Entender cómo se ubican las partes del cuerpo es clave para cualquier profesional de la salud.
Imagina
que el cuerpo es un mapa: necesitamos un lenguaje común para que todos sepamos de qué "calle" o
"vecindario" estamos hablando. Aquí te explico los conceptos clave de forma sencilla:
La posición estándar del cuerpo: Nuestro punto de partida
Para que todos hablemos el mismo idioma cuando describimos el cuerpo, usamos una posición
estándar. Piensa que es como la pose de una figura de acción nueva en su empaque:
* Está de pie, derechita.
* Mirando hacia adelante, con los dedos de los pies también hacia adelante.
* Los brazos cuelgan a los lados, con las palmas de las manos mirando hacia adelante.
* Las piernas están juntas y los pies paralelos.
Siempre que hablemos de una parte del cuerpo, nos referiremos a cómo está ubicada en esta posición.
Los "cortes" imaginarios del cuerpo: Los planos
Imagina que quieres ver el cuerpo por dentro, como si lo cortaras para ver sus diferentes partes. Para
eso, usamos unos cortes imaginarios llamados planos:
* Plano Coronal (o Frontal): Piensa en una rebanada vertical que te corta de oreja a oreja, como si te
dividiera en una parte de adelante (la cara, la barriga) y una parte de atrás (la espalda). Es como si te
pararas frente a una pared y esta te dividiera por la mitad.
* Ejemplo: Cuando te hacen una radiografía de pecho, se ve en este "corte". Así el médico puede ver si
el corazón está más adelante o más atrás que otras cosas.
* Plano Sagital: Este corte vertical te divide en una parte derecha y una parte izquierda.
* Variante: Plano Mediosagital: Si este corte pasa exactamente por la mitad, dividiéndote en dos
mitades simétricas (derecha e izquierda), se llama mediosagital. Otros cortes sagitales que no pasan por
la mitad exacta se llaman parasagitales.
* Ejemplo: Una resonancia magnética del cerebro en este "corte" permite ver las estructuras del lado
derecho e izquierdo.
* Plano Transversal (u Horizontal o Axial): Este corte es horizontal, como si te dividiera a la altura de la
cintura, separando la parte de arriba (cabeza, tórax) de la parte de abajo (piernas). Es como cortar un
pan por la mitad horizontalmente.
* Ejemplo: Una tomografía del abdomen muestra "cortes" así, y se pueden ver órganos como el hígado
o los riñones en relación con el centro del cuerpo.
Palabras clave para ubicarte: Los términos direccionales
Estas palabras nos ayudan a describir dónde está algo en relación con otra cosa, siempre pensando en la
posición estándar del cuerpo:
* Medial: Significa que está cerca de la línea media del cuerpo.
* Opuesto: Lateral (lejos de la línea media).
* Ejemplo: Tu ombligo está más medial (cerca del centro) que tus costillas.
* Proximal: Significa que está cerca del punto donde una extremidad (brazo o pierna) se une al tronco, o
cerca del origen de una estructura.
* Opuesto: Distal.
* Ejemplo: Tu codo es más proximal (cercano al hombro) que tu muñeca. La parte de arriba de tu
muslo (el fémur) es la parte proximal de la pierna porque se une a la cadera.
* Distal: Significa que está lejos del punto donde una extremidad se une al tronco, o lejos del origen de
una estructura.
* Opuesto: Proximal.
* Ejemplo: Tus dedos del pie son más distales (lejos del tronco) que tu tobillo. La parte de abajo de tu
tibia (en la pierna) es la parte distal porque forma parte del tobillo.
* Intermedio: Significa que está entre dos estructuras.
* Ejemplo: Tu intestino delgado está intermedio entre el estómago y el intestino grueso.
Los "ejes" del movimiento: Hacia dónde se mueven las cosas
Piensa en los ejes como varillas imaginarias alrededor de las cuales giran las partes de tu cuerpo cuando
te mueves. Son perpendiculares a los planos de movimiento:
* Eje Anteroposterior (o Sagital): Esta varilla va de adelante hacia atrás, como si te atravesara el cuerpo
de frente a espalda.
* Movimientos: Permite movimientos como separar el brazo del cuerpo (abducción) o pegarlo de
nuevo (aducción).
* Ejemplo: Cuando levantas el brazo de lado, el movimiento gira alrededor de este eje.
* Eje Transversal (o Frontal o Laterolateral): Esta varilla va de lado a lado, como si te atravesara el
cuerpo de una oreja a la otra.
* Movimientos: Permite movimientos como doblar (flexión) o estirar (extensión) una articulación.
* Ejemplo: Cuando doblas el codo, el movimiento ocurre alrededor de este eje.
* Eje Longitudinal (o Vertical): Esta varilla va de arriba a abajo, como si te atravesara desde la cabeza
hasta los pies.
* Movimientos: Permite movimientos de rotación (girar).
* Ejemplo: Cuando giras la cabeza para mirar a un lado, el movimiento ocurre alrededor de este eje.
Hablando con el paciente: Haciendo lo complejo sencillo
Como futuros profesionales de la salud, es importantísimo que entendamos estos términos, pero aún
más importante es que sepamos explicárselos a los pacientes de forma que ellos los entiendan. Usar
palabras complicadas puede asustarlos o confundirlos.
¿Por qué es tan importante hablarles claro?
* Ayuda a que entiendan y sigan el tratamiento: Si un paciente entiende qué le pasa, es más probable
que haga lo que le dicen para mejorar. En lugar de decir "tiene una lesión en el menisco medial", puedes
decir "tiene un desgarro en el cartílago que está en la parte de adentro de la rodilla".
* Los hace participar: Cuando entienden su situación, pueden tomar mejores decisiones y ser parte
activa de su recuperación.
* Disminuye la preocupación: La incertidumbre genera miedo. Una explicación clara puede calmar la
ansiedad y generar confianza en ti.
* Facilita la comunicación en casa: Si el paciente entiende, puede explicarles mejor a su familia lo que le
pasa.
* Mejora la educación general sobre salud: Contribuye a que la gente sepa más sobre su propio cuerpo
y las enfermedades.
¿Cómo podemos explicarles mejor?
* Usa palabras sencillas y evita la jerga médica.
* Usa comparaciones del día a día: "Como la bisagra de una puerta" para una articulación, "como una
tubería" para una arteria.
* Usa dibujos, esquemas o modelos del cuerpo.
* Siempre permite y anímalos a hacer preguntas.
* Pídeles que repitan lo que entendieron, con sus propias palabras, para asegurarte de que te explicaste
bien.
* Ajusta tu explicación a lo que el paciente ya sabe y a su cultura.
* Sé paciente y empático.
Dominar estos conceptos es esencial para nosotros como estudiantes. Pero nuestra verdadera
responsabilidad es ir más allá de memorizar. Debemos ser capaces de transformar este conocimiento
complejo en un lenguaje que nuestros pacientes puedan entender. Una buena comunicación y una
educación centrada en el paciente no solo mejoran su salud, sino que también fortalecen la confianza
entre el médico y el paciente, que es fundamental en una atención médica ética y humana.