Multiverso STARKER
Multiverso STARKER
Rating: Mature
Archive Warning: Creator Chose Not To Use Archive Warnings
Category: M/M
Fandoms: The Avengers (Marvel Movies), Spider-Man (Tom Holland Movies), The
Amazing Spider-Man (Movies - Webb), Iron Man (Movies), Iron Man
(Comics)
Relationship: Peter Parker/Tony Stark
Characters: Peter Parker, Tony Stark, May Parker (Spider-Man), Stephen Strange
Additional Tags: Post-Avengers: Endgame (Movie), Superior Iron Man Vol 1. (2015), Frottage,
Shower Sex, Starker, Anal Sex
Language: Español
Stats: Published: 2020-03-07 Completed: 2020-07-01 Words: 13,173 Chapters: 9/9
Multiverso [STARKER]
by ElectricBeatX
Summary
Peter Parker MCU es secuestrado por Superior Tony. Lo que parece ser una situación sin escape
termina siendo una revelación que los liberará a ambos.
La historia de dos almas que necesitaban consuelo y encontraron alivio mutuo.
(18+ por todo el sexo explícito)
SOBRE EL MULTIVERSO
Sé que todos sienten que David Gandy es el perfecto comic Tony Stark y concuerdo, pero para
mí la opción perfecta es Eric Dane, ojos azules, vello facial, deliciosamente maduro, play boy y
ademas , ¿Han visto a su personaje Mark Sloan en Greys Anatomy? ¡Es prácticamente Tony
Stark!
Este es un fanfic de varios capítulos que había estado queriendo publicar desde hace mucho.
Se sitúa después de los eventos de End Game y a inicios de Far From Home, en cuanto a los
comics es una mezcla entre el Ultimate Spiderman y Superior Ironman.
Espero que disfruten de este pequeño proyecto tanto como yo gocé escribiéndolo x3
"Cuando una persona muere, el último sentido en dejar de funcionar es el de la audición. Tacto
y vista son los primeros"
Peter se columpió a través de la ciudad a toda prisa. No porque tuviera algo a lo cual llegar, sino
porque tenía mucho de qué huir.
May le había pedido a Peter de favor que se presentara como "El hombre Araña" en un evento. Los
paparazzis no tardaron en hacer aparición y disparar preguntas a diestra y siniestra.
Un ataque de pánico. Había tenido tantos aquél año que ya conocía a la perfección los síntomas.
Después del incidente con "El Buitre" habían empezado a aparecer, con el asunto de Thanos y la
pérdida de Tony se habían vuelto más frecuentes e intensos.
Tony...
Cuando los ataques empezaban, Tony no tardaba en aparecer a su lado y hacer que toda la ansiedad
desapareciera.
-Tu ritmo cardíaco se elevó de repente y tu presión sanguínea aumentó, ¿Todo en orden?- Susurró
el millonario contra su frente una ocasión que Peter tuvo un ataque en su habitación a media noche.
-¿Lo... lo notó?- Susurró Peter cubriéndose la cara apenado. -Discúlpeme señor Stark, no era mi
intención despertarlo.-
-No hay nada vergonzoso en pedir ayuda, Underoos. Lo único vergonzoso aquí es que tienes al
legendario millonario filántropo playboy, Tony Stark, en tu cama y no lo estás abrazando.- Tony
sonrió. -No sé si te llegó el memo pero soy excelente dando abrazos, como en todo lo demás que
hago, por supuesto.-
Peter rió por lo bajo, rodeó el torso de Tony y descansó su cabeza en su pecho.
-Eso es.- Tony susurró sujetando a Peter con fuerza. -Usualmente cobro quinientos dólares por
abrazo, pero sólo por ser tú... lo rebajaré a doscientos.-
Instintivamente, Peter terminó dirigiendose hacia lo último que quedó de Tony en Nueva York, la
torre Stark. Cuando Peter descendió en el techo miró con tristeza lo diferente que lucía sin la A en
la punta y los distintivos colores de la empresa. Ahora todo era azul y negro y colgaba un gran 4 en
la parte delantera del edificio. La torre ya había sido vendida a un científico, ¿Richards? le parecía
recordar.
Suspiró, se quitó la máscara de la cara y recargó la cabeza contra la pared detrás suyo.
Respiró profundo durante varios minutos hasta que el temblor de sus manos parcialmente
desapareció.
-Eso es, Pitt, respiraciones profundas. Buen chico. Sólo concéntrate en el silencio.-
Miró a su lado y allí estaba, un modelo similar al Mark XLV volando a la orilla del edificio.
De inmediato se puso la mascara. -KAREN, por favor analiza el traje y dime quien está adentro.-
Lo último que percibió antes de quedar inconsciente fue la sensación de una aguja atravesando la
carne en su cuello...
ALTERNO
Chapter Notes
"Uno de los primeros signos visibles de muerte es cuando los ojos se nublan, cuando el líquido
y el oxígeno dejan de fluir hacia las córneas. Eso puede suceder dentro de los 10 minutos
posteriores a la muerte si los ojos estaban abiertos (y 24 horas si los ojos estaban cerrados)."
TONY STARK
Tony pasó su mano por la frente del chico inconsciente delante de él, sintiendo la textura de su
cabello en las puntas de sus dedos y su piel en sus nudillos. El millonario se encontraba de cuclillas
al lado del sofá donde Peter yacía inconsciente, observándolo con absoluta atención como si al
parpadear, se esfumaría de entre sus manos. Ya había pasado una vez, no iba a correr ningún riesgo.
Los dedos de Tony bajaron a su mejilla y sintió ganas de llorar.
Mismo cabello castaño, sedoso y suave; misma piel perfecta, mismos labios carnosos. Tony estaba
fascinado con el parentesco. Era su Peter, tal vez un poco más bajito de estatura, pero igual de
perfecto. Se veía tan en calma, con ambas manos sobre su pecho y la cabeza ligeramente inclinada
hacia un lado, hacia Tony. Se veía como víctima de algún hechizo, esperando ser despertada por un
beso de amor verdadero.
-Peter...- Reprimió las ganas que sentía de besarlo. Si bien se trataba de Peter, aun no se conocían,
no se sentiría cómodo sin su consentimiento.
Secuestras al niño pero te sientes culpable por invadir su espacio personal, vaya brújula moral
tienes, Stark. Se dijo así mismo con una melancólica sonrisa.
Escuchó pasos detrás de él, ni se inmuto, sabía quien había irrumpido en su torre.
-¿Sabes? es descortés entrar a las casas sin invitación.- Comentó sobre su hombro.
Tony no respondió.
-Tony, entra en razón esto no es correcto, acabas de retar las leyes del espacio-tiempo para cometer
un delito en dos universos al mismo tiempo.-
-Típico de ti, tomando decisiones sin tomar en consideración a los demás, sólo siguiendo a donde
sea que ese retorcido cerebro tuyo te lleva.-
-Este retorcido cerebro mío salvó a este planeta, el mundo entero está a salvo gracias a mí.-
Respondió.
-Pero ¿a qué costo? ¿huh? La gente perdió su albedrío, su privacidad, su libertad. Temen salir a la
calle por tus androides están allí para seguirlos a todos lados, temen usar dispositivos electrónicos
porque saben que tienes acceso a cada uno de ellos.-
-No sé para qué me molesto, no te importa lo que te diga, nunca te importó, por eso decidiste
ponerte en contra de tus amigos, porque te importa un carajo que ellos no estén aquí.-
Si le importaba, le importaba mucho. Los extrañaba, a cada uno de ellos, cada maldito día. Pero
había que hacer sacrificios si deseaba asegurar la paz mundial. Se había convertido en el dictador
del mundo, en el villano de sus compañeros; pero no se arrepentía, hizo lo que fue necesario para
crear un mundo perfecto y seguro.
-¿Tienes idea de lo peligroso que es para este universo que ese niño esté aquí?-
-Pero no es tu Peter.-
Strange suspiró. -Veinticuatro horas, Stark, tienes veinticuatro horas antes de que el portal se cierre,
después de eso, el niño no podrá volver hasta que se abra de nuevo en treinta días.-
El hechicero abrió un portal en el aire y miró a Tony sobre su hombro. -Si este niño permanece aquí
más de treinta días, la continuidad de este universo no lo soportará y comenzará a colapsar. Es
imperativo que vuelva en cuanto el portal se vuelva a abrir.-
Tony asintió.
Peter comenzó a retorcerse en el lugar, sus pestañas vibraron indicando que comenzaba a regresar
en sus cinco sentido.
<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<
-De acuerdo niño, aquí está el reactor, repáralo y puede que te deje quedarte aquí a ayudarme en
mis proyectos, no te desanimes si no consigues hacer que funcione a la primera, a mi me tomó
varias semanas lograr que inicia...-
Escuchó el sonido de turbinas encendiendo y engranajes girando. Se dio la vuelta y encontró un
reactor brillando junto a un joven con una sonrisa aún más brillante.
Tony estaba atónito, parpadeó un par de veces y cerró la boca cuando descubrió que tenía la
mandíbula casi en el piso, junto con su herido ego.
-Bueno, ya sabe.- Se llevó la punta del lápiz a la cabeza e hizo un sonido de explosión con la boca.
PETER PARKER
Peter sintió una mano en su frente y el eco de una voz masculina a lo lejos, una voz cálida y
familiar, era parecida a la de... ¿Tony?
Abrió los ojos muy despacio, permitiendo que se ajustaran a la iluminación de la habitación; de
inmediato, se encontró con la mirada azul de un hombre.
-Despacio muchacho, despacio.- El hombre advirtió sujetando los hombros de Peter, estabilizando
su postura
Peter no entendía donde estaba o quién era el hombre que lo miraba con tanto... ¿afecto?
El extraño misterioso tomó una jarra de cristal de la mesita de noche y sirvió un poco de agua en un
vasos para posteriormente entregárselo a Peter. El chico negó con la cabeza y se llevó la mano a la
frente, estaba en la casa de un completo extraño y su sentido arácnido no le indicaba que estaba
bajo peligro.
-El genio, millonario, playboy, filántropo, Tony Stark.- El hombre misterioso respondió poniéndose
de pie.
Misma voz, misma personalidad, misma mirada incluso mismo vello facial. Lo supo, aquél hombre
era Tony. El valiente, arrogante, herido y tierno Tony por quien había perdido el corazón. Había
varias diferencias, como su estatura, este Tony era más alto; sus ojos, este Tony tenía un azul
eléctrico donde debería haber café oscuro; el reactor en su pecho, este Tony aún lo portaba en su
carne, podía verlo sobresalir del cuello de su camisa y brillar a través de la tela. Tan parecido y a la
vez tan diferente.
Y Tony procedió a explicar todo, desde el portal que conectaba su dimensión (Universo TRN517) y
la de Peter (Universo 199,999) que se abrió justo encima de la Torre Stark hacía un par de horas,
hasta el secuestro de Peter y el plazo de tiempo que tenía para regresar antes de que se cerrara de
nuevo y cuando se volvería a abrir. Era demasiada información por digerir, Peter sentía que su
cerebro iba a explotar dentro de su cráneo.
-Entonces déjame ver si entendí bien.- Peter tomó una gran bocanada de aire antes de comenzar. –
Estoy en un universo alterno, un agujero interdimecional se abrió sobre la torre Stark de mi
universo, tú usaste ese agujero para secuestrarme y traerme hasta aquí. El portal sigue abierto pero
sólo hasta media noche, si se cierra y no lo atravieso, un nuevo portal se abrirá hasta dentro treinta
días, ¿Es todo eso correcto?-
-No fui yo quien te secuestró, envié a una de mis armaduras a hacerlo, pero sí, prácticamente el
resto es cierto.-
Cielos, justo cuando pensó que su vida no podría estar más retorcida.
-¿¡Qué demonios!?-
Tony alterno levantó ambas manos en señal de paz. –Calma, calma, lo sé, se escucha terrible pero si
decides quedarte prometo que en cuanto se vuelva a abrir el nuevo portal te llevaré de vuelta a
casa.-
-¡No puedo quedarme treinta días aquí! Tía May se preocupará y mis amigos también.-
-Eso no será problema, el tiempo es diferente en nuestros universos, por lo que mientras aquí
pasarán treinta días allá sólo será una hora.-
Peter se pasó la mano por el cabello. Aún había algo que todavía no entendía.
-¿Por qué hacerlo? ¿Por qué desafiar las leyes de la física sólo para traerme aquí?-
-Porque eres el amor de mi vida, Peter.- Dijo como si eso fuera la respuesta más lógica del mundo.
-Escucha, sé que esto es demasiado.- Tony se sentó a su lado en el sofá y puso una mano sobre su
hombro. Aquél gesto se sentía tan familiar, incluso olía exactamente como el Tony se su universo.
Su presencia era como un deja vú que simplemente no terminaba. -Pero prometo que no te haré
daño, tienes la oportunidad de volver a casa si así los deseas pero también puedes quedarte aquí
conmigo durante este mes. Responderé todas tus dudas e inquietudes, cuidaré de ti y me aseguraré
de atenderte durante treinta días. Por más que desee tenerte aquí conmigo, no puedo forzarte a
hacerlo, sin embargo, por la forma en la que me miras puedo notar que me extrañas tanto como yo
a ti, Pitt.-
Trató de posar una mano en su mejilla pero Peter se apartó. Con o sin punzada, aun no podía
confiar de todo en él.
Tony asintió comprensivo. -Te dejaré a solas un momento para que proceses todo esto y tomes una
decisión. Tienes hasta las doce para decidir, elijas lo que elijas lo entenderé.- Se puso de pie y se
dirigió a la puerta. -Espero que decidas quedarte, Peter. No tienes idea de cuanto te extraño.-
Añadió antes de salir de la habitación.
"Antiguamente se creía en la cultura japonesa que cuando dos enamorados que jamás podrían
estar juntos cometían suicidio doble, reencarnaban como gemelos idénticos."
<-<-<-<-<-<-<-<
PETER PARKER
Peter sonrió ampliamente, esas palabras nunca dejaban de sentirse bien en sus oídos.
Se encontraban sentados en una dona gigante, tomando café caliente y comiendo grasosas donas
espolvoreadas de azúcar. Celebraban una mini victoria después de que Peter detuvo a unos
criminales que habían tomado como rehenes a los alumnos de una escuela primaria.
-Yo no, estaba seguro de que lo lograrías.- Respondió Tony con la boca llena.
Peter rió por lo bajo, Tony era una de las personas más ricas y distinguidas del mundo y aun así
comía con las manos y hablaba con la boca llena, eso le gustaba de él, por aquellos pequeños
detalles nunca se sentía inadecuado a su lado a pesar de la clara diferencia de clase social entre
ellos.
Tony tragó.
-Pero en fin, como te decía, estaba seguro de que podías resolver ese dilema.- Dejó caer su brazo
sobre hombros. -¿Sabes? Yo siempre estoy dudando de mí mismo, siempre cuestionando cada paso
que doy y cada decisión que tomo.- Sonrió. -Pero cuando se trata de ti, no tengo dudas, sé que
puedo confiar por completo en ti. Sé que harás lo correcto, porque simplemente eres así, Peter.-
Estoy orgulloso de ti. Tony no lo dijo, pero sus ojos lo decían a gritos. Desde ese ángulo, Peter
pudo divisar las migajas de pan en su barba y los granos de azúcar en sus labios, Peter quería
probarlos directamente de Tony. Limpiar su rostro a besos.
-Fin del descanso, tengo cosas aburridas de adulto que hacer por la empresa.- Se puso de pie
limpiándose el polvo del pantalón. -¿Te recojo mañana de la escuela para ir a comer?-
-Seguro, por supuesto.- Respondió Peter aún algo aturdido por la cercanía que experimentó con
Tony.
Tony presionó un botón de su reloj y en segundos la armadura había cubierto su cuerpo, estaba listo
para volar.
-Señor Stark...-
-¿Sí, Pitt?-
Te amo
¡Te amo!
¡TE AMO!
Cobarde.
Tony asintió.
No importa. Se consoló a sí mismo. Aún hay mucho tiempo, todavía puedes confesarle lo que
sientes por él.
Peter lo observaba desde el umbral. La espalda desnuda de Tony lucía increíble bajo esa
iluminación, los músculos bajo su piel eran visibles ante cada movimiento de sus manos. Incluso en
ese universo, Tony lograba alterarle las hormonas.
Las 11:00 pm marcaba el reloj. Peter aún tenía una hora para decidir si quedarse o volver a su
universo. Con cautela, Peter se acercó hacia el origen de la música y se sentó al lado de Tony.
Esperó a que terminara de interpretar la pieza para hablar.
-Bueno, toco el piano para distraer mi mente cada vez que quiero beber, así que no hay día que no
toque esta cosa.-
-¿FRIDAY te lo dijo?-
Peter asintió.
-No mucho, sólo que tú y el Peter de este universo eran muy unidos.- Peter pudo preguntarle más
detalles a la inteligencia artificial pero prefirió escuchar el resto de Tony.
-Él... o bueno, tú, estuviste conmigo en mis peores momentos, me ayudaste a combatir mi
alcoholismo, me ayudaste durante mi divorcio con Pepper y un largo y doloroso etcétera de
situaciones difíciles. Tú permaneciste a mi lado aun cuando las cosas se ponían peligrosas y
oscuras.-
Tal y como lo haría por el Tony de su universo, permanecía a su lado todo el tiempo.
-Eras simplemente encantador. No había persona del equipo que no se encariñara de ti.-
-¿Cómo inició su relación? ¿Cuando empezaron a volverse algo más que sólo mentor-pupilo?-
Peter aun no podía creer que él y Tony eran pareja en otro universo cuando en el suyo ni siquiera se
habría atrevido a confesarle sus sentimientos.
-Al principio no notaba lo que sentías por mi, creía que tu entusiasmo hacia mi era sólo admiración
platónica, nada fuera de un afecto paternal hacia una figura de autoridad.- Tony se rascó la barba en
su mentón. -Después tus miradas hacia mi fueron cada vez más evidentes.-
-Pero debía contenerme, acababas de cumplir los 18, tenías casi la mitad de mi edad, eras apenas un
puberto así que me mantuve al margen.-
-Hasta que una noche apareciste en mi habitación con mejillas sonrojadas, esos ojos brillosos y esa
sonrisa tímida y me preguntaste si podías quedarte en mi cama hasta que lograras conciliar el
sueño.-
-Te vi, descubrí que estabas desnudo y supe... que estaba completamente jodido.-
-Fornicamos hasta colapsar de cansancio.-
Tony lo miró por el rabillo de su ojo, notando el rubor en las mejillas de Peter.
-Oh, lo siento, ¿te incomodé? conociéndome seguro mi "yo" de tu universo te decía cosas más
perversas que las que yo digo.-
Tony parpadeó, lo miraba cómo si le hubieran dicho el mayor disparate que había oído en su vida.
-¿No se acostaron al menos una vez?- Peter sacudió la cabeza. -¿Ni un beso?- De nuevo, Peter lo
negó. -¿Qué hay de un te amo?-
-Vaya, es una pena.- Tony lo miró de pies a cabeza. -El sexo habría sido fantástico.-
El chico tragó saliva y tomó aire antes de hacer la pregunta más difícil.
Tony lo miró directo a los ojos, su mirada azul brillaba con la misma melancolía que la luna a
través de la ventana.
-Yo te maté.-
PARALELO
"Antiguamente, la gente solía creer que la san gre de los recién ejecutados era un tónico para la
salud, así que pagaban a los verdugos varias monedas para poder beberla tibia directo de la
horca"
<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<-<
TONY STARK
Los propulsores se apagaron y sus pies tocaron tierra. Se quitó el casco y el olor a fuego y sangre
cubrió las paredes de sus fosas nasales. Allí estaba él, su Peter, tirado en el suelo, en un charco de
su propia sangre, con May llorando desconsoladamente a unos centímetros.
Los labios del chico se curvaron en una sonrisa ausente, su mirada perdida en el vacío.
-¿Tony...?-
-Aquí estoy muchacho, aquí estoy.- Metió su mano debajo de su nuca, trató de levantarlo pero
descubrió que parte de su columna estaba fuera de su espalda, levantarlo resultaría más perjudicial
para el chico.
Tuyo...
-Lo hice señor Stark, lo hice.- El tono inocente y lleno de esperanza en su voz terminó de quebrarle
el corazón. -No pude salvarlo a él pero pude salvarlos a ustedes.- El chico tosió y sangre empapó su
propia barbilla. -Pude salvarte a ti...-
Su sonrisa no.
-Pitt, espera un poco, por favor.- Pegó sus labios contra su sien. -¿Puedes esperar un poco? ¿Por
mí?- Peter no respondió. -Sé que lo harás, porque eres un buen chico, no cierres los ojos, por favor,
por mi Pitt.- Lo sujetó fuerte contra su pecho. -Por mi... por mi...-
Aunque nadie pudo quitarle al chico de los brazos durante horas, la Parca se lo arrancó de las
manos en un instante.
Aun recordaba lo que experimentó en aquél momento, la dolorosa impotencia de sentir que sin
importar cuán fuerte lo abrazara, jamás podría desvanecer el frío que invadía su cuerpo sin vida.
Dios, estaba temblando.
-No estuve allí cuando me necesitaste, claro que fue mi culpa. Si hubiera estado cerca, si hubiera
intervenido a tiempo, él aún estaría aquí.-
Mi ausencia lo mató.
Mi ineptitud lo mató.
Yo lo maté...
Peter no pudo contra argumentar, probablemente pensaba exactamente lo mismo respecto al Tony
de su universo. Mientras el chico estaba inconsciente, Tony envió drones a su universo para que
bajaran toda la información de la web, al parecer Thanos había cobrado muchas vidas, entre ellas,
la de su Tony.
Tuviste el guantelete en tus manos, pudiste ser tú quien chasqueaba los dedos y de ese modo él
seguiría vivo. Era probablemente lo que pasaba por la mente del chico en aquél instante.
-Lo intenté todo, pero no hay forma en este mundo para traerlo de vuelta, por eso en cuanto
encontré este portal encima de la torre no lo pensé dos veces, sólo aproveché la oportunidad.-
Sacudió la cabeza. -Sé que no excusa el que te haya secuestrado, me disculpo por eso.- Se pasó una
mano por la cara. -Recientemente no he tenido muy claro la diferencia entre lo que es correcto y lo
que es mejor.-
Dios, necesitaba un trago, miró la boca de Peter. Cuando necesitaba beber, calmaba su sed bebiendo
de Peter, antes de darse cuenta, Peter se había convertido en una adicción más fuerte. En una
adicción permanente.
Peter asintió, parecía estar procesando toda la información. Pobre chico, debía estar abrumado,
tantos hechos sumados a que estaba viendo a la persona que más amaba en carne y hueso después
de presenciar su muerte.
El chico levantó la mirada de las teclas y lo miró con esos ojos cafés que se le hacían sentir tan en
casa.
-Lo que debía pasar, maté a cada uno de esos seis bastardos, Octopus, Electro, Osborn, todos
muertos. Después me prometí que nadie pasaría por eso, me propuse como meta crear un mundo
más seguro donde la gente como tú no resultara lastimada y gente como yo no perdiera a las
personas que más amaba. Para ello, primero debía mejorarme a mi mismo, si quería crear un
mundo mejor para ti no debía conformarme con sólo ser bueno, debía ser... superior.-
-Una vez que logré eso, puse en marcha mi plan. Al principio me aseguré de ganarme la lealtad de
las personas y la mejor manera de lograrlo era enfocándome en su punto débil, su vanidad, su ego.
Así que cree una aplicación que me permitiera cambiar la apariencia física de las personas a una
más agradable.-
-El público aceptó con gusto mi invento, extremis fue un éxito, pero siguiendo su naturaleza
humana, lo sobreexplotaron y terminaron lastimándose unos a otros por un poco más. Finalmente
crearon estragos y yo fui el héroe que los salvó del problema que ellos mismos causaron, tal y
como lo predije.-
-Eso me hizo ganar la simpatía de las autoridades y el respeto de los civiles, así que logré pactar un
acuerdo donde la seguridad mundial quedaba bajo el mando de industrias Stark, dándome el
derecho de monitorear cada dispositivo electrónico en el planeta, implementar toques de queda
estrictos y leyes que me permitieran penalizar con dureza a aquellos que incumplían con las reglas.
Por supuesto eso provocó que varios compañeros vengadores se opusieran a mi, incluso tuve que
afrontar a algunos cuantos.-
-Pero era un sacrificio que debía hacerse, debía alcanzar el mundo que merecías a cualquier costo, y
en menos de un año lo conseguí. Los crímenes bajaron un setenta por ciento desde que llegué al
mando. La tasa de mortalidad disminuyó e incluso la contaminación ambiental se redujo a poco
más de la mitad. Conseguí crear el mundo seguro que soñé para ti.- Su mirada bajó a las teclas
delante de él.
Tony no pudo continuar, no sentía un nudo en la garganta, sentía miles de ellos por todo su cuerpo.
-No es correcto, Tony. Eso no es salvar el mundo, es someterlo.- El chico hizo una pausa. -Entiendo
que tu intención fue buena pero los medios que seguiste no.-
Desaprobación. Podía soportar el odio de las masas, el del gobierno, el de sus compañeros
vengadores, pero una sola mirada desaprobatoria del chico era suficiente para desarmarlo por
completo.
Había pasado tanto tiempo pensando en cómo crear un mundo perfecto para Peter que nunca se
había planteado el qué estaría pensando el mismo Peter de la persona en la que se convirtió durante
el proceso.
Entonces lo supo, no había forma en la que el chico decidiera quedarse con él, podía sentirlo en su
mirada. El desesperado impulso primitivo en su cabeza le hizo plantearse por un breve segundo el
mantenerlo cautivo hasta que el portal se cerrara, se deshizo de esa idea de inmediato.
Había perdido por completo las esperanzas, por ello no pudo creer cuando el chico dijo:
Había escuchado las palabras, pero le tomó unos segundos procesarlas, una sonrisa comenzó a
crecer en su rostro, el chico la interrumpió cubriendo su boca con su mano. Tony contuvo las ganas
que tenía de lamerle la palma.
La primer campanada del reloj sonó, once más para que fuera media noche y se cerrara la puerta a
su universo. Debía pensar rápido, se encontraban en el último piso, al chico le tomaría un parpadeo
trepar hacia el portal.
-Pero Peter...-
Tercera.
-Es lo correcto, Tony, la gente te teme, no quiero eso, quiero que te vean como yo te veo.-
Cuarta.
-Quiero a mi héroe de vuelta.-
Quinta campanada.
Sexta.
-De acuerdo.-
Séptima.
-FRI, por favor comunícame con la ONU y avísales que se cancela el tratado extremis.-
Peter asintió en aprobación y recargó su mejilla sobre el hombro desnudo de Tony. El millonario
cerró los ojos y disfrutó de aquél simple contacto.
Piel con piel, si jugaba bien sus cartas, tal vez conseguirá sentir mas de eso. Tal vez podría volver
sentir el delicioso peso de su piel totalmente desnuda encima de la suya.
Fue entonces cuando lo entendió, Peter no quería un mundo superior, quería un mundo libre. No se
arrepintió de su decisión, había hecho lo correcto, sólo lo sabía. Era fácil determinar la diferencia
entre el bien y el mal cuando tenía al chico a su lado.
Cementerio proviene del latín vulgar ' cemeteriu ', que a la vez venía del griego ' koimeterion
' que literalmente significa " lugar donde dormir / dormitorio".
Peter despertó por séptima vez en aquél mundo alterno donde el hombre araña había abandonado la
fas de la tierra. Aun le costaba tiempo recordar donde estaba por las mañanas, aunque la habitación
era similar, habían pequeñas particularidades que la diferenciaban con su habitación antigua en la
torre. Peter se incorporo y tomó asiento a la orilla de la cama, se talló los ojos, dio un fuerte bostezo
y se permitió un momento para despertar completamente. Miró sus propios pies descalzos durante
varios segundos hasta que encontró la energía suficiente para levantarse.
Miró a su alrededor y tomó por completo el panorama. No dejaba de asombrarle lo mucho que su
contraparte alterna y él tenían en común, ambos compartían el mismo amor por la química, por la
ciencia ficción, y otras curiosidades nerd, con la pequeña diferencia que el Peter alterno se
enfocaba más en la fotografía y el skating mientras que Peter se enfocaba más en legos y la
ciencia.
Tomó la cámara de Peter que reposaba sobre el tocador y se sintió como un intruso al revisarla, se
sacudió esa sensación al recordar que técnicamente también era suya en cierto modo. La memoria
estaba llena de recuerdos con el señor Stark. Fotos de viajes, proyectos y pequeños momentos
juntos.
Peter miró hacia el pasillo y pensó en el señor Stark de aquella dimensión y en como canalizó todo
su proceso de duelo en su lucha por el control del mundo, como al tratar de huir de los peligros del
mundo realmente estaba huyendo de la lucha interna que tenía dentro. Peter entendía bien todo eso
porque, él mismo había hecho exactamente la misma cosa. Ocupaba su mente en la escuela, en su
trabajo como héroe, en sus deberes de la casa al punto que lograba evitar los pensamientos de lo
sucedido. No se sentía como una solución y al final siempre percibía esa oscuridad creciendo
dentro de él como una bola de nieve cayendo en picada.
Por eso decidió quedarse, para encontrar ese cierre que no pudo tener en su mundo, para llevar su
duelo como era debido y ayudar al Tony alterno a llevar el suyo. No tenía prisa, tenían todo un mes
por delante, por lo que de momento simplemente pasaban el tiempo siguiendo las rutinas que
cumplían con sus otras versiones. Peter ayudaba a Tony con proyectos en el laboratorio, discutían
sobre la escuela y el trabajo durante las meriendas y miraban películas viejas durante las noches en
el sofá. Era agradable, les proporcionaba una cálida sensación de familiaridad que ambos
disfrutaban y agradecían.
Peter notó algo, en toda la semana que llevaba con el hombre nunca lo había presionado a nada, ni
siquiera había hecho una ligera insinuación sexual, aun cuando compartía intimidad con el otro
Peter. Apreciaba eso, sin embargo, mientras trabajaban Peter podía notar todo en lo que aquél Tony
se parecía al suyo. Tony alterno hacía los mismos ademanes:
Le daba sorbos a su tasa de café cada treinta segundos, incluso cuando su tasa estaba vacía.
Hablaba con su maquinas por lo bajo, como si pudieran entender lo que decía, incluso a las que
realmente no estaban programadas para entenderlo.
La forma en la que escribía apuntes con la mano derecha pero atornillaba y soldaba con la
izquierda.
Las sonrisas afectuosas que le dedicaba al chico cada vez que hacía algo bien y las palmadas de
aliento cuando no.
Tal vez no era su Tony pero definitivamente era Tony y eso tenía muy conflictuado al chico. Se
sentía bien estar a su alrededor, tener su olor de vuelta, escuchar su voz, oírlo hablar como si nada
hubiera pasado, como si ninguno de los dos hubiera perdido a la persona más importante de sus
vidas. Era un sentimiento de falsa paz que se sentía condenadamente bien.
Entre más pasaba tiempo con él, más crecía su atracción porque, Peter debía admitir, la versión
alterna de Tony era increíblemente sexy también. Por las miradas furtivas y duraderas que ese Tony
le dedicaba, Peter podía concluir que también pensaba lo mismo de él.
Por ello, aquella mañana de lunes Peter decidió tomar cartas en el asunto y dirigirse a la habitación
del millonario. Al entrar, encontró el pantalón de pijama de Tony tirado junto a la cama, la puerta
del baño estaba abierta por lo que pudo escuchar la regadera abierta y pudo divisar el vapor
saliendo del baño. Peter tragó saliva, el señor Stark estaba en la ducha.
Se desnudó, enrolló la toalla alrededor de su cintura y respiró hondo. Estaba listo, decidido para
probar por primera vez el sabor Stark.
Se adentró al baño y el calor del vapor le acarició la piel, allí estaba Tony, tallándose su espumoso
cabello bajo el chorro de agua. Peter aprovechó que el hombre tenía los ojos cerrados para echarle
un buen vistazo a su cuerpo.
Observó los músculos de su cuerpo reflejando fuerza y madurez, los rasgos masculinos de su rostro
y el vello que cubría selectas partes de su cuerpo. Peter quiso ver más allá de su torso desnudo pero
la base del cristal estaba rugosa por lo que el diseño se lo impedía, desde donde el chico estaba
parado todo estaba borroso de la cintura hacia abajo en Tony.
De repente, todo el bravado que había en Peter se esfumó, hacía sólo quince segundos aquello
parecía una buena idea. Pero no había vuelta atrás, estaba desnudo bajo una toalla frente a la
versión alterna del hombre que más amaba, no iba a desaprovechar la oportunidad de liberar todas
sus fantasías reprimidas sobre él.
Incomodo, y rojo como tomate, saludó con su mano derecha. -Uh... hola... yo hmmm...- Dios
aquello era más difícil de lo que planeó. -Me preguntaba si podía, si no hay problema...-
Tony deslizó la puerta de cristal y se hizo a un lado permitiéndole el paso. Muy despacio, Peter
entró a la regadera. El agua caliente cayó sobre él, pero aquello no era lo que tenía hirviendo su
carne, la causa era el hombre completamente desnudo frente a él.
Adentro de la ducha, de frente a Tony Stark, Peter pudo finalmente ver todo lo que había
fantaseado durante años.
El miembro grueso de Tony estaba completamente erecto e hinchado, claramente había sido
estimulado antes de que Peter llegara.
-Estabas ocupado, según veo.- Comentó el chico tratando de incubrir su nerviosismo con un poco
de humor.
-Estaba pensándote.- Respondió el millonario enviando escalofríos por todo el cuerpo de Peter con
su masculina voz.
Tony sujetó la barbilla del muchacho entre sus dedos con delicadeza y lo hizo mirarlo a los ojos.
-Peter no quiero que sientas ninguna obligación hacia mi, pase lo que pase te regresaré a tu
universo sano y salvo, el hospedaje y la comida van completamente por mi cuenta, lo único que
busco de ti es tu compañía.- Le miró los labios. -Podrías andar por la torre sin hablarme o mirarme
y yo estaría más que feliz con el simple hecho de saber que estás aquí conmigo.-
Aquello era triste, pero Peter podía entenderlo pues sentía exactamente lo mismo.
-Quiero esto.- Fue lo único que susurró antes de besar al hombre en los labios. Sus manos, grandes
y experimentadas sujetaron su cintura y correspondió de inmediato el beso.
Dando un paso al frente, Tony pegó a Peter contra la pared y devoró su boca sin bacilar. Restregó
su erección sin pena contra la del chico mientras éste gemía contra su boca. El agua cayendo sobre
sus cuerpos facilitaba los movimientos de sus caderas.
Peter asintió. Tony le besó la frente y comenzó a acariciar su falo con velocidad.
Los ojos de Peter rodaron hacia el interior de su cráneo ante el éxtasis. Tony aplicaba especial
presión el zonas que Peter no sabía que le brindarían tanto placer mientras le besaba el cuello y el
rostro.
Peter aprovechó la proximidad para deslizar sus manos por la espalda de su mentor y tocar sus
glúteos. Incluso en ese universo, Tony tenía un trasero fantástico. Peter los estrujó y acarició con
gozo.
El raspar de la barba de Tony sobre su piel acompañado de los suaves susurros que eran procedidos
por besos estaban friéndole el cerebro. Peter había imaginado múltiples veces un encuentro así con
el señor Stark, pero nunca visualizó la magnitud del placer que experimentaría.
Los músculos bajo las puntas de sus dedos, la suavidad de su húmedo cabello, la calidez de su piel.
Tantas sensaciones en sus manos al mismo tiempo eran abrumadoras para el chico. Su espalda de
arqueó y un jadeó de sorpresa se le escapó a Peter.
-Está bien, nunca habías sido tocado por nadie más, adelante, empapa mi mano con tu orgasmo.-
Tony le dio las últimas caricias a su miembro y Peter sucumbió. Su orgasmo salió disparado de la
punta al mismo tiempo que el nombre de Tony salió de su boca con la misma intensidad.
El millonario no lo soltó hasta sentir el ultimo espasmo de su polla. Rápidamente se llevó la mano a
la boca y se chupó los dedos con desesperación, apresurándose a saborear todo el orgasmo de Peter
antes de que el agua que caía sobre ellos se lo llevara. Peter observó extasiado mientras Tony
llevaba a cabo aquél perverso acto.
Quería devolverle el favor, quería saborear a Tony y complacerlo de igual manera. Así que cayó al
suelo sobre sus rodillas, mirando de frente el erecto miembro de Tony apuntando hacia su boca.
-Peter, tú...- Tony paró en seco mientras parte de su miembro desaparecía en la boca del muchacho.
Su cabeza cayó hacia atrás ante la primera succión. -Oh Peter...-
Peter succionó con fuerza a Tony, terminó sacándoselo de la boca y tosiendo contra la pared. Había
introducido más de lo que podía manejar en su boca.
Tony bajó hasta estar en cuclillas frente a Peter. Puso su mano sobre su nuca y lo miró a los ojos
con gentileza.
Peter desvió la mirada sintiéndose bobo al haber querido tomarlo todo en su boca sin experiencia y
esperar un buen resultado.
-Hey no hay prisa, toma los centímetros que puedas, no te sientas apenado por dar lo mejor de ti,
estás aprendiendo, es natural que no lo domines del todo todavía.- Tony le besó la mejilla. -Lo estás
haciendo estupendamente.-
Le dio un beso más en los labios y de nuevo se puso de pie. Peter, con ímpetu renovado tomó la
erección de Tony entre sus manos y comenzó a formar lentos círculos sobre su glande. Esparció un
par de besos por la longitud inferior de Tony, de glande a testículos y de regreso antes de
propiamente introducir al millonario en su boca. Un centímetro a la vez, cuidando no apresurarse ni
ahogarse. Lo más lejos que pudo llegar fue a la mitad de su longitud, Tony parecía estar más que
bien con eso, sus gemidos y respiración agitada lo aseguraban.
Tony bajó ambas manos y entrelazó sus dedos entre los húmedos risos del muchacho, guiando con
lentitud los movimientos de su cabeza.
-Eso es Peter, justo así.- Tony musitó mirándolo desde arriba. -Buen chico.-
Varios minutos después, Peter fue premiado con el sabor de su orgasmo. Tony se estremeció
permitiendo que el placer lo tomara por completo. Desde el primer disparo hasta el último, nunca
apartó los ojos de los de Peter, ni por un segundo.
Peter se puso de pie lamiéndose los labios, saboreando victorioso a Tony en su boca. El mayor le
besó los labios, permitiendo que sus lenguas se tocaran. Peter estaba más que listo para continuar
con más sexo en bajo la regadera.
Tony sonrió ante su expresión de decepción. -Afuera muchacho, demasiada agua gastada.-
Ambos salieron de la ducha. Tony tomó una suave bata de baño. -Adentro.- Ordenó extendiéndola
para Peter.
Peter metió sus brazos en las mangas y Tony anudó la bata adelante de su abdomen. Prosiguió
cubriendo su propio cuerpo con otra bata. Peter aprovechó para mirarse al espejo y secarse el
cabello con otra toalla.
Tony llegó por detrás y envolvió su cintura con sus fuertes brazos.
-¿Algún arrepentimiento?-
Peter sacudió la cabeza. -Ninguno.-
-Bien.- Tony le besó la coronilla. -Hay alguien importante a quien quiero que veas mañana, pero
hoy...- Le estrujó ambos glúteos y le besó la parte trasera del cuello. -No quiero que te levantes de
mi cama.-
La araña bananera, también conocida como araña errante brasileña o armadeira, es, según el
libro Guinness de los récords, la araña más venenosa del mundo: bastan 0,006 miligramos de
su veneno para matar a un ratón. 0,010 para matar a una persona.
PETER PARKER
-Ya te lo dije, Peter.- Tocó el timbre. -Hay alguien a quien quiero que veas.-
La puerta se abrió y una mujer salió. El familiar aroma a amor maternal fue lo que hizo que Peter
descubriera la identidad de aquella mujer antes de que siquiera se presentara. Un nudo le estrujó la
garganta.
-¿Pe... Peter?- Lagrimas cubrieron los ojos de la mujer mientras se tapaba la boca con ambas
manos. -¿Peter eres tú?-
Un fuerte sentimiento de dolor le apuñalo el pecho. Para eso Tony lo había llevado a aquella casa
en Queens, para, por al menos unos momentos, permitirle a May estar con su único sobrino una vez
más.
Sin cuestionar, la mujer corrió hacia él, lo atrapó entre sus brazos y sollozó contra su cuerpo por
varios largos minutos, Peter sólo la sujetó fuerte y le permitió soltar su dolor.
-Sé que no son la misma persona pero luces igual a él.- Le acarició el cabello. -Mismo tono de
cabello.- Sujetó su rostro. -Misma piel perfecta.- Lo miró directo a los ojos. -Incluso mismo color
de ojos.- Lo miró de pies a cabeza. -Tal vez un poco más bajito que mi Peter pero el resto es
bastante similar.-
Ambos rieron.
-¿Tú lo trajiste?-
Tony se rascó la nuca apenado. -Algo así, más o menos, lo tomé prestado sin pedir permiso.-
-Secuestro interdimencional.- La mujer sacudió la cabeza. -No es lo peor que hiciste este año
Stark.-
Regresó su atención a Peter y dulcificó su mirada. -Pasen, pasen, ¿ya comieron? tengo pollo en el
horno.-
Peter paseó la mirada por el lugar. No podía imaginarla en aquella enorme casa, sola, acompañada
únicamente por el recuerdo de las personas que ya no estaban.
Una vez sentados, Tony procedió a explicarle todo lo sucedido durante los últimos ocho días. La
ruptura interdimencional, la decisión de Peter de quedarse un mes, lo ocurrido en el respectivo
universo de Peter y el termino de extremis en el mundo.
-Cielos, pasó demasiado en tan poco tiempo, olvidaba lo caótico que se ponía todo cuando ustedes
dos estaban juntos.-
-Lamento tu pérdida, Peter.- May sujetó su mano sobre la mesa de centro. -Debió ser muy duro
para ti.-
Peter cubrió la mano de su tía con la otra. -Lo es, pero estaré bien, me hace feliz que al menos en
otro universo él está con vida.- Sonrió hacia Tony. -Todo esto ha sido de gran ayuda para procesar
lo que pasó.-
No mentía, ocho días en aquél universo habían hecho más por Peter que varios meses en el suyo.
-Me alegra saberlo, pueden quedarse el tiempo que les plazca.- May seguró con una cálida sonrisa
para ambos. -Mientras cuéntame sobre tu universo, quiero saberlo todo.-
Durante el resto de la tarde, Peter y May conversaron sobre las diferencias en sus mundos, sobre
sus experiencias vividas y sobre recuerdos del pasado. La mujer claramente estaba entusiasmada de
tenerlo en su casa, de llenar el hueco que dejó su Peter aunque fuera por un tiempo.
Durante tres días, Peter y Tony permanecieron en aquella casa, ayudando a May con tareas del
hogar, dejando las reparaciones pesadas a Tony y las sencillas a Peter. Fueron de compras con ella,
la acompañaron a su clase de yoga, le ayudaron en preparar las comidas y a limpiar después.
Jugaron juegos de mesa, conversaron y se desvelaron.
A la cuarta mañana, Peter despertó y se encaminó a la sala en busca de tía May. Descubrió una
pequeña nota sobre la mesa de centro.
Estás en tu casa.
-May
Tony entró en la sala descalzo, vistiendo una camiseta sin mangas blanca y un ligero pantalón de
pijama azul. Con el cabello un poco despeinado, tallándose los ojos y bostezando fuerte.
Tal vez eran los últimos tres días de abstinencia sexual pero Tony se veía absolutamente comestible
aquella mañana... más de lo normal.
Tía May estaba fuera, lo que significaba que tenía Tony para él solo durante al menos una hora
entera. Las hormonas del chico se movieron por su torrente sanguíneo y llegaron a su cerebro
despertando los deseos más impuros, deseos que necesitaba satisfacer con urgencia; pero estaban en
una casa ajena, con las cortinas bien abiertas y con la posibilidad de que su tía regresara antes de lo
acordado, la cautela era inevitable ante todo eso. La duda en Peter desapareció cuando recordó que
tenía los días contados con Tony, por lo que debía aprovechar cada minuto que tuviera si quería
gozar su compañía al máximo.
Tomó la decisión, se quitó la camiseta, se bajó los pantalones y pidió en voz baja lo que dentro de
su cabeza pedía a gritos.
TONY STARK
Tony abrió la boca y luego la cerró, respiró hondo y tomó el dobladillo de su propia camiseta.
-Ni siquiera voy a tratar de fingir que no quiero hacerlo.- Se sacó la prenda por la cabeza. -Ambos
sabemos que soy un viejo sucio y pervertido que simplemente no puede negarte nada.-
Tony se deshizo de sus prendas inferiores y desnudo atravesó la sala de tía May para llegar a Peter,
una vez frente a él, tomó sus hombros y con leve empujón lo hizo caer de espaldas sobre el largo
sofá. Lamiéndose los labios, se subió sobre el chico hasta quedar a horcajadas encima de él.
Deslizó su mano por su firme cuerpo hasta llegar a su entrepierna.
-Buen chico.- Murmuró el mayor antes de que sus labios tocaran los suyos.
Sostuvo sus muñecas sobre su cabeza porque sabía eso volvía loco a Peter. Bajó su rostro a la altura
de su ombligo y con su lengua se abrió paso entre sus marcados abdominales, entre sus pectorales,
entre los bordes de sus clavículas. Esparció mordiscos sobre su cuello y orejas. Terminó plantando
suaves besos sobre su perfecto rostro.
Olía a su Peter, sabía a su Peter, se veía como su Peter y eso era más que suficiente para sentirse en
casa.
El chico de inmediato obedeció. Tony sonrió, alterno o no, Peter siempre sabía seguir sus ordenes.
Su polla palpitó contra la suya, Tony lo tomó como una señal para soltar sus muñecas y permitir
que sus manos vagaran por su cuerpo desnudo, estaban frías pero de inmediato se empaparon del
calor de su piel, Tony estaba hirviendo de ganas por aquél chico bajo su cuerpo.
Sus manos incluso seguían los mismos trazos que los de su Peter, pecho, hombros, brazos y de
regreso hasta llegar su abdomen. Cuando estaba apunto de alcanzar su entrepierna titubeaban y
volvían a su pecho. Tony besó con gentileza el rubor de sus mejillas.
Tomó su propia erección y la de Peter en su mano derecha y les dio un firme aprentón provocando
un delicioso gemido por parte del menor.
-Vamos, muchacho.- Agitó ambas erecciones. -Se un buen chico y sujeta esto por mi.-
Peter se mordió el labio y de algún modo su rubor sobrepasó su rostro y alcanzó sus hombros. el
Tony sonrió enternecido por su timidez.
-Sin pena muchacho, soy tuyo.- Le guiñó el ojo. -toca donde te plazca.-
Peter tomó su erección y luego la de Tony, su mano no era tan grande como la suya por lo que
requirió usar ambas para sujetarlas apropiadamente.
La sensación de las manos de su pupilo era indescriptible. Tony cerró los ojos por un momento para
gozar el placer de sentirlo.
-Eso es, buen chico.- Musitó mientras comenzaba a mover sus caderas. -Hazme un favor y mantén
la fuerza de tu agarre mientras te follo, ¿de acuerdo?-
Peter, quien parecía ponerse cada vez más rojo asintió muy rápido.
Tony tomó su rostro entre sus manos y le dio un beso en los labios. -Ese es mi muchacho.-
Uno de sus puños se enterró en colchón del sofá a la derecha de la cabeza de Peter y otro a la
izquierda. Con ese apoyo, Tony movió su cuerpo encima del joven, frotando su húmeda polla
contra la suya, enviando fuertes ráfagas de placer para los dos.
Podía sentir las agitadas respiraciones del chico contra su esternón. Aquél Peter era más pequeño
que el suyo, por lo que su rostro estaba justo a la altura de su pecho. Aquello despertó ese instinto
casi paternal de protección que sentía por él. Por lo que antes de pensarlo, metió sus manos debajo
de su espalda y cabeza y lo atrajo contra tu cuerpo.
-Eso es muchacho, sigue sujetando nuestras pollas justo así, lo estás haciendo excelente, justo así,
buen chico.-
Diferente universo, diferente historia, pero el chico se estremecía por las mismas palabras.
Tony apoyó su mentón sobre la cabeza del chico y lo folló con más fuerza. -Estoy en mis últimas
muchacho, dentro de un par de segundos vas a sentir mi semen escurriendo sobre tu polla, entre
esos perfectos abdominales tuyos.-
-Eso es muchacho travieso, ayúdame a ensuciar el sofá de tu tía. Adelante, dámelo, estoy listo...
¡ahora! ¡AHORA!-
Peter soltó sus miembros y hundió sus uñas en la espalda de su mentor y gimiendo su nombre
eyaculó provocando que el orgasmo del mayor brotara también.
Las violentas envestidas de su cadera pasaron a ser quedos y arrítmicos círculos mientras Tony
drenaba lo último de sus orgasmos. El placer se detuvo pero la fuerza de sus agarres no.
Y aunque no fueran las personas que perdieron, fue suficiente por un momento. El dolor era menor
cuando estaba juntos y a pesar de que no sería para siempre, disfrutaron de aquéllos instantes.
Finalmente las manos del chico abandonaron su espalda y, su rostro, su pecho. Tony sacó sus
manos de debajo de Peter y se incorporó encima de él.
Peter tenía una mirada nostálgica, probablemente la misma que Tony tenía también.
Una lagrima cayó de la esquina del ojo de Tony mezclándose con la de Peter sobre su mejilla.
Ambos eran almas rotas que buscaban alivio en el cuerpo del otro y aunque momentáneamente
funcionaba, al final la verdad siempre volvía a exprimirles el pecho.
-Creo que un buen baño nos haría bien.- Le ofreció la mano. -Ven, ayúdame a darle vuelta a los
colchones antes de que tu tía regrese.-
Está científicamente comprobado que un cuerpo se descompone más rápido en agua que en
tierra, por ello es tan difícil encontrar los cadáveres de náufragos.
PETER PARKER
Pasaron unos días extra en la casa de tía May, en parte para hacer compañía a la mujer y en parte
porque Peter estaba disfrutando mucho su estadía. Disfrutaba ir con ella y Tony al supermercado,
disfrutaba ayudarla en la casa y pasar las tardes jugando juegos de mesa juntos, conversar sobre
cualquier cosa hasta que el naranja en la ventana se volvía azul y se preparaban para dormir. Sin
embargo el tiempo de irse llegó y las despedidas fueron dichas.
-Cuida de tu tía en tu mundo, y cuídate mucho, eres un muchacho excepcional y el mundo necesita
más personas como tu.-
-Cuídate mucho tía May, y por favor cuida de Tony cuando me vaya, puede que no sea el hombre
más estable del mundo, pero es un buen hombre.-
La mujer prometió cuidarlo y retrocedió, abrazó a Tony y eso fue todo. Se encaminaron a su
siguiente visita, había alguien particular que ambos debían ver para seguir su camino a la
recuperación.
-Estoy listo.- Volteó hacia Peter y creó una sonrisa para él. -De verdad, estoy listo para esto.-
La lápida de Peter yacía junto a la de Benjamín Parker, ambas se veía cuidadas, con un jarrón de
flores frescas y pequeños regalos como globos y rehiletes. Tony se inclinó y dejó un par de rosas
para Ben y otras para Peter. El cementerio estaba vacío, completamente callado, ni siquiera las aves
emitían sonido.
Al clima no parecía importarle la profunda tristeza que experimentaban Peter y Tony, el cielo azul
brillaba hermoso sobre sus cabezas, pocas nubes eran visibles a la distancia, los rayos del sol
acariciaba sus pieles sin ser incómodo, era el día perfecto para un picnic o un viaje a la playa, no
para despedirse de un ser amado.
-¿Qué hubieras dicho si pudiera oírte?- Preguntó Peter después de un largo rato de introspección.
-Te amo.- Fue lo primero que dejó los labios de Tony, casi como un instinto. -Le diría que lo amo
una y otra vez, hasta que terminara harto, hasta que esas palabras se le quedaran en la cabeza y las
escuchara cada vez que hubiera silencio.-
Peter entrelazó sus brazo con el de Tony y descansó su cabeza contra su hombro.
-¿Qué más?-
-Le diría que lo siento por no estar ahí, le diría que me duele cada día desde que se fue, que traté de
crear un mundo seguro en su honor pero sólo terminé arruinándolo como todo lo que intento.-
Su voz se cortó.
-Él te habría dicho que sabe que hiciste lo que pudiste y que no te culpa.- Dijo Peter. -Que sabe que
eres un buen hombre y que está orgulloso de ti.-
-Yo sí.- Aseguró Peter. -Y yo soy él así que mi opinión es más válida que la tuya.-
-Peter...- El hombre pronunció, por el dolor en su voz el chico sabía que sus palabras no iban
dirigidas a él. -Estas canas en mi cabeza son por ti, por todas las veces en las que me preocupé por
tu bienestar; estas arrugas en mis ojos son por ti, por todas las sonrisas que provocaste en mí y las
cicatrices en mi cuerpo son por todas las peleas que libre por protegerte, por proteger a este mundo
que tanto amaste.-
-Te tengo por todo el cuerpo, te llevo conmigo todos los días conmigo, porto estas marcas tuyas en
mi con alegría y tristeza todos los días, pero mis marcas favoritas no son las que los demás pueden
ver, mis favoritas son las que sólo yo puedo sentir, las que dejaste en mi alma por que esas no podré
borrarlas ni ocultarlas nunca; y si algún día ocurre el milagro de que nos volvamos a ver, espero
poder poner mis marcas en ti, porque mi alma está cubierta de las tuyas.-
El cuerpo del hombre comenzó a temblar, no emitió ni un sollozo, pero las lágrimas cayeron de su
cara hasta perderse en el césped. Peter le permitió un momento de silencio, para que recogiera sus
pensamientos y pusiera en orden sus emociones.
-Te amo.- Dijo finalmente. -Te amo y me aseguraré de que seas recordado y amado por los demás,
cuidaré de ellos por ti...- Tragó saliva y exhaló despacio. -Protegeré tu mundo porque tú eres el
mío.-
El llanto se detuvo, Tony dejó una rosa más sobre la lápida y retrocedió.
Peter lo miró esperando encontrar pesar en su rostro, pero sólo halló calma, como si la tormenta en
su pecho hubiera cesado, sus hombros se veían relajados, como si un peso de encima hubiera
desaparecido.
-¿Cómo estás?-
-Bien.- Dijo sin apartar la mirada de la lápida. -Algo aturdido, un poco mareado, es extraño, pero
me siento bien.-
-Iré a comprar un par de globos para adornar su lápida.- Dijo entregándole las flores restantes. -
Vuelvo en dos minutos.-
Tony abandonó el lugar dejando a Peter a solas con Peter. Le pareció bizarro, estar encima de su
tumba, sobre su propio cadáver que se descomponía a un par de metros debajo de sus pies.
-Esto es extraño.- Dijo Peter. -Siento que no te conozco incluso cuando somos la misma persona,
¿eso tiene sentido?- Suspiró. -Por supuesto que no, nada de esto lo tiene.-
Se puso de cuclillas para estar más cerca de la lápida, como si se tratara de un intercomunicador
con el más allá.
-Quiero que sepas que me encargaré de siempre tener un ojo en tu Tony, cuidaré que se alimente
bien, que no caiga de nuevo en la oscuridad, que sea feliz, incluso desde mi universo, no tendrás
que preocuparte por su bienestar.- Dejó una rosa delante de la lápida. -Pero a cambio, quiero pedirte
que cuides de mi Tony allá arriba, no estoy seguro de cómo funciona esto del más allá pero a estas
alturas creo cualquier cosa, así que, de poder oírme, de realmente estar en el cielo, por favor cuida
de mi Tony, yo cuidaré del tuyo aquí a bajo.-
Pasó su pulgar por el concreto, deslizándolo sobre su propio nombre que se sentía tan ajeno en ese
momento.
-¿Trato?-
Brisa le acarició la cara y le revolvió el cabello, haciéndole de algún modo saber que su mensaje
había sido recibido y aceptado.
Lágrimas cayeron sobre la tierra que enterraba su cuerpo, Peter se puso de pie y se talló los ojos.
Peter asintió.
Regresaron a casa.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
El resto de los días pasaron en un parpadeo, entre proyectos en el laboratorio, sexo en la alcoba y
conversaciones nocturnas, el tiempo voló y se vieron forzados a afrontar el hecho de que pronto se
separarían.
-Es curioso.- Dijo el hombre una noche que descansaban uno al lado del otro, completamente
desnudos. -No recuerdo haberme sentido así de ligero en tanto tiempo.-
-Sí. Como de algún modo el sacarme lo que sentía el pecho se hubiera llevado un peso extra que
cargaba, puede que toda mi vida me sienta culpable pero el saber lo que piensas de mi y que es
similar a lo que él pensaría de mí en este momento, hizo más llevadero el dolor.- Se pasó una mano
por la cara, tallando sus ojos cansados. -Debes pensar que estoy enloqueciendo, nada de lo que digo
hace sentido.-
Peter sacudió la cabeza. -No importa, no está aquí, Pepper decidió cremarlo por lo que no hay
realmente cuerpo al cual hablarle.-
-Suerte para ti, hay un Tony aquí.- Le acarició la mejilla con los nudillos. -Dime qué le dirías,
sácatelo de encima, todo lo que sientas.-
Peter lo miró a los ojos y aunque eran de un color completamente distinto,era la misma mirada
llena de afecto y calidez que su Tony siempre le ofrecía.
-Yo...- Tragó saliva. -Los primeros meses de tu perdida me sentí muy enojado contigo, enojado por
irte tan pronto, por aceptar sacrificarte una vez más por todos; incluso cuando sabía que era
irracional y que no había otra opción, parte de mi te resentía por dejarme aquí, por mi cuenta, con
el peso del mundo encima, con todos esperando que fuera tu sucesor, que esperaban que fuera
Ironman cuando apenas soy capaz de sólo ser Peter.-
-Después de un tiempo ese sentimiento se fue y apareció otro peor, tristeza, profunda y amarga
tristeza. Apenas podía comer porque me cerraba la garganta, no podía levantarme de la cama
porque me sujetaba sobre el colchón, después pude hacer mi vida diaria a pesar de ella, estudiar,
sacar buenas notas, pelear con villanos y convivir con los demás, pero lo hacía en automático, casi
como si siguiera un papel que todos esperaban que siguiera, intenté terapia, intenté grupos de
recuperación, pero esa tristeza nunca se fue, incluso ahora, sigue oprimiéndome el pecho.-
-Pero de algún modo, me siento un poco mejor ahora, mejor por saber que existen muchos
universos contigo en ellos, que hay personas que aún tienen la fortuna de disfrutar tu compañía y
vivir bajo tu protección.-
Respiró hondo.
Tony alterno lo rodeó con sus brazos y lo sujetó fuerte contra su pecho, le besó la frente y en
silencio durmieron disfrutando del poco tiempo que les quedaba juntos.
INFINITO
Chapter Notes
See the end of the chapter for notes
PETER PARKER
Las manos de Peter se aferraban a la espalda de Tony mientras los puños de Tony permanecían
enterrados en el colchón a ambos lados de su cabeza. Tony entraba y salía una y otra vez de Peter,
tocando las partes más profundas en él con su glande para volver a salir de él.
Las manos de Peter recorrieron su cuerpo entero, buscando memorizar hasta el último detalle en su
piel, quería recordar sus cicatrices, la solidez de su cuerpo y el calor de su piel, el aroma de su
sudor y el sabor de sus labios. Tony lo besaba como un hombre a punto de morir de sed, bebiendo
de Peter lo que no encontraría en nadie más.
Alivio.
Tony se enterró una última vez en Peter y gruñendo una maldición se corrió fuerte dentro de él
mientras Peter disparaba su propio orgasmo sobre sí mismo. Era la última vez que compartían una
cama, así que buscaron hacerlo espectacular, llevaban follando casi veinticuatro horas seguidas,
anticipándose a la llegada del nuevo portal que regresaría a Peter a su universo.
Estaban adoloridos y fatigados pero nada parecía hacerlos parar, querían aprovechar cada segundo
que tuvieran disponible y así fue. Sin la lujuria de por medio, sólo restaba la nostalgia y la
intimidad entre los dos. Una lágrima se deslizó por la mejilla de Peter, una lágrima de Tony cayó
sobre su rostro, mezclándose con la suya.
Tony deslizó su palma sobre su mejilla y pegó su frente contra la de Peter. Ninguna palabra fue
pronunciada entre los dos pero el mensaje estaba implícito.
Alistaron todo lo que fue necesario y cinco minutos antes de la media noche, estaban parados en el
techo esperando la apertura del portal. Dr Strange estaba ahí también, verificando que Tony
cumpliera su palabra de regresar a Peter sano y salvo.
-Come bien, asegúrate de hacer las paces con los demás vengadores, avanza y no sientas culpa por
ello, ¿de acuerdo?-
-Lo mismo para ti.- Susurró Tony contra su cabello. -Cuídate mucho y no seas tan duro contigo, no
trates de ser él o yo, sólo sé Peter y ve un día a la vez, ¿entendido?-
Peter asintió, ambos retrocedieron limpiándose las lágrimas con las mangas de sus camisas.
-Es hora.- Indicó el hechicero. -El portal se cerrará pronto así que te aconsejo que lo atravieses
ahora.-
-Entendido.- Peter miró hacia arriba, hacia el torbellino desarrollándose sobre sus cabezas
formando un hueco en el cielo.
-Peter...- Tony llamó y el chico lo miró a los ojos. -Tus sentimientos por Tony siempre fueron
recíprocos, no me cabe duda que estaba tan enamorado de ti como tú de él.-
-¿Cómo lo sabes?- Preguntó Peter entre el viento y la turbulencia causada por el portal.
Peter cubrió sus ojos con ambas manos y se dejó caer de rodillas. Aquella noche, en medio del
tumulto de la ciudad, Peter lloró con tanta fuerza que la garganta se le secó y sus lagrimas casi
inundan a Nueva York entera, pero no eran lágrimas de dolor, eran las de una persona cuyos
hombros finalmente descansaron después de tanto tiempo de cargar culpa y duelo.
Peter seguía preguntándose como el tiempo podía volar tan rápido, como tanto podía cambiar en
tan poco tiempo y como el mundo no se detenía ni un segundo. Era estudiante de universidad ahora
cuando sólo unos segundos atrás estaba cambiando de clase en clase con sus amigos en la
preparatoria. May ahora salía con Happy, Ned y Michelle terminaron separados de él en escuelas
distintas y Thanos era un lejano y traumático recuerdo.
Contrario a lo que pensó, Peter logró entrar en contacto con Tony alterno, a pesar de que ambos
universos se movían a un ritmo distinto, el portal pareció crear un vínculo entre ambos universos,
provocando que sus líneas temporales viajaran al mismo tiempo, lo que le permitió a Peter poder
comunicarse con Tony alterno y viceversa. En días específicos donde la barrera entre ambos
universos se adelgazaba lo suficiente, Peter contactaba a Tony, se comunicaban a través del monitor
de su computadora Stark y se aseguraban del bienestar del otro. Era en situaciones escasas, una o
dos veces al año pero era suficiente para ponerse al corriente. Todo parecía estar en orden en el otro
mundo. Tony había hecho las paces con la mayor parte de los Vengadores y el mundo parecía
comenzar a perdonarlo poco a poco por sus acciones del pasado.
Todo estaba bien, la pérdida en sus pechos nunca desaparecería pero el duelo había terminado para
ambos y eso les dio paz. Una noche, después de un largo día de universidad Peter entró a su
dormitorio y dejó su mochila sobre el escritorio. Su mochila golpeó la lámpara y la lampara golpeó
una pequeña caja de cristal que cayó al suelo rompiéndose en varios pedazos.
-Mierda.- Murmuró.
La caja contenía el reactor de Tony, "Prueba de que Tony Stark tiene corazón" estaba inscrito en el
metal del dispositivo. Pepper se lo había entregado el día del funeral.
Peter lo aceptó y aunque los sujetó con fuerza, era incapaz de sentir el metal entre sus manos, en
aquél entonces Prter se sentía tan muerto como cualquiera que perdió la vida en batalla ese día. No
era capaz de sentir, saborear u oler nada, sólo el olor a carne quemada y muerta.
-Peter, quiero que sepas que...- La mujer tragó saliva, se veía incluso más devastada que Peter, lo
cual tenía sentido, mientras el chico había perdido a su mentor y al amor de su vida, Pepper perdió
a su esposo y al padre de su hija.
-El motivo por el que Tony se enfrentó a Thanos, rompió las leyes de la física y alteró cientos de
líneas alternativas para viajar al pasado no fue el salvar al mundo, ni siquiera por el universo. Fue
por ti, tú fuiste su único motivo. Creo que es importante para él que lo sepas.-
El reactor comenzó a brillar, azul centelló del centro del dispositivo, parpadeando y cubriendo la
habitación en resplandor azul, se sintió caliente por un momento y al otro, una imagen holográfica
se manifestó delante de Peter.
Tony Stark, azul y transparente, casi como un espectro, parado a unos metros delante de él, con las
manos en los bolsillos, traje elegante y zapatos finos.
-No sé como comenzar este mensaje sin sonar como un cliché.- Dijo el Tony holográfico. -Pero,
¿cómo iniciarlo? "¿Sí estás viendo esto significa que morí?" "¿No quería que las cosas terminaran
así pero..."- Suspiró. -Supongo que sólo seré franco contigo, niño.- Rió por lo bajo. -Aunque
honestamente empiezo a darme cuenta que nunca fuiste realmente un niño, incluso antes de entrar a
este negocio, tu ya te encargabas de cuidar de tu tía, de aportar a la casa para ayudar a Ben a pagar
las facturas. Siempre fuiste maduro y sensato, a veces más que yo, aun con mi edad.-
Entre más dulces eran sus palabras, más dolían en el pecho de Peter. Quería pararse y correr hacia
Tony, rodearlo entre sus brazos y abrazarlo hasta sacarle el aire, pero sus piernas no reaccionaban y
aquel espejismo era sólo un mensaje de Tony y no él real.
-Hay tanto que quiero decir, tanto que quiero que sepas y que tengas presente por el resto de tu
vida.- Dio un paso hacia adelante, sus ojos atentos a él, como si pudiera verlo incluso después de la
muerte.
-Primero quiero que sepas sobre el incalculable orgullo que siento por ti. Me llena de orgullo haber
sido tu mentor por todos estos años, por el hombre en el que te convertiste y en el que te
convertirás.- Su sonrisa era triste, como la de alguien que añora algo que sabe que no tendrá.
-Me hubiera gustado estar ahí cuando te graduaras, cuando tuvieras tu primera novia o novio, ser tu
padrino de bodas, porque no te hubiera permitido elegir a alguien más que a mi y estar ahí cuando
ganaras el premio nobel.-
-Probablemente ahora me odias por haberte dejado tan pronto, pero quiero que sepas que de ser por
mi esto habría sido diferente, pero simplemente no pude evitar esto, cada día que pasaba sin ti
sentía que perdía parte de mi. Entre más te extrañaba, más culpa sentía por no haber podido
salvarte, cada noche he repetido en mi cabeza el como te desvanecías entre mis brazos, cada día
recordaba la sensación de tus cenizas sobre mi piel.-
Los ojos de Tony parecían humedecidos por su dolor, parpadeó hasta que recupero la compostura.
-"Si mueres siento que eso fue por mi" te lo dije una vez, y fue cierto, mi peor pesadilla se hizo
realidad y cuando encontré una manera de finalmente despertar de ella, la tomé. No me arrepiento
de eso. Jamás lo haré. Así que, en resumen...-
-Lo siento por tener que dejarte, gracias por todo lo que me diste, estoy seguro permanecerá
conmigo incluso después de la muerte; y por favor vive una vida larga y plena, disfruta cada día y
no te atrevas a sentir culpa por ello, quiero que seas feliz, no por mi, ni por May ni nadie más que
por ti mismo.-
-Peter, mi amor hacia los demás es tres mil pero el amor que siento por ti...-
Puso sus manos de rodillas y descendió hasta que su rostro estuvo a la altura del de Peter.
-Es infinito.-
Hola Starkers
Debo admitir que me costó el terminar esta historia, aún después de tantos meses la muerte de
Tony sigue impactándome de sobremanera. Su muerte me tumbó emocionalmente durante
varios días, lo sentí como la pérdida de un viejo amigo, así de fuerte fue ese personaje para mi.
Esta historia significa mucho para mi porque fue la primera que escribí después de ver End
Game, esta fue mi forma de llevar mi duelo por la muerte de Tony, es un personaje que me
acompañó desde el 2008 y que de no ser por él no habría publicado mis historias ni hubiera
conocido a esta pequeña familia de lectores y escritores en Wattpad.
Gracias por acompañarme en este pequeño viaje de duelo, se los agradezco mucho.