SpASG Summer 2025
SpASG Summer 2025
P
ara muchos hoy en día, la existencia del sufrimiento, lo que
algunos incluso han llamado “mal irracional” o “sufrimiento
absurdo”, es un obstáculo demasiado grande para creer en un
Dios bueno, amoroso y con propósito (Carson, How Long, O
Lord?, pág. 136). Por ejemplo, James Wood, ensayista británico y crítico
literario inglés, criado en un hogar cristiano evangélico, rechazó al Dios
de su juventud cuando se enfrentó a la crueldad y el mal humanos. De
acuerdo con su racionalización, la realidad del sufrimiento haría que
Dios careciera de sentido. Wood creía que su objeción a la existencia de
Dios era “tan obvia y tan antigua” que nadie podía objetarla (Wood, The
Broken Estate, pág. 260).
Pero, ¿es este el caso? Tomemos como ejemplo el libro de Job. El mismo
“presenta la atrocidad del sufrimiento inmerecido, de manera tan clara
como cualquier otro texto antiguo, a pesar de lo cual en ningún momento
lo manifiesta como una objeción a la existencia de Dios” (Keller, Making
Sense of God, pág. 37). De hecho, todo el libro trata con la lucha de Job
por entender la razón de su sufrimiento, a pesar de su fidelidad a Dios.
Al final del libro, la pregunta que este hace sobre la razón permanece sin
respuesta. Y, sin embargo, Job mantuvo su fe en Dios.
Podríamos, también, tornar nuestra atención a los escritos del Nuevo
Testamento. La iglesia primitiva se encontró constantemente ante la
oposición debido a su fidelidad a Dios y a Su evangelio. Esto es lo que
encontramos que está ocurriendo con Pablo y aquellos que laboraban junto
a él en el ministerio a los tesalonicenses (Hechos17:1-15). Después del
establecimiento de una iglesia en Tesalónica, el sufrimiento enfrentado
por la iglesia allí no concluyó. De hecho, los cristianos tesalonicenses
siguieron el ejemplo del apóstol al enfrentar la persecución mientras
mantenían su fe en Dios (1 Tes 1:6, 7).
Mientras estudia la Biblia este trimestre, esté dispuesto a ser honesto con
el Señor y con los demás acerca de su dolor. Pida ayuda para permanecer
fiel a Aquel que se ha mostrado y siempre se mostrará absolutamente fiel
(2 Tim 2:13).
Keith Marriner
2 Derechos de autor 2025
Lección Job lo pierde todo
1 Los cristianos pueden adorar y servir al Señor en
medio de las pruebas.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
sta lección presenta a Job y la historia que se encuentra detrás de su sufrimiento.
El libro de Job revela la soberanía de Dios, las limitaciones de Satanás y la
lucha humana por comprender la razón por la cual sufren los justos. Job se
enfrentó a una oleada tras otra de noticias devastadoras, sin tener la oportunidad de
recuperarse de una mala noticia antes de recibir la siguiente. Como cristianos, la
respuesta de Job nos es útil cuando inevitablemente enfrentemos las malas noticias
que vienen a nosotros, de una manera u otra, durante el transcurso de nuestras vidas,
a pesar de nuestra fe y fidelidad. De hecho, como escribió David: “Muchas son las
aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová” (Sal 34:19).
En la primera oración del libro que lleva su nombre, Job es descrito como: “perfecto
y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:1). Esto es evidenciado por la
intercesión que hacía por sus hijos (v. 5). Además, Job era un hombre rico con una
familia grande (vv. 2, 3). De hecho, la Biblia lo describe como “más grande que
todos los orientales”, lo cual se esperaría de alguien tan recto moralmente como Job
(v. 3). La creencia común, probablemente compartida por el propio Job, era que los
buenos siempre prosperan y los malos siempre son castigados.
El capítulo uno pasa a una escena en la que “los hijos de Dios” (los ángeles) se
presentan ante Él, y entre ellos se encuentra Satanás (el acusador) (v. 6). Satanás
le propuso un desafío a Dios para demostrarle que Job no era la persona que Dios
pensaba que era (v. 8). El argumento que Satanás presentó es que, sin lugar a dudas,
Job maldeciría a Dios abiertamente si tenía lugar un reverso en su vida. Debido a que
Dios confiaba plenamente en la integridad de Job, permitió que Satanás pusiera su
mano sobre todo lo que pertenecía a este, excepto su salud (v. 12).
RESPUESTA A LA PALABRA
Por confesión del propio Satanás, el Señor tenía un cerco protector alrededor
de Job y lo bendijo con mayores riquezas. De acuerdo con el Salmo [Link] “El
ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende”. A pesar de
que nos enfrentaremos a momentos en los cuales nuestra fe será probada como por
fuego, siempre debemos recordar que los hijos de Dios son protegidos por nuestro
Padre celestial.
RESPUESTA A LA PALABRA
Job revela que es menester una fe genuina para adorar en medio de circunstancias
desconcertantes que desafían todo lo que creíamos saber sobre cómo actúa Dios en
nuestras vidas. Solo cuando reconocemos la soberanía de Dios y nos rendimos a
ella podemos adorarle de verdad.
La evaluación que Dios hizo de Job fue correcta. A pesar de que Satanás hiciera
contra Job lo peor que pudiera hacerle, este continuó adorando a Dios. Una vez más,
Satanás se presentó ante Dios después de “rodear la tierra, y de andar por ella” (Job
2:2). Dios llamó la atención de Satanás sobre el hecho de que Job había mantenido
su integridad a pesar de que Él había permitido que Satanás provocara una serie de
acontecimientos devastadores en la vida de Job. Deseando tener la última palabra,
Satanás no se dio por vencido. En lugar de ello, le dijo a Dios que si le permitía tocar
el cuerpo de Job, este Lo maldeciría (v. 4). El sufrimiento físico y el dolor crónico
pueden quebrantar a hombres y mujeres fuertes, pero Dios conocía el carácter de
Job por lo cual permitió que Satanás le infligiera sufrimiento físico. Sin embargo,
lo que no se le permitió a Satanás fue quitarle la vida. Una vez más, el texto revela
que la vida y la muerte están en las manos de Dios y que Satanás está limitado por la
autoridad absoluta de Dios.
Una vez que Dios le permitió a Satanás atacar la salud de Job, este se embarcó
inmediatamente en su malvado plan de poner a Job en contra de Dios. La dolorosa
enfermedad elegida por Satanás para afligir a Job fue el forúnculo (v. 7). Con el
propósito de alancear y abrir las dolorosas ampollas y, así, aliviar el dolor, Job utilizó
el borde afilado de una vasija rota. Él hacía esto mientras se encontraba sentado “en
medio de ceniza”, siendo esta, tal vez, una referencia al luto por la muerte de sus hijos
(v. 8). Al ver la lamentable y dolorosa condición de su marido, la esposa de Job le
Guía del Estudiante / 1 de junio de 2025 5
Lección 1: Job lo pierde todo
preguntó por qué se negaba a culpar a Dios, diciendo: “¿Aun retienes tu integridad?”
(v. 9). Lo que ella estaba sugiriendo era que maldijera a Dios y se muriera (véase v.
9). La respuesta de este fue que ella hablaba como “cualquiera de las mujeres fatuas”
(v. 10). Entonces le hizo una pregunta que encierra una poderosa verdad: “¿Qué?
¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?” (v. 10). En otras palabras,
¿se adora y alaba a Dios solamente en los buenos tiempos? Si solo somos capaces de
adorar cuando las cosas nos van bien, entonces adoramos las bendiciones que Dios
nos da en lugar de adorarlo a Él. Vemos que el texto finaliza, diciendo una vez más
que: “En todo esto no pecó Job con sus labios” (v. 10).
RESPUESTA A LA PALABRA
Si existe algo que este texto nos recuerda es que Dios es soberano, y que Satanás
está limitado por Su autoridad. Podemos sentir consuelo sabiendo que Dios no
permitirá que Satanás nos tiente “más de lo que [podamos] resistir” (1 Cor 10:13)
y que podemos salir de la situación más fuertes de lo que éramos antes de que
comenzara la lucha.
LLAMADO AL DISCIPULADO
Jesús fue tentado en todo como nosotros y, sin embargo, no pecó (Heb 4:15).
Como discípulos suyos, sacamos fuerzas de Su ejemplo como alguien que dependía
constantemente del Padre y que estaba lleno del Espíritu Santo. Además, podemos
resistir hasta el final y ser salvos, si dependemos en todo momento de nuestro
Padre celestial y confiamos en la obra sobrenatural del Espíritu Santo diariamente
en nuestras vidas, la cual nos guarda y capacita para vivir como Cristo.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Sabemos que en esta vida habrá pruebas (Jn 16:33), pero nuestra fidelidad a
Dios en las dificultades que enfrentamos es un poderoso testimonio para aquellos
que nos observan.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
n Lucas 24:49, Jesús les dijo a Sus discípulos que estaba enviando “la
promesa” de Su Padre, y que ellos debían “quedarse” (permanecer) en
Jerusalén hasta que fueran “investidos [revestidos] de poder desde lo alto”.
Hechos 1 se superpone con el final del Evangelio de Lucas, en el que Jesús le repite
a Sus discípulos que debían “espera[r] la promesa del Padre” (Hch 1:4), a la que
Jesús se refirió como el bautismo con el Espíritu Santo (v. 5). Esta experiencia les
capacitaría para ser Sus testigos (v. 8). En Hechos 2 se describe el derramamiento
del Espíritu, el poderoso testimonio de los discípulos y el sermón de Pedro, que fue
a las Escrituras para explicar lo que estaba sucediendo.
RESPUESTA A LA PALABRA
Jesús sabía que Sus discípulos necesitarían ser bautizados con el Espíritu Santo
para ser Sus valientes testigos. Fue por esa razón que les dijo que permanecieran en
Jerusalén hasta que llegara la promesa del Padre. Si la gente que caminó físicamente
con Jesús necesitaba ser llena del Espíritu Santo, cuánto más lo necesitan los
creyentes de todas las edades.
RESPUESTA A LA PALABRA
Si no tenemos cuidado, podemos enfocarnos más en la experiencia de ser bautizados
con el Espíritu Santo perdiendo de vista el propósito principal, que es ser testigos de
Jesús a los que nos rodean. El Espíritu nos capacita para ser testigos de Jesús.
RESPUESTA A LA PALABRA
Con el ritmo frenético de la actualidad, la gente no parece pasar tanto tiempo
junta en comunión como antes. Necesitamos dedicar tiempo a la “comunión”,
término que proviene de la palabra griega koinonia, la cual significa “asociarse,
pasar tiempo o compartir”. La koinonía es el terreno fértil en el que se arraigan y
crecen las amistades duraderas.
LLAMADO AL DISCIPULADO
Los discípulos de Jesús son llamados, comisionados, ungidos y designados
para ser Sus testigos. Jesús nos dio el don del Espíritu Santo, el cual nos capacita
para dar la cara, levantarnos y hablar en nombre de Jesucristo. Tal vez le parezca
intimidante compartir el Evangelio con los demás. La realidad es que puede serlo.
Pero el Señor Jesús le ha dado el Espíritu Santo para brindarle confianza y las
palabras para hablar a aquellos que necesitan escuchar el mensaje vivificante de
las buenas nuevas de Jesucristo. Confíe en que el Señor le ha provisto lo que
necesita para ser un testigo Suyo.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Como creyentes en Jesucristo, tenemos más en común de lo que algunos
nos quieren hacer creer. Esfuércese por tener comunión con otros creyentes en
Jesucristo.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
n esta lección continuamos examinando el relato de Job tras su
indescriptible sufrimiento. Nuestro estudio comienza con sus tres amigos,
quienes se encuentran sentados en silencio junto a él, pero avanza hasta
abarcar las expresiones de dolor de Job. Con la pérdida de todas sus posesiones, la
muerte de sus hijos y el dolor físico de las llagas que cubrían su cuerpo, Job llegó
a la conclusión de que lo mejor habría sido no haber nacido. Él nunca contempló
el suicidio, a pesar de que su mujer le dijo: “maldice a Dios, y muérete” (Job
2:9). Job rechazó su insensato consejo. Él nunca maldijo a Dios, pero sí maldijo
el día en que nació y deseó haber sido un natimuerto o haber muerto de niño. Job
expresó sus sentimientos más profundos y sinceros de angustia y desesperación.
El capítulo 2:11 dice que cuando los tres amigos de Job “oyeron todo este
mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar”. La forma en la
cual está expresado este pensamiento sugiere que estos tres hombres eran los
amigos más íntimos de Job, por lo que acordaron visitarlo “para condolerse
de él y consolarle” (v. 11). El hecho de que viajaran para llorar con Job es
significativo, ya que indica que sentían verdadera empatía por él en su dolor.
El estado físico de Job había cambiado tan dramáticamente que, al verlo
de lejos, sus amigos no lo reconocieron. Al darse cuenta, por fin, de que se
trataba de su amigo Job: “lloraron a gritos” y “cada uno de ellos rasgó su
manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo” lo cual
era un acto de duelo (v. 12). Sinceramente conmovidos por lo que veían, se
sentaron en silencio junto a Job durante siete días y siete noches.
Luego de siete días y siete noches sentado en silencio junto a sus amigos,
Job comenzó a hablar. Al igual que sus amigos, es muy probable que Job
creyera que las cosas malas le ocurrían a las personas impías, pero después
de evaluar su propia vida, motivos y acciones, Job no podía discernir ninguna
razón para su sufrimiento. Por eso, cuando comenzó a hablar, dejó que sus
frustraciones e ira salieran a la superficie. Él maldijo su vida, maldijo el día
en que nació e incluso el día en que fue concebido. Dijo, además, que el
día de su nacimiento debería haber sido borrado del calendario como si no
hubiera existido (3:6). En su dolor dijo que habría sido mejor si su madre
hubiera sido estéril (v. 10).
RESPUESTA A LA PALABRA
Carente de información, Job solo podía gemir a causa del dolor y la
angustia, lamentando su propia vida. En ocasiones, lo único que podemos
hacer es gemir en el Espíritu mientras Dios nos ayuda a explorar nuestro
sufrimiento (Rom 8:23, 26). Afortunadamente, el Espíritu puede convertir
nuestros gemidos en poderosas oraciones que lleguen al corazón de Dios.
17 Allí los impíos dejan de perturbar, y allí descansan los de agotadas fuerzas.
RESPUESTA A LA PALABRA
Se ha dicho que el sufrimiento tiene un propósito: el sufrimiento hace que
nos despeguemos de la vida, permitiéndonos contemplar algo mejor. La Biblia
dice que el justo sufrirá (Sal 34:19; Jn 16:33; 2 Tim 3:12), pero la promesa
que tenemos es que la gloria, que se revelará en nosotros, es tan grande que,
en comparación, los sufrimientos de esta vida presente no podrán compararse
(Rom 8:18).
Job utilizó la palabra “luz” como sinónimo de “vida”, preguntándose por qué
una persona sumida en la miseria continúa viviendo mientras alguien con el
alma amargada no muere (Job 3:20). A pesar de que Job no estaba contemplando
el suicidio, sí se preguntaba por qué Dios le permitía continuar viviendo en
medio de tan grande dolor y sufrimiento. Job dijo que cualquiera que pasara
por lo que él estaba experimentando agradecería la muerte. Para el que sufre,
la muerte es semejante a un tesoro por el cual la persona está dispuesta a cavar
un hoyo (vv. 22, 23).
Job 3:25 a veces es malinterpretado por personas que creen que si un cristiano
es justo y tiene suficiente fe, no sufrirá enfermedades, dolencias o penurias. Sin
embargo, cuando Job dijo: “Porque el temor que me espantaba me ha venido, y
me ha acontecido lo que yo temía”, no estaba afirmando una relación de causa
y efecto entre sus temores y su sufrimiento. Él hizo esta declaración después de
que comenzaran sus pruebas, por lo que no se trataba de una confesión negativa
que condujera a su sufrimiento. Segundo, y más importante aún es que el libro
de Job le explica al lector la razón para los acontecimientos, lo cual no tiene
nada que ver con los temores de Job. Job se limitó a expresar la incertidumbre
de la vida misma, diciendo que nadie puede estar seguro de lo que le depara el
futuro. A pesar de haber hecho todo bien, enfrentó graves problemas (v. 26).
RESPUESTA A LA PALABRA
Un lamento es una expresión honesta y apasionada de pena y dolor. Sin
embargo, la mayoría de las lamentaciones bíblicas cierran el círculo de
comentarios y observaciones con un testimonio de la gracia y el poder de Dios
para liberar a quienes sufren aflicción. Por lo tanto, cuando nos lamentemos,
hagámoslo con la completa seguridad de la bondad de Dios que obró en el
pasado y que obrará en el presente y en el futuro.
LLAMADO AL DISCIPULADO
Los discípulos de Jesús están llamados a ser extensiones de Su compasión en
medio de un mundo herido. Nunca debemos juzgar a la gente por sus expresiones
sinceras de dolor, sino señalarles la esperanza que hay en Cristo. Sin embargo, esto
puede ser algo difícil de hacerse en el momento. Debemos ser pacientes con los
que están en el proceso de duelo y sufrimiento. Mientras esperamos junto a ellos,
oremos para que la presencia sanadora y consoladora de Dios permanezca en sus
medios durante todo el tiempo en que estén atravesando por el dolor. Además,
14 Derechos de autor 2025 Guía del Estudiante / 15 de junio de 2025
UNIDAD 1: LIBRO DE JOB
MINISTERIO EN ACCIÓN
Debemos ser una presencia sanadora en las vidas de aquellos que sufren. No
perdamos la oportunidad de llevar la presencia de Cristo a los necesitados que
se encuentran en los hospitales, hospicios, residencias y centros geriátricos.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
n esta lección, tres amigos de Job responden al lamento de este debido a
su sufrimiento. Después de que los amigos se sentaran junto a Job, en el
suelo, en silencio, durante siete días, Job habló, deseando no haber nacido
nunca o haber muerto poco después de nacer. Luego de que este hablara, Elifaz,
Bildad y Zofar comenzaron a decir lo que había en sus mentes, o sea, que Job
debía haber hecho algo para merecer su sufrimiento. Desde su perspectiva, por
lo tanto, el único remedio que Job tenía era confesar sus faltas y arrepentirse. Al
igual que Job, ellos ignoraban la razón de su sufrimiento, pero a diferencia de Job,
ellos presumían saberlo, por lo que su consejo era erróneo e hiriente para Job.
Elifaz fue el primero de los tres amigos de Job en responder a él. En el capítulo 4:3,
lo primero que hizo fue felicitar a Job por ser un sabio consejero y ayudante de otros
cuando habían sufrido. Luego dijo que el sufrimiento llega a los que “aran iniquidad”
y “siembran lujuria” (v. 8). La lógica de Elifaz partía de la premisa errónea de que
Job debía haber pecado, por lo cual pasa entonces a culparlo de su sufrimiento. En el
versículo 17, Elifaz se dirigió a Job, diciéndole que este debía alegrarse de que Dios
se preocupara tanto por él como para corregirlo, ya que esto obraría para su sanidad
y restauración (vv. 17, 18). Si bien es cierto que Dios disciplina (corrige) a Sus hijos
(Heb 12:6), también es cierto que aplicar esta verdad a Job suponía que él había hecho
algo que merecía castigo. Sin embargo, la realidad era todo lo contrario, ya que el
relato de Job comienza con Dios describiendo a Job como: “varón perfecto y recto,
temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:8).
RESPUESTA A LA PALABRA
Aunque los amigos de Job razonaron a partir de la suposición errónea de la
culpabilidad de este, sí aportaron algunas verdades poderosas sobre Dios. Al leer el
libro de Job, sería bueno que nos colocáramos en su posición y en la de sus amigos
para preguntarnos cómo responderíamos o deberíamos responder si estuviéramos
en su lugar.
debido a que desconocía que el fin de Job era ciertamente mayor que su principio,
pero no por las razones que él creía (42:12).
En su conclusión, Bildad afirmó que si Job era inocente, Dios no lo desecharía. Sin
embargo, también enfatizó el hecho de que Dios no “apoya la mano de los malignos”
(8:20). En dado caso en que Job fuera inocente, Bildad dijo que volvería a experimentar
el júbilo y la risa (v. 21), y que los que se opusieran a él “serían vestidos de confusión”
(v. 22). Nuevamente, Bildad habló proféticamente sin saberlo, pues Dios lo enfrentó
a él y a los otros dos amigos de Job debido a su falsa apreciación de este (42:7-10).
RESPUESTA A LA PALABRA
Debemos ser cautelosos al responder a afirmaciones incorrectas sobre Dios. Dios
no necesita que Lo defendamos; después de todo, es un Dios grande. Si ganamos la
discusión pero alejamos a alguien de Dios en el proceso, entonces hemos fracasado.
Finalmente, el tercer amigo de Job, Zofar, comenzó a hablar y lo hizo con un ataque
agresivo en contra de Job, diciendo que Job hablaba demasiado, mentía y se burlaba
sin que nadie lo avergonzara (Job 11:2, 3). Él acusó a Job de decir: “Mi doctrina es
pura, y yo soy limpio delante de tus ojos” (v. 4). Esto tergiversa lo que aparece en
el capítulo 9:15, 20 y 21. Job entendía que Dios era santo y sin culpa, pero Zofar
expresó su deseo de que Dios hablara y le revelara su pecado a Job. Él dijo que si
Dios se lo mostraba, Job vería que su sufrimiento era: “Menos de lo que [s]u iniquidad
merec[ía]” (11:6), lo que significaba que si Job recibía lo que realmente merecía,
hubiera sido aún peor.
Zofar le aconsejó a Job que extendiera sus manos hacia Dios en señal de arrepentimiento
(vv. 13, 14). Las palabras de Zofar habrían sido completamente apropiadas si se le
hubieran dicho a alguien culpable de pecado. El arrepentimiento restaura una relación
correcta con Dios, lo que coloca a la persona en posición para recibir las bendiciones
18 Derechos de autor 2025 Guía del Estudiante / 22 de junio de 2025
UNIDAD 1: LIBRO DE JOB
resultantes de una relación reconciliada (vv. 15-19). Sin embargo, Job no había pecado,
por lo cual las palabras de Zofar no eran apropiadas, sino ofensivas para Dios.
RESPUESTA A LA PALABRA
En ocasiones, no estamos en la libertad de explicar nuestra situación a los demás,
por lo cual las personas hacen sus propias conjeturas hirientes sobre nosotros. No
podemos controlar lo que otros piensan o dicen, sin embargo, siempre debemos
mantener una respuesta semejante a la de Cristo y reflejar el carácter cristiano en
todas nuestras interacciones.
LLAMADO AL DISCIPULADO
Los discípulos de Jesús debemos mostrar gracia y misericordia en todas nuestras
relaciones con los demás. Escuchar más de lo que hablamos es una buena manera
de evitar sacar conclusiones precipitadas sin conocer todos los hechos. Aun en los
casos en que sabemos que las circunstancias que alguien está experimentando son
el resultado de acciones pecaminosas, esto no significa que tengamos que centrarnos
necesariamente en su pecado. Al compartir con los demás el perdón que Dios extiende
a todos los que se humillan ante Él y se arrepienten de sus pecados, podemos ayudar
a aquel que se encuentra en pecado a ver el error de sus caminos, ya que Dios se lo
revela. Al hacer esto, también les ofrecemos la esperanza del perdón de Dios y la
relación restaurada que Él desea que tengan con Él.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Cuando vemos a personas enfrentando momentos difíciles, debemos estar
disponibles para orar con ellas. Esto no significa que estemos de acuerdo con las
prácticas pecaminosas que puedan estar llevando a cabo, sino que confiamos en la
gracia de Dios para liberarlas.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
n esta lección se destaca la voz de Job. En el capítulo 3, después de una
serie de sucesos horribles, Job comienza maldiciendo el día en que nació y
deseando haber muerto al nacer. De haber sucedido eso, no hubiera estado
sufriendo el dolor físico, emocional y espiritual que padecía. Luego, Job entabló una
conversación, considerada a menudo polémica, con tres amigos que insistían en que
debía de haber pecado y, por lo tanto, debía confesarse y arrepentirse para que Dios
lo perdonara. En esta lección, Job se desahoga, insistiendo en que Dios sabe que es
inocente, aunque sus amigos no lo sepan. Job percibió que estaba siendo puesto a
prueba y dijo que mantendría su integridad no importa lo que sucediera.
Después de que Elifaz hablara, como aparece relatado en Job 22, Job comenzó
a hablar. Sus palabras, sin embargo, no fueron en realidad una respuesta directa a
Elifaz, sino que parecía estar hablando consigo mismo o con Dios. Job reafirmó la
amargura de su experiencia, de la cual ya se había lamentado repetidamente. Sin
embargo, dijo que la profundidad de su dolor y sufrimiento era mucho peor de lo que
sus palabras o sus gemidos podían expresar (23:2). Job expresó su deseo de exponer
su caso para hablar directamente con Dios, de acercarse al tribunal y argumentar su
20 Derechos de autor 2025 Guía del Estudiante / 29 de junio de 2025
UNIDAD 1: LIBRO DE JOB
caso ante Dios (v. 3). Job dijo que tenía mucho que decir y anhelaba saber que Dios
lo escuchaba. Él sentía que Dios había guardado silencio y deseaba oír algo de parte
de Dios para poder entender por qué estaba experimentado todo aquello.
En Job 23:8 y 9, sin embargo, Job dijo que no podía encontrar a Dios no importa
dónde Lo buscara. Él no podía percibirlo cuando iba hacia adelante o hacia atrás, y
no lo veía cuando se tornaba a la izquierda o a la derecha. Job se sentía totalmente
abandonado, solo e indefenso. Aparentemente no había nadie a quien él pudiera ir
en busca de ayuda, por lo cual continuaba sufriendo sin que pudiera avistar un final
para su sufrimiento. En otro momento, habría invocado a Dios, pero a su entender
era Dios quien lo estaba castigando, y no entendía por qué.
RESPUESTA A LA PALABRA
Es posible que nos encontremos con un amigo que esté pasando por una situación
y que nos pregunte por qué le está ocurriendo eso. En situaciones tales, a menudo
es mejor admitir honestamente que no sabemos la razón, pero sí conocemos a
Dios. Sabemos que Dios los ama y que caminará con ellos a través del valle,
independientemente de cuán profundo u oscuro pueda parecer.
Job decir que había sido fiel “al camino [de Dios]”, lo que nos revela es que había
sido obediente a Dios en cada área de su vida (v. 11).
En el capítulo 27, Job afirma su inocencia una vez más. Él reconoció que su
propia vida era el resultado del espíritu (o aliento) de Dios en él (v. 3). Debido a su
inocencia, Job no mentiría ni hablaría con engaño para defenderse (v. 4). En lugar de
preservar su vida, Job dijo que se iría a la tumba insistiendo en que había vivido una
vida íntegra (vv. 5, 6).
RESPUESTA A LA PALABRA
Job adoraba a Dios y obedecía los mandamientos que había recibido del Señor.
Afortunadamente, tenemos la Biblia como guía para nuestra vida. Dios nos habla
a través de ella. Imagínese cómo sería si todas las Biblias del mundo fueran
destruidas. ¿Tendríamos suficiente de Su Palabra en nuestros corazones para
continuar nuestra jornada por la senda de justicia?
siempre tiene la razón. Job sabía que no podía cambiar a Dios, y también sabía que
era posible que su condición nunca fuera diferente. Sin embargo, y a pesar de ello,
dijo que nunca dejaría de defender su caso ni en esta vida ni en la venidera. Job sabía
que Dios siempre tiene la razón, pero aun así tenía necesidad de entender por qué
permitía que él, un hombre inocente, pasara por un dolor y un sufrimiento tal.
RESPUESTA A LA PALABRA
Job se negó a dejar de buscar alivio y continuó pidiéndole a Dios la oportunidad de
defender su inocencia. Con el tiempo, Job fue declarado inocente y recompensado
al doble por las dificultades que enfrentó. Cuando necesitamos ayuda, siempre es
apropiado continuar orando, suplicando, buscando y llamando (cf. Lc 11:9).
LLAMADO AL DISCIPULADO
En los versículos iniciales de Lucas 11, Jesús comparte el Padre Nuestro y luego
enseña sobre la persistencia en la oración. La mayoría de nosotros nos sabemos
el Padre Nuestro de memoria e incluso, es posible, que hasta conozcamos otras
oraciones recogidas en las Escrituras. Por lo general, los problemas que enfrentamos
para orar no se deben a que no sepamos hacerlo, sino a que no tomamos el tiempo
para orar. Dios ha organizado el mundo de tal manera que Sus hijos necesitan orar
a menudo para poder obtener lo que necesitan, cuando lo necesitan. En muchas
ocasiones lo que necesitamos es simplemente aliento para continuar hacia adelante.
No es de extrañar que Jesús enseñara a Sus discípulos que debían “orar siempre, y
no desmayar” (Lc 18:1).
MINISTERIO EN ACCIÓN
Si existe un ministerio de oración en su iglesia local, considere la posibilidad
de participar en él. Si no existe, entonces considere hablar con su pastor sobre la
posibilidad de iniciar uno, y tal vez ofrecerse como voluntario para dirigirlo.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
D
ios respondió finalmente, después de que durante treinta y cuatro capítulos
(Job 3-37) Job y sus amigos lucharan con la razón por la cual le habían
acontecido a este tan terribles desastres. Job rechazó las acusaciones de
pecado de sus amigos, pero le pidió repetidamente a Dios que le dijera qué había
hecho para merecer dicho castigo. Podríamos decir que él desafió a Dios para que
se presentara y le permitiera defenderse. Cuando Dios se presentó y habló, Job se
cubrió la boca con las manos y admitió su ignorancia (40:4). Esta lección destaca
algunas de las respuestas que Dios le diera a Job y la reacción de este a las palabras
de Dios. Dios mencionó las cosas asombrosas que había hecho y le preguntó a Job
si él era capaz de hacerlas o incluso de entenderlas.
Dios habla en el capítulo 38 tras las expresiones de Eliú (Job 32-37). El versículo
1 comienza diciendo: “Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino”. La
palabra hebrea traducida como “torbellino” no se refiere a un tornado, sino a una
“tormenta” o “tempestad”. Esto podría describir figurativamente la condición de
Job, significando que Dios comenzó a hacer oír Su voz en medio de la lucha y la
tormenta que azotaba la vida y el espíritu de Job. La primera respuesta de Dios
a Job fue plantear una serie de preguntas, que en realidad eran una aclaración ya
que no tenían como propósito que Job respondiera a ellas. Las preguntas efectuadas
por Dios abarcaban desde la creación de la tierra, hasta el universo y los elementos
mismos de la creación. La última parte del capítulo toca el asunto de la creación,
el sustento y los misterios de la vida en la tierra. Como Job y sus amigos pensaban
24 Derechos de autor 2025 Guía del Estudiante / 6 de julio de 2025
UNIDAD 1: LIBRO DE JOB
que sabían la manera en la que Dios obraba, en su declaración Job sugirió que Dios
podía ser negligente, o que por lo menos lo había negligido a él, por lo cual había
terminado siendo castigado incorrectamente. Job no maldijo a Dios ni le atribuyó
despropósito (Job 1:22), aunque sí tenía muchas preguntas que quería hacerle.
De hecho, la sabiduría y el poder de Dios son infinitos. Dios sabe lo que hace
y por qué lo hace. Él ha revelado todo lo que necesitamos saber para tener una
relación con Él y vivir la vida en abundancia. Lo que somos capaces de saber
es minúsculo en comparación con el conocimiento infinito de Dios. Dios no se
deja intimidar por las preguntas y no reprendió a Job por preguntar por qué le
estaba sucediendo lo que estaba enfrentando. Dios sí reprendió a Job debido a las
implicaciones de que Dios no sabía por lo que él estaba pasando, o no le importaba
por lo que estaba atravesando, o era incapaz de evitarlo. Dios sí sabe. A Dios sí le
importa. Además, Dios puede hacer que “todas las cosas les ayuden a bien, esto es,
a los que conforme a su propósito son llamados” (Rom 8:28).
RESPUESTA A LA PALABRA
La fuente principal de Su revelación es la Escritura. Sin embargo, las preguntas
que Dios le hizo indican que la creación revela mucho acerca de Dios. Aunque
la humanidad ha aprendido mucho sobre nuestro mundo y nuestro universo,
es mucho lo que desconocemos, por lo cual aprendemos a depositar nuestra fe
incondicional en Dios, quien es el Creador de todo lo que existe.
entender cómo o por qué las aves tienen los instintos que las ayudan a sobrevivir. Estas
preguntas le recordaron a Job los límites de su sabiduría, conocimiento y capacidad.
Tras una serie de preguntas, para las que Job carecía de respuestas, Dios
preguntó: “¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?” (40:2). Lo que Dios le
estaba diciendo a Job, era en esencia: “Tú me has juzgado. Presenta ahora tu caso”.
Si Job era incapaz de responder a las preguntas que Dios le planteaba, entonces
carecía de la capacidad legal y de la autoridad para cuestionar o juzgar a Dios. En
Job 40:4, Job le responde a Dios admitiendo que es “vil”, es decir, que es pequeño
o indigno comparado con Él. Job confiesa que es incapaz de responder a Dios,
pero no se retracta de sus preguntas. A pesar de que no continúa defendiendo su
caso tampoco abjuró sus preguntas. Job dice que había hablado una o dos veces,
pero que ahora cubriría su boca con las manos y no preguntaría nada más. Aunque
antes había exigido su día en el tribunal con Dios, ahora decide no responder a
Dios, sino guardar silencio desde ese momento en adelante.
RESPUESTA A LA PALABRA
Job hizo muchas preguntas al enfrentar la crisis en su vida. Dios es un Padre
perfecto, y como cualquier buen padre, puede lidiar con nuestras preguntas sinceras
y no acusatorias. Podemos hacer preguntas, pero independientemente de que Dios
responda o no, encontramos la paz al confiar completamente en Él.
Dios continuó enumerando las cosas que podía hacer a diferencia de Job (vv.
10-13). En el versículo 14, Dios dijo que si Job podía hacer cualquiera de estas
cosas: “... yo también te confesaré que podrá salvarte tu propia diestra”. Si Job
hubiera tenido el poder, el conocimiento, la gloria y el juicio perfecto que Dios
tiene, entonces Dios hubiera concedido que Job tenía el poder de justificarse y
salvarse a sí mismo. Job, sin embargo, ya había admitido que no era rival para
Dios, por lo cual no estaba en posición de juzgarlo o justificarse a sí mismo. Por lo
tanto, si un hombre perfecto como Job carecía del poder para salvarse, entonces a
todos se nos recuerda la necesidad que tenemos de un Salvador.
RESPUESTA A LA PALABRA
Al parecer, la humanidad siempre busca maneras de salvarse. Buscamos milagros
médicos e intentamos controlar el clima, pero lo cierto es que sin Dios no hay
esperanza. Afortunadamente, existe un Dios, y Él tiene un plan para nuestra salvación.
LLAMADO AL DISCIPULADO
Aquellos que siguen a Cristo deben confiar humildemente en que Dios hará
lo correcto en cada circunstancia y ser testigos de esta confianza ante quienes
observan nuestras vidas. Esta es una lección que vemos en la resurrección de
Lázaro de entre los muertos (véase Jn 11). En medio de una situación dolorosa
y desgarradora, Jesús instó a María y a Marta a que fijaran sus miradas y sus
corazones en el único que podía ayudarlas a superar la muerte de su hermano: Él
mismo. Ya bien fuera que Jesús resucitara a Lázaro o que no lo hiciera, aquellos
que estaban sufriendo por su pérdida necesitaban confiar en que Jesús haría lo
correcto, además de permitirle sanar sus corazones quebrantados.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Cuando ministramos a personas que atraviesan intensas luchas personales,
debemos ayudarlas a cambiar el enfoque de sus problemas para que lo coloquen
en la fuente de ayuda y sanidad, encontrada en la amorosa gracia de Dios.
7 lo restaura
La restauración comienza con el arrepentimiento.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
l libro de Job concluye en el capítulo 42 con Job confesando su ignorancia al
insistir que Dios debía permitirle demostrar su inocencia. Las persistentes
súplicas de Job en este sentido sugerían que Dios no sabía que Job era
inocente y, por lo tanto, que lo estaba castigando erróneamente. Existen dos
errores en los muchos lamentos y demandas de Job. Primero, él estaba diciendo
que Dios ignoraba que había vivido una vida justa, y segundo, estaba implicando
que Dios comete errores. Sin lugar a dudas sabemos que ambas afirmaciones son
completamente falsas. En esta lección, Job admite sus errores y se arrepiente,
sus amigos son confrontados por Dios debido a sus falsas acusaciones contra él
y, por último, Dios lo restaura por completo.
(es omnipotente) y que lo sabe todo (es omnisciente). Después de ver a Dios con
mayor claridad, Job también pudo verse a sí mismo de igual manera. Él confesó:
“Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para
mí, que yo no comprendía” (42:3).
A través de su sufrimiento, seguido de la profunda revelación de Dios, Job
admitió que, a pesar de haber oído hablar de Dios y saber cosas acerca de Él,
las cuales lo movían a adorarlo, no había sido hasta entonces que Lo había visto
(v. 5). Con este encuentro, Job se arrepiente rápidamente de sus arrogantes
exigencias a Dios. De hecho, ahora que Dios se había mostrado como Job había
exigido, este parece aborrecerse a sí mismo (v. 6). La verdadera humildad abre
la puerta para que Dios levante a una persona de sus cenizas y la exalte (véase
Mt 23:12).
RESPUESTA A LA PALABRA
Es interesante notar que a pesar de que Job nunca le confesó ningún mal o
pecado a sus amigos, sí se arrepintió ante Dios. Esto no significa que Satanás
tuviera razón y Dios estuviera equivocado acerca de Job. Job no había pecado
ni maldecido a Dios, sin embargo, reconoció que había hablado ignorantemente
acerca de Él y se arrepintió por ello. Arrepentirse significa cambiar nuestra forma
de pensar, lo cual a su vez cambiará nuestra forma de actuar.
Como los amigos de Job (y Job) creían que Dios solo permitía que le sucedieran
cosas buenas a la gente buena y cosas malas a la gente mala, y como Job estaba
experimentando algunas cosas realmente malas, ellos lo acusaron erróneamente
de tener algún pecado por el que necesitaba arrepentirse. En lugar de aceptar
las afirmaciones de inocencia de Job, sus “amigos” se volvieron cada vez más
agresivos con sus acusaciones. No encontramos a Dios refiriéndose a los amigos
Guía del Estudiante / 13 de julio de 2025 29
Lección 7: Job se arrepiente y Dios lo restaura
de Job, en ningún momento, como perfectos o que se abstuvieran del mal, pero
sí dijo esto de Job. Debido a ello, las acusaciones infundadas de los amigos
contradecían directamente la apreciación de Dios sobre Job. Dios les habló,
diciendo a Elifaz: “Mi ira se ha encendido contra ti y tus dos amigos, porque no
habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job” (Job 42:7).
Debido a su pecado, los tres amigos de Job se encontraban en peligro de
experimentar la ira de Dios. A pesar de esto, Dios, misericordiosamente, hizo una
provisión para que no tuvieran que enfrentar Su ira. Fueron instruidos a acudir
humildemente a donde Job con sacrificios de siete becerros y siete carneros, y
pedirle que orara por ellos. Dios dijo: “Mi siervo Job orará por vosotros; porque
de cierto a él aceptaré” (v. 8). Job pudo interceder por ellos debido a que lo que
había dicho era correcto (v. 8). Al final ellos respondieron como el Señor les
indicó, que hicieran y Dios aceptó la oración de Job a favor suyo.
RESPUESTA A LA PALABRA
En lugar de buscar siempre la fuente del sufrimiento, deberíamos mirar a Dios
como nuestra fuente de sanidad. A veces, la gente nos juzgará y nos acusará de
cosas que no hemos hecho, pero a pesar de ello, podemos mirar a Jesús como el
buen pastor que nos sacará del valle y nos restaurará (véase Sal 23).
amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job”. Cuando él
oró por sus amigos, vino sanidad a su vida.
El versículo 12 confirma que la razón del sufrimiento de Job nunca fue
revelada. Sin embargo, Job aprendió a rendirse a la soberanía de Dios incluso en
la adversidad. Además de restablecer sus relaciones, la riqueza de Job, en forma
de rebaños y manadas, fue el doble de lo que había sido antes de la prueba.
Además, Job fue bendecido con más hijos: siete hijos y tres hijas (v. 13). Job
vivió cuatro generaciones más, tiempo suficiente para ver nacer a sus hijos,
nietos, biznietos e incluso tataranietos (v. 16). Cuando el versículo 17 dice: “Y
murió Job viejo y lleno de días”, vemos que su final no fue una gran tragedia, sino
el esperado después de una vida larga y bendecida. En ningún lugar encontramos
que se hable acerca de cuán larga fue la duración total del sufrimiento de Job.
Podrían haber sido meses o hasta años, y aunque intenso y severo, no fue más
que un paréntesis en una vida por lo demás bendita y noble.
RESPUESTA A LA PALABRA
Con la historia de Job como precedente, a veces se afirma que Dios nos
bendecirá doblemente por los problemas enfrentados. Si bien es cierto que Dios
recompensa la fidelidad, también es cierto que en ocasiones dichas recompensas
se guardan en el cielo y no se ven en esta vida. Es por esto por lo que siempre
debemos caminar por fe, especialmente cuando no entendemos las pruebas o
problemas que debemos soportar en esta vida.
LLAMADO AL DISCIPULADO
Los discípulos de Jesús soportaremos pruebas y aflicciones, pero Dios nos
librará de todas ellas (Sal 34:19). Mediante la fe en la voluntad soberana de Dios,
podemos salir con un testimonio victorioso. Estas afirmaciones nos recuerdan
dos verdades importantes. En primer lugar, en este mundo contendemos con
problemas. La aflicción que enfrentamos puede ser por nuestra fidelidad a Cristo
o simplemente por vivir en un mundo roto y caído. En segundo lugar, esta vida
no es todo lo que existe para el cristiano. Se nos promete un futuro eterno y
gozoso con Dios, algo que superará incluso los mejores días que hayamos vivido
en la tierra. Ambas verdades también dan testimonio de la grandeza y la bondad
de Dios. Permita el Señor que podamos afirmar ambas mientras continuamos
nuestra jornada hacia nuestra recompensa eterna.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Esté listo para orar con aquellos que sufren y anímelos a perdonar a quienes
le hayan hecho daño. El perdón es el primer paso en el camino hacia la sanidad.
L
a lección de hoy se centra en el ministerio inicial del apóstol Pablo en la
ciudad de Tesalónica. Fue allí donde Pablo experimentó un ministerio
fructífero, así como oposición al evangelio de Jesucristo. El libro de los
Hechos ofrece un relato histórico de lo que les sucedió a Pablo y a sus compañeros
de ministerio en Tesalónica y en el área limítrofe. Primera de Tesalonicenses 1–2
describe el relato de Pablo sobre cómo algunos de los tesalonicenses recibieron
el evangelio y el efecto positivo que este continuó teniendo en sus vidas y en
las de aquellos que les rodeaban (1 Tes 1). Pablo también ofrece una reflexión
acerca de su propio ministerio en la joven iglesia de Tesalónica (1 Tes 2).
Al llegar a Tesalónica (Hch 17:1), Pablo hizo lo que solía hacer y procedió
a ministrar a los judíos que habitaban en la ciudad (v. 2). La manera en la cual
Pablo ministraba entre los judíos tesalonicenses era escudriñando con ellos las
Escrituras del Antiguo Testamento para demostrarles que Jesús era el Mesías
prometido (vv. 2, 3). Algunos de los judíos con los que Pablo escudriñaba la
Palabra “creyeron” al mensaje acerca de Jesús el Mesías (v. 4). Muchos de los
Guía del Estudiante / 20 de julio de 2025 33
Lección 8: El ministerio de Pablo en Tesalónica
RESPUESTA A LA PALABRA
En el servicio al Señor, siempre habrá una mezcla de aceptación y oposición
a Su Palabra. Cuando algunos de los apóstoles fueron golpeados físicamente,
como resultado de la predicación del evangelio: “salieron de la presencia del
concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa
del Nombre [de Cristo]” (Hch 5:41). Quiera Dios que también nosotros nos
regocijemos cuando suframos a causa de nuestra fe en Él.
Tras el tradicional saludo paulino (1 Tes 1:1), el apóstol pasó a dar gracias a
Dios por la iglesia en Tesalónica (v. 2). En primer lugar, Pablo dio gracias por
su “obra de fe” (v. 3). Segundo, Pablo destacó su “amor” (v. 3). Y, por último,
les agradeció su “constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo” (v. 3).
Estas tres cosas eran prueba de que los cristianos tesalonicenses se habían vuelto
a Dios y se habían alejado del paganismo (cf. v. 9).
34 Derechos de autor 2025 Guía del Estudiante / 20 de julio de 2025
UNIDAD 2: CARTAS A LOS TESALONICENSES
RESPUESTA A LA PALABRA
En Romanos 1:16, el apóstol Pablo escribió que el evangelio: “es poder de
Dios para salvación a todo aquel que cree”. No existe otro mensaje bajo el cielo
por el cual la gente pueda ser salva (cf. Hch 4:12). Podemos estar confiados en
que el Espíritu Santo capacita al pueblo de Dios para la proclamación y que el
mismo Espíritu obra para atraer a los perdidos a Cristo.
RESPUESTA A LA PALABRA
El ministerio evangelístico es un trabajo difícil, ya bien sea si la persona
que lo lleva a cabo es remunerada como miembro del equipo ministerial de la
iglesia o si lo comparte sin remuneración alguna como ministro laico. El mismo
36 Derechos de autor 2025 Guía del Estudiante / 20 de julio de 2025
UNIDAD 2: CARTAS A LOS TESALONICENSES
LLAMADO AL DISCIPULADO
Como discípulos de Jesucristo, todos estamos llamados a ser ministros del
evangelio de Dios. Si bien es cierto que algunos son llamados específicamente a
servir en posiciones de liderazgo en el contexto de la iglesia local, dicha realidad
no nos exime de llevar a cabo fielmente la misión de Dios al mundo. Todos los
discípulos de Cristo deben ser ministros del evangelio en el poder del Espíritu
Santo. Permita Dios que todos busquemos oportunidades para servir y ser de
provecho en el servicio a los demás en nombre de Jesucristo.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Considere finalizar la clase orando para que Dios llame y equipe a ministros
fieles del evangelio, tanto a aquellos que sirven por vocación como a los laicos.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
sta lección trata acerca de la respuesta de los cristianos en tiempos de
adversidad, especialmente cuando dicha adversidad es el resultado de la
fe en Cristo. La iglesia de Tesalónica estaba pasando por tiempos difíciles
como resultado de su testimonio acerca de Cristo. Pablo temía que esa pudiera
ser, exactamente, la causa por la cual algunos de ellos se apartaran de la fe
en Cristo. Sin embargo, el temor de Pablo se disipó al recibir el informe de
Timoteo sobre cómo los discípulos de Tesalónica se mantenían firmes en su
compromiso con Cristo. Debido a estas buenas nuevas, él se alegró y se regocijó
de la obra de Dios entre los tesalonicenses. Su firmeza en Cristo, en medio de
la adversidad, impulsó a Pablo a continuar orando fervientemente por ellos para
que permanecieran fieles al Señor.
RESPUESTA A LA PALABRA
Pasajes como 1 Tesalonicenses 2:15-18 nos recuerdan que estamos involucrados
en una guerra espiritual por las almas de los perdidos. Hay personas que, al
oponerse a la predicación del evangelio, están acumulando ascuas de fuego sobre
sí mismas. ¡Permita Dios que seamos diligentes en la obra de nuestro Padre para
llevar el evangelio de la paz a quienes necesitan escuchar y recibirlo, incluyendo
aquellos que se oponen al mismo (Mt 5:9).
RESPUESTA A LA PALABRA
Las Escrituras nos enseñan que en esta vida sufriremos, por causa del nombre
de Cristo. Jesús se presenta como modelo de lo que Sus discípulos debían esperar
y cómo responder al sufrimiento (Jn 15:18-20; cf. 1 Pe 2:19-23). La realidad es
que, sin sufrimiento no entraremos en el Reino (Hch 14:22). Sin embargo, [como
resultado de este] tenemos la seguridad de entrar en él. Animémonos los unos a
otros con estas palabras.
11 Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, dirija nuestro
camino a vosotros.
12 Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con
todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros,
13 para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad
delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con
todos sus santos.
RESPUESTA A LA PALABRA
El deseo de Dios es que un día estemos ante Él “sin mancha” (Judas 1:24; cf.
1 Tes 3:13). Esto es algo por lo que nos esforzamos, a la vez que reconocemos
nuestra dependencia en el Espíritu Santo para llevar a cabo esta obra divina. Haga
de Judas 1:24, 25 su oración, y elévela también por sus hermanos cristianos.
LLAMADO AL DISCIPULADO
La lección de hoy se centra en la manera en la cual nosotros, como cristianos,
podemos permanecer fieles a Dios al enfrentar tiempos difíciles. A pesar de lo
reconfortante que es saber que los cristianos pueden, con la ayuda del Espíritu,
permanecer fieles a Él, lo que nos brinda mayor aliento es la verdad de que
Dios es siempre fiel, incluso cuando nuestra fidelidad hacia Él vacila. Podemos
estar seguros de que Dios siempre es constante, siempre está presente y
siempre es fiel, independientemente de las circunstancias o de la situación
que vivamos. Comentando sobre 1 Tesalonicenses 5:24, el erudito pentecostal
neotestamentario Gordon Fee escribe: “Al final, todo depende de la singular
realidad de que Dios es absolutamente fiel” (The First and Second Letters to
the Thessalonians, pág. 231). Amén.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Oremos los unos por los otros para permanecer fieles a Dios en los momentos
alegres y en los desalentadores. Recordemos que Dios es fiel.
10 santidad y la integridad
La santidad se refleja cuando vivimos con la integridad
de Cristo.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
l énfasis de esta lección ha sido colocado en vivir para agradar a Dios. Una
vida vivida para agradar a Dios será una vida comprometida a la santidad
ante Él y al amor a los hermanos en Cristo. En 1 Tesalonicenses 4, Pablo
les escribió a los jóvenes cristianos tesalonicenses acerca de cómo podían vivir
para agradar a Dios al alinear sus vidas con la voluntad divina, lo cual era su
santificación y crecimiento en santidad. Para agradar a Dios y vivir una vida
santa es fundamental el amor en general, el amor a Dios y el amor a los demás,
especialmente a los hermanos en Cristo. El amor a los demás es también algo que
atrae a aquellos que no forman parte del cuerpo de Cristo para que se acerquen a Él.
RESPUESTA A LA PALABRA
Para el cristiano que lucha por cumplir los mandamientos de Cristo, el Señor
mismo ofrece una palabra de aliento a modo de promesa. En Juan 14:15, Jesús
dijo a Sus discípulos: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”. Observe que
la promesa a los que aman a Cristo es que “guardarán” Sus “mandamientos”
(énfasis añadido). La clave para guardar los mandamientos de Cristo es “amarlo”.
Mientras más Lo amemos, más a menudo guardaremos Sus instrucciones.
2. ABSTENIÉNDOSE DE PECAR
(1 TESALONICENSES 4:3-8)
1 Tesalonicenses 4:3 Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que
os apartéis de fornicación;
4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor;
5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;
6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es
vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.
7 Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
8 Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también
nos dio su Espíritu Santo.
RESPUESTA A LA PALABRA
Muchos cristianos desean saber cuál es la voluntad de Dios para sus vidas.
Con esto, se refieren a respuestas a preguntas tales como: ¿Con quién me voy
a casar y cuál será mi carrera? A pesar de que esas son preguntas que vale la
pena considerar en oración, claramente la voluntad de Dios para Sus hijos es
que vivan vidas santas para Su gloria. Haga que parte de su búsqueda de Dios
sea alinearse con Su voluntad para su vida.
10 y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda
Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundéis en ello más y más;
11 y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y
trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado,
12 a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no
tengáis necesidad de nada.
En 1 Tesalonicenses 4:9, Pablo regresa a un tema que ya había presentado
anteriormente en la carta. En el capítulo 1:3, el apóstol señaló que estaba
agradecido a Dios por la “obra de amor” de la iglesia tesalonicense hacia el
Señor y hacia los demás. Por lo tanto, Pablo podía decir con firme convicción
que no necesitaba escribirles sobre el amor mutuo, debido a que ellos ya lo
estaban poniendo en práctica (4:9). Existía evidencia de que ellos habían
actuado amorosamente para con otros hermanos y hermanas en Cristo. Los
creyentes que residían en la región de Macedonia se habían convertido en
recipientes de su amor (v. 10). Lo único que Pablo podía decir con respecto al
amor demostrado por ellos hacia otros cristianos era que “abund[aran] en ello
más y más” o sea, que continuaran haciéndolo más aun (v. 10).
Después de elogiar su amor mutuo y animarlos a amarse cada vez más, el
apóstol Pablo señaló un área en la que algunos de los cristianos de Tesalónica
podrían trabajar para amarse mejor. Aparentemente, había algunos entre ellos
que aunque podían, no laboraban para satisfacer sus propias necesidades o las
necesidades de otros en el cuerpo de Cristo. Los que podían trabajar y habían
decidido no hacerlo habrían sido una carga innecesaria para el resto de la
comunidad cristiana, ya que habría sido responsabilidad de la iglesia (y de las
familias), no del gobierno, atender las necesidades de los que no podían valerse
por sí mismos. La razón por la cual la iglesia debía ser responsable de atender a
los necesitados era que esta era también una familia (la familia de Dios). Pablo
no solamente deseaba que todos los hermanos de Tesalónica estuvieran bien
atendidos (“para que no tengáis necesidad de nada”, v. 12), sino que también
quería que la iglesia establecida allí fuera respetada por aquellos que no eran
cristianos, o por lo menos que no llevaran reproche al nombre de Cristo.
RESPUESTA A LA PALABRA
La frase “unos a otros” aparece unas cien veces en el Nuevo Testamento.
Aproximadamente, una tercera parte de dichas incidencias se centran en que
los cristianos se muestren “amor” los unos a otros. Con este énfasis en mente,
considere de qué manera puede demostrarle amor a sus hermanos en Cristo.
Busque la forma de hacerlo en un futuro cercano, incluso de manera anónima.
46 Derechos de autor 2025 Guía del Estudiante / 3 de agosto de 2025
UNIDAD 2: CARTAS A LOS TESALONICENSES
LLAMADO AL DISCIPULADO
Algunos de nosotros o, hasta quizá muchos, tendemos a centrarnos en nuestras
debilidades en lugar de hacerlo en nuestros puntos fuertes. Esto tal vez se deba a
las ideas culturales de superación, lo cual nos lleva a concentrarnos en nuestras
deficiencias. Sin lugar a duda, existe un momento y un lugar para contender
con nuestras debilidades en nuestro caminar con Cristo. Sin embargo, esto no
es algo que debemos hacer, descuidando la manera en la cual Le servimos
bien. En su carta a la iglesia de Tesalónica, Pablo los elogió una y otra vez
debido a lo que estaban haciendo bien y los animó a continuar creciendo en esa
área. ¡Quiera Dios que podamos continuar madurando en aquellas áreas que el
Señor está bendiciendo en nuestras vidas, mientras a la vez tomamos tiempo
para mejorar en aquello donde podamos ser deficientes!
MINISTERIO EN ACCIÓN
Dediquen tiempo a animarse unos a otros dando gracias a Dios por las áreas
de crecimiento que ven en sus hermanos en Cristo.
11 regreso de Cristo
Los creyentes en Cristo heredarán Su reino eterno.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
L
a lección de hoy trata sobre el tema de estar preparados para el regreso de
Cristo. La iglesia de Tesalónica tenía algunas preguntas sobre la segunda
venida de Jesucristo, preguntas que les habían afectado de manera muy
personal. Algunos creían que los cristianos que habían muerto antes de la
segunda venida de Cristo se perderían este acontecimiento gozoso y glorioso.
Una de las razones por la cual Pablo escribió fue para corregir este malentendido
y para animar a los fieles de Tesalónica, informándoles acerca de lo que podían
esperar y anticipar en lo tocante a la segunda venida de Jesús. Otra razón fue para
instarlos a que estuvieran listos y preparados para la venida de Cristo.
RESPUESTA A LA PALABRA
Primera de Tesalonicenses 4:13-18 nos recuerda que es apropiado que los
cristianos lloren y se lamenten por la pérdida de seres queridos, incluso de
aquellos que murieron en Cristo. Sin embargo, cuando lloremos, no lo hagamos
como los que no tienen esperanza, ya que los volveremos a ver si murieron en
Cristo y nosotros también permanecemos en Él.
RESPUESTA A LA PALABRA
Continúa siendo necesario prestar atención a las palabras del apóstol
Pablo, quien llama a la Iglesia a estar atenta al regreso de Cristo. Lograremos
esto mientras continuemos exhibiendo las virtudes ejemplificadas por la
vida de Cristo (“fe” y “amor”), y mientras sigamos “esperando”, es decir,
confiando en Cristo y en Su obra consumada para nuestra salvación. El
regreso de Cristo, y la plena realización de la salvación que Él obtuvo para
nosotros, es algo seguro.
RESPUESTA A LA PALABRA
Lamentablemente, algunos cristianos son más conocidos por sus desacuerdos
con otros cristianos que por su amor mutuo. Jesús dijo que la gente sabría que
somos Sus discípulos por el amor que nos expresemos los unos a los otros (Jn
13:35). El verdadero amor de Cristo es paciente con los demás. ¿A quién necesita
usted demostrarle ese amor hoy?
LLAMADO AL DISCIPULADO
Enfocarnos simplemente en lo que podemos tener o experimentar hoy como
fuente de esperanza y alegría puede funcionar bien la mayor parte del tiempo.
Sin embargo, cuando perdemos a un ser querido, o cuando lo perdido no puede
recuperarse en esta vida presente, centrarnos solamente en el presente, en busca
de esperanza y alegría, no nos proporcionará el aliento que necesitamos. Para
superar la pérdida y el dolor, nos es menester mirar hacia el futuro. Al enfrentarse
a la cruz, el mismo Señor Jesús optó por mirar hacia el gozo que Le esperaba
(Heb 12:2). De la misma manera, si deseamos superar la pérdida y el dolor de
forma saludable, debemos colocar nuestra mirada en la segunda venida de Cristo
y en la alegría asociada con ese gran día.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Busquen maneras de animarse los unos a los otros estando seguros de la
segunda venida de Cristo, y háganlo.
12 venidero
La esperanza del regreso de Cristo debe animarnos a
vivir para Él.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
E
sta primera lección sobre la segunda carta del apóstol Pablo a la iglesia
de Tesalónica hace hincapié en la segunda venida de Cristo. El tema es
abordado desde diferentes perspectivas. En primer lugar, se sitúa el tema
dentro del contexto de la persecución que estaba sufriendo la iglesia de Tesalónica.
En realidad, esto era una señal de cuán dignos eran del reino de Dios y del juicio
que aguardaba a aquellos que los perseguían. La mención de la venida de Cristo
para juzgar a los injustos y ser glorificado en la iglesia, tenía como propósito
animarlos a continuar viviendo para Cristo por el poder y la gracia de Dios. Ellos
podían estar seguros de que Dios cumpliría Su voluntad para la iglesia.
RESPUESTA A LA PALABRA
Es fácil desanimarse cuando se sufre injustamente por Cristo. Tal vez nos parezca
como si los que persiguen a otros sean los que más prosperan en este mundo.
Aunque esto muy bien puede ser cierto, Filipenses 1:28 nos recuerda que nuestro
sufrimiento por Cristo cumple dos propósitos. En primer lugar, es una clara señal
de nuestra salvación. En segundo lugar, esta es una prueba de la destrucción final
del maligno. Aférrese fuertemente a Cristo mientras enfrenta las pruebas.
10 cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser
admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido
creído entre vosotros).
RESPUESTA A LA PALABRA
El tema de la destrucción eterna es ofensivo para muchas personas
modernas, incluidos algunos cristianos. Sin embargo, la Biblia es clara. Dios,
quien es infinitamente bueno y justo, proporcionó el único medio bueno,
justo y amoroso para expiar nuestros pecados y conducir a los pecadores a
una comunión gozosa con Él, mediante la muerte y resurrección de Su Hijo.
Siendo que Cristo volverá para juzgar a los injustos y para ser glorificado
en Su iglesia, Pablo y sus compañeros “oran” siempre por los cristianos
tesalonicenses (2 Tes 1:11). Su oración tiene un triple objetivo. Primero: “que
nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento” (v. 11). Segundo: “que
nuestro Dios... cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su
poder” (v. 11). Por último: “Para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo
sea glorificado en vosotros, y vosotros en él” (v. 12). Aunque la iglesia
tesalonicense debe llevar a cabo estos tres objetivos con fe, la certeza de que
los mismos se cumplieran entre ellos no sería únicamente el resultado de su fe
o de sus esfuerzos. Vemos que una y otra vez Pablo declara que es en Dios en
quien él deposita su confianza de que estos objetivos llegarán a buen término
(cf. vv. 11, 12).
El tema de la santidad aparece a través de toda la primera carta de Pablo a los
tesalonicenses (1 Tes 2:10-12; 3:11-13; 4:3-8). El lector no debería sorprenderse
de que la oración final de Pablo por la iglesia tesalonicense retomara el tema de
la santidad (5:23, 24). La oración de Pablo para los cristianos de Tesalónica es
que “el mismo Dios de paz os santifique por completo” (v. 23). Para Pablo no
existe duda alguna de que Dios los santificará completamente y los presentará
ante Cristo como irreprensibles en Su venida. Su certeza no descansa en el
poder de los cristianos tesalonicenses para lograrlo, sino en Dios mismo. Él
puede confiar en que Dios lo hará, ya que Él es “fiel” (v. 24). “Al final, todo
depende de la realidad única de que Dios es absolutamente fiel” (Fee, The First
and Second Letters to the Thessalonians, pág. 229).
RESPUESTA A LA PALABRA
Los versículos finales de la lección de hoy nos recuerdan que el poder para
vivir para Dios solo proviene de Él. Esto es importante, no solo debido a que
nos es imposible cumplir la voluntad de Dios para nuestras vidas por nuestros
propios medios, sino también porque al reconocer que la voluntad de Dios solo
puede ser obrada a través de Su poder, Él recibe el honor y la alabanza que se
merece por todo lo que hacemos.
LLAMADO AL DISCIPULADO
Puesto que Dios es quien nos capacita para cumplir Sus propósitos, tanto en
nosotros como en este mundo, debemos buscar Sus propósitos confiadamente.
Un ejemplo de esto lo es nuestra completa santificación, la cual Dios obrará
poderosamente en nuestras vidas, porque Él es fiel a Sí mismo y fiel a nosotros,
quienes Lo seguimos. Esto debería motivarnos a “ocupa[rn]os en [n]uestra
salvación con temor y temblor” (Fil 2:12). Nos esforzamos por vivir para Dios
y para Cristo porque sabemos que Dios, quien es absolutamente fiel, nos dará
(y nos ha dado) el poder, a través del Espíritu Santo que mora en nosotros, para
hacer todo aquello a lo que Él nos ha llamado. No dependemos solamente de
nuestro esfuerzo, sino del poder y la fidelidad de Dios.
MINISTERIO EN ACCIÓN
Oren los unos por los otros y, por su iglesia, elevando la oración de Pablo que
se encuentra en 1 Tesalonicenses 5:23, 24.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
L
a lección de hoy se centra en la carta del apóstol Pablo a la iglesia de
Tesalónica. Él trató el engaño de los falsos maestros sobre la segunda venida
de Cristo. La falsa enseñanza de que el regreso de Cristo era inminente,
había llevado a algunos de los cristianos de Tesalónica a estar inquietos y turbados
de espíritu. Pablo les escribe para traer tranquilidad a sus corazones y mentes, los
cuales estaban atribulados, asegurándoles que aunque Cristo volvería un día, no
sería de inmediato, ya que el “hombre de pecado” no había sido revelado.
RESPUESTA A LA PALABRA
Si bien es cierto que utilizar la Escritura para interpretar la Escritura es un
principio hermenéutico histórico y válido, esto no significa que debamos tratar
de forzar lo que un escritor ha afirmado (acerca de la segunda venida) sobre lo
que otro escritor no ha abordado. Permitamos que cada pasaje de la Escritura
hable por sí mismo. Recordemos que fue el Espíritu Santo quien inspiró a cada
escritor para que registrara la Palabra de Dios que ha llegado a nosotros.
será destruido “con el espíritu de su boca [de Cristo]” (v. 8). La segunda venida
de Cristo será de juicio sobre Sus enemigos. No habrá indulto para ellos. Hasta
que llegue ese día, el “misterio de iniquidad”, el espíritu rebelde contra Dios y
Su iglesia está obrando en nuestros días. Este espíritu rebelde, como lo señalara
Pablo anteriormente, obraba en los falsos maestros que trataban de alejar de
Cristo a los discípulos del Señor en Tesalónica (vv. 2, 3).
RESPUESTA A LA PALABRA
Leer acerca de acontecimientos futuros que tendrán lugar al final de los
tiempos puede traer gran confusión debido a que no existen respuestas para
las preguntas. Esto no debe consternarnos, ya que, como sabemos, no tenemos
acceso a toda la información. A pesar de ello, Dios nos ha proporcionado todo
lo que necesitamos saber sobre la segunda venida de Cristo. Lo que sabemos
debería animarnos a continuar confiando en nuestro Dios y a enfrentar las
dificultades mientras esperamos el regreso de Cristo con poder.
RESPUESTA A LA PALABRA
Todos los seres humanos buscamos el placer. Lo que debemos preguntarnos es:
“¿Dónde lo hacemos?”. Las Escrituras nos instan a encontrar nuestro placer supremo
en el Señor, deleitándonos en Él (Sal 37:4). La razón para que lo hagamos se debe a
que: “En [Su] presencia hay plenitud de gozo; delicias a [Su] diestra para siempre”
(16:11). Permita el Señor que como pueblo de Dios, acudamos a Él como fuente
suprema de toda alegría y placer en este mundo y en el venidero.
LLAMADO AL DISCIPULADO
En el libro titulado, El peso de la gloria, C. S. Lewis ilustra la facilidad con
la cual nos conformamos con los placeres pasajeros, en lugar de buscar el
placer eterno en Dios. “Si consideramos las claras promesas de recompensa
y la asombrosa naturaleza de las recompensas prometidas en los evangelios,
parecería que nuestro Señor encuentra nuestros deseos, no demasiado fuertes,
sino demasiado débiles. Somos criaturas asustadizas que pierden el tiempo
con la bebida, el sexo y la ambición cuando se nos está ofreciendo una alegría
infinita, como un niño ignorante que quiere seguir jugando con el barro en los
suburbios porque no se puede imaginar lo que significa el ofrecimiento de unas
vacaciones junto al mar. Nos quedamos contentos con demasiada facilidad”
(pág. 26).
MINISTERIO EN ACCIÓN
Animarnos los unos a los otros, recordando que el gozo infinito con el Señor
le espera a todos los que perseveren hasta el fin.
RESUMEN DE LA LECCIÓN
C
on esta lección se concluye la segunda carta de Pablo a la iglesia
de Tesalónica. En los textos que estudiaremos hoy, el apóstol anima
a los cristianos de Tesalónica a aferrarse al evangelio de Dios y a
permanecer fieles al Señor Jesucristo, quien es siempre fiel. Por último, Pablo
trata con la manera en la que se debe corregir, amorosamente, a los miembros
pecadores de la iglesia, y ofrece una bendición en nombre de todos en la
iglesia de Tesalónica.
condenados todos” (v. 12). Esto sería experimentado por todos aquellos que “no
creyeron a la verdad” y que “se complacieron en la injusticia” (v. 12). Por otra
parte, aquellos a quienes Dios escogió “para salvación” “[creyeron]... la verdad”
del evangelio (v. 13). Ellos tampoco “se complacieron en la injusticia” porque
habían experimentado la “santificación por el Espíritu”, es decir, Dios los había
llenado con el Espíritu Santo y los había marcado como aquellos que eran “amados
por el Señor” (vv. 12, 13). Además, no “recibirán pena de eterna perdición”(1:9),
sino que la iglesia alcanzará “la gloria de nuestro Señor Jesucristo” (v. 14).
Habiendo Pablo reafirmado el hecho de que eran amados por Cristo, salvados
y llamados para recibir un cuerpo glorificado, pasa entonces a animar a la
iglesia, a pesar de las circunstancias que estaban viviendo en esos momentos
(experimentando persecución, combatiendo las falsas enseñanzas y lidiando
con miembros pecadores), diciéndoles: “Estad firmes, y retened la doctrina que
habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra” (v. 15). Si los cristianos
tesalonicenses deseaban experimentar todo lo que Dios y Cristo tenían reservado
para ellos, debían rechazar las enseñanzas de los falsos profetas y maestros,
aferrarse firmemente y creer en lo que los apóstoles y maestros escogidos por
Dios les habían enseñado. A continuación, Pablo eleva una oración para que
Dios y Cristo “conforte [sus] corazones, y [los] confirme en toda buena palabra
y obra” (v. 17).
RESPUESTA A LA PALABRA
Como seguidores de Cristo, podemos esperar enfrentarnos a dificultades y
penurias a causa de nuestro testimonio de Él. Y, sin embargo, estos tiempos de
prueba y lucha no tienen por qué robarnos la alegría en el Señor y desviarnos
de nuestra fidelidad a Él. Podemos recordar al Dios a quien servimos.
Permanezcamos fieles a quien nos ama y nos ha llamado a experimentar el
aliento eterno y la esperanza.
RESPUESTA A LA PALABRA
Segunda de Tesalonicenses 3:1-5 nos recuerda la importancia de la oración
por las misiones. Nos unimos a lo que Dios desea hacer en este mundo a través
de las misiones al orar por los misioneros que llevan y proclaman el evangelio,
al pedir su protección, y al elevar nuestro clamor para que la gente responda
al evangelio en la medida en la cual el Espíritu de Dios obra en sus corazones
y mentes.
8 ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga
día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros;
9 no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo
para que nos imitaseis.
10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si
alguno no quiere trabajar, tampoco coma.
11 Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no
trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno.
12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que
trabajando sosegadamente, coman su propio pan.
RESPUESTA A LA PALABRA
Moisés se dio cuenta de que si Dios no estaba presente con él y con los hijos
de Israel, nunca tendrían éxito en la misión que Dios tenía reservada para ellos
(véase Ex 33:12-16). Del mismo modo, la iglesia de hoy necesita la presencia
de Dios para cumplir la misión que Él le ha encomendado. La presencia de Dios
es necesaria para todos y en todas las situaciones. Confíe diariamente en Su
presencia.
LLAMADO AL DISCIPULADO
La lección de hoy nos recuerda la verdad central: “Por medio de Cristo,
Dios ha provisto todo lo que necesitamos para vivir victoriosamente”. Como
lo revela 2 Tesalonicenses 2:13 a 3:18, a través de Cristo, Dios nos ha dado
el Espíritu con el propósito de santificarnos y dirigir nuestros corazones
a Su amor para perseverar, Su Palabra para instruirnos a vivir para Cristo,
y Su presencia apacible para capacitarnos a enfrentar y atravesar cualquier
situación. ¡Caminemos en victoria!
MINISTERIO EN ACCIÓN
Tome la bendición de Pablo en 2 Tesalonicenses 3:16-18 y conviértala en una
oración por sus hermanos en Cristo.