I.
MUTACIONES GÉNICAS
A. Sustitución de bases
Transición: Es la sustitución de una base purina por otra purina (Adenina por Guanina) o de una
base pirimidina por otra pirimidina (Citocina por Timina).
Por ejemplo, en el gen que codifica una enzima, la sustitución de un Adenina (A) por un Guanina (G)
puede cambiar el codón original. Si el codón era AAG (Lisina) y se convierte en GAG (Glutámico),
puede alterar la estructura y función de la enzima. Esto puede tener consecuencias leves si el nuevo
aminoácido es similar en propiedades químicas al original, pero puede ser grave si cambia
drásticamente la forma de la enzima y su capacidad para unirse a su sustrato.
Transversión: Es la sustitución de una base purina por una pirimidina o viceversa.
Por ejemplo, la sustitución de un Citocina (C) por un Adenina (A). Esta es más probable que cause
un cambio significativo en el aminoácido codificado, ya que es un cambio más drástico en términos
de la estructura química de la base. Si el codón original era CCC (Proline) y se convierte en ACA
(Treonina), puede afectar la interacción del péptido con otras proteínas o su estabilidad espacial.
B. INSERCIONES Y DELECIONES
Inserciones: Es la adición de uno o varios nucleótidos en el genoma. Por ejemplo, si en una
secuencia de ADN que codifica una proteína se inserta un nucleótido adicional, puede causar un
desplazamiento de marco de lectura (frame shift). Si la secuencia original era ATG GAA TTT
(Metionina-Glutámico-Fenilalanina) y se inserta un nucleótido (digamos un Adenina) entre el
segundo y tercer nucleótido, la nueva secuencia sería ATG GAA ATT T (Metionina-Glutámico-
Isoleucina), lo que puede resultar en una proteína completamente diferente y no funcional.
Deleciones: Es la pérdida de uno o varios nucleótidos. Similar a las inserciones, las deleciones
pueden causar un desplazamiento de marco de lectura. Por ejemplo, la eliminación de un nucleótido
en la secuencia ATG GAA TTT puede cambiar la lectura de los codones y alterar la síntesis de la
proteína. Además, si se eliminan nucleótidos que codifican un dominio funcional esencial de la
proteína, como un sitio de unión a un cofactor, la proteína puede perder su actividad.
II. MUTACIONES CROMOSÓMICAS
A. Mutaciones Estructurales
Inversión: Es la rotura de un cromosoma en dos puntos y la inversión de la secuencia del segmento
intermedio.
Por ejemplo, en un cromosoma con los genes A-B-C-D-E, una inversión puede cambiar el orden a A-
E-D-C-B. Esto puede interrumpir la regulación normal de los genes, ya que los elementos de control
(promotores, etc.) pueden estar en una posición incorrecta en relación con los genes que regulan.
Además, puede afectar el emparejamiento durante la meiosis, lo que puede causar gametos
anormales.
Translocación: Es el intercambio de segmentos entre dos cromosomas no homólogos.
Por ejemplo, una translocación entre el cromosoma 9 y el cromosoma 22 puede resultar en el
fenotipo de la leucemia mielógena crónica. En este caso, el gen ABL del cromosoma 9 se fusiona
con el gen BCR del cromosoma 22, formando un gen fusionado BCR-ABL que codifica una proteína
con actividad tirosina quinasa constitutivamente activa, lo que conduce a la proliferación
descontrolada de células sanguíneas.
Delección: Es la pérdida de un segmento de un cromosoma.
Por ejemplo, la delección de una parte del cromosoma X puede causar el síndrome de Turner en las
hembras. Esto puede resultar en la pérdida de varios genes importantes, lo que afecta el desarrollo
normal del organismo, como la talla baja, la ausencia de desarrollo sexual secundario y problemas
reproductivos.
Duplicación: Es la duplicación de un segmento de un cromosoma. Esto puede aumentar la dosis de
ciertos genes.
Por ejemplo, en el síndrome de Charcot-Marie-Tooth tipo 1A, hay una duplicación de un segmento
en el cromosoma 17 que contiene el gen PMP22. Esta duplicación puede causar una sobreexpresión
del gen, lo que conduce a la neuropatía periférica.
B. Mutaciones Numéricas
Aneuploidía: Es la presencia de un número anormal de cromosomas, que no es un múltiplo exacto
de la haploidía.
Por ejemplo, en el síndrome de Down, hay una trisomía del cromosoma 21. Esto significa que en
lugar de los dos cromosomas 21 normales en las células somáticas, hay tres. La presencia de un
cromosoma adicional puede causar una sobredosis de los genes en ese cromosoma, lo que
conduce a los rasgos característicos del síndrome, como el retraso mental, la apariencia facial típica
y problemas cardíacos congénitos.
Euploidía: Es la presencia de un número de cromosomas que es un múltiplo exacto de la haploidía.
Por ejemplo, la triploidía (tres conjuntos de cromosomas) puede ocurrir en algunas plantas, lo que
puede darles ciertas ventajas, como un mayor tamaño de las células y un crecimiento más vigoroso.
Sin embargo, en los animales, la triploidía suele ser inviable, ya que puede causar problemas en la
meiosis y la segregación de los cromosomas.
III. Mutaciones Genómicas
A. Mutaciones a Nivel de Genoma Completo
Poliploidía: Es la presencia de más de dos conjuntos de cromosomas en una célula. En las plantas,
la poliploidía es común y puede ser inducida artificialmente o ocurrir naturalmente.
Por ejemplo, en el trigo, la hexaploidía (seis conjuntos de cromosomas) ha contribuido a su
evolución y adaptación. La poliploidía puede proporcionar una redundancia genética, lo que puede
ser ventajoso en condiciones de estrés ambiental, ya que hay copias adicionales de los genes que
pueden soportar mutaciones y permitir la evolución de nuevas funciones.
Endoreduplicación: Es un proceso en el que el contenido de ADN de una célula se duplica sin que
se produzca una división celular. Esto puede ocurrir en células vegetales y en algunos tejidos
animales.
Por ejemplo, en las células endodérmicas de las plantas, la endoreduplicación puede aumentar el
tamaño de las células y su capacidad de almacenamiento de nutrientes. La endoreduplicación puede
ser regulada por factores hormonales y genéticos y puede desempeñar un papel en el desarrollo y la
adaptación del organismo.
B. Mutaciones a Nivel de Genoma Parcial
Reordenamiento Genómico: Puede incluir eventos como la reordenamiento de grandes segmentos
de ADN en el genoma.
Por ejemplo, en la evolución de las especies de Drosophila (mosca de la fruta), se han observado
reordenamientos cromosómicos que han contribuido a la divergencia de especies. Estos
reordenamientos pueden cambiar la arquitectura del genoma y la regulación de los genes, lo que
puede ser un motor de la evolución. Además, en los tumores, los reordenamientos genómicos
pueden activar oncogenes o inactivar genes supresores de tumores, contribuyendo al desarrollo del
cáncer.