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Datos de la sentencia:

Tribunal: Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia.

Fecha: 18 de febrero del 2018.

Expediente: 2018-0236

Demandante: Luz Marina Miranda González.

Abogado (apoderado Judicial): Enrique Mendoza Santos.

Demandado: Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia


y Paz.

Motivo de la demanda: Indemnización por daño moral.

Resumen de la sentencia:
Mediante escrito consignado en fecha 13 de octubre de 2009, el abogado Enrique
Mendoza Santos actuando en su carácter de apoderado judicial de la ciudadana Luz
Marina Miranda González -ambos previamente identificados-, interpuso ante la Unidad de
Recepción y Distribución de Documentos (U.R.D.D.) de las Cortes Primera y Segunda de lo
Contencioso Administrativo, demanda por indemnización de daño moral contra el
entonces Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia (hoy
Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz), bajo los
fundamentos que a continuación se exponen:

En primer término indicó que acude a la vía jurisdiccional para demandar la


reparación económica del daño moral que se le ocasionó a su mandante en virtud del
fallecimiento de su hijo Carlos Fabián Rúa Miranda, dentro de las instalaciones del Centro
Penitenciario de Occidente “Santa Ana”.
Puntualizó que en fecha 27 de agosto de 2005, el aludido ciudadano “fue asesinado
por otros penitenciarios, quienes le hirieron de muerte con armas de fuego y armas
blancas cuyo ingreso y posesión indebida es imputable a los órganos de seguridad del
Estado Venezolano”.
Explicó que el hijo de la accionante no debía estar en esa oportunidad dentro del
Centro Penitenciario, por cuanto el Tribunal Séptimo de Primera Instancia en Funciones de
Control del Circuito Judicial Penal del Estado Táchira había librado una boleta de traslado
“a los fines de que fuera atendido por el servicio de traumatología del Hospital Central de
esa entidad”; sin embargo el aludido traslado “no fue realizado nunca” lo que vulneró los
artículos 14 y 35 de la Ley de Régimen Penitenciario, 10 del Código Orgánico Procesal
Penal y 43 y 46 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Aseveró que el ciudadano Carlos Fabián Rúa Miranda estaba privado de libertad por
lo que se encontraba esperando la Audiencia Oral y Pública desde el 31 de octubre de
2004, de conformidad con el artículo 250 del Código Orgánico Procesal Penal.

En fecha 11 de octubre de 2017, la Corte Primera de lo Contencioso


Administrativo a la cual correspondió el conocimiento del asunto previa
distribución dictó sentencia definitiva Nro. 2017-0787,
declarando parcialmente con lugar la demanda ejercida, en los términos que
a continuación se transcriben:
“El demandante pretende que la República sea condenada
a pagar a la ciudadana Luz Marina Miranda González la
cantidad de OCHOCIENTOS MIL BOLÍVARES (Bs.800.000,00)
como justa indemnización por el daño moral causado a raíz
de la muerte de su hijo Carlos Fabián Rúa Miranda, tal y
como consta en Partida de Nacimiento, que cursa al folio
veinte y tres (23) de las actuaciones; quien se encontraba
recluido en el Centro Penitenciario de Occidente ‘Santa Ana’
y cuyo fallecimiento ocurrió a causa de múltiples heridas
producidas con armas de fuego y armas blancas, que le
propinaron otros reclusos de ese centro penitenciario.
Asimismo, exige la parte demandante que se condene a la
República por el ‘(…) daño moral producido por no haber
recibido un juicio oral justo (…)’ el ciudadano Carlos Fabián
Rúa Miranda.

Requisitos de Procedibilidad:
Dichos requisitos fueron los que el juez tomo en
cuenta para dictar su decisión:
1) Artículo 84 de la LOPGR: En los juicios en que la República
sea parte, los funcionarios judiciales, sin excepción, están
obligados a notificar al Procurador o Procuradora General de la
República de toda sentencia interlocutoria o definitiva.
Transcurrido el lapso de ocho (8) días hábiles, contados a partir
de la consignación en el expediente de la respectiva constancia,
se tiene por notificado el Procurador o Procuradora General de la
República y se inician los lapsos para la interposición de los
recursos a que haya lugar. La falta de notificación es causal de
reposición y ésta puede ser declarada de oficio por el Tribunal o a
instancia del Procurador o Procuradora General de la República.
2) Artículo 1.196 del Código civil : “la
indemnización (…) de OCHOCIENTOS MIL BOLÍVARES FUERTES
(Bs. 800.000,00)”, como resarcimiento por el daño moral sufrido
por la demandante
Respecto a la indemnización por daño moral, aprecia la Sala
que la parte in fine de dicho artículo del Código Civil establece
que “…El Juez puede igualmente conceder una indemnización a
los parientes, afines o cónyuge, como reparación del dolor sufrido
en caso de muerte de la víctima”.
3) Artículo 140 de la constitución: En este orden de ideas, conviene
atender a lo establecido en el artículo 140 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, el cual dispone que:

“Artículo 140. El Estado responderá patrimonialmente por los daños


que sufran los particulares en cualquiera de sus bienes y derechos,
siempre que la lesión sea imputable al funcionamiento de la
administración pública”.
Lo cual procede lo anteriormente dicho con los daños morales
causados a la demandante y por obvias razones el juez tomo en
cuenta los daños morales de la demandante por ser madre
biológica del difunto… demostrando que si existe un nexo entre la
demandante y el estado.
4. Artículo 43 de la constitución: El derecho a la vida es
inviolable. Ninguna ley podrá establecer la pena de muerte, ni
autoridad alguna aplicarla. El Estado protegerá la vida de las
personas que se encuentren privadas de su libertad, prestando el
servicio militar o civil, o sometidas a su autoridad en cualquier otra
forma”. (Resaltado de la Sala).

Del análisis de la norma in commento se desprende la obligación del Estado de


proteger la vida de las personas que se encuentren privadas de libertad, prestando
servicio militar o civil, o que estén sometidas a su autoridad de cualquier otra forma, lo
que permite concluir -tal y como se señala en el fallo consultado- que corresponde a este
“garantizar el derecho a la vida y a la integridad física de los reclusos, y en consecuencia,
las cárceles deben tomar cualquier medida preventiva necesaria con la finalidad de
salvaguardar la vida de los privados de libertad (…)”, derivándose de tal circunstancia, el
deber de los Centros Penitenciarios de controlar y vigilar a los internos bajo su custodia, a
fin de proteger su integridad física, mientras dure el tiempo de reclusión al cual estuvieran
sometidos.

Decisión:
Por las razones anteriormente expuestas, esta Sala Político-
Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, administrando justicia en
nombre de la República y por autoridad de la Ley, declara:
1.- Que PROCEDE la consulta de la sentencia definitiva Nro. 2017-
0787 dictada por la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo en fecha
11 de octubre de 2017.
2.- Se CONFIRMA la decisión sometida a consulta.
Publíquese, regístrese y comuníquese. Notifíquese a la Procuraduría
General de la República. (Según lo que dice el artículo 85 de LOPGR. . Cuando la
República sea condenada en juicio, el Tribunal encargado de ejecutar la sentencia
notificará al Procurador o Procuradora General de la República quien, dentro del lapso de
sesenta (60) días siguientes, debe informarle sobre su forma y oportunidad de ejecución
Dentro de los diez (10) días siguientes de su notificación, la Procuraduría General de la
República participará al órgano respectivo de lo ordenado en la sentencia. Este último
deberá informar a la Procuraduría General de la República sobre la forma y oportunidad
de ejecución de lo ordenado en la sentencia, dentro de los treinta (30) días siguientes de
recibido el oficio respectivo...) Cúmplase lo ordenado.
Dada, firmada y sellada en el Salón de Despacho de la Sala Político-
Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los veintinueve
(29) días del mes de mayo del año dos mil dieciocho (2018). Años 208º de la
Independencia y 159º de la Federación.

Requisitos de procedencia de
La responsabilidad patrimonial.

 Artículo 140 de la Constitución:


Establece que el Estado responderá patrimonialmente por los daños sufridos por
particulares en sus bienes y derechos, siempre que la lesión sea imputable al
funcionamiento de la administración pública.
Como dice la nuestra sentencia: “La norma transcrita hace referencia expresa a la
obligación del Estado de responder patrimonialmente por los daños sufridos por los
particulares en cualquiera de sus bienes y derechos, cuando la lesión sea imputable al
funcionamiento, normal o anormal, de los servicios públicos y por cualesquiera
actividades públicas, administrativas, judiciales, legislativas, ciudadanas o electorales, de
los entes públicos o incluso de personas privadas en ejercicio de tales funciones”.

 Existencia de un daño:
 Debe ser cierto y efectivo, es decir, real y actual no eventual o
futuro. También debe ser especial o personal, lo que implica que el
mismo esté individualizado con relación a una persona o grupo de
personas, es decir, que el daño no debe constituir una carga común
que todos los particulares deben soportar. Al respecto –Baena del
Alcázar- señala que el hecho de que la lesión sea singular o
personal «no quiere decir que sea individual, por lo que se comete
un error al relacionar este punto con el requisito de que el daño sea
individualizado. Se trata de que sea singular o individualizable
respecto a un sujeto o grupo de sujetos determinado. En definitiva
con la singularidad quiere decirse que el daño no sea una carga
general impuesta a todos, por lo que rompa el principio de igualdad
 Imputabilidad a la administración pública:
Igualmente se requiere que el daño sea jurídicamente imputable
a la Administración pública por su funcionamiento normal (i.e.
actividad lícita) o anormal (i.e. actividad ilícita) derivado de
cualquier actuación material o formal y debe estar referido a
una situación jurídicamente protegida, es decir, a una situación
permitida por la ley. También procede la responsabilidad cuando
el daño sea la consecuencia de la actuación del órgano judicial o
del legislativo..
 Relación de causalidad:
 Para la procedencia de la responsabilidad del Estado, es
necesario que el daño sea consecuencia de la actividad de la
Administración, esto es, que exista un vínculo causal entre el
daño causado y la actividad lícita o ilícita desplegada por el
Estado. Algunos autores –Nieto- señalan que en este elemento
está la clave interpretativa de todo el sistema de responsabilidad
del Estado, pues si es importante determinar la causalidad en un
régimen de culpa, más aún ha de serlo en uno de
responsabilidad objetiva, dado que una causalidad matizada y
moderada puede actuar de válvula de escape que modere los
excesos que de otro modo se producirían inevitablemente al
imputar todos los daños causados al funcionamiento normal o
anormal de los servicios públicos.
 Ausencia de fuerza mayor o culpa de la víctima:
No debe existir un caso de fuerza mayor que justifique el daño, ni culpa o negligencia
por parte del afectado.

Cantidad sentenciada:
La Corte Primera de lo Contencioso Administrativo con base al análisis del
expediente indicó -previo estudio de los elementos concurrentes para que
sea declarada la responsabilidad de la Administración- que el deceso del
mencionado ciudadano “debió generar en la demandante, como madre del
fallecido, un profundo pesar (…)”, por lo que acordó de conformidad con lo
previsto en el artículo 1.196 del Código Civil “la
indemnización (…) de OCHOCIENTOS MIL BOLÍVARES FUERTES (Bs.
800.000,00)”, como resarcimiento por el daño moral sufrido por la
demandante.

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