Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez
Núcleo Mariscal Antonio José de Sucre, Extensión Cumaná
Medicina veterinaria, trayecto I, tramo I, sección 01
Curso: Anatomía Comparada de los Animales Domésticos
Facilitador: Ldo. Silverio Inocente Tovar Veliz
PRÁCTICA DE CAMPO
Participantes:
#03 Michelle Colmenares. C.I: 30.989.204
#04 Miguel Espinoza C.I: 31.964.634
#12 Andrea La Barbera. C.I: 25.621.258
#16 Michelle Mundarain. C.I: 31.764.684
Cumaná, Junio, 2025.
HÍGADO DEL CERDO
Lóbulos hepáticos: El hígado está compuesto
por varios lóbulos que son las principales
subdivisiones estructurales del órgano. Estos
desempeñan funciones vitales como la
filtración de la sangre y el metabolismo de
los nutrientes, además produce la bilis.
Vesícula biliar: Se encuentra adyacente al
hígado. Almacena y concentra la bilis producida
por el hígado. La bilis es un fluido crucial para la
digestión de grasas en el intestino delgado.
Conductos biliares: Son conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta la
vesícula y al intestino delgado, donde se vierte para ayudar en la digestión.
Tejido hepático: Está compuesto por células especializadas llamadas hepatocitos, es el
responsable de las funciones metabólicas y de filtración del hígado.
Vasos sanguíneos: Se observan los vasos sanguíneos que irrigan y drenan el hígado,
como la vena porta y las venas hepáticas, que transportan sangre hacia y desde el órgano.
La reciente salida de campo, centrada en la anatomía de una cerda, trascendió la mera
observación para convertirse en una inmersión tridimensional en la complejidad biológica.
Al desvelar cada órgano, sistema y aparato, no solo confirmamos la ubicación exacta, forma,
tamaño y función detalladas por nuestro profesor, sino que también experimentamos la
asombrosa eficiencia e interconexión que define la vida.
Este ejercicio de anatomía macroscópica nos permitió un pensamiento lateral crucial:
comprender que la biología no es una serie de funciones aisladas, sino una orquesta de
procesos donde cada componente tiene una dirección y una magnitud precisa en su
contribución al todo. La perfecta sincronía entre, por ejemplo, el sistema digestivo robusto y
el aparato reproductor altamente eficiente de la cerda, revela la presión evolutiva que esculpió
cada estructura para maximizar la supervivencia y la prolificidad. Observar la densidad de la
musculatura, la capacidad del sistema vascular, o la ingeniería ósea del esqueleto, nos llevó
a apreciar cómo la naturaleza optimiza cada milímetro cúbico para la funcionalidad.
Esta experiencia práctica ha solidificado nuestra comprensión del "porqué" detrás del "qué".
Nos hizo ver la anatomía no como un conjunto estático de nombres, sino como un mapa
dinámico de la vida, donde cada fosa, cada ligamento, cada curva y cada órgano es una pieza
fundamental de un rompecabezas vital. Es esta perspectiva holística, adquirida fuera del aula
y del texto, la que verdaderamente enriquece nuestra formación profesional y despierta una
profunda curiosidad por las maravillas del reino animal.
Extendemos nuestro más profundo agradecimiento a nuestro facilitador, cuya magistral guía
transformó una sesión de estudio en una experiencia educativa inolvidable. Su pasión y
conocimiento iluminaron cada detalle anatómico, haciendo que la complejidad se revelara
con claridad y fascinación.
A la Universidad, por propiciar y apoyar estas invaluable oportunidades de aprendizaje
práctico que enriquecen nuestra formación más allá de lo convencional.
Y, finalmente, a la persona que gentilmente nos facilitó el animal y el espacio. Su generosidad
y colaboración hicieron posible esta grata y enriquecedora experiencia de campo, sin la cual,
nuestro entendimiento de la anatomía animal no sería el mismo.
¡Gracias a todos por esta vivencia tan significativa!