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Relatos para Niños

El documento es una colección de relatos y leyendas para niños, recopiladas por Jorge Luis García, que busca rescatar historias tradicionales contadas en reuniones familiares. Estas leyendas, adaptadas para un público infantil, incluyen elementos de asombro, miedo y fantasía, reflejando la rica cultura y tradiciones de la región de Jalisco, México. La obra destaca la importancia de la participación comunitaria en su creación y la preservación de la narrativa oral.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
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Relatos para Niños

El documento es una colección de relatos y leyendas para niños, recopiladas por Jorge Luis García, que busca rescatar historias tradicionales contadas en reuniones familiares. Estas leyendas, adaptadas para un público infantil, incluyen elementos de asombro, miedo y fantasía, reflejando la rica cultura y tradiciones de la región de Jalisco, México. La obra destaca la importancia de la participación comunitaria en su creación y la preservación de la narrativa oral.
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Jor8e Luis García

Relatos para niños


Primera edición: 2002
Segunda edición: 2003
Tercera edición: 2009

D.R, © 2009, Jorge Luis Garda

Por la Edición
2009, Editorial el Juglar

INDAUTOR: 03-2006-111015391700-01

Diseño gráfico: Martín A. Sánchez Huerta

Ninguna parte de esta obra, induida la portada, puede ser reproducida, almacenada o
transmitida en manera alguna ni por ningún medio, sin el consentimiento por escrito del
titular de los derechas correspondientes.

Impreso y hecho en México


Printed and made in México
Jorge Luis García

<E£ sut
(Rincón de Leyendas
MÉXICO
2009
INTRODUCCION

En tiempos pasados, hace muchos años, era costumbre la reunión familiar


preferentemente en las noches oscuras, escenario ideal para que los viejos
contaran historias de miedo, al decir de muchos, historias verdaderas.

Hoy, en nuestros tiempos, aunque menos frecuente se siguen realizando


aquellas viejas prácticas, pero, para ser sinceros el impacto entre los
pequeños no es el mismo que el de antaño, lo que se justifica, pues los
tiempos y escenarios son muy diferentes.

En qué rincón no se ha escuchado una leyenda, la gente de todas


partes y de todos los tiempos han escuchado y seguirán escuchando
historias increíbles en donde por lo general el héroe es un ser humano.
Hechos fantásticos que van de lo real a lo irreal, sucesos fabulosos
donde se entremezclan hombres y dioses que asombran y dejan en la
mente, en la imaginación, el sabor de la duda en donde se pierde a lo lejos,
en la nada... la realidad.

Este libro contiene leyendas... Son versiones infantiles relatadas


con la chispa que caracteriza a los pequeños; plasmadas en el papel
con la inocencia y el encanto que la mezcla de asombro, miedo, sorpresa y
alegrías causó en ellos al escucharlas por primera vez. Es importante
resaltar que los dibujos de este trabajo se diseñaron considerando la idea
original, respetando los rasgos y trazos de cada pequeño, conservando así
su creatividad.
I
La participación decidida de autoridades educativas y civiles, el apoyo
entusiasta de los padres de familia y el interés en la investigación que
realizaron los niños de las regiones Sur y Sureste de Jalisco, hicieron posible
esta edición.

El propósito de esta compilación de leyendas es... "el relato de los viejos


que queremos rescatar ".
INDICE
8 La vida de antes en el poblado
10 La carreta
12 Sangangüey y Mololoa
15 Florián Callejas
17 Leyenda verídica
19 La piedra mona
21 La navaja
22 El toro encantado
24 La sábana del ahorcado
25 La hija desobediente
27 Toro sedazo
29 El seminarista
32 Mi bisabuelo el presidente
34 El familiar
37 Charro negro
39 Matrimonio
40 Los compadres
41 El ánima de la vuelta del Zapote
43 La princesa de la luna
45 La llorona
47 El cofre del oro
49 La yerbera
52 El puente de Dios
54 El ánima en el puente Atenquique
55 El templo de Pueblo Viejo
57 Las piedras blancas
59 Melquíades
61 El muerto y la niña
62 La bruja
64 El cerro grande de 1954
66 La vieja Chichima
68 La serpiente
70 El panteón encantado
71 La tacón uda
73 La mujer del camichín
75 El barrio de Tercera Orden
76 El tesoro del cerro mocho
79 La hija del bandido
82 La india del candelero
84 El águila
85 Santa Gertrudis
87 La niña y la virgen
89 La disco mortal
91 La señora de la noche
92 El borrego
93 El cerro encantado
95 El tesoro de Montenegro
98 El tesoro del volcán
100 El ánima del camino
101 El charro de la hacienda
103 Barranca de la muía
104 Tamazula bajo el cerro
106 La cueva del diablo
108 La novia de blanco
109 El gato negro
110 Juan Vites
111 La tarjea
112 La cantina de la muerte
113 Podrás ver su pasado
115 El charro del infierno
117 La señora de la sabanilla
119 La dama de blanco
121 El puerto del mono
123 Llegada de las sagradas imágenes
125 José María
127 La sierpe
129 El cerro de las ollas y las conchas
130 La barranca del agua
133 El alma sin descanso
135 El niño y el perro
137 El apalcuate negro
138 El jinete sin cabeza
140 Los ojos de las brujas
142 El encanto de la cueva del volcancillo
144 El cerro viejo
146 El mercado
147 El bulto del aeropuerto
149 El templo encantado
151 La cueva de la barranca del zinc
152 El hombre que fue hasta el infierno
154 El descubrimiento del fuego
156 La niña piedra
158 Reto en el panteón
161 índice alfabético

7
La vida de antes en el poblado
(Anana Chávez Martínez)

icen los señores ya grandes de edad que este rancho era


muy chiquito y no tenían ni agua ni luz, y que la gente se aluzaba con
ocotes y aparatos porque vivían casi todos en las parcelas; también
dicen que para tener agua iban a un lugar donde hay un nacimiento
muy grande que lo llaman "La Barranca del Agua", y las casitas
estaban hechas de varitas. Mi papá Ludo dice que en su casa tenía
un patio muy grande donde sembraban duraznos y que él tenía
muchas gallinas y que algunas veces ahí se quedaba dormido en el
patio.
Platica que una noche hacía una luna muy bonita y oyeron un
ruido y salió con su tío a ver que era y dice que era un coyote.

8
Quisieron gritar para asustarte pero no pudieron gritar porque les
echó vaho y por eso se llevó una gallina que estaba en el árbol de
durazno.
Él se acuerda de lo que le sucedió y le da risa, yo creo que
porque se quedó sin voz y sin gallina.

Ejido de Atenquique, Jalisco.

9
La carreta
( Nora Lizbeth Leal Sabás )

ue en el año de 1933 cuando sucedió algo que no podían


creer, pero que fue cierto. Se estaba cortando caña que era de una
persona de aquí del Tule, y la caña se acarreaba en carretas jaladas
por yuntas y guiadas por el carretero. Las carretas se formaban por
cuadrillas de diez y llevaban las cañas al ingenio del Tule. Todas las
carretas cargadas de caña, tenían que pasar por un nacimiento de
agua y la última carreta se atascó.
La carreta era jalada por cuatro yuntas que insistieron en sacarla
pero no pudieron, entonces decidieron añadir otras tres yuntas y
tampoco lograron sacarla, pero para todo esto, había un mayordomo
de carretas llamado Febronio Denís y él, era el que decía que hacer,
pero como vio que no pudieron sacarla, ordenó descargarla para ver
si salía. De pronto se escuchó un ruido muy feo, un sonido de
cadenas arrastrando por el río, a la vez se oían el crujir de piedras del
mismo arroyo y un ruido tenebroso que la piel se enchinaba del
terror, y lo más feo que sentían era que se oían tantas cosas
horribles y no se veía nada, el arroyo se veía normal, ni siquiera el
agua se ensuciaba. Fue cuando empezaron a rezar unas oraciones
pues pensaban que era el demonio. De repente las yuntas que no
había podido sacar la carreta, se asustaron y empezaron a correr, a
mugir muy feo, las yuntas jalaron la carreta, se quebró el palo, una
sola yunta sacó la carreta. Corrieron mucho hasta un gran parejo, lo
que no se pudo hacer con las siete yuntas; lo hizo una sola. Lo más

10
tétrico fue que todo esto pasó como a las seis de la tarde, todavía se
veía bien.
No se sabe si de ahí en adelante le pusieron a ese lugar el
nombre de la suerte del diablo, o por otra razón. Lo que si les digo y
aseguro que esto es cierto, porque yo, José María Sabás estuve allí, y
lo viví, y se dice: que allí sale el diablo por las noches, y los
pobladores temen pasar por ese lugar.

Pihua mo, Jalisco.

11
Sangangüey y Mololoa
( Erika Vianey López Langarica )

¿S'Jr llá por el año de 1910, Tochtli, en que Mazacóatl fundó el


Tlaltonazgo de Xalisco, existió no muy lejos al sur de Tepique (lugar
del maíz tempranero), la capital de ese reino que se distinguió por lo
virtuoso de sus mujeres y por la dedicación al trabajo por parte de
sus hombres.
Su primer caudillo y rey se llamó Trigomil, hombre joven,
valiente, virtuoso, sabio y justiciero. No obstante, el acierto de
Trigomil para gobernar, y su reconocido poderío, lograron mantener
la paz en su territorio.
Mololoa, hija única de Trigomil, era una princesita a quien los
Dioses habían dotado de extraordinaria belleza y excelentes
cualidades y virtudes, por lo que era el encanto del rey y de sus
numerosos vasallos. En las ceremonias rituales y en las grandes
fiestas del maíz, de los frutos y de la caza del venado, ejecutaban
alegres y vistosas danzas en torno a la humeante hoguera, a la que
simbólicamente eran arrojados los invisibles Genios de la maldad para
que resultaran abundantes las cosechas del año y fuera próspera la
cacería.
Un día llegó a la capital del reino la desagradable noticia de la
aparición de una tribu de indios capitaneados por el terrible y
gigantesco Sangangüey; un guerrero cruel, descendiente de gigantes
que habitaba en uno de los lejanos rincones del reino, imponiendo su
crueldad.

12
El gran día de la recolección de frutos, la princesita Mololoa
:umplió sus quince años. El rey ordenó las más suntuosas fiestas de
a región para dar gradas a sus Dioses por las abundantes cosechas y
jor haber permitido a su hija alcanzar la edad de la felicidad. El
oueblo se congregó frente al tauta, lugar próximo al altar, a celebrar
a solemne fiesta.
El templo y el tauta fueron adornados brillantemente. Los
guerreros lucieron sus hermosos y multicolores penachos de plumas
je aves. Las doncellas vistieron sus mejores galas y se adornaron
nejor que nunca. El tambor sagrado, después de su continuo y
orolongado tan-tan dejó de oír su acompasado son, para anunciar el
zomienzo de la ceremonia con la llegada de Trigomil al tauta
acompañado de su primorosa hija y del séquito de nobles y guerreros
gue los custodiaban, tomando sus lugares de honor para presenciar
os festejos.
Cuando estaban en lo más lucido de las danzas, llegó en veloz
zarrera un comisario de Mazacóatl para comunicarle a Trigomil que
por el lado de la sierra cercana se acercaba la sanguinaria tribu de
Sangangüey. La suntuosa fiesta se suspendió por orden del rey,
enmudeciendo el tambor y el rezador sagrado. El monarca, puesto
de pie, hizo saber la noticia al pueblo y dispuso prepararan en el acto
las armas para defenderse de una posible agresión por el oriente,
lugar en donde se ve la estrella guía por donde apareció el temible
Sangangüey armado de chimal y lanza, seguido por numerosos
soldados también armados que se atropellaban con espantosa
gritería.
Llegaron hasta el trono del rey. El guerrero saludó cortésmente,
y al ver a la bella princesa Mololoa, cayó rendido a sus pies
hechizados por el brillo de sus negros ojos, y al momento se enamoró
de tan majestuosa hermosura.
El rey anunció a su pueblo la presencia del guerrero visitante que

13
era recibido como huésped y en su honor se reanudó la gran fiesta.
Sin embargo, las crueles hazañas del guerrero, sus locos desenfrenos
y sus sanguinarios antecedentes lo indujeron a raptar a la princesa
durante la danza; sus soldados lo siguieron para protegerlo. Al darse
cuenta Trigomil de lo ocurrido, indignado ordenó la persecución del
infame seductor, quien en forma traicionera violaba las más caras
tradiciones del pueblo. Perseguido, vencido y hecho prisionero
Sangangüey por los guerreros de Trigomil, fue sometido al consejo
de ancianos del reino y éstos decretaron como castigo, que el
seductor bandolero fuera arrojado al seno del fuego sagrado del
volcán que majestuoso custodia al hermoso valle de Matatipac; pero
los Dioses, airados por la infamia del traidor, hicieron que éste no
fuera aceptado en el seno del volcán sagrado, y quedó en la boca del
mismo convertido en una alargada y gran piedra para ejemplo eterno
de los traidores.
Se cuenta en esta misma leyenda, que la princesa Mololoa lloró
tan abundantes lágrimas que su llanto corrió por el valle y dio origen
a lo que hoy conocemos como río Mololoa que atraviesa la ciudad de
Tepic

Tecalitlán, Jalisco

14
Florián Callejas
( Leandro Álvarez Cuevas)

I cerro de Las Flores se encuentra en Jilotlán de los Dolores.


Es un cerro muy alto de donde se divisan los volcanes que están para
el lado de Ciudad Guzmán, también se ve la presa de Chilatán, y que
está cerca de Tepalcatepec, Michoacán. Este cerro tiene muchos
encantos. Uno es el de Callejas.
En la punta del cerrito, gritaban "Callejas" y salía un toro
reparando y echando bramidos, nadie lo esperaba, todos le tenían
miedo y se morían por no estar preparados porque tenían que
matarlo con un machete de palo.
El cerro de Las Flores también tenía cavernas y cuevas en donde
Florián Callejas escondía el tesoro que robaba.
Cuentan que él montaba un caballo negro. Un día desapareció
con todo y caballo y no supo nadie que fue de ellos.

15
Ahora, al pasar en la noche por el cerro de Las Flores se oyen
voces y gritos de Callejas que pide ayuda. A los que se atreven a
subir al cerro, no les quedan ganas de volver porque es un cerro
encantado, si alguien quiere entrar en las cavernas ven que el cerro
se les viene encima en pedazos, y tienen que salir corriendo.
Si quieren comprobarlo, los invito a conocer al cerro y a Callejas.

La Teoehuaiera, Jalisco.

16
Leyenda verídica
(Anaíd Contreras Martínez )

e dice que hace aproximadamente tres años, a un taxista le


preguntó una joven que cuánto le cobraba por llevarla de Ciudad
Guzmán a Huescalapa. El taxista íe dijo cuanto le costaba el viaje,
pero a la joven le faltaban cinco pesos para completar. El taxista
aceptó y así la llevó.
En el trayecto del camino empezó a llover, así que al llegar y
dirigirse a la casa donde vivía la ocupante, no pudo entrar por la calle
donde se encontraba el domicilio por estarse realizando trabajos de
mejoramiento, a lo que el chofer taxista le prestó un impermeable
amarillo para que no se mojara. La señorita le dijo que al otro día le
regresaría el impermeable, agradeciéndole el gesto amable.
Al día siguiente, como el taxista tuvo un viaje para ese mismo
rumbo de Huescalapa, aprovechó para llegar al domicilio de la joven
para recoger su impermeable.

17
Al tocar la puerta, salió una señora que preguntó al taxista qué
se le ofreda, replicando él que buscaba a una señorita que el día
anterior había llevado a ese domicilio, le dio el nombre y las
características de ella, ai mismo tiempo vlo'unas fotografías que se
encontraban en la pared señalando a la persona que él había llevado,
a lo que replicó la señora de la casa que era la mamá que no hidera
ese tipo de bromas, ya que hacía aproximadamente dos años había
muerto su hija precisamente ese día en que él fue y que inclusive, en
ese momento se dirigía al panteón al llevarle flores.
Impresionado por el acontecimiento, el taxista se ofreció a
llevarla acompañándola hasta la tumba donde había sido sepultada, y
la mayor sorpresa fue que sobre la lápida estaba el impermeable que
el día anterior le había prestado para que se cubriera del agua.

Sudad Guzmán, Jalisco.

18
La piedra mona
( Ana Belén Cordero Hernández )

uxpan, pueblo legendario que encierra grandes misterios y


leyendas, considerado como un pueblo mágico. Según las versiones
de nuestros antepasados, comentaban que en este pueblo, lugar
donde habitan los conejos, existían varios dialectos como el Tiam,
Cochin, Náhuatl y Tarasco.
Gracias a estos dialectos, los invasores de otras tribus no podían
invadir el pueblo. Pero la hija del rey de aquel entonces, se enamoró
del hijo del rey tarasco y es así, como los tarascos se dan cuenta de
los secretos que guardaba el pueblo de Tuxpan para mantener su
autenticidad de cultura, es así, que el pueblo tarasco logró vencer a
este pueblo y cuando la hija del rey se dio cuenta que los vencieron,
se fue al cerro de Cihuapilli a llorar.

19
El padre antes de morir, preguntó a sus parientes más cercanos
que en dónde estaba su hija, y le dijeron que había huido ql cerro.
El padre desde ahí, la maldijo y le dijo: “¡Te convertirás er,
piedra!y desde el cerro vigilarás al pueblo que en un tiempo no mu)
lejano será una hermosa ciudad llena de tradiciones”.

. Tuxoan, Jalisco

20
La navaja
( Guillermo Méndez Cárdenas )

ra un niño que vivía con su mamá en una montaña llamada,


"Montaña Verde". A diario el niño tenía que subir y bajar la montaña
para ir a la escuela.
Un día ya de noche el niño salió de su casa y encontró una
navaja, jugó con ella en el jardín en donde había un árbol con un
hueco, el niño se metió al hueco del árbol y desapareció.
Al día siguiente, el niño vio a una persona que estaba enterrando
una navaja encantada al pie del cerro para encantarlo también. El
niño fue descubierto por el señor que lo persiguió y lo enterró
después de matarlo.
Ahora se dice, que para desencantar ese lugar se necesita
enterrar un niño vivo recién nacido o ir tres personas que lleve cada
una un cristo, pero uno de ellos va a morir con tres síntomas: el
primero, le salen granos, el segundo, fracturamiento de huesos y el
tercero, la inflamación de todo el cuerpo.
Por eso nadie quiere subir a la montaña, porque temen que
pueda sucederles algo semejante a lo que sucedió con el niño.

Ciudad Guzmán, Jalisco.

21
El toro encantado
( Antonio Pandora Sandoval)

uentan que hace muchos años iban unos señores por él


cerro de la Peña Rosilla, al irse acercando frente a un risco, se les
apareció un toro grande. El toro tenía un cuerno de oro y el otro de
plata; además bufaba muy feo.
Los señores estaban muy asustados y como pudieron, con unos
garrotes y piedras quisieron pegarle, creían que se trataba de
cualquier toro, pero, ¡oh sorpresa! el toro empezó a tirar unas
brillantes monedas de oro, desde luego, se acercaron a recogerlas,
sin importar que el toro les hiciera algo. Al momento de agarrar las
monedas, el toro los mató.
Pasaron varios días sin que nadie supiera nada de ellos. Salieron
a buscarlos y al ir llegando al lugar escucharon unos bufidos
espantosos y escucharon que caían cosas que sonaban como
monedas, voltearon hacia atrás y encontraron a los hombres
muertos. Todos corrieron del lugar al ver que brillaban unas
monedas junto a los difuntos.
Al regresar a sus casas, una de las personas se sorprendió al ver
que ahí estaba uno de los difuntos. El señor quiso correr, pero el
difunto le dijo: "No temas, no te haré daño, sólo quiero contarte lo
siguiente: en la cueva que está junto al risco, en la Peña Rosilla, se
aparece un toro encantado que tiene un cuerno de oro y otro dé
plata, y carga consigo unas monedas de oro. Para desencantarlo!

22
tienen que ir al lugar dos personas y llevar un machete de palo, un
rosario bendito, y le tienen que gritar a las doce de la noche...
IMacacumbo! ¡Macacumbo! y cuando salga, te tienen que cortar los
cuernos, no deben mostrarte miedo, ni mucho menos terror, porque
pueden morir los dos. De todas formas, uno tiene por fuerza que
morir y el otro quedarse con el dinero".
Nadie se ha atrevido a enfrentar al toro, pero sí se dice, que las
personas cada que pasan por ahí, escuchan los ruidos espantosos
dentro de la cueva, pero todos huyen.

Puerto Blanco, Jalisco.

25
La sábana del ahorcado
( Carolina Ureña Ascencio )

tS or el antiguo camino real que era de herradura, o sea, para


puro caballo. Yendo por él, había que atravesar una llanura a la que
llamaban "La sábana del ahorcado".
"Una vez me tocó ir de noche, dijo Genaro, y tuve que pasar a
fuerza por aquella planicie. Cuando me estaba acercando a ella
comencé a sentir miedo, porque según contaban, solía atravesarse
una charro por el camino y luego aparecía colgado de un árbol.
En eso volteo hacía el lugar donde decían que se aparecía el
ahorcado, y lo vi clarito colgado del árbol.
Tardé en darme cuenta que se trataba de un gusano medidor
que pendía del ala de mi sombrero.
Todavía me pregunto si fue a causa de la luna, del sereno o del
miedo".

Gómez Farías, Jalisco.

24
La hija desobediente
(Teresita de Jesús Cortés Martínez )

n una hacienda muy grande, muy poblada, vivía una familia


muy pobre, tenía unas hijas muy bonitas, eran las más hermosas de
ese poblado, pero sus padres
eran muy enojones y no las
dejaban salir a ninguna parte.
Un buen día hubo una gran
fiesta, se casó un caporal del
pueblo y les llevaron una
invitación a los padres de las
muchachas, pero como en
otras ocasiones su papá no
les dio permiso de ir, la más rebelde quiso convencer a las demás
pero ninguna le hizo caso, esperó que se durmieran sus padres, se
salió por la ventana y se fue al baile. •
Estando en el baile, llegó un señor muy elegante y la invitó a
bailar, como estaba tan guapo no se negó. Cuando estaba bailando
empezó a flotar en el viento, pero como estaba tan embobada ni
cuenta se dio que no pisaba el suelo. Al filo de la media noche le dijo
el hombre elegante:
—Ya es hora de irte a tu casa, ven vamos, te acompaño.
Se despidió de todas sus amigas y se salió. De pronto se arrimó
un caballo negro y muy grande. El hombre de negro le dice:
—Súbete para llegar pronto.

25
Cuando iba por el camino el caballo empezó a volar y ella no se
daba cuenta porque iba recargada en su espalda. Cuando de pronto,
sintió que se quemaba y volteó a ver al hombre de negro, le vio
tamaños cuernos, una pata de caballo, otra de gallo y le salía lumbre
por todos lados. Empezó a gritar y a gritar pero nadie la escuchaba.
Al otro día fue encontrada en un zarzal.
Por desobedecer a sus padres, lo que vino a pasar, era el diablc
que se la quería llevar.

Tecalitlán, Jalisco

26
El toro sedazo
( José Roberto Aguilar Velazco )

tientan las personas que en el cerro que se encuentra hacia


di-riba de la Mesita, entre el Tule y la Plomoza, un lugar muy
concurrido porque ahí nacen solos tacuachines y camotes del cerro,
producto de temporal que abastece la economía de algunas familias
que van a Colima y Tecalitlán a venderlos cocidos.
Se dice que anteriormente no había bancos para guardar el
dinero por lo que las personas lo enterraban y encantaban, y así
sucedió en este cerro. Se enterró gran cantidad de monedas de oro
envueltas en la piel de un toro de nombre "Sedazo" con su respectivo
encanto.
El dueño del dinero murió sin heredarlo a nadie y como su alma
anda penando por no haber desenterrado el dinero, les ha dicho en el
sueño a algunas personas que tienen que ir a la doce de la noche
cuando sea luna llena y llamar al toro "Sedazo". Cuando éste salga,

27
deberán sacarle tres vueltas y agarrarle un cuerno, en el momento de
tocar el cuerno se convertirá en monedas de oro. No debes ir
acompañado, ni con algo con que puedas defenderte.
Hasta la fecha no se ha sabido de algún valiente que lo haya
intentado, pero sí, al estar en ese lugar le produce a las personas una
sensación de miedo de que se pueda aparecer en cualquier momento
el toro "Sedazo".

San José’del Tule, Jalisco

28
El seminarista
(Iris Alejandra Llamas García )

2 cuenta entre los viejos moradores vecinos del pueblo de


Tuxpan, pequeño pueblito que recibió este nombre por Toch-Pan
(lugar de conejos), ubicado por el sur de Jalisco, que por estos
. lugares y en estos años la vía de comunicación más importante del
país, era el Camino Real de Colima.
Desde el año 1925 hasta año de 1928, estaba en su apogeo la
revolución cristera, un movimiento emanado por el gobierno del
1 general Plutarco Elias Calles, en ese entonces presidente de la
r República, que tenía la encomienda por todo el país en abatir a todo
l aquél con ideas de cristo, por ser un peligro para su gobierno, por las
i grandes asociaciones de personas que se podía levantar en armas en
í contra del gobierno como brotes de rebeldía. Cerró los cultos, mandó
asesinar a todo aquel sacerdote que predicara el cristianismo. Las
ípérsonas en forma clandestina escuchaban la palabra de Dios. En
pasas particulares las mujeres asistían a misa cubiertas del rostro con
rebozo, y los sacerdotes en forma muy discreta impartían sus
|misas. Cuando eran delatadas estas casas, acosaban y colgaban a
|sus dueños acusándolos de rebeldes cristeros.
Lo que pasó en Tuxpan fue que las fuerzas armadas para esta
ÍFrégión eran comandadas por el coronel Barrete, y en el portal Hidalgo
pastaba su cuartel para resguardar estos brotes de rebeldía, con la
honsigna de que todo aquél que profesara la religión de cristo o
;fltristeros" como decían los militares era motivo suficiente para ser
Ir ■

t 29

■I
fusilado o amanecer ahorcado pendiendo de un árbol como ejemplo
para los demás y evitar esas rebeldías. El presidente municipal de
ese entonces el señor Anselmo Villalobos, era el encargado de
denunciar a estos rebeldes, que eran perseguidos hasta lograr que
fueran fusilados. Se cuenta que el joven 1 Isabel Vargas, hijo de
Anastasio Vargas vivía en lo que hoy es la calle de Manuel M. ■
Diéguez, en ese entonces estaba estudiando en un seminario su ¡
carrera sacerdotal, para esto fueron cerrados todos los seminarios del
país por órdenes del Presidente de la República. El seminarista, que
su único pecado fue el de escoger la carrera sacerdotal, fue
perseguido hasta su aprehensión, y puesto a disposición del coronel
Barreto; ya acuartelado le preguntaron que si era cristero y con toda
valentía el seminarista asintió, y como respuesta gritó: “¡Viva Cristo
Rey!”
Fue golpeado sin piedad hasta que perdió el conocimiento, y ese
veintinueve de junio de 1928, el cruel coronel Barreto le dijo que
sería trasladado a Ciudad Guzmán por el camino que lleva del centro
de Tuxpan a la Puerta del Monte donde se entronca con el Camino
Real de Colima, pero al llevarlo por la calle principal, hoy calle
Matamoros, en las afueras del pueblo fue ejecutado y colgado de
unos trozos de camichín, trozos que quedaron como mudos testigos
de los acontecimientos, porque a la fecha está un frondoso camichín
que retoñó y enraizó, para ser hoy en día un árbol que en el pie
tiene una pequeña capillita con el retrato del mártir seminarista 1
Isabel Vargas. ■
Hoy en día las personas que tienen alguna pena acuden a ese!
lugar para pedir al alma de Isabel Vargas que les conceda el milagro.!
Cuenta la gente que las peticiones han sido escuchadas y concedidas!
para aliviar su pena, pues se cree que este seminarista que perdió la|
vida por su fe, y cortadas sus aspiraciones sacerdotales por motivo»
de la revolución cristera tiene el don divino.

30
Dicen las personas ancianas de Tuxpan que después de haber
entregado las armas los cristeros y terminada la revolución, al llegar
a la presidencia de la República el general Alvaro Obregón entregó la
amnistía a los cultos religiosos.
Después de escuchar esta leyenda nos queda grabado su grito,
que todavía retumba en los caminos del sur de Jalisco, y sobre todo
en el viejo Camino Real de Colima: ¡Uva Cristo Rey!

Tuxoan, Jalisco.

31
Mi bisabuelo el presidente
( María Teresa Muñoz Chávez )

muy querida por todas las gentes de aquí del poblado y del rancho de
los Mazos.
Él, se llamaba Jesús Chávez
Juárez que nació el mes de enero
de 1930, el día axacto no lo sé,
también quiero decirles que él
fue mi bisabuelito, y era un
hombre de buen corazón y a
pesar de que no tuvo estudios —
llegó a ser presidente municipal
de Tuxpan, Jalisco. Era un hombre muy honrado, porque a nadie le
robó nada y siempre respetó las cosas de los demás, también ayudó
mucho a los pobres hasta donde pudo, porque cuando le pedían
algún favor, él se los hacía con mucho gusto; yo creo que por eso lo
eligieron para que gobernara.
Como les decía fue muy L ueno, apenas tenía treinta y dos años
cuando quedó de presidente. Mi bisabuelo tuvo una esposa con once
hijos, ya ven, que antes las familias eran muy bonitas por tantos hijos
que tenían (ahora es diferente porque en mi familia somos muy
pocos hermanos), pero de esos once hijos que tuvo mi bisabuelo con
mi bisabuelita, el más grande, se parecía mucho a él, ya que como

32
me platica mi abuelíta también era muy bueno porque ayudó a la
gente como lo hacía su papá.
Ya al último, mi bisabuelo tuvo una enfermedad de esas raras
porque nunca se supo qué era, ni los médicos supieron qué tenía, y
al poco tiempo murió.
Después... siguieron más presidentes.
Yo pienso que todos los presidentes son buenos, porque ayudan
a la gente, por eso todos los países y municipios tienen un
presidente.

. Elido de Atenauiaue. Jalisco.

33
El familiar
( Margarita Cuevas de la Cruz )

(íy uentan que por el camino a Talpa, donde los peregrinos que
van a pie de Zapotlán el Grande, terminan su primer jornada y se
alistan para pasar la noche en un lugar que le nombran "El Caracol".
En este lugar, existió hace muchos años un hombre llamado Pedro
Cástulo. Este hombre era muy pobre y tenía que ir a diario a raspar
sus magueyes para sacarles pulque y llevarlo a vender a Zapotlán.
Con el dinero que sacaba apenas le ajustaba para comprarles de
comer a sus catorce hijos y a su esposa. Un día mientras alistaba su
alacate para recoger el pulque de uno de sus magueyes, escuchó una
voz de niño que le pedía de comer. Cuando fue a ver de donde
provenía la voz, solamente vio un cerdito como de unos dos meses
de edad que estaba echado muy tranquilamente bajo la sombra de
un huizache. Pensando que sólo había sido su imaginación, el
hombre se rascó la cabeza extrañado y se regresó a sus magueyes a
seguir sacando pulque. Al oír de nuevo la voz que esta vez lo llamó
por su nombre, se apresuró a ir a donde estaba el puerquito y
alcanzó a ver que era el mismo animalito el que le hablaba,
diciéndole: "Pedro, tengo hambie, dame algo de comer".
Aunque se asustó mucho al ver a un puerco hablar, Pedro se
armó de valor y se fue a buscar unos quelites para dárselos al
puerco, pero al ver los quelites el cerdo le dijo: "Yo no como quelites
Pedro. Yo soy tu familiar y necesito comer lo mismo que tu comes".
Pedro entonces fue a sacar de su itacate unos taquitos de frijoles

34
con queso y agua de arroz que le había preparado su mujer de
bastimento, se los puso al familiar para que se los comiera. Una vez
que el cerdito se llenó, le dijo al hombre que se había portado muy
bien con él y que en agradecimiento le iba a regalar algo muy
valioso. Enseguida el cerdito se puso a hacer del baño, pero en lugar
de hacer excremento mal ol'ente arrojó un puñado de monedas de
oro y le dijo a Pedro que las recogiera. También le dijo que si lo
llevaba a vivir con él, y lo alimentaba bien, podría seguir haciendo lo
mismo todo el tiempo que quisiera. Le puso dos condiciones: la
primera era que no tendría que revelar a nadie su existencia, sino
que solamente tendría que decir que ei dinero se los estaba dando un
familiar y la segunda condición, era que le tendría que dar todo el
tiempo de la mejor comida.
Con el primer dinero que obtuvo del familiar, Pedro se mandó
hacer un cajón de madera de los llamados petaquillas. Pero no fue
una petaquilla común y corriente sino que le puso unos hoyitos para
que tuviera luz y aíre, y lo acomodó de tal forma por dentro para que
su familiar estuviera cómodo. Pedro empezó a darle de comer al
familiar tal como le había dicho. Si un día le hacían chocolate
espumoso a Pedro le tenia que llevar lo mismo al familiar, si otro día
comía cecina de venado tenía que darle lo mismo. Pronto empezó
Pedro a acumular dinero suficiente y dejó de ir a sacar pulque. Como
dejó de raspar ios magueyes se secaron, y ya no les pudo sacar ni
aguamiel, pero a Pedro ya no le importaba, pues ya no tenía
necesidad de dinero.
Las veces que viajaba al pueblo era solamente para comprar la
comida y la ropa de los niños, pues los días de privaciones habían
pasado y pudo comprar todo lo que siempre había querido. A su
esposa le compró un rebozo, a sus niños juguetes traídos de San
Juan de Dios y él, se compró un caballo fino con una silla piteada
traída desde Totatiche. También se mandó hacer otra petaquilla pero

35
con una cerradura bien fuerte para que nadie pudiera abrirla, pues en
ella iba guardando todas las monedas que el familiar arrojaba cada
vez que hacía del baño. Muy pronto, Pedro pudo construir una gran
hacienda en el cerro del Caracol con mucho ganado y terreno de
siembra. Se convirtió en un hombre muy conocido y respetado y
cuando la gente le preguntaba de dónde obtenía el dinero, él
solamente contestaba que se lo daba un familiar.
Con el progreso vinieron los compromisos y Pedro se empezó a
olvidar de darle al familiar las atenciones que se merecía.
Cuenta la leyenda que en una ocasión duró más de una semana
sin darle de comer, por lo que el cerdito se salió del cajón donde
estaba guardado y echó a caminar cerro abajo. Cuando Pedro se dio
cuenta de que el familiar ya no estaba se dio cuenta de su error, salió
a buscarlo pero ya no lo encontró. Un día quiso sacar monedas del
cofre donde las guardaba, pero al abrir la cerradura le dio un olor
muy fuerte y desagradable, pronto se dio cuenta que en lugar de
monedas de oro el cofre estaba lleno de excremento maloliente de
cerdo y se puso a lamentar sus errores.
Desde entonces dicen que el puerquito vaga por las laderas
entre cerro del Caracol y Atequizayán, y hay quien dice que lo han
visto hasta cerca de la laguna de Zapotlán. También dice la gente
que el cerdo no ha encontrado a nadie que amerite hacerlo su
familiar y hacerle los mismos favores que le hizo a Pedro.

Zapotlán el Grande, Jalisco.

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El charro negro
( Rodrigo Gustavo Juárez Pérez )

n 1947, en una noche lluviosa discutían


acaloradamente mi madre y mi padre. Me
preguntaba por qué dos personas que se aman,
pelean con tanta saña; mi madre le gritaba
insultos a mi padre hasta que quedaba afónica.
En estas meditaciones estaba cuando por la larga
calle empedrada, resonaban a lo lejos los cascos
de un caballo, mientras más tiempo pasaba, más
cerca se oían las pisadas del caballo. Cuando
estas pisadas se escucharon en la esquina de la cuadra en que
habitaba, súbitamente mi madre deja de hablar y se escuchó el ruido
de los cascos del caballo con mucha mayor claridad. Al pararse en la
ventana de la casa sentí que me invadió un súbito temor, el aire de
nuestro cuarto se enfrió como si hubiéramos abierto la puerta del
refrigerador, y en esa tierna edad por primera vez sentí el miedo.
Venciendo el temor me asomé por la ventana y lo que vi me llenó de
pavor; vi un charro vestido completamente de negro con una
botonadura de plata tan reluciente que hacía visos sólo con el reflejo
de la luna, el caballo igualmente negro de piel lustrosa echaba
espumarajos por su boca y su nariz. En ese instante se escuchó
rechinar la montura al pararse el charro sobre su estribo. Se disponía
a bajar se pie a tierra, en ese instante sentí que el tiempo se detuvo,

37
no pude definir la sensación ni las ¡deas que pasaron por mi mente
porque prácticamente me sentí paralizado sin poderme despegar de
la ventana
Pronto escuché que bajando la voz, mi madre nos encomendó a
Dios y empezó a rezar. Se escucharon las espuelas del charro
tintilear de regreso a su montura subiéndose por las patas traseras
del caballo. Yo seguía viendo su figura más grande que la acera de
enfrente; tanto era mi miedo que aumentó el fervor de mi madre en
sus oraciones pidiéndole a Dios que se alejara el demonio de nuestra
casa, cuando al fin lo consiguió se escuchó el galope del caballo
alejándose por la calle desierta.
Cuando por fin descansaron nuestros corazones de latir
apresuradamente, oí la voz de mi madre que le decía a mi padre:
—¿Oíste Francisco ... ?
—Claro, no estoy sordo.
Todo esto sirvió como escarmiento para mis padres; para que mi
mamá moderara su trato hacia mi padre y hacia nosotros, también
sirvió para que mi papá no llegara tan tarde a casa.
Había escuchado en boca de los adultos la leyenda del charro
negro, que en momentos de mucho coraje se les había aparecido
este singular personaje, que no es otro que el mismo lucifer en
persona.

Tuxpan, Jalisco.

58
Matrimonio
( Mariel Lizandra Chávez Betancourt)

abía una vez un señor que tenía su esposa muy bonita, y de


tan bonita, tenía celos, y el señor le decía que cuando ella se muriera
■ •I se iba a morir con ella, y un día cuando ella se hizo anciana, murió
de una rara enfermedad. El señor la extrañaba mucho porque estaba
solo.
En la semana que la enterraron, el señor, que cuidaba el panteón
encontró la tumba de la anciana que estaba abierta, entonces lo
pusieron que la cuidara y cuando la estaba cuidando vio un lugar
apropiado para descansar un poco y de tan a gusto se quedó
dormido. Al otro día que amaneció estaba el señor muerto al lado de
la tumba de su esposa.
Cuando el policía se levantó y se dio cuenta de lo que pasó, gritó
y gritó, y fue a avisar que el señor estaba muerto.
El misterio es que la esposa se lo llevó junto con ella.

Pihuamo, Jalisco.

39
Los compadres
( Alejandra Pérez Vela )

uentan que dos compadres eran muy amigos, de toda l¡


vida. Diario andaban juntos para todos lados.
Un día descubrieron que los dos se engañaban con las esposas
Mientras uno estaba con la esposa del compadre, el compadrr
también estaba con la esposa del otro. Y así se rompió la amistar
que se tenían uno al otro.
Un día se emborracharon y se fueron al cerro, porque ahí se ¡bar
a matar. Cuando uno dispara la pistola, con el eco se caen do:
piedras grandes con la forma de dos caras.
Cuenta la leyenda que así fue como quedaron sepultados los do:
compadres.
Todos los habitantes de Zapotlán podemos apreciar las piedra:
que se encuentran en el cerro de las Peñas.

Ciudad Guzmán, Jalisco

40
El ánima de la vuelta del Zapote
( Alejandra Rodríguez Pérez )

na joven maestra de Zapotlán estaba acostumbrada a que


¡u padre la llevaba y la recogía de su trabajo en un lugar municipio
te Tamazula.
Una mañana, su padre la llevó y le dijo que no podría recogerla,
jue se acomodara con alguna compañera para que se pudiera
egresar.
Así transcurrió el día, por falta de costumbre a la muchacha se le
Divido pedir aventón a sus compañeras. Al terminar el horario de
rabajo todos se retiraron, ella como acostumbraba se quedó
esperando a su padre y recordó que le dijo que no podía ir por ella,
;e vio en la necesidad de pedir aventón a los vehículos que iban
Dasando porque por ahí no pasaba el camión, hasta que se paró uno
ron tres muchachos y una muchacha, al verla, ella tomó confianza y
;e subió. Después de varios minutos la muchacha se bajó en un
Doblado, fue entonces cuando se dio cuenta que uno de los jóvenes
estaba bajo los influjos del alcohol y empezó a propasarse con ella.
_a maestra le pidió al conductor que se detuviera para bajarse y otro
e dijo que si quería aventón ahora se aguantaba y fueron dos los que
ntentaron abusar de ella. La maestra gritaba tratando de defenderse
j uno de ellos la golpeó hasta que consiguió lo que quería. Pararon
2l vehículo y los tres lograron su propósito sin darse cuenta de que
alia ya estaba sin vida, asustados la arrojaron fuera del vehículo entre
os matorrales y se fueron.

41
Su papá al ver que no regresaba, se desesperó y pidió ayuda
las autoridades y compañeros de ella, pero nadie se había venido co
la maestra.
Al tercer día, un señor que se dirigía caminando al pueblo d
Huescalapa y que llevaba un perro se percató que se respiraba u
olor a carne podrida o animal muerto. El perro descubrió a I
muchacha entre los matorrales de la vuelta del Zapote y el señe
avisó a las autoridades quienes comunicaron a su vez al padre de I
muchacha. Entre los matorrales, él la identificó y le dio Cristian
sepultura pero no puso la cruz donde ella murió.
Desde entonces se aparece una mujer vestida de blanco pidiend
aventón a los conductores y luego desaparece. Algunos no s
detienen y no pasa nada, pero dicen que los que vienen tomados I
ven en la carretera y cuando voltean está arriba del auto.
Muchas personas han sufrido infartos debido al susto. Se ere
que ella busca a los que la privaron de la vida y que su alma n
descansará hasta que los encuentre y pueda vengarse.

Qudad Guzmán. Jalisci

42
La princesa de la luna
( Xóchitl Columba García Hernández )

llá en la parcela que


siembra mi abuelíto hay
trece cerritos de tierra. Mi
abuelíto me contó que debajo de
los cerritos hay un rey muerto y
en su misma sepultura tiene un
tesoro de oro y joyas. Son las
tierras de los antiguos habitantes
de Zapotlán, ahí enterraron a sus
muertos y hacían sacrificios a sus Dioses.
Cuenta que un día, la hija del rey del antiguo pueblo que vivía
en los cerritos, le pidió a su papá casarse con un joven que no era
de la familia de los reyes. El rey indígena no quiso aceptar lo que
su hija le pidió y mandó encarcelar en un pozo al joven.
La princesa ya no lo vio, pero sintió en su corazón que aquel
joven no había muerto. Se puso triste y pasaba muchas horas
mirando a la luna. Un día, le pidió a la luna que le devolviera a su
amado y la luna le guiñó un ojo. Parecía que le sonrió. La
princesa tuvo fe en su amiga la luna, y fue así, como cada noche
le llevaba al pequeño lago que había ahí una ofrenda, para que la
luna estuviera contenta.
El rey indígena preparó una boda con un joven que era rico.
En ese reino había trece familias reales, cada una de esas familias

43
reales vivía en un cerrito. Antes no eran de tierra sino que erar
pirámides que tenían habitaciones reales. El día de la boda era mu\
bonito. Muy temprano se levantaron todos y adornaron con piedras
en forma de animales y con flores el camino por donde iba a pasar le
princesa. Todo el puebb indígena del antiguo Zapotlán estaba ahí,
menos el joven con el que sí quería casarse. Él, estaba en el pozc
que estaba cerca del río.
Ya casi era la tarde cuando apareció en el cielo la luna con si
sonrisa grande, otra vez le guiñó el ojo a la princesa que ya estabe
vestida de novia. La luna sopló fuerte y entonces trajo las nubes de
todo el mundo y cayó una gran tormenta. El río creció, fue
comiéndose la tierra poco a poco. Como el pozo donde estabe
encerrado el joven estaba cerca, el agua lo abrió y así el joven pude
salir de ahí. El joven iba nadando en el río y la luna empujó de ur
soplido a la novia y los juntó. Se los llevó el agua y jamás supieror
nada de ellos.
Cuando terminó el aguacero, aparecieron junto a la luna dos
luceros. Dicen que son los novios amigos de la luna, que decidieror
estar juntos para siempre en el infinito.
En uno de los cerritos se encuentra una piedra que tiene una;
letras antiguas que seguramente dice algo de esta leyenda.

Ciudad Guzmán, Jalisco

44
La llorona
( Laura Elizabeth Moran Martínez )

uenta la leyenda que una hermosa mujer estuvo enamorada


de Don Juan, con quien tuvo tres hijos.
Pero Don Juan la engañaba y la abandonaba constantemente,
fue así como ella por su desesperación y locura arrojó a sus hijos al
rio. Un fraile los recogió y los llevó consigo. Mas el cielo la castigó y
mandó su alma a recorrer los caminos en busca de sus hijos; es por
eso que por las noches aparece una mujer hermosa, vestida de
blanco, con sus cabellos tan oscuros como si llevara un velo negro
■.obre la cabeza y va por la calle del pueblo buscándolos y después se
eleva a cierta distancia del suelo.

45
Cuentan algunos que siempre la veían por el río gritando
angustiadamente: "¡Ay mis hijos! ¡Ay mis hijos!" Buscando a sus
hijos que mató y echó al río.
Por ese crimen su alma lleva muchos años en pena y así seguirá
por toda la eternidad buscando a sus hijos y gritando su frase: "¡Ay
mis hijos! ¡Ay mis hijos!"
Otros la ven en el jardín y luego la ven posarse en las puertas del
templo, porque dicen que Vicente de Paúl, fue quién recogió a los
hijos de la llorona y en el altar del templo los conserva por siempre.

Tuxpan, Jalisco.

46
El cofre del oro
(anónimo)

abía una vez hace mucho tiempo, un señor que era brujo,
ue tenía mucho dinero. Era de noche y salieron unos duendes a
jbarle el cofre con el dinero y ya que lo hicieron fueron a su casa a
nvar todo lo que se habían robado. El señor buscó y buscó el dinero
ero no lo encontró, hizo uno de sus trucos y se enteró quién le
abía robado.
Un día pasó un borracho y éste, quiso quitar el tesoro a los
uendes pero se decía que el que tomara ese cofre de oro moriría; el
orracho murió porque lo tomó y nadie supo de él. El brujo también
uiso quitárselos, pero él, ya sabía que no lo podía agarrar por lo que
iandó a dos señores que vivían muy lejos de la ciudad y que no
abían que era prohibido, y las dos personas murieron también.
El brujo quería su tesoro y sabía que había una palabra mágica
•ara poderlo tomar y que un señor se sabía la palabra aunque no era
rujo. Él, vivía en un lugar con río y flores y muchas cosas más y
ra primo del señor brujo.
El brujo fue a visitar a su primo y le preguntó:
—¿Tú no te sabes una palabra mágica?
—¡Sí! —dijo el primo.
El brujo apurado dijo:
—¿Cuál es?
—¡Madamín, madamún, quiero mi tesoro! —el primo le contestó.

47
Entonces, se apareció el oro y el brujo ya no siguió siendo malo ’
se hizo bueno, repartió el dinero entre los pobres.

Pihuamo, Jaliscc

48
La yerbera
( Elvia Viridiana Miranda Barón )

uenta la leyenda que María Joya heredó el oficio de yerbera


al morir su madrina en Guayacán, un caserío encajado en la ladera
del volcán de fuego, a poca distancia del volcán de Colima.
Ella conoció a un hombre del que se enamoró. Una tarde se
entregó a él y de esa relación nació un niño. La gente decía que el
volcán se lo había tragado, porque ella era una elegida del volcán, y
sólo él dotaba los privilegios, el don de curar y tener sabiduría.
Cuando murió su madrina ella continuó su oficio de yerbera. Un
día tocaron a la puerta tres hombres, eran los hombres más sabios
de la región y se les conocía como los convidados del volcán. Habían
acudido a ella al saber que su gran amiga había muerto. Joyita les
dio las cenizas para que las regaran al oriente de la ladera del volcán.
A los pocos días la citaron en la casa de uno de los compadres, al
llegar ahí vio hada el centro del cuarto. Uno de ellos le dijo:
—¿Vez algo, Joyita?
—¡No! —ella contestó.
—Siéntate en ese rincón y espera ahí.
Ellos se pusieron alrededor del moribundo. De repente escuchó
un crujir de huesos y cómo salía un espíritu, los compadres
terminaron su ritual y le preguntaron:
—¿Viste algo?
—¡Sí! —ella contestó.

49
—Entonces tú eres la elegida.
—¿De qué? —respondió.
—Pues sólo tú tienes el don de ver la muerte, nosotros te
enseñaremos todo lo que sabemos, pero tenemos una regla: tendrás
el don de penetrar en los sueños de las personas y manipular en ellas
todo lo que tú quieras para bien o para mal; pero nunca intentes
entrar a los sueños de tus seres más queridos, pues en el pecado se
lleva la penitencia o quizá puedes encontrarte con la piedra, no lo
olvides.
Dicen que cuando regresó su hijo Dios, él se enamoró
profundamente de la hija de un rico hacendado, se hicieron novios y
se veían por las laderas del volcán, para que nadie los viera. Un día
él le pidió que se casaran, habló con el papá de ella y en respuesta lo
corrió y le dijo que jamás se acercara a ella. Él, triste, fue y se lo
contó a su madre, que era Joyita y le pidió desesperado que entrara
a los sueños de su amada para saber si realmente ella lo amaba, le
prometió que lo haría y así lo hizo.
Al siguiente día, ella le dijo que sí lo amaba pero que le tenía
miedo a su padre, de nuevo le pidió a su madre que entrara al sueño
de su amada y la convenciera que lo siguiera a él, y así la haría feliz.
Más tarde escucharon toquidos y al abrir fue grande su sorpresa
al ver que era su amada, ella le dijo que huyeran inmediatamente
antes de que su padre descubriera que había abandonado la
hacienda y sin pensarlo salieron rápido.
Joyita les dio la bendición y partieron.
Por la tarde, Joyita sintió un gran deseo de ir al bosquecillo que
está al pie del volcán, se recostó en el pasto hasta que cayó la noche.
De repente vio una luz muy intensa salir de las faldas del volcán y vio

50
r
«orno una puerta se abría en el bosquecillo del cual salían espíritus
que la llamaban. Ella caminando entró ahí, dicen que jamás se volvió
a ver pero que hizo feliz a su hijo, y porque fue una buena mujer, a
rsa ranchería donde vivió se le conoce como La Joya, Jalisco.

Ciudad Guzmán, Jalisco.

51
El puente de Dios
( Ana Karent Martínez Magaña )

ace muchos años existió una zona solitaria. Un campesino


con su familia se dedicaba a
cultivar maíz. En cierta ocasión
hizo su siembra al otro lado del
río que estaba frente a su casa,
a poca distancia; pero tenía que
bajar y subir para cruzarlo y
como el río estaba tan profundo
era mucho caminar.
Un día, muy fatigado sin querer dijo:
—Le vendería mi alma al diablo si hiciera un puente a lo derecho.
En ese momento se le apareció un hombre muy bien vestido y le
dijo:
—Tendrás el puente antes de que cante el primer gallo, y tu alma
será mía, pero si canta el gallo y aún no termino, me iré sin tu alma.
Después de cerrar el trato, el hombre muy angustiado y asustado
por el temor de que fuera a terminar antes de que cantara el primer
gallo, no podía dormir, constantemente salía a mirar cómo iba el
puente. Sorprendido por la rapidez con la que lo iban haciendo, cade
vez se angustiaba más, causando la curiosidad de su esposa que
preguntaba qué era lo que pasaba. El hombre no le decía por nc
preocuparla, pero tanta fue su desesperación que decidió platicarle lo

52
que sucedía, él se sorprendió de la reacción de su esposa quien le
dijo:
—Acuéstate y no te preocupes, deja todo en mis manos, yo lo
solucionaré, ya verás que el diablo no se llevara tu alma.
La mujer se puso a vigilar a los quienes construían el puente,
cuando miró que lo estaban terminando, empezó a palmear las
piernas; cantó como un gallo causando que despertaran todos los
gallos, y empezaron a cantar, el diablo desapareció inmediatamente.
Así fue como la mujer logró salvar el alma de su esposo y el
puente quedó sin terminar porque el diablo desapareció.
Muchas personas han querido terminarlo, pero no han podido,
porque le ponen la parte que le hace falta y se cae. Dicen que sólo el
diablo lo podrá terminar, pero a cambio del alma de una persona.

Tecalitlán, Jalisco.

53
El ánima en el puente Atenquique
( Elvis Giovany Mancilla Sánchez )

tz odos los automovilistas, principalmente los traileros, cuentai


que al pasar por el puente de Atenquique a las doce de la noche hai
visto un ánima, es de una mujer joven que pide la parada.
Los viajantes al cruzar el puente a la hora antes señalada, le
sorprende una luz potentísima a corta distancia, tanto así que lo
obliga a reducir la velocidad hasta casi detenerse y salirse de I
carretera, pues el faro que ilumina por instantes desaparece sin deja
huella; los traileros no entienden ni comprenden dicho fenómeno, r
nada que denuncie la presencia de objeto alguno.
Todos se preguntan, ¿qué significa esa luz extraña a esas hora
de la noche?
Minutos después ven la figura erguida de una mujer que í
prestarle ayuda la suben al lado suyo, pero cual es la sorpresa qu
poco más adelante al voltear al asiento contiguo, la mujer h
desaparecido.
Los traileros principalmente, dicen que cada vez que esta mujc
se aparece y se va con los automovilistas o traileros, es porque me
adelante por lo general ha
un accidente en el que ca:
siempre hay una muerte.

Ejido 21 de Noviembre, Jalisa

54
El templo de Pueblo Viejo
( Guadalupe Mendoza y Javier Ortiz )

ólo se habla de que fue un sacerdote el fundador de este


templo, y que en aquella época existía un poblado por donde pasaba
un río del que los indios aprovechaban el agua para toda clase de
necesidades del hogar y pesca; ya que los indígenas no conocían la
agricultura ni el valor de los metales como es el oro, la plata, el
cobre, petróleo, entre otras riquezas naturales del suelo.
Se habla de que después de la conquista, los españoles trajeron
a México misioneros para
inculcar el cristianismo, y de
esa forma un sacerdote del
cual se desconoce nombre y
el por qué a pie recorrió
tantos kilómetros para llegar
a esta tierra. Su misión era
convertir a los indígenas al
cristianismo y empezaron a construir un templo.
Cuentan los ancianos que al convertirse en cristianos los indios se
hicieron muy devotos y asistían al templo luciendo lujosos collares,
brazaletes y aretes de oro que para ellos no tenían ningún valor, pero
él, sabiendo el valor de aquellas joyas le entró la codicia y empezó
por medio de la confesión a preguntar de dónde sacaban el oro. No
logró sacarles nada y recurrió a los castigos más severos; los
Indígenas entre más eran azotados y maltratados iban descubriendo

55
que aquelbs objetos eran de gran valor. Los castigos que recibían
eran de ser amarrados y los dejaban al sol sin tomar agua hasta el
grado que llegaban a morir. Cansados de los malos tratos acordaron
mostrarle el lugar de donde sacaban el oro, sólo que lo llevaron con
los ojos vendados para que no reconociera el camino, éste, se llevó
una bolsa con maíz para irlo regando por el camino y poder después
regresar. Los indígenas lo descubrieron y b mataron azotándob y
colgándolo en el templo. En su agonía el sacerdote echó una
maldición: que el templojamás iba a ser terminado y que se iban a
quedar sin agua. Después de matarlo lo echaron en un costal y lo
arrojaron al río. El río se fue secando y la tribu abandonó aquel lugar
y el templo hasta hoy no se ha terminado.
Dice la gente que se ve en algunas noches una llamarada y con
la luz que refleja han podido ver la sombra del sacerdote colgada en
el tempb. El templo quedó abandonado; crecieron árboles adentro y
mucha maleza.
Con la nueva evangelización, el párroco mandó limpiar el templo
y ahora ya se celebra ahí la misa.
Ha pasado el tiempo y nadie hace nada por terminarlo, ¿sera que
se está cumpliendo la maldición?

Puebb Viejo, Jalisco.

56
Las piedras blancas
( Mireille González Castillo )

ace muchos años en la montaña oriente de Ciudad Guzmán,


vivía un señor y su familia que era formada por su esposa y dos hijos.
Eran muy pobres y esto ponía muy triste al señor.
Un día que el señor estaba cortando leña y pensaba en su
pobreza se le acercó un hombre elegantemente vestido, y de una
manera muy extraña le ofreció solucionar su situación económica
pues le dijo: "Véndeme a tus hijos y saldrás de pobre". El señor
asustado contestó que no, que se fuera de ahí.
El hombre, que en realidad era el diablo, siguió yendo varias
veces y siempre le pedía que le vendiera a sus hijos, le prometía oro,
terrenos, y un gran poder, y él, sólo le debería entregar a sus hijos.
El señor ya no sabía que hacer, decidió ir a ver al sacerdote del
lugar, él le dijo que la próxima vez que el hombre elegante fuera a
verlo, le dijera que sí le iba a vender a sus hijos, pero que antes
dibujara un círculo en el lugar en que se paraba el hombre, y que
dentro del círculo trazara una estrella de cinco picos y en el centro
pusiera muchas hojas secas de siete árboles distintos.
Cuando el diablo llegó, el señor estaba preparado, abrazó a sus
hijos y le dijo al diablo que se los iba a vender, que se acercara para
entregárselos.
Al pisar el diablo dentro del círculo, la estrella brilló con una luz
incandescente que provocó que las hojas secas empezaran a ardi'i y
el diablo se quemó. Mientras que el señor les cubría los ojos a mi*.

57
hijos para que no se asustaran y rezaba para que la pesadilla
acabara.
En el lugar donde desapareció el diablo, aparederon después
unas grandes piedras blancas.
El señor comprendió que la ambición no era buena, que tendría
que conformarse con lo poco que tenía, pero debería ser feliz y
enseñara sus hijos a serio.

Gudad Guzmán, Jalisco.

58
Melquíades
( Guadalupe Bernardino Cárdenas)

i/ ace c¡en años v¡v¡ó en el poblado de San Andrés Ixtlán,


palisco, un señor de nombre Melquíades, de oficio músico y tocaba el
hnolín. Un día lamentándose de su suerte, desesperado por no tener
id diario para el sostén de la familia, pensaba: Si el diablo viniera a
\invitarme a tocar, con gusto iría.
Se fueron a dormir, era la media noche cuando oyó en la puerta
’de su casa, una voz que decía:
J —¡Melquíades! ¡Melquíades! ¡Levántate!
—¿Escuchaste?
—Sí, creo que tengo trabajo—le dice a su señora.
Se apresura para abrir y ve a un señor montado en un caballo
negro.
—¡Melquíades! trae tu violín, tengo trabajo para ti.
—¿Pero quién es usted señor?
—No me llames señor, soy el amigo gustoso Melquíades.
Le dice muy despacio al oído a su señora:
—Es un señor muy elegante, parece que me irá bien, reza por mí
que pronto volveré.
—¡Vámonos Melquíades! —le dice el amigo de porte elegante—,
sube al caballo y no abras los ojos hasta que yo te diga.
Melquíades subió en ancas del caballo, y se sorprendió, con
temor decía para sus adentros: ¿Adonde me llevara?, si este caballo
siento que no trota, parece que voy volando. Al fin llegaron a una

59
casa muy elegante.
—Ahora si puedes abrir los ojos^
afina tu violín, los festejados están]
impacientes, y te advierto, si te dan m
cigarro no lo fumes, ponlo en tu bolso,,
si te dan una copa no la tomes, cuando
termines vendré para llevarte a tu casa,
y te digo que éste es el infierno, pero
no te preocupes sólo cumple con tu
trabajo.
Sintió que los cabellos se le paraban de punta al escuchar lo que,
decía el amigo. Tocaba y tocaba, cuando de pronto entre la multitud
ve bailando a su vecina y se dice para sí: ¡Cómo! ¡Mi vecina
condenada en vida!, cortaré un pedazo de tela del vestido.
— ¡Melquíades! ¡Melquíades! La fiesta terminó, te pagaré, pon tu
sombrero.
Lo llenó de puras monedas que brillaban muy bonito. Llegaron a
casa de Melquíades y el hombre le dio las gracias no sin antes decirle
que cuando quisiera trabajo no tenía más que invocarlo.
Cuando le platicó a su esposa ella no podía creerlo y cuando vio
a su vecina le contó lo que había vivido. Ésta le contestó que estaba
loco, que cómo le comprobaba eso. Él le mostró el pedazo de tela
que cortó del vestido amarillo que usaba; fueron a ver el vestido y
efectivamente le faltaba un pedazo.
A la vecina casi le pega un desmayo y de ahí en adelante fue
más buena persona, porque era muy mala, y Melquíades jamás volvió
a mencionar al diablo ni de chiste.

San Andrés Ixtlán, Jalisco.

60
El muerto y la niña
( Saray Marlén Mancilla Mendoza )

uentan los antepasados que al panteón de la Higuera, iba


una niña muy seguido a ver a su mamá que había muerto hace
algunos años. Esa niña cada vez que iba a visitar la tumba se volvía
cada vez más y más loca.
Una vez fue al panteón y no encontró la tumba de su mamá, sino
que encontró la de un muerto que se estaba levantando de su
tumba, la niña corrió muy asustada y el muerto la persiguió hasta
que la atrapó, la encerró en un cuarto viejo, se regresó a su tumba y
se metió; la niña ya no supo nada de él. La niña gritaba que la
sacaran de ahí.
Al día siguiente la encontraron y les trató de explicar lo que le
había pasado, pero no le creyeron nunca.

61
La bruja
( Carolina García Gudiño )

uenta la leyenda que había una señora que tenía una hija
que estaba muy bonita, solamente que eran brujas.
La mamá y la muchacha duraron mucho tiempo solas en su casa
y por fin encontraron a un muchacho, quién decidió pedirla para
casarse con ella. El muchacho mandó hacer una casa muy bonita.
Su señor padre tenía una tienda y un rancho con mucho ganado y se
la llevó cerca de donde vivían sus padres y éste, le arrimaba todas las
cosas que necesitaba: frutas, ropa, alimentos varios, de todo lo
necesario.
Un día se peleó con ella porque dejaba echar a perder las cosas
que á ella no le gustaban. La muchacha fue a visitar a su mamá. La
mamá y la muchacha tenían los ojos verdes.
Él hizo como que se iba al rancho, y al poco rato regresó y se

62
escondió detrás de la casa, no dejó que lo vieran. Se asomó por un
igujerito y las espió por ocho noches cuando ellas estaban solas.
Eran como las doce de la noche, cuando agarraron dos gatos y les
¡acarón los ojos y se los pusieron; luego se disfrazaron con unos
vestidos negros y agarraron una escoba cada una y se fueron
rolando después de esconder sus ojos.
El hombre las seguía espiando y vio donde pusieron lo ojos,
uego los agarró y los quemó. Cuando regresaron, vomitaron sangre
ai un plato y se la comieron al otro día.
El hombre se dio cuenta que ellas eran brujas y las dejó.

Tuxpan, Jalisco.

63
El cerro grande de 1954
( anónimo)

eyenda de mi abuelo Vicente Alejándrez en el año del 54.


Mi abuelito era joven, tenía como 18 años cuando le empezaban a
hablar entre los sueños.
Decía que le hablaban a diario hasta que un día se armó de valor

y entre dormido y despierto volvía a oír y le preguntó qué quería, qué !


era lo que le molestaba y le dijo: Vicente, no me tengas miedo, no te
voy a hacer nada, soy tu tío Cleofas al que mataron cuando la guerra
cristeray no estoy a gusto, estoy sufriendo, quiero descansar en pa^
porque mi cuerpo quedó cerca de un resumidero y quiero que me
hagas el favor de sacar mis restos, y los lleves al panteón en tierra
bendita para poder descansar en pa%.
Mi abuelito hizo lo que el espíritu de su tío le dijo que hiciera, y
fue a sacar los restos y los velaron en la noche, los llevaron a misa,

64
I«s pusieron .agua bendita y los sepultaron donde correspondían.
Después le volvió a hablar para darle las gracias porque ya iba a
descansar en paz. Jamás le volvió a hablar, así fue como le ocurrió a
mi abuelíto y fue real, muy real, porque otros tres primos y un tío le
ayudaron a sacar sus restos y a sepultarlos.
Esta fue la Leyenda de mi abuelíto del año 54.

Pihuamo. Jalisco.

65
La vieja Chichima
( César Alexis Chávez M.)

ucedió por las playas de Jalisco y Nayarit por los años 30's o
quizá años anteriores. En estas playas hasta la fecha existe un
pueblo llamado Ojuelas. .
Dice la leyenda que en esas playas dentro de una cueva vivía
una ancianita que le llamaban Chichima por tener las manos
grandotas, la cual se convirtió en una bruja mala que robaba a los
niños para comérselos.
Los papás siempre les recomendaban a sus hijos que no se
alejaran y menos que se acercaran a la cueva donde vivía la bruja,
pero los niños desobedientes se iban con mucha frecuencia a las
playas y desaparecían, y nunca los volvían a encontrar.

66
Hasta que cierto día, desapareció el hijo del cacique del pueblo,
nntonces ordenó que se buscara por todas partes, pero los peones no
nncontraron nada, ordenó entonces que lo buscaran en la cueva de
i,s bruja, pero cuando llegaron, ya la bruja se lo había comido. El
* ocique ordenó que la sacaran y la quemaran con leña verde y así fue
■ orno terminaron con la bruja Chichima; aun cuentan los del pueblo
que en las playas todavía se ve el fantasma de la malvada bruja.

Tecalitlán, Jalisco.

67
La serpiente
(Anabel Pizano Joaquín )

' I noreste de San Andrés Ixtlán, se encuentra un tanque de


agua, mejor conocido como el Salto. Hace muchos años existió en
dicho tanque una serpiente que a continuación les voy a narrar su
origen.
Cierta ocasión pasaron unos
leñadores por el lado de arriba del
Salto, y vieron sobre una piedra
muy grande que estaba al centro
del tanque una serpiente con alas y
patas, asoleándose sobre la piedra.
Los leñadores al verla se asustaron
W V (j, '
mucho y corrieron para el pueblo a
decirle a la gente lo que habían
visto. Al paso de los días la nte comprobó que sí era cierto que
existía la serpiente. Al no saber qué hacer le dijeron al señor cura,
entonces el cura los escuchó con atención y les dijo, que si era
verdad que tenía alas, había peligro para todos porque iba a llegar el
día en que la serpiente iba a volar, y al pasar volando sobre la gente
corría el riesgo de morir con tan sólo pasar la sombra. Pero les dijo
que había una solución... ¡Maldiciéndola!.
Entonces el cura reunió a los hombres del pueblo para decirles
que tenían que ir con él para hacer el conjuro.

68
Al siguiente día, el cura y los hombres fueron al Salto, por el lado
de arriba la maldijo echándole agua bendita, convírtiéndola en piedra,
así quedó para siempre, fundida.
Hoy en día sólo queda la leyenda, porque varios buzos la han
buscado en el fondo del tanque y solamente encuentran rocas.

San Andrés Ixtlán, Jalisco.

69
El panteón encantado
( María de Lourdes Flores Serrano )

na vez en un panteón había un tesoro encantado, todos los


días por la noche se levantaban llamaradas de fuego. Para
desencantarlo, tenía que ir una persona sola en un caballo negro a
las doce de la noche, y ya estando en el panteón, se le iba a subir
una mujer en ancas de su caballo y le iba a soplar al oído, no tenía
que voltear porque si volteaba no se desencantaba el tesoro.
Un señor intentó sacarlo, y ya estando adentro del panteón,
escuchó ruidos a sus espaldas y miró que volaban muchos
murciélagos encima de su cabeza y de pronto se apareció una señora
frente a él con el rostro tapado; al ponérsele enfrente se destapó la
cara. Era una mujer con la mitad del rostro desfigurado y los ojos
rojos, la mirada fija hacia él; el señor al verla se asustó mucho y salió i
corriendo del panteón, prometió nunca sacar más tesoros.

La Higuera, Jalisco.

70
La taconuda
( Ricardo Zúñiga Hernández)

" ace aproximadamente treinta años, empezó el rumor en la


colonia Floresta que por las noches de luna nueva aparecía una
señorita caminando de prisa, se empezaban a escuchar sus pisadas
desde el crucero que se encuentra a la entrada de la localidad y se
perdían en la alcantarilla. Sus pisadas eran algo especial, pues se
escuchaba como el caminar de las mujeres con zapatillas.
Quien escuchaba sus pisadas, sentía
que la carne se le ponía de gallina y al
mismo tiempo un frío intenso invadía todo
el cuerpo que impedía voltear a verla.
Los que lograban verla por cualquier
circunstancia, se ponían enfermos de fiebre
y con una mirada tenebrosa.
Se sabe que la señorita, tenía un
cuerpo digno de una modelo, pues siempre
iba vestida elegantemente, con sus clásicas zapatillas. El rostro
jamás ha sido descubierto por alguien, por eso se le apoda "La
Taconuda".
Se dice que a esa persona, en la era de los cristeros, la
asesinaron. Que ella tenía un pendiente que no ha resuelto, por eso
•ius pasos son apresurados, porque ella quiere terminar sus asuntos.
Normalmente se les aparece a los que no hacen nada, para que

71
I.
le ayuden a resolver sus cosas, pues ella supone que tendrán tiempc
suficiente para ayudarla.
Dicen que es por eso que la gente ya no se pone como antes a
sentarse a descansar por ese rumbo, por temor a escuchar sus pasos
y peor aún, encontrársela.

Tuxpan, Jalisco

72
La mujer del camichín
( Verónica Berenice Cárdenas Arias )

n la colonia Salvador Alcaráz, por la calle Ricardo Flores


Magón, hay un gran árbol que dicen es camichín, está cerca de mi
casa, aquí en Tecalitlán.
En este árbol, aseguran que a las doce de la noche se aparece
una joven muy hermosa; rubia, de ojos claros y brillantes, vestida de
blanco, con finas y elegantes ropas.
Platican que un muchacho joven que vivió en la colonia, un buon
día venía en su carro cuando el reloj marcaba las doce de la noche,
de repente, vio a esa mujer detrás del camichín y caminaba en
dirección de él, mientras éste venía a baja velocidad en el carro un
poco tomado y escuchando música. Al quedar en la misma dirección,
el joven le echó unos piropos y la invitó a subirse al carro, para esto,
ella estaba con la cabeza agachada y con el largo pelo se cubría la
cara. A la invitación insistente subió al carro sin decir palabra alguna,
dio marcha al carro y en ese momento el joven sintió un "vientecito"
frío, muy frío, se le enchinó la piel y empezó a sentir miedo; al
voltear a ver a aquella mujer vio que la cara la tenía peluda como un
animal.
El carro se detuvo, el motor se apagó y el joven salió corriendo
del carro hasta llegar a su casa que ya quedaba cerca, lleno de terror
narró en pausas lo súcedido a sus padres y hermanos, prometiendo
no volver a andar de noche y mucho menos emborrachándose.

73
Desde aquel día, todo mundo tiene miedo pasar a deshoras de la
noche frente al camichín, y han colocado imágenes de la virgen,
cristos y de vez en cuando prenden veladoras al pie del árbol y riegan
agua bendita para retirar a los malos espíritus.

Tecalitlán, Jalisco.

74
i
El barrio de Tercera Orden
( Fabiola Yunuén Chávez López )

ontó mi abuelito Alfonso López que aquí en este pueblo de


Tecalitlán, en una casa de la tercera orden se rezaba el rosario,
cuando de pronto se oyó un estruendo
que cimbró toda la casa con un fuerte
trueno ya que llovía fuertemente, era
un rayo que cayó en esa casona de
corredores grandes.
A la señora que guiaba el rosario,
por revisar una ventana le cayó el rayo.
Corrieron a prestarle ayuda pero ya era
demasiado tarde, ya había muerto la señora cuando iba a empezar el
tercer misterio, y desde esa fecha cada año se escucha... tercer
misterio... Lo anuncia, pero nadie se anima a seguir rezando el
rosario para terminarlo.
Cuenta la leyenda que hasta que termine ese rosario se dejarán
de oír los rezos que se escuchan con el eco.
La casa está en venta y por supuesto que nadie la quiere
comprar.

Tecalitlán. Jalisco.

75
El tesoro del cerro mocho
( María Guadalupe Trujillo Sandoval)

uenta la leyenda que hace muchos años en el Cerro Mocho,


había un muchacho que tenía un amigo que le decían Delgadillo.
Tenían entre 16 y 17 años, los dos eran muy amigos pero Delgadillo
era un bandido. Un día que tenía mucho dinero tuvo que cargarlo en
muchísimas muías. Entonces inició su camino y tenía que pasar un
río muy hondo en donde había muchas piedras grandes, aun así, las
muías y Delgadillo cruzaron el río. Las muías de tantas que eran,
empezaron a atorarse en las piedras y unas empezaron a soltarse e
irse. Luego el bandido se cayó, y cuentan que se murió de una
mordedura de serpiente, porque en ese lugar habitan muchas.
Un día el muchacho que no era bandido se acababa de acostar,
cuando escuchó que tocaban la puerta y salió a ver quién era; pero
grande fue su sorpresa cuando va viendo que era su amigo el difunto
Delgadillo, pero, como eran tan amigos no se asustó y le dijo:
—Pero tú ya estás muerto.
—Sí, estoy muerto, pero quiero platicar contigo —el otro le
contestó— si es que tú no tienes miedo, porque tengo algo para ti,
tengo que entregarte el tesoro que robé, para que lo repartas a los
pobres, para ti y tu mamá, porque sino, Dios no me aceptará con él,
¿te animas a ir conmigo o te digo donde está?
—Yo voy contigo no importa, ¿qué me puede pasar? —el
muchacho le dijo.

76
Empezaron a caminar, el difunto adelante y el muchacho atrás,
hasta que por fin llegaron al río y lo cruzaron.
Después que Delgadillo le mostró el lugar donde estaba el tesoro,
el muchacho le preguntó:
—¿Ahora que vamos a hacer?
—Yo te voy a llevar a tu casa —contestó el difunto—, al cabo ya
viste lo que va a ser tuyo. Ya me quité el compromiso que tenía,
ahora te toca a ti, tú sabes cuando van a venir a buscarlo tu mamá y
tú. Tienen que traer cuatro velas y acomodarlas en forma de cruz y
encenderlas al llegar. No se vayan a asustar, ahí me van a ver a mí
retorciéndome entre las piedras por los golpes y revoleándome entre
las serpientes lleno de sangre, ustedes no tengan miedo, me estaré
muriendo pero no será cierto, empújenme hacia afuera a un lado del
río, no vayan a creer que soy yo, será el diablo que está apoderado
del tesoro y al aventarme va a hacer un viento que hasta las velas se
van a querer apagar, pero no se apagarán, en ese mismo rato es
cuando el tesoro será de ustedes.
De allí se regresaron a su casa, pero antes de llegar le dijo:
—Bueno, hasta aquí te acompaño, de aquí ya no está lejos tu
casa, vete, nomás no vayas a voltear para atrás.
Cada quien empezó a caminar para donde iba cada uno y el
muchacho pensó; ¿Qué me puede pasar si volteo?, al cabo ya fui con
él hasta donde estaba el tesoro; el muchacho volteó y al voltear, vio
que era simplemente una silueta con una velita prendida en medio
del esqueleto y no le dio miedo. Luego notó también que aparte de
estar así, iba montado en su caballo, pero sintió lástima hacia él.
Llegó a su casa y se acostó. Al día siguiente cuando se levantó, su
mamá le habló:
—¿Por qué no te has levantado o es que estás desvelado?
Escuché que saliste por la noche.
El muchacho le contestó que sí había salido con su amigo

77
Delgadillo, porque vino a visitarlo, pero que se sentía un poco mal,
seguramente por la desvelada, y que por eso sentía fiebre.
— ¡Estás loco, tu amigo ya está muerto! —dijo.
—Sí, está muerto, pero vino a entregarme un tesoro.
—Si lo que dices es verdad, mañana nomás que te levantes
vamos—respondió su mamá.
El muchacho enfermó misteriosamente y ya estaba muy grave;
pasó un día, pasaron dos y tres días y mejor decidió decirle por
donde fueran y que su mamá buscara con quien ir. Le dijo que antes
de llegar estaba un río el cual deberían cruzar y al cruzarlo había
unas piedras grandes, que eran muchas y que, primero acomodara
las velas y las prendiera, que el tesoro estaba entre las piedras. En
cuanto le contó todo lo que tenía que hacer, falleció.
Dicen que se fueron los vecinos y la mamá a buscar el tesoro, y
buscaron levantando piedras y piedras y no encontraron nada,
porque entre más piedras levantaban, más piedras encontraban y las
piedras no tenían fin.
Cuenta la gente que después ese muchacho que había fallecido,
el hijo de la señora, andaba buscando muchachos como de su edad
para entregarles el tesoro, pero los muchachos que ya sabían la
leyenda les daba miedo y mejor no
iban, y dicen, que todavía se les
anda apareciendo a la gente.

Pihua mo, Jalisco.^j

78
La hija del bandido
( Daniel Huerta Reyes )

n esta región se cuentan muchas leyendas, una de ellas es la


hija del bandido conocida también como los subterráneos del nevado.
Cuenta la leyenda de un bandido llamado Vicente Colombo que
era el dolor de cabeza de esta región en aquellos tiempos del siglo
pasado. Se decía que era bandido, porque junto con su gente
asaltaban las carretas repletas de monedas de oro que venían de
Guadalajara hacia el puerto de Manzanillo. Este cargamento era
enviado como diezmo a España para los Reyes Católicos; pues
todavía en nuestro país se vivían rezagos de la conquista española,
que como consecuencia teníamos que pagar.
El botín de los asaltos se dice que los llevaba a unas cuevas que
tenían en las montañas del volcán y que él y sus hombres, conocían
muy bien. Este bandido les tenía como orden a sus hombres que
cuando se vieran perdidos o aniquilados dejaran sus bolsas de oro
I enterradas junto a una familia pobre; es por eso que mucha gente de
'•ste lugar se ha encontrado bastantes monedas de oro en algunas
excavaciones o construcciones de su propiedad.
* En realidad para la gente de esta región Vicente Colombo no fue
un bandido, sino un héroe que impedía que la riqueza de nuestro país
«.e fuera al extranjero, en lugar de que se quedara aquí para la gente
: pobre, pues desde esos tiempos la pobreza ya estaba presente,
j lodas esas riquezas que Vicente Colombo y su gente obtenían de sus

79
asaltos, las llevaban a las cuevas del volcán a través de unos túneles
o subterráneos cuyas entradas estaban en este pueblo, otras en las
afueras, y otras en los campos antes de llegar a las faldas del volcán
conocidas hoy como el Pedregal.
La leyenda cuenta que Vicente Colombo tenía una hija muy
hermosa llamada María quien vivía en esas cuevas. María era
cuidada por hombres de confianza de Colombo, pues estaba rodeada
de riquezas que su padre le llevaba: anillos, pulseras, torzales, etc.,
todo esto por supuesto, era de oro. .
María era soltera y supuestamente feliz, pues la consideraban
una joven bella y rica, y su futuro marido tenía que ser un hombre
que la mereciera y que compartiera los ideales que Colombo tenía,
pero la bella María nunca fue feliz, y jamás conoció marido alguno,
ella deseaba ser una muchacha como cualquier otra, pero su padre
no lo permitía, pues no la dejaba bajar a los pueblos, tener amigos o
tener novio. Ella se sentía prisionera, no podía disfrutar nada aun
teniendo tantas riquezas.

80
Nunca se atrapó a Vicente Cobmbo, ni a sus hombres, nunca se
supo que pasó con su hija María y jamás se ha sabido dónde están
esas cuevas del volcán, y menos se ha encontrado el gran tesoro que
61 tenía, a pesar de que muchos hombres han buscado esa riqueza,
unos dicen que los temblores han provocado derrumbes y tapado
esas cuevas, otros dicen que el tesoro de Colombo está encantado, la
verdad es que nadie sabe qué pasó con el gran tesoro del bandido de
esta región.

Ciudad Guzmán. Jalisco.

81

I
La india del candelera
(Antonio Velasco Martínez )

tientan que en el cerro de la Higuera, llamado "El Candelera",


siempre se aparece una indita. Se dice que era una revolucionaria
que murió asesinada por hacendados de la Higuera, a ella le dieron
una puñalada en el corazón. Ella juró venganza.
Un día, un señor llamado Chema, pasaba por ahí, vio a una indita
que amable le saludó.
—¡Buenos días!
—¡Buenos días! —le contestó igual el señor.
El señor le preguntó a la indita que dónde vivía.
—¡Vivo aquí arriba! —dijo la india.
—¿Me puede llevar?
—Si, pero con una condición, que cierre los ojos y se me suba a
la espalda.
—Sí, señora.
Cuando estaba arriba le preguntó que si ya casi llegaban, y ella
contestó que faltaba poco.
Llegaron y la india le dijo que se bajara y abriera los ojos.

82
Al volver de la sorpresa, el señor le preguntó:
—¿Esta casa de oro es tuya?
—Sí, pero no puede llevarse nada.
El señor agarró oro y se lo echó a la bolsa saliendo de ahí, llegó a
su casa y el oro se convirtió en cenizas. Al ver que era pura ceniza lo
tiró a una barranca.
Un día después pasó un arriero y encontró en la barranca mucho
oro en el lugar donde habían caído las cenizas.
El señor y la indita se siguieron viendo y se hicieron muy amigos.

La Higuera, Jalisco.

85
El águila
( María Dolores Vázquez Vargas )

lienta la leyenda local, que hace muchos años en lugar de la


típica población de Tuxpan existía una laguna.
Según eso, cuando los aztecas andaban en su peregrinación por
estas tierras, el águila se posó sobre un nopal en nuestra laguna.
Pero cuando a los indígenas nativos una sacerdotisa les avisó del
peligro de la leyenda que conocía de los Aztecas, de inmediato los
indígenas con sus ondas y piedras la corrieron, y fue así como los
Aztecas continuaron con su peregrinación hasta llegar a la ciudad de
México-Tenochtitlán.
En recordatorio de este acontecimiento, todavía en la actualidad
siguen poniendo en lo alto de los patoles unas figuras de carrizo y
papel de china representando al águila sobre un nopal y los indígenas
con sus ondas espantándola.

Tuxpan, Jalisco.

84
Santa Gertrudis
( Felipe de Jesús Ruíz Hernández )

s dice que hace mucho tiempo, llegó un joven buscando una


casa donde le dieran de comer, entonces llegó con dos viejecitas; una
de ellas se llamaba Gertrudis.
El joven se dirigió con ellas para pedirles de comer, pero le
contestaron que lo harían con mucho gusto si tuvieran algo que
darle, porque eran muy pobres y no tenían ni frijoles ni tortillas.
Entonces el joven les pidió que le dijeran en donde podría encontrar
quién le diera de comer y les pidió que mientras iba le guardaran una
caja de madera cerrada.
El joven se fue y nunca regresó por su caja. Después de un año,
las viejecitas fueron con el señor cura a decirle de la caja y a
preguntarle qué podría ser su contenido.
El señor cura la abrió y para sorpresa de las viejecitas salió una
figura de una santa y el padre les dijo que se trataba de Santa
Gertrudis.
La viejita dijo que tenía mucho tiempo pidiéndole a Dios que le
permitiera conocer la imagen de la santa que llevaba su nombre.
Entonces el padre le dijo: Da imagen es tuya, Dios vino a
dejártela personalmente.
Desde entonces, la viejita Gertrudis siempre visitaba a los
enfermos acompañada de la imagen y se dice que los curaba.

85
Había gente incrédula, no creía que la santa caminaba junto con
la viejecita a visitar a los enfermos. Ella decía que hasta se le mojaba
la bastilla del vestido cuando caminaba por el pasto húmedo y por el
rocío de la mañana.
Desde entonces la santa se quedó en Tecalitlán para ayudar a los
enfermos. Se le hizo una capilla en su honor, ahí se encuentra su
imagen original como de cuarenta centímetros aproximadamente, y
ahí sé venera.

Tecalitlán. Jalisco.

86
La niña y la virgen
( María Susana O. B.)

abía una vez una niña que iba a la escuela en un ranchita y


su mamá le preparaba el desayuno para que aprendiera mucho.
Un día su mamá fue a la escuela y el maestro le dijo:
—Su hija va muy bien.
Su mamá la felicitó y le dijo:
—¡Hija son puros dieces!
Una vez la niña se cansó y se sentó en una piedrita. Se le
apareció una virgen:
—¡Mamá virgen!, ¿cómo estás? —le dijo la niña.
—Bien hija.
La niña no iba a la escuela porque se quedaba con la virgen.
Pasaron dos meses y el maestro preguntó:
—¿Por qué no viene María a la escuela? ¿Alguien la ha visto?
—¡No! maestro —respondieron sus alumnos.
El maestro fue a la casa de María, y le preguntó a su mamá por
qué no iba María a la escuela.
—Siempre se la mando, ¿no llega a la escuela?
Su papá la espió y vio a la niña que peinaba a la virgen, por lo
que se preguntó: ¿Qué hace mi hija con la virgen?
El señor le dijo a su esposa que la virgen la ponía a estudiar y su
mamá dijo que quería verla. Su esposo la llevó donde estaba la niña
y la virgen.

87
Cuando era la una de la tarde llegaba la niña a su casa y sus
papas le preguntaban que por qué no iba a la escuela. Ella
contestaba que iba con su mamá virgen y allá con ella aprendía
muchas cosas.
Siempre cuando llegaba la niña; la virgen ya la está esperando
para jugar, cuando era la hora de comer, ya tenía la comida lista y
comían.
Ya la niña regresó a su casa y a la escuela porque su mamá
virgen tuvo que ir al cielo.

Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

88
La disco mortal
(Julio Fregoso Velasco)

abía una vez aquí en Tuxpan una disco en la calle Morelos, y


ahí todos los jóvenes iban a bailar y a divertirse.
Un día tocaron una canción llamada "la bala" y todos comenzaron
a bailar, menos una muchacha porque no encontraba pareja. Un
hombre de traje verde y cara oscura la invitó a bailar. Ese hombre
traía joyas, collares de oro, anillos dorados y con piedras brillantes.
Ya casi cuando se acababa la música, se apagaron las luces,
todos se asustaron demasiado y comenzaron a gritar fuertemente.
Cuando la luz llegó, el hombre del traje verde comenzó a quitarse
todas las joyas que traía puestas y se le empezó a poner la piel de
color rojo oscuro, comenzaron a salirle cuernos, cola, garras, una
pata de caballo y la otra de becerro, en su mano apareció un tridente
y todos empezaron a gritar; la muchacha con la que el diablo había
bailado se desmayó, y todos empezaron a salir de la disco.

89
Cerraron el lugar por causa déla aparición del demonio, pero
lo cierto es que la causa de la aparición era porque tocaron la canción
llamada "la bala".
Después de un tiempo se volvió a abrir y hubo después de esta
aparición, muchos casos parecidos, incluso, en esa disco ha muerto
mucha gente a causa de cosas extrañas que suceden ahí.

Tuxpan,'Jalisco.

90
La señora de la noche
( Christian Edgar Ceja P )

icen que en el trayecto de Tonila a Colima, no se sabe con


exactitud, pero había un señor que era conductor de autobús.
Recorría ese trayecto, subía personas, las bajaba, pero...
siempre recogía a una persona. Era una señora, a la que siempre
recogía por la noche. Pasaban los días, las noches, y esa persona
siempre estaba ahí.
El señor se extrañó que esa persona estuviera a la misma hora y
en el mismo lugar y se propuso a observarla bien de arriba abajo por
el retrovisor. Cuando llegó la hora, la señora ya estaba ahí, se fijó de
pies a cabeza, pero notó que en la parte de abajo en lugar de pies
tenía una pezuña y una pata de gallo. El señor se asustó mucho y
aceleró, después volvió a ver y ya no estaba.
El señor se enfermó, no quedó bien, se fue acabando poco a
poco hasta que murió.
La gente piensa que fue del susto.

Tecalitlán, Jalisco.

91
El borrego
( Araceli Elizabeth González Cuevas)

uentan que en un pueblo llamado San Marcos, Jalisco, existe


un cerro en el cual se encuentra una cruz de cemento, muy cerca de
ella, existe una cueva muy profunda que guarda un misterio que
nadie se ha atrevido a desencadenar.
Dicen que en esa cueva, por las noches en las que hay luna
llena, sale un borrego que tiene una pata de vaca, una de gallo y una
de chivo, la otra no la tiene.
Cuentan que sale brincando por todos los techos de las casas y
que si alguien sale a verlo se desaparece, pero sigue brincando y la
única forma de bendecir esa cueva es matando a un niño recién
nacido y que lo avienten en la cueva.

San Marcos, Jalisco.

92
El cerro encantado
( Alvaro Andrés Sánchez Bernardino )

uenta la historia que el cerro de Tamazula está encantado.


Hace muchos años venía un señor arriero con sus muías cargadas de
leña para vender en restaurantes y en casas, ya que en ese tiempo
no había estufas y la gente cocinaba con leña en sus fogones pues
era muy pobre y había pocos empleos.
Ese señor fue a cargar leña y cuando terminó de cargarla,
emprendió su regreso con las muías al pueblo, pero al venir bajarJo,
una muía se le desvió y las demás la siguieron, entrando a una cueva
que estaba al otro lado del cerro. El señor, cuando se dio cuenta ya
estaba dentro de la cueva y de pronto empezó a ver muchos árboles
de naranja; éstas eran enormes porque supuestamente eran de oro y
al señor le entró la tentación de cambiar su leña por las naranjas y
empezó a descargar leña y a cargar naranjas para ver si podía
venderlas en el pueblo. Cargó todas las que pudo, y se fue pensando
en que aún quedaban muchas.

93
Al ir saliendo de la cueva oyó una voz que le decía: ¡Todo o
nada! ¡Todo o nada!, pero el señor ignoró la voz y siguió su camino,
al llegar al pueblo muchas personas le dijeron que si les vendía leña,
pero el señor les contestó que ya no vendía leña, ahora vendé
naranjas gigantes. Cuando llegó a su casa y descargó las mués vio
que eran bolas de carbón y nunca regresó a la cueva.
Pasó el tiempo y al señor le entró curiosidad, así que decidió
regresar a la cueva, fue y encontró muchos tesoros y decidió
tomarlos, pero pensó que si los agarraba sucedería lo que é última
vez y mejor decidió irse, salió corriendo, pero sin darse cuenta se le
atoró una moneda en el huarache, se le cerraron las puertas y nunca
salió de la cueva.

Ciudad Guzmán. Jalisco.

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El tesoro de Montenegro
( Carmen del Rocío Ramos Mendoza )

n Platanar, municipio de Tuxpan, existe un barrio que le


llaman el "Mesón". Lleva este nombre porque aquí se construyó una
casa, que existe todavía, funcionó como casa de posada a sus
viajeros y sus acémilas, antes que hubiera transporte por ferrocarril.
Cuentan que a fines del siglo pasado, se hospedó en el "Mesón"
un general de apellido Montenegro junto con un pelotón de soldados;
quienes custodiaban un cargamento de oro y plata que constaba Je
cien cargas de muía y cada carga tenía un peso de cíen kilogramos
de dichos metales.
El destino de este tesoro era el puerto de Manzanillo, en donde el
general entregaría este cargamento a un capitán de barco, para que
a su vez fuera transportado más allá de los mares.
Luego de pernoctar el general, sus soldados y el dinero, salieron
rumbo hacia sus destinos. Pero después de pasar por el rancho de
Pialla y antes de bajar la barranca de Beltrán, los soldados se
amotinaron dándole muerte al general y apoderándose del dinero. Es
lógico que entre los once soldados del que consta un pelotón, no
podían cargar con tal cantidad de dinero, además ya los esperaban
en el pueblo de Tonila otros militares, y si no llegaban a la hora
convenida, saldrían a buscarlos.
Por lo tanto los amotinados pensaron en esconder su bulto y
huir. Así lo hicieron, escondiendo lo robado en las cuevas de la

95
barranca, en las cercas de piedra, en los huecos de los árboles y
enterrándolo, para después regresar por él, jamás regresaron.
Cuenta la leyenda que... los principales capitales de Platanar y
San Marcos, se han formado de este dinero encontrado por los que
ahora lo poseen.
No todo terminó ahí, otros de los militares asaltadores, arriaron
varias muías con su preciada carga hacia arriba de la barranca de
Beltrán, por el fondo de la misma. Nunca se volvió a saber ni de los
soldados, ni ladrones, ni del tesoro y según la leyenda, lo ocultaron
encantándolo.
Hay personas que han visto este dinero y por el año de 1928, el
caporal de la hacienda de San Marcos, lo encontró y quedó
asombrado. Sucedió que se perdieron unas reses de la hacienda y el
caporal salió a buscarlas el viernes santo por la mañana, pensó que
tal vez andarían por el fondo de la barranca y caminó barranca
arriba, vio una cueva de grandes dimensiones y penetró en ella,
dándose cuenta que no existía cueva alguna, sino una barranquilla,
pero la maleza de uno y otro paredón le daba la apariencia de
caverna; caminó por ella y llegó a un valle tan grande como Platanar,
pero al sonar las doce del día ese valle se transformó en un pueblo
de ferviente actividad, con mansiones antiguas, lujosas, con damas
encopetadas, caballeros de capa y espada y por sus calles circulaban
carruajes tirados por briosos corceles. Al fondo del pueblo había un
gran montón de oro y el que parecía ser el gobernante del pueblo, se
lo ofreció al caporal, éste se desmayó y vino a recuperar el
conocimiento hasta el sábado por la mañana, y se encontraba en las
inmediaciones de San Marcos.
Contó al administrador de la hacienda lo que había ocurrido y
éste último como era muy dado a las prácticas espiritistas, organizó
una tenida espiritista en uno de los salones de la finca hacendaría.
Todos los asistentes se instalaron alrededor de una mesa redonda,

96
teniendo al fondo, en la pared, un pizarrón y gises, para que al
invocar a los espíritus de los bandidos, éstos les dibujaran un plano
en donde se encuentra el dinero. Había además en la habitación, un
ropero, y en su interior una guitarra. Cuando dio principio la tenida y
se hicieron las invocaciones pertinentes, la guitarra comenzó a sonar
y en el pizarrón apareció la palabra: "SATANÁS". Alguien de los ahí
reunidos dijo: Si eres Satanás, has sonar de nuevo la guitarra.
No sólo la sonó, sino que tocó la marcha de Zacatecas, a lo cual
los asistentes huyeron despavoridos.
El tesoro aún no lo han encontrado, si usted va por él, invite.

Tuxoan. Jalisco.

97
El tesoro del volcán
( Rogelio Rosales de la Mora )

uentan que hace muchos años existió


por estos lugares un criollo que se casó con
una mexicana. De este matrimonio nació un
hijo, pero siempre vivieron escondidos por el I || H
miedo que tenían de morir en manos de los
españoles que conquistaron muestro país.
Según dicen, los padres del criollo eran
muy abusivos en lo referente al dinero, y en un viaje de España hada
nuestro país, unos de los marineros del barco gritó: ¡Nos hundimos,
nos hundirnos' Entonces el padre del criollo rápidamente escribió la
carta de la herencia en la cual dejaba todos sus bienes a su hijo, la
metió en una botella debidamente tapada y la arrojó al mar con la
esperanza de que algún día llegara a las manos de su hijo para que
pudiera cobrar lo que le pertenecía.
Pasaron los días, y la botella fue encontrada por una persona que
conocía al criollo y dónde se escondía, o sea, en una cueva de la
punta del volcán. Entonces el criollo obtuvo las pertenencias y joyas
de gran valor que le heredó su padre.
Como su miedo seguía, ante la posibilidad de morir en manos de
los españoles, escondió su tesoro en la cueva del volcán. Tiempo
después, bajó con su familia al pueblo de Tuxpan pensando que la
situación había cambiado, pero cual fue su sorpresa que los tomaron
presos y murieron encarcelados los tres.

98
Dicen que un viernes o sábado santo, los rayos del sol se
reflejarán en las joyas y monedas del tesoro del volcán, y el tesoro
podrá ser visto desde lejos. Hasta la fecha han subido al volcán
tratando de encontrar dicho tesoro, pero no ha sido localizado.

Tuxpan, Jalisco.

99
El ánima del camino
( Guadalupe Viviana Oceguera Ceja )

sta leyenda cuenta que en algunas ocasiones el ánima se


aparece a los que transitan por el camino a la Purísima, no permite el
paso a la gente, por eso tienen miedo transitar ese camino por las
noches.
Por ese motivo la gente decidió levantar una capilla a la Virgen
de Guadalupe, y aun así, todavía hay cosas que ven, sobre todo entre
los árboles, pues ven unos ojos feos muy relucientes.
Este fantasma según se dice se aparece desde el año del 35.

La Purísima, Jalisco.

100
El charro de la hacienda
( Carmín del Rosario Mejía Contreras )

a Hacienda de la Cofradía está ubicada en el municipio de


Gómez Farías. En sus orígenes, ésta fue mandada construir por los
españoles familiares de los Mendoza, y posteriormente pasó a manos
de la familia Palomar Mendoza.
Se dice que en esta familia existía un hombre llamado Juan que a
diario vestía de charro y montado en su caballo salía a recorrer sus
terrenos sembrados de trigo y vigilaba que los peones cumplieran con
sus labores del campo que de sol a sol trabajaban.
El charro día a día, sin faltar ni un solo día al año, asistía a estos
recorridos y la gente se acostumbró a verlo.
Cuando éste murió, la gente lo seguía viendo a diferentes horas.
Se cuenta que en la actualidad este charro se aparece en
diversos lugares, en ocasiones por la noche acompañando a la gente
que camina de Cerrillos a la
hacienda de la Cofradía y
durante el día lo han visto en
los potreros de la Voladora y
la Llave.

101
En muchas ocasiones se le ha visto en el rancho de Quiroz, ahora
propiedad de Lino Vargas. El charro se acerca a caballo y se detiene
frente a un tanque de agua por un momento, y de repente
desaparece.
Por este motivo, los rancheros que han cuidado este rancho, han
dejado el trabajo, se van y no quieren volver, porque creen que el
charro continuará visitándolos.

Cofradía del Rosario, Jalisco.

102
Barranca de la muía
( Bereníz Alejandra M. H. )

uentan que una vez en una barranca del Ejido de Gallardo,


asesinaron a un señor, y el cuerpo lo sepultaron en la arena.
Por la noche una muía quería parir, y de los dolores y
desesperación empezó a escarbar, por lo tanto pudo ver parte del
cuerpo y lo empezó a manotear.
Es por eso que a las doce de la noche en ese tramo, se apagan
los vehículos y se escucha que una cabra brama muy feo y que anda
arriba del capacete de una camioneta, también dicen que se escucha
ef quejido de un hombre y que una muía relincha.

Ejido de Gallardo, Jalisco.

103
Tamazula bajo el cerro
(Javier Alejandro Palomera Cárdenas )

amazula de Gordiano, Jalisco, está ubicada muy cerca de un


cerro, el cual tiene una cueva no profunda, en la que hay una grieta.
Cerca de la cueva hay una pequeñísima capilla a la Santa Cruz.
Existe una leyenda que los habitantes de esa dudad cuentan y dice
más o menos así.
Dicen que el tres de mayo de cada año (día de la Santa Cruz) se
abre la grieta durante una hora y las personas que logren pasar
podrán admirar una bella ciudad bajo el cerro, comentan que es "la
verdadera Tamazula".
En ese lugar circulan monedas de oro y el tiempo transcurre en
muy diferentes dimensiones, ya que mientras en la Tamazula bajo el
cerro, pasa tan sólo un día, en la actual Tamazula ya pasó un año.
Según la leyenda quienes no logran salir dentro de una hora
dominados por el encanto, se quedarán hasta que la grieta vuelva a
abrirse que será dentro de un día en ese lugar y un año en la actual
Tamazula.

104
Platican qué, a quienes les ha ocurrido esto, salen un año
después, y quieren mostrar las monedas de oro a su familia y demás
gente que conocen, pero al sacarlas de su bolso se dan cuenta de
que se han convertido en rueditas de hule.
Dicen también que algún día el cerro cubrirá a la actual Tamazula
y quedará al descubierto la bella y original Tamazula.
Dicen que es muy grande y según esto a la actual, se le conoce
allá como "Tamazulita".

Gudad Guzmán, Jalisco.

105
La cueva del diablo
( María Guadalupe Castrejón Barajas )

uchas personas de la ciudad de


Tuxpan, Jalisco y de todos sus poblados
cercanos se han aventurado a visitar la
llamada "Cueva del Diablo", todo a causa
de las leyendas que se cuentan desde
tiempos pasados acerca de esta cueva
que se encuentra en el cerro Cihuapilli en
un peñasco, por el lado norte de este cerro.
Cuenta la leyenda que la "Cueva del Diablo", a causa de su
terrible nombre ha atraído la atención de muchas personas quienes
platican, que mientras andaban paseando un grupo de jóvenes por
las faldas de este cerro, tuvieron la suerte o quizá la desgracia de
encontrar la cueva. Con temor pero a la vez curiosidad de ver qué es
lo que había dentro de la cueva, se animaron a entrar, pero de
pronto hubo una sorpresa para ellos que al estar caminando
lentamente por adentro de la cueva, salieron corriendo rápidamente
como pudieron debido a que les entró un gran temor al ver a un
"catrín" que andaba rondando dentro de la cueva, quien los asustó de
manera brusca dejándolos atónitos y ya no quisieron volver a entrar,
ya que a pesar de que era un "catrín" el que supuestamente los
asustó tenía un aspecto demoníaco. Esto ha sucedido hasta nuestros
días y ha seguido el temor de todo aquél que ha entrado a la cueva.

106
Algunas personas cuentan que en ese mismo lugar al costado del
camino, se encuentran unas caleras gigantescas que unas personas
que andaban por ahí quisieron ponerlas a funcionar; pero que al estar
tratando de arreglarlas, decían que constantemente el diablo
intervenía para descomponerles las herramientas con las cuales las
arreglaban, hasta que por fin estas personas se enfadaron y
abandonaron el lugar.
Vednos del lugar nos cuentan que al atardecer en cuanto se
oscurecía, en algunas ocasiones un hombre a caballo y en otras un
perro con ojos de fuego, los relacionaban con el mismo ludfer,
debido a que no era lógico que pudiera andar un caballo a tales horas
en el cerro. Dicen que este caballo o tal vez perro con ojos de fuego,
los hacía correr y después desaparecían de manera misteriosa.
Lo cierto es que lucifer busca la manera de asustar a los que se
atreven a visitar la "Cueva del Diablo".

Tuxpan, Jalisco.

107
La novia de blanco
( Mayra Griselda Cevalbs Núñez )

t-S e cuenta que hace varios años en tiempos de la revolución


mexicana, un teniente que era de otra región al pasar por un rancho
ubicado en el camino real del Paso de los Arrieros,
en el municipio de Tuxpan, conoció a una joven
muy bonita de la cual se enamoró. Se hicieron
novios y acepó casarse con él, quedando de verse
el domingo a las doce del día, pero como eran
tiempos de la revolución, él tuvo que irse a pelear
en bien de las causas revolucionarias en donde
fue muerto y no pudo acudir a la dta de su boda,
la novia estuvo esperando sentada junto a la
presa a su novio que nunca llegó.
Al pasar los años, la gente que pasa cerca de
la presa a caballo, siente que alguien se le sube en ancas y cuando
voltea y no ve nada, le da un escalofrío de miedo. Cuando la gente
va a pie, dicen que la ven sentada junto a la presa.
Hace apenas unos tres años encontraron los restos del teniente
por el rumbo de la presa y en donde fueron encontrados pusieron
una cruz.
Cada año se festeja a la cruz y la gente que acude a la fiesta,
siempre recuerdan la leyenda de la novia vestida de blanco.

Tuxpan, Jalisco.

108
El gato negro
( María del Carmen Martínez Solorio)

uentan algunas personas que por la Rumorosa, una


muchacha que vivía sola y con unos gatos de diferentes colores, una
noche mientras dormía, estaba un gato negro en su ventana
maullando muy fuerte queriéndose meter. La muchacha se despertó,
abrió la ventana y el gato negro se metió; entonces la muchacha se
volvió a dormir.
A la mañana siguiente se
fue a trabajar y cuando llegó a
su casa sólo le quedaba una
gatita siamés y el gato negro,
porque los demás mininos se
habían ido.
El gato negro se peleó con la gatita siamés y la joven fue por una
escoba para desapartarlos pero el gato negro ya había matado a la
gatita, lo sacó con la escoba pero se volvió a meter, le brincó al
cuello y la ahorcó, cuando ya la había matado se salió por la ventana.
Pocas horas después llegaron los demás gatos que habían
desaparecido maullando muy recio y por eso se enteraron los vecinos
de lo que sucedió y la llevaron a enterrar.

Tecalitlán. Jalisco.

109
Juan Vites
( María del Rosario Aguilar López )

es voy a contar la historia verídica de un personaje muy


famoso de Zapotlán el Grande, llamado Juan Vites.
Según cuenta la historia, Juan Vites era un hombre joven que
tenía mucho dinero y lo guardaba debajo de un colchón viejo, por lo
tanto lo cuidaba mucho. Un día alguien le robó el dinero, debido a
esto, enloqueció y comenzó a salir a las calles a vagar e iba de casa
en casa pidiendo algo: un taquito de frijoles, lagartijas o ratón, y
recogiendo todo lo que se encontraba a su paso como fierros,
alambres, plásticos, palos, sogas o cualquier cachivache.
Don José Montes le dio posada en su casa por la calle Colón, ahí
vivió treinta años.
Mi abuelita y sus hermanas lo aseaban, de
vez en cuando le cortaban el pelo y la barba.
Cuentan que era un hombre guapo de
bonitas facciones y ojos de color.
Finalmente murió en abril del setenta y uno
y sus restos se encuentran en el cementerio
municipal.
Algunas personas aseguran haberlo visto
vagar a deshoras de la noche por la calle Colón y
parece tan real que escuchan su caminar acompañado de los ruido*
que hacen sus cachivaches.

Ciudad Guzmán, Jalisco

110
La tarjea
(Edgar Arias)

tS odo comenzó cuando mi tío Godo y mi tía Angélica salieron de

San Francisco para el rancho Los Limones. Mi tío Godo iba montado
en un caballo, mi tía Angélica se fue a pie.
Cuando pasaron por el rancho * *
las Garzas donde está una tarjea .2 Sj? .
con un motor, eran las diez de la z
noche »**HHtu*MnH.**»*M*f*-'/
Mi tío escuchó un ruido y se '
bajó a ver qué sucedía, al no < V ~ ?q
encontrar nada se subió de nuevo ' "
y caminaron poquito.
De repente se les apareció una chiva negra montada en las ancas
del caballo y luego se desapareció. Mis tíos se asustaron mucho, y
cuando llegaron a su casa les platicaron a sus hijos.
Cuando mi tío se acuerda de lo ocurrido, le dan escalofríos y
durante los primeros días se asustaba mucho.
Desde que le pasó eso, ya no quiere pasar por ahí en la noche, ni
que sus hijos lo hagan, porque teme que les pase algo parecido.
Algunos vecinos del rancho han comentado también de esa chiva
negra, que anda rondando por aquí, por las Garzas.

Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

111
La cantina de la muerte
( Cruz Manuel Sánchez Cortés y Ernesto Fabián Montano )

cuenta que en Los Laureles, anteriormente había una


cantina, en ella estaba una mujer que se llamaba Teófila que era
dueña del lugar, tal parece que de ella estaban enamorados Felipe y
Enrique.
Un día Enrique estaba en la cantina muy tomado y llegó Felipe.
Se dio cuenta que Enrique también quería a la señora, y se enojó
tanto que hasta se agarraron a golpes. La señora al verlos le dijo a
Felipe que matara a Enrique, y éste, enfurecido lo siguió y en un
bolitario por el camino lo mató a puñaladas y huyó.
La familia de Enrique nunca recogió el cuerpo y el diablo se lo
llevó. Es por eso que dicen que ahí junto al bolitario se aparece un
perro que camina hada la alcantarilla y se desaparece, también que
se hace grande y chico.
Varias veces gente del lugar lo ha visto
y tratan de pasar lo menos posible en la
noche por ahí.

Los Laureles, Jalisco.

112
Podrás ver su pasado
( Noemí S. S.)

¿fC' abía una vez un niño llamado John. Él tenía doce años de
edad y tenía un amigo llamado Miguel que tenía la misma edad.
Vivían en un rancho llamado Las Canoas. Los dos eran muy buenos
amigos y estaban muy felices porque tenían a sus dos abuelos por
parte de su papá y de su mamá. Un año después, los dos abuelos de
John desgraciadamente tuvieron un accidente en un autobús y se
murieron. Para el papá de John fue muy pesado el haberlos perdido,
pero un día reaccionó que no valía la pena amargarse la vida

teniendo una familia que cuidar y apoyar. Se tranquilizó y siguió


adelante trabajando en un banco como empleado. John estudiaba en
la secundaria con su amigo Miguel, estaban en el mismo salón, así
fue como se conocieron.
Un día John y Miguel iban en sus bicicletas hacia sus casas. John
llegó a su casa y se puso a hacer su tarea, se bañó, comió, no salió a
la calle, decidió quedarse en casa a charlar con su mamá sobre la
escuela.

113
Más tarde llegó su papá preocupado, su esposa le ofreció de
cenar pero no quiso. John se fue a dormir.
La mamá de John habló con su esposo y le preguntó que por qué
estaba preocupado y le contestó que su jefe le iba a bajar el sueldo
porque alguien estaba robándole al banco y cuando dijo banco le dio
un ataque y su esposa gritó: 'John!, John! y éste bajó rápido y le
habló a una ambulancia, lo atendieron en un hospital pero a la media
hora murió.
Una semana después John iba caminando, y vio un letrero donde
decía que había una señora que leía el futuro, John entró y le leyó el
futuro, pero antes de que se fuera le entregó unos zapatos que John
se puso.
Entonces vio el pasado de su papá y es por eso que la gente dice
que si te pones una prenda de alguien muerto podras ver su pasado.

Tuxpan, Jalisco.

114
El charro del infierno
( Tañía Iveth Vargas Núñez )

ontaba mi abuelita que hace muchos años, en el rancho


donde ella vivía había cuatro músicos que no tenían trabajo. Un día
salieron a buscar trabajo y de tanto que caminaron se sentaron a
descansar debajo de una higuera, uno de ellos ya desesperado
comentó:
—¡Si el diablo se nos apareciera, con él nos iríamos a tocar!
De pronto se les apareció un charro vestido de negro montado
en un hermoso caballo y les dijo:
—¡Hola muchachos vengo por ustedes para que vayan a tocar a
mi casa!
Los cuatro muchachos se voltearon a ver unos con otros y con
aspecto alegre contestaron que si.
—Móntense en ancas —el charro les dijo.
—No vamos a caber todos —uno de los músicos le contestó.
Finalmente así lo hicieron, no se explicaron como pero en un
abrir y cerrar de ojos ya estaban en una casa elegantísima.
Empezaron a tocar a petición del charro la canción de "la rielera",
pero eso sí, sin tocar el violín; los músicos la tocaron una y otra vez.
De repente uno de ellos voltea hacia un lado y ve colgado un
vestido quemado de la parte de abajo y reconoce que es un vestido
que le había visto a su vecina, con asombro se pregunta: ¿Pero qué
hace este vestido aquí? No dijo nada y siguieron tocando música
para bailar; cuando de pronto, empezaron a brotar del suelo mujeres

115 I
bailando: traían aretes de alacranes, collares de coralillos y cinturones
de víboras, se asustaron muchísimo y del miedo el muchacho del
violín comenzó a tocar.
—¡Paren esa música, les dije que el violín no tocara! —el charro
enojado gritó.
—¡Estamos en el infierno! —entre ellos dijeron.
—Sigue tocando el violín porque hace cruz, esto es lo que no le
gusta a él —alguien de ellos gritó.
Muy asustados se dieron cuenta que el charro era el diablo. El
charro mandó traer un costal con monedas de oro para pagarles y
también les regaló unas piezas de pan con tal de que ya se fueran.
En un abrir y cerrar de ojos ya estaban otra vez en la Higuera.
Rápido abrieron el costal y cual fue su sorpresa cuando abrieron el
costal, sólo encontraron ruedas de cuero en lugar de monedas y
excremento de vacas en lugar de pan.
Asustados, regresaron a sus casas. A uno de ellos le dio fiebre y
por poco se muere.
Después el muchacho que vio el vestido fue y le platicó a su
vecina: ¡Ese vestido que tienes colgado
aquí, lo ti en el infierno!
La muchacha se asustó mucho. Se
arrepintió de lo mala que había sido con
su madre y al poco tiempo después de
la pena y el susto, murió.

El Fresnal, Jalisco.

116
La señora de la sabanilla
( Fabiola Alegría Chocoteco )

¿Z 1/ a sido tradición de los habitantes de Tuxpan visitar el cerrito


los días doce de diciembre para venerar a la Virgen de Guadalupe, y
así lo venían haciendo desde la evangelización del pueblo.
Hace unos años, el señor que se convirtiera en
dueño de estos terrenos, molesto porque la gente le
maltrataba sus ciruelos y le cortaba la fruta, decidió
prohibir el paso, puso unos mozos para que cuidaran
la entrada.
Una noche mientras estaba en su cuarto
descansando, vio entrar de pronto una mujer vestida
con sabanilla, él preguntó:
—¿Quién es usted? ¿Quién la dejó entrar?
—Soy la antigua dueña de estos terrenos —la
señora le respondió—, y le advierto que si no permite que la gente
pase a visitar a la virgen el próximo año, ni usted ni su familia vivirá
para verlo.
Dicho esto salió.
Después de pasada la impresión, el señor empezó a gritar
llamando a los mozos para que la buscaran. Dos de sus mozos
vieron a lo lejos una mujer de sabanilla que se alejaba por el potrero,
la siguieron, pero después de un trecho desapareció.

117
En bs días siguientes, Don Lupe Zuño dueño de los terrenos,
mandó investigar sobre la supuesta señora, pero cual fue su sorpresa
cuando le informaron que ya tenía tiempo de haber fallecido. Fue
tanta su impresión que éste enfermó y pocos días después
nuevamente se permitió el paso a la gente para visitar a la virgen,
todo gracias a la señora de la sabanilla.

Tuxpan, Jalisco.

118
La dama de blanco
( Zumara Noemí López Mejía )

uentan los vecinos que por la calle Degollado cerca de la


colonia Obrera, enfrente de mi casa, hay un guamúchil viejo. Ahí
ahorcaron a una muchacha hace muchos años en tiempos de la
revolución.
Cuando los obreros pasaban por ahí en la madrugada para ir al
ingenio La Purísima, a algunos se les aparecía la muchacha con un
vestido blanco; era delgada, con un cuerpo muy bonito. Unos al
verla se asustaban y corrían, otros al verla se sorprendían y la
observaban, ella empezaba a caminar hada al andador y al cruzar los
doscientos tres andadores se desaparecía.
Otras veces se les aparecía a la mujeres al pie del guamúchil; las
mujeres al verla se asustaban y algunas, mejor se regresaban a su
casa.

119
Quien la vio la última vez fue una muchacha hija de la dueña de
la casa donde vivió, cuando la vio se impresionó tanto que se
desmayó fuera de su casa.
Finalmente bendijeron el guamúchil para que no volviera a salir}
evitar así que siguiera asustando a la gente.

Tecalitlán, Jalisco

120
El puerto del mono
( Mayra Alejandra Sánchez Ortega )

or el camino de Tecalitlán a Ahuijulio, existen una serie de


puntos intermedios llamados Puerto del Aire, Puerto Hondo y Puerto
del Mono, que es del que les voy a hablar.
En este pueblo existía un mono que se vestía con ropa vieja.
Según la leyenda para donde apuntaban sus brazos había dinero
enterrado, fue tanta la gente enterada que el cuerpo del mono fue
visitado por el interés del dinero, según el ángulo en que las personas
veían al mono, es adonde se dirigían a excavar con resultados
negativos, escarbaban y escarbaban; mucha gente se enojaba
porque no encontraba nada. Entonces una de estas personas, muy
molesta, se dirigió al mono gritándole: ¡Mono mentiroso, no hay
nada de dinero para donde tus bracos apuntan! ¡Ve cómo tenemos
los cerros de po^osy po^os!
La persona decidió cortarle la cabeza con su machete y decía:
¡Mono mentiroso, no tienes dinero!, y le seguía dando machetazos
hasta que le cortó los brazos.
El señor estaba muy molesto y
enojado y le seguía gritando:
¿Dónde está el dinero mono
mentiroso?, y lo parte por la
mitad del cuerpo; fue ahí donde se encontraba el tesoro; rodaban y
rodaban monedas de oro, era tanta la cantidad que existía, que
rodaron hacia una barranca que la persona nunca alcanzó, y concluyó
diciendo:
‘‘Jamás volveré a creer en las leyendas, la mejor riqueza que uno
tiene es trabajarpor su cuenta”.

Tecalitlán, Jalisco.

122
Llegada de las sagradas imágenes
( Luis Ángel Vargas Flores )

icen que el señor San José y la virgen María llegaron


ápotlán en el año de 1747. Por la tradición se sabe que llegó a la
ófradía del Rosario un desconocido caminante arriando una muía
argada con dos cajones, quien pidió hospedaje en la posada,
escargó y se dio al descanso.
El viajero tal vez cogió en el camino alguna enfermedad que le
bligó a dejar encargados los cajones para ir en busca de alivio en
gún pueblo cercano. Pudo ir a Sayula o a esta ciudad con la
speranza de recuperar su salud; pero la misteriosa carga y la muía
jedaron abandonadas en la Cofradía, porque él jamás volvió,
asados los días nadie se presentó a recogerlos ni reclamarlos.
Trascurrieron muchos días. Los vecinos de Cofradía del Rosario
solvieron destapar los cajones.
Fue grande su sorpresa al levantar las tapas; adentro y bien
npacadas se veían las hermosas esculturas de madera del señor
n José y de la virgen María.
Luego se informó al párroco de Zapotlán lo del hallazgo, quien
ínto acudió para verlas, quedando admirado; se retiró aconsejando
jdentemente esperar que el arriero regresara. Después de la larga
?era y en vista de que nadie se presentó a reclamar y recoger la
steriosa carga, opinó que las imágenes fueran traídas a esta
dad.

123
Así fue como el señor cura y el pueblo cargaron en hombros a las
imágenes, en numerosa procesión las trasladaron al templo
parroquial, las colocaron en sus altares y los proclamaron patronos y
protectores de Zapotlán contra las amenazas del volcán y de toda
adversidad.

Qudad Guzmán, Jalisco.

124
José María
( Arianna Jocelyn Manzano Hernández )

icen que hace muchos años cuando Tuxpan era un pueblito


tan pequeño en donde todos se conocían, había un señor que se
llamaba José María, siempre iba hasta Huescalapa y traía a vender
cal, que las señoras usaban para poner a cocer el nixtamal; como sus

viajes los hacía en burro, tardaba bastante en regresar.


Cuentan que una vez regresó pronto, encontró su casa
quemándose y adentro estaba su esposa.
Hubo quien dijera que él creía que su esposa lo engañaba, por lo
que él mismo le prendió a su casa y otros dicen que eso no es
verdad.
En realidad nadie podrá saberlo, lo cierto es que cuando ya
grande recorría las calles, con paso cansado, medio ciego, con la
frente perlada de sudor y el color de la piel de un tono rojizo, lo que
le daba un aspecto tenebroso. Los niños le gritaban: ¡José María!
¿Quién te quemó la casa?, y él los perseguía por las calles
lanzándoles piedras y soltando mil maldiciones.

125
El tiempo siguió su curso y la modernidad trajo consigo las
tortillerías mecánicas por lo que fueron menos las personas que
torteaban en sus casas; lo cierto es que esa figura tan peculiar dejó
de verse en nuestro pueblo, algunos dijeron que murió, otros que
emigró a otro lugar cansado de ser la burla de todos, pero que juró
regresar para vengarse.
Hay quienes dicen... que por las noches oscuras cuando ni la
luna ni las estrellas se animan a asomarse, los coyotes aúllan y se ve
a lo lejos en las calles empedradas a un señor con paso cansado
guiando un burro cargando algo, que muchos aseguran que es cal,
pero nadie se ha atrevido a gritarle: ¡JoséMaría! ¿Quién te quemó
tu casa? Será que temen que en la madrugada amanezca su casa
en llamas.
Si tú alguna vez, por la noche, cuando ésta sea oscura y
tenebrosa, vez a lo lejos a un viejito vendiendo cal en un burro, te
atreverías a gritarle: ¡JoséMaría! ¿Quién te quemó tu casa?

Tuxpan, Jalisco.

126
La sierpe
( María de Lourdes Martínez Ortiz )

t/vi/ uchas personas en Tamazula aseguran haber visto y cuentan


historias sobre un ser llamado "sierpe".
Dicen que es un cambio que tienen las serpientes al llegar a los
veinticinco años, a esta edad las serpientes salen a que las maten, y
cuentan que les salen dos o más cabezas, plumas y alas; se meten a
cuevas, pero no logran vivir mucho tiempo pues una cabeza quiere ir
a un lado y la otra a otro, muy pocas veces logran salir a alimentarse
con ganado.
Una vez en Tamazula apareció una sierpe arriba de una piedra
pero le cayó un rayo, algunas personas piensan que es porque las
serpientes son un animal maldecido desde los principios de la
historia.
Dicen también que son transportadas en una tromba (remolino
de agua y arena) a otro lugar para que se alimenten, incluso dicen
que son transportadas
por el diablo.

127
Las trombas son muy peligrosas, pues aparte de tumbar casas y
causar desastres dejan pestes por donde pasan.
A las trombas las destruyen las mujeres embarazadas, los
sacerdotes o los niños de brazos, pues son los que están en grada de
Dios y lo hacen persignándolas con un cuchillo.
Aseguran que mucha gente no ha logrado ver a estas raras y
míticas sierpes, pues mueren muy rápido por uno u otro motivo.

Tecalitlán, Jalisco.
í

128
El cerro de las ollas y las conchas
( EdgarIván Magaña G.)

Cz currió hace tiempo cerca de Puerto Blanco.


Se dice que existe un volcán de aire y un cerro llamado "Las
Conchas", y se dice también que en ese lugar hay conchitas de mar.
Cuentan que hace tiempo las personas iban a escarbar para ver
si encontraban algo, ya que ese cerro tenía tesoros.
Una vez fue un señor llamado Timoteo dispuesto a traerse todo
el dinero, se puso a escarbar y a escarbar hasta que por fin descubrió
algo, pero sólo eran conchitas de mar. Don Timoteo estaba
desilusionado y se dispuso a dejar su sombrero en la punta del cerro,
cuando de pronto, vio que su sombrero se elevó a unos veinte
metros de altura, muchos creían que era el diablo el que provocó ese
acontecimiento.
Un día fue Juan apodado "el valiente", quiso sacar el tesoro y
solamente encontró conchitas, y muchos vientos. Juan gritó sin
miedo: ¡Si estás ahí diablito, sal en este momento! ■
De pronto encontró el tesoro en el lugar donde nacía el viento.
Él, comentó que el mejor tesoro era haber descubierto ese volcán
de aire en el cerro de las ollas.
Es por eso que dicen que ese volcán guarda un tesoro, y cuando
se enoja avienta puro aire que hace volar a las personas.

0 Puert0 Blanco'Jalisco-

129
La barranca del agua
_ ( Lizbeth Ruiz García )

¿7 o vivo en un rancho muy bonito, que se encuentra cerca de


dos volcanes, el de fuego y el Nevado de Colima, desde aquí
podemos ver como el volcán de fuego hecha fumarolas, a veces muy
altas y otras muy pequeñas, a algunas personas les da miedo pero a
mí ya no, porque he aprendido a vivir con él, mi rancho se llama el
Ejido de Atenquique y aquí la gente platica muchas cosas de un lugar
que se llama La Barranca del Agua. Este lugar está como a un
kilómetro y medio de aquí del rancho, pero para llegar no está fácil,
ya que tiene uno que pasar por un lugar que quien sabe desde
cuando le llaman el Espinazo del Diablo que ya me imagino como
estará para tener ese nombre que da miedo, después brinca uno a la
loma que se llama la Tasajera y enseguida llega uno a La Barranca
del Agua.
Ahí en ese lugar es donde sucedió la leyenda que les voy a
platicar: Los señores que vivieron esta historia son Guillermo, Lorenzo
y Jesús que es mi papá, los tres fueron a ese lugar con la intención
de cortar camotes del cerro y ahí se quedaron a dormir debido a que
los agarró la noche, ya estando oscuro completamente empezaron a
oír los sonidos de unos tambores, y también que repicaban unas
campanas. Cuentan ellos que se quedaron desconcertados ya que es
un lugar muy solo, debido a eso no entendieron de donde venían
esos ruidos, al mismo tiempo comentaron entre ellos que tal vez
pudo haber sido verdad lo que se decía, que aquí en ese lugar
también se le llamaba el "Cerro de la Capilla".

150
T
Al día siguiente, cuando habían terminado de sacar camotes, ya
anocheciendo decidieron regresar al rancho por ese camino difícil,
empezaron a oír voces y ruidos de guajolotes y gallos, al mismo
tiempo que se veían luces. Guillermo dijo que era el poblado,
Lorenzo dijo que era mucha luz para ser el rancho, que eso era
imposible, mi papá comentó que podría ser Ciudad Guzmán. Pues
quien sabe donde sería, la verdad es que con tanto ruido y tanta luz
sintieron mucho miedo, al mismo tiempo empezaron a caminar más
rápido ya que se cree que ese es un lugar encantado, de tal manera
que al seguir caminando se encontraron también con una cueva muy
iluminada donde se cree que hay mucho dinero enterrado que los
antiguos pusieron ahí, y así, al intentar seguir caminando, escucharon
una voz que les dijo que se llevaran todo el dinero o que no se
llevaran nada, esa voz se fue acercando poco a poco, y mi papá y las
dos personas con las que iba empezaron a sentir muchos escalofríos
y mucho miedo, empezaron a querer darse cuenta de dónde venía
esa voz que cada vez era más fuerte, cuando menos se lo esperaron,
la voz ya estaba detrás de ellos y al voltear se dieron cuenta que era
un viejito de barba blanca que dizque estaba volando, y al verlo les
dijo: Aquí hay mucho dinero en oro, es de ustedes si se lo quieren
llevar, pero si se lo llevan, es con una condición (en ese momento se
sentó en una silla de oro), van a morirjóvenesy van a sufrir al iguai
que yo, y me van a cuidar por toda su vida, yjamás, pero jamás van
a volver a ver a su familia, ustedes deciden.
En ese momento se fueron muy espantados al ver que el viejito
se desaparecía, pero antes Guillermo agarró una moneda de las que
tenía el viejito, y cuando metió la mano en la bolsa y quiso sacarla
para enseñárselas, la moneda se había convertido en ceniza, por lo
que al ver esto se asustó. En ese cerro y cerca de la cueva estaba

131
una piedra que tenía pintadas dos equis; estas equis también se
encuentran en otra piedra en un lugar llamado la Chayotillera, ahí
también se dice que asustan y se aparecen dos leones que cuidan la
entrada de otra capilla.
Después de haber vivido esos momentos con mucho miedo se
dieron cuenta que estaban ya muy cerca del poblado Ejido de
Atenquique, y se apuraron a llegar para platicarles a sus familias lo
que había sucedido.

Elido de Atenauiaue. Jalisco.

132
El alma sin descanso
( Celia Valencia Vázquez )

ace muchos años en la época de mi bisabuelo, que en Santa


María del Oro, Jalisco, había una niña que se llamaba Elisa y que
cuando iba a meter los animales al corral a la media noche,
escuchaba muchas voces.
Ya que metió los animales se fue corriendo a su casa porque se
asustó mucho.
Al día siguiente fue a quedarse a dormir con su abuelita, iba por
el camino y empezó a escuchar las voces otra vez, iba corriendo y vio
a una persona debajo de un árbol, pero después de un segundo ya
no estaba.
Elisa vio a esa persona morada, muy morada. Cuando llegó a la
casa de su abuelita y le preguntó que si había escuchado voces o
había visto a una persona demasiado morada, su abuelita le dijo:
—¿Te la encontraste?
—Creo que sí —dijo Elisa.
—Nunca te pongas en su camino.
—¿Por qué? —preguntó Elisa.
—Porque su alma no puede descansar —contestó la abuelita—.
Mira, te voy a contar una leyenda pero no te vayas asustar Elisa...
Todo comenzó, desde que esa señora era niña le encantaba ir al río,
era su consuelo, pero una vez se enojó mucho con su papá, era de
noche, y se fue al río, pero accidentalmente cayó de tal manera que
el agua la arrastró y cayó en una cascada y ahí murió ahogada. La

133
gente la buscó por todas partes pero nunca la encontraron, nadie
pensó en ir a buscarla al río, todos buscaban en tierra.
—¿Nunca encontraron su cuerpo?
—No, y por eso no descansa —contestó la abuelita.
Al día siguiente, Elisa se armó de valor y fue al río, se metió
hasta las cascadas y ahí estaba el cuerpo lleno de lama. Elisa avisó y
enterraron el cuerpo en el cementerio.
La niña seguía escuchando las voces, muchas voces y cuando se
fue al bosque, se paró frente a un árbol y dijo:
—¿Quién está aquí?
— ¡Yo! —se escuchó una voz—, muchas gracias por darme
sepultura.

Tecalitlán, Jalisco.

154
El niño y el perro
( Mayra Yamel Macías Meza )

uenta el señor Salvador Macías, originario de Tecalitlán,


Jalisco, que el 28 de abril de 1935, en esa comunidad, un niño iba
caminando por una calle y le salió un perro poniendo las manos en la
banqueta y las patas debajo de la banqueta, cuando el niño lo vio
era chiquito, cuando el niño iba caminando más y más adelante,
volteó hacia atrás a ver al perro y se dio cuenta que éste iba
creciendo cada vez más, a tal grado que rebasó la altura de las
casas. Al niño le iba quemando el cuadril con el "bilumbre" de sus
ojos, llegó un momento en que no pudo seguir caminando porque le
tapó el paso el perro, y el niño se regresó y ya no supo del perro.
Entonces se acostó a dormir.

D>4>\0

135
Al día siguiente, en la mañana se levantó con fiebre, hasta soñó
que el perro lo había tumbado en el lugar en el que se devolvió y le
estaba quemando con los ojos el cuadril. Cuando se repuso de la
temperatura, lo sobaron y se le quitó el susto. Al otro día volvió a
pasar por la calle donde se había encontrado al perro y cual va
siendo su sorpresa que estaba otra vez ahí. Él corrió para la esquina
y volteó hacia donde estaba el animal y vio que se estaba
transformando en el diablo, el niño corrió y les dijo a sus papás.
Ellos le dijeron a un sacerdote y éste fue al lugar donde se
aparecía este animal, le echó agua bendita y ya nunca volvió a salir.

Tecalitlán, Jalisco.

136
El apalcuate negro
( Carlos Héctor Valencia Villanueva )

abía una vez una pareja que vivía en un rancho de Jilotlán,


el señor y la señora.
El señor Alfredo trabaja en el campo y la señora Sara le llevaba
de comer.
En el camino por donde ella pasaba siempre escuchaba que
alguien le chiflaba, se asustaba y se iba corriendo. Siempre que
pasaba por ese lugar era lo mismo, hasta que un día se atrevió a
decirle a su esposo que al pasar alguien le chiflaba, creía que tal vez
sería alguna persona. Don Alfredo se enojó, pero después reflexionó
y había que averiguar. Entonces le dijo a Sara: Mañana cuando
pases por ahí te detienes, yo voy a estar cerca para ver de qué se trata.
Así lo hicieron al siguiente día; pero el señor Alfredo se distrajo y
cuando acordó ya no miró a su esposa y fue a ver que pasaba. Cual
fue su sorpresa que al llegar al lugar miró un apalcuate de quince
metros que la tenía envuelta; con su gran machete le mochó la
cabeza para que la soltara, pero ya era demasiado tarde y no tuvo
nada que hacer. Sólo llorar.

Jilotlán de los Dolores. Jalisco.

137
El jinete sin cabeza
( Eduwiges Sánchez Cervantes )

na leyenda muy conocida por la mayoría de los


Tuxpanenses, es el jinete sin cabeza. Se cuenta que por las calles de
Madero y Ferrocarril, se aparece un caballo con una carreta y en
ésta, un jinete que no tiene cabeza, son bastantes las personas que
cuentan esta historia y comentan los diferentes sonidos que realiza.
Se dice que el caballo relincha y la carreta produce un ruido que da
escalofrío, el jinete tiene un aspecto horroroso e indiscutiblemente
espantoso. La mayoría de las personas a quienes les es contada esta
historia, demuestran un miedo que sacude su cuerpo de manera

espasmódica y sienten que al verlo, el maligno intenta arrebatarles el


más preciado don que Dios dejó a nuestro resguardo: nuestra alma.
Al mismo tiempo, el carretero infernal de certero guadañazo,
corta la cabeza de todo aquél que se cruza en su camino, ya que con
esta acción busca desesperadamente la cabeza que alguna vez

158
estuviera sobre sus hombros y que en una fiesta de demonios
espeluznante, ofrecieran para venerar al señor de los infiernos, de
una manera mecánica cortaron de un tajo satisfaciendo así su
necesidad de venganza.
Son muchas las acciones que éste realiza; como el hecho de
atemorizar a todo aquél que se cruza en su camino.
Se comenta por las personas ancianas que los ruidos que éste ha
realizado hasta hoy, no se comparan en nada con b que se vivió en
aquellos tiempos, ya que de alguna manera todo esto se ha venido
calmando.
Son muchas las anécdotas que se han contado hasta hoy, es por
esto que se debe tener cuidado al transitar de madrugada por este
pueblo.

Tuxoan. Jalisco.

139
Los ojos de las brujas
( Héctor Naun Soto Larios )

ace muchos años un muchacho quería casarse con una


muchacha muy bonita, se casaron y su esposa no quería comer,
decía que quería de la comida que preparaba su mamá y como el
esposo no la complacía la dejó ir un día con su mamá y el siguiente
también, al tercer día se fue el muchacho sin que ella lo supiera y se
metió debajo de la mesa para ver que preparaban de comer la mamá
y la hija. Vio que se quitaban sus ojos y se ponían unos verdes que
las convertían en guajolotes que volaban a la azotea. Los otros ojos
los metieron en una cajita. Él los sacó y se subió a la azotea para ver
adonde iban, se escondió entre las tejas de la casa y vio que
chupaban sangre.
Cuando regresaron se quitaron los ojos verdes pero no
encontraron los otros y se quedaron ciegas. Al poco rato cuando se
fueron a dormir, el muchacho puso los ojos en la cajita y sacó los
verdes para que ya no fueran a chupar sangre. Cuando las brujas
iban por los ojos verdes se encontraron otros negros y se los
pusieron, dijeron que ya no podrían ir a comer sin los otros ojos, el
muchacho escuchó eso y decidió quedarse con ellos porque según
eso, los ojos hacían magia. Los dejó escondidos de tal manera que
no los encontraran.
Escuchó una noticia que mucha gente se había muerto y que las
habían matado dos brujas; entonces pensó que más valía acabar con
ellas dos que cien o doscientas después.

140
Las brujas se dieron cuenta y fueron a matarlo pero como el
muchacho traía la magia no lo pudieron agarrar y estuvieron
corriendo tras él por tres años hasta que las brujas murieron de
hambre. El muchacho no murió porque se les escondía por horas y
era cuando aprovechaba para comer. Cuando las brujas murieron la
gente gritó de alegría, descansaron en paz y quemaron los ojos
verdes, evitando que otras brujas se apoderaran de ellos.

Tecalitlán, Jalisco.

141
El encanto de la cueva del volcancillo
( María Socorro Solano Campos )

uentan que hace unos años Pedro, Fernando y Beto


cazaban. Un venado entró en la cueva, entonces Pedro se quedó a la
entrada y Beto al pie de la montaña. Fernando entró a las cueva
pero no estaba el venado y Pedro oía que decían: Lzz troncho, la
troncho, la troncho, pero Pedro no sabía que era tronchar y le
contestó que si la tronchara. Entonces se cortó la soga que le habían
puesto a Fernando para que se pudiera subir, resbaló / cayó en un
volcán de oro y joyas; tomó todo el oro que le cupo en las bolsas del
pantalón y la camisa y quiso salir de la cueva pero ya no lo pudo
hacer, volteó y vio una luz brillante, fue a ver de que se trataba y vio
que era la salida pero era tan alta que no podía brincar, en ese
momento vio a una víbora con siete cabezas. Fernando espantado
corrió pero la víbora lo perseguía, entonces Fernando dejó todas la
monedas y joyas que traía, él no
se daba cuenta que todavía le
quedaba una moneda y la víbora
se lo quería comer por eso,
entonces él, muy asustado revisó
en todas las bolsas del pantalón
y ahí traía la moneda, la tiró y
desapareció del miedo.

142
Le habló a Beto y a Pedro, pero sólo fue Pedro; Beto se quedó en
la entrada. Cuando Pedro vio el montón de oro lo agarró y Fernando
le dijo que lo soltara porque estaba encantado.
Entonces salieron de la cueva sin venado, ni dinero y se fueron a
su casa muy tristes y asustados.
La cueva aún sigue hoy en día sin desencantarse, dicen que si la
desencantan, el dinero que hay puede mantener a todo el pueblo sin
que trabajen en un año.

Tecalitlán, Jalisco.

145
El cerro viejo
( José Gabriel Gallegos Beltrán )

uentan los ancianos de San Gabriel y Jiquilpan, que cerca de


estos municipios se encuentra un cerro llamado "Cerro Viejo", es
grandísimo, se encuentra una cascada muy bonita y es muy difícil de
llegar ahí.
Había un hombre que tenía la tentación de lo que contaban los
ancianos y se propuso a subir hasta el cerro y lo logró.
Era un sábado de gloria cuando inició su gran aventura, cuando
llegó al cerro cerca de la cascada, se dio cuenta que a la mitad de la
cascada se encontraba una entrada en la que se veía una hermosa
vegetación, entonces entró y la cascada se cerró y se quedó adentro.

144
Empezó a darse cuenta que todo ahí era un paraíso, había
árboles frutales de toda clase, fieras salvajes, flores y pájaros
hermosos; estuvo ahí, comió y bebió de todo lo que había, convivió
con la fieras. Se durmió y al despertar se dio cuenta que la cascada
se había vuelto a abrir, entonces salió, pero se dio cuenta que su
barba estaba muy larga. Instantes más tarde inició el camino de
regreso a su casa.
Al llegar al pueblo toda la gente se preguntó donde había estado
tanto tiempo, pero él sólo había estado un día perdido, aunque las
personas le decían que había tardado un año en regresar, y así, sin
quererlo comprobó lo que los ancianos cohtaban del encanto dei
"Cerro Viejo".

San Gabriel. Jalisco.

145
El mercado
( Laura Janeth Flores Damián )

or el antiguo camino a Zapotlán el Grande, se encuentran


dos montículos o pequeños cerros.
Uno tiene una leyenda que cuenta que el viernes santo desde la
mañana hasta mediodía, se abren las puertas para entrar a un lugar
donde mucha gente compra mercancía en un mercado muy grande.
En el interior, los comerciantes están encadenados, lo que indica
que vendieron su alma al diablo y por eso no podrán ser libres jamás.

Tuxoan, Jalisco.

146
ES bulto del aeropuerto
( Carlos Alberto Martínez Baltazar)

jcedió un treinta y uno de diciembre dei año 1943. Era un


campesino esperando el nuevo año, según sus creencias a través del
cual podía deducir si el año venía seco o nutrido de agua. Olvidaba
decir que aquel hombre estaba cuidando un montón de maíz de
varias parcelas, y alguien le dijo que al pie del árbol viejo en el que
se encontraba, había muerto una persona. Se creía que del alma del
muerto se había apoderado lo maligno.
Eran cerca de las once de la noche, cuando oyó que de aquel
árbol surgían unos macabros quejidos que inquietaban a cualquiera.
Entonces apoderándose el temor de aquel hombre pensó en
regresarse a casa, pero al pensar que había que pasar tres barrancas
profundas dijo: Si aquí no me ha pasado nada es posible que allá me
caigay me muera.
Olvidándose del nuevo año se armó de valor y fue a ver. Tomó
dos grandes piedras y exclamó: ¡Felig o desgraciado! Si eres de este
mundo habíame, le dice al bulto negro, al mismo tiempo que le
lanzaba las dos piedras. Al hacer impacto las dos rocas en el bulto,

147
éste salta cuando ya el campesino había huido asustado, al voltear se
dio cuenta que no lo seguía el bulto. Regresó a ver de qué se
trataba, pero ya había desaparecido y no supo que fue aquel
misterioso bulto.

Tuxpan. Jalisco.

148
El templo encantado
( Sonia Yadira Bernabé Gutiérrez )

n día en tiempo de cuaresma dos hermanas y un hermano.


Una de las hermanas fue al cerro a cortar nopales en un viernes
santo y cuando ya tenía la cubeta llena, oyó unas campanadas que
procedían de un templo y se dio cuenta de que había mucha gente
adentro y pensó en meterse para oír la misa.
En el momento en que iban a dar la bendición, se arrimó un
señor y le preguntó que si ella pertenecía a ese templo, y si no, que
mejor se saliera a recibir la bendición afuera porque ese templo
estaba encantado, así mismo, toda la gente que ahí había, si no se
salía igual que todos quedaría encantada en el interior del templo,
desapareciendo a la vista de la gente como por arte de magia.

149
La muchacha, inmediatamente al oír estas palabras salió
corriendo como liebre asustada. Ya estando a cierta distancia del
hermoso templo encantado, escuchó la bendición; enseguida el
templo poco a poco fue desapareciendo hasta quedar en la nada.
Ella, una vez pasado el susto, cogió su cubeta con nopales y se
fue corriendo hasta su casa; le contó lo sucedido a su hermana y
juntas fueron a comentárselo al sacerdote del pueblo.

Tecalitlán, Jalisco.

150
La cueva de la barranca del zinc
( Liliana Raquel Meza Bautista )

ace muchos años, se descubrió una cueva donde se ve a un


apache indio con un arco y una flecha en su mano cuidando un
fabuloso tesoro.
Dicen los que han logrado ver este tesoro, que hay mucho oro,
mucha plata, y cinco mesas de marfil.
Según la leyenda, esa cueva se abre sólo una vez al año, el día
sábado de la semana santa.
Las personas que han logrado entrar en esa cueva, y observar
tan inmensa fortuna, por no ir preparados sólo toman un poco, y al
querer salir de la cueva con un poco del tesoro, ven en la puerta de
la cueva al apache con su arco apuntando al visitante y se escucha
una voz que dice que se lleven todo o nada. Las personas mejor
deciden dejar el poco tesoro que pudieron tomar, y salir de la cueva
corriendo asustados salvando con esto su vida.
Se van con el recuerdo de que pudieron ser ricos, desilusionados,
y sin dejar ninguna señal. Después regresan para localizar el lugar
pero ya no lo encuentran, quizá éste es el secreto más interesante
que tiene la cueva y su gran tesoro.

Tuxpan, Jalisco.

151
El hombre que fue hasta el infierno
( Lourdes Maribel Vázquez Vázquez )

ace tiempo vivía un hombre que no tenía trabajo, ya muy


desesperado un día dijo: He de encontrar trabajo aunque sea en el
infierno.
Cuando salió de su casa, se encontró en el camino con un
hombre que le ofreció trabajo y se fueron juntos.
El primer empleo que le dieron fue el de separar por colores unos
montones de maíz enormes; maíz blanco, maíz rojo, maíz negro,
maíz amarillo; entonces las hormigas llegaron a ayudarlo.

Luego, el patrón le dijo que amansara unos caballos, y esta vez,


unos leones le ayudaron.
Por fin, le ordenaron que fuera a traer leña para atizar la lumbre
y secar unas jicaras muy grandes que el señor tenía sobre el fuego.
Todos los días el hombre iba a traer leña y encendía el fuego.

152

I
Un día, una jicara le habló y le dijo: Nosotros no somos
verdaderas jicaras, sino almas. Este es el infiernoy nosotros estamos
aquí porque enterramos dinero antes de morir. Cuando te vayas de
aquí, no pidas tu pago en dinero, di que te regalen unajicara.
El hombre acabó su trabajo en el infierno y le pidió a su patrón
una jicara seca en pago de lo que había hecho. Se la dieron, y esa
jicara seca le dijo donde había enterrado su dinero.
Así, el hombre fue muy rico, y el alma aquella quedó libre.

La Purísima, Jalisco.

155
El descubrimiento del fuego
( Carlos Omar Valencia )

ace mucho tiempo la gente no conocía el fuego. No


cocinaban ni forjaban el hierro, ni cosían cacharros de arcilla y tenían
que comer carne cruda.
Una vez un cazador se había alejado mucho de su casa
persiguiendo un hermoso pájaro de brillantes colores; pero como lo
perdió de vista, se estaba preguntando si regresaba con las manos
vacías o seguía buscando, entonces vio algo que nunca había mirado:
una nube delgada se elevaba en el aire en línea recta; preguntándose
que podría ser, el cazador se acercó a lo que ahora sabemos es una
columna de humo. Tardó mucho más de lo que pensó, pues una
nube de humo puede notarse a mucha distancia. Se hizo de noche y
el cazador dejó de ver el humo, pero cuando estaba a punto de
regresar notó una luz en el horizonte.
Recordemos que sin fuego no se pueden ver luces de noche,
pues, ¿con qué se iban a encender las lámparas o las velas?
El hombre nunca había visto más luces que las de las estrellas, y
las estrellas no pueden estar por debajo del horizonte. De modo que
se encaminó hada este nuevo fenómeno para descubrir qué lo
ocasionaba. Al acercarse vio que la luz era un brillo variable como el
de una estrella, pero a diferencia de la estrella tenía lenguas que le
salían y que desprendían humo. Al acercarse le pareció tan móvil y
caliente que el cazador pensó debía tratarse de un espíritu poderoso.

154
Tras observar largo rato y después de muchas vacilaciones se
acercó al fuego y le habló:
—Te saludo gran jefe, el sol se ha puesto ya.
—¿Corno estás? —contestó al saludo con voz cansada el fuego—.
Bienvenido humano, puedes pasar la noche conmigo y calentarte,
pero tendrás que alimentarme con ramas, troncos, cañas y hierba
seca.
A partir de ese momento, el hombre se hizo amigo del fuego, y
juntos han vivido por siglos.

Tuxoan, Jalisco.

155
La niña piedra
( Eduardo Alberto Deníz Silva )

e cuenta que hace


bastantes años en Pihuamo
vivía una familia muy
humilde; el padre trabajaba
en el campo y era poco el
dinero que aportaba para
la economía de su hogar,
por ello decidió su esposa
ayudarlo, y salió con sus
hijos al campo a cortar
fruta de temporada e ir a venderla al centro de Pihuamo.
Con su apoyo, la familia pudo sobrellevar la crisis de su
economía, pero como en todas las familias, entre sus hijos había una
niña muy desobediente que no la ayudaba en los trabajos de la casa
ni a cuidar a sus hermanos, tampoco quería ir a la escuela. Si su
papá o mamá le mandaban hacer algo, decía: /No! /No quiero
hacerlo, y no lo voy a hacer! Sus padres preocupados le daban
consejos y ella se tapaba los oídos para no escuchar.
Un día la niña le avisó a su mamá que iría a cortar guayabillas, a
lo que su mamá le dijo que no hasta que ella pudiera acompañarla,
pero la niña se fue sin permiso. La señora no se extrañó pues
siempre hacía lo mismo, pero ese día la niña no regresó. Pasó la
noche y cuando amaneció se fueron a buscarla y no la encontraron;

156
después de tanto buscarla, lo que encontraron fue una estatua de
piedra con la figura de la niña y su canasta con guayabillas.
Se dice que por desobediente se convirtió en piedra. Aún en la
actualidad, en las afueras de Pihuamo se encuentra la niña piedra
como le llaman.
La gente dice que si va un obispo y la rosea con agua bendita,
ella volverá a ser una persona, y dicen también que por las noches la
escuchan llorar.

Pihuamo, Jalisco.

157
Reto en el panteón
( Luis Femando Mancilla Ramírez )

uentan nuestro abuelos que cuando era sólo un ejido y


todavía no se dividía el Veintiuno de la Higuera; había un joven muy
valiente de palabra pero cobarde en los hechos, puesto que todas las
iniciativas salían de su imaginación.
En una ocasión, queriendo hacerse notar por sus extravagantes

ideas, invitó a sus amigos para una apuesta tanto más rara cuanto
extravagante; el que se sintiera más hombre entraría al panteón de la
Higuera a las doce de la noche, dejando una señal que los demás
comprobarían al día siguiente.

158
Pero esta vez como siempre, Roberto daba la ¡dea más no la
realizaba, al contrario, proponía que fuera Manuel, físicamente el más
fuerte pero al mismo tiempo el más sumiso y en todo momento
dispuesto a cualquier cosa por sus amigos.
Sin embargo hubo alguien que dijo que no era justo, que debían
echarlo a la suerte y el que perdiera sería el que entrara. Con una
moneda se decidió esta situación y para sorpresa de todos
correspondió a Roberto esta hazaña.
Aunque en el fondo siempre había sido cobarde y en esa ocasión
sentía el más grande terror, tuvo que disimularlo.
El grupo de amigos se encaminó hacia el panteón. Debemos
recordar que esto sucedió hace algunos cuantos años, cuando en
este pueblo funcionaba el antiguo ingenio.
Como en esta historia nos referimos a jóvenes inquietos,
precisamente el dos de noviembre consagrado a los difuntos, fue que
a Roberto concibió la sacrilega idea que esa noche sería la visita al
sitio funerario. Se usaba para entonces los sarapes de lana.
Imaginemos pues a este grupo de jóvenes en la puerta del
cementerio. El perdedor como seña convenida, clavaría una estaca
en alguna tumba de las que estuvieran al fondo, pues así atravesaría
totalmente el camposanto.
Sin remedio, Roberto tenía que entrar y entró. El ánimo le
sobrecogía, apenas se sintió un tanto alejado de los demás y empezó
a silbar una tonada cualquiera, lo que primero vino a su mente, así
distraía a la imaginación y le ayudaba a controlar sus nervios.
Llegó por fin a la última hilera de tumbas; en una mano la estaca
y en la otra la piedra que le serviría de martillo. Se dispuso a cumplir
su atrevida e irrespetuosa misión; colocó la estaca sobre el suelo y
con la piedra dio golpes sobre ella, no supo cuantos golpes fueron,
sus piernas temblaban y en su cerebro se agolpaba la sangre, el
corazón latía con más frecuencia y una fría transpiración le bajaba
por la espalda. Terminó de clavar la estaca y cuando ya se iba, sintió

159
iue detrás de él alguien lo sostenía con gran fuerza.
En vano sus amigos lo esperaron. Pasó el tiempo y Roberto
amás regresó.
Sus amigos no se atrevieron a indagar lo que había ocurrido y, si
•¡en es cierto, aunque se encontraban preocupados por la suerte de
u amigo, sin decir palabra regresaron a sus hogares.
Al día siguiente, el camposantero encontró muerto al joven
loberto con su sarape clavado sobre el suelo.

Elido 21 de Noviembre. Jalisco.

160
ÍNDICE ALFABÉTICO

Águila, el................................................................................. 84
María Dolores Vázquez Vargas
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Alma sin descanso, el........................................................... 133
Celia Valencia Vázquez
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Ánima de la vuelta del Zapote, el...........................................41


Alejandra Rodríguez Pérez
5o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Ánima del camino, el............................................................100


Guadalupe Viviana Oceguera Ceja
2o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Ánima en el puente Atenquique, el........................................ 54


Elvis Giovany Mancilla Sánchez
Io grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Apalcuate negro, el...............................................................137


Carlos Héctor Valencia Víllanueva
5o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

161
Barranca de la muía.............................................................. 103
Bereníz Alejandra M. H.
4o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

Barranca del agua, la............................................................ 130


Lizbeth Ruiz García
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Barrio de Tercera Orden, el.................................................... 75


Fabiola Yunuén Chávez López
Io grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Borrego, el.............................................................................. 92
Araceli Elizabeth González Cuevas
6o grado, Zona Escolar 057
Tonila, Jalisco.

Bruja, la.................................................................................. 62
Carolina García Gudiño
4o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Bulto del aeropuerto, el....................................................... 147


Carlos Alberto Martínez Baltazar
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Cantina de la muerte, la........................................................ 112


Cruz Manuel Sánchez Cortés
Ernesto Fabián Montano
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

162
Carreta, la............................................................................... 10
Nora Lizbeth Leal Sabás
Io grado, Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.
Cerro de las ollas y las conchas, el....................................... 129
EdgarIván Magaña G
6o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

Cerro encantado, el................................................................ 93


Alvaro Andrés Sánchez Bernardino
4o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Cerro viejo, el........................................................................ 144


José Gabriel Gallegos Beltrán
5o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Cerro Grande de 1954, el....................................................... 64


Anónimo
Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.
Charro de la hacienda, el...................................................... 101
Carmín del Rosario Mejía Contreras
6o grado, Zona Escolar 040
Gómez Farías, Jalisco.
Charro del infierno, el........................................................... 115
Tania Iveth Vargas Núñez
2o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

163
Charro negro, el.......................................................................37
Rodrigo Gustavo Juárez Pérez
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Cofre del oro, el...................................................................... 47


Anónimo
Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.

Compadres, los........................................................................ 40
Alejandra Pérez Vela
3o grado, Zona Escolar 040
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Cueva de la barranca del zinc, la.......................................... 151


Liliana Raquel Meza Bautista
4o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Cueva del diablo, la.................................. 106


María Guadalupe Castrejón Barajas
4o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Dama de blanco, la.................................................................119


Zumara Noemí López Mejía
3o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Descubrimiento del fuego, el............................................... 154


Carlos Ornar Valencia
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

164
Disco mortal, la.......................................................................89
Julio Fregoso Velasco
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Encanto de la cueva del volcancillo, el................................. 142
María Socorro Solano Campos
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Familiar, el.............................................................................. 34
Margarita Cuevas de la Cruz
5o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Florián Callejas....................................................................... 15
Leandro Álvarez Cuevas
5o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

Gato negro, el....................................................................... 109


María del Carmen Martínez Solorio
5o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Hija del bandido, la................................................................ 79


Daniel Huerta Reyes
4o grado, Zona Escolar 040
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Hija desobediente, la............................................................. 25


Teresita de Jesús Cortés Martínez
3o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

165
lombre que fue hasta el infierno, el.................................. .152
.ourdes Maribel Vázquez Vázquez
Io grado, Zona Escolar 105
ecalitlán, Jalisco.

:ndia del candelera, la............................................................ 82


Antonio Velasco Martínez
•° grado, Zona Escolar 027
uxpan, Jalisco.

inete sin cabeza, el..............................................................138


íduwiges Sánchez Cervantes
i° grado, Zona Escolar 027
uxpan, Jalisco.

osé María............................................................................. 125


irianna Jocelyn Manzano Hernández
!° grado, Zona Escolar 027
uxpan, Jalisco.

uan Vites............................................................................. 110


laría del Rosario Aguilar López
¡° grado, Zona Escolar 040
ápotlán el Grande, Jalisco.

eyenda verídica.................................................................... 17
,naíd Contraras Martínez
° grado, Zona Escolar 096
ápotlán el Grande, Jalisco.

legada de las sagradas imágenes...................................... 123


uis Ángel Vargas Flores
° grado, Zona Escolar 040
ápotlán el Grande, Jalisco.

166
Llorona, la.............................................................................. 45
Laura Elizabeth Moran Martínez
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Matrimonio....!........................................................................ 39
Mariel Lizandra Chávez Betancourt
2o grado, Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.

Melquíades............................................................................. 59
Guadalupe Bernardino Cárdenas
5o grado, Zona Escolar 040
Gómez Farías, Jalisco.

Mercado, el........................................................................... 146


Laura Janeth Flores Damián
Io grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Mi bisabuelo el presidente..................................................... 32
María Teresa Muñoz Chávez
4o grado, Zona Escolar 191
Tuxpan, Jalisco.

Muerto y la niña, el................................................................ 61


Saray Marión Mancilla Mendoza
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.
Mujer del camichín, la............................................................73
Verónica Berenice Cárdenas Arias
5o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

167
Navaja, la................................................................................21
Guillermo Méndez Cárdenas
6o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Niña piedra, la..................................................................... 156


Eduardo Alberto Deníz Silva
Io grado, Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.

Niño y el perro, el................................................................ 135


Mayra Yamel Nacías Meza
5o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Niña y la virgen, la................................................................ 87


María Susana O. B
5o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

Novia de blanco, la............................................................... 108


Mayra Griselda Cevallos Núñez
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Ojos de las brujas, los.......................................................... 140


Héctor Naun Soto Larios
4o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Panteón encantado, el....................................... 70


María de Lourdes Flores Serrano
6o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

168
Piedra mona, la........................ 19
Ana Belén Cordero Hernández
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Piedras blancas, las............................................................... 57


Mireille González Castillo
3o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Princesa de la luna, la............................................................ 43


Xóchitl Columba García Hernández
2o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Podrás ver su pasado........................................................... 113


Noemí S. S.
6o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Puente de Dios, el.................................................................. 52


Ana Karent Martínez Magaña
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.
Puerto del mono, el............................................................... 121
Mayra Alejandra Sánchez Ortega
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.
Reto en el panteón...................................................ihhhhhIW’
Luis Fernando Mancilla Ramírez *‘J
Io grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

160
baña del ahorcado, la........................................................ 24
rolina Ureña Ascencio
grado, Zona Escolar 040
potlán el Grande, Jalisco.

ngangüey y Mololoa..........................................................12
ka Vianey López Langarica
grado, Zona Escolar 105
calitlán. Jalisco.

inta Gertrudis.................................................................... 85
lipe de Jesús Ruiz Hernández
grado, Zona Escolar 105
calitlán, Jalisco.

¡minarista, el...................................................................... 29
s Alejandra Llamas García
grado, Zona Escolar 027
xpan, Jalisco.

¡ñora de la noche, la.......................................................... 91


iristian Edgar Ceja Pelayo
grado, Zona Escolar 105
calitlán, Jalisco.

¡ñora de la sabanilla, la....................................................... 117


biola Alegría Chocoteco
grado, Zona Escolar 027
xpan, Jalisco.
¡rpiente, la.......................................................................... 68
label Pizano Joaquín
grado, Zona Escolar 040
ipotlán el Grande, Jalisco.

170
Sierpe, la............................................................................... 127
María de Lourdes Martínez Ortiz
6o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.
Tacónuda, la.......................................................................... 71
Ricardo Zúñiga Hernández
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Tamazula bajo el cerro......................................................... 104


Javier Alejandro Palomera Cárdenas
5o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

Tarjea, la............................................................................... 111


Edgar Arias
6o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

Templo de Pueblo Viejo, el....................................................55


Guadalupe Mendoza y Javier Ortiz
2° y 4° grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

Templo encantado, el........................................................... 149


Sonia Yadira Bernabé Gutiérrez
5o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Tesoro del Cerro Mocho, el.................................................... 76


María Guadalupe Trujillo Sandoval
5o grado, Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.

171
Tesoro de Montenegro, el.................. 95
Carmen del Rocío Ramos Mendoza
6° grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, jalisco.

Tesoro del volcán, el.................. ......................... 98


Rogelio Rosales de la Mora
5o grado, Zona Escolar 027
Tuxpan, Jalisco.

Toro encantado, el......................... 22


Antonio Panduro Sandoval
6o grado, Zona Escolar 056
Jilotlán de los Dolores, Jalisco.

Toro Sedazo, el...................................................................... 27


José Roberto Aguilar Velazco
5o grado, Zona Escolar 057
Pihuamo, Jalisco.

Vida de antes en el poblado, la..................................... 8


Ariana Chávez Martínez
2o grado, Zona Escolar 191
Tuxpan, Jalisco.

Vieja Chichima, la.................................... 66


César Alexis Chávez Maldonado
3o grado, Zona Escolar 105
Tecalitlán, Jalisco.

Yerbera, la..............................................................................49
Elvia Viridiana Miranda Barón
2o grado, Zona Escolar 096
Zapotlán el Grande, Jalisco.

172
El contenido de este libro
es el producto de la investigación realizada por la comunidad escolar del
Sector Educativo Núm. 09 de Educación Primaria:
alumnos, maestros, supervisores y padres
de familia.

Coordinación General:
Profr. y Lie. José López Romero.
Supervisor General del Sector Educativo 09
de Educación Primaria.

Compilación
Profr. Jorge Luis García García.

Supervisión Técnica
Profra. María Eduviges Aguilar Palafbx.

Diseño Gráfico:
Profr. Martín Sánchez Huerta.

173

i
fcCSut
Rincón de Leyendas ■

Se terminó de imprimir y encuadernar


en Abril del año dos mil nueve,
en los talleres de Editorial "El Juglar",
Refugio Barragán de Toscano no. 16-A y 71,
Centro Histórico de Ciudad Guzmán, Jalisco.
La edición que estuvo al cuidado del autor y constó
de un tiraje de mil ejemplares de colección.

174
& n esta región se cuentan muchas leyendas...

6/l,a de ellas relata que un día un taxista hizo un viaje para el rumbo de Huescalapa y
aprovechó para recoger el impermeable que le prestó a una joven que un día antes había
llevado a ese lugar. Al tocar la puerta salió una señora, el taxista preguntó por la señorita
mencionada, le dio el nombre y las características de ella, al mismo tiempo señaló una
fotografía que vio colgada, argumentando que era la misma persona. Sorprendida, la mamá
de la señorita en cuestión, dijo al taxista: -Mi hija hace dos años que murió, precisamente en
un día como hoy y pensaba llevarle flores.
El taxista apenado se ofreció a llevarla hasta la tumba donde había sido sepultada, y
cual sería su sorpresa que sobre la lápida estaba el impermeable que el día anterior había
prestado a la joven para que se cubriera del agua ...
Leyendas como esta despiertan la curiosidad por conocer algunos lugares que
forman parte del escenario de estos relatos y quizá ... abran una puerta en la imaginación para
adentrarse a lo más profundo de cada una de éstas y sentir lPorqué no? ese palpitar
acelerado, ese escalofrío recorrer todo el cuerpo o lporqué no? la ansiedad y la emoción por
encontrar parte de los grandes tesoros que se encierran en estas leyendas.
Al final de la lectura quedará la sensación de vivir cada relato, cada personaje, cada
momento y cada pasaje que los niños de la región sur hicieron; esto, finalmente será el más
grande tesoro que jamás imaginaríamos encontrar.
Y así, flotará por siempre en el ambiente la satisfacción de caminar entre leyenda y
leyenda, y ser parte del misterio que encierran estos fantásticos relatos ... ese será otro gran
tesoro.

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