Mercantilismo:
¿Qué fue el mercantilismo?
El mercantilismo es un sistema político y económico
basado en la idea de que los países son más ricos y
prósperos mientras más metales preciosos puedan
acumular.
Sus ideas se desarrollaron en Europa entre los siglos XVI y
XVII y la primera mitad del siglo XVIII. Uno de sus pilares
fundamentales fue la creencia de que los países que
querían mantener una posición relevante en el contexto
internacional y desarrollar su poder, debían acumular
riqueza (principalmente en la forma de oro y otros
metales preciosos).
Influenciado por el colonialismo y la gran cantidad de
metales preciosos, materias primas y mano de obra
barata que los países invasores pudieron obtener de ellas,
el mercantilismo reforzó la idea de la acumulación de
riqueza como reflejo de poder.
¿Cómo empezó todo?
El mercantilismo como corriente de pensamiento
económico tuvo su origen a principios de la Edad
Moderna (siglo XVI).
¿Dónde?
En Europa y concretamente en países como Francia e
Inglaterra tras sustituir al feudalismo.
Además, tuvo su máxima expresión en Francia en el siglo
XVI bajo el mandato de Jean Baptiste Colbert, ministro de
finanzas de Luis XIV. Durante su mandato, Colbert no
protegió e impulsó a las empresas agrícolas e industriales
de Francia a través de subsidios, créditos y otras
facilidades mientras que al mismo tiempo imponía fuertes
restricciones a las importaciones. Si bien es cierto, que el
mercantilismo en Inglaterra fue muy importante durante
la Edad Moderna.
El mercantilismo comienza a desaparecer a fines del siglo
XVIII con el surgimiento de nuevas teorías económicas
que tenían un carácter más liberal y se enfocaban en
aprovechar las ventajas del comercio, como el capitalismo
y el liberalismo económico.
¿Cómo funcionaba el mercantilismo?
Algunas de las medidas más importantes que se aplicaron
para lograr el objetivo del mercantilismo fueron:
Prohibición a la exportación de metales preciosos.
Control de la moneda local.
Impuestos y restricciones a las importaciones.
Control de los recursos naturales.
Subsidios, beneficios y facilidades a los productores
locales (principalmente del sector agrario e
industrial).
Fomentar el crecimiento de la población trabajadora.
Tender a una mano de obra barata que ayudara al
país a ser más competitivo a nivel internacional.
Privilegios fiscales a las exportaciones y a la
producción local.
Características principales
El mercantilismo, en resumen, se basa en tres
características o ideas fundamentales:
La acumulación de riqueza (principalmente metales
preciosos) es esencial para el desarrollo económico
de un país. A mayor acumulación de riqueza, mayor
prosperidad y poder político.
El Estado tiene el rol de utilizar e imponer todos los
mecanismos que sean necesarios para lograr el
objetivo de acumulación de riqueza (controles,
restricciones, subsidios, etc.) Su intervención tendrá
un carácter proteccionista, incentivando la
producción local al mismo tiempo que la protege de
|la competencia de productores extranjeros.
El comercio a nivel global es inalterable. Para que el
comercio ayude a la acumulación de riqueza se
deben controlar los flujos de entrada y salida de
modo de mantener una balanza de pagos positiva
(exportaciones superan a las importaciones).
En resumen, el mercantilismo buscaba hacer todo lo
posible para acumular más riqueza, entendidas como
cantidad de oro y plata disponible.
Ventajas y desventajas del mercantilismo
Entre las ventajas del mercantilismo podemos destacar:
Permitía tener bajo control el comercio exterior del país.
En teoría hacía que la producción nacional fuese más
fuerte y estuviera protegida frente al exterior.
Favorecía la acumulación de metales preciosos como el
oro.
La balanza comercial del país tenía superávit.
Por su parte, las desventajas más importantes del
mercantilismo son:
El impulso de los monopolios y los controles del Estado
sobre los productos provocó subidas de los precios.
Además, lo anterior dio origen a situaciones de
contrabando.
Proponía que la acumulación de riqueza dependía de la
cantidad de metales precioso. La evidencia científica ha
demostrado que esta idea es errónea.
En este sentido, proliferaron los piratas que saqueaban
barcos y colonias para quedarse con los bienes de más
valor.
Las colonias fueron sobreexplotadas para extraer metales
preciosos.