UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA
LA MOLINA
FACULTAD DE INGENIERÍA AGRÍCOLA DEPARTAMENTO ACADÉMICO DE
ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y CONSTRUCCIÓN
Taller grupal: “Justificación Matriz Conesa”
Curso: Evaluación y Monitoreo Ambiental de Proyectos de Inversión
Docente: Brenda Raisa Guevara Velazco
Composición del grupo de trabajo:
APELLIDOS Nombres Código
MENDIETA PACOTAYPE Patricia Del Pilar 20181041
RAMOS SUAREZ, Julissa Clorinda 20191083
RIVERA VALDIVIA, Yamilé Corada 20200414
SALDAMANDO CAMAC, Ariana 20190377
Traslado de equipo, materiales y maquinarias contempla movilizaciones tipo terrestre
En el componente físico se identifican dos impactos negativos moderados. El primero es la compactación del suelo, con una valoración
de –33. Este impacto presenta una intensidad media, ya que la compactación reduce la porosidad y la aireación del suelo, afectando
procesos biológicos esenciales como la descomposición de materia orgánica y la actividad microbiana. Además, presenta una sinergia
moderada con la alteración de la cobertura vegetal y una reversibilidad a largo plazo, debido a que la recuperación natural de la
estructura del suelo puede tardar varios años. Su recuperabilidad requiere tiempo e intervención técnica, mediante prácticas como el
subsolado, la labranza profunda, la incorporación de materia orgánica o el descanso del terreno. Se considera un impacto acumulativo,
ya que se intensifica con la repetición continua de las actividades mecánicas sobre el terreno.
El segundo impacto es la alteración de la calidad del aire, con una valoración de –26. Este impacto se debe principalmente a una
intensidad media, producto de la emisión de gases contaminantes y partículas generadas por el tránsito de vehículos y maquinaria. Su
extensión es parcial, ya que se manifiesta de manera localizada a lo largo de las vías de acceso utilizadas durante la actividad.
Adecuación del terreno y desbroce
Para la actividad de “Adecuación del terreno y desbroce” se identifican 4 impactos negativos moderados. En el componente físico,
destaca la alteración de la calidad del suelo, con una valoración de –29. Este impacto se manifiesta de forma inmediata tras el retiro de
la cobertura vegetal, y se ve agravado por su carácter acumulativo y su sinergia con otros impactos, como la compactación del suelo y
la pérdida de cobertura vegetal. En cuanto a su reversibilidad, el suelo requiere un mediano plazo para recuperar de forma natural su
estructura y contenido de nutrientes. Sin embargo, su recuperabilidad puede lograrse en el corto plazo si se implementan medidas
adecuadas de control y manejo del uso del suelo.
En el componente biológico, se identifica el impacto de ahuyentamiento y/o perturbación del hábitat de la fauna silvestre, con una
valoración de –25. Este impacto presenta una intensidad media, ya que genera una perturbación considerable en especies sensibles al
ruido y al movimiento generado durante las actividades de adecuación del terreno. En cuanto a su reversibilidad a mediano plazo,
depende de la sensibilidad de las especies afectadas: algunas pueden retornar de forma natural, mientras que otras requieren
condiciones más favorables. La recuperabilidad se considera de corto plazo, ya que se contempló la posibilidad de implementar
medidas de reintegración en casos donde la fauna no retorne espontáneamente, facilitando así su regreso al hábitat afectado.
También, la alteración de la cobertura vegetal, con una valoración de –29. Este impacto presenta una intensidad media, ya que se
remueve significativamente la vegetación superficial del terreno. Su persistencia es alta, debido a que el efecto se mantiene por la
utilización posterior del área intervenida. La reversibilidad es a mediano plazo, ya que la recuperación natural puede ocurrir, pero de
forma lenta sin intervención. Sin embargo, su recuperabilidad se considera de corto plazo, siempre que se implementen medidas como
la revegetación con especies nativas o la protección del área alterada.
En el componente paisajismo, se identifica como impacto negativo moderado la alteración del paisaje visual local, con una valoración
de –31. Este impacto presenta una intensidad media, ya que el cambio es notorio visualmente, sobre todo por la remoción de vegetación.
Su persistencia es alta, dado que la alteración puede perdurar durante toda la ejecución del proyecto e incluso después. La reversibilidad
se considera a largo plazo, ya que el entorno puede recuperarse visualmente si se permite la regeneración natural. No obstante, su
recuperabilidad es de corto plazo, ya que puede mejorarse mediante reforestación u otras acciones de restauración visual.
Construccion terrapplenes
Fisico, agua: La construcción de un sistema de carga de cisternas en un proyecto de hidrocarburos es una actividad de alto riesgo para
los cuerpos de agua cercanos. Durante esta fase, existe un riesgo elevado de derrames accidentales de combustibles, aceites,
lubricantes y otros productos químicos utilizados por la maquinaria pesada. En el contexto de hidrocarburos, un derrame, incluso
pequeño, puede tener consecuencias graves debido a la toxicidad y persistencia de estas sustancias en el agua. El valor de Intensidad
(8) es muy alto debido a la cercanía a ríos aledaños además la Extensión (4) sugiere que el impacto no se limitaría al punto exacto de la
obra, sino que podría extenderse aguas abajo, afectando un área considerable del ecosistema fluvial o acuífero.
Biológico, fauna: La construcción de infraestructuras como terraplenes y el montaje de estructuras implican una alteración física directa
y severa del entorno. La creación de terraplenes y cimentaciones para estructuras requiere el desbroce y la remoción total de la
vegetación existente. Esto significa la eliminación completa y permanente del hábitat (refugio, alimento, sitios de anidación) para la
fauna y flora en el área de construcción. El valor de Recuperabilidad (8) es el más alto en esta fila, lo que indica que el daño es muy difícil
de reparar. Un ecosistema maduro que es eliminado no puede ser reemplazado a corto o mediano plazo. La reforestación puede tardar
décadas en restablecer una funcionalidad ecológica similar, y es posible que la fauna desplazada nunca regrese.
Construcción de muros, loza, sistema de drenaje
Para la actividad de “Construcción de muros, lozas y sistema de drenaje” en el componente físico se identificaron cuatro impactos
negativos moderados, siendo los más importantes la alteración de la calidad del suelo (–34) y la alteración de la calidad del agua
superficial (–33). Estos impactos tienen una alta intensidad porque afectan directamente la estructura del suelo y cambian los
patrones naturales del agua que corre sobre la tierra. Además, la intervención se extiende sobre áreas bastante grandes de terreno
natural y la recuperación puede ser lenta si no se aplican medidas adecuadas. En el suelo, la remoción de la vegetación y la
compactación reducen su capacidad para retener agua y dificultan que se recupere de forma natural. En el caso del agua, la
impermeabilización del terreno y el cambio en el drenaje afectan la cantidad de agua disponible en la zona. Aunque estos impactos
son moderados, se pueden mitigar con la revegetación usando especies nativas, un buen diseño y mantenimiento de los sistemas de
drenaje, y controlando la erosión.
En el componente biológico, se identificó un impacto negativo moderado relacionado con el ahuyentamiento y la perturbación del
hábitat de la fauna silvestre, con una valoración de –25. Este impacto se da porque el ruido, movimiento y las actividades de
construcción alteran el ambiente natural, afectando a especies sensibles. El área afectada es limitada a la zona donde se trabaja y la
recuperación puede tomar un tiempo medio, dependiendo de la capacidad de los animales para volver a su hábitat. Para reducir este
impacto, es importante aplicar medidas como limitar horarios de trabajo, crear zonas protegidas para la fauna y hacer seguimiento
para ver cómo se recuperan.
En el componente socioeconómico, hay un impacto negativo moderado en el flujo vehicular, con una valoración de –35. Este problema
afecta principalmente a las viviendas y cultivos cercanos al proyecto, porque la gente necesita usar las carreteras para llegar a sus
chacras y cuidar de su ganado. Cuando las vías se cierran o se restringe el paso, tienen problemas para movilizarse, lo que afecta su
trabajo y bienestar. La recuperación es a corto o mediano plazo si se manejan bien estas interrupciones. Para mitigar este impacto, se
recomienda planificar desvíos que reduzcan el tiempo de cierre, asegurar caminos alternos seguros y mantener una comunicación
constante con la comunidad.
En el componente paisajismo, se identificó un impacto negativo moderado por la alteración del paisaje visual local, con una valoración
de –25. Esto ocurre principalmente por la reducción de la vegetación, el movimiento de tierra y la instalación de maquinaria durante la
construcción. Estos cambios afectan la apariencia del lugar y son visibles para la gente que vive o visita la zona. El impacto se limita al
área donde se trabaja y la recuperación puede tomar tiempo, ya que la vegetación tarda en crecer y el paisaje necesita acciones de
restauración. Para minimizar este impacto, se recomienda hacer programas de revegetación con plantas nativas, manejar bien los
residuos y planificar dónde ubicar las instalaciones para causar el menor daño visual posible.
La intervención en el componente físico presenta un balance mayoritariamente positivo, pero con una advertencia crítica. Por un lado,
las actividades de restauración y revegetación generarán beneficios moderados y directos al mejorar la calidad del suelo y del aire,
reducir los niveles de ruido y restaurar la función ecológica del terreno. Sin embargo, todos estos beneficios se ven contrapesados por
el impacto negativo más significativo de todo el proyecto: una reducción considerable en la disponibilidad de agua superficial
(importancia de -47), probablemente debido al riego necesario para la nueva vegetación. Por lo tanto, el éxito de la restauración física
depende crucialmente de un plan de manejo hídrico eficiente.
El impacto sobre el componente biológico es inequívocamente positivo y uno de los principales beneficios del proyecto. Las acciones
de restauración están diseñadas para generar una mejora moderada tanto en la flora (a través de la revegetación) como en la fauna (al
restaurar su hábitat). Con puntuaciones de importancia de 31 y 36 respectivamente, se concluye que el proyecto cumple eficazmente
su objetivo de recuperar las condiciones ecológicas del área, promoviendo la biodiversidad y la salud del ecosistema sin generar efectos
adversos en este ámbito.
El impacto en el componente socioeconómico revela un claro conflicto de intereses o "trade-off". Por un lado, se genera un impacto
social positivo al mejorar la calidad del paisaje (importancia de 29), lo que puede aumentar el bienestar de la población y el valor estético
de la zona. Por otro lado, esta mejora se logra a costa de un impacto económico negativo y moderado (importancia de -37) al modificar
o desplazar las actividades económicas que pudieran existir previamente en el área intervenida. La conclusión es que el proyecto
beneficia a la comunidad en su conjunto desde una perspectiva paisajística, pero perjudica económicamente a un grupo específico de
actores, lo que requiere medidas de mitigación o compensación social.