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Misterios Dolorosos

El documento es una guía para orar el Rosario, enfocándose en los Misterios Dolorosos y la intercesión por las almas de los difuntos. Incluye oraciones como el Credo, el Padre Nuestro y varias invocaciones a la Virgen María, pidiendo por la misericordia y el descanso eterno de los fallecidos. Cada misterio se acompaña de reflexiones sobre el sufrimiento de Jesús y la importancia de la oración en la vida cristiana.
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Misterios Dolorosos

El documento es una guía para orar el Rosario, enfocándose en los Misterios Dolorosos y la intercesión por las almas de los difuntos. Incluye oraciones como el Credo, el Padre Nuestro y varias invocaciones a la Virgen María, pidiendo por la misericordia y el descanso eterno de los fallecidos. Cada misterio se acompaña de reflexiones sobre el sufrimiento de Jesús y la importancia de la oración en la vida cristiana.
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Oremos el Rosario

Por nuestros
difuntos
Misterios Dolorosos
Rosario de los martes y
viernes
Rosario para difuntos
Misterios Dolorosos

Ave María Purísima


Sin pecado concebida

Ave María Purísima


Sin pecado concebida

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos,


Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amen

Señor abre mis labios


Y mi boca proclamara tu alabanza.
Dios mío ¡ven en mi auxilio!
Apresúrate Señor a socorrerme.

Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al espíritu Santo.


Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos
Amen.

Ven Espíritu Santo


Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en
ellos el fuego de tu amor. Envía Señor, tu Espíritu y todo será creado,
y se renovará la faz de la tierra. Oh Dios que doctrinaste los corazones
de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que guiados por
el mismo Espíritu, sintamos con rectitud y gocemos siempre de tu
consuelo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen.

Credo: creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la


tierra, creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María
Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto
y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucito de entre
los muertos, subió a los cielos y esta sentado a la derecha de Dios
Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y
muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la
Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de
la carne y la vida eterna. Amen.

Para que nuestra oración pueda agradar a Dios, purifiquemos nuestro


corazón, arrepintiéndonos de nuestros pecados.
Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante vosotros hermanos, que
he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi
culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María
siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros hermanos,
que intercedan por mi ante Dios nuestro señor. Amen.

Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al espíritu Santo.


Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos
Amen.

¡Oh Virgen María, madre de Dios y Madre nuestra, Reina del Santo
Rosario! Fiados en tu bondad nos acercamos a ti, para honrar tu
nombre y consolar nuestras almas.
Ábrenos señora, las puertas de tu corazón y descúbrenos la luz de tus
misterios, contenidos en el Santo Rosario para que en ellos
encontremos virtud para nuestras almas, tranquilidad para nuestro
corazón, paz para nuestras familias, salud para nuestros enfermos y
libertad para las almas de Purgatorio. Socorre especialmente a
nuestro(a) hermano(a) _________ y concédenos la dicha de ser hijos
tuyos en vida y muerte. Amen.

Pidámosle que tenga misecordia de el (ella) en el día del juicio; que lo


(la) libre de la condenación y lo (la) absuelva de los castigos
merecidos por sus culpas para que reconciliado(a) con Dios nuestro
Padre, sea llevado(a) por Jesucristo, nuestro buen pastor, hasta su
reino eterno, para gozar de su compañía y la de todos los Santos.
Amen.

Los misterios que vamos a ofrecer y meditar por el descanso eterno de


nuestro(a) hermano(a)_______________ son:
MISTERIOS DOLOROSOS

PRIMER MISTERIO
LA AGONIA DE JESUS EN JETSEMANI
Aunque Jesús era Hijo de Dios, sintió la necesidad de prepararse a la
muerte mediante la oración. Es precisamente en la oración donde
Jesús encuentra la fuerza para enfrentarse con valor a los
sufrimientos. Es un ejemplo para nosotros. No podremos superar las
distintas pruebas de la vida si no tenemos la costumbre de orar. En
realidad, la oración es la fuerza del cristiano.
¡Oh dolorosísima Madre de Jesús!, quien, despedido y apartado de tu
compañía, oró con mortales agonías en el huerto, ¡donde por un ángel
fue confortado!, este Misterio te lo ofrecemos, para que por tu
intercesión nuestro(a) hermano(a) _____ y aquellos que están en el
purgatorio, sean confortados por Jesucristo en sus penas.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Padre nuestro
10 Ave María
Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos
Amen.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del


infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia.

Por tu limpia Concepción ¡oh! Soberana Princesa, de una muy grande


pureza te pido de corazón, que las almas no se pierdan ni mueran sin
confesión.

Señor Jesucristo, que nos dejaste las señales de tu Pasión en la


sábana santa, en la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por
José fuiste bajado de la cruz: Concédenos, piadosísimo Señor, que
por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu
Santísima Madre María, Señora nuestra, sea llevada a descansar el
alma de tu siervo(a) ______ y todos los que están en el purgatorio, a
la gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en la
unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos.
Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la


muerte, ampáranos gran señora.

Dale Señor el descanso eterno y luzca para el (ella) la luz perpetua,


descanse en paz. Así sea.

Si por tu preciosa sangre Señor lo (la) habéis redimido, que lo (la)


perdones te pido por tu pasión dolorosa.

Que el alma de nuestro(a) hermano(a)__________ y las demás del


purgatorio por la misericordia de Dios descansen en paz. Así sea.

Cantamos…
SEGUNDO MISTERIO
LA FLAGELACION
En nuestra vida buscamos siempre las comodidades. Y, muchas
veces, para conseguir más satisfacciones, nos olvidamos de la Ley de
Dios. Jesús tuvo que pagar todos estos pecados mediante la
flagelación, que transformó toda su espalda en una inmensa llaga.
¡Oh, María, ¡mar de dolores!, este Misterio te lo ofrecemos en memoria
del inmenso dolor que tuviste, viendo desnudo y azotado cruelmente al
Hijo de tus entrañas; por Él te suplicamos que intercedas para que
nuestro(a) hermano(a) _____ y todos aquellos que se encuentran en
el Purgatorio, sean liberados de sus sufrimientos.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.


Amén.

Padre nuestro
10 Ave María
Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos
Amen.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del


infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia.

Por tu limpia Concepción ¡oh! Soberana Princesa, de una muy grande


pureza te pido de corazón, que las almas no se pierdan ni mueran sin
confesión.

Señor Jesucristo, que nos dejaste las señales de tu Pasión en la


sábana santa, en la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por
José fuiste bajado de la cruz: Concédenos, piadosísimo Señor, que
por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu
Santísima Madre María, Señora nuestra, sea llevada a descansar el
alma de tu siervo(a) ______ y todos los que están en el purgatorio, a
la gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en la
unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos.
Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la


muerte, ampáranos gran señora.
Dale Señor el descanso eterno y luzca para el (ella) la luz perpetua,
descanse en paz. Así sea.

Si por tu preciosa sangre Señor lo (la) habéis redimido, que lo (la)


perdones te pido por tu pasión dolorosa.

Que el alma de nuestro(a) hermano(a)__________ y las demás del


purgatorio por la misericordia de Dios descansen en paz. Así sea.

Cantamos…

TERCER MISTERIO
CORINA DE ESPINAS
El orgullo ha sido siempre la causa de muchos pecados. Para pagar
nuestros pecados de orgullo, Jesús aceptó la humillación de ser
coronado con espinas, como un rey de burlas. Si queremos vivir como
verdaderos cristianos, tenemos que luchar en contra del orgullo y la
soberbia. ¡Cuántos pleitos y cuántos rencores se pueden evitar
mediante la humildad!

¡Oh, María, ¡rosa entre espinas!, este Misterio te lo ofrecemos en


desagravio por el dolor que tuviste viendo a tu Hijo, afectado y
coronado de espinas; te suplicamos que, por este dolor, nuestro(a)
hermano(a) _____ y los que se encuentran en el purgatorio, sean, por
tu intercesión, libres de las penas que padecen y coronados en la
Gloria.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.


Amén.

Padre nuestro
10 Ave María
Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos
Amen.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del


infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia.
Por tu limpia Concepción ¡oh! Soberana Princesa, de una muy grande
pureza te pido de corazón, que las almas no se pierdan ni mueran sin
confesión.

Señor Jesucristo, que nos dejaste las señales de tu Pasión en la


sábana santa, en la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por
José fuiste bajado de la cruz: Concédenos, piadosísimo Señor, que
por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu
Santísima Madre María, Señora nuestra, sea llevada a descansar el
alma de tu siervo(a) ______ y todos los que están en el purgatorio, a
la gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en la
unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos.
Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la


muerte, ampáranos gran señora.

Dale Señor el descanso eterno y luzca para el (ella) la luz perpetua,


descanse en paz. Así sea.

Si por tu preciosa sangre Señor lo (la) habéis redimido, que lo (la)


perdones te pido por tu pasión dolorosa.

Que el alma de nuestro(a) hermano(a)__________ y las demás del


purgatorio por la misericordia de Dios descansen en paz. Así sea.

Cantamos…

CUARTO MISTERIO
CON LA CRUZ A CUESTAS
Por amor a nosotros Jesús cargó con la cruz y subió al Calvario. En
lugar de juzgar y condenar a los demás, tenemos que hacer el
esfuerzo por soportar sus defectos y ayudarlos a superarse. Sólo así
imitaremos a Jesús.

¡Oh, María, traspasada de dolor en la calle de la amargura, por


encontrar en ella a tu inocente Hijo, ¡sentenciado a muerte y agobiado
con el grave peso de la cruz!, este Misterio te lo ofrecemos
suplicándote que nuestro(a) hermano(a) _____ y aquellos que están
en el purgatorio, por tus ruegos ante Jesucristo, sean libres de la cruz
de penas que padecen.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Padre nuestro
10 Ave María
Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos
Amen.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del


infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia.

Por tu limpia Concepción ¡oh! Soberana Princesa, de una muy grande


pureza te pido de corazón, que las almas no se pierdan ni mueran sin
confesión.

Señor Jesucristo, que nos dejaste las señales de tu Pasión en la


sábana santa, en la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por
José fuiste bajado de la cruz: Concédenos, piadosísimo Señor, que
por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu
Santísima Madre María, Señora nuestra, sea llevada a descansar el
alma de tu siervo(a) ______ y todos los que están en el purgatorio, a
la gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en la
unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos.
Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la


muerte, ampáranos gran señora.

Dale Señor el descanso eterno y luzca para el (ella) la luz perpetua,


descanse en paz. Así sea.

Si por tu preciosa sangre Señor lo (la) habéis redimido, que lo (la)


perdones te pido por tu pasión dolorosa.

Que el alma de nuestro(a) hermano(a)__________ y las demás del


purgatorio por la misericordia de Dios descansen en paz. Así sea.

Cantamos…
QUINTO MISTERIO
CRUCIFIXION Y MUERTE DE JESUS

“No existe amor más grande que éste: dar la vida por los amigos”
(Juan 15, 13-15), había dicho Jesús. Y lo prueba sufriendo y muriendo
por nosotros en la cruz. Jesús nos dejó la prueba más grande de su
amor. Ahora depende de nosotros saber aprovechar este amor,
renunciando a nuestra vida de pecado y tratando de empezar una
nueva vida.
¡Oh desconsolada Reina, afligida Madre, desamparada Virgen!, este
Misterio te lo ofrecemos para que intercedas ante tu Hijo, que nos
redimió con su muerte, a fin de que nuestro(a) hermano(a) _____ y
todos aquellos que están purificándose en el purgatorio se vean
aliviados por Su sangre.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.


Amén.

Padre nuestro
10 Ave María
Gloria al padre, Gloria al Hijo y Gloria al espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos
Amen.

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del


infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia.

Por tu limpia Concepción ¡oh! Soberana Princesa, de una muy grande


pureza te pido de corazón, que las almas no se pierdan ni mueran sin
confesión.

Señor Jesucristo, que nos dejaste las señales de tu Pasión en la


sábana santa, en la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por
José fuiste bajado de la cruz: Concédenos, piadosísimo Señor, que
por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu
Santísima Madre María, Señora nuestra, sea llevada a descansar el
alma de tu siervo(a) ______ y todos los que están en el purgatorio, a
la gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en la
unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos.
Amén.
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la
muerte, ampáranos gran señora.

Dale Señor el descanso eterno y luzca para el (ella) la luz perpetua,


descanse en paz. Así sea.

Si por tu preciosa sangre Señor lo (la) habéis redimido, que lo (la)


perdones te pido por tu pasión dolorosa.

Que el alma de nuestro(a) hermano(a)__________ y las demás del


purgatorio por la misericordia de Dios descansen en paz. Así sea.

Cantamos…

ORACIONES FINALES

Oh Soberano Santuario, Sagrario del Verbo Eterno, Libra Virgen del


infierno, a los que rezamos tu Santo Rosario.

Emperatriz poderosa, consuelo de los mortales,


Ábrenos, Virgen, el cielo, con una muerte dichosa, y danos pureza de
alma, Tú que eres tan poderosa.

Padre nuestro que estas en el cielo, santificado sea tu nombre, venga


a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, y perdona nuestras ofensas, así
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos
dejes caer en la tentación y libranos del mal. Amen.

Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima


antes del parto. En tus manos encomendamos nuestra fe para que la
ilumines y el alma de nuestro(a) hermano(a) _____ para que la salves.
Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres, entre todas
las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega Señora por
nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima


en el parto. En tus manos encomendamos nuestra esperanza, para
que la alientes y el alma de nuestro(a) hermano(a) _____ para que la
salves. Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres,
entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega Señora por
nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen


Purísima después del parto. En tus manos encomendamos nuestra
caridad para que la inflames y el alma de nuestro(a) hermano(a)
_____ para que la salves. Llena eres de gracia, el Señor es contigo.
Bendita Tú eres, entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu
vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega
Señora por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte.
Amén.

Dios te salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la


Santísima Trinidad. Virgen concebida sin la culpa del pecado original.
Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y


esperanza nuestra; Dios te salve, a Ti llamamos los desterrados hijos
de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de
lágrimas. Ea pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos
tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a
Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clementísima, oh piadosa, oh
dulce siempre Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de
Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro
Señor Jesucristo.
Amén.

Petición:
Pidamos a la Virgen María que interceda por el alma de nuestro
hermano(a) _____ y por quienes se están purificando en el purgatorio,
así como por los que aún vivimos, para que alcancemos de Dios la
resignación, el consuelo y la paz; invocándola con los títulos más
bellos, que, durante siglos, el pueblo cristiano ha ido descubriendo en
su honor.

Señor, ten piedad de él (ella)


Señor, ten piedad de él (ella)
Cristo, ten piedad de él (ella)
Cristo, ten piedad de él (ella)

Señor, ten piedad de él (ella)


Señor, ten piedad de él (ella)

Cristo, óyenos
Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos
Cristo, escúchanos

Dios, Padre celestial,


Ten piedad de él (ella).

Dios, Hijo, Redentor del mundo,


Ten piedad de él (ella).

Dios, Espíritu Santo,


Ten piedad de él (ella).

Santísima Trinidad, un solo Dios,


Ten piedad de él (ella).

Santa María,
Ruega por él (ella) (emplear esta respuesta de ahora en adelante).
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,


Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,


Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,


Ten misericordia de nosotros.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies


las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien,
líbranos de todos los peligros, oh Virgen Gloriosa y Bendita.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos
de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

¡Oh! Dios cuyo unigénito Hijo con su vida, muerte y resurrección nos
alcanzo el premio de la vida eterna, concédenos a los que recordamos
estos Misterios del Santo Rosario imitar lo que contienen y alcanzar lo
que prometen, por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen.

Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua


salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la
bienaventurada siempre Virgen María vernos libres de las tristezas de
la visa presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro
Señor. Amen.

Por estos misterios santos de los que hemos hecho recuerdo, te


pedimos, ¡oh María!, de la Fe santa el aumento; la exaltación de la
Iglesia; del Papa el mejor acierto; de la Nación (mencionar su país), la
unión y feliz gobierno. Que el gentil conozca a Dios; que el hereje vea
sus yerros. Que todos los pecadores tengamos arrepentimiento. Que
los cautivos cristianos sean libres de cautiverio. Goce de puerto el
navegante y de salud a los enfermos. Que en el purgatorio logren las
ánimas refrigerio. Y que este santo sacrificio tenga efecto tan completo
en toda la cristiandad, que alcancemos por su medio, el ir a alabar a
Dios en tu compañía en el cielo. Amén.

Señor Jesucristo, que nos dejaste las señales de tu Pasión en la


sábana santa, en la cual fue envuelto tu cuerpo santísimo cuando por
José fuiste bajado de la cruz: Concédenos, piadosísimo Señor, que
por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu
Santísima Madre María, Señora nuestra, sea llevada a descansar el
alma de tu siervo(a) ______ y todos los que están en el purgatorio, a
la gloria de tu resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre en la
unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos. Amén.

Dale Señor el descanso eterno y luzca para el (ella) la luz perpetua.


De las puertas de infierno, libra Señor su alma.

Si por tu preciosa sangre Señor lo (la) habéis redimido, que lo (la)


perdones te pido por tu pasión dolorosa.

Que el alma de nuestro(a) hermano(a)__________ y las demás del


purgatorio por la misericordia de Dios descansen en paz. Así sea.
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se
recrea en tan preciosa belleza, a ti celestial princesa Virgen sagrada
María, yo te ofrezco en esta noche, alma, vida y corazón; míranos con
compasión, no nos dejes Madre mía ni de noche, ni de día, caer en la
tentación.
Dulce Madre no te alejes, tu vista de mi no aparte, ven conmigo a
todas partes y nunca solos nos dejes, pues tu que nos proteges tanto
como verdadera Madre, haz que nos bendiga el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo. Amen.

Reina del Santísimo Rosario. Ruega por nosotros.

Ave María Purísima. Sin pecado concebida (3 veces)

+ Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos Señor


Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amen.

Marchemos en paz
En nombre de Cristo y María Santísima
Nuestro rosario ha terminado
Demos gracias a Dios

Cantamos…

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