Lo prometido es un compromiso conmigo y con ustedes.
Les comparto una buena información que
explica ¿Qué es la Matrix?
Una trilogía de películas que explica mediante la ficción el paradigma en el que nos encontramos
atrapados hasta que despertamos del sueño (ego) que nos ha desvinculado de la fuente (Dios, el
todo, el universo).
Espero que cuando la vuelvas a ver se amplíe tu consciencia.
Un saludo
Para comenzar es necesario dar primero algunos detalles sobre la Trilogía Matrix (y obviamente
ver las películas), para que luego podamos analizar con detenimiento sus implicaciones filosóficas,
esotéricas, religiosas y, por qué no, científicas.
ARGUMENTO:
Comencemos por el argumento. Año 1999, Thomas Anderson es un joven informático que trabaja
para una de las más prestigiosas compañías del sector. Sin embargo, cuando sale del trabajo y se
va a su casa, su vida es muy diferente. La morada de Neo es una habitación oscura que parece
hallarse en un hotel, en la puerta pone 101. Allí, nuestro protagonista roba horas al sueño para
rastrear por Internet la pista de un hombre, un terrorista de los más buscados: Morfeo. Sólo ese
hombre conoce la verdad sobre algo de lo que Thomas ha oído hablar en susurros: Matrix. Pero,
¿qué es Matrix?
Oculto bajo el pseudónimo de Neo, Thomas tratará de averiguarlo y lo hará cuando el propio
Morfeo envíe a uno de sus mejores soldados para buscarle. Ese soldado es una mujer: Trinity.
Matrix es control, una prisión para la mente. Neo descubrirá que el mundo que siempre ha
conocido, el mundo real, es una simulación generada por computadora, ¿cómo es eso posible?
Porque la humanidad ha sido dominada por las máquinas y éstas usan a los humanos para
producir energía. Los mantienen en estado fetal, sumergidos en unos tanques y conectados a una
realidad que es falsa. La misión de Morfeo y de su equipo es liberar a la humanidad y hacer que
sean conscientes del engaño.
Neo tendrá que asimilar que toda su vida anterior era una mentira, y que ahora viaja en una nave
que huye de las máquinas. Esa nave está dotada de equipos informáticos y desde ella se puede
volver a conectar a Matrix, al mundo que siempre conoció. Allí luchará contra los agentes
(máquinas con forma de humanos trajeados) y se debatirá en la terrible duda de no saber si su
destino está escrito. Morfeo asegura que Neo es el salvador, el elegido, la persona que liderará a la
humanidad en la guerra contra las máquinas. ¿Es eso cierto?, ¿será Neo el salvador?, ¿recuperará
la humanidad el control sobre su vida?, ¿se puede vencer a una máquina?
Estas incógnitas y muchas más se van despejando a medida que avazan los 115 minutos que dura
la película, los cuales se pasan volando gracias a un guión que engarza a la perfección profundas
reflexiones con movimientos ágiles y fluidos.
PERSONAJES:
Neo: Proviene del griego (néos) y significa joven y nuevo (además Neo = One, el Elegido). Su
nombre real es Thomas Anderson. Se dice que Tomás era el hermano gemelo de Jesús de Nazaret.
El apellido Anderson significa Hijo del hombre. De este modo, Neo presenta una dualidad: por un
lado es Thomas, alguien que no cree ser El elegido, pero por otro sí cree serlo.
Morfeo: Proviene del griego (morfé) que significa forma. Morfeo era un dios de la mitología griega,
también conocido como Oneiro. Era uno de los mil hijos de Hipnos (sueño), y su madre era Nicte
(noche). Uno de sus hermanos era Tánatos (la muerte). Tenía alas de mariposa y portaba la planta
de la adormidera. Su misión consistía en dar forma a los sueños cuando los dioses desearan
enviarlos a los hombres. Era también el guardián de los sueños. En la película Morfeo posee un
control considerable sobre el mundo onírico de Matrix, siendo capaz de romper muchas de sus
supuestas leyes físicas.
Trinity: Proviene del latín trinitas, atis. En español se dice Trinidad. La trinidad era, según la religión
cristiana, el conjunto de las tres personas que formaban a Dios: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
En la película se podría decir que Morfeo es el Padre, Neo el Hijo, y Trinity el Espíritu Santo que
con su fe y amor resucita a Neo al besarle.
Cabe destacar que también en la primera película aparece un singular personaje llamado Cypher:
El traidor se llama Cypher, o Lu-Cypher = el ángel caído, como queda demostrado en el siguiente
diálogo:
“-Pero su caída, ¿Qué significa?
-No significa nada
(Cypher): -La primera vez todos caen, ¿Cierto Trin?”
Más tarde, Cypher aclararía que sólo es un demonio menor:
“Yo sólo soy un mensajero y te lo voy a demostrar (...) Si Morfeo tiene razón, será imposible
desconectar a Neo. Tendrá que ocurrir alguna especie de milagro que lo evite. Porque ¿Cómo
podría hacer de Elegido estando muerto?”
Cypher también tentó al Elegido al intentar apartarlo de su misión:
“¿Morfeo ya te explicó por qué te tiene aquí? ¡Cielos! ¿Cómo puedes dejar que te manipulen? Así
que has venido a salvar al Mundo ¿Qué se responde frente a eso? Te voy a dar un consejo. Si ves a
un Agente, haz lo que hacen todos: sólo corre.”
SINOPSIS DE LA TRILOGÍA:
1) The Matrix: Neo no cree en el destino sino en la libertad, además el Oráculo le dice que tiene
capacidades pero que aún no es El Elegido: quizás en otra vida. Sin embargo, Neo muere, resucita
gracias al amor de Trinity, y posee poderes en su nueva vida. Es El Elegido, el Oráculo dijo la
verdad. Neo empieza a creer.
2) The Matrix Reloaded: Con sus nuevos poderes, Neo está cada vez más seguro de que el destino
existe, aunque sabe que el Oráculo pertenece al mundo de las máquinas. Pero una inesperada
revelación acontece en el encuentro con el Arquitecto. Éste le cuenta que el Oráculo es tan sólo un
programa psicológico. Si hay un destino es únicamente el diseñado por el Arquitecto, es decir,
aunque el Oráculo quiera ayudar a Neo, debe enviarle a hablar con él. Todos los Elegidos
anteriores lo han hecho, es la única manera de intentar acabar con la guerra. Por tanto, no hay
destino, pero sí manipulación. Las máquinas controlan a los terroristas de Matrix, consienten su
existencia como un mal necesario. Neo acepta que las profecías eran un invento benévolo. Pero
no todo está perdido, sigue siendo libre, pues elige la puerta que nadie antes tomó, ante la mirada
desolada del Creador de Matrix.
3) The Matrix Revolutions: Neo sabe que las profecías del Oráculo no provienen de un
conocimiento paranormal sino de las dotes de la señora para ver cómo es la gente y de su larga
experiencia como programa antiguo del sistema. De todos modos, sigue siendo muy útil como
guía. Ella le dice que deben vencer a Smith, y que desea el final de la guerra. La ayuda del Oráculo
es crucial para el desencadenamiento final de la historia. Así, parece que la conclusión que ofrecen
los Wachowski es que no importa si el destino existe o no. Neo es El Elegido porque desea serlo,
porque lo elige y se reafirma en su decisión. Eso es lo que importa.
CINE PARA PENSAR
La película The Matrix (1999) supuso toda una revolución en el cine de ciencia-ficción. Sus
directores, los hermanos Wachowski, inauguraron un estilo original de rodar las escenas de acción
y demostraron su increíble habilidad para sustentar carreras, saltos y patadas, sobre unos sólidos
pilares filosóficos, culturales e incluso religiosos. Todo un prodigio. La cinta ganó varios Oscars,
batió el record de ventas en DVD, y arrastró tras de sí a millones de fans. Lo curioso es que la
película no era fácil de entender. Paradójicamente, ese fue su mayor aliciente, ya que no bastaba
con verla una sola vez.
En el año 2003 la trilogía se completó con los títulos The Matrix Reloaded y The Matrix
Revolutions. La acogida fue desigual. Había más acción pero menos filosofía. Sin embargo, la
trilogía debe ser estudiada de forma global. Las interconexiones entre las tres películas no pueden
ser ignoradas, ya que son vitales para comprender la trama.
LAS DUDAS DE NEO: ¿QUÉ ES REAL?, ¿SOY LIBRE?
Los problemas filosóficos clásicos que aborda la trilogía Matrix son el problema de lo real y el
problema de la libertad. Para ver cómo muestra The Matrix el problema de lo real es necesario
remitirse a su argumento. La película está ambientada en el futuro (año 2199 aproximadamente).
Hay una guerra entre humanos y máquinas. Las máquinas han sometido a los humanos
manteniéndolos dormidos en unas cubetas, conectados a un mundo onírico y falso procedente de
un programa informático llamado Matrix. En el mundo real sobrevive una colonia de humanos
libres, Sión, que intenta liberar a los que están en las cubetas. Para ello han formado un ejército
cuyos soldados deben entrar en Matrix en busca de aquellas personas que sospechan que Matrix
existe. Así es como encuentran a Neo, el protagonista. Neo duda, no sabe qué mundo es real y qué
mundo es Matrix. Deberá seguir las enseñanzas del capitán Morfeo y los consejos de la soldado
Trinity para averiguarlo.
En cuanto al problema de la libertad, ya aparece esbozado en The Matrix, pero se convierte en la
base filosófica de The Matrix Reloaded y The Matrix Revolutions. La libertad puede ser estudiada
desde su vertiente externa (los humanos de las cubetas no son libres porque están inmóviles
dentro de ellas) o desde su vertiente interna: ¿es el ser humano libre de elegir su futuro, su vida, o
hay un destino que predetermina todo lo que va a ocurrir? Esta es la gran pregunta en la que se
debate Neo a lo largo de toda la trilogía, ya que se le dice que él es El elegido, el salvador de la
humanidad. Es el viejo dilema de la filosofía cristiana entre el destino o providencia y el libre
albedrío.
EL PROBLEMA DE LO REAL: PLATÓN, DESCARTES Y PUTNAM
Comenzaremos por el pensador griego y su célebre mito de la caverna. En él, Sócrates nos cuenta
que los humanos son esclavos que viven atados en una caverna contemplando un mundo irreal.
Sin embargo, uno de ellos saldrá de la prisión e irá al mundo exterior. Le dolerán los ojos, pero
conseguirá adaptarse, aumentar sus conocimientos y observar la realidad. Ahora bien, cuando
vuelva a rescatar a sus amigos deberá tener cuidado, pues quizás quieran matarle.
El mito de la caverna expone la teoría platónica de las ideas, según la cual hay dos mundos. Uno es
el mundo ilusorio o sensible (la caverna) donde está la mayoría de la humanidad. El otro es el
mundo real o inteligible (el exterior) a donde va el esclavo liberado que progresa en su educación.
El paralelismo con The Matrix se hace evidente. También hay dos mundos: el real (donde se
encuentran el cielo arrasado, la tierra devastada, la ciudad de las máquinas, las cosechas de
humanos, las naves de los soldados y la ciudad de Sión) y Matrix, una simulación interactiva
neural, un sitio virtual donde las mentes de los humanos esclavizados creen vivir con normalidad.
Quien nos revela este hecho es Morfeo en la famosa secuencia de la pastilla roja:
“Eres un esclavo, Neo. Igual que los demás, naciste en cautiverio. Naciste en una prisión que no
puedes ni saborear, ni oler, ni tocar. Una prisión para tu mente.”
Neo se convertirá en el esclavo liberado, el que adquirirá nuevos conocimientos, y el que deberá
tener cuidado con las mentes de los que se han quedado en las cubetas por si intentan matarle.
De nuevo, Morfeo se lo advierte en el programa de instrucción con agentes. Cualquiera que no
haya sido desconectado es peligroso:
“Son las mentes de los mismos que intentamos salvar. Pero hasta que no lo hagamos, siguen
formando parte de ese sistema y eso hace que sean nuestros enemigos. (…) Muchos de ellos están
tan habituados que lucharían para protegerlo.”
La única dificultad para la comprensión del paralelismo proviene del carácter ontológico de los dos
mundos. Mientras el mundo real para Platón es inteligible (se accede a él con el alma), el mundo
real en la película es físico. Por ende, el mundo ficticio para Platón es el sensible (físico), y en la
película la mentira reside en un mundo virtual y mental. Como vemos, el carácter de los mundos
está invertido.
El siguiente en la lista es René Descartes; las dudas que llevan al cogito, el genio maligno, mente y
cuerpo, el argumento ontológico y la idea de Dios, y finalmente, el conocimiento del otro.
El paralelismo se presenta entre las figuras de Descartes y Neo. Las mismas dudas que acechaban
al pensador francés son las que Neo presenta al inicio de la trilogía: “¿Alguna vez has tenido la
sensación de no saber con seguridad si sueñas o estás despierto?” –le dice a su amigo Troy. Por su
parte, Descartes lo expresó del siguiente modo:
“¡Cuantas veces me ha sucedido soñar de noche que estaba en este mismo sitio, vestido, sentado
junto al fuego, estando en realidad desnudo y metido en la cama! (…) no hay indicios ciertos para
distinguir el sueño de la vigilia.”
Descartes resolvió dudar de todo, pero no podía hacerlo porque Dios es bueno y no permitiría que
la humanidad viviese engañada. Para sortear este obstáculo, ideó la hipótesis del genio maligno:
“Cierto genio o espíritu maligno, no menos astuto y burlador que poderoso, ha puesto su industria
toda en engañarme (…) con gran cuidado procuraré no dar crédito a ninguna falsedad, y prepararé
mi ingenio tan bien contra las astucias de ese gran burlador, que, por muy poderoso y astuto que
sea, nunca podrá imponerme nada. Mas este designio es penoso y laborioso, y cierta dejadez me
arrastra insensiblemente al curso de mi vida ordinaria; y como un esclavo que sueña que está
gozando de una libertad imaginaria, al empezar a sospechar que su libertad es un sueño, teme el
despertar y conspira con esas gratas ilusiones para seguir siendo más tiempo engañado.”
Como se puede suponer, el genio maligno en la trilogía son las máquinas. Descartes dice que para
enfrentarse a él hay que preparar el ingenio para que no pueda imponernos nada. En efecto, todos
los humanos que son desconectados pasan por un período de formación o rito iniciático cuyo fin
es lograr que sean conscientes de que Matrix no es real. Un momento clave en este proceso es la
secuencia del Constructor, en la que Morfeo pregunta:
“¿Qué es real? ¿De qué modo definirías real? Si te refieres a lo que puedes sentir, a lo que puedes
oler, a lo que puedes saborear y ver, lo real podrían ser señales eléctricas interpretadas por tu
cerebro.”
Por otro lado, el dualismo cartesiano afirma que el ser humano se compone de dos substancias
diferentes pero dependientes la una de la otra, mente y cuerpo:
“Soy algo que piensa y no extenso y, por otra parte, tengo una idea distinta del cuerpo, según la
cual éste es una cosa extensa, que no piensa (…) me enseña la naturaleza, por medio de esos
sentimientos de dolor, hambre, sed, etc., que no estoy metido en mi cuerpo como un piloto en su
navío, sino tan estrechamente unido y confundido y mezclado con él, que formo como un solo
todo con mi cuerpo.”
Esta idea es también sostenida en la trilogía. Tras la secuencia del salto, Morfeo nos lo revela: “El
cuerpo no puede vivir sin la mente”. Si alguien muere en Matrix, muere en el mundo real y
viceversa.
Otra cuestión es la inversión del argumento ontológico (defendido por Descartes) que realiza
Smith en su mítico monólogo cuando captura e interroga a Morfeo. Este argumento es una
demostración de la existencia de Dios basada en su perfección. De él concluimos que Dios creador
es perfecto y, gracias a eso, existe:
“Tan cierto es por lo menos que Dios, que es ese ser perfecto, es o existe, como lo pueda ser una
demostración de geometría.”
Pero Smith se pregunta cómo aquéllos que han creado a las máquinas no sólo no son perfectos,
sino que son odiosos: “Los humanos son una enfermedad, son el cáncer de este planeta, son una
plaga. Y nosotros somos la única cura”. Así, Smith defiende que las máquinas son las perfectas y
que los humanos no son más que “carne pútrida”. En último término, Descartes se planteó el
problema del conocimiento del otro. Se preguntaba cómo podemos saber que la gente que
deambula por la calle son personas y no máquinas:
“¿Qué es lo que veo por la ventana? Sombreros y capas, que muy bien podrían ocultar unas
máquinas artificiales, movidas por resortes.”
El programa de instrucción con agentes tiene precisamente la finalidad de enseñar a Neo a tener
precaución: “Cualquiera que no desactivemos puede ser un agente” –le dice Morfeo. Aquí
finalizan los paralelismos cartesianos.
El último pensador de este apartado es Hilary Putnam, filósofo del lenguaje nacido en Chicago en
1926, famoso por sus experimentos mentales. Uno de esos experimentos es el de los cerebros en
cubetas (brain-in-a-vat). El autor narra una historia en la que toda la humanidad no es otra cosa
que muchos cerebros en cubetas, conectados a un ordenador por un diabólico científico, teniendo
una alucinación colectiva. Tras exponer la hipótesis pregunta al lector: “Si fuéramos cerebros en
cubetas, ¿podríamos pensar que lo somos?”.
BIENVENIDO AL DESIERTO DE LO REAL
Knock, knock. Neo es asustado por la llegada tardía de Troy, su amigo punk, que viene buscando
un costoso software pirata. Nuestro héroe saca el software (disquete) del interior de un libro de
filosofía ahuecado cuyo título es “Simulacro y Simulación” y el autor Jean Baudrillard. En una
película llena por completo de simbolismos, este momento aparentemente inofensivo es en
realidad uno de los más evidentemente significativos.
“Simulacro y Simulación” (S&S) fue escrito por Baudrillard, un filósofo y sociólogo francés, en
1981. La mayoría de los comentarios con respecto a la presentación visual obvia de este trabajo en
la película giran alrededor del hecho de que el libro parece ser demasiado grueso (en realidad son
poco más de 160 páginas) y se abre en un capítulo titulado “Sobre Nihilismo” que es, de hecho, el
último capítulo en el libro.
Pero, éstas son apenas observaciones superfluas. Tomado como un símbolo (que es lo que es) esta
toma tiene mucho valor. Al abrir el libro en el capítulo sobre nihilismo los cineastas dirigen nuestro
pensamiento hacia lo que representa esto y hacen posiblemente más de una declaración. El libro
esta hueco, vacío, es falso. Es decir, no contiene lo que la cubierta dice que tiene. Lo que contiene
son las copias del software, es decir, ninguna cosa “original”; es un vacío llenado de mercancías
robadas.
La filosofía de Baudrillard, según lo tratado en S&S, revela varias de las categorías primarias de
Matrix. La hiperrealidad y los sistemas de control contemporáneos son metafóricamente
representados en la película por la Matrix misma. La melancolía existencial y el uso del terrorismo
sirven como la respuesta humana a la construcción operacional. Cada uno de estos aspectos yacen
en el corazón de la película.
Cuando Morfeo le dice a Neo: “Bienvenido al desierto de lo real”, está parafraseando el primer
capítulo de Baudrillard en S&S. Baudrillard plantea que nuestro mundo ya no es realmente “real”.
En lugar de eso, se ha vuelto “hiperreal”, una simulación de la realidad que está desconectada de
lo que antes fue verdaderamente real. Asimismo, la masa de la civilización occidental prefiere
realmente la simulación a la realidad. Fuera de esta verdad básica, el simulacro procede, el
desarrollo infinito de copias de cosas hasta que no queda rastro de algo original o hasta trivializar
a la originalidad. Así la realidad adquiere las cualidades de un desierto, áspero y careciendo de un
genuino sustento.
La simulación es nuestra norma y no se debe confundir con la “representación”. Por definición,
una representación siempre es sobre algo más, pudiendo distinguir así lo que es verdadero y lo
que no lo es. Una simulación, sin embargo, se proclama a sí misma como el conjunto de lo que sea
simulado. En una simulación no hay un punto de referencia en el cual se pueda distinguir qué es y
qué no es genuino porque todo dentro de una simulación es falsificado. Como el software
hackeado por Neo oculto en la imitación de un libro de filosofía.
Acerca de lo real, Baudrillard escribe en su libro “Simulacro y Simulación”:
“Lo real es producido a partir de células miniaturizadas, de matrices, memorias y modelos de
encargo, siendo, a partir de ahí, reproducible un número indefinido de veces. La simulación, de
esta manera, es su propia referencia, al eliminar los referentes como punto de partida para
generar ‘lo real’. Así, la simulación es una operación nuclear, tiene valor en sí misma, tiene un
sentido por sí misma y no es el reflejo de nada.”
Éste, por supuesto, es el concepto detrás de Matrix según lo presentado en la película. Los seres
humanos proveen la energía por la cual se alimentan los grandes sistemas de computadoras y
máquinas que gobiernan la Tierra. En el intercambio por la energía, la “imagen residual propia”, la
“proyección mental de tu Yo digital”, “se inserta” en lo que Morfeo llama “un mundo de sueños
generado por computadora”.
EL PROBLEMA DE LA LIBERTAD: SARTRE Y BEAUVOIR
Como ya se dijo más arriba, Neo no sabe si existe el destino o si él es completamente libre de
hacer lo que quiera. La trilogía dibuja tres posturas ante esta disyuntiva, dos entre los humanos y
una para las máquinas. Así, los directores posibilitan que el espectador o espectadora elija la
opción que más le convenza. Las posturas mencionadas son las siguientes:
1. Existe el destino pero también la libertad.
Es la creencia de Morfeo, para quien no supone un problema que se den los dos cuernos del
dilema a la vez. Morfeo expresa su opinión sobre el destino en el discurso que realiza en Reloaded
antes de asaltar una central eléctrica. Sin embargo, también da lugar a la libre decisión de Neo
diciéndole:
“Yo sólo puedo mostrarte la puerta, tú debes atravesarla.”
2. No existe el destino y sí la libertad.
Esta postura es sostenida con dureza por el comandante Lock y por su novia, la capitana Niobe.
Ambos opinan que las profecías del Oráculo son un fraude y que los humanos sólo pueden confiar
en sus propias decisiones y fuerzas para ganar la guerra contra las máquinas.
3. Existe una causalidad y los humanos no son libres.
Quienes sostienen esta última postura son las máquinas, en concreto Smith, Merovingio y el
Arquitecto. Los tres expresan reiteradamente que los humanos son seres inferiores a las máquinas
y que ellas les dominan. Son las que provocan una causalidad, un destino. Por lo tanto, los
humanos no son libres de elegir y perderán la guerra.
La filosofía sugerida para tematizar esta cuestión es el existencialismo de Jean Paul Sartre y
Simone de Beauvoir. Las cuestiones que se estudian son: la defensa de la libertad y la negación
sartreana del destino (crítica a las esencias), la elección como momento estelar de la libertad
humana (recordemos que, según Sartre, se debe elegir entre la vida auténtica y la vida
inauténtica) y el autoconocimiento como factor indispensable a la hora de ejercer la libertad
interna (un tema que ya aparecía en el Te met nosce del Oráculo). Todo el pensamiento de Sartre
gira en torno a la libertad humana y a la no creencia en el destino:
“El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente (…) nada existe previamente a
este proyecto; nada hay en el cielo inteligible. (…) Pero si verdaderamente la existencia precede a
la esencia, el hombre es responsable de lo que es, sobre él recae la responsabilidad total de su
existencia.”
La elección es el concepto fundamental de la filosofía sartreana:
“En el fondo, lo que asusta de la doctrina que voy a exponer, ¿no es el hecho de que deja una
posibilidad de elección al hombre?”
En efecto, todo el sistema de Matrix gira en torno a una regla, que es la que hace que el programa
funcione: la elección. Quien nos lo desvela es El Arquitecto:
“Descubrí una solución según la cual el 99% de los individuos aceptaba el programa mientras
pudieran elegir, aunque únicamente lo percibieran en un nivel casi inconsciente.”
La trayectoria de Neo está sembrada de elecciones: ¿pastilla roja o azul?, ¿asaltar un edificio para
salvar a Morfeo o matarlo?, ¿la puerta de Trinity (el pathos) o la de la fuente (el logos)?, ¿ir a la
ciudad de las máquinas o quedarse en la nave?, ¿seguir luchando contra Smith en la batalla final o
rendirse? El tema de la libertad interna no es sólo una cuestión de metafísica sino también de
ética. La vida auténtica es la de Neo, la inauténtica la de Cypher. Sartre defendía que los humanos
están condenados a ser libres, que siempre tienen que elegir: “Si no elijo, también elijo”.
Curiosamente, el personaje del Oráculo, que representa la creencia en el destino, (al menos hasta
que descubrimos que es tan sólo una buena psicóloga) no deja de insistir en el tema de la elección:
“Vas a tener que tomar una decisión. Tú eres el que decide. No podemos ver más allá de las
elecciones que no entendemos. Es mi elección, yo debo tomar la mía igual que tú la tuya…”
Quienes no lo ven así son las máquinas. Para ellas, los humanos liberados creen ser libres, pero no
lo son. Están siendo regulados, permitidos, tolerados, pero no por mucho tiempo…
En definitiva, el existencialismo es una filosofía de la acción. Beauvoir comenta que los seres
humanos, a pesar de las miserias del mundo, siempre siguen soñando:
“Plutarco cuenta que un día Pirro hacía proyectos de conquista: ‘Primero vamos a Grecia’, decía.
‘¿Y después?’, le pregunta Cineas. ‘Pasaremos al Asia, conquistaremos Asia Menor, Arabia’. ‘¿Y
después?’ ‘Iremos hasta las Indias’. ‘¿Y después de las Indias?’ ‘¡Ah!’, dice Pirro, ‘descansaré’. ‘¿Por
qué no descansar entonces, inmediatamente?’, le dice Cineas. Cineas parece sabio. ¿Para qué
partir si es para volver? ¿A qué comenzar si hay que detenerse? (…) Pero en tanto que permanezca
viva, es en vano que Cineas me hostigue diciéndome: ‘¿Y después? ¿Para qué?’. A pesar de todo,
el corazón late, la mano se tiende, nuevos proyectos nacen y me impulsan adelante. Los sabios
han querido ver en ese empecinamiento el signo de la irremediable locura de los hombres: pero
una perversión tan esencial, ¿puede ser aun llamada perversión? ¿Dónde encontraremos la
verdad del hombre, si no es en él mismo? La reflexión no puede detener el impulso de nuestra
espontaneidad.”
Esa es la sugerencia: seguir soñando, seguir luchando, reafirmar nuestras anteriores decisiones:
“Si dejo atrás de mí un acto que he llevado a cabo, al rodar el mismo en el pasado deviene cosa (…)
es necesario que lo retome y lo justifique en la unidad del proyecto en el cual me hallo
comprometido.”
El paralelismo con Beauvoir está situado en la tormentosa pelea final entre Neo y el agente Smith,
quien encarna el papel de Cineas:
“¿Por qué, Sr. Anderson?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué lo hace?, ¿por qué?, ¿por qué se
levanta?, ¿por qué sigue luchando? ¿De verdad cree que lucha por algo además que por su propia
supervivencia?, ¿querría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad?, ¿por la
verdad?, ¿tal vez por la paz?, ¿quizá por el amor? (crítica a las esencias) Ilusiones, Sr. Anderson,
desvaríos de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con
desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo.”
Ante las insidiosas preguntas, Neo responde: “Porque lo he elegido”.
ES LA PREGUNTA LA QUE NOS IMPULSA
Ahora bien, se debe señalar que la trilogía Matrix puede ser tematizada desde otros filósofos. En
esta línea, Slavoj Zizek, uno de los autores del libro The Matrix and Philosophy señala que The
Matrix es un test filosófico como las manchas de tinta de Rorscharch. Los filósofos ven su filosofía
preferida en ella: existencialismo, marxismo, feminismo, budismo, nihilismo, postmodernismo,
etc. Di cuál es tu “ismo” filosófico y podrás encontrarlo en la película. Pero no nos engañemos, la
trilogía sí que pone sobre la mesa unos problemas filosóficos determinados; otra cosa son los
autores desde los que se vayan a estudiar. En este artículo se propone un enfoque, pero se
pueden adoptar otros.
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Por orden de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha: Platón, René Descartes, Jean Baudrillard,
Simone de Beauvoir, Hilary Putnam, Jean Paul Sartre.
La filosofía nos ayuda a tener la mente más abierta, a cuestionarnos aquello que todos daban por
sabido, a ser críticos con nuestro entorno. Como ya decía Trinity, es la pregunta la que nos
impulsa. Pero no viene a nosotros sin esfuerzo, es necesario querer conocerla, querer caer por la
madriguera de conejos, querer aprender a pensar con más claridad. Y, a veces, también hace falta
un guía, que, como Morfeo, nos introduzca en el complejo mundo que vamos a conocer,
enseñándonos sus reglas, su historia y sus peligros. Ese es el principal objetivo, abrir un camino
para poder entrar en esa otra realidad, la que se contempla cuando se ha comprendido una
cuestión filosófica.
CUANDO LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN
La polución del ruido es, actualmente, el elemento más crucial de polución que existe. En las
grandes junglas de cemento altamente pobladas, es muy, muy difícil encontrar silencio. Entonces
lo que tenemos que hacer es aprender a encontrar silencio en el ruido. Y necesitamos encontrar
paz en el caos. La gente piensa que para encontrar paz, soledad y calma, tiene que ir y buscar un
amplio pedazo de tierra salvaje donde no esté pasando nada, y esté en en paz. Y eso es amoroso,
es hermoso. Pero vivimos en el mundo como es, por lo que tenemos que encontrar soledad, paz y
calma mientras todo el infierno se esté soltando a nuestro alrededor. Y es crítico que hagamos
esto.
Si uno ve y observa a la gente encontrará que vivimos en diferentes prisiones mentales,
emocionales, de culpa, de miedo, de frustración, de resentimiento, etc. Y más aún, si tenemos a
millones de personas que están viviendo en su propia prisión interna, sus propias prisiones
individuales, luego colectivamente no pueden hacer otra cosa que manifestar una prisión
colectiva, una versión colectiva de eso... Trabajar sobre nosotros mismos es también trabajar en el
mundo, porque somos el mundo, y el mundo somos nosotros.
El caos está en el ojo del espectador, en realidad. Vamos hacia un período de caos, pero ¿qué es el
caos? Caos se confunde a menudo con transición. Cuando algo está rompiendo lo que necesita ser
roto, entonces habrá un período de caos aparente. Pero lo que sucederá no es más caótico que si
las cosas se desarrollan como se necesita, porque este sistema tiene que caer antes de que algo
mejor lo pueda reemplazar, de lo contrario el sistema mismo sofocará y suprimirá lo que busque
reemplazarlo. Por lo que no deberíamos enfocar demasiado en el caos como una cosa
necesariamente mala.
La tecnología avanza constantemente a un ritmo vertiginoso. A pesar de ser algo natural en el
hombre, al igual que con todo, si se abusa de ello es sumamente nocivo. Pasamos a tener una
relación de dependencia tecnológica.
Desde las famosas etiquetas RFID (Radio Frequency IDentification) que contienen antenas para
permitirles recibir y responder a peticiones por radiofrecuencia desde un emisor-receptor RFID,
hasta la vigilancia por satélite, la civilización actual está implementando lentamente un sistema de
control, una Matrix en la cual cada uno de sus individuos son monitoreados por cámaras, por los
datos personales que se ingresan en Internet, móviles (celulares), chips, GPS, y un sin fin de
artilugios que detrás del disfraz de la seguridad, control y comunicación podrían ocultar intereses
muy oscuros. Después de todo, en la actualidad, el que posee la información y los medios
adecuados tiene el poder.
Siguiendo con la aplicación del término Matrix a las tecnologías actuales encontramos ejemplos
como un dispositivo (cuya idea patento la compañía Sony) que lanzará pulsos de ultrasonido hacia
la cabeza para modificar la forma en que se comportan las neuronas en determinadas partes del
cerebro con el objetivo de crear “experiencias sensoriales” que van desde transmitir imágenes en
movimientos, pasando por gustos, hasta sonidos. Expertos independientes indicaron que no
desestimaban esta reciente idea, aunque advirtieron sobre la seguridad a largo plazo del método
propuesto.
Hasta el momento, la única forma no invasora de manipular el cerebro es una técnica llamada
estimulación magnética transcraneal que utiliza los campos magnéticos para inducir corrientes en
el tejido cerebral y así estimular las células del cerebro. Pero los campos magnéticos no pueden
enfocarse en pequeños grupos de células del cerebro, como sí podría hacerlo el ultrasonido.
¿Estamos acaso tratando de crear ilusiones desde un mundo ya ilusorio? Sobre ésto, dos
científicos británicos (que trabajan en la prestigiosa Universidad de Cambridge), el físico Martin
Rees y el matemático John Barrow, sugieren que la realidad tal como la conocemos podría ser una
ilusión o una supermanipulación creada por una mega-supercomputadora, como en la conocida
película “Matrix”.
Barrow sostiene en un artículo académico que durante mucho tiempo se supo que una civilización
ligeramente más avanzada que la nuestra podría simular “universos en los cuales entidades
conscientes podían surgir y comunicarse entre ellas”.
En una sociedad mucho más experta en informática y con una tecnología mucho más avanzada,
“en lugar de limitarse a simular su clima o la formación de galaxias, como hacemos nosotros, ellos
podrían ir más lejos y observar el surgimiento de estrellas y sistemas planetarios”.
“Luego, una vez que incorporaran las reglas de la bioquímica en sus simulaciones astronómicas,
serían capaces de observar la evolución de la vida y la consciencia. (...) Los dueños de las máquinas
del universo podrían observar el crecimiento de las civilizaciones y comunicarse entre sí, discutir
sobre si existe un Gran Programador en el Cielo que podría intervenir según su voluntad,
desafiando las leyes de la naturaleza que se observan habitualmente”, insiste Barrow.
Martin se atreve a ir más lejos en estas elucubraciones y se pregunta si podríamos estar en una
simulación semejante. En ese caso, el universo no lo comprendería todo, sino tan sólo una parte
de un conjunto que Rees y Barrow llaman el “multiverso”.
“-Neo: ¿Ahora estamos dentro de un programa informático?
-Morfeo: ¿Es tan difícil de creer?”
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
Autores que se pueden estudiar para comprender mejor la trilogía:
A. EL PROBLEMA DE LO REAL
1. Sócrates. Sólo sé que no sé nada. Platón: el mito de la caverna. Metafísica: ¿qué es real?
2. Descartes. El genio maligno.
3. Berkeley. Ser es ser percibido. Lo aparente es real.
4. Kant. ¿Cómo podemos saber qué cosas lo son por sí mismas? Fenómenos. El mundo reside en
nuestras estructuras mentales.
5. Nietzsche. El superhombre. Rechaza lo impuesto por la autoridad.
6. Baudrillard. El desierto de lo real.
7. Nozik. La máquina de la experiencia.
B. EL PROBLEMA DE LA LIBERTAD
8. Laplace. Determinismo físico: todo lo que ocurre en la naturaleza es debido a la interacción de
los átomos. (La física cuántica ya no admite esto).
9. Hume. Crítica al concepto de causa.
10. Schopenhauer. La voluntad humana.
C. ASPECTOS RELIGIOSOS
- Cristianismo gnóstico: el problema del hombre es el conocimiento y la solución es la iluminación.
- Cristianismo tradicional. Nuevo testamento. Libre albedrío en Reloaded. Sacrificio de Neo en
Revolutions.
- Budismo: Samsara. Problema de la ignorancia. La solución es el despertar.
- Hinduismo. Upanishads. Creador de llaves: todo debe hacerse como una sola cosa. Sati fue la
primera esposa de Shiva.
- Taoísmo. Pendientes del Oráculo en forma de yin-yang. Opuestos: Oráculo/Arquitecto y
Neo/Smith.