Relatos para Niños
Relatos para Niños
Por la Edición
2009, Editorial el Juglar
INDAUTOR: 03-2006-111015391700-01
Ninguna parte de esta obra, induida la portada, puede ser reproducida, almacenada o
transmitida en manera alguna ni por ningún medio, sin el consentimiento por escrito del
titular de los derechas correspondientes.
<E£ sut
(Rincón de Leyendas
MÉXICO
2009
INTRODUCCION
7
La vida de antes en el poblado
(Anana Chávez Martínez)
8
Quisieron gritar para asustarte pero no pudieron gritar porque les
echó vaho y por eso se llevó una gallina que estaba en el árbol de
durazno.
Él se acuerda de lo que le sucedió y le da risa, yo creo que
porque se quedó sin voz y sin gallina.
9
La carreta
( Nora Lizbeth Leal Sabás )
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tétrico fue que todo esto pasó como a las seis de la tarde, todavía se
veía bien.
No se sabe si de ahí en adelante le pusieron a ese lugar el
nombre de la suerte del diablo, o por otra razón. Lo que si les digo y
aseguro que esto es cierto, porque yo, José María Sabás estuve allí, y
lo viví, y se dice: que allí sale el diablo por las noches, y los
pobladores temen pasar por ese lugar.
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Sangangüey y Mololoa
( Erika Vianey López Langarica )
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El gran día de la recolección de frutos, la princesita Mololoa
:umplió sus quince años. El rey ordenó las más suntuosas fiestas de
a región para dar gradas a sus Dioses por las abundantes cosechas y
jor haber permitido a su hija alcanzar la edad de la felicidad. El
oueblo se congregó frente al tauta, lugar próximo al altar, a celebrar
a solemne fiesta.
El templo y el tauta fueron adornados brillantemente. Los
guerreros lucieron sus hermosos y multicolores penachos de plumas
je aves. Las doncellas vistieron sus mejores galas y se adornaron
nejor que nunca. El tambor sagrado, después de su continuo y
orolongado tan-tan dejó de oír su acompasado son, para anunciar el
zomienzo de la ceremonia con la llegada de Trigomil al tauta
acompañado de su primorosa hija y del séquito de nobles y guerreros
gue los custodiaban, tomando sus lugares de honor para presenciar
os festejos.
Cuando estaban en lo más lucido de las danzas, llegó en veloz
zarrera un comisario de Mazacóatl para comunicarle a Trigomil que
por el lado de la sierra cercana se acercaba la sanguinaria tribu de
Sangangüey. La suntuosa fiesta se suspendió por orden del rey,
enmudeciendo el tambor y el rezador sagrado. El monarca, puesto
de pie, hizo saber la noticia al pueblo y dispuso prepararan en el acto
las armas para defenderse de una posible agresión por el oriente,
lugar en donde se ve la estrella guía por donde apareció el temible
Sangangüey armado de chimal y lanza, seguido por numerosos
soldados también armados que se atropellaban con espantosa
gritería.
Llegaron hasta el trono del rey. El guerrero saludó cortésmente,
y al ver a la bella princesa Mololoa, cayó rendido a sus pies
hechizados por el brillo de sus negros ojos, y al momento se enamoró
de tan majestuosa hermosura.
El rey anunció a su pueblo la presencia del guerrero visitante que
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era recibido como huésped y en su honor se reanudó la gran fiesta.
Sin embargo, las crueles hazañas del guerrero, sus locos desenfrenos
y sus sanguinarios antecedentes lo indujeron a raptar a la princesa
durante la danza; sus soldados lo siguieron para protegerlo. Al darse
cuenta Trigomil de lo ocurrido, indignado ordenó la persecución del
infame seductor, quien en forma traicionera violaba las más caras
tradiciones del pueblo. Perseguido, vencido y hecho prisionero
Sangangüey por los guerreros de Trigomil, fue sometido al consejo
de ancianos del reino y éstos decretaron como castigo, que el
seductor bandolero fuera arrojado al seno del fuego sagrado del
volcán que majestuoso custodia al hermoso valle de Matatipac; pero
los Dioses, airados por la infamia del traidor, hicieron que éste no
fuera aceptado en el seno del volcán sagrado, y quedó en la boca del
mismo convertido en una alargada y gran piedra para ejemplo eterno
de los traidores.
Se cuenta en esta misma leyenda, que la princesa Mololoa lloró
tan abundantes lágrimas que su llanto corrió por el valle y dio origen
a lo que hoy conocemos como río Mololoa que atraviesa la ciudad de
Tepic
Tecalitlán, Jalisco
14
Florián Callejas
( Leandro Álvarez Cuevas)
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Ahora, al pasar en la noche por el cerro de Las Flores se oyen
voces y gritos de Callejas que pide ayuda. A los que se atreven a
subir al cerro, no les quedan ganas de volver porque es un cerro
encantado, si alguien quiere entrar en las cavernas ven que el cerro
se les viene encima en pedazos, y tienen que salir corriendo.
Si quieren comprobarlo, los invito a conocer al cerro y a Callejas.
La Teoehuaiera, Jalisco.
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Leyenda verídica
(Anaíd Contreras Martínez )
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Al tocar la puerta, salió una señora que preguntó al taxista qué
se le ofreda, replicando él que buscaba a una señorita que el día
anterior había llevado a ese domicilio, le dio el nombre y las
características de ella, ai mismo tiempo vlo'unas fotografías que se
encontraban en la pared señalando a la persona que él había llevado,
a lo que replicó la señora de la casa que era la mamá que no hidera
ese tipo de bromas, ya que hacía aproximadamente dos años había
muerto su hija precisamente ese día en que él fue y que inclusive, en
ese momento se dirigía al panteón al llevarle flores.
Impresionado por el acontecimiento, el taxista se ofreció a
llevarla acompañándola hasta la tumba donde había sido sepultada, y
la mayor sorpresa fue que sobre la lápida estaba el impermeable que
el día anterior le había prestado para que se cubriera del agua.
18
La piedra mona
( Ana Belén Cordero Hernández )
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El padre antes de morir, preguntó a sus parientes más cercanos
que en dónde estaba su hija, y le dijeron que había huido ql cerro.
El padre desde ahí, la maldijo y le dijo: “¡Te convertirás er,
piedra!y desde el cerro vigilarás al pueblo que en un tiempo no mu)
lejano será una hermosa ciudad llena de tradiciones”.
. Tuxoan, Jalisco
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La navaja
( Guillermo Méndez Cárdenas )
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El toro encantado
( Antonio Pandora Sandoval)
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tienen que ir al lugar dos personas y llevar un machete de palo, un
rosario bendito, y le tienen que gritar a las doce de la noche...
IMacacumbo! ¡Macacumbo! y cuando salga, te tienen que cortar los
cuernos, no deben mostrarte miedo, ni mucho menos terror, porque
pueden morir los dos. De todas formas, uno tiene por fuerza que
morir y el otro quedarse con el dinero".
Nadie se ha atrevido a enfrentar al toro, pero sí se dice, que las
personas cada que pasan por ahí, escuchan los ruidos espantosos
dentro de la cueva, pero todos huyen.
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La sábana del ahorcado
( Carolina Ureña Ascencio )
24
La hija desobediente
(Teresita de Jesús Cortés Martínez )
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Cuando iba por el camino el caballo empezó a volar y ella no se
daba cuenta porque iba recargada en su espalda. Cuando de pronto,
sintió que se quemaba y volteó a ver al hombre de negro, le vio
tamaños cuernos, una pata de caballo, otra de gallo y le salía lumbre
por todos lados. Empezó a gritar y a gritar pero nadie la escuchaba.
Al otro día fue encontrada en un zarzal.
Por desobedecer a sus padres, lo que vino a pasar, era el diablc
que se la quería llevar.
Tecalitlán, Jalisco
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El toro sedazo
( José Roberto Aguilar Velazco )
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deberán sacarle tres vueltas y agarrarle un cuerno, en el momento de
tocar el cuerno se convertirá en monedas de oro. No debes ir
acompañado, ni con algo con que puedas defenderte.
Hasta la fecha no se ha sabido de algún valiente que lo haya
intentado, pero sí, al estar en ese lugar le produce a las personas una
sensación de miedo de que se pueda aparecer en cualquier momento
el toro "Sedazo".
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El seminarista
(Iris Alejandra Llamas García )
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■I
fusilado o amanecer ahorcado pendiendo de un árbol como ejemplo
para los demás y evitar esas rebeldías. El presidente municipal de
ese entonces el señor Anselmo Villalobos, era el encargado de
denunciar a estos rebeldes, que eran perseguidos hasta lograr que
fueran fusilados. Se cuenta que el joven 1 Isabel Vargas, hijo de
Anastasio Vargas vivía en lo que hoy es la calle de Manuel M. ■
Diéguez, en ese entonces estaba estudiando en un seminario su ¡
carrera sacerdotal, para esto fueron cerrados todos los seminarios del
país por órdenes del Presidente de la República. El seminarista, que
su único pecado fue el de escoger la carrera sacerdotal, fue
perseguido hasta su aprehensión, y puesto a disposición del coronel
Barreto; ya acuartelado le preguntaron que si era cristero y con toda
valentía el seminarista asintió, y como respuesta gritó: “¡Viva Cristo
Rey!”
Fue golpeado sin piedad hasta que perdió el conocimiento, y ese
veintinueve de junio de 1928, el cruel coronel Barreto le dijo que
sería trasladado a Ciudad Guzmán por el camino que lleva del centro
de Tuxpan a la Puerta del Monte donde se entronca con el Camino
Real de Colima, pero al llevarlo por la calle principal, hoy calle
Matamoros, en las afueras del pueblo fue ejecutado y colgado de
unos trozos de camichín, trozos que quedaron como mudos testigos
de los acontecimientos, porque a la fecha está un frondoso camichín
que retoñó y enraizó, para ser hoy en día un árbol que en el pie
tiene una pequeña capillita con el retrato del mártir seminarista 1
Isabel Vargas. ■
Hoy en día las personas que tienen alguna pena acuden a ese!
lugar para pedir al alma de Isabel Vargas que les conceda el milagro.!
Cuenta la gente que las peticiones han sido escuchadas y concedidas!
para aliviar su pena, pues se cree que este seminarista que perdió la|
vida por su fe, y cortadas sus aspiraciones sacerdotales por motivo»
de la revolución cristera tiene el don divino.
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Dicen las personas ancianas de Tuxpan que después de haber
entregado las armas los cristeros y terminada la revolución, al llegar
a la presidencia de la República el general Alvaro Obregón entregó la
amnistía a los cultos religiosos.
Después de escuchar esta leyenda nos queda grabado su grito,
que todavía retumba en los caminos del sur de Jalisco, y sobre todo
en el viejo Camino Real de Colima: ¡Uva Cristo Rey!
Tuxoan, Jalisco.
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Mi bisabuelo el presidente
( María Teresa Muñoz Chávez )
muy querida por todas las gentes de aquí del poblado y del rancho de
los Mazos.
Él, se llamaba Jesús Chávez
Juárez que nació el mes de enero
de 1930, el día axacto no lo sé,
también quiero decirles que él
fue mi bisabuelito, y era un
hombre de buen corazón y a
pesar de que no tuvo estudios —
llegó a ser presidente municipal
de Tuxpan, Jalisco. Era un hombre muy honrado, porque a nadie le
robó nada y siempre respetó las cosas de los demás, también ayudó
mucho a los pobres hasta donde pudo, porque cuando le pedían
algún favor, él se los hacía con mucho gusto; yo creo que por eso lo
eligieron para que gobernara.
Como les decía fue muy L ueno, apenas tenía treinta y dos años
cuando quedó de presidente. Mi bisabuelo tuvo una esposa con once
hijos, ya ven, que antes las familias eran muy bonitas por tantos hijos
que tenían (ahora es diferente porque en mi familia somos muy
pocos hermanos), pero de esos once hijos que tuvo mi bisabuelo con
mi bisabuelita, el más grande, se parecía mucho a él, ya que como
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me platica mi abuelíta también era muy bueno porque ayudó a la
gente como lo hacía su papá.
Ya al último, mi bisabuelo tuvo una enfermedad de esas raras
porque nunca se supo qué era, ni los médicos supieron qué tenía, y
al poco tiempo murió.
Después... siguieron más presidentes.
Yo pienso que todos los presidentes son buenos, porque ayudan
a la gente, por eso todos los países y municipios tienen un
presidente.
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El familiar
( Margarita Cuevas de la Cruz )
(íy uentan que por el camino a Talpa, donde los peregrinos que
van a pie de Zapotlán el Grande, terminan su primer jornada y se
alistan para pasar la noche en un lugar que le nombran "El Caracol".
En este lugar, existió hace muchos años un hombre llamado Pedro
Cástulo. Este hombre era muy pobre y tenía que ir a diario a raspar
sus magueyes para sacarles pulque y llevarlo a vender a Zapotlán.
Con el dinero que sacaba apenas le ajustaba para comprarles de
comer a sus catorce hijos y a su esposa. Un día mientras alistaba su
alacate para recoger el pulque de uno de sus magueyes, escuchó una
voz de niño que le pedía de comer. Cuando fue a ver de donde
provenía la voz, solamente vio un cerdito como de unos dos meses
de edad que estaba echado muy tranquilamente bajo la sombra de
un huizache. Pensando que sólo había sido su imaginación, el
hombre se rascó la cabeza extrañado y se regresó a sus magueyes a
seguir sacando pulque. Al oír de nuevo la voz que esta vez lo llamó
por su nombre, se apresuró a ir a donde estaba el puerquito y
alcanzó a ver que era el mismo animalito el que le hablaba,
diciéndole: "Pedro, tengo hambie, dame algo de comer".
Aunque se asustó mucho al ver a un puerco hablar, Pedro se
armó de valor y se fue a buscar unos quelites para dárselos al
puerco, pero al ver los quelites el cerdo le dijo: "Yo no como quelites
Pedro. Yo soy tu familiar y necesito comer lo mismo que tu comes".
Pedro entonces fue a sacar de su itacate unos taquitos de frijoles
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con queso y agua de arroz que le había preparado su mujer de
bastimento, se los puso al familiar para que se los comiera. Una vez
que el cerdito se llenó, le dijo al hombre que se había portado muy
bien con él y que en agradecimiento le iba a regalar algo muy
valioso. Enseguida el cerdito se puso a hacer del baño, pero en lugar
de hacer excremento mal ol'ente arrojó un puñado de monedas de
oro y le dijo a Pedro que las recogiera. También le dijo que si lo
llevaba a vivir con él, y lo alimentaba bien, podría seguir haciendo lo
mismo todo el tiempo que quisiera. Le puso dos condiciones: la
primera era que no tendría que revelar a nadie su existencia, sino
que solamente tendría que decir que ei dinero se los estaba dando un
familiar y la segunda condición, era que le tendría que dar todo el
tiempo de la mejor comida.
Con el primer dinero que obtuvo del familiar, Pedro se mandó
hacer un cajón de madera de los llamados petaquillas. Pero no fue
una petaquilla común y corriente sino que le puso unos hoyitos para
que tuviera luz y aíre, y lo acomodó de tal forma por dentro para que
su familiar estuviera cómodo. Pedro empezó a darle de comer al
familiar tal como le había dicho. Si un día le hacían chocolate
espumoso a Pedro le tenia que llevar lo mismo al familiar, si otro día
comía cecina de venado tenía que darle lo mismo. Pronto empezó
Pedro a acumular dinero suficiente y dejó de ir a sacar pulque. Como
dejó de raspar ios magueyes se secaron, y ya no les pudo sacar ni
aguamiel, pero a Pedro ya no le importaba, pues ya no tenía
necesidad de dinero.
Las veces que viajaba al pueblo era solamente para comprar la
comida y la ropa de los niños, pues los días de privaciones habían
pasado y pudo comprar todo lo que siempre había querido. A su
esposa le compró un rebozo, a sus niños juguetes traídos de San
Juan de Dios y él, se compró un caballo fino con una silla piteada
traída desde Totatiche. También se mandó hacer otra petaquilla pero
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con una cerradura bien fuerte para que nadie pudiera abrirla, pues en
ella iba guardando todas las monedas que el familiar arrojaba cada
vez que hacía del baño. Muy pronto, Pedro pudo construir una gran
hacienda en el cerro del Caracol con mucho ganado y terreno de
siembra. Se convirtió en un hombre muy conocido y respetado y
cuando la gente le preguntaba de dónde obtenía el dinero, él
solamente contestaba que se lo daba un familiar.
Con el progreso vinieron los compromisos y Pedro se empezó a
olvidar de darle al familiar las atenciones que se merecía.
Cuenta la leyenda que en una ocasión duró más de una semana
sin darle de comer, por lo que el cerdito se salió del cajón donde
estaba guardado y echó a caminar cerro abajo. Cuando Pedro se dio
cuenta de que el familiar ya no estaba se dio cuenta de su error, salió
a buscarlo pero ya no lo encontró. Un día quiso sacar monedas del
cofre donde las guardaba, pero al abrir la cerradura le dio un olor
muy fuerte y desagradable, pronto se dio cuenta que en lugar de
monedas de oro el cofre estaba lleno de excremento maloliente de
cerdo y se puso a lamentar sus errores.
Desde entonces dicen que el puerquito vaga por las laderas
entre cerro del Caracol y Atequizayán, y hay quien dice que lo han
visto hasta cerca de la laguna de Zapotlán. También dice la gente
que el cerdo no ha encontrado a nadie que amerite hacerlo su
familiar y hacerle los mismos favores que le hizo a Pedro.
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El charro negro
( Rodrigo Gustavo Juárez Pérez )
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no pude definir la sensación ni las ¡deas que pasaron por mi mente
porque prácticamente me sentí paralizado sin poderme despegar de
la ventana
Pronto escuché que bajando la voz, mi madre nos encomendó a
Dios y empezó a rezar. Se escucharon las espuelas del charro
tintilear de regreso a su montura subiéndose por las patas traseras
del caballo. Yo seguía viendo su figura más grande que la acera de
enfrente; tanto era mi miedo que aumentó el fervor de mi madre en
sus oraciones pidiéndole a Dios que se alejara el demonio de nuestra
casa, cuando al fin lo consiguió se escuchó el galope del caballo
alejándose por la calle desierta.
Cuando por fin descansaron nuestros corazones de latir
apresuradamente, oí la voz de mi madre que le decía a mi padre:
—¿Oíste Francisco ... ?
—Claro, no estoy sordo.
Todo esto sirvió como escarmiento para mis padres; para que mi
mamá moderara su trato hacia mi padre y hacia nosotros, también
sirvió para que mi papá no llegara tan tarde a casa.
Había escuchado en boca de los adultos la leyenda del charro
negro, que en momentos de mucho coraje se les había aparecido
este singular personaje, que no es otro que el mismo lucifer en
persona.
Tuxpan, Jalisco.
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Matrimonio
( Mariel Lizandra Chávez Betancourt)
Pihuamo, Jalisco.
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Los compadres
( Alejandra Pérez Vela )
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El ánima de la vuelta del Zapote
( Alejandra Rodríguez Pérez )
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Su papá al ver que no regresaba, se desesperó y pidió ayuda
las autoridades y compañeros de ella, pero nadie se había venido co
la maestra.
Al tercer día, un señor que se dirigía caminando al pueblo d
Huescalapa y que llevaba un perro se percató que se respiraba u
olor a carne podrida o animal muerto. El perro descubrió a I
muchacha entre los matorrales de la vuelta del Zapote y el señe
avisó a las autoridades quienes comunicaron a su vez al padre de I
muchacha. Entre los matorrales, él la identificó y le dio Cristian
sepultura pero no puso la cruz donde ella murió.
Desde entonces se aparece una mujer vestida de blanco pidiend
aventón a los conductores y luego desaparece. Algunos no s
detienen y no pasa nada, pero dicen que los que vienen tomados I
ven en la carretera y cuando voltean está arriba del auto.
Muchas personas han sufrido infartos debido al susto. Se ere
que ella busca a los que la privaron de la vida y que su alma n
descansará hasta que los encuentre y pueda vengarse.
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La princesa de la luna
( Xóchitl Columba García Hernández )
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reales vivía en un cerrito. Antes no eran de tierra sino que erar
pirámides que tenían habitaciones reales. El día de la boda era mu\
bonito. Muy temprano se levantaron todos y adornaron con piedras
en forma de animales y con flores el camino por donde iba a pasar le
princesa. Todo el puebb indígena del antiguo Zapotlán estaba ahí,
menos el joven con el que sí quería casarse. Él, estaba en el pozc
que estaba cerca del río.
Ya casi era la tarde cuando apareció en el cielo la luna con si
sonrisa grande, otra vez le guiñó el ojo a la princesa que ya estabe
vestida de novia. La luna sopló fuerte y entonces trajo las nubes de
todo el mundo y cayó una gran tormenta. El río creció, fue
comiéndose la tierra poco a poco. Como el pozo donde estabe
encerrado el joven estaba cerca, el agua lo abrió y así el joven pude
salir de ahí. El joven iba nadando en el río y la luna empujó de ur
soplido a la novia y los juntó. Se los llevó el agua y jamás supieror
nada de ellos.
Cuando terminó el aguacero, aparecieron junto a la luna dos
luceros. Dicen que son los novios amigos de la luna, que decidieror
estar juntos para siempre en el infinito.
En uno de los cerritos se encuentra una piedra que tiene una;
letras antiguas que seguramente dice algo de esta leyenda.
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La llorona
( Laura Elizabeth Moran Martínez )
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Cuentan algunos que siempre la veían por el río gritando
angustiadamente: "¡Ay mis hijos! ¡Ay mis hijos!" Buscando a sus
hijos que mató y echó al río.
Por ese crimen su alma lleva muchos años en pena y así seguirá
por toda la eternidad buscando a sus hijos y gritando su frase: "¡Ay
mis hijos! ¡Ay mis hijos!"
Otros la ven en el jardín y luego la ven posarse en las puertas del
templo, porque dicen que Vicente de Paúl, fue quién recogió a los
hijos de la llorona y en el altar del templo los conserva por siempre.
Tuxpan, Jalisco.
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El cofre del oro
(anónimo)
abía una vez hace mucho tiempo, un señor que era brujo,
ue tenía mucho dinero. Era de noche y salieron unos duendes a
jbarle el cofre con el dinero y ya que lo hicieron fueron a su casa a
nvar todo lo que se habían robado. El señor buscó y buscó el dinero
ero no lo encontró, hizo uno de sus trucos y se enteró quién le
abía robado.
Un día pasó un borracho y éste, quiso quitar el tesoro a los
uendes pero se decía que el que tomara ese cofre de oro moriría; el
orracho murió porque lo tomó y nadie supo de él. El brujo también
uiso quitárselos, pero él, ya sabía que no lo podía agarrar por lo que
iandó a dos señores que vivían muy lejos de la ciudad y que no
abían que era prohibido, y las dos personas murieron también.
El brujo quería su tesoro y sabía que había una palabra mágica
•ara poderlo tomar y que un señor se sabía la palabra aunque no era
rujo. Él, vivía en un lugar con río y flores y muchas cosas más y
ra primo del señor brujo.
El brujo fue a visitar a su primo y le preguntó:
—¿Tú no te sabes una palabra mágica?
—¡Sí! —dijo el primo.
El brujo apurado dijo:
—¿Cuál es?
—¡Madamín, madamún, quiero mi tesoro! —el primo le contestó.
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Entonces, se apareció el oro y el brujo ya no siguió siendo malo ’
se hizo bueno, repartió el dinero entre los pobres.
Pihuamo, Jaliscc
48
La yerbera
( Elvia Viridiana Miranda Barón )
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—Entonces tú eres la elegida.
—¿De qué? —respondió.
—Pues sólo tú tienes el don de ver la muerte, nosotros te
enseñaremos todo lo que sabemos, pero tenemos una regla: tendrás
el don de penetrar en los sueños de las personas y manipular en ellas
todo lo que tú quieras para bien o para mal; pero nunca intentes
entrar a los sueños de tus seres más queridos, pues en el pecado se
lleva la penitencia o quizá puedes encontrarte con la piedra, no lo
olvides.
Dicen que cuando regresó su hijo Dios, él se enamoró
profundamente de la hija de un rico hacendado, se hicieron novios y
se veían por las laderas del volcán, para que nadie los viera. Un día
él le pidió que se casaran, habló con el papá de ella y en respuesta lo
corrió y le dijo que jamás se acercara a ella. Él, triste, fue y se lo
contó a su madre, que era Joyita y le pidió desesperado que entrara
a los sueños de su amada para saber si realmente ella lo amaba, le
prometió que lo haría y así lo hizo.
Al siguiente día, ella le dijo que sí lo amaba pero que le tenía
miedo a su padre, de nuevo le pidió a su madre que entrara al sueño
de su amada y la convenciera que lo siguiera a él, y así la haría feliz.
Más tarde escucharon toquidos y al abrir fue grande su sorpresa
al ver que era su amada, ella le dijo que huyeran inmediatamente
antes de que su padre descubriera que había abandonado la
hacienda y sin pensarlo salieron rápido.
Joyita les dio la bendición y partieron.
Por la tarde, Joyita sintió un gran deseo de ir al bosquecillo que
está al pie del volcán, se recostó en el pasto hasta que cayó la noche.
De repente vio una luz muy intensa salir de las faldas del volcán y vio
50
r
«orno una puerta se abría en el bosquecillo del cual salían espíritus
que la llamaban. Ella caminando entró ahí, dicen que jamás se volvió
a ver pero que hizo feliz a su hijo, y porque fue una buena mujer, a
rsa ranchería donde vivió se le conoce como La Joya, Jalisco.
51
El puente de Dios
( Ana Karent Martínez Magaña )
52
que sucedía, él se sorprendió de la reacción de su esposa quien le
dijo:
—Acuéstate y no te preocupes, deja todo en mis manos, yo lo
solucionaré, ya verás que el diablo no se llevara tu alma.
La mujer se puso a vigilar a los quienes construían el puente,
cuando miró que lo estaban terminando, empezó a palmear las
piernas; cantó como un gallo causando que despertaran todos los
gallos, y empezaron a cantar, el diablo desapareció inmediatamente.
Así fue como la mujer logró salvar el alma de su esposo y el
puente quedó sin terminar porque el diablo desapareció.
Muchas personas han querido terminarlo, pero no han podido,
porque le ponen la parte que le hace falta y se cae. Dicen que sólo el
diablo lo podrá terminar, pero a cambio del alma de una persona.
Tecalitlán, Jalisco.
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El ánima en el puente Atenquique
( Elvis Giovany Mancilla Sánchez )
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El templo de Pueblo Viejo
( Guadalupe Mendoza y Javier Ortiz )
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que aquelbs objetos eran de gran valor. Los castigos que recibían
eran de ser amarrados y los dejaban al sol sin tomar agua hasta el
grado que llegaban a morir. Cansados de los malos tratos acordaron
mostrarle el lugar de donde sacaban el oro, sólo que lo llevaron con
los ojos vendados para que no reconociera el camino, éste, se llevó
una bolsa con maíz para irlo regando por el camino y poder después
regresar. Los indígenas lo descubrieron y b mataron azotándob y
colgándolo en el templo. En su agonía el sacerdote echó una
maldición: que el templojamás iba a ser terminado y que se iban a
quedar sin agua. Después de matarlo lo echaron en un costal y lo
arrojaron al río. El río se fue secando y la tribu abandonó aquel lugar
y el templo hasta hoy no se ha terminado.
Dice la gente que se ve en algunas noches una llamarada y con
la luz que refleja han podido ver la sombra del sacerdote colgada en
el tempb. El templo quedó abandonado; crecieron árboles adentro y
mucha maleza.
Con la nueva evangelización, el párroco mandó limpiar el templo
y ahora ya se celebra ahí la misa.
Ha pasado el tiempo y nadie hace nada por terminarlo, ¿sera que
se está cumpliendo la maldición?
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Las piedras blancas
( Mireille González Castillo )
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hijos para que no se asustaran y rezaba para que la pesadilla
acabara.
En el lugar donde desapareció el diablo, aparederon después
unas grandes piedras blancas.
El señor comprendió que la ambición no era buena, que tendría
que conformarse con lo poco que tenía, pero debería ser feliz y
enseñara sus hijos a serio.
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Melquíades
( Guadalupe Bernardino Cárdenas)
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casa muy elegante.
—Ahora si puedes abrir los ojos^
afina tu violín, los festejados están]
impacientes, y te advierto, si te dan m
cigarro no lo fumes, ponlo en tu bolso,,
si te dan una copa no la tomes, cuando
termines vendré para llevarte a tu casa,
y te digo que éste es el infierno, pero
no te preocupes sólo cumple con tu
trabajo.
Sintió que los cabellos se le paraban de punta al escuchar lo que,
decía el amigo. Tocaba y tocaba, cuando de pronto entre la multitud
ve bailando a su vecina y se dice para sí: ¡Cómo! ¡Mi vecina
condenada en vida!, cortaré un pedazo de tela del vestido.
— ¡Melquíades! ¡Melquíades! La fiesta terminó, te pagaré, pon tu
sombrero.
Lo llenó de puras monedas que brillaban muy bonito. Llegaron a
casa de Melquíades y el hombre le dio las gracias no sin antes decirle
que cuando quisiera trabajo no tenía más que invocarlo.
Cuando le platicó a su esposa ella no podía creerlo y cuando vio
a su vecina le contó lo que había vivido. Ésta le contestó que estaba
loco, que cómo le comprobaba eso. Él le mostró el pedazo de tela
que cortó del vestido amarillo que usaba; fueron a ver el vestido y
efectivamente le faltaba un pedazo.
A la vecina casi le pega un desmayo y de ahí en adelante fue
más buena persona, porque era muy mala, y Melquíades jamás volvió
a mencionar al diablo ni de chiste.
60
El muerto y la niña
( Saray Marlén Mancilla Mendoza )
61
La bruja
( Carolina García Gudiño )
uenta la leyenda que había una señora que tenía una hija
que estaba muy bonita, solamente que eran brujas.
La mamá y la muchacha duraron mucho tiempo solas en su casa
y por fin encontraron a un muchacho, quién decidió pedirla para
casarse con ella. El muchacho mandó hacer una casa muy bonita.
Su señor padre tenía una tienda y un rancho con mucho ganado y se
la llevó cerca de donde vivían sus padres y éste, le arrimaba todas las
cosas que necesitaba: frutas, ropa, alimentos varios, de todo lo
necesario.
Un día se peleó con ella porque dejaba echar a perder las cosas
que á ella no le gustaban. La muchacha fue a visitar a su mamá. La
mamá y la muchacha tenían los ojos verdes.
Él hizo como que se iba al rancho, y al poco rato regresó y se
62
escondió detrás de la casa, no dejó que lo vieran. Se asomó por un
igujerito y las espió por ocho noches cuando ellas estaban solas.
Eran como las doce de la noche, cuando agarraron dos gatos y les
¡acarón los ojos y se los pusieron; luego se disfrazaron con unos
vestidos negros y agarraron una escoba cada una y se fueron
rolando después de esconder sus ojos.
El hombre las seguía espiando y vio donde pusieron lo ojos,
uego los agarró y los quemó. Cuando regresaron, vomitaron sangre
ai un plato y se la comieron al otro día.
El hombre se dio cuenta que ellas eran brujas y las dejó.
Tuxpan, Jalisco.
63
El cerro grande de 1954
( anónimo)
64
I«s pusieron .agua bendita y los sepultaron donde correspondían.
Después le volvió a hablar para darle las gracias porque ya iba a
descansar en paz. Jamás le volvió a hablar, así fue como le ocurrió a
mi abuelíto y fue real, muy real, porque otros tres primos y un tío le
ayudaron a sacar sus restos y a sepultarlos.
Esta fue la Leyenda de mi abuelíto del año 54.
Pihuamo. Jalisco.
65
La vieja Chichima
( César Alexis Chávez M.)
ucedió por las playas de Jalisco y Nayarit por los años 30's o
quizá años anteriores. En estas playas hasta la fecha existe un
pueblo llamado Ojuelas. .
Dice la leyenda que en esas playas dentro de una cueva vivía
una ancianita que le llamaban Chichima por tener las manos
grandotas, la cual se convirtió en una bruja mala que robaba a los
niños para comérselos.
Los papás siempre les recomendaban a sus hijos que no se
alejaran y menos que se acercaran a la cueva donde vivía la bruja,
pero los niños desobedientes se iban con mucha frecuencia a las
playas y desaparecían, y nunca los volvían a encontrar.
66
Hasta que cierto día, desapareció el hijo del cacique del pueblo,
nntonces ordenó que se buscara por todas partes, pero los peones no
nncontraron nada, ordenó entonces que lo buscaran en la cueva de
i,s bruja, pero cuando llegaron, ya la bruja se lo había comido. El
* ocique ordenó que la sacaran y la quemaran con leña verde y así fue
■ orno terminaron con la bruja Chichima; aun cuentan los del pueblo
que en las playas todavía se ve el fantasma de la malvada bruja.
Tecalitlán, Jalisco.
67
La serpiente
(Anabel Pizano Joaquín )
68
Al siguiente día, el cura y los hombres fueron al Salto, por el lado
de arriba la maldijo echándole agua bendita, convírtiéndola en piedra,
así quedó para siempre, fundida.
Hoy en día sólo queda la leyenda, porque varios buzos la han
buscado en el fondo del tanque y solamente encuentran rocas.
69
El panteón encantado
( María de Lourdes Flores Serrano )
La Higuera, Jalisco.
70
La taconuda
( Ricardo Zúñiga Hernández)
71
I.
le ayuden a resolver sus cosas, pues ella supone que tendrán tiempc
suficiente para ayudarla.
Dicen que es por eso que la gente ya no se pone como antes a
sentarse a descansar por ese rumbo, por temor a escuchar sus pasos
y peor aún, encontrársela.
Tuxpan, Jalisco
72
La mujer del camichín
( Verónica Berenice Cárdenas Arias )
73
Desde aquel día, todo mundo tiene miedo pasar a deshoras de la
noche frente al camichín, y han colocado imágenes de la virgen,
cristos y de vez en cuando prenden veladoras al pie del árbol y riegan
agua bendita para retirar a los malos espíritus.
Tecalitlán, Jalisco.
74
i
El barrio de Tercera Orden
( Fabiola Yunuén Chávez López )
Tecalitlán. Jalisco.
75
El tesoro del cerro mocho
( María Guadalupe Trujillo Sandoval)
76
Empezaron a caminar, el difunto adelante y el muchacho atrás,
hasta que por fin llegaron al río y lo cruzaron.
Después que Delgadillo le mostró el lugar donde estaba el tesoro,
el muchacho le preguntó:
—¿Ahora que vamos a hacer?
—Yo te voy a llevar a tu casa —contestó el difunto—, al cabo ya
viste lo que va a ser tuyo. Ya me quité el compromiso que tenía,
ahora te toca a ti, tú sabes cuando van a venir a buscarlo tu mamá y
tú. Tienen que traer cuatro velas y acomodarlas en forma de cruz y
encenderlas al llegar. No se vayan a asustar, ahí me van a ver a mí
retorciéndome entre las piedras por los golpes y revoleándome entre
las serpientes lleno de sangre, ustedes no tengan miedo, me estaré
muriendo pero no será cierto, empújenme hacia afuera a un lado del
río, no vayan a creer que soy yo, será el diablo que está apoderado
del tesoro y al aventarme va a hacer un viento que hasta las velas se
van a querer apagar, pero no se apagarán, en ese mismo rato es
cuando el tesoro será de ustedes.
De allí se regresaron a su casa, pero antes de llegar le dijo:
—Bueno, hasta aquí te acompaño, de aquí ya no está lejos tu
casa, vete, nomás no vayas a voltear para atrás.
Cada quien empezó a caminar para donde iba cada uno y el
muchacho pensó; ¿Qué me puede pasar si volteo?, al cabo ya fui con
él hasta donde estaba el tesoro; el muchacho volteó y al voltear, vio
que era simplemente una silueta con una velita prendida en medio
del esqueleto y no le dio miedo. Luego notó también que aparte de
estar así, iba montado en su caballo, pero sintió lástima hacia él.
Llegó a su casa y se acostó. Al día siguiente cuando se levantó, su
mamá le habló:
—¿Por qué no te has levantado o es que estás desvelado?
Escuché que saliste por la noche.
El muchacho le contestó que sí había salido con su amigo
77
Delgadillo, porque vino a visitarlo, pero que se sentía un poco mal,
seguramente por la desvelada, y que por eso sentía fiebre.
— ¡Estás loco, tu amigo ya está muerto! —dijo.
—Sí, está muerto, pero vino a entregarme un tesoro.
—Si lo que dices es verdad, mañana nomás que te levantes
vamos—respondió su mamá.
El muchacho enfermó misteriosamente y ya estaba muy grave;
pasó un día, pasaron dos y tres días y mejor decidió decirle por
donde fueran y que su mamá buscara con quien ir. Le dijo que antes
de llegar estaba un río el cual deberían cruzar y al cruzarlo había
unas piedras grandes, que eran muchas y que, primero acomodara
las velas y las prendiera, que el tesoro estaba entre las piedras. En
cuanto le contó todo lo que tenía que hacer, falleció.
Dicen que se fueron los vecinos y la mamá a buscar el tesoro, y
buscaron levantando piedras y piedras y no encontraron nada,
porque entre más piedras levantaban, más piedras encontraban y las
piedras no tenían fin.
Cuenta la gente que después ese muchacho que había fallecido,
el hijo de la señora, andaba buscando muchachos como de su edad
para entregarles el tesoro, pero los muchachos que ya sabían la
leyenda les daba miedo y mejor no
iban, y dicen, que todavía se les
anda apareciendo a la gente.
78
La hija del bandido
( Daniel Huerta Reyes )
79
asaltos, las llevaban a las cuevas del volcán a través de unos túneles
o subterráneos cuyas entradas estaban en este pueblo, otras en las
afueras, y otras en los campos antes de llegar a las faldas del volcán
conocidas hoy como el Pedregal.
La leyenda cuenta que Vicente Colombo tenía una hija muy
hermosa llamada María quien vivía en esas cuevas. María era
cuidada por hombres de confianza de Colombo, pues estaba rodeada
de riquezas que su padre le llevaba: anillos, pulseras, torzales, etc.,
todo esto por supuesto, era de oro. .
María era soltera y supuestamente feliz, pues la consideraban
una joven bella y rica, y su futuro marido tenía que ser un hombre
que la mereciera y que compartiera los ideales que Colombo tenía,
pero la bella María nunca fue feliz, y jamás conoció marido alguno,
ella deseaba ser una muchacha como cualquier otra, pero su padre
no lo permitía, pues no la dejaba bajar a los pueblos, tener amigos o
tener novio. Ella se sentía prisionera, no podía disfrutar nada aun
teniendo tantas riquezas.
80
Nunca se atrapó a Vicente Cobmbo, ni a sus hombres, nunca se
supo que pasó con su hija María y jamás se ha sabido dónde están
esas cuevas del volcán, y menos se ha encontrado el gran tesoro que
61 tenía, a pesar de que muchos hombres han buscado esa riqueza,
unos dicen que los temblores han provocado derrumbes y tapado
esas cuevas, otros dicen que el tesoro de Colombo está encantado, la
verdad es que nadie sabe qué pasó con el gran tesoro del bandido de
esta región.
81
I
La india del candelera
(Antonio Velasco Martínez )
82
Al volver de la sorpresa, el señor le preguntó:
—¿Esta casa de oro es tuya?
—Sí, pero no puede llevarse nada.
El señor agarró oro y se lo echó a la bolsa saliendo de ahí, llegó a
su casa y el oro se convirtió en cenizas. Al ver que era pura ceniza lo
tiró a una barranca.
Un día después pasó un arriero y encontró en la barranca mucho
oro en el lugar donde habían caído las cenizas.
El señor y la indita se siguieron viendo y se hicieron muy amigos.
La Higuera, Jalisco.
85
El águila
( María Dolores Vázquez Vargas )
Tuxpan, Jalisco.
84
Santa Gertrudis
( Felipe de Jesús Ruíz Hernández )
85
Había gente incrédula, no creía que la santa caminaba junto con
la viejecita a visitar a los enfermos. Ella decía que hasta se le mojaba
la bastilla del vestido cuando caminaba por el pasto húmedo y por el
rocío de la mañana.
Desde entonces la santa se quedó en Tecalitlán para ayudar a los
enfermos. Se le hizo una capilla en su honor, ahí se encuentra su
imagen original como de cuarenta centímetros aproximadamente, y
ahí sé venera.
Tecalitlán. Jalisco.
86
La niña y la virgen
( María Susana O. B.)
87
Cuando era la una de la tarde llegaba la niña a su casa y sus
papas le preguntaban que por qué no iba a la escuela. Ella
contestaba que iba con su mamá virgen y allá con ella aprendía
muchas cosas.
Siempre cuando llegaba la niña; la virgen ya la está esperando
para jugar, cuando era la hora de comer, ya tenía la comida lista y
comían.
Ya la niña regresó a su casa y a la escuela porque su mamá
virgen tuvo que ir al cielo.
88
La disco mortal
(Julio Fregoso Velasco)
89
Cerraron el lugar por causa déla aparición del demonio, pero
lo cierto es que la causa de la aparición era porque tocaron la canción
llamada "la bala".
Después de un tiempo se volvió a abrir y hubo después de esta
aparición, muchos casos parecidos, incluso, en esa disco ha muerto
mucha gente a causa de cosas extrañas que suceden ahí.
Tuxpan,'Jalisco.
90
La señora de la noche
( Christian Edgar Ceja P )
Tecalitlán, Jalisco.
91
El borrego
( Araceli Elizabeth González Cuevas)
92
El cerro encantado
( Alvaro Andrés Sánchez Bernardino )
93
Al ir saliendo de la cueva oyó una voz que le decía: ¡Todo o
nada! ¡Todo o nada!, pero el señor ignoró la voz y siguió su camino,
al llegar al pueblo muchas personas le dijeron que si les vendía leña,
pero el señor les contestó que ya no vendía leña, ahora vendé
naranjas gigantes. Cuando llegó a su casa y descargó las mués vio
que eran bolas de carbón y nunca regresó a la cueva.
Pasó el tiempo y al señor le entró curiosidad, así que decidió
regresar a la cueva, fue y encontró muchos tesoros y decidió
tomarlos, pero pensó que si los agarraba sucedería lo que é última
vez y mejor decidió irse, salió corriendo, pero sin darse cuenta se le
atoró una moneda en el huarache, se le cerraron las puertas y nunca
salió de la cueva.
94
El tesoro de Montenegro
( Carmen del Rocío Ramos Mendoza )
95
barranca, en las cercas de piedra, en los huecos de los árboles y
enterrándolo, para después regresar por él, jamás regresaron.
Cuenta la leyenda que... los principales capitales de Platanar y
San Marcos, se han formado de este dinero encontrado por los que
ahora lo poseen.
No todo terminó ahí, otros de los militares asaltadores, arriaron
varias muías con su preciada carga hacia arriba de la barranca de
Beltrán, por el fondo de la misma. Nunca se volvió a saber ni de los
soldados, ni ladrones, ni del tesoro y según la leyenda, lo ocultaron
encantándolo.
Hay personas que han visto este dinero y por el año de 1928, el
caporal de la hacienda de San Marcos, lo encontró y quedó
asombrado. Sucedió que se perdieron unas reses de la hacienda y el
caporal salió a buscarlas el viernes santo por la mañana, pensó que
tal vez andarían por el fondo de la barranca y caminó barranca
arriba, vio una cueva de grandes dimensiones y penetró en ella,
dándose cuenta que no existía cueva alguna, sino una barranquilla,
pero la maleza de uno y otro paredón le daba la apariencia de
caverna; caminó por ella y llegó a un valle tan grande como Platanar,
pero al sonar las doce del día ese valle se transformó en un pueblo
de ferviente actividad, con mansiones antiguas, lujosas, con damas
encopetadas, caballeros de capa y espada y por sus calles circulaban
carruajes tirados por briosos corceles. Al fondo del pueblo había un
gran montón de oro y el que parecía ser el gobernante del pueblo, se
lo ofreció al caporal, éste se desmayó y vino a recuperar el
conocimiento hasta el sábado por la mañana, y se encontraba en las
inmediaciones de San Marcos.
Contó al administrador de la hacienda lo que había ocurrido y
éste último como era muy dado a las prácticas espiritistas, organizó
una tenida espiritista en uno de los salones de la finca hacendaría.
Todos los asistentes se instalaron alrededor de una mesa redonda,
96
teniendo al fondo, en la pared, un pizarrón y gises, para que al
invocar a los espíritus de los bandidos, éstos les dibujaran un plano
en donde se encuentra el dinero. Había además en la habitación, un
ropero, y en su interior una guitarra. Cuando dio principio la tenida y
se hicieron las invocaciones pertinentes, la guitarra comenzó a sonar
y en el pizarrón apareció la palabra: "SATANÁS". Alguien de los ahí
reunidos dijo: Si eres Satanás, has sonar de nuevo la guitarra.
No sólo la sonó, sino que tocó la marcha de Zacatecas, a lo cual
los asistentes huyeron despavoridos.
El tesoro aún no lo han encontrado, si usted va por él, invite.
Tuxoan. Jalisco.
97
El tesoro del volcán
( Rogelio Rosales de la Mora )
98
Dicen que un viernes o sábado santo, los rayos del sol se
reflejarán en las joyas y monedas del tesoro del volcán, y el tesoro
podrá ser visto desde lejos. Hasta la fecha han subido al volcán
tratando de encontrar dicho tesoro, pero no ha sido localizado.
Tuxpan, Jalisco.
99
El ánima del camino
( Guadalupe Viviana Oceguera Ceja )
La Purísima, Jalisco.
100
El charro de la hacienda
( Carmín del Rosario Mejía Contreras )
101
En muchas ocasiones se le ha visto en el rancho de Quiroz, ahora
propiedad de Lino Vargas. El charro se acerca a caballo y se detiene
frente a un tanque de agua por un momento, y de repente
desaparece.
Por este motivo, los rancheros que han cuidado este rancho, han
dejado el trabajo, se van y no quieren volver, porque creen que el
charro continuará visitándolos.
102
Barranca de la muía
( Bereníz Alejandra M. H. )
103
Tamazula bajo el cerro
(Javier Alejandro Palomera Cárdenas )
104
Platican qué, a quienes les ha ocurrido esto, salen un año
después, y quieren mostrar las monedas de oro a su familia y demás
gente que conocen, pero al sacarlas de su bolso se dan cuenta de
que se han convertido en rueditas de hule.
Dicen también que algún día el cerro cubrirá a la actual Tamazula
y quedará al descubierto la bella y original Tamazula.
Dicen que es muy grande y según esto a la actual, se le conoce
allá como "Tamazulita".
105
La cueva del diablo
( María Guadalupe Castrejón Barajas )
106
Algunas personas cuentan que en ese mismo lugar al costado del
camino, se encuentran unas caleras gigantescas que unas personas
que andaban por ahí quisieron ponerlas a funcionar; pero que al estar
tratando de arreglarlas, decían que constantemente el diablo
intervenía para descomponerles las herramientas con las cuales las
arreglaban, hasta que por fin estas personas se enfadaron y
abandonaron el lugar.
Vednos del lugar nos cuentan que al atardecer en cuanto se
oscurecía, en algunas ocasiones un hombre a caballo y en otras un
perro con ojos de fuego, los relacionaban con el mismo ludfer,
debido a que no era lógico que pudiera andar un caballo a tales horas
en el cerro. Dicen que este caballo o tal vez perro con ojos de fuego,
los hacía correr y después desaparecían de manera misteriosa.
Lo cierto es que lucifer busca la manera de asustar a los que se
atreven a visitar la "Cueva del Diablo".
Tuxpan, Jalisco.
107
La novia de blanco
( Mayra Griselda Cevalbs Núñez )
Tuxpan, Jalisco.
108
El gato negro
( María del Carmen Martínez Solorio)
Tecalitlán. Jalisco.
109
Juan Vites
( María del Rosario Aguilar López )
110
La tarjea
(Edgar Arias)
San Francisco para el rancho Los Limones. Mi tío Godo iba montado
en un caballo, mi tía Angélica se fue a pie.
Cuando pasaron por el rancho * *
las Garzas donde está una tarjea .2 Sj? .
con un motor, eran las diez de la z
noche »**HHtu*MnH.**»*M*f*-'/
Mi tío escuchó un ruido y se '
bajó a ver qué sucedía, al no < V ~ ?q
encontrar nada se subió de nuevo ' "
y caminaron poquito.
De repente se les apareció una chiva negra montada en las ancas
del caballo y luego se desapareció. Mis tíos se asustaron mucho, y
cuando llegaron a su casa les platicaron a sus hijos.
Cuando mi tío se acuerda de lo ocurrido, le dan escalofríos y
durante los primeros días se asustaba mucho.
Desde que le pasó eso, ya no quiere pasar por ahí en la noche, ni
que sus hijos lo hagan, porque teme que les pase algo parecido.
Algunos vecinos del rancho han comentado también de esa chiva
negra, que anda rondando por aquí, por las Garzas.
111
La cantina de la muerte
( Cruz Manuel Sánchez Cortés y Ernesto Fabián Montano )
112
Podrás ver su pasado
( Noemí S. S.)
¿fC' abía una vez un niño llamado John. Él tenía doce años de
edad y tenía un amigo llamado Miguel que tenía la misma edad.
Vivían en un rancho llamado Las Canoas. Los dos eran muy buenos
amigos y estaban muy felices porque tenían a sus dos abuelos por
parte de su papá y de su mamá. Un año después, los dos abuelos de
John desgraciadamente tuvieron un accidente en un autobús y se
murieron. Para el papá de John fue muy pesado el haberlos perdido,
pero un día reaccionó que no valía la pena amargarse la vida
113
Más tarde llegó su papá preocupado, su esposa le ofreció de
cenar pero no quiso. John se fue a dormir.
La mamá de John habló con su esposo y le preguntó que por qué
estaba preocupado y le contestó que su jefe le iba a bajar el sueldo
porque alguien estaba robándole al banco y cuando dijo banco le dio
un ataque y su esposa gritó: 'John!, John! y éste bajó rápido y le
habló a una ambulancia, lo atendieron en un hospital pero a la media
hora murió.
Una semana después John iba caminando, y vio un letrero donde
decía que había una señora que leía el futuro, John entró y le leyó el
futuro, pero antes de que se fuera le entregó unos zapatos que John
se puso.
Entonces vio el pasado de su papá y es por eso que la gente dice
que si te pones una prenda de alguien muerto podras ver su pasado.
Tuxpan, Jalisco.
114
El charro del infierno
( Tañía Iveth Vargas Núñez )
115 I
bailando: traían aretes de alacranes, collares de coralillos y cinturones
de víboras, se asustaron muchísimo y del miedo el muchacho del
violín comenzó a tocar.
—¡Paren esa música, les dije que el violín no tocara! —el charro
enojado gritó.
—¡Estamos en el infierno! —entre ellos dijeron.
—Sigue tocando el violín porque hace cruz, esto es lo que no le
gusta a él —alguien de ellos gritó.
Muy asustados se dieron cuenta que el charro era el diablo. El
charro mandó traer un costal con monedas de oro para pagarles y
también les regaló unas piezas de pan con tal de que ya se fueran.
En un abrir y cerrar de ojos ya estaban otra vez en la Higuera.
Rápido abrieron el costal y cual fue su sorpresa cuando abrieron el
costal, sólo encontraron ruedas de cuero en lugar de monedas y
excremento de vacas en lugar de pan.
Asustados, regresaron a sus casas. A uno de ellos le dio fiebre y
por poco se muere.
Después el muchacho que vio el vestido fue y le platicó a su
vecina: ¡Ese vestido que tienes colgado
aquí, lo ti en el infierno!
La muchacha se asustó mucho. Se
arrepintió de lo mala que había sido con
su madre y al poco tiempo después de
la pena y el susto, murió.
El Fresnal, Jalisco.
116
La señora de la sabanilla
( Fabiola Alegría Chocoteco )
117
En bs días siguientes, Don Lupe Zuño dueño de los terrenos,
mandó investigar sobre la supuesta señora, pero cual fue su sorpresa
cuando le informaron que ya tenía tiempo de haber fallecido. Fue
tanta su impresión que éste enfermó y pocos días después
nuevamente se permitió el paso a la gente para visitar a la virgen,
todo gracias a la señora de la sabanilla.
Tuxpan, Jalisco.
118
La dama de blanco
( Zumara Noemí López Mejía )
119
Quien la vio la última vez fue una muchacha hija de la dueña de
la casa donde vivió, cuando la vio se impresionó tanto que se
desmayó fuera de su casa.
Finalmente bendijeron el guamúchil para que no volviera a salir}
evitar así que siguiera asustando a la gente.
Tecalitlán, Jalisco
120
El puerto del mono
( Mayra Alejandra Sánchez Ortega )
Tecalitlán, Jalisco.
122
Llegada de las sagradas imágenes
( Luis Ángel Vargas Flores )
123
Así fue como el señor cura y el pueblo cargaron en hombros a las
imágenes, en numerosa procesión las trasladaron al templo
parroquial, las colocaron en sus altares y los proclamaron patronos y
protectores de Zapotlán contra las amenazas del volcán y de toda
adversidad.
124
José María
( Arianna Jocelyn Manzano Hernández )
125
El tiempo siguió su curso y la modernidad trajo consigo las
tortillerías mecánicas por lo que fueron menos las personas que
torteaban en sus casas; lo cierto es que esa figura tan peculiar dejó
de verse en nuestro pueblo, algunos dijeron que murió, otros que
emigró a otro lugar cansado de ser la burla de todos, pero que juró
regresar para vengarse.
Hay quienes dicen... que por las noches oscuras cuando ni la
luna ni las estrellas se animan a asomarse, los coyotes aúllan y se ve
a lo lejos en las calles empedradas a un señor con paso cansado
guiando un burro cargando algo, que muchos aseguran que es cal,
pero nadie se ha atrevido a gritarle: ¡JoséMaría! ¿Quién te quemó
tu casa? Será que temen que en la madrugada amanezca su casa
en llamas.
Si tú alguna vez, por la noche, cuando ésta sea oscura y
tenebrosa, vez a lo lejos a un viejito vendiendo cal en un burro, te
atreverías a gritarle: ¡JoséMaría! ¿Quién te quemó tu casa?
Tuxpan, Jalisco.
126
La sierpe
( María de Lourdes Martínez Ortiz )
127
Las trombas son muy peligrosas, pues aparte de tumbar casas y
causar desastres dejan pestes por donde pasan.
A las trombas las destruyen las mujeres embarazadas, los
sacerdotes o los niños de brazos, pues son los que están en grada de
Dios y lo hacen persignándolas con un cuchillo.
Aseguran que mucha gente no ha logrado ver a estas raras y
míticas sierpes, pues mueren muy rápido por uno u otro motivo.
Tecalitlán, Jalisco.
í
128
El cerro de las ollas y las conchas
( EdgarIván Magaña G.)
0 Puert0 Blanco'Jalisco-
129
La barranca del agua
_ ( Lizbeth Ruiz García )
150
T
Al día siguiente, cuando habían terminado de sacar camotes, ya
anocheciendo decidieron regresar al rancho por ese camino difícil,
empezaron a oír voces y ruidos de guajolotes y gallos, al mismo
tiempo que se veían luces. Guillermo dijo que era el poblado,
Lorenzo dijo que era mucha luz para ser el rancho, que eso era
imposible, mi papá comentó que podría ser Ciudad Guzmán. Pues
quien sabe donde sería, la verdad es que con tanto ruido y tanta luz
sintieron mucho miedo, al mismo tiempo empezaron a caminar más
rápido ya que se cree que ese es un lugar encantado, de tal manera
que al seguir caminando se encontraron también con una cueva muy
iluminada donde se cree que hay mucho dinero enterrado que los
antiguos pusieron ahí, y así, al intentar seguir caminando, escucharon
una voz que les dijo que se llevaran todo el dinero o que no se
llevaran nada, esa voz se fue acercando poco a poco, y mi papá y las
dos personas con las que iba empezaron a sentir muchos escalofríos
y mucho miedo, empezaron a querer darse cuenta de dónde venía
esa voz que cada vez era más fuerte, cuando menos se lo esperaron,
la voz ya estaba detrás de ellos y al voltear se dieron cuenta que era
un viejito de barba blanca que dizque estaba volando, y al verlo les
dijo: Aquí hay mucho dinero en oro, es de ustedes si se lo quieren
llevar, pero si se lo llevan, es con una condición (en ese momento se
sentó en una silla de oro), van a morirjóvenesy van a sufrir al iguai
que yo, y me van a cuidar por toda su vida, yjamás, pero jamás van
a volver a ver a su familia, ustedes deciden.
En ese momento se fueron muy espantados al ver que el viejito
se desaparecía, pero antes Guillermo agarró una moneda de las que
tenía el viejito, y cuando metió la mano en la bolsa y quiso sacarla
para enseñárselas, la moneda se había convertido en ceniza, por lo
que al ver esto se asustó. En ese cerro y cerca de la cueva estaba
131
una piedra que tenía pintadas dos equis; estas equis también se
encuentran en otra piedra en un lugar llamado la Chayotillera, ahí
también se dice que asustan y se aparecen dos leones que cuidan la
entrada de otra capilla.
Después de haber vivido esos momentos con mucho miedo se
dieron cuenta que estaban ya muy cerca del poblado Ejido de
Atenquique, y se apuraron a llegar para platicarles a sus familias lo
que había sucedido.
132
El alma sin descanso
( Celia Valencia Vázquez )
133
gente la buscó por todas partes pero nunca la encontraron, nadie
pensó en ir a buscarla al río, todos buscaban en tierra.
—¿Nunca encontraron su cuerpo?
—No, y por eso no descansa —contestó la abuelita.
Al día siguiente, Elisa se armó de valor y fue al río, se metió
hasta las cascadas y ahí estaba el cuerpo lleno de lama. Elisa avisó y
enterraron el cuerpo en el cementerio.
La niña seguía escuchando las voces, muchas voces y cuando se
fue al bosque, se paró frente a un árbol y dijo:
—¿Quién está aquí?
— ¡Yo! —se escuchó una voz—, muchas gracias por darme
sepultura.
Tecalitlán, Jalisco.
154
El niño y el perro
( Mayra Yamel Macías Meza )
D>4>\0
135
Al día siguiente, en la mañana se levantó con fiebre, hasta soñó
que el perro lo había tumbado en el lugar en el que se devolvió y le
estaba quemando con los ojos el cuadril. Cuando se repuso de la
temperatura, lo sobaron y se le quitó el susto. Al otro día volvió a
pasar por la calle donde se había encontrado al perro y cual va
siendo su sorpresa que estaba otra vez ahí. Él corrió para la esquina
y volteó hacia donde estaba el animal y vio que se estaba
transformando en el diablo, el niño corrió y les dijo a sus papás.
Ellos le dijeron a un sacerdote y éste fue al lugar donde se
aparecía este animal, le echó agua bendita y ya nunca volvió a salir.
Tecalitlán, Jalisco.
136
El apalcuate negro
( Carlos Héctor Valencia Villanueva )
137
El jinete sin cabeza
( Eduwiges Sánchez Cervantes )
158
estuviera sobre sus hombros y que en una fiesta de demonios
espeluznante, ofrecieran para venerar al señor de los infiernos, de
una manera mecánica cortaron de un tajo satisfaciendo así su
necesidad de venganza.
Son muchas las acciones que éste realiza; como el hecho de
atemorizar a todo aquél que se cruza en su camino.
Se comenta por las personas ancianas que los ruidos que éste ha
realizado hasta hoy, no se comparan en nada con b que se vivió en
aquellos tiempos, ya que de alguna manera todo esto se ha venido
calmando.
Son muchas las anécdotas que se han contado hasta hoy, es por
esto que se debe tener cuidado al transitar de madrugada por este
pueblo.
Tuxoan. Jalisco.
139
Los ojos de las brujas
( Héctor Naun Soto Larios )
140
Las brujas se dieron cuenta y fueron a matarlo pero como el
muchacho traía la magia no lo pudieron agarrar y estuvieron
corriendo tras él por tres años hasta que las brujas murieron de
hambre. El muchacho no murió porque se les escondía por horas y
era cuando aprovechaba para comer. Cuando las brujas murieron la
gente gritó de alegría, descansaron en paz y quemaron los ojos
verdes, evitando que otras brujas se apoderaran de ellos.
Tecalitlán, Jalisco.
141
El encanto de la cueva del volcancillo
( María Socorro Solano Campos )
142
Le habló a Beto y a Pedro, pero sólo fue Pedro; Beto se quedó en
la entrada. Cuando Pedro vio el montón de oro lo agarró y Fernando
le dijo que lo soltara porque estaba encantado.
Entonces salieron de la cueva sin venado, ni dinero y se fueron a
su casa muy tristes y asustados.
La cueva aún sigue hoy en día sin desencantarse, dicen que si la
desencantan, el dinero que hay puede mantener a todo el pueblo sin
que trabajen en un año.
Tecalitlán, Jalisco.
145
El cerro viejo
( José Gabriel Gallegos Beltrán )
144
Empezó a darse cuenta que todo ahí era un paraíso, había
árboles frutales de toda clase, fieras salvajes, flores y pájaros
hermosos; estuvo ahí, comió y bebió de todo lo que había, convivió
con la fieras. Se durmió y al despertar se dio cuenta que la cascada
se había vuelto a abrir, entonces salió, pero se dio cuenta que su
barba estaba muy larga. Instantes más tarde inició el camino de
regreso a su casa.
Al llegar al pueblo toda la gente se preguntó donde había estado
tanto tiempo, pero él sólo había estado un día perdido, aunque las
personas le decían que había tardado un año en regresar, y así, sin
quererlo comprobó lo que los ancianos cohtaban del encanto dei
"Cerro Viejo".
145
El mercado
( Laura Janeth Flores Damián )
Tuxoan, Jalisco.
146
ES bulto del aeropuerto
( Carlos Alberto Martínez Baltazar)
147
éste salta cuando ya el campesino había huido asustado, al voltear se
dio cuenta que no lo seguía el bulto. Regresó a ver de qué se
trataba, pero ya había desaparecido y no supo que fue aquel
misterioso bulto.
Tuxpan. Jalisco.
148
El templo encantado
( Sonia Yadira Bernabé Gutiérrez )
149
La muchacha, inmediatamente al oír estas palabras salió
corriendo como liebre asustada. Ya estando a cierta distancia del
hermoso templo encantado, escuchó la bendición; enseguida el
templo poco a poco fue desapareciendo hasta quedar en la nada.
Ella, una vez pasado el susto, cogió su cubeta con nopales y se
fue corriendo hasta su casa; le contó lo sucedido a su hermana y
juntas fueron a comentárselo al sacerdote del pueblo.
Tecalitlán, Jalisco.
150
La cueva de la barranca del zinc
( Liliana Raquel Meza Bautista )
Tuxpan, Jalisco.
151
El hombre que fue hasta el infierno
( Lourdes Maribel Vázquez Vázquez )
152
I
Un día, una jicara le habló y le dijo: Nosotros no somos
verdaderas jicaras, sino almas. Este es el infiernoy nosotros estamos
aquí porque enterramos dinero antes de morir. Cuando te vayas de
aquí, no pidas tu pago en dinero, di que te regalen unajicara.
El hombre acabó su trabajo en el infierno y le pidió a su patrón
una jicara seca en pago de lo que había hecho. Se la dieron, y esa
jicara seca le dijo donde había enterrado su dinero.
Así, el hombre fue muy rico, y el alma aquella quedó libre.
La Purísima, Jalisco.
155
El descubrimiento del fuego
( Carlos Omar Valencia )
154
Tras observar largo rato y después de muchas vacilaciones se
acercó al fuego y le habló:
—Te saludo gran jefe, el sol se ha puesto ya.
—¿Corno estás? —contestó al saludo con voz cansada el fuego—.
Bienvenido humano, puedes pasar la noche conmigo y calentarte,
pero tendrás que alimentarme con ramas, troncos, cañas y hierba
seca.
A partir de ese momento, el hombre se hizo amigo del fuego, y
juntos han vivido por siglos.
Tuxoan, Jalisco.
155
La niña piedra
( Eduardo Alberto Deníz Silva )
156
después de tanto buscarla, lo que encontraron fue una estatua de
piedra con la figura de la niña y su canasta con guayabillas.
Se dice que por desobediente se convirtió en piedra. Aún en la
actualidad, en las afueras de Pihuamo se encuentra la niña piedra
como le llaman.
La gente dice que si va un obispo y la rosea con agua bendita,
ella volverá a ser una persona, y dicen también que por las noches la
escuchan llorar.
Pihuamo, Jalisco.
157
Reto en el panteón
( Luis Femando Mancilla Ramírez )
ideas, invitó a sus amigos para una apuesta tanto más rara cuanto
extravagante; el que se sintiera más hombre entraría al panteón de la
Higuera a las doce de la noche, dejando una señal que los demás
comprobarían al día siguiente.
158
Pero esta vez como siempre, Roberto daba la ¡dea más no la
realizaba, al contrario, proponía que fuera Manuel, físicamente el más
fuerte pero al mismo tiempo el más sumiso y en todo momento
dispuesto a cualquier cosa por sus amigos.
Sin embargo hubo alguien que dijo que no era justo, que debían
echarlo a la suerte y el que perdiera sería el que entrara. Con una
moneda se decidió esta situación y para sorpresa de todos
correspondió a Roberto esta hazaña.
Aunque en el fondo siempre había sido cobarde y en esa ocasión
sentía el más grande terror, tuvo que disimularlo.
El grupo de amigos se encaminó hacia el panteón. Debemos
recordar que esto sucedió hace algunos cuantos años, cuando en
este pueblo funcionaba el antiguo ingenio.
Como en esta historia nos referimos a jóvenes inquietos,
precisamente el dos de noviembre consagrado a los difuntos, fue que
a Roberto concibió la sacrilega idea que esa noche sería la visita al
sitio funerario. Se usaba para entonces los sarapes de lana.
Imaginemos pues a este grupo de jóvenes en la puerta del
cementerio. El perdedor como seña convenida, clavaría una estaca
en alguna tumba de las que estuvieran al fondo, pues así atravesaría
totalmente el camposanto.
Sin remedio, Roberto tenía que entrar y entró. El ánimo le
sobrecogía, apenas se sintió un tanto alejado de los demás y empezó
a silbar una tonada cualquiera, lo que primero vino a su mente, así
distraía a la imaginación y le ayudaba a controlar sus nervios.
Llegó por fin a la última hilera de tumbas; en una mano la estaca
y en la otra la piedra que le serviría de martillo. Se dispuso a cumplir
su atrevida e irrespetuosa misión; colocó la estaca sobre el suelo y
con la piedra dio golpes sobre ella, no supo cuantos golpes fueron,
sus piernas temblaban y en su cerebro se agolpaba la sangre, el
corazón latía con más frecuencia y una fría transpiración le bajaba
por la espalda. Terminó de clavar la estaca y cuando ya se iba, sintió
159
iue detrás de él alguien lo sostenía con gran fuerza.
En vano sus amigos lo esperaron. Pasó el tiempo y Roberto
amás regresó.
Sus amigos no se atrevieron a indagar lo que había ocurrido y, si
•¡en es cierto, aunque se encontraban preocupados por la suerte de
u amigo, sin decir palabra regresaron a sus hogares.
Al día siguiente, el camposantero encontró muerto al joven
loberto con su sarape clavado sobre el suelo.
160
ÍNDICE ALFABÉTICO
Águila, el................................................................................. 84
María Dolores Vázquez Vargas
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Alma sin descanso, el........................................................... 133
Celia Valencia Vázquez
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.
161
Barranca de la muía.............................................................. 103
Bereníz Alejandra M. H.
4o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.
Borrego, el.............................................................................. 92
Araceli Elizabeth González Cuevas
6o grado, Zona Escolar 057
Tonila, Jalisco.
Bruja, la.................................................................................. 62
Carolina García Gudiño
4o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
162
Carreta, la............................................................................... 10
Nora Lizbeth Leal Sabás
Io grado, Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.
Cerro de las ollas y las conchas, el....................................... 129
EdgarIván Magaña G
6o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.
163
Charro negro, el.......................................................................37
Rodrigo Gustavo Juárez Pérez
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Compadres, los........................................................................ 40
Alejandra Pérez Vela
3o grado, Zona Escolar 040
Zapotlán el Grande, Jalisco.
164
Disco mortal, la.......................................................................89
Julio Fregoso Velasco
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Encanto de la cueva del volcancillo, el................................. 142
María Socorro Solano Campos
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.
Familiar, el.............................................................................. 34
Margarita Cuevas de la Cruz
5o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.
Florián Callejas....................................................................... 15
Leandro Álvarez Cuevas
5o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.
165
lombre que fue hasta el infierno, el.................................. .152
.ourdes Maribel Vázquez Vázquez
Io grado, Zona Escolar 105
ecalitlán, Jalisco.
eyenda verídica.................................................................... 17
,naíd Contraras Martínez
° grado, Zona Escolar 096
ápotlán el Grande, Jalisco.
166
Llorona, la.............................................................................. 45
Laura Elizabeth Moran Martínez
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Matrimonio....!........................................................................ 39
Mariel Lizandra Chávez Betancourt
2o grado, Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.
Melquíades............................................................................. 59
Guadalupe Bernardino Cárdenas
5o grado, Zona Escolar 040
Gómez Farías, Jalisco.
167
Navaja, la................................................................................21
Guillermo Méndez Cárdenas
6o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.
168
Piedra mona, la........................ 19
Ana Belén Cordero Hernández
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
160
baña del ahorcado, la........................................................ 24
rolina Ureña Ascencio
grado, Zona Escolar 040
potlán el Grande, Jalisco.
ngangüey y Mololoa..........................................................12
ka Vianey López Langarica
grado, Zona Escolar 105
calitlán. Jalisco.
inta Gertrudis.................................................................... 85
lipe de Jesús Ruiz Hernández
grado, Zona Escolar 105
calitlán, Jalisco.
¡minarista, el...................................................................... 29
s Alejandra Llamas García
grado, Zona Escolar 027
xpan, Jalisco.
170
Sierpe, la............................................................................... 127
María de Lourdes Martínez Ortiz
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.
Tacónuda, la.......................................................................... 71
Ricardo Zúñiga Hernández
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
171
Tesoro de Montenegro, el.................. 95
Carmen del Rocío Ramos Mendoza
6° grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, jalisco.
Yerbera, la..............................................................................49
Elvia Viridiana Miranda Barón
2o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.
172
El contenido de este libro
es el producto de la investigación realizada por la comunidad escolar del
Sector Educativo Núm. 09 de Educación Primaria:
alumnos, maestros, supervisores y padres
de familia.
Coordinación General:
Profr. y Lie. José López Romero.
Supervisor General del Sector Educativo 09
de Educación Primaria.
Compilación
Profr. Jorge Luis García García.
Supervisión Técnica
Profra. María Eduviges Aguilar Palafbx.
Diseño Gráfico:
Profr. Martín Sánchez Huerta.
173
i
fcCSut
Rincón de Leyendas ■
174
& n esta región se cuentan muchas leyendas...
6/l,a de ellas relata que un día un taxista hizo un viaje para el rumbo de Huescalapa y
aprovechó para recoger el impermeable que le prestó a una joven que un día antes había
llevado a ese lugar. Al tocar la puerta salió una señora, el taxista preguntó por la señorita
mencionada, le dio el nombre y las características de ella, al mismo tiempo señaló una
fotografía que vio colgada, argumentando que era la misma persona. Sorprendida, la mamá
de la señorita en cuestión, dijo al taxista: -Mi hija hace dos años que murió, precisamente en
un día como hoy y pensaba llevarle flores.
El taxista apenado se ofreció a llevarla hasta la tumba donde había sido sepultada, y
cual sería su sorpresa que sobre la lápida estaba el impermeable que el día anterior había
prestado a la joven para que se cubriera del agua ...
Leyendas como esta despiertan la curiosidad por conocer algunos lugares que
forman parte del escenario de estos relatos y quizá ... abran una puerta en la imaginación para
adentrarse a lo más profundo de cada una de éstas y sentir lPorqué no? ese palpitar
acelerado, ese escalofrío recorrer todo el cuerpo o lporqué no? la ansiedad y la emoción por
encontrar parte de los grandes tesoros que se encierran en estas leyendas.
Al final de la lectura quedará la sensación de vivir cada relato, cada personaje, cada
momento y cada pasaje que los niños de la región sur hicieron; esto, finalmente será el más
grande tesoro que jamás imaginaríamos encontrar.
Y así, flotará por siempre en el ambiente la satisfacción de caminar entre leyenda y
leyenda, y ser parte del misterio que encierran estos fantásticos relatos ... ese será otro gran
tesoro.