
Conceptos
Los conceptos se definen como "patrones o regularidades percibidas
en eventos u objetos, o registros de eventos u objetos, designados
por una etiqueta" y se representan con figuras en el diagrama.
Frases/palabras de enlace
Las frases o palabras de enlace se ubican en las líneas que conectan
objetos en un mapa conceptual, y estas palabras describen la relación
entre dos conceptos. Son lo más concisas posibles y, por lo general,
contienen un verbo. Algunos ejemplos son "causa", "incluye" y
"requiere".
Estructura proposicional
Las proposiciones son declaraciones significativas que contienen dos
o más conceptos conectados mediante palabras de enlace. Estas
declaraciones también se conocen como "unidades semánticas" o
"unidades de significado". Los conceptos y las proposiciones son las
bases de la creación de conocimiento nuevo en un dominio. En
esencia, un mapa conceptual expresa visualmente un conjunto de
proposiciones sobre un tema determinado.
Estructura jerárquica
Un elemento clave del mapa conceptual es su estructura jerárquica.
Los conceptos más generales e inclusivos se ubican en el sector
superior del mapa conceptual y los conceptos más específicos y
exclusivos se disponen de forma jerárquica más abajo. De este modo,
los mapas conceptuales se diseñan para ser leídos de arriba abajo.
Pregunta de enfoque
Una pregunta de enfoque define el problema que el mapa conceptual
debe resolver. El desarrollo de una pregunta de enfoque te permite
realizar el diseño con un contexto en mente, y así te ayuda a guiar y
mantener la dirección de tu mapa conceptual. Dentro de la estructura
jerárquica, la pregunta de enfoque debería estar en la parte superior
del mapa conceptual y actuar como punto de referencia.
Estacionamiento
Antes de comenzar tu mapa conceptual, puede resultar útil crear una
lista que identifique los conceptos clave que deben incluirse.
Establece una lista ordenada por categorías, desde el concepto más
general hasta el más específico. Esta lista se denomina
"estacionamiento", ya que moverás los elementos al mapa a medida
que descubras su ubicación apropiada.
Enlaces cruzados
Los enlaces cruzados son relaciones entre conceptos que pertenecen
a diferentes dominios del mapa conceptual, permitiéndote visualizar
cómo se conectan las ideas dentro de estos dominios diferentes.
Tanto los enlaces cruzados como la estructura jerárquica facilitan el
pensamiento creativo, y estos enlaces cruzados a menudo indican
momentos de creatividad.
¿Por qué usar un mapa conceptual?
El cerebro procesa elementos visuales 60.000 veces más rápido de lo
que procesa texto. Diseñados como una herramienta para organizar y
representar conocimiento, los mapas conceptuales pueden ayudarte
a visualizar las relaciones entre diversos conceptos y probar tu
comprensión sobre temas complejos. Estudiar detenidamente y
representar visualmente las relaciones entre las ideas crea
conexiones mentales que permiten una mayor retención del
conocimiento. Este diagrama es una forma popular de capturar el
entendimiento de un tema para el trabajo, la escuela o el estudio
personal. Se usa con más frecuencia en entornos académicos, pero el
proceso se puede aplicar fácilmente en otros campos.
Los mapas conceptuales ofrecen beneficios para cualquier proceso de
aprendizaje:
Facilitan la comprensión gracias a su formato visual.
Resumen la información mediante la integración de conceptos
nuevos y antiguos para comprender mejor el panorama general.
Fomentan la lluvia de ideas y la capacidad de pensamiento
complejo.
Promueven el descubrimiento de nuevos conceptos y sus
conexiones.
Ofrecen una comunicación clara de ideas complejas.
Fomentan el aprendizaje colaborativo.
Dan rienda suelta a la creatividad.
Plasman tu conocimiento actual para evaluar la comprensión.
Identifican áreas que necesitan un mayor conocimiento o revisión.