0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas5 páginas

Daniel 2

El documento explora la profecía del sueño de Nabucodonosor en el libro de Daniel, que describe una secuencia de reinos que dominarán el mundo hasta el establecimiento del reino de Dios. A través de la interpretación de Daniel, se revela que los imperios babilónico, medo-persa, griego y romano son representados por diferentes metales en una estatua, simbolizando su poder y eventual caída. La profecía subraya que, a pesar de los intentos de unificación política y social en Europa, los reinos humanos no se unirán, y finalmente, Dios establecerá un reino eterno que prevalecerá sobre todos los demás.

Cargado por

Jhon Muñoz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas5 páginas

Daniel 2

El documento explora la profecía del sueño de Nabucodonosor en el libro de Daniel, que describe una secuencia de reinos que dominarán el mundo hasta el establecimiento del reino de Dios. A través de la interpretación de Daniel, se revela que los imperios babilónico, medo-persa, griego y romano son representados por diferentes metales en una estatua, simbolizando su poder y eventual caída. La profecía subraya que, a pesar de los intentos de unificación política y social en Europa, los reinos humanos no se unirán, y finalmente, Dios establecerá un reino eterno que prevalecerá sobre todos los demás.

Cargado por

Jhon Muñoz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El rey (de Babilonia) preguntó a Daniel, a quien llamaban Beltsasar:

¿Eres tú capaz de decirme el sueño que vi, y su interpretación? Daniel


respondió: “El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni
magos, ni adivinos lo pueden revelar. Pero hay un Dios en el cielo, que
revela los misterios. Él ha mostrado al rey Nabucodonosor lo que ha de
suceder en los últimos días” Daniel 2:26-28

A principios de 1940, la Alemania de Hitler parecía invencible gracias a


su enorme poderío militar. Los vehículos blindados de las divisiones
panzer y los ataques bien orquestados, contribuyeron a que cambiara
toda la estrategia militar del siglo XX. El ejército alemán arrasó en un
abrir y cerrar de ojos al este de Europa, y aplastó a Francia y a los Países
Bajos. El Führer alemán en marzo de 1941 proclamó en un discurso
algunas de sus ideas radicales: “Compatriotas, no necesitamos a Dios.
No le pedimos nada, excepto que nos deje tranquilos. Queremos pelear
nuestras batallas; con nuestras propias armas, sin Dios. Queremos
alcanzar nuestras victorias sin la ayuda de Dios”. Hitler en su arrogancia,
creyó que con sus ejércitos podía conquistar Europa. Y en 1941 ¿quién
hubiera podido imaginar que estaba equivocado? Sus predicciones
acerca de una Europa unificada bajo el régimen nazi, parecía que eran
muy realistas. Pero en ese año (1941)un estudiante de las profecías
bíblicas llamado Arthur S. Maxwell, redactor jefe de la revista Señales de
los tiempos (una revista de la Iglesia Adventista del 7° día), tenía tanta
confianza en lo que el profeta Daniel había escrito, que en la portada de
su revista predijo la derrota de Hitler. Algunos de los colegas de Maxwell
le aconsejaron que no fuera tan osado. Pero él creía en lo que Dios había
revelado acerca de la secuencia de los reinos hasta el reino de Dios que
no tendrá fin. El segundo capítulo del libro del profeta Daniel nos
presenta una profecía que señala quién dominaría el panorama
mundial, y a la vez describe cómo terminará nuestro mundo. ¿En
qué consistió el sueño del rey Nabucodonosor?
Rey, en tu cama estuviste pensando qué sucedería en el futuro. Y el que
revela los misterios te mostró lo que ha de suceder…Rey , tu viste una
estatua majestuosa, enorme y muy brillante. Estaba en pie, y su aspecto
era terrible. Daniel 2:29,31

La cabeza de esa estatua era de oro fino. Su pecho y sus brazos, de


plata. Su vientre y sus muslos, de bronce. Sus piernas de hierro; y sus
pies, en parte de hierro y en parte de arcilla. Daniel 2:32

Si estudiamos el segundo capítulo del libro del profeta Daniel , éste nos
revela el panorama de la secuencia de reinos que dominarían el mundo,
y a la vez describe cómo terminará nuestro mundo. Este período se inició
durante la vida de Daniel, cuando un rey tuvo un sueño acerca de
acontecimientos que abarcarían cerca de dos mil quinientos años. Estos
hechos ocurrieron con tal precisión que solo la mano de Dios pudo
haberlos dirigido. Las profecías bíblicas demuestran que Dios controla los
acontecimientos de la historia. La profecía de Daniel 2 se ha cumplido
casi en su totalidad. Consideremos que ya hay más de dos mil años de
profecías cumplidas. Así que al mirar hacia el futuro, bien podemos
llegar a la conclusión de que el resto de las profecías se cumplirá
también. La Biblia nos dice que Daniel, un joven israelita exiliado en el
majestuoso reino de Babilonia, pidió al rey que le concediera tiempo
para poder consultar al Dios de los cielos que revela todos los secretos.
En una visión nocturna, Dios le reveló a Daniel el sueño y su
interpretación, por lo que inmediatamente elevó una conmovedora
oración de agradecimiento. ¿Qué podemos aprender de ésta
oración?

Dijo Daniel: “Alabado sea el nombre de Dios por lo siglos de los siglos;
porque de él son el poder y la sabiduría. Él cambia los tiempos y las
épocas, quita reyes y pone reyes, da sabiduría a los sabios e inteligencia
a los entendidos. Revela lo profundo y lo escondido, conoce lo que está
en tinieblas, y la luz mora con él”. Daniel 2:20-22

La enorme estatua que vio en sueños Nabucodonosor comienza con una


cabeza de oro para representar el imperio babilónico, quien fue el reino
predominante en el escenario mundial entre los años 605 y 539 a.C. Los
libros de historia nos enseñan que en el reinado de Nabucodonosor el
oro era extraordinariamente abundante. En el templo de Marduk ( una
de las principales deidades babilónicas) había toneladas de oro. Así que
el oro era el mejor símbolo que Dios podía usar para describir el imperio
Babilónico. Pero el sueño predijo que Babilonia sería derrocada por un
reino representado por el pecho y los brazos de plata- quien representa
a Medopersia. Los medos y los persas dominaron el mundo conocido
durante casi dos siglos. Sin embargo, el sueño de Nabucodonosor no
terminó allí. El reino fue reemplazado por lo que dice iba a ser un tercer
reino. ¿Podemos identificar al reino representado por el vientre y
los muslos de bronce?

El macho cabrío es el rey de Grecia. Daniel 8:21

(Datos: El profeta Daniel nombró a Grecia como el tercer reino con más
de 200 años de anticipación. El joven Alejando Magno marchó al frente
de sus hombres por más de 17,000 kms, conquistando casi todo el
mundo conocido. Según la historia, murió de malaria un mes antes de
cumplir los 33 años. ¿Cómo iban sus hombres a la guerra? Petos de
bronce, cascos de bronce, escudos de bronce, y armas de guerra hechas
de bronce. Una vez más, Dios utilizó una metáfora adecuada para
describir el reino que conquistaría al mundo y lo gobernaría desde el
años 331 al 168 a.C)

El reino siguiente fue simbolizado por el hierro. Daniel 2:40 dice: “Y el


cuarto reino será fuerte como hierro” En el año 168 a.C Roma conquistó
el último residuo del Imperio Griego. Así como las piernas representan la
parte más larga del cuerpo, asimismo Roma gobernó por mucho más
tiempo que ninguna otra de las antiguas potencias señaladas en el
sueño. Poco a poco el poderío de Roma se fue expandiendo y adquirió
fuerza, venciendo en numerosas guerras y conquistando muchas
naciones. Cuando nació Jesús, la mayor parte del mundo mediterráneo
se hallaba bajo el dominio romano. Durante más de quinientos años
Roma parecía invencible. Sus estandartes ondeaban desde el Atlántico
hasta más allá del río Eufrates. Pero, ¿fueron los romanos el último
imperio mundial conocido por los pueblos de la Biblia? ¿Qué
había predicho la profecía?

“Y los pies y los dedos que viste en parte de arcilla y en parte de hierro,
será un reino dividido. Y así como viste el hierro mezclado con la arcilla,
tendrá algo de la fortaleza del hierro… Y eso que viste, el hierro
mezclado con la arcilla, significa que se mezclarán por medio de
casamientos, pero no se unirán el uno con el otro, así como el hierro no
se mezcla con la arcilla” Daniel 2:41,43

¿Cómo termina la profecía de Daniel 2? ¿Por qué podemos decir


que estamos en el tiempo del fin?

“Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo establecerá un reino que
nunca jamás será destruido, ni será entregado a otro pueblo.
Desmenuzará y dará fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para
siempre” Daniel 2:44

No importa cuántas batallas libre la humanidad, no importa cuántos


nuevos Hitlers traten de conquistar el mundo, no tendrán éxito. Los
gobernantes europeos han tratado de unirse sobre todo: Políticamente: a
través de guerras. Económicamente: a través de una moneda común,
tratados comerciales, y un sistema fiscal compartido. Socialmente: a
través de matrimonios entre los miembros de las casas reales. Pero la
Biblia dice que así como el hierro y el barro no se mezclan, las naciones
europeas no se unirán jamás bajo un solo gobierno. ¿Por qué es
importante conocer los detalles del sueño en Daniel capítulo 2? Por una
simple razón: la imagen del sueño de Nabucodonosor bosquejó los
acontecimientos de la historia hasta nuestros días. Una vez que
aprendamos a confiar en la Biblia al observar los sucesos del pasado,
podremos en consecuencia confiar en lo que ella nos dice respecto a los
acontecimientos venideros.

La historia ha dado cumplimiento a esta profecía de Daniel 2 al pie de la


letra y continuará haciéndolo. Los acontecimientos políticos de nuestro
planeta no ocurren caprichosamente. Dios ha estado guiando y
gobernando todo. Solamente falta que surja el reino que habrá de
gobernar el mundo: el reino de Dios. El apóstol Juan, habla del mundo
venidero “ Hubo fuertes voces en el cielo que decían: Los reinos del
mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará para
siempre jamás” ( Apoc 11:15) Sin embargo, podemos estar tranquilos
porque el futuro está en las manos del mismo Dios que ha estado
dirigiendo los acontecimientos de la historia desde el principio y lo hará
hasta el fin. Muy pronto Jesucristo, el mismo que vino a nuestro planeta
hace dos mil años, nos hará otra visita. ¡Y esta segunda ocasión será un
acontecimiento triunfal!

También podría gustarte