REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO EL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD POLITÉCNICA TERRITORIAL EL EDO MÉRIDA
“KLÉBER RAMÍREZ”
PROGRAMA NACIONAL DE FORMACIÓN EN ADMINISTRACIÓN
EXTENSIÓN BAILADORES ESTADO MÉRIDA
Planificación estratégica
Y estrategias genéricas
Autor:
Rosales M, Rolando Alberto
C.I No. V- 28.378.892
Trayecto 4 Trimestre 1
TOVAR, JUNIO DE 2025
La planificación estratégica es un proceso sistemático que utilizan las
organizaciones para definir su dirección a largo plazo y tomar decisiones
sobre la asignación de recursos. Implica analizar el entorno, establecer
objetivos, desarrollar estrategias y monitorear el progreso. En esencia, es
un mapa para alcanzar metas a futuro, considerando tanto las fortalezas
internas como las oportunidades y amenazas externas.
Cuando la planeación estratégica se encuentra bien estructurada puede
desempeñar un papel fundamental en el crecimiento y el éxito de la
empresa, ya que te indica a ti y a tus empleados cuál es la mejor manera
de responder a las oportunidades y desafíos.
El concepto de planeación estratégica se centra en la integración de
varios departamentos comerciales como contabilidad, investigación y
desarrollo, producción, marketing, sistemas de información y gestión, para
lograr los objetivos de la organización.
La planificación estratégica resulta útil para las empresas porque les
obliga a ser conscientes de su situación actual dentro del contexto de
mercado que les rodea. Así, la organización es capaz de anticipar riesgos
y prevenirlos antes de que influyan en el desempeño de la empresa.
Del mismo modo, el negocio puede detectar qué recursos son necesarios
para aprovechar las oportunidades del mercado y afrontar los desafíos
estratégicos que puedan surgir. Que las estrategias sólidas consiguen
que las empresas se fortalezcan, se adapten con mayor facilidad a los
cambios del mercado y gestionen las crisis con eficacia. Todo esto
desemboca en una mayor rentabilidad y en una ventaja competitiva para
la empresa. En definitiva, la planificación anticipada guía la toma de
decisiones y ayuda a transformar los esfuerzos de una empresa en
resultados, ahorrando tiempo y recursos.
Por otro lado, el proceso de planificación contribuye a que la
comunicación con los empleados resulte más efectiva e influye de forma
positiva en la motivación del personal. Cuando los empleados tienen una
visión clara de la dirección hacia la que avanza la empresa y conocen qué
se espera de ellos en cada momento, se sienten más predispuestos a
esforzarse para alcanzar los objetivos comunes marcados. Y está
demostrado que los empleados implicados, motivados y comprometidos
rinden mejor y contribuyen a aumentar la productividad de la
organización. Por último, el hecho de detenerse a analizar y planificar
unos objetivos permite medir la eficacia de cada una de las acciones que
se ponen en marcha para alcanzarlos. De esta forma, resulta más sencillo
evaluar el progreso de la empresa y hacer los ajustes que sean
necesarios para optimizar el rendimiento en cada momento.
Las estrategias genéricas, según Michael Porter, son tres enfoques
básicos que las empresas pueden usar para lograr una ventaja
competitiva en el mercado: liderazgo en costos, diferenciación y enfoque.
Estas estrategias describen cómo una empresa puede destacar y superar
a sus competidores.
Estas estrategias fueron desarrolladas en 1980 por Michael Porter, un
reconocido profesor de la Harvard Business School, que se ha convertido
en un referente en el mundo empresarial. El propósito de las estrategias
de Porter es servir a las empresas como modelo para conseguir ventajas
competitivas sostenibles en el tiempo. Las estrategias genéricas de Porter
son: liderazgo de costes, diferenciación y enfoque en costes y en
diferenciación enfocada a un segmento.
La primera estrategia de Porter es la estrategia de diferenciación. Esta
estrategia se centra en la identificación de las cualidades y atributos
únicos que tiene un producto o servicio que la empresa ofrece y en la
comunicación de estas cualidades al mercado.
La idea detrás de esta estrategia es que, al ofrecer algo único y de valor,
la empresa puede atraer a clientes dispuestos a elegir dicho producto y en
ocasiones a pagar un precio “premium”, es decir, un precio más alto por
estos productos o servicios.
La identificación de los atributos que hacen único a un producto o servicio
puede ser un desafío, pero es fundamental para el éxito de la estrategia
de diferenciación. Al analizar los productos o servicios ofrecidos por
cualquier empresa, es importante identificar qué los hace únicos en
comparación con la competencia.
La segunda estrategia de Porter es la estrategia de liderazgo en costes.
Se centra en la reducción de costes en la cadena de suministro, la
implementación de tecnología para reducir costes y la optimización de
procesos internos.
La idea de esta estrategia es que, al reducir los costes de producción, la
empresa pueda ofrecer precios más bajos a sus clientes y, de esta forma,
ganar cuota de mercado. Una de las principales formas de reducir costes
en la cadena de suministro es a través de la negociación con
proveedores. Al trabajar con proveedores que ofrecen precios
competitivos, la empresa puede reducir los costes de los materiales y de
la producción.
La estrategia de enfoque en un segmento se centra en atender las
necesidades específicas de un nicho de mercado. En lugar de competir
en un mercado amplio, la empresa se concentra en un segmento de
mercado más pequeño y especializado, es decir, en un nicho concreto
donde puede ofrecer productos o servicios que satisfagan de manera
efectiva las necesidades únicas de ese segmento del mercado.
La estrategia de enfoque puede ser tanto en costes como en
diferenciación. Un ejemplo de una empresa que utiliza la estrategia de
enfoque es Lamborghini, que se centra en producir coches deportivos de
alta gama y alto rendimiento para un nicho de mercado muy específico y
con un poder adquisitivo alto.
Se centra en la reducción de costes para atender a un segmento de
mercado específico. Esta estrategia implica seleccionar un mercado
objetivo y enfocarse en producir y ofrecer productos o servicios a un coste
más bajo que los competidores.
Al concentrarse en un nicho de mercado específico, la empresa puede
desarrollar una ventaja competitiva en términos de costes. Al tener costes
más bajos, la empresa puede ofrecer precios más bajos a los clientes y,
por lo tanto, ganar cuota de mercado. Es importante tener en cuenta que
la estrategia de enfoque de costes no implica necesariamente ofrecer
productos de menor calidad. En cambio, se trata de encontrar formas de
reducir los costes de producción mientras se mantiene la calidad del
producto o servicio.