MAESTRÍA EN GESTIÓN PÚBLICA
TEMA:
“GESTIÓN PÚBLICA Y VALOR PÚBLICO"
AUTORES:
1. Flores Cornejo Brigette Wendy (0009-0006-5813-4409)
LIMA - PERÚ
2025
I. RESUMEN DE “GESTIÓN PÚBLICA Y VALOR PÚBLICO"
I.1. INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE GESTIÓN PÚBLICA
La gestión pública es el conjunto de procesos, decisiones, herramientas y acciones
mediante los cuales el Estado organiza y orienta sus recursos (humanos, financieros,
técnicos y materiales) para generar bienes y servicios públicos que respondan a las
necesidades de la sociedad. No se limita solo a ejecutar presupuestos o programas; su
verdadero enfoque debe estar en generar resultados que mejoren la calidad de vida de las
personas.
A diferencia del sector privado, donde el objetivo es generar rentabilidad económica, la
gestión pública persigue el interés general, es decir, el bienestar colectivo, la equidad y
la inclusión social.
I.2. CONCEPTO DE GESTIÓN PÚBLICA
La gestión pública se refiere al conjunto de procesos, estructuras y mecanismos mediante
los cuales el Estado organiza sus recursos y capacidades para cumplir con los fines
públicos. Su objetivo principal es satisfacer las necesidades colectivas de la sociedad
mediante la provisión de bienes y servicios públicos, la regulación, y el cumplimiento de
políticas públicas.
A diferencia de la gestión privada, cuyo fin es la rentabilidad, la gestión pública tiene como
eje central el interés general y la creación de valor público.
I.3. DEL ENFOQUE TRADICIONAL AL ENFOQUE GERENCIAL
La lectura destaca cómo la gestión pública ha evolucionado:
Modelo burocrático tradicional: Se basa en normas, jerarquías, procedimientos
rígidos y el cumplimiento formal de leyes. Aunque garantiza legalidad, muchas veces
limita la innovación y eficiencia.
Nueva Gestión Pública (NGP): Inspirada en principios del sector privado.
Promueve la eficiencia, resultados, descentralización, competencia y orientación al
ciudadano como “cliente”. Introduce mecanismos como contratos de gestión,
evaluaciones de desempeño y rendición de cuentas.
I.4. CRÍTICAS A LA NUEVA GESTIÓN PÚBLICA
Aunque mejoró la eficiencia en varios países, también trajo desafíos:
Reducción de la participación ciudadana.
Visión mercantilista de los servicios públicos.
Fragmentación de políticas públicas.
Riesgo de debilitar el rol del Estado como garante de derechos.
Esto llevó a la necesidad de replantear el propósito de la gestión pública más allá de la
eficiencia
I.5. EL CONCEPTO DE VALOR PÚBLICO
Aquí entra en juego la noción de valor público, acuñada por el académico Mark Moore. Se
propone que la gestión pública debe centrarse en:
Crear valor para la sociedad.
Generar legitimidad y confianza ciudadana.
Fortalecer capacidades institucionales del Estado.
El valor público no es solo brindar servicios eficientes, sino fortalecer el tejido democrático y
el bienestar colectivo.
I.6. ELEMENTOS DEL VALOR PÚBLICO
Según Moore, el valor público se genera cuando coinciden tres elementos:
Objetivos socialmente validados: Que respondan a demandas legítimas de la
ciudadanía.
Capacidades operativas efectivas: Recursos humanos, técnicos y financieros bien
gestionados.
Legitimidad y apoyo político: Aceptación ciudadana y respaldo institucional.
La función del gestor público es actuar como un “estratega” que moviliza estos tres
elementos para maximizar el valor colectivo.
I.7. PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y GOBERNANZA
La lectura resalta que la ciudadanía debe estar en el centro de la gestión pública. Se
plantea un enfoque de gobernanza donde:
La toma de decisiones es participativa.
El control social es activo.
Se promueve la co-creación de políticas públicas.
Este modelo rompe con la lógica verticalista y propone una administración colaborativa y
transparente.
I.8. IMPLICANCIAS PARA AMÉRICA LATINA
En el contexto latinoamericano, se identifican desafíos estructurales:
Burocracias ineficientes o politizadas.
Desigualdad en el acceso a servicios públicos.
Corrupción y pérdida de confianza en las instituciones.
Por eso, revalorizar la gestión pública bajo un enfoque de valor público es clave para
fortalecer la democracia, mejorar la inclusión y responder eficazmente a las demandas
sociales.
II. ANALISIS CRITICO
II.1. FORTALEZAS DEL ENFOQUE DEL VALOR PÚBLICO
La lectura propone un cambio de paradigma en la administración pública tradicional,
desplazando la noción de eficiencia administrativa hacia la creación de valor público.
Este enfoque, impulsado por Mark Moore, plantea que el sector público no solo debe ser
eficiente como el privado, sino crear beneficios tangibles para la ciudadanía, como
confianza, justicia, inclusión y bienestar social.
Aspectos positivos:
Centrado en el ciudadano: El Estado deja de ser un mero administrador de recursos
para convertirse en un generador activo de valor social.
Responsabilidad democrática: La gestión pública se orienta no solo a resultados
técnicos, sino también a responder a demandas sociales legítimas.
Enfoque estratégico: Introduce la idea de que los funcionarios públicos deben actuar
como estrategas que alinean recursos, legitimidad y capacidad operativa
II.2. DEBILIDADES O PUNTOS CRÍTICOS
A pesar de sus aportes, el concepto de valor público también enfrenta limitaciones teóricas
y prácticas:
Ambigüedad conceptual: ¿Qué es exactamente el "valor público"? No hay una única
definición. Para algunos puede ser equidad, para otros seguridad, para otros
eficiencia. Esta ambigüedad puede dificultar su aplicación operativa.
Dificultades de medición: A diferencia del sector privado (donde el valor se mide con
ganancias), el valor público es más complejo de cuantificar. ¿Cómo se mide la
confianza o la justicia social?
Riesgo de populismo: Si se prioriza demasiado la “legitimidad social”, sin el debido
equilibrio técnico, puede abrir la puerta a decisiones populistas disfrazadas de “valor
público”.
II.3. APORTES POSITIVOS Y RELEVANCIA
Revaloriza el rol del Estado: El texto rescata al Estado como actor clave en la
construcción del bien común. Frente al discurso neoliberal que apuesta por reducirlo,
esta perspectiva le otorga una función estratégica: construir confianza y cohesión
social.
Promueve una gestión orientada a resultados: Ya no basta con ejecutar un
presupuesto. La gestión pública, bajo este modelo, se mide por su impacto: ¿la
política pública mejoró la vida de los ciudadanos?, ¿generó valor?, ¿construyó
legitimidad?
El papel del directivo público como estratega: Se destaca el rol de los líderes
públicos no solo como administradores, sino como emprendedores cívicos capaces
de diagnosticar problemas, movilizar recursos y alinear intereses sociales, lo que
requiere una combinación de capacidades técnicas, políticas y éticas.
Participación ciudadana: El valor público no se impone desde arriba. Se construye
de manera participativa, lo que exige mecanismos reales de escucha activa,
consulta y deliberación ciudadana.
II.4. CRÍTICAS Y TENSIONES DEL MODELO
Ambigüedad del concepto de “valor público”: Aunque es inspirador, el concepto
puede resultar demasiado amplio o abstracto. ¿Cómo se mide objetivamente?
¿Quién define lo que es “valor”? Esto puede dar lugar a interpretaciones subjetivas o
manipulables.
Dilemas ético-políticos: A veces, lo que una parte de la sociedad considera “valor
público” puede entrar en conflicto con los derechos de otra. Por ejemplo, una
represa que lleva agua a una ciudad puede violar los derechos de comunidades
indígenas. ¿Cómo se resuelven esas tensiones?
Alta exigencia a los funcionarios públicos: El texto plantea un perfil idealizado del
servidor público: estratega, líder, ético, innovador, dialogante. Pero la realidad está
lejos de eso. Los sistemas clientelares, la baja meritocracia, la corrupción o la
precariedad institucional dificultan la implementación de este modelo.
Factores estructurales: A veces, se centra mucho en lo “gestional” sin reconocer que
muchos problemas de la gestión pública tienen raíz estructural: desigualdades
históricas, falta de recursos, corrupción sistémica, cultura organizacional obsoleta,
etc.
II.5. IMPLICANCIAS PARA AMÉRICA LATINA Y PERÚ
Este enfoque es especialmente relevante en países como Perú o en otros contextos
latinoamericanos, donde:
Hay una brecha profunda entre el Estado y la ciudadanía.
Existe desconfianza institucional.
Las políticas públicas muchas veces no reflejan las verdaderas necesidades del
pueblo.
La burocracia está desconectada de la innovación y de la mejora continua.
Adoptar una lógica de valor público implica reformar profundamente el servicio civil,
modernizar los sistemas de gestión y fomentar una ciudadanía más activa, pero también
recuperar la ética del servicio público como vocación y compromiso social.
III. CONCLUSIÓN CRÍTICA
La lectura "Gestión Pública y Valor Público" representa un paso fundamental en la
evolución del pensamiento administrativo moderno. Su principal fortaleza está en
recentrar la atención en el impacto social de la gestión estatal, superar el enfoque
tecnocrático o burocrático, y devolverle sentido ético y político al rol del Estado.
Sin embargo, su aplicación efectiva requiere transformaciones estructurales, una
ciudadanía empoderada, y liderazgos públicos valientes y comprometidos con el bien
común. Es una utopía necesaria, pero que aún está lejos de consolidarse plenamente
en nuestros sistemas públicos.