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CONTESTACION RAMON (Recuperado Automáticamente)

El documento es una contestación a una demanda de guarda, custodia y alimentos presentada por Ma. del Rosario López González contra Ramón Carrasco Macías. Ramón acepta la guarda y custodia de su hija, pero se opone a la cantidad solicitada para alimentos, proponiendo un porcentaje menor de su salario. Además, el documento incluye una serie de aclaraciones sobre los hechos presentados por la actora y argumenta a favor de un régimen de convivencia más amplio con su hija.
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CONTESTACION RAMON (Recuperado Automáticamente)

El documento es una contestación a una demanda de guarda, custodia y alimentos presentada por Ma. del Rosario López González contra Ramón Carrasco Macías. Ramón acepta la guarda y custodia de su hija, pero se opone a la cantidad solicitada para alimentos, proponiendo un porcentaje menor de su salario. Además, el documento incluye una serie de aclaraciones sobre los hechos presentados por la actora y argumenta a favor de un régimen de convivencia más amplio con su hija.
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EXPEDIENTE NÚMERO: 15/2025-3.

RAMÓN CARRASCO MACIAS


VS
MA. DEL ROSARIO LOPEZ GONZALEZ.

JUEZ PRIMERO DE LO FAMILIAR DE PRIMERA


INSTANCIA
DEL NOVENO DISTRITO JUDICIAL DEL ESTADO DE
MORELOS.

RAMÓN CARRASCO MACIAS, promoviendo


en mi carácter de demandado en este juicio, y
señalando como domicilio para recibir notificaciones los
estrados de esta H. Juzgado y nombrando como mi
Abogado Patrono al Licenciado en Derecho JOSÉ
ARMANDO CRUZ ROJAS, con cedula profesional
número 11548307, expedida por la Dirección General
de Profesiones de la Secretaria de Educación Pública,
autorizando para que en mi nombre y representación
reciban todo tipo de notificaciones y documentos y
puedan imponerse de los autos a los Licenciado
MIGUEL ANGEL GARCIA BRETON, SAUL CORTEZ
CONTRERAS, CLAUDIA KEDNEY CAMACHO Y
AMERICA GUADALUPE TONIX SUAREZ, así mismo
para comunicación no procesal señalo el número
telefónico 2411381883 y 2411194274, así como su
servicio de mensajería instantánea WhatsApp y el
correo electrónico [email protected], ante
Usted con todo respeto comparezco y expongo:
Con fundamento en lo dispuesto por el
artículo 442 Del Código Familiar del Estado de Morelos,
produzco contestación a la demanda instaurada en mi
contra por la C. MA. DEL ROSARIO LOPEZ
GONZALEZ, promoviendo en la vía de
CONTROVERSIA FAMILIAR, GUARDA Y CUSTODIA,
así como ALIMENTOS DEFINITIVOS.

SE CONTESTA EL CAPÍTULO DE PRESTACIONES.

a). – Con relación a la prestación a la guarda


y custodia definitiva de mi menor hija, de identidad
reservada e iniciales H.C.L, manifiesto a su señoría que
no me opongo a dicha prestación.
b). – Con relación a la prestación relativa al
deposito judicial de mi hija de identidad reservada, pero
de iniciales H.C.L, manifiesto a su señoría que no me
opongo a dicha prestación.

c). – Con relación a la prestación relativa a


los alimentos definitivos a favor de mi menor hija de
identidad reservada e iniciales H.C.L, manifiesto a su
señoría que me opongo que esta prestación se conceda
hasta por el 50% de mi salario y solicito que los
alimentos que se deban otorgar a mi menor hija sean
por un 15% de mi salario neto, en virtud de lo que
justificare en la contención al capítulo de hechos
correspondiente.

SE CONTESTA EL CAPÍTULO DE HECHOS.

1.- Con relación al correlativo 1, del Capitulo


de hechos que se contesta, manifiesto que es
PARCIALMENTE CIERTO, ya que efectivamente como
lo dice la actora, iniciamos una relación de pareja, sin
embargo, es FALSO que decidiera terminar dicha
relación por salir con otra persona.

2.- Con relación al correlativo 2, del capitulo de


hechos que se contesta ES CIERTO, que decidimos
retomar nuestra relación.

3.- Con relación al correlativo 3 del capitulo de


hechos que se contesta ES CIERTO, ya que ambos
contribuíamos para el sostenimiento de nuestro hogar.

4.- Con relación al correlativo 4 del capítulo de


hecho que se contesta es PARCIALMENTE CIERTO, en
virtud de que efectivamente la hoy actora quedó
embarazada, sin embargo, para el suscrito también fue
una noticia de alegría y en ningún momento manifesté
que no me sentía preparado o que no quería ser padre,
por el contrario, celebre la noticia de tener un hijo.

5.- Con relación al correlativo 5 del capítulo de


hechos que se contesta es PARCIALMENTE CIERTO,
en virtud de que el día 14 de abril del año 2022 tuvo
lugar el nacimiento de mi menor hija, sin embargo, es
FALSO que me la pasara con mis amigos, llegara tarde
o que llegara oliendo a bebidas embriagantes o a
marihuana y mucho menos que aceptara el hecho de
estar consumiendo algún tipo de droga.
6.- Con relación al correlativo 6 del capítulo de
hechos que se contesta, es TOTALMENTE FALSO, ya
que EL SUSCRITO NO CONSUMO NINGUN TIPO DE
DROGA, y para acreditar mi dicho, exhibo en este acto,
dos estudios de laboratorio de fechas 14 de Junio de
2025, y 29 de Marzo de 2025, mediante los cuales se
acredita que no consumo algún tipo de estupefaciente.

7.- Con relación al correlativo 7 del capítulo de


hechos que se contesta es PARCIALMENTE CIERTO,
sin embargo debo aclarar que la convivencia con mi hija
no es siempre en presencia la hoy actora, ya que la
mayor parte de las ocasiones me la llevo con permiso
de la actora fuera de su domicilio para mantener una
convivencia más apegada, la llevo de compras, a hacer
actividades de recreación, a comer, reincorporándola al
domicilio en los horarios que de mutuo acuerdo
establecimos; debo aclarar a su señoría que en diversas
ocasiones, ya hemos tenido platicas la actora y el
suscrito en donde hemos propuesto la posibilidad de
que la pueda llevar conmigo un fin de semana para
realizar visitas a la casa de mis señores padres y así
pueda ser extensiva la convivencia, cuestión a la que
ella me ha dicho que no tiene inconveniente, por lo que
desde este momento solicito a su señoría que las
convivencias a las cuales tiene derecho mi hija con el
suscrito sean los días sábado y domingo de cada quince
días en un horario de 10 am a 5:00 pm con la
posibilidad de hacerme acompañar de mi menor hija a
realizar actividades recreativas, reincorporándola en el
horario establecido como lo he venido haciendo, y que
un fin de semana de cada mes la pueda llevar a visitar a
mis señores padres quienes viven en municipio de
Atlangatepec, en el estado de Tlaxcala en un horario de
10:00 am del día sábado a 19:00 hrs del día domingo,
además de que debo manifestar que es excesiva la
petición de mi contraparte en el sentido de que las
visitas y convivencias sean supervisadas, ya que no
existe causa alguna por la cual podría tomar esa
determinación, esto en virtud de que no existe una
causa justificada para hacerlo, pues como lo he
manifestado el suscrito no soy adicto a ninguna droga,
tal y como lo acredito con las pruebas químicas en
sangre con las cuales se advierte que no tengo ninguna
sustancias considerada como droga y/o mariguana, por
lo que el simple dicho de la accionante no es razón
suficiente, así mismo debe tomarse en consideración
que ha de tomarse en cuenta que el suscrito por
cuestiones laborales no puedo viajar constantemente al
lugar en que radica mi hija y considerando que mis
padres y hermanos radican en el Estado de Tlaxcala
resulta importante que su señoría considere la
oportunidad para que se realice la convivencia familiar
ampliada a mis familiares, es por ello que pido a su
señoria tome en consideración los pronunciamientos
que ha dejado la Suprema Corte de Justicia de la Nación
en relación a este tema y que continuación transcribo:

Registro digital: 162402


Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Novena Época
Materia(s): Civil
Tesis: II.2o.C. J/30
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo XXXIII, Abril de 2011, página 1085
Tipo: Jurisprudencia

CONVIVENCIA, RÉGIMEN DE. PRINCIPIOS JURÍDICOS QUE


DEBEN TENERSE EN CUENTA PARA SU CORRECTO
DESARROLLO ENTRE MENORES Y SUS PROGENITORES,
CUANDO ÉSTOS SE ENCUENTRAN SEPARADOS O
DIVORCIADOS.

En observancia irrestricta a las garantías individuales que a favor de


los menores consagran los artículos 4o. de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, del 1o. al 41 de la
Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada en la ciudad
de Nueva York, de los Estados Unidos de Norteamérica y ratificada
por el Estado Mexicano el veintiuno de septiembre de mil
novecientos ochenta y nueve, la cual es obligatoria en cuanto a su
observancia por parte de los órganos jurisdiccionales del Estado,
según lo dispuesto por el artículo 133 constitucional,
atendiéndose incluso a las prevenciones de la Ley para la Protección
de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, publicada en el
Diario Oficial de la Federación el veintinueve de mayo de dos mil, en
cuya exposición de motivos se establece la necesidad de allegarse
una legislación encaminada a la protección de los derechos de los
menores, que a su vez fuesen tutelados no solamente por
instituciones especializadas y específicas, sino por los tribunales de
justicia y toda la sociedad, para integrarlos plenamente a ella y
permitirles el goce pleno de sus derechos como seres humanos; es
indiscutible y preponderante que para determinar prudente y
objetivamente un régimen de convivencia entre los menores con sus
progenitores, que por alguna razón se encuentren separados o
divorciados, los órganos jurisdiccionales y cualquier autoridad
deberán tener en cuenta los referidos principios jurídicos, así como
que respecto de la patria potestad, guarda y custodia, y el derecho a
un régimen de visitas y convivencias, el artículo 4.205 del Código
Civil del Estado de México previene que en caso de separación
de quienes ejerzan la patria potestad, el Juez habrá de resolver lo
conducente en derecho en torno a la controversia suscitada
teniendo siempre en cuenta lo mejor para los intereses de los hijos
menores de edad. En orden con lo anterior, es indispensable
precisar que en los casos de desintegración familiar provocados por
la separación de los cónyuges, los hijos resultan ser los menos
responsables y, sin embargo, son los que más la resienten en el
ámbito psicológico, social y económico. Luego, en aras de ese
supremo derecho que tienen los niños de ser amados y respetados,
sin condición alguna, sus progenitores deben ejercer la guarda y
custodia en un ambiente de comprensión, amor y máximo respeto,
recurriéndose a terapeutas especializados en salud mental, con la
única finalidad de entablar una mejor relación de convivencia con
sus menores hijos, despojándose de todo resentimiento que llegase
a perjudicarles, de modo tal que la convivencia de los infantes con
uno y otro de sus padres, no debe generarles ningún desequilibrio
emocional sino, por el contrario, que al convivir con cada uno de
ellos se sientan queridos, respetados y protegidos, nunca
manipulados o utilizados para satisfacer diversos intereses.
Entonces, en aras de prevenir algún posible daño psicológico,
incluso corregirlo, si es que lo hubiere, los padres deben asumir una
responsabilidad absoluta respecto de sus menores hijos, pues el
hecho de que se encuentren divorciados o separados de ningún
modo implica que no puedan ser excelentes guías paternales,
incluso mejores que si vivieran juntos, por cuanto se encuentran
obligados a compensar el terrible inconveniente que a los niños les
produce la separación de aquéllos. Por consiguiente, en términos de
lo que estatuye el numeral 4.203 del código sustantivo en cita, para
ayudar a los niños a que no sufran incertidumbre alguna respecto de
su futuro y, por el contrario, que crezcan tranquilos y sanos en todos
los ámbitos personales y ante la sociedad, es menester que los
menores sean protegidos, y que sus progenitores actúen honesta y
responsablemente en cuanto a sus sentimientos filiales, y así,
prescindirán de egoísmos al disputarse la guarda y custodia, y en
especial en cuanto al derecho de los aludidos infantes a convivir con
sus progenitores, fortaleciéndose entre ellos los lazos de amor y
respeto. De ahí que los referidos menores, no deben ser inmiscuidos
en los conflictos de sus padres, quienes deben asumir
responsablemente su misión, con la mejor disposición, para seguir
conviviendo con sus menores hijos, educándolos consciente e
integralmente, incluso, inculcándoles valores y principios
conductuales, pues la paternidad nunca termina con una separación
o el divorcio, por lo que ambos deben permitir que se lleve a cabo
una convivencia en beneficio evidente de sus hijos, libre de celos,
resentimientos o envidias, fungiendo como verdaderos padres,
plenos e íntegros, inculcándoles sentimientos de amor, inspiración,
superación, esperanza y, sobre todo, de responsabilidad, evitándose
así, en la medida de lo posible, cualquier conflicto emocional,
personal o judicial que involucre a dichos niños, por lo que, a partir
de esa referencia podrán organizar su futuro, pues no tienen la
mínima opción de desampararlos, por su corta edad. En ese orden, y
de acuerdo con el artículo 4.207 del Código Civil del Estado de
México, las anteriores reflexiones encuentran sustento en el hecho
de que el derecho de familia es un conjunto de normas jurídicas
dirigidas a regir la conducta de los miembros del grupo familiar
entre sí, propiciándose así las condiciones para que se desarrollen
las relaciones conyugales y consanguíneas constituidas por un
sistema de derechos y obligaciones, poderes, facultades y deberes
entre consortes y parientes e, incluso, tales facultades y deberes de
carácter asistencial surgen entre los padres, hijos, parientes
colaterales (hermanos, tíos, sobrinos, etcétera), y tienen como
objetivo tutelar y fortalecer las relaciones y los derechos entre
ascendientes y descendientes, sujetándose a las normas
fundamentales establecidas para la protección de los hijos.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL


SEGUNDO CIRCUITO.
Amparo directo 109/2008. **********. 4 de marzo de 2008.
Unanimidad de votos. Ponente: Virgilio A. Solorio Campos.
Secretario: Faustino García Astudillo.
Amparo directo 556/2008. 15 de julio de 2008. Unanimidad de
votos. Ponente: Virgilio A. Solorio Campos. Secretaria: Sonia Gómez
Díaz González.
Amparo directo 637/2008. 2 de septiembre de 2008. Unanimidad de
votos. Ponente: Javier Cardoso Chávez. Secretario: Victorino
Hernández Infante.
Amparo directo 616/2008. 14 de octubre de 2008. Unanimidad de
votos. Ponente: Noé Adonai Martínez Berman. Secretario: Saúl
Manuel Mercado Solís.
Amparo directo 854/2010. 23 de noviembre de 2010. Unanimidad de
votos. Ponente: Virgilio A. Solorio Campos. Secretario: Faustino
García Astudillo.

Registro digital: 2008896


Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Décima Época
Materia(s): Constitucional, Civil
Tesis: VI.2o.C. J/16 (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación.
Libro 17, Abril de 2015, Tomo II, página 1651
Tipo: Jurisprudencia

VISITA Y CONVIVENCIA DE LOS MENORES CON SUS


PROGENITORES. ES UN DERECHO FUNDAMENTAL QUE TIENDE
A PROTEGER EL INTERÉS SUPERIOR DE AQUÉLLOS SIENDO,
POR TANTO, DE ORDEN PÚBLICO E INTERÉS SOCIAL
(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE PUEBLA).

Conforme a los artículos 635 y 636 del Código Civil para el


Estado de Puebla, la convivencia de los menores con sus padres y
con la familia de ambos, permite el sano desarrollo de aquéllos,
pues conlleva al conocimiento y trato directo que tienen los infantes
con sus ascendientes y demás parientes a fin de lograr su cabal
integración al núcleo familiar y obtener identidad plena al grupo
social al que pertenecen. En tal virtud, el desarrollo normal de un
menor se produce en el entorno de éste y su armonía con la familia
y grupo social al que pertenece, que le permite y otorga la
posibilidad en atención a sus capacidades físicas y mentales, para
su preparación a una vida independiente en sociedad, con la
percepción de respeto en razón a los derechos que les asisten a los
demás; lo cual se logra alcanzar cuando se garantizan sus derechos
a la vida, integridad física y mental, salud, identidad, familia y
fundamentalmente la convivencia con los padres, en tanto que ello
no le resulte más perjudicial que benéfico. En esos términos, el
artículo 637 de la aludida codificación categóricamente establece:
"No podrán impedirse, sin justa causa, las relaciones personales ni
la convivencia entre el menor y sus parientes, ni siquiera cuando la
patria potestad o la guarda corresponda a uno de ellos, por lo que
en caso de oposición a la solicitud de cualquiera de ellos o
incumplimiento del convenio en que las partes hubieren fijado el
tiempo, modo y lugar para que los ascendientes que no tengan la
guarda del menor lo visiten y convivan con él, el Juez de lo familiar
resolverá lo conducente, en atención al interés superior del
menor. ...". Por ello el tribunal contará con los medios eficaces que
considere necesarios para decretar la convivencia en el modo y
forma que beneficie a los menores y en caso de incumplimiento
parcial o total podrá decretar las medidas de apremio que concede
la ley o dar vista al Ministerio Público si del comportamiento de
quien deba permitir la convivencia se desprende algún delito; y que
sólo por mandato judicial expreso y fundado en causa justa podrá
impedirse, suspenderse o perderse el derecho de convivencia a que
se refiere dicho dispositivo legal. Atento a lo cual, el derecho de
visita y convivencia con sus progenitores, debe catalogarse como un
derecho fundamental del menor porque es tendente a proteger su
interés superior, siendo éste por tanto de orden público y de interés
social, y sólo se impedirá esa convivencia con alguno de sus padres
cuando se estime razonadamente que resultaría más perjudicial que
benéfico al menor. Por lo que, ante tal situación, en aras de ese
supremo derecho que tienen los niños a ser amados y respetados,
sin condición alguna, por regla general sus progenitores deben
ejercer tanto la guarda y custodia, como el derecho de visita y
convivencia, en un ambiente de comprensión y respeto para con sus
hijos, procurando en todo momento su pleno desarrollo físico y
mental. Y, concatenadamente, la autoridad judicial se encuentra
obligada a que los menores puedan gozar de ese máximo principio
de convivir con ambos padres y las familias de éstos, para lo cual
debe tomar las medidas necesarias a fin de proteger ese interés
superior.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL


SEXTO CIRCUITO.

Amparo en revisión 303/2012. 24 de septiembre de 2012.


Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario:
Humberto Schettino Reyna.

Amparo en revisión 463/2013. 13 de febrero de 2014. Unanimidad


de votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: Humberto
Schettino Reyna.
Amparo directo 497/2013. 13 de marzo de 2014. Unanimidad de
votos. Ponente: Ma. Elisa Tejada Hernández. Secretario: Nelson
Loranca Ventura.

Amparo directo 526/2013. 13 de marzo de 2014. Unanimidad de


votos. Ponente: Gustavo Calvillo Rangel. Secretario: Humberto
Schettino Reyna.

Amparo en revisión 6/2015. 19 de febrero de 2015. Unanimidad de


votos. Ponente: Ma. Elisa Tejada Hernández. Secretario: Nelson
Loranca Ventura.

En consecuencia, como lo he referido con


antelación la actora no ha manifestado ninguna causa
por la cual pudiera existir un negativa u oposición a la
propuesta del régimen de visitas y convivencias con mi
menor hija, y por el contrario el suscrito he establecido
bases claras y fundadas para que pueda esta autoridad
Jurisdiccional atender a mi petición, esta también
importante analizar el siguiente precedente:

Como lo he venido manifestando el suscrito no


tengo adicción alguna, la cual pudiera poner en riesgo
las convivencias con mi menor hija, por lo que
atendiendo a lo manifestado por la actora desde este
momento, manifiesto a su señoria que estoy en toda la
disposición de que se me realice cualquier prueba de
laboratorio a fin de determinar si resultan datos de
consumo de alguna droga, aunado a esto como lo he
manifestado, debe tomar en consideración su señoria
las pruebas químicas de laboratorio que me he realizado
por situaciones laborales, mismas que acompaño a este
escrito en donde se determina que no se encontró
ningún rastro de consumo de drogas.

8.- Con relación al correlativo 8 del capítulo de


hechos que se contesta ES FALSO, que el suscrito
perciba la cantidad referida por la actora, ya que mi
sueldo neto es menor a los $30,000.00 (TREINTA MIL
PESOS M/N) mensuales referidos, y además me
opongo rotundamente a que sea condenado al 50% de
mi salario por concepto de pensión alimenticia a favor
de mi menor hija, ya que debo decir a su señoria que el
suscrito soy el encargado de sufragar los gastos
económicos de mis señores padres de nombres
ALEJANDRO CARRASCO PEREZ y MARIA EVA
MACIAS GONZALEZ, quienes cuentan con las edades
de 80 y 63 años respectivamente, y que no cuentan con
los medios económicos suficientes para proporcionarse
alimentos, tal y como lo justifico con la constancia de
dependencia económica que acompaño a este escrito,
así mismo debo referir que mi padre, por su avanzada
edad tiene padecimientos crónicos como son
Hiperplacia prostática benigna y artritis psoriásica, de
los cuales me hago cargo de su atención medica con lo
que establezco que mis percepciones deben alcanzar
también para sufragar los alimentos de mis señores
padres quienes son mis dependientes económicos.

Por otro lado debo aclarar a su señoria, que trabajo


en la ciudad de México, y que para vivir cerca de mi
centro de trabajo, por ser necesario con relación a mi
horario laboral, debo alquilar un lugar para vivir, el cual
me representa un gasto mensual de $5,000.00 (CINCO
MIL PESOS M/N), situación que acredito con el
contrato de arrendamiento respectivo, así también debo
referir que debo sufragar los gastos propios de mi
manutención como son alimentos, artículos personales,
gasolina, pago de servicios, pago de pensión del auto,
entre otros, por lo que el descuento que se deberá
retener por concepto de pensión alimenticia respecto de
mi sueldo a favor de mi menor hija de iniciales H.C.L
deberá ser por la cantidad que resulte del 15% de mis
percepciones netas, cantidad, que es suficiente para
sufragar los gastos de mi menor hija, que en proporción
me corresponden; es decir que como bien lo establece
la legislación aplicada al caso y tomando en
consideración que la actora ha manifestado que trabaja,
los alimentos deben ser otorgados por ambos
progenitores y proporcionales a mis ingresos,
deducciones, y atendiendo a que tengo otros
dependientes económicos tal y como lo ha precisado la
corte en el precedente que a continuación se cita.
Registro digital: 186680
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Novena Época
Materia(s): Civil
Tesis: I.3o.C.325 C
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo XVI, Julio de 2002, página 1243
Tipo: Aislada

ALIMENTOS. NO EXIME DE LA OBLIGACIÓN DE UNO DE LOS


PADRES, QUE EL OTRO TENGA BIENES SUFICIENTES PARA
ABSORBER TOTALMENTE LA CARGA NI QUE LOS HIJOS
TENGAN BIENES PROPIOS, SI NO SE DEMUESTRA QUE LES
PRODUCEN INGRESOS MONETARIOS SUFICIENTES PARA
SUFRAGAR ESA NECESIDAD.

El objeto fundamental de la figura jurídica de los alimentos es que el


deudor otorgue al acreedor lo necesario para su subsistencia en
forma integral, entendiéndose por esto, tratándose de los hijos: el
sustento, el vestido, la habitación, el entretenimiento, la atención
médica y hospitalaria, la educación y los gastos para proporcionarles
oficio, arte o profesión adecuados a sus circunstancias personales.
Además, los alimentos deben darse de acuerdo a las necesidades
del acreedor y a las posibilidades del deudor y, en principio, son
ambos padres los principales obligados a dar alimentos a sus hijos y
tal obligación se cumple asignando una pensión al acreedor
alimentista o integrándolo a la familia, a menos que exista un
inconveniente legal al respecto, por lo que la carga de proporcionar
los alimentos debe repartirse entre los deudores en proporción a sus
haberes y si uno solo de ellos tiene posibilidades, él cumplirá
únicamente la obligación. Cabe precisar que los menores gozan de
la presunción de necesitar alimentos, dado que se supone que por
su edad no tienen ingresos propios ni la capacidad suficiente para
procurárselos por sí mismos, presunción que se desvirtúa cuando el
deudor demuestra plenamente que el acreedor sí tiene ingresos
propios, sea como producto de su trabajo o frutos de bienes y que
son suficientes para satisfacer sus necesidades alimentarias, en
cuyo caso cesa la obligación de otorgar alimentos, por lo que para
que proceda la acción ejercitada por un menor, sólo debe demostrar
su calidad de acreedor y que el deudor tiene bienes o ingresos para
cubrir la pensión reclamada. Luego, si se acredita que los dos
progenitores tienen ingresos, resulta evidente que ambos tienen la
obligación de contribuir en forma proporcional a sus ingresos al
pago de los alimentos de sus hijos. No es motivo para estimar que
uno de los progenitores está eximido de dar alimentos a los hijos,
que el otro tenga posibilidades suficientes como para afrontar por sí
solo la carga alimentaria, puesto que ello sólo implica el reparto
equitativo de la obligación y ésta dimana de la ley. Tampoco
desvirtúa esa obligación alimentaria que se demuestre que los
menores tienen bienes, si no se prueba, además, que les producen
ingresos monetarios suficientes, de los cuales puedan hacer uso
para satisfacer sus necesidades alimentarias.

Ahora bien para acreditar la necesidad de el acreedor


alimentista en este caso mi hija, es importante
determinar que no puede ser mayor a los gastos que
genera una familia integrada por lo que en razón de
ello, la corte ha establecido que el salario mínimo son
las percepciones que un jefe de familia obtiene y con las
cuales puede solventar los gastos de todos sus
dependientes económicos, así mismo se ha definido que
este salario puede cubrir los gastos de alimentos,
educación, recreación, salud; por lo que tomando en
consideración el precedente que cito a continuación, es
viable que su señoria pueda determinar que se
otorguen a favor de mi menor hija el 15 % de mis
percepciones como trabajador de Laboratorios Liomont
S.A DE C.V.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Amparo directo 11423/2001. Martha Arcelia Hernández Rodríguez. 7 de diciembre


de 2001. Unanimidad de votos. Ponente: Armando Cortés Galván. Secretario: J osé
Álvaro Vargas Ornelas.
Registro digital: 2018733
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Décima Época
Materia(s): Civil
Tesis: VII.1o.C. J /17 (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario J udicial de la Federación.
Libro 61, Diciembre de 2018, Tomo II, página 863
Tipo: J urisprudencia

PENSIÓN ALIMENTICIA. DEBE FIJ ARSE, EN LOS CASOS QUE ASÍ PROCEDA,
TOMANDO COMO BASE O REFERENCIA EL SALARIO MÍNIMO Y NO LA UNIDAD DE
MEDIDA Y ACTUALIZACIÓN (UMA).

El artículo 26, apartado B, penúltimo párrafo, de la Constitución General de la


República establece a la Unidad de Medida y Actualización (UMA), como unidad de
cuenta, índice, base, medida o referencia para determinar la cuantía del pago de las
obligaciones y supuestos previstos en las leyes federales, de las entidades
federativas y del Distrito Federal, ahora Ciudad de México, así como en las
disposiciones jurídicas que emanen de todas las anteriores. Sin embargo, dicha
unidad no es aplicable tratándose de la fijación de pensiones alimenticias, toda vez
que acorde con el artículo 123, apartado A, fracción VI, de la Carta Magna, la
naturaleza del salario mínimo es la de un ingreso destinado a satisfacer las
necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social, cultural y
para proveer a la educación obligatoria de los hijos (ámbito en el cual entran, sin
lugar a dudas, sus propios alimentos y los de su familia), a más de que esa propia
disposición señala específicamente que el salario mínimo puede ser utilizado como
índice, unidad, base, medida o referencia para fines acordes a su naturaleza y, en
esa tesitura, la base o referencia para establecer una pensión alimenticia, en los
casos que así proceda, no es la Unidad de Medida y Actualización, sino el salario
mínimo, pues éste, dado lo expuesto, va más acorde con la propia naturaleza y
finalidad de dicha pensión.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL SÉPTIMO CIRCUITO.


9.- Con relación al correlativo 9 del capítulo de hechos
que se contesta debo manifestar que es FALSO, ya que
el suscrito no tengo adicción a ninguna droga y/o
mariguana tal y como lo he acreditado con los
exámenes químicos toxicológicos que agrego a este
escrito, por lo que no existe ninguna causa justificada
para que el régimen de visitas y convivencias sea como
lo pide la actora en su demanda y por el contrario
solicito a su señoria que dichas visitas sean establecidas
de la siguiente manera:
Los días sábado y domingo de cada quince días en un
horario de 10 am a 5:00 pm con la posibilidad de
hacerme acompañar de mi menor hija a realizar
actividades recreativas, reincorporándola en el horario
establecido como lo he venido haciendo, y que un fin de
semana de cada mes la pueda llevar a visitar a mis
señores padres quienes viven en municipio de
Atlangatepec, en el estado de Tlaxcala en un horario de
10:00 am del día sábado a 19:00 hrs del día domingo.,
para lo cual solicito considere la siguiente tesis.
Registro digital: 2004774
Instancia: Primera Sala
Décima Época
Materia(s): Constitucional, Civil
Tesis: 1a. CCCVIII/2013 (10a.)
Fuente: Semanario J udicial de la Federación y su Gaceta.
Libro XXV, Octubre de 2013, Tomo 2, página 1063
Tipo: Aislada

RÉGIMEN DE CONVIVENCIA O DERECHO DE VISITAS. ELEMENTOS A LOS QUE HA


DE ATENDER EL J UEZ DE LO FAMILIAR AL MOMENTO DE MOTIVAR SU DECISIÓN.

Al momento de determinar el contenido del régimen de convivencia, el juez de lo


familiar deberá tener en consideración diversos elementos tales como la edad,
necesidades y costumbres de los menores de edad involucrados; el tipo de relación
que mantienen con el padre no custodio; los orígenes del conflicto familiar; la
disponibilidad y personalidad del padre no custodio; la distancia geográfica entre la
residencia habitual de los menores de edad y la del padre no custodio; y, en general,
cualquier otro factor que permita al juzgador discernir qué régimen de convivencia
sería más benéfico para los menores de edad involucrados. Así las cosas, tomando
como base los anteriores elementos, el juez de lo familiar deberá establecer las
circunstancias de tiempo, modo y lugar que considere más adecuadas para el
ejercicio del derecho de visitas, velando siempre por el bienestar del menor de edad
en cuestión. Dichas circunstancias conformarán propiamente el contenido del
régimen de convivencia o derecho de visitas. En este sentido, el juzgador podrá
establecer que la convivencia entre los menores de edad y el progenitor no custodio
tenga lugar en fines de semana, días entre semana, días de fiesta, vacaciones o días
de importancia para el progenitor no custodio; que se desarrollen en la residencia
del padre no custodio, del padre custodio, en un lugar distinto a los anteriores,
mediante conversaciones telefónicas o por correo electrónico; determinar la
necesidad de que esté presente una tercera persona; y cualquier otra modalidad que
el juzgador considere pertinente de acuerdo a las circunstancias del caso concreto
y a las necesidades del menor. Por otra parte, si del análisis de dichas constancias
el juzgador advierte la existencia de situaciones extraordinarias en las que la
convivencia con alguno de los progenitores sea más perjudicial que beneficiosa para
el menor, podrá privar al progenitor en cuestión del derecho de convivencia mediante

una resolución en la que exponga los hechos que indubitablemente


demuestren la nocividad de la relación paterno filial.
EXCEPCIONES.

I.- LA DE OBSCURIDAD EN LA DEMANDA.


Consistente en que la actora en su demanda no precisa
circunstancias de modo tiempo y lugar, siendo omisa y
dejando en estado de indefensión al suscrito.

2.- LA DE FALSEDAD. Consistente en que ha


manifestado en su capítulo de hechos circunstancias
falsas que en el momento procesal oportuno acreditare.

PRUEBAS

I.- LA DOCUMENTAL. – Consistente en el acta de


nacimiento del suscrito RAMON CARRASCO MACIAS,
prueba que relaciono con todos los hechos de mi
contestación de demanda.

II.- LA DOCUMENTAL. - Consistente en el resumen


clínico de mi señor padre ALEJANDRO CARRASCO
PEREZ de fecha 28 de Mayo de 2025, prueba que
relaciono con el hecho número 8 de este escrito de
contestación de demanda.

III.- LA DOCUMENTAL PUBLICA. - Consistente en la


constancia de dependencia económica, emitida por el
Secretario del Ayuntamiento del Municipio de
Atlangatepec, Tlaxcala, prueba que relaciono con el
hecho número 8 de este escrito de contestación de
demanda.

IV.- LA DOCUMENTAL PRIVADA. - Consistente en la


receta medica de fecha 28 de Mayo de 2025, emitida
por la Dra Wendy Citlalli Anaya Ramos, prueba que
relaciono con el hecho número 8 de este escrito de
contestación de demanda.

V.- LA DOCUMENTAL PRIVADA. - Consistente en la


receta médica de fecha 23 de Abril de 2025, emitida
por la Dra Wendy Citlalli Anaya Ramos, prueba que
relaciono con el hecho número 8 de este escrito de
contestación de demanda.

VII.- LA DOCUMENTAL. - Consistente en el examen


químico toxicológico de perfil de drogas de abuso 5, de
fecha 14 de Junio del año 2025.

VIII.- LA DOCUMENTAL. - Consistente en el examen


químico toxicológico de perfil de drogas de abuso 5, de
fecha 29 de Marzo del año 2025.
IX.- LA DOCUMENTAL PRIVADA. - Consistente en el
contrato de arrendamiento de fecha 1ero de Enero de
2025,

X.- LA INSTRUMENTAL DE ACTUACIONES. -


Consistente en todas y cada una de las actuaciones y
documentos que integran el presente expediente en
todo lo que me favorezca.

XI.- LA PRESUNCIONAL LEGAL Y HUMANA. - En su


doble aspecto, consistente en el razonamiento lógico y
jurídico de los hechos conocidos para conocer los
desconocidos en todo lo que me beneficie.

XII.- LA TESTIMONIAL. - La cual será a cargo del C.


RENATO ORTA CARRASCO y LETICIA VELAZQUEZ
SANCHEZ, quienes declararan al tenor del
interrogatorio que acompaño a este escrito, los cuales
comparecerán ante su señoria, el día y hora que señale,
prueba que relaciono con el hecho numero 8 de la
demanda que se contesta.

Por lo anteriormente expuesto y fundado, a Usted


Ciudadano Juez atentamente pido:

PRIMERO: Tenerme por presente con este


escrito en tiempo y forma legal dando contestación a la
demanda de Custodia Definitiva y Alimentos Definitivos.

SEGUNDO: Se fije día y hora para que tenga


verificativo la audiencia de mediación que en derecho
corresponde.

“PROTESTO LO NECESARIO”.

RAMÓN CARRASCO MACIAS.

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