Universidad Nacional de Salta
Facultad Regional Orán
Carrera: Licenciatura en Enfermería.
Asignatura: Enfermería Materno Perinatal.
Profesores: Profe. Adj: Lic. Santa Cruz, Norma.
Guía de estudio
Tema:
Puerperio e Intervenciones
de Enfermería
1. El puerperio:
Es el periodo es el periodo de tiempo que se extiende desde el final del
parto hasta la aparición de la primera menstruación. Los órganos
reproductores de la mujer recuperan su estado de normalidad pre gravídico
y aparece la primera menstruación, dura entre 6 y 8 semanas.
El puerperio se clasifica en etapas que implican diferentes respuestas y
necesidades maternas:
A) Puerperio Inmediato: comprende las primeras 24 Hs. Y se ponen en
juego los mecanismos hemostáticos uterinos.
B) Puerperio Mediato o Propiamente Dicho: abarca del 2do al 10mo día,
actuando los mecanismos involutivos, y comienza la lactancia.
C) Puerperio Alejado: se extiende aproximadamente hasta los 45 días
luego del parto, el retorno de la menstruación indica su finalización.
D) Puerperio Tardío: puede llegar hasta los 6 meses pos parto y se
acompaña de una lactancia prolongada y activa.
2. Objetivo de la atención de enfermería en el puerperio:
El personal sanitario debe realizar una visita a la paciente, durante los primeros
diez días, a ser posible en su domicilio, para favorecer la recuperación física y
psíquica de la madre, promover los cuidados higiénicos y mantenimiento de la
lactancia materna y vigilar las complicaciones i situaciones de riesgo para su
detección precoz de situaciones de riesgo para ambos y tratamiento. Las
tareas al realizar en la visita puerperal tienen que ver, tanto con la madre como
con el bebé.
3. Cambios fisiológicos en el puerperio:
Después de la expulsión, el útero pesa entre 1200 y 1500 GR y tiene 25 a
30 cm en sentido vertical.
La involución uterina se extiende hasta la aparición de la primera
menstruación.
Se observa: disminución y luego desaparición del edema producido por la
imbibición gravídica.
Estrechamiento y luego desaparición de los senos sanguíneos que
contribuían a la irrigación placentaria, junto con la transformación hialina
de las paredes vasculares.
Regresión del músculo uterino. El miometrio involuciona por un doble
proceso, inverso al que se produjo en el embarazo.
Las fibras musculares hipertrofiadas vuelven a su tamaño normal y
desaparecen también en ellas los fenómenos de maduración gravídica.
Las fibras neoformadas sufren degeneración grasa y hialina.
En los primeros días el segmento inferior está plegado de manera de
acordeón lo cual permite al cuerpo aún grueso (5cm de espesor) y pesado
tener gran movilidad.
Durante el alumbramiento, la Caduca se desgarra a nivel de la capa
esponjosa, mientras que la compacta se elimina adherida a las
vellosidades cordiales de la placenta.
El epitelio de estos fondos de saco entra en un proceso de proliferación,
sus células cúbicas se transforman en cilíndricas y desbordan el conducto
glandular para cubrir toda la superficie interna del útero.
El cuello uterino, dilatado, flácido y congestivo el primer día se recupera su
consistencia por desaparición del edema y alcanza una longitud casi
normal al tercer día.
El orificio interno se cierra hacia el 12 día, el externo se estrecha más
lentamente.
Los genitales externos retoman su aspecto normal con rapidez las varices
vulgares se borran y casi desaparecen.
La vagina recupera su tonicidad, su capacidad disminuyen y los músculos
elevadores recobran su resistencia.
Modificaciones Generales:
Las pigmentaciones de la piel de la cara, senos y abdomen se aclaran
lentamente.
Las grietas recientes pierden al cabo de semanas su color rojizo y
adquieren el tinte nacarado definitivo.
La hipertricosis gravídica desaparece, no solo cae el vello de las
regiones en que apareció anormalmente, sino que aún se experimenta el
mismo proceso, Pero en forma parcial, en las regiones pilosas (cabeza,
monte de Venus).
Después del parto la caída del estrógeno es rápida. Desde el 4 día la
concentración de los mismo es muy baja.
La cantidad de progestágenos disminuye progresivamente, para llegar
hacia el 10 día a un nivel idéntico al encontrado en la fase proliferativa
posmenstrual de un ciclo normal.
En cuanto a las hormonas hipofisarias, la cantidad de gonadotrofinas
folículo estimulantes es levemente mayor en la mujer que lacta en
relación con la que no lo hace.
Los niveles elevados de prolactina durante la gestación disminuyen
paulatinamente después del parto aun en la mujer que está
amamantando.
Signos Vitales:
La respiración es normal y calma.
El pulso lleno, regular y amplio.
Su frecuencia y su tensión arterial mantienen los patrones que la mujer
tenía previamente.
La temperatura deberá estar dentro de los límites normales.
4. Cambios psicológicos y emocionales en el puerperio:
Cambios de humor frecuente: las oscilaciones hormonales (como la
caída de estrógenos y progesterona) pueden causar cambios
emocionales repentinos, desde euforia hasta tristeza o irritabilidad.
Tristeza posparto: afecta a muchas mujeres entre los primeros 3 a 10
días después del parto. Se manifiesta con llanto fácil, ansiedad,
insomnio y sensibilidad emocional. Suele durar unos días y desaparece
sin tratamiento.
Ansiedad: es común que las madres experimenten preocupaciones
excesivas sobre el bienestar del bebé, su alimentación, el sueño o su
propia capacidad para cuidar al recién nacido.
Fatiga y agotamiento mental: las demandas físicas del cuidado del bebé,
la falta de sueño y la recuperación del parto contribuye al cansancio
extremo, lo que puede afectar el estado de ánimo.
Cambios en la autoestima y la identidad: algunas mujeres atraviesan
crisis de identidad, cuestionando quienes son ahora como madres y
como cambia su rol dentro de la familia o en la sociedad.
Depresión posparto: puede aparecer dentro de las primeras semanas o
incluso meses después del parto. Incluye tristeza profunda, apatía,
problemas para vincularse con el bebé, culpa e incluso pensamientos
negativos.
Dificultades en la relación de pareja: la falta de intimidad, el cansancio y
la adaptación al nuevo rol puede generar tensiones.
Vínculo afectivo con el bebé (apego): aunque muchas madres sienten
amor inmediato, otras pueden tardar más en establecer ese vínculo
emocional, lo cual es totalmente normal.
5. Valoración de enfermería en el PUERPERIO INMEDIATO (24
horas).
Durante estas horas la madre está expuesta al mayor riesgo de hemorragia y
shock. Se debe prestar atención a la posible hemorragia causado por atonía
uterina, por restos placentarios o por desgarros cervicouterinos y vaginales
altos.
Vigilancia durante las primeras 2 horas del puerperio inmediato.
Verificar el estado general de la madre.
Se controlará los signos vitales CADA 15 MIN. (FC- T/A- T°- FR-
SAT02%)
Retracción del útero (globo de seguridad de Pinard). Masaje del
fondo de útero.
Si el útero este retraído y persiste el sangrado se debe revisar la
vagina y el cuello de uterino para descartar desgarros y suturarlos.
Durante las siguientes horas del puerperio inmediato se deberá
vigilar o valorar:
Control de signos vitales: (temperatura, tensión arterial, frecuencia
cardiaca, frecuencia respiratoria y saturación de O2.)
Observación del abdomen: Las paredes abdominales están
particularmente fláccidas; por debajo de la piel se notan los músculos
adelgazados.
El útero: Se debe evaluar la altura uterina por simple palpación. En las
primeras horas después del parto el fondo uterino se percibe
normalmente a nivel del ombligo (12 a 15 cm de la sínfisis pubiana).
Luego el útero involuciona 2 cm. Si se llega a palpar el útero de
aumentado de tamaño y de consistencia blanda se deberá realizar la “la
expresión uterina” para eliminar sangre y coágulos de su interior,
colocando una bolsa con hielo en el hipogastrio. Se deberá estimular la
contractilidad uterina mediante masajes del fondo uterino.
Contracciones: Primero disminuye la frecuencia de las contracciones y
después la intensidad de las mismas.
Los entuertos: son dolores producidos por las contracciones uterinas se
presentan en las multíparas y su intensidad es variable desde una
sensación de pellizcamiento hasta un cólico violento que se propaga
hacia la región lumbar. Se producen en el momento en el que el niño se
prende al seno.
Observación de los genitales externos: Se hallan edematosos. La vulva
presenta escoriaciones. La rotura definitiva del anillo himenal es visible
en la primípara. Los músculos del periné, que fueron distendidos, están
flácidos y permiten que la vulva quede entreabierta en forma de anillo o
de un triángulo de base inferior a través de cuya abertura se observa.
Loquios: Hay una eliminación liquida de por la vulva, formada por la
sangre que mana de la herida placentaria y de las excoriaciones del
cuello y vagina, a la que se agregan el líquido de exudación de dichas
lesiones, fragmentos de caduca en degeneración grasa y las células de
descamación de todo el trayecto genital. Es abundante después del
parto, el aspecto y color es de la sangre pura (loquios sanguíneos), el
olor es a hipoclorito de sodio.
Control de las mamas y la lactancia materna: La secreción láctea, en su
fase inicial, se acompaña clínicamente de fenómenos locales y
generales. Los senos se vuelven turgentes, duros, a veces muy
dolorosos y con aumento visible de la red venosa subcutánea. Es
necesario colocar al recién nacido al pecho de la madre para estimular
la lactancia materna. Verificar la formación de los pezones.
Se vigilará la diuresis espontanea: En los dos o tres primeros días del
puerperio puede haber una verdadera poliuria, sobre todo en mujeres
que presentaban edemas.
Evaluar molestias y dolores.
Higiene de los genitales, con agua y jabón. 1 vez al día.
Mantener seca y aséptica la herida de la episiotomía.
Deambulación: La movilidad activa la circulación de retorno, evita la
estasis sanguínea y previene el peligro de las complicaciones venosas,
favoreciendo además la función vesical e intestinal y la tonicidad de
músculos abdominales. Actúa también favorablemente sobre la
involución uterina y la eliminación de los loquios.
Valoración del PUERPERIO MEDIATO (2° AL 10° DIA)
Se controlarán:
Los signos vitales y evaluación de los loquios: cantidad, aspecto,
composición y color. La cantidad se calcula en 800 a 1000 g en los
primeros 5 días, para llegar en total a 1500 g en el resto del
puerperio. El aspecto y color deberá ser un derrame rosado
(serosanguinolento).
Control de la involución uterina: A través de la palpación. Durante el
puerperio mediato esta involución es tan rápida que el peso del útero,
por consiguiente, su tamaño disminuye a la mitad, desapareciendo el
útero a la palpación abdominal al finalizar el puerperio mediato.
Evaluar los pezones y la higiene solo con agua.
Evaluación de los genitales externos.
Vigilar la herida (la episiotomía) para evitar la infección. Higiene con
agua y jabón. No se recomienda el baño de inmersión.
Examen de la región anoperivulvar.
Recuperación de las vías genitales.
Examen del abdomen.
Vigilar la diuresis.
Evaluación de la catarsis.
6.
[Link] intervenciones de enfermería en el puerperio (el período posterior al
parto, generalmente las primeras 6-8 semanas) están enfocadas en promover
la recuperación de la madre, prevenir complicaciones, brindar apoyo emocional
y facilitar el vínculo madre-hijo.
A. Valoración y monitoreo.
Control de signos vitales: temperatura, presión arterial, pulso y
respiración.
Evaluación del útero: controlar la involución uterina (que el útero esté
firme y descendiendo).
Valoración del sangrado (loquios): observar cantidad, color, olor.
Inspección del periné: si hubo episiotomía o desgarro, evaluar
cicatrización y signos de infección.
Monitoreo de signos de trombosis venosa profunda: dolor,
enrojecimiento o edematización en piernas.
B. Apoyo físico.
Manejo del dolor: administrar analgésicos según indicación médica.
Fomento de la higiene: educación sobre higiene perineal y uso de ropa
cómoda y limpia.
Asistencia con la lactancia: ayudar a posicionar al bebé, evaluar el
agarre, prevenir grietas y congestión mamaria.
Promoción de la movilidad temprana: para prevenir trombosis y
favorecer recuperación.
C. Apoyo emocional y educativo.
Fomentar el vínculo madre-hijo: piel con piel, contacto visual, lactancia
temprana.
Detección de signos de depresión postparto: observar estado de ánimo,
brindar contención y derivar si es necesario.
Educación para el autocuidado: alimentación, descanso, recuperación
postparto.
Orientación sobre señales de alarma: fiebre, sangrado abundante, dolor
intenso, secreción maloliente.
D. Planificación familiar y sexualidad.
Brindar información sobre métodos anticonceptivos seguros durante la
lactancia.
Educar sobre la reanudación de la actividad sexual y los cambios que
puede experimentar.
[Link], aquí tienes una lista de complicaciones comunes durante el puerperio
junto con sus respectivas intervenciones de enfermería:
1. Hemorragia postparto. Intervenciones de enfermería:
Evaluar la cantidad y características del sangrado.
Palpar el útero y masajear si está flácido.
Administrar oxitócicos según indicación médica.
Controlar signos vitales frecuentemente.
Notificar al médico de inmediato ante signos de shock hipovolémico..
Mantener a la paciente en posición supina con piernas elevadas.
Asegurar acceso venoso para líquidos o transfusiones si es necesario.
2. Infección puerperal (endometritis, infección de cesárea o
episiotomía).Intervenciones de enfermería:
Controlar temperatura y signos vitales.
Observar signos de infección en heridas (enrojecimiento, calor,
secreción).
Administrar antibióticos según indicación médica.
Enseñar técnicas de higiene personal (lavado de manos, higiene
perineal).
Fomentar la hidratación y el descanso.
3. Mastitis. Intervenciones de enfermería:
Evaluar signos y síntomas en las mamas.
Fomentar la lactancia continua o el vaciado completo del pecho.
Aplicar compresas tibias antes de amamantar y frías después para
aliviar dolor.
Enseñar correcta técnica de agarre y succión.
Administrar antibióticos y analgésicos según prescripción.
4. Absceso. Intervenciones de enfermería:
Observar si hay pus.
Administrar antibióticos prescriptos según indicación médica (se
suspenderá transitoriamente la lactancia de la mama afectada)
5. Trombosis venosa profunda (TVP). Intervenciones de enfermería:
Observar y reportar signos de TVP.
Fomentar la deambulación temprana postparto.
Evitar compresión en las piernas (ropa ajustada, cruzar piernas).
Administrar anticoagulantes si están prescritos.
Educar a la paciente sobre síntomas de alarma.
6. Depresión postparto. Intervenciones de enfermería:
Observar estado emocional y conductas de la madre.
Brindar apoyo emocional, escuchar activamente.
Fomentar el vínculo madre-hijo.
Informar y derivar a salud mental si se detectan signos de depresión.
Incluir a la familia en el proceso de apoyo.
9. El alta hospitalaria de la puérpera será otorgado siempre y cuando las
condiciones físicas y emocionales maternas sean las adecuadas. Después de
un parto vaginal, el alta hospitalaria se indicará a partir de las 48 horas post
parto y a partir de las 72 horas de un post operatorio de cesárea.
Los criterios para el alta hospitalaria son las herramientas necesarias para el
autocuidado de la puérpera y el cuidado del recién nacido, estos criterios son:
A. Estado clínico general adecuado:
La paciente debe presentar signos vitales estables:
Frecuencia cardíaca normal (60-100 lpm).
Presión arterial dentro de parámetros normales (sin signos de
hipertensión o hipotensión).
Temperatura corporal menor a 37.5 °C (sin fiebre).
Respiración normal, sin disnea.
Ausencia de complicaciones agudas:
No presentar hemorragias postparto, infecciones (fiebre, loquios
fétidos), ni retención de restos placentarios.
B. Evolución ginecológica y obstétrica normal:
Involución uterina adecuada:
El útero debe estar firme, bien contraído, y ubicado a nivel del
ombligo o inferior, según los días transcurridos desde el parto.
Loquios normales:
En cantidad progresivamente descendente y color cambiante:
Ruborosos (rojos) en los primeros días.
Luego serosos (rosados o marrón).
Finalmente, alba (claros o amarillentos)
Periné en buenas condiciones:
Si hubo episiotomía o desgarros, que la sutura esté limpia, seca,
sin signos de infección (enrojecimiento, secreción purulenta,
dolor intenso localizado).
En caso de cesárea, herida quirúrgica sin signos de infección ni
dehiscencia.
C. Funciones fisiológicas activas:
Micción espontánea sin dificultad ni dolor.
Se recomienda observar si ha habido evacuación intestinal antes del
alta, o al menos evaluar que no tenga dolor abdominal, distensión o
molestias que indiquen estreñimiento grave.
D. Estado emocional y mental:
Evaluación psicológica básica:
La puérpera debe encontrarse emocionalmente estable, con
capacidad para responder a estímulos, comprender indicaciones
y expresar emociones.
Es importante identificar signos de tristeza puerperal o depresión
postparto (llanto frecuente, desinterés por el bebé, ansiedad,
angustia).
Debe contar con red de apoyo familiar o social que garantice contención
emocional y acompañamiento en el hogar.
E. Lactancia materna y vínculo con el recién nacido:
Lactancia establecida:
Que la madre haya podido amamantar al menos una vez, y que
se le haya enseñado sobre técnicas adecuadas (agarre, posición,
frecuencia).
El recién nacido debe haber sido evaluado y presentar signos vitales
estables. Se debe fomentar el contacto piel a piel y apego precoz.
F. Educación y consejería previas al alta:
La puérpera debe haber recibido información clara, comprensible y adaptada a
su nivel educativo sobre:
Signos de alarma en el puerperio:
Sangrado abundante, fiebre, dolor intenso, loquios fétidos,
dificultad para orinar, etc.
Cuidados personales:
Higiene perineal, cuidado de la episiotomía o herida quirúrgica,
alimentación e hidratación adecuadas, descanso, evitar
esfuerzos.
Lactancia materna:
Técnica, beneficios, signos de buena alimentación del bebé.
Métodos anticonceptivos:
Información sobre planificación familiar posparto.
Controles médicos:
La paciente debe saber que debe asistir al control puerperal en
los primeros 7 a 10 días postparto, o antes si presenta síntomas.
G. Condiciones sociales para el regreso al hogar:
Presencia de acompañante o red de apoyo familiar.
Condiciones mínimas del hogar que permitan garantizar el cuidado de la
mujer y el recién nacido.
Acceso al sistema de salud o centro de salud más cercano.
10. Las instrucciones para los cuidados en el hogar de la puérpera y el recién
nacido son:
Cuidados de la puérpera en el hogar:
A. Control del sangrado vaginal (loquios):
Es normal que haya sangrado los primeros días postparto.
Debe ir cambiando de color: rojo (rubra), luego marrón (serosa), y
luego blanquecino (alba).
Consultar si:
Hay sangrado muy abundante (empapa más de una toalla por
hora).
Hay coágulos grandes.
Los loquios tienen mal olor (signo de infección).
B. Cuidado de la episiotomía o herida de cesárea:
Mantener la zona limpia y seca.
Lavar con agua tibia y jabón neutro durante el baño diario.
Secar con toalla limpia, dando golpecitos suaves (no frotar).
Evitar ropa ajustada.
Consultar si hay dolor intenso, enrojecimiento, secreción o fiebre.
C. Micción y evacuación:
Orinar con frecuencia para evitar retención urinaria.
Beber mucho líquido y consumir fibra para prevenir
estreñimiento.
En caso de hemorroides, se puede aplicar frío local y usar
analgésicos si están indicados.
D. Descanso y actividad física:
Descansar todo lo posible, aprovechando cuando el bebé
duerme.
Evitar levantar peso, hacer esfuerzos físicos o tareas pesadas en
las primeras semanas.
Se puede caminar dentro de casa, y aumentar la actividad
gradualmente.
E. Lactancia materna:
Ofrecer el pecho a libre demanda.
Asegurarse de un buen agarre y posición.
Cuidar los pezones: airearlos después de amamantar, evitar
jabones fuertes.
Consultar si hay grietas, dolor intenso, enrojecimiento o fiebre
(puede ser mastitis).
F. Signos de alarma en la madre:
Fiebre (más de 38 ºC).
Sangrado excesivo o fétido.
Dolor abdominal fuerte.
Dolor o ardor al orinar.
Tristeza intensa, llanto frecuente o rechazo al bebé.
Cuidados del recién nacido en el hogar
A. Alimentación:
Lactancia materna exclusiva (cada 2-3 horas o a demanda).
El bebé debe succionar eficazmente y orinar varias veces al día.
Signos de buena alimentación: se despega solo del pecho,
parece satisfecho, aumenta de peso.
B. Higiene y cuidado del cordón umbilical:
Limpiar el cordón con gasa seca.
Mantenerlo seco y al aire libre.
No cubrir con pañal.
Se caerá solo entre los 7 y 15 días.
Consultar si hay olor, secreción o enrojecimiento.
C. Baño:
Puede bañarse después de tres días y si la temperatura ambiente
lo permite.
Usar agua tibia, jabón neutro y toalla limpia.
Secar bien cada pliegue de la piel.
D. Sueño y ambiente:
Dormir boca arriba (prevención del síndrome de muerte súbita del
lactante).
Sin almohada, sin peluches, colchón firme.
Evitar abrigarlo en exceso.
Ambiente libre de humo de cigarrillo.
E. Control de temperatura:
Tocar la nuca o el pecho (no manos ni pies) para saber si tiene
frío o calor.
Temperatura normal del RN: entre 36.5 y 37.5 ºC.
F. Signos de alarma en el bebé:
Fiebre o hipotermia.
Rechazo al alimento.
Llanto débil o excesivo.
Color amarillento en piel u ojos (ictericia).
Dificultad para respirar o moverse.