0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas19 páginas

6

El colapso de la República Federal de Centroamérica en 1842 llevó a la consolidación de regímenes conservadores, destacando la figura de Rafael Carrera en Guatemala y sus aliados en Honduras. A pesar de intentos liberales por restaurar la Federación, el período estuvo marcado por inestabilidad política, guerras civiles y la influencia de potencias extranjeras, culminando en la llegada de reformas liberales en 1876. La situación económica y social de Honduras se vio afectada por la corrupción y la falta de un proyecto económico sólido, lo que dificultó su integración al mercado capitalista mundial.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas19 páginas

6

El colapso de la República Federal de Centroamérica en 1842 llevó a la consolidación de regímenes conservadores, destacando la figura de Rafael Carrera en Guatemala y sus aliados en Honduras. A pesar de intentos liberales por restaurar la Federación, el período estuvo marcado por inestabilidad política, guerras civiles y la influencia de potencias extranjeras, culminando en la llegada de reformas liberales en 1876. La situación económica y social de Honduras se vio afectada por la corrupción y la falta de un proyecto económico sólido, lo que dificultó su integración al mercado capitalista mundial.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA RUPTURA DEL PROYECTO DE LA REPÚBLICA FEDERAL DE CENTROAMÉRICA: LA

INESTABILIDAD POLÍTICA Y LA REACCIÓN CONSERVADORA. (1839-1876)

El colapso del proyecto de la República Federal de Centroamérica impulsado por el


movimiento liberal de Francisco Morazán entre 1824-1842 significó la victoria política
del sector conservador del istmo, representado en la alianza entre los sectores más
recalcitrantes de la Iglesia Católica y los defensores de la antigua aristocracia colonial y
las masas indígenas. A la muerte de Francisco Morazán en 1842, se instauraron por
toda Centroamérica regímenes conservadores, acaudillados todos por el dictador
guatemalteco Rafael Carrera, el cual se erigió en el representante por excelencia de los
postulados antifederales. Así, disuelta la Federación, Honduras vivió como el resto de
Centroamérica un proceso de restauración conservadora a partir de la consolidación
en el poder del caudillo Rafael Carrera. En el caso de Honduras, fueron los generales
Francisco Ferrera, José Santos Guardiola y José María Medina los que influyeron en la
consolidación de la restauración conservadora en el país entre 1841 y 1876.

Francisco Ferrera asumió la presidencia de Honduras en 1841, el 1 de enero,


convirtiéndose en el representante del conservadurismo en Honduras. Desde que llegó
al poder, estrechó relaciones con los conservadores de Guatemala y El Salvador,
dedicándose consecuentemente a destruir, de la esfera estatal, todo el legado
derivado del Gobierno Federal en Honduras.

De esa forma, fiel al ideario conservador y en estrecha alianza con el clero,


Ferrera restableció muchos de los privilegios a la Iglesia Católica que habían
sido derogados por el Gobierno Federal de Morazán. Entre dichos privilegios, se
establecieron los diezmos, se le entregaron las tierras confiscadas y se reabrió
el Colegio Tridentino de Comayagua1.

Asimismo, el Gobierno de Ferrera persiguió sistemáticamente a los partidarios de


Morazán, con lo cual prácticamente la oposición política liberal fue debilitada y el
separatismo de Honduras de la Federación Centroamericana se hizo efectivo, no
obstante, hubo en el país algunos intentos del bando liberal por redimir la Republica
Federal de Centroamérica.

En efecto, por decisión del mismo Ferrera, en 1847, Juan Lindo asumió la
presidencia de Honduras, durante cuya gestión las posturas liberales volvieron
a ocupar posiciones en la estructura política de Honduras2.

Ante la caótica situación económica del país, el presidente Lindo tuvo una serie de
vicisitudes en su mandato. La nación económicamente estaba en bancarrota debido a
las constantes guerras civiles, su estructura productiva desarticulada en donde
dominaba la economía de subsistencia con un territorio mal comunicado. Ante esa
situación, el Gobierno de Lindo promulgó una nueva Constitución en 1848 en la cual se
disponían una serie de reformas económicas y jurídicas que no pudieron ser aplicadas
pues continuaron vigentes las leyes coloniales impuestas por Ferrera. Pese a ello, para
1
Yankelevich, Pablo, Honduras, México DF, Alianza Editorial Mexicana, Primera Edición, 1988, pp. 91
y 92. (Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, Colección América Latina).
2
Ibíd. p. 94.
el Gobierno de Lindo la manera en que se podían solventar todos los problemas de
Honduras y Centroamérica solamente pasaba por restaurar de nuevo República
Federal, cimentada en los principios liberales. La unidad era percibida por Lindo como
una cuestión de supervivencia frente a la amenaza expansionista de las potencias
europeas y los Estados Unidos en la región centroamericana, sin embargo, sus ideas
unionistas no calaron en los restantes países de la región.

A pesar de la oposición de los conservadores hondureños y centroamericanos al


Gobierno de Lindo, éste logró terminar su mandato y en 1852 entregó la primera
magistratura a José Trinidad Cabañas, quien había sido un seguidor de Francisco
Morazán. La gestión del general Cabañas debe entenderse fundamentalmente en el
contexto de la rivalidad anglo-norteamericana en Centroamérica. Ambos países,
Estados Unidos e Inglaterra, habían iniciado una disputa desde la Independencia de
Centroamérica con el ánimo de controlar hegemónicamente a la región. En esa
perspectiva, los Estados Unidos se inclinaron con la causa liberal e Inglaterra por los
conservadores. En un intento de armonizar ese antagonismo, ambas potencias
suscribieron en 1850 el tratado “CLAYTON-BULWER”, por medio del cual, ninguna de
las dos naciones adquiriría o construiría el canal interoceánico visualizado desde el
Gobierno liberal de Morazán, sino que este proyecto debería contar con la anuencia y
protección de ambos países.

José Trinidad Cabañas, Presidente de


Honduras entre 1852 a 1855. (Fototeca Nacional de la UNAH).

A pesar de ello, los Estados Unidos no cesaron en su afán expansionista en


Centroamérica y tomaron al gobierno de Cabañas para satisfacer esos propósitos. De
esa forma, la presencia norteamericana se hizo patente en el contexto de la región.

Así, el Cónsul de EUA en Honduras, Geo Squier suscribió un contrato con el


Gobierno de Cabañas para construir un ferrocarril interoceánico que conectara
el Océano Atlántico con el Pacífico partiendo desde Puerto Cortés hasta el
Golfo de Fonseca. De esa manera, en 1854 se celebró la contrata entre el
Gobierno de Honduras y empresarios de Estados Unidos para iniciar dicho
proyecto3.

Con esta actitud, el General Cabañas se mostró inclinado a atraer capitales


estadounidenses para imprimir dinamismo a la caótica economía nacional,
aprovechando así la construcción del ferrocarril interoceánico como principal motivo
para la integración económica, política y social del país.

Por otro lado, la constante actitud del gobierno de Cabañas en favor de la unión
centroamericana, así como la implantación de medidas de corte liberal enardecieron al
dictador conservador guatemalteco Rafael Carrera. De esa forma, desde 1853, Carrera
empezó a planificar una estratagema para derrocar a Cabañas y a ese efecto apoyó al
general hondureño José Santos Guardiola, enemigo de Cabañas, para conseguir sus
propósitos. Finalmente, las fuerzas de Carrera y Guardiola derrotaron al ejército de
Cabañas en la acción de Masaguara, el 6 de octubre de 1855. Tras un período de
gobiernos provisionales, se verificaron elecciones y el 17 de julio de 1856 ascendió al
poder el victorioso José Santos Guardiola, momento a partir del cual Honduras pasó a
estar bajo la total influencia del dictador guatemalteco Carrera.

Bajo la administración de Guardiola, se produjo la invasión de WILLIAM


WALKER a la República de Nicaragua. Walker, de origen norteamericano, se
auto proclamó presidente de ese país en 1856 y propone establecer un Estado
esclavista. Esto provocó la ira de los gobiernos centroamericanos
conservadores, quienes calificaron aquella acción como una provocación, ya
que Walker anunció propagar por toda la región su aventura filibustera4.

3
Argueta, Mario y Quiñónez, Edgardo, Historia de Honduras...Op. cit., p. 94.
4
Yankelevich, Pablo, Honduras...Op. cit., p. 97.
Grabado antiguo de José Santos Guardiola.

Centroamérica entera le declaró la guerra a Walker. La invasión esclavista unió de


manera espontánea a estos países bajo una estructura militar, pero esta vez no bajo
los principios de la ideología liberal, sino bajo los del conservadurismo.

De esa forma, comenzó la contienda conocida como "Guerra Nacional" en la que por
primera vez los centroamericanos dejaron de lado la lucha faccional para unir sus
fuerzas y expulsar al invasor.

Así, el 24 de Julio de 1856, los países de CA celebraron un Tratado para enviar soldados
a Nicaragua y liberar a ese país. El presidente hondureño Guardiola envió un ejército
de 300 soldados al mando del general Florencio Xatruch, que llegó a Nicaragua en
diciembre de 1856. En la ciudad nicaragüense de Granada, la Junta de Generales
Centroamericanos nombró a Xatruch, General en Jefe del Ejército Aliado
Centroamericano5.

5
Ibíd. p. 98.
El general Florencio Xatruch, el oficial hondureño que enfrentó a William Walker, y por cuya gesta nos
pusieron de sobrenombre a los hondureños “catrachos”.

Finalmente, después de una guerra intensa, el ejército centroamericano derrotó a las


fuerzas de Walker en 1857, quienes desalojaron inmediatamente Nicaragua; sin
embargo, nuevamente en 1860, Walker trajo refuerzos para invadir a la región,
empero, fue apresado y fusilado en el puerto hondureño de Trujillo, donde aún yacen
sus restos en el cementerio viejo de la ciudad.

Un dato interesante de esta guerra de liberación, es que a partir de ese


momento se acuñó el calificativo de Catrachos con que se conoce a los
hondureños en Centroamérica. Los filibusteros pronunciaban el apellido de
Xatruch como “Satrach”, los nicaragüenses lo deformaron y lo pronunciaron
como “Catrach”. Es decir, ellos conocían al General Florencio Xatruch como
“Catrach” e identificaron a los soldados de éste como “Catrachos”, de donde se
origina el sobrenombre de los hondureños en el contexto centroamericano6.

6
Hernández, Alcides, La integración Centroamericana: desde la Federación hasta nuestros días, San
José, Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), 1994, p. 64.
Otro hito importante durante el Gobierno de Guardiola lo constituyó la devolución de
las Islas de la Bahía y la Mosquitia por parte de Inglaterra a Honduras a través del
Tratado “WIKE-CRUZ” en 1859. Este hecho vino a configurar la actual conformación
territorial de Honduras.

Poco tiempo después, el 11 de enero de 1862, el presidente Guardiola fue asesinado


por su Guardia de Honor y Honduras se convirtió nuevamente en campo de batalla
para los países vecinos y las élites nacionales. Finalmente, el general José María
Medina, con el respaldo del dictador Carrera, surgió como presidente de Honduras
entre 1863 y 1872.

La vinculación de Medina con los sectores conservadores no fue impedimento para


que su régimen emprendiera obras tendentes a modernizar el país, inclusive,
incidieron positivamente en el proceso económico-social subsiguiente, conocido como
la "Reforma Liberal".

En efecto, en 1865, el Gobierno de Medina promulgó una nueva Constitución.


En ella se designó a Honduras como República, símbolo fundamental para
caracterizar a un Estado, pero quizá más importante aún, se adoptó la Bandera
y el Escudo Nacional en el entendido de cimentar y consolidar un sentimiento
nacionalista en el país7.

En el aspecto económico, el Gobierno de Medina incentivó los cultivos del tabaco, el


añil, el café, y en un intento por colonizar la costa norte del país, decretó una Ley de
Inmigración en 1866. Asimismo, promovió constantemente el proyecto ya iniciado del
ferrocarril interoceánico en el país, pero en este caso, atrayendo capitales europeos,
sin embargo, los turbios manejos que se hicieron de esos fondos constituyen en la
historia de Honduras uno de los primeros eslabones del saqueo indiscriminado del
erario público nacional.

Por otro lado, tras la muerte del presidente guatemalteco Rafael Carrera en 1865, su
sucesor, el también conservador Vicente Cerna toma el poder hasta su derrocamiento
ante los revolucionarios liberales de Miguel García Granados, lo cual constituyó la
derrota política de los conservadores en Centroamérica, razón por la cual el Gobierno
de Medina se desmoronó en 1872, y a partir de este año hasta 1876, se produjo la
transición de poder que consolidó a los liberales en el poder en casi toda la región.

En términos generales, todo este período analizado, conocido tradicionalmente como


la "Anarquía ", se caracterizó por una constante inestabilidad política derivada de la
lucha entre los sectores conservadores y liberales. En dicha contradicción, los
conservadores extendieron y consolidaron el poder casi de forma absoluta en toda la
región. En virtud de ello, se produjeron una gran cantidad de guerras civiles en donde
Honduras fue el principal protagonista. Debido a eso, casi todos los Gobiernos de este
período demuestran la ausencia de un proyecto económico que insertara al país en el
mercado capitalista mundial, ya que imperaba avasalladoramente un tipo de economía

7
Yankelevich, Pablo, Honduras, Op. Cit., p. 102.
de subsistencia, y los pocos productos exportables (añil, maderas, minerales, cueros)
no podían sustentar un crecimiento económico y social significativo para la nación.

La crisis económica se agudizaba año con año ya que la Hacienda Pública, ante las
constantes guerras civiles y los elevados índices de corrupción, siempre pasaba en
bancarrota.

En un ambiente signado por las guerras civiles y la miseria presupuestal, la


educación, las ciencias y las artes encontraron pocas posibilidades de desarrollo
en este período. Las bibliotecas eran pocas y pobres; la instrucción primaria
estaba desorganizada y eran pocas las escuelas atendidas por el Estado. En
medio de este sombrío panorama, sobresalió la figura del padre José Trinidad
Reyes. Bajo su iniciativa se promovió en el país la música, el teatro, la literatura
etc., sin embargo, su obra más importante fue la creación en 1845 de la
Sociedad del Genio Emprendedor y del Buen Gusto. Debido al avance
alcanzado, Reyes promovió ante el Gobierno de Juan Lindo la conversión de la
Academia en Universidad, la cual se hizo efectiva el 19 de septiembre de 1847,
cuando se decretó la fundación de la máxima casa de estudios del país8.

8
Ibíd. p. 123.
4.4) La Reforma Liberal de 1876: La Construcción del Estado Nacional, y la
Integración al Orden Económico Mundial. (1876-1899)

Durante el período conocido como "Anarquía" o "Restauración conservadora",


Honduras no se pudo integrar al orden económico mundial ya que la situación
imperante en el país fue de una constante inestabilidad política y una economía
anacrónica y de carácter de subsistencia, dominada por una producción que se
destinaba para el abastecimiento y no para la exportación. Sin embargo, a partir de
1871 se desató en Guatemala la revolución liberal que derrocó a los conservadores
encabezados por Vicente Cerna. Con el triunfo de los liberales en Guatemala, tomó la
presidencia Miguel García Granados y posteriormente Justo Rufino Barrios, quien
influenciado por la filosofía positivista y el ideal morazánico, impulsó la Reforma
Liberal en Guatemala y paralelamente propagó por el istmo centroamericano
regímenes afines al de él. De esa forma, primero El Salvador y después Honduras,
experimentaron la instauración de Reformas Liberales con el consecuente
desplazamiento del sector conservador del poder.

Justo Rufino Barrios, reformador guatemalteco. Al principio apoyó


a Marco A. Soto pero al final de su vida terminaron enemistándose. (Fondo fotográfico del Instituto de
Historia de Nicaragua y Centroamérica, IHNCA).

A) El periodo reformista de Marco Aurelio Soto: 1876-1883


El objetivo fundamental de las Reformas Liberales era la modernización de las
estructuras económicas y sociales con vistas a facilitar el desarrollo de las economías
de exportación atrayendo los capitales extranjeros y asegurando una cierta estabilidad
política e institucional.

Antes de empezar el análisis de los cambios que se operaron en Honduras a partir de la


Reforma Liberal de 1876, es necesario expresar brevemente las condiciones que se
presentaban para ese entonces en las potencias (Estados Unidos y Europa) y en
Latinoamérica en general.

Por un lado, las potencias mundiales experimentaron a partir de la segunda mitad del
siglo XIX un acelerado dinamismo capitalista a través del proceso denominado como
"Revolución Industrial", por medio del cual, las potencias demandaban una serie de
materias primas que no se podían producir en sus respectivos países, las cuales
necesitaban para elaborar productos transformados industrialmente. Esa demanda de
materias primas solamente podían ser suplidas por países con condiciones climáticas
distintas al de las potencias, como el caso de Latinoamérica.

Marco Aurelio Soto, el instaurador de la


Reforma Liberal en Honduras en 1876.

Esto significó que el capitalismo en su proceso de desarrollo vinculó a regiones y


economías hasta entonces periféricas a un proceso de interdependencia en escala
mundial. En la periferia (como Latinoamérica) surgieron economías dedicadas al cultivo
y exportación de productos agropecuarios o mineros (añil, oro, plata, café, bananos,
algodón, caña de azúcar, hule etc).

En este sentido, las naciones desarrolladas, en su afán de buscar nuevos mercados


para ubicar sus productos, así como para obtener materias primas indispensables para
su producción, empezaron a realizar una serie de inversiones directas de capital en
Latinoamérica, con lo cual la región se incorporó definitivamente a la esfera capitalista
mundial, al amparo de las Reformas Liberales y especializándose en la producción y
exportación de productos primarios (materias primas), las cuales, posteriormente ya
procesadas (maquinaria, utensilios domésticos, medios de transporte etc. ) tenían que
ser compradas por los países de Latinoamérica.

En resumen, esta interrelación entre las potencias capitalistas y Latinoamérica giró en


torno a la masiva afluencia de capitales extranjeros hacia nuestros países que se
invirtieron en obras de infraestructura y en empréstitos a los Gobiernos y una fuerte
demanda, en los países industrializados, de los productos primarios.

En estas circunstancias, se produjo en 1876 el estallido de la Reforma Liberal en


Honduras, encabezada por el Dr. Marco Aurelio Soto y su primo, Ramón Rosa.

La Reforma Liberal hondureña constituyó un acontecimiento de trascendental


importancia en la historia del país y sentó las bases para una modificación sustancial
de las viejas estructuras heredadas del período colonial; asimismo, ejerció una
influencia profunda en el ulterior desarrollo de la historia nacional.

En el caso de los otros países de la región, tanto Guatemala y El Salvador, así como
Costa Rica, desde mediados del siglo XIX se habían vinculado al orden económico
capitalista mundial a través del cultivo y exportación del café y en el caso de Honduras,
es entonces hasta el último cuarto del siglo XIX, cuando a partir de 1876 se
estructuraron los mecanismos que dieron inicio a la inserción del país en el orden
capitalista mundial.

En Honduras está ausente, entonces, el producto de exportación clave que


sirva para dar unidad y consistencia a la economía del país. No existe el
producto capaz de desempeñar el papel jugado por el café en la mayoría
de los países de la región. A los ojos de Soto, el capital extranjero debía
convertirse en la fuente de acumulación interna que permitiera la
realización de las tareas impuestas por la Reforma Liberal. Esta inversión
extranjera, ante la carencia de capitales en el país, era la única posibilidad
de encontrar el camino hacia el progreso o desarrollo nacional9.

Con el recorrido de los elementos anteriores, pasaremos entonces a exponer de


manera esquemática las principales reestructuraciones realizadas por la Reforma
Liberal de Marco Aurelio Soto en la estructura económica, política y social del país.

- En lo económico:

El programa económico de la Reforma intentó atacar los obstáculos que impedían el


desarrollo de una economía de exportación.

9
Meza, Víctor, Historia del movimiento obrero hondureño, Tegucigalpa, Centro de Documentación de
Honduras (CEDOH), Segunda edición, 1991, p. IX. (El subrayado es nuestro).
La primera tarea a la que se dio el Gobierno liberal fue la de promover las
actividades agrícolas. Para ello, se emitió un decreto para fomentar la
agricultura, el 29 de abril de 1877, el cual buscaba crear las condiciones
necesarias para el desarrollo de la industria agrícola. Dicho decreto
estipulaba también que la agricultura era el único rubro capaz de asegurar
la prosperidad de la Republica. Las condiciones creadas por esta legislación
estimulaban a los productores agrícolas, ya que reciben una serie de
privilegios, como repartición de tierras por parte del Estado, así como
exenciones fiscales sobre herramientas, maquinaria, abonos, semilla y
materiales de construcción para sus casas de campo; exoneración del
servicio militar, etc.10.

Gran parte del fomento a la agricultura giraba en torno al impulso del cultivo del café y
en menor medida a la caña de azúcar, el añil y el cacao.

Por otro lado, en el aspecto monetario y fiscal, la administración de Soto estableció la


“Casa de la Moneda”, procediendo a una reforma monetaria y fiscal. La reorganización
fiscal buscaba asegurar recursos económicos para el Estado, vía impuestos, para
destinarlos en obras de infraestructura como la apertura de caminos, asistencia social
etc.

Sin embargo, en el plano económico, la tarea más importante que se


asignó el Gobierno de Soto fue la de atraer la inversión de capitales
extranjeros para sustentar el desarrollo nacional. De esa forma, en 1880 se
otorgó una concesión a inversionistas norteamericanos y se formó la
Rosario Mining Company, la cual inició operaciones en el mineral de San
Juancito en las cercanías de Tegucigalpa, con lo cual dio inicio el Enclave
Minero en Honduras. Dicha compañía inicio con un capital de un millón y
medio de pesos oro, y ya, para 1887 se realizó exportaciones por un valor
de $ 1,516.887.5011.

10
Arancibia, Juan, Honduras: Un Estado nacional?, Tegucigalpa, Editorial Guaymuras, 1988, p. 35.
11
Ibíd. p. 35.
Un obrero norteamericano, y otro hondureño, elaboran lingotes de plata, fundiéndolos en unos
moldes, para luego exportarlos a Estados Unidos. La llegada de obreros inmigrantes, así como la
introducción de tecnologías modernas para dinamizar la minería, fueron de los cambios operados con
la instalación del enclave minero. (Foto perteneciente a la Colección de Carlos Rosa Mejía).

Es importante acotar en este punto que a partir de este momento se empezó a


desarrollar la inversión capitalista norteamericana directa en Honduras, la cual, como
veremos más adelante, a través de concesiones extremadamente favorables a ellas,
lograron acumular capitales en demasía y de lo cual muy poca riqueza quedó en el
país. El régimen concesionario que amparó a la Rosario Mining Company incluyó libres
derechos a la importación de todo equipo requerido para la explotación minera, así
como exenciones sobre el pago de todo tipo de impuestos, excepto los municipales. A
cambio de ello, la compañía se comprometía a proveer el servicio gratuito de un
hospital para sus empleados, así como la construcción de una cañería que surtiría de
agua a la capital, Tegucigalpa12.

Como se puede percibir, La Rosario Mining Company se aseguró una serie de


privilegios otorgados por el Estado Hondureño para obtener el mayor margen de
ganancias, como efectivamente aconteció.

- En lo político-jurídico:

En el aspecto político, el logro más importante de la Reforma Liberal fue la obtención


momentánea de la estabilidad política. Como se recordará, el período anterior a la
Reforma, Honduras vivió una inestabilidad política que afectó enormemente el
desarrollo institucional del país. Sin embargo, ahora merced a la nueva “Ley de
Organización y Ordenanza Militar”, se organizó un ejército profesional al servicio del
Estado. Se estableció el servicio militar obligatorio en 1878 y ya para 1879 se calculaba
en cerca de 20,000 milicianos. Gran parte del éxito en la constitución de un ejército
12
Molina Chocano, Guillermo, Estado liberal y desarrollo capitalista en Honduras, Tegucigalpa,
EDISOFF, Primera edición, 1976, p. 74.
nacional se debía a la traída de los generales y héroes cubanos Máximo Gómez y
Antonio Maceo.

Igualmente, en el aspecto político, otro hito importante de la Reforma Liberal fue la


separación definitiva entre el Estado y la Iglesia. Recordemos que en el período
colonial y en gran parte del período prerreformista, el Estado y la Iglesia constituyeron
una unidad casi indivisible.

En el aspecto jurídico, la renovación de toda la legislación fue planteada como una


tarea prioritaria. La legislación vigente en el país para ese tiempo, en su mayor parte
estaba compuesta por antiguas leyes españolas provenientes de la colonia, las cuales
eran incompatibles con las reformas sugeridas por Soto y Rosa.

De esa forma, el Gobierno de Soto dictó los códigos Civil, Penal, de Comercio, de
Minería, de Procedimientos, de Aduanas, una ley de Tribunales así como una nueva
Constitución en 1880, todas de inspiración liberal.

Con la reestructuración efectiva de las leyes obsoletas existentes para ese entonces,
los reformadores liberales crearon el marco jurídico tendente a modernizar la arcaica
estructura estatal de Honduras.

- En lo social:

En el plano social, es importante destacar el papel que jugó la Reforma contra el poder
tradicional de la Iglesia Católica. Para opacar el poderío eclesiástico, la Reforma abolió
los diezmos, decretó libertad de cultos, secularizó el registro de las personas y
además le expropió gran cantidad de tierras a la iglesia que permanecían incultas
para destinarlas al fomento de la producción agrícola.

Asimismo, el Estado impulsó una serie de obras de infraestructura que apoyaron el


aparato productivo del país, como por ejemplo la construcción de la carretera del sur,
el establecimiento de las primeras líneas telegráficas, la fundación del Correo Nacional
y la reparación del Ferrocarril Nacional.

De igual manera, con el compromiso de otorgar asistencia social, se construyó el


“Hospital General”. También, a partir de ese momento, se produjo la consolidación de
una oligarquía terrateniente, cuya fuente radica en la propiedad de la tierra, ya sea
para la producción agrícola, el establecimiento de haciendas o en su defecto, los
bienes raíces. Gran parte de la élite de poder económico actual descienden de esa
oligarquía, sobre todo familias como los Soto, Fiallos, Midence, Agurcia, Callejas,
Zelaya etc.

Por otro lado, siempre con la idea de atraer capitales extranjeros al país, la Reforma
incentivó el establecimiento de inmigrantes en Honduras para que contribuyeran con
sus capitales y conocimientos al desarrollo de la nación. Así, empezaron a radicarse en
Honduras desde ese entonces inmigrantes estadounidenses, ingleses, alemanes,
franceses, italianos y árabes, quienes a la larga llegaron a tener mayor control
económico que los grupos nativos, sobre todo en los sectores comercial e industrial,
relegando a la oligarquía nacional a las actividades comerciales, agrícolas y
ganaderas13.

Hospital General de Tegucigalpa, construido donde actualmente se ubica el Museo de la Identidad


Nacional (MIN). El gobierno reformista de Soto apoyó decididamente al sector de la salud a finales del
siglo XIX.

- En lo educativo-cultural:

Fue durante este período cuando se produjo en Honduras el mayor adelanto educativo
y cultural en el siglo XIX. Uno de los mayores logros conquistados por la Reforma
Liberal de Soto consistió en la abolición del tradicional sistema educativo escolástico
que había monopolizado la Iglesia Católica, reemplazándolo por el sistema educativo
positivista, el cual tenía énfasis en la formación de cuadros técnicos y científicos.
Igualmente, para impulsar la investigación histórica de Honduras y fomentar el
conocimiento del pasado, se fundó la Biblioteca y el Archivo Nacional de Honduras.
Asimismo, en la idea de modernizar el aparato estatal, se fundó la Dirección Nacional
de Censos y Estadísticas.

Por otro lado, en 1877 se inició la publicación del primer periódico de


Honduras fuera del Diario Oficial La Gaceta, denominado La Paz, editado
por el grupo liberal de Soto y Rosa14.

En los años siguientes se agregaron otros periódicos, como “La República”, “El Orden”,
etc. Es entonces a partir de este momento cuando nace la prensa informativa de
13
A este efecto véase: Amaya, Jorge Alberto, Los árabes y palestinos en Honduras, Tegucigalpa,
Editorial Guaymuras, primera edición, 1997, pp. 32 y ss.
14
Cardoso, Ciro y Pérez Brignoli, Héctor, Centroamérica y la economía occidental, San José, Editorial de
la Universidad de Costa Rica, p. 313.
Honduras. En el aspecto educativo, quizá el logro más importante del Gobierno de
Soto fue la reapertura de la Universidad Central, así como la instauración de la
educación pública primaria.

Iglesia y convento de la Merced en Tegucigalpa, en donde se reabrió la


Universidad Central en el gobierno de Soto en 1882.

Muchos de estos logros educativos y culturales se debieron en gran parte al apoyo que
otorgaron varios intelectuales hondureños y extranjeros al proyecto reformista. Entre
esos intelectuales, vale la pena mencionar a Antonio Ramón Vallejo, quien en 1882,
cumpliendo con un encargo gubernamental, publicó "La Historia Social y Política de
Honduras", siendo la primera obra en su género y con la cual el país pudo disponer por
primera vez de una "Historia Nacional". Asimismo, se destacan entre otros Adolfo
Zúniga y Carlos Alberto Uclés. En cuanto a los intelectuales extranjeros, el Gobierno de
Soto solicitó los servicios del famoso poeta cubano José Joaquín Palma y de manera
indirecta, el también cubano José Martí apoyó la labor de la Reforma Liberal
escribiendo artículos en el periódico nacional “La República”, ya mencionado
anteriormente.
Antonio Ramón Vallejo, uno de los principales colaboradores del gobierno reformista de Marco
Aurelio Soto.

B) Los gobiernos sucesores al régimen de Soto: de Luis Bográn a Terencio Sierra,


1883-1899

En 1883, Marco Aurelio Soto se vio obligado a dimitir al enfrentarse al entonces


mandamás de la política exterior centroamericana de ese entonces: el presidente
guatemalteco Justo Rufino Barrios.

A Soto le reemplazó en la presidencia Luis Bográn (1883-1891), quien continuó con la


política de reformas liberales. En efecto, Bográn le dio un fuerte impulso a la minería,
pero sus medidas más trascendentales fueron el otorgamiento de concesiones de
explotación bananera a inversionistas norteamericanos en el norte del país,
principalmente en el Valle de Sula. Este antecedente fue el motor que pocos años
después condujo a la formación del Enclave Bananero en Honduras.
Fotografía oficial del presidente Luis Bográn.

A pesar de la labor progresista del presidente Bográn, la paz lograda en 1876 se vio
nublada con una guerra en la que es sustituido por Ponciano Leiva, quien gana
fraudulentamente las elecciones, derrotando al candidato opositor Policarpo Bonilla
en 1891 y gobierna hasta 1893. Policarpo Bonilla no aceptó los resultados de las
elecciones y pidió apoyo al presidente nicaragüense José Santos Zelaya, quien le
proporcionó armas y dinero y así logró tomar la presidencia provisional en 1894 y
luego a través de elecciones en 1895. Antes de terminar su mandato, Leiva había
depositado el Poder Ejecutivo en su Ministro de Guerra, Rosendo Agüero entre
febrero y abril de 1893, pero luego éste, ante la insurrección de Bonilla, deposita el
Poder Ejecutivo en el General Domingo Vásquez, que se proclama Presidente
Constitucional de la República. Vásquez, ante el abierto apoyo del presidente
nicaragüense Zelaya a la causa bonillista declara la guerra a Nicaragua pero esto dio
más fuerzas a los seguidores de Bonilla, y así las fuerzas de Bonilla toman el poder en
1894. De este modo, Policarpo Bonilla logró convertirse en el caudillo bajo el cual se
consolida el Partido Liberal de Honduras. En efecto, en 1884, Celeo Arias había creado
una organización secreta denominada “Liga Liberal”, que se ocupó de promover la
fundación de un partido político con vistas a las elecciones de 1887. En ese año, Arias
dio a conocer un manifiesto titulado “Mis ideas”, las cuales sirvieron de base para la
ulterior fundación del Partido Liberal de Honduras por parte de Policarpo Bonilla. En
todo caso, Bonilla se hizo del poder en Honduras durante los últimos años del siglo
XIX, específicamente entre 1894 y 1899, cuando es sustituido por el General Terencio
Sierra15.

Policarpo Bonilla, fundador del Partido Liberal, y presidente entre 1894 y 1899.

En suma, la Reforma Liberal de 1876 permitió el rápido desarrollo de la economía de


exportación y por ende, la inserción del país a la esfera económica capitalista mundial.
Asimismo, se estructuró una plena modernización del aparato estatal que cimentó las
bases para la futura consolidación del Estado Nacional, empero, a pesar de que los
regímenes subsiguientes al de Soto, continuaron la perspectiva reformadora liberal, se
ha argumentado que la Reforma Liberal de Honduras no logró todos los resultados
previstos en el sentido de que no se consolidó una burguesía nacional, capaz de

15
Posas, Mario y Del Cid, Rafael, La construcción del sector público y del Estado Nacional en
Honduras: 1876-1979, San José, Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA), Segunda edición,
1983, pp. 34 y 35.
sustentar un desarrollo de carácter nacional. Hacia fines del siglo XIX, con el
establecimiento de compañas mineras y bananeras, prácticamente todas las
actividades de exportación quedaron en manos de las transnacionales extranjeras,
desplazando a los productores nacionales de la incipiente economía capitalista que se
empezaba a desarrollar en el país. De esa forma, fue con el enclave minero y bananero
que se dio la integración del país a la economía mundial, excluyendo de la economía
exportadora a las élites nacionales.

También podría gustarte