UNIVERSIDAD DE LOS ANDES TÁCHIRA
“DR. PEDRO RINCÓN GUTIÉRREZ”
DEPARTAMENTO DE PEDAGOGÍA
CÁTEDRA: EXTENSIÓN II
EL DOCENTE EN LA COMUNIDAD
San Cristóbal, Junio 2010
UNIVERSIDAD DE LOS ANDES TÁCHIRA
“DR. PEDRO RINCÓN GUTIÉRREZ”
DEPARTAMENTO DE PEDAGOGÍA
CÁTEDRA: EXTENSIÓN II
EL DOCENTE EN LA COMUNIDAD
Autores:
Díaz M. Juan De Jesus
San Cristóbal, Junio 2010
EL DOCENTE EN LA COMUNIDAD
En los últimos años las sociedades han venido evolucionando de manera acelerada y
nuestro sistema educativo está colapsado; sin embargo hay una creciente convicción de que
la educación es el elemento clave para enfrentar los nuevos retos y lograr una mejor
producción y distribución de los bienes y servicios que la sociedad genera así como algunos
conflictos internos como la pobreza, la carencia de productividad, la ausencia de cultura
individual, social y muchos otros problemas de organización humana.
Hoy necesitamos de un verdadero proceso educativo, fundamentado en contenidos que
aborden las incertidumbres actuales de las sociedades acerca del tipo de cambio que se
desea, el futuro social que se quiere y de la forma de participación individual para construir
ese cambio. Y por supuesto que enseñe a la utilización adecuada de los aparatos o medios
de producción de la informática y el conocimiento como los principales elementos que
denominan en el tercer milenio.
En Venezuela hay una idea compartida de que todos los hombres, niños y jóvenes, tienen
derecho a la educación. Pero la idea de cómo hacer efectivo este derecho no está muy clara
porque, de hecho, se halla muy extendido un concepto superficial de la educación según el
cual sus problemas se reducen a simples cuestiones de números.
La educación como necesidad social ha de responder a las exigencias de la sociedad a la
que es útil y debe partir primordialmente de una necesidad. La necesidad de reconocerla
como “Valor indispensable” de todos los demás valores. Sin ningún tipo de perfección
educativa no se puede concebir aspiraciones morales sólo a través de ella se puede lograr el
desarrollo integral de la personalidad, formar a las personas como valores de una sociedad
y aspirar a una realidad más humana o simplemente a ser más realista.
EL DOCENTE DE CARA A LA GLOBALIZACIÓN
La globalización de la economía mundial y las nuevas tecnologías de información y
comunicación que florecieron con el inicio del siglo XXI, entrañan múltiples consecuencias
para la educación contemporánea. Una de las más críticas —y quizás la menos estudiada—
es la emergencia de nuevos contextos en los que se realiza la enseñanza y el aprendizaje,
con implicaciones en la creciente complejidad del trabajo de maestros y maestras.
Reconocer esta complejidad es fundamental para pensar el futuro de nuestro sistema
educativo.
El nuevo contexto creado por la globalización y el uso extendido de las computadoras, es
ciertamente desafiante para el trabajo docente. En el futuro inmediato, a nuestros maestros
les corresponderá la difícil tarea de educar a estudiantes influenciados por la mezcla de
culturas globales y locales. De nuestros maestros y maestras se esperará, en consecuencia,
que puedan ser capaces de preservar en sus estudiantes diversas formas de identidad
nacional, mientras los preparan para asimilar los rasgos culturales del mundo global, y para
participar en la producción y consumo de la recreación de su propia cultura fuera del
territorio nacional. Además, la creciente importancia e interés en el uso de medios
electrónicos, supone el desafío de preparar a las nuevas generaciones para discriminar y
seleccionar información apropiadamente, en vez de ignorarla o descartarla, así como de
aprovechar la curiosidad infantil y juvenil por la exploración del ciberespacio, preparándose
para utilizar las computadoras, cuando sea posible, como un instrumento auxiliar del
proceso educativo. Es previsible, además, que la influencia de las remesas culturales de las
comunidades de la diáspora, se traduzca en mayores y más sofisticadas demandas y
aspiraciones educativas de nuestros estudiantes, como la de aprender inglés o el uso de
computadoras, haciendo aún más exigente el trabajo docente, pero al mismo tiempo
promisorio para modelar ciertas habilidades útiles para la convivencia en un mundo cada
vez más interconectado.
EL DOCENTE COMO GESTOR DE PROCESOS DE APRENDIZAJE CON
MEDIOS INTERACTIVOS.
La finalidad radica en la construcción del conocimiento a través de la tecnología educativa
vanguardista, permitiendo al alumno organizar su trabajo. No basta cubrir el objetivo de
que los niños adquieran conocimientos, sino que es necesario fomentar “la autonomía, la
creatividad y la curiosidad intelectual que son los complementos necesarios de la
adquisición del saber”, así como el sentido crítico, fundamental para valorar los
acontecimientos se suceden a su alrededor. Junto con esa adquisición de conocimientos, es
importante formar a personas con interés por lo sucede a su alrededor, con opiniones
propias y con capacidad de análisis de las situaciones; sólo si se despierta el verdadero
interés por conocer cosas nuevas, por aprender, por descubrir, podemos estar convencidos
de que esa función de acompañantes a la que nos referíamos está funcionando
adecuadamente.
EL DOCENTE COMO GUIA Y ORIENTADOR
Otro papel que cumple el docente dentro de la sociedad es como guía y orientador, y este lo
debe asumir en conjunto con los educandos y las familias. Lo cumple con los educandos
cuando participa activamente dentro del proceso de formación del estudiante y a su vez los
motiva y estimula a que sean hombres y mujeres capaces de crear cosas nuevas, actuar para
bien ante lo que el mundo actual pueda presentarles y elegir de la sociedad solo aquello que
de verdad les permita crecer y desenvolverse en todos los aspectos. Aunado a ello, el
docente como guía y orientador debe apoyar al estudiante durante su discernimiento
vocacional-profesional, ya que es un paso crucial en la vida de ellos y requiere de
responsabilidad y madurez.
Por otra parte el docente debe saber actuar y mediar con el estudiante, la familia y la
sociedad, ya que en primer lugar el entorno familiar y la realidad social del alumno influyen
notoriamente dentro de su desenvolvimiento escolar y en segundo lugar el docente es uno
de los principales protagonistas dentro de formación de sus estudiante para el beneficio de
la sociedad, es decir, el docente debe innovarse y abrirse a los nuevos cambios tecnológicos
para que pueda ejecutar, vincular y aplicar junto a sus estudiantes lo aprendido al entorno
social, económico, político, cultural.
LA ACTUALIZACIÓN DEL DOCENTE
El proceso educativo esta concebido para mejorar la calidad de vida del educando, donde el
docente aparte de informar tiene el sagrado deber de formar y preparar a los estudiantes
para que se integren a la sociedad habiéndoles capacitado como individuos libres y
autónomos.
En la actualidad, el proceso educativo exige un nuevo enfoque en el desempeño pedagógico
del docente. No es posible usar las mismas metodologías educativas en una enseñanza
presencial que en una no presencial o virtual. Los modelos educativos presénciales
tradicionales se caracterizan por centrar el desarrollo del proceso en el docente, relegando
al estudiante a ser un mero observador y oyente en la mayoría de casos. Este tipo de
modelos ponderan mucho más la enseñanza que el aprendizaje y su aplicabilidad se limita a
entornos presénciales.
El docente cumple un papel protagónico en el que conjuga la utilización de algunos
recursos principalmente la pizarra y su voz, a través de estos, logra lo que comúnmente
conocemos como ‘transmisión de conocimientos’ mas que aprendizaje efectivo, siendo el
resultado un bajo nivel de asimilación y el consecuente ‘conocimiento temporal’ que tiende
a olvidarse con facilidad. El estudiante por su parte es un receptor de la transmisión que
realiza el profesor, su aprendizaje se limita en muchos casos a lo que pueda memorizar
como resultado de "escuchar y ver"
El nuevo enfoque educativo exige un cambio en la manera de enseñar y aprender; exige
también adaptarse a nuevas técnicas, nuevos recursos que proporcionan las TIC para la
enseñanza – aprendizaje, tales como computador, aparatos audiovisuales, materiales
multimedia, correo electrónico, etc. El estudiante, en lugar de memorizar contenidos
específicos, debe “aprender a aprender” y el docente dejaría de ser el transmisor de
conocimientos y pasaría a ser el “facilitador del proceso de aprendizaje, “Esto no quiere
decir que pase a limitarse a la simple gestión del aprendizaje. Por medio de la orientación y
de la inducción, la acción docente tiene como objetivo ofrecer al estudiante herramientas y
pistas que le ayuden a desarrollar su propio proceso de aprendizaje, a la vez que atienda sus
dudas y sus necesidades”. Por tanto el nuevo rol del profesor conlleva a pasar de un
currículo centrado en el profesor a uno centrado en el estudiante, donde el estudiante
participa tanto como el profesor o más, y donde la presencia física del estudiante y el
profesor no sea un requisito indispensable para que se produzca el aprendizaje.
Así, la implantación de las nuevas tecnologías en nuestra sociedad ha modificado
sustancialmente nuestra vida cotidiana, al cambiar nuestra cultura, nuestras costumbres,
nuestro modo de trabajar y de formarnos.
Por ello es evidente que el papel que debe de desempeñar el profesor ha de sufrir un cambio
profundo con respecto al que ha ejercido de forma tradicional. Este cambio consiste
fundamentalmente en que el profesor pasará de ser el elemento predominante y exclusivo
en la transmisión de conocimientos a convertirse en una pieza clave de los procesos de
enseñanza/aprendizaje, haciendo de mediador y generador-organizador de situaciones en
las que el estudiante pueda aprender por sí mismo.
Cumplir con esta tarea exige, además de una buena base de conocimientos científicos, que
el profesor desarrolle nuevas competencias que podríamos encuadrar en tres ámbitos: de las
capacidades, (análisis y síntesis, crítica y autocrítica, creativa, organizadora de
adaptación...), de las actitudes (abierta, innovadora, participativa, comunicativa...) y de las
destrezas didácticas (conocedor del desarrollo integral del alumno, mediador del saber,
mediador del aprendizaje, motivador y orientador del aprendizaje...).
En este proceso de formación hacia un papel renovado del profesor, las nuevas tecnologías
no sólo entran dentro del ámbito de las nuevas competencias a adquirir, sino que pueden
contribuir a la adquisición de esas nuevas competencias, favoreciendo el proceso de
formación del profesor hacia ese papel innovador.
Así, el uso de la informática nos va a permitir la impartición de cursos a distancia, a través
de vías como Internet, lo que hemos venido en llamar "Tele formación", evitando el que los
profesores tengan que desplazarse hasta la entidad de formación más cercana, ahorrando así
tiempo y esfuerzo, aumentando también la facilidad de horarios, cada uno puede realizar el
curso en el momento que elija; la creación de bases de datos con fondos de archivos,
bibliotecas, etc., que amplía enormemente la posibilidad de acceso a la información, etc.
El docente debe innovar en los siguientes aspectos, Competencia didáctica, Competencia
tecnológica, Competencia tutorial
PROMOTOR DE VALORES ÉTICOS Y MORALES.
Es necesario, privilegiar a la educación como práctica social, pensando así en un proyecto
para una sociedad mejor. A partir de esta interpretación hay que hablar de la formación del
educando en cualquier área profesional y la capacitación del docente en aras de conformar
un todo sistémico en los procesos formadores.
La praxis deontológica-pedagógica obliga a educar en valores éticos, en este contexto
persigue la educación moral. A nivel superior, por su parte, la currícula de materias
relacionadas con ética y deontología, que se cursan en casi todas las carreras permite al
docente desarrollar esta prioridad social y personal, dando así su propio aporte, a la
consolidación ética y moral de la dignidad humana que se practica en el ejercicio
profesional, cumpliendo con los deberes y derecho insertos en los códigos de deontología
profesional.
Con frecuencia, ética y deontología se utilizan como sinónimos. Es cierto que ambas
palabras hacen relación al deber y ambas disciplinas son tenidas como ciencias: la primera
se ocupa de la moralidad de los actos humanos y la segunda determina los deberes que han
de cumplirse en algunas circunstancias sociales, y en particular dentro de una profesión
dada.
De manera general se acepta que el cumplimiento del deber es hacer aquello que la
sociedad ha impuesto en bien de los intereses colectivos y particulares. La persona es
buena, actúa correctamente cuando cumple con las tareas y obligaciones que debe hacer.
Desde que el individuo tiene uso de razón comienza a actuar bajo la presión de normas
llamadas deberes (debes hacer esto, deja eso, no hagas, cumple con), a tal punto que su
cumplimiento vive en función de ellos y es considerado como una persona honesta,
virtuosa.
DOCENTE CREATIVO Y DE FACIL ADAPTACION AL MEDIO
El docente deberá ser capaz de crear opciones que permitan solucionar situaciones nuevas e
innovadoras que se presenten; por lo que es necesario adaptarse a las circunstancias
cambiantes del contexto.
El maestro necesariamente debe estar abierto a nuevas maneras de enseñar, optimizando los
procesos y asumiendo el compromiso de participar a través del quehacer educativo en los
cambios y retos que supone la formación de un ser humano integral
CONCLUSIÓN
De manera general, se concluye que el rol principal del docente es facilitar y ayudar a los
estudiantes a construir y reconstruir sus propios conocimientos, sobre la base de promover
experiencias acordes con el nivel de desarrollo de los mismos y la inteligente estructuración
y evaluación de la experiencia.