Máquina Asíncrona Trifásica
Máquina Asíncrona Trifásica
Descripción general:
También son conocidas como máquinas de inducción. Su estator esta formado por un paquete
de chapas aisladas montado en una carcasa con una serie de ranuras en su periferia donde
se encuentran los hilos conductores que forman el bobinado del estator, formando tres
bobinas que se corresponden a cada una de las tres fases. El rotor lo forman un apilamiento
de chapas que forman un cilindro junto con el eje del motor, pero según se distribuya el
inducido se distinguen dos tipos:
Rotor bobinado: En las ranuras de las chapas del rotor hay unos devanados iguales
que los del estator formados por un gran número de espiras; los extremos de las
bobinas de este devanado esta conectadas a tres anillos que se conectan al exterior
mediante el contacto de tres escobillas
Rotor de jaula de ardilla: En las ranuras del exterior están colocados los conductores
que forman una serie de barras formando un cilindro cortocircuitadas en cada extremo
con forma de jaula de ardilla
El estator:
Es la parte fija del motor. Esta constituido por una carcasa en la que esta fijada una corona de
chapas de acero de calidad especial provistas de ranuras. Los bobinados están distribuidos en
estas ranuras y forman un conjunto de bobinas desfasadas entre sí 120º. Cada una de las
bobinas se conecta a una de las fases de un sistema trifásico y dan lugar a un campo
magnético giratorio:
El rotor:
Él es la parte móvil del motor. Esta situado en el interior del estator y consiste en un
acoplamiento de chapas de acero que forman un cilindro solidario con el árbol del motor.
El rotor del motor trifásico es atravesado por el campo giratorio engendrado en el estator. El
arrollamiento rotórico puede ejecutarse como el estatórico en forma repartida, con las bobinas
unidas en serie (rotor bobinado o con anillos rozantes); o también a base de barras (rotor de
jaula o en cortocircuito). Estas barras, de aluminio inyectado a presión (las aletas de
refrigeración hechas en la misma operación hacen masa con el rotor) están conectadas en
paralelo y al mismo tiempo puestas en cortocircuito por medio de dos aros extremos.
En uno y otro caso queda el arrollamiento rotórico en cortocircuito una vez el motor está en
servicio. Igual que en el secundario de un transformador, en el arrollamiento rotórico se induce
también una f.e.m., la cual, por estar éste cerrado sobre sí mismo, da lugar a la circulación de
una corriente rotórica. La acción conjunta del campo giratorio y del campo debido a la
corriente rotórica determina, como en todos los motores, un par de giro. Éste par arrastra al
rotor en el sentido de rotación del campo giratorio y le comunica una velocidad muy próxima a
la de sincronismo.
Una vez el motor puesto en marcha se induce en el rotor, además de la tensión de reposo,
una contratensión producida por el movimiento de los conductores rotóricos en el campo
giratorio. Con el motor en servicio, la tensión rotórica efectiva equivale pues solamente a la
diferencia entre las dos anteriores.
El tiempo correspondiente a cada posición puede deducirse a partir del ángulo girado por el
campo (de 0 a 360º ). Invirtiendo dos fases se invierte el sentido de giro del campo.
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Máquinas asincrónicas
Partes: 1, 2
Introducción
Bibliografía
Introducción
El motor asincrónico tiene dos partes principales: Estator y rotor. El estator es la parte fija de la
máquina en cuyo interior hay ranuras donde se coloca el devanado trifásico que se alimenta con
corriente alterna trifásica. La parte giratoria de la máquina se llama rotor y en sus ranuras también
se coloca un devanado. El estator y el rotor se arman de chapas estampadas de acero
electrotécnico de 0,35 a 0,5 [mm] de espesor.
Según la construcción, los motores asincrónicos pueden ser de rotor de jaula de ardilla o de rotor
bobinado.
Los motores asincrónicos se dividen en: sin colector y con colector. Los motores sin colector se
utilizan donde se necesita una velocidad de rotación aproximadamente constante y no se requiere
su regulación.
Los motores sin colector son simples en construcción, funcionan sin fallas y son de alto
rendimiento.
Para alcanzar amplia gama de velocidades, se utilizan motores asincrónicos con colector
monofásico y trifásico; sin embargo, debido al alto costo, a una construcción complicada y
condiciones difíciles de trabajo, las máquinas asincrónicas con colector son poco empleadas.
Las máquinas asíncronas tienen un circuito magnético sin polos salientes estando ranurados tanto
el estator como el rotor, los cuáles van a estar sometidos a la acción de campos magnéticos
giratorios que darán lugar a pérdidas magnéticas. En consecuencia, ambos órganos de la máquina
se fabrican a base de apilar chapas delgadas de acero al silicio para reducir estas pérdidas.
El devanado del estator normalmente es trifásico, aunque en máquinas de pequeña potencia
también puede ser monofásico o bifásico. El devanado del rotor siempre es polifásico. Ambos
devanados tienen el mismo número de polos (2p). El devanado del rotor forma un circuito cerrado
por el que circulan corrientes inducidas por el campo magnético. El rotor puede ser de dos tipos:
de jaula de ardilla o en cortocircuito y de rotor bobinado o con anillos.
Una jaula de ardilla es un devanado formado por unas barras alojadas en las ranuras del rotor que
quedan unidas entre sí por sus dos extremos mediante sendos aros o anillos de cortocircuito. El
número de fases de este devanado depende de su número de barras. Muchas veces estos anillos
poseen unas aletas que facilitan la evacuación del calor que se genera en la jaula durante el
funcionamiento de la máquina.
El rotor bobinado tiene un devanado trifásico normal cuyas fases se conectan al exterior a través
de un colector de tres anillos y sus correspondientes escobillas. En funcionamiento normal estos
tres anillos están cortocircuitados (unidos entre sí).
En ambos tipos de rotor se suelen emplear ranuras ligeramente inclinadas con respecto al eje de la
máquina. El bloque de chapas que forma el circuito magnético del rotor tiene un agujero central
donde se coloca el eje o árbol de la máquina. En muchas ocasiones se coloca un ventilador en este
eje para facilitar la refrigeración de la máquina.
La carcasa es la envoltura de la máquina y tiene dos tapas laterales donde se colocan los cojinetes
en los que se apoya el árbol. Esta carcasa suele disponer de aletas para mejorar la refrigeración de
la máquina. Sujeta a la carcasa está la placa de características donde figuran las magnitudes más
importantes de la máquina. En la carcasa se encuentra también la caja de bornes adonde van a
parar los extremos de los bobinados. En una máquina asíncrona trifásica de jaula de ardilla la caja
de bornes tiene seis terminales, correspondientes a los extremos de las tres fases del estator (dos
extremos, principio y final, por cada fase), formando dos hileras de tres. De esta forma resulta fácil
el conectar el devanado del estator en estrella o en triángulo.
Las ideas fundamentales sobre los motores de inducción las desarrolló a finales de la década de
1880 Nicola Tesla, quien recibió la patente por sus ideas en 1888. En esa época presentó un
artículo ante el American Institute of Electrical Engineers [ATEE, predecesor del Institute of
Electrical and Electronics Engineers (IEEE)] en el que describía los principios básicos del motor de
inducción con rotor devanado, junto con ideas sobre otros dos importantes motores de ca: el
motor síncrono y el motor de reluctancia.
A principios del siglo XX se impuso el sistema trifásico europeo ante el bifásico americano, por lo
que las maquinas asincrónicas comenzaron a ser y son trifásicas.
En las máquinas asincrónicas la corriente que circula por uno de los devanados se debe a la f.e.m
inducida por la acción del flujo del otro, y por esta razón se denominan máquinas de inducción.
También reciben el nombre de máquinas asincrónicas debido a que la velocidad de giro del rotor
no es la de sincronismo impuesta por la frecuencia de la red. La importancia de los motores
asíncronos de debe a su construcción simple y robusta, sobre todo en el caso del rotor en forma
de jaula de ardilla, que les hace trabajar en circunstancias más adversas, dando un excelente
servicio con pequeño mantenimiento. Hoy en día se puede decir que más del 80% de los motores
eléctricos industriales emplean este tipo de maquinas, trabajando con una frecuencia de
alimentación constante. Sin embargo, históricamente su inconveniente más grave ha sido la
limitación para regular su velocidad, y de ahí cuando esto era necesario, en diversas aplicaciones
como la tracción eléctrica, trenes de laminación, etc., eran sustituidos por motores de c.c., que
eran más idóneos para este servicio. Desde finales del siglo XX y con el desarrollo tan particular de
la electrónica industrial, con accionamientos electrónicos como inversores u onduladores y
cicloconvertidores, que permiten obtener frecuencia variable a partir de la frecuencia de la red, y
con la introducción del microprocesador en la electrónica de potencia, se han realizado grandes
cambios, y los motores asíncronos se están imponiendo poco a poco en los accionamientos
eléctricos de velocidad variable.
Máquina asíncrona
Eje (0), Cojinete (1), rotor de jaula de ardilla (2), tapa lateral de la carcasa (3) y ventilador (4)
Rotor bobinado o con anillos
a) Cuando a la red se conecta un motor con el circuito del rotor abierto y b) cuando su rotor está
cortocircuitado.
En el primer caso el fenómeno tiene cuantitativamente el mismo carácter que al conectar a la red
un transformador con devanado secundario abierto. El instante de conexión más peligroso es el
instante cuando la tensión pasa por el cero.
En la máquina polifásica las componentes periódicas de los flujos de algunas fases forman un flujo
resultante que gira en el espacio con la velocidad n1= f1*p1, y las componentes aperiódicas de los
flujos, forman un flujo resultante fijo en el espacio.
Conexión de un motor asincrónico con rotor abierto
El flujo resultante doble satura intensamente el acero de la máquina. Por eso la amplitud de la
corriente de conexión de la marcha en vacío I"om del motor asincrónico supera
considerablemente la amplitud de la corriente permanente en vacío Iom. En comparación con los
transformadores, en los motores asincrónicos la relación I"om / Iom es menor, puesto que al
existir espacio la curva de imantación de estos últimos es más chata, y el flujo remanente de
magnetización es menor. No obstante, la corriente de conexión en vacío puede superar unas
cuantas veces la corriente nominal In.
Cuando a la red se conecta un motor con rotor cortocircuitado. Como en el primer instante la
velocidad de rotación n = 0, los fenómenos que transcurren en este caso cualitativamente son los
mismos que en el caso de cortocircuito instantáneo del transformador.
Lo mismo que la corriente de conexión en vacío, esta corriente tiene dos componentes, una de las
cuales, la componente periódica Ic.c.p, corresponde a la corriente permanente de cortocircuito, y
la otra, la componente aperiódica Ic.c.a, se amortigua por la ley exponencial.
La amortiguación sucede muy rápidamente, puesto que la constante del tiempo de amortiguación
Xc.c/wRc.c es pequeña. Por esta razón, con frecuencia la segunda componente de la corriente no
se tiene en cuenta, comprendiendo por corriente de arranque del motor Iarr la corriente periódica
de cortocircuito.
Habitualmente
Iarr/In = (4--7)
El arranque es el proceso de puesta en marcha de un motor que lo lleva desde una velocidad nula
a la del punto de funcionamiento estable que corresponda al par resistente de la carga que tiene
que mover.
Para que pueda realizarse esta maniobra debe cumplirse la condición de arranque: durante el
arranque el par del motor debe ser superior al par resistente o de frenado. De no cumplirse esta
condición, el par motor es insuficiente para mover la carga mecánica que tiene acoplada y no se
puede producir el arranque.
Los dispositivos de arranque pueden ser de operación manual o por contactores. Estos últimos
permiten efectuar el mando a distancia del motor con cables de secciones pequeñas (sólo se
requiere la corriente necesaria para la bobina del contactor), lo que facilita el accionamiento y
diseño del dispositivo de control por trabajar con intensidades reducidas.
Es necesario limitar la corriente de arranque de los motores asíncronos trifásicos, ya que éstos
están conectados a la red de distribución de energía eléctrica en paralelo con otros abonados, que
podrían sufrir bajadas momentáneas de tensión de suministro durante el arranque de los
mencionados motores debido a la caída de tensión provocada por la impedancia de las líneas de
transporte. La máxima caída de tensión en la red no debe superar el 15% durante el arranque.
Los motores de corriente alterna con rotor en jaula de ardilla se pueden poner en marcha
mediante los métodos de arranque directo o a tensión reducida.
Los circuitos con motores deben contar con interruptores que corten todas las fases o polos
simultáneamente y con protecciones que corten automáticamente cuando la corriente adquiera
valores peligrosos.
En los motores trifásicos debe colocarse una protección automática adicional que corte el circuito
cuando falte una fase o la tensión baje de un valor determinado.
Arranque directo
Un motor arranca en forma directa cuando a sus bornes se aplica directamente la tensión nominal
a la que debe trabajar.
Si el motor arranca a plena carga, el bobinado tiende a absorber una cantidad de corriente muy
superior a la nominal, lo que hace que las líneas de alimentación incrementen considerablemente
su carga y como consecuencia directa se reduzca la caída de tensión. La intensidad de corriente
durante la fase de arranque puede tomar valores entre 6 a 8 veces mayores que la corriente
nominal del motor. Su ventaja principal es el elevado par de arranque, que es 1.5 veces el nominal.
Siempre que sea posible conviene arrancar los motores a plena tensión por el gran par de
arranque que se obtiene, pero si se tuvieran muchos motores de media y gran potencia que paran
y arrancan en forma intermitente, se tendrá un gran problema de perturbaciones en la red
eléctrica.
Por lo tanto, de existir algún inconveniente, se debe recurrir a alguno de los métodos de arranque
por tensión reducida.
Existen varios procedimientos de arranque que consisten en alimentar al motor con una tensión
inferior a la asignada en el momento del arranque para después, cuando el rotor ya está girando,
irla aumentando hasta alcanzar su valor asignado. De esta manera, al tener en el arranque una
tensión inferior a la asignada la corriente de arranque disminuye, pero también el par de
arranque. Esto hay que tenerlo en cuenta y comprobar que el par de arranque del motor a tensión
reducida es suficientemente grande como para que se cumpla la condición de arranque. Por esta
razón, estos procedimientos de arranque sólo se pueden utilizar si el motor se arranca sin carga o
con cargas mecánicas que no ejerzan un par resistente elevado a bajas velocidades.
Para conseguir reducir la tensión durante el arranque se pueden emplear varios métodos: un
autotransformador, un arrancador electrónico, conectar impedancias en serie con el estator. En
los motores trifásicos uno de los más empleados es el arranque estrella-triángulo.
Curvas par-velocidad a tensión
(arranque estrella-triángulo)
Consiste en intercalar un autotransformador entre la red y el motor, de tal forma que la tensión
aplicada en el arranque sea solo una fracción de la asignada. El proceso puede realizarse en dos o
tres escalones y con tensiones no inferiores al 40, 60 y 75% de la tensión de la línea.
Se aplica a motores cuya potencia nominal es mayor que 5Kw. El autotransformador de arranque
es un dispositivo similar al estrella-triangulo, salvo por el hecho de que la tensión reducida en el
arranque se logra mediante bobinas auxiliares que permiten aumentar la tensión en forma
escalonada, permitiendo un arranque suave.
Este método de arranque es posible solo en los casos cuando el par de frenado durante el
arranque no es grande. De lo contrario el motor no podrá iniciar la marcha.
Una variante menos usada es la conexión Kusa, en la que durante el proceso de arranque se
intercala una resistencia en uno de los conductores de línea.
En la fig. 4.30 se muestra un arranque por autotransformador, con dos etapas de tensión. En la
posición 1 del conmutador se alimenta el autotransformador con tensión de la red, aplicando al
motor solamente una fracción de esta tensión de la red etapa de arranque). Cuando la maquina ha
aumentado su velocidad hasta un valor adecuado, cercano al asignado, el conmutador se pasa a la
posición 2, lo que eleva la tensión que llega al motor y este sigue aumentando de velocidad.
Finalmente se pasa el conmutador a la posición 3, de tal forma que la tensión de la red queda
aplicada directamente al estator de la red.
Conmutación estrella-triangulo
Este método de arranque se puede aplicar tanto a motores de rotor devanado como a motores de
rotor jaula de ardilla, la única condición que debe cumplir el motor para que pueda aplicarse este
método de arranque es que tenga acceso completo a los devanados del estator (6 bornes de
conexión).
El arranque estrella-triángulo sólo se puede utilizar si el motor está conectado a una red eléctrica
cuya tensión de línea sea igual a la tensión asignada de fase del motor. Esto obliga a que para que
el motor funcione a su tensión asignada deba conectarse en triángulo:
V1L = V1N Conexión triángulo para que: V1 = V1N
En este caso el arranque se realiza con el motor conectado en estrella. Cuando el motor ha
adquirido cierta velocidad se conmutan las conexiones y se lo conecta en triángulo para que pase
a funcionar con su tensión asignada.
La regulación del mismo debe hacerse a un valor que resulta de multiplicar la corriente de línea
por 0,58. La protección del circuito más adecuada también es el fusible.
Algunas indicaciones que se deben tener en cuenta sobre el punto de conmutación son: el pico de
corriente que toma el motor al conectar a plena tensión (etapa de triángulo) debe ser el menor
posible; por ello, la conmutación debe efectuarse cuando el motor esté cercano a su velocidad
nominal (95% de la misma), es decir cuando la corriente de arranque baje prácticamente a su valor
normal en la etapa de estrella.
Asimismo, el relé de tiempo debe ajustarse para conmutar en este momento, no antes ni mucho
después. Habitualmente, un arranque normal puede durar hasta 10 segundos, si supera los 12
segundos se debe consultar al proveedor del equipo. Si no se cumple con lo anterior, el pico de
corriente que se produce al pasar a la etapa de triángulo es muy alto, perjudicando a los
contactos, al motor y a la máquina accionada. El efecto es similar al de un arranque directo.
La operación se realiza en la actualidad con automatismos de contactores, con un circuito de
fuerza y otro con mando o control; se requiere tres contactores, uno denominado principal, para
la alimentación de los principios de la bobina de los devanados del motor; otro un contactor que
se encarga de realizar la conexión al devanado en estrella, y el tercero ejecuta la conexión
triangulo; además se necesita de un relé de tiempo para ajustar el momento en que se pasa de la
conexión estrella a la conexión triangulo.
Los arrancadores electrónicos son una mejor solución que los autotransformadores gracias a la
posibilidad de su arranque suave, permitiendo un aumento en la vida útil de todas las partes
involucradas.
La posibilidad de arranque progresivo, también se puede utilizar para detener el motor, de manera
que vaya reduciendo la tensión hasta el momento de la detención.
Estos arrancadores ofrecen selección de parada suave, evitando por ejemplo, los dañinos golpes
de ariete en las cañerías durante la parada de las bombas; y detención por inyección de corriente
continúa para la parada más rápida de las masas en movimiento.
Además poseen protecciones por asimetría, contra sobre temperatura y sobrecarga, contra falla
de tiristores, vigilancia del tiempo de arranque con limitación de la corriente, control de servicio
con inversión de marcha, optimización del factor de potencia a carga parcial, maximizando el
ahorro de energía durante el proceso y permiten un ahorro en el mantenimiento por ausencia de
partes en movimiento que sufran desgastes.
En los motores de rotor devanado o con anillos se puede reducir la corriente de arranque
introduciendo una resistencia adicional en cada una de las fases del rotor. La operación se realiza
con la ayuda de un reóstato trifásico.
En el arranque se introduce toda la resistencia adicional (posición 1), de esta forma aumenta la
impedancia de la maquina y se reduce la corriente inicial; conforme al motor inicia su marcha, se
va eliminando la resistencia del reóstato pasando el mando móvil a las posiciones 2,3 y 4, que
conforman una serie de contactos o plots, en la última parte queda cortocircuitado el rotor y
finaliza la operación de arranque.
En esta situación, para reducir las perdidas mecánicas del motor y también el desgaste de anillos y
escobillas, estas maquinas llevan a menudo dispositivos para levantar las escobillas y poner en
cortocircuito los anillos. Hoy día esta operación de arranque se realiza automáticamente por
mediación de contactores y relés de tiempo que van eliminando secuencialmente las resistencias
adicionales.
Este método de arranque sólo se puede aplicar a motores de rotor devanado. Como se comprueba
fácilmente, al introducir una resistencia adicional en el devanado del rotor, se disminuye la
corriente de arranque con relación a la corriente absorbida por el método de arranque directo.
Diferentes métodos de regulación de velocidad de los motores asíncronos
Esto indica que se puede regular la velocidad de un motor asíncrono modificando su número de
polos, la frecuencia del estator o el deslizamiento.
La regulación por variación del número de polos únicamente permite alcanzar unos pocos valores
de velocidad diferentes, ya que el número de pares de polos p sólo puede adoptar valores enteros
y, en consecuencia, no se puede variar de forma continua. Se utiliza en máquinas de jaula de
ardilla que en el estator disponen, bien de dos devanados independientes, cada uno de ellos con
un número de polos diferente; o bien de un devanado especial que admite diferentes formas de
conexión para modificar su número de polos.
En este caso, cada fase del devanado consta de dos partes iguales, que pueden ponerse en serie o
en paralelo, dando lugar a una reducción de pares de polos a la mitad del original, aumentando en
consecuencia la velocidad del rotor a prácticamente el doble.
La regulación por variación de la frecuencia consiste en variar la frecuencia f1 de las corrientes del
estator con lo que se modifica la velocidad de sincronismo n1 de la máquina. Para ello se alimenta
el estator a través de un variador de frecuencias.
Además este tipo de motor eléctrico resulta más económico y compacto que los restantes.
Asimismo, este método permite transformar fácilmente un equipo de velocidad fija en un
accionamiento de velocidad variable, sin realizar grandes modificaciones.
Con este tipo de regulación se puede obtener un amplio control de velocidades, con el máximo par
disponible en todas las frecuencias con un elevado rendimiento.
Este sistema permite variar la velocidad de forma continua entre un amplio margen de
velocidades. Para frecuencias f1 por debajo de la asignada interesa variar la tensión V1 del estator
en función de la frecuencia de forma que el flujo por polo sea el mismo para todas las frecuencias.
De esta manera se consigue que para todas las frecuencias el par que suministra la máquina a la
corriente asignada sea el mismo (el par asignado) y que también a todas las frecuencias el par
máximo sea el mismo.
Para frecuencias f1 por encima de la asignada no se puede mantener el flujo por poloconstante
porque entonces la f.e.m. E1 sería mayor que en condiciones asignadas lo que conllevaría que la
tensión en el estator fuera superior a la asignada. Por lo tanto, para frecuencias por encima de la
asignada se mantiene el valor eficaz de las tensiones del estator igual al asignado.
Regulación de la velocidad
por variación de la
frecuencia f1 manteniendo el
Estos métodos proporcionan una mala utilización de la potencia y capacidad del motor, pero el
control suele ser sencillo y justificable en algunas aplicaciones. En el caso de variación de la
tensión se pueden utilizar tiristores conectados en serie con el estator para interrumpir el paso de
la corriente durante una fracción del período (control de fase) o en algunos períodos completos
(encendido alternado), reduciéndose así la tensión media aplicada.
El control de fase produce armónicos de orden elevado, mientras que el encendido intermitente
puede generar subarmónicos que podrían entrar en resonancia con el sistema mecánico. La
regulación permite disminuir la velocidad nominal y la utilización óptima del motor se produce en
caso de regulación a par constante.
Un método para lograr esto consiste en acoplar mecánicamente un segundo motor asincrónico y
alimentarlo de los anillos rozantes del primero (control en cascada), otro es utilizar un convertidor
de frecuencia de colector y un tercero es emplear un motor polifásico de inducción a colector con
rotor alimentado (motor Schräge). Dado que estos métodos en la actualidad sólo tienen un interés
meramente académico no serán desarrollados.
Las principales funciones de los variadores de velocidad electrónicos son los siguientes:
Aceleración controlada
La aceleración del motor se controla mediante una rampa de aceleración lineal o en «S».
Generalmente, esta rampa es controlable y permite por tanto elegir el tiempo de aceleración
adecuado para la aplicación.
Variación de velocidad
Un variador de velocidad no puede ser al mismo tiempo un regulador. En este caso, es un sistema,
rudimentario, que posee un mando controlado mediante las magnitudes eléctricas del motor con
amplificación de potencia, pero sin bucle de realimentación: es lo que se llama «en bucle abierto».
La velocidad del motor se define mediante un valor de entrada (tensión o corriente) llamado
consigna o referencia.
Para un valor dado de la consigna, esta velocidad puede variar en función de las perturbaciones
(variaciones de la tensión de alimentación, de la carga, de la temperatura). El margen de velocidad
se expresa en función de la velocidad nominal.
Regulación de la velocidad
La velocidad del motor se define mediante una consigna o referencia. El valor de la consigna se
compara permanentemente con la señal de alimentación, imagen de la velocidad del motor. Esta
señal la suministra un generador tacométrico o un generador de impulsos colocado en un extremo
del eje del motor.
Si se detecta una desviación como consecuencia de una variación de velocidad, las magnitudes
aplicadas al motor (tensión y/o frecuencia) se corrigen automáticamente para volver a llevar la
velocidad a su valor inicial.
Deceleración controlada
Esta rampa puede ajustarse de manera que se consiga un tiempo para pasar de la velocidad de
régimen fijada a una velocidad intermediaria o nula:
- Si la deceleración deseada es más rápida que la natural, el motor debe de desarrollar un par
resistente que se debe de sumar al par resistente de la máquina; se habla entonces de frenado
eléctrico, que puede efectuarse reenviando energía a la red de alimentación, o disipándola en una
resistencia de frenado.
- Si la deceleración deseada es más lenta que la natural, el motor debe desarrollar un par motor
superior al par resistente de la máquina y continuar arrastrando la carga hasta su parada.
Frenado
Este frenado consiste en parar un motor pero sin controlar la rampa de desaceleración. Con los
arrancadores y variadores de velocidad para motores asíncronos, esta función se realiza de forma
económica inyectando una corriente continua en el motor, haciendo funcionar de forma especial
la etapa de potencia. Toda la energía mecánica se disipa en el rotor de la máquina y, por tanto,
este frenado sólo puede ser intermitente.
En el caso de un variador para motor de corriente continua, esta función se realiza conectando
una resistencia en bornes del inducido.
Los motores monofásicos, como su propio nombre indica son motores con un solo devanado en el
estator, que es el devanado inductor, tampoco en estos existe conexión física entre el rotor y el
estator, ya que se encuentran separadas uniformemente (entrehierro).
Prácticamente todas las realizaciones de este tipo de motores son con el rotor en jaula de ardilla.
Suelen tener potencias menores de 1KW, aunque hay notables excepciones como los motores de
los aires acondicionados con potencias superiores a 10KW.
Se pueden alimentar entre una fase y el neutro o entre dos fases. No presentan los problemas de
excesiva corriente de arranque como en el caso de los motores trifásicos de gran potencia, debido
a su pequeña potencia, por tanto todos ellos utilizan el arranque directo. La denominación "motor
pequeño" se aplica a motores de potencia inferior a un caballo de fuerza, es decir, menor a un HP.
También es llamado motor de potencia fraccional y casi la totalidad de los motores monofásicos
son de potencia fraccional.
Aun cuando, se fabrican en potencias enteras normalizadas: 1.5, 2.5, 5, 7.5 y 10 HP tanto para
tensiones de 115, 230 e incluso 440 volt para las potencias de 7.5 y 10 HP.
Más ruidoso
Menor rendimiento
Menor cos f
Consta de:
Se caracterizan por sufrir vibraciones debido a que la potencia instantánea absorbida por cargas
monofásicas es pulsante de frecuencia doble que la de la red de alimentación.
No arrancan solos, debido a que el par de arranque es cero. Para explicar esta última afirmación
recordemos la expresión general del campo magnético en el entrehierro generado por una
corriente monofásica.
Algunas aplicaciones del motor asíncrono monofásico
Este tipo de motor una vez conectado no gira, necesita un movimiento inicial para salir del punto
de inestabilidad.
El motor monofásico de inducción una vez que comienza a girar el rotor se producirá en este un
momento inducido. Existen dos teorías básicas que explican por qué se produce momento en el
rotor cuando este comienza a girar. La teoría del doble campo giratorio de los motores de
inducción monofásicos y la teoría de campo cruzado de dicho motores. Ambas explicadas a
continuación
Motor asíncrono
Patente estadounidense n.° 381.968, correspondiente al motor asíncrono ideado por Tesla.
Los motores asíncronos o de inducción son un tipo de motor de corriente alterna. El primer
prototipo de motor eléctrico capaz de funcionar con corriente alterna fue desarrollado y
construido por el ingeniero Nikola Tesla y presentado en el American Institute of Electrical
Engineers (en español, Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos, actualmente IEEE) en 1888.
El motor asíncrono trifásico está formado por un rotor, que puede ser de dos tipos: a) de jaula de
ardilla; b) bobinado, y un estátor, en el que se encuentran las bobinas inductoras. Estas bobinas
son trifásicas y están desfasadas entre sí 120º en el espacio. Según el Teorema de Ferraris, cuando
por estas bobinas circula un sistema de corrientes trifásicas equilibradas, cuyo desfase en el
tiempo es también de 120º, se induce un campo magnético giratorio que envuelve al rotor. Este
campo magnético variable va a inducir una tensión en el rotor según la Ley de inducción de
Faraday: La diferencia entre el motor a inducción y el motor universal es que en el motor a
inducción el devanado del rotor no está conectado al circuito de excitación del motor sino que
está eléctricamente aislado. Tiene barras de conducción en todo su largo, incrustadas en ranuras a
distancias uniformes alrededor de la periferia. Las barras están conectadas con anillos(en
cortocircuito como dicen los electricistas) a cada extremidad del rotor. Están soldadas a las
extremidades de las barras. Este ensamblado se parece a las pequeñas jaulas rotativas para
ejercitar a mascotas como hamsters y por eso a veces se llama "jaula de ardillas", y los motores de
inducción se llaman motores de jaula de ardilla.
Entonces se da el efecto Laplace (ó efecto motor): todo conductor por el que circula una corriente
eléctrica, inmerso en un campo magnético experimenta una fuerza que lo tiende a poner en
movimiento. Simultáneamente se da el efecto Faraday (ó efecto generador): en todo conductor
que se mueva en el seno de un campo magnético se induce una tensión.
El campo magnético giratorio, a velocidad de sincronismo, creado por el bobinado del estátor,
corta los conductores del rotor, por lo que se genera una fuerza electromotriz de inducción.
La acción mutua del campo giratorio y las corrientes existentes en los conductores del rotor,
originan una fuerza electrodinámica sobre dichos conductores del rotor, las cuales hacen girar el
rotor del motor.
La diferencia entre las velocidades del rotor y el campo magnético se denomina deslizamiento o
resbalamiento.