Queísmo
El "queísmo" es un error gramatical común que consiste en omitir la preposición "de"
antes de la conjunción "que" cuando la preposición es necesaria. Se usa incorrectamente
"que" en lugar de "de que". Por ejemplo, en vez de decir "Estoy seguro de que lloverá", se
dice "Estoy seguro que lloverá".
¿Cuándo se usa la preposición "de"?
La preposición "de" se usa ante la conjunción "que" cuando:
El verbo, sustantivo o adjetivo que precede a la conjunción "que" requiere una
preposición "de" para construir un complemento de régimen . Por ejemplo, "Me
acordé de que... (no Me acordé que...)".
La oración subordinada que comienza con "que" se puede reemplazar por la
palabra "eso" o por un pronombre sin que la oración pierda el sentido . Por
ejemplo, "Estoy seguro de que lloverá" (puede reemplazarse por "Estoy seguro de
eso").
Al convertir la oración en una interrogativa, se usa "de qué" y no "qué" . Por
ejemplo, "Estoy seguro de que lloverá" (puede convertirse en "¿De qué estás
seguro?").
Ejemplos de queísmo:
Incorrecto: "No te olvides que estás en deuda con la empresa."
Correcto: "No te olvides de que estás en deuda con la empresa."
Incorrecto: "Es hora que arregles las cosas con tu familia."
Correcto: "Es hora de que arregles las cosas con tu familia."
Incorrecto: "Estoy tratando que nos pongamos de acuerdo."
Correcto: "Estoy tratando de que nos pongamos de acuerdo."
¿Cómo evitar el queísmo?
Sustituye la oración subordinada por "eso" o un pronombre: Si la sustitución es
válida, la preposición "de" debe ir.
Pregúntate "¿De qué...?" en lugar de "¿Qué...?": Si la pregunta con "de qué" tiene
sentido, la preposición "de" es necesaria.
Revisa el verbo o sustantivo que precede a la conjunción "que" para determinar
si requiere una preposición de régimen: Si el verbo, sustantivo o adjetivo requiere
la preposición "de", debe usarse antes de "que".
El queísmo es un error común que, aunque no altera significativamente el significado, sí
afecta la claridad y la corrección gramatical del lenguaje.
El queísmo es un error gramatical muy habitual consistente en la supresión de una
preposición —normalmente de la preposición "de"— delante de la conjunción "que" en
contextos donde, sin embargo, el uso de la preposición es obligado (porque viene exigido
por el verbo o por otro elemento de la oración, o sea, porque viene exigido
sintácticamente).
*Estoy convencido que llegará pronto (estar convencido de algo)
Estoy convencido de que llegará pronto
*Acuérdate que debes ir a comprar el pan (acordarse de algo)
Acuérdate de que debes ir a comprar el pan
*No te das cuenta que la situación es muy grave (darse cuenta de algo)
No te das cuenta de que la situación es muy grave
Dequeísmo
El dequeísmo es un error gramatical común que consiste en añadir la
preposición "de" antes de la conjunción "que" cuando no es
necesaria. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se dice "Creo de que" en
lugar de "Creo que".
¿Por qué es un error?
El dequeísmo viola la regla de que la preposición "de" no debe usarse
innecesariamente antes de la conjunción "que". En muchos casos, la
preposición "de" no está exigida por el verbo o por la construcción de la
oración.
Ejemplos:
Incorrecto: Me alegro de que hayan venido.
Correcto: Me alegro de que hayan venido. (La preposición "de" es
necesaria aquí, ya que "alegrarse" requiere la preposición "de")
Incorrecto: Pienso de que es importante.
Correcto: Pienso que es importante. (La preposición "de" no es necesaria
en este caso, ya que "pensar" no exige la preposición "de")
¿Cómo evitarlo?
Leer en voz alta:
Al leer en voz alta, se puede identificar si la preposición "de" suena forzada o
innecesaria.
Consultar un diccionario:
El Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española (RAE)
puede ayudar a identificar casos de dequeísmo.
Preguntarse si la preposición es necesaria:
Antes de usar la preposición "de", preguntarse si el verbo o la construcción de
la oración la exige.
En resumen: El dequeísmo es un error común que se evita al usar la
preposición "de" solo cuando es necesaria, y al eliminarla cuando no lo
es
Es probable “de que” hayas cometido un error como este en alguna que otra ocasión. De
manera oral es habitual escuchar en distintas conversaciones un “que” o un “de que” que
se cuela en cierto tipo de oraciones. Pero ¿qué son y por qué ocurren estos fenómenos
antinormativos?
Según la RAE, la Real Academia Española, el dequeísmo es:
El uso indebido de la preposición “de” delante de la conjunción “que” cuando la
preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado.
A su vez, la RAE define el queísmo como:
La supresión indebida de una preposición (generalmente “de”) delante de la conjunción
“que”, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado.
El dequeísmo, por su lado, es el error opuesto al queísmo. Consiste en la introducción de
la preposición "de" delante de la conjunción "que" cuando dicha preposición no viene
sintácticamente exigida por ningún elemento de la oración y es por tanto completamente
innecesaria.
*Creo de que es demasiado pronto para afirmar nada (es creer algo, no creer de algo)
Creo que es demasiado pronto para afirmar nada
*A mis padres les preocupa de que no saque buenas notas (preocupar algo; algo preocupa
a alguien)
A mis padres les preocupa que no saque buenas notas
*Temo de que no podamos llegar a tiempo (temer algo)
Temo que no podamos llegar a tiempo.
Diminutivo
El uso exagerado del diminutivo en el español no es incorrecto gramaticalmente, sino que
refleja un estilo lingüístico particular, común en el español coloquial y regional. No existe
una norma gramatical que lo prohíba, y su uso es más una cuestión de estilo y preferencia
personal que de corrección.
El diminutivo y su gramática:
Formación:
Los diminutivos se forman agregando sufijos como -ito/-ita, -illo/-illa, -cito/-cita, etc., a la
palabra base.
Reglas generales:
Hay reglas sobre qué sufijo usar dependiendo de la palabra base, por ejemplo, si termina
en -e, se usa -ito/-ita si tiene más de dos sílabas, y -ecito/-ecita si es bisílaba.
No es una "norma" incorrecta:
La Real Academia Española (RAE) reconoce y describe el uso del diminutivo, pero no lo
considera incorrecto gramaticalmente.
Uso coloquial:
El diminutivo es muy común en el español hablado, especialmente en contextos
informales y afectivos.
Regionalismos:
En algunas regiones de España y América, el uso del diminutivo es más frecuente y puede
abarcar una mayor variedad de palabras y expresiones.
Por qué se usa tanto:
Afecto:
El diminutivo puede expresar cariño, ternura, o una relación cercana entre los
interlocutores.
Ironía o eufemismo:
En algunos contextos, se usa para rebajar la intensidad de una palabra o frase, o para crear
un efecto humorístico.
Estructura y ritmo:
El uso frecuente del diminutivo puede dar una sensación de familiaridad y cercanía al
lenguaje.
¿Es incorrecto?
No, el uso del diminutivo no es incorrecto. Lo que sí puede ser considerado como
"excesivo" es la cantidad de diminutivos utilizados en un texto o conversación,
especialmente si se usa de manera indiscriminada o sin un propósito claro. En este caso,
podría sonar como un estilo "lleno" o "excesivamente afectivo", pero no es
gramaticalmente incorrecto.
En resumen, el uso del diminutivo es una característica del español coloquial, y no es
incorrecto gramaticalmente. Su uso "excesivo" podría sonar como un estilo particular, pero
no es un error de gramática.
Ejemplos:
Exageración de afecto:
"¡Madrecita, qué carita tan bonitita!" (en vez de "madre, qué cara tan
bonita").
Uso despectivo:
"¡Este programita es una porquería!" (en vez de "este programa es malo").
Uso en contextos inapropiados:
"El señor presidente dijo que hará un discursito para los empleados" (en vez
de "el señor presidente dijo que hará un discurso para los empleados").
Uso excesivo de terminaciones diminutivas:
"La ventanita, el silloncito, el cuadrito, el libro pequeño..." (en vez de "la
ventana, el sillón, el cuadro, el libro").
Consecuencias del uso exagerado:
Perdida de seriedad:
El uso excesivo de diminutivos puede hacer que una situación seria parezca trivial o trivial.
Efecto cómico:
En algunos casos, el uso exagerado de diminutivos puede generar un efecto cómico o de
burla.
Inconvenientes en la comunicación:
El uso excesivo de diminutivos puede dificultar la comprensión de la información,
especialmente en contextos formales.
En resumen, el uso de diminutivos puede ser un recurso estilístico efectivo, pero es
importante utilizarlos con moderación y en contextos adecuados para evitar la exageración
o el efecto cómico.
Estado Liquido
El líquido es un estado de agregación de la materia en forma
de fluido altamente incompresible, lo que significa que su volumen es casi constante en un
rango grande de presión.[1] Es el único estado con un volumen definido, pero no con forma
fija. El líquido está formado por pequeñas partículas vibrantes de la materia, como los
átomos y las moléculas, unidas por enlaces intermoleculares.[2]
Si bien el agua es, el líquido más común en la Tierra, además del más abundante,[3] este
estado de la materia es en realidad el menos común en el universo conocido, porque los
líquidos requieren un rango de temperatura/presión relativamente estrecho para existir. La
mayor parte de la materia conocida en el universo está en forma gaseosa (con rastros de
materia sólida detectable) como nubes interestelares o como plasma en el interior de las
estrellas.
Al igual que un gas, un líquido es capaz de fluir y tomar la forma de un recipiente. A
diferencia de un gas, un líquido no se dispersa para llenar cada espacio de un contenedor,
pero si mantiene una densidad constante. La densidad de un líquido suele ser cercana a la
de un sólido y mucho más alta que la de un gas. Por lo tanto, tanto el líquido como el
sólido se denominan materia condensada. Una característica distintiva del estado líquido
es la tensión superficial,[4] dando lugar a fenómenos humectantes.
Aquí hay 10 ejemplos de la materia en estado líquido: agua, leche, aceite, gasolina, jugo de
frutas, alcohol, mercurio, miel, sangre y orina.
Ejemplos detallados:
1. Agua: La sustancia líquida más común en la Tierra, esencial para la vida.
2. Leche: Un líquido de origen animal, fuente de nutrientes.
3. Aceite: Líquido de origen vegetal o animal, utilizado en la cocina y otros propósitos.
4. Gasolina: Líquido combustible utilizado en vehículos.
5. Jugo de frutas: Líquido obtenido de frutas, rico en vitaminas.
6. Alcohol: Líquido soluble en agua, utilizado en bebidas y otros propósitos.
7. Mercurio: Líquido metálico, utilizado en termómetros.
8. Miel: Líquido dulce producido por las abejas.
9. Sangre: Líquido vital en los seres humanos y animales.
10. Orina: Líquido de desecho producido por los riñones.
Estado Gaseoso
El estado gaseoso es uno de los tres estados físicos de la materia, junto con el sólido y el
líquido. En este estado, las partículas (átomos o moléculas) están muy separadas y se
mueven libremente, sin una forma o volumen definidos. Los gases ocupan todo el espacio
disponible en un recipiente y son compresibles.
Características del estado gaseoso:
Partículas separadas:
Las partículas en un gas están muy alejadas unas de otras, con poca interacción entre
ellas.
Movimiento libre:
Las partículas tienen libertad de movimiento y se desplazan en línea recta hasta que
chocan con otras partículas o con las paredes del recipiente.
No tienen forma ni volumen definido:
Los gases no tienen forma ni volumen propio y adoptan la forma y el volumen del
recipiente que los contiene.
Alta fluidez:
Debido a la poca interacción entre partículas, los gases son altamente fluidos y se difunden
fácilmente.
Compresibilidad:
Los gases se pueden comprimir, es decir, se pueden reducir en volumen al ejercer presión
sobre ellos.
Baja densidad:
La densidad de los gases es mucho menor que la de los sólidos y líquidos, ya que las
partículas están muy separadas.
Ejemplos de gases:
El aire que respiramos (oxígeno, nitrógeno, etc.).
El vapor de agua.
Gases combustibles como el propano y el butano.
Gases nobles como el helio y el argón.
En resumen, el estado gaseoso es un estado de la materia en el que las partículas están en
movimiento libre y ocupan todo el espacio disponible, sin una forma o volumen definidos.
10 ejemplos de sustancias en estado gaseoso son: aire, oxígeno, nitrógeno, dióxido de
carbono, helio, neón, hidrógeno, vapor de agua, metano y butano. Los gases no tienen
forma ni volumen fijo, y se expanden para llenar el espacio disponible.
Ejemplos detallados:
1. Aire: Una mezcla de gases que respiramos, principalmente nitrógeno y oxígeno,
junto con otros gases como argón y dióxido de carbono,
2. Oxígeno: El gas esencial para la respiración,
3. Nitrógeno: Otro gas que compone el aire,
4. Dióxido de carbono: Un gas producido por la respiración y la combustión,
5. Helio: Un gas noble utilizado en globos y en aplicaciones industriales,
6. Neón: Otro gas noble utilizado en luces y aplicaciones industriales,
7. Hidrógeno: Un gas altamente inflamable utilizado en la industria y como
combustible,
8. Vapor de agua: El agua en estado gaseoso, producido al evaporarse,
9. Metano: Un gas de origen natural utilizado como combustible y producido por la
descomposición de materia orgánica,
10. Butano: Un gas de origen orgánico utilizado en cocinas y encendedores.
Estado Solido
Se llama estado sólido a una de las cuatro formas esenciales en que la materia se
presenta, junto a la líquida, la gaseosa y la plasmática. Estas formas se denominan estados
de agregación de la materia.
La materia en estado sólido (o simplemente los sólidos) se caracteriza por una disposición
específica sus partículas, basada en nexos muy rígidos y fuertes, lo cual se traduce en una
estructura física muy bien definida. Esto ocurre debido a las fuerzas de cohesión entre las
partículas, responsables de mantener la forma y el volumen del sólido estables, y de
otorgarle cierto margen de dureza y de resistencia.
Sin embargo, esas fuerzas pueden vencerse a través de procesos físicos de cambio de
fase, pudiendo convertir un sólido en un líquido o en un gas. Tales procesos se denominan:
Fusión. Proceso físico que consiste en aplicar calor a un sólido para aumentar
su temperatura hasta llegar a su punto de fusión (temperatura a la que el sólido pasa al
estado líquido, a esta temperatura coexisten el sólido y el líquido en equilibrio
termodinámico). Sublimación. Proceso físico mediante el cual determinado sólido pasa
directamente a la fase gaseosa, sin pasar antes por la fase líquida.
Algunos ejemplos de materia en estado sólido son:
Los metales. Con la única excepción del mercurio (Hg), los metales a temperatura
ambiente conservan su solidez y su dureza debido a los enlaces metálicos entre
sus átomos. Sin embargo, si se les da suficiente calor (como en las fraguas o
fundiciones), los metales fluyen como líquidos y pueden adquirir otras formas.
El hielo. El agua líquida, al ser llevada a su punto de congelación, es decir, cuando
se le retira energía calórica hasta llevarla a 0 ºC, procede a cristalizarse y a
convertirse en hielo, una sustancia transparente y sólida.
Las piedras. Compuestas de minerales y elementos calcáreos o sedimentarios, las
piedras que hallamos en cualquier camino son el más claro ejemplo de solidez
posible en el planeta.
El hormigón. Resultado de la unión de materiales como grava, agua y cemento en
polvo, primero como una pasta húmeda y luego como una materia sumamente
dura al desecarse, es empleado cotidianamente en la industria de la construcción.
Los huesos. Mineralizados con calcio tomado de nuestra dieta, los huesos de
nuestro cuerpo o del cuerpo de cualquier animal vertebrado son los que aportan la
mayor solidez al cuerpo.