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ÉTICA Kant Uso Práctico de La Razón

El documento aborda la crítica de Kant a la razón práctica, centrándose en la ética y la libertad. Kant argumenta que la libertad, aunque no es cognoscible, es necesaria para la conciencia del deber, y propone una ética formal donde el Bien se define como el deber. Además, establece la ley moral como universal y autónoma, y concluye que la virtud debe estar relacionada con la felicidad, lo que implica la existencia de Dios y la inmortalidad del alma.

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ÉTICA Kant Uso Práctico de La Razón

El documento aborda la crítica de Kant a la razón práctica, centrándose en la ética y la libertad. Kant argumenta que la libertad, aunque no es cognoscible, es necesaria para la conciencia del deber, y propone una ética formal donde el Bien se define como el deber. Además, establece la ley moral como universal y autónoma, y concluye que la virtud debe estar relacionada con la felicidad, lo que implica la existencia de Dios y la inmortalidad del alma.

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2. USO PRÁCTICO DE LA RAZÓN: ¿QUÉ DEBO HACER?

CRÍTICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA


La segunda pregunta kantiana se refiere a los problemas relacionados con la Ética, es decir, con la
conducta moral del hombre. A esta cuestión dedicará varias obras, pero va a ser en la segunda Crítica, en La
Crítica de la razón práctica donde partiendo de las conclusiones establecidas en la primera crítica y siempre
dentro de las líneas marcadas por la filosofía trascendental, Kant buscará una solución definitiva al problema
de cómo debemos utilizar nuestra libertad. En la Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres
abordará los mismos problemas pero intentando realizar una exposición más próxima al público en general.

1. La libertad, un problema previo.

El problema de la acción humana, de qué debemos hacer si queremos comportarnos bien implica un
problema previo que hay resolver. Estamos hablando de cómo debemos utilizar nuestra libertad, pero el
problema es precisamente que la libertad no es cognoscible puesto que no es un fenómeno, no podemos
contar con ningún elemento empírico, con ninguna sensación que se refiere a ella.

De acuerdo con las conclusiones de la Crítica de la razón pura, si no hay elemento empírico, a posteriori,
no hay conocimiento. Por lo tanto, la libertad no es cognoscible, aunque es pensable puesto que no hay
contradicción entre la causalidad natural (causa –efecto) y la posibilidad de que además exista la libertad.
Pero no tiene sentido ocuparse de cómo utilizar algo que sólo es posible, Kant tiene que demostrar que la
libertad es real. Su razonamiento es sencillo: Todos los hombres sabemos que debemos hacer unas cosas y
evitar otras –aunque la discusión sea cuáles son las correctas y cuáles las que no -, o lo que es lo mismo,
todos los hombres tenemos conciencia del deber. Esto es un hecho, un dato presente en todas nuestras
conciencias. Si partimos de que la Naturaleza no hace nada en vano, nos encontraremos con que sólo un ser
libre, un ser que puede elegir puede tener sentido del deber, pues de otro modo sólo podría actuar en un
sentido y sería absurdo que nuestra conciencia nos presentara la idea del deber.

Luego, es la conciencia del deber lo que me permite admitir que la libertad tiene que existir aunque yo no
la pueda conocer a través de mi sensibilidad y mi entendimiento. Kant defiende que aunque no hay
conocimiento de la libertad sí hay creencia racional. Hay datos racionales que hacen que tenga que afirmar
la existencia de la libertad. Estamos ante el primer postulado1 de la razón en su uso práctico. En la
respuesta a la tercera pregunta; ¿qué me cabe esperar? Encontraremos los otros dos: el alma inmortal y
Dios.

Aparece pues, un nuevo grado del saber que viene a completar lo establecido en la Crítica de la razón
pura:

 El conocimiento en sentido estricto (ciencia proporcionada por el entendimiento),


que se referirá exclusivamente a los fenómenos.

 el pensar (aquello que siendo incognoscible no implica contradicción con las


conclusiones de la Crítica de la razón pura)

 La creencia racional que aparece sólo para el uso práctico de la razón. Dirá Kant:

“Tuve que limitar la razón (conocimiento) para dejar sitio a la fe (postulados de la razón en su uso
práctico)

1
Postulado: hipótesis teórica subjetivamente necesaria para el uso práctico de la razón.

8
2. Modelo ético kantiano: Ética formal

Al igual que sucedía con el problema del conocimiento -y por la misma razón- Kant considera que las
propuestas éticas anteriores no habían logrado encontrar una única y definitiva respuesta al problema de la
Ética porque no habían sabido enfocar correctamente la investigación. Tras el examen realizado a las
capacidades humanas en la Crítica de la razón pura, Kant se propone examinar cómo funcionan estas
facultades cuando nuestro objetivo es averiguar qué debemos hacer, es decir, cómo comportarnos
moralmente.

Su crítica a las éticas anteriores se puede exponer a través de tres conceptos: la definición de Bien, la
formulación de la ley moral y la fuente de la misma. La moral debe respetar la autonomía, es decir, debe
permitir a cada hombre hacer uso de su propio criterio, de su razón, pero a la vez debe ser universal. Kant
armonizará estas dos exigencias gracias a una ética formal y a priori.

a) BIEN

Todas las filosofías anteriores partían de la definición de Bien, siendo éste el concepto clave del que se
deducían los demás elementos de la ética. Pero el problema, según Kant es que todos los filósofos habían
definido el Bien de un modo a posteriori, es decir, observando cómo nos comportamos, qué buscamos etc. y
estableciendo después el concepto de Bien a partir de esta información empírica. Así, por ejemplo,
encontramos que en la Antigüedad se consideraba como Bien, la felicidad, que alcanzaríamos a través de la
búsqueda de la sabiduría; conocer a Dios fue considerada como el supremo bien en la Edad Media, en la
Edad Moderna fue lo útil (Hume) lo que obtuvo esa consideración.

Kant propone una visión radicalmente distinta, el Bien es el deber. Una acción buena no es la que me
conduce a la felicidad o a Dios o que resulta útil para la humanidad, es sólo aquello que hago porque es mi
deber comportarme de ese modo. Las acciones morales son aquellas que realizo por deber. De este modo,
Kant cumple con su objetivo, definir el Bien a priori, independientemente de la experiencia. Luego, para que
una acción sea moralmente buena no es suficiente con que sea legal, es decir, acorde con la ley moral,
sino que es el motivo de mi acción, la razón por la que lo hago, la que la convierte en mora l. Si mi
motivo para actuar correctamente es otro, mi acción no es moral sino únicamente legal. Tenemos pues, tres
tipos de acciones: las inmorales (contrarias a la ley moral), las legales (conformes con la ley moral pero no
realizadas por deber) y las morales (conformes con la ley moral y realizadas por deber.

b) Ley moral2
Características de la ley moral
El siguiente problema es justamente ese, establecer una ley moral que sea universal (para todos los
hombres), objetiva (que no dependa de mis circunstancias personales, etc.), a priori, ya que debe regular la
acción independientemente de las circunstancias (ley formal, no material) y que me permita saber qué
debo hacer necesariamente, es decir cuál es mi obligación como ser humano. Es una ley apodíptica.

Todas las tradiciones anteriores volvían a equivocarse porque establecían una ley –qué debo hacer-
formulada como imperativo pero hipotético, por ejemplo:

Si quieres ser feliz, (condición que se deriva de la definición de Bien) debes dedicar la vida al saber
(imperativo, orden condicionada por la aceptación de la primera parte)

2
La ley moral me debe indicar qué es lo correcto, qué debo hacer en cada situación. Recuerda que según Kant su
cumplimiento no es suficiente para que mi acción sea moral, además debo actuar de acuerdo con la ley moral porque es
mi deber.

9
Ahora bien, esta ley moral no obliga de modo absoluto a cualquier ser humano, sino sólo a aquellos que
aceptan la primera parte, la condición. Sólo si quiero ser feliz, me sentiré obligado a dedicar mis energías al
saber.

Kant propone un imperativo categórico, es decir, una formulación de la ley que obligue de modo
absoluto, que establezca qué se debe hacer necesariamente en cualquier situación cualquier persona, pues
sólo de este modo, lograremos encontrar una ley moral universal y objetiva. Entre las distintas formulaciones
destacan dos:

 “Obra sólo según una máxima3 tal que puedas querer al mismo tiempo que se convierta en
ley universal.”

En este caso, Kant está destacando la idea de que debemos actuar de modo que nuestra decisión,
aquello que pensamos que es lo correcto en un momento dado, lo podamos considerar como lo que
deberíamos hacer todos en cualquier situación. Sólo si eso nos parece deseable, que todos actuasen como
nosotros, entonces estamos en lo correcto y debemos hacerlo porque es nuestra obligación cumplir con la ley
moral.

 “Obra de tal modo que uses la humanidad tanto en tu persona como en la persona de
cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio “

En esta segunda formulación, Kant destaca otro concepto el de persona. Todos los hombres somos
personas porque somos seres racionales y por este motivo merecemos ser respetados como tales. En
contraste con el concepto de persona, aparece el de cosa. De modo que son considerados cosas los seres
no racionales que sí pueden ser utilizados simplemente como medios para lograr un fin. En este concepto, el
de persona, aparece el carácter ilustrado del pensamiento de Kant.

c) Fuente de la ley moral

Todas las filosofías anteriores consideraban que la ley moral le venía impuesta al hombre. Por ejemplo,
Santo Tomás consideraba que la ley moral procedía de Dios, ya que en última instancia esta no era otra cosa
que los mandamientos de Dios. En definitiva, los modelos éticos anteriores eran heterónomos (hetero: otro;
nomos: ley), admitían como norma moral una ley que no procedía del propio hombre.

Kant propone una última característica de la ley moral, ésta sólo puede proceder de la propia razón
humana. Sólo el hombre puede saber qué debe hacer. Admitir otra fuente sería condenar a la humanidad a
vivir como menores de edad perpetuamente. Kant, como ilustrado considera que sólo si los hombres hacen
uso de su razón la humanidad caminará hacia un mundo mejor, tanto en su conjunto como individualmente.
Luego la ley moral tiene que ser expresión de la característica que nos define como seres humanos y que nos
hace a la vez ser individuos: la razón. Por ello, la característica fundamental de la ética kantiana es la
autonomía (auto: uno mismo; nomos: norma.

Conclusión: la respuesta a qué debo hacer es cumplir con la ley moral porque es mi deber. Esta ley moral
está en mí, es universal, necesaria (apodíctica) y a priori.

¿Qué me cabe esperar si cumplo con mi deber?

3
Máxima es un principio subjetivo de acción, es decir, un criterio personal, lo que, tras reflexionar, consideramos
correcto en una situación dada.

10
De acuerdo con Kant existe una tercera preocupación en todos los hombres y es la pregunta por la
felicidad. ¿Puedo esperar ser feliz una vez que he cumplido con mi deber, una vez que me he esforzado por
ser virtuoso? Kant defiende que todos los hombres pensamos que la virtud debe ir acompañada de la felicidad
y llama a esto el Bien Supremo, aquello a lo que aspiramos todos los hombres.

Pero el problema es que no parece que esto sea así y sin embargo todos seguimos esperando que sí
haya relación entre las virtudes de las personas y su felicidad. Por ello Kant retoma la idea de que nada
puede haber sin sentido en el ser humano y se plantea que si todos esperamos esto es porque tiene que
haber una respuesta. De este modo afirmará que tiene que existir Dios porque sólo si este existe tiene
sentido que esperemos justicia, es decir, recibir la felicidad de la que me he hecho merecedor, y el hombre
tiene que tener un alma inmortal. Estamos ante los otros dos postulados de la razón en su uso práctico.

Pero la pregunta por la felicidad tiene también un sentido colectivo. ¿Tiene sentido esperar que la
humanidad tenga un futuro mejor? Kant responderá con optimismo característico de su época, de la
Ilustración. De acuerdo con sus escritos de Filosofía de la Historia, la historia de la humanidad muestra un
camino, una dirección hacia el progreso, tanto técnico como moral, que hará que las generaciones futuras
vivan en un mundo mejor, más justo.

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