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Capituloii Impresión

El capítulo presenta el marco teórico que respalda una investigación sobre la regulación del beneficio de jubilación para trabajadores del sector privado en México y Venezuela, incluyendo antecedentes, fundamentos legales y doctrinales. Se destacan investigaciones previas que abordan la seguridad social, la justicia social y la corresponsabilidad del sector privado en el sistema de jubilación. Se concluye que es necesario mejorar la regulación del sistema de seguridad social para garantizar derechos adecuados a los trabajadores jubilados.

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El capítulo presenta el marco teórico que respalda una investigación sobre la regulación del beneficio de jubilación para trabajadores del sector privado en México y Venezuela, incluyendo antecedentes, fundamentos legales y doctrinales. Se destacan investigaciones previas que abordan la seguridad social, la justicia social y la corresponsabilidad del sector privado en el sistema de jubilación. Se concluye que es necesario mejorar la regulación del sistema de seguridad social para garantizar derechos adecuados a los trabajadores jubilados.

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Capítulo II

MARCO TEÓRICO
CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO

En el siguiente capítulo, se expone el respaldo teórico que sustenta la

investigación, el cual incluye los fundamentos legales, doctrinales y

jurisprudenciales que apoyan los objetivos planteados y estipulados.

Asimismo, se presentan los antecedentes relacionados con la investigación, a

su vez los elementos teóricos que lo sustentan y las definiciones conceptuales

de la categoría objeto de análisis, los cuales se detallan a continuación.

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN

La presente investigación tiene como fin el análisis comparativo de la

regulación jurídica del beneficio de jubilación para los trabajadores del sector

privado entre las legislaciones mexicana y venezolana. En este sentido, para

cumplir dicho fin, se tocarán un conjunto de diversas investigaciones, que

están entrelazadas con el tema de investigación, las cuales desempeñan un

papel fundamental al ofrecer el contexto y la información necesaria para

respaldar el desarrollo y la argumentación del contenido del presente trabajo,

así como para destacar su relevancia.

Continuando con la idea anterior, los elementos contextuales permiten

ubicar el tema de estudio dentro de un marco teórico adecuado, aportando

10
11

claridad y coherencia a la investigación. Además, fortalece la comprensión del

problema y se justifica la pertinencia del estudio. Este contexto facilita la

interpretación de los objetivos planteados, relacionándolos con necesidades

reales del entorno, respaldan la profundidad y solidez del análisis que se

presenta a continuación:

La primera investigación que interviene como antecedente, es de García

(2023), titulado “El principio de la participación en el sistema de seguridad

social venezolano para impulsar la gestión del conocimiento” articulo arbitrado

de la Revista Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. El objetivo de la

investigación fue analizar la seguridad social más que un servicio público,

carente de cuerpo, sumando la participación como principio, permitiendo en si

promover la socialización y la transferencia de valores que forman parte de los

principios, normas y modelos que se identifican con los resultados obtenidos

de la acción de todos y para todos.

Por el cual, dentro del ámbito legal y doctrinario este articulo arbitrado

se basa en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), la

Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social (2012), Ley Orgánica de

Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (2012) Ley orgánica

del trabajo, trabajadoras y trabajadores (2012), y autores como Alonso (2016),

Febres (2002), Méndez (2011), Sainz (2018) y Hernández (2018).

El tipo de investigación fue documental y bibliográfica, sustentada en la

recopilación y análisis de diversos documentos, estudios, informes,

estadísticas y literatura existente sobre el tema de seguridad social más que


12

un servicio público, carente de cuerpo.

Por otro lado, la conclusiones que derivaron de este articulo arbitrado

fueron que la seguridad social, como política, debe ser asumida por todos,

desde escenarios participativos que pasen por lo informativo, lo consultivo, lo

resolutivo y lo cogestionaría. De esta manera, se crean espacios de

participación para el debate, el análisis y la construcción colectiva de

propuestas, acuerdos y discusiones que originen políticas públicas en

seguridad social, congruentes, relacionadas con el contexto y el modelo de

país que se quiere.

De igual manera, la gestión del conocimiento como política social

estratégica permite que su impulso dentro de la seguridad social, como

componente filosófico, administrativo y operativo, establezca la construcción

del aprendizaje compartido, desde las diferentes prácticas aprendidas y por

mejorar, distribuido el conocimiento en los diferentes actores que conforman

los sistemas: beneficiarios, usuarios, empleadores, técnicos, líderes

comunitarios, organizaciones de la sociedad civil, expertos en el tema,

investigadores y Estado.

De este modo, si se logra consolidar la apropiación social y la cultura de

la seguridad social desde la gestión del conocimiento, se conseguiría el

objetivo de ver la seguridad social como algo más que un servicio público,

carente de cuerpo. Sumado a ello, la participación como principio permite

promover la socialización y la transferencia de valores que forman parte de los

principios, normas y modelos que se identifican con los resultados obtenidos


13

de la acción de todos.

El articulo arbitrado, es de suma importancia, ya que el principio de

participación en el sistema de seguridad social en Venezuela se concibe como

un beneficio distributivo en el que intervienen históricamente el Estado, los

empleados. La Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social impulsa la

participación activa de toda la sociedad, incluyendo a las empresas del sector

privado y a los jubilados, con el fin de fortalecer una cultura de seguridad social

como forma de vida. Esta participación busca garantizar la integridad y

eficiencia del sistema mediante la creación de unidades de apoyo, oficinas

educativas y medios de comunicación que fomenten modalidades efectivas

para la integración de todos los actores sociales.

En este orden de ideas, la participación del sector privado en un sistema

de seguridad social, especialmente en lo referente a la jubilación, debe

alinearse con un modelo de nueva gobernanza democrática y del

conocimiento. Y por lo cual, una regulación más efectiva para el benéfico de

jubilación en el sector privado venezolano, Esto implica que las empresas no

solo actúen como contribuyentes obligados o que pacten la jubilación a

instancia de partes, sino como actores corresponsables en el diseño y

sostenibilidad del sistema previsional, ya que deberían contar con lineamientos

legales más estrictos para que el derecho a la jubilación pueda establecerse

sin ningún inconveniente.

Continuando con la idea anterior, esta corresponsabilidad debe

enmarcarse en un diálogo permanente con el Estado y otros actores sociales,


14

considerando dimensiones estructurales como la estabilidad económica, la

normativa laboral, la viabilidad financiera del sistema, y los cambios culturales

asociados al envejecimiento poblacional. Solo así se podrá garantizar una

jubilación adecuada, sostenible y justa en un contexto de reforma legal. Este

proceso exige una mirada integral que reconozca la heterogeneidad del

mercado laboral, fomente la formalización del empleo y asegure mecanismos

de equidad intergeneracional.

El segundo antecedente que se toma para la investigación, fue realizado

por Lucena (2022) titulada "Las pensiones por vejez en Venezuela:

fundamentación epistemológica desde las teorías de la justicia social, la

equidad y la solidaridad". Este trabajo se llevó a cabo en la Universidad de

Carabobo, bajo la Dirección de Postgrado del Doctorado en Ciencias Sociales.

Fue presentado ante la Comisión Coordinadora del Doctorado en Ciencias

Sociales, Mención Estudios del Trabajo de dicha universidad, como tesis

doctoral para optar al título de Doctor en Ciencias Sociales, Mención Estudios

del Trabajo.

En este sentido, el objetivo general de dicha investigación fue generar

una fundamentación epistémica sobre las pensiones de vejez en Venezuela,

basándose en las teorías de la justicia social, la equidad y la solidaridad. Desde

el ámbito legal y doctrinario, esta tesis doctoral se fundamentó en la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), la Ley de

Seguridad Social (2012), Ley Orgánica del trabajo, los trabajadores y las

trabajadoras (2012), Ley del estatuto sobre el régimen de jubilaciones y


15

pensiones de los funcionarios, empleados de la administración pública

nacional de los Estados y de los Municipios (2014) Además se basó en el

criterio de los autores Piñera (2013), Rivera (2013) y Nugent (1997).

Su abordaje metodológico se llevó a cabo bajo los lineamientos de una

investigación cualitativa, con un enfoque fenomenológico hermenéutico,

utilizando el método de Spiegelberg, el cual se instrumentó en cinco fases.

Para la obtención de la información, se aplicó una entrevista estandarizada no

programada a cuatro sujetos de estudio y dos agentes externos.

Adicionalmente, se consideró la información obtenida del propio investigador

a través de la narración de su experiencia de vida.

Por ende, los resultados obtenidos fueron analizados e interpretados

tomando como base cinco categorías principales: Justicia Social, Equidad,

Solidaridad, Seguro Social y Asuntos Personales. Estas categorías

subsumieron varias categorías emergentes que se crearon como

consecuencia de la codificación de cada una de las respuestas proporcionadas

por los informantes. Como parte de la reflexión final de esta investigación, se

notó que los principios de justicia social, equidad y solidaridad se aplican de

manera parcial. Por lo tanto, se concluyó que es necesario afianzar tales

nociones y reforzar la atención por parte del Estado y las empresas del sector

privado hacia estos principios.

Por consiguiente, esta tesis doctoral reviste suma importancia para el

trabajo de investigación que se está realizando. Se argumenta que la

comunidad de personas que trabajaron en el sector privado y que actualmente


16

no han alcanzado este beneficio demanda, sin lugar a dudas, una atención

mucho más comprometida y efectiva por parte del Estado venezolano, en su

rol de garante del Sistema de Seguridad Social. Se señala que esta

responsabilidad no recae únicamente sobre las instituciones

gubernamentales, sino que también involucra de manera directa a las

empresas del sector privado, ya que estas son responsables al no inscribir a

sus trabajadores en el seguro social.

En este orden de ideas, conforme a lo establecido en la legislación

vigente, las empresas del sector privado tienen el deber legal y moral de ser

solidarias con quienes en el pasado fueron sus trabajadores y que hoy integran

el universo de jubilados y pensionados. Por tanto, se considera imperativo que

tanto el Estado como el sector privado actúen con justicia, equidad y

solidaridad, garantizando condiciones de vida dignas para esta población, en

consonancia con los principios fundamentales de la Justicia Social que deben

regir en toda sociedad democrática y respetuosa de los derechos humanos.

Por el simple hecho de que las empresas del sector privado que no cuentan

con convenciones colectivas de trabajo obvian la regulación de este derecho.

No obstante, se considera imprescindible que el legislador venezolano

impulse una mejor regulación del sistema de Seguridad Social, especialmente

en lo que respecta al Régimen de Pensiones de Vejez en el sector privado. Se

sostiene que, a largo plazo todos los ciudadanos, en particular los trabajadores

retirados, se podrán ver beneficiados por las reformas que puedan

implementarse en este ámbito, y que, en un futuro, de la mano con el sistema


17

legislativo venezolano, podamos ver en nuestra legislación una regulación

jurídica del beneficio de jubilación para los trabajadores del sector privado en

el estado venezolano.

Pese a lo cual, toda persona que trabaje en el sector privado pueda optar

a su derecho a la jubilación como una norma de derecho público, porque los

principios establecidos en las leyes correspondientes a este beneficio, en

especial el de Justicia Social, se apliquen de manera efectiva y no se

conviertan en meras declaraciones simbólicas que encubren realidades

inexistentes. Con el simple hecho de que, al no contar con una legislación

específica, se vulnera este derecho para este sector.

El tercer trabajo de investigación que participa como antecedente, es el

realizado por Macías y Salazar (2020) titulada “Análisis de régimen

prestacional como política de Estado para la satisfacción de las necesidades

básicas de los adultos mayores”, el cual fue realizada en la Universidad José

Antonio Páez, con el fin de obtener el título de abogado de la República

Bolivariana de Venezuela.

Así mismo, el objetivo general de la investigación se aboca en analizar

el Régimen Prestacional como política de Estado para la satisfacción de las

necesidades básicas de los adultos Mayores en Venezuela, dentro del ámbito

legal y doctrinario esta investigación se basa en diferentes aspectos de esta

índole, los más importantes fueron, la constitución de la República Bolivariana

de Venezuela (1999), Declaración Universal de los Derechos humanos (1948),

El Convenio sobre la seguridad social (1952), Ley de Servicios Sociales


18

(2005), la Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social (2002), La Ley del

Seguro Social (2008) y autores como Gazzotti (2002), Gaviria (2005), Fajardo

y Ochoa (1997)

Puesto que, en lo que respecta a la investigación planteada la estrategia

general para la recolección y desarrollo de la información en función de los

objetivos propuestos está dirigida a un diseño de investigación documental no

experimental, o sea La investigación documental se concreta exclusivamente

en la recopilación información en diversas fuentes o Indagar sobre un tema en

documentos escritos.

De la información expuesta derivada de esta investigación, se obtuvieron

como resultados, las características principales de la seguridad social

venezolana para la tercera edad, concretada en el Régimen Prestacional de

Servicios Sociales al Adulto Mayor y Otras Categorías de Personas, las

siguientes: Se trata de un Régimen Prestacional de cobertura selectiva en

cuanto a los requisitos de accesibilidad y a las prestaciones que ofrece.

En síntesis, la finalidad referente normativo es la asistencia social, debido

a que el acceso a las prestaciones está condicionado a personas que no estén

amparadas por otras leyes o que se encuentren en cualquiera de las

situaciones de estado de necesidad definidas en la Constitución de la república

Bolivariana de Venezuela (1999), establecen como fines del sistema; mejorar

el funcionamiento social, la prevención y atención contra contingencias,

situaciones de necesidad y desamparo; características estas que son propias

de los sistemas remediales o de asistencia social.


19

En otras palabras, el régimen prestacional de servicios sociales en

Venezuela es no contributivo, ya que está dirigido a personas en situación de

necesidad. Sin embargo, esto podría convertirse en un problema estructural a

largo plazo, ya que si aumenta el número de beneficiarios y el Estado sigue

siendo el único financiador, el sistema financiero podría verse afectado.

Por el cual, el financiamiento depende principalmente del sector público,

especialmente de gobiernos municipales y estadales, responsables de

muchas prestaciones sociales. El estudio revela que el régimen tiene una

participación mixta del Estado, que actúa como financiador, administrador y

supervisor, y que también hay cierta colaboración de organismos privados

obligados a participar según las políticas gubernamentales para poder

establecer este beneficio a todos los trabajadores, para que el sector privado

no quede por fuera en este ámbito.

La investigación es de suma importancia, debido a que, hoy en día, los

pensionados apenas reciben bonificaciones por concepto de pensión por parte

del estado, como hay trabajadores que no perciben, lo que representa una

tasa de reemplazo extremadamente negativa en comparación con lo aportado

durante su vida laboral. Si, los empleadores del sector privado hubiesen

contratado seguros internacionales de retiro, o haber seguido los lineamientos

legales para poder establecer todos los conceptos de jubilación en el

trabajador, estos podrían haber recibido pensiones mucho más altas, o poder

percibir por este concepto.


20

En resumen, para el sector privado venezolano, habría sido mucho más

eficiente y beneficioso para sus trabajadores destinar esos recursos a

sistemas de capitalización individual o seguros privados de retiro en lugar del

actual sistema de pensiones que a lo largo del retiro del trabajador, resultarían

ineficientes e insuficientes para poder cubrir las necesidades del trabajador, y

a su vez, ese sistema que solo beneficia al sector público venezolano, lo que

ayudaría a regular este derecho que tienen todos los trabajadores, y dejaría

de regirse a instancia de partes, y seria un derecho regulado no solamente en

el sector público, si no en el privado.

El cuarto y último trabajo que se presenta como antecedente, es el

trabajo de investigación realizado por los autores Angulo, Meza, Monzant,

Reza (2018), titulada ¨”Análisis de la aplicabilidad del beneficio de la jubilación

en las entidades de trabajo del sector privado en VenezuelaӬ, la cual fue

elaborada en la Universidad Doctor Rafael Belloso Chacín (URBE), para optar

por el Título de Abogado de la República Bolivariana de Venezuela.

Es decir, el objetivo general de la investigación fue, analizar la

aplicabilidad del beneficio de la jubilación en las entidades de trabajo del sector

privado en Venezuela. Desde el ámbito legal y doctrinario, el estudio se

fundamentó en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

(1999), Ley Orgánica del trabajo, los trabajadores y las trabajadoras (2012),

Ley del estatuto sobre el régimen de jubilaciones y pensiones de los

funcionarios, empleados de la administración pública nacional de los Estados

y de los Municipios (2014) y Ley Orgánica de seguridad social (2012); se apoyó


21

en autores como Palomeque (2002), Boltaina (2003), Fernández (2014) entre

otros.

Conviene resaltar, que la metodología de investigación implementada es

de tipo documental, la cual se basa en la consulta de las fuentes bibliográficas,

aplicando la técnica de observación documental, a través de la guía de

observación, siendo el instrumento de recolección de datos formulado por los

investigadores, entre los resultados se destaca, que la jubilación tiene una

naturaleza basada en los derechos fundamentales humano, progresivo

jurisprudencial y constitucional.

Por ende, la aplicabilidad de la jubilación o pensión, a trabajadores del

sector privado, debe concebirse y ejecutarse, respetando su naturaleza

humana esencial irrenunciable e imprescriptible donde el Estado, además de

cumplir con sus obligaciones, debe establecer criterios junto con los sectores

productivos para que, en conjunto con las empresas privadas, se evalúen las

utilidades generadas por los trabajadores durante su vida laboral, y poder

adquirir este beneficio.

Esta investigación es relevante, apoyando en el análisis de la

determinación de la jubilación del sector privado venezolano, se instaura como

un derecho humano fundamental, que se alcanza al momento de finalizada la

actividad laboral del trabajador y debido a la naturaleza vitalicia de este

derecho, la acción para ejercerlo es imprescriptible e irrenunciable, ya que

todos tenemos el derecho al disfrute de los beneficios obtenidos tras alcanzar

el descanso, tras años de servicio para una empresa. Y se toma como base
22

las empresas privadas, como pilar fundamental para comenzar con el ejercicio

indispensable de este derecho, estableciendo sus formas de regulación

jurídica.

A su vez, que deba ejercerse de manera plena este derecho, ya que no

existe ninguna ley que regule este beneficio para este sector, respetando el

principio de protección social del trabajo, justicia social e igualdad, donde el

Estado no solo tiene la obligación de su cumplimiento, sino que se deben

adherir criterios en los sectores de producción del país a efecto que, en

conjunto con las empresas privadas deben reconocer este derecho humano,

ya que las personas de edad avanzada que trabajaron cierto tiempo en una

empresa, al no contar con la capacidad física para generar ingresos, necesitan

una retribución económica que les permita vivir con dignidad y cubrir sus

necesidades básicas, una vez que hayan cumplido con los requisitos legales.

2. FUNDAMENTACIÓN LEGAL, DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL

Con el propósito de fortalecer y precisar la categoría de estudio abordada

en la investigación, la cual ha sido delimitada cómo regulación jurídica del

beneficio de jubilación para los trabajadores del sector privado, entre las

legislaciones mexicana y venezolana, En el desarrollo de la fundamentación

teórica de la presente investigación, se han recopilado y analizado diversos

planteamientos provenientes de autores especializados en la categoría que

constituye el objeto de estudio, las cuales se centran en el ordenamiento

jurídico mexicano y venezolano.


23

Esta recopilación reviste especial relevancia, ya que el marco contextual

que se construye permite abordar la definición conceptual, doctrinal y

jurisprudencial de la variable central, al tiempo que desglosa sus respectivas

subcategorías, concebidas como unidades de análisis. Dicho enfoque

posibilita una visión integradora y sistemática del fenómeno investigado,

permitiendo establecer relaciones coherentes entre los síntomas observados,

las posibles causas del problema, así como los pronósticos y mecanismos de

control correspondientes. Este proceso analítico y reflexivo contribuye, en

última instancia, a la elaboración de inferencias sólidas que fundamenten

fortaleciendo así la validez teórica resultados obtenidos.

2.1 LA NATURALEZA JURÍDICA DEL BENEFICIO DE JUBILACIÓN PARA

LOS TRABAJADORES DEL SECTOR PRIVADO ENTRE LAS

LEGISLACIONES MEXICANA Y VENEZOLANA.

El análisis de la naturaleza jurídica del beneficio de jubilación para los

trabajadores del sector privado, constituye un tema de particular relevancia

dentro del ámbito del derecho laboral venezolano. Es decir, en el caso

específico de las legislaciones mexicana y venezolana, este beneficio

representa no solo una manifestación del principio de seguridad social, sino

también una expresión concreta del reconocimiento al derecho de los

trabajadores a una vejez digna tras años de servicio, en otras palabras, un

derecho humano fundamental, Martínez y Alfonzo (2024 p.7) ”Los sistemas de

pensiones aseguran que las personas, en el largo plazo, dispongan de los


24

ingresos necesarios para cubrir sus gastos y tener un estilo de vida estable”

En consecuencia, a través del estudio comparativo de ambas normativas,

se busca identificar las coincidencias, divergencias y fundamentos jurídicos

que sustentan este derecho, para poder ser implementado a través de una vía

más pertinente, así como las implicaciones que tiene en la relación de trabajo.

Por ello permite comprender cómo cada sistema jurídico ha configurado el

acceso, financiamiento y garantías del derecho a la jubilación.

La palabra jubilación se deriva de jubileo, que a su vez proviene del latín

iubilare, cuyo significado es gritar de alegría. Este verbo latino tiene un origen

más antiguo en el hebreo yovel, que hacía referencia al sonido de la trompeta

con que se anunciaba el año del jubileo, momento especial en el calendario

hebreo en el que se proclamaba la liberación y el descanso, incluyendo el

perdón de deudas y el regreso de propiedades.

Esta etapa de la vida, por tanto, no solo representa un cambio en la

situación laboral, sino que también está cultural y simbólicamente asociada

con el descanso merecido, la recompensa tras años de trabajo y, en muchos

casos, un momento de satisfacción personal. Según la Opinión de Arraga,

Sánchez y Pírela (2014 p.538), en la actualidad, ¨el concepto de jubilación ha

evolucionado, siendo visto no solo como un retiro pasivo, sino también como

una oportunidad para desarrollar nuevas actividades, dedicarse a intereses

personales y contribuir de otras maneras a la sociedad¨.

En definitiva, su propósito es atender las necesidades de los

trabajadores, lo cual también favorece a la organización, ya que contar con


25

empleados más motivados y satisfechos contribuye a obtener mejores

resultados. Asimismo, la palabra jubilación según el Diccionario

Hispanoamericano De Derecho (2008 p. 1.181) expresa lo siguiente:

Momento en que un individuo deja de realizar actividades laborales,


en atención a haber llegado al tope de edad o de años de servicio
que la normatividad vigente especifique para alcanzar tal condición;
o porque es víctima de una situación de enfermedad, incapacidad,
invalidez o necesidad que le impide sostenerse a sí mismo. A partir
de este momento al sujeto se le asigna una remuneración, pagada
por una entidad de fondos de pensiones o por el sistema de
seguridad social esta tal. El monto de dicha remuneración es
calculado de acuerdo con lo aportado al sistema de pensiones por
el individuo, o de acuerdo a las necesidades del mismo si la pensión
le ha sido concedida a título asistencial.

Por consiguiente, la palabra beneficio según Rincón (2006, p. 70) es la

¨acción de beneficiar¨, por consecuencia es el bien que se hace o que se

recibe por un rendimiento positivo. En otras palabras, se puede establecer que

produce un hecho favorable para una persona, o un grupo de personas. A

través de ganancias, utilidades o lucro que se percibe con motivo del ejercicio

de una profesión, actividad o explotación dentro de una empresa, que en este

caso, tiene que tener relación con el sector privado.

Por tal motivo, Chiavenato (2002, p. 264), a su vez define que los

beneficios son ¨las comodidades, facilidades ventajas y servicios sociales que

las empresas ofrecen a los empleados para ahorrarles esfuerzos y

preocupaciones". De esta manera, todo beneficio representa compensaciones

indirectas que recibe los trabajadores por formar parte de una empresa. Por

ende, los beneficios son establecidos por disposiciones gubernamentales que


26

los convierten en obligatorios tanto para el sector público, y el sector privadas.

Siguiendo con la idea anterior, El derecho de jubilación es un acto

mediante el cual un trabajador activo solicita pasar a una situación de

inactividad laboral al alcanzar la edad legal, o por razones de enfermedad

grave o incapacidad. Tras su aprobación, recibe una prestación económica

vitalicia, según lo establecido por la legislación laboral de cada país. En

concatenación con lo expresado por Montes de Oca (2000 p. 28):

La práctica de pagar una cantidad en moneda circulante al llegar a


una determinada edad la justifica el hecho de que, al cabo de cierto
tiempo, todos tenemos derecho a descansar y a tomar la vida con
calma, con menos preocupaciones y poniendo en acción un
régimen de vida distinto al que por largo periodo hemos
acostumbrado.

De la misma forma, podemos definir el sector privado, como aquella parte

de la economía que no está controlada por un estado Bujan (2014 p. 567)

explica que, ¨en definitiva, no es más que todas las empresas y organizaciones

que son de propiedad privada y no están controladas por el gobierno¨. Para

obtener compensaciones y beneficios económicos, donde la persona que es

dueña de la empresa, invierte su capital en ella, para poder crecer

económicamente. De igual forma, Genteuil (2011 p. 2) nos da otro enfoque de

lo que se establece como sector privado actualmente:

Definir lo que es el sector privado constituye una etapa esencial,


previa a todo acuerdo sobre las prácticas sobre el rol que se le ha
de asignar en las políticas de desarrollo. Sin embargo, hasta el
momento las tentativas de establecer una definición oficial no han
desembocado más que en un consenso bastante impreciso. Así
pues, la definición de la OCDE, muy inclusiva, abarca "las
sociedades privadas, las familias y las instituciones no mercantiles
27

al servicio de las familias", mientras que otros circunscriben el


sector privado estrictamente al mundo empresarial y comercial. No
obstante, el sentido que se le ha dado en realidad a este concepto
es claro: se trata de inversores privados, a saber, las empresas con
ánimo de lucro y, adicionalmente, fundaciones privadas. Por ser
asociados privilegiados de larga data de las políticas oficiales de
desarrollo, estos dos sectores parecen destinados a que su papel
gane importancia en el futuro; constituyendo así el ¨sector privado¨
en las legislaciones actuales, computando su regulación eficaz y
audaz, en cada país del mundo.

En este orden de ideas, el sector privado impulsa la economía y el

desarrollo. Promueve la innovación, genera empleo, contribuye al crecimiento

económico y ofrece bienes y servicios asequibles. Impulsa la mejora de la

infraestructura, el desarrollo de habilidades y la promoción de la

competitividad, a su vez, se debe velar por todos los derechos y garantías de

los que están incluidos en este sector, para que los trabajadores puedan gozar

de los beneficios que se obtienen al momento de iniciada la relación laboral.

En definitiva, la jubilación no es un tema que se debe tratar a la ligera ya

que actualmente su naturaleza jurídica no está del todo clara en el sector

privado en Venezuela, este es un derecho que se materializa, madiante

acuerdos y convenciones colectivas del trabajo en las empresas privadas del

país. Un país como México presenta todos los lineamientos legales para poder

establecer este beneficio, interpuesto en el artículo 5 de la ley del seguro social

Mexicana (1997), la cual estipula:

La organización y administración del Seguro Social, en los términos


consignados en esta Ley, están a cargo del organismo público
descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propios, de
integración operativa tripartita, en razón de que a la misma
concurren los sectores público, social y privado, denominado
28

Instituto Mexicano del Seguro Social, el cual tiene también el


carácter de organismo fiscal autónomo.

Por lo cual, el artículo se concatena con el Articulo 162 de la ley del

Seguro Social Mexicana (1997) este artículo establece los requisitos básicos

para que un trabajador del sector privado pueda acceder a las prestaciones

del seguro de vejez, es decir, a una pensión por jubilación bajo el régimen del

Instituto Mexicano del Seguro Social, a través de las semanas cotizadas y la

edad minina, a su vez la inscripción en el instituto mexicano de los seguros

sociales.

En otras palabras, se observa que al tener una regulación jurídica del

beneficio de jubilación, implementado en la legislación, supone a una mejor

aplicabilidad, en Venezuela al no tener una regulación jurídica clara, supone

en la mayoría de los casos, una vulneración al uno de los principios

constitucionales muy importante, y a una garantía que tiene el trabajador, del

disfrute del cese de su actividad laboral, concatenación con el artículo 80 de

la Constitución De La República Bolivariana de Venezuela (1999):

El Estado garantizará a los ancianos y ancianas el pleno ejercicio


de sus derechos y garantías. El Estado, con la participación
solidaria de las familias y la sociedad, está obligado a respetar su
dignidad humana, su autonomía y les garantizará atención integral
y los beneficios de la seguridad social que eleven y aseguren su
calidad de vida. Las pensiones y jubilaciones otorgadas mediante
el sistema de seguridad social no podrán ser inferiores al salario
mínimo urbano. A los ancianos y ancianas se les garantizará el
derecho a un trabajo acorde con aquellos y aquellas que
manifiesten su deseo y estén en capacidad para ello.
29

Por consiguiente, según el Artículo 23 de la Declaración Universal de los

Derechos Humanos (1948), concatenado con el Convenio N.º 102 de la

Organización internacional del trabajo (1952), sienta las bases en relación a la

jubilación, la seguridad social debe ser un sistema inclusivo que proteja a todas

las personas sin distinción. Este sistema debe cubrir los riesgos a lo largo de

la vida, como la salud, la vejez, la maternidad, el desempleo, entre otros. La

jubilación, como parte del sistema de seguridad social, debe entenderse como

un derecho humano y social fundamental e irrenunciable para todos los

trabajadores del sector privado en general.

Continuando con la idea anterior, no debería ser tomado como un favor

hacia el trabajador, si no, como el pago de un beneficio que está estipulado

tanto nacional, como internacionalmente, tanto en la constitución como en las

organizaciones y convenciones internacionales que velan por los derechos de

toda aquella persona que, por vejez, por, alcanzar una cantidad de tiempo

laborando en un sector laboral del país, y tiene que ser compensado por ello.

Por ende, según la opinión de Moragas (1989 p.43) el trabajador ¨puede

disfrutar de los beneficios que le establece la ley, al momento de cesar su

actividad laboral´¨. Ya que no marca un final, si no que representa una nueva

etapa en su vida. A partir de todas las fuentes señaladas, Este derecho debe

ser garantizado por el Estado a todos los venezolanos, sin importar su

capacidad de contribución, condición social, tipo de trabajo, forma de vida,

salario, ingreso o renta, al alcanzar la edad legal.


30

Continuando con la idea anterior, todo ello debe cumplirse conforme al

principio de progresividad, el estado, con la participación solidaria de las

familias y la sociedad, está obligado a respetar su dignidad humana, su

autonomía y les garantizará atención integral y los beneficios de la seguridad

social que aseguren su calidad de vida, según lo establecido en la carta magna

y todas las leyes especiales de la materia, a través de una regulación jurídica

allegada al normas de orden público.

Por consiguiente, los investigadores establecen que el beneficio de

jubilación para los trabajadores del sector privado entre las legislaciones

mexicana y venezolana, es aquel derecho que se adquiere cuando un

trabajador al servicio de una empresa cesa su actividad laboral cuando haya

alcanzado la edad establecida por la ley, o por una gran cantidad de años de

servicios prestados a una empresa. Que conlleva a un marco jurídico

fundamental tanto en la legislación mexicana, como venezolana al ser un

derecho regulado por leyes especializadas en la materia, como en la

constitución.

Por lo tanto, en la actualidad, la regulación jurídica de este beneficio en

Venezuela no se encuentra claramente delimitada, lo cual genera

incertidumbre tanto para los trabajadores como para los empleadores. Esta

situación se debe, en parte, a que dicho beneficio suele ser pactado a instancia

de las partes involucradas, es decir, mediante acuerdos individuales o

colectivos, sin que exista una normativa específica que lo regule de manera

uniforme en el ámbito laboral privado. Además, muchas empresas del sector


31

privado no cuentan con convenciones colectivas de trabajo que respalden

formalmente este tipo de beneficios, lo que dificulta su exigibilidad.

A esta realidad se suma el desconocimiento generalizado de las leyes

laborales por parte de algunos trabajadores y empleadores, lo cual contribuye

a que el derecho en cuestión no sea ejercido ni respetado de manera efectiva,

es por ello que en este contexto, se hace imprescindible analizar, a través de

los puntos que se desarrollarán a continuación, los mecanismos mediante los

cuales puede llevarse a cabo la aplicación práctica de este beneficio, así como

las condiciones necesarias para su reconocimiento formal dentro del marco

jurídico-laboral venezolano.

2.1.1. REGULACIÓN DEL BENEFICIO DE JUBILACIÓN PARA LOS

TRABAJADORES DEL SECTOR PRIVADO EN LA LEGISLACIÓN

MEXICANA.

La regulación jurídica de este beneficio, se interponen a través de los

sistemas de pensiones y jubilaciones en la legislación mexicana, tienen su

origen en las luchas y reivindicaciones obreras orientadas al mejoramiento de

las condiciones de vida durante el retiro según las disposiciones de Pierre

(2015 p.1). En el contexto del sector privado mexicano, el sistema pensionario

representa una decisión colectiva sobre la proporción de la producción

nacional que se destina a los trabajadores jubilados.

No obstante, las modalidades y regímenes de pensión han

experimentado transformaciones significativas, impulsadas por las


32

necesidades del capital privado y las dinámicas impuestas por el entorno

económico internacional. En este contexto, caracterizado por la búsqueda de

ganancias extraordinarias, el capital financiero también denominado ficticio ha

encontrado nuevas formas de valorización, muchas veces a expensas de la

seguridad social de los trabajadores. Como señala Pierre (2015: 1), ¨los

orígenes de los sistemas de bienestar son diversos y responden a múltiples

factores históricos, políticos y económicos¨.

Continuando con la idea anterior, según la opinión de Damián (2016 p.6)

¨el derecho a la seguridad social y las instituciones del sistema pensionario en

México encontraron su base jurídica y desarrollo institucional en el marco del

artículo 123 de la Constitución Política De Los Estados Unidos Mexicanos¨,

aunado a ello, el beneficio de jubilación empezó a regularse en el periodo

comprendido entre 1925 y 1959.

Por ende, durante esos años, se consolidaron diversas leyes e

instituciones orientadas a proteger a los trabajadores frente a riesgos como

enfermedad, invalidez, vejez y muerte, así como a garantizar el acceso a

pensiones dignas. No obstante, los cimientos de esta transformación se

establecieron desde 1917, cuando se promulgó la Constitución Política de los

Estados Unidos Mexicanos. En esta carta magna, por primera vez se

integraron disposiciones que reconocían la responsabilidad del Estado en la

protección del bienestar social. A través de varios artículos, se delinearon las

pautas fundamentales en materia de salubridad, seguridad social y previsión

para el trabajo.
33

En este orden de ideas, en 1997 en vigor la nueva Ley del Seguro Social,

que cambia el sistema pensionario del Instituto mexicano de los seguros

sociales, la cual entra como un organismo descentralizado del gobierno federal

mexicano sectorizado a la Secretaría de Salud dedicado a brindar servicios de

salud y de seguridad social a la población, y que se basa en cuentas

individuales administradas por instituciones financieras privadas y una del

Estado, por eso, es que regular este beneficio se dividen en dos categorías;

los que comenzaron a cotizar antes de 1997 y los que lo hicieron después,

ambos se financian con aportaciones propias, del patrón y del Estado.

Es por ello que, Gutiérrez (1996 p.33) nos explica que, ¨a través de este

contexto histórico, se sentaron las bases para el diseño de un sistema nacional

que posteriormente evolucionaría en leyes como la del Seguro Social y en la

creación de instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social¨, este

proceso reflejó el reconocimiento progresivo de los derechos laborales y

sociales como componentes esenciales de un estado moderno, sobre todo,

establecer la jubilación en el sector privado.

En este sentido, la regulación jurídica del beneficio de jubilación para los

trabajadores del sector privado en la legislación mexicana, está establecida

en la Constitución Política De Los Estados Unidos Mexicanos (2025), el cual,

de manera taxativa no menciona el termino la jubilación, pero se reconoce este

derecho de los trabajadores, a través de las disposiciones de la ley de Seguro

Social, para poder materializar la regulación de este beneficio, en este sentido,

el artículo 123 apartado A, facción XXIX establece:


34

Artículo 123: Toda persona tiene derecho al trabajo digno y


socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y
la organización social de trabajo, conforme a la ley. Apartado A.-
Entre los obreros, jornaleros, empleados domésticos, artesanos y
de una manera general, todo contrato de trabajo: Facción XXIX Es
de utilidad pública la Ley del Seguro Social, y ella comprenderá
seguros de invalidez, de vejez, de vida, de cesación involuntaria del
trabajo, de enfermedades y accidentes, de servicios de guardería y
cualquier otro encaminado a la protección y bienestar de los
trabajadores, campesinos, no asalariados y otros sectores sociales
y sus familiares.

En este sentido, el beneficio de jubilación, se configura como un derecho

inviolable, que determina las reglas para materializarse y sobre todo es

irrenunciable, a su vez como un derecho individual de la relación de trabajo,

entre los obreros, jornaleros, empleados domésticos, artesanos y de una

manera general, todo contrato de trabajo, en otras palabras, el sector privado

mexicano, donde la ley del Seguro Social (1997) no es solo una opción para

poder regular este beneficio, si no, un instrumento obligatorio y de interés

general, que tienen todos los trabajadores del sector privado mexicano para

hacer valer su derecho, ante una empresa.

Aunado a ello, los articulo 5 y 162 de la ley del Seguro Social mexicana

(1997) sientan las bases fundamentales, que tienen que seguir los

trabajadores para poder lograr imponer su derecho a la jubilación, en otras

palabras, el Artículo 163 establece que, para recibir una pensión de vejez, el

asegurado debe solicitarla previamente y haber dejado de trabajar. Además,

es indispensable que cumpla con todos los requisitos especificados en el

Artículo 162 de la misma Ley. La pensión comenzará a cubrirse a partir de la


35

fecha en que el asegurado deje de trabajar.

Por su parte, el Artículo 164 de la ley del Seguro Social (1997)

concatenado con lo propiamente dicho por el instituto mexicano de los seguros

sociales, detalla las opciones que tienen los asegurados que cumplen los

requisitos para disponer de su cuenta individual y así disfrutar de una pensión

de vejez o puede contratar una renta Vitalicia esto es con una compañía de

seguros que puede ser pública, social o privada, estableciendo una renta que

se actualizará cada año en febrero, basándose en el índice nacional de precios

al consumidor.

Por otro lado, consiste en mantener el saldo de la cuenta individual en

una Administradora de Fondos para el Retiro y realizar retiros periódicos con

cargo a dicho saldo, por ende, para los investigadores al hablar del beneficio

de jubilación para los trabajadores del sector privado mexicano, es hablar de

una estipulación vitalicia que tiene años dentro de su ordenamiento jurídico, y

que tiene sus bases en la constitución y en la ley especial en la materia.

[Link] NATURALEZA JURÍDICA DEL BENEFICIO DE JUBILACIÓN.

En México, la seguridad social se erige como un sistema integral y

uniforme que abarca una serie de prestaciones de derecho público, operando

bajo una estricta supervisión estatal. Su misión primordial según el Instituto

mexicano de los seguros sociales, es salvaguardar el derecho humano a la

salud, proveyendo asistencia médica de calidad, asegurando la protección de

los medios de subsistencia y ofreciendo los servicios sociales esenciales para


36

el bienestar tanto individual como colectivo de todos los trabajadores,

establecido en el artículo 123 de la Constitución Política De Los Estados

Unidos Mexicanos (2025).

Por ende, la redistribución de la riqueza nacional, buscando así una

mayor equidad y justicia social para todos sus ciudadanos, la ley del Seguro

Social mexicana (1997) nos estipula que la prestación de igual forma es de

carácter vitalicia, un derecho fundamental y sólo se extingue con la muerte del

interesado y sus beneficiarios legales.

Por lo cual, su naturaleza jurídica se enfoca, en normas de derecho

público, el monto de la prestación se basa en diferentes criterios; por ejemplo,

con el criterio actuarial, se establece en relación a la cantidad y monto de las

cotizaciones realizadas; con un criterio de sustitución, se establece a partir de

un determinado porcentaje del monto de los ingresos durante la vida laboral,

en otras palabras, no pueden ser relajadas ni convenida por acuerdo de

particulares.

Por último, el sistema mexicano en materia de jubilación, es

proteccionista y aplica disposiciones que protegen a los trabajadores en el

tiempo, un ejemplo claro se da, cuando un trabajador alcanzando una edad

avanzada, busca una pensión por cesantía en edad avanzada o vejez en

México, los requisitos de semanas cotizadas dependerán de cuándo

empezaste a cotizar y de las reformas a la Ley del Seguro Social. Si te

inscribiste antes del 1 de julio de 1997, lo cual en ese entonces contaban con

ley de 1993, la cual, se basa en normas de orden público y por las


37

disposiciones establecidas en la constitución mexicana.

Es por ello, que el instituto mexicano de los seguros sociales, en

concordancia con las disposiciones legales establecidas en su constitución,

establecieron que necesitas al menos 500 semanas de cotización y que sus

derechos estén vigentes. Sin embargo, si la persona se inscribió a partir de

1995, mantienen esa garantía proteccionista para no vulnerar sus derechos

adquiridos, además de la edad y las semanas, en ambos casos debes estar

en baja del Régimen Obligatorio de la Ley del Seguro Social (1997) en

concatenación con lo propiamente dicho por el Instituto mexicano de los

seguros sociales.

Para los investigadores, este derecho, adquiere una naturaleza jurídica

proteccionista de los derechos laborales del trabajador, a su vez, que es un

derecho humano fundamental, que se alcanza tras años de servicio para una

empresa, y que tiene todas las disposiciones de ley para poder materializarse

de manera plena, las leyes especiales en la materia, y las estipulaciones del

instituto mexicano de los seguros sociales, son de suma importancia al

momento de consolidar la naturaleza estricta de este derecho, al ser un acto

administrativo que dicta el estado, y que no puede ser modificado ni por

acuerdo de voluntades

[Link] CARACTERÍSTICAS.

La primera característica señalada por Oca (2000, p.11) ¨destaca la

importancia fundamental de un conocimiento profundo y detallado por parte de


38

las instituciones o autoridades encargadas de la administración de los

regímenes de pensiones o jubilaciones¨. Esta comprensión debe abarcar tanto

las necesidades cualitativas de la población beneficiaria como la magnitud del

esfuerzo organizativo, financiero y humano requerido para satisfacerlas

adecuadamente. Solo mediante una evaluación precisa de estos factores es

posible asignar y optimizar los recursos materiales y económicos disponibles

de manera eficaz. En este sentido, la ausencia de información confiable y

actualizada sobre las condiciones sociales, económicas y laborales del grupo

atendido puede conducir a una planificación deficiente, afectando

negativamente la calidad y cobertura de los servicios ofrecidos.

En consecuencia, para el caso particular de los trabajadores del sector

privado, esta situación puede traducirse en una protección social insuficiente,

en beneficios inadecuados o en demoras en el acceso a los mismos. Por tanto,

el diseño de un régimen de pensiones eficiente y sostenible requiere una base

diagnóstica sólida, que permita anticipar demandas futuras y establecer

estrategias de atención integrales, equitativas y adaptadas a la realidad

socioeconómica de los afiliados.

Aunado a ello, la preparación de estos formatos se basa en estadísticas

previas que permiten determinar el número de trabajadores a atender, la

naturaleza de los servicios a proporcionar y la satisfacción de las demandas

que puedan surgir en un momento dado. Continuando con la idea anterior,

estas estadísticas deben difundirse ampliamente para que las demandas

sociales no excedan la capacidad de los recursos libres, por ende, la


39

información recopilada, junto con los comentarios de sindicatos, asociaciones

empresariales o individuos interesados, se organiza en documentos que se

publican para el conocimiento de los sectores afectados.

De esta manera, tanto los usuarios como las partes interesadas pueden

informarse sobre los servicios necesarios, su financiamiento, su atención y su

costo estimado. Sin embargo, se considera que este sistema facilita la

elaboración de presupuestos adecuados y la fijación de cuotas mínimas

necesarias para una atención correcta y completa, siendo la mejor forma de

asegurar la obtención de recursos. Ahora bien, Cano (1987 p.12) nos da a

entender una segunda característica sobre este sistema, la cual es de suma

importancia destacar:

Las instituciones o autoridades competentes, en colaboración con


las organizaciones públicas y privadas interesadas, deben tomar las
medidas apropiadas para la atención de los servicios y medios
asistenciales requeridos por los trabajadores y sus familias. Es
fundamental considerar la dificultad de prever la ayuda familiar ante
cualquier crecimiento poblacional imprevisto. Los planes
formulados deben abarcar, por un lado, el alcance máximo de la
ayuda familiar que se puede proporcionar y, por otro, la calidad de
los servicios. Esto conlleva la formulación de políticas muy precisas,
adaptadas a cada comunidad, que orienten la planificación del costo
del equipo, los materiales a utilizar y la satisfacción de los servicios
asistenciales. En consecuencia, las pensiones y jubilaciones deben
mantener una equivalencia necesaria entre los recursos obtenidos
y los gastos a erogar. Para cumplir su función, un régimen de
pensiones y jubilaciones ajustado a necesidades reales debe
establecer un fondo nacional, ya sea público, privado o mixto según
sea necesario, que permita sufragar el costo de las exigencias
comunitarias. Este fondo debe ser constituido y mantenido por el
Estado, los empleadores y los trabajadores, ya que son los sectores
directamente interesados en su operatividad. La justificación de
esta obligación radica en el principio de que a nadie se le puede
otorgar lo que no se posee. De ahí la necesidad de aportaciones
económicas conjuntas que deben ser gestionadas por un fondo en
40

el que estén representados los tres sectores involucrados (capital,


trabajo y Estado) para su dirección y operación.

La tercera característica de un régimen de jubilaciones, es que las

autoridades e instituciones encargadas de los medios y servicios de previsión

social tienen la obligación de organizar, por sí mismas, no solo su creación y

funcionamiento, sino también la obtención de los recursos necesarios para su

viabilidad y eficacia. Por esta razón la labor asistencial de un régimen de

pensiones no debe confundirse con la beneficencia pública que debe prestar

el Estado.

Sin embargo, esta última no está dirigida a la protección de un sector

específico, como el laboral, sino a la población en general, cuyas necesidades

sociales son de un orden distinto. La beneficencia pública se dirige a personas

que, por pobreza o falta de recursos para cubrir necesidades apremiantes,

deben recurrir a instituciones públicas para ser atendidas sin costo alguno, y

en la medida de su condición social.

Lo anterior dicho, implica que las instituciones y autoridades que

administran un régimen de pensiones deben ser autónomas, constituidas bajo

un estatuto y reglamento propios, e igualmente independientes de los

gobiernos estatales. Por su parte, el Estado debe contribuir al sostenimiento

institucional, ya que esto forma parte de sus deberes. Por ende, debe actuar

como un sector más interesado en la subsistencia del trabajador y en la

atención familiar, no solo por tratarse del sector poblacional productivo más

importante, sino también por ser uno de los más organizados y contributivos,
41

al cual se le debe retribuir en parte su colaboración. En ello radica la naturaleza

de la pensión y la jubilación.

Para los investigadores, el propósito de destacar estas características es

establecer la base social de todo régimen de esta naturaleza. Los sectores

mencionados son los únicos obligados a crear y sostener los medios y

servicios que dignifiquen la vida del trabajador, el capital, por sustentarse del

trabajo; el trabajo, por constituir el motor del progreso colectivo y de una nación

que desea figurar con decoro en el orden internacional; y el Estado, porque le

corresponde vigilar el medio de vida de los habitantes, y garantizar el

cumplimiento de todos los derechos de los trabajadores.

Todo servicio de asistencia social, independientemente de quién deba

impartirlo y atenderlo, no debe considerarse una carga injusta, sino, por el

contrario, una justa compensación para quienes han contribuido al beneficio

personal, colectivo o nacional. Cada trabajador ha aportado en la medida de

sus conocimientos y posibilidades. Es cierto que el financiamiento de un

régimen de pensiones es costoso, pero su esencia reside en su carácter

contributivo, y así deben entenderlo los trabajadores, empleadores,

empresarios y gobiernos. Solo una acción conjunta lo hace posible.

[Link] OBJETO

Un objeto es un resultado que genera una acción, en otras palabras, son

los que resultan de las diversas manifestaciones de la actividad del hombre,

en un sentido más amplio, un objeto es aquello frente a un sujeto que lo


42

percibe, lo conoce o lo piensa, en otras palabras, la relación entre sujeto y

objeto es central en la teoría del conocimiento, y la jubilación no se queda

atrás, al ser un derecho regulado y materializado nacional e

internacionalmente, debe seguir un conjunto de reglas, las cuales según la

legislación mexicana, están establecidas en la constitución. En este sentido,

en base al objeto del beneficio de jubilación para los trabajadores del sector

privado mexicano, Oca (2000 p.6) regula lo siguiente:

Se ha dejado dicho que en tanto la doctrina jurídica considera al


régimen de pensiones como una prestación laboral más, la
orientación moderna lo califica como un derecho ya adquirido por
los trabajadores, compensatorio del esfuerzo laboral realizado por
un determinado número de años o debido a una incapacidad total y
permanente para el trabajo, resultado de un riesgo profesional o de
circunstancias similares sobrevenidas en el desempeño del empleo.
Vigente esta nueva concepción, procede analizar en un capítulo
previo cuáles son los elementos que apoyan a todo régimen de
pensiones, cualquiera que sea la legislación que los incluya o las
convenciones colectivas que los contengan.

Por lo cual, tomando el hecho doctrinal, es considerado como un derecho

adquirido por parte del trabajador, al momento de configurarse la relación

laboral, lo que va concatenado con lo dicho por el instituto mexicano de los

seguros sociales, los cuales dicen que es una prestación económica destinada

a proteger al trabajador al ocurrirle un accidente de trabajo, al padecer una

enfermedad o accidente no laborales, o al cumplir al menos 60 años de edad.

En otras palabras, a jubilación cumple un objetivo fundamental dentro del

sistema de seguridad social, el cual consiste en brindar protección integral al

trabajador. Se trata del reconocimiento legal de que, al alcanzar una edad


43

avanzada o tras haber cumplido con un determinado número de años de

servicio, las personas trabajadoras adquieren el derecho a retirarse de la vida

laboral activa. A cambio, deben recibir un ingreso económico periódico que les

permita mantener su calidad de vida, su bienestar y su dignidad personal, aun

cuando ya no estén en condiciones de continuar trabajando.

Así, la jubilación se configura como un mecanismo de justicia social y de

solidaridad intergeneracional, que reconoce el valor del esfuerzo laboral

acumulado a lo largo de los años y asegura que las personas trabajadoras

puedan transitar con tranquilidad hacia una etapa de retiro digna y protegida,

ello va concatenado con lo propiamente dicho por el instituto mexicano de los

seguros sociales, Oca (2000 p.52-54) refiere:

La nueva Ley del Seguro Social modificó de modo sustancial el


régimen de pensiones y jubilaciones en los ramos de cesantía y
vejez. Se aclara, sin embargo, que el pago de las pensiones y
jubilaciones que en la actualidad están percibiendo los trabajadores
que han obtenido este derecho, continuará vigente en los términos
del régimen anterior, al así proceder por disposición constitucional.
En lo futuro, las cotizaciones obrero-patronales, al igual que las
aportaciones del Estado destinadas a esta finalidad, quedarán
incorporadas al seguro de retiro, ya sea por cesantía en edad
avanzada o por vejez, seguro que formará parte de una subcuenta
del fondo de retiro para el ahorro de los trabajadores en general.
Con base en esta Ley, el trabajador podrá recibir, en lugar de una
pensión, el pago de una renta vitalicia. Los riesgos protegidos por
este seguro en la legislación vigente son el retiro, la cesantía y la
vejez de los trabajadores asegurados, así como la muerte de los
pensionados, en los términos y con las modalidades previstas por
el Seguro Social. Lo anterior debido al hecho de que el otorgamiento
de las prestaciones requiere de periodos de espera medidos Lo
anterior debido al hecho de que el otorgamiento de las prestaciones
requiere de periodos de espera medidos en semanas de cotización,
conforme se indica en las disposiciones relativas a cada ramo
amparado. Las semanas de cotización amparadas por certificados
de incapacidad médica para el trabajo, expedidos o reconocidos por
44

el IMSS, serán consideradas para el otorgamiento de la pensión


garantizada que corresponda, esto es, para cubrir periodos de no
cotización. En relación con el ramo de cesantía en edad avanzada,
éste opera en casos en los que el trabajador quede privado de
trabajo remunerado después de los sesenta años; para gozar de la
pensión que le corresponda, el trabajador debe haber cotizado 1250
semanas. Al no reunir el número de semanas de cotización, podrá
retirar el saldo de su cuenta individual de retiro en una sola
exhibición, o seguir cotizando hasta cubrir las semanas necesarias
para que opere su pensión. Si el trabajador ha cotizado durante 750
semanas, tendrá derecho a las prestaciones en especie del seguro
de enfermedades o maternidad correspondientes.

Por consiguiente, el ultimo objeto que tiene la jubilación en el sistema

legislativo mexicano, es que para los trabajadores que se jubilen en el futuro,

el régimen establece que, en lugar de una pensión tradicional, pueden optar

por una renta vitalicia, financiada con los recursos acumulados en su

subcuenta individual del fondo de retiro, es proteccionista con el tema de la

vejez del ciudadano mexicano, según el Instituto mexicano de los seguros

sociales, si un trabajador queda sin empleo remunerado después de los 60

años, puede acceder a una pensión por cesantía si ha cotizado al menos 1,250

semanas las cuales son de vital importancia para materializar dicho beneficio.

Para los investigadores, la legislación ofrece al jubilado del sector privado

mexicano, los objetivos propios de una regulación jurídica de este beneficio, la

cual se lleva a través de objetivos específicos que se ejecutan al momento de

cumplir con todos los requisitos legales que establece el instituto mexicano de

los seguros sociales, y la Ley del Seguro Social mexicana (1997), a su vez, su

objetivo proteccionista de los derecho, ya que, si este cumple una cierta edad,

y cotiza semanas, puede optar por este benéfico sin ningún inconveniente.
45

[Link] REQUISITOS

La condición de requisito es el conjunto de exigencias legales,

administrativas o fácticas que una persona debe cumplir de manera

concurrente para poder acceder a un determinado beneficio o derecho, en este

caso, el de la jubilación o pensión. Según Fajardo (2003 p.399) "los requisitos

o las reglas para la toma en consideración de un sistema son una necesidad

estructural: todo sistema jurídico establece, explícita o implícitamente, unas

exigencias que permiten diferenciar aquellos acuerdos que merecen la

protección del Derecho, de los que no."

Sin embargo, es crucial entender que en la Ley del Seguro Social (1997)

existen dos versiones principales de esta que coexisten y regulan a diferentes

grupos de trabajadores para requisitos de la jubilación en la legislación

mexicana. Por lo cual, este régimen aplica a los trabajadores que comenzaron

a cotizar ante el Instituto mexicano de los seguros sociales antes del 1 de julio

de 1997. Las pensiones bajo este esquema son directamente calculadas y

pagadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social. Por ello, el artículo 162

de la Ley de Seguro Social (1997), como resultado, establece lo siguiente en

lo que respecta la jubilación de un trabajador en México, una regularización

jurídica que se aboca a las necesidades que tiene del trabajador:

Para tener derecho al goce de las prestaciones del seguro de vejez,


se requiere que el asegurado haya cumplido sesenta y cinco (65)
años de edad y tenga reconocidas por el Instituto un mínimo de
quinientas (500) cotizaciones semanales. En caso que el asegurado
tenga sesenta y cinco (65) años o más y no reúna las semanas de
cotización señaladas en el párrafo precedente, podrá retirar el saldo
46

de su cuenta individual en una sola exhibición o seguir cotizando


hasta cubrir las semanas necesarias para que opere su pensión. Si
el asegurado tiene cotizadas un mínimo de setecientas cincuenta
semanas tendrá derecho a las prestaciones en especie del seguro
de enfermedades y maternidad, en los términos del capítulo IV de
este Título.

Seguidamente, la reforma de ley en 1997, establece que, este régimen

es aplicable a los trabajadores que comenzaron a cotizar ante el Instituto

mexicano de los seguros sociales a partir del 1 de julio de 1997. Se basa en

un sistema de capitalización individual, donde las aportaciones del trabajador,

el patrón y el gobierno se acumulan en una cuenta individual administrada por

una Administradora de Fondos para el Retiro. El artículo 154 y 162 de la ley

anteriormente dicha, como resultado, establece lo siguiente en lo que respecta

la jubilación de un trabajador en México, una regularización jurídica que se

aboca a las necesidades que tiene del trabajador:

Artículo 154: Para los efectos de esta Ley existe cesantía en edad
avanzada cuando el asegurado quede privado de trabajos
remunerados a partir de los sesenta años (60) de edad. Para gozar
de las prestaciones de este ramo se requiere que el asegurado
tenga reconocidas ante el Instituto un mínimo de mil (1.000)
cotizaciones semanales. El trabajador cesante que tenga sesenta
años (60) o más y no reúna las semanas de cotización señaladas
en el párrafo precedente, podrá retirar el saldo de su cuenta
individual en una sola exhibición o seguir cotizando hasta cubrir las
semanas necesarias para que opere su pensión. En este caso, si el
asegurado tiene cotizadas un mínimo de setecientas cincuenta
(750) semanas tendrá derecho a las prestaciones en especie del
seguro de enfermedades y maternidad, en los términos del capítulo
IV de este Título.
Artículo 162: Para tener derecho al goce de las prestaciones del
seguro de vejez, se requiere que el asegurado haya cumplido
sesenta y cinco años (65) de edad y tenga reconocidas por el
Instituto un mínimo de mil (1.000) cotizaciones semanales. En caso
que el asegurado tenga sesenta y cinco años o más y no reúna las
47

semanas de cotización señaladas en el párrafo precedente, podrá


retirar el saldo de su cuenta individual en una sola exhibición o
seguir cotizando hasta cubrir las semanas necesarias para que
opere su pensión. Si el asegurado tiene cotizadas un mínimo de
setecientas cincuenta semanas tendrá derecho a las prestaciones
en especie del seguro de enfermedades y maternidad, en los
términos del capítulo IV de este Título.

Para los investigadores, sintetizar el elemento transversal más crucial

que define si una persona tiene acceso a una pensión contributiva de jubilación

en México, sería la acumulación de cotizaciones al sistema de seguridad social

el concepto de cumplir con el mínimo de semanas cotizadas y la edad

requerida al causar baja del régimen obligatorio es el paquete de requisitos

indispensables en general, para jubilarse.

[Link] PROCEDIMIENTO

Principalmente, para adentrarse a lo que es el proceso de jubilación se

debe tomar en cuenta que es la etapa en la que un trabajador deja de realizar

su actividad laboral dentro de una empresa, que implica cumplir con ciertos

requisitos de edad y cotizaciones. Abordar este proceso implica comprender

sus dimensiones legales, financieras y personales para asegurar un futuro

tranquilo y digno. Por lo tanto, el otorgamiento de la pensión de vejez se

efectúa, con previa solicitud del asegurado y se le cubrirá a partir de la fecha

en que haya dejado de trabajar, siempre que cumpla con los requisitos ya

antes mencionados. El artículo 156 de la Ley de Seguro Social (1997) indica

que:
48

El derecho al goce de la pensión de cesantía en edad avanzada


comenzará desde el día en que el asegurado cumpla con los
requisitos señalados en el artículo 154 de esta Ley, siempre que
solicite el otorgamiento de dicha pensión y acredite haber quedado
privado de trabajo, si no fue recibido en el Instituto el aviso de baja.

Asimismo, los asegurados que reúnan los requisitos establecidos en esta

sección podrán disponer de su cuenta individual con el objeto de disfrutar de

una pensión de vejez. El primer paso y uno de los más importantes reside en

la preparación y verificación de derechos. Antes de iniciar cualquier trámite

formal, el trabajador debe identificar bajo qué régimen de la Ley de Seguridad

Social se encuentra la ley del Seguro Social de1973 si comenzó a cotizar antes

de julio de 1997, o con la ley del seguro social de 1997 si fue después.

Así pues, esta distinción es fundamental, ya que determinará los

requisitos específicos de edad y semanas cotizadas. Acto seguido, es de suma

importancia obtener y revisar la Constancia de Semanas Cotizadas emitida por

el Instituto Mexicano del Seguro Social. Este documento es el historial de la

vida laboral formal del individuo y cualquier inconsistencia debe ser corregida

previamente para evitar retrasos en el proceso.

Una vez verificados los derechos y confirmada la edad mínima requerida,

la siguiente fase implica el cese de la vida laboral activa y la solicitud ante el

Instituto mexicano de los seguros sociales. Un requisito indispensable es haber

causado baja del régimen obligatorio del Seguro Social, es decir, no estar

cotizando activamente al momento de solicitar la pensión. Finalmente, la última

fase involucra la gestión de los fondos de ahorro para el retiro a través de la


49

Administradora de fondos para el retiro, teniendo en cuenta el artículo 167 de

la Ley de Seguro Social (1997):

Los patrones y el Gobierno Federal, en la parte que les corresponde


están obligados a enterar al Instituto el importe de las cuotas obrero
patronal y la aportación estatal del seguro de retiro, cesantía en
edad avanzada y vejez. Dichas cuotas se recibirán y se depositarán
en las respectivas subcuentas de la cuenta individual de cada
trabajador, en los términos previstos en la Ley para la Coordinación
de los Sistemas de Ahorro para el Retiro.

Es por ello que, con la resolución de pensión en mano, el trabajador

deberá dirigirse a su Administradora de fondos para el retiro. Si se rige por la

Ley del Seguro Social de 1997 y la resolución es favorable, el ente

anteriormente identificado ofrecerá opciones para el pago de la pensión, como

la Renta Vitalicia a través de una aseguradora, o el retiro programado

administrado por la propia administradora, o la pensión ,mínima garantizada si

el saldo es insuficiente. Sin embargo, para los pensionados bajo la Ley del

Seguro Social de 1973, la administradora entregará en una sola exhibición los

recursos correspondientes a ciertas subcuentas, mientras que la pensión será

pagada directamente por el Instituto mexicano de los seguros sociales.

2.1.2 REGULACIÓN DEL BENEFICIO DE JUBILACIÓN PARA LOS

TRABAJADORES DEL SECTOR PRIVADO EN LA LEGISLACIÓN

VENEZOLANA.

Para indagar sobre el tema de la regulación jurídica del beneficio de

jubilación para los trabajadores del sector privado en nuestra legislación


50

actual, es necesario analizar la forma de cómo se regula este beneficio en

nuestro país. En este sentido, resulta fundamental considerar las

particularidades de las empresas del sector privado, las cuales se han

consolidado como los principales generadores del empleo del país. Asimismo,

es imprescindible tener en cuenta que la legislación laboral venezolana

establece ciertos parámetros generales sobre la seguridad social y la

jubilación, pero para el sector público, la cual cuenta con una normativa clara

para poder regular este derecho.

Según Cabanellas (2008, p. 45), ¨la parte del sistema económico

integrada por empresas y consumidores distintos al Estado y sus

dependencias, que constituyen el eje más dinámico de toda economía y que

se basa principalmente en las transacciones de mercado, se conoce como

sector privado¨. Es en este ámbito donde los principios de libre competencia y

la ley de la oferta y la demanda, donde la libre competencia y la oferta y

demanda determinan los precios y la asignación de recursos.

Su naturaleza dinámica proviene de su constante adaptación a los

cambios del entorno, la innovación tecnológica, las exigencias del mercado y

la búsqueda de eficiencia y rentabilidad. Para maximizar sus ganancias, una

empresa privada está obligada a minimizar sus costos, optimizar el uso de sus

recursos y mejorar continuamente su productividad.

A diferencia del sector público, e el sector privado no está controlado por

el Estado, aunque sí puede estar regulado por leyes y políticas

gubernamentales que buscan garantizar la equidad, la transparencia y la


51

protección de los derechos de los consumidores y trabajadores. Dentro del

sector privado se encuentran tanto grandes corporaciones como pequeñas y

medianas empresas, así como trabajadores autónomos, todos ellos con un

papel clave en el crecimiento económico, la generación de empleo y el

desarrollo de nuevas oportunidades.

Por otro lado, las empresas pertenecientes al Estado o financiadas y

administradas directamente por este forman parte del sector público, cuya

finalidad no es necesariamente el lucro, sino el bienestar general y el interés

colectivo. De esta manera, la distinción entre ambos sectores radica

principalmente en su estructura, su propósito y su forma de operar dentro de

la economía nacional e internacional.

Es decir, es necesario entender en primera instancia, la diferencia entre

estos dos sectores de la producción del país, las cuales presentan 2 modos

de jubilar, la cual en el sector privado no sigue un lineamiento legal claro, no

se establece una cierta cantidad de semanas cotizadas, una edad minina para

poder alcanzar una jubilación, algunas empresas pueden ofrecer planes de

jubilación internos, de forma voluntaria y no obligatoria, que otorgan beneficios

adicionales. Esto depende del contrato individual, colectivo o normativas

internas de la empresa.

Aunado a ello, no existe una normativa específica, más lo que establece

el artículo 80 de la constitución de la república bolivariana de Venezuela, y los

criterios de la sala de casación civil, acogiéndonos al precepto constitucional

y las sentencias de carácter vinculante, aunado a la garantía que tiene el


52

trabajador del sector privado venezolano, en obtener este beneficio. Por lo

cual, según Roig (2025 p.3) establece que en Venezuela hay ¨un total de

481.404 empresas que están sectorizadas en forma particular: los servicios y

comercio se llevan 86%, lo cual abarca una gran parte¨, Venezuela es un país

con muchas oportunidades de negocio y algunos empresarios han

aprovechado, lo cual da la posibilidad de generar empleo en este sector.

Ya que, según estudios realizados por la Universidad Católica Andrés

Bello, a través de los comentarios de Roig, Guillermo y Díaz (2025 p.4) ¨en el

sector privado hay cerca de 3 millones de trabajadores¨, por lo cual, para poder

hablar sobre la regulación jurídica de este, tenemos que hacer alusión a los

afectados por esta forma. La regulación jurídica del beneficio de jubilación en

el sector privado en Venezuela se enmarca principalmente en la Ley Orgánica

del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (2012). Esta ley establece los

principios fundamentales que rigen la relación laboral y garantiza derechos

sociales a los trabajadores, entre ellos, el derecho a la jubilación.

En este orden de ideas, en el ámbito privado, la jubilación no es

obligatoria por ley, Sin embargo, la implementación práctica de este beneficio

en el sector privado puede variar significativamente según el tamaño, la

capacidad financiera y la estructura organizativa de cada empresa, ya que al

ser un derecho que se pacta a instancia de partes, no queda claro la regulación

jurídica de este, no todas las empresas presentan entre sus trabajadores

convenciones o acuerdos colectivos del trabajo. Esto quiere decir que hay un

gran sector de la población venezolana que actualmente no gozaría de este


53

beneficio

Por ende, la Ley Orgánica del Trabajo, trabajadores y trabajadores

(2012) contempla que los trabajadores tienen derecho a prestaciones sociales

y beneficios derivados de su antigüedad, lo cual puede ser parte del cálculo

de una jubilación contractual. Sin embargo, el sistema público de pensiones,

administrado por el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, es el que

garantiza una pensión de vejez a los trabajadores que cumplan con los

requisitos de edad y cotizaciones, lo que genera un vacío legal, ya que no hay

nada regulado para el sector privado y por ende genera la vulneración al

precepto constitucional.

Sin embargo, el sistema de pensiones del instituto anteriormente

identificado, basado en un esquema contributivo y solidario, requiere que los

¨trabajadores hayan cumplido 60 años para los hombres o 55 años para las

mujeres y hayan prestado 25 años de servicio. La coordinación entre este

sistema público y las posibles jubilaciones contractuales en el sector privado

es clave para asegurar una futura ley, o un retiro digno para los trabajadores

de ambos sectores.

Es de suma importancia destacar, que la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela (1999), consagra en el artículo 86 el derecho de toda

persona a la seguridad social como un servicio público de carácter no lucrativo,

que garantice la salud y asegure protección en contingencias de maternidad,

paternidad, enfermedad, invalidez, enfermedades catastróficas, discapacidad,

necesidades especiales, riesgos laborales, pérdida de empleo, desempleo,


54

vejez, y otras cargas dentro de los lineamientos de la previsión social.

Por ende, dentro de este amplio marco de protección, se destaca

especialmente el beneficio de jubilación, el cual debería constituir uno de los

pilares fundamentales del sistema de seguridad social en favor de los

trabajadores del sector privado. La regulación jurídica de este beneficio tiene

como finalidad asegurar a los trabajadores tanto una pensión digna y suficiente

una vez alcanzada la edad establecida o cumplidos los requisitos de

cotización, garantizando así una fuente de ingreso estable y continua durante

la etapa de retiro laboral.

En este sentido, la jubilación no solo representa una forma de retribución

diferida por los años de servicio prestados, sino que también se erige como un

mecanismo de justicia social y dignificación del trabajo. Asimismo, el sistema

de seguridad social está concebido para brindar cobertura a los trabajadores

del sector privado en igualdad de condiciones que los del sector público,

promoviendo la equidad y el principio de universalidad consagrado en el

ordenamiento jurídico venezolano.

Para los investigadores, la regulación jurídica de la jubilación en el sector

privado venezolano debería combinar elementos del régimen público

obligatorio a través de un sistema de pensiones, pero que son insuficientes al

momento de materializarse, ya que no todas las empresas inscriben a sus

trabajadores en el instituto, la actual regulación de este beneficio se materializa

con acuerdos contractuales, siendo estos últimos los que establecen de forma

taxativa los beneficios adicionales que un empleador puede otorgar, pero que
55

también no forma como una figura netamente clara para poder establecer el

beneficio, ya que no todas las empresas tienen acuerdos colectivos del trabajo

con sus trabajadores.

[Link] NATURALEZA JURÍDICA DEL BENEFICIO DE JUBILACIÓN.

La jubilación del sector privado en la legislación venezolana, presenta

retos que constituye, al desconocimiento en la gran mayoría de las empresas,

de las principales prestaciones del sistema de seguridad social, concebida

como un derecho fundamental de los trabajadores al concluir su vida laboral

activa. Sin embargo, su naturaleza jurídica ha sido objeto de múltiples análisis

doctrinarios y legales, ya que involucra tanto elementos contractuales como

principios de protección social.

No obstante, el Diccionario Hispanoamericano De Derecho (2008 p.

1.480) define la naturaleza como el conjunto de todas las normas que rigen lo

existente en el universo, así como la forma en que están funcionando, en

concatenación con lo establecido por el mismo Diccionario Hispanoamericano

De Derecho (2008 p. 1.198) que es algo que esta ajustado a derecho, en

concatenación con lo estipulado por Kelsen (1934 p.45) como el conjunto de

normas que regulan la conducta humana.

Por consiguiente, en este apartado se abordará el carácter jurídico del

beneficio de jubilación, examinando su fundamento legal, su función dentro del

ordenamiento jurídico y su vínculo con los derechos laborales y humanos. Esta

exploración permitirá comprender si se trata de un derecho adquirido un


56

derecho humano. Asimismo, Gramcko (2001 p.1) establece lo siguiente:

Analizar el beneficio de la jubilación a fin de ubicarlo en su justa


valoración como institución social y clasificarlo como un indiscutible
derecho adquirido, ha sido uno de los propósitos que me han
inclinado a abordar este tema. Pero además tengo el propósito de
rescatar esa figura jurídica del olvido al cual parece haber sido
condenada por quienes escriben y estudian las ciencias jurídicas.
Me ha parecido de vital interés vincular el tema con el principio de
la irretroactividad de la ley y los problemas que surgen en su
aplicación en el tiempo. De igual forma establecer y pretender
precisar las diferencias conceptuales entre la posibilidad aceptada
por la doctrina de modificar mediante una nueva ley los requisitos
de procedencia de la jubilación cuando ésta se encuentra en grado
de expectativa como derecho; de la imposibilidad absoluta de
aplicar la nueva norma modificatoria cuando ya la jubilación se ha
consolidado como derecho adquirido y ha entrado en el patrimonio
del sujeto beneficiado por ella.

Por tal motivo, el autor defiende la jubilación, como un derecho adquirido

de vital importancia, donde los trabajadores están más expuestos a cambios

legislativos que podrían afectar sus expectativas legítimas. Abordando, en

definitiva, un criterio básico para su naturaleza jurídica. Critica el abandono

doctrinal de esta figura jurídica y resalta la necesidad de rescatarla y protegerla

como institución social.

En este sentido, La enciclopedia jurídica Opus (1970 p.12) vincula el

tema con el principio de irretroactividad de la ley, en el mismo sentido, la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de (1999), consagra en

su artículo 24 distinguiendo entre la posibilidad de modificar los requisitos de

jubilación cuando está aún está en expectativa.


57

Por ende, la imposibilidad de hacerlo cuando ya se ha consolidado como

un derecho adquirido. Estableciendo otro ejercicio de la naturaleza jurídica de

este beneficio, esta reflexión pone en evidencia la urgencia de garantizar

seguridad jurídica y estabilidad a los trabajadores privados frente a eventuales

reformas que puedan vulnerar derechos ya incorporados a su patrimonio, o

frente a un despido, por último, al no estar cotizando semanas en el seguro

social.

En consecuencia, La Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela (1999) en sus artículos 80 y 86, reconoce expresamente el Derecho

a la Jubilación como una garantía fundamental del sistema de seguridad

social, orientada a proteger a los ciudadanos en su etapa de vejez o cuando

se encuentren en situación de incapacidad para trabajar.

Por otra parte, el artículo 89, en sus numerales 1°, 2° y 3°, ratifica

importantes principios en materia laboral, entre ellos: la intangibilidad y

progresividad de los derechos y beneficios laborales, lo cual implica que

ninguna ley ni disposición puede disminuir, desconocer o desmejorar las

condiciones ya adquiridas por los trabajadores; la irrenunciabilidad de los

derechos laborales, garantizando que ningún trabajador puede ser obligado a

ceder sus derechos, ni aún por voluntad propia.

Y finalmente, se establece una regla hermenéutica fundamental en el

ámbito del derecho del trabajo, que ordena que, en caso de duda sobre la

interpretación o aplicación de normas concurrentes, debe preferirse siempre

aquella que resulte más favorable al trabajador. Estas disposiciones reflejan el


58

compromiso del Estado venezolano con la protección integral del trabajador y

con el fortalecimiento de la justicia social en el ámbito laboral, lo cual, dentro

del sector privado, al no contar con una normativa específica, se violenta este

precepto constitucional fundamental, que abarca a toda la población.

En este sentido Gramcko (2001 p.1), a su vez establece que, en

Venezuela, la jubilación ha sido reconocida como un nuevo estatus jurídico

para el funcionario público retirado, que se adquiere al cumplir ciertos años de

servicio y edad, marcando su salida definitiva de la Administración Pública y la

extinción de su investidura. Aunado al sector privado, esta definición resalta la

diferencia entre ambos ámbitos, mientras en el sector público la jubilación

implica un cambio formal de estatus dentro del marco estatal, en el sector

privado representa más bien el acceso a un derecho prestacional.

En este orden de ideas, debe igualmente garantizarse al cumplir con los

requisitos establecidos, aunque sin el componente de investidura pública, ya

que no presenta el marco normativa que tiene el sector público, por lo cual

Osorio (2006, p. 23) indica que en Venezuela se ha reconocido el derecho a

la jubilación como una nueva condición que adquiere el funcionario público una

vez que se retira de la administración, tras haber cumplido con un tiempo

mínimo de servicio y alcanzar una edad determinada.

Esta figura representa una modalidad de retiro dentro de la

Administración Pública Nacional, mediante la cual una persona deja de prestar

servicios públicos y, al mismo tiempo, pierde su condición de funcionario. En

definitiva, la naturaleza jurídica de este benéfico, por ende, es tanto de derecho


59

público, como derecho privado, la cual, Paro (2015 p.1) nos da la definición, y

la distinción de estos derechos:

La distinción entre Derecho público y privado fue introducida por los


juristas romanos. Según la definición de Ulpiano, el derecho público
es el que regula las relaciones políticas, los fines que el Estado
debe alcanzar, y el Derecho privado regula las relaciones entre los
ciudadanos. Los romanos, como señala Arias Ramos, atribuían
además a la expresión ius publicum el sentido de las normas que
no pueden ser modificadas o derogadas por acuerdo o convenio de
los particulares. Ello se debe a la doble acepción que el adjetivo
público tuvo en Roma, según explicaba Bonfante. Unas veces
público es igual a estatal y otras veces significa social o común. Y
así las normas de Derecho público son las que afectan al Estado
(primera acepción, que se fija en la materia regulada) o las que
interesan a la sociedad o comunidad humana (segunda acepción,
que atiende no al objeto de la norma sino a su inderogabilidad)

La jubilación posee una naturaleza jurídica mixta, ya que combina

elementos de derecho público y privado. Desde el ámbito público, se configura

como un derecho social fundamental, protegido por el Estado y orientado a

garantizar una vida digna al trabajador al finalizar su etapa laboral, lo que

implica la intervención estatal en su regulación y financiamiento. Por otro lado,

en el plano privado, la jubilación surge de la relación laboral y se sustenta en

aportes individuales del trabajador y del empleador, muchas veces

administrados por entidades privadas. Esta dualidad refleja su finalidad social

y su base contractual, integrando así dos esferas jurídicas complementarias.

A su vez, su naturaleza jurídica puede abarcarse, desde el punto de vista

de los derechos humanos, se basa en la idea de que todas las personas, al

llegar a una edad avanzada o después de años de trabajo, tienen derecho a

retirarse con dignidad, seguridad económica y acceso a servicios de salud,


60

aunque tradicionalmente los sistemas de pensiones han sido administrados

por el Estado, en muchos países el sector privado también cumple un papel

importante en la provisión de jubilaciones.

Esto puede ocurrir a través de fondos de pensiones privados, planes de

retiro empresariales o sistemas mixtos, en los que se combinan aportes

públicos y privados. Caso contrario de lo que sucede hoy en Venezuela, que

lo deja todo a un sistema que es muy atrasado en comparación a los otros

países, en este orden de ideas la Declaración Universal de Derechos

Humanos (1948) en sus articulo 22 y 25 ordinal primero específicamente,

habla específicamente de la jubilación como un derecho humano fundamental:

Artículo 22: Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene


derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo
nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la
organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los
derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su
dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.
Articulo 25 ord.1: Toda persona tiene derecho a un nivel de vida
adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el
bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la
asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene
asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo,
enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de
sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de
su voluntad.

Por otra parte, Olea (2002 p.23) considera que la jubilación debe

entenderse como una institución que se enmarca en la relación laboral, ya que

es el resultado del cumplimiento de ciertas condiciones previstas en la

legislación laboral y de seguridad social. La jubilación está regulada tanto por

la legislación laboral como por la normativa de seguridad social, y produce


61

efectos jurídicos sobre la relación de trabajo al implicar generalmente el cese

definitivo de la actividad laboral. Además, constituye un mecanismo de

protección, para garantizar ingresos una vez concluye su vida laboral activa

Para los investigadores, la naturaleza jurídica del beneficio de jubilación

en Venezuela, abarca un sinfín de puntos que son de suma importancia

destacar, la idea de que se maneja a través de un sistema mixto, la posibilidad

de establecerse como un derecho humano fundamental, desde el ámbito del

derecho del trabajo, ya que abarca un punto importante tanto en la relación

laboral entre la empresa y el trabajador, como la interposición de un derecho

laboral importante,

[Link] CARACTERÍSTICAS

La jubilación del sector privado, emplea todas las características

fundamentales que establece la normativa laboral, pero sin estar regulada en

una ley especial en la materia, lo que dificulta su materialización, a su vez, la

preparación de un trabajador, al momento de finalizada la actividad laboral, el

cual no solamente están ligadas a lo jurídico, si no a lo personal, Algunos

jubilados han estado tan inmersos en su trabajo que luchan por mantener su

autoestima una vez que dejan atrás su profesión y a sus compañeros de

trabajo.

La primera característica, que actúa, es la establecida por Hernández

(2009 p.65) la cual, la jubilación en primera instancia ofrece una nueva

perspectiva vital, no es más que afrontar dentro de lo psicológico, el dejar de


62

trabajar activamente en una empresa. Por ende, el autor establece que:

La jubilación supone, de forma automática, una disminución de los


ingresos y un aumento del aislamiento social; pérdidas económicas
y pérdida de status. La jubilación, de hecho, implica la interrupción
de la vida laboral, el replanteamiento de la vida familiar, la
disponibilidad de más tiempo libre, la necesidad de ocupar el
abundante ocio, la reducción (la mayoría de las veces) del poder
adquisitivo por ser generalmente las pensiones de menor cuantía
que los ingresos habituales. Pero también supone la posibilidad de
dedicarse a actividades diferentes, de recuperar el tiempo a
compartir con el cónyuge y el resto de la familia, la perspectiva de
hacer cosas que siempre se han querido hacer y para las que antes
no se encontraba la oportunidad o el momento, de gestionar
adecuadamente el tiempo libre y el ocio, haciendo que éste sea
creativo. Asimismo, hay que contar con la pérdida de los amigos, ya
que buena parte de las relaciones de amistad las han establecido
dentro del ámbito profesional. Por último, otra de las pérdidas
importantes está relacionada con la familia: frecuentemente el
jubilado teme perder los lazos familiares. Frente al vacío social que
puede producir en ciertas personas la jubilación, es necesario
buscar actividades gratificantes y motivadoras, y que ocupen al
menos una parte del día, que ayuden a la persona mayor a superar
estados anímicos bajos o depresiones, a sentirse útiles y activos, y
que por otra parte sirvan de punto de referencia social, que
supongan un vehículo de unión entre sujetos y un medio de unión
para integrarse a un grupo social.

La jubilación según el autor implica importantes cambios personales y

sociales. Por un lado, conlleva pérdidas como la reducción de ingresos, el

aislamiento social, la pérdida de estatus y relaciones laborales. También afecta

la dinámica familiar y el uso del tiempo libre. Por otro lado, ofrece

oportunidades para realizar actividades postergadas, compartir más con la

familia y disfrutar de un ocio más creativo. Es fundamental encontrar

actividades significativas que ayuden a mantener el bienestar emocional y la

integración social del jubilado.


63

En el sector privado, este texto destaca la necesidad de gestionar

adecuadamente la transición a la jubilación, ya que los trabajadores suelen

depender más de sus propios ahorros o pensiones, o en la mayoría de los

casos, tienen que volver a trabajar, ya que solamente cuenta con un sistema

de pensiones que no cubre con la carga contributiva para poder subsistir, y de

allí se generan los problemas relacionados a la no regulación jurídica de este

beneficio.

La segunda característica, que se debe tomarse en cuenta, es la

establecido por GuideStone (2010 p.4) la cual es manejo del tiempo libre

producto de la jubilación, en este sentido, es un tema importante a tener en

cuenta. Así como debe asegurarse cierto dinero para después de la jubilación,

también debe considerar la importancia de administrar bien su tiempo. El

manejo del tiempo para los jubilados es un aspecto clave para mantener una

vida plena, activa y saludable después del retiro laboral. Lo cual, va ligado a

los ingresos por jubilación, los beneficios del seguro social, y la planificación

del individuo.

La tercera característica, que se establece, es el cese de la actividad

laboral por parte del trabajador, o la pérdida del trabajo por concepto de

jubilación, Perder es según una de las acepciones del Diccionario de la Real

Academia Española de la Lengua española (2014 p.324), “estar privado de

una parte de sí, de una facultad, de una ventaja física o moral”. En este sentido

la jubilación implica pérdida del espacio laboral, que produce más ansiedad,

por lo general, en los hombres que, en las mujeres, ya que éstas, aunque
64

hayan salido del hogar para desempeñar una actividad laboral, han realizado

las tareas domésticas y seguirán haciéndolo mientras sus capacidades físicas

lo permitan.

No obstante Hernández (2006 p.67), establece que, hay que contar con

la pérdida de los amigos, ya que buena parte de las relaciones de amistad las

han establecido dentro del ámbito profesional. Por último, otra de las pérdidas

importantes está relacionada con la familia frecuentemente el jubilado teme

perder los lazos familiares. En el sector privado, la jubilación puede generar un

vacío social significativo, por lo que es fundamental promover actividades

gratificantes y estructuradas que mantengan activos a los trabajadores

retirados de la empresa.

Estas actividades deben contribuir a su bienestar emocional, reforzar su

sentido de utilidad y facilitar su integración en nuevos entornos sociales. Según

el autor Hernández (2006 p.67) todas las empresas privadas pueden asumir

un rol proactivo implementando programas de apoyo post jubilación que

favorezcan la continuidad de vínculos, la salud mental y la participación

comunitaria de sus exempleados.

La cuarta característica, es que, en sector privado venezolano, es un

derecho pactado a instancia de partes, el Glosario Jurídico (2018 p.345) en

lenguaje claro se refiere a que una acción o decisión se lleva a cabo a petición

o solicitud de la parte interesada, la cual, en este contexto, la parte interesada

es el trabajador jubilado, la cual deberá pactar a través de convenios o

acuerdos colectivos del trabajo, su jubilación con la empresa.


65

La quinta característica, en Venezuela, la regulación de la jubilación en

el sector privado no está completamente definida. La Ley de Pensiones

establece una contribución especial para las empresas privadas, pero esta no

es suficiente para garantizar una jubilación digna. Por ende, La Ley Orgánica

del Sistema de Seguridad Social (2002), en su artículo 128, dispone que el

Fondo Especial de Jubilaciones y Pensiones cesará en sus funciones una vez

entre en funcionamiento la Tesorería de la Seguridad Social. Esta entidad

asumirá las labores de recaudación, inversión y distribución de los recursos

financieros del Sistema de Seguridad Social, recibiendo los fondos que

actualmente administra el mencionado Fondo Especial.

En este contexto, en concatenación con el artículo 23 de la Ley del

Sistema de Seguridad Social (2002) el Fondo Especial de Jubilaciones y

Pensiones es un ente creado mediante un proceso de desconcentración

funcional del Estado, con el objetivo de cumplir funciones específicas

establecidas por la ley.

Por consiguiente, su fundamento legal se encuentra en la Ley del

Estatuto sobre el Régimen de Jubilaciones y Pensiones de los funcionarios

públicos nacionales, estatales y municipales (2006), esta ley refiere que el

sector privado adquiere un papel fundamental como actor complementario, ya

que podría participar en la gestión de servicios, el desarrollo de esquemas de

pensiones voluntarias y la oferta de planes complementarios, contribuyendo

así al fortalecimiento del sistema. Esta colaboración público-privada busca

ampliar la cobertura, mejorar la eficiencia en la administración de recursos y


66

asegurar una mayor sostenibilidad del sistema de protección social en el país

y poder manejar el beneficio de jubilación sin ninguna complicación.

Para los investigadores, la jubilación representa una etapa importante en

la vida laboral de una persona, caracterizada por el cese definitivo o parcial de

la actividad laboral y el inicio de una nueva fase sostenida por pensiones o

ingresos alternativos. Pero al no contar con una regulación jurídica, podría

afectar negativamente la jubilación del trabajador. Al no precisar los requisitos

de ley que emplea el sector público. En resumen, la jubilación no solo implica

un retiro del trabajo, sino también una transición hacia un periodo en el que se

valora el descanso, la salud y el aprovechamiento del tiempo libre, respaldado

por un marco legal y económico.

[Link] OBJETO

El objeto para poder establecer la jubilación en el sector privado

venezolano, es que el trabajador cese su actividad laboral y reciba una

compensación monetaria por años de servicio, bonificaciones y pensiones

suficientes. Monagas (1989 p. 43) igualmente define, que el objetivo de la

jubilación es el reposo remunerado tras el desarrollo de una actividad laboral

ejercida durante muchos años. De esta manera se plantea la jubilación como

un logro social. A su vez, Angulo, Meza, Monzant y Reza (2017) establecen lo

siguiente:

Se observó que el propósito de la jubilación es proporcionar a la


persona que ha desempeñado algún cargo laboral, una
recompensa por los servicios prestados, dado que es un derecho
67

adquirido de por vida para los funcionarios y empleados al servicio


de los organismos o entes públicos o privados, que se otorgará
cuando el trabajador cumplió con los requisitos de Ley, en
consecuencia, lo que implica que el propósito de la jubilación es que
se adopte que es un derecho constitucional, irrenunciable, avalado
por la Sala Constitucional, quien determinó que es un derecho que
se encuentra contenido dentro de los derechos constitucionales de
seguridad social que reconoce la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela.

La jubilación tiene como objetivo fundamental garantizar a los

trabajadores, una vez culminada su vida laboral activa y cumplidos los

requisitos legales, una protección económica y social que les permita vivir con

dignidad, seguridad y estabilidad, en reconocimiento a los años de servicio

prestados. En este sentido, la jubilación no solo representa una compensación

por el esfuerzo laboral, sino que también constituye un mecanismo de

seguridad económica al asegurar ingresos periódicos al trabajador retirado.

Además, protege socialmente al adulto mayor, al ser parte del sistema de

seguridad social consagrado en la Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela. Esta protección reafirma su carácter de derecho constitucional,

irrenunciable e inviolable.

Asimismo, la jubilación contribuye significativamente a la calidad de vida

del jubilado, permitiéndole cubrir sus necesidades básicas sin depender

exclusivamente de terceros, lo que refuerza su bienestar y dignidad en la etapa

final de su vida. Permitir que una persona deje de trabajar activamente para

una empresa y disfrutar del tiempo libre para realizar otro tipo de actividades.

Por ende, para los investigadores se plantea que la jubilación tiene como
68

finalidad recompensar los servicios prestados por una persona durante su vida

laboral. En este sentido, no se trata simplemente de un beneficio económico,

si no poder ejércelo a través de un sistema eficiente.

[Link] REQUISITOS.

La palabra requisito, según Miquel y Martos (2010 p.7) los requisitos

"expresan las necesidades y restricciones que afectan a un producto de

software que contribuye a la solución de un problema del mundo real" y por

ende nos sirven para delimitar qué posibles soluciones son adecuadas para el

problema las que cumplen los requisitos y cuáles no. No obstante, en la

legislación actual, no se establece de manera clara este beneficio, por lo cual,

no hay requisitos de ley para la regulación jurídica del beneficio de jubilación

para los trabajadores del sector privado.

No obstante, el artículo 8 de la ley sobre el régimen de jubilaciones y

pensiones de los trabajadores y las trabajadoras de la administración pública

nacional, estadal y municipal (2014), establece lo siguiente en lo que respecta

la jubilación de un trabajador en Venezuela, una regularización jurídica que

abarca las necesidades del trabajador, y que en concatenación con el sistema

mexicano, podría sentar las bases de la jubilación de este sector:

De la jubilación ordinaria Artículo 8º. El derecho a la jubilación la


adquiere el trabajador o trabajadora cuando hubiere cumplido los
siguientes requisitos: 1. Cuando el trabajador o trabajadora haya
alcanzado la edad de sesenta (60) años si es hombre o de
cincuenta y cinco (55) años si es mujer, siempre que hubiere
cumplido, por lo menos, veinticinco (25) años de en Administración
Pública. Cuando el trabajador o trabajadora haya cumplido treinta y
69

cinco (35) años de servicio independientemente de la edad.


Parágrafo Primero. Para que nazca el derecho a la jubilación será
necesario, en todo caso, que el trabajador o trabajadora haya
efectuado no menos de sesenta (60) cotizaciones. Parágrafo
Segundo. Los años de servicio en la Administración Pública en
exceso de veinticinco (25) serán tomados en cuenta como si fueran
años de edad, a los fines del cumplimiento del requisito establecido
en el numeral 1 de este artículo. Este parágrafo es inaplicable para
determinar el monto de la jubilación.

Ahora bien, fue publicada la Ley de Protección de las Pensiones de

Seguridad Social frente al bloqueo imperialista (2024), su artículo 1 establece

mecanismos transparentes y participativos orientados a la protección de las

pensiones de seguridad social. A los fines de esta Ley se entiende por

pensiones de seguridad social las prestaciones dinerarias de vejez,

incapacidad, invalidez y sobrevivencia previstas en la ley especial que regula

la seguridad social, que podrán ser aplicables al sector privado venezolano, de

los primeros indicios de poder establecer una jubilación digna para el sector

privado venezolano.

Sin embargo, refiere de una contribución independiente como una

contribución especial de los aportes patronales al Instituto Venezolano de los

Seguros Sociales, en este orden de ideas, la contribución especial según lo

establecido por el artículo 6 de la ley de Protección de las Pensiones de

Seguridad Social frente al bloqueo imperialista (2024) es aplicable únicamente

a las personas jurídicas privadas, domiciliadas o no en Venezuela, sean

regulares o de hecho, de personas o de cualquier tipo, que realicen actividades

económicas en el territorio nacional. Y su procedimiento para poder


70

materializarse, se encuentra en el artículo 9 ejusdem, la cual estipula lo

siguiente:

La contribución especial será declarada y pagada mensualmente


por los sujetos obligados, correspondiéndole al Servicio Nacional
Integrado de Administración Aduanera y Tributaria tanto su
recaudación como velar por el cumplimiento de los deberes
formales y materiales relacionados con ésta, a través de los
procedimientos y facultades para el control fiscal establecidos en el
Decreto Constituyente mediante el cual se dicta el Código Orgánico
Tributario. La Administración Tributaria Nacional establecerá las
condiciones para la declaración y pago de la contribución especial,
mediante Providencia Administrativa de carácter general.

En el sector privado, según lo establecido por los artículos 10 y 11 de la

ley de Protección de las Pensiones de Seguridad Social frente al bloqueo

imperialista (2024), hablan de que la contribución especial establecida es

deducible como gasto en la declaración definitiva del Impuesto sobre la Renta,

lo que significa que puede restarse al calcular la base imponible de dicho

impuesto. Además, esta contribución es completamente independiente de los

aportes obligatorios que los empleadores deben realizar al Instituto

Venezolano de los Seguros Sociales, por lo que no los sustituye ni los afecta.

Para los investigadores, en función de lo estipulado anteriormente,

definen que actualmente el único requisito indispensable para poder optar por

el beneficio de jubilación en el sector privado es a través de una convención

colectiva del trabajo, debería regularse a través de lineamientos legales como

los establecidos en la ley que rige la materia publica, en concatenación con lo

establecido en la nueva Ley publicada en el año 2024.


71

[Link] PROCEDIMIENTO

Para poder hablar, sobre el procedimiento de la jubilación del sector

privado, hay que tener en claro, en primer lugar, el cese de la actividad laboral

por parte del trabajador, en una empresa. Ahora bien, el único mecanismo que

puede seguir el trabajador del sector privado para poder entrar al segundo

paso, es la celebración de una convención colectiva del trabajo con la

empresa, por ende, Perdomo (2002) establece lo siguiente sobre la

celebración de las convenciones colectivas del trabajo:

En 1999 el pueblo venezolano autorizó mediante un referéndum


aprobatorio la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela que viene a sustituir la Constitución de la República de
1961. En esta novísima Carta Magna se ratifica el derecho a la
sindicalización, sin autorización previa, de todos los trabajadores
venezolanos, con la finalidad de obtener la mejor defensa de sus
derechos e intereses y con libertad de afiliarse o no a ellas. Estas
organizaciones no están sujetas a control administrativo por parte
del Estado y los trabajadores gozan en virtud de este derecho de
una protección especial, la inamovilidad laboral, que tiene por objeto
evitar discriminaciones, intromisiones y perjuicios, tendentes a
conculcar el libre ejercicio de este derecho, lo cual ya formaba parte
de la tradición constitucional venezolana, porque también estaba
consagrado en la Constitución de la República de 1961, pero no con
el rango de derecho constitucional extensivo a todos los
trabajadores.

En este orden de ideas, el derecho que tienen los trabajadores a celebrar

convenciones colectivas de trabajo con el patrono es un derecho constitucional

establecido en el art. 96 de la CRBV (1999), el cual nos explica de manera

detallada, el derecho constitucional que tiene el venezolano, en celebrar con

la empresa, acuerdos y convenciones colectivas del trabajo:


72

Todos los trabajadores y las trabajadoras del sector público y del


privado tienen derecho a la negociación colectiva voluntaria y a
celebrar convenciones colectivas de trabajo, sin más requisitos que
los que establezca la ley. El Estado garantizará su desarrollo y
establecerá lo conducente para favorecer las relaciones colectivas
y la solución de los conflictos laborales. Las convenciones
colectivas ampararán a todos los trabajadores y trabajadoras
activos y activas al momento de su suscripción y a quienes ingresen
con posterioridad.

Así pues, como también lo establece el convenio 98 de la Organización

Internacional del Trabajo (1949), en el cual protege el derecho de los

trabajadores a organizarse en sindicatos y a negociar colectivamente.

Establece a su vez, que los trabajadores deben estar libres de discriminación

por actividades sindicales, como el despido por afiliarse a un sindicato, y

prohíbe la injerencia de los empleadores en la formación o funcionamiento de

los sindicatos.

Además, promueve el establecimiento de mecanismos eficaces para la

negociación colectiva entre empleadores y trabajadores, con el fin de mejorar

las condiciones laborales, este último punto es de suma importancia para

poder entender el procedimiento de jubilación que tienen un trabajador del

sector privado, en concatenación con lo establecido en el artículo 431 de la ley

orgánica del trabajo, trabajadoras y trabajadores (2012):

Se favorecerán armónicas relaciones colectivas entre trabajadores,


trabajadoras, patronos y patronas, para la mejor protección del
proceso social de trabajo y el desarrollo de la persona del trabajador
o trabajadora y para alcanzar los fines esenciales del Estado. Todos
los trabajadores y trabajadoras tienen derecho a la negociación
colectiva y a celebrar convenciones colectivas de trabajo sin más
requisitos que lo que establezca la Ley, para establecer las
condiciones conforme a las cuales se debe prestar el trabajo y los
73

derechos y obligaciones que correspondan a cada una de las


partes, con el fin de proteger el proceso social de trabajo y lograr la
justa distribución de la riqueza.

Por tanto, son los acuerdos celebrados entre las organizaciones

sindicales de 1er, 2do y 3er grado, con uno o varios patronos, grupos de

patronos o asociaciones de patronos, para establecer las condiciones

conforme a las cuales se va a prestar el servicio, así como los derechos y

obligaciones de cada una de las partes. Según los comentarios de Guzmán

(2016, p. 12), la convención colectiva de trabajo es un acuerdo formal entre

empleadores o sus asociaciones y uno o varios sindicatos, cuyo propósito es

establecer condiciones laborales uniformes, mejorar la calidad de vida de los

trabajadores y fomentar relaciones laborales estables.

El procedimiento de la jubilación del trabajador del sector privado,

comienza, con una negoción colectiva de trabajo, esta con la presentación del

sindicato, de un proyecto de convención por ante la inspectoría del trabajo de

la jurisdicción donde se encuentre la empresa, que es un instrumento escrito

que contiene las pretensiones y peticiones que los trabajadores representados

por el sindicato, pretenden discutir y negociar con el patrono, dicho proyecto

debe ser previamente aprobado por los trabajadores convocados en

asamblea, estipulando en sus cláusulas la jubilación de ellos.

Por consiguiente, se deben cumplir con los requisitos de forma y fondo,

los cuales son la presentación de tres (3) ejemplares del proyecto de

convención colectiva y el acta de asamblea que autorizo la presentación del


74

proyecto, y por ultimo las defensas que pueden ser alegadas por los

convocados y 3ros afectados con la presentación del proyecto, desde el

momento que el sindicato presenta el proyecto por ante la inspectoría del

trabajo, todos los trabajadores involucrados gozan de inamovilidad laboral, no

pueden ser despedidos, trasladados, ni desmejorados en sus condiciones de

trabajo sin justa causa.

Siguiendo con la idea anterior, la admisión del proyecto debe estar

conforme, y sujeto a revisión de los artículos. 49 y 50 de la ley orgánica de

procedimientos administrativos (1982), referida a la l segunda decisión o bien

corregir nuevamente sus documentos conforme a las indicaciones del

funcionario los cuales estipulan lo siguiente:

Artículo 49. Cuando el procedimiento se inicie por solicitud de


persona interesada, en el escrito se deberá hacer constar: 1. El
organismo al cual está dirigido; 2. La identificación del interesado, y
en su caso, de la persona que actúe como su representante con
expresión de los nombres y apellidos, domicilio, nacionalidad,
estado civil, profesión y número de la cédula de identidad o
pasaporte; 3. La dirección del lugar donde se harán las
notificaciones pertinentes; 4. Los hechos, razones y pedimentos
correspondientes, expresando con toda claridad la materia objeto
de la solicitud; 5. Referencia a los anexos que lo acompañan, si tal
es el caso; 6. Cualesquiera otras circunstancias que exijan las
normas le- gales o reglamentarias; 7. La firma de los interesados.
Artículo 50. Cuando en el escrito o solicitud dirigido a la
Administración Pública faltare cualquiera de los requisitos exigidos
en el artículo anterior, la autoridad que hubiere de iniciar las
actuaciones lo notificará al presentante, comunicándole las
omisiones o faltas observadas a fin de que en el plazo de quince
(15) días proceda a subsanarlos, Si el interesado presentare
oportunamente el escrito o solicitud con las correcciones exigidas,
y ésta fuere objetada por la administración debido a nuevos errores
u omisiones, el solicitante podrá ejercer el recurso jerárquico contra
la segunda decisión o bien corregir nuevamente sus documentos
conforme a las indicaciones del funcionario.
75

En este orden de ideas, el Inicio de las negociaciones de la convención

colectiva del trabajo para poder estipular la jubilación del trabajador, se llevan

a cabo en los artículos 448 y 449 Ley orgánica del trabajo, trabajadoras y

trabajadores (2012), el cual, una vez admitido el proyecto de convención

colectiva de trabajo, el inspector de trabajo fijará la primera reunión de

negociación dentro de los 30 días siguientes y notificará al empleador con los

detalles. Las reuniones se realizarán en presencia de un funcionario de

trabajo, quien las presidirá y buscará un acuerdo justo según la ley.

Por lo cual, admitido el proyecto, el inspector del trabajo fijará la primera

reunión para dar inicio a las negociaciones de la convención, dentro de los 30

días siguientes a la admisión notificándole al patrono, lugar, fecha y hora de la

primera reunión, remitiéndole copia del proyecto, asimismo, en concatenación

con el artículo 439 de la ley orgánica del trabajo, trabajadoras y trabajadores

(2012) se presentan los alegatos y defensas que pueden oponer los

convocados y 3ros afectados sobre la improcedencia de las negociaciones,

solo podrán hacerlo en la primera reunión que se efectúe de conformidad con

la convocatoria.

Aunado a ello, las negociaciones duran 180 días, pero el patrono y

sindicato podrán de común acuerdo, establecer prórrogas a ese lapso cuando

lo consideren conveniente. Por ello, el fin de las negociaciones se produce

cuando el patrono y sindicato, llegan a un acuerdo respecto de las peticiones

planteadas y ejecutan el depósito de la convención, entendiendo este

concepto como un acto administrativo que realizan las partes por ante la
76

inspectoría del trabajo, a los efectos de darle plena validez y efectos jurídicos

a la convención, y se deben presentar 5 ejemplares de la convención, 5

ejemplares de la planilla “FORMA S” y 5 ejemplares de un estimado de los

costos económicos de la convención.

Sin embargo, el artículo 450 ejusdem, refiere que, cuando la convención

fuere presentada para su depósito, el inspector del trabajo dentro de los 10

días hábiles siguientes, verificara si está conforme con las normas de orden

público, a los efectos de impartir la homologación de la misma. A partir de la

fecha y hora de la homologación surtirá todos los efectos legales. Si el

inspector del trabajo lo considera procedente, en vez de homologar la

convención.

Es por ello que, la convención tendrá una duración que no podrá ser

mayor de 3 años, ni menor de 2, pero las partes mediante un acta suscrita por

ante la inspectoría del trabajo, podrán prorrogar su duración por un límite que

no excederá de la mitad del período para el cual fue pactada, y así es como

empieza a operar el beneficio de jubilación en el sector privado venezolano,

da esa seguridad jurídica, que al momento del cese de la actividad laboral, ya

su beneficio está claramente estipulado en un acto administrativo. .

Para los investigadores, la única manera de entender el procedimiento

formar en la legislación venezolana, de como jubilar un trabajador del sector

privado, es sabiendo todo el proceso que conlleva realizar una convención

colectiva del trabajo con la empresa, con la suscripción de esta, al interponer

en esta una cláusula que establece la jubilación en este sector, ya se


77

materializa el derecho del trabajador establecido en la constitución de la

república bolivariana de Venezuela (1999), pactándolo a instancia de partes.

En tal sentido, actualmente se presenta un problema mayor, debido a

que no todas las empresas del sector privado suscriben acuerdos colectivos

del trabajo con sus trabajadores, y por ende se hace caso omiso al benéfico

que tiene el trabajador en obtener una jubilación justa y necesaria para poder

tener un cese de la actividad laboral de manera digna.

[Link] CRITERIOS DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA EN MATERIA

DEL BENEFICIO DE JUBILACIÓN PARA LOS TRABAJADORES DEL

SECTOR PRIVADO

En el sentido estrictamente etimológico, y por estar formada por los

vocablos latinos juris y prudentia, la palabra Jurisprudencia significa pericia en

el Derecho, saber derecho, sabiduría en derecho. Por esta razón suele

tomarse como sinónima de derecho. Se dice, así, que la jurisprudencia es la

ciencia del derecho, es la ciencia jurídica. Por lo cual, las decisiones

jurisprudenciales que derivan de disputas legales, en materia de jubilación, y

que, por su carácter vinculante, han establecido criterios legales que ayudan

a regular y entender el beneficio de jubilación para los trabajadores del sector

privado.

La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en diversas

sentencias, ha reiterado que el derecho a la jubilación constituye un derecho

humano fundamental que asiste a todo trabajador, sin distinción del sector al
78

que pertenezca, ya sea público o privado. De igual forma la sala de casación

social del tribunal supremo de justicia el 29 de mayo de 1999 estableció que

los planes de jubilación son opcionales para los trabajadores. Esto significa

que, incluso si un trabajador cumple con los requisitos establecidos, no está

obligado a acogerse al plan de jubilación ofrecido por su empleado.

Esta interpretación se encuentra alineada con el contenido y los

principios consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela de 1999, en particular con el principio de progresividad y no

regresividad de los derechos laborales. En este sentido, la sentencia N° 1185

del 17 de junio de 2004 es especialmente relevante, ya que establece con

claridad que:

El derecho a la jubilación debe entenderse como parte del derecho


a la seguridad social, el cual reviste carácter de derecho humano,
constitucionalmente protegido y exigible, y cuyo goce no puede
estar sujeto a meras concesiones discrecionales del empleador, ni
quedar limitado por formalismos que desnaturalicen su finalidad".

En dicha sentencia, la Sala también enfatizó que el principio de

progresividad implica que los derechos laborales, entre ellos el derecho a la

jubilación, deben ser ampliados, mejorados y nunca disminuidos o

desconocidos, especialmente cuando su reconocimiento se deriva de una

práctica reiterada o de expectativas legítimas generadas por el propio

empleador.

En consecuencia, su aplicación al sector privado no solo es procedente,

sino obligatoria desde el punto de vista constitucional, como parte de la


79

realización efectiva del Estado Social de Derecho y de Justicia que establece

la Carta Magna. De esta manera, se refuerza la idea de que la jubilación no es

una dádiva o beneficio opcional, sino un derecho inherente a la dignidad del

trabajador, vinculado a su esfuerzo sostenido durante años de labor.

A su vez, el derecho constitucional a la jubilación, debe privar sobre los

actos de remoción, retiro o destitución, la sentencia N° 0080 del 2 de junio del

2022, nos establece que La Sala Constitucional ha afirmado que el derecho a

la jubilación tiene un rango constitucional y debe prevalecer incluso sobre

actos administrativos de remoción, retiro o destitución. Esto implica que, si un

trabajador cumple con los requisitos legales para jubilarse, su derecho no

puede ser negado por decisiones administrativas que busquen cesar su

relación laboral.

Por ejemplo, en la sentencia N° 1518 del 20 de julio de 2007 la Sala

Constitucional enfatizó que la jubilación es un derecho que debe ser

garantizado por el Estado, ya que tiene como finalidad otorgar un subsidio

perenne e intransferible al trabajador que ha cumplido con los requisitos

legales, permitiéndole un sustento digno en su vejez, el cual debería ser

aplicable para ambos sectores, enfatizando su importancia fundamental, al

momento de establecer la jubilación del sector privado venezolano.

Para los investigadores, los criterios jurisprudenciales ayudan a entender

como el estado venezolano actúa en los fallos que tiene la ley en no regular el

beneficio de jubilación a través de una normativa específica, ya que la sala de

casación social del tribunal supremo de justicia a establecido la jubilación por


80

encima de las estipulaciones convenida en los acuerdos colectivos del trabajo

venezolano, a su vez, resalta que el derecho a la jubilación tiene un rango

constitucional que debe ser respetado y garantizados tanto por los órganos

jurisdiccionales, tanto por los patronos.

Adicionalmente el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha establecido

criterios relevantes sobre la jubilación en el sector privado, enfocándose en la

aplicación de la ley y la interpretación de las normas relacionadas con los

derechos laborales. Estos criterios se basan en la Constitución y la Ley

Orgánica del Trabajo, Trabajadoras y Trabajadores (2012), y buscan proteger

los derechos de los trabajadores.

3. SISTEMA DE CATEGORÍAS.

Para llevar a cabo una investigación de forma lógica y respaldada, es

fundamental establecer con claridad las categorías que se examinarán,

utilizando diversas perspectivas teóricas que enriquezcan y fortalezcan el

análisis del tema. Este proceso comienza con una definición nominal, que

señala y aclara el término de manera específica.

Posteriormente, se elabora una definición conceptual, que ayuda a

comprender el concepto desde un ángulo más extenso y académico. Por

último, se propone una definición operacional, que convierte el concepto en

variables que se pueden observar y medir, actuando como un recurso esencial

para guiar la investigación.


81

3.1 DEFINICIÓN NOMINAL

Beneficio de jubilación.

3.2 DEFINICIÓN CONCEPTUAL.

Dentro de los lineamientos doctrinales de este trabajo de investigación,

se toma en cuenta lo establecido por, Chiesa y Sarchielli (2008 p.365), definen

el beneficio de jubilación "como una transición que implica el abandono de un

rol laboral y, por consiguiente, esto requiere la capacidad de reestructurar el

sistema de funciones y actividades personales¨

3.3 DEFINICIÓN OPERACIONAL

El beneficio de jubilación se operacionaliza como aquel derecho que se

adquiere al momento de la finalización de la actividad laboral del trabajador, y

que es remunerado en moneda local que una persona recibe de una entidad

previsional o fondo de pensiones tras retirarse oficialmente del mercado

laboral, calculado en función de sus años de cotización, salario promedio y

normativa vigente, o que puede ser pactado a instancia de partes, también

puede incluir beneficios complementarios como servicios de salud, subsidios

o acceso a programas sociales, bajo el contexto de estudio actual entre las

dos legislaciones, incidiendo directamente en los derechos de los trabajadores. .


82

CUADRO 1
OPERACIONALIZACIÓN DE LA CATEGORÍA
Objetivo General: Analizar comparativamente la regulación jurídica del
beneficio de jubilación para los trabajadores del sector privado entre las
legislaciones mexicana y venezolana
OBJETIVOS SUB-
CATEGORÍA UNIDAD DE ANÁLISIS
ESPECÍFICOS CATEGORÍA

Analizar la
Regulación del
actual
beneficio de
regulación del  Naturaleza jurídica del
jubilación para
beneficio de beneficio de jubilación
los
jubilación para
trabajadores  Características
los trabajadores
del sector  Objeto
del sector
privado en la
privado en la  Requisitos
legislación
legislación  Procedimiento
mexicana
mexicana

Regulación
jurídica del
beneficio de
jubilación
para los
trabajadores  Naturaleza jurídica del
del sector beneficio de jubilación
Analizar la
privado, entre Regulación del  Características
actual
las beneficio de  Objeto
regulación del
legislaciones jubilación para  Requisitos
beneficio de
jubilación para
venezolana y los  Procedimiento
los trabajadores
mexicana trabajadores  Criterios del tribunal
del sector supremo de justicia en
del sector
privado en la materia del beneficio de
privado en la
legislación jubilación para los
legislación
venezolana trabajadores del sector
venezolana
privado
83

CUADRO 1
(Cont…)
Objetivo General: Analizar comparativamente la regulación jurídica del
beneficio de jubilación para los trabajadores del sector privado entre las
legislaciones mexicana y venezolana
OBJETIVOS SUB-
CATEGORÍA UNIDAD DE ANÁLISIS
ESPECÍFICOS CATEGORÍA

Establecer las
semejanzas y
diferencias de
la regulación
jurídica del
beneficio de
jubilación para Se obtendrá de los resultados de la
los trabajadores investigación.
del sector
privado entre
las
legislaciones
mexicana y
venezolana

Fuente: Colmenares, Soler, Rivera (2025)

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