REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
UNIDAD EDUCATIVA PRIVADA FRANCISCO DE PAULA SALAZAR ACOSTA
INCIDENCIA DE LOS DIFERENTES ESTILOS DE APRENDIZAJE EN EL
RENDIMIENTO ACADÉMICO DE LOS ESTUDIANTES DE LA UNIDAD
EDUCATIVA PRIVADA FRANCISCO DE PAULA SALAZAR ACOSTA
INTEGRANTES:
Aguilar, Cesar C.I: 33.193.646
Manzanilla, Rafael C.I: 33.317.403
Reyes, María Fernanda C.I:32.597.582
Rincón, Alexandra C.I:32.890.527
Villalobos, Martin C.I: 33.637.934
MARACAIBO, MAYO DE 2025
15
DEDICATORIA
A todos mi familiares profesores y amigos que estuvieron presentes en el momento
de la realización de este trabajo de investigación.
-Cesar Aguilar
A mi familia por su amor y apoyo incondicional. A mis amigos y profesores, por su
guía y compañía en este camino. Y a mí mismo, por nunca rendirme. Este logro es
nuestro.
-Rafael Manzanilla
A mis padres, por su apoyo incondicional y por creer en mí incluso en los momentos
en que yo misma dudaba. Gracias por las noches de desvelo, por escucharme y por
recordarme que el esfuerzo siempre vale la pena.
-María F. Reyes
A todos los miembros de mi familia que estuvieron ahí en los momentos más difíciles
para brindarme su apoyo incondicional y darme las fuerzas necesarias para salir
adelante.
-Alexandra Rincón
Para todas las personas que estuvieron presentes en cada momento de este
trabajo, padres, profesores y amigos, gracias por su apoyo y su compañía en esta
etapa de mi vida.
-Martín Villalobos
III
AGRADECIMENTO
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al personal administrativo
de la institución por su invaluable apoyo y dedicación a lo largo de este proceso. Su
profesionalismo y compromiso han sido fundamentales para facilitar el desarrollo de
esta tesis.
Agradecemos especialmente a nuestra tutora metodológica y a nuestro tutor
académico, quienes siempre estuvieron dispuestos a ayudarnos con cualquier
consulta y a proporcionarnos la información necesaria.
Asimismo, queremos dedicar un agradecimiento especial a nuestros padres por su
amor incondicional apoyo constante y motivación. Su fe en nosotros y sus sacrificios
han sido la base para la realización de este proyecto. Gracias por estar siempre a
nuestro lado y por inspirarnos a seguir adelante incluso en los momentos más
desafiantes.
Sin el apoyo de todos ustedes, este trabajo no habría sido posible. Gracias por su
esfuerzo y dedicación.
IV
RESUMEN
U.E.P. Francisco de Paula Salazar Acosta
Maracaibo – Estado Zulia
INCIDENCIA DE LOS DIFERENTES ESTILOS DE APRENDIZAJE EN EL
RENDIMIENTO ACADÉMICO DE LOS ESTUDIANTES DE LA UNIDAD
EDUCATIVA PRIVADA FRANCISCO DE PAULA SALAZAR ACOSTA
Autores
Aguilar, Cesar
Manzanilla, Rafael
Reyes, María Fernanda
Rincón, Alexandra
Villalobos, Martin
Tutor académico
Luis Urdaneta
Tutor metodológico
Mariana Quintero
Mayo 2025
Resumen:
La presente investigación tuvo como objetivo determinar la incidencia de los
diferentes estilos de aprendizaje en el rendimiento académico de los estudiantes de
la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta, ubicada en
Maracaibo, Estado Zulia. Bajo un enfoque cualitativo y descriptivo, se aplicaron
entrevistas semiestructuradas y observaciones a una muestra intencional de
estudiantes de educación media general, analizando sus preferencias cognitivas,
V
estrategias de estudio y percepciones sobre las metodologías docentes. Los
resultados evidenciaron una predominancia del estilo visual, seguido del auditivo y
kinestésico, con una minoría multimodal. Se identificó que la falta de adaptación
pedagógica a estos estilos genera brechas en el rendimiento, mientras que
estrategias diversificadas (recursos gráficos, actividades prácticas, explicaciones
contextualizadas) mejoran la comprensión, motivación y participación activa.
Asimismo, se destacó la influencia de factores como la organización del tiempo, el
apoyo familiar y la retroalimentación docente en el desempeño académico. Las
conclusiones subrayan la necesidad de implementar prácticas educativas
inclusivas, que integren enfoques multimodales y fomenten la autorregulación del
aprendizaje, garantizando equidad y calidad en el proceso educativo. Este estudio
aporta insumos para optimizar la enseñanza mediante la personalización
metodológica, alineada con las necesidades cognitivas y afectivas de los
estudiantes.
Palabras clave: Estilos de aprendizaje, rendimiento académico, estrategias
pedagógicas, educación inclusiva.
VI
ÍNDICE GENERAL
Dedicatoria ........................................................................................................ III
Agradecimiento .................................................................................................. IV
Resumen ............................................................................................................ V
Índice general ..................................................................................................... VII
Introducción ........................................................................................................ XIII
Momento I: Acercamiento al problema ................................................................. 15
1.1. Objetivo general ................................................................................. 28
1.2. Objetivos específicos .......................................................................... 29
1.3. Justificación del problema................................................................... 29
1.4. Delimitación Teórica ........................................................................... 30
1.5. Delimitación Temporal ........................................................................ 31
Momento II: Marco Teórico................................................................................... 32
2.1. Antecedentes de la investigación ....................................................... 32
2.2. Bases teóricas .................................................................................... 37
2.2.1. Estilos de aprendizaje ........................................................... 37
[Link]. Tipos de estilos de Aprendizaje ............................... 39
[Link].1. Estilo Lógico (matemático) .......................... 42
[Link].2. Estilo Social (interpersonal) ......................... 42
[Link].3. Estilo Solitario (intrapersonal) ...................... 43
[Link].4. Estilo Verbal (lectura y escritura) ................. 43
VII
[Link].5. Estilo Multimodal: ........................................ 43
[Link]. Características de los estilos de aprendizaje ............ 44
[Link].1. Percepción ................................................... 44
[Link].1.1. Visual ............................................. 44
[Link].1.2. Auditiva........................................... 44
[Link].1.3. Kinestésica ..................................... 44
[Link].2. Procesamiento ............................................. 44
[Link].2.1. Activo ............................................. 45
[Link].2.1. Reflexivo......................................... 45
[Link].3. Comprensión ............................................... 45
[Link].3.1. Global ............................................. 45
[Link].3.2. Secuencial ...................................... 45
2.2.2. Rendimiento académico ........................................................ 45
[Link].1 Resultados cuantitativos ............................. 46
[Link].2 Calidad del aprendizaje ............................... 46
[Link].3 Desempeño en tareas de resolución de
problemas .................................................................. 47
[Link].4 Desarrollo de habilidades cognitivas y
metacognitivas ........................................................... 47
[Link].5 Actitudes y motivación ................................. 47
[Link].6 Participación activa y colaboración ............. 47
[Link].7 Competencias y habilidades transversales . 47
VIII
[Link].8 Contexto y recursos educativos .............. 47
[Link]. Factores que inciden en el rendimiento
académico ........................................................................ 49
[Link].1. Expectativa del docente ......................... 50
[Link].2. Factores organizativos o institucionales. 50
[Link].3. Factores relacionados con el docente .... 50
[Link].4. Expectativas externas o componentes
psicosociales .......................................................... 51
[Link].5. El entorno familiar .................................. 51
[Link].6. Contexto socioeconómico ...................... 51
[Link].7. Factores Ambientales............................. 51
[Link]. Rendimiento escolar según los estilos de
aprendizaje. ...................................................................... 52
[Link].1. Estrategias de aprendizaje efectivas ...... 53
[Link].2. Facilidad de comprensión del
contenido................................................................ 53
[Link].3. Nivel de participación en clases ............. 54
[Link].4. Interacción con los compañeros y
docentes................................................................. 54
[Link].5. Motivación para aprender ....................... 55
[Link].6. El sentimiento de inclusión ..................... 55
2.3. Definición epistemológica de las variables ..................................... 56
2.3.1. Estilos de aprendizaje ....................................................... 56
2.3.2. Rendimiento académico .................................................... 56
IX
2.4. Cuadro de Variables ....................................................................... 57
Momento III: Marco Metodológico .................................................................... 58
3.1. Tipo de investigación ...................................................................... 59
3.2. Diseño de la investigación .............................................................. 61
3.3. Población ........................................................................................ 62
3.3.1. Tabla 1: Población............................................................. 62
3.4. Muestra ........................................................................................... 63
3.4.1. Tabla 2: Muestra ............................................................... 63
3.5. Instrumentos y técnicas de la investigación .................................... 63
3.6. Instrumento ..................................................................................... 65
Momento IV: Análisis de los resultados ............................................................ 67
4.1. ¿Prefieres aprender con imágenes, diagramas o gráficos en lugar
de solo leer texto? ¿Por qué? ............................................................... 67
4.2.¿Cómo te ayudan los mapas conceptuales o esquemas a organizar
la información? ...................................................................................... 69
4.3.¿Sueles repetir en voz alta la información para recordarla mejor? .. 70
4.4.¿Te resulta útil estudiar con música de fondo o prefieres el silencio?
............................................................................................................... 71
4.5.¿Cuándo estudias sientes que necesitas más tiempo para realizar
actividades prácticas que te ayuden a entender bien un tema? ¿Por
qué? ....................................................................................................... 72
4.6.¿Sientes que aprendes mejor cuando puedes manipular objetos,
crear modelos o hacer manualidades relacionadas con el tema? ......... 73
4.7.¿Prefieres leer información en textos o presentaciones antes que
escuchar una explicación oral? .............................................................. 74
4.8.¿Te ayuda tomar apuntes con colores o resaltar información
importante? ............................................................................................ 75
4.9. Cuando aprendes algo nuevo, ¿buscas explicarlo con tus propias
palabras o aplicarlo en situaciones reales? ¿Por qué? ........................ 77
X
4.10. Cuando estudias, ¿te enfocas más en los detalles específicos o
en comprender el concepto general? ¿Por qué? ................................... 79
4.11.¿Cómo prefieres que se te presenten los contenidos: de manera
estructurada y paso a paso o con mayor flexibilidad? ........................... 81
4.12.¿Cómo crees que tu promedio de calificaciones refleja tu nivel de
comprensión y desempeño en una asignatura específica? ................... 83
4.13.¿Qué estrategias utilizas o podrías implementar para mejorar tu
promedio en aquellas materias en las que tienes más dificultades? ..... 85
4.14.¿Qué factores crees que influyen en que los estudiantes aprueben
o no sus asignaturas? ............................................................................ 88
4.15.¿Qué cambios en tu forma de estudiar podrían ayudar a mejorar
el porcentaje de estudiantes que aprueban sus materias? .................... 89
4.16.¿Has sentido que los métodos de enseñanza utilizados en la
institución se adaptan a tu forma de aprender? ¿Por qué? ................... 90
4.17.¿Qué estrategias de aprendizaje utilizas para organizar la
información y cómo te ayudan a comprender mejor los temas en tus
estudios? ............................................................................................... 92
4.18.¿Qué tipo de recursos te ayudan más a comprender los temas en
clase? .................................................................................................... 93
4.19.¿Qué tipo de actividades te motivan a participar más
activamente? ......................................................................................... 94
4.20.¿Cómo describirías tu experiencia interactuando con tus
compañeros en clase? .......................................................................... 96
4.21.¿Qué actividades en clase te motivan más a aprender? ............... 97
4.22.¿Qué materias o temas te interesan más y por qué? .................... 99
4.23.¿Te sientes incluido/a en las actividades y discusiones de
clase? ................................................................................................... 100
4.24.¿Has participado en actividades o talleres en los que los docentes
trabajen en conjunto con los estudiantes? ............................................ 101
4.25.¿Cómo te sientes cuando recibes retroalimentación sobre tu
desempeño académico? ........................................................................ 103
XI
4.26. En una sesión de retroalimentación, ¿prefieres que se resalten
primero los aspectos positivos de tu trabajo o las áreas que necesitas
mejorar? ¿Por qué? ............................................................................... 104
4.27.¿Cuál de las estrategias utilizadas por los docentes en clase
consideras más útil para tu comprensión del contenido? ...................... 105
4.28.¿Cómo te parece el uso de tecnologías que ajustan los contenidos
según tu progreso? ................................................................................ 107
4.29.¿Qué tipo de materiales educativos (visuales, auditivos,
interactivos, etc.) te resultan más efectivos para aprender? .................. 108
4.30.¿Cómo utilizas las herramientas digitales o aplicaciones
tecnológicas en tu proceso de aprendizaje y qué beneficios encuentras
al hacerlo? ............................................................................................. 108
Conclusiones .................................................................................................... 112
Recomendaciones............................................................................................ 115
Plan Estratégico ............................................................................................... 116
Referencias bibliográficas ................................................................................ 120
XII
INTRODUCCIÓN
Momento I: Acercamiento al problema
Este primer apartado delimita el núcleo central de la investigación. Se presenta el
problema de estudio, contextualizando las dificultades observadas en el rendimiento
académico de los estudiantes y su posible vinculación con la diversidad de estilos
de aprendizaje en el aula. Aquí se definen los objetivos generales y específicos, las
preguntas de investigación y la justificación del trabajo, destacando su relevancia
para la institución educativa analizada y el ámbito pedagógico en general. Además,
se establecen los alcances y limitaciones del estudio, sentando las bases para su
desarrollo posterior.
Momento II: Marco Teórico
En este segundo momento, se construye el soporte conceptual y teórico que
sustenta la investigación. Se profundiza en las teorías sobre estilos de aprendizaje
(como los modelos de Kolb, Honey-Alonso o VARK), su evolución histórica y su
relación con procesos cognitivos y pedagógicos. Asimismo, se revisan estudios
previos que abordan la conexión entre preferencias de aprendizaje y rendimiento
académico, identificando vacíos o contradicciones en la literatura existente. Este
marco no solo permite comprender el fenómeno desde múltiples perspectivas, sino
que también orienta la formulación de hipótesis y la selección de variables para el
análisis empírico.
Capítulo III: Marco Metodológico
Este capítulo detalla el diseño metodológico adoptado para responder a los
objetivos planteados. Se especifica el enfoque de investigación (cuantitativo,
cualitativo o mixto), la población y muestra estudiada, así como las técnicas e
instrumentos de recolección de datos (encuestas, pruebas diagnósticas,
observación en aula, revisión de registros académicos). Además, se explican los
criterios de validez y confiabilidad, los procedimientos éticos y las herramientas
estadísticas o cualitativas utilizadas para el análisis. Este momento es crucial, pues
establece el rigor científico que garantiza la credibilidad de los resultados.
XIII
Momento IV: Análisis de los resultados
En esta fase final, se interpretan y discuten los datos obtenidos durante la
investigación. A través de tablas, gráficos y categorías emergentes, se contrastan
las preferencias de aprendizaje identificadas (visuales, auditivas o kinestésicas) con
los niveles de rendimiento académico de los estudiantes. Se examinan patrones
significativos, excepciones y relaciones causales o correlacionales, integrando
perspectivas cuantitativas y cualitativas. Finalmente, se vinculan estos hallazgos
con el marco teórico y el contexto institucional, evaluando su impacto en la práctica
educativa y proponiendo líneas de acción futuras.
XIV
MOMENTO I
ACERCAMIENTO AL PROBLEMA
La Unesco (2016) reconoce la educación como el motor principal del
desarrollo, y la clave para lograr el pleno empleo y la erradicación de la pobreza en
el mundo. Declaración producto de la revisión sobre los progresos en materia
educativa alcanzados a nivel mundial desde el año 2000, según lo dispuesto en los
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), una agenda donde se plantean los
desafíos pendientes y las prioridades futuras para el 2030, según datos el 2013 en
el mundo seguían sin escolarizar unos 59 millones de estudiantes y que muchos
de los que asisten a la escuela no adquieren los conocimientos y aptitudes básicas,
lo que limita el mejoramiento de las condiciones socioeconómicas de la población
mundial, al restringir el acceso a empleos dignos bien remunerados y, con ello el
estancamiento de la pobreza.
Según estadísticas recientes en América Latina, cerca del 35% de los
estudiantes tienen dificultades de aprendizaje cuando los métodos educativos no se
alinean con sus estilos (González & Ramírez, 2020). Este proyecto tiene un
potencial impacto social al fomentar prácticas educativas más inclusivas que
mejoren las oportunidades de éxito para todos los estudiantes, independientemente
de sus características individuales.
En México, se han realizado diversas investigaciones sobre los estilos de
aprendizaje y su relación con el rendimiento académico en estudiantes de
bachillerato. Algunos estudios han encontrado correlaciones significativas entre
ciertos estilos de aprendizaje y el rendimiento en determinadas asignaturas. Por
ejemplo, estudiantes con un estilo de aprendizaje activo tienden a obtener mejores
resultados en asignaturas que requieren de la participación activa y la resolución de
problemas
15
En este sentido, en Colombia, diversos estudios han explorado la relación
entre los estilos de aprendizaje y el rendimiento académico, destacando la
importancia de adaptar las estrategias pedagógicas a las preferencias individuales
de los estudiantes para mejorar su desempeño. Donde se han proyectado una serie
de proposiciones y conclusiones sobre el reconocimiento y como la adaptación de
la enseñanza a estos estilos puede optimizar los resultados educativos, además de
resaltar la necesidad de estrategias pedagógicas personalizadas para mejorar el
rendimiento estudiantil.
En referencia a otros país de Latinoamérica, en Chile, existen diversas
revistas académicas que abordan temas relacionados con la educación como la
Revista de Educación que es publicación del Ministerio de Educación de Chile, la
Revista de Educación (revista semestral que se centra en la comprensión de los
procesos pedagógicos) entre otras, han abordado investigaciones y reflexiones
sobre diversos aspectos de la educación, incluyendo estudios sobre estilos de
aprendizaje y rendimiento académico, donde se ha determinado que la población
chilena tiene predominio hacia estilo de aprendizaje reflexivo entre los estudiantes,
así como una tendencia hacia estrategias de enseñanza que favorecen este estilo.
En España, siendo un país con una diversidad lingüística considerable, con
lenguas cooficiales como el catalán, el gallego y el vasco, además del español.
Según la revista de educación (RE) y la revista educación XX1, entre otras, señalan
que esta diversidad influye en los estilos de aprendizaje de los estudiantes, ya que
los hablantes de lenguas cooficiales pueden preferir un enfoque más visual y
auditivo, o pueden buscar métodos de aprendizaje que se adapten a sus
necesidades lingüísticas y culturales por consiguiente el rendimiento académico
de los estudiantes en España está fuertemente influenciado por su entorno
socioeconómico, el acceso a tecnología, y su contexto lingüístico y cultural
De igual manera existen investigaciones publicadas en revistas
internacionales de renombre, como Journal of Higher Education, Learning and
Instruction y American Educational Research Journal, enfocada al estudio de la
diversidad demográfica de Estados Unidos en la población estudiantil compuesta
16
por distintos orígenes culturales, socioeconómicos y lingüísticos presentan
variaciones en la forma en que procesan y asimilan la información, tiene una
influencia significativa en los estilos de aprendizaje y el rendimiento académico.
En particular en estas revistas, se han observado publicaciones en donde se
destaca que los estudiantes hispanos y afroamericanos suelen preferir estilos de
aprendizaje más colaborativos y prácticos, mientras que los estudiantes asiáticos
tienden a inclinarse hacia enfoques más teóricos y analíticos, mientras que los
nativos prefieren un enfoque pragmático que estén directamente relacionados con
aplicaciones prácticas o beneficios inmediatos. Estas diferencias en los estilos de
aprendizaje afectan la interacción de los estudiantes con el contenido educativo, lo
que a su vez influye en su rendimiento académico.
Bajo estas perspectivas en el contexto educativo actual, las investigaciones
realizadas van dejando constancia que los estilos de aprendizaje están
estrechamente relacionados con la forma en que los estudiantes aprenden, los
profesores enseñan y cómo ambos interactúan en la relación entre enseñanza y
aprendizaje. Es evidente que el rendimiento académico está relacionado con los
estilos de aprendizaje, Alonso, Gallego y Honey (1994), citado por Prieto G. (2021)
señalan:
“El panorama de trabajos sobre rendimiento académico y
estilos de aprendizaje es muy amplio y después de
analizar las distintas investigaciones se llega a la
conclusión que los estudiantes aprenden con más
efectividad cuando se les enseña con sus estilos de
aprendizaje predominantes”. (Alonso et al, 1994, p.61)
Con respecto a los procesos de enseñanza-aprendizaje, el rendimiento
académico de los estudiantes ha sido ampliamente estudiado en el ámbito
educativo, ya que constituye un indicador clave del éxito en los procesos de
enseñanza-aprendizaje. En este contexto, los estilos de aprendizaje, definidos por
Smith (1988) citado por Hernández M. y Cabrera A. (2021), como “los modos
característicos por los que un individuo procesa la información, siente y se comporta
en las situaciones de aprendizaje” (p. 4).
17
De igual manera Lozano (2009) citado por Acosta L. (2016) “implican
preferencias, tendencias y disposiciones que distinguen a un individuo en la manera
en que se conduce, habla, piensa, aprende y enseña” (p.4). Es decir, lo que se
busca es, que el docente implemente estrategias didácticas que permitan a este
estudiante construir conocimiento desde su capacidad, aprendiendo de forma
dinámica, en un ambiente agradable para él, donde no se sienta discriminado.
Estas concepciones subrayan la diversidad de formas en que los estudiantes
interactúan con el conocimiento y cómo estas diferencias influyen en su proceso de
aprendizaje, al reconocer y valorar estas particularidades, los docentes pueden
diseñar experiencias educativas más significativas y personalizadas y la
implementación de estrategias didácticas que se ajusten a los estilos de aprendizaje
de cada estudiante es fundamental para garantizar un proceso de enseñanza-
aprendizaje exitoso, permitiendo que los estudiantes aprendan de manera dinámica
y en un ambiente que se adapte a sus necesidades, se fomenta su autonomía,
motivación y compromiso con el aprendizaje, reduciendo la posibilidad de que los
estudiantes se sientan frustrados o desmotivados debido a que las actividades
propuestas no se ajustan a su forma de aprender.
Por lo cual, en el proceso educativo, los docentes enfrentan diariamente el
desafío de abordar la diversidad de estilos de aprendizaje de sus estudiantes, lo
cual implica reconocer que cada individuo posee maneras particulares de procesar
e interiorizar los contenidos académicos. Esteves et al. (2020), citados por Villacís
et al. (2020), manifiestan, que "en el proceso de enseñanza-aprendizaje, los
educadores se enfrentan, de manera cotidiana, a las particularidades de sus
alumnos para interiorizar los contenidos de las asignaturas" (p.226), y ayudarles a
alcanzar sus objetivos con el fin de lograr una formación integral.
Es fundamental que los educadores ajusten sus metodologías pedagógicas
para atender estas diferencias, promoviendo estrategias que permitan alcanzar los
objetivos de aprendizaje y lograr una formación integral. Por lo tanto, este enfoque
no solo busca optimizar el rendimiento académico, sino también fomentar el
18
desarrollo de competencias que trasciendan el aula, potenciando la autonomía, la
creatividad y la capacidad de resolución de problemas de los estudiantes.
Asimismo, los educadores deben equilibrar las exigencias curriculares con la
adaptación pedagógica para satisfacer las necesidades de aprendizaje específicas.
Esto implica una reflexión constante sobre su práctica docente y el diseño de
actividades que integren distintos estilos de aprendizaje. Tal como sostienen
Esteves et al. (2020), es fundamental que los docentes reconozcan el papel activo
de los estudiantes en su propio proceso educativo, incentivándolos a reflexionar
sobre sus fortalezas y áreas de mejora. Este enfoque, centrado en el estudiante, no
solo promueve una formación integral, sino que también contribuye a la equidad y
la calidad educativa al garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a
experiencias de aprendizaje significativas y efectivas
Siguiendo con este orden de ideas, los estilos de aprendizaje en los
estudiantes, como plantea Kolb (1984) citado por Hernández M. y Cabrera A.
(2021), son una manifestación de las preferencias individuales para captar, procesar
y retener información. Estas preferencias no surgen de manera aleatoria, sino que
están profundamente influidas por factores cognitivos, afectivos y fisiológicos que
interactúan en el aprendizaje. Los estilos de aprendizaje pueden clasificarse en
categorías como visuales, auditivas, kinestésicos, entre otros, lo que implica que
cada una de ellos, responde de manera distinta a las estrategias pedagógicas
empleadas.
En donde los factores cognitivos hacen referencia a las habilidades mentales
y formas de pensamiento del individuo, como la lógica y la creatividad, mientras que
los factores afectivos están relacionados con las emociones, motivaciones y
actitudes hacia el aprendizaje. Por otro lado, los factores fisiológicos incluyen
aspectos como el ritmo biológico, la energía y las condiciones físicas del entorno
que pueden influir en el proceso de aprendizaje (Hernández M. & Cabrera A., 2021;
Kolb, 1984).
19
Este modelo pone de relieve que los estudiantes no solo varían en sus estilos,
sino que también adaptan su forma de aprendizaje según las circunstancias y
demandas del entorno educativo. Las preferencias individuales pueden alinearse o
no con las estrategias pedagógicas empleadas en el aula, lo que impacta
directamente en la eficacia del proceso de enseñanza-aprendizaje. Por ejemplo, un
estudiante con un estilo de aprendizaje preferentemente kinestésico puede
enfrentar dificultades en un entorno que privilegia métodos exclusivamente
expositivos o teóricos. En este contexto, comprender y respetar estas diferencias
no solo facilita la adquisición de conocimientos, sino que también promueve la
equidad educativa al garantizar que todos los estudiantes tengan oportunidades
equitativas para alcanzar el éxito académico (Hernández M. & Cabrera A., 2021;
Kolb, 1984).
De acuerdo a lo anterior, Gallardo y Camacho, (2008) citados por Villacís et
al. (2020) expresan que uno de los factores que condicionan de modo fundamental
el rendimiento de los alumnos de cualquier centro educativo y que explica también,
en gran medida, su propia satisfacción y éxito en los estudios refiriéndose a la
motivación y a su vez a los estilos de aprendizaje de los estudiantes. Se hace
entonces necesario indagar sobre las diferentes estrategias que están utilizando los
profesores para poder determinar las causas por las cuales se puede evidenciar un
avance en el aprendizaje y las que impiden o limitan que este se dé.
Más allá de las estrategias docentes, existen otros factores que pueden influir
en el aprendizaje, como las características del contexto escolar, las condiciones
socioeconómicas de los estudiantes, o incluso factores personales como la
autoestima o las dificultades de aprendizaje. Es importante considerar estos
elementos para obtener una visión más completa de los factores que pueden limitar
el avance académico.
Por otro lado, Laudadío, J. y Mazzitelli, C. (2019), sostienen que el estilo
centrado en el aprendizaje considera el conocimiento como construcción, aprender
es elaborar de forma personal significados con ayuda del profesor. El docente debe
20
actuar como mediador y promover la creación del conocimiento. Los autores
consideran que este transmuta su rol tradicional de transmisor de información a un
guía facilitador que estimula la autonomía del alumno en su proceso de aprendizaje.
El conocimiento, lejos de ser una entidad estática y objetiva, se concibe como
una construcción personal y dinámica, moldeada por las experiencias previas, las
interacciones sociales y las herramientas cognitivas de cada individuo. En este
sentido, el maestro, en lugar de imponer verdades absolutas, se convierte en un
mediador que provee los recursos necesarios para que los estudiantes puedan
explorar, cuestionar y construir sus propios significados.
Al adoptar esta perspectiva, se reconoce la diversidad de estilos de
aprendizaje y ritmos individuales, lo que permite adaptar las estrategias
pedagógicas a las necesidades específicas de cada estudiante. Además, se
fomenta un ambiente de aprendizaje colaborativo y significativo, donde los
estudiantes se involucran activamente en la resolución de problemas, la búsqueda
de información y la generación de ideas originales. En última instancia, este enfoque
promueve el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico, creatividad y
autonomía, competencias esenciales para desenvolverse en un mundo cada vez
más complejo y cambiante.
Se puede aportar que estos autores plantean un enfoque centrado en el
aprendizaje, que representa una alternativa prometedora a los modelos
pedagógicos tradicionales, al situarlos en el centro del proceso educativo y
reconocer la importancia de la construcción activa del conocimiento, se contribuye
a formar individuos más autónomos, críticos y reflexivos.
Un estudio realizado por Dunn, R., & Dunn, K. (2019), mostró que hasta el
70% de los estudiantes obtienen mejores resultados cuando las estrategias de
enseñanza se adaptan a sus estilos de aprendizaje. En contraste, los métodos
homogéneos pueden llevar a una disminución del rendimiento en hasta un 30% de
los casos. Estas cifras resaltan la necesidad de comprender la interacción entre
21
estilos de aprendizaje y desempeño académico como una problemática crucial en
el ámbito educativo.
Ya se ha visualizado a lo largo de las ideas planteadas, que el rendimiento
académico tiene cierta complejidad desde el inicio de su conceptualización, en
ocasiones se le denomina como aptitud escolar, desempeño académico o
rendimiento escolar, pero generalmente las diferencias de concepto sólo se explican
por cuestiones semánticas, ya que generalmente, en los textos la vida escolar y la
experiencia docente, son utilizadas como sinónimos
Si se parte de la definición de Jiménez (2000) citado en Pérez J. y Merino M.
(2021) la cual postula que el rendimiento académico es un “nivel de conocimientos
demostrado en un área o materia comparado con la norma de edad y nivel
académico”, encontramos que el rendimiento del alumno debería ser entendido a
partir de sus procesos de evaluación, sin embargo, la simple medición y/o
evaluación de los rendimientos alcanzados por los estudiantes no provee por sí
misma todas las pautas necesarias para la acción destinada al mejoramiento de la
calidad educativa.
Siguiendo con Quílez, A., García, N., & Sáez F. (2021), quienes planten que
el rendimiento académico es una dimensión que combina factores intrínsecos y
extrínsecos, como la motivación y el contexto cultural. En su estudio, resaltan cómo
estas variables moderadoras influyen significativamente en los logros educativos,
destacando diferencias geográficas y etarias en los efectos sobre el desempeño
estudiantil.
De igual manera Ruiz, P. (2020), lo expresa como un indicador que refleja el
nivel de aprendizaje logrado por los estudiantes en función de los objetivos
planteados por los sistemas educativos. Este concepto integra variables como la
motivación, las estrategias de aprendizaje, y el contexto socioemocional de los
alumnos.
Es importante mencionar que, para Garbanzo, G. (2011), el rendimiento
académico es un término multidimensional determinado por los diversos objetivos y
22
logros pretendidos durante la enseñanza. Utiliza un enfoque teórico-práctico para
evaluar cualitativa y cuantitativamente al estudiantado, por medio de un indicador
estratégico que podría determinar la calidad educativa de los estudiantes, con
posibilidades de influir en su aprobación o desaprobación durante el aprendizaje
Autores relevantes en el contexto educativo como Pizarro (1985), Martínez
(2007), Caballero (2007), entre otros citados Rodríguez, M., Fita, E., & Torrado, C.
(2021). señalan que existen múltiples causas del rendimiento desfavorable, entre
las que se encuentran: incoherencia entre la vocación y la carrera que estudian,
motivación no adecuada, escasos hábitos de estudios, desorganización en el
tiempo destinados al estudio, aunada a una ausencia de planificación con los
materiales de estudio, falta de cumplimiento de actividades académicas, tareas, un
ambiente de estudio no adecuado, con poca luz, mucha bulla, estímulos visuales,
televisores, uso de IPod, Tablet, Celulares, entre otros.
En nuestro país, se han elaborado varios trabajos de investigación
relacionados con los estilos de aprendizaje en la enseñanza y el aprendizaje,
permitiendo crear estrategias para su identificar los estilos de aprendizaje y su
utilización dentro del aula de clases y cómo organizar ambientes de aprendizaje
ricos en múltiples estrategias y medios que promuevan su motivación e interés por
aprender.
En el contexto venezolano, caracterizado por su diversidad cultural y
socioeconómica, comprender las diferencias en los estilos de aprendizaje permite
crear y promover estrategias pedagógicas inclusivas que maximicen el potencial de
todos los estudiantes, lo que ha sido demostrado por diversos estudios anteriores,
que cuando los educadores ajustan sus métodos de enseñanza a los estilos de
aprendizaje, los estudiantes muestran mayores niveles de motivación y desempeño
académico.
Por consiguiente, promover una educación que reconozca estas diferencias
resulta esencial para mejorar los resultados educativos en este país, esto se debe
a que los estilos de aprendizaje desempeñan un papel fundamental en el
23
rendimiento académico, dado que cada individuo posee formas únicas de procesar
la información. Asimismo, reconocer y adaptar la enseñanza a estos estilos no solo
permite mejorar la comprensión y retención del conocimiento, sino que también
favorece un aprendizaje más profundo y significativo.
En virtud de ello, una educación que valore la diversidad en los estilos de
aprendizaje contribuye de manera directa a la formación integral de los estudiantes,
asegurando mejores oportunidades de desarrollo personal y académico, donde
confluyen estudiantes con una multiculturalidad como en el caso del Estado Zulia
se ha planteado el reto de adaptar las estrategias pedagógicas a distintas formas
de aprender, muchas de las cuales están influenciadas por tradiciones y
cosmovisiones propias, a partir de varias investigaciones anteriores se han
diseñado actividades que conecten con las experiencias de vida de los estudiantes,
mejorando su comprensión y promoviendo una integración efectiva en el entorno
escolar.
Por ende, en Maracaibo, donde conviven diversas culturas y grupos sociales,
reconocer los estilos de aprendizaje resulta fundamental para mejorar el
rendimiento académico, por la heterogeneidad de la población, a través de muchas
investigaciones anteriores en la universidades locales, se ha demostrado que los
estudiantes tienen diferentes formas de procesar la información, lo que conlleva a
adaptar las estrategias pedagógicas a estas diferencias para ofrecer una educación
más inclusiva y efectiva, facilitando la comprensión y la retención del conocimiento,
lo que se traduce en un mayor rendimiento académico y una integración exitosa de
los estudiantes en el entorno escolar.
En la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta, se han
observado algunas manifestaciones problemáticas relacionadas con los estilos de
aprendizaje y el rendimiento académico, entre las que se pueden mencionar que en
la población estudiantil se observan diferencias significativas en la forma de adquirir
conocimiento, debido a que algunos estudiantes prefieren enfoques visuales, otros
auditivos y algunos kinestésicos. Estas variaciones generan brechas en el
24
rendimiento académico, especialmente cuando las metodologías docentes no
consideran estas diferencias individuales.
Así mismo, existen disparidades notables en los niveles de comprensión y
calificaciones de los estudiantes, que se manifiestan en aquellos cuyos estilos de
aprendizaje no son abordados adecuadamente, suelen mostrar un desempeño
inferior, lo que incrementa la desigualdad educativa. Además, se pudiera acotar que
algunos docentes, en su mayoría, utilizan metodologías tradicionales homogéneas,
ignorando las necesidades específicas de los distintos estilos de aprendizaje, lo cual
limita la participación activa y el rendimiento de algunos estudiantes.
Otro factor determinante en la problemática señalada sería la escasez de
herramientas didácticas modernas y el uso insuficiente de tecnologías educativas,
lo que afecta la capacidad de los estudiantes con estilos menos convencionales
para desarrollar su máximo potencial. También influye la percepción del rendimiento
académico, es decir, los estudiantes y sus familias atribuyen el éxito académico a
factores externos, como la exigencia docente o la dificultad del contenido, sin
considerar el papel de los estilos de aprendizaje personales.
Por último, el desconocimiento sobre estilos de aprendizaje por parte de los
estudiantes acerca de sus propios estilos de aprendizaje les impide desarrollar
estrategias autónomas y personalizadas para mejorar su rendimiento académico.
Además de estos factores, existen otros elementos que pueden influir
significativamente en el rendimiento académico de los estudiantes. Entre ellos se
encuentran:
El nivel socioeconómico de las familias de los estudiantes puede tener un
impacto directo en su rendimiento académico. Estudiantes que provienen de
hogares con recursos limitados pueden enfrentar dificultades como la falta de
acceso a materiales educativos, tecnología, alimentación adecuada y un entorno
propicio para el estudio, lo que puede afectar su desempeño escolar.
El involucramiento y apoyo de las familias en el proceso educativo de los
estudiantes es crucial. Un entorno familiar que fomente la educación, brinde apoyo
25
emocional y esté al tanto de las necesidades académicas del estudiante puede
contribuir positivamente a su rendimiento. Por el contrario, la falta de interés o apoyo
familiar puede generar desmotivación y bajo rendimiento.
La salud de los estudiantes juega un papel fundamental en su capacidad para
aprender y rendir académicamente. Problemas de salud física, como enfermedades
crónicas o falta de sueño, así como problemas de salud mental, como ansiedad,
depresión o estrés, pueden afectar negativamente su concentración, memoria y
motivación.
Un entorno escolar seguro, inclusivo y estimulante es esencial para el
aprendizaje. Factores como el clima escolar, la relación entre estudiantes y
docentes, la presencia de bullying o acoso escolar, y la infraestructura de la
institución pueden influir en el rendimiento académico. Un entorno negativo puede
generar desmotivación y afectar el bienestar emocional de los estudiantes.
La motivación intrínseca y la autoestima de los estudiantes son
determinantes en su rendimiento académico. Estudiantes que se sienten capaces y
motivados para aprender suelen tener un mejor desempeño. Por el contrario, la falta
de confianza en sí mismos o la desmotivación pueden llevar a un rendimiento
inferior.
La capacidad de los estudiantes para organizar su tiempo, establecer metas
y aplicar técnicas de estudio efectivas influye en su rendimiento académico. La falta
de hábitos de estudio adecuados puede resultar en dificultades para retener
información y completar tareas de manera eficiente.
Las relaciones entre pares también pueden afectar el rendimiento
académico. Estudiantes que tienen relaciones positivas con sus compañeros
pueden sentirse más apoyados y motivados, mientras que aquellos que
experimentan conflictos o aislamiento social pueden ver afectado su desempeño.
Las expectativas tanto de los docentes como de las familias pueden influir en
el rendimiento de los estudiantes. Una presión excesiva por obtener buenas
26
calificaciones puede generar estrés y ansiedad, lo que a su vez puede afectar
negativamente el desempeño académico.
En un mundo cada vez más digital, el acceso a dispositivos tecnológicos y a
internet es fundamental para el aprendizaje. Estudiantes que no cuentan con estos
recursos pueden verse en desventaja, especialmente en entornos donde se
promueve el uso de tecnologías educativas.
En instituciones con una población estudiantil diversa, las diferencias
culturales y lingüísticas pueden influir en el rendimiento académico. Estudiantes que
no dominan el idioma de instrucción o que enfrentan barreras culturales pueden
tener dificultades para adaptarse y rendir al mismo nivel que sus compañeros.
Las políticas educativas implementadas por la institución, así como la gestión
y liderazgo escolar, pueden tener un impacto en el rendimiento académico. Una
gestión efectiva que promueva la innovación, la formación docente y la atención a
las necesidades individuales de los estudiantes puede mejorar el desempeño
académico general.
La participación en actividades extracurriculares, como deportes, arte o
clubes académicos, puede influir positivamente en el rendimiento académico al
fomentar habilidades como la disciplina, el trabajo en equipo y la gestión del tiempo.
Sin embargo, un exceso de estas actividades sin un equilibrio adecuado puede
generar fatiga y afectar el rendimiento.
Por último, es importante destacar que el rendimiento académico no debe
interpretarse únicamente como un reflejo del esfuerzo individual del estudiante, sino
como el resultado de un sistema educativo que debe adaptarse para satisfacer las
necesidades de aprendizaje diversas. Reconocer y valorar los estilos de aprendizaje
no solo mejora el rendimiento, sino que también promueve una educación
equitativa, personalizada y centrada en el estudiante. Esto reafirma la importancia
de realizar estudios como el presente, que exploran el vínculo entre estilos de
aprendizaje y rendimiento académico desde perspectivas hermenéuticas y
27
fenomenológicas, contribuyendo al desarrollo de soluciones innovadoras en la
educación contemporánea.
De igual manera, se considera que el estudio de los estilos de aprendizaje,
como se plantea en esta investigación, beneficia el rendimiento académico de los
estudiantes, ya que estas son útiles en la medida que permiten la adecuación de las
formas de enseñanza con la forma de aprender que presentan los estudiantes. Al
abordar la problemática, se requiere de un enfoque integral que contemple la
formación docente, la implementación de metodologías adaptativas y la promoción
de un entorno educativo inclusivo. Este estudio, al aportar una visión
contextualizada, puede contribuir a evaluar la relación entre los estilos de
aprendizaje y el rendimiento académico en las diferentes áreas del conocimiento de
los estudiantes de la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta.
En tal sentido, se formuló como problemática principal, determinar la
incidencia de los diferentes estilos de aprendizaje en el rendimiento académico de
los estudiantes de la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta,
para ello se hace un estudio de índole cualitativo sobre los estilos de aprendizaje
más frecuentes entre los estudiantes de la Unidad Educativa Francisco de Paula
Salazar Acosta, las características particulares de los estilos de aprendizaje
predominantes en la población estudiantil, el conocimiento previo en cuanto al
rendimiento académico y los factores que se involucran para fortalecerlos o
reducirlos, para finalmente, proponer estrategias pedagógicas que fortalezcan los
estilos de aprendizaje identificados en los estudiantes de esta casa de estudio.
1.1. OBJETIVO GENERAL
Determinar la incidencia de los diferentes estilos de aprendizaje en el
rendimiento académico de los estudiantes de la Unidad Educativa Privada
Francisco de Paula Salazar Acosta.
28
1.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
1. Identificar los estilos de aprendizaje que predominan en los estudiantes de la
etapa media general.
2. Caracterizar los estilos de aprendizaje en los estudiantes de la Unidad
Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta
3. Definir el nivel de rendimiento académico en los estudiantes de la etapa de
media general.
4. Determinar los factores que inciden en el rendimiento académico para la
lograr la optimización en los procesos educativos de los estudiantes de la
etapa media general
5. Analizar el rendimiento académico según los estilos de aprendizaje de los
estudiantes de la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar
Acosta
6. Proponer estrategias pedagógicas que fortalezcan los diferentes estilos de
aprendizaje que inciden en el rendimiento académico en los estudiantes de
la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta.
1.3. Justificación del problema
La comprensión de los estilos de aprendizaje es crucial para promover la
equidad en la educación, especialmente en contextos donde la diversidad de
estudiantes plantea retos para el diseño de estrategias inclusivas. En este sentido,
el estudio busca abordar las diferencias en el rendimiento académico al identificar
los estilos de aprendizaje poco atendidos, los factores que inciden en el rendimiento
escolar y promover enfoques pedagógicos particulares.
Desde una perspectiva metodológica, este estudio permitirá explorar en
profundidad las experiencias y percepciones de los estudiantes y docentes respecto
a los estilos de aprendizaje y su impacto en el rendimiento académico. Este enfoque
29
se justifica por su capacidad para captar la riqueza y complejidad de los significados
que los actores educativos atribuyen a este fenómeno.
A su vez, la metodología elegida también asegura una interpretación
profunda de las realidades educativas locales, proporcionando datos que no solo
describen, sino que explican y contextualizan el problema desde múltiples
dimensiones al conocer el estilo preferido de los estudiantes para adquirir y procesar
la información, será posible adaptar la enseñanza de manera personalizada y
diseñar estrategias de aprendizaje efectivas. Este enfoque personalizado puede
tener un impacto positivo en la autoestima, confianza y seguridad de los estudiantes,
ya que se respeta su forma única de aprender en lugar de imponer un único método.
Esta investigación resulta significativamente beneficiosa tanto para los docentes,
como para el estudiantado y la institución, ya que al identificar de manera
equilibrada la relación que existe entre los estilos de aprendizaje y el rendimiento
académico, se debe recalcar no solo la labor del docente sino todo lo que en torno
al alumno gira, la motivación, el entorno familiar, las herramientas usadas por los
docentes y entre otras que le permitan optimizar los procesos educativos con mayor
fortaleza, teniendo así la oportunidad de reconocer su propio estilo de aprendizaje.
Finalmente, este estudio puede ser considerado novedoso ya que pretende
proponer estrategias que fortalezcan en los estudiantes sus estilos de aprendizaje,
tras conocer cuál es su método más próspero al momento de ser participante activo
de su propia enseñanza, dándose la oportunidad de discernir en justa medida lo que
es más favorable e interesante para los avances en sus procesos educativos.
1.4. Delimitación Teórica
La presente investigación, desde el punto teórico abordará los estilos de
aprendizaje, enmarcada en autores como: Hernández García, M. S. M., y Cabrera
Alber, D. J. S. (2021), González, A., & Ramírez, P. (2020), por su parte el
rendimiento académico estará sustentado por los autores tales como: Dunn, R., &
Dunn, K. (2019), Garbanzo, G. (2011)., Pérez J. y Merino M. (2021), Prieto G.
(2021), Ruiz Martín,
30
1.5. Delimitación temporal
El presente trabajo de investigación se realizará a partir de octubre de 2024 hasta
mayo de 2025 en la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta,
ubicada en la urbanización la floresta parroquia Raúl Leoni.
31
MOMENTO II
MARCO TEÓRICO
En este capítulo se describirán antecedentes y bases teóricas sobre la
incidencia de los diferentes estilos de aprendizaje en el rendimiento académico de
los estudiantes de la Unidad Educativa Privada Francisco De Paula Salazar Acosta,
tiene como objetivo contextualizar y fundamentar teóricamente la investigación
mediante la revisión de estudios previos y teorías relevantes para establecer una
base conceptual sólida que permita interpretar los resultados de la investigación.
A través de la revisión de antecedentes, se identifican tanto los avances como
las brechas en la comprensión de la relación entre los estilos de aprendizaje y el
rendimiento académico, lo que justifica la necesidad de llevar a cabo este estudio
en el contexto específico de la Unidad Educativa Francisco de Paula Salazar
Acosta.
2.1. Antecedentes de la investigación
Un antecedente de investigación se define como un estudio previo o referencia
que guarda relación directa o indirecta con el tema investigado y que sirve como
base para el desarrollo de una nueva investigación. Según Rodríguez, G., Gil, J., &
García, E. (2014), los antecedentes de investigación son estudios previos que
“ayudan a precisar, profundizar y contextualizar el problema de investigación,
identificando lo que se ha hecho y lo que falta por investigar”. Estos permiten
comprender el estado del conocimiento sobre el tema y justifican la relevancia de la
nueva investigación.
Se han realizado números estudios importantes, uno de ellos fue realizado en
Colombia por Alvis, J. Arellano W y Muñiz J (2023) sobre los “Estilos de
aprendizaje, género y rendimiento académico en estudiantes del curso
Fundamentos de Economía” cuyo propósito está basado en el análisis de la
relación existente entre los estilos de aprendizaje, el género y el rendimiento
académico del estudiantado del curso Fundamentos de Economía en la Universidad
32
Tecnológica de Bolívar (UTB), bajo el enfoque del estudio es cuantitativo, fue
aplicado a un grupo de 166 estudiantes, donde se evidencio significancia estadística
al 10% respecto a las preferencias de los estilos activo y reflexivo. De igual modo,
se observó una asociación entre la preferencia por el estilo reflexivo y el aumento
de las posibilidades de aprobar el curso por el estudiantado. Por el contrario, la
probabilidad de aprobar el curso es menor cuando la preferencia es por el estilo
activo.
Este estudio permitió evidenciar la relación entre el género y el estilo de
aprendizaje pragmático; también se observó que el estudiantado con preferencias
por el estilo reflexivo tiene una mayor probabilidad de mejorar el rendimiento
académico en el curso de Fundamentos de Economía. Además, quienes tienen
preferencia por el estilo activo, su probabilidad de mejorar el rendimiento académico
es menor.
La investigación presentada anteriormente es relevante, debido a que
demuestra cómo las preferencias de aprendizaje, como el estilo reflexivo o activo,
puede influir significativamente en el rendimiento académico de los estudiantes, lo
cual es un eje central de esta investigación. Permite considerar que los estilos de
aprendizaje no son neutros en términos de resultados, sino que afectan las
posibilidades de éxito educativo, además proporciona un marco teórico y
metodológico que podría inspirar la forma en que se recopile, se analice y se
presenten los datos en esta investigación, proporcionando evidencia empírica
reciente sobre cómo los estilos de aprendizaje afectan el rendimiento académico,
específicamente en relación con los estilos activo y reflexivo.
De igual manera los hallazgos sobre el estilo reflexivo y su asociación con un
mejor rendimiento académico son puntos clave que se pueden contrastar o validar
lo cual abre la posibilidad de explorar si esta tendencia también se manifiesta en los
estudiantes El antecedente explora la asociación entre género y estilos de
aprendizaje, lo que podría ser un aspecto a considerar si deseas investigar cómo
estas variables interactúan en tu población estudiantil.
33
De manera complementaria el estudio realizado por González, N. M., &
Herrera, R. J. (2020) titulado “Estilos de aprendizaje y rendimiento académico
en humanidades: Un estudio en bachillerato”, se centra en explorar la relación
entre los estilos de aprendizaje predominantes y el rendimiento académico en
asignaturas humanísticas, como literatura, historia y filosofía, en estudiantes de
bachillerato en Cuba. La investigación partió de la premisa de que las asignaturas
humanísticas requieren habilidades específicas, como el análisis crítico, la
capacidad de reflexión y la integración de conocimientos.
Según lo planteado el objetivo principal fue determinar cómo los estilos de
aprendizaje (teóricos, reflexivos, activos y pragmáticos) influyen en el desempeño
de los estudiantes en las evaluaciones de estas materias. Además, los autores
buscaban identificar si la alineación entre los métodos de enseñanza y los estilos
de aprendizaje de los estudiantes podía mejorar su rendimiento académico. La
muestra estuvo conformada por 200 estudiantes, de lo cual se obtuvo como
resultado que los estilos de aprendizaje son determinantes en el rendimiento
académico en asignaturas humanísticas y que la falta de ajuste entre los métodos
pedagógicos y los estilos predominantes puede generar desigualdades en los
resultados de aprendizaje. Los autores recomiendan a los docentes adaptar sus
estrategias de enseñanza para abordar las necesidades de estudiantes con
diferentes estilos, integrando actividades que combinen análisis teórico con
elementos prácticos y participativos.
Este estudio, manifiesta cómo los estilos de aprendizaje influyen de manera
determinante en el desempeño académico, especialmente en asignaturas que
requieren habilidades específicas como el análisis crítico y la reflexión. Los
hallazgos destacan que la falta de alineación entre los métodos pedagógicos y los
estilos de aprendizaje predominantes puede generar desigualdades en los
resultados académicos, lo que subraya la importancia de que los docentes adapten
sus estrategias de enseñanza para atender la diversidad de estilos presentes en el
aula por lo cual aporta un marco conceptual y empírico que refuerza la necesidad
de analizar cómo la concordancia entre los estilos de aprendizaje de los estudiantes
34
y las prácticas docentes puede optimizar los resultados académicos, lo cual es clave
en el contexto educativo investigado.
Además, el trabajo de Castro, L. A., & Moreno, R. D. (2019). "Estilos de
aprendizaje y tecnología educativa: Impacto en el rendimiento académico en
la secundaria”, abordó la relación entre los estilos de aprendizaje y el uso de
tecnologías educativas, específicamente su impacto en el rendimiento académico
de estudiantes de secundaria en la ciudad de Rosario, Argentina. Este estudio surge
en el contexto de una creciente integración de herramientas digitales en las aulas,
tales como plataformas de aprendizaje en línea, simuladores interactivos y software
educativo, cuya efectividad puede variar dependiendo de las características de los
estudiantes, incluyendo sus estilos de aprendizaje. El propósito principal fue
analizar cómo las preferencias individuales en el aprendizaje (estilos teórico,
reflexivo, pragmático y activo) influyen en la capacidad de los estudiantes para
utilizar y beneficiarse de estas tecnologías, con un enfoque particular en asignaturas
prácticas como tecnología, educación física y arte. Obtuvo como resultado que el
estilo de aprendizaje influye significativamente en la manera en que los estudiantes
interactúan y se benefician de las tecnologías educativas y los estilos pragmático y
activo se adaptan mejor al uso de plataformas digitales, mientras que los estilos
reflexivo y teórico requieren ajustes pedagógicos para optimizar su experiencia de
aprendizaje
En este estudio se analiza cómo las preferencias individuales de aprendizaje
influyen en la interacción y aprovechamiento de tecnologías educativas, un aspecto
clave en los entornos educativos contemporáneos, lo cual resalta que los estilos de
aprendizaje pragmático y activo se adaptan mejor al uso de herramientas digitales,
mientras que los estilos reflexivo y teórico requieren ajustes pedagógicos para
optimizar su experiencia de aprendizaje. Esto proporciona una base teórica y
práctica para explorar si patrones similares se manifiestan en el contexto de tu
investigación y cómo la implementación de tecnologías educativas puede ajustarse
a las características de los estudiantes para mejorar su rendimiento académico.
Además, permite reflexionar sobre la importancia de adaptar estrategias
35
pedagógicas a los estilos predominantes para garantizar un aprendizaje equitativo
y efectivo en diferentes asignaturas.
En relación con estudios previos, Ramírez E., Lozano, A., & Zárate, J. (2018)
aportan evidencia en su artículo sobre “Los estilos de aprendizaje y el
rendimiento académico en estudiantes de cuarto semestre de bachillerato”
quienes estudiaron a 24 estudiantes de preparatoria de una universidad privada del
Estado de México, que cursaron la asignatura de Materia y sostenibilidad durante el
semestre enero-mayo de 2016. Obteniendo como resultados que el
rendimiento académico sí está relacionado con las habilidades y destrezas
promueven los estilos de aprendizaje, debido a que los participantes con mayor
rendimiento académico tienen preferencias de aprendizaje que coinciden con el
perfil de la asignatura y con las preferencias de enseñanza del profesor.
Este antecedente confirma que el rendimiento académico de los estudiantes está
influenciado por las habilidades y destrezas asociadas con sus estilos de
aprendizaje. Esto refuerza la premisa central de esta investigación y permite
respaldar teóricamente la hipótesis de que los estilos de aprendizaje son un factor
clave en el desempeño estudiantil. Los resultados evidencian que los estudiantes
con mayor rendimiento académico tienen preferencias de aprendizaje que se
alinean con el perfil de la asignatura y con el enfoque del profesor. Esto puede servir
como base para explorar si esta relación también se manifiesta en tu contexto
educativo, especialmente considerando las particularidades de la institución y el
currículo.
De igual manera, este antecedente pone de manifiesto la importancia de que los
docentes adapten sus estrategias de enseñanza a los estilos de aprendizaje
predominantes en los estudiantes, aspecto resaltante en el análisis en esta
investigación, al evaluar cómo las estrategias del profesorado pueden potenciar o
limitar el rendimiento académico en función de los estilos de aprendizaje.
36
2.2. Bases teóricas
Las bases teóricas en una investigación refieren el conjunto de conceptos,
teorías y modelos que sirven como marco de referencia para abordar el problema
de investigación, a este respecto, Rodríguez, G., et al. (2014), define las bases
teóricas son fundamentales porque proporcionan el sustento conceptual y las
perspectivas previas sobre el tema de estudio, permitiendo al investigador entender
los antecedentes, definir las variables que intervienen, y situar su investigación en
un contexto científico y académico.
Estas bases son esenciales para interpretar los resultados de la investigación
y establecer comparaciones con estudios previos, además de guiar el diseño
metodológico y los análisis. Por tanto, las bases teóricas permiten no solo
fundamentar la investigación desde el punto de vista conceptual, sino también
orientar el análisis crítico de los datos, contribuyendo a la construcción de
conocimiento dentro del área de estudio. A continuación, se presentarán las
consideraciones pertinentes que fundamentan esta investigación.
2.2.1. ESTILOS DE APRENDIZAJE
La expresión de “estilos de aprendizaje” tiene que ver con la forma en que
aprendemos, en el modo en que cada uno de nosotros empleamos un método o
conjunto de estrategias. Sin embargo, prácticas concretas que utilizamos varían
dependiendo de lo que queremos aprender, cada uno de nosotros tiende a
desarrollar una preferencia general, lo que significa que utilizamos unas más que
otras, y esto constituye nuestro estilo de aprendizaje.
Por consiguiente, un estilo de aprendizaje se define como el conjunto de
características psicológicas, rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que suelen
expresarse conjuntamente cuando una persona debe enfrentar una situación de
aprendizaje
El concepto de estilos de aprendizaje se refiere a las diversas maneras en
las que los estudiantes prefieren abordar, procesar y almacenar la información
37
durante el proceso educativo. Según Zhou, X., & Lee, Y. (2021), los estilos de
aprendizaje son patrones de preferencias individuales que afectan cómo los
estudiantes perciben y responden a la enseñanza.
Estos estilos pueden estar influenciados por factores cognitivos, emocionales,
sociales y contextuales, y reflejan la forma en que los estudiantes interactúan con
el contenido académico, adaptándose a diferentes estrategias de aprendizaje.
De forma similar, los estilos de aprendizaje entendidos como las preferencias
y características individuales que configuran la forma en que cada persona asimila
información, son esenciales para la formulación de estrategias didácticas
personalizadas y adaptadas a las necesidades específicas de los alumnos (Liu, V y
Widjaja, Y. (2022).
Desde esta perspectiva, comprender y reconocer los diversos estilos de
aprendizaje permite a los educadores generar entornos de aprendizaje más
efectivos y promueve un proceso educativo más inclusivo y exitoso (Fernández Da
Lama, R. GGG., (2020)).
Igualmente, la literatura académica destaca la relevancia de tener en cuenta las
preferencias de aprendizaje de los estudiantes en el diseño curricular y en la
planificación de actividades educativas, contribuyendo así a aumentar la motivación
y el compromiso de los alumnos (Pendyala, S. K., Kondrad, K., Kumaresan, R.,
Devi, S., Ling, Q. E., & Sheng, Q. H. (2021).
En conclusión, los estilos de aprendizaje representan un conjunto de
características individuales que influyen en la forma en que las personas procesan,
asimilan y aplican conocimientos en contextos educativos. Estas preferencias, que
varían entre los individuos, están determinadas por factores cognitivos, afectivos,
sociales y contextuales, y constituyen una herramienta esencial para personalizar
la enseñanza y mejorar los resultados académicos.
Reconocer y valorar estas diferencias permite a los educadores diseñar
estrategias pedagógicas más inclusivas y efectivas, promoviendo entornos de
38
aprendizaje adaptados a las necesidades específicas de cada estudiante, lo cual
contribuye a un proceso educativo más motivador, equitativo y exitoso. En otras
palabras, los estilos de aprendizaje señalan la manera en que el estudiante percibe
y procesa la información para construir su propio aprendizaje, éstos ofrecen
indicadores que guían la forma de interactuar con la realidad.
[Link]. Tipos de estilos de Aprendizaje
Según diversos autores, se han propuesto diferentes clasificaciones de estilos
de aprendizaje, las cuales abarcan diversas maneras en que los estudiantes
prefieren aprender, procesar y almacenar la información. A continuación, se
presentan algunos de los tipos de estilos de aprendizaje identificados:
Para González, R., & Martínez, L. (2021), los estilos de aprendizaje planteados
por Richard Bandler y John Grinder son visual, auditivo y kinestésico, recibe también
el nombre de VAK (en referencia a visual-auditivo-kinestésico), esta clasificación se
basa en la preferencia de los estudiantes por ciertos canales sensoriales para
adquirir información. Los estudiantes visuales prefieren materiales gráficos y
escritos, los auditivos se benefician más de las explicaciones orales, y los
kinestésicos aprenden mejor a través de la acción y la manipulación física
El sistema visual, se utiliza cuando se recuerdan imágenes concretas y
abstractas (números y letras); los sujetos visuales planifican mucho mejor que otros
estilos, ya que con este estilo se capta mucha información de forma veloz. Estos
alumnos aprenden con la lectura, tomando notas y observando presentaciones con
imágenes más que siguiendo una explicación.
En el sistema auditivo, se reconocen sonidos, música y voces en la mente (como
recordar la voz de alguien). Estos sujetos aprenden mejor cuando reciben
explicaciones orales y cuando pueden hablar y explicar la información a otros. Este
sistema utiliza una forma de representación secuencial y ordenada, el sujeto
necesita escuchar su grabación mental paso a paso, sin olvidar ninguna palabra, ya
que no sabe cómo seguir.
39
En el sistema kinestésico, se utiliza cuando se recuerda un sabor de algún
alimento, o al escuchar una canción o realizar una maniobra física, y lo que se
aprende a través de sensaciones y movimientos. Con este sistema se procesa
información de una forma más lenta, pero mucho más profunda, haciendo difícil
olvidarla, y, siendo de esta manera, estos sujetos necesitan más tiempo que los
demás para lograr su aprendizaje. A veces se refiere a las sensaciones asociadas
a un conocimiento más que la maniobra física relacionada a esta nueva información.
Ahora bien, Fernández, J., & Sánchez, T. (2020), afirman que los estudiantes,
en los distintos niveles educativos, aprenden con mayor efectividad cuando se les
enseña acorde a sus estilos de aprendizaje predominantes; este supuesto, surgió a
partir de un estudio de la relación rendimiento académico y estilos de aprendizaje,
por Alonso, Gallego y Honey enfocados en el enseñanza activa, reflexiva, teórica y
pragmática.
Conociéndose como enseñanza activa a aquellos estudiantes que aprenden
de manera más efectiva cuando están involucrados de forma directa en el proceso
de aprendizaje, a través de la acción, la participación y la experimentación. Los
estudiantes con este estilo prefieren hacer, en lugar de solo escuchar o leer
pasivamente, ya que creen que la mejor manera de comprender un concepto o
habilidad es a través de la práctica directa y la interacción.
El estilo de enseñanza activa, es fundamental para desarrollar habilidades
prácticas, como la resolución de problemas, el trabajo en equipo y la toma de
decisiones. Por ello, los educadores deben diseñar entornos de aprendizaje que
permitan a estos estudiantes interactuar de manera continua con el contenido y
fomentar su participación activa. El aprendizaje se vuelve más significativo para
ellos cuando se combina con la acción, la experimentación y la posibilidad de aplicar
lo aprendido en situaciones reales.
En resumen, busca la interacción constante con el contenido a través de la
acción directa, el trabajo en grupo, la resolución de problemas y el aprendizaje
práctico. Este enfoque no solo mejora la comprensión de los conceptos, sino que
40
también facilita el desarrollo de competencias clave para la vida profesional y
personal
Seguido de la enseñanza reflexiva, se caracteriza por la tendencia de los
estudiantes a aprender mejor cuando tienen tiempo para pensar y reflexionar sobre
la información antes de actuar o tomar decisiones. Estos estudiantes prefieren
observar, analizar y procesar cuidadosamente las situaciones de aprendizaje antes
de involucrarse activamente o aplicar lo aprendido. El estilo de aprendizaje reflexivo
tiene importantes implicaciones en la educación, ya que resalta la necesidad de
espacios y tiempos adecuados para que los estudiantes puedan pensar
profundamente sobre los temas tratados. Los educadores deben ser conscientes de
que estos estudiantes no se benefician de actividades que impliquen decisiones
rápidas o reacciones inmediatas, sino que necesitan procesos más lentos y
organizados para internalizar la información.
Por lo tanto, en lugar de simplemente ofrecer soluciones rápidas, los docentes
deben proporcionar situaciones que fomenten la reflexión y el análisis, alentando a
los estudiantes a tomar tiempo para procesar, conectar ideas y formular
conclusiones por sí mismos. Al darles la oportunidad de reflexionar profundamente,
los estudiantes reflexivos pueden desarrollar habilidades de pensamiento crítico y
análisis que son esenciales para el aprendizaje a largo plazo.
Para finalizar, se caracteriza por una evaluación profunda y cuidadosa de la
información antes de actuar. Este enfoque permite que los estudiantes internalicen
los conceptos de manera más completa, facilitando un aprendizaje significativo y
duradero.
Continuando con la enseñanza teórica, que se caracteriza por una preferencia
por el procesamiento abstracto de la información y la comprensión de los conceptos
a través de la reflexión profunda. Los individuos con este estilo tienden a ser
analíticos y disfrutan de la lectura, el estudio y la búsqueda de teorías y principios
subyacentes. Prefieren aprender mediante la explicación detallada y la resolución
lógica de problemas, buscando la coherencia y la estructuración de la información
41
antes de tomar decisiones. Este estilo está asociado con una tendencia a la
organización del conocimiento de manera conceptual y sistemática, lo que facilita la
comprensión y el manejo de ideas complejas.
En cambio, la enseñanza pragmática se enfoca en la aplicación práctica y
funcional de los conocimientos adquiridos. Los estudiantes con este estilo prefieren
aprender a través de la experiencia directa, buscando soluciones inmediatas y
prácticas a problemas reales. Tienden a involucrarse más en actividades que les
permitan experimentar y aplicar lo aprendido en contextos concretos. Su enfoque
se basa en la utilidad de la información y la resolución de problemas de forma
eficiente, por lo que buscan herramientas y estrategias que les ayuden a realizar
tareas o tomar decisiones de manera efectiva. Este estilo favorece la
experimentación y el aprendizaje basado en la acción, siendo los estudiantes
pragmáticos menos interesados en teorías abstractas y más motivados por la
práctica y los resultados inmediatos.
La clasificación anterior no es la única que existe, otros autores han
propuesto distintos estilos de aprendizaje. Son los siguientes:
[Link].1. Estilo Lógico (matemático): Los individuos con el estilo de
aprendizaje lógico prefieren emplear la lógica y el razonamiento en lugar de
contextualizar. Utilizan esquemas en los que se muestran las cosas
relevantes. Asocian palabras aún sin encontrarles sentido.
Bustamante, S. (2015) explora cómo los niños desarrollan habilidades lógico-
matemáticas a través de la interacción con su entorno y la resolución de
problemas. Destaca la importancia de las experiencias prácticas en la
educación inicial para fomentar el pensamiento lógico-matemático en los
niños.
[Link].2. Estilo Social (interpersonal): Este estilo de aprendizaje, también
llamado grupal, es característico de aquellas personas que prefieren trabajar
con los demás siempre que pueden. Estos individuos tratan de compartir tus
conclusiones con otros, y ponen en práctica sus conclusiones en entornos
grupales. El “juego de roles” es una técnica ideal para ellos.
42
Goleman, D. (2011) amplía su concepto de inteligencia emocional,
enfatizando la importancia de las habilidades interpersonales en el ámbito
laboral y personal. Destaca que la capacidad de entender y gestionar las
relaciones es fundamental para el éxito en cualquier área de la vida.
[Link].3. Estilo Solitario (intrapersonal): Este estilo de aprendizaje,
también llamado individual, es característico de aquellos que prefieren la
soledad y la tranquilidad para estudiar. Son personas reflexivas y suelen
centrarse en temas que sean de su interés y dan mucho valor a la
introspección a los "experimentos mentales", aunque también pueden
experimentar con la materia.
Torres, N. (2015) explora la importancia de conocerse a uno mismo como un
componente clave del aprendizaje efectivo. Argumenta que el estilo
intrapersonal permite a los individuos desarrollar una comprensión más
profunda de sus motivaciones y deseos, lo que puede mejorar su capacidad
para aprender de manera autónoma.
[Link].4. Estilo Verbal (lectura y escritura): También conocido como
aprendizaje lingüístico, los estudiantes con este estilo de
aprendizaje estudian mejor leyendo o escribiendo. Para ellos, es mejor leer
los apuntes o simplemente elaborarlos. El proceso de elaboración de estos
apuntes es una buena herramienta para su aprendizaje.
González Romero, J. C. (2019) propone que la lectura y la escritura deben
ser integradas en todas las áreas del currículo escolar. Argumenta que estas
habilidades son esenciales no solo para el aprendizaje académico, sino
también para el desarrollo personal y social de los estudiantes.
[Link].5. Estilo Multimodal: Algunos individuos combinan varios de los
estilos anteriores, por lo que no tienen una preferencia determinada. Su estilo
de aprendizaje es flexible y le resulta cómodo aprender con varios estilos de
aprendizaje.
Jewitt, C. (2014) compila diversas investigaciones sobre el análisis
multimodal, ofreciendo una visión amplia de cómo los diferentes modos de
comunicación pueden ser utilizados en la educación y otros campos,
43
destacando la importancia de la multimodalidad en la enseñanza y el
aprendizaje.
[Link]. Características de los estilos de aprendizaje
Los estilos de aprendizaje pueden caracterizarse a partir de tres dimensiones
fundamentales: percepción, procesamiento y comprensión. Cada una de estas
dimensiones describe cómo los estudiantes captan, procesan y comprenden la
información de manera distinta.
[Link].1. Percepción
Mayer, R. E. (2014) argumenta que la percepción se ve afectada por la forma en
que se presenta la información. La utilización de múltiples representaciones (texto,
imágenes, audio) puede facilitar la percepción y mejorar la comprensión, ya que
permite a los estudiantes captar la información desde diferentes ángulos.
[Link].1.1. Visual: Aprenden mejor a través de imágenes, gráficos,
diagramas, colores y mapas conceptuales. Prefieren material escrito y
esquemático.
[Link].1.2. Auditiva: Aprenden mejor escuchando explicaciones,
discusiones, podcasts o repitiendo en voz alta. Prefieren las exposiciones
verbales y el trabajo en grupo.
[Link].1.3. Kinestésica: Aprenden a través del movimiento, la manipulación
de objetos y la experiencia práctica. Prefieren experimentos, simulaciones y
aprendizaje basado en la acción.
[Link].2. Procesamiento
Kolb, D. A. (2014): En su teoría del aprendizaje experiencial, Kolb identifica que
el procesamiento de la información se puede dividir en dos
dimensiones: reflexión y acción. Los estudiantes que prefieren un procesamiento
reflexivo tienden a analizar y evaluar la información antes de actuar, mientras que
44
aquellos que prefieren un procesamiento activo se involucran directamente en la
práctica y la experimentación.
[Link].2.1. Activo: Prefieren aprender haciendo, experimentando y
trabajando en equipo. Tienden a probar ideas rápidamente y disfrutan del
aprendizaje práctico.
[Link].2.1. Reflexivo: Prefieren analizar, observar y reflexionar antes de
actuar. Procesan la información de manera más pausada y profunda,
evaluando diferentes perspectivas antes de tomar decisiones.
[Link].3. Comprensión
Mayer, R. E. (2014): En su investigación sobre el aprendizaje multimedia, Mayer
sostiene que la comprensión se mejora cuando se utilizan múltiples
representaciones de la información. Al combinar texto, imágenes y audio, los
estudiantes pueden construir conexiones más profundas y significativas, lo que
facilita la integración del conocimiento y su aplicación en contextos prácticos.
[Link].3.1. Global: Captan la información de manera holística,
comprendiendo primero el panorama general antes de centrarse en los
detalles. Suelen hacer conexiones amplias entre conceptos.
[Link].3.2. Secuencial: Prefieren aprender de manera lineal y estructurada,
procesando la información en pasos ordenados y siguiendo un esquema
lógico.
2.2.2. RENDIMIENTO ACADÉMICO
Los teóricos no se han puesto de acuerdo en cuanto a conceptuar o explicar
el constructo rendimiento académico; por ejemplo, Manchego, J. (2017), es el
desarrollo del aprendizaje de las competencias en determinadas situaciones frente
a diversos estímulos educativos.
Por su parte, Bolaños, L. C. (2018) lo define como el promedio de las notas finales
y el porcentaje de aprobación de un curso o grupo de cursos. Cruz-Núñez, F., y
Quiñones-Urquijo, A. (2012), lo precisan como un indicador y medida del nivel de
45
aprendizaje alcanzado en el aula por el estudiante, constituye el objetivo central de
la educación
De igual manera Stover, S. S., Mauss, S. A., & Hill, R. A. (2014), el
rendimiento académico es un término multidimensional que abarca tanto la cantidad
como la calidad de los resultados obtenidos en los procesos de enseñanza-
aprendizaje.
Así mismo, Tacilla Cardenas, I., Vásquez Villanueva, S., Verde Avalos, E.E., &
Colque Díaz, E. (2020), el rendimiento académico es un concepto multifacético
influenciado por una variedad de elementos que implica una evaluación exhaustiva
del progreso de un estudiante a través de calificaciones y otros indicadores,
demostrando sus resultados de aprendizaje y logros.
En este sentido, el rendimiento en términos académicos no se encuentra
exclusivamente circunscrito a la nota que se obtiene en exámenes, sino que también
abarca la capacidad del estudiante en relación a adquirir y aplicar conocimientos,
habilidades y competencias de una forma efectiva.
Ahora bien, para definir el rendimiento académico, se suelen considerar una
serie de criterios que permiten evaluar y comprender cómo los estudiantes
adquieren y aplican los conocimientos a lo largo de su proceso educativo. A
continuación, se presentan algunos de los criterios más relevantes según Bolaños,
L. C. (2018):
[Link].1 Resultados cuantitativos: este criterio se refiere a las calificaciones
obtenidas en exámenes, trabajos y evaluaciones. Es un indicador
comúnmente utilizado para medir el rendimiento académico de manera
objetiva y directa. Las notas reflejan el grado de comprensión y la
capacidad del estudiante para aplicar los contenidos aprendidos.
[Link].2 Calidad del aprendizaje: a diferencia de los resultados cuantitativos, la
calidad se enfoca en la profundidad del conocimiento adquirido. Un
estudiante con un rendimiento académico de calidad no solo obtiene
buenas calificaciones, sino que también demuestra una comprensión
46
profunda de los temas y es capaz de aplicar los conceptos en situaciones
nuevas y complejas.
[Link].3 Desempeño en tareas de resolución de problemas: la capacidad para
resolver problemas de manera efectiva es otro criterio clave para medir el
rendimiento académico. Los estudiantes que tienen un buen rendimiento
académico suelen ser aquellos que logran abordar tareas complejas y
resolver situaciones problemáticas utilizando los conocimientos
adquiridos.
[Link].4 Desarrollo de habilidades cognitivas y metacognitivas: Este criterio
se refiere a la capacidad del estudiante para reflexionar sobre su propio
aprendizaje y mejorar sus procesos de estudio. Un estudiante que sabe
cómo organizar, gestionar y evaluar su propio aprendizaje suele tener un
mejor rendimiento académico.
[Link].5 Actitudes y motivación: La actitud hacia el aprendizaje y la motivación
intrínseca también son factores importantes. Los estudiantes motivados,
interesados y comprometidos con sus estudios suelen obtener mejores
resultados académicos. Este criterio incluye aspectos como la
persistencia, la dedicación y la disposición para superar dificultades.
[Link].6 Participación activa y colaboración: La participación activa en clases,
discusiones y actividades colaborativas también es un criterio de
rendimiento académico. Estudiantes que interactúan de manera
significativa con el contenido, el docente y sus compañeros suelen tener
un mejor rendimiento.
[Link].7 Competencias y habilidades transversales: Además de los
conocimientos específicos de cada área, las habilidades transversales
como la comunicación, el trabajo en equipo, la resolución de conflictos y
el liderazgo también se consideran criterios de rendimiento académico,
especialmente en contextos educativos que buscan formar estudiantes
integrales.
[Link].8 Contexto y recursos educativos: Finalmente, el entorno en el que se
desarrolla el aprendizaje, así como los recursos disponibles (como el
47
acceso a tecnologías, materiales y apoyo docente), pueden influir en el
rendimiento académico de los estudiantes.
Dentro del ámbito educativo y del proceso de aprendizaje los estudiantes de
media general se debaten constantemente con los diversos resultados académicos,
que para Cupama, M. (2019), son indicadores clave que reflejan el rendimiento de
los estudiantes en el proceso de enseñanza, estos resultados pueden evaluarse de
diversas maneras, pero dos de los más comunes son el promedio de calificaciones
por asignatura y el porcentaje de estudiantes que aprueban sus materias.
Para adentrarnos en materia seria, el promedio de calificaciones por
asignatura que ofrece según el autor antes mencionado una visión detallada del
desempeño general de los estudiantes en una materia específica. Este promedio se
obtiene sumando todas las calificaciones obtenidas en los exámenes, tareas,
proyectos y otros tipos de evaluación durante un periodo académico y dividiéndolas
entre el número total de evaluaciones. Este indicador ayuda a los docentes a
identificar tanto a los estudiantes con un rendimiento destacado como a aquellos
que puedan necesitar apoyo adicional, permitiendo realizar ajustes en las
estrategias pedagógicas para mejorar la enseñanza y adaptar el contenido según
las necesidades del mismo o del grupo.
Por otro lado, el porcentaje de estudiantes que aprueban sus materias es un
indicador más global que refleja la cantidad de estudiantes que cumplen con los
requisitos para aprobar un curso, ya sea a través de exámenes, proyectos o
asistencia. Este porcentaje se calcula tomando el número de estudiantes que
aprueban y dividiéndolo entre el número total de estudiantes en la clase, luego
multiplicando por 100. Un porcentaje alto de aprobados sugiere una enseñanza
eficaz y un ambiente de aprendizaje favorable, mientras que un porcentaje bajo
puede señalar problemas en la metodología de enseñanza, la comprensión del
contenido o la motivación de los estudiantes.
48
[Link]. Factores que inciden en el rendimiento académico.
Una de las dimensiones más importantes en el proceso de aprendizaje lo
constituye el rendimiento académico del estudiante de media general. Cuando se
trata de evaluar el rendimiento académico y cómo mejorarlo, se analizan en mayor
o menor grado los factores que pueden influir en él, generalmente se consideran,
entre otros, factores socioeconómicos, la amplitud de los programas de estudio, las
metodologías de enseñanza utilizadas, la dificultad de emplear una enseñanza
personalizada, los conceptos previos que tienen los alumnos, así como el nivel de
pensamiento formal de los mismos.
Sin embargo, Jiménez (2000) refiere que, se puede tener una buena
capacidad intelectual y una buena aptitud y sin embargo no estar obteniendo un
rendimiento adecuado, ante la disyuntiva y con la perspectiva de que el rendimiento
académico es un fenómeno multifactorial. A este respecto, existen muchos factores
que inciden sobre el rendimiento académico de los estudiantes, Morales, M., y
Sepúlveda, M. (2015), mencionan que ello comprende un constructo complejo,
cuyos factores son endógenos y exógenos.
Los factores endógenos, comprenden los perfiles demográficos, las
condiciones familiares, antecedentes académicos y la disposición hacia un área
académica. Son las características del docente, estrategias metodológicas,
relaciones socio-dinámicas. Un buen rendimiento académico depende de la
motivación (superación personal) y el afecto: autorregulación, en otras palabras, la
motivación, la valoración, así como las actitudes (predisposición) y las aptitudes
(habilidades cognitivas) para el estudio, son factores relevantes y asociados al
rendimiento académico.
Los docentes que incentivan constantemente el trabajo académico tendrán
buenos resultados de aprendizaje. Este depende de la perseverancia y motivación
del estudiante, concebida como una mezcla de capital cultural heredado
familiarmente y con el incentivo, que el docente adopta durante los procesos de
enseñanza y aprendizaje
49
Los factores exógenos, se relacionan con la variable familia, social y
económico de los estudiantes, repercutiendo sobre los resultados del rendimiento
académico. Los estudiantes relacionan el buen rendimiento con la práctica
pedagógica, con la presencia de un adulto significativo, con el nivel educativo y las
condiciones laborales de los padres
Además de los criterios mencionados, existen otros factores que inciden
directamente en el rendimiento académico de los estudiantes:
[Link].1. Expectativa del docente: Las expectativas del docente en el aula
producen efectos sobre los estudiantes y afectan el comportamiento. La
percepción que muestra el profesor hacia él produce cambios en el auto
concepto y en su nivel de motivación hacia el aprendizaje. Los factores que
influyen sobre el rendimiento académico se dividen en tres grupos: factores
personales, factores socio-familiares, factores pedagógicos-didácticos.
• Factores personales. Incluyen: personalidad, inteligencia, falta de
motivación e interés, autoestima, trastornos emocionales y afectivos,
trastornos derivados del desarrollo biológico, trastornos derivados del
desarrollo cognitivo.
• Factores socio familiares. Incluyen: factores socioeconómicos, factores
socioculturales, factores educativos, trastornos emocionales y afectivos,
trastornos derivados del desarrollo biológico.
• Factores pedagógico-didácticos. Entre otros, planes inadecuados, estilos
inapropiados, deficiente planificación, falta de refuerzos, desconexiones,
medios y recursos deficientes, estrategias inapropiadas, objetivos
imprecisos y no claros.
[Link].2. Factores organizativos o institucionales. Ausencia de equipos,
excesivo número de alumnos por aula, inestabilidad del claustro, tipo de
institución educativa y ubicación
[Link].3. Factores relacionados con el docente. Características
personales del docente, formación inadecuada, expectativa de los profesores
50
respecto a los estudiantes, falta de interés en la formación permanente y la
actualización.
[Link].4. Expectativas externas o componentes psicosociales. Las
diferencias sociales y culturales: influyen en los resultados educativos en
distintos aspectos. Por un lado, las familias con mayor poder económico
pueden permitirse mejores condiciones de estudio para los estudiantes, lo
que les da una ventaja respecto a los demás. Por otro, las personas que
proceden de familias con una cultura o una educación más elevada tienden
a obtener mejores resultados académicos. Además, las diferencias sociales
y culturales pueden influir en la forma en que un alumno se relaciona con el
aprendizaje y en su motivación para estudiar.
[Link].5. El entorno familiar: Las relaciones familiares positivas, los padres
respetuosos, activos y presentes, son fundamentales para el éxito
académico, ya que proporcionan un soporte emocional y un clima de
seguridad que favorecen el desarrollo integral de los estudiantes. Por el
contrario, padres ausentes, un ambiente familiar conflictivo puede influir
negativamente en el rendimiento académico, ya que genera ansiedad, estrés
y problemas de concentración.
[Link].6. Contexto socioeconómico: depende de las labores que realicen
los estudiantes fuera de las horas de clase, es decir, si poseen un trabajo
que quite la mayor parte del tiempo de estudio, las condiciones
socioeconómicas de un estudiante influyen en el aprendizaje, pero no lo
determinan.
[Link].7. Factores Ambientales. Las relaciones sociales en el ambiente
estudiantil son fundamentales para el rendimiento académico. El ambiente
estudiantil en el que se desenvuelve una persona tiene un impacto
significativo en su rendimiento académico. Las relaciones sociales positivas
en el ambiente estudiantil facilitan el rendimiento académico, se caracterizan
por la solidaridad, el compañerismo y el apoyo social.
51
[Link]. Rendimiento escolar según los estilos de aprendizaje.
La percepción de los estilos de aprendizaje en el rendimiento académico es
un tema ampliamente debatido en la educación, ya que los estilos de aprendizaje
se consideran una de las claves para mejorar la eficacia del proceso educativo. Los
estudiantes poseen diferentes formas de procesar y asimilar la información, lo que
influye directamente en su desempeño académico.
Al identificar y adaptar las estrategias pedagógicas a estos estilos, los
docentes pueden optimizar el ambiente de aprendizaje, favoreciendo una mejor
comprensión de los contenidos y un mayor grado de participación. La diversidad en
los estilos de aprendizaje, como el visual, auditivo o kinestésico, implica que los
estudiantes responden de manera diferente a las mismas estrategias didácticas. Por
lo tanto, un enfoque personalizado puede promover la participación activa y mejorar
los resultados académicos.
En este sentido, el impacto de los estilos de aprendizaje en la participación
de los estudiantes también es significativo. Los estudiantes cuyo estilo de
aprendizaje se ajusta al enfoque pedagógico utilizado en el aula tienden a sentirse
más cómodos y seguros, lo que fomenta su interacción en las actividades
académicas. Esto no solo contribuye al aprendizaje activo, sino que también
refuerza la motivación intrínseca del estudiante, creando un ciclo positivo donde la
participación lleva a un mayor rendimiento. Por ejemplo, aquellos que aprenden de
manera visual pueden estar más comprometidos con materiales gráficos, como
mapas conceptuales o diagramas, mientras que los estudiantes kinestésicos se
benefician de actividades prácticas que les permitan interactuar físicamente con el
contenido.
Sin embargo, es importante reconocer que la relación entre los estilos de
aprendizaje y el rendimiento académico no es completamente lineal. Aunque
muchos estudios sugieren que adaptar la enseñanza a los estilos de aprendizaje
puede mejorar el rendimiento, otros argumentan que la influencia de estos estilos
52
es más compleja. Algunos investigadores sostienen que la clave para mejorar el
rendimiento académico no radica únicamente en ajustar los estilos, sino en emplear
una metodología diversificada que combine diversas estrategias para abordar las
múltiples formas de aprendizaje.
De esta manera, los docentes pueden lograr un entorno de aprendizaje
inclusivo, en el cual todos los estudiantes, independientemente de su estilo, puedan
participar activamente y desarrollar su máximo potencial académico. Entre ellas se
encuentran según Colonio, L. (2017) se encuentran:
[Link].1. Estrategias de aprendizaje efectivas: Las estrategias de
aprendizaje efectivas son fundamentales para el éxito académico, ya
que permiten a los estudiantes adquirir, procesar y retener la
información de manera más eficiente. Entre las estrategias más
efectivas se encuentran el uso de técnicas de organización de la
información, como mapas conceptuales, y métodos de estudio activos,
como la práctica distribuida y el aprendizaje colaborativo. Estas
estrategias no solo facilitan la comprensión del contenido, sino que
también promueven el pensamiento crítico y la resolución de
problemas. Igualmente, se adaptan a las preferencias y necesidades
individuales de los estudiantes favorecen un aprendizaje más
significativo y personal, lo que aumenta la probabilidad de éxito
académico.
[Link].2. Facilidad de comprensión del contenido: La facilidad con
la que los estudiantes comprenden el contenido depende en gran
medida de los métodos de enseñanza empleados, así como de la
forma en que se presentan los materiales. Un enfoque pedagógico que
utilice recursos visuales, ejemplos prácticos y explicaciones claras
suele facilitar la comprensión de los conceptos complejos. Asimismo,
la diversificación de las estrategias de enseñanza, como el uso de
tecnología educativa o métodos colaborativos, permite que los
53
estudiantes interactúen con el contenido de diferentes maneras, lo que
mejora su comprensión. Si los estudiantes encuentran dificultades
para entender los temas, es probable que se sientan desmotivados o
frustrados, lo que afectará negativamente su desempeño académico y
su disposición para participar activamente en clase.
[Link].3. Nivel de participación en clases: El nivel de participación
en clases es un indicador importante de la implicación de los
estudiantes en su aprendizaje. Un entorno educativo que fomente la
participación activa, el debate y la reflexión mejora no solo el
aprendizaje individual, sino también el colectivo. Los estudiantes que
participan activamente suelen desarrollar habilidades comunicativas y
de pensamiento crítico, mientras que aquellos que se sienten
desmotivados o desconectados de las actividades pueden limitar su
involucramiento. Las metodologías activas, como los debates, las
discusiones en grupo y las actividades prácticas, son particularmente
efectivas para aumentar el nivel de participación, ya que ofrecen
oportunidades para que los estudiantes expresen sus ideas y
aprendan de sus compañeros y docentes.
[Link].4. Interacción con los compañeros y docentes: La
interacción con los compañeros y los docentes es fundamental para
crear un ambiente de aprendizaje positivo y colaborativo. Cuando los
estudiantes interactúan entre sí, tienen la oportunidad de compartir
ideas, aclarar dudas y construir conocimiento de manera colectiva.
Además, la relación con los docentes debe ser cercana y de apoyo, lo
que permite que los estudiantes se sientan cómodos al expresar sus
inquietudes y recibir retroalimentación. Un ambiente de aprendizaje en
el que se promueva la interacción, tanto entre estudiantes como con
los docentes, favorece un clima de confianza y respeto, lo que a su
vez impacta positivamente en el rendimiento académico y la
motivación de los estudiantes.
54
[Link].5. Motivación para aprender: La motivación es un factor
esencial que influye en el compromiso y el rendimiento de los
estudiantes. Una enseñanza que sea relevante, interesante y
estimulante puede aumentar significativamente la motivación de los
estudiantes, mientras que un enfoque monótono o desconectado de
sus intereses puede disminuirla. Al respecto, la retroalimentación
positiva y el reconocimiento de los logros personales también juegan
un papel importante en la motivación, ya que los estudiantes se
sienten valorados y capaces de alcanzar sus metas. La motivación
intrínseca, es decir, el deseo de aprender por el gusto de adquirir
conocimiento, es especialmente poderosa y se puede fomentar
mediante métodos de enseñanza que permitan a los estudiantes
explorar sus intereses y conectar el aprendizaje con su vida cotidiana.
[Link].6. El sentimiento de inclusión en el contexto educativo hace
referencia a la percepción de los estudiantes de ser aceptados,
valorados y parte activa de la comunidad escolar, independientemente
de sus características personales, culturales o sociales. Este
sentimiento es esencial para crear un ambiente de aprendizaje donde
todos los estudiantes, sin importar sus diferencias, se sientan
apoyados y respetados. La inclusión promueve la equidad,
garantizando que todos tengan acceso a las mismas oportunidades y
recursos, lo que permite a los estudiantes desarrollarse en un entorno
libre de discriminación. Este sentido de pertenencia es fundamental
para su bienestar emocional y su éxito académico, ya que los
estudiantes que se sienten incluidos tienden a participar más en clase,
a tener una mayor motivación para aprender y a experimentar menos
barreras en su proceso educativo.
55
2.3. Definición epistemológica de las variables
2.3.1. Estilos de aprendizaje
Hartley define los estilos de aprendizaje como las formas características en que los
individuos abordan tareas de aprendizaje. Sarasin los describe como
predisposiciones para percibir y procesar información de manera particular. Kolb
incluye los estilos de aprendizaje en su modelo de aprendizaje por experiencia,
destacando cómo los individuos procesan información de manera preferida. En
términos epistemológicos, estos estilos reflejan cómo las creencias sobre el
conocimiento influyen en la forma en que se aprende y se interpreta la información
2.3.2. Rendimiento académico
Touron (1985) considera el rendimiento como un resultado del aprendizaje,
producto de la actividad educativa y de factores que actúan en el alumno. González
(1975) lo describe como el fruto de una constelación de factores derivados del
sistema educativo, la familia y el propio alumno. Forteza (1975) lo define como la
productividad del sujeto, influenciada por su esfuerzo y actitudes.
56
2.4. Cuadro de Variables
VARIABLES DIMENSIONES INDICADORES
Tipos de estilos de
• Visual
Aprendizajes
• Auditivo
ESTILOS DE • Kinestésico
APRENDIZAJE
Características de estilo
de aprendizaje • Percepción
• Procesamiento
• Comprensión
• En relación al docente:
Exógeno
Factores que inciden en Endógeno
el rendimiento • Externos:
académico Componentes Sociales
Entorno familiar
Socioeconómicos
RENDIMIENTO Ambientales
ACADÉMICO • Estrategias de aprendizajes efectivas.
• Facilidad de comprensión.
Rendimiento académico
• Nivel de participación.
según los estilos de • Interacción con los compañeros y el
aprendizajes docente.
• Motivación para aprender
• Sentimiento de inclusión.
Fuente: Aguilar, Manzanilla, Reyes, Rincón, Villalobos (2025)
57
Momento III
Marco Metodológico
En este capítulo se describe el marco metodológico de la investigación, es el
apartado donde se describen y justifican los métodos, enfoques y técnicas utilizados
para la recolección, análisis e interpretación de los datos. Su función principal es
proporcionar un diseño estructurado que guíe el desarrollo del estudio y garantice
la validez y confiabilidad de los resultados.
Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), el marco metodológico explica
cómo se llevará a cabo la investigación, definiendo el tipo de estudio, el diseño de
la investigación, las técnicas de recolección de datos y los procedimientos de
análisis. De manera similar, señalan que este apartado debe detallar la estrategia
metodológica adoptada para responder a las preguntas de investigación y cumplir
con los objetivos planteados.
Desde una perspectiva cualitativa, Martínez (2020) destaca que el marco
metodológico no solo implica la selección de técnicas de recolección de información,
sino que también responde a una postura epistemológica y ontológica que define el
modo en que se concibe la realidad investigada. En este sentido, la epistemología
orienta la manera en que se genera el conocimiento dentro del estudio,
estableciendo los criterios de validez y legitimidad de los datos obtenidos. Por su
parte, la ontología permite comprender la naturaleza del fenómeno investigado y la
forma en que los sujetos construyen significados en torno a él.
En investigaciones cualitativas, el marco metodológico no se limita a una
planificación rígida, sino que se desarrolla de manera flexible y dinámica,
permitiendo la adaptación de los métodos según el contexto y la interacción con los
participantes. Esto implica que las decisiones metodológicas no solo dependen de
las herramientas utilizadas, como entrevistas, observaciones o análisis de
58
documentos, sino que están profundamente vinculadas con la comprensión del
fenómeno desde una perspectiva interpretativa.
Por lo tanto, en un estudio cualitativo, el marco metodológico debe
fundamentarse en un enfoque coherente con la naturaleza del problema de
investigación y con la intencionalidad del investigador. Esto requiere una
justificación clara del método elegido, una alineación con los principios filosóficos
subyacentes y una descripción detallada de las estrategias de recolección y análisis
de datos que permitan captar la complejidad del fenómeno estudiado.
Por consiguiente, en esta investigación sobre los estilos de aprendizaje y
rendimiento académico, se desarrolla el marco metodológico como un componente
esencial en que permite justificar y estructurar el proceso investigativo de manera
coherente y rigurosa, fundamentado en referencias teóricas y metodológicas que
respalden la elección de enfoques y técnicas utilizadas en el estudio.
3.1. Tipo de investigación
El tipo de investigación hace referencia a la naturaleza y características del
estudio, determinando la estrategia metodológica utilizada para responder a los
objetivos planteados. Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), el tipo de
investigación se define en función de su alcance y propósito, se determina a partir
del problema de estudio y de los objetivos de la investigación, lo que implica la
elección de un diseño metodológico adecuado.
Este estudio se plantea bajo una investigación descriptiva cuyo propósito es
caracterizar un fenómeno, población o contexto, detallando sus propiedades y
comportamientos sin manipular variables. Este enfoque permite obtener información
precisa y sistemática sobre el objeto de estudio, facilitando su análisis y
comprensión.
Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), esta investigación busca
especificar las características y perfiles de personas, grupos, comunidades,
59
procesos, objetos o cualquier otro fenómeno que se someta a un análisis detallado.
En este tipo de estudio los investigadores se enfocaron en responder preguntas
sobre qué, cómo, cuándo y dónde ocurre un fenómeno, sin establecer relaciones
causales. Además, se enfatizan en la medición con exactitud las características de
un fenómeno, estableciendo patrones y tendencias, pero sin explicar por qué
ocurren.
De igual forma es una investigación documental que se ha basado en la
recopilación, análisis e interpretación de información proveniente de fuentes
escritas, audiovisuales y digitales con el propósito de generar conocimiento sobre
un tema específico, con el objetivo de sistematizar datos existentes y establecer
relaciones teóricas sin la necesidad de interactuar directamente con el objeto de
estudio.
Bajo esta perspectiva, Hernández, Fernández y Baptista (2014), consideran que
esta investigación es un proceso de indagación basado en la recolección de
información de fuentes secundarias que permite describir, interpretar y analizar
fenómenos de interés, empleando técnicas de análisis cualitativo o cuantitativo para
extraer conclusiones.
Por consiguiente, es una investigación de campo que implica la recolección
directa de datos en el lugar donde ocurre el fenómeno de interés. Se caracteriza por
la observación y el contacto con los sujetos o situaciones estudiadas, permitiendo
un análisis más contextualizado y detallado de la realidad investigada.
Metodológicamente la investigación es cualitativa debido a que permite
comprender fenómenos sociales y humanos a partir de la exploración de
significados, percepciones y experiencias en su contexto natural, cuyo propósito es
interpretar la realidad desde la perspectiva de los sujetos involucrados, utilizando
métodos de recolección de datos como entrevistas, observaciones y análisis de
documentos.
Todo lo anterior implica que este estudiado realizado sobre la incidencia
diferentes estilos de aprendizaje en el rendimiento académico de los estudiantes de
60
la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta, es la combinación
de enfoques descriptivo, documental, de campo y cualitativo lo cual ha permitido
una comprensión profunda y contextualizada del fenómeno estudiado.
A los investigadores, este tipo de estudio proporciona los datos directos y
significativos a partir de la interacción con los participantes en su entorno natural,
mientras que la investigación documental ofrece un marco teórico sólido basado en
fuentes previas. Asimismo, el enfoque descriptivo facilita la caracterización
detallada del objeto de estudio, identificando patrones y tendencias, y el método
cualitativo permite interpretar las percepciones, experiencias y significados
construidos por los sujetos.
Esta integración metodológica no solo enriqueció el análisis de los datos, sino
que también brindó una visión holística del problema, contribuyendo a la generación
de conocimiento relevante y aplicable en contextos similares.
3.2. Diseño de la investigación
El diseño de la investigación es la planificación estructurada del estudio que guía
el proceso de recolección, análisis e interpretación de los datos, asegurando la
coherencia entre los objetivos, la metodología y los resultados esperados. Este
diseño establece el tipo de estudio, los métodos de recolección y análisis de datos,
así como la manera en que se controlarán las variables o se explorarán los
fenómenos en cuestión. Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), el diseño
de investigación constituye el plan o estrategia concebida para responder a las
preguntas de investigación, estructurando el proceso de estudio con criterios de
validez y confiabilidad.
En esta investigación se plantea el diseño no experimental, ya que en el mismo
según Hernández, Fernández y Baptista (2014), no se realiza ninguna manipulación
intencional de las variables independientes, sino que se observan los fenómenos en
su ambiente natural para analizarlos tal como ocurren. A su vez es correlacional
61
porque se centra en la exploración de relaciones entre variables sin manipularlas, a
través de la interpretación de significados, percepciones y experiencias de los
participantes. Según Hernández, Fernández y se busca identificar y describir
relaciones entre variables en contextos naturales, sin manipularlas, mediante el
análisis de la experiencia subjetiva y los significados construidos por los participan.
3.3. Población
En una investigación cualitativa, la población se refiere al conjunto de personas,
grupos, comunidades o contextos de los cuales se pueden extraer datos para
comprender un fenómeno desde una perspectiva interpretativa. A diferencia de la
investigación cuantitativa, donde la población se define en términos numéricos y
representatividad estadística, en el enfoque cualitativo la selección de la población
responde a criterios de relevancia, pertinencia y profundidad en relación con el
objeto de estudio.
Para Hernández, Fernández y Baptista (2014), la población en la investigación
cualitativa es el grupo de individuos, comunidades o contextos que poseen
características relevantes para el fenómeno de estudio y cuya experiencia permite
profundizar en su comprensión.
3.3.1. Tabla 1: Población
Sección N° de Alumnos
1 “A” 35
1 “B” 34
3 “A” 26
3 “B” 25
Total 120
62
3.4. Muestra
En este estudio cualitativo, la muestra se refiere al grupo de participantes,
situaciones o documentos seleccionados estratégicamente para proporcionar
información relevante sobre el fenómeno de estudio, es intencional, es decir, se
selecciona con base en su capacidad para aportar conocimientos profundos y
detallados sobre el tema investigado. Según Hernández, Fernández y Baptista
(2014), la muestra en una investigación cualitativa no busca ser representativa en
términos estadísticos, sino que se selecciona estratégicamente para obtener
información rica y detallada sobre el fenómeno de interés.
3.4.1. Tabla 2: Muestra
Sección N° de Alumnos
1 “A” 10
1 “B” 10
3 “A” 10
3 “B” 10
Total 40
3.5. Instrumentos y técnicas de la investigación
En el contexto de la investigación, un instrumento de investigación es cualquier
herramienta o técnica utilizada para recolectar datos con el propósito de analizar y
responder a los objetivos planteados en un estudio. La elección del instrumento
depende del enfoque metodológico de la investigación, ya sea cuantitativo,
cualitativo o mixto. Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), los
instrumentos de investigación son herramientas diseñadas para captar información
relevante de los sujetos o unidades de análisis, garantizando la validez y
confiabilidad de los datos obtenidos
63
En esta investigación se usará la entrevista como instrumento de recolección de
datos que consiste en un diálogo estructurado o semiestructurado entre el
investigador y el participante, con el propósito de obtener información relevante
sobre un fenómeno de estudio. Su aplicación es frecuente en investigaciones
cualitativas, donde se busca comprender experiencias, percepciones, significados
y discursos desde la perspectiva de los sujetos entrevistados.
Según Hernández, Fernández y Baptista (2014), la entrevista representa una
técnica de recolección de datos basada en una conversación estructurada o no
estructurada entre el entrevistador y el entrevistado, con el fin de obtener
información relevante para la investigación.
Dentro de este estudio se selecciona la modalidad de entrevista abierta o no
estructurada que es muy utilizada en la investigación cualitativa, destacándose por
dejar el entrevistado exprese libremente sus pensamientos, experiencias y
percepciones sobre un tema sin estar sujeto a un cuestionario rígido o preguntas
predefinidas. Se caracteriza por su flexibilidad y por ser un espacio de diálogo donde
el entrevistador guía la conversación de manera natural, profundizando en los
aspectos que emergen de la interacción.
Por otro lado, las técnicas de investigación constituyen procedimientos
sistemáticos utilizados para recolectar, analizar e interpretar datos con el fin de
responder a los objetivos de un estudio. Estas técnicas varían según el enfoque
metodológico adoptado, en esta investigación se usa la técnica de la observación,
que permite al investigador recopilar información a partir de la percepción directa de
fenómenos, comportamientos, interacciones y contextos en su ambiente natural. Se
utiliza para comprender la realidad social desde la experiencia y la perspectiva de
los sujetos estudiados, sin intervención artificial o control experimental.
64
3.6. Instrumento
1. ¿Prefieres aprender con imágenes, diagramas o gráficos en lugar de solo
leer texto? ¿Por qué?
2. ¿Cómo te ayudan los mapas conceptuales o esquemas a organizar la
información?
3. ¿Sueles repetir en voz alta la información para recordarla mejor?
4. ¿Te resulta útil estudiar con música de fondo o prefieres el silencio?
5. ¿Cuándo estudias sientes que necesitas más tiempo para realizar
actividades prácticas que te ayuden a entender bien un tema? ¿Por qué?
6. ¿Sientes que aprendes mejor cuando puedes manipular objetos, crear
modelos o hacer manualidades relacionadas con el tema?
7. ¿Prefieres leer información en textos o presentaciones antes que escuchar
una explicación oral?
8. ¿Te ayuda tomar apuntes con colores o resaltar información importante?
9. Cuando aprendes algo nuevo, ¿buscas explicarlo con tus propias palabras o
aplicarlo en situaciones reales? ¿Por qué?
10. Cuando estudias, ¿te enfocas más en los detalles específicos o en
comprender el concepto general? ¿Por qué?
11. ¿Cómo prefieres que se te presenten los contenidos: de manera estructurada
y paso a paso o con mayor flexibilidad?
12. ¿Cómo crees que tu promedio de calificaciones refleja tu nivel de
comprensión y desempeño en una asignatura específica?
13. ¿Qué estrategias utilizas o podrías implementar para mejorar tu promedio en
aquellas materias en las que tienes más dificultades?
14. ¿Qué factores crees que influyen en que los estudiantes aprueben o no sus
asignaturas?
15. ¿Qué cambios en tu forma de estudiar podrían ayudar a mejorar el porcentaje
de estudiantes que aprueban sus materias?
16. ¿Has sentido que los métodos de enseñanza utilizados en la institución se
adaptan a tu forma de aprender? ¿Por qué?
65
17. ¿Qué estrategias de aprendizaje utilizas para organizar la información y
cómo te ayudan a comprender mejor los temas en tus estudios?
18. ¿Qué tipo de recursos te ayudan más a comprender los temas en clase?
19. ¿Qué tipo de actividades te motivan a participar más activamente?
20. ¿Cómo describirías tu experiencia interactuando con tus compañeros en
clase?
21. ¿Qué actividades en clase te motivan más a aprender?
22. ¿Qué materias o temas te interesan más y por qué?
23. ¿Te sientes incluido/a en las actividades y discusiones de clase?
24. ¿Has participado en actividades o talleres en los que los docentes trabajen
en conjunto con los estudiantes? ¿Cómo fue tu experiencia?
25. ¿Cómo te sientes cuando recibes retroalimentación sobre tu desempeño
académico?
26. En una sesión de retroalimentación, ¿prefieres que se resalten primero los
aspectos positivos de tu trabajo o las áreas que necesitas mejorar? ¿Por
qué?
27. ¿Cuál de las estrategias utilizadas por los docentes en clase consideras más
útil para tu comprensión del contenido?
28. ¿Cómo te parece el uso de tecnologías que ajustan los contenidos según tu
progreso?
29. ¿Qué tipo de materiales educativos (visuales, auditivos, interactivos, etc.) te
resultan más efectivos para aprender?
30. ¿Cómo utilizas las herramientas digitales o aplicaciones tecnológicas en tu
proceso de aprendizaje y qué beneficios encuentras al hacerlo?
66
Capitulo IV
Análisis de los resultados
Este capítulo presenta el análisis cualitativo de los resultados obtenidos a partir
de las respuestas de los estudiantes de la Unidad Educativa Privada Francisco de
Paula Salazar Acosta, en torno a sus estilos de aprendizaje, preferencias y
estrategias utilizadas en el proceso de estudio. A través de un enfoque
interpretativo, se analizan las percepciones, valoraciones y justificaciones que los
participantes expresaron frente a distintas situaciones de aprendizaje, tales como el
uso de imágenes, la repetición oral, la música, la manipulación de objetos, la lectura,
la explicación oral y la toma de apuntes.
El análisis consideró la diversidad y particularidad de las respuestas estudiantiles
para identificar patrones y diferencias en los estilos de aprendizaje. Se destacan los
hallazgos empíricos y las voces de los estudiantes, subrayando la importancia de
reconocer la heterogeneidad en sus formas de aprender. Este enfoque permite
orientar decisiones pedagógicas más inclusivas y efectivas, adaptadas a las
necesidades reales del contexto educativo.
A continuación de forma ordenada se plasman los resultados obtenidos para esta
investigación.
4.1. Prefieres aprender con imágenes, diagramas o gráficos en lugar de solo
leer texto? ¿Por qué?
La mayoría de los estudiantes entrevistados manifestaron que “las imágenes
ayudan a entender mejor”, “todo se ve más claro y me ayuda a tener mejor
comprensión” o que “con los dibujos uno no se confunde tanto y retengo más la
información” “es una forma divertida de aprender”. Estas respuestas revelan una
necesidad de representación concreta de la información, característica del
67
pensamiento visual predominante en esta etapa del desarrollo. Por lo que se
evidenció que a través de los recursos visuales captan mejor su interés. Esto
sugiere que las representaciones visuales refuerzan la retención de información al
asociarse con la memoria visual. Sin embargo, hay una minoría que expreso que le
gusta más los textos, cual denota una inclinación hacia un aprendizaje más analítico
y reflexivo, donde el lenguaje escrito permite explorar conceptos de manera más
completa.
Estos adolescentes, expresaron su preferencia por aprender a través de
imágenes, diagramas o gráficos, en lugar de textos extensos. Desde una
perspectiva cualitativa, esta tendencia puede explicarse por varias razones
asociadas a sus formas de procesamiento cognitivo y a la naturaleza visual de su
aprendizaje
Según el modelo VAK (visual-auditivo-kinestésico) propuesto por Bandler y
Grinder y citado por González y Martínez (2021), los estudiantes con estilo visual
aprenden mejor a través de estímulos gráficos, como imágenes, mapas
conceptuales y esquemas, ya que perciben y procesan la información con mayor
rapidez y claridad cuando esta se presenta de forma visual. Este estilo se asocia
con una forma concreta de representación del conocimiento, que permite una mayor
comprensión global, planificación visual y retención de la información. Además,
se destaca que estos recursos visuales aumentan la motivación y el interés del
estudiante, aspectos fundamentales en el rendimiento académico. Que contribuyen
a la motivación y el compromiso, haciendo el aprendizaje más inclusivo y efectivo.
Por otro lado, la minoría de estudiantes que expresó preferir los textos manifiesta
un estilo de aprendizaje verbal o reflexivo, asociado a una inclinación por el
procesamiento abstracto y secuencial de la información. Estos estudiantes tienden
a valorar la profundidad, el análisis y la organización conceptual del contenido
Es importante resaltar que muy pocos estudiantes se mostraron indecisos
representando un perfil multimodal, como lo describe Jewitt (2014), es decir,
68
estudiantes que no tienen una preferencia única, sino que combinan diferentes
estilos de aprendizaje según el contexto o el tipo de contenido. Esto refleja una
capacidad emergente de autorregulación y flexibilidad cognitiva que debe ser
considerada en el diseño didáctico.
4.2.¿Cómo te ayudan los mapas conceptuales o esquemas a organizar
la información?
Desde un enfoque cualitativo, las respuestas de los estudiantes revelan que los
mapas conceptuales y esquemas son herramientas cognitivas clave en sus
procesos de organización y comprensión del contenido académico. La mayoría de
los estudiantes manifestó que estos recursos “les ayudan a ver todo más claro”, “les
permite saber qué es lo más importante” y “les facilita estudiar porque resumen la
información y especifican lo más importante”.
Estas respuestas indican que los esquemas y mapas conceptuales cumplen una
función de jerarquización y síntesis, ayudando a los estudiantes a estructurar
mentalmente la información, especialmente cuando enfrentan contenidos amplios o
complejos. Muchos señalaron que “con el mapa entiendo más rápido”, lo cual
denota una tendencia hacia una asimilación visual y relacional del conocimiento,
propia del estilo de aprendizaje visual, tal como lo describe el modelo VAK.
Además, los estudiantes expresaron que estos recursos les permiten “organizar
las ideas por partes” y “recordar mejor los temas”, lo cual refleja un proceso de
segmentación y conexión de conceptos clave. Desde la perspectiva de Mayer,
(2014), esta estrategia de aprendizaje visual facilita la construcción de significados
al integrar diferentes representaciones simbólicas. Todo lo planteado anteriormente
son un reflejo sobre la clara predominancia del estilo de aprendizaje visual, donde
los estudiantes prefieren acceder al conocimiento a través de representaciones
gráficas como diagramas, colores y mapas conceptuales. Este estilo permite captar
información con rapidez, al facilitar la síntesis y conexión entre conceptos,
69
Además, algunos estudiantes también indicaron que hacer esquemas les
“obliga a estudiar”, “me hace pensar qué es lo más importante”, lo cual sugiere un
procesamiento reflexivo de la información, Desde esta perspectiva, la elaboración
de esquemas y mapas conceptuales promueve un aprendizaje más profundo, al
requerir que el estudiante observe, analice y relacione la información antes de
aplicarla, desarrollando así competencias de pensamiento crítico y estructuración
cognitiva.
Otros estudiantes valoraron el aspecto práctico de estas herramientas,
afirmando que “me sirve para repasar la información” o “con los mapas, estudio más
rápido”. Estas respuestas se vinculan con el estilo pragmático, donde el estudiante
busca utilidad inmediata y organización funcional del contenido para resolver tareas
académicas concretas
Asimismo, aquellos con estilos secuenciales encuentran en los esquemas una
forma de procesar la información paso a paso, mientras que los de estilo global
pueden usarlos para tener una visión panorámica del tema antes de profundizar.
Finalmente, algunos estudiantes reconocieron que “a veces uso esquemas, pero
también subrayo o escribo”, lo cual puede relacionarse con un estilo multimodal,
según Jewitt (2014), que combina diferentes canales de aprendizaje de forma
flexible, ajustándose a las necesidades del momento.
4.3.¿Sueles repetir en voz alta la información para recordarla mejor?
Las respuestas de los estudiantes revelan una diversidad en las estrategias de
memorización, reflejo de las diferencias en sus estilos de aprendizaje. Una parte
importante del grupo respondió afirmativamente, señalando que repetir en voz alta
les “ayuda a concentrarse”, “les hace recordar mejor” o “les permite grabarse lo
importante”. Estas expresiones son consistentes con un estilo de aprendizaje
auditivo, tal como lo describe el modelo VAK (visual-auditivo-kinestésico), donde los
70
estudiantes aprenden mejor cuando procesan la información a través del canal
auditivo.
Para estos estudiantes, la repetición oral activa su memoria auditiva y favorece
la internalización progresiva del contenido, lo que les permite reforzar ideas, aclarar
conceptos y generar confianza en lo aprendido. Además, varios comentaron que
prefieren estudiar “hablando solos” o “explicando en voz alta como si dieran clases”,
lo que refleja no solo una estrategia de repetición, sino también de autorregulación
metacognitiva, en la que el estudiante organiza y verifica su comprensión mediante
el lenguaje.
Cabe añadir, un grupo manifestó que no repite en voz alta, lo que sugiere estilos
de aprendizaje más visuales, verbales o reflexivos. Estos estudiantes parecen tener
una inclinación hacia el procesamiento interno y escrito de la información, lo cual
también es válido desde la teoría de Kolb, donde se reconoce el aprendizaje
reflexivo como aquel que requiere tiempo de análisis, observación y elaboración
mental antes de actuar o verbalizar. En particular, un grupo menor expresó que
solo repite en voz alta algunas veces y dependiendo de las asignaturas
especialmente, lo cual puede interpretarse como una estrategia ocasional y
adaptativa, propia de estudiantes con un estilo multimodal. Este grupo tiende a
combinar diferentes formas de aprender, ajustando sus métodos al tipo de contenido
o al nivel de dificultad
4.4.¿Te resulta útil estudiar con música de fondo o prefieres el silencio?
Desde el análisis de las respuestas estudiantiles se evidencia una diversidad de
condiciones preferidas para el estudio, relacionadas directamente con los estilos de
aprendizaje individuales. Un grupo de estudiantes indicó que la música les ayuda a
concentrarse, relajarse y mantener una actitud positiva hacia el estudio, lo que se
vincula con estilos auditivos y kinestésicos.
71
Por el contrario, otra parte importante prefiere estudiar en silencio, señalando
que este ambiente les permite enfocarse y comprender mejor los contenidos, en
consonancia con estilos más reflexivos y verbales. También surgieron respuestas
intermedias que reflejan una postura flexible, propia de estudiantes con estilo
multimodal.
En este contexto, Alvis, Arellano y Muñiz (2023) destacan que los estilos de
aprendizaje influyen directamente en las estrategias que los estudiantes adoptan
para mejorar su rendimiento académico, señalando que quienes tienen un estilo
auditivo, por ejemplo, utilizan recursos sonoros como la música para activar la
memoria y facilitar la concentración. Estos hallazgos refuerzan la importancia de
considerar las diferencias individuales en el aula y de fomentar ambientes de
aprendizaje adaptativos que respondan a las preferencias sensoriales y cognitivas
de cada estudiante.
Desde el análisis que se hizo a las respuestas de los estudiantes muestran una
amplia diversidad en las condiciones que consideran más favorables para el estudio,
lo cual refleja la influencia de sus estilos de aprendizaje, necesidades cognitivas y
preferencias sensoriales.
4.5. ¿Cuándo estudias sientes que necesitas más tiempo para realizar
actividades prácticas que te ayuden a entender bien un tema? ¿Por
qué?
Una parte significativa de los estudiantes expresó que necesita mayor tiempo para
actividades prácticas, ya que estas les permiten comprender mejor, parafrasear,
obtener buenas calificaciones o reforzar lo aprendido. Estas respuestas se vinculan
con estilos de aprendizaje kinestésicos, activos o pragmáticos, los cuales, según
Kolb (2014) y Fernández y Sánchez (2020), se caracterizan por un aprendizaje
basado en la acción, la experiencia directa y la resolución de problemas en
contextos reales.
72
Por otro lado, algunos estudiantes indicaron que no requieren de actividades
prácticas para aprender, ya que prefieren leer, concentrarse en el estudio teórico o
confían en su capacidad de retención, lo cual sugiere un predominio de estilos
reflexivos, teóricos o verbales. Un tercer grupo adoptó una postura intermedia,
señalando que la necesidad de práctica depende del tema, la asignatura o el tipo
de evaluación, lo que revela un enfoque de aprendizaje multimodal y flexible.
En conjunto, los hallazgos muestran la coexistencia de diferentes estilos de
aprendizaje entre los estudiantes, lo que respalda la importancia de implementar
estrategias pedagógicas variadas y adaptativas que reconozcan estas diferencias
para favorecer un aprendizaje significativo.
4.6. ¿Sientes que aprendes mejor cuando puedes manipular objetos,
crear modelos o hacer manualidades relacionadas con el tema?
El análisis de las respuestas de los estudiantes evidenció una notable diversidad
en su relación con el aprendizaje activo y el uso de actividades manipulativas. Una
parte significativa mostró afinidad por estas actividades, con expresiones como “sí,
así entiendo mejor” o “sí, me gusta hacer manualidades”, lo cual refleja un estilo de
aprendizaje kinestésico, caracterizado por la preferencia por la acción, la
manipulación y la experiencia directa. Según Kolb (2014) y Castro y Guzmán de
Castro (2005), este estilo se beneficia de la interacción física con el contenido,
facilitando la comprensión y el disfrute del aprendizaje.
En contraste, otro grupo expresó rechazo o desinterés hacia las actividades
manuales, con frases como “con solo leer capto mejor” o “no me gusta”, lo que
apunta a estilos reflexivos, verbales o teóricos, donde predomina el análisis
conceptual, la lectura o la observación.
73
Un tercer grupo manifestó opiniones mixtas o condicionales, como “a veces” o
“depende del tema”, indicando un estilo multimodal o adaptativo, en el que las
preferencias varían según el contenido o el contexto.
Estos hallazgos reflejan la coexistencia de múltiples estilos de aprendizaje en el
aula, y subrayan la necesidad de propuestas pedagógicas inclusivas y flexibles, que
reconozcan las distintas formas en que los estudiantes construyen el conocimiento
Desde análisis realizado, las respuestas de los estudiantes reflejan una amplia
diversidad en la forma en que se relacionan con el aprendizaje activo y manual, lo
que permite identificar distintos estilos y disposiciones hacia el uso de actividades
manipulativas en el proceso educativo.
4.7. ¿Prefieres leer información en textos o presentaciones antes que
escuchar una explicación oral?
Para esta pregunta se detectó, que una parte significativa de los estudiantes
expresó su preferencia por el canal visual-escrito, mencionando frases como:
“prefiero leer” “leer textos me ayuda a la retención” “prefiero leer textos porque
puedo releerlo varias veces”, “leer texto primero y luego oral”, “me gustan las
presentaciones” entre otras. Estas respuestas reflejan un estilo de aprendizaje
visual o verbal, según el modelo VAK (visual-auditivo-kinestésico). Los estudiantes
con este estilo tienden a procesar mejor la información cuando pueden leerla,
subrayarla, analizarla visualmente o revisarla varias veces, lo que favorece la
retención, la comprensión profunda y la autorregulación. Según González y
Martínez (2021) y Bustamante (2015), estos estudiantes muestran mayor
autonomía cuando se enfrentan a materiales escritos o gráficos.
De igual manera otros estudiantes expresaron claramente que prefieren
escuchar explicaciones del profesor. Lo señalaron con afirmaciones como: “la
explicación oral”, “explicación oral para hacer preguntas”, “una explicación oral para
entender mejor”, “en forma oral presto más atención”, “explicación oral porque
74
aclaro dudas”, “prefiero oral para entender mejor”, “explicación oral para preguntar
dudas” , estas respuestas reflejan un estilo de aprendizaje auditivo o social, donde
los estudiantes comprenden mejor a través de la escucha activa, el intercambio
verbal y la interacción directa con el docente.
Algunos entrevistados expresaron no tener una preferencia clara o no saber
cómo responden mejor: “no tengo idea”, “no lo sé”, no respondió. Estas respuestas
pueden indicar que estos estudiantes aún están explorando su estilo de aprendizaje,
o que se adaptan a distintas situaciones sin una estrategia preferida definida. Este
grupo puede estar desarrollando un estilo multimodal emergente, como lo describe
Jewitt (2014), es decir, que aprenden con distintos métodos dependiendo del tipo
de contenido, del docente o del contexto.
Después de estudiar y comprender cada una de las respuestas emitidas, se
puede observar que existe una división equilibrada entre quienes prefieren leer y
quienes prefieren escuchar, cada uno con fundamentos claros ligados a sus estilos
de aprendizaje. Mientras los visuales y verbales destacan la autonomía que les da
el texto para releer y reflexionar, los auditivos y sociales valoran la explicación oral
como medio para resolver dudas, mantenerse enfocados y comprender mejor.
También es importante considerar a los estudiantes que aún no identifican su estilo,
lo cual sugiere la necesidad de que los docentes promuevan estrategias variadas e
integradas, que combinen materiales escritos, visuales y espacios de interacción
oral.
4.8.¿Te ayuda tomar apuntes con colores o resaltar información
importante?
Se puede afirmar que después de analizar, Las respuestas de los estudiantes se
evidencio una alta valoración del uso de colores y resaltado como estrategia de
estudio, aunque también existen estudiantes que no lo consideran necesario o no
lo practican con frecuencia. Estas preferencias están estrechamente vinculadas a
75
los estilos de aprendizaje visual, verbal y reflexivo, y a estrategias de organización
cognitiva que permiten mejorar la comprensión y la memoria.
En relación a la mayoría de los estudiantes se observó que sí utilizan colores o
resaltadores como apoyo al estudio, destacando beneficios como: “sí, para
organizar el contenido”, “sí, porque los colores me ayudan a recordar textos”, “sí,
capto el tema más rápido”, “sí, palabras claves para comprender mejor”, “sí, porque
recuerdo palabras claves”, “sí, solo lo más importante o difícil”, “resalto la
información importante”. Esto hace énfasis a un estilo de aprendizaje visual, en el
cual los estudiantes procesan mejor la información a través de estímulos gráficos y
colores, que les permiten estructurar y jerarquizar los contenidos.
Según Mayer (2014) y González y Martínez (2021), el uso de herramientas
visuales como colores, subrayados y esquemas fortalece la codificación visual en la
memoria, facilitando la identificación de conceptos clave, la segmentación de ideas
y la retención a largo plazo.
Además, algunos estudiantes mencionaron que resaltan “solo palabras claves”
o “lo más importante”, lo cual denota una estrategia consciente de síntesis,
relacionada con el estilo reflexivo, en el que se busca simplificar y reorganizar la
información para facilitar su comprensión.
Un grupo menor expresó que usa los colores o resaltado con menos frecuencia
o de manera limitada, con respuestas como: “no lo hago mucho”, “no lo he
intentado”, “solo uso un color, el rojo”. Estas respuestas demuestran una actitud
intermedia, en la que los estudiantes reconocen cierto valor en la técnica, pero no
la han integrado por completo a sus hábitos de estudio. Esto puede deberse a falta
de orientación, poca motivación para personalizar sus apuntes o simplemente
desconocimiento de su utilidad. En algunos casos, puede estar vinculado a un
estilo de aprendizaje menos visual y más auditivo o kinestésico.
76
Los resultados muestran que la mayoría de los estudiantes considera útil el uso
de colores y resaltado como una técnica para organizar, comprender y recordar la
información, especialmente cuando se enfoca en identificar ideas principales o
palabras clave. Estas prácticas están claramente vinculadas al estilo de aprendizaje
visual, pero también son utilizadas como herramienta de apoyo por estudiantes con
estilos mixtos. Sin embargo, existe una minoría que no emplea esta estrategia, lo
cual sugiere la importancia de ofrecer orientación metodológica para el desarrollo
de técnicas de estudio personalizadas.
4.9. Cuando aprendes algo nuevo, ¿buscas explicarlo con tus propias
palabras o aplicarlo en situaciones reales? ¿Por qué?
A través de las respuestas obtenidas se evidencio una marcada tendencia hacia
la apropiación activa del conocimiento mediante el uso del lenguaje personal y la
conexión con experiencias concretas. La mayoría de los estudiantes afirmó que
prefiere explicar con sus propias palabras, mientras que otros indicaron que les
resulta útil aplicar lo aprendido a situaciones reales de su vida cotidiana. Estas
respuestas revelan estrategias de aprendizaje significativas vinculadas a estilos
reflexivos, pragmáticos y verbales.
Una mayoría de los estudiantes expresó que recurren a la paráfrasis personal
como herramienta principal para aprender, con frases como: “suelo explicarlo con
mis propias palabras para entenderlo mejor” , “con mis propias palabras se me
queda la información”, “es más fácil entenderlo así”, “lo retengo y lo aprendo mejor”,
“redacto con mis propias palabras”, “trato de explicarlo para luego estudiarlo” Estas
respuestas reflejan un estilo de aprendizaje reflexivo y verbal, en el que el estudiante
reformula el contenido para hacerlo suyo, construyendo el conocimiento desde su
propio marco lingüístico y conceptual. Según Fernández & Sánchez (2020) y
González & Herrera (2020), esta estrategia favorece la comprensión profunda, la
retención a largo plazo y el desarrollo del pensamiento crítico, ya que obliga al
estudiante a procesar activamente la información y reorganizarla cognitivamente.
77
Además, otro grupo de estudiantes señaló que aprenden mejor cuando
relacionan los contenidos con su vida diaria, lo que evidencia un estilo de
aprendizaje práctico y orientado a la experiencia. Esto resalta la importancia de
aplicar metodologías que fomenten la reflexión personal y la conexión entre el saber
escolar y situaciones reales, para lograr un aprendizaje más significativo y duradero.
A partir del análisis conjunto de las respuestas estudiantiles sobre los estilos de
aprendizaje, se puede interpretar que existe una clara predominancia del estilo
visual, aunque también emergen características del estilo auditivo, kinestésico,
reflexivo y multimodal. En relación con la preferencia por aprender a través de
imágenes, esquemas y mapas conceptuales, la mayoría de los estudiantes
expresaron sentirse más cómodos y comprendiendo mejor cuando la información
se presenta de manera gráfica.
Por lo que frases como “me ayuda a entender mejor”, “todo se ve más claro” o
“retengo más” reflejan una afinidad natural hacia el procesamiento visual, donde los
recursos como los colores, diagramas o resaltadores facilitan la organización,
jerarquización y retención del contenido. Esta tendencia visual también se evidenció
en el uso frecuente de mapas conceptuales como estrategia para resumir y
comprender temas complejos, resaltando la importancia de la representación
gráfica en los procesos cognitivos de los adolescentes.
Por otro lado, el estilo auditivo se manifestó especialmente en aquellos
estudiantes que afirmaron repetir en voz alta como forma de recordar o comprender
mejor los contenidos. El hecho de que algunos prefieran estudiar explicándose a sí
mismos o escuchando música mientras estudian sugiere una fuerte conexión entre
la información y el canal auditivo, como forma de reforzar la atención, activar la
memoria y facilitar el aprendizaje. Además, aquellos que valoran la explicación oral
del docente, por encima de la lectura de textos, reflejan también una preferencia por
78
la interacción verbal y el aprendizaje social, donde la escucha activa y la posibilidad
de hacer preguntas son fundamentales.
El estilo kinestésico fue claramente identificado en las respuestas de los
estudiantes que mostraron una preferencia por realizar actividades prácticas,
manipular objetos o hacer manualidades como parte del proceso de aprendizaje.
Este grupo considera que la acción y la experiencia directa les permiten comprender
mejor y afianzar lo aprendido. Este estilo también se asocia con un aprendizaje
activo y pragmático, que requiere de la vivencia concreta para construir el
conocimiento. En contraste, algunos estudiantes afirmaron no necesitar estas
prácticas, demostrando una orientación más teórica o verbal, donde predomina el
análisis conceptual, la lectura y la observación.
Además, se identificó un grupo de estudiantes que no tiene una preferencia fija
o que combina diversas estrategias según el tipo de contenido, la asignatura o el
contexto. Este grupo representa un perfil multimodal, el cual, según Jewitt (2014),
posee la capacidad de adaptarse y utilizar distintos canales de aprendizaje, como
el visual, auditivo o kinestésico, de manera flexible. Este hallazgo resulta relevante,
ya que sugiere un desarrollo creciente de la autorregulación y la autonomía en los
procesos de estudio.
4.10. Cuando estudias, ¿te enfocas más en los detalles específicos o en
comprender el concepto general? ¿Por qué?
Para este ítem, las respuestas de los estudiantes indican una marcada tendencia
hacia la comprensión del concepto general, aunque algunos también reconocen la
importancia de los detalles. Estas preferencias reflejan diferencias en los estilos de
procesamiento de la información, particularmente entre quienes aprenden de forma
global y quienes lo hacen de forma secuencial, tal como lo plantean Mayer (2014) y
Kolb (2014).
79
Cabe decir que la gran mayoría de los estudiantes manifestó que se enfocan en
entender el tema desde una perspectiva general, expresando frases como: “me
gusta comprender el concepto general”, “me interesa conocer el concepto general
porque así no me confundo”, “el concepto general porque si se me olvida una
palabra puedo explicarlo con mis propias palabras”, “el concepto general para
parafrasear”, “el concepto general porque así entiendo todo el tema”, “el concepto
general porque es más simple y rápido”, “comprender el concepto por si se me olvida
una palabra”, “comprender y entender el tema o el concepto” y “comprender el
concepto, lo repito varias veces para aprenderlo”
Lo cual refleja que existe un estilo de aprendizaje global y reflexivo, en el cual
los estudiantes buscan captar la idea central antes de enfocarse en los detalles, lo
que les permite interpretar, parafrasear o explicar el contenido con sus propias
palabras.
Algunos estudiantes indicaron que consideran importantes tanto el concepto
general como los detalles específicos, usando expresiones como: “los dos son
importantes”, “en los dos”, “a veces para entender” y “los detalles más importantes”.
Lo cual muestra una postura equilibrada y flexible, propia de estudiantes con un
estilo multimodal, que adaptan su enfoque según el tema, el tipo de contenido o el
objetivo del estudio.
Solo pocos estudiantes expresaron una preferencia clara por los detalles,
mencionando: “me gustan los detalles específicos” Este tipo de respuesta está
asociado a un estilo de aprendizaje secuencial o analítico, en el que el estudiante
construye el conocimiento paso a paso, concentrándose en la precisión, la
estructura y la información concreta. Si bien es menos frecuente en esta muestra,
este enfoque es útil para tareas que requieren exactitud, memorización específica
o aplicación técnica, como en ciencias exactas.
80
Vale la pena resaltar que los resultados que se obtuvieron muestran que la
mayoría de los estudiantes prioriza la comprensión del concepto general como
estrategia para organizar, interpretar y expresar el conocimiento con mayor
autonomía y claridad. Esto se asocia a estilos globales, reflexivos y verbales, que
favorecen el aprendizaje significativo. Un grupo menor adopta enfoques más
combinados o centrados en los detalles, mostrando la necesidad de estrategias
pedagógicas variadas que permitan a cada estudiante desarrollar su potencial de
acuerdo con su forma de procesar la información.
Por lo tanto, autores como Mayer, Kolb, Jewitt y Alvis coinciden en que una
enseñanza efectiva debe considerar tanto la visión general como la atención a los
detalles, ofreciendo experiencias de aprendizaje que integren diferentes niveles de
análisis y permitan una comprensión profunda y duradera.
4.11.¿Cómo prefieres que se te presenten los contenidos: de manera
estructurada y paso a paso o con mayor flexibilidad?
Del análisis de las respuestas se evidencia una tendencia clara hacia la
preferencia por una presentación estructurada y paso a paso. La mayoría de los
estudiantes expresan, con distintas formulaciones (como “paso a paso”,
“estructurada” o la combinación de ambas), la necesidad de contar con una guía
clara, organizada y secuencial en el abordaje de los contenidos. Este patrón revela
un sentido de seguridad y orientación que los estudiantes encuentran en el orden
lógico y progresivo de los temas, lo que sugiere que se sienten más cómodos y
capaces de comprender y seguir el aprendizaje cuando este se desarrolla de
manera sistemática.
Por tal motivo, las expresiones como “de manera estructurada y paso a paso” o
simplemente “paso a paso” indican una búsqueda de claridad, control y
previsibilidad en el proceso de enseñanza, lo cual puede estar vinculado con su
estilo de aprendizaje o con experiencias previas que reforzaron esta necesidad.
81
En particular, un grupo minoritario de estudiantes manifestó preferir una mayor
flexibilidad en la presentación de los contenidos. Esta postura, aunque menos
frecuente, refleja una apertura hacia metodologías menos rígidas, posiblemente
asociadas con una percepción de mayor autonomía, dinamismo o creatividad en el
aprendizaje. La preferencia por la flexibilidad puede vincularse con estudiantes que
valoran la adaptabilidad, el pensamiento crítico y la participación activa en la
construcción del conocimiento. También se observa una sin respuesta, lo que puede
interpretarse como una falta de claridad en la preferencia del estudiante, desinterés
o dificultad para comprender la pregunta, lo que también forma parte del contexto
interpretativo.
Según Alvis, Arellano y Muñiz (2023), los estudiantes que poseen estilos de
aprendizaje más dependientes de la estructura o del procesamiento secuencial
tienden a mostrar mejor rendimiento cuando los contenidos se presentan de forma
ordenada, paso a paso. Estos autores destacan que este tipo de estudiantes
requiere claridad metodológica y predictibilidad, ya que ello reduce la carga
cognitiva y permite una mejor internalización de los conceptos, particularmente en
asignaturas con alto contenido teórico o técnico.
Complementariamente, la mayoría de los estudiantes expresan una clara
inclinación por una enseñanza estructurada y secuencial, lo que sugiere que valoran
la claridad metodológica, la guía progresiva y la organización del contenido. La
minoría que opta por la flexibilidad sugiere la existencia de diferencias individuales
en los estilos de aprendizaje, que podrían aprovecharse para diversificar las
estrategias pedagógicas del docente. Este contraste puede enriquecer las prácticas
de enseñanza si se considera una propuesta didáctica que combine estructura y
flexibilidad, respondiendo así a diversas necesidades y preferencias.
82
4.12.¿Cómo crees que tu promedio de calificaciones refleja tu nivel de
comprensión y desempeño en una asignatura específica?
Varios estudiantes consideran que su promedio de calificaciones sí representa
fielmente su nivel de comprensión, esfuerzo e interés. Aparecen expresiones como
“refleja una buena comprensión en todas las materias”, “refleja mi esfuerzo y
dedicación”, “refleja mi interés y esfuerzo”, “refleja las ganas que tiene una persona”,
“con notas altas tiene sentido para comprender y captar rápido”, “refleja mi
comprensión”, “según escribo y redacto un tema”. Estas respuestas evidencian una
auto atribución positiva del rendimiento académico, donde el promedio es
interpretado como una validación de habilidades cognitivas y actitudinales. Se
sugiere una visión meritocrática del aprendizaje, donde se asume que, a mayor
dedicación, mayor rendimiento y comprensión.
Algunos estudiantes expresan una mirada crítica o reflexiva, considerando que
su promedio no siempre refleja fielmente su nivel de comprensión, o bien indica que
existen aspectos por mejorar: “refleja que tengo que mejorar y comprender las
clases”, “en algunas materias tengo bajas calificaciones por falta de atención”, “si
mejoro mis calificaciones seré más listo” y “no puedes ser inteligente y aun así tener
buen promedio” Este grupo reconoce que el rendimiento académico puede estar
afectado por otros factores como la atención, la motivación o incluso la forma en
que se evalúa el conocimiento. Se revela aquí una tensión entre lo que se sabe y lo
que se logra demostrar en los exámenes o tareas.
Al mismo tiempo, una minoría considera que el promedio no representa su
verdadero nivel de comprensión o desempeño, plantean una desconexión entre la
calificación y el proceso de aprendizaje real, lo que podría estar asociado a críticas
hacia los métodos de evaluación o a una autoevaluación negativa del proceso
educativo.
Además, hay Respuestas no emitidas o poco desarrolladas, que pueden
interpretarse como falta de claridad, desinterés o dificultad para expresar una
83
opinión fundamentada, lo que también puede ser indicativo de una baja reflexividad
sobre su propio proceso de aprendizaje.
Para Alvis, Arellano y Muñiz (2023), los estilos de aprendizaje representan una
variable significativa en la explicación del rendimiento académico, dado que los
estudiantes procesan la información de manera diferenciada en función de sus
preferencias cognitivas y perceptuales. En su estudio con estudiantes de economía,
evidencian que existe una relación estadísticamente significativa entre ciertos
estilos de aprendizaje y el rendimiento académico, y que el ajuste entre la estrategia
pedagógica del docente y los estilos preferidos de los estudiantes incide en el logro
de los objetivos de aprendizaje. Estos hallazgos subrayan la necesidad de que los
procesos educativos reconozcan y se adapten a las diferencias individuales en la
forma en que los estudiantes aprenden para potenciar su desempeño.
Por su parte, González y Martínez (2021) señalan que los estilos de aprendizaje
influyen directamente en la forma en que los estudiantes abordan las tareas
académicas, lo que repercute en sus niveles de comprensión, retención de
información y resolución de problemas. Su investigación en el contexto universitario
muestra que cuando los docentes integran metodologías activas y diversificadas
que consideran los distintos estilos de aprendizaje, se favorece la motivación, el
compromiso y, en consecuencia, el rendimiento académico. Esta perspectiva
refuerza la importancia de personalizar la enseñanza para atender a la
heterogeneidad del aula, promoviendo entornos educativos más equitativos y
eficaces.
Desde una mirada interpretativa, los estudiantes construyen significados
diversos sobre el rendimiento académico, algunos desde la valoración de su
esfuerzo y comprensión, y otros desde la percepción de limitaciones, desconexión
o crítica al sistema de evaluación. Esto refleja la complejidad del rendimiento
académico como fenómeno subjetivo, influido no solo por el conocimiento cognitivo,
84
sino también por variables emocionales, actitudinales, metodológicas y
contextuales.
4.13.¿Qué estrategias utilizas o podrías implementar para mejorar tu
promedio en aquellas materias en las que tienes más dificultades?
La mayoría de los estudiantes manifestaron la necesidad de planificar mejor sus
actividades mediante horarios de estudio o evitando la postergación de tareas: “no
dejar las cosas para última hora”, “crear un horario y organizar mis actividades y
tareas”, “estudiar cada día sin descanso” y “no jugar tanto en el pc y organizarme”.
Estas respuestas reflejan una conciencia del valor del tiempo y de la autorregulación
académica, elementos clave en el desarrollo de competencias de aprendizaje
autónomo.
Surgen también respuestas centradas en el uso de herramientas mentales para
facilitar el aprendizaje: “mapas mentales, enfocarse y leer”, “ver tema por tema y
recordar las explicaciones del profesor”, “parafrasear y luego explicar”, “estudiar la
teoría y aplicarlo a la práctica”. Estas respuestas revelan una intención de
estructurar y profundizar la comprensión, así como de activar procesos de análisis
y síntesis del contenido.
Otros estudiantes hacen énfasis en la actitud y el compromiso individual frente
al estudio: “ser más práctica y dejar las distracciones”, “prestar atención a las clases
y estudiar más seguido”, “ser más disciplinado”, “estudiar mucho” y “cuando no
entiendo, estudio con más interés, con detalles y mayor tiempo” se evidencia una
actitud reflexiva y de mejora personal, en la que el estudiante reconoce su
responsabilidad sobre su proceso de aprendizaje.
Algunos estudiantes consideran la búsqueda de apoyo como una estrategia
válida y necesaria: “buscar ayuda”, “estudiar con un compañero” y “buscar un
profesor particular para las materias que no entiendo”. Aquí se observa la
85
valorización del aprendizaje colaborativo y la tutoría personalizada, lo que sugiere
conciencia sobre los límites individuales y la apertura al trabajo con otros.
Asimismo, un pequeño grupo de estudiantes expresa ausencia de dificultad o
evasión del tema: Estas respuestas podrían estar vinculadas a seguridad
académica, falta de autoconciencia o incomodidad emocional ante el
reconocimiento de debilidades.
En la interpretación de Alvis, Arellano y Muñiz (2023), estas estrategias permiten
al estudiante alinear su forma de aprender con las exigencias académicas, haciendo
el aprendizaje más significativo. Bustamante Neira y Cabrera Berrezueta (2022)
sostienen que la disciplina, la planificación y los hábitos de estudio son
determinantes en el rendimiento académico, lo cual se refleja en la intención de los
estudiantes de organizar su tiempo y estudiar con constancia. Por su parte, Magulod
Jr. (2019) destaca la importancia de la motivación y el uso de técnicas
metacognitivas y sociales, como estudiar con otros o buscar apoyo docente, lo cual
potencia la comprensión en asignaturas complejas.
Todo esto evidencia en particular una variedad de estilos y percepciones sobre
cómo afrontar las dificultades académicas, lo cual es coherente con la literatura
sobre estilos de aprendizaje y estrategias de autorregulación). Los estudiantes
adoptan principalmente estrategias organizativas, metacognitivas y actitudinales, y
en menor medida, estrategias de apoyo externo. Esta diversidad de respuestas
revela diferencias individuales significativas en la forma de afrontar los retos
académicos, lo que debe ser considerado en el diseño de intervenciones educativas
más personalizadas.
Con respecto, el análisis de la dimensión características de los estilos de
aprendizaje se revela una marcada diversidad en las preferencias de los
estudiantes a la hora de procesar y comprender la información. La mayoría de los
estudiantes tiende a centrarse en la comprensión del concepto general, lo cual
refleja un estilo de aprendizaje global y reflexivo.
86
Sin embargo, también existen aquellos que valoran tanto el concepto general
como los detalles específicos, lo que indica una flexibilidad en su enfoque,
característico de un estilo multimodal. Aunque una minoría de estudiantes se inclina
por un estilo secuencial y detallado, la tendencia general sugiere que los estudiantes
prefieren estructuras claras y organizadas en el aprendizaje, lo que favorece la
comprensión y el desempeño académico.
Estos hallazgos destacan la importancia de considerar la diversidad de estilos
de aprendizaje en el diseño y desarrollo de las prácticas pedagógicas, reconociendo
que cada estudiante procesa, comprende y retiene la información de manera
distinta. En este sentido, resulta indispensable que el docente abandone una visión
homogénea del aprendizaje y adopte un enfoque diferenciado e inclusivo, que
contemple las múltiples formas de acceder al conocimiento. La tendencia hacia la
comprensión del concepto general sugiere la eficacia de estrategias que privilegien
la visión global, la interpretación, la síntesis y la parafraseo; sin embargo, también
es necesario atender a quienes requieren un abordaje más secuencial, estructurado
o basado en detalles concretos.
Por ello, se hace imperativo promover estrategias de enseñanza integradoras
que combinen ambos enfoques: el global, que favorece la comprensión general, la
autonomía y el pensamiento reflexivo; y el secuencial o detallado, que potencia la
precisión, la organización lógica y la comprensión profunda de los elementos que
conforman un todo. Esta integración no solo permite responder a la diversidad del
aula, sino que también fomenta un aprendizaje más significativo, autónomo y
sostenible, en el que los estudiantes pueden conectar el nuevo conocimiento con
experiencias previas, aplicarlo a situaciones reales y construir su propio sentido del
saber.
De esta manera, se promueve una educación centrada en el estudiante, en la
que se valora la individualidad cognitiva y se optimizan los recursos pedagógicos
87
para alcanzar un mayor impacto en la motivación, la participación activa y el
rendimiento académico de todos los educandos.
4.14.¿Qué factores crees que influyen en que los estudiantes aprueben o
no sus asignaturas?
Se revela una visión integral por parte de los estudiantes sobre las múltiples
dimensiones que condicionan el rendimiento académico. Los aportes expresan, en
su conjunto, que el éxito o fracaso escolar no depende de un solo aspecto, sino de
una interacción dinámica entre factores personales, pedagógicos, familiares,
emocionales y contextuales.
Desde la perspectiva estudiantil, la atención en clase, mencionada de forma
recurrente, aparece como una condición básica para lograr el aprendizaje. A ello se
suma la responsabilidad individual, el estudio constante, la práctica en casa y el
tiempo dedicado a la materia, lo que denota un reconocimiento del esfuerzo
personal y la disciplina como pilares del rendimiento académico. Estos elementos
coinciden con los planteamientos de Bustamante Neira y Cabrera Berrezueta
(2022), quienes identifican en los hábitos de estudio y la autorregulación factores
clave para el éxito escolar.
Asimismo, los estudiantes destacan el papel del profesor, señalando que la
forma de explicar, el uso del lenguaje, y sobre todo su actitud, impactan
directamente en su comprensión y motivación. Este aspecto se relaciona con lo
expuesto por Alvis, Arellano y Muñiz (2023), quienes subrayan que la metodología
docente debe adaptarse a los estilos de aprendizaje del estudiante para facilitar la
asimilación de los contenidos.
Por otro lado, emergen factores afectivos y sociales como la motivación personal,
el interés por la asignatura, la inteligencia percibida, las amistades, el entorno
familiar, y los problemas personales o distracciones, lo que evidencia que el
88
rendimiento académico es también influido por el contexto emocional y relacional
del estudiante. En este sentido, Magulod Jr. (2019) y González y Ramírez (2020)
coinciden en que el entorno social y familiar, así como el desarrollo de la motivación
intrínseca, inciden significativamente en los logros académicos.
En síntesis, los estudiantes atribuyen el éxito académico a una combinación de
factores internos (actitud, responsabilidad, comprensión, esfuerzo) y externos
(método docente, ambiente familiar, distracciones). Esta visión reafirma que el
rendimiento escolar es un fenómeno complejo que requiere intervenciones tanto
pedagógicas como psicoeducativas, considerando el desarrollo integral del
estudiante.
4.15.¿Qué cambios en tu forma de estudiar podrían ayudar a mejorar el
porcentaje de estudiantes que aprueban sus materias?
La interpretación cualitativa de los datos recolectados para la pregunta, permite
analizar desde diversas opiniones, que los estudiantes reconocen, en su mayoría,
la necesidad de modificar hábitos y actitudes personales para lograr un mayor
rendimiento académico, tanto a nivel individual como colectivo. Así mismo se
considera que se requiera de una toma de conciencia sobre las prácticas de estudio
inadecuadas, especialmente el estudio improvisado o de última hora, así como la
falta de organización del tiempo y el impacto negativo de las distracciones
tecnológicas, como el uso del teléfono móvil.
Aunque varios estudiantes mencionan la importancia de organizar el tiempo,
estudiar con antelación, no dejar todo para última hora y mantener constancia, lo
cual pone en evidencia la necesidad de fomentar una gestión del tiempo más
eficiente y sostenida a lo largo del periodo académico. Estas respuestas conectan
con lo planteado por autores como González y Ramírez (2020), quienes destacan
que el desarrollo de hábitos de estudio planificados y estructurados fortalece la
autonomía y mejora el rendimiento académico.
89
Adicionalmente, emergen sugerencias como estudiar en voz alta, enviar audios
o enfocarse en lo más importante, lo cual sugiere una búsqueda de técnicas
personalizadas de aprendizaje que respondan a los estilos individuales. La mención
de prácticas como “estudiar y practicar más” o “mantener el interés en la materia”
indica un reconocimiento del valor del esfuerzo constante y la motivación intrínseca
como elementos fundamentales del aprendizaje, en línea con lo que plantea
Magulod Jr. (2019) sobre el impacto de los factores motivacionales en la mejora del
desempeño escolar.
También se mencionan recomendaciones hacia los compañeros, como prestar
atención, hacer las tareas y portarse bien, lo cual sugiere una comprensión colectiva
del aprendizaje, en la que las acciones individuales pueden influir en el rendimiento
global del grupo. Esto alude a la importancia de una cultura de responsabilidad
compartida, en la que el ambiente académico y la actitud grupal favorecen el éxito
común.
Bajo esta perspectiva, las voces estudiantiles apuntan hacia una necesidad de
transformación de los hábitos de estudio, con énfasis en la planificación, la
constancia, la atención en clase y el uso de métodos más efectivos y
personalizados. Sin embargo, la presencia de respuestas como “no sabe” también
refleja que una parte del estudiantado aún no identifica con claridad las estrategias
necesarias para mejorar, lo cual indica la necesidad de acompañamiento
pedagógico y orientación en técnicas de estudio eficaces.
4.16.¿Has sentido que los métodos de enseñanza utilizados en la
institución se adaptan a tu forma de aprender? ¿Por qué?
Al analizar las respuestas de los estudiantes, se evidencia una diversidad de
percepciones respecto a los métodos de enseñanza. Mientras algunos expresan
conformidad parcial o total con las estrategias utilizadas, otros manifiestan que no
90
se ajustan a sus necesidades ni estilos de aprendizaje. Varios estudiantes señalaron
que los métodos aplicados son antiguos, excesivamente prácticos o que se enfocan
en una parte del contenido, lo cual limita la comprensión integral. También se
evidencian actitudes de desinterés o pasividad frente a la enseñanza, lo que puede
estar relacionado con la falta de conexión entre el enfoque pedagógico y la
motivación estudiantil.
En contraste, otros estudiantes valoran positivamente las explicaciones claras,
el uso de ejemplos cotidianos o el acompañamiento paso a paso, lo que indica que,
aunque hay aceptación, esta depende del estilo docente. La expresión “depende
del profesor” resalta la variabilidad metodológica dentro del aula y su impacto en la
experiencia de aprendizaje.
Esta situación pone de relieve la necesidad de adoptar prácticas pedagógicas
diferenciadas y contextualizadas, que respondan a los diversos estilos y ritmos de
aprendizaje de los estudiantes. La adecuación metodológica no solo favorece el
entendimiento, sino que también mejora la motivación y el rendimiento académico
(Alvis, Arellano y Muñiz, 2023).
Desde esta perspectiva, Castro y Moreno (2019) enfatizan que el uso de
metodologías activas y recursos tecnológicos adecuados puede fortalecer el
aprendizaje, especialmente si se atienden las diferencias individuales. Esto se
refleja en las respuestas estudiantiles que demandan una enseñanza más clara,
secuencial y adaptada a sus intereses.
De igual manera, Bustamante Neira y Cabrera Berrezueta (2022) señalan que
metodologías inflexibles y descontextualizadas pueden afectar negativamente el
rendimiento, por lo que es fundamental que los docentes propicien un enfoque más
flexible, inclusivo y participativo. La polarización de opiniones estudiantiles
recopiladas refuerza esta postura, al mostrar que la efectividad del proceso
educativo está profundamente ligada a la capacidad del docente para adaptarse a
las necesidades del grupo.
91
4.17.¿Qué estrategias de aprendizaje utilizas para organizar la información
y cómo te ayudan a comprender mejor los temas en tus estudios?
Las respuestas de los estudiantes a esta pregunta evidencian una diversidad de
estrategias utilizadas para organizar la información y facilitar la comprensión de los
temas académicos. Algunas de las respuestas reflejan el uso de técnicas activas
como la paráfrasis, la lectura en voz alta, la elaboración de mapas conceptuales, el
uso de flashcards, y el trabajo colaborativo en pareja, mientras que otras expresan
prácticas más visuales como el uso de imágenes, colores, canciones y resaltadores.
También se registran respuestas que señalan el uso del cuaderno como única
herramienta, o incluso la ausencia total de una estrategia organizada.
Desde una perspectiva teórica, Villacís, Loján, De la Rosa y Caicedo (2020)
destacan que el aprendizaje significativo se potencia cuando los estudiantes
emplean estrategias de organización que conectan la nueva información con
conocimientos previos, promoviendo así la retención y comprensión. En este
sentido, respuestas como “resumir y mapas conceptuales”, “parafrasear” o “leer en
voz alta” revelan procesos activos de construcción del conocimiento, lo cual está en
concordancia con los postulados de Ausubel sobre la importancia de los
organizadores previos.
Por su parte, Ruiz Martín (2020) resalta la relación entre motivación y selección
de estrategias de aprendizaje. El hecho de que algunos estudiantes indiquen utilizar
recursos creativos como canciones, imágenes o colores (“uso de creyones,
resaltadores y marcadores”; “usa imágenes o canciones sobre el tema”) puede
interpretarse como una búsqueda de sentido y conexión emocional con el contenido.
Estas estrategias se alinean con estilos de aprendizaje visual-auditivo y permiten
una experiencia de estudio más atractiva y personalizada, reforzando la motivación
intrínseca.
.
92
Sin embargo, también se observa una proporción de estudiantes que no
respondieron a la pregunta o que declararon no utilizar ningún método específico
(“no usa organización ni nada, solo el cuaderno”, “no respondió”). Esto podría estar
relacionado con una limitada conciencia o una falta de orientación metodológica por
parte del entorno educativo, lo cual constituye un desafío pedagógico importante.
4.18.¿Qué tipo de recursos te ayudan más a comprender los temas en
clase?
Las respuestas de los estudiantes reflejan una variedad de recursos percibidos
como útiles para favorecer la comprensión de los contenidos en el aula. Entre los
más mencionados se encuentran los videos educativos, explicaciones orales,
mapas conceptuales, actividades prácticas, cuestionarios, imágenes, resúmenes
gráficos, y el apoyo de figuras cercanas como la madre o el docente. También se
reporta la utilización de recursos digitales como la computadora y la búsqueda de
información adicional en internet, así como el uso de apuntes personales y
cuadernos organizados. No obstante, algunos estudiantes manifestaron no utilizar
recursos específicos o simplemente afirmaron que solo prestan atención en clase.
En este sentido, Prieto G. (2021) sostiene que el aprendizaje significativo se
potencia cuando se incorporan recursos variados que favorezcan la representación
mental, la conexión emocional y la participación activa del estudiante. Las
respuestas que aluden a videos educativos, imágenes, explicaciones orales y
actividades entretenidas reflejan precisamente esa diversidad de estímulos que
estimulan distintos canales perceptivos, lo cual contribuye a un aprendizaje más
profundo y motivador.
Igualmente, Pendyala et al. (2021) subrayan que los entornos de aprendizaje
efectivos combinan recursos audiovisuales, tecnológicos, colaborativos y
experienciales. Así, la mención de recursos como la computadora, investigar más
sobre el tema, y cuestionarios evidencia una tendencia hacia el aprendizaje
93
autónomo, guiado por la curiosidad y el deseo de ampliar la comprensión más allá
del aula. Esta disposición es coherente con un enfoque constructivista, donde el
estudiante se convierte en protagonista activo de su aprendizaje.
Por lo que, las respuestas que aluden al orden del cuaderno, la ayuda de la
madre, o la orientación directa del docente, indican la importancia de los recursos
personales y relacionales en el proceso educativo. Esto se alinea con la perspectiva
sociocultural del aprendizaje, donde el entorno inmediato y los vínculos humanos
cumplen un rol decisivo en la construcción del conocimiento.
Por otro lado, respuestas como “no uso recursos”, “nada”, o “prestar atención y
ya”, pueden interpretarse como indicios de una postura pasiva frente al aprendizaje
o de una limitada alfabetización en estrategias pedagógicas. Esto señala posibles
áreas de mejora en la formación de habilidades metacognitivas y en el diseño de
experiencias pedagógicas más inclusivas y participativas.
En conjunto, los datos muestran que los estudiantes valoran significativamente
los recursos visuales, tecnológicos, prácticos y relacionales para comprender los
temas en clase. Esta diversidad evidencia la necesidad de una enseñanza
multimodal que atienda distintos estilos de aprendizaje, fomente la autonomía y
fortalezca el vínculo comunicativo entre docentes y estudiantes.
4.19.¿Qué tipo de actividades te motivan a participar más activamente?
Las respuestas de los estudiantes encuetaron mostraron que las actividades que
más les motivan a participar activamente son aquellas que integran el juego, la
dinámica, el trabajo grupal, la libertad temática, y los elementos recreativos o
deportivos. Entre las actividades más mencionadas se encuentran: juegos
didácticos, dinámicas, actividades recreativas, deportes, pregunta y respuesta,
actividades por puntos, elección de temas libres, y estrategias aplicadas por la
docente de orientación. También se resaltan factores motivadores como la
94
diversión, el uso de imágenes, y las calificaciones. En contraste, algunos
estudiantes señalaron que ninguna actividad los motiva, o respondieron no sabe o
no respondió.
Desde el enfoque de Prieto G. (2021), la motivación estudiantil está
estrechamente relacionada con el tipo de estrategias pedagógicas que se emplean
en el aula. Prieto destaca que cuando el estudiante se siente implicado emocional
y cognitivamente en las actividades —especialmente si son activas, lúdicas y
contextualizadas— aumenta su disposición para participar. Las respuestas de los
estudiantes reflejan precisamente ese vínculo: prefieren actividades que involucren
movimiento, interacción social, creatividad y reconocimiento, como los juegos, las
dinámicas, y las exposiciones con libertad temática. Esto sugiere la necesidad de
metodologías que estimulen tanto el interés como la autonomía del alumnado.
Por su parte, Ortega Chávez y Cabello Flores (2020) argumentan que las
actividades motivadoras deben considerar no solo el contenido curricular, sino
también aspectos afectivos, sociales y lúdicos que conecten con la realidad del
estudiante. En esta línea, la mención de actividades como los deportes, las
dinámicas recreativas, y las actividades grupales evidencia una preferencia por
experiencias pedagógicas que fomenten el sentido de pertenencia, la colaboración
y el disfrute. Del mismo modo, estrategias como pregunta y respuesta o la
posibilidad de elegir el tema para exponer activan la participación desde la toma de
decisiones y el protagonismo estudiantil, fortaleciendo la autoconfianza y la
motivación intrínseca.
Las menciones a las calificaciones o a actividades por puntos también muestran
cómo algunos estudiantes responden positivamente a incentivos extrínsecos, lo que
no es negativo per se, pero apunta a la necesidad de equilibrar ambos tipos de
motivación (intrínseca y extrínseca) para lograr un aprendizaje más integral y
sostenido. Las respuestas de ninguna o no sabe pueden interpretarse como
indicadores de desmotivación o desconexión con las prácticas pedagógicas
actuales. Esto sugiere una oportunidad para diversificar las estrategias didácticas,
95
personalizar el aprendizaje y explorar nuevas formas de participación que
reconozcan las necesidades e intereses individuales.
Finalmente se puede concluir que los estudiantes valoran altamente aquellas
actividades que les permiten interactuar, expresarse, jugar, moverse y elegir. Esto
refuerza la necesidad de diseñar entornos de aprendizaje que integren recursos
visuales, recreativos, colaborativos y participativos como vía para fomentar la
motivación activa en el aula.
4.20.¿Cómo describirías tu experiencia interactuando con tus compañeros
en clase?
Las respuestas revelan que la mayoría de los estudiantes describen su
experiencia de interacción con sus compañeros en clase de manera positiva o
neutra, utilizando expresiones como: “buena”, “chévere y divertida”, “muy buena,
siempre nos ayudamos”, “excelente” o “perfecta porque aprendemos juntos”. Un
número menor de estudiantes utiliza términos como “normal” o “aguantable”, lo que
refleja una percepción más neutra o menos entusiasta. Solo una respuesta
explícitamente negativa menciona que la experiencia es “horrible, todos me caen
mal”, y una persona no respondió.
Desde el enfoque de Ortega Chávez y Cabello Flores (2020), la interacción entre
compañeros en el contexto escolar constituye un eje fundamental del proceso
educativo, ya que influye en el desarrollo socioemocional, el sentido de pertenencia
y la motivación para aprender. Estos autores sostienen que un clima de aula
positivo, basado en la colaboración y el respeto, propicia una experiencia escolar
más enriquecedora y significativa. Las respuestas que destacan que “siempre nos
ayudamos” o que “aprendemos juntos” refuerzan esta noción, evidenciando una
percepción de apoyo mutuo y aprendizaje colaborativo entre pares.
Por otro lado, Pendyala et al. (2021) enfatizan la importancia del trabajo
colaborativo y las habilidades socioemocionales como competencias clave en el
96
entorno escolar contemporáneo. Según sus hallazgos, cuando los estudiantes
interactúan en ambientes donde se sienten cómodos, respetados y valorados, no
solo mejoran su desempeño académico, sino también su bienestar emocional. Así,
términos como “divertida”, “chévere” o “perfecta” revelan que, para algunos
estudiantes, la interacción con sus compañeros no solo tiene valor académico, sino
también afectivo y recreativo.
La presencia de respuestas como “normal” o “aguantable” sugiere experiencias
menos significativas, posiblemente marcadas por la indiferencia, la rutina o la falta
de conexión interpersonal. Estas percepciones invitan a reflexionar sobre la
necesidad de fortalecer la integración y la empatía entre los estudiantes, a través
de actividades que fomenten el diálogo, el respeto y la cooperación.
En contraste, la respuesta claramente negativa —“horrible, todos me caen
mal”— representa un caso aislado pero relevante. Esta afirmación puede estar
asociada a conflictos interpersonales, problemas de convivencia o dificultades de
inclusión, y debe ser considerada como un llamado de atención para el desarrollo
de intervenciones pedagógicas orientadas a mejorar el clima del aula y prevenir el
aislamiento social.
En conclusión, la mayoría de los estudiantes valoran positivamente su
interacción con sus compañeros, considerándola beneficiosa tanto para el
aprendizaje como para la experiencia emocional en el aula. Sin embargo, también
se evidencian matices que apuntan a la necesidad de promover estrategias
socioeducativas más inclusivas y colaborativas, que atiendan tanto las relaciones
positivas como los casos de conflicto o desconexión.
4.21.¿Qué actividades en clase te motivan más a aprender?
Las respuestas de los estudiantes reflejan una clara preferencia por actividades
prácticas, dinámicas, recreativas, grupales e interactivas, como factores
97
motivacionales clave en el proceso de aprendizaje. Múltiples estudiantes
mencionaron explícitamente que se sienten más motivados con actividades
prácticas, dinámicas, debates, juegos, actividades manuales, trabajo en grupo,
participación activa o incluso escribir en la pizarra. También se registraron
respuestas como “cuando hay premios”, lo cual sugiere que el componente lúdico o
competitivo también resulta movilizador en algunos casos. Solo dos estudiantes
expresaron que “ninguna” actividad les motiva, lo cual merece atención desde el
enfoque pedagógico.
Este patrón evidencia que los estudiantes valoran altamente las experiencias
activas, colaborativas y sensoriales, en oposición a metodologías más tradicionales
o pasivas. La motivación por aprender parece potenciarse cuando las actividades
les permiten interactuar, construir, debatir, moverse, experimentar y expresarse.
Desde la perspectiva de Moreno Pinado y Velázquez Tejeda (2017), el
aprendizaje significativo ocurre cuando el estudiante se implica activamente en su
proceso formativo mediante situaciones que despierten interés y curiosidad. Los
autores destacan que las actividades prácticas, los juegos y las dinámicas
participativas permiten a los estudiantes establecer conexiones reales entre el
contenido académico y su experiencia cotidiana, lo cual favorece la comprensión y
la motivación intrínseca.
La reiteración de términos como “dinámicas”, “actividades prácticas”,
“actividades recreativas” y “actividades grupales” en las respuestas analizadas,
confirma lo expuesto por estos autores. Los estudiantes parecen responder
positivamente a un modelo pedagógico activo y participativo, que les permita
construir el conocimiento desde su propia vivencia, con libertad, movimiento y
colaboración.
Por otro lado, las respuestas negativas (como “ninguna”) podrían estar
relacionadas con experiencias escolares desmotivadoras, metodologías rígidas o
98
ausencia de estrategias pedagógicas diferenciadas. Esto evidencia la necesidad de
considerar los intereses, ritmos y estilos de aprendizaje de todos los estudiantes,
implementando prácticas que favorezcan su participación y bienestar.
En términos generales, los datos evidencian que los estudiantes se sienten más
motivados cuando participan en actividades prácticas, lúdicas, grupales e
interactivas.
4.22.¿Qué materias o temas te interesan más y por qué?
El análisis reveló que existe una diversidad de intereses hacia materias
específicas como biología, educación física, inglés, física, música, matemáticas y
GHC (Geografía, Historia y Ciudadanía). Estas preferencias están motivadas por
razones que van desde la comprensión del docente, la utilidad percibida, la relación
con actividades recreativas, la aplicabilidad en la vida diaria y el disfrute personal,
hasta la claridad en la explicación, la facilidad de comprensión o el dinamismo de
las clases.
Por ejemplo, varios estudiantes manifiestan que biología les interesa porque
enseña sobre el cuerpo humano, no es aburrida, puede servirles en el futuro o el
docente explica escribiendo en la pizarra, lo cual sugiere que el contenido
significativo y el estilo pedagógico del docente influyen directamente en la
motivación. De igual forma, educación física es valorada por su carácter práctico y
dinámico, lo que conecta con un aprendizaje vivencial. En el caso de GHC, los
estudiantes destacan su valor cultural y social, afirmando que “aprendemos del
mundo” o “puede contribuir en mi vida”.
Otros mencionan física e inglés por ser materias fundamentales, comprensibles
o que “llaman la atención”, lo cual también remite a la claridad didáctica del docente
o al interés intrínseco. Por otro lado, algunos estudiantes mencionan matemáticas
99
porque “me destaco” o “son divertidas”, lo que indica una motivación basada en el
rendimiento académico y la autopercepción de competencia.
Este tipo de respuestas se alinean con los planteamientos de Moreno Pinado y
Velázquez Tejeda (2017), quienes afirman que el interés en los contenidos
escolares se incrementa cuando el estudiante reconoce su valor personal, social y
funcional, y cuando las estrategias docentes facilitan la comprensión y participación
activa. Además, los autores destacan que el aprendizaje significativo ocurre cuando
el contenido se presenta de forma contextualizada y con metodologías dinámicas.
Cabe destacar también las respuestas de estudiantes que afirmaron que ninguna
materia le interesa, lo cual debe considerarse una señal de alerta para evaluar
posibles factores de desmotivación escolar, tales como metodologías poco
atractivas, dificultades de aprendizaje no atendidas o ausencia de sentido personal
en lo aprendido.
Los datos analizados evidencian que el interés de los estudiantes hacia
determinadas materias está estrechamente vinculado con la utilidad percibida del
contenido, el estilo didáctico del docente, el dinamismo de las actividades
propuestas y el componente afectivo que emerge durante el proceso de aprendizaje,
cobrando un mayor sentido cuando se conecta con las experiencias personales,
sociales y emocionales del estudiante. Por tanto, es esencial que los docentes
promuevan una enseñanza significativa, participativa y cercana a los intereses y
contextos de vida de los estudiantes.
4.23.¿Te sientes incluido/a en las actividades y discusiones de clase?
Las respuestas obtenidas reflejan una percepción mayoritariamente positiva,
aunque con algunas manifestaciones de exclusión o participación limitada La
mayoría de los estudiantes expresan sentirse incluidos en las actividades y
discusiones de clase, mientras que la minoría indican que no se sienten incluidos o
100
no respondieron. Este panorama sugiere que, si bien la mayoría experimenta un
nivel aceptable de inclusión, aún existen espacios donde algunos estudiantes se
sienten marginados o poco partícipes, especialmente en lo que respecta a las
interacciones discursivas, que suelen implicar mayores niveles de exposición o
habilidades comunicativas.
La percepción de inclusión en el entorno escolar se relaciona directamente con
el concepto de clima de aula participativo e inclusivo, que según Liu y Widjaja
(2022), es un componente esencial del aprendizaje significativo. Estos autores
sostienen que el sentido de pertenencia en el aula promueve el compromiso, la
autoestima académica y la disposición a colaborar con otros. La inclusión, desde su
enfoque, no se reduce a la simple presencia física en el aula, sino que implica la
posibilidad de participar activamente, ser escuchado y
En síntesis, los datos analizados reflejan una tendencia mayoritaria hacia la
inclusión en las actividades y discusiones de clase, aunque también ponen de
relieve la existencia de espacios de exclusión o participación limitada,
particularmente en lo discursivo. La teoría respalda la necesidad de fomentar
prácticas pedagógicas que reconozcan, valoren y promuevan la participación de
todos los estudiantes, como vía para fortalecer el sentido de pertenencia, la
autoestima académica y la motivación intrínseca.
4.24.¿Has participado en actividades o talleres en los que los docentes
trabajen en conjunto con los estudiantes? ¿Cómo fue tu experiencia?
Los datos evidencian una división clara en las experiencias estudiantiles: estas
percepciones dan cuenta de que la interacción docente-estudiante en contextos de
colaboración práctica y participativa es altamente valorada por los alumnos. Se
observa una tendencia clara: cuando los docentes se involucran activamente junto
con los estudiantes en actividades prácticas, se genera un impacto positivo en el
ánimo, la motivación y el aprendizaje. Tal como lo señala Liu y Widjaja (2022), la
101
co-creación de conocimiento entre docentes y estudiantes fortalece el sentido de
pertenencia, promueve el compromiso activo y mejora las relaciones
interpersonales en el entorno escolar.
Según estos autores, las experiencias colaborativas contribuyen a superar la
relación jerárquica tradicional, fomentando un ambiente horizontal donde el docente
se convierte en facilitador y guía del proceso. Esta perspectiva se alinea con los
testimonios de los estudiantes, quienes al describir estas actividades como
“divertidas” e “interesantes”, evidencian una mayor disposición al aprendizaje
cuando se sienten parte activa del proceso.
Por el contrario, los estudiantes que respondieron negativamente pueden estar
reflejando una carencia estructural de espacios participativos o una cultura escolar
centrada en la transmisión unidireccional de contenidos, lo que limita las
oportunidades para experiencias educativas significativas. Esta situación puede
afectar negativamente el compromiso emocional y el desarrollo de competencias
sociales, tal como advierte la literatura.
En conclusión, los datos muestran que la participación en talleres colaborativos
con docentes es una experiencia educativa altamente positiva cuando se da,
aunque no todos los estudiantes han tenido la oportunidad de vivirla. Desde el
enfoque de Liu y Widjaja (2022), este tipo de prácticas fomenta el aprendizaje activo,
el sentido de comunidad educativa y la motivación intrínseca. Por ello, se
recomienda institucionalizar este tipo de dinámicas como parte esencial de la
planificación didáctica, asegurando su accesibilidad e inclusión para todos los
estudiantes.
102
4.25.¿Cómo te sientes cuando recibes retroalimentación sobre tu
desempeño académico?
Del total de respuestas, la mayoría de los estudiantes manifiestan una actitud
positiva hacia la retroalimentación. Expresiones como “me ayuda a estar consciente
de mis notas y a poner empeño”, “bien porque me motiva”, “me proporciona el
objetivo de mejorar”, “se siente bien”, “alegre”, “es algo positivo para seguir”, “muy
bien”, “bien y normal” y “bien” indican que los estudiantes valoran la
retroalimentación como una herramienta de crecimiento académico y personal.
Estas respuestas sugieren que la retroalimentación, cuando se da de manera
constructiva, genera emociones positivas, favorece la motivación intrínseca y
promueve la autorregulación del aprendizaje. Esto se alinea con lo propuesto por
Liu y Widjaja (2022), quienes afirman que la retroalimentación efectiva es un
instrumento fundamental para el aprendizaje activo, pues guía al estudiante en su
proceso de mejora, refuerza sus logros y orienta sus esfuerzos.
Sin embargo, también se registran respuestas que reflejan emociones
ambivalentes o negativas. Un estudiante indicó que la retroalimentación “me causa
preocupación” y otro expresaron que los hacen sentir “cansados”. Además, se
identificaron casos de incertidumbre o desconexión emocional con expresiones
como “no sé” o “normal”. Estos casos podrían estar relacionados con experiencias
de retroalimentación poco empáticas, centradas exclusivamente en los errores o
aplicadas de forma descontextualizada.
Desde la perspectiva de Liu y Widjaja (2022), la forma en que se entrega la
retroalimentación influye directamente en el impacto emocional que esta genera en
los estudiantes. Una retroalimentación centrada en el desarrollo, que resalta los
avances y ofrece sugerencias claras, tiene el potencial de motivar; en cambio, una
retroalimentación que se percibe como juicio o castigo puede generar ansiedad,
frustración o desmotivación.
103
Por último, los datos revelan que la mayoría de los estudiantes perciben la
retroalimentación académica como un apoyo valioso que los orienta a mejorar y les
proporciona motivación. No obstante, existen algunos casos en los que la
retroalimentación genera emociones negativas, lo cual pone en evidencia la
necesidad de implementar estrategias pedagógicas que aseguren que esta sea
empática, clara, personalizada y motivadora.
4.26. En una sesión de retroalimentación, ¿prefieres que se resalten
primero los aspectos positivos de tu trabajo o las áreas que necesitas
mejorar? ¿Por qué?
Los datos obtenidos revelan una preferencia mayoritaria por recibir primero las
áreas de mejora o correcciones. Frases como “me interesa saber solo áreas para
mejorar”, “primero los aspectos negativos y después los positivos”, “lo que necesito
mejorar”, “las correcciones primero”, “las áreas a mejorar para aumentar mis notas”,
“las negativas y después me endulzan con las positivas”, o “lo malo y luego lo bueno”
muestran que muchos estudiantes valoran la retroalimentación como una
herramienta práctica para el progreso académico, orientada a identificar errores y
superarlos.
Este enfoque puede estar influenciado por una mentalidad de mejora continua,
donde los estudiantes perciben que identificar sus debilidades les permite avanzar
hacia un rendimiento más alto. Desde la propuesta de Liu y Widjaja (2022), esta
preferencia por la retroalimentación correctiva se asocia con una concepción de la
retroalimentación como guía específica para el aprendizaje, especialmente si está
acompañada de explicaciones claras y estrategias de mejora.
Por otro lado, algunos estudiantes expresan que prefieren recibir primero los
aspectos positivos, como se evidencia en respuestas como “los aspectos positivos
y luego los negativos para mejorar” o “solo los aspectos positivos”. Esta perspectiva
104
se relaciona con la necesidad de reconocimiento emocional y motivación inicial, un
componente fundamental en el proceso de retroalimentación.
Según Jewitt (2014), en su enfoque multimodal del aprendizaje, el tono, el orden
y el modo en que se presenta la información influyen directamente en la manera en
que el estudiante la interpreta, tanto cognitiva como emocionalmente. De igual
modo, algunos estudiantes manifestaron no saber qué prefieren o no respondieron,
lo cual puede interpretarse como falta de experiencia reflexiva sobre el proceso de
retroalimentación o como una desconexión con la dinámica comunicativa del aula.
En conclusión, los datos muestran que la mayoría de los estudiantes prefieren
comenzar con los aspectos a mejorar, al considerar que eso les ayuda a conocer
sus errores, aumentar sus calificaciones y mejorar su rendimiento académico. Sin
embargo, también hay quienes valoran que se resalten primero los aspectos
positivos para sentirse reconocidos y motivados. Esto sugiere que el proceso de
retroalimentación debe adaptarse a los estilos de aprendizaje y necesidades
emocionales del estudiante, combinando un enfoque progresivo (positivo-
correctivo) y una comunicación clara se logra una retroalimentación significativa,
que no solo informa, sino que transforma y humaniza el aprendizaje.
4.27.¿Cuál de las estrategias utilizadas por los docentes en clase
consideras más útil para tu comprensión del contenido?
Las respuestas recopiladas revelan que los estudiantes valoran especialmente
aquellas prácticas pedagógicas que integran el aprendizaje activo, contextualizado
y multimodal. Varios estudiantes señalaron que las explicaciones acompañadas de
ejemplos de la vida cotidiana les permiten entender mejor los temas, pues logran
relacionar la teoría con situaciones reales, facilitando así un aprendizaje
significativo. Asimismo, manifestaron que la explicación paso a paso resulta útil, ya
que les permite seguir con claridad el hilo del contenido, comprendiendo cada parte
del proceso sin dificultad.
105
Por otra parte, las estrategias como talleres grupales, actividades prácticas y
salidas del aula fueron mencionadas como valiosas, dado que favorecen el
aprendizaje colaborativo y experiencial. Estas estrategias no solo fomentan la
participación activa, sino que también permiten al estudiante apropiarse del
contenido a través de la práctica y la interacción social, lo cual fortalece tanto la
comprensión como la motivación. En esta misma línea, los estudiantes mencionaron
que las dinámicas, los juegos y las clases interactivas resultan fundamentales para
mantener la atención y facilitar la comprensión, pues el componente lúdico actúa
como un recurso pedagógico que despierta el interés y mejora la retención de los
contenidos.
Igualmente se observaron respuestas que valoran la repetición del contenido, el
parafraseo y el evitar tomar apuntes durante la explicación para poder prestar mayor
atención. Estas estrategias reflejan la necesidad de consolidar el aprendizaje a
través de técnicas de refuerzo cognitivo, donde la reescritura con palabras propias
y la escucha atenta permiten una mejor apropiación de los conceptos.
Desde el enfoque teórico de Jewitt (2014), el aprendizaje debe entenderse como
una experiencia multimodal en la que confluyen distintos modos de representación
como el lenguaje verbal, la imagen, el gesto, el sonido, el movimiento y el espacio.
Por lo tanto, las estrategias mencionadas por los estudiantes coinciden con este
enfoque, ya que integran diversos canales de comunicación y expresión, generando
ambientes educativos ricos en significación. Las dinámicas, los ejemplos cotidianos,
los espacios interactivos y el trabajo en grupo configuran prácticas que permiten al
estudiante construir el conocimiento de manera integral, no solo a través del texto
escrito o hablado, sino también mediante la acción, la observación, la colaboración
y la vivencia.
En tal sentido, los estudiantes consideran más útiles aquellas estrategias
docentes que se alejan de una enseñanza tradicional unidireccional, y que en
106
cambio promueven un aprendizaje activo, participativo y multisensorial. Estas
prácticas no solo mejoran la comprensión del contenido, sino que también aumentan
la motivación, el compromiso y la apropiación del conocimiento, en correspondencia
con los principios del aprendizaje multimodal defendidos por Jewitt.
4.28.¿Cómo te parece el uso de tecnologías que ajustan los contenidos
según tu progreso?
Los datos recogidos en torno a la percepción de los estudiantes sobre el uso de
tecnologías que ajustan los contenidos según su progreso revelan una valoración
predominantemente positiva. La mayoría de los participantes respondieron con
expresiones como "bien", "bueno" o "normal", lo cual indica una aceptación general
del uso de estas herramientas adaptativas en el proceso educativo. Aunque algunos
no emitieron respuesta, los aportes disponibles permiten inferir que existe una
disposición favorable hacia el uso de tecnologías que individualizan el aprendizaje,
ajustándose a las necesidades y niveles de avance de cada estudiante.
Desde una aproximación teórica, Hernández García y Cabrera Alber (2021)
destacan que la personalización del aprendizaje mediante tecnologías adaptativas
contribuye significativamente al desarrollo de competencias individuales, ya que
permite que cada estudiante avance a su propio ritmo, con contenidos ajustados a
su nivel de comprensión. Este tipo de tecnología favorece la autonomía, reduce la
frustración asociada con contenidos descontextualizados o excesivamente
complejos, y fortalece la motivación intrínseca.
En este sentido, la respuesta positiva de los estudiantes se alinea con los
beneficios señalados por la literatura: al ajustar los contenidos a su progreso
individual, estas tecnologías propician una experiencia de aprendizaje más
significativa y centrada en el sujeto. Aunque no se evidencia un análisis detallado
de parte de los estudiantes sobre cómo estas tecnologías les benefician, sus
valoraciones generales reflejan una percepción favorable que puede ser
profundizada en futuras investigaciones cualitativas con técnicas más discursivas.
107
4.29.¿Qué tipo de materiales educativos (visuales, auditivos, interactivos,
etc.) te resultan más efectivos para aprender?
Los materiales educativos que los estudiantes consideran más efectivos para
aprender revelan una clara inclinación hacia los recursos interactivos, seguidos por
los materiales visuales y auditivos. Aunque algunos estudiantes no respondieron o
manifestaron no saber o no considerar útil ningún recurso específico, la mayoría
expresó que los materiales interactivos, así como las combinaciones de elementos
visuales y auditivos, les resultan más eficaces para comprender y retener los
contenidos académicos.
Esta preferencia puede explicarse teóricamente a partir de los aportes de
Hernández García y Cabrera Alber (2021), quienes argumentan que los recursos
interactivos fomentan una participación activa del estudiante, permitiendo una
construcción significativa del conocimiento a través de la experiencia directa. Los
autores sostienen que este tipo de materiales permiten un aprendizaje
personalizado, adaptado a los estilos cognitivos individuales, lo que resulta esencial
para mejorar el rendimiento académico y aumentar la motivación.
Desde esta perspectiva conceptual, la mayoría de los estudiantes valoran
positivamente los materiales interactivos y multimodales porque responden a sus
necesidades cognitivas y afectivas en el proceso de aprendizaje. Este hallazgo
resalta la importancia de integrar metodologías didácticas que combinen distintos
tipos de recursos para generar experiencias de aprendizaje más ricas, dinámicas y
efectivas.
4.30.¿¿Cómo utilizas las herramientas digitales o aplicaciones tecnológicas
en tu proceso de aprendizaje y qué beneficios encuentras al hacerlo?
Existe una diversidad de experiencias y niveles de uso entre los estudiantes. Un
grupo significativo indica que utiliza herramientas digitales, como la inteligencia
artificial (IA), aplicaciones de lectura, investigación en línea y plataformas de
108
estudio, con fines claramente definidos como responder dudas, agilizar tareas,
obtener información o reforzar contenidos específicos (por ejemplo, matemáticas).
Otros estudiantes, sin embargo, manifiestan no hacer uso de estas herramientas o
no saber cómo aplicarlas en su proceso de aprendizaje, lo cual sugiere una brecha
en habilidades digitales o en el acceso y orientación para su uso pedagógico.
Desde el sustento teórico de Hernández García y Cabrera Alber (2021), el uso
de tecnologías digitales en el aprendizaje permite desarrollar habilidades de
autogestión, pensamiento crítico y resolución de problemas al proporcionar acceso
inmediato a múltiples fuentes de conocimiento. Los autores argumentan que las
herramientas digitales no solo enriquecen los procesos cognitivos, sino que también
permiten al estudiante tomar un rol más activo en la construcción de su aprendizaje,
facilitando experiencias educativas más personalizadas y efectivas.
Por lo que, aunque no todos los estudiantes utilizan herramientas digitales en su
proceso de aprendizaje, aquellos que sí lo hacen destacan beneficios como el
acceso rápido a la información, la mejora en la comprensión de contenidos, y el
ahorro de tiempo en tareas académicas. Estos hallazgos apuntan a la necesidad de
fortalecer la alfabetización digital y el acompañamiento docente en el uso
pedagógico de las tecnologías, con el fin de que todos los estudiantes puedan
beneficiarse de su potencial educativo.
Al abordar la dimensión de rendimiento académico desde la perspectiva de
los estilos de aprendizaje, emergen múltiples indicadores que permiten
comprender cómo las prácticas educativas, las motivaciones personales y los
recursos didácticos influyen en el proceso de aprender. Uno de los aspectos
centrales que se destacan es el uso de estrategias de aprendizaje efectivas,
donde las voces estudiantiles señalan la necesidad de transformar sus hábitos de
estudio mediante una mejor planificación, atención en clase y aplicación de técnicas
personalizadas. Sin embargo, la existencia de respuestas como "no sabe" o "no
responde" refleja que aún persiste una falta de conciencia o de acompañamiento en
109
cuanto a cómo estudiar de manera eficaz, lo que indica una brecha pedagógica que
debe ser atendida.
En relación con la facilidad de comprensión, se evidencia una valoración
positiva hacia aquellas estrategias docentes que conectan los contenidos con la
vida cotidiana, así como el uso de ejemplos concretos, explicaciones paso a paso,
talleres prácticos y dinámicas participativas. Los estudiantes también manifestaron
que comprenden mejor los temas cuando las actividades integran recursos visuales,
tecnológicos y lúdicos, lo cual confirma la importancia de una enseñanza
multimodal, capaz de adaptarse a distintos estilos de aprendizaje (visual,
kinestésico, auditivo, entre otros). No obstante, se señala que algunos métodos
tradicionales o poco interactivos limitan la comprensión integral de los contenidos.
Respecto al nivel de participación, se observa una clara preferencia por
actividades prácticas, grupales, recreativas y dinámicas, como juegos, debates,
actividades por puntos o con libertad temática. Estas experiencias son vistas no solo
como mecanismos de aprendizaje, sino también como medios para expresarse,
moverse e involucrarse activamente en el proceso educativo. En contraste, algunos
estudiantes expresaron desmotivación o desinterés frente a las actividades
escolares, lo que subraya la necesidad de generar propuestas más inclusivas y
adaptadas a los intereses juveniles.
La interacción con los compañeros y el docente fue descrita en su mayoría
como positiva, con menciones a relaciones de cooperación, ayuda mutua y buen
ambiente. Sin embargo, también se registraron respuestas más neutras o incluso
negativas, que hacen alusión a conflictos interpersonales o experiencias de
aislamiento. Estos matices invitan a repensar el papel de la educación emocional y
la necesidad de fomentar un clima escolar empático y colaborativo, que fortalezca
tanto el aprendizaje como el bienestar socioafectivo.
110
En cuanto a la motivación para aprender, los datos revelan que esta se
incrementa cuando el contenido se presenta de forma atractiva, práctica, vinculada
a la vida real y emocionalmente significativa. La retroalimentación positiva y
oportuna también fue identificada como un factor motivador importante, siempre que
se entregue de forma clara, personalizada y empática. Asimismo, los estudiantes
mostraron preferencia por recibir primero las correcciones antes que los elogios, al
considerarlo útil para mejorar su rendimiento, aunque también se destacó la
importancia de equilibrar ambas dimensiones para mantener la autoestima
académica.
Por último, el sentimiento de inclusión en las actividades y discusiones de
clase fue mayoritariamente positivo, aunque algunos estudiantes señalaron sentirse
marginados o poco participativos en espacios discursivos. Este hecho pone en
evidencia la necesidad de adoptar metodologías que promuevan la equidad
comunicativa y el protagonismo de todos los estudiantes, en especial aquellos que,
por razones emocionales, sociales o cognitivas, no encuentran un espacio cómodo
para expresarse.
Finalmente, bajo estos planteamientos se puede concluir que el análisis de esta
dimensión refleja que el rendimiento académico está estrechamente vinculado con
el reconocimiento de los estilos de aprendizaje, la implementación de estrategias
pedagógicas diferenciadas, el uso de recursos multimodales, la creación de
entornos motivadores e inclusivos, y el fortalecimiento del vínculo docente-
estudiante. Por tanto, se hace indispensable avanzar hacia un enfoque pedagógico
más personalizado, humano y comprometido con las necesidades reales del
estudiantado.
111
Conclusiones
Los resultados obtenidos evidenciaron una clara predominancia del estilo de
aprendizaje visual entre los estudiantes, quienes muestran una fuerte inclinación
hacia el uso de imágenes, esquemas, mapas conceptuales y recursos gráficos.
Estos elementos les permiten organizar, jerarquizar y retener la información de
manera más eficiente, lo que está relacionado con una mayor claridad cognitiva,
comprensión rápida y memorización visual.
Sin embargo, también se observa la presencia significativa de otros estilos, como
el auditivo, especialmente en aquellos estudiantes que recurren al lenguaje oral, la
repetición en voz alta y la música como herramientas para facilitar su aprendizaje.
Además, el estilo kinestésico se manifiesta en aquellos que aprenden de manera
más efectiva a través de experiencias prácticas, manipulación de materiales y
participación activa en actividades.
Por otro lado, algunos estudiantes también evidencian una orientación hacia el
estilo reflexivo, destacándose en el análisis conceptual, la introspección y el estudio
individual. De manera complementaria, emerge un grupo con un perfil multimodal,
capaz de combinar diversos estilos según el contexto y las necesidades del
aprendizaje. Esta capacidad de adaptación resalta el avance hacia una mayor
autorregulación, autonomía y flexibilidad en sus procesos educativos.
En conjunto, estos hallazgos muestran la gran diversidad de estilos de
aprendizaje presentes en el grupo estudiado, lo que subraya la necesidad de una
adaptación pedagógica flexible y personalizada que reconozca y potencie estas
diferencias individuales en la práctica docente.
Con respecto al análisis de la dimensión "Características de los Estilos de
Aprendizaje" se pudo verificar que existe una notable diversidad en las preferencias
de los estudiantes para procesar y comprender la información. La mayoría de los
112
estudiantes muestra una clara inclinación hacia la comprensión del concepto
general, lo que refleja un estilo de aprendizaje global y reflexivo.
Igualmente, a través del análisis de todas las respuestas dado por los estudiantes,
quienes manifestaron que valoran tanto el concepto general como los detalles
específicos, lo que sugiere una flexibilidad de enfoque propia de un estilo
multimodal. Aunque un grupo menor se inclina hacia un estilo secuencial y
detallado, la tendencia predominante es hacia un aprendizaje que busca estructuras
claras y organizadas, favoreciendo la comprensión y el desempeño académico.
Estos resultados subrayan la necesidad de un enfoque pedagógico que reconozca
la diversidad de estilos y adapte las estrategias de enseñanza para promover un
aprendizaje más inclusivo y significativo.
A partir del análisis de la dimensión rendimiento académico según los estilos de
aprendizaje, se concluye que el rendimiento académico de los estudiantes está
estrechamente vinculado con el reconocimiento y la consideración de sus estilos de
aprendizaje en el proceso de enseñanza. La falta de adaptación metodológica a las
particularidades cognitivas de los alumnos puede limitar su capacidad de
comprensión, motivación y participación en las actividades escolares, afectando
negativamente su desempeño académico.
Asimismo, se evidenció que muchos estudiantes no poseen conciencia plena
sobre cómo aprenden mejor, lo cual limita su desarrollo metacognitivo y su
autonomía en los procesos de estudio. Esta carencia se traduce en una débil
autorregulación del aprendizaje, en la que predomina la dependencia del docente y
la falta de estrategias personales para mejorar su rendimiento.
Por otra parte, las experiencias educativas dinámicas, prácticas y colaborativas
resultaron ser altamente valoradas por los estudiantes, pues les permiten aprender
de forma más significativa y conectar el contenido con sus intereses y realidades.
Estas estrategias, cuando se aplican en un ambiente afectivo positivo, fomentan la
113
participación activa, el respeto mutuo y el sentido de pertenencia, factores que
inciden favorablemente en el rendimiento académico.
Además, se reconoce el papel clave que cumple la retroalimentación del docente
en la mejora continua del aprendizaje. Una retroalimentación oportuna, clara,
motivadora y centrada en los procesos, más que en los resultados, permite al
estudiante reflexionar sobre su desempeño, identificar sus avances y asumir con
mayor responsabilidad su proceso formativo.
Por consiguiente, los hallazgos refuerzan la importancia de un enfoque
pedagógico que considere las características individuales del aprendizaje como
elemento central en el diseño y desarrollo de los procesos educativos, reconociendo
que la diversidad cognitiva en el aula no debe verse como un obstáculo, sino como
una oportunidad para enriquecer la práctica docente y potenciar el desarrollo
integral del estudiante.
114
Recomendaciones
A continuación, se presentan una serie de recomendaciones orientadas a
mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, tomando como base los
hallazgos obtenidos en relación con los estilos de aprendizaje y su impacto en el
rendimiento académico de los estudiantes. Estas sugerencias buscan ofrecer
orientaciones prácticas para que los docentes adapten sus estrategias pedagógicas
de manera más consciente, inclusiva y efectiva, promoviendo así un entorno
educativo que valore la diversidad cognitiva, fomente la autonomía del estudiante y
favorezca aprendizajes significativos y duraderos.
• Se podrían diseñar estrategias pedagógicas diversificadas con actividades y
recursos didácticos que respondan a los distintos estilos de aprendizaje
presentes en el aula, integrando materiales visuales, explicaciones orales,
experiencias prácticas y momentos de reflexión individual.
• Se alienta a evaluar de forma continua la efectividad de las estrategias
pedagógicas aplicadas por los docentes, con el fin de identificar qué prácticas
favorecen el aprendizaje de los estudiantes según sus estilos predominantes, y
realizar los ajustes necesarios para mejorar los procesos de enseñanza y
aprendizaje.
• Se recomienda implementar métodos que favorezcan el aprendizaje multimodal,
permitiendo que los estudiantes combinen diferentes enfoques, como visual,
auditivo y kinestésico, para maximizar su comprensión y retención.
• Sería interesante hacer planificaciones con experiencias de aprendizaje que
combinen lo práctico, lo lúdico y lo reflexivo, permitiendo la participación de todos
los estudiantes según sus intereses, ritmos y estilos, garantizando la equidad en
el acceso a la comprensión y la expresión.
115
Plan Estratégico
“Incidencia de los diferentes estilos de aprendizaje en el rendimiento académico de
los estudiantes de la Unidad Educativa Privada Francisco de Paula Salazar Acosta”
Misión de la UEP Francisco de Paula Salazar Acosta
Nuestra misión es educar y formar integralmente a nuestros estudiantes, con la
finalidad de que alcancen su autorrealización humana y a futuro profesional a través
de un proyecto educativo innovador que desarrolle competencias, pensamiento
crítico y analítico, aptitudes, habilidades y destrezas, que tengan calidad humana,
con valores sólidos para ser mejores seres humanos.
Visión de la UEP Francisco de Paula Salazar Acosta
Queremos ser la primera elección de las familias que confíen en que nuestra
Comunidad Educativa, puede garantizar la formación académica, la madurez
emocional y la educación en valores necesarios para el futuro de sus hijos en un
mundo de conocimiento, tecnológico y global.
La clave es la variedad y la integración. Los docentes deben diseñar sus clases para
que incluyan una mezcla de actividades que apelen a los diferentes sentidos y
formas de procesar la información.
1. Presentación de Contenidos Multimodales:
Presentar la misma información o concepto utilizando diferentes formatos para que
los estudiantes puedan procesarla a través de sus canales preferidos, y los
multimodales se beneficien de la redundancia y diversidad.
✓ Estrategias Específicas:
• Visual: Utilizar diapositivas con imágenes, gráficos, infografías, mapas
mentales, diagramas de flujo, videos cortos, animaciones. La pizarra
o el pizarrón interactivo deben ser aliados constantes para
esquematizar y dibujar.
116
• Auditivo: Acompañar las diapositivas con explicaciones verbales
claras, permitir debates y discusiones en el aula, utilizar grabaciones
de audio (podcasts o fragmentos de conferencias), música de fondo
para ciertas actividades.
• Kinestésico: Incorporar movimientos, gestos al explicar, usar objetos
manipulables, modelos, o pedir a los estudiantes que escriban o
dibujen mientras se explica.
✓ Recursos: Proyector, pizarra/pizarrón interactivo, marcadores de colores,
diapositivas (PowerPoint, Google Slides, Prezi), videos educativos
(YouTube, plataformas especializadas), grabadoras de audio, objetos reales
o maquetas, fotocopias de textos.
✓ Aplicación: Al introducir un nuevo tema, el docente puede iniciar con una
breve explicación oral (auditivo), luego mostrar una imagen o diagrama clave
(visual), y finalmente plantear una pequeña actividad práctica para iniciar el
tema (kinestésico).
2. Aprendizaje Basado en Proyectos o Problemas (ABP)
Metodologías activas que involucran a los estudiantes en la resolución de problemas
reales o la creación de productos, permitiendo que apliquen conocimientos de forma
práctica y utilicen múltiples habilidades.
✓ Estrategias Específicas:
• Multimodal: El propio diseño del ABP/ABP es multimodal. Los
estudiantes deben investigar, discutir en grupo, crear maquetas o
prototipos, presentar sus hallazgos visualmente.
• Visual: Creación de pósteres, presentaciones multimedia, infografías,
videos documentales.
• Auditivo: Exposición oral de resultados, debates, entrevistas a
expertos.
• Kinestésico: Construcción de modelos, realización de experimentos,
simulaciones, dramatizaciones, juegos de rol.
117
• Lectura/Escritura: Investigación, redacción de informes, elaboración
de diarios de proyecto.
✓ Recursos: Acceso a internet para investigación, materiales para maquetas y
prototipos, software de edición de video/audio, pizarras de planificación,
espacio para trabajo en equipo.
✓ Aplicación: El docente presenta un desafío o problema (ej: "¿Cómo podemos
reducir el consumo de energía en la escuela?"). Los estudiantes, en equipos,
investigan (lectura/escritura), discuten soluciones (auditivo), diseñan
prototipos o campañas (visual/kinestésico) y presentan sus propuestas a la
clase (visual/auditivo).
3. Fomentar la Metacognición y la Elección
Enseñar a los estudiantes sobre los diferentes estilos de aprendizaje y cómo pueden
utilizar esta información para optimizar su propio proceso de estudio. Permitirles
cierto grado de elección en cómo abordan algunas tareas.
✓ Estrategias Específicas:
• Multimodal: Ofrecer opciones en las tareas: "Puedes presentar tu
proyecto como un video, un póster, una exposición oral o un informe
escrito". Esto permite a los estudiantes elegir la modalidad que mejor
se adapte a su estilo dominante o a su estilo multimodal.
• Todos los estilos: Realizar encuestas o actividades para que los
estudiantes reflexionen sobre su propio estilo de aprendizaje y
discutan en clase cómo cada uno aprende mejor.
• Reflexivo: Promover la autorreflexión a través de diarios de
aprendizaje donde anoten qué estrategias les funcionan mejor.
✓ Recursos: Cuestionarios de estilos de aprendizaje (ya aplicados), rúbricas de
evaluación flexibles que permitan diferentes formatos de entrega, tiempo
para la reflexión individual y grupal.
✓ Aplicación: Después de explicar un tema, el docente puede decir: "Hoy les di
la información visual y auditiva. Para la tarea, pueden elegir entre hacer un
mapa mental (visual), grabar un audio explicando el tema (auditivo) o crear
118
una dramatización (kinestésico)". Esto empodera al estudiante y atiende
directamente a sus preferencias.
4. Integración de Herramientas Tecnológicas:
Utilizar la tecnología como un facilitador para ofrecer contenidos y actividades en
múltiples formatos, siendo ideal para el enfoque multimodal.
✓ Estrategias Específicas:
• Visual: Uso de plataformas con simulaciones interactivas, realidad
virtual/aumentada, aplicaciones para crear infografías o cómics.
• Auditivo: Plataformas de colaboración con funciones de voz, foros de
discusión con audio, podcasts creados por los propios estudiantes.
• Kinestésico: Programas de diseño 3D, simuladores de laboratorio,
juegos educativos interactivos que requieran manipulación.
• Lectura/Escritura: Uso de wikis, blogs, documentos colaborativos en
línea para escritura conjunta y retroalimentación.
• Multimodal: Plataformas de gestión del aprendizaje (LMS) que
permitan subir y acceder a todo tipo de recursos (videos, audios,
documentos, actividades interactivas).
✓ Recursos: Computadoras/tabletas, conexión a internet, proyectores, software
y aplicaciones educativas, plataformas LMS (Google Classroom, Moodle,
Edmodo, etc.).
✓ Aplicación: El docente puede asignar una investigación donde los
estudiantes usen recursos en línea (videos, artículos), luego discutan sus
hallazgos en un foro virtual, y finalmente creen una presentación interactiva
o un video explicativo.
119
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