UNIVERCIDADNACIONAL SIGLOXX
AREA: SALUD
CARRERA: LICENENFERMERIA
SECION EDUCATIVA VACUNA
SRP
DOCENTE ASISTENCIAL LIC. GENOBEBA
INTERNA: LIZBET ROQUE CHOQUE
INSTITUCION: CENTRO DE SALUD MONTENEGRO
AREA: SERVICIO SOCIAL DE SALUD RURAL OBLIGATORIO (S.S.S.R.O)
GESTION: 2025
SARAMPION
INTRODUCCIÓN
El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta sobre todo
a los niños y se transmite por gotículas procedentes de la nariz, boca y faringe
de las personas infectadas. Los síntomas iniciales, que suelen aparecer entre 8
y 12 días después de la infección, consisten en fiebre alta, rinorrea, inyección
conjuntival y pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla. Varios
días después aparece un exantema que comienza en la cara y cuello, y se va
extendiendo gradualmente al resto del cuerpo. No hay tratamiento específico
para el sarampión, y la mayoría de los pacientes se recuperan en 2 o 3
semanas. Sin embargo, el sarampión puede causar complicaciones graves,
tales como ceguera, encefalitis, diarrea intensa, infecciones del oído y
neumonía, sobre todo en niños malnutridos y pacientes inmunodeprimidos. El
sarampión es una enfermedad prevenible mediante vacunación.
EPIDEMIOLOGÍA
La enfermedad es altamente contagiosa, su transmisión es más eficiente a
través de la exposición directa mediante un individuo infectado, aunque el virus
puede sobrevivir durante aproximadamente 2 horas en gotículas respiratorias
en el ambiente. Se estima que alrededor del 76% de las personas con
exposición al virus acaban infectándose. No existe reservorio animal ni
evidencia de infección latente o persistencia epidemiológicamente significativa,
por tanto, el mantenimiento del virus en una población requiere de individuos
susceptibles. En climas templados el sarampión es más frecuente en el
invierno y a principios de la primavera. La frecuencia de las epidemias está
determinada por el número de individuos susceptibles, la duración de la
infecciosidad y los patrones de movimiento de la población.
OBJETIVOS:
1. Prevenir el sarampión: Enfermedad viral altamente contagiosa que puede
causar complicaciones graves como neumonía, encefalitis e incluso la muerte.
2. Prevenir la rubéola: Especialmente importante en mujeres embarazadas, ya
que puede causar el síndrome de rubéola congénita en el feto, con
malformaciones graves.
3. Prevenir la parotiditis (paperas): Enfermedad viral que puede causar
inflamación de las glándulas salivales y complicaciones como meningitis,
orquitis (inflamación testicular) e infertilidad en casos graves.
4. Reducir la transmisión comunitaria: Al vacunar a la mayoría de la población,
se crea inmunidad colectiva que protege también a quienes no pueden
vacunarse por razones médicas.
5. Erradicar o eliminar estas enfermedades: En muchos países, la vacunación
masiva ha llevado a una drástica disminución o incluso eliminación de estas
enfermedades.
CAUSAS Y TRANSMISIÓN
Causas:
El sarampión es causado por un virus del género Morbillivirus en la familia
Paramyxoviridae.
El virus se encuentra en la nariz y en la garganta de un niño o adulto infectado.
Transmisión:
Se transmite por contacto directo con gotitas infecciosas de saliva de un
enfermo, por respirar el mismo aire que una persona con sarampión, por
contacto personal íntimo, por contacto directo con secreciones nasales o
faríngeas infectadas.
SÍNTOMAS
Fiebre alta, de por lo menos 3 días, que puede alcanzar los 40°C
Tos
Goteo nasal
Maculopapular no vesicular
Ojos rojos y llorosos
Sarpullido en la cara y otras partes del cuerpo
Sensibilidad a la luz (fotofobia)
Dolor muscular
Congestión nasal
Dolor de garganta
Diminutas manchas blancas dentro de la boca (manchas de Koplik)
El sarampión es una enfermedad infecciosa que se contagia a los demás una
vez que aparecen los síntomas
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de sarampión generalmente se realiza por los siguientes
métodos:
Evaluación clínica: Los médicos evalúan los síntomas y la historia del
paciente, incluyendo la aparición de la erupción y otros signos característicos.
Pruebas de laboratorio:
Prueba serológica: La presencia de anticuerpos específicos contra el
sarampión puede confirmarse mediante análisis de sangre.
PCR (Reacción en cadena de la polimerasa): Se puede utilizar para detectar
el material genético del virus en muestras respiratorias, orina o sangre.
El diagnóstico temprano es crucial para evitar la propagación del sarampión,
que puede tener complicaciones graves, como neumonía, encefalitis y daño
cerebral, especialmente en niños pequeños y personas no vacunadas.
TRATAMIENTO
El tratamiento para el sarampión es principalmente sintomático, ya que no
existe un tratamiento antiviral específico para esta enfermedad. El enfoque se
centra en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Aquí te detallo algunas
medidas comunes:
Reposo: Es fundamental que el paciente descanse mientras dure la fiebre y los
síntomas.
Hidratación: Mantener al paciente bien hidratado es clave para evitar la
deshidratación, especialmente si hay fiebre alta o diarrea.
Medicamentos para la fiebre y el dolor: Se pueden usar antipiréticos y
analgésicos como el paracetamol (acetaminofén) para reducir la fiebre y aliviar
dolores.
Vitamina A: Se recomienda el uso de vitamina A en algunos casos,
especialmente en niños, ya que ha demostrado reducir la mortalidad y las
complicaciones del sarampión.
Antibióticos: No se utilizan para tratar el sarampión en sí, pero pueden ser
necesarios si se desarrolla una infección bacteriana secundaria, como una
neumonía.
Control de complicaciones: En algunos casos, el sarampión puede provocar
complicaciones graves como neumonía, encefalitis o diarrea. El tratamiento
para estas complicaciones varía según la gravedad de cada una.
Aislamiento: Debido a que el sarampión es altamente contagioso, es
importante que el paciente esté aislado de otras personas, especialmente de
aquellas que no están inmunizadas.
La prevención es la mejor estrategia, y la vacuna contra el sarampión es
altamente efectiva para evitar la enfermedad. Si se sospecha de sarampión, es
recomendable consultar a un médico para un diagnóstico y tratamiento
adecuados
PREVENCIÓN:
1. Vacuna contra el sarampión: La vacuna contra el sarampión es la forma
más efectiva de prevenir la enfermedad.
2. Esquema de vacunación: La vacuna se administra en dos dosis, la primera
a los 12 y 23 meses de edad.
Medidas de higiene
1. Lavado de manos: El lavado de manos frecuente y adecuado es esencial
para prevenir la propagación del virus.
2. Uso de mascarillas: El uso de mascarillas puede ayudar a prevenir la
propagación del virus.
3. Limpieza y desinfección: La limpieza y desinfección regular de superficies
y objetos pueden ayudar a reducir la propagación del virus.
Control de la infección
1. Aislamiento: Los pacientes con sarampión deben ser aislados para prevenir
la propagación del virus.
2. Notificación de casos: Los casos de sarampión deben ser notificados a las
autoridades de salud pública para que se puedan tomar medidas para controlar
la propagación del virus.
3. Seguimiento de contactos: Los contactos de personas con sarampión
deben ser seguidos para detectar cualquier signo de enfermedad.
Otras medidas
1. Educación: La educación sobre el sarampión y su prevención es esencial
para reducir la propagación del virus.
2. Acceso a la atención médica: El acceso a la atención médica es importante
para diagnosticar y tratar el sarampión de manera efectiva.
3. Investigación y desarrollo: La investigación y el desarrollo de nuevas
vacunas y tratamientos pueden ayudar a mejorar la prevención y el tratamiento
del sarampión.
Prevención en grupos de riesgo
1. Niños: Los niños son más susceptibles al sarampión, por lo que la
vacunación y las medidas de higiene son especialmente importantes en este
grupo.
2. Personas con sistemas inmunológicos debilitados: Las personas con
sistemas inmunológicos debilitados, como aquellos con VIH/SIDA o cáncer,
pueden ser más susceptibles al sarampión.
3. Viajeros: Los viajeros que visitan áreas donde el sarampión es común
deben tomar medidas para prevenir la enfermedad.
CONCLUSIÓN
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede tener
graves consecuencias para la salud, especialmente en niños y personas con
sistemas inmunológicos debilitados. Aunque la vacunación ha sido fundamental
en la reducción de la incidencia del sarampión, es importante seguir trabajando
para mejorar la cobertura vacunal y prevenir brotes.
Importancia de la Vacunación
La vacunación es la forma más efectiva de prevenir el sarampión. Es
fundamental que los niños reciban las dos dosis recomendadas de la vacuna
contra el sarampión para garantizar una protección adecuada. Además, los
adultos que no han sido vacunados o que no han tenido sarampión también
pueden recibir la vacuna.
Medidas de Prevención
Además de la vacunación, es importante tomar medidas de higiene y control de
la infección para prevenir la propagación del sarampión. Esto incluye:
- Lavado de manos frecuente y adecuado
- Uso de mascarillas en áreas públicas y en contacto con personas enfermas
- Limpieza y desinfección regular de superficies y objetos
- Aislamiento de personas con sarampión para prevenir la propagación del virus
RUBEOLA
INTRODUCCION
La rubéola es una enfermedad viral contagiosa que se caracteriza por una
erupción cutánea roja o rosada, fiebre leve y otros síntomas similares a los de
un resfriado. El virus que causa la rubéola pertenece a la familia Togaviridae y
es altamente contagioso, principalmente a través de gotas respiratorias cuando
una persona infectada tose o estornuda.
Aunque la rubéola generalmente es una enfermedad leve en niños, puede ser
grave para las mujeres embarazadas, ya que si una mujer contrae la
enfermedad durante el primer trimestre del embarazo, puede causar defectos
congénitos graves en el bebé, conocidos como el síndrome de rubéola
congénita, que incluye malformaciones cardiacas, sordera y problemas
oculares.
La vacunación es la medida más efectiva para prevenir la rubéola. La vacuna
contra la rubéola se administra comúnmente como parte de la vacuna
combinada MMR (sarampión, paperas y rubéola), que ha reducido
significativamente la incidencia de la enfermedad en muchos países.
EPIDEMIOLOGIA
1. Distribución geográfica
La rubéola está presente en todo el mundo, pero su prevalencia varía según la
región y el acceso a programas de vacunación. En países desarrollados, donde
la vacunación es común, la incidencia es baja. Sin embargo, en regiones con
tasas de vacunación más bajas o en países en vías de desarrollo, la rubéola
sigue siendo un problema de salud pública significativo.
2. Grupos de riesgo
Niños no vacunados: Son los más susceptibles a la infección debido a la falta
de inmunización. Mujeres embarazadas: La rubéola en mujeres embarazadas,
especialmente en el primer trimestre, puede resultar en el síndrome de rubéola
congénita, que causa defectos de nacimiento graves.
Adultos jóvenes y adolescentes: Aunque la rubéola es más común en niños,
los adolescentes y adultos jóvenes también pueden contraerla si no han sido
vacunados.
3. Transmisión
El virus de la rubéola se transmite principalmente a través de gotículas
respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. También
puede transmitirse a través del contacto directo con secreciones nasales o
faríngeas. La rubéola es contagiosa desde aproximadamente una semana
antes de que aparezca la erupción hasta aproximadamente una semana
después de su aparición.
4. Incidencia y prevalencia
La incidencia de la rubéola ha disminuido considerablemente en los países que
implementan programas de vacunación masiva. Sin embargo, en áreas donde
la cobertura vacunal es insuficiente, pueden producirse brotes esporádicos,
especialmente en grupos no vacunados o en poblaciones que no tienen acceso
a servicios de salud adecuados.
5. Síndrome de rubéola congénita (SRC)
El síndrome de rubéola congénita es una complicación grave que ocurre
cuando una mujer embarazada contrae el virus, lo que puede provocar abortos
espontáneos, muerte fetal, o defectos de nacimiento graves, como sordera,
defectos cardíacos y problemas oculares. El control de la rubéola es
especialmente importante en mujeres en edad fértil para evitar la transmisión al
feto.
6. Prevención y control
La vacunación es la herramienta principal para controlar la propagación de la
rubéola. En la mayoría de los países, la vacuna MMR (sarampión, paperas y
rubéola) se administra a los niños en su primer y segundo año de vida. La
cobertura vacunal ha sido crucial para reducir la incidencia de la rubéola y
eliminarla de muchas regiones. Los esfuerzos globales de erradicación,
impulsados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos,
buscan eliminar la rubéola y el síndrome de rubéola congénita en todo el
mundo.
7. Brotes y control
Los brotes de rubéola pueden ocurrir cuando hay fallos en los programas de
vacunación o en áreas con bajas tasas de cobertura vacunal. Sin embargo, los
brotes son más comunes en adultos jóvenes no vacunados, ya que en la
mayoría de los niños la vacuna les brinda inmunidad a largo plazo.
En resumen, aunque la rubéola es una enfermedad prevenible con la vacuna,
sigue representando un desafío en algunas partes del mundo, especialmente
en cuanto a la prevención del síndrome de rubéola congénita. La vacunación
masiva es clave para reducir su incidencia global y proteger tanto a niños como
a mujeres embarazadas.
OBJETIVOS
Los objetivos relacionados con la rubéola suelen enfocarse en la prevención,
control y eventual erradicación de la enfermedad, especialmente debido a sus
efectos perjudiciales en mujeres embarazadas y los riesgos asociados al
síndrome de rubéola congénita. Algunos de los objetivos clave son:
1. Erradicación de la rubéola
El objetivo más ambicioso a nivel global es la erradicación de la rubéola, similar
a lo logrado con la viruela. Esto implica reducir la incidencia de la enfermedad a
cero en todo el mundo, eliminando así el riesgo de brotes. La erradicación
depende de la alta cobertura vacunal y de la inmunización de todos los grupos
de riesgo.
2. Prevención del síndrome de rubéola congénita (SRC)
Uno de los principales objetivos es prevenir el síndrome de rubéola congénita,
que puede causar defectos de nacimiento graves, como sordera, ceguera,
problemas cardíacos y retraso en el desarrollo. Para lograr esto, se busca que
las mujeres en edad fértil estén inmunizadas contra la rubéola, de modo que no
se expongan al virus durante el embarazo.
3. Asegurar una cobertura vacunal alta
Garantizar que un porcentaje alto de la población, especialmente los niños,
esté vacunado contra la rubéola. La vacuna combinada MMR (sarampión,
paperas y rubéola) es una herramienta fundamental para prevenir la
enfermedad. Los objetivos incluyen alcanzar al menos un 95% de cobertura en
la población infantil, para crear inmunidad colectiva y evitar brotes.
4. Reducción de la incidencia y mortalidad por rubéola
Otro objetivo es reducir tanto la incidencia de la rubéola como la mortalidad
relacionada con la enfermedad, especialmente en áreas donde todavía ocurren
brotes o en grupos de población vulnerables que no tienen acceso a la
vacunación.
5. Eliminación de la transmisión autóctona de rubéola
Alcanzar la eliminación de la transmisión autóctona del virus en regiones donde
aún existen casos, mediante la promoción de la vacunación y la identificación
temprana de casos para su control.
6. Monitoreo y vigilancia continua
Establecer y mantener sistemas de vigilancia que permitan detectar casos de
rubéola y SRC, monitorear la cobertura vacunal y detectar rápidamente brotes
para controlarlos efectivamente. Esto incluye la notificación de casos y la
recopilación de datos sobre la cobertura vacunal.
CAUSA Y TRANSMISION
La rubéola es una enfermedad viral que se transmite por el aire o por contacto
cercano con una persona infectada.
Causas
El virus de la rubéola es la causa de la enfermedad.
La rubéola es muy contagiosa y se propaga fácilmente cuando una
persona infectada tose o estornuda.
Transmisión
Se transmite por gotículas en el aire, cuando las personas infectadas
estornudan o tosen.
También puede propagarse por contacto directo con la mucosidad
infectada de la nariz y la garganta.
Una mujer embarazada que contrae rubéola puede transmitir el virus al
feto.
SINTOMAS
Los síntomas de la rubéola incluyen:
Fiebre
Maculopapular no vesicular
Dolor de cabeza
Dolor de garganta
Sarpullido que empieza en la cara y se extiende al resto del cuerpo
Inflamación de los ganglios linfáticos en la parte posterior de las orejas y
el cuello
Congestión nasal o goteo de la nariz
Enrojecimiento y picazón en los ojos
Náuseas
Dolor muscular o articular
Malestar general
DIAGNOSTICO
El diagnóstico de la rubéola se realiza mediante un examen clínico y pruebas
de laboratorio.
Examen clínico
Observar el sarpullido y la presencia de adenopatías en el cuello, nuca y
detrás de las orejas
Tomar en cuenta los antecedentes del paciente, como si ha estado en
contacto con personas infectadas
Pruebas de laboratorio
Analizar la sangre para detectar anticuerpos contra el virus de la rubéola
Aislar el virus de muestras de la faringe, la nariz o la orina
Realizar un cultivo viral
Detectar RNA viral por PCR (polymerase chain reaction)
El diagnóstico de la rubéola puede ser difícil porque el sarpullido es similar al
de otras enfermedades virales.
Confirmación del diagnóstico
Un aumento de al menos 4 veces en los títulos de anticuerpos entre la
fase aguda y la de convalecencia
La detección de anticuerpos IgM contra rubéola
Medidas de autocuidado
Reposo en cama
Aislarse de otras personas, especialmente de las mujeres embarazadas,
durante el período infeccioso
TRATAMIENTO
Tratamiento de los síntomas
Reposo en cama
Medicamentos para la fiebre, como acetaminofeno o ibuprofeno
Analgésicos y antipiréticos para cefaleas, mialgias y artralgias
Prevención de la enfermedad
Vacunación
Aislamiento de las personas infectadas, especialmente de las mujeres
embarazadas
Vacunación
La vacuna contra la rubéola se recomienda en la niñez
La primera dosis se suele administrar a los 12-15 meses de edad
En algunos casos se administra una segunda dosis antes de la
escolarización o antes de la adolescencia
También se recomienda la vacunación en personas adultas que no
recibieron la inmunización durante la infancia
Síntomas de la rubéola
En muchos casos, los síntomas de la rubéola son leves.
Síndrome de la rubéola congénita
Los defectos que se presentan con la rubéola congénita se pueden tratar.
PREVENCION
La rubéola se previene con la vacuna triple vírica, que protege contra el
sarampión, las paperas y la rubéola.
Vacunación
La vacuna se aplica a los niños entre los 12 y 23 meses de edad
Las mujeres en edad fértil pueden hacerse un análisis de sangre para
saber si son inmunes a la rubéola.
Si no son inmunes, deben evitar quedar embarazadas durante 28 días
después de vacunarse.
Las mujeres embarazadas no deben vacunarse.
Protección de los bebés
Los bebés nacidos de mujeres vacunadas o inmunes suelen estar
protegidos contra la rubéola durante 6 a 8 meses.
Si una mujer embarazada se infecta, puede tener un aborto espontáneo,
el bebé puede desarrollar defectos de nacimiento graves o puede morir
poco después de nacer.
Transmisión
El virus de la rubéola se transmite por gotículas en el aire, cuando las
personas infectadas estornudan o tosen.
CONCLUSION
La rubéola es una infección viral que afecta principalmente a niños y
adultos jóvenes.
La rubéola puede provocar artritis en los dedos, muñecas y rodillas.
En casos poco frecuentes, la rubéola puede provocar una infección o
inflamación en el cerebro.
La rubéola puede causar muerte fetal o defectos congénitos en el feto si
la madre se infecta durante el embarazo.
La mejor manera de protegerse contra la rubéola es con la vacuna triple
vírica o MMR.
La Alianza contra el Sarampión y la Rubéola tiene como metas eliminar
estas dos enfermedades del mundo.
PAROTIDITIS
INTRODUCCION
La parotiditis o paperas es una enfermedad viral producida por el
paramixovirus, este virus inicialmente penetra y se multiplica en las células del
aparato respiratorio para luego ser transportado por la sangre hacia todos los
tejidos.
Tiene especial predilección por las glándulas salivares, en especial la glándula
parótida. Por esto, se puede realizar un cultivo de la saliva para el diagnóstico.
También se puede aislar en la orina o en cualquier otro tejido.
El contagio de la enfermedad puede ser por contacto directo, por objetos
contaminados con saliva u orina.
Puede presentarse a cualquier edad, siendo más frecuente en adultos jóvenes.
EPIDEMIOLOGIA
La parotiditis es muy contagiosa, pero menos que el sarampión o la
varicela.
Se transmite por contacto directo con saliva, gotitas respiratorias o
fómites domésticos.
Las personas asintomáticas o con infecciones atípicas pueden transmitir
el virus.
El número de casos alcanza su punto máximo cada 2 a 5 años, con
mayor incidencia en niños de 5 a 9 años.
La parotiditis tiene un patrón estacional con predominio de los casos en
invierno y primavera.
OBJETIVOS
El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. La mayoría de los niños se
recuperan sin problemas, pero, la infección causa a veces meningitis o
encefalitis. La vacunación sistemática contribuye a evitar la infección
Detectar, investigar y controlar los brotes de parotiditis
Conocer el patrón epidemiológico de la enfermedad
Identificar grupos de riesgo
Evaluar el impacto del programa de vacunación
Prevenir la parotiditis mediante la vacunación en la infancia
CAUSAS Y TRANSMISION
Causas
Un virus paramixovirus causa la parotiditis.
La parotiditis es endémica a nivel mundial.
La parotiditis es menos contagiosa que el sarampión.
Transmisión
Se transmite por contacto directo con saliva infectada.
Se transmite por medio de las gotitas de la humedad de la nariz o la
boca, por ejemplo, cuando una persona estornuda.
Se propaga a través del contacto directo con artículos que contienen
saliva infectada.
SINTOMAS
Fiebre
Dolor de cabeza
Falta de apetito
Malestar general
Dolor facial
Dolor de garganta
Inflamación de las glándulas parótidas, que son las glándulas salivales
más grandes
Inflamación de las sienes o mandíbula
DIAGNOSTICO
Evaluación clínica
1. Historia clínica: Se realiza una historia clínica detallada para identificar los
síntomas y la duración de la enfermedad.
2. Examen físico: Se realiza un examen físico para evaluar la presencia de
inflamación y dolor en la glándula parótida.
3. Síntomas: Se evalúan los síntomas como dolor, inflamación, fiebre y
dificultad para tragar.
Pruebas diagnósticas
1. Análisis de sangre: Se pueden realizar análisis de sangre para evaluar la
presencia de infección o inflamación.
2. Pruebas de imagen: Se pueden realizar pruebas de imagen como
radiografías, ecografías o resonancias magnéticas para evaluar la glándula
parótida y detectar cualquier anomalía.
3. Cultivo de bacterias: Se puede realizar un cultivo de bacterias para
identificar la causa de la infección.
4. Pruebas de función hepática: Se pueden realizar pruebas de función
hepática para evaluar la función del hígado.
Criterios diagnósticos
1. Criterios clínicos: Se pueden utilizar criterios clínicos como la presencia de
dolor y inflamación en la glándula parótida, fiebre y dificultad para tragar.
2. Criterios de laboratorio: Se pueden utilizar criterios de laboratorio como la
presencia de leucocitosis (aumento de glóbulos blancos) o elevación de la
velocidad de sedimentación globular (VSG).
Diagnóstico diferencial
1. Otras infecciones: Se deben considerar otras infecciones como la
amigdalitis, la sinusitis o la otitis media.
2. Enfermedades autoinmunes: Se deben considerar enfermedades
autoinmunes como la enfermedad de Sjögren o la artritis reumatoide.
3. Tumores: Se deben considerar tumores como el carcinoma de la glándula
parótida.
TRATAMIENTO
Aliviar los síntomas
Tomar analgésicos y antitérmicos, como paracetamol o ibuprofeno
Aplicar compresas frías o tibias sobre las glándulas salivales hinchadas
Beber mucho líquido
Descansar
Masticar alimentos blandos para evitar el dolor
Practicar una buena higiene bucal
Tratamiento antibiótico
Si la parotiditis es causada por una infección bacteriana, el médico
puede recetar un antibiótico
En caso de signos de infección, se puede administrar un antibiótico por
vía oral
PREVENCION
La mejor forma de prevenir la parotiditis es vacunarse, en especial durante la
infancia. También se puede prevenir evitando el contacto con personas
infectadas y manteniendo una buena higiene personal.
Vacunación
La vacuna contra la parotiditis se incluye en la vacuna triple vírica (TV),
que también protege contra el sarampión y la rubéola.
La primera dosis de la vacuna triple vírica se suele administrar entre los
12 y 23 meses de edad
La vacuna TV es muy eficaz, ya que induce defensas contra el virus en
casi el 96% de las personas que no han estado en contacto previo con
él.
Evitar el contagio
Evita el contacto cercano con personas que tengan síntomas de la
enfermedad.
Lava las manos con frecuencia y evita tocarte la cara.
Cúbrete la boca y la nariz al toser o estornudar.
Evita compartir utensilios, vasos, toallas y otros objetos personales con
personas infectadas.