SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1088/2015-S2
Sucre, 27 de octubre de 2015
SALA SEGUNDA
Magistrado Relator: Juan Oswaldo Valencia Alvarado
Acción de libertad
Expediente: 11051-2015-23-AL
Departamento: Tarija
En revisión la Resolución 13/2015 de 14 de mayo, cursante de fs. 46 vta. a 49
vta., pronunciada dentro de la acción de libertad interpuesta por Milber Aban
Flores en representación sin mandato de NN contra Cristina María Baldivieso
Sardinas, Fiscal de Materia.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido de la demanda
Por memorial presentado el 13 de mayo de 2015, cursante de fs. 3 a 10 vta.,
manifestó lo siguiente:
I.1.1. Hechos que motivan la demanda
En mayo de 2014, los menores AA y NN de 14 y 15 años, respectivamente
estudiantes, compañeros del Colegio San Bernardo de Tarija, iniciaron una
relación sentimental y después de cinco meses la madre de la adolescente decidió
denunciar a NN por la supuesta comisión de los delitos de violación y violencia
física; sin embargo, de manera “dolosa omitió referir que conocía de la relación de
enamoramiento de los adolescentes” y extrañamente en su declaración
informativa no lo mencionó, después de transcurrido cuarenta y cinco días de
investigación, la Fiscal de Materia ahora demandada lo único que requirió fue que
se recaben los elementos de convicción, un informe psicológico y social elaborado
por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia; y, la declaración de dos vecinas
quienes indicaron que en reiteradas oportunidades vieron al NN salir juntamente
con la madre de AA y que no escucharon ningún ruido; ante falta de actuaciones
la señalada Fiscal presentó la imputación formal el 12 de noviembre de 2014
estableciendo la supuesta existencia de elementos suficientes para determinar la
probable autoría de NN, solicitando detención preventiva; la absoluta ausencia de
actividad investigativa refleja la inexistencia de los presuntos delitos de violación y
violencia física, el Ministerio Público está obligado a requerir los actos de
investigación que sean necesarios para lograr elementos suficientes que
determinen la probabilidad de autoría, como solicitar las calificaciones de AA para
determinar si éstas bajaron a consecuencia de la supuesta agresión sexual, a la
vez debió exhortar la declaración de los compañeros del Colegio para saber si
alguna vez vieron alguna agresión; también la declaración de los profesores y
directora del mismo, quienes conocen a los estudiantes y denotan signos de
temor en ellos y fundamentalmente con la psicóloga quien en varias ocasiones
tuvo entrevista con la menor AA; elementos indispensables que no fueron
investigados por la Fiscal de Materia demandada. No recabó ni un solo elemento
de convicción que demuestre la existencia de riesgo de obstaculización ni acto
alguno de investigación, lo que deviene en un incumplimiento a las funciones del
Ministerio Publico por las que debe promoverla y la acción penal realizando los
actos necesarios en virtud al principio de objetividad y demostrar la participación
del imputado, pues la ley exige la existencia de elementos suficientes para
demostrar su culpabilidad.
I.1.2. Derechos supuestamente vulnerados
Denuncia la vulneración de los derechos de su representado al debido proceso, a
la igualdad y a la libertad, citando los arts. 22, 23.III, 115.II, 117.I y 180 de la
Constitución Política del Estado (CPE); 8 del Pacto de San José de Costa Rica; y,
14 del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
I.1.3. Petitorio
Solicita se conceda la tutela, disponiendo la nulidad de la investigación penal y en
consecuencia de la imputación formal.
I.2.Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías
Efectuada la audiencia pública el 14 de mayo de 2015, según consta en el acta
cursante a fs. 46 y vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
El accionante a través de su abogado, luego de efectuar una relación del proceso
de investigación, se ratificó en el contenido íntegro de la acción de libertad.
I.2.2. Informe de las autoridades demandadas
Cristina María Baldivieso Sardinas, Fiscal de Materia demandada, mediante informe
escrito cursante a fs. 14 y vta., manifestó que: a) De acuerdo al art. 225 de la CPE,
el “Ministerio Público defenderá la legalidad y los intereses generales de la
sociedad…”(sic); b) Que en virtud a los indicios recolectados durante la etapa
preliminar por la probable comisión del delito de violación y “violencia familiar” de
acuerdo a los art. 272 bis y 308 del Código Penal (CP), en razón de que existe
indicios suficientes sobre la existencia del hecho y la participación del adolecente
denunciado; y, c) La imputación formal se realiza cuando hay “indicios” y no es
necesaria la obtención de toda la prueba para elaborar la misma porque estos actos
son reservados para la etapa preparatoria.
I.2.4. Resolución
La Jueza Segunda de Sentencia Penal del departamento de Tarija, constituida en
Jueza de garantías, mediante Resolución 13/2015 de 14 de mayo, cursante de
fs. 46 vta. a 49 vta., denegó la tutela solicitada por el accionante, decisión
asumida con el siguiente argumento: 1) Se tiene que dentro del proceso penal
seguido por el Ministerio Público contra NN por la presunta comisión de los delitos
de Violación y “Violencia Domestica”, desde un principio ha tenido asistencia
técnica jurídica de sus abogados defensores que conocen el proceso penal y le
corresponde al imputado desvirtuar su participación; 2) La acción de libertad no
puede suplantar a las instancias de la justicia ordinaria, si se considera que no ha
tenido un papel activo la Fiscal debió en su momento denunciar a su inmediato
superior y también a la Jueza que tiene el control jurisdiccional como es la Jueza
de la Niñez y Adolescencia; 3) Si el accionante consideraba que la resolución de la
Jueza era lesiva a sus derechos debió apelar y después de agostar la sede
jurisdiccional si aún consideraba lesionados sus derechos, recién acudir a la acción
de amparo por vulneración a sus derechos; y, 4) No es facultad de la jurisdicción
constitucional pronunciarse si se están llevando bien o no los actos de
investigación y si existe o no negligencia o falta de objetividad, si se siente
agraviado en sus derechos es la sede jurisdiccional quien debe repararlos.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en el expediente, se
concluye lo siguiente:
II.1. La Asesora legal de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia presentó su
informe legal acompañado del informe psicológico elaborado por Mirian
Ruth Barreto Castedo quien dió su evaluación el 16 de octubre de 2014
(fs. 19 a 21) y el informe de Mariela Sarzuri Quispe, funcionaria policial
asignada al caso (fs. 22 y vta).
II.2. Cursa imputación formal que presentó contra el menor NN donde se hace
la relación de los hechos teniendo como principal hecho la violación y
violencia física, solicitando se señale día y hora para audiencia de medida
cautelar (fs. 15 a 17), asimismo requerimiento fiscal de inicio de
investigación preliminar solicitando se proceda a recabar antecedentes
policiales y de la “brigada de protección a la familia” (fs. 29 y vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante alega que, la Fiscal demandada vulneró sus derechos al debido
proceso, a la igualdad y a la libertad, puesto que dentro del proceso penal
seguido por el Ministerio Público contra el menor NN, por la supuesta comisión de
los delitos de violación y violencia física, la Fiscal de Materia solicitó medidas
cautelares, no obstante existir una absoluta ausencia de actos de investigación lo
que deviene en incumplimiento al principio de obligatoriedad y objetividad.
Corresponde en consecuencia en revisión, dilucidar si tales efectos son evidentes
a fin de conceder o denegar la tutela solicitada.
III.1. La acción de libertad y su naturaleza jurídica
La acción de libertad, consagrada por el art. 125 de la CPE, dispone:
“Toda persona que considere que su vida está en peligro, que es
ilegalmente perseguida, o que es indebidamente procesada o privada de
libertad personal, podrá interponer Acción de Libertad y acudir, de manera
oral o escrita, por sí o por cualquiera a su nombre y sin ninguna
formalidad procesal ante cualquier juez o tribunal competente en materia
penal, y solicitará que se guarde tutela a su vida, cese la persecución
indebida, se restablezcan las formalidades legales o se restituya su
derecho a la libertad”, materializando la existencia de un mecanismo
constitucional extraordinario de defensa, dotado de un carácter
preventivo, correctivo y reparador, cuya función esencial se traduce en la
protección inmediata y efectiva de los derechos fundamentales a la
libertad física como de locomoción en casos de detenciones,
persecuciones, apresamientos o procesamientos ilegales o indebidos por
parte de servidores públicos o de personas particulares, así como a la
vida, cuando ésta se encuentra afectada o amenazada por la restricción o
supresión de la libertad.
Este razonamiento es concordante con el contenido del art. 46 del Código
Procesal Constitucional (CPCo), que por su parte, establece que el objeto
de esta acción extraordinaria es garantizar, proteger o tutelar los derechos
a la vida, integridad física, libertad personal y de circulación, de toda
persona que crea estar indebida o ilegalmente perseguida, detenida,
procesada, presa o que considere que su vida o integridad física se
encuentra en peligro, entendimiento que, en consideración a la
importancia de los derechos primarios protegidos como son los
previamente nombrados, implica que de manera general, la acción de
libertad no se encuentra regida por el principio de subsidiariedad; al
contrario, se activa sin el previo agotamiento de las vías legales ordinarias,
es de tramitación especial y sumarísima, reforzada por sus características
de inmediatez en la protección, sumariedad, informalismo, generalidad e
inmediación, características que permiten colegir que esta acción de
defensa extraordinaria, procede contra cualquier servidor público o
persona particular; asimismo, no reconoce fueros ni privilegios,
correspondiendo conocer y resolver dicha acción constitucional, al juez en
materia penal debido al principio de especialidad reconocido en la Ley
Fundamental.
De donde se concluye que, la acción de libertad es un medio de defensa
extraordinario que puede activarse para impugnar los actos de las
autoridades o particulares considerados lesivos a los derechos a la libertad
y/o a la vida; este último derecho, siempre y cuando se encuentre
directamente vinculado con el primero de los citados, para pedir su
protección, el cese de la persecución indebida, el restablecimiento de las
formalidades legales o la restitución del derecho a la libertad.
III.2. Del procesamiento indebido o ilegal y la acción de libertad:
Reconducción de la línea jurisprudencial asumida en la SCP
0217/2014 de 5 de febrero, a través de la SCP 1609/2014 de 19
de agosto
La SCP 0560/2015-S2 de 26 de mayo señaló que: “En relación al debido
proceso y la posibilidad de su consideración mediante la acción de
libertad, se tiene que, la SCP 0217/2014 de 5 de febrero, cambió la línea
jurisprudencial hasta en ese entonces asumida por este Tribunal, que
establecía que la lesiones al debido proceso denunciadas mediante esta
garantía constitucional, eran posibles únicamente cuando las lesiones
denunciadas se encontraban directamente vinculadas al derecho a la
libertad o que dicho acto sea la causa directa de la privación o restricción
a la libertad física; se hayan agotado los mecanismos intra procesales; y,
exista absoluto estado de indefensión manifiesta, exceptuando los casos
en los que se trataba de medidas cautelares, en los que no era posible
exigir la concurrencia de absoluto estado de indefensión, por cuanto el
actor debía agotar los mecanismos de impugnación previos a la activación
de la acción de libertad; determinando en consecuencia, que únicamente
en caso de tratarse de materia penal, la garantía constitucional descrita se
constituía en el medio idóneo, eficaz y eficiente para restablecer el debido
proceso, en todos sus elementos. En cuyo mérito, la citada SCP
0217/2014, indicó que a partir de dicho fallo constitucional plurinacional,
las lesiones al debido proceso en materia penal, eran susceptibles de
tutela mediante la acción de libertad, en los supuestos en los que se
hubiera colocado al accionante en absoluto estado de indefensión o
cuando éste agotó los medios de impugnación intra procesales,
prescindiendo de la vinculación directa con la restricción o supresión del
derecho a la libertad, antes exigida.
Ahora bien, la SCP 1609/2014 de 19 de agosto, recondujo la línea
jurisprudencial cambiada por la SCP 0217/2014, a la antes asumida,
detallada en las primeras líneas del párrafo que precede, entendiendo
que, conforme a la interpretación literal y teleológica del art. 125 de la
Norma Suprema, es necesario que, tratándose de denuncias relativas al
debido proceso, éstas sean la causa principal para la afectación del
derecho a la libertad; por cuanto, de no producirse aquello, la vía
pertinente para efectuar dichas demandas es la acción de amparo
constitucional, agotados lógicamente los medios intra procesales de
defensa.
Lo expuesto, fue sintetizado por la nombrada SCP 1609/2014, señalando:
‘…la referida SCP 0217/2014, estableció que 'el debido proceso penal, es
una garantía procesal establecida por la Constitución Política del Estado,
que tiene como objetivo proteger los derechos constitucionales que de él
emergen y en ese proceso controlar la capacidad punitiva del Estado que,
en su momento puede afectar la libertad personal y la presunción de
inocencia de aquellos que se encuentran involucrados en una contienda
judicial penal.
En este contexto y estando establecido que toda persona sometida a un
proceso penal, se halla constitucionalmente imbuido del derecho a la
defensa, a la asistencia de un abogado para su asesoramiento en las
diferentes etapas del proceso, a un debido proceso sin dilaciones
injustificadas, a la posibilidad de presentar pruebas y controvertir las que
se alleguen en su contra, a impugnar la sentencia condenatoria y a no ser
juzgado dos veces por el mismo hecho, en resumen del derecho a un
debido proceso, se determina que, únicamente cuando se trata de materia
penal, la acción de libertad es el medio idóneo, eficaz y eficiente para
restablecer el debido proceso, en todos sus elementos.
En consecuencia, se hace necesario establecer a partir de la presente
Sentencia Constitucional Plurinacional que las lesiones al debido proceso
en materia penal en aquellos casos en los que se colocó al accionante en
absoluto estado de indefensión o cuando éste agotó los medios de
impugnación intra procesales, son susceptibles de la tutela constitucional
que brinda la acción de libertad'.
Conforme a dicho razonamiento, la exigencia de vinculación entre el
derecho a la libertad y el debido proceso, como presupuesto exigible para
su tutela a través de la acción de libertad, desaparecía; sin embargo, el
Tribunal Constitucional Plurinacional considera que, partiendo de la propia
naturaleza jurídica de la acción de libertad, desarrollada en el Fundamento
Jurídico anterior y cuyo principal objetivo es precisamente tutelar de
manera específica el derecho a la libertad, no puede modificarse su
esencia y ampliar su espectro de acción a aquellos asuntos netamente
procedimentales que, aun cuando devengan del área penal, no se hallen
en vinculación con el derecho a la libertad; en consecuencia, mediante la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional, se hace necesario
reconducir el anterior entendimiento y restablecer la jurisprudencia
constitucional previa, respecto a la exigencia de vinculación entre el
derecho a la libertad y el debido proceso.
Este entendimiento, emerge precisamente de la interpretación literal y
teleológica del art. 125 CPE, que establece la procedencia de la acción de
libertad, cuando se produzca una restricción o amenaza de restricción
ilegal o indebida a los derechos fundamentales a la vida y a la libertad
física a raíz de una persecución ilegal o un indebido procesamiento; en
consecuencia, tratándose de la procedencia de la acción de libertad en
relación al debido proceso, debe entenderse que la inobservancia a éste -
debido proceso-, ha sido la causal principal para la afectación del bien
jurídico libertad; pues, de lo contrario, si los actos emergentes del
procesamiento no ponen en riesgo la libertad y no ocasionan su
restricción, no podrán ser evaluados y considerados a través de la acción
de libertad, correspondiendo su tratamiento, una vez agotados todos los
medios intra procesales, a la acción de amparo constitucional, como medio
de defensa idóneo en el jurisdicción constitucional para reparar y subsanar
los defectos procesales en que pudieran haber incurrido tanto servidores
públicos como personas particulares.
En este contexto, corresponde reconducir al entendimiento asumido
anteriormente por las SSCC 0219/2004-R de 19 de octubre y 1865/2004-R
de 1 de diciembre”.
III.4. Análisis del caso concreto
El accionante alega que se están vulnerando sus derechos al debido
proceso, a la igualdad y a la libertad, al haber sido denunciado por la
supuesta violación y violencia física contra la menor AA y presentada la
imputación formal por la Fiscal de Materia demandada mediante la que se
solicitó su detención preventiva, requerimiento fiscal después de haber
transcurrido cuarenta y cinco días de investigación; estableciendo la
supuesta existencia de elementos suficientes para determinar la probable
autoría del adolescente solicitó detención preventiva, sin embargo, estaba
obligada a requerir los actos de investigación para lograr elementos
suficientes para determinar la misma.
Existe una absoluta ausencia de actos de actos de investigación lo que
deviene y denota un incumplimiento al principio de obligatoriedad u
objetividad en virtud al cual, el Ministerio Público al respecto de la revisión
de la documentación y Conclusiones de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, se establece que el accionante debió agotar
todos las vías, realizar todos los reclamos pertinentes, toda vez que se
encuentra bajo el control jurisdiccional, siendo la instancia
correspondiente a la cual acudir, al no estar amenazada su libertad y
con el solo hecho de llevarse la audiencia de medidas cautelares no se
está privando su libertad.
Además, la acción de libertad es un mecanismo constitucional por el que la
Norma Suprema establece un procedimiento de protección inmediata tanto
del derecho a la vida como de aquellas situaciones en las que el derecho a la
libertad física de las personas se encuentra lesionada por causa de una ilegal
persecución, indebido procesamiento o indebida privación de libertad,
siempre que el ordenamiento jurídico ordinario no prevea un medio idóneo y
expedito para reparar la lesión producida, pues, de existir dicho medio,
deberá hacerse uso de éste, lo que implica el agotamiento previo de los
recursos ordinarios antes de acudir a la jurisdicción constitucional; por ello, se
justifica por la naturaleza de los derechos que resguarda, el informalismo por
la ausencia de requisitos formales en su presentación, pues no reconoce
ningún tipo de privilegio a la vida, se tiene que tener en cuenta que el ámbito
de la aludida acción no se limita a la protección de la libertad física sino
también al derecho a la vida o de locomoción cuando está vinculada a la
libertad personal y eventualmente a la vida.
Con estos antecedentes, inicialmente corresponde manifestar que en la
acción planteada, no se aplica la acción de libertad, por cuanto el
accionante no está privado de libertad y menos que exista una orden
emanada por autoridad competente, lo cual no implica una restricción a
ese derecho; hecho que de acuerdo a la jurisprudencia contenida en el
Fundamento Jurídico III.2. del presente fallo, existiendo una línea
jurisprudencial consistente al respecto, toda vez que, al no existir
vinculación con el derecho a la libertad, por no ser causa para la
restricción o supresión del mismo, ni constar absoluto estado de
indefensión; efectuando así un análisis que compelía realizarse
ineludiblemente mediante la acción de amparo constitucional conforme a
su naturaleza jurídica y a los derechos que protege, al no advertirse la
presencia de los supuestos necesarios que deben existir para considerar el
debido proceso mediante la acción de libertad; y, no encontrándose
elemento alguno contra la Fiscal de Materia ahora demandada que
determine que hubiera incurrido en lesión al debido proceso, que tenga
directa incidencia en el derecho a la libertad del accionante así como
tampoco, ha sido quien le ha privado de su libertad; además puso a
conocimiento del Juez de la Niñez y adolescencia donde debió acudir a
efectos de denunciar las presuntas arbitrariedades cometidas agotando
todas las vías y no así activar directamente la acción de libertad, por lo
que, no corresponde conceder la tutela solicitada.
En consecuencia, el Juez de garantías, al haber denegado la acción de libertad
efectuó una adecuada compulsa de los antecedentes procesales y dio correcta
aplicación al citado precepto constitucional.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Segunda; en virtud de la
autoridad que le confiere la Constitución Política del Estado y los arts. 12.7 de la
Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional y 44.1 del Código Procesal
Constitucional; en revisión, resuelve: CONFIRMAR en todo la Resolución
13/2015 de 14 de mayo, cursante de fs. 46 vta. a 49 vta., pronunciada por la
Jueza Segunda de Sentencia Penal del departamento de Tarija, constituido en
Juez de garantías, y en consecuencia, DENEGAR la tutela impetrada, en los
términos expuestos por la Jueza de garantías.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional
Plurinacional.
CORRESPONDE A LA SCP 1088/2015-S2 (viene de la pág. 8).
Fdo. Juan Oswaldo Valencia Alvarado
MAGISTRADO
Fdo. Dra. Mirtha Camacho Quiroga
MAGISTRADA