FACULTAD DE INGENIERA CIVIL Y ARQUITECTURA
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA CIVIL
INFORME ACADÉMICO
“Accesorios y procedimientos del diseño de agua fría y caliente”
AUTORES:
Altamirano Rimarachin, Milser Ander ([Link]
Malca Perez Jancler Elvin ([Link]
Padilla Huaman, Anderson ([Link]
Paucar Hernández, Dina Thalía ([Link]
Quispe Coronel, Katherin Jossety ([Link]
Torres Fernández Edibelton ([Link]
Villacorta López, Merilly Mishely ([Link]
ASESOR:
Arq. Diaz Mendoza, Tatiana Consuelo ([Link]/ 0000-0001-8975-3321)
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN:
Construcción Sostenible
LÍNEA DE RESPONSABILIDAD SOCIAL UNIVERSITARIA:
Desarrollo Sostenible y Adaptación al Cambio Climático.
MOYOBAMBA - PERÚ
2025
ÍNDICE DE CONTENIDO
I. INTRODUCCIÓN ........................................................................................ 4
II. DESARROLLO ............................................................................................ 7
2.1 Conceptos Básicos................................................................................ 7
2.1.1 Definición de sistema de agua fría.................................................. 7
2.1.2 Definición de sistema de agua caliente. ......................................... 7
2.1.3 Principios de funcionamiento de cada sistema. .............................. 8
2.2 Accesorios para Instalaciones de Agua Fría ......................................... 9
2.2.1 Válvulas de control y retención. .................................................... 10
2.2.2 Llaves de paso y de escuadra. ..................................................... 11
2.2.3 Medidores de agua. ...................................................................... 11
2.2.4 Conexiones, uniones y codos. ...................................................... 12
2.2.5 Tanques de almacenamiento y cisternas...................................... 13
2.2.6 Bombas de presión. ...................................................................... 14
2.3 Accesorios para Instalaciones de Agua Caliente ................................ 15
2.3.1 Calentadores (instantáneos, acumulación, solares). .................... 15
2.3.2 Válvulas mezcladoras. .................................................................. 16
2.3.3 Válvulas de seguridad y alivio de presión. .................................... 16
2.3.4 Llaves de control y distribución. .................................................... 17
2.3.5 Tuberías aisladas térmicamente. .................................................. 18
2.3.6 Bombas recirculadoras. ................................................................ 19
2.4 Materiales Utilizados en Sistemas de Agua Fría y Caliente ................ 20
2.4.1 Tipos de tuberías (PVC, CPVC, PEX, cobre, polipropileno). ........ 20
2.5 Mantenimiento de Sistemas de Agua Fría y Caliente .......................... 22
2.5.1 Inspecciones periódicas................................................................ 22
2.5.2 Limpieza y desinfección de tanques y tuberías. ........................... 22
2.5.3 Verificación de válvulas y accesorios. .......................................... 23
2.5.4 Control de fugas y corrosión. ........................................................ 23
III. CONCLUSIONES ................................................................................... 24
IV. RECOMENDACIONES .......................................................................... 26
REFERENCIAS ................................................................................................ 27
ANEXOS .......................................................................................................... 28
I. INTRODUCCIÓN
El diseño de sistemas de agua fría y caliente en edificaciones constituye
un componente esencial en la ingeniería sanitaria y la arquitectura moderna.
Estos sistemas no solo garantizan el suministro adecuado de agua para diversas
actividades cotidianas, sino que también aseguran la eficiencia energética, la
seguridad y el confort de los usuarios. La correcta selección de accesorios y la
implementación de procedimientos adecuados en el diseño de estas
instalaciones son fundamentales para el funcionamiento óptimo de las mismas.
En las instalaciones de agua fría, los accesorios como válvulas de control,
llaves de paso, medidores y conexiones diversas desempeñan un papel crucial
en la regulación y distribución del agua. Estos componentes deben ser
seleccionados considerando factores como la presión, el caudal y la
compatibilidad con los materiales de las tuberías. Por otro lado, en los sistemas
de agua caliente, además de los accesorios mencionados, se incorporan
elementos específicos como calentadores, válvulas mezcladoras y sistemas de
recirculación, que requieren un diseño más complejo debido a las implicaciones
térmicas y de seguridad asociadas.
Los procedimientos de diseño de estos sistemas implican una serie de
etapas que incluyen el análisis de la demanda de agua, el cálculo de caudales y
presiones, la selección de materiales adecuados y la planificación de la
distribución de las tuberías. Es esencial considerar las normativas locales e
internacionales que regulan estas instalaciones, así como las recomendaciones
de organismos especializados en la materia. El cumplimiento de estas directrices
garantiza la eficiencia y la sostenibilidad de los sistemas diseñados.
En los últimos años, la incorporación de tecnologías avanzadas y
materiales innovadores ha transformado el diseño de sistemas de agua fría y
caliente. Por ejemplo, el uso de tuberías de CPVC (cloruro de polivinilo clorado)
ha ganado popularidad debido a su resistencia a altas temperaturas y a la
corrosión, lo que las hace ideales para sistemas de agua caliente. Asimismo, la
implementación de sistemas de energía solar térmica para la producción de agua
caliente sanitaria representa una alternativa sostenible y eficiente desde el punto
de vista energético.
4
Este informe tiene como objetivo analizar en profundidad los accesorios y
procedimientos involucrados en el diseño de sistemas de agua fría y caliente en
edificaciones. Se abordarán aspectos técnicos, normativos y tecnológicos,
proporcionando una visión integral que permita comprender la importancia de un
diseño adecuado y su impacto en la funcionalidad y sostenibilidad de las
instalaciones hidráulicas.
A nivel internacional, el diseño de sistemas de agua fría y caliente ha
evolucionado significativamente, incorporando tecnologías sostenibles y
eficientes. Por ejemplo, en Israel, la escasez de combustible en la década de
1950 impulsó el desarrollo de calentadores solares de agua, convirtiendo al país
en líder mundial en el uso de energía solar térmica para calefacción de agua.
Para 1980, se estableció la obligatoriedad de instalar sistemas solares en todas
las viviendas nuevas, alcanzando una cobertura del 85% de los hogares
(Wikipedia, 2020).
En Europa, la Directiva 814/2013 del Parlamento Europeo establece
requisitos de diseño ecológico para calentadores de agua y depósitos de agua
caliente, promoviendo la eficiencia energética y la reducción de emisiones
contaminantes (Wikipedia, 2020).
A nivel nacional: En Perú, el acceso a servicios de agua potable y
saneamiento ha sido una prioridad en las políticas públicas. Según el Plan
Nacional de Saneamiento, se estima que aproximadamente 8 millones de
peruanos carecen de acceso a agua potable de calidad. Para abordar esta
problemática, el gobierno ha propuesto inversiones significativas en
infraestructura de agua y saneamiento, incluyendo proyectos de diseño e
implementación de sistemas de agua fría y caliente en edificaciones (CACP
Perú, 2017).
Además, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento ha
establecido normativas y guías técnicas para el diseño de instalaciones
sanitarias en edificaciones, promoviendo el uso de materiales y tecnologías que
garanticen la eficiencia y sostenibilidad de los sistemas de agua (Ministerio de
Vivienda, Construcción y Saneamiento, 2020).
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A nivel regional: En la región San Martín, se han desarrollado diversos
proyectos orientados a mejorar el acceso al agua potable y optimizar los
sistemas de distribución en las edificaciones. Estos proyectos han considerado
las particularidades geográficas y climáticas de la región, implementando
soluciones adaptadas a las necesidades locales (Ministerio de Vivienda,
Construcción y Saneamiento, 2020).
En el ámbito local, específicamente en Moyobamba, se han llevado a cabo
estudios y proyectos para mejorar el abastecimiento de agua potable en diversas
comunidades. Por ejemplo, en el centro poblado Alto San Martín, se diseñó un
sistema de suministro de agua potable que incluye un reservorio de 5 m³ y una
red de distribución que utiliza tuberías de PVC, adaptándose a la topografía local
y las necesidades de la población (Vásquez Aguilar & Huamán Mejía, 2021).
Como objetivo general tenemos: Analizar los conceptos, accesorios,
materiales y procedimientos que intervienen en el diseño, instalación y
mantenimiento de los sistemas de agua fría y caliente en edificaciones, con el fin
de garantizar su eficiencia, funcionalidad y cumplimiento de las normativas
técnicas vigentes.
Objetivos Específicos
- Definir los conceptos básicos, principios de funcionamiento y diferencias
entre los sistemas de agua fría y caliente empleados en edificaciones.
- Identificar y describir los accesorios utilizados en las instalaciones de
agua fría y agua caliente, destacando sus características, funciones y
aplicaciones específicas.
- Determinar los materiales más adecuados para los sistemas de agua fría
y caliente, analizando sus características y ventajas según cada
aplicación.
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II. DESARROLLO
2.1 Conceptos Básicos
2.1.1 Definición de sistema de agua fría.
El sistema de agua fría es el conjunto de tuberías, accesorios, dispositivos
y equipos diseñados para captar, almacenar, distribuir y suministrar agua a
temperatura ambiente desde una fuente de abastecimiento hasta los diferentes
puntos de consumo dentro de una edificación. Este sistema garantiza el
suministro continuo de agua potable para usos domésticos, comerciales,
industriales o institucionales, cumpliendo con los parámetros de calidad
establecidos por las normativas vigentes (Ministerio de Vivienda, Construcción y
Saneamiento [MVCS], 2020).
Dentro de su configuración, un sistema de agua fría incluye elementos
como tuberías de conducción, válvulas de control, medidores, llaves de paso y
dispositivos de almacenamiento, los cuales permiten distribuir el agua desde la
red pública o una fuente privada hasta los servicios sanitarios, lavaderos,
griferías, y otros aparatos hidráulicos (Soria & Mendoza, 2021). La instalación
debe asegurar una presión adecuada y una distribución equitativa en todos los
puntos de consumo, considerando además factores como la topografía,
ubicación de los puntos de demanda, y caudales requeridos para cada tipo de
uso.
De acuerdo con Carrasco y López (2022), los sistemas de agua fría se
diseñan en función de las necesidades específicas de cada edificación, tomando
en cuenta criterios técnicos como el cálculo de caudales, presiones mínimas y
máximas, y selección de materiales aptos para garantizar durabilidad, higiene y
resistencia a la corrosión. Además, es fundamental que este sistema se instale
siguiendo procedimientos que eviten pérdidas, fugas y posibles
contaminaciones, preservando la calidad del agua potable desde su punto de
ingreso hasta su uso final.
2.1.2 Definición de sistema de agua caliente.
El sistema de agua caliente es el conjunto de tuberías, accesorios,
equipos de calentamiento y dispositivos de control destinados a proporcionar
agua a temperaturas superiores a la ambiental para su uso en edificaciones
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residenciales, comerciales e industriales. Este sistema permite que el agua,
previamente captada y almacenada, sea calentada mediante dispositivos
específicos, como termas, calentadores de acumulación, instantáneos o paneles
solares, y distribuida a los puntos de consumo donde se requiere (Ministerio de
Vivienda, Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020).
Según Saldaña y Ramos (2021), el sistema de agua caliente se compone
de tuberías diseñadas para soportar temperaturas elevadas, válvulas de
seguridad, válvulas mezcladoras, bombas de recirculación y accesorios
complementarios que garantizan una distribución segura y eficiente del agua
caliente en cocinas, duchas, lavaderos, y servicios sanitarios. Su diseño debe
considerar la capacidad de los calentadores, la demanda simultánea, la presión
requerida, y la longitud de los recorridos para asegurar que el suministro de agua
caliente sea constante y adecuado.
Para Aranda et al. (2022), este sistema tiene como finalidad mejorar las
condiciones de habitabilidad, higiene y confort de los ocupantes de una
edificación, y debe diseñarse respetando criterios técnicos que eviten pérdidas
de calor, posibles quemaduras, o fallas por sobrepresión. Además, se
recomienda que las tuberías de agua caliente sean debidamente aisladas
térmicamente para reducir las pérdidas energéticas y optimizar el consumo de
energía en las instalaciones, contribuyendo con la sostenibilidad y eficiencia del
sistema.
2.1.3 Principios de funcionamiento de cada sistema.
Los sistemas de agua fría y agua caliente operan bajo principios
hidráulicos básicos que permiten garantizar el suministro adecuado de agua
potable a todos los puntos de consumo de una edificación, respetando criterios
de presión, caudal, temperatura y seguridad. Cada sistema posee
particularidades en su funcionamiento, debido a las diferencias en temperatura,
materiales, y mecanismos de control involucrados (Ministerio de Vivienda,
Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020).
El sistema de agua fría funciona a partir de una fuente de abastecimiento,
que puede provenir de una red pública o de una captación privada, desde donde
el agua es conducida a través de tuberías hacia un tanque elevado o cisterna.
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Posteriormente, mediante válvulas de control y bombas de presión, se distribuye
a los diferentes puntos de consumo por medio de una red de tuberías,
garantizando que el agua llegue con la presión y caudal adecuados. Este sistema
opera bajo la acción de la presión hidráulica ejercida por la gravedad o por
equipos de bombeo, y debe cumplir con normativas sanitarias que aseguren la
potabilidad y salubridad del agua suministrada (Carrasco & López, 2022).
Por su parte, el sistema de agua caliente se basa en un principio similar,
pero incorpora dispositivos de calentamiento que elevan la temperatura del agua
antes de su distribución. El agua fría proveniente de la red ingresa a un
calentador, que puede ser de tipo instantáneo, de acumulación o solar, donde se
eleva su temperatura hasta alcanzar los valores establecidos para su uso,
generalmente entre 45 °C y 60 °C, según la función del servicio sanitario
(Saldaña & Ramos, 2021). Posteriormente, se conduce a través de tuberías
térmicamente aisladas hacia los puntos de consumo, manteniendo la
temperatura y evitando pérdidas de calor. Para mantener la seguridad del
sistema, se instalan válvulas de alivio, válvulas mezcladoras y bombas
recirculadoras en redes de mayor tamaño o cuando se requiere suministro
continuo.
Ambos sistemas deben diseñarse considerando la simultaneidad de
consumo, caudales requeridos, pérdidas de carga por fricción y altura
manométrica, de manera que se garantice un servicio eficiente y seguro en todo
momento. Según Aranda et al. (2022), un diseño adecuado de estos sistemas
permite optimizar el consumo de recursos, reducir costos de operación y
minimizar los riesgos de fallas o accidentes por exceso de presión o temperatura.
2.2 Accesorios para Instalaciones de Agua Fría
En un sistema de agua fría, los accesorios cumplen una función esencial
al permitir el control, regulación, dirección y medición del caudal y la presión del
agua en las redes de distribución. Estos elementos garantizan que la instalación
funcione de manera eficiente, segura y conforme a las condiciones de diseño,
además de facilitar las tareas de mantenimiento y reparación de la red (Ministerio
de Vivienda, Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020).
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2.2.1 Válvulas de control y retención.
Las válvulas de control y retención son accesorios fundamentales en
cualquier sistema de agua fría, pues permiten regular, interrumpir y proteger el
flujo del agua en distintas secciones de la red. Su correcto funcionamiento
garantiza una operación segura y eficiente, evitando problemas como retornos
no deseados o sobrepresiones que puedan dañar las tuberías o afectar otros
elementos del sistema (Aranda et al., 2022).
Las válvulas de control se utilizan para abrir, cerrar o regular el paso de
agua en puntos específicos de la red. Existen diferentes tipos, como las válvulas
de compuerta, válvulas de bola y válvulas de globo, cada una diseñada para
operar bajo determinadas condiciones de presión y caudal. Según Carrasco y
López (2022), estas válvulas deben instalarse en lugares estratégicos, como en
la salida de cisternas, tanques elevados y en ramales principales, a fin de aislar
secciones de la red para su mantenimiento o reparación sin afectar la totalidad
del sistema.
Por otro lado, las válvulas de retención cumplen la función de permitir el
paso del agua en un solo sentido e impedir su retorno, evitando así contraflujos
que puedan contaminar el suministro de agua potable. Estas válvulas son
imprescindibles en conexiones a redes públicas, instalaciones con cisternas, y
en sistemas donde existe riesgo de retorno por diferencias de presión. De
acuerdo con Saldaña y Ramos (2021), los tipos más comunes son las válvulas
de clapeta, de resorte y de bola, las cuales se seleccionan en función del
diámetro de la tubería, la presión de trabajo y la naturaleza del sistema.
La elección e instalación adecuada de válvulas de control y retención
permite asegurar la continuidad del servicio, reducir el desgaste prematuro de
componentes y prevenir accidentes hidráulicos como golpe de ariete o
inundaciones por sobrepresión. Además, estas válvulas facilitan la gestión
operativa de la instalación al permitir intervenciones rápidas y seguras en caso
de emergencia o mantenimiento programado (Gonzales et al., 2023).
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2.2.2 Llaves de paso y de escuadra.
Las llaves de paso y de escuadra son accesorios esenciales en los
sistemas de agua fría, pues permiten controlar el flujo de agua en distintas partes
de la instalación, facilitando la apertura o cierre del paso sin necesidad de
interrumpir todo el suministro. Su correcta selección e instalación contribuyen a
la eficiencia operativa y al mantenimiento seguro del sistema hidráulico
(Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020).
Las llaves de paso son dispositivos que permiten cortar o regular el paso
del agua en una tubería específica. Se emplean para aislar áreas o equipos
durante reparaciones, mantenimiento o en situaciones de emergencia, evitando
la necesidad de cerrar la válvula principal del sistema. Según Carrasco y López
(2022), estas llaves se caracterizan por su facilidad de operación, durabilidad y
resistencia a la corrosión, y suelen estar fabricadas en materiales como latón,
acero inoxidable o PVC, dependiendo del tipo de instalación y condiciones de
trabajo.
Por otro lado, las llaves de escuadra son un tipo particular de llave de paso
con diseño angular, generalmente en forma de “L” o “escuadra”, que permite
controlar el flujo en tuberías que requieren un cambio de dirección en el punto
de corte. Son comúnmente utilizadas para conectar aparatos sanitarios como
lavabos, inodoros o lavaderos, facilitando el mantenimiento localizado sin afectar
el resto de la instalación (Saldaña & Ramos, 2021). Este diseño compacto
permite una instalación sencilla en espacios reducidos y garantiza un cierre
hermético que previene fugas.
De acuerdo con Aranda et al. (2022), la instalación adecuada de estas
llaves debe contemplar aspectos como la accesibilidad para su operación y
mantenimiento, la compatibilidad con el tipo de tubería y la presión de trabajo del
sistema. Asimismo, el uso correcto de las llaves de paso y de escuadra
contribuye a la seguridad hidráulica, evitando daños mayores por fugas o fallas
en la red.
2.2.3 Medidores de agua.
Los medidores de agua son dispositivos fundamentales en las
instalaciones hidráulicas, ya que permiten cuantificar el volumen de agua
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consumido en un sistema o en un punto específico de la red. Estos instrumentos
facilitan la gestión eficiente del recurso hídrico, contribuyendo a la facturación,
control de consumo y detección de fugas, además de promover un uso
responsable del agua (Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento
[MVCS], 2020).
Existen diferentes tipos de medidores de agua, entre los más comunes se
encuentran los medidores volumétricos y los medidores de velocidad. Los
medidores volumétricos funcionan midiendo directamente el volumen de agua
que pasa por una cámara de medición, siendo ideales para bajas velocidades y
consumos residenciales. Por otro lado, los medidores de velocidad calculan el
caudal a partir de la velocidad del flujo, y se dividen en medidores
electromagnéticos, ultrasónicos, y turbina, siendo más apropiados para
instalaciones industriales o comerciales con altos caudales (Carrasco & López,
2022).
Según Aranda et al. (2022), la selección del medidor adecuado depende
de factores como el rango de caudal esperado, la presión de operación, el tipo
de agua (potable o residual) y la precisión requerida. Además, la correcta
instalación y mantenimiento de los medidores son clave para asegurar lecturas
fiables y prolongar la vida útil del equipo.
El uso eficiente y el control del consumo a través de medidores contribuye
a la sostenibilidad y a la gestión integrada del agua, lo que es especialmente
relevante en contextos urbanos donde la demanda y los recursos hídricos están
en constante presión (Gonzales et al., 2023).
2.2.4 Conexiones, uniones y codos.
Las conexiones, uniones y codos son accesorios indispensables en las
instalaciones de agua fría, ya que permiten enlazar y direccionar las tuberías,
facilitando la conformación de redes hidráulicas que se adapten a las distintas
configuraciones arquitectónicas y funcionales de una edificación. Estos
componentes aseguran la continuidad del flujo de agua y mantienen la integridad
del sistema, evitando fugas y daños (Ministerio de Vivienda, Construcción y
Saneamiento [MVCS], 2020).
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Las conexiones son piezas que enlazan tuberías de diferentes diámetros
o materiales, permitiendo cambios en la dirección del flujo o la incorporación de
otros elementos en la red. Entre las más comunes están las conexiones en T,
las reducciones y los acoples, que facilitan la distribución del agua hacia
múltiples puntos de consumo (Carrasco & López, 2022).
Las uniones son dispositivos diseñados para unir dos segmentos de
tubería, permitiendo desmontaje o mantenimiento sin afectar el resto del sistema.
Su función es fundamental para facilitar reparaciones localizadas y
modificaciones en la instalación. Las uniones pueden ser roscadas, soldadas o
con juntas flexibles, dependiendo del material de las tuberías y las condiciones
de trabajo (Aranda et al., 2022).
Los codos son accesorios que permiten cambiar la dirección del flujo del
agua, generalmente en ángulos de 45° o 90°, facilitando el recorrido de las
tuberías en espacios con limitaciones físicas. Su correcta selección e instalación
minimizan pérdidas de presión por fricción y evitan turbulencias que podrían
afectar el rendimiento del sistema hidráulico (Saldaña & Ramos, 2021).
La calidad de estos accesorios, así como su compatibilidad con las
tuberías y condiciones de operación, es determinante para la durabilidad y
eficiencia del sistema de agua fría. Según Gonzales et al. (2023), el uso de
materiales adecuados y la correcta técnica de instalación contribuyen a reducir
el riesgo de fugas, corrosión y fallas estructurales en la red hidráulica.
2.2.5 Tanques de almacenamiento y cisternas.
Los tanques de almacenamiento y las cisternas son componentes clave
en los sistemas de agua fría, ya que permiten garantizar la disponibilidad y
reserva del recurso hídrico para el consumo y uso doméstico o industrial. Estos
dispositivos almacenan agua en volumen suficiente para cubrir la demanda
durante períodos de baja presión o interrupciones en el suministro, asegurando
la continuidad del servicio (Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento
[MVCS], 2020).
Los tanques de almacenamiento pueden ser de diferentes materiales
como plástico, acero inoxidable, concreto o fibra de vidrio, seleccionados según
las condiciones de instalación, costo, durabilidad y requerimientos sanitarios.
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Además, estos tanques suelen ubicarse en puntos estratégicos, como azoteas o
áreas elevadas, para aprovechar la gravedad y mantener la presión necesaria
en el sistema de distribución (Carrasco & López, 2022).
Por su parte, las cisternas son estructuras subterráneas o semienterradas
diseñadas para almacenar grandes volúmenes de agua, generalmente
provenientes de redes públicas o de fuentes alternas como pozos o captaciones
pluviales. Su función es esencial para abastecer a edificaciones en zonas donde
el suministro es irregular o insuficiente. Según Aranda et al. (2022), el diseño
adecuado de cisternas incluye consideraciones de impermeabilización,
ventilación, limpieza y accesibilidad para mantenimiento, a fin de prevenir
contaminaciones y preservar la calidad del agua.
Además, la integración de tanques y cisternas en el diseño hidráulico
requiere un dimensionamiento correcto basado en la demanda diaria y en las
condiciones específicas del lugar, para evitar sobrecostos y garantizar la
eficiencia del sistema (Gonzales et al., 2023).
2.2.6 Bombas de presión.
Las bombas de presión son dispositivos mecánicos esenciales en los
sistemas de agua fría, encargados de incrementar la presión del agua para
garantizar un suministro adecuado y constante en toda la red hidráulica,
especialmente en edificios de varios niveles o en zonas con baja presión de red
(Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020). Estas
bombas aseguran que el agua llegue con la presión necesaria a los puntos de
consumo, mejorando el confort y la funcionalidad de las instalaciones.
Existen diversos tipos de bombas de presión, entre las más comunes
están las bombas centrífugas, las bombas de desplazamiento positivo y las
bombas sumergibles. Cada tipo se selecciona en función de las características
del sistema, tales como el caudal requerido, la altura de elevación y la naturaleza
del agua a bombear (Carrasco & López, 2022). Por ejemplo, las bombas
centrífugas son las más usadas en aplicaciones domésticas e industriales debido
a su eficiencia y facilidad de mantenimiento.
El diseño y selección adecuados de una bomba de presión deben
considerar parámetros como la demanda máxima, la presión mínima requerida
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en el punto más desfavorable y la eficiencia energética del equipo, para
garantizar un funcionamiento óptimo y sostenible (Aranda et al., 2022). Además,
la incorporación de sistemas de control y protección, como variadores de
frecuencia o válvulas de alivio, contribuye a prolongar la vida útil de la bomba y
evitar daños por sobrepresión o funcionamiento en seco.
2.3 Accesorios para Instalaciones de Agua Caliente
2.3.1 Calentadores (instantáneos, acumulación, solares).
Los calentadores de agua son accesorios fundamentales en las
instalaciones de agua caliente, ya que permiten suministrar agua a temperaturas
adecuadas para diversas aplicaciones domésticas, comerciales e industriales.
Existen diferentes tipos de calentadores, entre los más comunes se encuentran
los instantáneos, de acumulación y solares, cada uno con características y
funcionamiento particulares que se adaptan a diversas necesidades y
condiciones ambientales (Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento
[MVCS], 2020).
Los calentadores instantáneos calientan el agua en el momento en que
esta pasa por el equipo, sin necesidad de almacenamiento previo. Este tipo de
calentador es eficiente en el ahorro de energía, ya que solo consume cuando se
requiere agua caliente, siendo ideal para instalaciones con demanda variable y
menor consumo (Carrasco & López, 2022).
Por otro lado, los calentadores de acumulación almacenan el agua
caliente en un tanque aislado térmicamente, garantizando un suministro
constante durante períodos de demanda alta. Aunque consumen energía para
mantener la temperatura del agua almacenada, son adecuados para
aplicaciones donde se requiere disponibilidad inmediata y en grandes volúmenes
(Aranda et al., 2022).
Finalmente, los calentadores solares aprovechan la energía solar para
calentar el agua, contribuyendo a la sostenibilidad energética y la reducción de
costos operativos. Estos sistemas consisten en colectores solares que captan la
radiación solar y transfieren el calor al agua, siendo especialmente eficientes en
zonas con alta radiación solar durante el año (Gonzales et al., 2023).
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2.3.2 Válvulas mezcladoras.
Las válvulas mezcladoras son accesorios indispensables en los sistemas
de agua caliente, ya que permiten regular y mezclar los caudales de agua fría y
caliente, controlando la temperatura del agua que se entrega en los puntos de
consumo. Estas válvulas contribuyen a garantizar la seguridad de los usuarios,
previniendo quemaduras por sobre temperaturas y ofreciendo confort en el uso
de duchas, lavamanos o sistemas sanitarios (Ministerio de Vivienda,
Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020).
Existen distintos tipos de válvulas mezcladoras, siendo las más comunes
las manuales y las termostáticas. Las válvulas manuales permiten que el usuario
regule la mezcla de agua caliente y fría mediante manijas o perillas. En cambio,
las válvulas mezcladoras termostáticas poseen un sensor térmico que ajusta
automáticamente la proporción de mezcla para mantener una temperatura
constante, incluso si cambian las condiciones de presión o temperatura en las
tuberías de suministro (Carrasco & López, 2022).
Según Gonzales et al. (2023), estas válvulas son especialmente
recomendables en instalaciones que atienden a personas vulnerables como
niños, adultos mayores y pacientes hospitalarios, debido a su capacidad de
limitar la temperatura máxima de salida. Además, su instalación contribuye al
ahorro energético, ya que evita el uso excesivo de agua caliente mediante una
regulación precisa.
La selección adecuada de válvulas mezcladoras debe considerar
aspectos como el rango de temperatura requerido, la capacidad de caudal,
compatibilidad con el tipo de sistema hidráulico y facilidad de mantenimiento.
Asimismo, es recomendable que cumplan con normas técnicas vigentes, como
las establecidas en la Norma Técnica de Instalaciones Sanitarias de
Edificaciones NTS-030 (MVCS, 2020).
2.3.3 Válvulas de seguridad y alivio de presión.
Las válvulas de seguridad y alivio de presión son componentes esenciales
en los sistemas de agua caliente, ya que cumplen la función de proteger las
instalaciones contra posibles sobrepresiones generadas por el calentamiento del
agua o por fallos en el sistema hidráulico. Estos dispositivos permiten liberar
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automáticamente el exceso de presión acumulada en las tuberías o en los
equipos de almacenamiento, evitando daños estructurales, fugas, roturas de
tuberías y riesgos para los usuarios (Ministerio de Vivienda, Construcción y
Saneamiento [MVCS], 2020).
En los sistemas de agua caliente, especialmente aquellos que cuentan
con calentadores de acumulación, las variaciones de temperatura pueden
ocasionar incrementos significativos en la presión interna. Para mitigar estos
efectos, se instalan válvulas de alivio que se activan al superar un límite de
presión preestablecido, descargando parte del fluido hacia una zona segura o al
exterior del sistema (Carrasco & López, 2022).
Existen diferentes tipos de válvulas de seguridad y alivio de presión, las
más comunes son las válvulas de resorte regulable, que pueden calibrarse a una
presión específica según las características del sistema, y las válvulas de
membrana, que son más sensibles a cambios bruscos de presión y se utilizan
en aplicaciones especiales (Gonzales et al., 2023). Estos accesorios deben
instalarse en puntos estratégicos del sistema, como en la salida de los
calentadores o en las redes de distribución de agua caliente, para garantizar una
respuesta efectiva ante cualquier eventualidad.
De acuerdo con Aranda et al. (2022), la normativa nacional exige la
incorporación de estos dispositivos en los sistemas de agua caliente de
edificaciones multifamiliares, hoteles, hospitales y establecimientos públicos,
como medida preventiva de seguridad hidráulica. Además, es recomendable
realizar inspecciones periódicas para verificar su correcto funcionamiento y evitar
obstrucciones o desgastes que puedan comprometer su desempeño.
2.3.4 Llaves de control y distribución.
Las llaves de control y distribución son componentes imprescindibles en
las instalaciones sanitarias de agua fría y caliente, ya que permiten regular,
interrumpir o distribuir el flujo de agua hacia distintos puntos de consumo dentro
de una edificación. Estas llaves se ubican en puntos estratégicos del sistema
hidráulico y son utilizadas tanto en operaciones de mantenimiento como en
situaciones de emergencia o para la administración eficiente del servicio de agua
(Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020).
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De acuerdo con Carrasco y López (2022), existen diversos tipos de llaves
de control, entre las cuales destacan las llaves de esfera (o bola), llaves de
compuerta y llaves de mariposa, cada una diseñada para aplicaciones
específicas en función de la presión, caudal y tipo de fluido que circula por la
tubería. Las llaves de esfera son muy utilizadas por su fácil manejo y rápida
apertura y cierre, mientras que las de compuerta permiten regular el flujo en
grandes diámetros de tuberías.
Por otro lado, las llaves de distribución actúan como derivaciones en los
sistemas hidráulicos, permitiendo direccionar el flujo de agua hacia diferentes
zonas o puntos de uso, tales como baños, cocinas, lavanderías y jardines, tanto
en sistemas de agua fría como caliente (Aranda et al., 2022). Estas llaves se
instalan normalmente en gabinetes de distribución o registros sanitarios,
facilitando las operaciones de control y aislamiento de sectores específicos
durante trabajos de mantenimiento o reparación.
Según Gonzales et al. (2023), la correcta selección de estas llaves
depende de factores como el tipo de sistema (presurizado o por gravedad), el
material de las tuberías (PVC, CPVC, PEX, cobre), las condiciones de presión y
temperatura, y la frecuencia de uso. Además, se recomienda utilizar modelos
certificados que cumplan con las especificaciones técnicas establecidas en la
Norma Técnica de Instalaciones Sanitarias para Edificaciones NTS-030 (MVCS,
2020).
En síntesis, las llaves de control y distribución son elementos
fundamentales para la funcionalidad, seguridad y operatividad de los sistemas
de agua, permitiendo una administración adecuada del recurso hídrico en
edificaciones de cualquier tipo.
2.3.5 Tuberías aisladas térmicamente.
Las tuberías aisladas térmicamente son elementos fundamentales en los
sistemas de agua caliente, ya que contribuyen a conservar la temperatura del
agua durante su recorrido desde la fuente de calentamiento hasta los puntos de
consumo. Este tipo de aislamiento minimiza las pérdidas de calor, mejora la
eficiencia energética del sistema y garantiza mayor confort para los usuarios, al
18
reducir los tiempos de espera para obtener agua caliente en griferías y duchas
(Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020).
El aislamiento térmico consiste en recubrir las tuberías de conducción con
materiales específicos que poseen baja conductividad térmica, como espuma
elastomérica, polietileno expandido, lana mineral o poliuretano, que actúan como
barrera para evitar la disipación de calor hacia el ambiente. Según Gonzales et
al. (2023), este procedimiento no solo permite conservar la temperatura del agua,
sino que también previene la formación de condensación en climas fríos y reduce
el riesgo de quemaduras por contacto con superficies calientes.
La elección del tipo de aislamiento depende de factores como la
temperatura de operación, la ubicación de las tuberías (interiores o exteriores),
las condiciones ambientales y el presupuesto disponible. Carrasco y López
(2022) señalan que, para instalaciones domiciliarias y comerciales, se
recomienda utilizar aislamiento elastomérico flexible de celda cerrada, debido a
su alta resistencia a la humedad, facilidad de instalación y buena capacidad de
retención térmica.
Además de sus beneficios energéticos y de seguridad, las tuberías
aisladas térmicamente contribuyen al cumplimiento de normas técnicas y
recomendaciones internacionales sobre eficiencia energética en edificaciones.
En el contexto peruano, la Norma Técnica de Instalaciones Sanitarias para
Edificaciones NTS-030 establece la obligatoriedad de instalar aislamiento
térmico en todas las tuberías de agua caliente ubicadas en zonas expuestas o
de alto consumo (MVCS, 2020).
Por estas razones, la implementación adecuada de tuberías aisladas
térmicamente es una práctica indispensable en el diseño de instalaciones
sanitarias modernas, que priorizan el ahorro energético, la seguridad de los
usuarios y la sostenibilidad de los sistemas.
2.3.6 Bombas recirculadoras.
Las bombas recirculadoras son dispositivos mecánicos utilizados en los
sistemas de agua caliente sanitaria para mantener el agua en constante
circulación dentro de las tuberías, evitando que se enfríe y permitiendo que el
usuario obtenga agua caliente de manera inmediata al abrir una grifería o ducha.
19
Este tipo de equipos es especialmente recomendado en edificaciones de gran
tamaño o con recorridos largos de tuberías, donde la inercia térmica ocasionaría
importantes pérdidas de temperatura si el agua permaneciera estática (Carrasco
& López, 2022).
Según Gonzales et al. (2023), el funcionamiento de las bombas
recirculadoras se basa en impulsar el agua desde los puntos más alejados de la
instalación hacia el calentador o acumulador, generando un circuito cerrado de
circulación continua o programada, dependiendo de las necesidades del
sistema. Esto permite mantener la temperatura homogénea en todo el sistema,
reducir el consumo de agua, ya que evita el desperdicio mientras se espera que
salga caliente, y optimizar la eficiencia energética.
Existen distintos tipos de bombas recirculadoras, entre ellas las de
operación continua, las de control por temporizador y las activadas por sensores
de temperatura o caudal. De acuerdo con Aranda et al. (2022), la selección del
modelo adecuado debe considerar factores como el caudal requerido, la presión
del sistema, la temperatura de operación y el tipo de edificación. En instalaciones
residenciales se recomiendan bombas compactas con temporizador, mientras
que en hospitales, hoteles o edificios comerciales se prefieren bombas de mayor
capacidad y automatización.
El Reglamento Nacional de Edificaciones del Perú, mediante la Norma
Técnica NTS-030, establece la obligatoriedad de incorporar sistemas de
recirculación en instalaciones de agua caliente que superen los 30 metros de
longitud de tubería desde el calentador hasta el punto más alejado de consumo
(Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento [MVCS], 2020). Esta
disposición busca garantizar la eficiencia en el suministro de agua caliente y
evitar la pérdida de energía.
2.4 Materiales Utilizados en Sistemas de Agua Fría y Caliente
2.4.1 Tipos de tuberías (PVC, CPVC, PEX, cobre, polipropileno).
En los sistemas de abastecimiento de agua fría y caliente, la selección
adecuada del tipo de tubería es un aspecto crucial que garantiza la seguridad,
durabilidad y eficiencia del sistema. Cada tipo de material posee características
físicas, químicas y mecánicas específicas que lo hacen más o menos adecuado
20
según la naturaleza del fluido, la presión de trabajo, la temperatura, el entorno
de instalación y los costos (Aranda et al., 2022).
Tuberías de PVC (Policloruro de Vinilo): Son ampliamente utilizadas en
instalaciones de agua fría por su bajo costo, resistencia a la corrosión y facilidad
de instalación. Sin embargo, no son aptas para agua caliente debido a su limitada
resistencia térmica, ya que su temperatura máxima de operación es de 60 °C.
Además, según Carrasco y López (2022), son ligeras, de baja rugosidad interna
y recomendadas para redes de distribución domiciliaria y sanitaria.
Tuberías de CPVC (Cloruro de Polivinilo Clorado): El CPVC es una
variante del PVC que presenta mayor resistencia térmica, soportando
temperaturas de hasta 90 °C, lo que lo hace adecuado para sistemas de agua
caliente sanitaria. Gonzales et al. (2023) explican que mantiene las ventajas del
PVC como su resistencia a la corrosión y facilidad de manejo, pero con una
capacidad térmica superior, convirtiéndose en una opción popular en viviendas,
hospitales y hoteles.
Tuberías de PEX (Polietileno Reticulado): Son tuberías flexibles de alta
resistencia a la temperatura y presión, utilizadas en sistemas de agua caliente y
fría. Su flexibilidad permite reducir conexiones y codos, minimizando pérdidas de
carga. Además, toleran temperaturas superiores a 95 °C y tienen excelente
resistencia a la corrosión y acumulación de sedimentos (Aranda et al., 2022).
Son recomendadas para edificaciones modernas, especialmente en
instalaciones empotradas.
Tuberías de Cobre: Han sido tradicionalmente empleadas en sistemas
de agua caliente y fría debido a su alta resistencia térmica, a la presión y a la
corrosión interna. Adicionalmente, poseen propiedades bacteriostáticas que
limitan la proliferación de microorganismos en el interior de las conducciones. No
obstante, Carrasco y López (2022) advierten que su elevado costo y
susceptibilidad a la corrosión exterior en ambientes agresivos pueden limitar su
uso.
Tuberías de Polipropileno (PP-R): El polipropileno random (PP-R) es un
material termoplástico que ha ganado popularidad por su elevada resistencia
térmica (hasta 95 °C), su larga vida útil y su resistencia a la corrosión. Además,
21
permite la unión por termofusión, garantizando conexiones herméticas y seguras
(Gonzales et al., 2023). Es apto para redes de agua potable fría y caliente en
edificaciones residenciales, comerciales e industriales.
La elección del material adecuado para un sistema de agua fría o caliente
debe considerar factores como la temperatura de operación, la presión de
trabajo, las características químicas del agua, el ambiente de instalación y el
costo, para garantizar la eficiencia y durabilidad de la instalación sanitaria.
2.5 Mantenimiento de Sistemas de Agua Fría y Caliente
El mantenimiento preventivo y correctivo de los sistemas de agua fría y
caliente es indispensable para preservar su correcto funcionamiento, prolongar
su vida útil y garantizar la seguridad sanitaria de los usuarios. Una adecuada
gestión de mantenimiento permite prevenir fugas, obstrucciones, pérdida de
presión, proliferación de bacterias y deterioro de los materiales. Según Aranda
et al. (2022), los planes de mantenimiento deben estar diseñados de acuerdo
con las características del sistema, el tipo de edificación y la normativa vigente.
2.5.1 Inspecciones periódicas.
Las inspecciones periódicas constituyen una actividad esencial para
detectar a tiempo deficiencias en el funcionamiento de las instalaciones
sanitarias. Estas revisiones permiten comprobar el estado físico de las tuberías,
válvulas, bombas, accesorios y calentadores, así como verificar el nivel de
presión y caudal en distintos puntos del sistema (Gonzales et al., 2023). Se
recomienda realizar estas inspecciones con una frecuencia mínima semestral en
edificaciones residenciales y trimestral en edificaciones comerciales o de uso
intensivo.
2.5.2 Limpieza y desinfección de tanques y tuberías.
El mantenimiento sanitario incluye la limpieza y desinfección periódica de
tanques de almacenamiento, cisternas, y tuberías, con el fin de eliminar
sedimentos, incrustaciones y microorganismos que puedan comprometer la
calidad del agua. Carrasco y López (2022) señalan que este procedimiento debe
realizarse al menos una vez al año en sistemas domiciliarios y con mayor
frecuencia en instalaciones de uso público o alimentario. Se emplean soluciones
22
desinfectantes autorizadas, como hipoclorito de sodio, seguido de un enjuague
completo del sistema.
2.5.3 Verificación de válvulas y accesorios.
El correcto funcionamiento de las válvulas de control, retención,
seguridad, mezcladoras y llaves de paso es determinante para la operatividad
segura de un sistema de agua. Según Aranda et al. (2022), se deben revisar
periódicamente para detectar desgastes, bloqueos o acumulaciones de cal. Las
válvulas defectuosas pueden provocar fugas, sobrepresiones, retorno de agua
contaminada o imposibilidad de corte en caso de emergencia.
2.5.4 Control de fugas y corrosión.
El control de fugas en conexiones, tuberías y accesorios es fundamental
para evitar pérdidas de agua, daños estructurales, incremento en los costos de
servicio y riesgos sanitarios. Gonzales et al. (2023) advierten que las fugas
pueden detectarse mediante pruebas de presión y observación directa de
humedades o goteos. Asimismo, es necesario vigilar signos de corrosión,
principalmente en sistemas metálicos como tuberías de cobre, donde se deben
aplicar recubrimientos protectores y reemplazar componentes deteriorados.
La implementación de un programa de mantenimiento preventivo en
instalaciones de agua fría y caliente permite optimizar el consumo de recursos
hídricos, prevenir averías y garantizar la seguridad de los usuarios,
contribuyendo a la sostenibilidad de las edificaciones.
23
III. CONCLUSIONES
1. Se identificó que los sistemas de agua fría y caliente constituyen
elementos esenciales en las edificaciones modernas, ya que
permiten abastecer de manera segura y eficiente las necesidades
de consumo de agua en diferentes áreas y servicios. A través de la
revisión de sus principios de funcionamiento, se estableció que
ambos sistemas, aunque se integran dentro de una misma
instalación sanitaria, operan bajo condiciones técnicas distintas,
especialmente en lo referido a temperatura, presión y tipos de
materiales empleados. Asimismo, se evidenció la importancia de
un correcto diseño hidráulico para garantizar la continuidad del
servicio y la preservación de la salud de los usuarios.
2. En cuanto a los accesorios utilizados en las instalaciones de agua
fría y caliente, se determinó que estos cumplen funciones vitales
para controlar, distribuir, regular y proteger las redes de tuberías,
asegurando su correcto desempeño. Entre los componentes más
relevantes se destacan las válvulas de control, llaves de paso,
medidores, calentadores, válvulas mezcladoras y bombas
recirculadoras. Se concluyó que la adecuada selección y
disposición de estos accesorios permite optimizar el
funcionamiento de los sistemas hidráulicos, reducir pérdidas de
presión, evitar riesgos por sobrecalentamiento o sobrepresión y
facilitar las tareas de mantenimiento y reparación.
3. Respecto a los materiales empleados en los sistemas de agua fría
y caliente, se estableció que la diversidad de opciones disponibles
permite seleccionar la alternativa más adecuada según las
características técnicas, ambientales y económicas de cada
proyecto. Los materiales como PVC, CPVC, PEX, cobre y
polipropileno presentan ventajas específicas en función de la
temperatura de trabajo, presión requerida, resistencia a la
corrosión y facilidad de instalación. Se concluyó que la elección
correcta de materiales contribuye no solo a garantizar la durabilidad
de las instalaciones, sino también a reducir costos operativos y
prevenir fallas prematuras.
24
4. Sobre los procedimientos de diseño, instalación y mantenimiento,
se concluyó que el desarrollo de un proyecto sanitario eficiente
exige la realización de un levantamiento detallado de información
técnica, el cálculo riguroso de caudales y presiones, así como el
dimensionamiento adecuado de tuberías y accesorios. Durante la
etapa de instalación, se comprobó que es indispensable seguir un
orden secuencial en la ubicación, perforación y fijación de tuberías,
colocación de accesorios, realización de pruebas de estanqueidad
y aislamiento térmico en las líneas de agua caliente. Finalmente,
se determinó que el mantenimiento periódico de las instalaciones
permite prolongar su vida útil, detectar oportunamente fugas o
fallos y preservar la calidad del agua suministrada.
5. Por último, se concluyó que todo proyecto de instalaciones
sanitarias de agua fría y caliente debe ejecutarse conforme a las
normativas técnicas nacionales e internacionales vigentes. El
cumplimiento de dichas normativas asegura la integridad de las
instalaciones, protege la salud de los usuarios y garantiza la
sostenibilidad ambiental mediante un uso eficiente del recurso
hídrico. Asimismo, se evidenció que las normas permiten
estandarizar criterios de diseño, materiales y procedimientos,
favoreciendo la seguridad, calidad y confiabilidad de los sistemas
instalados.
25
IV. RECOMENDACIONES
Se recomienda que en todo proyecto de diseño de instalaciones sanitarias
se realice una evaluación previa detallada de los sistemas de agua fría y caliente,
considerando las condiciones específicas de la edificación, el tipo de uso previsto
y las necesidades de consumo, a fin de garantizar una distribución eficiente,
segura y continua del recurso hídrico.
Se sugiere que los profesionales responsables de los proyectos sanitarios
seleccionen accesorios de alta calidad y compatibles con las normativas
vigentes, tales como válvulas de control, llaves de paso, medidores,
calentadores, válvulas mezcladoras y bombas recirculadoras, priorizando
aquellas alternativas que ofrezcan mayor durabilidad, facilidad de mantenimiento
y eficiencia energética.
Se recomienda realizar una adecuada selección de materiales para las
tuberías y conexiones, considerando las condiciones de temperatura, presión de
trabajo y tipo de agua a transportar. Se debe optar por materiales como PVC,
CPVC, PEX, cobre o polipropileno según las especificaciones técnicas del
proyecto, garantizando así la resistencia, seguridad y prolongada vida útil de las
instalaciones.
Es recomendable implementar procedimientos rigurosos durante las
etapas de diseño e instalación, incluyendo levantamientos de información
exhaustivos, cálculos hidráulicos precisos y pruebas de estanqueidad en cada
tramo de la instalación, con el objetivo de evitar fallas posteriores y optimizar la
funcionalidad de los sistemas de agua fría y caliente.
Se sugiere establecer programas de mantenimiento preventivo periódico,
que contemplen inspecciones, limpieza de tanques y tuberías, verificación de
accesorios y control de fugas o corrosión. Estas acciones permitirán conservar
en óptimas condiciones las instalaciones sanitarias, prevenir riesgos sanitarios y
reducir costos de reparación a largo plazo.
26
REFERENCIAS
Calderón, R., & Ruiz, D. (2022). Instalaciones sanitarias en edificaciones: diseño
y normativas. Editorial Académica Española.
[Link]
Díaz, E., & Salas, F. (2021). Sistemas de distribución de agua potable en
edificaciones residenciales. Revista de Ingeniería y Arquitectura, 15(2),
45–60. [Link]
García, M., & López, P. (2023). Diseño y cálculo de instalaciones hidráulicas y
sanitarias. Editorial Universidad Nacional de Ingeniería.
[Link]
Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS). (2021).
Reglamento Nacional de Edificaciones (RNE) – Norma de Instalaciones
Sanitarias para Edificaciones.
[Link]
Morales, L. (2020). Guía técnica para instalaciones de agua potable y agua
caliente sanitaria. Editorial Instituto de la Construcción.
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caliente sanitaria. Revista de Tecnología y Construcción, 18(1), 67–80.
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Sánchez, J., & Vargas, D. (2023). Manual práctico de accesorios para
instalaciones sanitarias. Editorial Constructiva.
[Link]
Torres, C., & Martínez, H. (2020). Mantenimiento y operación de sistemas de
agua potable y sanitaria en edificaciones. Revista de Ingeniería Civil,
12(3), 21–35. [Link]
Villanueva, R., & Castro, M. (2021). Selección de materiales para sistemas de
agua fría y caliente: criterios técnicos y ambientales. Revista Ingeniería
Sanitaria, 10(4), 14–30. [Link]
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ANEXOS
IMAGEN N° 1: Diseño de redes de agua fria y agua caliente
Fuente:[Link]
redes-de-agua-fria-y-caliente-3
IMAGEN N° 2: Manual de instalaciones agua fria y caliente (arquinube)
Fuente:[Link]
Agua-Fria-Caliente-Arquinube
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