0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas6 páginas

FILOSOFÍA Hombre y Sociedad Rousseau 2023 2024

Jean-Jacques Rousseau, filósofo del siglo XVIII, argumenta que el hombre es naturalmente bueno pero se corrompe con la civilización y la propiedad privada, lo que genera desigualdad. Propone el 'contrato social' como base para una sociedad justa, donde la voluntad general prevalece sobre los intereses individuales, y defiende que la soberanía reside en el pueblo. Su obra ha influido en la pedagogía moderna y en la filosofía política, anticipando ideas del Romanticismo y la Revolución Francesa.

Cargado por

superbarnacle
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas6 páginas

FILOSOFÍA Hombre y Sociedad Rousseau 2023 2024

Jean-Jacques Rousseau, filósofo del siglo XVIII, argumenta que el hombre es naturalmente bueno pero se corrompe con la civilización y la propiedad privada, lo que genera desigualdad. Propone el 'contrato social' como base para una sociedad justa, donde la voluntad general prevalece sobre los intereses individuales, y defiende que la soberanía reside en el pueblo. Su obra ha influido en la pedagogía moderna y en la filosofía política, anticipando ideas del Romanticismo y la Revolución Francesa.

Cargado por

superbarnacle
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA FILOSOFÍA DE J-J ROUSSEAU (1712-1778)

1. Introducción
2. Hombre y Estado de naturaleza
3. El contrato social
1- INTRODUCCIÓN:

Jean- Jacques Rousseau (1712-1778) nace en Ginebra aunque pasa la mayor parte de su vida
en Francia1. Es un filósofo ilustrado2, confía en que la razón ayudará al hombre a salir de la
ignorancia y de la maldad. Sin embargo, no comparte la idea de progreso defendida por los
ilustrados de su tiempo, ni la idea de que el camino de la Ilustración ya se había iniciado.
Argumenta que las ciencias y las artes no han mejorado al hombre, sino que han ayudado a
corromperlo y han contribuido a crear sociedades artificiales en las que domina la desigualdad
y todos los males que esta trae consigo. Asimismo, su obra ha sido fuente de inspiración de la
Revolución francesa y de los sistemas democráticos actuales y ha influido claramente en los
planteamientos pedagógicos posteriores. También anticipa algunas de las ideas de lo que será
el Romanticismo

Sus obras más importantes son:

 Discurso sobre las artes y las ciencias publicada en 1750 con la que gana el premio de la
Academia de Dijon sobre el tema: “Si el establecimiento de las ciencias y las artes han
contribuido a depurar las costumbres”. Su respuesta es no. En ella critica los ideales
ilustrados.
 Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres (1754),
con el que participa en una nueva convocatoria de la Academia de Dijon. Esta vez sobre
“¿Cuál es el origen de la desigualdad entre los hombres? ¿La ley natural la justifica?” Esta
vez no consigue el premio. En esta obra aparecen ya las ideas fundamentales de su
filosofía.
 El contrato social (1762) En esta obra retoma las ideas de su obra de 1754 y plantea su
proyecto político basado fundamentalmente en los conceptos de contrato social y
voluntad general.
 Emilio (1762) Es una obra fundamental para entender la pedagogía moderna. Divide el
desarrollo del niño en varias etapas y sostiene que debe permitirse que el niño se
desarrolle espontáneamente, dándole libertad para que sea la experiencia la que le
enseñe. A partir de los 15 años empezaría la instrucción propiamente dicha. Además, en su
libro cuarto incluye una parte titulada Profesión de fe del vicario saboyano, donde expone
su punto de vista sobre la religión.

Tanto El contrato social como Emilio fueron prohibidas y supuso la orden prisión de Rousseau.

2. HOMBRE Y ESTADO DE NATURALEZA

1
Lee su biografía en tu libro de texto. Podrás comprobar que fue amigo de Hume y Voltaire, entre otros.
2
Fue amigo de Diderot y D’Alambert con quienes colabora en la redacción de la Enciclopedia.

1
Tanto en Discurso sobre las artes y las ciencias como en Discurso sobre el origen y los
fundamentos de la desigualdad entre los hombres Rousseau defiende dos de las ideas claves
de su filosofía:

 El hombre es un ser libre, autónomo, racional y bueno por naturaleza que se ha sido
corrompido como consecuencia del desarrollo de las ciencias y del arte.
 La desigualdad existente entre los hombres no es una desigualdad natural, sino que
tiene su origen en la aparición de la propiedad privada. En definitiva, que la civilización ha
corrompido la natural bondad del hombre.

Para explicar estas tesis Rousseau establece la distinción entre estado civil y estado de
naturaleza. E intentará mostrar al hombre auténtico, al hombre no corrompido por la
sociedad.

El estado civil es la sociedad organizada, con sus leyes convencionales y sus gobiernos. El
estado de naturaleza es la situación en que se encontrarían los hombres antes, o al margen,
de la creación de sociedades organizadas, en la que sus vidas estarían regidas por ciertas leyes
o derechos naturales. Hecha esta distinción se trata de descubrir cómo es el hombre natural,
el hombre que vive en estado de naturaleza, y de explicar cómo hemos podido llegar a la
situación actual.

No podemos observar a los hombres en «estado de naturaleza» porque tal estado ya no existe.
Es más, puede que tal estado no haya existido nunca. Si despojásemos al ser humano de todo
aquello que ha puesto en él la sociedad, es decir, las desigualdades morales y políticas, las
pasiones y deseos que nacen en sociedad, el empleo de las diversas artes y ciencias; las
convenciones sociales, etc., podríamos descubrir al hombre natural, el hombre en estado de
naturaleza.

Una vez eliminadas la convencionalidad y el artificio con el que la sociedad recubre la


naturaleza humana, descubrimos que en el estado de naturaleza:

 El hombre natural no tiene tendencia a vivir en sociedad. Los hombres viven aislados,
ya que la única comunidad natural es la familia, y los vínculos familiares solo existen
durante el tiempo que los hijos precisan de sus padres;
 En estado de naturaleza los hombres se mueven en virtud de dos pasiones o impulsos
básicos, que son el amor de sí mismo que no es lo el egoísmo sino el deseo de
autoconservación, que le lleva a intentar satisfacer sus escasas necesidades naturales:
alimento, descanso y sexo, y la piedad o compasión por sus semejantes. La piedad es un
impulso que nace de la capacidad de identificarse con los demás que nos hace sentir
repugnancia ante el sufrimiento ajeno. De este modo Rousseau sostiene que la propia
naturaleza humana, gracias a la piedad, impide que el amor a sí mismo se transforme en
egoísmo.
 En tal estado los hombres son básicamente iguales, ya que las desigualdades que
existen se deben únicamente a sus condiciones físicas.
 Dado que, en tal estado, los hombres no han sido corrompidos, los seres humanos son,
en su mayoría, fuertes, sanos y autosuficientes.

2
Los hombres comparten estas características con otros animales. Pero hay dos rasgos que les
distinguen de cualquier otra especie. Estos rasgos serán los que, finalmente, aparten a los
seres humanos del estado de naturaleza haciéndole degenerar en un ser social, en miembro de
una comunidad política. Y son:

 La libertad natural, que es la capacidad que tienen los seres humanos para elegir lo que
quieren hacer al margen de cualquier regla natural. Es la capacidad que los diferencia de los
animales, que están determinados por su instinto y siguen pautas fijas de comportamiento.
 La perfectibilidad o capacidad de autoperfeccionamiento, que es la capacidad que tienen
los seres humanos, tanto a nivel individual como colectivo, de transformar sus vidas. Los
animales, por el contrario, no varían su modo de ser a lo largo de sus vidas o a lo largo de la
vida de la especie.

Rousseau defiende que el hombre es bueno por naturaleza o, para ser más exactos, que no es
ni bueno ni malo, ya que la moral es un producto social, no natural. Pero el hombre se vuelve
egoísta, se llena de vicios, y, tal como decía Hobbes, se convierte en un lobo para el hombre,
con la creación de las sociedades humanas, es decir, cuando aparece el hombre civilizado.

¿Qué hace que los seres humanos abandonen el estado de naturaleza y se organicen en
sociedades con la creación final de Estados, gobiernos y leyes? Rousseau explica el proceso del
siguiente modo:

 En un primer momento los hombres pudieron descubrir que su unión les proporcionaba
ciertas ventajas para defender mejor sus intereses. La costumbre de vivir unidos hizo que
se desarrollasen ciertos lazos afectivos y pasiones antes desconocidos: el amor conyugal y
paterno, la amistad, los celos, la comparación entre unos y otros, las preferencias, el
orgullo, la hipocresía, etc.
 En un segundo momento apareció la propiedad privada, que trajo consigo el trabajo
forzado, la rivalidad y los intereses opuestos, la inseguridad, etc., y se convirtió en origen
de una desigualdad creciente.
 Fue entonces cuando los hombres instituyeron gobiernos y leyes, dando origen a la
sociedad política o Estado. Pero los Estados así instituidos solo sirvieron para consolidar la
situación de desigualdad e injusticia a la que se había llegado, al mismo tiempo que las
leyes se convertían en nuevas cadenas que impedían la libertad humana. Este pacto solo
legitima el poder del fuerte sobre el débil.

Por eso Rousseau propone reformar las sociedades actuales con el objeto de crear un modo de
organización política que permita mantener las ventajas de vivir en sociedad, pero que sea
acorde con la naturaleza humana. Esto es, que permita conservar la libertad e igualdad de las
que gozaba el hombre natural. Para llevar a cabo esta reforma es necesario encontrar un
modo de organización en la que el individuo se someta a la ley sin perder su libertad anterior,
es decir, su autonomía. Este problema se resuelve con el contrato social. El Estado solo puede
estar basado en un pacto.

3. EL CONTRATO SOCIAL

3
Rousseau retoma el problema en su obra El contrato social en el punto donde lo ha dejado en
su segundo Discurso. El Estado será legítimo solo si descansa en el contrato social, es decir, en
un acuerdo mediante el cual cada contratante se somete enteramente a la voluntad general, a
condición de que cada uno de los demás asociados haga lo mismo.

La voluntad general es la voluntad que surge de la unión entre iguales, la de todos los
individuos que renuncian a sus propios intereses en favor de la colectividad y establecen leyes
que han de ser aplicadas por igual a todos. Es el resultado de un pacto, el contrato social, que
los hombres establecen entre sí en plena igualdad.

Las leyes deben considerar a los súbditos y las acciones de un modo abstracto, es decir, no
estar dirigidas a ningún individuo ni acción en particular. De ese modo, al apoyar cada
contratante unas leyes que sabe que van a regir sobre sí mismo igual que sobre cualquier otro,
los intereses particulares se desvanecen y se instaura el bien común. Nadie debe obedecer a
otro, sino todos a las mismas leyes que son expresión de la voluntad general.

La voluntad general es la voluntad del cuerpo social. Sería lo que una asamblea de ciudadanos
libres, bien informados que han dejado a un lado los intereses particulares, individuales y de
grupo, deciden buscando el bien común.

La voluntad general no debe ser confundida con:

 La voluntad de la mayoría, porque la mayoría podría decidir aplicar leyes que afectasen
a unos individuos concretos. En ese momento ya no sería una voluntad general sino la
voluntad particular, por muy mayoritaria que fuese, de un grupo defendiendo sus intereses
frente a otro, con lo cual este otro también estaría legitimado para desobedecer en cuanto
pudiese hacerlo.
 La unanimidad, pues si fuese necesario esperar a que todos estuviesen de acuerdo en
las mismas leyes para empezar a legislar tal cosa sería imposible.
 La voluntad de todos, que es la suma de las voluntades de los individuos movidos cada
uno por su interés, con lo que no se establecería el bien común, sino una yuxtaposición de
intereses particulares.

El contrato social produce lo que Rousseau llama un «cuerpo moral y colectivo», o también
«persona pública», «república» o «cuerpo político». Mediante el contrato social los individuos
acuerdan acatar la voluntad general, instaurando con ello la república o cuerpo político. Este
recibe distintos nombres según su modo de actuar.

 Cuando legisla, esto es, cuando crea leyes, se llama soberano. Dado que las leyes son
creadas por la voluntad general, la soberanía residirá en la voluntad general. El soberano
es, pues, el pueblo. A sus miembros, es decir, a los contratantes en tanto son participantes
de la soberanía, en tanto legislan en unión con todos los demás, se les llama ciudadanos.
 Cuando es pasivo, y se limita a ser un sistema de leyes ya instaurado, se llama Estado.
A sus miembros, es decir, a los contratantes en tanto son miembros del Estado, son
súbditos, pues están sometidos a sus leyes.

4
La soberanía es inalienable e indivisible. Si el pueblo dejase en manos de unos
representantes3 la capacidad de decidir por él, en ese momento perdería su libertad. En
consecuencia, el pacto que dio origen al cuerpo político habría sido roto, los particulares
estarían legitimados para defender sus propios intereses al margen de la voluntad general, y la
comunidad se habría disuelto. Por eso la soberanía es inalienable.

Además, dado que la voluntad general es indivisible, de lo contrario no estaríamos ante la


voluntad general, sino ante voluntades particulares, aun cuando representasen a una mayoría
de individuos. Por esta razón, Rousseau, frente a Locke y a Montesquieu, rechaza la división de
poderes. El poder legislativo y el poder ejecutivo no pueden ser independientes. El poder
legislativo es el único poder soberano. El poder ejecutivo, que reside en el gobierno, debe
limitarse a administrar lo establecido por el legislativo; esto es, a hacer cumplir la ley.

La voluntad general hace las leyes, pero no puede ejecutarlas, ya que ejecutarlas consiste en
una serie de disposiciones que afectan a individuos o acciones concretas, mientras que las
leyes operan por igual sobre todo el cuerpo político. Es necesaria, pues, una institución que
encarne el poder ejecutivo: el gobierno. Al gobierno le compete una función meramente
administrativa, al servicio del soberano. Y así como no es tarea del poder legislativo gobernar,
tampoco es tarea del ejecutivo crear leyes, sino acatarlas y hacerlas cumplir.

Rousseau da el nombre de príncipe al cuerpo entero del gobierno y el de magistrados a los


miembros individuales de ese cuerpo.

De acuerdo con Rousseau no hay una única forma de gobierno válida. Destaca tres modelos
que serán más o menos adecuados a cada Estado, sobre todo en función de su tamaño:

1) Democracia: cuando los magistrados designados por el soberano son todos los ciudadanos
o la mayoría. Es decir el pueblo (voluntad general) no solo aprueba las leyes sino que también
se encarga de administrar las leyes.

2) Aristocracia: cuando los magistrados son menos que el número de los ciudadanos
comunes y son los mejores.

3) Monarquía: cuando el soberano da el poder de administrar las leyes a un solo ciudadano o


magistrado.

Considera que «en general, el gobierno democrático conviene a los pequeños Estados, el
aristocrático a los medianos y la monarquía a los grandes». En todos los modelos el pueblo
soberano debe vigilar que se administren las leyes correctamente y tiene la potestad de
cambiar el gobierno.

Una vez que el hombre ha abandonado el estado de naturaleza y ha pasado al estado civil,
pierde su libertad natural, es decir, la libertad que posee el individuo "que no tiene más límites
que las fuerzas del individuo», así como su igualdad natural y la posesión de aquello que

3
Rousseau defiende que solo la voluntad general aprueba las leyes; los representantes pueden elaborarlas, pero no aprobarlas.

5
apetecen y pueden alcanzar. Pero, a cambio gana libertad civil, libertad moral, igualdad moral
o civil y derecho a la propiedad.

La libertad civil es la libertad que posee el individuo como miembro del estado civil, república
o cuerpo político. Libertad que "está limitada por la voluntad general». La libertad moral
aparece con la constitución del estado civil. A partir de entonces el individuo tiene que
abandonar sus impulsos naturales para someter su acción a los principios o leyes que emanan
de la voluntad general. Leyes que él se ha dado a sí mismo. Con lo cual el individuo se vuelve
dueño de sí mismo. No está ya sometido a sus impulsos naturales, a los puros deseos. Del
acatamiento voluntario de dichas leyes nace además el sentido del deber, fundamento de toda
moral. De ese modo, los seres humanos se vuelven seres morales.

La igualdad natural consiste en que nadie tiene más rango ni poder económico que nadie,
dado que en el estado natural no hay sociedad organizada ni propiedad privada, origen de la
desigualdad moral o política. La igualdad moral o civil consiste en que todos estén sometidos
por igual a las leyes que emanan de la voluntad general y en que todos sean parte por igual de
la voluntad general. En el estado civil la desigualdad natural o física entre los hombres carece
de valor, por lo que, en cierto sentido, es más igualitaria que la igualdad natural.

En el estado de naturaleza el trabajo y cultivo de un terreno o producto lo convierte en


posesión de quien lo trabaja en virtud de lo que Rousseau llama "derecho del primer
ocupante». Pero tal derecho solo se convierte en verdadero derecho en la sociedad civil, tras la
instauración del derecho a la propiedad, que convierte la simple posesión en propiedad
garantizada por una ley positiva; esto es, convencional, emanada de la voluntad general.

La reivindicación de la primacía de los sentimientos frente a la razón es uno de los elementos


claves de la concepción del hombre de Rousseau. Según él, una nueva sociedad es posible si se
logra educar a los futuros ciudadanos de modo que la piedad, la propia naturaleza bondadosa
del hombre sea el fundamento de las relaciones sociales. La educación se convierte en una
clave para lograr este propósito.

Si los sentimientos del hombre pudieran ser correctamente reformados y desarrollados


mediante una educación adecuada y viviera en una situación social que no estuviese basada en
relaciones de egoísmo, entonces podría salir al exterior y ser operativa la bondad natural
encerrada en el hombre.

También podría gustarte