0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas59 páginas

Plan Lector 2025 Inicial

El Plan Lector de la Institución Educativa Inicial N° 741 en Piura para 2025 busca desarrollar competencias comunicativas en estudiantes de 3 y 4 años a través de un enfoque en la lectura. Se implementará en tres etapas: diagnóstico, diseño e implementación, y monitoreo y evaluación, promoviendo la colaboración de familias y la comunidad. La estrategia 'Leemos juntos' facilitará el acceso a diversos textos, fomentando el hábito de lectura desde el hogar y contribuyendo a la formación integral de los estudiantes.

Cargado por

Faviola Sosa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas59 páginas

Plan Lector 2025 Inicial

El Plan Lector de la Institución Educativa Inicial N° 741 en Piura para 2025 busca desarrollar competencias comunicativas en estudiantes de 3 y 4 años a través de un enfoque en la lectura. Se implementará en tres etapas: diagnóstico, diseño e implementación, y monitoreo y evaluación, promoviendo la colaboración de familias y la comunidad. La estrategia 'Leemos juntos' facilitará el acceso a diversos textos, fomentando el hábito de lectura desde el hogar y contribuyendo a la formación integral de los estudiantes.

Cargado por

Faviola Sosa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

INSTITUCIÓN

EDUCATIVA
INICIAL N° 741
PLAN LECTOR

2025
I. DATOS INFORMATIVOS:

 REGIÓN DE EDUCACIÓN : PIURA

 UGEL : HUARMACA

 INSTITUCIÓN EDUCATIVA : 741

 LUGAR : LA RINCONADA

 NIVEL MODALIDAD : INICIAL

 GRADOS : 3 Y 4 AÑOS

 DIRECTOR :DILCIA FAVIOLA SOSA TINEO

 DOCENTE : SANDRO RAFAEL VEGA DIAZ


PRESENTACIÓN

En el presente año 2025 la implementación del plan lector contribuye en la formación


en la trayectoria de los estudiantes de la Institución Educativa Inicial, contribuyendo el
desarrollo de competencias comunicativas. El plan lector se desarrollará a lo largo de
las siguientes etapas:
Etapa 1. Diagnostico
Etapa 2. Diseño e implementación
Etapa 3. Monitoreo y evaluación
Asimismo se seguirán promoviendo actividades para el fortalecimiento de la lectura
con la colaboración de las familias y la comunidad a través del programa Leemos
juntos en el marco de aprendo en casa, que brindara acceso a los estudiantes a textos
con el propósito de ayudar a desarrollar la competencia lectora y de contribuir la
construcción de su trayectoria lectora, leemos juntos pone a disposición de los lectores
diversos tipos de textos y otros recursos que se movilizan en diversas experiencias de
lectura que brindaran oportunidades a los estudiantes para acercarse a los recursos de
lectura. Permitiendo a los niños a leer por sí mismo a través de sus familias o de
manera compartida.
Pudiendo leer fabulas, cuentos, periódicos, lecturas virtuales y otros textos que
contribuyan a la formación integral del educando.
Somos conscientes que la formación del hábito de lectura debe iniciarse en las
familias. Pero que debe cimentarse a través de actividades creativas que propone la
I.E.I Incluyendo lecturas novedosas, lecturas virtuales de interés de los estudiantes. En
un enfoque comunicativo. Entonces, la lectura es un instrumento que nos permite
adquirir conocimientos y estar en contacto con el acontecer del mundo. Por ello, es
necesario consolidar el hábito de la lectura en los estudiantes. Y entender que, se lee
para aprender.
OBJETIVOS
2.1 GENERALES:
 Comprender críticamente diversos tipos de textos escritos, visuales y auditivos en variadas
situaciones comunicativas, según su propósito de lectura, mediante de proceso de
interpretación y reflexión.
 Desarrollar hábitos de lectura a partir del fomento del de la lectura libre, recreativo
y placentero.

2.2 ESPECÍFICAS:
 Fomentar hábitos de lectura.
 Reflexionar sobre la forma, contenido y contexto del texto.
 Cada niño puede leer en recreo o en sus horas libres.
 Promover la lectura en sus hogares y espacios en donde se encuentren.

II. BASES LEGALES


 Ley de la Reforma Magisterial N° 29944
 2.2. Constitución Política del Perú de 1993
 2.3. Ley General de Educación No. 24088 y sus Reglamentos.
 2.4. Decreto Supremo Nº 007 - 2001 – ED
 2.5 RM N°447-2020 MINEDU – Normas sobre el proceso de matrícula en la Educación básica.
 2.6. Diagnóstico Situacional de la Institución Educativa 2021
 2.7. Propuesta para un Acuerdo Nacional por la Educación
 2.8. Lineamientos de Política Educativa 2001 - 2006
 2.9. Proyecto de Desarrollo Nacional
 2.10. Proyecto Educativo Nacional N° 001 – 2007 - ED
 2.11. Ley del Profesorado y su Reglamento
 2.12. Ley de Bases de la Descentralización N°. 27867
 2.13. Reglamento de Educación Básica Regular D.S. No. 0l3-2004-ED.
 2.13. Reglamento de Gestión del Sistema Educativo D. S. Nº. 009-2005-ED.
 2.14. La Directiva para el Desarrollo del Año Escolar 2021 se aprobó mediante la Resolución Ministerial
Nº 273–2020–MINEDU.
 2.15. La Ley Orgánica del Ministerio de Educación se aprobó mediante el Decreto Ley Nº 25762, la
misma que fue modificada por la Ley Nº 26510.
 2.16. El Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Educación fue aprobado por D. S. Nº
006-2006-ED.
 2.17. La Ley del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa fue
aprobado mediante la Ley Nº 28740.
 2.18. La Ley que regula la participación de las Asociaciones de Padres de Familia en las Instituciones
Públicas aprobado mediante la Ley Nº 28628.
 2.19. El Reglamento de las Asociaciones de Padres de Familia aprobado mediante el Decreto Supremo
Nº 004-2006-ED
 2.20. La Ley que declara a la Educación Básica Regular como Servicio Público Esencial, Ley Nº 28988
 2.21. La Ley de la Carrera Pública Magisterial aprobado mediante la Ley Nº 29062.
 2.22. Resolución Ministerial No. 044 – 2008 - ED. que aprueba el documento “Diseño Curricular Nacional
de Educación Básica Regular”, como resultado del proceso de revisión, actualización y mejoramiento.
 2.23 Ley Orgánica de Gobiernos Regionales N° 27867.
 2.24 La Directiva para el Desarrollo del Año Escolar 2023 se aprobó mediante la Resolución Ministerial Nº
474-2022 MINEDU
 2.26 RM. Nº 0386-2006 – ED Organización y aplicación de Plan Lector.

III. METAS
 Docentes
 Estudiantes
 Padres de familia

IV. ESTRATEGIAS
5.4.1. Estrategia Nacional de Fomento a la Lectura
5.4.1.1. Desarrollo del Plan Lector:

La implementación del Plan Lector contribuye en la formación de la trayectoria lectora de las y los
estudiantes en las Instituciones Educativas y programas educativos públicos y privados de la
Educación Básica. Esto contribuye al desarrollo de competencias comunicativas que tienen
fundamental importancia en el ejercicio de la ciudadanía y la participación en la vida social.

La gestión del Plan Lector en las IEI y programas educativos se desarrolla a lo largo de las
siguientes etapas:
a. Etapa 1: Diagnóstico

El diagnóstico del Plan Lector busca identificar las fortalezas y debilidades de la situación de
la lectura en la IE o programa educativo, considerando las características que tienen los
estudiantes en su práctica lectora. Se lleva a cabo mediante la recolección y análisis de la
información relacionada con las prácticas de la lectura y los textos escritos, y escenarios
lingüísticos LO. Constituye el principal insumo para justificar la necesidad y diseño del Plan
Lector, que responda a las necesidades y características de la comunidad y servicio
educativo.

Esta información sirve como insumo para elaborar el diagnóstico local (UGEL) y regional
(DRE) sobre: i) el comportamiento lector de las y los estudiantes; ii) las prácticas de lectura y
escritura de los docentes; iii) las prácticas de lectura, escritura y oralidad de la comunidad;
que les permita implementar intervenciones pertinentes.

b. Etapa 2: Diseño e implementación

Esta etapa hace referencia a la formulación e implementación del Plan Lector en la IE o


programa educativo, tomando como base el diagnóstico realizado.
Una vez diseñado el Plan Lector por parte del Equipo técnico de implementación del plan
lector (ETIPL), se incorpora en el PAT de la IE, el cual es aprobado mediante Resolución
Directoral en los tiempos señalados por la normativa vigente para asegurar la
implementación de las experiencias de lectura previstas por los docentes a cargo.

c. Etapa 3: Monitoreo y evaluación

El monitoreo y evaluación del Plan Lector requiere criterios e instrumentos que posibiliten el
recojo de información a nivel de IE, UGEL y DRE, con la finalidad de contar con datos
relevantes que permitan la mejora continua de la implementación del mismo.
Las precisiones correspondientes al Plan Lector se podrán visualizar en la Norma Técnica
correspondiente.

5.4.1.2. Leemos juntos en el marco de Aprendo en Casa.

Como parte Estrategia Nacional de Fomento a la Lectura y en el marco de Aprendo en casa,


se genera Leemos juntos, una estrategia que brinda acceso de las y los estudiantes a textos
con el propósito de ayudar a desarrollar la competencia lectora y de contribuir la construcción
de su trayectoria lectora.
Leemos juntos pone a disposición de las y los lectores, diversos tipos de textos y otros
recursos que se movilizan en diversas experiencias de lectura que brindan oportunidades a las
y los estudiantes para acercarse a los recursos de lectura con diversos propósitos, y así
contribuir en la construcción de su trayectoria lectora, es decir, de su historia como lector de
manera única, personal e intransferible.

Esta estrategia tiene como propósito:

● Permitir a las y los lectores leer por sí mismos, a través de sus familias o de manera compartida.
● Ofrecer a las y los lectores la posibilidad de elegir el texto, recurso o experiencia que deseen leer
y proponer su propia ruta de lectura
● Dar a las y los lectores la oportunidad de escoger el momento, el lugar y el modo en que leerán.
● Permitir el acercamiento a diferentes textos y otros recursos a través de los cuales las y los
lectores construyen su lugar en el mundo.
V. CRONOGRAMAS DE ACTIVIDADES

CRONOGRAMA RESPONSABL
E
N° ACTIVIDADES
DIC ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SET OCT NOV DIC

01 Diagnóstico y X X
Elaboración del Plan
lector a nivel de aula
02 Selección de X X
materiales de
lectura
03 Diseño e X X X X
implementación del
Plan lector
04 Organización de X X X X X X
experiencia de
lectura.
05 Ejecución del Plan X X X X X X X X X X X
lector a nivel de
aula.
06 Monitoreo del Plan X X X X X X X X X X X
lector
VI. RECURSOS

8.1. HUMANOS

 Niños y niñas:…………………………
 Padres de familia:……………………
 Docentes de la Institución:………..
 Comunidad:………………………….

8.2. ECONÓMICOS
 Comité de Aula.

8.3. MATERIALES ESCRITOS


 Textos MINEDU
 Adquisición de textos por el Comité de Aula
 Adquisición de títeres y teatrín por el Comité de Aula

VII. EVALUACIÓN
a. Se realiza a través de los diferentes instrumentos de evaluación: (fichas de
autoevaluación, coevaluación y hojas de aplicación).
b. Control de lectura por trimestre a cargo de la docente de aula.
c. La dirección y el Comité del Plan Lector realizará el seguimiento de las lecturas
seleccionadas por edades mensualmente.
d. Informe final de la docente al Comité del Plan lector.

Directora IEI Profesor de Aula


ANEXOS
LA GALLINITA CON HIPO

Esta es la historia de una gallinita que vivía en el


campo. Un día, mientras buscaba semillas con su pico,
le vino un ataque de hipo tan fuerte que no se le
quitaba con nada.
Consultó a la lombriz y ella le recomendó que saltara
en una pata...pero nada, el hipo no pasaba.
En eso, se encontró con la mariposa, quien también le
dio un consejo: - debes colocarte un disfraz y mirarte a
un espejo. Eso sí que no falla.
Pero nada, el hipo seguía ahí.
El avestruz, que tenía gran sabiduría, le dijo:
- no llores, gallinita, y súbete a mi lomo. Una carrera
hasta la laguna será el mejor remedio. Al llegar a la
laguna, el avestruz se detuvo bruscamente y la gallinita
cayó de cabeza al agua.
Un pez poco amistoso la miró con sus grandes ojos y
abrió la boca. Fue tan grande el susto que se llevó la
gallinita, que corrió a perderse. Y...no me van a creer...
el hipo desapareció

10
SOFÍA NO COMPARTE

Sofía era una niña buena; sin embargo, no le gustaba


prestar sus juguetes. Una tarde, a la salida del jardín,
Sofía invitó a Guadalupe a jugar juntas en su casa.
Después de tomar la merienda, fueron al cuarto, que
estaba repleto de juguetes Cada vez que Guadalupe
quería tomar algún juguete, Sofía le decía:
- ¡Se rompe¡ ¡no lo toques¡... mi mamá no quiere que
juguemos con esa muñeca...
Y así todo el tiempo, hasta que vinieron a buscar a
Guadalupe.
Guadalupe se aburrió muchísimo con Sofía, pero
igualmente nada le dijo.
Sofía también se comportaba así en la salita con los
demás compañeros Por eso, no la quería demasiado.
Otro día, fue Guadalupe quien invito a Sofía a su hogar.
Después de merendar, fueron a jugar al patio, donde
Guadalupe había preparado muchos juguetes.
Sofía estaba asombrada porque podía jugar con todos
los juguetes sin que Guadalupe se lo impidiera.
Compartieron toda la tarde alegremente: Jugaron a la
mamá, a la doctora, con las muñecas y a hacer las
compras con los carritos.

11
Desde ese día, Sofía comprendió que era mucho más
divertido compartir los juguetes y no ser egoísta.

12
EL CHICO QUE TENIA MIEDO

Había una vez un chico que tenía miedo.


Miedo a la oscuridad, porque en la oscuridad crecen
los monstruos.
Miedo a los ruidos fuertes, porque los ruidos fuertes te
hacen agujeros en las orejas.
Miedo a las personas altas, porque te aprietan para
darte besos.
Miedo a las personas bajitas, porque te empujan para
arrancarte los juguetes. Mucho miedo tenía ese chico.
Entonces, la mamá lo llevó al doctor. Y el doctor le
recetó al chico un jarabe para no tener miedo (amargo
era el jarabe).
Pero al papá le pareció que mejor que el jarabe era un
buen reto:
-¡Basta de andar teniendo miedo, vos! - le dijo -. ¡Yo
nunca tuve miedo cuando era chico!
Pero al tío le pareció que mejor que el jarabe y el reto
era una linda burla:
-¡La nena tiene miedo, la nena tiene miedo!
El chico seguía teniendo miedo. Miedo a la oscuridad,
a los ruidos fuertes, a las personas altas, a las personas
bajitas. Y también a los jarabes amargos, a los retos y a
las burlas.
Mucho miedo seguía teniendo ese chico.
Un día el chico fue a la plaza. Con miedo fue, para
darle el gusto a la mamá.
Llena de personas bajitas estaba la plaza. Y de persona

13
altas.
El chico se sentó en un banco, al lado de la mamá. Y
fue ahí que vio a una persona bajita pero un poco alta
que le estaba pegando a un perro con una rama.
Blanco y negro era el perro. Con manchitas. Muy flaco
y muy sucio estaba el perro. Y al chico le agarró una
cosa acá, en el medio del ombligo.
Y entonces se levantó del banco y se fue al lado del
perro. Y se quedó parado, sin saber qué hacer. Muerto
de miedo se quedó.
La persona alta pero un poco bajita lo miró al chico. Y
después dijo algo y se fue. Y el chico volvió al banco. Y
el perro lo siguió al chico.
Y se sentó al lado.
-No es de nadie- dijo el chico -¿Lo llevamos?
-No- dijo la mamá.
-Sí- dijo el chico -. Lo llevamos.
En la casa la mamá lo bañó al perro. Pero el perro
tenía hambre. El chico le dio leche y un poco de
polenta del mediodía. Pero el perro seguía teniendo
hambre. Mucha hambre tenía ese perro.
Entonces el perro fue y se comió todos los monstruos
que estaban en la oscuridad, y todos los ruidos fuertes
que hacen agujeros en las orejas. Y como todavía tenía
hambre también se comió el jarabe amargo del doctor,
los retos del papá, las burlas del tío, los besos de las
personas altas y los empujones de las personas bajitas.
Con la panza bien rellena, el perro se fue a dormir.
Debajo de la cama del chico se fue a dormir, por si
quedaba algún monstruo.
hora el chico que tenía miedo no tiene más miedo.
Tiene perro.

14
LA VARITA MÁGICA

Lucho fue al mercado y vio algo que le cortó la


respiración. No cabía duda, había una señora que
vendía ... ¡varitas mágicas!
- ¿Funcionan? - preguntó Lucho.
- tres veces cada una - respondió la señora -. Y cuestan
diez soles.
"¡Qué pena¡", pensó Lucho. "Sólo tengo cinco soles".
Entonces tuvo una gran idea: ¿por qué no vendía sus
canicas y compraba una varita mágica?
Dicho y hecho, Lucho vendió sus canicas y se compró
la varita mágica. Muy contento empezó a pedirle cosas.
Primero le pidió cien canicas. Y, al instante, las canicas
aparecieron.
Lo segundo que pidió fue una pelota de colores. Y la
pelota apareció rebotando por la casa.
En tercer lugar, pidió diez soles para comprar otra
varita mágica. Pero, entonces, no se sabe por qué la
varita desapareció.

15
EL GALLO ANDRÉS Y SUS POLLITOS

En el gallinero
de una granja,
vivían el
orgulloso gallo
Andrés y sus siete gallinas. Cierto día, dos de las
gallinas no se reunieron con las demás sino que se
quedaron
en el nido, empollando sus huevecitos.
Andrés estaba tan contento y feliz que no paraba de
cantar: - ¡kiquiriquíiiiii......! ¡voy a ser papá! - decía.
Pasó el tiempo y llegó el día del nacimiento. Todos
estaban pendientes. De pronto... ¡crash! se rompió un
huevito.
Número uno, blanco como la espuma ¡al rato, ¡crash!
nació el pollito número dos, tan blanco como el
anterior.
El gallito Andrés, orgulloso y feliz, les dio la bienvenida
y anunció los nacimientos con un alegre ¡kiquiriquíiiii¡
Luego nacieron nuevos pollitos: el tres, el cuatro, el
cinco, el seis, el siete, el ocho, y el pollito nueve.
Algunos blancos y algunos de otro color. Mientras
todos lo miraban curiosos...¡crash! nació el pollito
número diez, negrito como el carbón.
Andrés puso en fila a los pollitos que no eran blancos.
Los observó de arriba a abajo, de un costado y del
otro... Sin decir nada, abatido, se fue a un rincón del
gallinero. Las gallinas lo siguieron disgustadas. No
paraban de cacarear: - ¿No, te da vergüenza? - ¿qué
tontería es ésta?
- son tan pequeños y bonitos...

16
Al rato, se escuchó el ¡kiquiriquiiii del gallo Andrés,
que junto a sus diez pollitos, les daba la bienvenida a
todos por igual.

17
EL CIEMPIÉS CECILIO

El ciempiés Cecilio ha recibido una invitación de boda.


La rana Celeste y el sapo Zoilo se casan. Cecilio se
pone su mejor corbata y saca su bastón nuevo....Pero...
¿y los zapatos?
- ¡horror¡ No tengo zapatos. ¡No puedo ir descalzo a
una boda!
Cecilio va a la zapatería. Pero el vendedor le dice:
- ¡lo siento, Cecilio, no tengo cien zapatos iguales. Te
puedo dar seis pares de zapatos rojos de taco, unas
cuantas botas y algunos zapatos con pasadores.
- ¡pero no puedo ir así! Todo el mundo se burlará de
mí.
El ciempiés se va muy apenado y se detiene al lado de
un nogal. Entonces, el nogal sacude sus ramas con
fuerza. Cincuenta nueces caen al suelo y se rompen.
-¡aquí tienes cien zapatos de madera¡ le dice el nogal.
- ¡Qué bien! Pero ...se me salen - se lamenta Cecilio.
- Toma mi hilo de seda y átatelos - dice un gusanito.
Cecilio se ata sus cien zapatitos y, muy feliz se va a la
boda.
¡Qué bueno es tener amigos!

18
19
LA TORTUGA SABIA Y AUDAZ

Cierto día, un zorro muy hambriento salió a caminar


por el bosque en busca de alimento.
En la orilla del río vio a una rana. -¡qué bocado tan
tentador¡ - se dijo. Y sigilosamente fue acercándose.
Una intrépida tortuga adivino la intención del zorro y
decidió intervenir:
Extendió bien su cuello y mordió la cola del acosador.
El zorro dio un tremendo alarido.
Al oírlo, la rana comprendió que corría peligro y, de un
salto se zambulló en el río. Enfurecido, el zorro abrió
su bocaza para devorar a la tortuga,
. pero no pudo: la pícara se ocultó bajo su caparazón. -
¡Te comeré igual¡ - Le dijo con ira, y le hincó el diente.
Pero fracasó, porque el caparazón era durísimo. -¡Te
daré una patada tan fuerte que llegarás al cielo¡ - Le
dijo, rabioso. -¡Me gusta la idea¡ siempre quise ir allí.
Furibundo, el zorro exclamó - ¡te arrojaré a una
hoguera para que te quemes¡ -¡me hará bien el
calorcito¡
Entonces... ¡Te lanzaré al agua para que te ahogues! -
mascullo el zorro. -¡buah...¡¡No me tires al río porque
moriré¡-sollozó la tortuga.
.El zorro no se conmovió y cruelmente la arrojó al
agua. Pero no sabía que era una hábil nadadora...
Contenta la tortuga llegó junto a la rana. -¿quieres
comernos? ¡Ven a buscarnos¡ - dijeron desafiantes las
dos amigas.

20
El zorro estaba tan ofuscado que se lanzó al río,
aunque no sabía nadar. Tuvo suerte y pudo sujetarse
de un tronco que lo llevó lejos, quién sabe donde...

21
EL PAJARITO PEREZOSO

Había una vez un pajarito simpático, pero muy, muy


perezoso. Todos los días, a la hora de levantarse, había
que estar llamándole mil veces hasta que por fin se
levantaba; y cuando había que hacer alguna tarea, lo
retrasaba era muy flojo
Todos le advertían constantemente:
- ¡Eres un perezoso! No se puede estar siempre
dejando todo para última hora...
- Bah, pero si no pasa nada.-respondía el pajarito- Sólo
tardo un poquito más que los demás en hacer las
cosas.
Los pajarillos pasaron todo el verano volando y
jugando, y cuando comenzó el otoño y empezó a
sentirse el frío, todos comenzaron los preparativos
para el gran viaje a un país más cálido. Pero nuestro
pajarito, siempre perezoso, lo iba dejando todo para
más adelante, seguro de que le daría tiempo a preparar
el viaje. Hasta que un día, cuando se levantó, ya no
quedaba nadie.
Como todos los días, varios amigos habían tratado de
despertarle, pero él había respondido medio dormido
que ya se levantaría más tarde, y había seguido
descansando. Ese día tocaba comenzar el gran viaje,
todo debía estar preparado, porque eran miles de
pájaros y no se podía esperar a nadie. Entonces el
pajarillo, que no sabría hacer sólo aquel larguísimo

22
viaje, comprendió que por ser tan perezoso le tocaría
pasar solo aquel largo y frío invierno.
Al principio estuvo llorando muchísimo rato, pero luego
pensó que igual que había hecho las cosas muy mal,
también podría hacerlas muy bien, y sin dejar tiempo a
la pereza, se puso a preparar todo a conciencia para
poder aguantar solito el frío del invierno.
Primero buscó durante días el lugar más protegido del
frío, y allí, entre unas rocas, construyó su nuevo nido,
que reforzó con ramas, piedras y hojas; luego trabajó
sin descanso para llenarlo de frutas y bayas, de forma
que no le faltase comida para aguantar todo el
invierno, y finalmente hasta creó una pequeña piscina
dentro del nido para poder almacenar agua. Y cuando
vio que el nido estaba perfectamente preparado, él
mismo se entrenó para aguantar sin apenas comer ni
beber agua, para poder permanecer en su nido sin salir
durante todo el tiempo que durasen las nieves más
severas.
Y aunque parezca increíble, todos aquellos
preparativos permitieron al pajarito sobrevivir al
invierno.
Eso sí, tuvo que sufrir muchísimo y no dejó ni un día de
arrepentirse por haber sido tan perezoso.
Así que, cuando al llegar la primavera sus antiguos
amigos regresaron de su gran viaje, todos se alegraron
sorprendidísimos de encontrar al pajarito vivo, y les
parecía mentira que aquel pajarito holgazán y perezoso
hubiera podido preparar aquel magnífico nido y resistir
él solito. Y cuando comprobaron que ya no era
perezoso y que se había convertido en el más previsor
y trabajador de la colonia, todos estuvieron de acuerdo
en encargarle la organización del gran viaje para el
siguiente año.
Y todo estuvo tan bien hecho y tan bien preparado, que
hasta tuvieron tiempo para inventar un despertador
especial, y ya nunca más ningún pajarito, por muy

23
perezoso que fuera, tuvo que volver a pasar solo el
invierno.

24
EL SAPITO FERMÍN

El sapito Fermín se dirigía a su casa, a descansar de


las pesadas tareas del día, cuando, en el camino, se
encontró con un zorro.
-¡Quítate de mi camino, feo sapo -le dijo éste-, me
incomoda verte siempre saltando! ¿No puedes correr,
aunque sea un poquito?
-¡Claro que puedo! - contestó el sapito Fermín, que, sin
ser orgulloso, se sintió terriblemente ofendido de que
el zorro le hubiera dicho que andaba siempre a saltos
- Claro que puedo, y mucho más ligero que tú, si se me
antoja.
-¡Ja, ja, ja -rió el zorro-. ¡Qué graciosos eres! ¿Quieres
que corramos una carrerita?
-¿Y en qué topamos? -le contestó el sapito-. Pero lo
haremos mañana en la mañana, porque ahora vengo
cansado de mi trabajo y no haraganeo como tú.
Además, se hace tarde y me espera mi familia para
cenar.
-Convenido, pero no faltes, pobre sapito. -dijo el zorro,
y en un liviano trote se dirigió, riendo, a su
madriguera.
Al día siguiente, muy tempranito, el sapito Fermín ya
se estaba preparando para la carrera. Puso a sus hijos
menores como jueces de grito, en la partida; a su

25
mujer, como juez de llegada; y a su hijo mayor, que era
igualito a él, lo escondió en la tierra, unos cuantos
metros más allá del punto de llegada.
Empezaba a clarear cuando apareció el zorro.
-¿Estás listo sapito Fermín? -le preguntó.
-¡Mucho rato! ¿Trajiste testigos?
-No me hacen falta, basta y sobra con los tuyos, para el
caso presente. Y corramos luego que tengo una
invitación a un gallinero y se me está haciendo tarde.
-¡Cuando gustes no más!
Puestos en la raya, y apenas sonó el grito, el zorro
partió como un celaje. Pero aún más listo, el sapito
Fermín se le colgó de un salto en el rabo.
Corrió unos metros el zorro y volviéndose a mirar para
atrás, gritó burlón:
-¡Sapito Fermín
Y con asombro oyó la voz de éste que le gritaba:
-¡Adelante estoy!
Como picado por una araña, se dio vuelta el zorro y
divisó al sapito Fermín saltando hacia la meta delante
de él.
Partió otra vez el zorro, como el viento, pero esta vez,
por aquello de que el zorro nunca deja de serlo, metió
la cola entre las piernas.
El sapito Fermín regresó tranquilamente al punto de
partida.
Jadeando llegó el zorro a la raya, se paró un poco antes
y volviéndose para atrás grito:
-¡Sapito Fermín!
Y con una rabia inmensa oyó una voz burlona que le
gritaba, desde más allá del punto de llegada:
-¡Adelante estoy!
Y así fue como el orgulloso zorro fue vencido en la
carrera por el sapito Fermín

26
EL CABALLO Y LA ZORRA

Tenía un campesino un fiel caballo, ya viejo, que no


podía prestarle ningún servicio. Su amo se decidió a no
darle más de comer y le dijo: - Ya no me sirves de nada;
más para que veas que te tengo cariño, te recibiré si
me demuestras que tienes aún la fuerza suficiente para
traerme un león. Y ahora, fuera de la cuadra. Y lo echó
de su casa. El animal se encaminó tristemente al
bosque, en busca de un cobijo. Y se encontró con la
zorra, la cual le preguntó: - ¿Qué haces por aquí, tan
cabizbajo y solitario? - ¡Ay! - respondió el caballo -. Es
que estoy viejo y no tengo fuerzas como antes. Mi amo
ya no se acuerda de los servicios que le he venido
prestando durante tantos años, y porque ya no puedo
arar como antes, se niega a tenerme a su lado y me ha
echado a la calle. - ¿Así, a secas? ¿No puedes hacer
nada para evitarlo? - preguntó la zorra. - El remedio es
difícil. Me dijo que si era lo bastante fuerte para
llevarle un león, me recibiría. Pero sabe muy bien que
no puedo hacerlo. - Yo te ayudaré. Túmbate bien y no
te muevas, como si estuvieses muerto. Hizo el caballo
lo que le indicara la zorra, y ésta fue al encuentro del
león, cuya guarida se hallaba a escasa distancia, y le
dijo: - Ahí fuera hay un caballo muerto; si sales, podrás

27
darte un buen banquete. Salió el león con ella y,
cuando ya estuvieron junto al caballo, dijo la zorra: -
Aquí no podrás comértelo cómodamente. ¿Sabes qué?
Te ataré a su cola. Así te será fácil arrastrarlo hasta tu
guarida, y allí te lo comes tranquilamente. el león hizo
caso del consejo ;la zorra ató fuertemente la cola del
caballo a las patas del león, y le dio tantas vueltas y
nudos que no había modo de soltarse. Cuando hubo
terminado, golpeó el anca del caballo, y dijo: - ¡Vamos,
andando! el caballo de un salto se paró y salió al trote,
arrastrando al león. Se puso éste a rugir con tanta
fiereza que todas las aves del bosque echaron a volar
asustadas; pero el caballo lo dejó rugir y, a campo
traviesa, lo llevó arrastrando hasta la puerta de su
amo. Al verlo éste, cambió de propósito y dijo al
animal: - Te quedarás a mi lado, y lo pasarás bien - y,
en adelante, no le faltaron al caballo sus buenos
piensos, hasta que murió.

28
EL SOL

Un nuevo día había llegado y nuestro amigo el Sol ya


estaba listo para salir.
Desde bien temprano, ya estaba preparándose para
que el día fuera " Un Gran Día”.
Sin darse cuenta llegó su hora y el cielo se vistió de luz
y color.
Nuestro amigo el sol estaba muy contento, pues
ninguna de esas nubes traviesas había venido a tapar
su resplandor hoy.
Desde el cielo, veía a los niños jugar y reír en el
parque, la playa... y se sentía feliz porque sabía que en
parte era gracias a él.
Observando a un grupo de niños, escuchó como
contaban lo que iban a hacer cuando se hiciera de
noche, el Sol escuchó muy atento como uno de esos
niños decía: " Que ganas tengo de que se haga hoy de
noche, porque son las fiestas de mi pueblo y esta noche
van a celebrarlo, llenando el cielo de brillante cohetes,
cohetes que son como estrellas..."

29
El Sol se puso muy triste y no quiso seguir escuchando.
El también tenía ganas de ver esos cohetes, pero sabía
que no podía ser.
Llegó la noche y el Sol se escondió. Esa noche estuvo
muy triste pensando en lo bien que se lo estaría
pasando todos viendo esos bonitos cohetes.
Tan triste estaba que estuvo varios días sin salir, se
pasaba todo el día escondido.
Un día cansado de esa soledad decidió salir y se dio
cuenta de que todos al verle estaban muy contentos y
se notaba que le habían echado mucho de menos.
Entonces se sintió muy feliz y se dio cuenta de que,
aunque no siempre podemos hacer lo que nos gusta
debemos sentirnos felices de lo que somos e intentar
que todos los demás también lo sean

30
LA GRULLA AGRADECIDA

Erase una vez había un joven que vivía solo en una


casita al lado del bosque. De regreso a casa durante un
día de invierno bastante nevoso, oyó un ruido extraño.
Se puso a caminar hacia un campo lejano de donde
venía el sonido, y allí descubrió una grulla tumbada
sobre la nieve llorando de dolor. Una flecha incada en
la ala tenía, pero el joven, muy cariñoso, se la quitó con
mucho cuidado. El pájaro, ya libre, voló hacia el cielo y
desapareció. El hombre volvió a casa. Su vida era muy
pobre. Nadie le visitaba, pero esa noche a la puerta
sonó un frap-frap-frap. "¿Quién será, a esta hora y en
tanta nieve?" pensó él. ¡Qué sorpresa al abrir la puerta
y ver a una mujer joven y bonita! Ella le dijo que no
podía encontrar su camino por la nieve, y le pidió
dejarla descansar en su casa, para lo cual él fue muy
dispuesto. Se quedó hasta el amanecer, y también el
día siguiente.
Tan dulce y humilde era la mujer que el joven se
enamoró y le pidió ser su esposa. Se casaron, y a pesar
de su pobreza, se sentían alegres. Hasta los vecinos se
alegraban de verlos tan contentos. Pero el tiempo
vuela y pronto llegó otro invierno. Se quedaron sin
dinero y comida, tan pobres como siempre.
Un día, para poder ayudar un poco, la mujer joven
decidió hacer un tejido y su marido le construyó un
telar detrás de la casa. Antes de empezar su trabajo
ella pidió a su marido prometerla nunca entrar al
cuarto. Él lo prometió. Tres días y tres noches trabajó

31
ella sin parar y sin salir del cuarto. Casi muerta parecía
cuando la mujer joven por fin salió, pero a su marido le
presentó un tejido hermoso. Él lo vendió y conseguía
un buen precio.
El dinero les duró bastante tiempo pero cuando se
acabo todavía seguía el invierno. Ya que, otra vez se
puso a tejer la mujer joven, y otra vez su marido le
prometió no entrar al cuarto. Fueron no tres sino
cuatro días cuando ella, viéndose peor que la vez
siguiente, salió del cuarto y le dio a su marido un tejido
de tan gran maravilla que, al venderlo en el pueblo,
consiguieron dinero suficiente para dos inviernos
duros.
Más seguros para el futuro que nunca,
desafortunadamente el hombre se hizo avaro. y
ambicioso , tanto por el deseo de ser rico como por los
vecinos siempre preguntándole que cómo se podía
tejer sin comprar hilo, el joven le pidió a su señora
hacer otro tejido. Ella pensaba que tenían bastante
dinero y que no había necesidad, pero el avaricioso no
dejaba de insistir. Puesto que, después de recordarle a
su marido la promesa, la mujer se metió en el cuarto a
trabajar.
Esta vez la curiosidad no le dejaba al hombre en paz.
Ignorando su promesa, fue al cuarto donde su señora
trabajaba y abrió un poquito la puerta. La sorpresa de
lo que vio le hizo escapar un grito. Manejando el telar
estaba no su señora sino un pájaro hermoso, cuál de
las plumas que se iba arrancando de su propio cuerpo
hacia un tejido igualmente hermoso. Cuando el pájaro,
al oírle gritar, se dio cuenta de que alguien la miraba
dejó de trabajar y de repente su forma se convirtió a la
de la mujer joven.
Entonces, ella le explicó su historia, que ella era esa
grulla cual él ayudó y que, agradecida, se convirtió a
mujer, y que empezó a tejer para ayudarle no ser
pobre, esto a pesar del sacrificio que tejer con las

32
plumas de su propio cuerpo le costaba. Pero, ahora que
él sabía su secreto, tendrían que dejar de ser juntos. Al
oirá esto, el prometió que la quería más que todo el
dinero del mundo, pero ya no había remedio. Cuando
acabó su historia, ella se convirtió a grulla y voló hacia
el cielo..

33
EL bosque encantado

Había una vez, un bosque bellísimo, con muchos


árboles y flores de todos colores que alegraban la
vista a todos los chicos que pasaban por ahí.
Todas las tardes, los animalitos del bosque se reunían
para jugar. Los conejos, hacían una fila una carrera
entre ellos para ver quién llegaba a la meta. Las
hormiguitas
una carrera entre ellos para ver quién llegaba a la
meta. Las hormiguitaspara ir a su hormiguero. Los
coloridos pájaros y las hacían una enorme brillantes
mariposas se posaban en los arbustos. Todo era paz y
tranquilidad.
Hasta que... Un día, los animalitos escucharon ruidos,
pasos extraños y se asustaron muchísimo, porque la
tierra empezaba a temblar.
De pronto, en el bosque apareció un brujo muy feo y
malo, encorvado y viejo, que vivía en una casa
abandonada, era muy solitario, por eso no tenía ni
familiares ni amigos, tenía
la cara triste y angustiada, no quería que nadie fuera
feliz, por eso...
Cuando escuchó la risa de los niños y el canto de los
pájaros, se enfureció el de tal manera que grito muy
fuerte y fue corriendo en busca de ellos. Rápidamente,

34
tocó con su varita
mágica al árbol, y este, después de varios minutos,
empezó a dejar caer sus hojas y luego a perder su color
verde pino.
Lo mismo hizo con las flores, el césped, los animales y
los niños. Después de hacer su gran y terrible maldad,
se fue riendo, y mientras lo hacía maldad, se fue
riendo, y mientras lo hacía Pasaron varios años desde
que nadie pisaba ese oscuro y espantoso lugar, hasta
que una paloma llegó volando y cantando alegremente,
pero se asombró muchísimo al ver ese bosque que
alguna vez había sido hermoso, lleno de niños que iban
y venían, convertido en un espeluznante bosque. - ¿Qué
pasó aquí?... Todos perdieron su color y movimiento...
Está muy tenebroso ¡Cómo si fuera de noche!...
Tengo que hacer algo para que éste bosque vuelva a
hacer el de antes, con su color, brillo y vida... A ver,
¿Qué puedo hacer? Y después de meditar un rato dijo:
¡Ya sé!
La paloma se posó en la rama seca de un árbol, que
como por arte de magia, empezó a recobrar su color
natural y a moverse muy lentamente.
Después se apoyó en el lomo del conejo y empezaron a
levantarse sus suaves orejas y, poco a poco, pudo
notarse su brillante color gris claro. Y así fue como a
todos los habitantes del bosque les fue devolviendo la
vida. Los chicos volvieron a jugar y a reír otra vez, ellos
junto a los animalitos le dieron las gracias a la paloma,
pues, fue por ella que volvieron a la vida. La palomita,
estaba muy feliz y se fue cantando
¡Y vino el viento y se llevó al brujo y al cuento!

35
La nuez de oro

La linda María, hija del


guardabosques, encontró un día una nuez de oro en
medio del sendero.- Veo que has encontrado mi nuez.
Devuélvemela -dijo una voz a su espalda. María se giró
y se encontró frente a un ser diminuto, flaco, vestido
con jubón carmesí y un puntiagudo gorro. Podría haber
sido un niño por el tamaño, pero por la astucia de su
rostro comprendió la niña que se trataba de un
duendecillo.- Vamos, devuelve la nuez a su dueño, el
Duende del Bosque - insistió, inclinándose con burla.-
Te la devolveré si sabes cuantos pliegues tiene en la
corteza. De lo contrario me la quedaré, la venderé y
podré comprar ropas para los niños pobres, porque el
invierno es muy crudo.- Déjame pensar..., ¡tiene mil
ciento y un pliegues! María los contó. ¡El duendecillo
no se había equivocado! Con lágrimas en los ojos,
extendió el brazo para darle la nuez.-Guárdala - le dijo
entonces el duende: tu generosidad me ha conmovido.
Cuando necesites algo, pídeselo a la nuez de oro. Sin
más, el duendecillo desapareció. Misteriosamente, la
nuez de oro procuraba ropas y alimentos para todos los
pobres de la comarca. Y como María nunca se
separaba de ella, en adelante la llamaron con el
encantador nombre de "Nuez de Oro"

36
37
Flor de un día

Había una vez dos amigos que vivían en un palacio con


sus familias, que trabajaban al servicio del rey. Uno de
ellos conoció una niña que le gustó tanto que quería
que pensó hacerle un regalo. Un día, paseaba con su
amigo por el salón principal y vio un gran jarrón con
las flores más bonitas que pudiera imaginarse, y
decidió coger una para regalársela a la niña, pensando
que no se notaría. Lo mismo hizo al día siguiente, y al
otro, y al otro... hasta que un día faltaron tantas flores
que el rey se dio cuenta y se enfadó tanto que mandó
llamar a todo el mundo.
Cuando estaban ante el rey, el niño pensaba que debía
decir que había sido él, pero su amigo le decía que se
callara, que el rey se enfadaría muchísimo con él.
Estaba muerto de miedo, pero cuando el rey llegó junto
a él, decidió contárselo todo. En cuanto dijo que había
sido él, el rey se puso rojo de cólera, pero al oír lo que
había hecho con las flores, en su cara apareció una
gran sonrisa, y dijo "no se me habría ocurrido un uso
mejor para mis flores".
Y desde aquel día, el niño y el rey se hicieron muy
amigos, y se acercaban juntos a tomar dos de aquellas
maravillosas flores, una para la niña, y otra para la
reina.
(Honradez y generosidad)

38
El gran palacio de la mentira

Todos los duendes se dedicaban a construir dos


palacios, el de la verdad y el de la mentira. Los ladrillos
del palacio de la verdad se creaban cada vez que un
niño decía una verdad, y los duendes de la verdad los
utilizaban para hacer su castillo. Lo mismo ocurría en
el otro palacio, donde los duendes de la mentira
construían un palacio con los ladrillos que se creaban
con cada nueva mentira. Ambos palacios eran
impresionantes, los mejores del mundo, y los duendes
competían duramente porque el suyo fuera el mejor.
Tanto, que los duendes de la mentira, mucho más
tramposos, enviaron un grupo de duendes al mundo
para conseguir que los niños dijeran más y más
mentiras. Y como lo fueron consiguiendo, empezaron a
tener muchos más ladrillos, y su palacio se fue
haciendo más grande y espectacular. Pero un día, algo
raro ocurrió en el palacio de la mentira: uno de los
ladrillos se convirtió en una caja de papel. Poco
después, otro ladrillo se convirtió en arena, y al rato
otro más se hizo de cristal y se rompió. Y así, poco a
poco, cada vez que se iban descubriendo las mentiras
que habían creado aquellos ladrillos, éstos se
transformaban y desaparecían, de modo que el palacio
de la mentira se fue haciendo más y más débil,
perdiendo más y más ladrillos, hasta que finalmente se
desmoronó.

39
Y todos, incluidos los duendes mentirosos,
comprendieron que no se pueden utilizar las mentiras
para nada, porque nunca son lo que parecen y no se
sabe en qué se convertirán.
(Sinceridad)

40
La invitación para el gran baile

Un príncipe terriblemente desordenado nunca hace


caso a sus padres cuando le piden orden. La princesa
del reino vecino, de la que está enamorado en secreto,
organiza un gran baile e invita a todos los príncipes de
los alrededores.
El príncipe está emocionado y lo prepara todo con
esmero, pero el día del baile no encuentra la invitación
entre el desorden de su cuarto. La busca desesperado
y no la encuentra, y al final decide ordenar todo su
cuarto, encontrando la invitación justo encima de la
mesa. Para cuando llega al baile ya se marchaban
todos y se vuelve muy triste y habiendo aprendido la
lección. Pero tuvo suerte, y como no encontró novio, la
princesa repitió el baile poco después, y como esta vez
tuvo todo ordenado, no perdió la invitación y pudo
conocer a la princesa, que también se enamoró de él.
(el orden)

41
El concurso de belleza

En un precioso jardín vivía la mariposa más bonita del


mundo. Era tan bonita y había ganado tantos
concursos de belleza, que se había vuelto vanidosa.
Tanto que un día, la cucaracha lista se hartó de sus
pavoneos y decidió darle una lección.
Fue a ver a la mariposa, y delante de todos le dijo que
no era tan bonita, que si ganaba los concursos era
porque los jurados estaban comprados, y que todos
sabían que la cucaracha era más bella. Entonces la
mariposa se enfureció, y entre risas y desprecios le
dijo a tí te gano un concurso con el jurado que
quieras. "Vale, acepto, nos vemos el sábado", respondió
la cucaracha sin darle tiempo. Esos sábados todos
fueron a ver el concurso, y la mariposa iba confiada
hasta que vio quiénes formaban el jurado: cucarachas,
lombrices, escarabajos y chinches. Todos ellos
preferían el aspecto rastrero y el mal olor de la
cucaracha, que ganó el concurso claramente, dejando a
la mariposa tan llorosa y humillada, que nunca más
volvió a participar en un concurso de belleza.
Por suerte, la cucaracha perdonó a la mariposa su
vanidad y se hicieron amigas, y algún tiempo después
la mariposa ganó el premio a la humildad.

42
EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar una


época de muchísima sequía y hambre para los
animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el
campo cuando se le apareció un mago que le entregó
un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún
más mágicas si sabes usarlas" El conejito se moría de
hambre, pero decidió no morder las ramitas pensando
en darles buen uso.
Al volver a casa, encontró una ovejita muy viejita y
pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por
favor", le dijo. El conejito no tenía nada salvo las
ramitas, pero como eran mágicas se resistía a dárselas.
Sin embargó, recordó como sus padres le enseñaron
desde pequeño a compartirlo todo, así que sacó una
ramita del saco y se la dio a la oveja. Al instante, la
rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El
conejito siguió contrariado y contento a la vez,
pensando que había dejado escapar una ramita mágica,
pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo
le ocurrió con un pato ciego y un gallo cojo, de forma
que al llegar a su casa sólo le quedaba una de las
ramitas
Al llegar a casa, contó la historia y su encuentro con el
mago a sus papás, que se mostraron muy orgullosos
por su comportamiento. Y cuando iba a sacar la ramita,

43
llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y
también se la di a él.
En ese momento apareció el mago con gran estruendo,
y preguntó al conejito ¿Dónde están las ramitas
mágicas que te entregué? ¿Qué es lo que has hecho
con ellas? El conejito se asustó y comenzó a excusarse,
pero el mago le cortó diciendo ¿No te dije que si las
usabas bien serían más mágicas? ¡Pues sal fuera y mira
lo que has hecho!
Y el conejito salió temblando de su casa para descubrir
que a partir de sus ramitas, ¡¡todos los campos de
alrededor se habían convertido en una maravillosa
granja llena de agua y comida para todos los animales!
Y el conejito se sintió muy contento por haber obrado
bien, y porque la magia de su generosidad hubiera
devuelto la alegría a todos (generosidad).

44
EL TESORO DE BARBA IRIS

Según contaba la leyenda, Barba Iris había sido el


pirata de las golosinas más increíble que había existido
nunca.
Durante años asaltó cientos de tiendas de golosinas y
según decían, en algún lugar perdido almacenaba el
mayor tesoro que ningún niño podría imaginar. Por
eso, cuando Toni y sus amigos encontraron un extraño
y antiguo cofre con lo que parecía ser un mapa de un
tesoro para niños, se llenaron de emoción y se
prepararon para la gran búsqueda del tesoro de Barba
Iris.
Así, siguiendo las pistas, llegaron hasta una cueva
oculta junto al lago, donde encontraron otro pequeño
cofre. En él encontraron unas pocas golosinas, un gran
cartel con la letra D, y otro mapa con más
instrucciones para encontrar el tesoro, que les ayudó a
superar la decepción inicial de pensar que no se
tratara de un gran tesoro. Toni y los demás
consiguieron descifrar el mapa, para lo que
necesitaron algunos días y leer unos cuantos libros, y
así llegaron hasta un gran árbol hueco en medio de un
gran bosque, donde volvieron a encontrar un cofre con
algunas golosinas, un nuevo mapa, y una hoja con la
letra O.

45
Entre muchas aventuras encontraron dos cofres más
con sus golosinas, sus mapas y las letras C y B. Pero el
último mapa era un tanto extraño. Más que un mapa,
parecían unas instrucciones bastante incomprensibles:

"Al tesoro ya has llegado


pero tendrás que encontrarlo;
si juntas un buen retrato
del hijo de tus abuelos,
y lo pones justo al lado
de la hija de tus yayos,
si luego añades las letras
que cada tesoro ha dado
se desvelará el secreto
que lleva tanto guardado.
Ese que acerca tus sueños
para poder alcanzarlos."
Mucho tiempo discutieron sobre el significado del
enigma, y sólo consiguieron ponerse de acuerdo en que
el mensaje hablaba de las fotos de unos padres, pero
no alcanzaban a entender el resto. Hasta uno de los
numerosos días que discutían sobre el asunto en el
salón de casa de Toni, mirando como Rincón del
Maestro.

46
LA RANITA DE LA VOZ LINDA

En un charco, a orillas de un río, vivía un grupo de


ranas. Se lo pasaban todo el día croando y croando.
¡Croooc! ¡Croooc!...
Aquel día era muy especial porque las ranitas
pequeñas cantarían por primera vez. Una a una fueron
cantando: ¡Crooc! ¡Crooc!. Hasta que saltó al
escenario, que era una piedra en medio del agua, una
ranita. que en vez del famoso ¡Crooc! ¡Crooc!. ¡cantó
una hermosa melodía, con una bellísima voz de
soprano!.
Todos quedaron paralizados. Simplemente no lo podían
creer. ¡Una rana que sí cantaba bien!. La novedad
corrió por todo el valle y llegó a oídos, de un
representante de artistas, que se apresuró a ir a buscar
a la ranita cantora. La llevó a los más grandes
escenarios del mundo y grabó muchos discos. Todos la
admiraban y querían tomarse fotos con ella.

47
Sin embargo, la ranita no era feliz. Ella quería volver a
su charco, con su familia y sus amigos. Pero era
esclava de su voz y de su fama. No podía volver.
Hasta que, en medio de un recital, en un reino muy
lejano, la ranita cantora cambió su dulce canto, por el
canto natural de las ranas, el ronco ¡Crooc! ¡Crooc!...
El público la empezó a pifiar y las pifias eran música
para la pequeña, porque se dio cuenta que ahora
podría volver a su charco añorado.
Ahora la ranita sí es feliz. Y cantando ¡Crooc! ¡Crooc!
¡Crooc!, pero con su familia, sus amigos y su charco.

48
EL ARBOLITO MILAGROSO
Había una vez un campesino que vivía en la orilla del
río, como todos los campesinos habitaba en una casa
de paja y madera, allí amarraba su canoa y colgaba su
atarraya.
Un día los campesinos se pusieron a cortar los árboles
de la orilla del río para sembrar maíz y plátano, pero a
todos ellos les habían dicho que no debían cortar los
árboles porque el río se desbordaba y no prestaron
atención.
El campesino cortó todos los árboles alrededor de la
casa menos en el que colgaba su hamaca. Hasta que un
día se vino un gran invierno y creció el río y arrastró
las casas que estaban en la orilla incluyendo la del
campesino. Cuando el sintió que su ranchito se caía,
corrió y se agarró fuertemente del arbolito donde
colgaba la atarraya, pero el río también lo arrancó y se
la llevó. El campesino se aferró al árbol con tanta
fuerza que al amanecer estaba sobre él.

49
EL TREN QUE QUERÍA VOLAR
Había un tren, muy grande y pesado, que pasaba todo
el tiempo pensando en volar. Los otros trenes le decían
que era imposible, que solo los pájaros y los aviones
volaban. Entonces el tren decía ¡Quiero ser un pájaro!
¡Quiero ser un avión!, pero seguía siendo un pesado
tren de carga que quería volar.
Hasta que un día hubo una gran tormenta, la cual
destruyó un puente que unía dos cerros, justo cuando
se acercaba el tren que quería volar. Frente a él se
encontraba el vacío. El maquinista aplicó el freno y
saltó a tierra para salvar su vida. En ese momento, el
tren que quería volar vio su oportunidad. Desconectó
los frenos con un fuerte sacudón y aceleró directo al
vacío. Y entonces voló, voló, voló...
Y era tan fuerte su deseo de volar, que se mantuvo en
el aire a pesar de su cuerpo de hierro. Y sintió que era
un pájaro. Y sintió que era un avión.
Se mantuvo en el aire mientras las nubes, que habían
bajado a ver la hazaña, pasaban sonriendo a su lado.
Llegó volando al otro lado del barranco y las ruedas
tomaron su camino de metal. Desde ese día, el tren que
quería volar fue completamente feliz y se olvidó de ser
un pájaro o un avión.
Entendió que lo suyo era ser un tren de carga y sonreía
cuando alguien decía que para un tren era imposible
volar

50
EL ORIGEN DE LA FELICIDAD
Había una vez un niño que era muy feliz, aunque no
tenía muchos juguetes ni dinero. Él decía que lo que le
hacía feliz era hacer cosas por los demás. Realmente
nadie le creía y pensaban que no estaba muy bien de la
cabeza. Se pasaba todo el día ayudando a los más
pobres, a los anímales... y pocas veces hacía nada para
sí mismo.
Un día conoció a un médico que decidió investigar qué
ocurría en su interior. Descubrió que cada vez que
hacía algo bueno, unos angelitos diminutos aparecían
para hacerle cosquillas en el corazón. Aquello explicó
la felicidad del niño, pero el médico siguió estudiando
hasta descubrir que todos tenemos esos angelitos en el
interior. La pena es que no salen porque no hacemos
cosas buenas.
Y...así se descubrió en qué consiste la felicidad.

JUAN SAIZ MAYORDOMO

51
PUNTITO, EL ELEFANTE AMARILLITO
Como todos saben, los elefantes son grandes y de color
gris. Hasta que nació Puntito, el elefante enanito y
amarillito... Como era diferente, los demás hacían
bromas y se reían de Puntito. Los elefantes grandes y
grises se jactaban de su fuerza y de los grandes pesos
que eran capaces de mover. Puntito solo podía llevar
ramitas, hojas secas, pasto y granitos de maíz, en su
pequeña trompa amarilla.
Un día, un gran árbol cayó sobre el jefe de los
elefantes, dejándolo atrapado. Todos los fuertes
elefantes corrieron a salvar a su jefe. Pero por más
fuerza que hacían, no podían levantar el árbol. Todos
transpiraban y jadeaban tratando de levantar aquel
tremendo peso.
Pero no podían.
Hasta que de pronto, un relámpago amarillo llamado
Puntito, saltó sobre el tronco y con gran sorpresa para
ellos, vieron que el árbol se levantó y el jefe quedó
libre. La fuerza de todos no pudo levantar el árbol
porque faltaba un poquito más... justamente la poquita
fuerza del pequeño elefantito.
Y así fue que los grandes elefantes comprendieron que
todos eran útiles, incluso Puntito... el amarillito.

“Si tu mascota te mueve la cola quiere decir que te


ama y que le gustaría salir a jugar contigo"

52
LAS ABEJITAS JUGUETONAS
En un panal había tres abejitas, que por primera vez
iban a buscar néctar de las flores del campo. La reina
de las abejas le dio un cántaro vacío a cada una y les
ordenó traerlos bien llenos al caer la tarde. Las
abejitas partieron volando a cumplir su tarea. La abeja
mayor empezó inmediatamente. La del medio, se
dedicó a escuchar las historias que le contaban las
flores y los insectos. La más pequeña juntó muestras
de todos los colores que encontraba en las florecillas.
Sin que se dieran cuenta, de lo entretenidas que
estaban, llegó la hora de volver al panal. En la entrada
las esperaba la reina y su corte.
La abejita mayor entregó su cántaro lleno y fue
felicitada por todas las abejas. Luego le tocó a la del
medio. Cuando mostró su cántaro con solo la mitad con
néctar, la reina le dijo enojada: “¿Eso es todo lo que
traes?” “No”, dijo la abejita. “Además tengo muchas
noticias y chismes que me contaron las flores y los
insectos”. Y así entretuvo a la reina y al panal por
mucho tiempo. Las abejas también la felicitaron.
Al final le tocó a la más pequeña. La reina le preguntó:
“¿Y tú, cuánto néctar traes?“, la chiquita dijo: “Yo,
traigo un tercio del cántaro con néctar y muchos
colores, para que todas nos pintemos y nos veamos
muy lindas...“las abejas se pintaron e hicieron una
fiesta.

53
“Duerme como oso, salta como rana, revolotea como
mariposa y estudia con las mismas ganas de las abejas
al trabajar"

54
EL VIAJE
Los patos silvestres que vivían en aquel estanque,
notaron que el invierno se acercaba. Tal vez porque los
días eran más cortos o porque el aire estaba un poco
más frío. Había llegado el momento de buscar climas
más cálidos. Y un buen día echaron a volar iniciando un
largo viaje siguiendo al sol.
Todos... menos uno.
Era un pato pequeño y débil que no había crecido tan
rápido como los demás. Los otros eran fuertes, con
hermosas y poderosas alas para volar grandes
distancias. El patito miró con angustia, cómo la gran
bandada se elevó rumbo al norte, dejándolo solo en
aquella tierra que empezaba a ser fría y que anunciaba
el crudo invierno. Agachó la cabeza y una lágrima rodó
por su carita.
Pero en eso sintió un lejano graznido, luego otro y otro
más. Levantó la cabeza y a lo lejos distinguió un punto
negro que crecía y crecía. ¡Era la bandada que
regresaba!
“Hemos venido por ti, pequeño” le dijo el guía.
‘Te esperaremos el tiempo que sea necesario, para
que crezcas, y puedas hacer el viaje con nosotros. Eres
uno de los nuestros y tus hermanos no te van a dejar
aquí solo”.
Y por la cara del patito ahora caían muchas lágrimas
de felicidad. Pasaron dos semanas, justo las que el
pequeño necesitaba para poder volar, y emprendió
junto a sus hermanos, el largo viaje en busca del sol y
de su calor.

55
“Tu hogar es tu refugio, tu alegría, el lugar dónde
compartir con tus seres queridos... ¡Viva el hogar!

56
La luna y el zorro

La luna alumbraba a los patos, eran cuatro patitos,


eran chiquititos de color azul y rojos, vivían con su
mamá pata.
La luna bajó de a poquito y se quedó en la casa de la
pata porque era muy noche, al otro día cuando estaba
el solcito se fue a su casa.
Después la luna se fue arriba del cielo y el patito con
su mamá andaban paseando y se fueron a su casa y la
luna no estaba, el patito pensaba que la luna lo iba a
esperar. Mamá pata estaba mal porque su patito se
sentía triste.
En la tarde mamá pata buscó a la luna y la luna estaba
arriba del cielo.
El patito pillo una lapicera debajo de su cama y se fue
con la luna al cielo y le dejó una carta a su mamá.

57
EVIDENCIAS

58
59

También podría gustarte