FACULTAD DE HUMANIDADES
CARRERA PROFESIONAL DE EDUCACIÓN PRIMARIA
ASIGNATURA:
PR-PROYECTOS DE INNOVACION PEDAGOGICA EN EDUCACION PRIMARIA
PRODUCTO ACADÉMICO:
Analiza el Capítulo VIII del CNEB pág. 189, 190 – (¿Qué se debe tener en
cuenta para elaborar y aprobar el Currículo Regional?)
ESTUDIANTE:
RAMOS VELAZQUES, LESLY HEILY
PROFESOR:
JUAN CARLOS COLLAVE MINCHOLA
TRUJILLO-PERÚ
2024
CONSIDERACIONES PARA LA DIVERSIFICACIÓN DEL CURRÍCULO
NACIONAL DE LA EDUCACIÓN BÁSICA
¿Qué se debe tener en cuenta para elaborar y aprobar el currículo regional?
La diversificación curricular a nivel regional es un proceso que permite adaptar el
Currículo Nacional de Educación Básica (CNEB) a las características particulares
de cada región del Perú. Este proceso requiere la consideración de diversos
aspectos para garantizar que el currículo sea pertinente, inclusivo y alineado con
las necesidades locales. A continuación, se detallan los elementos clave que
deben tenerse en cuenta:
1. Contexto y diagnóstico regional
Un diagnóstico sólido es el primer paso para identificar las necesidades y
características específicas de cada región. Este análisis debe abarcar:
Aspectos socioculturales: Reconocer las tradiciones, costumbres, lenguas
originarias y creencias locales para fomentar la identidad cultural de los
estudiantes.
-Factores económicos: Tener en cuenta las actividades predominantes
(agricultura, comercio, minería, etc.) para integrar contenidos relacionados con el
desarrollo sostenible de la región.
-Condiciones geográficas: Incorporar contenidos relacionados con el entorno
natural, como el manejo responsable de los recursos locales (agua, bosques,
biodiversidad).
-Situación educativa: Identificar el acceso a recursos pedagógicos,
infraestructura, conectividad y las principales barreras que enfrentan los
estudiantes y docentes.
Ejemplo: En una región amazónica, el currículo podría incluir actividades que
promuevan el respeto por la biodiversidad, como proyectos sobre conservación
ambiental.
2. Adaptación del Currículo Nacional
El CNEB establece competencias y aprendizajes fundamentales que deben
mantenerse, pero es crucial enriquecerlos para responder a las particularidades
locales. Esto implica:
-Incorporar temas específicos: Por ejemplo, en la costa, podría priorizarse el
estudio del cambio climático y su impacto en las actividades pesqueras.
-Metodologías activas y contextuales: Como el aprendizaje basado en proyectos
(ABP) relacionados con problemas locales.
-Reforzar las lenguas originarias: Especialmente en zonas donde predomine el
quechua, aimara u otras lenguas, respetando los enfoques de educación
intercultural bilingüe (EIB).
3. Participación de la comunidad
Un currículo regional debe construirse de manera colaborativa, incluyendo la voz
de los principales actores educativos:
-Docentes: Como implementadores clave, deben aportar su experiencia y visión
del contexto educativo local.
-Padres y madres de familia: Su participación asegura que el currículo responda a
las expectativas y valores familiares.
-Líderes comunitarios: Ayudan a integrar las prioridades de la comunidad en el
currículo.
-Estudiantes: Incluir su perspectiva fomenta un currículo más relevante y
motivador para ellos.
Ejemplo: En una comunidad rural, los padres podrían proponer que el currículo
incluya actividades relacionadas con la agricultura sostenible.
4. Flexibilidad y pertinencia
El currículo regional debe permitir adaptaciones a lo largo del tiempo para
responder a los cambios en la región. Esto implica:
Diseñar contenidos que reflejen la diversidad cultural, como festividades locales o
manifestaciones artísticas propias.
Incorporar estrategias pedagógicas que valoren los conocimientos previos de los
estudiantes y su contexto de vida.
5. Interdisciplinariedad
El aprendizaje debe vincularse a problemas reales y promover el desarrollo de
competencias integradas.
Ejemplo práctico: Un proyecto sobre gestión del agua puede combinar ciencias
naturales, matemáticas y comunicación.
6. Enfoque en valores regionales
El currículo debe ser una herramienta para:
-Fortalecer la identidad cultural y la pertenencia regional.
-Promover valores como la solidaridad, el respeto por el medio ambiente y el
trabajo en equipo.
-Educar en ciudadanía, fomentando la participación en la vida comunitaria.
7. Procesos normativos y pedagógicos
-El currículo regional debe respetar las disposiciones legales y pedagógicas
establecidas por el Ministerio de Educación (MINEDU):
-Garantizar que los aprendizajes sean evaluables y transferibles a nivel nacional.
-Respetar los estándares de calidad educativa establecidos por el CNEB.
8. Capacitación docente
Los docentes deben recibir formación específica para implementar el currículo
regional de manera efectiva. Esto incluye:
-Estrategias para la enseñanza contextualizada.
-Uso de recursos locales como materiales educativos.
-Métodos para trabajar con estudiantes de diversos contextos lingüísticos y
culturales.
9. Validación y aprobación
-El currículo regional debe pasar por un proceso riguroso de validación:
-Consulta y consenso: Involucrar a todos los actores educativos clave para
asegurar su pertinencia.
-Revisión técnica: Por parte de especialistas en educación y autoridades locales.
-Aprobación formal: Por las instancias correspondientes, como las Direcciones
Regionales de Educación (DRE).
10. Evaluación continua
Una vez implementado, el currículo debe ser evaluado regularmente para
garantizar su efectividad y realizar los ajustes necesarios. Esto incluye:
-Monitoreo del desempeño de los estudiantes.
-Análisis del impacto en la comunidad.
-Retroalimentación de docentes y familias para mejoras continuas.
CONCLUSIONES
El proceso de elaboración y aprobación del currículo regional es una oportunidad
clave para garantizar que la educación en el Perú sea verdaderamente inclusiva,
pertinente y transformadora. Al atender las necesidades específicas de cada
región, no solo se logra un aprendizaje significativo para los estudiantes, sino que
también se contribuye al fortalecimiento de las comunidades y al desarrollo
integral del país.
Un currículo regional exitoso no solo respeta las competencias y aprendizajes
establecidos en el Currículo Nacional de Educación Básica (CNEB), sino que
también valora y fomenta las riquezas culturales, sociales y ambientales propias
de cada contexto. Esto permite que los estudiantes no solo adquieran
conocimientos, sino que también desarrollen habilidades críticas y valores que les
permitan resolver problemas reales en su entorno y ser ciudadanos activos en su
sociedad.
Además, la diversificación curricular es un acto de equidad. En un país tan diverso
como el Perú, garantizar que las características culturales, lingüísticas y
geográficas sean representadas en el currículo no solo es un deber, sino una
herramienta para cerrar brechas educativas históricas y promover una ciudadanía
con identidad regional y nacional.
Este proceso requiere un enfoque colaborativo, donde todos los actores
involucrados—autoridades educativas, docentes, estudiantes, familias y
comunidades—trabajen en conjunto para construir un currículo que responda a
las aspiraciones de cada región. De igual forma, implica un compromiso
constante con la capacitación docente, la evaluación y la mejora continua para
asegurar que los aprendizajes sean relevantes y sostenibles en el tiempo.
En definitiva, la elaboración y aprobación del currículo regional es más que un
acto técnico; es un acto de justicia social y cultural. Es la manera en que la
educación se convierte en un puente entre el presente y el futuro, un espacio
donde las tradiciones y las innovaciones se encuentran para formar ciudadanos
capaces de transformar su realidad. Solo a través de una diversificación curricular
efectiva se podrá garantizar que ningún estudiante quede atrás y que todos tengan
acceso a una educación que valore su contexto y potencie su potencial.