miembros pasivos, de igual manera en el Cuerpo
21 Textos místico de Cristo, que es la Iglesia. [...] Es tan estre-
cha la conexión y trabazón de los miembros en
Fundamentales este Cuerpo, que el miembro que no contribuye
según su propia capacidad al aumento del cuerpo
debe ser tenido como inútil para la Iglesia y para sí
mismo»
Concilio Vaticano II
¿Quiénes son los laicos cristianos? Apostolicam Actuositatem, 2
Miembros indispensables Para ellos, el mundo existe
del pueblo de Dios y es interesante por sí mismo
Transformar el mundo
Constituyen el pueblo de Dios junto
es la vocación apostólica del laico...
con los sacerdotes y religiosos...
1. «Por el nombre de laicos se entiende aquí todos 4. «El carácter secular es propio y peculiar de los
laicos. [...] A los laicos pertenece por propia vo-
los fieles cristianos, a excepción de los miembros
que han recibido un orden sagrado y los que están cación buscar el Reino de Dios tratando y orde-
en estado religioso reconocido por la Iglesia. Es nando, según Dios, los asuntos temporales. Vi-
decir, los fieles cristianos que, por estar incorpora- ven en el siglo, es decir, en todas y cada una de
dos a Cristo mediante el bautismo, constituidos en las actividades y profesiones, así como en las
pueblo de Dios y hechos partícipes a su manera de condiciones ordinarias de la vida familiar y so-
la función sacerdotal, profética y real de Jesucristo, cial con las que su existencia está como entrete-
ejercen, por su parte, la misión de todo el pueblo jida. A ellos, muy en especial, corresponde ilu-
cristiano en la Iglesia y en el mundo». minar y organizar todos los asuntos temporales
a los que están estrechamente vinculados, de tal
Concilio Vaticano II manera, que se realicen continuamente según el
Lumen Gentium, 31
espíritu de Jesucristo y se desarrollen y sean
para la gloria del Creador y del Redentor»
Y sin ellos no existiría la Iglesia... Concilio Vaticano II
Lumen Gentium, 31
2. «La Iglesia no está verdaderamente formada, ni
vive plenamente, ni es representación perfecta de
Cristo entre las gentes, mientras no exista y trabaje Porque el mundo
con la jerarquía un laicado propiamente dicho. es el campo encomendado a su cuidado
Porque el Evangelio no puede penetrar profunda-
mente en las conciencias, en la vida y en el trabajo 5. «Los seglares, cuya vocación específica los colo-
del pueblo sin la presencia activa de los seglares.
ca en el corazón del mundo y a la guía de las más
Por tanto, desde la fundación de la Iglesia hay que
variadas tareas temporales, deben ejercer por lo
atender sobre todo a la constitución de un laicado
mismo una forma singular de evangelización. [...]
maduro».
Su tarea primera e inmediata no es la instalación y
el desarrollo de la comunidad eclesial -ésta es la
Concilio Vaticano II
Ad Gentes, 21 función específica de los Pastores-, sino poner en
práctica todas las posibilidades cristianas y evangé-
licas escondidas, pero a su vez ya presentes y acti-
Pues su vocación es el apostolado... vas en las cosas del mundo: el dilatado y complejo
mundo de la política, de la realidad social, de la
economía; así como también de la cultura, de las
3. «La Iglesia ha nacido con el fin de que, por la ciencias y de las artes, de la vida internacional, de
propagación del Reino de Cristo en toda la tierra los órganos de comunicación social y también
para gloria de Dios Padre, haga a todos los hom- otras realidades particularmente abiertas a la evan-
bres partícipes de la redención salvadora, y por su gelización, como el amor, la familia, la educación
medio se ordene realmente todo el mundo hacia de los niños y de los adolescentes, el trabajo pro-
Cristo. Todo el esfuerzo del Cuerpo místico, diri- fesional, el sufrimiento».
gido a este fin, se llama apostolado, que ejerce la
Iglesia por todos sus miembros y de diversas ma- Pablo VI
neras; porque la vocación cristiana, por su misma Evangelii Nuntiandi, 70
naturaleza, es también vocación al apostolado. Así
como en el conjunto de un cuerpo vivo no hay
Y no sólo la tierra Evangelio y la acción concreta en las más diversas
donde les ha tocado vivir... realidades temporales y terrenas».
Juan Pablo II
6. «La común dignidad bautismal asume en el fiel Christifideles Laici, 2
laico una modalidad que lo distingue, sin separar-
lo, del presbítero, del religioso y de la religiosa. El
Concilio Vaticano II ha señalado esta modalidad en Son como la levadura
la índole secular: «El carácter secular es propio y
peculiar de los laicos». [...] El Concilio describe la que fermenta la masa
condición secular de los fieles laicos indicándola,
primero como, el lugar en que les es dirigida la
llamada de Dios: «Allí son llamados por Dios». [...] Metidos en harina»,
Considera su condición no como un dato exterior pero no de cualquier manera...
y ambiental, sino como una realidad destinada a
obtener en Jesucristo la plenitud de su significa- 9. «Allí [en el mundo] están llamados por Dios a
do». [...] De este modo, el «mundo» se convierte cumplir su propio cometido, guiándose por el
en el ámbito y el medio de la vocación cristiana de espíritu evangélico, de modo que, igual que la
los fieles laicos, porque él mismo está destinado a levadura, contribuyan desde dentro a la santifica-
dar gloria a Dios Padre en Cristo. No han sido lla- ción del mundo y de este modo descubran a Cristo
mados a abandonar el lugar que ocupan en el a los demás, brillando, ante todo, con el testimonio
mundo. El Bautismo no los quita del mundo, sino de su vida, fe, esperanza y caridad».
que les confía una vocación que afecta precisa-
mente a su situación intramundana. [...] De este Concilio Vaticano II
modo, el ser y el actuar en el mundo son para los Lumen Gentium, 31
fieles laicos no sólo una realidad antropológica y
sociológica, sino también, y específicamente, una
realidad teológica y eclesial. En efecto, Dios les «Las imágenes evangélicas de la sal, de la luz, y de
manifiesta su designio en su situación intramun- la levadura, aunque se refieren indistintamente a
dana, y les comunica la particular vocación de todos los discípulos de Jesús, tienen también una
«buscar el Reino de Dios tratando las realidades aplicación específica a los fieles laicos. Se trata de
temporales y ordenándolas según Dios». [...] La imágenes espléndidamente significativas, porque
condición eclesial de los fieles laicos se encuentra no sólo expresan la plena participación y la pro-
radicalmente definida por su novedad cristiana y funda inserción de los fieles laicos en la tierra, en
caracterizada por su índole secular». el mundo, en la comunidad humana; sino que
también, y sobre todo, expresan la novedad y la
Juan Pablo II originalidad de esta inserción y de esta participa-
Christifideles Laici, 15 ción, destinadas como están a la difusión del Evan-
gelio que salva».
También han de cooperar en el desarrollo Juan Pablo II
Christifideles Laici, 15
de la comunidad eclesial, pero sin pasarse...
7. «No hay que pasar por alto u olvidar otra di- Y, además, llamados a ser santos...
mensión: los seglares también pueden sentirse
llamados o ser llamados a colaborar con sus Pasto-
res en el servicio de la comunidad eclesial, para el 10. «La vocación de los fieles laicos a la santidad
crecimiento y la vida de ésta, ejerciendo ministe- implica que la vida según el Espíritu se exprese
rios muy diversos según la gracia y los carismas particularmente en su inserción en las realidades
que el Señor quiera concederles». temporales y en su participación en las actividades
terrenas. De nuevo el apóstol nos amonesta di-
Pablo VI ciendo: «Todo cuanto hagáis, de palabra o de obra,
Evangelii Nuntiandi, 73 hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando
gracias por su medio a Dios Padre» [Col 3,17]. Refi-
riendo estas palabras del apóstol a los fieles laicos,
8. «Se pueden recordar dos tentaciones a las que el Concilio afirma categóricamente: «Ni la atención
no siempre han sabido sustraerse [los laicos]: la de la familia, ni los otros deberes seculares deben
tentación de reservar un interés tan marcado por ser algo ajeno a la orientación espiritual de la vida»
los servicios y las tareas eclesiales, de tal modo que [AA 4]. A su vez, los Padres sinodales han dicho:
frecuentemente se ha llegado a una práctica deja- «La unidad de vida de los fieles laicos tiene una
ción de sus responsabilidades específicas en el gran importancia. Ellos, en efecto, deben santifi-
mundo profesional, social, económico, cultural y carse en la vida profesional y social ordinaria. Por
político; y la tentación de legitimar la indebida tanto, para que puedan responder a su vocación,
separación entre fe y vida, entre la acogida del los fieles laicos deben considerar las actividades de
la vida cotidiana como ocasión de unión con Dios
y de cumplimiento de su voluntad, así como tam-
bién de servicio a los demás hombres, llevándoles «Ejercen el apostolado [los seglares] con su trabajo
a la comunión con Dios en Cristo». por evangelizar y santificar a los hombres y por
perfeccionar y saturar de espíritu evangélico el
Juan Pablo II orden temporal, de tal forma que su actividad en
Christifideles Laici, 17 este orden dé claro testimonio de Cristo y sirva
para la salvación de los hombres».
¿Cuál es su tarea Concilio Vaticano II
Apostolicam Actuositatem, 2
como laicos y cristianos?
«Los laicos son Iglesia. Los laicos no sólo pertene-
Cooperar al crecimiento cen a la Iglesia, sino que son la Iglesia. [...] Por eso,
y santidad de la Iglesia la «entera Iglesia» y cada una de nuestras Iglesias
particulares, no está plenamente constituida sí,
junto a los obispos, sacerdotes y religiosos, no
El «rol» de los laicos mana del Bautismo; existe un laicado adulto y corresponsable. La co-
no es una concesión... rresponsabilidad es, sin duda, una de las exigen-
cias y expresiones más significativas de la comu-
nión».
11. «Los laicos congregados en el pueblo de Dios
y constituidos en un solo Cuerpo de Cristo bajo Obispos españoles
una sola Cabeza, cualesquiera que sean, están Los cristianos laicos, Iglesia en el mundo, 24
llamados, como miembros vivos, a procurar el
crecimiento de la Iglesia y su perenne santificación
con todas sus fuerzas, recibidas por beneficio del Parroquia y Diócesis, lugares naturales
Creador y gracia del Redentor. para la inserción del laico en la Iglesia...
El apostolado de los laicos es la participación en la
misma misión salvífica de la Iglesia, a cuyo aposto-
13. «Para poder participar adecuadamente en la
lado todos están llamados por el mismo Señor en vida eclesial es del todo urgente que los fieles
razón del bautismo y de la confirmación. Por los laicos posean una visión clara y precisa de la Iglesia
sacramentos, especialmente por la Sagrada Euca- particular [esto es, la Iglesia Diocesana] en su rela-
ristía, se comunica y se nutre aquel amor hacía ción originaria con la Iglesia universal. La Iglesia
Dios y hacia los hombres, que es el alma de todo particular [la Diócesis] no nace a partir de una es-
apostolado». pecie de fragmentación de la Iglesia universal, ni la
Iglesia universal se constituye con la simple agre-
Concilio Vaticano II gación de las Iglesias particulares; sino que hay un
Lumen Gentium, 33 vínculo vivo, esencial y constante que las une entre
sí, en cuanto que la Iglesia universal existe y se
manifiesta en las Iglesias particulares. Por esto dice
Sin la cooperación de los laicos, el Concilio que las Iglesias particulares están «for-
el apostolado de los pastores madas a imagen de la Iglesia universal, en las cua-
«quedará manco»... les y a partir de las cuales existe una sola y única
Iglesia católica».
12. «Los seglares tienen su papel activo en la vida Concilio Vaticano II
y en la acción de la Iglesia, como partícipes que Lumen Gentium, 23
son del oficio de Cristo sacerdote, profeta y rey. Su
obra dentro de las comunidades de la Iglesia es tan
necesaria que sin ella el mismo apostolado de los El mismo Concilio anima a los fieles laicos para que
pastores muchas veces no puede conseguir ple- vivan activamente su pertenencia a la Iglesia parti-
namente su efecto. [...] Porque nutridos ellos mis- cular, asumiendo al mismo tiempo una amplitud
mos con la participación activa en la vida litúrgica de miras cada vez más «católica». «Cultiven sin
de su comunidad, cumplen solícitamente su come- cesar el afecto a la diócesis, de la que la parroquia
tido en las obras apostólicas de la misma; condu- es como una célula, siempre prontos a aplicar
cen hacia la Iglesia a los que quizás andaban aleja- también sus esfuerzos en las obras diocesanas a la
dos; cooperan resueltamente en la comunicación invitación de su pastor... [AA 10]».
de la palabra de Dios, sobre todo con la instruc-
ción catequética; con la ayuda de su pericia hacen Juan Pablo II
más eficaz el cuidado de las almas e incluso la ad- Christifideles Laici, 25
ministración de los bienes de la Iglesia».
Concilio Vaticano II 14. «La comunión eclesial, aun conservando siem-
Apostolicam Actuositatem, 10 pre su dimensión universal, encuentra su expre-
sión más visible e inmediata en la parroquia. Ella es
la última localización de la Iglesia; es, en cierto 16. «El campo propio de su acción evangelizadora
sentido, la misma Iglesia que vive entre las casas [de los laicos] es el mundo vasto y complejo de la
de sus hijos y de sus hijas. [...] Los fieles laicos de- política, de lo social, de la economía y también de
ben estar cada vez más convencidos del particular la cultura, de las ciencias y de las artes, etc. [cf. EN
significado que asume el compromiso apostólico 70]. Es urgente y necesario acentuar esta dimen-
en su parroquia. Es de nuevo el Concilio el que lo sión. Sin olvidar que la corresponsabilidad de los
pone de relieve autorizadamente: «La parroquia laicos comprende la edificación de la comunidad
presenta el modelo clarísimo del apostolado co- eclesial y su acción evangelizadora en la sociedad
munitario, reduciendo a la unidad todas las diver- civil.
sidades humanas que en ella se encuentran e in-
sertándolas en la Iglesia universal». [...] En las cir- La participación de los laicos en la vida de la co-
cunstancias actuales, los fieles laicos pueden y munidad eclesial y su acción evangelizadora en la
deben prestar una gran ayuda al crecimiento de sociedad civil no son responsabilidades paralelas y
una auténtica comunión eclesial en sus respectivas acciones separables ni contrapuestas. La formación
parroquias, y en el dar nueva vida al afán misione- de los laicos debe contribuir a una espiritualidad
ro dirigido hacia los no creyentes y hacia los mis- laical: a la unidad de vida, a una vida según el Espí-
mos creyentes que han abandonado o limitado la ritu en el mundo. Las asociaciones de laicos son a
práctica de la vida cristiana. un tiempo realizaciones de la Iglesia, comunidades
evangelizadas y evangelizadoras».
Si la parroquia es la Iglesia que se encuentra entre
las casas de los hombres, ella vive y obra entonces Obispos españoles
profundamente injertada en la sociedad humana e Los cristianos laicos, Iglesia en el mundo, 27 y 28
íntimamente solidaria con sus aspiraciones y dra-
mas. A menudo el contexto social, sobre todo en
ciertos países y ambientes, está sacudido violen- El divorcio más funesto...
tamente por fuerzas de disgregación y deshumani-
zación. El hombre se encuentra perdido y des- 17. «El Concilio exhorta a los cristianos, ciudada-
orientado; pero en su corazón permanece siempre nos de la ciudad temporal y de la ciudad eterna, a
el deseo de poder experimentar y cultivar unas cumplir con fidelidad sus deberes temporales,
relaciones más fraternas y humanas. La respuesta a guiados siempre por el espíritu evangélico. Se
este deseo puede encontrarse en la parroquia, equivocan los cristianos que, pretextando que no
cuando ésta, con la participación viva de los fieles tenemos aquí ciudad permanente, pues buscamos
laicos, permanece fiel a su originaria vocación y la futura, consideran que pueden descuidar las
misión: ser en el mundo el «lugar» de la comunión tareas temporales, sin darse cuenta de que la pro-
de los creyentes y, a la vez, «signo e instrumento» pia fe es un motivo que les obliga a un más perfec-
de la común vocación a la comunión; en una pala- to cumplimiento de todas ellas, según la vocación
bra, ser la casa abierta a todos y al servicio de to- personal de cada uno. Pero no es menos grave el
dos, o, como prefería llamarla el papa Juan XXIII, error de quienes, por el contrario, piensan que
ser la fuente de la aldea, a la que todos acuden pueden entregarse totalmente a los asuntos tem-
para calmar su sed». porales, como si éstos fuesen ajenos del todo a la
vida religiosa, pensando que ésta se reduce mera-
Juan Pablo II
Christifideles Laici, 26 y 27
mente a ciertos actos de culto y al cumplimiento
de determinadas obligaciones morales. El divorcio
entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser con-
siderado como uno de los más graves errores de
Hacer que la Iglesia
nuestra época. [...] Compete a los laicos propia-
esté presente en el mundo mente, aunque no exclusivamente, las tareas y el
dinamismo seculares. [...] Los laicos, que desem-
peñan parte activa en toda la vida de la Iglesia, no
Allí donde la Iglesia no puede ser sal solamente están obligados a cristianizar el mundo,
si no es por medio de los laicos... sino que además su vocación se extiende a ser
testigos de Cristo en todo momento en medio de
15. «Los laicos, sin embargo, están llamados, parti- la sociedad humana».
cularmente, a hacer presente y operante a la Iglesia
en los lugares y condiciones donde ella no puede Concilio Vaticano II
Gaudium et Spes, 43
ser sal de la tierra si no es a través de ellos. Así
pues, todo laico, por los mismos dones que le han
sido conferidos, se convierte en testigo e instru-
mento vivo, a la vez, de la misión de la misma Igle- El «Compromiso temporal»
sia en la medida del don de Cristo [Ef 4, 7]». es una faceta de la evangelización...
Concilio Vaticano II 18. «¿Para qué existe la Iglesia en el mundo? ¿Cuál
Lumen Gentium, 33 es su objetivo propio y específico? [...] Esta pregun-
ta solamente tiene una respuesta: La Iglesia es
continuadora de la misión de Jesucristo. De forma 20. «La indicación conciliar respecto al examen y
que para responderla es preciso ir más allá de la solución de los problemas pastorales «con la cola-
propia Iglesia preguntándonos por la misión de boración de todos», debe encontrar un desarrollo
Jesús: ¿qué hizo, qué quiso hacer, qué sigue adecuado y estructurado en la valorización más
haciendo Jesucristo en el mundo? [...] El papa Pa- convencida, amplia y decidida de los Consejos
blo VI resumía así la misión de Jesús: «Proclamar Pastorales parroquiales, en los que han insistido,
de ciudad en ciudad, sobre todo a los más pobres, con justa razón, los Padres sinodales».
con frecuencia los más dispuestos, el gozoso
anuncio del cumplimiento de las promesas y de la Juan Pablo II
Alianza propuesta por Dios, tal es la misión para la Christifideles Laici, 27
que Jesucristo se declara enviado por el Padre;
todos los aspectos de su misterio -la propia Encar-
nación, los milagros, las enseñanzas, la convoca- «El reciente Sínodo [sobre los laicos, año 1987] ha
ción de los discípulos, el envío de los Doce, la cruz solicitado que se favorezca la creación de los Con-
y la resurrección, la continuidad de su presencia sejos Pastorales diocesanos, a los que se pueda
en medio de los suyos- forman parte de su activi- recurrir según las ocasiones. Ellos son la principal
dad evangelizadora [EN 6]». Jesús vino al mundo forma de colaboración y de diálogo, como también
para evangelizar, esto es, para anunciar un mensaje de discernimiento, a nivel diocesano. La participa-
nuevo y desconcertante: «El Reino de Dios está ción de los fieles laicos en estos Consejos podrá
cerca». [...] Cualquier actividad eclesial que no ampliar el recurso a la consulta, y hará que el prin-
tenga suficientemente en cuenta este contenido cipio de colaboración -que en determinados casos
central y radical del Evangelio de Jesucristo, desfi- es también de decisión- sea aplicado de un modo
gura el mensaje cristiano y la finalidad de la Iglesia. más fuerte y extenso».
La catequesis, la formación doctrinal y moral de los
cristianos, la liturgia y la oración, el necesario Juan Pablo II
compromiso temporal exigido por la fe, deben Christifideles Laici, 25
buscar su fundamento y fin en este anuncio que es
el centro de la fe y de la vida cristiana».
Mejor juntos que «por libre»
Obispos españoles
Testigos del Dios vivo, 9-13 21. «Nuestras comunidades han de animar a todos
sus miembros a asumir sus responsabilidades indi-
viduales en la vida de la Iglesia y en la sociedad
Llevar el clamor del mundo civil; despertarán en el conjunto del laicado la con-
hasta el corazón de la Iglesia ciencia de que el apostolado asociado es expresión
y exigencia de la comunión y la misión de la Igle-
sia; les animarán a asociarse y facilitarán procesos a
Un nuevo estilo de relaciones eclesiales... adecuados para la inserción en pequeñas comuni-
dades eclesiales, asociaciones y movimientos apos-
19. «Acostúmbrense los seglares a trabajar en la tólicos».
parroquia íntimamente unidos con sus sacerdotes;
Obispos españoles
a presentar a la comunidad de la Iglesia los pro- Los cristianos laicos, Iglesia en el mundo, 96
blemas propios y del mundo, los asuntos que se
refieren a la salvación de los hombres, para exami-
narlos y solucionarlos por medio de una discusión
racional; y a ayudar según sus fuerzas a toda em-
presa apostólica y misionera de su familia eclesial».
Concilio Vaticano II
Apostolicam Actuositatem, 10
«Los sacerdotes promoverán la participación de
todos los miembros en la comunión -viviendo el
Evangelio- y animarán la conciencia y correspon-
sabilidad de los laicos, para que, personalmente y
asociados, edifiquen la casa común, en el recono-
cimiento y el afecto, y colaboren en la única y co-
mún misión de la Iglesia: evangelizar y vivir el
Evangelio.
Obispos españoles
Los cristianos laicos, Iglesia en el mundo, 42